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IMPORTANCIA DE ACIDO

ASCORBICO EN LA SALUD

La vitamina C (ácido ascórbico) es una vitamina soluble en agua que es necesaria en el


cuerpo para formar el colágeno en los huesos, cartílago, músculos y vasos sanguíneos y
ayuda en la absorción del hierro. Dentro de las fuentes en la dieta de vitamina C se
incluyen frutas y vegetales, sobre todo frutas cítricas como las naranjas.

La deficiencia aguda de vitamina C causa escorbuto. Aunque no es común, el escorbuto


incluye potencialmente consecuencias serias y puede causar muerte repentina. Los
pacientes con escorbuto se tratan con vitamina C, bajo supervisión médica.

Se han propuesto muchos usos para la vitamina C, pero pocos han demostrado ser
benéficos en estudios científicos. En lo particular, las investigaciones sobre el asma,
cáncer y diabetes siguen siendo inciertas, al mismo tiempo que no se han descubierto
beneficios en la prevención de cataratas o cardiopatías.

El uso de vitamina C en la prevención/tratamiento del resfrío común e infecciones


respiratorias sigue siendo controversial, con investigaciones en curso. Para la
prevención del resfrío, más de 30 ensayos clínicos, en los que se incluyeron a más de
10,000 participantes, han analizado los efectos de consumir vitamina C a diario. En
términos generales, no se ha observado ninguna reducción significativa en el riesgo de
desarrollar resfríos. En las personas que desarrollaron resfríos mientras consumían
vitamina C, no se ha observado ninguna diferencia en la gravedad de los síntomas en
términos generales, aunque se ha reportado una muy pequeña reducción significativa en
la duración de los resfríos (aproximadamente 10% en adultos y 15% en niños). De
forma particular, un subconjunto de estudios en personas que viven en circunstancias
extremas, entre las que se incluyen soldados en ejercicios subpolares, esquiadores y
corredores de maratón, ha encontrado una reducción significativa en el riesgo de
desarrollar resfrío en aproximadamente 50%. Esta área merece un estudio adicional y
puede ser de interés particular para atletas de alto nivel o personal militar.

Para el tratamiento del resfrío, muchos estudios han analizado los efectos de empezar el
consumo de vitamina C después del inicio de los síntomas del resfrío. Hasta ahora, no
se han observado beneficios significativos.
Usos:
Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación
limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han
demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente
serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos
propuestos que no están señalados a continuación.

Acné, degeneración macular relacionada con edad, enfermedad de Alzheimer, anemia,


antiinflamatorio, antiviral, antioxidante, arterosclerosis (endurecimiento de las arterias),
trastorno por déficit de atención con hiperactividad, autismo, bronquitis, fragilidad
capilar, displasia cervical, síndrome de Chediak-Higaski, insuficiencia venosa crónica,
función cognitiva, estreñimiento, fibrosis quística, dolor muscular de inicio retardado,
caries dentales, depresión, dermatitis, diabetes, trastornos oculares, toxicidad con
metales pesados/plomo (eliminación de mercurio), fluorosis (decoloración del esmalte
dental), furunculosis (diviesos recurrentes), enfermedad de la vesícula biliar, úlcera
gástrica, fiebre del heno, hipertensión, colesterol alto, desintoxicación de histamina,
púrpura trombocitopénica idiopática, estimulación inmunológica, infertilidad, picaduras
de medusa, infertilidad masculina, melasma, menorragia, toxicidad por plomo/metales
pesados (eliminación de mercurio), prolongación de la actividad de la nitroglicerina
(prevención de tolerancia de nitrato), osteoporosis, úlceras por presión, reducción de los
efectos secundarios de levodopa, distrofia simpática refleja, afecciones de la piel
(arrugas), úlceras estomacales, tuberculosis, acidificación urinaria, cicatrización de
heridas.

Evidencia:
Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y
eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son
potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

 Deficiencia de la vitamina C (escorbuto) (A)

La deficiencia en la dieta de vitamina C causa escorbuto. Aunque el escorbuto


no es común, puede ocurrir en personas desnutridas, en aquellas personas que
requieren más vitamina C (como mujeres embarazadas o lactantes) o en infantes
cuya única fuente de nutrición es la leche materna. La vitamina C que se
administra por vía oral o por inyección es efectiva para curar el escorbuto. Si no
hay vitamina C disponible, se puede usar el jugo de naranja para el escorbuto
infantil. Los síntomas deben comenzar a mejorar en 24-48 horas, con una
resolución dentro de un plazo de siete días. El tratamiento debe ser bajo estricta
supervisión médica.

 Prevención del resfrío común (ambientes extremos) (B)

Los estudios científicos indican, en términos generales, que la vitamina C no


evita el surgimiento de síntomas del resfrío. Sin embargo, en un subconjunto de
estudios en personas que viven en climas extremos o bajo condiciones
extraordinarias, entre las que se incluyen soldados en ejercicios subpolares,
esquiadores y corredores de maratón, se han reportado reducciones significativas
en el riesgo de desarrollar resfríos en aproximadamente 50%. Esta área amerita
un estudio adicional y puede ser de particular interés para atletas de alto nivel o
personal militar.

