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HISTORÍA DE LA

FILOSOFÍA

Colegio Montearagón
Zaragoza
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Platón y Aristóteles

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CONTENIDO

I. Filosofía presocrática [Ampliación]..................................................................4


II. Los sofistas : EL «PERIODO ANTROPOLÓGICO» DE LA FILOSOFÍA
GRIEGA ........................................................................................................4
III. Sócrates. Conocimiento (las definiciones universales y la mayeútica) y
moral (antirrelativismo e intelectualismo)[Ampliación]........................................13

PLATÓN......................................................................................................16
A. Biografía de Platón.....................................................................................16
B. Contexto histórico-filosófico general.............................................................17
C. Problemática.............................................................................................18
D. Las obras de Platón [Ampliación].................................................................19
Características generales de sus obras..............................................................19
LA FILOSOFÍA DEL AUTOR..........................................................................21
1. METAFISICA. El dualismo ontológico: su doctrina sobre la realidad.................21
DESARROLLO................................................................................................22
CONCLUSIÓN................................................................................................27
CONEXIÓN CON OTROS AUTORES...................................................................27
2. ANTROPOLOGÍA. Dualismo antropológico: cuerpo y alma. Teoría del
alma............................................................................................................27
DESARROLLO................................................................................................28
CONCLUSIÓN................................................................................................31
CONEXIÓN CON OTROS AUTORES...................................................................31
3. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO..................................................................31
DESARROLLO................................................................................................32
CONCLUSIÓN................................................................................................36
CONEXIÓN CON OTROS AUTORES...................................................................37
4. ÉTICA Y FELICIDAD................................................................................37
DESARROLLO................................................................................................38
CONCLUSIÓN................................................................................................39
CONEXIÓN CON OTROS AUTORES...................................................................40
5. POLITICA: la virtudes y la ciudad ideal........................................................40
DESARROLLO................................................................................................41
CONCLUSIÓN................................................................................................46
CONEXIÓN CON OTROS AUTORES...................................................................46
ARISTÓTELES.............................................................................................47
1. Contexto histórico-filosófico.........................................................................47
2. Crítica a la teoría de las ideas de Platón: el hilemorfismo.................................51
3. La ética o filosofía moral.............................................................................54

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Historia de la filosofía

Filosofía presocrática ( 600 - 450 a.c. )

Filosofía ática ( 450 - 300 a.c. )


Los sofistas;
Sócrates;
Platón;
Aristóteles.

I. Filosofía presocrática [Ampliación]

Se conservan pocos escritos de ellos. Lo que sabemos es por


alusiones de pensadores como Aristóteles y otros.
Los agruparemos en escuelas. Con ellos (S. VI a.C.) empieza la
Filosofía como preocupación por un saber racional, lógico, apartado
de las creencias míticas y, consecuentemente, científico.

 Se denominan presocráticos, más que por ser pensadores


anteriores a Sócrates, por tener unas preocupaciones epistemológicas
comunes:
 La "physis" es su máxima preocupación. (Son físicos más que
antropólogos).
 El ser auténtico, de verdad, es lo que hay que descubrir: la
esencia de las cosas.
 La investigación del ser les lleva a distinguir ser y no-ser, y
todo ello les orienta al estudio del devenir.
 El devenir como paso de ser a no-ser y viceversa les conduce a
la investigación del movimiento como causa de la generación y
corrupción de las cosas.
 Como la investigación de todas las cosas particulares es
imposible y necesito saber de todo, no me queda más remedio que
buscar el "arjé" (el principio) de las cosas.

II. Los sofistas : EL «PERIODO


ANTROPOLÓGICO» DE LA FILOSOFÍA GRIEGA
[Ampliación]

La sofística es un movimiento filosófico surgido en Atenas


alrededor del S. V a.C.

En el verano del año 479 a.C., lideradas por Atenas, las


ciudades-estado (polis) griegas se aliaron (en la llamada Liga

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Panhélenica) para formar un gran ejército capaz de enfrentarse a los
poderosos persas de Jerjes I y detener su avance hacia Grecia. Los
derrotaron en la batalla de Platea. Esta victoria traerá, por un lado, el
esplendor económico, político y militar de Atenas, y por otro lado,
una profunda democratización de la ciudad, pues dado que la victoria
sobre los persas había exigido la colaboración de todos sus
ciudadanos, ahora también todos exigen el derecho —e incluso el
deber— de participar en la vida política de la polis. Ello va a propiciar
el desarrollo de la Oratoria y la Retórica: las artes de hablar
persuasivamente en el ágora (=la plaza pública) para tener éxito
político.

