Está en la página 1de 17

ENSAYO PENSAMIENTO ESTRATEGICO

PARA ESTRATEGAR SIRVASE COMPLEJIZAR

Pensamiento Complejo, la herramienta para leer una


realidad compleja.

Patricio Váquez Royer


Noviembre 2010
PARA ESTRATEGAR SIRVASE COMPLEJIZAR

Pensamiento Complejo, la herramienta para leer una realidad


compleja

Tal vez por la forma en que nuestro cerebro se ha desarrollado desde que el ser humano
se separó de nuestros hermanos animales o por que necesitamos representar la realidad de
una forma simbólica y simple para soportar la incertidumbre de la existencia es que una
nuestro enfoque de la estrategia y su posterior planificación no rinde los frutos que
deseamos.

Gracias al método científico que tenemos casi grabado a fuego, los términos derivados
del análisis y la perspectiva reduccionista con que leemos la realidad. Esta manera en que
percibimos y evaluamos el entorno es uno de los principales problemas a la hora de
diseñar una estrategia. Tanto en una estrategía de negocios, una militar, una estrategía de
vida, o una estrategía de juegos; la forma en que leemos, percibimos e intentamos
comprender el ecosistema social, cultural y natural en el que estamos inmersos es la
limitante principal para estrategar con conocimiento y eficiencia.

Para comprender la problemática de la complejidad, debemos saber que existe un


paradigma de la simplicidad. Este intenta de manera insesante dar orden al universo,
reduciendo éste a una ley, a un principio, separando lo que esta unido (disyunción), o
bien unificando lo que es diverso (reducción). Desarmando un reloj perdemos la
dinámica mágica de su funionamiento el que se dá solo cuando sus piezas se mantienen
en relación unas con otras, dejando de ser partes para ser sistema.
Talvez y despues de todo, Marcuse tenía razón y somos hombres unidimensionales y
como tales ¿Nuestro mundo tambien los es?¿Seran limitaciones de nuestro esquema
mental o modelo de pensamiento que sentimos la necesidad de simplificar todo y
transformar tambien nuestra realidad en una realidad simplista y unidimensional?
Claramente, la realidad supera en complejidad lo que nuestra mente entrenada en base al
metodo cientifico es capaz de asimilar. Los deseos de disectar, fraccionar, dividir, forman
parte de nuestra mecánica mental al intentar comprender la realidad. ¿Es posible cambiar
la forma en que pensamos para, con una visión más amplia y sistémica, sobre una
realidad compleja?

Hace unos años la palabra complejidad surgió de la mano de la Teoría de la Información,


la Cibernética, la teoría de Sistemas y la Auto Organización. Sistemas complejos de
interacciones múltiples e infinidad de variables y un mundo de hipervínculos que en lugar
de acotar se abrían hasta el infinito comenzaron a revelarnos que la realidad es más
compleja de los que quisieramos y que no podiamos ya seguir leyendo este relato de la
forma en que veníamos haciendolo por siglos.
Con iluminaicón el pensador Francés Edgard Morín plantea que “lo simple no existe:
sólo existe lo simplificado”. En efecto, tenemos la tendencia a simplificarlo todo. No
aceptamos que nuestra realidad sea en tal modo compleja e incierta, ni estamos
dispuestos a asimilarla tal como es. Los vínculos, las consecuencias, las angustias, serían
demasiadas, insalvables. Tal como su origen griego lo define, ‘complexus’ significa ‘lo
que está tejido en conjunto’, es algo que está entramado, que relaciona y se relaciona.
Como en un tejido, es posible comenzar a tirar de la hebra de la realidad para revelar lo
las relaciones de nuestro mundo. Identifiquemos de cual hebra queremos tirar; ¿La de la
emocionalidad, la de los negocios, la de la vida, la hebra de la mente y de las ideas? Lo
más extraño es que luego de tirar estas hebras, no encontraremos metros de lana o textil
sueltos. Muy por el contrario, veremos que a cada hebra que tiramos se revelan nuevos
tejidos anidados al interior de cada nudo y nuevas hebras y nuevas elecciones que hacer.

