Está en la página 1de 3

Generación de corriente eléctrica

Básicamente consiste en hacer girar una espira conductora sobre un eje en el seno de un
campo magnético, generando en sus terminales determinada acumulación de
electricidad que es debidamente aprovechada a través de un colector (fig. 1)

Los generadores disponen de un grupo grande de espiras para acrecentar el efecto y


obtener grandes cantidades de electricidad. Dicha espiras, a su vez, están bobinadas
sobre un núcleo de hierro dulce, lo cual hace que haya una buena concentración de
líneas de fuerza del campo magnético mencionado.
El grafico de la figura 2 muestra la forma de la onda producida, en la que distinguimos
valores negativos y valores positivos que se alternan según determinada frecuencia. La
corriente alterna producida de esta manera puede ser aprovechada para encender focos,
mover a su vez motores, producir calor, etc.

La red de alimentación que trae la corriente a nuestros hogares sirve perfectamente a


estos propósitos y suministra un voltaje de los denominados “medio”: 110 V o 220 V,
dependiendo del país. Ahora bien, esta corriente es denominada “monofásica” porque
es una parte de la corriente brindada por los grandes generadores instalados en las
usinas. La misma palabra nos está hablando de una sola fase.

1
La corriente trifásica

Esa parte que llega a nuestros hogares es una unidad mayor denominada corrientemente
trifásica o de tres fases. Sucede que el generador de la usina provee lo que podríamos
llamar “tres ondas” de corriente perfectamente sincronizadas. Tomando una de esas
ondas es que obtenemos la corriente monobásica.
Para explicar con mayor detenimiento la naturaleza de esta corriente, comenzaremos
diciendo que en el generador de la usina existen tres bobinas fundamentales que
evolucionan girando en el sentido de un campo magnético determinado (Fig. 3) Cada
una de esas bobinas genera una onda de corriente cuyos valores instantáneos
dependerán del lugar que dicha bobina ocupe en ese momento dentro del campo
magnético.

Dado que las tres bobinas están dispuestas en una simetría geométrica, y por lo tanto
una respecto de la otra mantiene una posición estable, las tres ondas generadas no se
desfasarán nunca y evolucionarán a través del tiempo manteniendo una perfecta
sincronización.
Las tres bobinas mencionadas se interconectan por un extremo, por lo que dicho nudo
tiene un mismo potencial relativo para las tres. El voltaje de cada bobina se mide entre
su extremo y ese punto común. Es así como cada bobina genera una tensión media o
eficaz de 110 V o bien de 220 V eficaces (Vrms), que es la tensión monofásica que
recibimos en nuestros hogares.
Pero si medimos la tensión relativa entre dos extremos cualesquiera de dos bobinas,
descubriremos que para una tensión monofásica de 220V existen 380V. (fig. 4)

Esto significa que si bien una fase cualquiera tiene 220 V, entre dos fases cualesquiera
obtenemos 380 V. Esa tensión, cuando la obtenemos en las tres fases, se denomina
fuerza motriz y sirve fundamentalmente para mover grandes máquinas, por lo que a la
monofásica también se la denomina “de iluminación”. Los circuitos para la utilización
de fuerza motriz son distintos a los de iluminación y sirven, como dijimos, para
transformaciones de energía en gran escala.

2
Una regla sencilla para conocer el valor de la tensión trifásica es multiplicar la
monofásica por la cifra 1,73 que viene a ser la raíz cuadrada del número 3. Es así como
220x 1,73 = 380 V, como así donde la tensión de línea es de 110 V, la trifásica será de
190 V, que es la cifra obtenida luego de multiplicar los 110 V por 1,73.
La corriente monofásica presenta, un vivo y un neutro; el neutro oficia de retorno y está
conectado a tierra en la usina, por lo cual no recibiremos ningún shock eléctrico si lo
tocamos. El vivo es el conductor de alimentación, el que provee la energía, el que nos
debemos abstener de tocar, salvo con nuestro busca polos para verificar su existencia.
En la corriente trifásica los vivos son tres, mientras que tenemos un solo neutro, el
mismo que en la monofásica.
En la figura 5 podemos observar una línea trifásica con sus tres vivos (denominados por
convención R, S y T) y su neutro denominado O. Cada línea monofásica se toma entre
dicho neutro y cualquiera de los vivos. Es así como tenemos una fase R-O, otra S-O y
una tercera T-O. En cualquiera de ellas un foco brillará igual, ya que a pesar de que
están las tres fases exactamente desfasadas una de otra, las tres brindan una tensión
media eficaz (220V o 110V).
Cuando deseamos recurrir a los servicios más potentes de la fuerza motriz, debemos
tomar las tres fases a la vez, o sea los tres vivos, aprovechando así toda la energía.

Equilibrio entre fases

En todo edificio de departamentos –por ejemplo- las tres fases son requeridas para
distintas misiones. Mientras que un ascensor requiere de las tres fases, ya que precisa
fuerza motriz para moverse, una parte de los departamentos absorberá corriente
monofásica de una de las fases, otra parte de los departamentos se conectará a una
segunda fase, mientras que las luces comunes (pasillos, escaleras, bauleras, sótanos,
locales diversos, etc.) se conectarán a la tercera fase (fig. 6)
Las tres fases tienen que tener un equilibrio de cargas para que los conductores que
transportan esta energía hasta nuestro domicilio hagan el mismos “esfuerzo”,
transporten la misma corriente sin desequilibrarse, lo que daría lugar a accionamiento de
fusibles, elevamientos desiguales de temperatura, etc.