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RESUMEN

En la actualidad vivimos en un mundo constituido por información, la información nos rodea por
todas partes. Se puede decir que cada día la cantidad de información que se encuentra en la red de
redes es mayor por lo que ha sido necesario desarrollar un nuevo sistema de comunicaciones, para
transferir los datos de una manera más eficaz, la FIBRA OPTICA.

La fibra óptica ha sido el medio que ha venido a sustituir a los cables, y en algunos casos a los
satélites, tiene muchas ventajas con respecto a ellos y su uso se ha incrementado gradualmente.

La fibra óptica es un sistema de transmisión de datos que se hace a través de un filamento de vidrio
o plástico La fibra óptica existe gracias al principio de reflexión total interna, ya que los rayos de luz
dentro de la fibra van rebotando con las paredes externas del filamento. Para que este filamento de
vidrio conduzca la información a través de la luz, se necesita que a los extremos de este existan
dispositivos electrónicos que de un lado envíen la información en forma de rayos de luz, y del otro
lado haya un interpretador de esta información que reciba y decodifique la señal. En algunos casos
es necesario un tercer artefacto que es el regenerador óptico, el cual se utiliza cuando se envía la
señal a grandes distancias, en el punto donde la señal ya pierde intensidad, para de esta forma darle
intensidad a la señal para llegar más lejos.

La fibra óptica tiene muchas ventajas por encima de otros medios de transmisión de información,
con respecto a los cables de cobre algunas de las ventajas es que es más barata por unidad de
longitud, es más delgada, tiene menor degradación de la señal, las señales de luz no interfieren
entre sí como las señales eléctricas, necesita menor potencia, tiene menor riesgo de producir
incendios, es ligera y flexible. Con respecto a las comunicaciones satelitales, se puede decir que la
fibra óptica es mucho más económica para distancias de hasta 2500 Km y además la calidad es muy
superior.

INTRODUCCIÓN

En la actualidad vivimos en un mundo lleno de información, la información nos rodea por todas
partes. Desde que surgió el telégrafo, y luego el teléfono, la radio, etc., cada día vemos como los
medios de comunicación electrónicos se arraigan más dentro de la cultura y las actividades diarias
de la sociedad actual. La televisión, la telefonía móvil, las comunicaciones satelitales son medios que
permiten tener acceso a la información de manera rápida y mantenernos comunicados en cualquier
momento. Pero hay un medio que se puede decir que es el centro mundial de la información, donde
prácticamente todo es posible, este medio es el INTERNET.

El Internet se ha convertido en los últimos tiempos en un banco de datos e información al cual


cualquier persona con una computadora personal, un modulador-demodulador (MODEM) y una
línea telefónica, por ejemplo, puede tener acceso, y obtener tanta información como desee de una
forma sencilla y rápida desde su hogar.

Se puede decir que cada día la cantidad de información que se encuentra en la red de redes es
mayor, al igual que el número de personas que se conectan, y cada vez los usuarios desean tener
servicios que necesitan mayor velocidad de transferencia de datos como conversaciones de voz y
video, bajar grandes archivos, etc. por lo que ha sido necesario desarrollar un nuevo medio para la
transmisión de la información, capaz de transferir los datos de una manera más eficaz, rápida y
accesible para un gran número de personas. Este medio es la FIBRA ÓPTICA.

HISTORIA

El uso de la luz para la codificación de señales no es nuevo, los antiguos griegos usaban espejos para
transmitir información, de modo rudimentario, usando luz solar. En 1792, Claude Chappe diseñó un
sistema de telegrafía óptica, que mediante el uso de un código y torres y espejos distribuidos a lo
largo de los 200 km que separan Lille y París, conseguía transmitir un mensaje en tan sólo 16
minutos.

La gran novedad aportada en nuestra época es la de haber conseguido “domar” la luz, de modo que
sea posible que se propague dentro de un cable tendido por el hombre. El uso de la luz guiada, de
modo que no expanda en todas direcciones, sino en una muy concreta y predefinida se ha
conseguido mediante la fibra óptica, que podemos pensar como un conducto de vidrio -fibra de
vidrio ultra delgada- protegida por un material aislante que, sirve para transportar la señal lumínica
de un punto a otro.