 Mejoramiento en la absorción de hierro (B)

Con base en la investigación científica, la vitamina C parece mejorar la


absorción por vía oral del hierro. La vitamina C concurrente puede ayudar en la
absorción de los suplementos de hierro en la dieta.

 Infección el tracto urinario (durante el embarazo) (B)

La vitamina C puede disminuir el riesgo de desarrollar infecciones del tracto


urinario durante el embarazo. Se requiere investigación adicional a fin de
confirmar estos hallazgos.

 Asma (C)

Se ha indicado que bajos niveles de vitamina C (u otros antioxidantes) pueden


aumentar el riesgo de desarrollar asma. Desde la década de los años 80 se ha
estudiado el uso de vitamina C para el asma (sobre todo asma causada por
ejercicios), aunque la evidencia en esta área no se ha concluido. Se necesitan
investigaciones adicionales antes de llegar a una conclusión firme.

 Sangrado de úlceras estomacales causado por aspirina (C)

La evidencia preliminar indica que la vitamina C puede ayudar a curar las


lesiones gástricas inducidas por aspirina. Se requiere investigación adicional
para ofrecer recomendaciones.

 Prevención del cáncer (C)

La ingestión en la dieta de frutas y vegetales ricos en vitamina C se ha asociado


con un menor riesgo de varios tipos de cáncer en estudios de población (sobre
todo cánceres de boca, esófago, estómago, colon o pulmón). Sin embargo, no
está claro si la vitamina C presente en estos alimentos, específicamente, sea
benéfica y no se han descubierto suplementos de vitamina C que se asocien con
este efecto protector. Los expertos han recomendado aumentar el consumo en la
dieta de frutas y vegetales con un alto contenido de vitamina C, como
espárragos, frutas bayas, brócoli, repollo, melón (cantalupo, pulpa verde,
sandía), coliflor, frutas cítricas (limones, naranjas), panes/granos/cereales
fortificados, col rizada, kiwi, papas, espinacas y tomates.

 Tratamiento del cáncer (C)

La vitamina C tiene una larga historia como uso complementario en la terapia


del cáncer, y aunque no ha habido ningún estudio definitivo con el uso de
vitamina C intravenosa (u oral), existe evidencia de que ésta tiene beneficios en
algunos casos. Se necesitan estudios mejor diseñados antes de emitir una
recomendación firme.

 Síndrome de dolor regional complejo (C)

Los estudios clínicos indican que la vitamina C puede prevenir el síndrome de


dolor regional complejo en pacientes ancianas con fractura de muñeca. Estudios
adicionales sugieren que la vitamina C puede bajar el dolor asociado con este
síndrome.

 Recuperación del ejercicio (C)

Vitamina C puede prevenir la peroxidación lipídica inducida por el ejercicio de


resistencia y daño muscular en personas sanas. Se necesita más investigación
antes de hacer una recomendación fuerte.

 Infección por Helicobacter pylori (C)

La adición de vitamina C a la terapia triple con omeprazol, amoxicilina y


claritromicina para el tratamiento de la úlcera gástrica por Helicobacter pylori
puede permitir una disminución en la dosis de claritromicina. Se requiere
investigación adicional para confirmar tales resultados.

 Enfermedad isquémica del corazón (C)

Debido a sus propiedades antioxidantes, se ha utilizado la vitamina C en


pacientes con enfermedad isquémica del corazón. La evidencia preliminar indica
que la vitamina C puede beneficiar el flujo sanguíneo al corazón, aunque se
requieren estudios adicionales para confirmar tales resultados.

 Anormalidades metabólicas (alcaptonuria) (C)

La alcaptonuria es un trastorno que se caracteriza por la ausencia de la enzima


oxidasa del ácido homogentísico, lo que da como resultado la acumulación del
ácido homogentísico en la sangre y la orina. La investigación limitada existente
informa que altas dosis de vitamina C a diario pueden ayudar en el alivio
sintomático y disminuir el avance de las complicaciones de este trastorno. Se
necesitan evidencias adicionales en esta área.

 Placas/cálculos en los dientes (C)

En un estudio preliminar, se observó una reducida cantidad de cálculos, placas y


sangrado en las encías después de usar vitamina C en gomas de mascar. Se
necesita investigación adicional para confirmar estos resultados.

