Está en la página 1de 2

ENSAYO

“La democracia de la mano de la educación”

La democracia influye notablemente en la vida de las personas que componen un


entono una sociedad, ya que no es solo un sistema político ético al que debemos
aspirar para tener una sociedad civilizada sino es una ideología o manera de vivir la
vida en todos sus campos a diario; es decir, la democracia es la forma adecuada y
equitativa de tomar decisiones en nuestra cotidianidad.

Como ya sabemos el mejor ejemplo de la democracia en la sociedad es la de la


postura de un gobierno la que se da por elecciones de forma libre con un fin común
e igualitario para toda la población todo esto para que se de en una sociedad de
una forma clara y justa necesita de la educación; solo una persona educada es
capaz de gobernar una nación sin descontentos en la sociedad pues si quienes
representan a la mayoría no cuentan con una educación precisa no se podrá
constituir una sociedad enriquecedora de la democracia.

La democracia ligada de la educación sinónimo de prosperidad y equidad social,


como lo expresaba el autor John Dewey llamado por muchos el “padre de la
educación renovada” Pone de manifiesto las cuestiones políticas y morales
implícitas en los discursos educativos. Defiende que el sistema educativo de una
democracia se caracteriza porque sus centros de enseñanza mantienen un claro
compromiso con la promoción de contenidos culturales y modalidades
organizativas, que contribuyen a la formación de personas comprometidas con
valores y modelos democráticos de sociedad.” “Concibió la escuela como un
espacio de producción y reflexión de experiencias relevantes de vida social que
permite el desarrollo de una ciudadanía plena. Sostenía que lo ofrecido por el
sistema educativo de su época no proporcionaba a los ciudadanos una preparación
adecuada para la vida en una sociedad democrática. El «método experimental» de
su pedagogía se basa en la educación de la destreza individual, de la iniciativa y del
espíritu de empresa en detrimento de la adquisición de conocimientos científicos”

También hablamos del autor Paulo Freire “Un hombre que ha sido definido por el
educador suizo Pierre Furter como “un mito en su época”, Freire no solo es una
figura excepcional en el mundo académico, sino también uno de los que ha
combinado la teoría con la experiencia práctica en la educación de adultos de una
manera única. Los defensores de la educación democrática confrontan un
importante problema conceptual: las conexiones entre democracia y valores
democráticos, y culturas. La democracia implica un proceso de participación en el
que todos los participantes se consideran iguales. Sin embargo, en la práctica, la
educación no es una práctica igualitaria y ello supone un sistema en el que se
enseña a los miembros inmaduros (los niños) a identificarse con los principios y las
formas de vida de los miembros maduros (los adultos).”

Mientras Dewey resaltó la necesidad de una comunicación y una cooperación entre


todos los segmentos de la sociedad, su visión de la política se inclinó fuertemente
hacia la especial comprensión del experto y depositó una considerable fe en el
desarrollo de las ciencias sociales y políticas. Su idea básica de la vida política
implicó un férreo compromiso con la idea de un cambio planificado dirigido por un
ingeniero social que era consciente de las necesidades del día a día de la gente.
Uno de los objetivos de la educación era el desarrollo de un profesional socialmente
sensible que pudiera traducir las necesidades de la gente en un cambio planificado.
Para Freire la educación no es ni neutral ni apolítica. Todas las prácticas educativas,
el curriculum y las políticas son parte de un terreno disputado por coaliciones de
poder continuamente cambiantes. La educación y el poder forman parte de las
luchas sociales y la educación se media a través de las subjetividades y sus
acciones. Por tanto, la noción de “objetividad”, como la noción de un hecho empírico,
es una construcción social sujeta a interpretaciones alternas y constituye un objetivo
inalcanzable. En el trabajo de Freire, hay poca, o ninguna, distinción entre la política
y la educación. Lo que está claro, sin embargo, es que la política (como la
hegemonía y la persuasión) tiene un componente pedagógico identificable.

En conclusión defendemos que según los argumentos ya expuestos la democracia


y la educación son dos ramas que en la actualidad van unidas y enfocadas en un
mismo fin para la construcción de un pueblo justo de principios, de valores y deberes
y sobre todo de una sociedad menos corrupta y más igualitaria sin tanta
discriminación de clases sociales y más participante de la toma de decisiones.

Bibliografía

http://institucional.us.es/revistas/cuestiones/23/M_2.pdf

http://ceiphistorica.com/wp-content/uploads/2016/08/Dewey-John-Democracia-y-Educacion.pdf