”… la complejidad es un tejido (complexus: lo que está tejido en conjunto) de


constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados: presenta la paradoja
de lo uno y lo múltiple. Al mirar con más atención, la complejidad es,
efectivamente, el tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones,
determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico.”
Morin, Edgard, Introducción al pensamiento complejo. La inteligencia ciega,
Editorial Gedisa, Barcelona, 1994, pag. 27-28.

Edgard Morín, riguroso y creativo pensador, ha desarrollado su obra integrando una gran
cantidad de campos del conocimiento y diferentes disciplinas. Este pensador
contemporáneo nació en París en 1921. Es licenciado en historia y derecho y en su vida
se ha paseado desde la resistencia francesa durante la invasión nazi hasta la investigación
académica como la desarrollada desde 1951 en el Centre National de la Recherche
Scientifique (CNRS). Posteriormente se dedicó a estudiar lo que denomina el hombre
imaginario, o lo que él denominó la relacion entre lo real y lo imaginario. Morín
tambien formó parte del equipo multidisciplinario denominado “Grupo de los Diez”.
En su ponencia frente al Consejo de Europa en colaboración con la Fundación Europea
para las Ciencias , las Artes y la Cultura – coloquio denominado “G. Orwell, Big Brother,
un desconocido familiar, 1984” – desarrolló el concepto de ‘Inteligencia Ciega’, en la
cual expresó:

“Hemos adquirido conocimientos sin precedentes sobre el mundo físico,


biológico, psicológico y sociológico. La ciencia ha hecho reinar, cada vez más, a
los métodos de verificación empírica y lógica. Mitos y tinieblas parecen ser
rechazados a los bajos fondos del espíritu por las luces de la razón. Sin embargo,
el error, la ignorancia y la cegera progresan por todas partes, al mismo tiempo
que nuestros conocimientos.” “…nos es necesaria una toma de conciencia
radical:
a. La causa profunda del error no está en el error de hecho (falsa
percepción), ni en el erro rlógico (incoherencia), si no en el modo de
organización de nuestro saber en sistemas de ideas (teorías,
ideologías);
b. Hay una nueva ignorancia ligada al desarrollo de la ciencia;
c. Hay una nueva ceguera ligada al uso degradado de la razón;
d. Las amenazas más graves que enfrenta la humanidad están ligadas al
progreso ciego e incontrolado del conocimiento (armas
termonucleares, manipulaciones de todo orden, desarreglos
ecológicos, etcétera).
Quisiera mostrar que esos errores, ignorancias, ceguerass, peligros, tienen un
carácter común que resulta de un modo mutilante de organización del
conocimiento, incapaz de reconocer y de aprehender la complejidad de lo real.”
Morin, Edgard, Introducción al pensamiento complejo. La inteligencia ciega,
Editorial Gedisa, Barcelona, 1994, pag. 27-28.

¿Es posible cambiar estos lentes tinteados que nos presentan un mundo simplificado por
otros que nos presenten un mundo mas interrelacionado y complejo?
Para superar la limitaciones y deformaciones que el paradigma de la simplicidad nos
induce, Morín plantea que es necesario recurrir al pensamiento complejo. Según éste, el
estudio de un fenómeno se puede hacer desde la dependencia de dos perspectivas: la
Holística y la Reduccionista; La Holística, se refiere a un estudio desde el todo o
todomúltiple; y la segunda, a un estudio desde las partes. El pensamiento complejo es
entonces un enfuerzo por interrelacionar el orden y el desorden, así como la organización
y el caos, para de esta forma comprender la realidad, pudiendo ser ésta tanto fisica como
biológica o social. En escencia el pensamiento complejo integra la incertidumbre y
contempla también la organización. Es capaz de vincular y contextualizar, de globalizar
pero reconociendo lo singular y lo concreto.

