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El dominio propio

El dominio proqpio nos permite tener control sobre nuestras acciones. Es decir,
nos permite controlarlos a nosotros mismos, nuestras emociones, nuestros
pensamientos y que estos no tomen el control sobre nosotros.
El dominio propio nos permite sentir la libertad de escoger las actitudes y acciones
que hacemos en la vida.
Dios nos ha dado el dominio propio para gobernar sobre nuestras vidas. Permite
que tengamos disciplina sobre nuestra mente y cuerpo.
Hay diversas áreas en donde se puede aplicar el dominio propio. Por ejemplo el
área financiera. Gracias a el dominio propio se puede tener una salud financiera.
Sabemos controlar los gastos. Y no derrochamos nuestros ingresos en caprichos y
gastos innecesarios. Dominio propio es saber tomar las medidas necesarias para
cuidar y proteger los recursos que hemos recibido del Señor Se debe tener
dominio propio en nuestra área de trabajo o en el lugar de estudio. También sobre
nuestro cuerpo. Como jóvenes debemos cuidar de nuestro cuerpo. Hay que
pensar antes de actuar y meditar que consecuencias traerán a nuestra vida.
Pensar en lo que si hacemos honrará a Dios, a nuestros padres y a nosotros
mismos. Si pedimos a Dios que nos de dominio propio, él lo hará y nos permitirá
tener el control sobre nosotros mismos.
Dice en Proverbios 25 28 que “Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien
no sabe dominarse.”
La Palabra de Dios compara a una persona sin dominio propio a una ciudad que
está a merced del enemigo y de fortalezas externas que llegan a tener el control
de su vida.