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UNIVERSIDAD DE PANAMÁ

CENTRO REGIONAL UNIVERSITARIO DE


SAN MIGUELITO (CRUSAM)
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS

PRESENTADO POR:
CERRUD, RUBY C.I.P. # 4-737-1043
MARISCAL, NATALIA C.I.P. #PE-10-1429
MARTÍNEZ, OSCAR C.I.P. # 8-274-213
SAMANIEGO, ROSA C.I.P.# 8-297-373

CENTRO PENITENCIARIO “CECILIA ORILLAC DE


DE REHABILITACIÓN CHIARI”

CRIMINOLOGÍA
Para la Consideración de la Profa:
Nadia Franco
-0-
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………….2

I. ANTECEDENTES……………………………………………………………..3

CAPÍTULO N° I: PRINCIPALES PROBLEMAS DEL SISTEMA


PENITENCIARIO EN PANAMÁ………………...…………………………...……………4

CAPÍTULO N° II: POBLACIÓN DE MUJERES PRIVADAS DE LIBERTAD EN EL


(CEFERE) ………………………………………………………………….…………….....6

CAPÍTULO N° III: SITUACIÓN DE LAS MUJERES PRIVADAS DE LIBERTAD EN


PANAMÁ…………………………………………………………………………………...8

CAPÍTULO N° IV: PROGRAMA ESPECIAL DE ATENCIÓN PARA MUJERES


PRIVADAS DE LIBERTAD.……………………..……………………………………………..11

CAPÍTULO N° V: PROTOCOLO DE ARTÍCULOS, MEDICAMENTOS, ENTRE


OTROS INSUMOS QUE PUEDEN Y NO RECIBIR LAS PRIVADAS DE LIBERTAD
(CEFERE)………………………………………………………………………………….13

CONCLUSIÓN……………………………………………………………………….…...16

BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………...…………..17

RECOMENDACIONES………………………………………………………………….18

ANEXOS……………………………………………………………………….………….20

-1-
INTRODUCCIÓN

En el siguiente trabajo, nosotros los estudiantes de la Licenciatura de Derecho y Ciencias


Políticas, conoceremos la historia del centro penitenciario de Rehabilitación “Cecilia Orillac
de Chiari” mejor conocido como la Cárcel de Mujeres en Panamá.

Conoceremos los principales problemas que aquejan la realidad dentro del Sistema
Penitenciario, impartiendo como principal punto la falta de presupuesto para cubrir las
necesidades, también estudiaremos el tema del hacinamiento y la mora judicial existente a
nivel Nacional.

Y por último analizaremos la situación de las mujeres privadas de su libertad y el programa


especial, recabando información que coadyuve en el aspecto de la reinserción social, la cual
es la base de nuestro nuevo sistema penal, ya que lo que se busca es no castigar a la
delincuente, sino ayudarle a dejar los hábitos que la llevaron a delinquir y brindarle ayuda
para que se transforme en un ser humano que sea de utilidad para la sociedad.

-2-
I. ANTECEDENTES

El Centro Penitenciario de Rehabilitación de Mujeres, le debe su nombre gracias a un acto


filantrópico cuando Doña Cecilia Orillac de Chiari, entonces Primera Dama de la República,
acompañó a su esposo, el ex presidente Don Roberto F. Chiari, en varias giras políticas y
palpó de cerca la gran necesidad del pueblo panameño y le nace el deseo de realizar un
proyecto para ayudar a los sectores marginados de la República, doña Cecilia reunió en su
despacho a un grupo de distinguidas damas panameñas y del cuerpo diplomático y consular,
con el fin de consolidar esfuerzos para atender las necesidades más urgentes de niños, jóvenes
y sobretodo de mujeres del país.

Dicho Centro fue construido en el año 1962, por la administración del entonces Presidente
de la República, Roberto Francisco Chiari, el mismo se encuentra ubicado en el Distrito de
San Miguelito, corregimiento José Domingo Espinar, sector La Pulida, cuenta con una
capacidad para albergar a 193 internas, pero actualmente mantiene una población promedio
de 500 reclusas. A partir de 1964 esta institución es especializada para que las mujeres
cumplieran las penas privativas de libertad, ya que a esa fecha contaba con facilidades que
respondían en parte a las recomendaciones hechas por Naciones Unidas a través de sus
Reglas mínimas para el tratamiento de reclusos.

Fue fundado en 1964 con el fin de dar un tratamiento a la mujer mayor de 18 años que
infringía la ley. Inicialmente fue administrado por monjas de la Congregación de las
Hermanas del Buen Pastor, quienes asumieron su dirección y control hasta febrero de 1984,
cuando la administración del centro pasó a manos civiles; Actualmente está bajo la
responsabilidad de la Dirección General del Sistema Penitenciario, cuenta con diez hogares;
y se han implementado distintos programas que tienden a la resocialización, adiestramiento
y enseñanza de diferentes artes y oficios. En él funciona una escuela de alfabetización y
enseñanza del arte popular, así como un programa de dependencia química dirigido a aquella
parte de la población con problemas de adicción a las drogas. Cuenta con talleres de costura,
manualidades, brillos y horquillas, proyecto porcicultor y un salón de belleza.