Los «sofistas» son filósofos/pedagogos que crean escuelas donde


enseñan dichas ‘artes parlamentarias’, artes de hablar bien en público
para convencer al auditorio con argumentos . Además, cobrarán por
enseñarlas, algo insólito y absolutamente novedoso.

Estos maestros de la oratoria enseñan a ser excelente (virtuoso)


en los debates políticos gracias a un empleo habilidoso del lenguaje.
El ágora (=la plaza pública) es el lugar propio del saber sofístico. A
diferencia del saber cosmológico o 'físico' de los presocráticos, que se
desarrolla en contacto con la naturaleza y mediante la reflexión
solitaria.

Con los sofistas se produce el llamado ‘giro antropológico’ de la


filosofía griega: frente a los primeros filósofos, los llamados
«presocráticos», que son Físicos o Cosmólogos (estudian la Physis o
Naturaleza), los sofistas se ocupan principalmente del ánthropos, es
decir, del Hombre. Sus temas filosóficos principales se refieren a la
Moral, la Política, el Conocimiento, la Religión, el Lenguaje, etc.

En teoría política los sofistas afirman que la sociedad es un


producto artificial, el resultado de un antiguo acuerdo/pacto realizado
entre hombres que vivían independientes, en virtud del cual
decidieron vivir juntos en aras de la supervivencia y el bienestar
propio, es decir, los hombres viven juntos en sociedad por interés
individual o egoísta.

Rasgos de los sofistas: defienden el relativismo moral (no hay


valores morales universales, la moral siempre es relativa a cada
sociedad), el escepticismo (no existe ninguna verdad absoluta o
común que le sea dado conocer al ser humano) y el subjetivismo
(cualquier conocimiento siempre es subjetivo, válido sólo para cada
individuo particular).

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Algunos sofistas importantes son:

PROTÁGORAS: afirmó que el conocimiento de la realidad


comienza por los sentidos, siendo por ello siempre subjetivo, sin que
podamos alcanzar alguna verdad objetiva, común a todos o universal.
No hay un Ser inmutable que la razón alcance a conocer. Las cosas
sólo son lo que parecen ser en cada momento a nuestros sentidos.
Afirmó que “El hombre (individual) es la medida de todas las cosas”,
y que “Tal como me aparecen (a los sentidos) la cosas a mí, así son
para mí; tal como te aparecen a ti, así son para ti”. Protágoras es un
relativista.

GORGIAS: defendió el más radical escepticismo (=postura


filosófica que niega que podamos conocer alguna verdad universal, es
decir, válida siempre para todos). Escribe: “Nada existe de modo
inmutable; suponiendo que algo existiese de tal modo, no sería
cognoscible; y suponiendo que fuera cognoscible, no sería
comunicable”. Así pues, nuestro limitado lenguaje (=lógos) sólo
puede expresar el variable aparecer fenoménico de las cosas ante
nuestros sentidos, no el ser esencial permanente de la realidad.

PRÓDICO: afirmó que ninguna religión es verdadera, que las


creencias religiosas surgen de la inclinación psicológica de los
hombres a adorar aquello de lo que depende su vida, es decir,
aquello que les es necesario para vivir (como el Sol, el Agua, la
Tierra, etc.) o les infunde temor (como el rayo, las tormentas, los
animales salvajes, etc.). Los seres divinos de los que nos hablan las
religiones no son más que creaciones de nuestra subjetividad debido
al temor y a la necesidad.

[Ampliación]
1. El «Giro Antropológico» de la filosofía: rasgos
comunes de los sofistas.

En la segunda mitad del siglo V a.C. se produce un notable


cambio de intereses intelectuales en el mundo griego: los temas
relativos a la filosofía de la naturaleza, a la cosmología, pasan a un
segundo plano, y los pensadores de la época centran su atención en
cuestiones relacionadas con el ser humano, con la educación, la
política y las costumbres. Es decir, los sofistas se diferencian de los
anteriores filósofos griegos por el objeto del que se ocupan: se
ocupan del microcosmos (lo relacionado con el hombre) antes que del
macrocosmos (todo el universo). Para denominar a este cambio de
intereses se utiliza a menudo la expresión «Giro Antropológico». Esta

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orientación de la
filosofía hacia los
asuntos humanos
fue llevada a cabo
por un conjunto de
intelectuales a los
que suele
denominarse
sofistas[, y también
por Sócrates,
filósofo
contemporáneo de
los sofistas, a
quienes se oponía particularmente en temas morales, según la
imagen que Platón nos ha transmitido de él.]

