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RELATO DE ESTA HISTORIA Y DE ESTA GRAN RELIQUIA

INVOCACION A LA CRUZ

Refiere la Historia que en el año1339, fue arrojado al mar un pobre hombre a quien le pusieron pesadas cadenas
para que se hundiera; pero viendo la gente que en vez de hundirse sobrenadaba en la aguas, y abismados por este
portentoso milagro, fueron a tomarle, y registrándole lo necesario, le encontraron esta oración que fue aprobada
por el obispo de Marsella, lugar donde aconteció este milagro.

Luego se propagó la devoción de esta oración hasta el punto que la Santísima Virgen le apareció al Santo Padre Fray
Alonso Rodríguez, a quien prometió que quién con fe y devoción, aunque no sepa leer, lleve esta oración, será libre
de todo mal y peligro por tierra o por agua, no tendrá muerte violenta ni repentina; la casa donde viviere no sufrirá
incendios, terremotos o asaltos de bandidos, y la persona que consigo la lleve, será salvo de la persecución y de
tantas otras adversidades a que estamos sujetos todos los hombres.

Dios Todopoderoso que habéis sufrido la muerte sobre el árbol de la Cruz, por nuestros pecados, acompañadme.
Santa Cruz de Jesucristo, sed mi esperanza. Santa Cruz de Jesucristo, tened piedad de mi, Santa Cruz de Jesucristo,
rechazad de mí toda arma cortante. Santa Cruz de Jesucristo, derramad sobre mí todo bien. Santa Cruz de
Jesucristo, haced que alumbre el camino de la salud. Santa Cruz de Jesucristo rechazad de mí todo atentado de
muerte. Santa Cruz de Jesucristo preservadme de accidentes corporales y temporales.

Que adore la Santa Cruz de Jesucristo por siempre, Jesús de Nazaret, crucificado tened piedad de mí. Haced que
el espíritu maligno huya de mí por los siglos de los siglos. Amén.

En honor de la Sangre Preciosa de Jesucristo, en honor de su Encarnación, por donde pueda conducirnos a la vida
eterna, tan cierto como que Jesucristo nació el día de la Navidad, y que fue crucificado el Viernes Santo.

Esta oración fue encontrada en 1503, sobre el sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo y enviada por Papa al Emperador
Carlos, cuando partió en guerra a combatir a los enemigos enviados a San Miguel de Francia. Quien lea esta oración,
quien la oiga leer, o la lleve sobre sí, no morirá súbitamente, no se ahogará, no se quemará, ningún veneno podrá
envenenarlo, no caerá en manos de sus enemigos y no será vencido en batallas.

Cuando una mujer se encuentre en alumbramiento, que oiga leer esta oración, que la lleve sobre sí, quedará
rápidamente desembarazada, quedará siempre eterna madre, y cuando haya nacido el niño, será preservado de un
sinnúmero de accidentes. Quien lleve esta oración sobre sí, será preservado del mal de epilepsia, y cuando en la
calle vea usted una persona atacada de este mal, coloque esta oración sobre su lado derecho que se levantará
gozosamente.

Quien escriba esta oración para sí o para otros, yo le bendeciré, dijo el Señor, y aquel que se burle o la desprecie,
hará penitencia. Cuando esta oración este depositada en un hogar, este será preservado del rayo, y quien lea
diariamente esta oración, será prevenido tres días antes de su muerte por un signo divino de la hora de su
fallecimiento.

Nazareno milagroso pues eres tan poderoso, protegedme y libradme de todo mal, de robo en el camino real, de
pleitos y heridas mortales y de bravos animales en los montes y llanos, por las llagas de tus manos. Tú me librarás
de espantos de brujas y en los fuertes aguaceros, de rayo y torbellinos y de malos vecinos que intentan hacernos
mal. La peste alejad de mí, pues aunque yo te ofendí, perdonadme Nazareno Milagroso, que la Paz Divina y la
Oración llenen de amor a mi morada y que mi casa sea librada de toda maldad y ruina y de muerte sin perdón.

Esto te ruego Nazareno Milagroso, que oigas mi ruego y mi oración.

CONSERVALA: ES UNA RELIQUIA.