-3-
CAPÍTULO I.
PRINCIPALES PROBLEMAS DEL SISTEMA
PENITENCIARIO EN PANAMÁ

De entre los problemas que aquejan al sistema nacional, podemos señalar los siguientes:

1. Partimos del hecho de que la Dirección Nacional de Corrección, rectora del sistema,
adolece en su totalidad de la falta de un presupuesto adecuado que le permita cumplir
con sus responsabilidades, lo cual imposibilita cubrir las necesidades mínimas, aun
en situaciones de emergencia. Así, de los 8,792,029 balboas de presupuesto asignado,
el 46% se utiliza para gastos de funcionamiento; el 42%, en gastos de alimentación;
y solo el 12% se destina a los gastos de operación.

2. Asimismo, la Dirección Nacional de Corrección carece de una infraestructura


administrativa. Tampoco cuenta con los recursos informáticos imprescindibles para
siquiera llevar el registro de la población penal existente en las cárceles del país y
menos aún para registrar su situación legal.

3. La incorporación de nuevos centros penales no cubre las expectativas para el


alojamiento adecuado de los internos, dado el incremento de la delincuencia, y mucho
menos para programas humanitarios que mejoren las condiciones de vida en prisión.

4. Existe una descoordinación entre el Órgano Judicial y el Ministerio Público, con la


Dirección Nacional de Corrección y con las direcciones de los centros penales, lo cual
dificulta e imposibilita en algunos casos la presencia de los internos en las diligencias
judiciales.

5. La legislación es obsoleta; cuenta con una ley marco que data de 1942 y un sinnúmero
de decretos, que vienen a reglamentar ciertas áreas de la actividad penitenciaria.

6. En el ámbito jurisdiccional, se abusa de la detención preventiva, por lo cual resulta


clamoroso que se apliquen otros institutos, como la suspensión de condena o las
medidas cautelares alternativas a la prisión, básicas para lograr una positiva reducción
de la población carcelaria y un inevitable contagio criminal del penado.

7. La asistencia sanitaria es escasa. No existen programas de prevención, diagnóstico o


tratamiento de enfermedades. A pesar de que cada centro penal de la capital cuenta
con una clínica, asistida por un médico general por el término de cuatro horas diarias,
se carece de instrumental médico, y las medicinas son escasas. Del mismo modo, no
se cuenta con la asistencia de odontólogos. No se recibe el apoyo del Ministerio
Público, a través del Instituto de Medicina Forense, para aquellos internos que se
encuentran a su disposición.

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8. No obstante lo anterior, la Dirección Nacional de Corrección realiza, en la medida de
sus posibilidades, giras médicas periódicas a aquellos centros de las provincias
centrales que carecen de servicios médicos.

9. La libertad condicional se concede en forma limitada, solo a los nacionales, con


criterios discrecionales, y no constituye el puente de adaptación entre la prisión y la
vida en libertad.

10. Las visitas de autoridades jurisdiccionales a los centros penales no se efectúa con la
regularidad establecida en el Código Judicial, y los internos desconocen en muchas
ocasiones su situación jurídica.

11. La empresa privada se manifiesta renuente a ayudar al sistema penal a través de


programas de ayuda pos-penitenciaria. En este sentido, la sociedad les cierra el
ámbito laboral a los ex reclusos: al solicitarles la presentación del récord policiaco,
los excluye de la posibilidad de reintegrarse en forma efectiva y productiva a la
sociedad.

12. El personal de custodia civil es escaso. Actualmente, el sistema penitenciario


panameño cuenta con un custodio civil por cada ocho internos; en este caso la
vigilancia debe ser reforzada por la Policía Nacional, que brinda el servicio de
seguridad perimetral en todos los centros de la capital. Dicha situación varía en los
centros penales del interior de la República, pues se encuentran en las instalaciones
de las zonas de policía.

13. Como no se cuenta con una escuela penitenciaria que instruya a los aspirantes a
custodio civil, la Dirección Nacional de Corrección también debe recurrir al apoyo
de la Policía Nacional para el uso de las instalaciones educativas. Del mismo modo,
no se realizan constantemente seminarios de capacitación y adiestramiento en
técnicas para el tratamiento de reclusos. No existen incentivos para este personal,
como serían las promociones y reglamentos de procedimiento, entre otros.

-5-
CAPÍTULO N° II.

POBLACIÓN DE MUJERES PRIVADAS

DE LIBERTAD EN EL (CEFERE)

En la actualidad el CEFERE, tiene una población de 952 privadas de libertad, lo que duplica
la capacidad para albergar esa población penal. (Lo que viene hacer un hacinamiento en
total.) Su capacidad real debe ser de 470 mujeres panameñas. (Información recabada lunes
18 de abril de 2016 - 12:00 a.m. Redacción El Siglo- redaccion@elsiglo.com.

