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La Navidad de los tres cerditos

3 Minutos de Lectura

Descripción: Los tres cerditos se preparan para festejar la Navidad, sin saber que van a
contar con un invitado muy especial.

Personajes: Tim, Jim, Pim, Lobo

ACTO ÚNICO

En el interior de su acogedora casa de ladrillos, los cerditos Tim, Jim y Pim están
preparándolo todo para pasar la Navidad. Tim cocina en el horno el pavo que comerán esa
noche, Jim está terminando de decorar el árbol y Kim pone en la mesa algunos adornos
navideños.
Tim: ¡Qué Navidad más bonita vamos a tener, hermanos!
Jim: Así es, desde que ese molesto lobo desapareció, este año ha sido estupendo.
Pim: ¿Y ustedes creen que vaya a volver?
Jim: Lo dudó, le dimos una lección tan grande al quemarlo mientras trataba de bajar por la
chimenea, que no le han de quedar ganas de volver a meterse con nosotros.
Tim: Por si las dudas he atrancado la puerta. Y el fuego está encendido, ¡no sea que vaya a
querer bajar por la chimenea de nuevo!
Pim enciende el tocadiscos y un agradable villancico inunda la casa.
Jim: Cielos, ¡me muero de hambre! Tim ¿será que ya está lista la cena?
Tim: Justo el pavo acaba de cocerse. A la mesa, vamos todos a cenar.
Pim: ¡Qué bien! ¡Feliz Navidad!
Los cerditos se sientan y se disponen a cortar el pavo, cuando alguien toca a la puerta.
Tim: ¿Quién será? No esperamos a nadie esta noche.
Los tres cerditos se levantan de sus lugares y caminan hacia la puerta.
Jim: ¿Quién es?
Lobo (voz fuera de escena): ¡Jo jo jo, Feliz Navidad! ¡Traigo regalos para todos!
Pim: ¡Es Santa Claus! ¡Abre la puerta!
Tim: ¿Estás seguro, Pim?
Pim: ¡Claro! ¿No ves que es Navidad? ¡Dile Jim!
Jim: Hay que abrirle, no querrás quedarte sin regalos, ¿o sí?
Tim se encoge de hombres, abre la puerta… y entra el lobo feroz vestido de rojo y
cargando un enorme saco.
Lobo: ¡Feliz Navidad, cerditos! ¡Jo jo jo!
Cerditos: ¡El lobo feroz!
Rápidamente los cerditos agarran objetos para defenderse. Tim le pega con una sartén,
Jim le da con una escoba y Pim le arroja un plumero. El lobo se queja y trata de protegerse
con las manos.
Lobo: ¡Ay, ay! ¡No, por favor, no! ¡No me hagan daño que vengo en son de paz!
Tim: ¿Qué es lo que quieres, lobo?
Lobo: Vine a desearles una feliz Navidad y a disculparme por todos los inconvenientes que
les causé este año. Lamentó mucho haber tumbado sus casas y tratar de devorarlos.
Pim: ¡Sí que fuiste malo, lobo!
Lobo: Lo sé, ¿y saben? He pensado mucho en mis acciones. Quiero cambiar y ser mejor el
año que viene. Miren, les traje obsequios.
El lobo saca de su saco tres cajas envueltas con papel brillante y lazos, y se las entrega a
los cerditos.
Jim: ¡Wow, que detalle!
Pim: Parece sincero… ¿qué dices, Tim? ¿Lo perdonamos?
Tim, el mayor de los cerditos, se queda pensando.
Tim: Está bien, todos merecemos una segunda oportunidad.
Lobo: ¿De verdad?
Tim: Siéntate, ¿quieres cenar con nosotros? Hay que dejar el pasado atrás.
El lobo y los tres cerditos se sientan a la mesa, listos para disfrutar de una hermosa
Navidad.

FIN
El monstruo de Año Nuevo
3 Minutos de Lectura

Descripción: Una aterradora criatura acecha una aldea, hasta que un héroe misterioso
decide enfrentarse a él.

Personajes: Nian, Xiao, Aldeano 1, Aldeano 2, Aldeana 3, Aldeanos

ACTO ÚNICO

En un remoto pueblo de China, los aldeanos se preparan para la llegada de Nian, el


terrible dragón que regresa cada año para devorar a sus animales y a todas las personas
que encuentre en su camino. La gente se oculta, cierra puertas y ventanas en sus casas,
recoge a los niños.

Entra en escena Xiao, un viajero que lleva un fardo muy pesado a la espalda y se protege
del sol con un sombrero de madera.ç

Aldeano 1: ¡Buen hombre, vaya a buscar refugio! ¿No sabe que hoy es Año Nuevo?

Xiao: Claro que lo sé, es por eso que vine especialmente a visitar este pueblo tan
encantador.

Aldeano 2: No sabe lo que dice, señor.

Xiao: Llámenme Xiao, ese es mi nombre.

Aldeano 1: Xiao, puede venir a esconderse en mi casa. Nian ya viene y devorará todo a su
paso. Él es un monstruo abominable, que no tiene compasión por ningún ser vivo en los
alrededores.

