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El sentido común y la interpretación científica de

la acción humana
Schutz

Reseña

En este texto, enmarcado en el libro “El problema de la realidad social”, Schutz plantea las
dificultades a las que se enfrenta la construcción de conocimiento en las ciencias sociales por el
carácter subjetivo de su objeto y el desafío que supone poder interpretar los sentidos que le
otorgan los sujetos a sus acciones en el mundo de la vida cotidiana. La pregunta implícita que va
recorriendo el texto es acerca de cómo es posible la interacción social y el entendimiento
partiendo de sujetos que hacen interpretaciones del mundo desde el carácter único de su
situación biográficamente determinada.

En la vida cotidiana, podemos observar como permanentemente, y con frecuente éxito, suceden
interacciones sociales en las más diversas esferas. Schutz plantea que esto es posible ya que
vivimos en un mundo cultural intersubjetivo, en el cual hay significados y comportamientos
compartidos que nos facilitan orientarnos y conducirnos en él. Estos sentidos conforman un
propio acervo de conocimiento a mano que tiene su origen en acciones humanas “nuestras y de
nuestros semejantes, contemporáneos y predecesores”. Muchas de estas conductas, se
encuentran, en un mayor o menor grado, tipificadas.

Con respecto a la socialización del conocimiento, Schutz destaca tres aspectos:

a. La reciprocidad de perspectivas. Sostiene que el pensamiento de sentido común supera las


diferencias en las perspectivas individuales mediante dos idealizaciones:
- La idealización de la intercambiabilidad de los puntos de vista: implica que puedo
cambiar con mi semejante de lugar y ambos veríamos con la misma tipicidad.

- La idealización de la congruencia del sistema de significatividades: Junto a mi


semejante interpretaríamos los objetos real o potencialmente comunes y sus
características de una manera idéntica o suficiente para todos los fines prácticos.

b. El origen social del conocimiento. Solo una parte muy pequeña del conocimiento del
mundo se origina dentro de la experiencia personal. En su mayor parte es de origen social.
El medio tipificador por excelencia es el vocabulario.
c. La distribución social del conocimiento. El acervo de conocimiento real a mano difiere de
un individuo a otro. En la vida diaria construimos tipos acerca del campo y textura de los
conocimientos de los otros.

Más adelante, detalla un esquema de acción e interacción sociales. Por un lado, define a la acción
como la conducta humana concebida de antemano por el actor. Usa el término <<acto>> para
designar el resultado de ese proceso en curso, es decir, la acción cumplida. El proyecto anticipa el
acto futuro, la constitución de este implica un <<motivo>> del cual el autor diferencia dos tipos de
conceptos: los “motivos para” y los “motivos porque”. Los primeros son aquellos que implican al
objetivo que se quiere lograr mediante la acción emprendida, mientras que los “motivos porque”
hacen alusión a las experiencias pasadas que llevaron al individuo a actuar como lo hizo. Esta
distinción de los motivos es de vital importancia para el análisis de la interacción humana: en ella
los sujetos realizan constantes construcciones basadas en la idealización de la reciprocidad de
motivos.

Finalmente, Schutz describe como debe moverse el especialista en ciencias sociales al investigar.
Afirma que el especialista debe tomar la actitud de un mero observador neutral del mundo social
sin tomar parte de la situación observada, ya que esta no tiene para él interés práctico, sino
solamente cognoscitivo.

Candela Arocena