SENTENCIA O CONDENA VS. PREVENTIVA

La política indiscriminada de ordenar detenciones preventivas en las cárceles de mujeres de


Panamá ha llegado al límite, pues del total de las femeninas que están detenidas ni la mitad
tienen una condena en firme.

Según estadísticas del Sistema Penitenciario, de las 1,205 mujeres que están en las cárceles
del país solo el 37% están cumpliendo condena, el 63% restante se encuentran detenidas
preventivamente. En total solo 444 mujeres han sido condenadas y 761 están en proceso,
según el informe. (Informe General a nivel Nacional de las cárceles que albergan el sector
femenino)

POSIBLES CAUSAS O DEFICIENCIA EXISTENTE

 Las políticas de Estado que existen en materia penitenciaria no son suficientes para
que los procesos de condena sean más expeditos.
 ‘Los juzgados están repletos de necesidades que no están siendo suplidas, como
personal capacitado, el equipo tecnológico y las infraestructuras'

Este es el verdadero motivo que dilata la ejecución de las condenas y aporta a que el
hacinamiento sea cada vez más grave.

DATO EN FORO “2015”

‘Hacia una Política de Seguridad y Prevención de la Violencia en Panamá' en el foro, se


reconoció que Panamá ‘es campeón de la detención preventiva, con el tercer índice más alto
de América Latina'.

OTROS DATOS IMPORTANTES DENTRO

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DEL (CEFERE)

 Fue construida para una capacidad de 433 mujeres, en aquella época lo cual era una
capacidad bastante buena que ni siquiera llegaba a la mitad la población de dicha
capacidad.

 Con un pie de fuerza de 100 custodias, por turno de 48 horas hay 50 custodias, un
cuerpo técnico de trabajadoras sociales, psicólogas y abogadas, que forman la junta
técnica.

 Cuentan con diez hogares una preventiva donde son recibidas cuando llegan y están
allí para ser evaluadas e ingresarlas a los hogares donde estarán permanentemente.

 En el CEFERE, no hay clasificación por delito de privadas de libertad, las mismas


están revueltas, pero el hogar 2 donde están la mayoría de las extranjeras y el hogar
3 que están las panameñas por delitos o penas más graves, están cerca del cuarto de
custodia para tener mejor vigilancia.

 Las visitas son de lunes a sábados, las que trabajan en extramuros son las que tienen
la visita el fin de semana.

 Las extranjeras detenidas en el centro femenino en su gran mayoría son por delitos
relacionados con drogas.

CAPÍTULO III.

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SITUACIÓN DE LAS MUJERES PRIVADAS

DE LIBERTAD EN PANAMÁ

¿Quiénes son las mujeres privadas de libertad en Panamá?

El "Diagnóstico sobre la situación de las mujeres privadas de libertad desde una perspectiva
de género y Derechos Humanos" realizado en el marco del Proyecto SECOPA, que ejecuta
UNODC con el apoyo financiero de la Unión Europea, deja en evidencia que las mujeres
privadas de libertad en Panamá representan el 7% de la población privada de libertad, y se
encuentran recluidas en cinco centros penitenciarios, siendo el Centro Femenino de
Rehabilitación (CEFERE) el que alberga a más del 80% del total.

El 70% de las reclusas tienen menos de 40 años, el 81% son madres, de las cuales el 65%
son jefas de familia. El 70% de las mujeres se encuentran detenidas por delitos menores a la
ley de drogas, más del 60% se encuentran en prisión preventiva y el 18% son mujeres
extranjeras.

Según el estudio la caracterización de una mujer privada de libertad en Panamá es la


siguiente: "tiene 34 años de edad, es panameña, se encuentra en prisión en situación de
proceso judicial por delito menor de droga, es jefa de familia y madre de dos hijos menores
de edad, tenía pareja antes de entrar en prisión pero no la mantiene, posee bajos recursos
económicos, completó estudios primarios, cuenta con escasa o nula formación laboral, y en
su nombre hay una "y".

El diagnóstico fue presentado a la Mesa Interinstitucional sobre mujeres privadas de libertad,


y a un grupo de delegadas del Centro Femenino de Rehabilitación de la ciudad de Panamá;
Tanto las mujeres privadas de libertad como los y las representantes de doce instituciones
públicas y organizaciones no gubernamentales, comentaron los hallazgos del diagnóstico y
se comprometieron para alcanzar la implementación de las recomendaciones contenidas en
el diagnóstico, el que en última instancia se propone asegurar que la privación de libertad de
las mujeres esté en línea con los estándares nacionales e internacionales en materia de justicia
penal y Derechos Humanos.

