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Continuación a mi aporte de la semana 6

Desafío 1: privilegiar el desarrollo frente al aprendizaje de información.


Este se trata de interpretar, analizar y argumentar el maestro debe desarrollar en cada
estudiante la autonomía de actuar y sentir el interés de todos y cada uno de sus alumnos,
crear en ellos una autonomía de pensar por ellos mismos.
Desafío 2: abordar al ser humano en su complejidad (diversidad e integridad)
La escuela del siglo XXI, debe contribuir al desarrollo de las diversas dimensiones del ser
humano, en dicha escuela se distinguen 5 dimensiones que son realmente importantes como
lo es la cognitiva, comunicativa, social, valorativa y praxica. Es de suma importancia
educar a nuestros hijos no tratando de formar un sabio ni tampoco dejar crecer un salvaje
ignorante, educar es crear un equilibrio perfecto entre el individuo como ser que piensa,
razona con su propia cabeza y no con el pensamientos de los demás. Educar es formar un
ser totalmente integro tanto en el aspecto individual como el social.
Desafío 3: priorizar el trabajo en competencias básicas.
Este se trata de saber nacer, saber sentir, saber pensar sin dejar de lado que no solo se trata
de interpretar el mundo también hay que sentirlo y transformarlo y aparte de todos y cada
uno de los aspectos tratando de impulsar el actuar, promover la comprensión de lectura que
hoy en día se ha dejado de lado para poder fomentar la responsabilidad social.
Desafío 4: desarrollar mayor diversidad y flexibilidad curricular en la educación básica y
media.
En ella encontramos la originalidad, la fluidez y el pensamiento independiente en donde la
escuela debe reivindicar la atención a la diversidad y al contexto sociocultural adecuando
los curriculares a las condiciones culturales brindando la atención a la diversidad de los
proyectos de vida.
Desafío 5: la formación de individuos más autónomos.
Decisiones cognitivas, políticas, vivenciales y valorativas donde todo maestro consciente
debería tener siempre como una de sus metas al lograr que sus estudiantes dejen de
necesitar su apoyo y participación para que piensen y razones.
Desafío 6: favorecer el interés por el conocer.
Este permite que el conocimiento engendre más conocimiento garantizando que lo
enseñado siga vivo por fuera del salón de clase sin necesidad de hacerse preguntas.
Desafío 7: favorecer la solidaridad y la diferenciación individual.
Al pensar en nuestra vida y trabajo siempre caemos en cuenta de que casi todo lo que
hacemos y deseamos está ligado a las existencias de otros hombres sin el lenguaje, nuestro
intelecto seria pobre comparado a los animales superiores. Así debemos con pensar que si
aventajamos a los animales superiores es gracias a nuestra vida en comunidad.
Desafío 8: desarrollar la inteligencia intra e interpersonal.
La escuela no nos ha enseñado a conocer a la persona que se encuentra a nuestro lado a
favorecer la tolerancia, a respetar la diferencia, a expresar nuestros sentimientos y esta
cobra especial importancia donde estabilidad psicológica y afectiva de los niños y
adolescente. Siempre tratando de formar niños y adolescentes que se conozcan más a sí
mismos.
Referencia:
De zubiria, Julián (2013) el maestro y los desafíos a la educación en el siglo XXI.