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Horizonte de expectativas sobre Plagio del Afecto, de Carlos Cociña, y su disposición

como bricolage. Matías Quevedo Severino. Teoría Literaria II.

La publicación del poemario de Carlos Cociña, estuvo circunscrita a un proyecto de

creación digital en la web del mismo: http://www.poesíacero.cl. Tras un par de años de

uploads de poemas individuales, del 2003 al 2005, se concreta el poemario en su totalidad,

dando espacio a 27 textos escritos y 26 textos ausentes. En 2010, Ediciones Tácitas lo

publica finalmente en papel, con los 51 afectos expuestos en su presencia o ausencia, según

correspondiese. Es en esa última versión con la que trabajaremos a continuación, pero

salvaguardando la intención del poeta en su primera publicación.1

Con ese cambio en el común soporte utilizado para un poemario, e invitados por el

título y su composición distintiva, es que en el presente informe se procederá a objetivizar

un posible horizonte de expectativas, según lo expuesto por Hans Robert Jauss en La

historia de la literatura como provocación. Esto, lo llevaremos a cabo mediante la

aplicación del término bricolage de Jacques Derrida al ejercicio dispuesto por Cociña sobre

sus “afectos”.

Mientras trabaja en torno a Lévi-Strauss, Derrida, siguiéndole, define como

bricoleur a quien, con afán creativo, hace uso de los medios de los que dispone y de los que

se dispone en un espacio común -llamándolos: medios de a bordo-, para sacarlos de esa

normalidad acomodaticia en la que están y darles un uso fuera de lo previsto, esto, sin

escatimar en reiterar las modificaciones y, además, sin miedo a reunir elementos

heterogéneos que aparentemente no debiesen ir uno junto al otro (Derrida 391).

1
Para mayor información respecto al poemario revísese Andrade, Megumi. “Carlos Cociña, Plagio del
Afecto”. Luis Correa-Díaz coord. Aerea. Revista Hispanoamericana de Poesía 10 (2016): 121-123. Impreso.
Dentro de Plagio del Afecto, Carlos Cociña, realiza exactamente este ejercicio. En

sus veintisiete afectos explícitos, recorre caminos que van desde la física biológica de José

Onuchic, pasando por La teoría del caos de Pablo Cazau, llegando incluso a la autopoiesis

de Maturana. Además, aparecen afectos sin referencia aparente, siendo estos los menos. La

cuestión es, reconocer qué tipo de relación existe entre esta mezcolanza de aparentes notas

al pie de los textos que refiere y aquellos afectos que no están disponibles, que son la mitad

del poemario en cuestión. Si operamos como hace Derrida con Lévi-Strauss y establecemos

un diferencia interna en el texto de Cociña, evidenciaremos lo que ya el autor nos permite

mirar sin dificultad. Existe un binarismo conformado por la presencia o la ausencia de texto

como tal. Siendo reiterativos, veintisiete son los afectos que sí aparecen, cosa que nos

demuestra la preferencia por la explicitación de los mismos dentro del poemario.

En su mayoría, estos afectos confunden por su composición, no sabemos si se trata

de citas, parafraseo o poemas en prosa sobre los textos usados de referencia; no conocemos

su verdad. Son utilizados por Cociña como meros instrumentos para establecer la crítica a

la que se nos invita, aparentemente, desde el título del poemario. La idea del plagio,

podríamos decir, es desestimada desde el paratexto, y es confirmada por los elementos de la

estructura interna del texto en sí. Son usados para destruir la antigua máquina a la que

pertenecen y de los que también son parte, nos diría Derrida. (391).

¿Cómo afecta, entonces, esta intencionalidad en el horizonte de expectativas

respecto al poemario mismo? Si seguimos la pauta de Jauss, que nos entrega en su séptima

hipótesis, podremos, en tres pasos, sentar las bases para la objetivización antes propuesta.

En primer lugar tenemos las normas conocidas del género lírico. Luego, las relaciones

establecidas del texto con otros textos y con la historia que le rodea. Finalmente, la
oposición entre, la función poética y la práctica, como punto de partida comparativo entre

las expectativas literarias estrechas y las experiencias vitales más amplias (Jauss 166).

Como poemario, ya incurre en un extrañamiento. Si consideramos a los afectos

como poemas en prosa, discurren aun de ser la poesía que acostumbramos a leer. El

contenido científico con el que cargan los textos, escapan de un imaginario poético

“normal. En cuanto a intertextualidad, Plagio del Afecto, es puramente intertextualidad,

roza de forma intencionada la legalidad de la autoría, confundiéndonos con qué aspecto de

lo escrito le pertenece o cuál aspecto de lo literario está influido. A nivel histórico, la mayor

incidencia está directamente en el soporte. Siendo 2003, internet rompe con las maneras de

difusión. Poesía Cero, como proyecto poético, quiebra las maneras de leer y de transitar un

libro. Llegó a resolver los anteriores intentos infantiles de llevar la literatura a las redes y

que llevase consigo su literaturidad.

Con todo lo anterior como antecedente, podríamos decir que Cociña, con este

ejercicio poético, entrega como horizonte de expectativas un objeto concreto: establecer

una crítica a la relación texto-autor y proponer una irrupción en el concepto “poemario”.

Establece, entonces, la senda que seguirá el “cambio de horizonte” del que nos habla Jauss

(166). Los primeros lectores de Plagio del Afecto, debieron hallarse impactados ante la

novedad interactiva que se propone en Poesía Cero, además del extrañamiento al que lleva

desconocer la naturaleza de los textos de Cociña y el lenguaje que en ellos emplea. Se crea,

en dicha publicación, una distancia significativa para la valorización del texto. Se confirma,

de este modo, la disposición del poemario como un bricolage, ejercicio que permite

ampliar la distancia entre las expectativas de ese posible público lector, ante sendos

motivos poéticos.
Referencias

Cociña, Carlos. Plagios del Afecto. Valparaíso: Tácitas, 2009.

Derrida, Jacques. “La estructura, el signo y el juego en el discurso de las ciencias

humanas”. La escritura y la diferencia. Barcelona: Anthropos, 1989.

Jauss, Hans Robert. “La historia de la literatura como provocación a la ciencia literaria”. La

historia de la literatura como provocación. Barcelona: Península, 2000.

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