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Juan Nicolas Martin Pineda

Comunicación

Las masacres en Colombia, factores e impunidad.

A lo largo de la historia de la violencia en Colombia distintos factores se han propiciado para que tanto

grupos armados ilegales como guerrillas, paramilitares y bandas criminales como actores estatales hayan

tenido la oportunidad de perpetuar descalabros contra la población civil y salir bien librados de esto, sin

embargo, para entender este fenómeno, es necesario aclarar como surgieron las masacres en Colombia.

La historia de las masacres en Colombia se remonta a 1951 donde en medio de las guerras bipartidistas

se presentaba la oportunidad precisa para perpetuar este tipo de barbaries en contra del bando enemigo.

Sin embargo, estas cesaron entre 1965 y 1981 hasta la detonación de otro tipo de conflicto armado el

cual cambio la dinámica de estas para siempre, poniendo más actores en las distintas formas de apremio

bélico como las guerrillas y los paramilitares ,y al mismo tiempo creando más factores y tipos de

conflictos más complejos, introduciendo nuevos intereses que El Centro Memoria Histórica (2012)

dividió en tres, la primera como la desestabilización de un determinado grupo armado que en este caso

significa la persecución de las guerrillas por parte de grupos paramilitares, la segundad buscar la

subordinación de la población civil a un bando militarizado, que de igual forma puede ser cualquier grupo

armado ilegal y por último la denominada de exterminio, que se basa en controlar la población de los

territorios bajo la idea que si el actor armado se quedaba sin población civil, no iba tener abastecimiento.

Además de los intereses por parte de los actores del conflicto, otras variables facilitaron la realización de

los temibles crímenes realizados en el margen de la cúspide del conflicto en Colombia y la poca justicia

aplicada en estos casos.


Para ilustrar mejor una típica masacre colombiana, se tomarán como ejemplo dos de las masacres más

impactantes en la historia de Colombia.

El Salado donde entre el 16 y el 21 de febrero del 2000 un cerca de 540 paramilitares en los que se

destaca la presunta participación de 25 infantes de marina, irrumpieron en el corregimiento de El Salado,

cometiendo todo tipo de transgresiones como homicidios, torturas, hurtos, tratos crueles, inhumanos, y

de violencia sexual en contra de la población civil de la zona, A consecuencia de esto, se provocó el

desplazamiento de cerca de 4000 personas, el número de víctimas asesinadas a manos de paramilitares

ascendió a 93 personas de las cuales 28 fueron asesinadas públicamente a la vista de los demás habitantes

del lugar. Dicho lo anterior y en relación con la falta de justicia en estas masacres los ataques en contra

de la población de El salado continúan en impunidad, así como la falta de reparación integral a las

víctimas, y hasta el momento solo 15 de los cerca de 450 paramilitares que participaron en la masacre

han sido juzgados. De igual forma agentes de la fuerza pública han sido investigados y pero no

condenados por erróneas acciones militares desarrolladas en esta masacre.

En octubre de 1997 en la vereda del aro en el municipio de Ituango. Ciento cincuenta hombres de las

Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, conocidos en la región como los ‘Mochacabezas’,

llegaron al corregimiento El Aro, en Ituango, el 22 de octubre y asesinaron a 17 personas. Los 'paras'

permanecieron 7 días en el lugar durante los cuales torturaron públicamente a las víctimas. Luego de la

masacre los paramilitares quemaron 42 de las 60 casas del caserío y ocasionaron el desplazamiento

forzado de 702 habitantes de la región. La fuerza pública dejó desprotegida a la población durante todo

el ataque. (Arcila 2018)


Hecha esta ejemplificación, es necesario indagar sobre cuáles son los factores que propiciaron las

masacres colectivas y la impunidad de las mismas, es así que visto los ejemplos y demás antecedentes se

puede deducir que son tres las posibles principales causas que dieron vía libre a las masacres y la

impunidad de las mismas en Colombia las cuales fueron: en primer lugar el abandono y desinterés del

estado por proteger estas zonas vulnerables a la violencia, en segundo lugar la cotidianidad de la violencia

en el país la cual crea una sociedad insensible que puede tomar como “clásica una matanza“, en tercer

lugar la poca ineficiencia en el ámbito jurídico que ayuda a la poca aplicación de la justicia en estos

casos.