Además, tiene muchas otras ventajas, como bajas pérdidas de señal, tamaño y peso reducido,
inmunidad frente a emisiones electromagnéticas y de radiofrecuencia y seguridad. Todos estos
apartados se describirán a continuación, abriéndonos las puertas al descubrimiento de un nuevo
mundo: el mundo de la información sin límite de ancho de banda

Como resultado de estudios en física enfocados de la óptica, se descubrió un nuevo modo de empleo
para la luz llamado rayo láser. Este último es usado con mayor vigor en el área de las
telecomunicaciones, debido a lo factible que es enviar mensajes con altas velocidades y con una
amplia cobertura. Sin embargo, no existía un conducto para hacer viajar los fotones originados por
el láser.

La posibilidad de controlar un rayo de luz, dirigiéndolo en una trayectoria recta, se conoce desde
hace mucho tiempo. En 1820, Augustin-Jean Fresnel ya conocía las ecuaciones por las que rige la
captura de la luz dentro de una placa de cristal lisa. Su ampliación a lo que entonces se conocía como
cables de vidrio fue obra de D. Hondros y Peter Debye en 1910.

El confinamiento de la luz por refracción, el principio de que posibilita la fibra óptica, fue
demostrado por Daniel Colladon y Jacques Babinet en París en los comienzos de la década de 1840.
El físico irlandés John Tyndall descubrió que la luz podía viajar dentro de un material (agua),
curvándose por reflexión interna, y en 1870 presentó sus estudios ante los miembros de la Real
Sociedad. A partir de este principio se llevaron a cabo una serie de estudios, en los que demostraron
el potencial del cristal como medio eficaz de transmisión a larga distancia. Además, se desarrollaron
una serie de aplicaciones basadas en dicho principio para iluminar corrientes del agua en fuentes
públicas. Más tarde, J. L. Baird registró patentes que describían la utilización de bastones sólidos de
vidrio en la transmisión de luz, para su empleo en un primitivo sistema de televisión de colores. El
gran problema, sin embargo, es que las técnicas y los materiales usados no permitían la transmisión
de luz con buen rendimiento. Las pérdidas eran tan grandes y no había dispositivos de acoplamiento
óptico.
Solamente en 1950 las fibras ópticas comenzaron a interesar a los investigadores, con muchas
aplicaciones prácticas que estaban siendo desarrolladas. En 1952, el físico Narinder Singh Kapany,
apoyándose en los estudios de John Tyndall, realizó experimentos que condujeron a la invención de
la fibra óptica.

Uno de los primeros usos de la fibra óptica fue emplear un haz de fibras para la transmisión de
imágenes, que se usó en el endoscopio médico. Usando la fibra óptica, se consiguió un endoscopio
semiflexible, el cual fue patentado por la Universidad de Míchigan en 1956. En este invento se
usaron unas nuevas fibras forradas con un material de bajo índice de refracción, ya que antes se
impregnaban con aceites o ceras. En esta misma época, se empezaron a utilizar filamentos delgados
como el pelo que transportaban luz a distancias cortas, tanto en la industria como en la medicina,
de forma que la luz podía llegar a lugares que de otra forma serían inaccesibles. El único problema
era que esta luz perdía hasta el 99% de su intensidad al atravesar distancias de hasta de 9 metros
de fibra.

Charles K. Kao, en su tesis doctoral de 1956, estimó que las máximas pérdidas que debería tener la
fibra óptica, para que resultara práctica en enlaces de comunicaciones, eran de 20 dB/km.

En 1966, en un comunicado dirigido a la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, los


investigadores Charles K. Kao y G. A. Hockham, de los laboratorios de Standard Telecommunications,
en Inglaterra, afirmaron que se podía disponer de fibras de una transparencia mayor y propusieron
el uso de fibras de vidrio y luz, en lugar de electricidad y conductores metálicos, en la transmisión
de mensajes telefónicos. La obtención de tales fibras exigió grandes esfuerzos de los investigadores,
ya que las fibras hasta entonces presentaban pérdidas de orden de 100 dB por kilómetro, además
de una banda pasante estrecha y una enorme fragilidad mecánica. Este estudio constituyó la base
para mejorar las pérdidas de las señales ópticas que hasta el momento eran muy significativas y no
permitían el aprovechamiento de esta tecnología. En un artículo teórico, demostraron que las
grandes pérdidas características de las fibras existentes se debían a impurezas diminutas intrínsecas
del cristal. Mientras tanto, como resultado de los esfuerzos, se hicieron nuevas fibras con
atenuación de 20 dB por kilómetro y una banda pasante de 1 GHz para un largo de 1 km, con la
perspectiva de sustituir los cables coaxiales. La utilización de fibras de 100 µm de diámetro,
envueltas en nylon resistente, permitirían la construcción de hilos tan fuertes que no podían
romperse con las manos. Hoy ya existen fibras ópticas con atenuaciones tan pequeñas de hasta 1
dB por kilómetro, lo que es muchísimo menor a las pérdidas de un cable coaxial.