No debemos confundir ‘complejidad’ con ‘complicación’ ya que esto último en realidad


surge de una inconmensurabilidad que desconcierta a los sentidos, de la multi-
dependencia frente a factores casi siempre ingobernables, del entramado de interacciones
entre un amplia variedad de componentes que se diluyen o modifican cuando el
individuo supone que los ha procesado y asimilado. Aún así, esta complejidad según
Morín, es superficial ya que la realidad podría llegar a ser compleja y simple a la vez. La
simultaneidad o dualidad de esta relación alimenta la ‘complejidad’ y sus problematicas
deben ser planteadas tanto en el marco ‘gnoseológico’ (el pensamiento de la realidad) y
en el marco ‘ontológico’ (la naturaleza de la realidad). Lo anterior equivale a plantear que
la complejidad abarca a un mismo tiempo los fenómenos, los principios fundamentales
que los rigen y los principios que rigen y controlan a la vez nuestro pensamiento.

Durante el siglo XXI, Morín sostiene que debería abandonarse la visión unidemsional
que define hoy al ser humano cambiandola por el tejido que se conforma por la
conjunción de la racionalidad (homo sapiens), la técnica (homo faber), las actividades
utilitarias (homo economicus), las necesidades obligatorias (homo prosaicus) pues el ser
humano es complejo y multidimensional e integra consigo de modo bipolarizado
caracteres antagónicos como:

racional y delirante (sapiens y demens)


trabajador y lúdico (faber y ludens)
empírico e imaginador (empiricus y imaginarius)
económico y dilapidador (economicus y consumans)
prosaico y poético (prosaicus y poeticus)

Desde esta perspectiva, las interacciones y retroacciones son múltiples e ilimitadas y el


hombre de la racionalidad tambien puede ser el de la afectividad, el del mito tambien es
el del delirio (demens), el del trabajo es tambien el del juego, etcétera.
En esta dualidad nos transformamos testigos y productores de nuestra propia realidad.
Aparentemente antagónico, lo real y lo imaginario están co-tegidos y forman el
complexus de nuestros seres y nuestras vidas.

Para Morín, la realidad humana es semi-imaginaria. La realidad es real sólo


parcialmente. De la complejidad, su tejido y este nuevo paradigma Morín plantea:

“La innovación presupone o provoca una cierta desorganización o relajamiento de


las tensiones, estrechamente vinculados con la acción de un principio
reorganizador, en el seno del sistema vivo en que aparece. La característica
primordial de la hiper-complejidad es precisamente actual como moderadora de
las coacciones en un sistema que, de hecho, se encuentra en un cierto estado de
desorden permanente a través del juego de las libres asociaciones aleatorias”.
Morin, Edgard, Introducción al pensamiento complejo. La inteligencia ciega,
Editorial Gedisa, Barcelona, 1994.

Los tiempos que vivimos han sido calificados de diversas formas, como por ejemplo; de
sociedad posmoderna o de modernidad tardía, de sociedad de la comunicación, de
sociedad del acceso o de la información, de sociedad del conocimiento o sociedad de la
informática, entre otras muchas denominaciones. Sólo Ilya Prigogine, Premio Novel de
Química, ha dado con la más cercana apreciación de los tiempos que vivimos. Ilya
describe el estado actual de la ciencia como ‘El fin de las certidumbres’. Si asumimos
esto como un postulado, debemos pensar la estrategia asumiendo que nos movemos en un
terreno movedizo, cambiante, sin leyes o formulas estables y que debemos ser un buen
malabarista y equilibrista de la estrategia. Debemos ser capaces de estrategar sobre lo
incierto y lo inestable, sobre lo cambiante y lo volatil. Previamente tendremos que asumir
que; cumplir este postulado en un 100% es utópico y que debemos acercarnos a la
realidad desde sus relaciones, interacciones y dependencias, desde el pensamiento
complejo. Ahora bien, el pensamiento complejo no excluye al pensamiento simplificante,
lo integra.