El abandono estatal frente a las problemáticas sociales exhibidas en lugares del país en donde la fuerza

pública no se hacía presente, ignoraba los acontecimientos violentos y a la hora de realizar presencia eran

negligentes e incompetentes en la protección y solución de problemáticas causo que en las regiones con

mayor incidencia de violencia los grupos armados ilegales tuvieran una fuerte presencia e incluso el

control total de algunas zonas. “Los efectos de la apertura económica y el desmonte de la institucionalidad

pública implicaron un abandono estatal del país rural, que no hizo otra cosa que dejar el territorio despejado

para atizar la feroz confrontación por su control entre los actores armados, quienes ahora definirían la

configuración económica de esos territorios” (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2012, Pg. 177) Dicho lo

anterior las masacres fueron en parte propiciadas por un estado desinteresado por los inconvenientes de

las zonas más vulnerables del territorio nacional lo que genera la ocasión perfecta para generar distintos

tipos de violencia y atropellos en contra de la población.

La violencia en sus diversas manifestaciones a lo largo de la historia ha hecho parte de la cotidianidad

del colombiano y se ha instaurado en la sociedad ”La naturalización de los repertorios de violencia hizo parte

del paisaje social y cultural en los territorios donde hacían presencia los grupos armados que impusieron, por

medio del terror, la regulación de la vida cotidiana” (Galá 2015) en el caso de Colombia con el paso del tiempo
llego a existir un tipo de naturalización de la violencia que estaba presente no solo en los campos de

batalla sino también en todos los aspectos de la estructura social del colombiano, las prácticas de

violencia invadieron la nación en general e imposibilitaron de una forma u otra una sacudida por parte

de las autoridades y las personas del común en contra de los daños que la violencia perpetuaba contra la

sociedad civil puesto que eran considerados como el precio a pagar por las guerras y un precio a pagar

simplemente por vivir en Colombia

Ahora bien, es obligatorio destacar que los fallos en los aparatos judiciales, lo cuales impiden la

persecución del delito y al mismo tiempo el castigo a los culpables, en Colombia en cuanto a casos de

violación de derechos humanos como las masacres, históricamente ha existido una política de impunidad

que compromete los órganos del estado frente al control por parte de las elites, todo esto bajo cortinas de

humo y discursos que son incomprensibles en muchos casos para la población afectada en general.

En síntesis, son varios los factores que impulsaron las masacres y la impunidad de las mismas en

Colombia , entre ellos además de los tipos de vejámenes por parte del gobierno hacia zonas específicas

del país donde la violencia se hacía más creciente y el desarrollo mucho menos acelerado, al mismo

tiempo que los intentos por proteger a la comunidad civil se vuelven incongruentes e infructuosos,

también se encuentra la otra cara de la moneda, una más salvaje y con un antecedente histórico pues se

basa en la vieja costumbre del país por silenciar cualquier propuesta alternativa de sociedad cueste lo

que cueste, allí se comprende, entonces, como para satisfacer las ordenes de algún tipo de autoridad o

modelo se es capaz de tapar, esconder y auspiciar claras formas de daño a la sociedad civil dándole la

espalda a las víctimas sin brindarles el reconocimiento al derecho a la verdad y a la reparación asimismo

creando trabas al sistema y problemas de acceso a la justicia.


Bibliografía
Centro Nacional de Memoria Histórica. «INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica.» Bogota,
2012.

Arcila, Carlos Alberto Agudelo. «Colombia y sus masacres.» El ESPECTADOR, 25 de agosto de 2018: 1.

Centro Nacional de Memoria Histórica. «INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica.» Bogota,
2012, 177.

Galá, Víctor Eligio Espinosa. «El problema del mal y la violencia en colombia.» 2015: 11.

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