El artículo de Kao-Hockman estimuló a algunos investigadores a producir dichas fibras con bajas
pérdidas. El gran avance se produjo en 1970, cuando los investigadores Maurer, Keck, Schultz y
Zimar que trabajaban para Corning Glass, fabricaron la primera fibra óptica aplicando impurezas de
titanio en sílice, con cientos de metros de largo con la claridad cristalina que Kao y Hockman habían
propuesto. Las pérdidas eran de 17 dB/km. Durante esta década las técnicas de fabricación se
mejoraron, consiguiendo pérdidas de tan solo 0,5 dB/km.

Poco después, Panish y Hayashi, de los laboratorios Bell, mostraron un láser de semiconductores
que podía funcionar continuamente a temperatura ambiente. En 1978 ya se transmitía a 10 Gb
km/segundos. Además, John MacChesney y sus colaboradores, también de los laboratorios Bell,
desarrollaron independientemente métodos de preparación de fibras. Todas estas actividades
marcaron un punto decisivo ya que ahora, existían los medios para llevar las comunicaciones de
fibra óptica fuera de los laboratorios, al campo de la ingeniería habitual. Durante la siguiente
década, a medida que continuaban las investigaciones, las fibras ópticas mejoraron constantemente
su transparencia.

El 22 de abril de 1977, General Telephone and Electronics envió la primera transmisión telefónica a
través de fibra óptica, en 6 Mbit/s, en Long Beach, California.

El amplificador que marcó un antes y un después en el uso de la fibra óptica en conexiones


interurbanas, reduciendo el coste de ellas, fue el amplificador óptico inventado por David Payne, de
la Universidad de Southampton, y por Emmanuel Desurvire en los Laboratorios Bell. A ambos se les
concedió la medalla Benjamin Franklin en 1988.

En 1980, las mejores fibras eran tan transparentes que una señal podía atravesar 240 kilómetros de
fibra antes de debilitarse hasta ser indetectable. Pero las fibras ópticas con este grado de
transparencia no se podían fabricar usando métodos tradicionales. El gran avance se produjo
cuando se dieron cuenta de que el cristal de sílice puro, sin ninguna impureza de metal que
absorbiese luz, solamente se podía fabricar directamente a partir de componentes de vapor,
evitando de esta forma la contaminación que inevitablemnte resultaba del uso convencional de los
crisoles de fundición. El progreso se centraba ahora en seleccionar el equilibrio correcto de
componentes del vapor y optimizar sus reacciones. La tecnología en desarrollo se basaba
principalmente en el conocimiento de la termodinámica química, una ciencia perfeccionada por tres
generaciones de químicos desde su adopción original por parte de Willard Gibbs, en el siglo XIX.

También en 1980, AT&T presentó a la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos
un proyecto de un sistema de 978 kilómetros que conectaría las principales ciudades del corredor
que iba de Boston a Washington D. C.. Cuatro años después, cuando el sistema comenzó a funcionar,
su cable, de menos de 25 centímetros de diámetro, proporcionaba 80.000 canales de voz para
conversaciones telefónicas simultáneas. Para entonces, la longitud total de los cables de fibra
únicamente en los Estados Unidos alcanzaba 400.000 kilómetros (lo suficiente para llegar a la luna).

Pronto, cables similares atravesaron los océanos del mundo. El primer enlace transoceánico con
fibra óptica fue el TAT-8 que comenzó a operar en 1988, usando un cristal tan transparente que los
amplificadores para regenerar las señales débiles se podían colocar a distancias de más de 64
kilómetros. Tres años después, otro cable transatlántico duplicó la capacidad del primero. Los cables
que cruzan el Pacífico también han entrado en funcionamiento. Desde entonces, se ha empleado
fibra óptica en multitud de enlaces transoceánicos o entre ciudades, y paulatinamente se va
extendiendo su uso desde las redes troncales de las operadoras hacia los usuarios finales.