Pensando la complejidad

Morín plantea tres principios los cuales pueden ayudar a pensar en la complejidad:
1.- Dialógico: Considerar la dualidad en cada unidad. Considerar a la vez términos
complementarios y antagónicos, ya que si bien pueden parecer contradictorios, la
existencia de uno imposibilita o colabora en la existencia del otro. Debemos tomar en
cuenta la dualidad en las propiedades tanto de las partes como del todo.
2.- Recursividad Organizacional: Un proceso recursivo es aquel en que los productores y
los efectos son al mismo tiempo causas y productores de aquello que los produce. Este
concepto rompe la idea de linealidad de la causa/efecto, por que todo afecta y se vuelve
sobre lo que lo ha producido, en un ciclo auto-organizador, autoproductor y
autoconstitutivo. Debemos considerar que las partes y el todo se interrelacionan y se
afectan mutuamente como parte del proceso.
3.- Hologramático: Así como la parte está en el todo, el todo está en la parte. Cada una de
nuestras células contiene la totalidad de la información genética de nuestro organismo. La
idea aunque pueda parecer paradojica, consiste en trascender, tanto al reduccionismo
como al holismo, dejando de ver solamente las partes o exclusivamente el todo y
considerar la inclusión de el todo y la parte en ambos. Pascal formuló la idea: “No puedo
concebir al todo sin concebir a las partes y no puedo concebir a las partes del todo sin
concebir al todo.”

La maquina no trivial

Una máquina es trivial cuando conocemos todos sus imputs ya que de esta forma
conoceremos todos sus outputs. De una máquina así podremos predecir su
comportamiento y en cierta forma, nosotros tambien somos máquinas triviales sobre las
cuales es factible predecir comportamientos y outputs en ciertos eventos o situaciones.
Sobre todo es la vida social la que exige que nos comportemos como máquinas triviales y
respondamos con el output culturalmente esperado en cada situación.
¿Que sucede en momentos de crisis, en momentos de decisión? Es en esos momentos
cuando la máquina se vuelve no trivial actuando de una manera que no podemos
predecir. Nuestras sociedades son tambien máquinas no triviales desde el momento en
que cruzan continuamente por crisis de toda índole. Tanto las crisis económicas, sociales
o políticas brindan la entropía suficiente para que nuestra máquina social no trivial tienda
a buscar el equilibrio y comience a ofrecer outputs inesperados.
Una vez que la máquina no virtual ha tomado una acción, entra en juego el concepto de
ecología de la acción, en el cual cada vez que un individuo toma una acción, ésta
comienza el proceso de escapar de sus intenciones hasta el punto en que es el ambiente y
su universo de interacciones el que toma posesión, en tal forma que puede incluso
volverse contrario a la intención original. Toda acción entonces debe suponer
complejidad ya que en ella participan elementos aleatoreos, el azar, la inniciativa,
decisión, la conectividad, redes, la incertidumbre y la conciencia de éstas perspecitivas y
de sus transformaciones. De una forma dramática, podemos identificar que la estrategia y
las acciones que ésta produzca deberán contemplar la complejidad de la ecología de la
acción, aceptando las posibilidades de que cada una de éstas acciones deba ser corregida
sobre la marcha si desvía el curso esperado. Esto es una realidad compleja pensada desde
la perspectiva del pensamiento complejo.

