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A LA LIBERAR LAS FUERZAS PRODUCTIVAS

“Poder de los Soviets más la electricidad”- más telecomunicaciones

En la Revista Migraña, un esfuerzo editorial de la Vicepresidencia de Bolivia, gira su ultima


publicación entorno a los “10 años de Revolución Constituyente en Bolivia”, entre los
artículos desarrollados en esta edición esta el del Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García
Linera, titulado, ““Revolución y Proceso Constituyente”, donde compara la historia de las
sociedades con los grandes movimientos tectonicos que sacuden a la superficie de la tierra.
Movimientos que generan fisuras por donde se abre paso el magma que esta en el interior
del núcleo terrestre irrumpiendo como lava ardiente que al contacto con el aire se va
solidificando llegando incluso a modificar la fisonomía de la tierra. García Linera señala que
la sociedad tiende a comportarse de la misma manera:

“Las sociedades también son así. La mayor parte del tiempo se presenta como una compleja
superficie relativamente tranquila y regulada por las relaciones de dominación. Existen
conflictos, hay tensiones continuas y movimiento, pero son regularizados y subsumidos por
las relaciones de poder prevalecientes. Sin embargo, debajo de estas relaciones de poder
predominantes, existen intensos flujos de fuerzas, de luchas de clases, de acumulaciones
culturales internas que son los fuegos sociales internos que le dan movimiento a la sociedad,
pero que no son visibles; es decir, permanecen subterráneos o están sumergidos en la
profundidad de las estructuras colectivas nacionalitarias y de clases”.

Son fuerzas que se acumulan y “se rebelan contra el orden establecido, se reagrupan
subterráneamente, vencen dificultades, temores, represalias, prejuicios y se levantan contra
todo lo existente”. Son fuerzas que tienen la capacidad del “fuego creador”, que “arrasa a su
paso desmontando los dispositivos de mando existentes e impone la huella de su presencia
colectiva como nación, como clase, como colectividad social en estado de fusión, es decir, en
estado de democracia absoluta”.

En este contexto, el Sistema de Empoderamiento Comunal Ezequiel Zamora (Empoderatez),


tiene esa fuerza creadora desde las mirada de las telecomunicaciones, la ciencia y la
tecnología. Empoderatez, de acuerdo a su concepto: “Es un Sistema de Organización y
Gestión Política y de Gobierno fundamentado en una conciliación estructurada e integradora
de la organización comunal sobre una base de compromiso solidario que reposa sobre los
principios de la Democracia en las Telecomunicaciones”. Debería ser esa “lava social” que
revoluciona desde la participación y protagonismo del pueblo la gestión de las
telecomunicaciones e incide directamente sobre el territorio, con capacidad de “autocrearse y
de autodeterminarse” en un “estado de multitud fluida, autorganizada, que se asume a sí
misma como sujeto de su propio destino; es el momento de conocimiento social sobre sí,
sobre sus capacidades, posibilidades y hasta cierto punto sobre sus límites, y a partir de ello
su proyección como destino, como sueño compartido, como proyecto colectivo”.

En este nivel, de acuerdo al concepto de Marx y Engels se diluye el “sujeto abstracto” dando
paso al “sujeto concreto” que esta determinado por las condiciones materiales de su
existencia tanto en la esfera individual como colectiva: “El primer estado de hecho
comprobable es, por tanto, la organización corpórea de estos individuos y, como
consecuencia de ello, su comportamiento hacia el resto de la naturaleza”. Es una existencia
social no natural determinadas por sus condiciones de vida. Para Marx y Engels, “el hombre
mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus
medios de vida, (…) Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su
propia vida material”.