Hoy en día, debido a sus mínimas pérdidas de señal y a sus óptimas propiedades de ancho de banda,
la fibra óptica puede ser usada a distancias más largas que el cable de cobre. Además, la fibra por
su peso y tamaño reducido, hace que sea muy útil en entornos donde el cable de cobre sería
impracticable.
ORIGEN Y EVOLUCIÓN

La Historia de la comunicación por la fibra óptica es relativamente corta. En 1977, se instaló un


sistema de prueba en Inglaterra; dos años después, se producían ya cantidades importantes de
pedidos de este material.

Antes, en 1959, como derivación de los estudios en física enfocados a la óptica, se descubrió una
nueva utilización de la luz, a la que se denominó rayo láser, que fue aplicado a las
telecomunicaciones con el fin de que los mensajes se transmitieran a velocidades inusitadas y con
amplia cobertura.

Sin embargo, esta utilización del láser era muy limitada debido a que no existían los conductos y
canales adecuados para hacer viajar las ondas electromagnéticas provocadas por la lluvia de fotones
originados en la fuente denominada láser.

Fue entonces cuando los científicos y técnicos especializados en óptica dirigieron sus esfuerzos a la
producción de un ducto o canal, conocido hoy como la fibra óptica. En 1966 surgió la propuesta de
utilizar una guía óptica para la comunicación.

Esta forma de usar la luz como portadora de información se puede explicar de la siguiente manera:
Se trata en realidad de una onda electromagnética de la misma naturaleza que las ondas de radio,
con la única diferencia que la longitud de las ondas es del orden de micrómetros en lugar de metros
o centímetros.

El concepto de las comunicaciones por ondas luminosas ha sido conocido por muchos años. Sin
embargo, no fue hasta mediados de los años setenta que se publicaron los resultados del trabajo
teórico. Estos indicaban que era posible confiar un haz luminoso en una fibra transparente flexible
y proveer así un análogo óptico de la señalización por alambres electrónicamente.

El problema técnico que se había de resolver para el avance de la fibra óptica residía en las fibras
mismas, que absorbían luz que dificultaba el proceso. Para la comunicación práctica, la fibra óptica
debe transmitir señales luminosas detestables por muchos kilómetros. El vidrio ordinario tiene un
haz luminoso de pocos metros. Se han desarrollado nuevos vidrios muy puros con transparencias
mucho mayores que la del vidrio ordinario. Estos vidrios empezaron a producirse a principios de los
setenta. Este gran avance dio ímpetu a la industria de fibras ópticas. Se usaron láseres o diodos
emisores de luz como fuente luminosa en los cables de fibras ópticas.

Ambos han de ser miniaturizados para componentes de sistemas fibro-ópticos, lo que ha exigido
considerable labor de investigación y desarrollo. Los láseres generan luz "coherente" intensa que
permanece en un camino sumamente estrecho. Los diodos emiten luz "incoherente" que ni es
fuerte ni concentrada. Lo que se debe usar depende de los requisitos técnicos para diseñar el
circuito de fibras ópticas dado.
FIBRA ÓPTICA

Antes de explicar directamente que es la fibra óptica, es conveniente resaltar ciertos aspectos
básicos de óptica. La luz se mueve a la velocidad de la luz en el vacío, sin embargo, cuando se
propaga por cualquier otro medio, la velocidad es menor. Así, cuando la luz pasa de propagarse por
un cierto medio a propagarse por otro determinado medio, su velocidad cambia, sufriendo además
efectos de reflexión (la luz rebota en el cambio de medio, como la luz reflejada en los cristales) y de
refracción (la luz, además de cambiar el módulo de su velocidad, cambia de dirección de
propagación, por eso vemos una cuchara como doblada cuando está en un vaso de agua, la dirección
de donde nos viene la luz en la parte que está al aire no es la misma que la que está metida en el
agua).

Es un filamento delgado y largo de un material dieléctrico transparente, usualmente vidrio o plástico


de un diámetro aproximadamente igual al de un cabello (entre 50 a 125 micras) al cual se le hace
un revestimiento especial, con ciertas características para transmitir señales de luz a través de largas
distancias.