La complejidad puede ser considerada como un denso relato el cual considera un inner
speeech dentro de cada discurso, parte, elemento o sujeto y somos cada uno de nosotros
quienes negamos esta complejidad ignorando o desconociendo partes importantes de
nosotros mismos. Este fenómeno la Self-deception, es el engaño de si, que nos hace
conocer sólo una apariencia o imagen de nosotros mismos. Es esta apariencia de nosotros
la que proyectamos y a la vez es la apariencia de la realidad la que estamos limitadamente
costumbrados a ver. No es posible estrategar sobre una apariencia, debemos poder ver la
completitud.
¿Pero qué es la co mplejidad? Contraviniendo a Morín, podríamos simplificar la
respuesta definiéndola como; “…un fenómeno cuantitativo, una extrema cantidad de
interacciones, interferencias y dependencias entre un número muy alto de unidades. Es
con Wiener y Ashby, los fundadores de la Cibernética, que la complejidad se hace
complejamente visible. Este pensamiento complejo, es una ida y vuelta incesante entre
certezas e incertidumbres, entre lo elemental y lo global, entre lo separable y lo
inseparable. Consiste en integrar los conceptos de la ciencia clásica de orden,
separabilidad y lógica a un esquema más amplio y mas rico cuyas bases están construidas
por los cimientos de las teorías de la información, de la cibernética y la teoría de
sistemas.
Reformando el pensamiento

El pensamiento complejo debe permitir un análisis integrado de la realidad, en donde el


todo está en todo y recíprocamente, construyendo así una reforma del pensamiento
(tomando la expresión de Edgar Morín). De lo que se trata es pensar la realidad y sus
campos como un sistema complejo de de relaciones que lo incluyen y que por esto porta
tambien en sí mismo. Esta nueva visión implica reemplazar algunos viejas concepciones
como el reemplazar el concepto de individuo por el de persona, vinculada, social,
cambiante, con valores y biografía. El sistema, el individuo, la empresa; para mantenerse
acoplado a su entorno debe al mismo tiempo, reducir la complejidad y reproducirla en su
interior mediante su propia diversidad, es decir, hacerse complejo. (Luhman, 1998b,
pag.48.49)
Para complicar más el concepto, es necesario tener en cuenta que no debemos confundir
lo que es una forma de pensamiento sobre la realidad con la realidad misma. Es así, el
pensamiento complejo una herramienta para leer la realidad compleja que nos rodea.
Pascal planteó correctamente que todas las cosas son “causadas y causantes, ayudadas y
ayudantes, mediatas e inmediatas y todas subsisten por un lazo natural e insensible que
liga a las más alejadas y a las más diferentes”. Es esta la visión de multiplicidad,
conectividad y recursividad que requiere el pensamiento para ser complejo.

De la necesidad de entender las relaciones de las unidades que conforman un sistema, la


realidad, un negocio o un relato, es necesario entender de qué forma éstas se conectan e
interactúan. ¿Cuanto aprendemos de las dinámicas familiares en un matrimonio?
¿Cuanto aprendemos de las dinámicas de poder en un conflicto? Es en este contexto de
cambio y crisis cuando con mayor claridad podemos visualizar los nexos y surge un
nuevo concepto, el de pensamiento concectivo. Este tipo de pensaminto podemos
entenderlo como la capacidad de ver interelaciones, dependencias y conexiones entre las
partes de un sistema. Muchas veces estas relaciones hablan más del sistema que sus
mismas partes, que su todo o que ambos. Este pensamiento conectivo es tambien un
requisito para que en esta realidad compleja e hiperconectada podamos leer
correctamente nuestro entorno y estraegar partiendo de una base en la que podemos decir
que además de entender el sistema conocemos sus interelaciones.

“La dificultad del pensamiento complejo es que debe afrontar el juego infinito de
las inter- retro-acciones, al igual que la solidaridad de los fenómenos entre sí, la
bruma, la incertidumbre, la contradicción, lo entramado. Pero toda estrategia,
nos dice Morin, debe surgir y trabajar con y contra el juego múltiple de las
interacciones y las retroacciones con y contra lo incierto, lo aleatorio. Un
fenómeno complejo exige de parte del sujeto una estrategia de pensamiento, a la
vez reflexiva, no reductiva, polifónica y no totalitaria/totalizante. “
Morin, Edgard, Introducción al pensamiento complejo. La inteligencia ciega,
Editorial Gedisa, Barcelona, 1994.