La situación en Panamá

No hay estudios sobre las mujeres detenidas en Panamá que contengan un enfoque de género,
sólo encontramos algunos datos parcialmente desglosados (estadísticas de hombres y
mujeres) en los análisis de censos de los centros penitenciarios que preparó la Defensoría del
Pueblo en 2006. Esta situación no debe llamar la atención ya que, como ya señalamos, aún
hoy, en pleno siglo XXI, los estereotipos sobre la mujer detenida siguen presentes.

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El informe de la Defensoría del Pueblo, que comprendió al total de la población penitenciaria,
indica que el porcentaje de mujeres en prisión es solo 6,8% del total. Aunque 43,5% de ellas
tiene menos de 30 años, las que tienen más de 50 años llegan a 6,6%, mucho más que los
hombres (3,9%). Esto implica que la mujer empieza más tarde que el hombre su carrera
delictiva.

La mayoría declara tener hijos, hecho que se repite con los hombres. Así, si consideramos a
la población penitenciaria de ambos sexos, estimamos que unos 7.500 menores de edad viven
sin padre o madre. Esto, por supuesto, implica un alto riesgo social para los niños. Aunque
72,1% del total de detenidos en Panamá declaró estar empleado al momento de su arresto, el
porcentaje disminuye a 52,9% en el caso de las mujeres. Del mismo modo, más de la mitad
de las mujeres encarceladas declaró no percibir ningún ingreso cuando fue detenida, mientras
que el porcentaje de hombres que afirmó lo mismo se reduce a 28%. Estos datos confirman
la situación de vulnerabilidad de las mujeres detenidas.

Los problemas de salud más comunes son similares en ambos sexos: trastornos
gastrointestinales, pulmonares, infecciones cutáneas y enfermedades de transmisión sexual,
entre ellas el sida. La atención médica tiende a limitarse a aplicar inyecciones, tomar la
presión arterial, extraer sangre para exámenes de rutina y algunas operaciones de cirugía
menor. En el caso de las mujeres abundan los trastornos calificados como “nervioso”, por lo
que se recetan tranquilizantes en forma excesiva.

Otra situación que ilustra la discriminación que sufre la mujer delincuente es que el
porcentaje de procesadas detenidas (no condenadas) es mayor al de los hombres; asimismo,
se les conceden menos beneficios extra-carcelarios en proporción a la población
penitenciaria.

La ley No 55 que reorganizó el sistema penitenciario de Panamá, sancionada el 30 de junio


de 2003, no incluyó un enfoque de género. Son pocas las disposiciones que hacen referencia
a cómo el tratamiento penitenciario debe contemplar diferencias entre los hombres y las
mujeres. Si bien es cierto que la ley habla de la separación entre los sexos, y aunque
contempla recintos adecuados para la atención de las embarazadas y lactantes (tal como se
consagró en las Reglas Mínimas del Tratamiento de Delincuentes de Naciones Unidas), la
norma no incluyó otras disposiciones importantes, relacionadas con el tipo de trabajo y la
arquitectura penitenciaria. Tampoco tuvo en cuenta la situación de los hijos de las mujeres
detenidas, ya que no se permite que vivan con sus madres.

En general, las pocas referencias especiales a las mujeres contempladas en la ley


corresponden a su rol reproductor, sin tener en cuenta sus derechos sexuales y reproductivos.
Al reglamentar la visita conyugal, la ley dice que son derechos que se reglamentarán de
acuerdo con las normas de salud. De implementarse este régimen de visitas sería conveniente

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que las mujeres no fueran las únicas que deban usar preservativos, y también sería importante
que se permita, como en el caso de los hombres, encuentros con sus compañeros aunque no
sean sus cónyuges. Esto, sin embargo, parece algo bastante lejano.

Finalmente, los abusos sexuales que suelen sufrir las mujeres detenidas en Panamá
constituyen un tema oculto y silenciado, aunque en otros países hay informes muy
impactantes al respecto. Aunque las custodias de las cárceles femeninas son mujeres, se
pueden observar hombres dentro del recinto penitenciario: policías designados porque el
personal no es suficiente o trabajadores que van a efectuar tareas de mantenimiento. Es un
tema que se debe investigar, así como el tráfico de estupefacientes con complicidad del
personal de custodia

CAPÍTULO IV.
PROGRAMA ESPECIAL DE ATENCIÓN PARA
MUJERES PRIVADAS DE LIBERTAD

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Se enmarca dentro de los Programas especializados y de atención profesional y está dirigido
a un segmento específico de la población penitenciaria, las mujeres privadas de libertad. La
cual ha sido invisibilizada históricamente, puesto que representa un mínimo porcentaje (7%),
de la población penal total.

¿De dónde surge la necesidad de contar con un Programa para mujeres privadas de
libertad?