Aldeano 2: Ya casi nos hemos quedado sin ganado por su culpa.

Xiao: No se preocupen por mí, estaré bien.

Aldeana 3 (desde la ventana de su casa): ¡Ya viene! ¡El monstruo está aquí!

Los aldeanos corren a ocultarse, hasta que Xiao se queda solo. Entra en escena un dragón
chino, con una expresión amenazante en el rostro.

Nian: ¡Pero miren lo que tenemos aquí! Para celebrar el Año Nuevo, ¡voy a comer humano
otra vez!
Mientras la malvada risa del monstruo resuena por el escenario, Xiao acá algo del saco
que carga: es un petardo. Lo enciende y lo arroja hacia el dragón, quien grita de rabia y
terror al escuchar como este explota, produciendo un sonido atronador.

Nian: ¡¿Qué es eso que me has arrojado?!

Xiao: Feliz Año Nuevo, bestia. ¿Te gustan mis fuegos artificiales?

Xiao deshace su fardo y enciende uno por uno, los juegos pirotécnicos que lleva con él. En
el escenario, se proyectan diversas luces de colores y explosiones, que hacen que el
dragón se retuerza de agonía.

Nian: ¡Basta! ¡Basta, por favor! ¡No soporto tanto ruido! ¡Mi pobre cabeza!

Xiao: Ahora no te atreverás a regresar a esta aldea, monstruo. Porque está será nuestra
nueva tradición de Año Nuevo. ¡Todos! ¡Salgan de sus casas! ¡Vengan a celebrar!

Los aldeanos salen de sus hogares, mirando al dragón con asombro. Luego comienzan a
tomar juegos pirotécnicos, a encenderlos y a gritar de alegría.

Nian: ¡NO! ¡DETÉNGANSE! ¡NO PUEDO SOPORTAR TANTO RUIDO!

Xiao: Márchate al mar de donde vienes entonces, y nunca vuelvas a molestar a estas
personas.

El dragón retrocede aullando de dolor y de miedo, ante la felicidad de todos los aldeanos.

Aldeana 3: Muchas gracias, Xiao. Has salvado a nuestra aldea, ¿cómo podremos
agradecértelo?

Xiao: Solo recuerden la tradición, mientras no dejen de celebrar ni de ser felices, la llegada
del nuevo año Nian no volverá a amenazar sus vidas.

Aldeano 1: Así lo haremos, Xiao. Y en honor a ti, cada año nuevo chino lanzaremos los
fuegos artificiales más hermosos, para iluminar el cielo.

FIN

Un ratón goloso en Nochebuena


3 Minutos de Lectura

Descripción: Durante la víspera de Navidad, un simpático ratoncito se come la cena de


Nochebuena, sin sospechar que recibirá la visita de alguien muy especial.

Personajes: Enrique, Hada, Clarita, Tom, Sora

PRIMER ACTO

Enrique, un ratón gordito y muy goloso, se encuentra en el interior de una gran alacena
llena de quesos, carnes y dulces empaquetados. A su alrededor hay varias sobras de
comida y él, haciendo mucho ruido, termina de embutirse un enorme trozo de galleta.
En escena entran sus amigos, los ratones Clarita, Tom y Sora, quienes se sorprenden al
verlo.

Tom: ¡Enrique, te comiste todo lo que habíamos reunido para Nochebuena!

Sora: ¿Ahora cómo vamos a celebrar la víspera de Navidad?

Clarita: ¡Qué glotón eres! ¿Cómo puedes ser tan egoísta?

Enrique se pone de pie y los mira, enfadado.

Enrique: ¡Arreglárselas como puedan!

Sale de escena mientras sus amigos se quejan y niegan con la cabeza.

SEGUNDO ACTO

En un rincón de su ratonera, Enrique se queja y se frota el estómago.

Enrique: Ay Dios, que dolor, que dolor… tal vez no debí comer tanto…

Hada (voz fuera de escena): Es muy tarde para lamentarse, ¿no crees?

Enrique mira a su alrededor, sobresaltado.

Enrique: ¿Qué? ¿Quién dijo eso?

Una joven hermosa y de vestido esmeralda, entra en escena. Lleva una varita en la
mano y un par de alas traslúcidas en la espalda.

Hada: Soy el Hada de la Navidad, Enrique y he venido para hacerte reflexionar sobre tus
acciones. Has sido un ratoncito muy egoísta, ¿sabes?
Enrique: ¡Bah! No me arrepiento de nada, la Navidad es para disfrutarse al máximo.

Hada: ¿A coste del enojo de tus amigos y tu propio sufrimiento? Mírate ahora, no
puedes ni ponerte de pie de lo mucho que te duele la barriga. La glotonería nunca ha
sido buena para nadie, Enrique.

El ratón baja la cabeza, avergonzado.

Hada: Ese malestar se te pasará tarde o temprano, pero el daño que hiciste a tus amigos
no, a menos que hagas algo para solucionarlo. Piénsalo Enrique, la Navidad solo es
hermosa cuando estamos con quienes nos aman.