Ecología como sistema complejo

Un sistema complejo es un conjunto de elementos en interacción continua. Cuando en un


sistema complejo es modificado uno de sus elementos, todos los demás se ven afectados
y por tanto todo el conjunto cambia. Existen 4 características que permiten identificar
cuando estamos en presencia de un sistema complejo; 1.- Todo sistema tiene una
finalidad, una función concreta, 2.- Todo sistema recibe influencias del ambiente en el
que se encuentra, 3.- El sistema influye en el ambiente que lo rodea, 4.- Los productos del
sistema provocan una respuesta del ambiente sobre el mismo sistema productor.
(recursividad organizacional).
Un sistema está en constante búsqueda del equilibrio, pero no de un equilibrio estático
sino de un equilibrio dinámico y son precisamente los cambios del entorno, que no
alcanzan a producir la destrucción del sistema, los que permiten que éste evolucione
positivamente.
Las leyes de la termodinámica han influido de manera importante en nuestra comprensión
de la realidad como un sistema complejo y de la importancia de este entendimiento en el
proceso de diseño, ejecución y gestión de una estrategia. La multidisiplinaridad de los
estudios de la estrategia y del pensamiento han permitido tomar conceptos, que si bien
han nacido en el vientre de otras nos permiten conectar para aprehender. Por ejemplo, el
concepto de entropía que se define de una manera simple como la medida del grado de
desorden de un sistema, tambien existe en nuestra realidad la que posee grados de
entropía, a distintos niveles, y las fuerzas externas e internas como nosotros mismos y
nuestras acciones, modifican esta entropía y su equilibrio. Ahora bien, la teoria de
sistemas no es suficiente para comprender ni para modelar nuestra realidad, no podemos
basar el entendimiento de la realidad y del escenario sobre el cual estrategar si sólo lo
vemos desde ésta perspectiva sistémica. De ser así, corremos el peligro de obtener un
entendimiento tan parcial y limitado que será insuficiente para leer correctamente nuestra
realidad.

Conclusiones

Aprender a leer el libro de la realidad

La realidad, este sistema complejo sobre el cual debemos estrategar día a día, se ha ido
develando con el tiempo y sobre todo hoy, con preceptos propios de la cibercultura como
la conectividad simultánea (Lévy 24-27) y modelos como los de marcos nos permiten
hoy entender como el pensamiento licúa los horizontes de la experiencia en la lectura y el
relato hipertextual. Este relato digital, impregnado de líneas de fuga se percibe como un
desorden o caos al cual nuestra cultura occidental ha intentado siempre presentar como
nociones antagónicas (Calabrese).

La realidad como relato y el relato digital como tal podemos definirlo como un libro
‘rizoma’ el cual es cuenta con seis condiciones identificadas por Deleuze y Guattari:
Un libro-rizoma conecta cualquier punto con otro punto cualquiera; Cada uno de sus
rasgos no remite necesariamente a rasgos de la misma naturaleza (no es necesaria una
unidad coherente, sino que mas buen promociona la heterogeneidad); Pone en juego
regímenes de signos muy distintos; no está hecho de unidades, si no de dimensiones, no
tiene principio ni fin, es múltiple; Establece rupturas significantes; Es cartográfico dado
que está hecho de líneas de fuga nofiliables, como en arborescencia; Contrariamente a los
parámetros miméticos, el rizoma está relacionado con el mapa que debe ser producido,
desmontado, conectable y alterable continuamente. No responde a modelos estructurales
o genéricos ya que no confluye, diverge. Es un modelo acentrado. Tanto los modelos de
redes semánticas, que nos permiten comprender la manera en que conectamos nodos de
realidad, como la inteligencia conectiva definida por Kerckhove (32-34) como una
condición de la mente que nace de la asociación espontánea o deliverada de numerosas
personas en grupos, parecen verse favorecidas por la sinergia de los procesos de
conocimiento descentralizado, de nuestra nueva conciencia de realidad multidimensional.
Debemos ser capaces de aprehender en conjunto tanto el texto como el contexto, tambien
el ser y su entorno, lo local y lo gobal, lo multidimensional.