La ley 55 del 2005, que reorganiza el Sistema Penitenciario, trata de manera general el
tratamiento de las personas privadas de libertad, sin tomar en consideración las poblaciones
específicas y en situación de vulnerabilidad: mujeres, adultos mayores, personas con
discapacidad.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su Resolución 58 del 2003, invita a los
gobiernos, los organismos internacionales y regionales competentes, las instituciones
nacionales de derechos humanos y las organizaciones no gubernamentales, a prestar mayor
atención a las mujeres en prisión, acoge en su 71° reunión plenaria del 21 de diciembre de
2010, la creación de las Reglas de las Naciones Unidas para el tratamiento de las reclusas y
medidas no privativas de libertad para las mujeres delincuentes, denominadas Reglas de
Bangkok.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), desde el año 2010,
trabaja en Panamá a través del Proyecto PANXII “Apoyando la Reforma Penitenciaria en la
República de Panamá”, estableciendo entre su segunda fase: mejorar la condición de las
mujeres privadas de libertad.

En ese sentido se ha trabajado estrechamente con la cooperación técnica de UNODC y el


Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del delito y el
Tratamiento del delincuente (ILANUD), con la finalidad de obtener como producto, un
Programa que reúna los requisitos mínimos para la atención de la población femenina privada
de libertad. El mismo se constituye en una propuesta de abordaje de la problemática de las
mujeres: potenciando la igualdad de oportunidades, el empoderamiento y la capacitación al
personal de seguridad, tratamiento y administrativo con enfoque de género.

La creación del Programa de atención específica a la mujer privada de libertad en Panamá,


fue creado mediante Resolución de la Dirección General del Sistema Penitenciario, fechada
14 de febrero de 2014, mediante la cual se adscribe al Departamento de Tratamiento y
Rehabilitación, la Unidad de Género.

Dicho Programa tiene entre sus principales objetivos: realizar actividades de atención
específica que procure la adaptación gradual de la mujer al medio social y que contemple las
particularidades específicas de su género y velar por el cumplimiento de las Reglas de
Bangkok, específicamente lo relacionado a la relación madre-hijo en prisión.

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Contempla entre su oferta técnica de atención profesional con Programas Generales y
Permanentes, entre los que destaca la Educación académica, el Trabajo productivo y la salud
y entre los Programas específicos: la atención de las adicciones, sexualidad, violencia de
género, competencias sociales entre otros.

Esta oferta busca atender problemáticas específicas detectadas por los equipos técnicos, con
miras al mejoramiento de la situación y generar en la mujer potenciales para su propio
desarrollo integral y su autoestima.

Reglas de las Naciones Unidas para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de
libertad para las mujeres delincuentes (Reglas de Bangkok)

Inauguran nuevas aulas universitarias en el Centro Femenino

El ministerio de Gobierno, a través de la Dirección General del Sistema Penitenciario;


(DGSP) en alianza con la Universidad de Panamá y el apoyo de la Oficina Regional de las
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, (UNODC), inauguró nuevas instalaciones para
el funcionamiento de la extensión universitaria dentro del Centro Femenino de
Rehabilitación Cecilia Orillac de Chiari.

CAPÍTULO N° V.

PROTOCOLO

La entrega de artículos a las mujeres privadas de libertad.

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I. Artículos de Ingreso permitido

A. Entrega de artículos de consumo y aseo para las privadas de libertad los días de
visita:
1. El/la visitante podrá entregar comestibles y artículos de aseo hasta para dos (2)
personas mujeres privada de libertad, es decir, un máximo de una bolsa o paquete de
artículo por persona.
2. Las bolsas o paquetes de alimentos que se entregan para las mujeres privadas de
libertad, sólo podrán contener artículos catalogados como permitidos en este
protocolo.
3. Los/las visitantes podrán ingresar alimentos preparados para compartir con sus
familiares privadas de libertad durante la visita. Así mismo podrán ingresar, platos,
vasos y cubiertos desechables, a efectos de ser utilizados el día de la visita.
4. Los/las visitantes podrán ingresar a dejar las bolsas o paquetes, los días de visitas,
aunque no ingresen a la misma. La recepción de bolsas y paquetes se hará en el
horario de 9:00 AM a 12:00 medio día y de 1:00 a 3:00 PM.

B. Entrega de ropa:
Las mujeres privadas de libertad recibirán vestimenta siempre que sea necesario y se
trate de una muda de ropa a cambio de otra.

C. Ingreso de medicamentos
Los medicamentos no pueden ingresar sin receta médica. Las recetas que no son del
penal, deben pasar al Departamento de salud penitenciaria de la Dirección General
del Sistema Penitenciario, para su homologación, siempre y cuando se trate de
enfermedades crónicas.

D. Dinero
20 Dólares semanales

II. Artículos de ingreso Prohibido

A. Prendas de vestir
1. Prendas de vestir que no correspondan al uniforme establecido de uso diario en el
Centro, salvo autorización de la Dirección del centro para una ocasión especial.

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2. Zapatos de plataforma o con tacón punta de aguja.