Un cable de fibra óptica está compuesto de las siguientes partes, tal como se señala en la Fig. 01:

Núcleo: Es propiamente la fibra óptica, la hebra delgada de vidrio por donde viaja la luz.
Revestimiento: Es una o más capas que rodean a la fibra óptica y están hechas de un material con
un índice de refracción menor al de la fibra óptica, de tal forma que los rayos de luz se reflejen por
el principio de reflexión total interna hacia el núcleo y permite que no se pierda la luz.
Forro: Es un revestimiento de plástico que protege a la fibra y la capa media de la humedad y los
maltratos.

Fig. 01 – Partes componentes de la Fibra Óptica

Las fibras ópticas vienen en dos tipos:

 Las fibras multi-modo: Transmiten muchas señales por la fibra (usada en las redes de
ordenadores, las redes de área local)
 Fibras unimodales: Transmiten una señal por la fibra (usada en teléfonos y la televisión por
cable). Las fibras unimodales tienen núcleos muy delgados y transmiten la luz láser
infrarroja. Las fibras multi-modo tienen núcleos más grandes y transmiten la luz infrarroja
de diodos emisores de luz (LEDS).
Algunas fibras ópticas se pueden hacer de plástico. Estas fibras tienen una base grande (0,04
pulgadas o diámetro de 1 milímetro) y transmiten la luz roja visible (longitud de onda = 650 nm) de
los LEDs.

TIPOS DE FIBRAS ÓPTICAS

Fibra monomodo: Potencialmente, esta es la fibra que ofrece la mayor capacidad de transporte de
información. Tiene una banda de paso del orden de los 100 GHz/km. Los mayores flujos se consiguen
con esta fibra, pero también es la más compleja de implantar.

El dibujo muestra que sólo pueden ser transmitidos los rayos que tienen una trayectoria que sigue
el eje de la fibra, por lo que se ha ganado el nombre de "monomodo" (modo de propagación, o
camino del haz luminoso, único). Son fibras que tienen el diámetro del núcleo en el mismo orden
de magnitud que la longitud de onda de las señales ópticas que transmiten, es decir, de unos 5 a 8
mm.

Si el núcleo está constituido de un material cuyo índice de refracción es muy diferente al de la


cubierta, entonces se habla de fibras monomodo de índice escalonado. Los elevados flujos que se
pueden alcanzar constituyen la principal ventaja de las fibras monomodo, ya que sus pequeñas
dimensiones implican un manejo delicado y entrañan dificultades de conexión que aún se dominan
mal.

Fibra multimodo de índice gradiante gradual: las fibras multimodo de índice de gradiente gradual
tienen una banda de paso que llega hasta los 500 MHz/km. Su principio se basa en que el índice de
refracción en el interior del núcleo no es único y decrece cuando se desplaza del núcleo hacia la
cubierta.

Los rayos luminosos se encuentran enfocados hacia el eje de la fibra, como se puede ver en el dibujo.
Estas fibras permiten reducir la dispersión entre los diferentes modos de propagación a través del
núcleo de la fibra. La fibra multimodo de índice de gradiente gradual de tamaño 62,5/125 m
(diámetro del núcleo/diámetro de la cubierta) está normalizado, pero se pueden encontrar otros
tipos de fibras:

 Multimodo de índice escalonado 100/140 mm.


 Multimodo de índice de gradiente gradual 50/125 mm.

Fibra multimodo de índice escalonado: las fibras multimodo de índice escalonado están fabricadas
a base de vidrio, con una atenuación de 30 dB/km, o plástico, con una atenuación de 100 dB/km.
Tienen una banda de paso que llega hasta los 40 MHz/km

En estas fibras, el núcleo está constituido por un material uniforme cuyo índice de refracción es
claramente superior al de la cubierta que lo rodea. El paso desde el núcleo hasta la cubierta conlleva
por tanto una variación brutal del índice, de ahí su nombre de índice escalonado.
Tipos de conectores

Fibra óptica al detalle


Estos elementos se encargan de conectar las líneas de fibra a un elemento, ya puede ser un
transmisor o un receptor. Los tipos de conectores disponibles son muy variados, entre los que
podemos encontrar se hallan los siguientes:

FC, que se usa en la transmisión de datos y en las telecomunicaciones.