"…el pensamiento aristotélico ha confundido el mapa con el territorio es decir,


las palabras o conceptos con la realidad; así manipulando el mapa pensaban
manipular la realidad. El lenguaje existente no es en su estructura similar a los
hechos, por eso, los describe mal." Kozybyski (2001,4)

Antes de estrategar, antes de diseñar la estrategia, incluso antes de identificar los actores,
debemos pensar nuestra realidad como un sistema complejo, y la única forma de
abordarlo es modificando nuestra forma de pensar la realidad. El pensamiento complejo
se nos presenta entonces como una herramienta para seguir las hebras e identificar sus
tejidos, debemos poder ‘ver’ en su real complejidad el entorno, sus significados,
relaciones y dependencias. Este modelo implica ver la complejidad, no como un
problema sino como la verdadera cara de nuestra realidad, una realidad compleja e
hiperconectada y en donde tomarán cuerpo y se ejecutarán con mayor o menor éxito las
acciones que como partes de la estrategia diseñemos.

“La antigua patología del pensamiento daba una vida independiente a los mitos y
a los dioses que creaba. La patología moderna del espíritu está en la hiper-
simplificación que ciega a la complejidad de lo real. La patología de la idea está
en el idealismo, en donde la idea oculta a la realidad que tiene por misión
traducir, y se toma como única realidad. La enfermedad de la teoría está en el
doctrinarismo y en el dogmatismo, que cierran a la teoría sobre ella misma y la
petrifican. La patología de la la razón es racionalización, que encierra a lo real
en un sistema de ideas coherente, pero parcial y unilateral, y que no sabe que una
parte de lo real es irracionalizable, ni que la racionalidad tiene por misión
dialogar con lo irracionalizable. “
Edgard Morín, El método, La naturaleza de la naturaleza, Editorial Cátedra,
Madrid, 1993.
Bibliografía:

DAMASIO, A. El error de Descartes, Barcelona, Crítica. (1999),


CASTELL, M. La era de la información. Economía, sociedad y cultura. Vol. 1, La
sociedad. Madrid: Alianza. (1997)
MORIN, EDGAR, El Método VI, La ética, Madrid, Cátedra. (2006)
--- El Método V, La humanidad de la humanidad, Madrid, Cátedra. (2003)
--- Mis demonios, Barcelona, Kairós. (1995)
--- El Método IV, Las ideas, Madrid, Cátedra. (1992)
--- El Método III, El conocimiento del conocimiento, Madrid, Cátedra. (1988)
--- El Método II, La vida de la vida, Madrid, Cátedra. (1983)
--- El Método I, la naturaleza de la naturaleza, Madrid, Cátedra. (1981),
--- Autocrítica, Barcelona, Kairós. (1976)
--- El paradigma perdido, Barcelona, Kairós. (1974)
GUTIERREEZ GOMES, ALFREDO. La Propuesta T. I, Edgar Morin, conocimiento e
interdisciplina, México D..F., Universidad Iberoamericana. (2003)
CLARK , ANDY. Estar Ahí. Cerebro, cuerpo y mundo en la nueva ciencia cognitiva.
Bracelona: Paidós, 1999. Traducción de Génis Sánchez Berberán.
LEVY, PIERRE. Sobre la cibercultura. Revista de Occidente Nº 206, Madrid. (1998)
LUHMANN, N. Introducción a la teoría de sistemas. Barcelona: Anthropos. (1996a)
LUHMANN, N. Complejidad y modernidad. De la unidad a la diferencia. Madrid: Trotta.
(1998a)
LUHMANN, N. Sistemas sociales. Lineamientos para una teoría general. Barcelona:
Anthropos. (1998b)
CALABRESE, OMAR. La era Neobarroca. Tr. Anna Giordano. Madrid: Cátedra.
(1989).
DE KERCKHOVE, DERRICK, Inteligencias en conexión: hacia una sociedad de la web,
Barcelona, Gedisa. (1999)
[·]