B. Alimentos y bebidas
1. Bebidas cítricas
2. Comida congelada
3. Pan integral con pasas
4. Levaduras
5. Productos picantes o con pimienta
6. Bebidas alcohólicas (fermentados de frutas, todo tipo de alcohol líquido y en gel).

C. Armas
1. Armas blancas
2. Armas de fuego
3. Limas metálicas
4. Navajas
5. Objetos punzocortantes y punzo penetrantes
6. Municiones

D. Sustancias toxicas y drogas


1. Drogas de cualquier tipo (salvo los medicamentos indicados bajo prescripción
médica)
2. Aerosoles
3. Insecticidas
4. Sustancias combustibles, toxicas y explosivas (gasolina, aguarrás, tinner, diésel,
ácidos).

E. Artículos electrónicos y tecnológicos


1. Celulares y sus accesorios
2. Cámaras fotográficas y de video
3. Dispositivos USB

F. Otros artículos
1. artículos o recipientes de vidrio, metálicos o de aluminio
2. dinero (más de B/.20.00)
3. joyas (excepto anillo matrimonial sencillo)
4. libros y material pornográfico o violento
5. lotería, juegos de azar y monedas o billetes falsificados
6. Disfraces
7. pelucas (exceptuado por razones médicas)
8. binoculares

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9. documentos alterados o falsos
10. cuerdas y sogas
11. llaves de todo tipo (salvo las mujeres autorizadas a portar llaves de sus celdas)
12. cigarrillos
13. encendedores

III. Ingreso de materiales necesarios para talleres

El ingreso de materiales para talleres, como por ejemplo de costura, cuero, hidroponía,
huertos, manualidades, será aprobado únicamente por la Dirección de Centro Penitenciario.

Estos artículos serán excepción al listado de artículos permitidos, los que solamente serán
utilizados en los espacios de talleres y bajo el control del personal penitenciario. Su ingreso
debe ser solicitado mediante nota, con el visto bueno del Director/a del Centro
Penitenciario.

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CONCLUSIÓN

El problema penitenciario en la República de Panamá no es único en el contexto del


problema, toda vez que diversos países, sin excluir a los europeos, enfrentan a diario
situaciones como las ya planteadas.

Una vez, conocidas y analizadas cada una de estas problemáticas, en especial la del tema del
hacinamiento y la mora judicial concluimos en que no se puede seguir hacinando centros
penitenciarios cuando hay múltiples de opciones cautelares, tales como, la utilización de
tecnologías, y otras medidas alternativas que colaboren a la agilización del proceso.

Y finalmente, aportaremos muy convenientemente un modelo específico de rehabilitación


con enfoque de género dirigido a las mujeres privadas de libertad, relativas a la mayor
disposición de tiempo (durante el cumplimiento de la condena) para el desarrollo personal y
profesional de las mismas y una vez cumplida la condena, estas mujeres puedan reinsertarse
nuevamente a la sociedad sin tener que delinquir nuevamente.

BIBLIOGRAFÍA

 Defensoría del Pueblo de Panamá. (2011) Una Mirada al Sistema penitenciario


panameño. Análisis y propuestas. Oficina de Supervisión de los Derechos Humanos
de las Personas Privadas de Libertad.

- 16 -
 Franco Bazán, Nadia Noemí (2014) Situación actual de la reclusa del Centro
Femenino de Rehabilitación Cecilia Orillac de Chiari”. IDEN, Universidad de
Panamá.

 Programa Nacional de Atención específica de mujeres privadas de libertad en Panamá


(2013) Dirección General del Sistema Penitenciario. Ministerio de Gobierno.

 Redacción El Siglo- redaccion@elsiglo.com. lunes 18 de abril de 2016 - 12:00 a.m.

 UNODC (2008) Manual para operadores de establecimientos penitenciarios y


gestores para políticas para las mujeres encarceladas.

INTOGRAFÍA

 WWW.DGSP.GOB.PA

RECOMENDACIONES

Políticas Públicas

1. Diseño de una política pública penitenciaria y la implementación de un plan de


acción.

2. Establecer un sistema sostenible de financiación del sistema penitenciario.

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3. Ratificar el Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura, Tratos
Crueles, Inhumanos y Degradantes e incluir a la institución nacional de derechos
humanos del Estado como mecanismo nacional de prevención.

Judicial

1. Reducir la aplicación de las penas privativas de libertad e implantar


progresivamente para los delitos menos graves, modalidades alternativas de
ejecución, orientada a la reinserción social, tales como: la reclusión domiciliaria, la
supervisión electrónica y la realización de tareas comunitarias, penas de fin de
semana, entre otras.

2. Asimismo es importante que los operadores de justicia apliquen las medidas


alternativas distintas a la detención preventiva, que en cada caso sea aplicable.

3. Fortalecer y aumentar el equipo de representantes legales del Instituto de


Defensoría de Oficio, para que puedan llevar a cabo una defensa técnica oportuna y
eficiente.