¿Que reproduce el Gran Capital? Ganancia. Plusvalia, El gran capital se renueva, acumula y
crece en el mundo, tecnología y telecom se concentran cada vez más en pocos manos. La
lista de Forbes 2019, ubica los primeros diez (10) Billonarios que atesoran una fortuna de
más de 743,8 Billones de dolares, de estos, la mitad están asociados a las tecnologías (#1
Jeff Bezos -Amazon, #2 Bill Gates -creador de Microsoft, #7 Larry Ellison -Oracle, #8 Mark
Zuckerberg -Facebook y #10 Larry Page -creador de Google) que acumulan 403,1 Billones
de dolares. De telecom encontramos en la lista “selecta de lo primeros 10”, al mexicano,
Carlos Slim, ubicado en el puesto #5 con una fortuna de 64 Billones de dolares. Slim controla
América Móvil, empresa que ¿pretendía? comprar a Cantv, la principal empresa telecom de
Venezuela. Podríamos hacer también el mismo ejercicio solo asociado a Telecom con las 200
fortunas más grandes del mundo, solo ellas acumularían sumando a la de Carlos Slim, 108
Billones de dolares (América Móvil, SoftBank, Altice, Bharti Airtel y Maxi). Estos grandes
capitales terminan imponiendo sus ideas como “clase global dominante”, y también terminan
dominando “...como pensadores, como productores de ideas, que regulen la producción y
distribución de las ideas de su tiempo, y que sus ideas sean, por ello, las ideas dominantes
de la época”. Originando una guerra como la de David contra Goliat. Es la Guerra de Bill
Gates y su software privativo contra millones que empujan un concepto liberador sobre el
manejo de la tecnología, por ejemplo. Es acá donde la “inventiva humana debe ejercerse con
audacia en las situaciones históricas concretas”, convertirse en un parto creador. Y en este
caso concreto, en el ejemplo que citamos anteriormente, una iniciativa como Empoderatez
debe estar aliada a quienes buscan en el territorio romper con la lógica del capital
convirtiendo al Software Libre en una propiedad social o en un bien común de la humanidad.

Precisando el papel protagónico del proceso revolucionario desde la fuerza de la


organización. Empoderar puede hacerlo cualquiera, incluso un Carlos Slim a través de
América móvil (“Generando mejores oportunidades para el futuro a través de la conectividad
y el empoderamiento de personas” reza el titulo de informe de sustentabilidad de la
transnacional de las telecomunicaciones). ¿Qué nos hace diferente? ¿Cual es el concepto de
América Móvil sobre el trabajo? ¿Sobre la sociedad? ¿Que sociedad construye? ¿Que
reproduce América Móvil?

¿Que reproduce la Revolución Bolivariana? Como modelo alternativo al Gran Capital se


contrapone entonces el desarrollo de la propiedad social sobre los medios de producción,
nuevas relaciones sociales de producción sustentadas en el valor del trabajo y del saber.
Así entonces, como la Revolución, Empoderatez es también un parto, creador de una nueva
historia, de ideas transformadas en algo concreto, materializadas en acciones que
redimensionan el territorio a través del proceso humano del trabajo, tal como lo señala Marx:

“El trabajo es, en primer término, un proceso entre la naturaleza y el hombre, proceso en que
éste realiza, regula y controla mediante su propia acción su intercambio de materias con la
naturaleza. En este proceso, el hombre se enfrenta como un poder natural con la materia de
la naturaleza. Pone en acción las fuerzas naturales que forman su corporeidad, los brazos y
las piernas, la cabeza y la mano, para de ese modo asimilarse, bajo una forma útil para su
propia vida, las materias que la naturaleza le brinda. Y a la par que de ese modo actúa sobre
la naturaleza exterior a él y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las
potencias que dormitan en él y sometiendo el juego de sus fuerzas a su propia disciplina.”