 Neumonía (prevención) (C)

La vitamina C puede ayudar a la prevención de la neumonía; sin embargo, se


requiere investigación adicional para confirmar estos resultados.
 Embarazo (C)

Los datos son escasos para concluir si la suplementación con vitamina C por sí
sola o combinada con otros suplementos es de beneficio durante el embarazo. El
nacimiento antes de término puede aumentar con la suplementación con
vitamina C. Algunos resultados de estudios muestran que la suplementación
diaria puede reducir de manera efectiva la incidencia de ruptura prematura de las
membranas corioamnióticas. Se debe consultar con un ginecólogo o farmaceuta
antes de tomar cualquier hierba o suplemento durante el embarazo.

 Cáncer de próstata (C)

Se ha utilizado la vitamina C para el cáncer de próstata. La evidencia de las


pruebas actuales varia, y no está claro en cuanto a si la vitamina C es beneficiosa
para las personas con cáncer de próstata.

 Lesión de la piel causada por el sol (inducida por rayos UV) (C)

La aplicación de vitaminas C y E en la piel puede ser inefectiva para prevenir la


lesión de la piel inducida por los rayos UV (bronceado solar). Se requieren
estudios adicionales para confirmar tales hallazgos.

 Trastornos de pigmentación de la piel (pigmentación perifolicular)


(C)

La evidencia limitada indica un papel de la vitamina C en la pigmentación


perifolicular, el cual consiste en el incremento del color del pigmento cerca del
folículo capilar.

 Prevención de apoplejías (C)

Existen variables resultados de estudios que han medido la asociación de la


ingestión de vitamina C y el riesgo de apoplejía. Algunos estudios no han
reportado beneficios, mientras que otra investigación reporta que la baja dosis
diaria de vitamina C puede reducir el riesgo de muerte a causa de apoplejía. Se
necesita de una investigación adicional en esta área. Las personas en riesgo de
sufrir una apoplejía deben consultar con el proveedor médico acerca del papel
que desempeñan los suplementos de vitamina C en la prevención de la apoplejía.

 Vaginitis (C)

Algunos estudios preliminares en humanos indican que las tabletas vaginales de


vitamina C administradas una vez al día pueden ayudar a pacientes que sufren de
vaginitis no específica. Se necesita más investigación para confirmar estos
hallazgos.

 Cataratas (prevención/progresión) (D)


Aunque las investigaciones en la población indicaron inicialmente una reducción
en la formación de cataratas entre personas que consumieron vitamina C al
menos por 10 años, la presunta investigación subsiguiente no encontró ninguna
reducción en el riesgo durante 7 años de formación o progresión de cataratas
relacionadas con la edad con el uso diario de vitamina C.

 Prevención del resfrío común (general) (D)

Más de 30 ensayos clínicos entre los que se incluyeron a más de 10,000


participantes han analizado los efectos de consumir vitamina C a diario para la
prevención del resfrío. En términos generales, no se ha observado ninguna
reducción significativa en el riesgo de desarrollar resfríos. En personas que
desarrollaron resfríos mientras consumían vitamina C, no se ha observado
ninguna diferencia en la gravedad de los síntomas, aunque se ha reportado una
pequeña reducción significativa en la duración de los resfríos (aproximadamente
10% en adultos y 15% en niños). Durante experimentos en laboratorio en los
cuales los voluntarios estaban infectados con virus respiratorios mientras
consumían vitamina C se han producido resultados contradictorios, pero en
general se reporta una pequeña diferencia o ninguna diferencia significativa en
la gravedad de los síntomas después de la infección. En forma particular, un
subgrupo de estudios en personas que viven en circunstancias extremas, entre las
que se incluyen soldados en ejercicios subpolares, esquiadores, corredores de
maratón, ha reportado una significativa reducción en el riesgo de desarrollar un
resfrío en aproximadamente 50%. Esta área necesita un estudio adicional y
puede ser de particular interés para los atletas de alto nivel o personal militar.

 Tratamiento del resfrío común (D)

Muchos estudios han analizado los efectos de consumir vitamina C después del
inicio de los síntomas del resfrío. En términos generales, no se han observado
beneficios significativos. La evidencia inicial de un estudio reporta posibles
beneficios con dosis altas de vitamina C tomadas al inicio de los síntomas, pero
sin una evidencia adicional, esto sigue siendo incierto. En este momento, la
evidencia científica no apoya este uso de vitamina C.

 Prevención de cardiopatías (D)

La vitamina C no parece disminuir los niveles de colesterol o reducir el riesgo


de ataques cardíacos. Los efectos en las placas de colesterol en las arterias del
corazón (aterosclerosis) siguen siendo difusos y algunos estudios indican
posibles propiedades benéficas en la vasodilatación (abertura de las arterias).
Con base en las actuales evidencias científicas, generalmente no se recomienda
la vitamina C para este uso. Las personas en riesgo de ataques cardíacos deben
consultar con un proveedor médico para considerar medidas preventivas como
tomar aspirina.

 Infantes prematuros (D)


En un ensayo controlado aleatorio, no se asociaron beneficios significativos o
efectos dañinos con la suplementación de ácido ascórbico durante los primeros
28 días de vida.

