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Paradigma Ledesma – Kolvenbach: Origen y Creación en el ámbito universitario.

Es necesario que cualquier modelo de educación en el mundo deba tener al menos un principio
que le de vida y sentido al mismo, de lo contrario se puede considerar que ese modelo de educación
y la educación que de allí se imparte a los estudiantes, no tiene sentido, lo cual es ampliamente
lamentable. Es conveniente que las instituciones educativas en todos sus niveles, especialmente las
universitarias adopten modelos basados en principios que persigan el bien común.

En el presente caso se estudia el paradigma Ledesma – Kolvenbach, el cual se puede considerar


a simple vista como un principio de educación a nivel superior o universitaria, el cual es aplicado a las
universidades confiadas a la Compañía de Jesús. Mucho más allá de su aplicabilidad a la universidad,
es un modelo que se puede aplicar muy bien a la vida de cualquier persona. Se puede considerar que
este modelo busca innovación, ante los viejos principios, aunque no del todo se renuncia a ello, ya que
preserva algunos rasgos tradicionales. Es una combinación de aspectos de lo innovadores y algunos
antiguos, bien sabiamente elegidos por Peter Hans Kolvenbach. Este modelo se puede comparar en
algunos aspectos con la Ratio Stodiarum y Ratio Acquaviva.

Para entender más profundamente el paradigma, es necesario conocer su proceso de


planteamiento y formulación del mismo y el modelo valórico-cuatridimensional que desprende de este.
En base al planteamiento y formulación del paradigma es necesario saber, conocer y entender las
reflexiones y discursos de Kolvenbach desde el año 1985 hasta el año 2017, de lo cual se desprendes
dos fases, 1985-1994 y 2001-2007. En la fase 1985-1994 Kolvenbach hace referencia a los pobres y
la valoración de la dignidad humana, también determina que la universidad es un “instrumento de
apostolado” donde convergen estudiantes y profesores con colaboración de la iglesia como institución
en torno a la evangelización.
Kolvenbach determina algo muy importante y es que el objetivo nuclear de las universidades es
fomentar “la unidad y coherencia” de las ciencias, siendo el instrumento la “intedisplinariedad” con el
objetivo de explicar la creación, es decir apela a la integración de las ciencias, junto con la integración
de los profesionales y demás elementos de ellas con la finalidad de dar una explicación más clara
sobre la creación del universo. También a pela a la “realización integral de la persona humana”, en la
cual la persona debe abocarse a trabajar por la transformación social, lo cual se conecta con las
dimensiones (con su origen en gran grado en Ledesma) de Humanitas (Dimensión Humanista) y Iustitia
(Dimensión Social).
Kolvenbach en 2001 hace alusión a Newman, el cual apela a una “ecuación liberal” basada en el
desarrollo de capacidades individuales del estudiante además de considerarse como un tradicionalista
conservador al determinar que la universidad no debe ser abierta para todos, sino para algunos grupos
o elites. Lo cual fue criticado por Kolvenbach. Frecuentemente en las reflexiones y discursos de
Kolvenbach se marcan diferencias y hacia el cardenal ingles Newman.
En la fase 2001-2007 Kolvenbach hace referencia ya a Ledesma (el cual inspira a Kolvenbach) y
por última vez hace referencia a Newman. Ya Kolvenbach se refiriere a los principios de Utilitas, Iustitia,
Humanitas y Fides, los cuales tuvieron origen en Ledesma (inspiro los principios, pero no los acuño),
también determino su posición en la relación a universidad e iglesia, la cual es de cooperación.
Kolvenbach entre las finalidades propias de la universidad y la inspiración cristiana e ignaciana,
apunta a tres ámbitos de aplicación, el primero es de academia y sociedad: lo cual consta de un
reajuste pragmático en la relación de la “vida académica y la sociedad humana” y una critica al
individualismo de Newman, el segundo la academia y globalización: aboga por una “globalización de
la solidaridad” y lo más importante, es que determina los problemas en el mundo relacionados a la
democracia, los neocolonialismos y violaciones a los derechos, para ello propone un dialogo
intercultural e interreligioso, para afrontar concretamente los problemas de la postmodernidad. Se
´puede considerar este punto ampliamente importante.
El tercer ámbito de academia y mercado: hace referencia a las elites peligrosas y la “verdad total”
frente a la “verdad estrecha” impuesta por poderes económicos (elites empresariales), este punto es
empleado en los discursos de partidos de extrema izquierda y alguna extrema derecha en el mundo.
Finalmente expone la “colaboración de laicos y la cooperación interuniversitaria”, lo cual representa la
apertura. Kolvenbach también expone la armonía entre los postulados con origen en Ledesma (utilitas,
iustitia, humanitas y fides) y la pedagogía ignaciana y dialogo fe y ciencia y su necesidad de integrarse
a la educación superior europea, lo cual también se puede integrar en la educación superior de los
demás continentes.
Ahora bien, de todas estas consideraciones de Kolvenbach a lo largo de 22 años, se desprende un
modelo valórico-cuatridimensional en el ámbito universitario. Tiene la finalidad de integrar valores. Gira
en torno a los valores y persigue que existan valores en el ámbito universitario. Destacando que la
implementación del modelo valórico-cuatridimensional la hace por primera vez la Universidad de
Deusto, tomando 40 valores propios de la universidad y solo seleccionando 12 de estos, los cuales
convergerían junto a cuatro dimensiones, siendo estas utilitas, iustitia, humanitas y fides, siendo para
cada una de estas la dimensión práctica, social, humanista y religiosa respectivamente. Todo esto
aplicándose en cuatro planos que son liderazgo, curricular, extra-curricular e investigación.
Este modelo valórico-cuatridimensional tiene como centro principal los valores, ya que estos son el
motor del modelo, es lo que le da vida al modelo. El modelo otorga existencia e integración de valores.
Se puede considerar que las dimensiones deben coexistir entre ellas y no se puede prescindir de
ninguna de ellas, ya que, si se prescinde de alguna dimensión, ninguna dimensión funcionaria. Es de
determinar que para que el modelo funcione correctamente, deben existir valores para que existan las
dimensiones en los distintos planos del contexto universitario. No se puede prescindir de ninguno de
los elementos, todos los elementos son necesarios.
En conclusión, el paradigma Ledesma -Kolvenbach mucho más allá que de ser un conjunto de
principios para regir la vida de las universidades confiadas a la compañía de Jesús, es un instrumento
que si se aplicara (en base a sus postulados) en todo el mundo y en la vida de todos los humanos
pudiera generar más humanismo, apertura, inclusión, diversidad, entendimiento, cooperación y demás
cosas buenas, pero lo mejor de este paradigma que ha generado en algunos y que pudiera generar si
se aplicara universalmente, son buenas personas capaces de actuar ante el mundo y que cada día
traten y se esfuercen por ser cada vez mejores.

Nombres y Apellidos: Jonathan Alejandro Carrero Estupiñan.


N° de Cedula: V-26.065.461
Año: 5to Sección: “A”.
Carrera: Ciencias Políticas.
Docente: Aranguren Francisco.