El proceso de desarrollo histórico de un núcleo social cualquiera, como en el caso de


Aguasay, San Rafael de Onoto, Andres Eloy Blanco, Madre de Maria o Carayaca, donde se
desarrolla con fuerza Empoderatez, es de carácter acumulativo, “Cada nueva generación se
encuentra con las condiciones materiales dejadas por las generaciones anteriores, y con un
conjunto de procedimientos para utilizar estas condiciones materiales”. Marx y Engels nos
vuelven a recordar que “La historia no es sino la sucesión de las diferentes generaciones,
cada una de las cuales explota los materiales, capitales y fuerzas productivas transmitidas
por cuantas la han precedido ...”. Son 12 años de acumulación, de trabajo, de ideas, de
creación permanente que tienen un centro nodal, el desarrollo de la organización social, en
nuestro caso a través de las Mesas Técnicas de telecomunicaciones. Empoderatez recoge
ese testigo y lo eleva a otro nivel. Aquellos espacios remotos del país fueron transformados
al llegar el hecho tecnológico de las telecomunicaciones estableciendo entre si nuevas
relaciones entre los hombres y mujeres de aquel territorio definido donde termina
apropiándose del derecho a la comunicación, desencadenado como hemos dicho
anteriormente un nuevo proceso histórico.

Este proceso histórico va determinado por las relaciones de producción y el grado de


desarrollo de la fuerzas productivas:

“El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la


sociedad, la base real, sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y política y a la
que corresponden formas sociales determinadas de conciencia. El modo de producción de la
vida material condiciona el proceso de la vida social, política e intelectual en general. No es
la conciencia de los hombres la que determina la realidad; por el contrario, la realidad social
es la que determina su conciencia”.

Si tomamos como referencia lo planteado por Marx y Engels, se nos abre una interrogante
planteada ya por el Comandante Chávez durante el desarrollo de la Revolución Bolivariana,
¿Como hacer Socialismo en este mar de capitalismo? “LIBERAR LAS FUERZAS
PRODUCTIVAS PARA DAR EL SALTO A LA POTENCIA ECONÓMICA DE VENEZUELA”,
respondía de Chávez tratando de despejar la incógnita. ¿Cómo hacerlo? ¿Qué hacer?

Este movimiento telurico va acompañado de contradicciones, nuevas fuerzas surgen sobre la


ya establecidas. Empoderatez vista desde el ojo de la propiedad social, colectiva y comunal
entra en contradicción con relacionas de producción fundamentadas inclusive en el
monopolio estatal y privado de las telecomunicaciones, aun con el espacio radio eléctrico
bajo control del Estado. Es el Estado Comunal que trata de insurgir contra el viejo Estado
Burgués sobre el cual nuestras fuerzas, mantienen el Poder Político sobre la
Superestructura; legal, cultural, económica y social:

“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en


contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que su
expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta
entonces”.
Sobre esto se abren las fisuras en la superficie aflorando nuevas fuerzas productivas y abren
nuevos momentos dentro de la propia revolución en el caso venezolano que encuentran por
supuesto obstáculos, muros y fuerzas contrarias, algunas ubicadas en el seno de los
poderosos que han manejan la economía los últimos 105 años y otras ubicadas en el propio
seno de la Revolución en sectores que coquetean con el FMI buscando salidas a la crisis
económica o aquellos sectores que acarician la idea de un pacto con los Grandes amos del
Valle, bajo la premisa que las Fuerzas Productivas son “neutrales”.

Partamos de la premisa que la Revolución sigue caminos irregulares en cuyo transitar


ocurren victorias pero también derrotas, avances pero también retrocesos que mellan sobre
quienes están dentro de un autobús, uno que cubre una ruta semejante a la que conecta la
Paz con la región de Yungas en Bolivia, 80 kilómetros conocidos como el “camino de la
muerte”. A quien esta al frente del autobús hay que demostrarle y generarle la confianza
para que sortee esta sinuosa ruta a través de las fuerzas productivas que mueven la
economía generadas desde el trabajo creador del pueblo. Nos corresponde despejar otras
interrogantes ¿Puede un modo de producción nuevo surgir apoyándose en las estructuras
materiales creadas por el modo de producción que lo antecede? ¿En qué consiste la
transición en el modelo que se geste en el camino hacia la Revolución? ¿Cuanto dura este
proceso de transición? ¿En que etapa estamos actualmente? ¿Como se liberan las fuerzas
productivas en este periodo? Ante nosotros se nos devela lo que Ludovico Silva (un marxista
venezolano que interpreto a Marx desde sus escritos desterrado por los marxianos y
“ortodoxos” marxistas venezolanos convirtiéndolo en un especie de hereje) llega a definir
como una “empresa heroica” tan en que se trata de”superar históricamente una historia de
7.000 años de alineación. Ludovico en este contexto hace referencia a un antropologo
brasileño de nombre Darcy Ribeiro quien a su vez interpreta a Marx sobre el aspecto
“revolucionario de la tecnología como elemento que permite afrontar esta “empresa heroica”.
Señala el hereje:

“La sociedad a que aspira el proyecto o utopía socialista de los Grundrisse es una sociedad
que habrá de contar con la maquinaria y la tecnología como aliados fundamentales para la
desalienación del hombre y su conversión en hombre libre y total”.

Entendemos entonces que sobre las relaciones de producción y el grado de desarrollo de la


fuerzas productivas existe un proceso dialéctico, donde no existe neutralidad sino fuerza
creadora desde quienes habitan un territorio lo transforman. Y estas fuerzas actúan sobre los
elementos que condicionan el nivel de desarrollo de las Fuerzas Productivas; La Fuerza del
Trabajo, el objetivo del trabajo sobre el cual actuá la fuerza de trabajo para la obtención de
un bien útil, los medios de producción donde se transforma el objeto de trabajo y los
elementos complementarios necesarios para dicha transformación. ¿Cómo conjugamos
entonces, Comuna, telecomunicaciones-ciencia-tecnología, Empoderatez-Empresa de
Propiedad Social Directa Comunal-Centro de Comunicación Comunal, el espectro
redioelectrico y el Estado revolucionario? Elementos que nos deberían de llevar a
resolver no solo en el campo teórico sino más bien desde la practica los temas conectados a
las relaciones de producción; relaciones de trabajo, relaciones de propiedad y las relaciones
de cambio o intercambio o de distribución de la producción. Principios además planteados en
la Ley del Plan de la Patria en su Objetivo Histórico 2:
“Propulsar la transformación del sistema económico, para la transición al socialismo
bolivariano, trascendiendo el modelo rentista petrolero capitalista hacia el modelo económico
productivo socialista, basado en el desarrollo de las fuerzas productivas”.

En el año de 1918, Vladímir Ilich Uliánov, Lenin, caracterizaba el momento de la naciente


Revolución Rusa como la “fase más peligrosa y dura”, “una época dificilísima, epoca en que
ha terminado la marcha victoriosa de la revolución, la cual ha entrado en un periodo de duras
pruebas y aun derrotas”. Sobre este difícil escenario, Lenin apostaba a la conciencia y al
trabajo de la clase trabajadora que saliera al paso a los enemigos internos y externos de la
Revolución. El enemigo interno personificado en las fuerzas reaccionarias. Y el externo, el
imperialismo internacional, armado hasta los dientes y rebosado de fuerzas técnicas que
asecha el momento para atacar de nuevo, como un salteador de caminos, a la Rusia
Soviética”. Templar “en férrea tensión” a las fuerzas “para aplicarlas a la nueva obra
creadora”, el desarrollo de la Revolución Socialista. En este sentido, Lenin, preparo un
“borrador del Plan de trabajo tecno-cientifico”, aglutinaba los elementos necesarios que el
“Consejo Superior de Encomia para la reorganización de la industria a través del estudio y la
investigación de las fuerzas productivas. El Plan debería abarcar entre otras cosas “una
atención singular a la electrificación de la industria y el transporte y a la aplicación de la
electricidad en la agricultura”. “Fuerzas hidráulicas y motores eólicos en general y de
aplicación agrícola”, señala Lenin en los comienzos del siglo 20. Hoy 100 años después, las
ciencia, la tecnología y las telecomunicaciones, son ese motor que imprime dinamismo al
desarrollo económico. Y no se trata de cualquier ciencia, tecnología o telecom, Lenin afirma
sobre este particular:

“Para renovar nuestro aparato estatal es indispensable que nos propongamos: primero,
estudiar; segundo, estudiar y tercero, estudiar; después, comprobar que la ciencia no quede
reducida a letra muerta o a una frase de moda (cosa que, no hay por qué ocultarlo, ocurre
con demasiada frecuencia entre nosotros), sino que se convierta en efecto en carne y sangre
nuestras, que llegue a ser plena y verdaderamente un elemento integrante de la vida diaria.
En una palabra, que las exigencias que nos debernos plantear no pueden ser las
mismas que se plantea la burguesía en Europa occidental, sino las que son dignas y
convenientes para un país que se propone desarrollarse por la vía socialista”.

Es una apuesta a la independencia la hecha por Lenin sustentada nuevamente sobre el


poder revolucionario de la clase trabajadora: “El proletariado no puede guardar silencio
acerca de la cuestión particularmente desagradable para la burguesía imperialista, de las
fronteras del Estado basado en la opresión nacional”, ¿Como se traduce esto en nuestro
contexto particular? Busquemos nuevamente la repuesta en el Plan de la Patria. “La
independencia entendida desde el ahora, desde el aquí, nos obliga de ver hacia el pasado
para encontrar en rumbo cierto hacia el porvenir”, señalaba el Comandante Chávez. “Un
programa de transición al socialismo y de radicalización de la democracia protagónica y
participativa (…) pasa necesariamente por, acelerar el proceso de restitución del Poder al
Pueblo”, “un Poder Popular capaz de desarticular las tramas de opresión, explotación y
denominación que subsisten en la sociedad venezolana, capaz de configurar una nueva
sociedad desde la vida cotidiana donde la fraternidad y la solidaridad corran parejas
con la emergencia permanente de nuevos modos de planificar y producir la vida
material de nuestro pueblo”.
En el Plan de la Patria 2019-2025, convertido en Ley de la República, el foco de atención
esta en la Economía: “Tenemos que derrotar la guerra y alcanzar la paz económica. Esto
permitirá liberar las fuerzas productivas de la sociedad, democratizar la economía y generar
las bases económicas y financieras para la transición humanamente gratificante al
socialismo”. Esto debe ocurrir según la premisas planteadas en el Plan de la Patria;
profundizar en opción socialista a la venezolana, ampliar el concepto de Democracia que “
Implica el desarrollo de las dimensiones sociales, espaciales, políticas, económicas y
culturales de la sociedad”, pasar de la visión de gestión de gobierno a la de proceso
revolucionario, “construir las bases materiales y financieras del Socialismo”, “una nueva
lógica espacial, un sistema de escalas, que permita el soporte de una nueva arquitectura del
territorio” y la nueva mirada de conexiones-relaciones con el mundo, multicentrico.y
pluripolar. Esto seria la base para “Desarrollar las capacidades científico tecnológicas
que hagan viable, potencien y blinden la protección y atención de las necesidades del
pueblo y el desarrollo del país potencia”, que liberen las fuerzas productivas.

En este modelo debemos anotarnos, trazar una agenda común y direccionar un solido
esfuerzo apuntalado en lo que reivindica el indígena zapoteco Jaime Martínez Luna, la
“comunalidad”:

“Somos comunalidad, lo opuesto a la individualidad, somos territorio comunal, no


propiedad privada; somos compartencia, no competencia; somos politeísmo, no
monoteísmo. Somos intercambio, no negocio; diversidad, no igualdad, aunque a
nombre de la igualdad también se nos oprima. Somos interdependientes, no libres.
Tenemos autoridades, no monarcas. Así como las fuerzas imperiales se han basado en
el derecho y en la violencia para someternos, en el derecho y en la concordia nos
basamos para replicar, para anunciar lo que queremos y deseamos ser”.