FDDI, se usa para redes de fibra óptica.
LC y MT-Array que se utilizan en transmisiones de alta densidad de datos.
SC y SC-Dúplex se utilizan para la transmisión de datos.
ST o BFOC se usa en redes de edificios y en sistemas de seguridad.
Emisores del haz de luz: Estos dispositivos se encargan de convertir la señal eléctrica en señal
luminosa, emitiendo el haz de luz que permite la transmisión de datos, estos emisores pueden ser
de dos tipos:
LEDs. Utilizan una corriente de 50 a 100 mA, su velocidad es lenta, solo se puede usar en fibras
multimodo, pero su uso es fácil y su tiempo de vida es muy grande, además de ser económicos.
Lasers. Este tipo de emisor usa una corriente de 5 a 40 mA, son muy rápidos, se puede usar con los
dos tipos de fibra, monomodo y multimodo, pero por el contrario su uso es difícil, su tiempo de vida
es largo pero menor que el de los ledes y también son mucho más costosos.
Conversores luz-corriente eléctrica. Este tipo de dispositivos convierten las señales luminosas que
proceden de la fibra óptica en señales eléctricas. Se limitan a obtener una corriente a partir de la luz
modulada incidente, esta corriente es proporcional a la potencia recibida, y por tanto, a la forma de
onda de la señal moduladora.
Se fundamenta en el fenómeno opuesto a la recombinación, es decir, en la generación de pares
electrón-hueco a partir de los fotones. El tipo más sencillo de detector corresponde a una unión
semiconductora P-N. Las condiciones que debe cumplir un fotodetector para su utilización en el
campo de las comunicaciones, son las siguientes:

La corriente inversa (en ausencia de luz) debe ser muy pequeña, para así poder detectar señales
ópticas muy débiles (alta sensibilidad).
Rapidez de respuesta (gran ancho de banda).
El nivel de ruido generado por el propio dispositivo ha de ser mínimo.
Hay dos tipos de detectores: los fotodiodos PIN y los de avalancha APD.
Detectores PIN: Su nombre viene de que se componen de una unión P-N y entre esa unión se
intercala una nueva zona de material intrínseco (I), la cual mejora la eficacia del detector. Se utiliza
principalmente en sistemas que permiten una fácil discriminación entre posibles niveles de luz y en
distancias cortas.
Detectores APD: Los fotodiodos de avalancha son fotodetectores que muestran, aplicando un alto
voltaje en inversa, un efecto interno de ganancia de corriente (aproximadamente 100), debido a la
ionización de impacto (efecto avalancha). El mecanismo de estos detectores consiste en lanzar un
electrón a gran velocidad (con la energía suficiente), contra un átomo para que sea capaz de
arrancarle otro electrón.
Estos detectores se pueden clasificar en tres tipos:
De silicio: presentan un bajo nivel de ruido y un rendimiento de hasta el 90% trabajando en primera
ventana. Requieren alta tensión de alimentación (200-300 V).
De germanio: aptos para trabajar con longitudes de onda comprendidas entre 1000 y 1300 nm y
con un rendimiento del 70%.
Proceso de función

Cables de fibra óptica.


En un sistema de transmisión por fibra óptica existe un transmisor que se encarga de transformar
las ondas electromagnéticas en energía óptica o en luminosa, por ello se le considera el componente
activo de este proceso. Una vez que es transmitida la señal luminosa por las minúsculas fibras, en
otro extremo del circuito se encuentra un tercer componente al que se le denomina detector óptico
o receptor, cuya misión consiste en transformar la señal luminosa en energía electromagnética,
similar a la señal original.

El sistema básico de transmisión se compone en este orden, de señal de entrada, amplificador,


fuente de luz, corrector óptico, línea de fibra óptica (primer tramo), empalme, línea de fibra óptica
(segundo tramo), corrector óptico, receptor, amplificador y señal de salida.

En resumen, se puede decir que este proceso de comunicación, la fibra óptica funciona como medio
de transportación de la señal luminosa, generado por el transmisor de LED’S (diodos emisores de
luz) y láser.

Los diodos emisores de luz y los diodos láser son fuentes adecuadas para la transmisión mediante
fibra óptica, debido a que su salida se puede controlar rápidamente por medio de una corriente de
polarización. Además su pequeño tamaño, su luminosidad, longitud de onda y el bajo voltaje
necesario para manejarlos son características atractivas.