El hada desaparece de escena y Enrique suspira.

TERCER ACTO

Enrique entra corriendo en escena, mirando como el resto de los ratoncitos


mordisquean una galleta.

Enrique: ¡Amigos, amigos! No saben lo que me sucedió anoche.

Tom: Sí, que tuviste un dolor de estómago por glotón.

Enrique: ¡No! Bueno, sí… un poco… pero también me visitó el hada de la Navidad y me
hizo comprender algo muy importante.

Los ratones se miran entre ellos, con recelo.

Sora: ¿Qué?

Enrique: Que la Navidad no se trata de comer y ser egoístas, sino de compartir con las
personas que queremos. Y ustedes son mis amigos y los quiero. Así que para
disculparme, les traje algo muy especial.

Enrique sale de escena un momento y vuelve a aparecer, llevando un pedazo de pastel


enorme.

Clarita: ¡Pastel de queso!

Enrique: Lo encontré en el comedor de la casa. Espero que les guste. ¿Pueden


perdonarme por portarme tan mal? Prometo ya no ser tan glotón.

Los ratones se vuelven a mirar, pensativos. Luego sonríen y asienten con la cabeza.

Tom: ¡Te perdonamos, amigo! ¡Feliz Navidad!


Enrique: Feliz Navidad, amigos.

Los cuatro se abrazan y se disponen a disfrutar del pastel.

FIN

El invento de Santa
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Descripción: Ricky está disgustado porque no recibe demasiados regalos en Navidad.
Hasta que Santa lo invita al Polo Norte y le muestra algo increíble.

Personajes: Ricky, Santa Claus, Elfo

PRIMER ACTO

Ricky, un niño vestido con pijama de lunares, entra en escena sosteniendo un robot entre
sus manos, disgustado.

Ricky: Espero este año Santa sea más generoso, ¡el año pasado solo me trajo este robot y
una pizarra para dibujar! En cambio Paquito recibió el mismo robot, patines, una bicicleta,
un juego de mesa… ¡yo quiero muchos regalos! ¡He sido muy bueno!

Santa Claus (voz fuera de escena): Si piensas así, tal vez deba llevarte a mi fábrica.

Ricky: ¿Qué? ¿Quién dijo eso?

Santa Claus aparece en escena, sonriente.

Ricky: ¡Santa! ¡Eres tú!

Santa Claus: Así que piensas que no soy lo suficientemente generoso, ¿eh, jovencito?
Bueno, tal vez merezcas un regalo muy especial después de todo.

Ricky (emocionado): ¿De verdad, Santa?

Santa Claus: ¿Qué te parece si me acompañas al Polo Norte? Voy a mostrarte algo
sorprendente.

Ricky: ¡Sí, Santa!

El niño lo toma de la mano y ambos salen de escena.

SEGUNDO ACTO

Santa Claus y Ricky entran en escena. Ahora se encuentran en la fábrica de juguetes del
Polo Norte y un elfo silencioso arregla una muñeca.

Santa Claus: ¡Bienvenido a mi guarida, Ricky! Aquí, todos los años fabricamos miles de
millones de juguetes para todos los niños del mundo.

Ricky: ¡¿Miles de millones?! Y a mí solo me dejaste dos el año pasado.

Santa Claus: Eso es porque mi medidor de riqueza me indicó que no necesitabas más.
Ricky: ¿Medidor de riqueza?

Santa Claus: Ajá, ven, te mostraré.

Santa le hace señas al elfo para que manipule una máquina que se encuentra en el rincón.
La misma tiene una palanca y un teclado para escribir.

Santa: A ver Ricky, pon tu nombre completo.

Ricky lo escribe y luego, el elfo tira de la palanca. El aparato se ilumina con luces
parpadeantes y hace un sonido gracioso.

Ricky: ¡Wow! ¿Qué fue eso?

Santa Claus: Eso, fue el resultado del medidor al calcular lo rico que eres. Y tú has sacado
un puntaje muy alto. Eres muy rico y muy afortunado pequeño, tienes una casa amorosa,
una familia que te ama, amigos que te aceptan como eres y familiares que también te
quieren. ¡Te das cuenta?

Ricky: ¿Eso es ser rico? A mí me parece que Poquito, mi vecino, lo es más. Cada Navidad lo
llevan de regalos y la casa en la que vive, es enorme como una mansión.

Santa Claus: La riqueza de la que te hablo es distinta. Paquito es muy pobre, sus padres
viajan tanto que nunca están con él y como es un poquito presumido, no tiene amigos.
Por eso trato de compensarlo con juguetes. A él y a todos esos a los que les falta amor. El
amor es lo más importante, ¿comprendes, Ricky?

Ricky: Tienes razón, Santa. Perdóname por ser tan envidioso, ¡no cambiaría a mi familia y
amigos, ni por todos los juguetes del mundo!

Santa Claus: Me alegra que lo hayas entendido. Ven, dame un abrazo.

Ricky se acerca a él y lo abraza.

Ricky: Feliz Navidad, Santa.

FIN