Seguridad:
Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas
complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No
obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos.
Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca
información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Alergias

Los pacientes deben evitar productos de vitamina C si son sensibles o alérgicos a


cualquiera de sus ingredientes.

Efectos secundarios y advertencias

En general, se considera que la vitamina C es segura en cantidades que se obtienen de


los alimentos. Los suplementos de vitamina C se consideran, en términos generales,
seguros en la mayoría de las personas en cantidades recomendadas, aunque raras veces
se han reportado efectos secundarios, entre los se incluyen: náuseas, vomito, acidez
gástrica, calambres abdominales y dolores de cabeza. Puede ocurrir desgaste dental al
masticar de manera repetitiva tabletas de vitamina C.

Altas dosis de vitamina C se han asociado con múltiples efectos adversos. Entre éstos se
incluyen: cálculos renales, diarrea aguda, náuseas y gastritis. Con poca frecuencia se ha
notado rubor, desmayo, mareos y fatiga. Altas dosis pueden precipitar la hemólisis
(destrucción de glóbulos rojos) en pacientes con deficiencia de glucosa 6-fosfato
deshidrogenasa. Se deben evitar altas dosis de vitamina C en personas con afecciones
agravadas por la recarga de ácido; tales como cirrosis, gota y acidosis tubular renal o
hemoglobinuria nocturna paroxismal. La vitamina C parenteral (en inyección) puede
causar mareo, desmayo, incomodidad en el sitio de la inyección, y en altas dosis, puede
producir insuficiencia renal (problemas de la función hepática). En casos de toxicidad
debido a ingestiones masivas de vitamina C, los fluidos forzados y la diuresis pueden
ser benéficos.

Los adultos sanos que toman grandes dosis crónicas de vitamina C pueden tener niveles
bajos de vitamina C en la sangre si dejan de consumir altas dosis y vuelven a la
ingestión normal. Para evitar esta potencial complicación, las personas que consumen
altas dosis que desean reducir la ingestión, deben hacerlo de forma gradual y no
drásticamente. Existen pocos informes de escorbuto debido a la tolerancia o la
resistencia posterior a la discontinuación después del uso de altas dosis a largo plazo,
tales como infantes que nacen de madres que consumen vitamina C adicional durante el
embarazo.

Embarazo y lactancia
La ingestión de vitamina C obtenida de los alimentos se considera, en términos
generales, segura durante el embarazo. Sin embargo, no está claro si la suplementación
de vitamina C en cantidades que superan las recomendaciones de la ingestión de
referencia en la dieta sea segura o benéfica. Existen pocos informes de escorbuto debido
a la tolerancia/resistencia en infantes que nacen de madres que consumen vitamina C
adicional durante el embarazo. La información disponible es muy escasa para afirmar
que la suplementación con vitamina C sola o en combinación con otros suplementos es
benéfica durante el embarazo. La suplementación con vitamina C puede aumentar los
nacimientos antes de término.

La vitamina C está presente en la leche materna. La ingestión de vitamina C a partir de


los alimentos se considera, en términos generales, segura en madres lactantes. La
investigación limitada indica que la vitamina C en la leche materna puede reducir el
riesgo de desarrollar alergias en la infancia. No está claro si la suplementación de
vitamina C en cantidades que superan las recomendaciones de la ingestión de referencia
en la dieta sea segura o benéfica.

Las posibles interacciones:


Interacciones con drogas

La vitamina C puede aumentar los efectos adversos que se asocian con el acetaminofén
o con los antiácidos que contienen aluminio como es el hidróxido de aluminio
(Maalox®, Gaviscon®).

La vitamina C puede aumentar los niveles en la sangre y los efectos adversos de la


aspirina, mientras que la aspirina puede disminuir los niveles de vitamina C en la
sangre.

Los barbitúricos pueden disminuir los efectos de la vitamina C, entre los que se
incluyen: fenobarbital (Luminal®, Donnatal®), pentobarbital (Nembutal®) o
secobarbital (Seconal®).

La suplementación de vitamina C puede disminuir los niveles de la droga flufenazina en


el cuerpo.

La administración concomitante de altas dosis de vitamina C puede reducir el estado de


equilibro del indinavir en el plasma.

Existen evidencias de casos limitados de que una alta dosis de vitamina C puede reducir
los efectos secundarios de la terapia de levodopa, como náuseas o mala coordinación.

Los productos de nicotina, tales como cigarrillos, puros, tabaco para masticar o parches
de nicotina pueden disminuir los efectos de la vitamina C.

Los estrógenos orales pueden disminuir los efectos de la vitamina C en el cuerpo. Si se


toman juntos, la vitamina C puede disminuir los niveles del etinilestradiol en la sangre.
Los antibióticos de tetraciclina pueden disminuir los efectos de la vitamina C, como la
doxiciclina (Vibramycin®), minociclina (Minocin®) o tetraciclina (Sumycin®).

