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ARGUMENTACIÓN ACERCA DE LA HOMOFOBIA

BASADO EN LA PELICULA PRAYERS FOR BOBBY

COMUNICACIÓN ORAL Y ESCRITA

DOCENTE: ALEXANDRA

El desprecio hacia la homosexualidad y hacia aquellos que hacen parte de este


grupo data de cientos de años atrás. Son muchos los que tildan a los
homosexuales como personas pecadoras, no dignas de respeto, puesto que sus
creencias religiosas los han llevado a juzgar basándose en textos
supuestamente sagrados pero que a la larga han sido escritos por humanos.
Hay otros que simplemente los consideran como enfermos porque son
supuestamente diferentes y no van con los preceptos con los que ellos
crecieron o con simples ideas que han tomado ya sea de culturas de las que
hacen parte o por quienes los rodean.

Aunque provengo de una familia muy católica en la que el concepto de la


homosexualidad no es muy bien recibido el irme a vivir a un país en el que ser
gay no te hace un pecador o un anormal (sin decir que sea esto lo que piensa
mi familia) me hizo darme cuenta cuan equivocada está la sociedad, como
juzgamos sin siquiera pensar en un porqué. Gays, lesbianas, bisexuales y
transexuales son personas tan normales como cualquiera de nosotros, eso lo
aprendí desde el primer momento que empecé a interactuar con ellos, la
homosexualidad, no es una enfermedad que se contagia, simplemente tienen
gustos que a los ojos de muchos son inadecuados, pero no a todos nos pueden
gustar los rubios de ojos azules, no a todos les gusta un mismo género musical,
no todos nos vemos ni nos sentimos igual. ¿Por qué, si la sociedad no nos
divide y juzga de manera atroz a los que bebemos café, fumamos o no
creemos en la iglesia, si lo hace con aquellos que tienen cierta inclinación
sexual como si fuese un pecado mortal?. Por mi parte, puedo decir que no soy
homofóbica, no considero que haya nada de malo en la homosexualidad, al
contrario, al ser personas tan abiertas tienden a ser mucho más sinceras, y al
final son como cualquiera de nosotros, son hijos, hermanos, amigos, también
trabajan, estudian, ríen y se enamoran, lloran cuando están tristes, no son un
grupo aparte, considero que todos hacemos parte del mismo grupo.

Para concluir, pienso que la única forma de acabar o al menos disminuir la


homofobia en la sociedad Colombiana es hablando abiertamente de lo que es
ser gay, en que a las marchas no asistan solo los miembros de LGBT sino
familiares y amigos, y que con orgullo y sin miedo al que dirán caminemos
todos demostrándole a los que se avergüenzan de serlo o de conocer a alguien
que lo es, que no hay nada de malo en ello, que es solo cuestión de cambiar un
poco nuestra forma de pensar.