Reinserción Social

1. Promover y sostener un número importante de programas de resocialización y


rehabilitación en los centros penales a nivel nacional, lo que conlleva a conformar
Juntas Técnicas necesarias y con el personal idóneo, para que la participación de las
personas privadas de libertad sea significativa o bien como medida urgente:
concentrar por periodos semanales las juntas técnicas que ya están conformadas, para
que con metas definidas, realicen las evaluaciones correspondientes en cada centro
penal de país.
2. Alentar la buena conducta y la participación en los centros penales con el fin de
favorecer la reinserción social del recluso, otorgando recompensas y privilegios,
definidos en la ley y adaptados a las circunstancias personales de cada uno.

Derechos de las Privadas de Libertad

1. Garantizar un espacio mínimo de intimidad y habitabilidad.

2. Promover la participación de los reclusos y las reclusas en la toma de decisiones


en los centros penales, en la medida en que favorezca su reinserción social y resulte
compatible con los requerimientos propios de la seguridad de aquellos.

3. Garantizar el acceso a la cultura, especialmente mediante una biblioteca en cada


centro.

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Programas Educativos

1. Impulsar una educación tanto formal como informal desde los Derechos Humanos
mediante charlas, videos y material didáctico dirigido a los operadores del sistema
(policías, custodios/as, profesionales, educadores) para que tomen conciencia de sus
deberes y derechos y así cumplir con eficacia y eficiencia las funciones que le son
propias, como también conocer sus derechos y saber exigir el cumplimiento de los
mismos.

ANEXOS

POBLACIÓN DE MUJERES
PRIVADAS DE LIBERTAD

TOTAL DE
RANGOS CAPACIDAD CANTIDAD
MUJERES

CAPACIDAD 470 924 454


CANTIDAD 924 470 454

- 19 -
TOTAL

GRÁFICA REPRESENTATIVA

1000
900
800
700
600
500
400 CAPACIDAD
300 CANTIDAD

200 TOTAL

100
0
CAPACIDADCANTIDAD
TOTAL DE MUJERES

ANEXOS

PRENDAS DE VESTIR QUE PUEDEN INGRESAR SEMANALMENTE

DESCRICIÓN CANTIDAD
Camiseta, camisa del color designado Hasta un máximo de 3 prendas.
por el centro.

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Pantalones jeans o tela de algodón, de 2
cualquier color que no sea del color del
Personal de seguridad (negro, gris,
caqui) largo y curto debajo de la rodilla.
Pijamas de pantalón y camisetas, 2 juegos
largas y cortas, batas y camisones de
colores claros.
Ropas interior, pantis, sostenes sin 3 mudas
varillas, tops y sostenes estilo
camisetas.
Ropa deportiva pantalones largos y a 2 mudas
medida pierna y camiseta de cualquier
color menos del color del personal.
Ganchos de ropa plásticos Media docena al mes
Medias 3 pares
Chancletas 2 pares
Sandalias bajas 1 par
Zapatos sin tacón o plataforma 1 par
Bolsa o mochila para materiales 1
educativo
Monedero o billetera 1
Lente de contacto bajo pr3escrición 1 par
medica.
Gorra y sombrero para el sol (para 1 unidad de cada clase, aprobados por
utilizar en el área de trabajo al aire el director del centro.
libre y campo

ARTÍCULOS DE ASEO Y USO PERSONAL QUE PUEDEN INGRESAR


SEMANALMENTE (SALVO QUE EN EL LISTADO SE INDIQUE LO
CONTRARIO).

Descripción Cantidad que pueden ingresar


Papel higiénico 4 unidades
Desinfectante 1 litro

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Cloro 1 litro

Repelente 1 en crema o gel de piel


Jabón de fregar 1 pote mediano
Jabón en polvo en cartucho
1 paquete de 500 gramos
transparente
Toallas sanitarias 2 paquetes o hasta 14 unidades
Desodorante en envase transparente
1 por mes
plástico
Peine para cabello 1
Cepillo para cabello 1
Aretes 1 par por mes sencillo y pequeño
Vinchas, horquillas y colas para cabello
Uno de cada clase
de platico y elástico, malla para cabello
Protectores diarios 2 paquetes de 12 unidades c/u
Jabón de baño 2 barras
Jabón liquido de baño 1 unidad en envase transparente
Tendedor de ropa interior 1 sujeto a recambio
Horquillas 2 paquetes de 12 por mes
Cepillo de dientes 1 cada dos meses
Pasta de dientes 1
Enjuague bucal 1
Rasuradoras plásticas 2
Jabón íntimo 1 en envase transparente
Caja plástica mediana para guardar
1(sujeta a cambio por cambio)
ropa
Crema de cuerpo en envase
1 envase de 240 ml (mensual)
transparente
Aerosol desodorante para el cuerpo 1 envase de 240 (mensual)
Shampoo 1 envase de 500 ml (mensual)
Toallas 2 (mensual)
Acondicionador 1 envase de 500 ml (mensual)
2 paquetes de 8 (por una sola vez)
Rollos para cabello
2 paquetes de ganchos grandes 12 por
Ganchos para cabello
mes

