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Casi 4 de cada 10 de los estudiantes latinoamericanos no termina la escuela

secundaria, dato que ofrece GRADUATE XXI, un movimiento impulsado por el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) que busca combatir la crisis de abandono escolar en
América Latina.

Además, la brecha en el acceso a la educación “persiste entre los grupos


socioeconómicos y étnicos”, resalta el BID. Mientras que el 80% de los estudiantes con
mayores recursos económicos se gradúan en América Latina, tan solo el 30% de los
jóvenes con menores recursos logran alcanzar el mismo nivel. Asimismo, sigue habiendo
una diferencia de siete años de escolaridad entre los segmentos más ricos y los
más pobres de la población.

Más de la mitad de los jóvenes latinoamericanos con bajos ingresos y de zonas


rurales ni siquiera llegan a concluir nueve años de educación. Del mismo modo, se
sigue observando una brecha de aprendizaje importante entre las escuelas
urbanas y las escuelas rurales.

Conjuntamente, los grupos de población más vulnerables como estudiantes con


discapacidades o población indígena también presentan altos niveles de
abandono. Los alumnos con discapacidades se tienen que enfrentar tanto a
barreras físicas como sociales y culturales para asistir a la escuela. Por ello, tan
solo entre el 20% y 30% de los niños y jóvenes con discapacidades en
América Latina asiste a la escuela.

Según datos de la UNESCO, la tasa neta de escolarización en América Latina y el


Caribe en secundaria subió a un 76% comparada al 49% en 1990. Sin embargo,
es la permanencia en la escuela y no el acceso a la misma lo que es preocupante.

De cada 100 colombianos, 56 no completan


la educación secundaria
Educación
21 Feb 2018 - 10:15 AM
Redacción VIVIR
De acuerdo con un informe sobre desigualdad en el acceso a la educación,
realizado por la organización Niñez Ya, 40% de los niños que no asisten al
colegio están en zonas de conflicto armado
Según un informe presentado por la organización de la sociedad civil Niñez Ya el
62% de los jóvenes que terminaron el bachillerato no lograron acceder a
educación superior, y el 40% de los niños y niñas que no asisten al colegio están
en zonas de conflicto armado.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha planteado


que concluir la enseñanza secundaria es el umbral educativo mínimo para reducir
la posibilidad de vivir un futuro en situación de pobreza. Sin embargo, en
Colombia, el promedio de años de escolaridad se situó en 7.3, como reporta
Niñez Ya.

Conforme a cifras del Ministerio de Educación, Niñez Ya sostiene que en 2016,


280.562 niños y adolescentes desertaron de sus colegios y el grado sexto fue el
que presentó mayor porcentaje de abandono con un indicador de 16%, y se
estima que 135.000 personas con discapacidad están excluidas de las clases
regulares.

La brecha entre lo urbano y lo rural


“70% de los establecimientos en zona rural no contaba con alcantarillado en el
año 2016 y en zonas de periferia como lo son Amazonas, Guaviare, Vichada y La
Guajira las distancias entre los niños y las instituciones educativas oscilaban
entre los 8 y 13 kilómetros”, dice el diario La República.
Según datos de la Fundación Compartir y Fedesarrollo, en 2016, la tasa de
permanencia escolar en la zona urbana es de 82%, mientras que este indicador
presenta un fuerte rezago en la zona rural donde la tasa solo llega a 48%. Sumado
a esto, aquellos que estudian en el campo lo hacen en colegios con infraestructura
de 37 años (promedio) de antigüedad y que no dispone de red de gas,
alcantarillado ni baños suficientes, según la Fundación Empresarios por la
Educación.
Niñez Ya, que es una organización de la sociedad civil por la niñez y la
adolescencia, presentará estos resultados al próximo Presidente de la República
para que se considere en el próximo Plan Nacional de Desarrollo “y reconozca y
garantice los derechos de los 15.448.285 ciudadanos colombianos menores de 18
años”, como dice el comunicado de Niñez Ya, que agrupa 100 organizaciones en
torno a temas educativos, entre las que se cuentan Fundación Éxito, Fundación
Alpina, Save The Children y otras tantas.
Este no es el único estudio preocupante sobre el acceso a la educación de niños,
niñas y jóvenes en Colombia. En octubre de 2017, la Universidad Nacional
publicó un informe con resultados similares, e igual de preocupantes, a diez años
de la creación del Código de Infancia y Adolescencia. ¿El resultado? En 50
municipios aún no hay políticas para la protección de los menores de edad.

“No existe justificación alguna para que a pesar de todos los avances que ha
tenido el país en los últimos años un solo niño se muera de hambre, y sin
embargo continúan registrándose estos casos en La Guajira, Chocó, Norte de
Santander, Meta e incluso en Bogotá”, dijo el profesor Ernesto Durán, parte del
equipo que realizó el informe, a RCN Radio.

El informe se basa en estadísticas como las que reportan que en el 2016 al menos
35 menores murieron por causas asociadas a la desnutrición y el 47.3% de los 1.4
millones de niños indígenas de Colombia sufre desnutrición crónica. Sobre todo,
el informe destaca la disparidad entre las zonas urbanas y rurales en materia de
educación.

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