La vitamina C en altas dosis parece interferir en los efectos de adelgazamiento de la


sangre que tiene la warfarina al disminuir el tiempo de protrombina (PT, en inglés), tal
como se notó en informes de caso en la década de los años 70. No se han reportado
complicaciones (como mayores coágulos de sangre).

No se recomiendan altas dosis de vitamina C a pacientes con insuficiencia renal. Se


recomienda precaución cuando se ingiere vitamina C con drogas que pueden lesionar
los riñones debido a un riesgo aumentado de insuficiencia renal.

Interacciones con hierbas y suplementos dietéticos

Si se toman juntos, la vitamina C puede disminuir la absorción del hierro en el tracto


gastrointestinal, aunque este efecto parece ser variable y no parece ser significativo
desde el punto de vista clínico.

La vitamina C puede disminuir la absorción de los suplementos de la vitamina de


luteína.

Grandes dosis de vitamina C pueden interferir en la absorción y el metabolismo de la


vitamina B12.

En teoría, grandes dosis de vitamina C también pueden interactuar con hierbas y


suplementos con actividad hormonal, antibacteriana y adelgazante de la sangre
(anticoagulante).

Se recomienda precaución al ingerir vitamina C con agentes que pueden lesionar los
riñones debido a un riesgo aumentado de insuficiencia renal.

Dosificación:
Adultos (18 años y mayores)

La ingestión diaria recomendada por la Comisión de Alimentos y Nutrición del Institute


of Medicine para hombres mayores de 18 años es de 90 miligramos/día; para mujeres
mayores de 18 años es de 75 miligramos/día; para mujeres embarazadas mayores de 18
años es de 85 miligramos/día; para mujeres lactantes mayores de 18 años es de 120
miligramos/día. Recientemente, algunos expertos han cuestionado si la ingestión diaria
recomendada se debe aumentar. Otros expertos han recomendado una mayor ingestión
en algunas personas como fumadores, a quienes se les ha recomendado 35
miligramos/día adicionales.

No se debe exceder de 2,000 miligramos/día en hombres y mujeres mayores de 18 años


(incluidas las mujeres embarazadas o lactantes).

La vitamina C que se administra por vía oral o por inyección es efectiva para curar el
escorbuto. En los adultos, 100-250 miligramos por vía oral cuatro veces al día durante
una semana es, por lo general, suficiente para mejorar los síntomas y suplir la reserva de
vitamina C del cuerpo. Algunos expertos han recomendado 1-2 gramos/día durante dos
días y posteriormente 500 miligramos/día durante una semana. Los síntomas deben
comenzar a mejorar dentro de 24-48 horas, con una resolución en un plazo de siete días.
El tratamiento debe ser bajo estricta supervisión médica. Para la deficiencia de vitamina
C asintomática, se pueden usar dosis diarias inferiores.

Niños (menores de 18 años)

Las ingestiones adecuadas (AI, en inglés) e ingestiones de referencia en la dieta de


Estados Unidos (DRI, en inglés) para infantes de 0-6 meses de edad es de 40
miligramos/día y para infantes de 7-12 meses es de 50 miligramos/día. La DRI para
niños de 1-3 años es de 15 miligramos/día; para niños de 4-8 años es de 25
miligramos/día; para 9-13 años es de 45 miligramos/día; para varones de 14-18 años es
de 75 miligramos/día; para mujeres de 14-18 años es de 65 miligramos/día; para
mujeres embarazadas de 14-18 es de 80 miligramos/día; para mujeres lactantes de 14-18
años es de 115 miligramos/día. Recientemente, algunos expertos han cuestionado si las
ingestiones diarias recomendadas se deben aumentar.

El nivel máximo de consumo tolerable (UL, en inglés) no se ha determinado para


infantes de 0-12 meses y la vitamina C en este grupo se debe derivar de la ingestión de
alimentos para evitar la dosis en exceso. El nivel máximo de consumo para niños de 1-3
años es de 400 miligramos/día; para edades de 4-8 años es de 650 miligramos/día; para
edades de 9-13 años es de 1200 miligramos/día; para edades de 14-18 años es de 1,000
miligramos/día (incluidas las mujeres embarazadas o lactantes).

Para escorbuto/deficiencia en niños, se han usado 100-300 miligramos/día por vía oral
en dosis divididas durante dos semanas. Niños mayores o más grandes pueden requerir
dosis más cercanas a las recomendaciones para adultos. Si no hay vitamina C
disponible, se puede usar jugo de naranja para el escorbuto infantil. Los síntomas deben
comenzar a mejorar dentro de 24-48 horas, con una resolución en un plazo de siete días.
El tratamiento debe ser bajo estricta supervisión médica. Para la deficiencia de vitamina
C asintomática, se pueden usar dosis diarias inferiores.

Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010


(www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía
tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe
interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un
proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o
afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y


alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de
alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al
máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una
organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas.
Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda
que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben
considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos
financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para
ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma
ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

Ácido Ascórbico 250 g - Vitamina C


Información Nutricional por 1 gramo (1/4 de cucharita de té)

Vitamina C 1.000 mg

Este fino polvo de rápida disolución tiene un sabor ácido y refrescante y es una forma
ecónomica de suplementación de Vitamina C.

Usos recomendados por el fabricante: La Vitamina C fue descubierta en 1932 y fue


objeto del primer experimento nutricional controlado en la historia documentada de la
medicina. Es conocida por formar parte de, al menos, 300 procesos bioquímicos del
organismo. Esta vitamina es hidrosoluble y como el ser humano no es capaz de
producirla, es necesaria una ingesta diaria.

La Vitamina C:

• Interviene en la regeneración de células y tejidos.


• Interviene en la conversión de prolina en hidroxiprolina y es, por tanto, esencial en el
mantenimiento del colágeno de la piel, huesos y dientes.
• Es imprescindible para la actividad de los leucocitos, inmunoglobulinas y anticuerpos
naturales.
• Protege las Vitaminas A y E contra la oxidación.
• Colabora en el mantenimiento de los niveles normales de colesterol en sangre.
• Tiene propiedades antioxidantes.
• Participa en la formación de las hormonas corticosteroides en la glándulas
suprarrenales.

Modo de empleo: De 1 a 3 gramos al día, repartidos en pequeñas ingestas varias veces


al día, recién preparadas, son más beneficiosas que una sola dosis. La vitamina C en
polvo se absorbe mejor cuando se mezcla con alimentos.
Advertencias: Más de 1.000 mg de Vitamina C pueden causar leves trastornos
estomacales en personas sensibles.

Además de tabletas, proporcionamos Vitamina C en polvo para las personas que tienen
dificultad para tragar tabletas. Disponemos tanto de ácido ascórbico simple como
formas no ácidas como el ascorbato de magnesio. Todas ellas se disuelven fácilmente en
bebidas.

Riesgos del consumo en exceso de


Vitamina C
Esta es fundamental para el adecuado funcionamiento
del organismo. Pero se debe tener precaución a la hora
de exagerar en su consumo.

La Vitamina C, también llamada ácido ascórbico, pertenece al grupo de aquellas que


son solubles en agua. El ser humano no tiene la capacidad para sintetizarla ni
almacenarla en el organismo, por lo que se debe adquirir de los alimentos y otras
fuentes, como los suplementos vitamínicos.

La vitamina C cumple un rol fundamental en diversos procesos biológicos que ocurren


en nuestro organismo, como el crecimiento y la reparación de los tejidos. "Esta vitamina
es esencial para la síntesis de colágeno que forma parte de la estructura de los vasos
sanguíneos, ligamentos, tendones y hueso", explica Nelson Rosazza, académico de la
Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello.

El ácido ascórbico también cumple un rol esencial en la síntesis de neurotransmisores,


como la Noradrenalina que contribuye a una adecuada función del sistema nervioso.
Además, desempeña un papel importante en el metabolismo de los lípidos (grasas).

Otro aspecto de suma importancia son sus propiedades antioxidantes, con lo cual
minimiza el daño causado por los radicales libres, responsables del envejecimiento y
que además pueden estar involucrados en la aparición de ciertos tipos de cáncer y de
enfermedades cardiovasculares, entre otros.
"La vitamina C es en general bien tolerada y no presenta toxicidad considerable. Sin
embargo, algunos estudios ponen en evidencia que una dosis mayor a 2 g/día puede
ocasionar trastornos gastrointestinales, como la diarrea", detalla el químico
farmacéutico, quien agrega que otros estudios señalan que se requieren dosis aún
mayores para producir estos trastornos (dosis mayores a 6 g/día).

"Muchas veces se ha asociado el consumo de vitamina C con la formación de cálculos


renales, dado que el oxalato es un metabolito de la vitamina C que puede cristalizar
como oxalato de calcio en los túbulos renales. Los estudios en este sentido no son
concluyentes, pero el sentido común indica que para aquellas personas con tendencia a
formar cálculos renales es aconsejable que no ingieran cantidades mayores a la ingesta
diaria recomendada", subraya.

¿Quiénes no deberían consumir vitamina C?

Existen algunos reportes que indican un aumento en trastornos cardíacos, sobre todo en
mujeres postmenopáusicas con diabetes, dice el experto. "En estos casos, no sería
conveniente que la paciente reciba una cantidad mayor de vitamina C que la ingesta
diaria recomendada", afirma Nelson Rosazza .

Presumiblemente, altas dosis de vitamina C podrían aumentar la absorción de hierro a


nivel intestinal, con lo cual podrían empeorar los casos de los pacientes con
hemocromatosis, enfermedad caracterizada por un depósito de hierro en diferentes
órganos como el hígado, páncreas y corazón, entre otros, que conlleva a la mala
función de estos órganos.