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Esmalte de unas 2 unidades(mensual)
Uñas falsas y su pegamento 1 paquete mensual
Quitaesmalte de uñas 1 de 100 ml
Algodón 1 paquete en bolitas
Lima de uña plástica 1 mensual
Maquillaje y cosméticos (delineador de
ojos, sombras pequeñas de ojos y
1 de cada clase (mensual)
cejas, rubor, polvo de cara, base rímel,
brochas de maquillaje)
Bolsa para cosméticos 1 (sujeto a recambio
Crema desmaquillante en envase 1 en envase transparente (una vez al
transparente mes)
1 en envase transparente (una vez al
Protector del sol
mes)
1 en envase transparente (una vez al
Tratamiento para el cabello
mes)
Tratamiento de alisado para cabello
2 envases al mes
Tinte para el cabello
Ropa de cama 2 juegos de sabanas ¾ (una al mes)
Radio pequeño de baterías Un sujeto a recambio

ARTÍCULOS DE ESTUDIO PARA CADA PRIVADA DE LIBERTAD

Un texto de la religión que profetan (1 sola vez)

Revistas y libros (1 de cada uno por semana)

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Para las que estudian:

Descripción Cantidad
Cuadernos 2
Lapicero 1
Lápiz 1 paquete de 4 unidades
Borrador 2
Bolígrafos 1 paquete de 4 unidades
Corrector 1
Resma de papel 1

Estos artículos pueden ingresar una sola vez y su reposición debe ser solicitada por
la privada de libertad mediante nota, con el visto bueno del Director/a del Centro y
el docente encargado del área educativa. Si la privada de libertad requiere el ingreso
de artículos distintos a los indicados en este documento para sus estudios, debe
solicitarlo mediante el mismo procedimiento.

ALIMENTOS QUE PUEDEN INGRESAR SEMANALMENTE

Se permiten alimentos crudos que requieren refrigeración, sólo en aquellos centros


penales donde se dispone de neveras. Los alimentos crudos, como carnes del tipo
que se describen a continuación, deben presentarse congeladas, para facilitar su
revisión.

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Descripción Cantidad
Carnes(cerdo, pollo, res y mariscos) 6 libras en total
Jamonilla 1
1 paquete de 14 unidades o rebanadas
Salchicha, mortadela, chorizo, jamón
a elección de uno de los productos
Queso amarillo o blanco Una libra
Queso crema 1 paquete pequeño
Café en envase transparente 1 libra
Té 12 bolsas
Huevos en envase transparente 1 docena
Tuna 2 envases transparentes o platicos
Mantequilla ¼ en envase transparente
Tomate, tomate de perita, cebolla, ají
verde, apio y ajos y plátanos maduros 2 de cada uno
y verdes.
Repollo 1 partido por la mitad
Papas 3 libras
Remolacha 2 unidades
Ñame, otoe, yuca, zanahoria, ñampi
1 libra de cada uno
partidas
Guineo 3 lbs
Papaya, mango, melón, sandía,
1 de cada clase
ciruelas traqueadoras
Leche evaporada,
1 en envase transparente
Leche líquida
Leche en polvo Una bolsa pequeña
Galletas(integral, saladas y dulce) 6 unidades de cada una
Chocolate 2 bolsitas transparentes
1 paquete pequeño en envase
Chocolate en polvo
transparente
Azúcar morena 1 libra en bolsa transparente
Sal 1 libra paquete transparente
Harina 1 libra paquete transparente
Aceite 1 litro paquete transparente
Sazonador de pollo 5 sobrecitos
2 unidades pequeñas de cada una, en
Pasta de tomate, salsa de tomate
bolsa transparente
Arroz 5 libras
Macarrones, coditos 1 libra de cada uno
Lentejas, porotos u otra menestra 1 libra cada uno, hasta 2 paq. Máx.
Sopas de paquete o sopas chinas 2 unidades en bolsas transparentes
Vegetales mixtos o guandú 1 lata en envase transparente
Pan de molde 1 molde de pan blanco
Jugos no cítricos 1 de½galón

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Bebidas rehidratantes(isotónicas o 2 unidades
deportivas)
Té frio en polvo 1 envase o bolsa transparente y de
plástico
Jugo de aloe vera 2 unidades
Sodas blancas 2 litros
Yogurt liquido 1 en envase transparente
Cereal o corn flakes sencillos (sin
malvas, almendras, pasitas, etc.)
Pancake 1 en bolsa transparente

Este listado podrá ser revisado y/o modificado periódicamente, mediante


aprobación del Director/a General y comunicado tanto a la población reclusa como
a los/las visitantes.

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