La ingesta diaria de Vitamina C recomendada por Food and Nutrition Board of the
Institute of Medicine en Estados Unidos varía con la edad y el sexo al igual que con
determinadas condiciones, como el tabaquismo, el embarazo y la lactancia. Así por
ejemplo, en los niños entre 0 a 6 meses, la ingesta diaria recomendada es de 40 mg/día,
aumentando a 50 mg/día entre los 7 y 12 meses. Entre 1 y 3 años, se recomienda una
ingesta de 15 mg/día, de 25 mg/día en un rango de 4 a 8 años aumentando a 45 mg/día
entre los 9 y 13 años de edad.

En el caso de los adolescentes varones entre los 14 y 18 años, la ingesta recomendada es


de 75 mg/día, en tanto que para las adolescentes mujeres es algo menor (65 mg/día).
Los hombres adultos mayores de 19 años deberían ingerir 90 mg/día, en tanto que las
mujeres 75 mg/día.

Los fumadores deberían aumentar la ingesta a 125 mg/día para el caso de los hombres y
a 110 mg/día en el caso de las mujeres fumadoras.
Para las mujeres embarazadas se recomienda una ingesta de 80-85 mg/día, y para las
que están en período de lactancia, se recomiendan 115-120 mg/día.

Todos estos valores pueden ser alcanzados diariamente con una buena alimentación, no
existiendo la necesidad de incorporar ningún suplemento vitamínico, concluye el
experto.
Síntomas de deficiencia de vitamina C
En primer lugar, tenemos que saber que una deficiencia de vitamina C se manifiesta de
varias maneras en el cuerpo. Y, aunque las señales y los síntomas de una deficiencia no
son demasiado molestos, los efectos de tener niveles bajos de vitamina C, a largo
plazo, son perjudiciales para nuestra salud. Por ello es importante saber cuánta
vitamina C necesitamos a diario.

También es importante recordar que el escorbuto, fruto de una deficiencia severa de


vitamina C, no es la única enfermedad relacionada con una ingesta deficitaria de esta
vitamina. Además de que rara vez se presenta hoy en día ya que basta una cantidad
mínima de vitamina C para prevenirla.

Sin embargo, es importante comprender que hay otros síntomas de deficiencia. Unos
síntomas que son igualmente serios y que merecen nuestra atención. Por ello, si estás
experimentando alguno de estos síntomas, es posible que tu cuerpo te esté dando pistas
sobre una posible deficiencia:

 Cabello seco
 Piel seca y áspera
 Cicatrización lenta de heridas
 Sistema inmunitario debilitado
 Gingivitis y encías inflamadas y sangrantes
 Hemorragias nasales frecuentes
 Te salen moratones con facilidad
 Problemas digestivos como intestino permeable

¿Dudas de cuánta vitamina C necesitas?


Después de todo lo anterior te estarás preguntando: Entonces, ¿cuánta vitamina C tengo
que consumir a diario? Y la respuesta es: depende de varios factores.

Mientras que la cantidad diaria recomendada para adultos mayores de 19 años es de 75


mg para mujeres y de 90mg para hombres, existen expertos como la Dra. Suzanne
Humphries que afirman que estas cifras están muy por debajo de lo ideal. De hecho, ella
sugiere una cifra mínima de casi el doble, entre 125-150 mg al día.

Además, existen variables como el estar bajo estrés crónico, beber alcohol, tomar
anticonceptivos o el uso de ciertos medicamentos que podrían hacer necesario
aumentar esta cantidad. Así que es recomendable que te pongas de acuerdo con el
profesional de la salud con quien estés trabajando. De esta manera podrá tener en cuenta
estas variables antes de decirte cuánta vitamina C necesitas.

Mujeres embarazadas: ¿cuánta vitamina C es necesaria?

Las mujeres embarazadas tienen que esforzarse por consumir más alimentos ricos en
vitamina C, para así evitar una deficiencia. La vitamina C es tan importante para el
feto que cubrirá sus necesidades con lo que le pueda proporcionar la madre.
Incluso si esto conlleva una deficiencia para ella.

Además, el estrés del parto gasta también una gran cantidad de vitamina C. Por tanto,
las cantidades diarias recomendadas son de 85 mg para mujeres embarazadas y de 120
mg para madres que están amamantando,. No obstante, la Dra. Suzanne Humphries
opina que las embarazadas deberían tomar al menos 500 mg al día. Y otros expertos
sugieren cifras todavía más elevadas.

Finalmente, algunos estudios sugieren que ingerir suficiente vitamina C durante el


embarazo puede ayudar a prevenir la ictericia neonatal.

Fumadores

Si eres fumador, necesitarás todavía más vitamina C. Fumar un solo cigarrillo


consume unos 25mg de vitamina C.

El problema con la vitamina C sintética


Llegados a este punto, muchos estarán pensando en los suplementos para alcanzar las
necesidades diarias. No obstante, el tipo de vitamina C que solemos encontrar en
suplementos y que se añaden a los alimentos enriquecido puede ser problemático.

El motivo es simple: el ácido ascórbico no es vitamina C de verdad sino una forma


sintética aislada. Y al igual que ocurre con el ácido fólico frente al folato, al cuerpo le
puede costar más usar una forma sintética. E incluso puede ser dañina.

Por si eso no fuera suficiente, el ácido ascórbico normalmente está elaborado a partir de
maíz. En concreto, en forma de sirope de maíz que, además, suele ser transgénico.

Además, el uso generalizado de ácido ascórbico sintético puede ser la razón por la que,
en investigaciones recientes, se ha asociado un alto consumo de vitamina C con algunas
enfermedades.

Sin embargo, hay también estudios que muestran que el consumo de vitamina C puede
reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y otras enfermedades. Y también hay
pruebas que muestran sus beneficios para la salud adrenal e inmunológica.

¿Son seguros los suplementos de vitamina C?

¿Entonces dónde está la diferencia? En este artículo explican que el ácido ascórbico no
se encuentra en la naturaleza. Es decir, no crece en las plantas ni en los árboles, solo se
fabrica en un laboratorio. Y, a diferencia de lo que se cree, la vitamina C y el ácido
ascórbico no son lo mismo.

Como ya hemos comentado, este último no es una vitamina completa sino la capa
externa de un complejo completo conocido como vitamina C. Por tanto, para que el
cuerpo pueda absorber y beneficiarse de la vitamina C, todos los elementos de ese
complejo vitamínico deben estar presentes.
En el caso del ácido ascórbico esto no es así. Y por ello el cuerpo tiene que coger los
componentes que faltan de sus reservas. O bien eliminar el ácido ascórbico del cuerpo a
través de la orina, sin beneficio para el cuerpo.

Finalmente, el ácido ascórbico es capaz de matar bacterias y microbios. Pero no es


capaz de distinguir entre bacterias patógenas y bacterias beneficiosas. Y existen
investigaciones que sugieren que puede ser dañino para nuestra microbiota.

¿Sabes cuánta vitamina C estás consumiendo al día?


A menos de que estés cuidando mucho tu alimentación y estés comiendo mucha fruta y
verduras durante todo el año, es muy posible que tu ingesta de vitamina C se esté
quedando corta.

Como puedes ver en la siguiente lista, estos son los valores de vitamina C en algunas de
las frutas y verduras más comunes. Te podrán dar una idea de cuánta vitamina C estás
tomando a diario.

 Kiwi (1 pieza), 64 mg
 Naranja (1 pieza), 69 mg
 Pimiento rojo mediano crudo (1 pieza), 152 mg
 Fresas (1 taza), 89 mg
 Papaya (1 taza), 86 mg
 ½ pomelo, 39 mg
 Brócoli crudo (1 taza), 81 mg
 Coliflor crudo (1 taza), 46 mg
 1 boniato de tamaño mediano, 22 mg
 Arándanos (1 taza), 14 mg

Podemos encontrar vitamina C en muchos alimentos. Y, siempre que sea posible, así es
como recomiendo consumirla. Porque, como digo siempre, los suplementos no se
toman en lugar de una buena alimentación. Incluso cuando son necesarios, la
alimentación siempre tiene que venir antes.

Sin embargo, el calor de las cocciones destruye una gran parte del contenido vitamínico
de la comida. Así que, a menos de que estés consumiendo una gran cantidad de frutas y
verduras crudas a diario, suele venir bien tomar un suplemento.

También verás que la densidad nutricional de nuestros alimentos, incluida la vitamina


C, se ha reducido de forma considerable en los últimos 50 años.

Así que, a pesar de que la mejor opción es consumir suficiente fruta y verdura cada día,
incluso con la mejor de las alimentaciones esto puede ser complicado. De hecho, dado
que no es fácil consumir suficiente cantidad a través de nuestra alimentación, la
vitamina C es uno de los 5 suplementos que recomienda Chris Kresser.

¿Cómo puedo consumir más vitamina C sin tomar ácido


ascórbico?
Si te preocupa no poder consumir suficiente vitamina C sólo con tu comida, y dado que
hasta un tercio de la población tiene deficiencia de vitamina C, te recomendaría buscar
un suplemento a base de alimentos. Algunos de los ingredientes más populares que
puedes buscar incluyen vitamina C de verdad procedente del camu camu, escaramujo,
acerola y amla.

Además, cuando te preguntes cuánta vitamina C necesitas, recuerda que el cuerpo no la


almacena (el exceso se excreta en la orina). Así que no hay que preocuparse por un
efecto acumulativo. Sin embargo, no recomendaría tomar más de 2000 mg al día.

Finalmente, si buscas una forma de aumentar la cantidad de vitamina C diaria de tu


dieta, echa un vistazo a esta lista:

 Camu camu, que puedes añadir a batidos y zumos

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