El término «sofista» significa etimológicamente «el más sabio»,


y originariamente se utilizaba en Grecia para designar a los que
sobresalían en cualquier actividad teorética o práctica, sin ningún
significado filosófico concreto ni referencia a escuela alguna. Pero
para nosotros esta palabra tiene un carácter peyorativo, y llamamos
«sofista» al que aparenta saber todo y que, con falsos argumentos,
pretende engañar a los demás (embaucador). Sin embargo, los
sofistas más antiguos consiguieron tal respeto y estimación que no
era raro que les escogiera como «embajadores» de sus respectivas
polis (ciudades-estado), cosa difícilmente compatible con que fuesen
o se les tuviese por meros charlatanes. Esta valoración negativa
arranca de la opinión desfavorable que los grandes filósofos griegos,
como Sócrates, Platón y Aristóteles, tuvieron de un grupo de
pensadores de los siglos V y IV a.C., que hacían ostentación de su
sabiduría y la enseñaban a cambio de una remuneración.

Las principales razones del viraje que los sofistas dieron a la


filosofía fueron las siguientes:

Los primeros filósofos griegos habían intentado desentrañar el


principio último (fundamento) de todas las cosas: arjé. Las sucesivas
hipótesis que propusieron se oponían e incluso excluían unas a las
otras, por lo que acabaron por producir desconfianza y un cierto
escepticismo respecto a la posibilidad de lograr un conocimiento
seguro de la naturaleza última de todo lo real. Este escepticismo
respecto de la primera filosofía griega, contribuyó a que la atención
se dirigiera hacia el hombre, y con una finalidad práctica distinta a la
finalidad especulativa propia de la filosofía anterior: la educación. El
tener un grupo de discípulos era cosa más o menos accidental para
los filósofos presocráticos -entregados por completo a su afán por

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descubrir la verdad- sin embargo, a los sofistas sí que les fue esencial
rodearse de discípulos, puesto que trataron sobre todo de enseñar.

Otro factor que contribuyó a dirigir la atención hacia el sujeto fue


la creciente reflexión sobre el fenómeno de la civilización, la cultura,
las normas, las costumbres, ... propiciada en gran medida por las
amplias relaciones que los griegos mantenían con otros pueblos. No
sólo habían entrado en contacto con las civilizaciones de Persia,
Babilonia y Egipto, sino también con pueblos que se hallaban en fases
más primitivas, como los escitas y los tracios. Es normal que este
contacto continuado con otras maneras de vivir, estimulara a los
griegos a plantearse cuestiones relacionadas con el hombre, su
civilización y sus costumbres.

Pero sobre todo, fue la nueva situación política ateniense, la


democracia, el factor más importante que desencadenó el
mencionado cambio de intereses. En Grecia, después de las guerras
contra los persas (Guerras médicas) se intensificó la vida política. Y
esto ocurrió más que en ningún otro sitio en Atenas, donde se
instauró la democracia, en la cual, el ciudadano libre podía siempre
tener alguna participación en los asuntos de la polis; y si quería
desenvolverse en ella de un modo provechoso, era necesario
prepararse, poseer una cierta cultura, porque para ser elegido cargo
público ya no basta el linaje, sino que es necesario convencer a los
conciudadanos. Los sofistas acudieron a cubrir tal necesidad: de ahí
su interés por la educación y su enorme popularidad, sobre todo
entre las familias pudientes.

Los sofistas eran profesores itinerantes que iban de ciudad en


ciudad, con lo que reunían un valioso caudal de noticias y
experiencias. Son los primeros profesionales de la enseñanza y
cobran sumas considerables, pues atribuyen a la educación una
finalidad utilitaria o práctica: conseguir el éxito político. Se trataba de
una especie de “inversión” que el estudiante hacía para sacarle más
adelante un provecho personal. Su programa de enseñanzas era
bastante variado: incluía un conjunto de disciplinas humanísticas
tales como gramática, interpretación de los poetas, filosofía de los
mitos y la religión, moral, derecho... Pero sobre todo profesaban la
enseñanza del saber hablar o arte retórica, absolutamente
imprescindible para la vida política de la época. Un político
necesitaba, indudablemente, ser un buen orador. Queda claro, pues,
que la base principal de la preparación política consistía en una
buena educación retórica, puesto que la retórica consiste en «el arte
del bien decir, de embellecer la expresión de los conceptos, de dar al
lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o
conmover».

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En Atenas era imposible abrirse camino como hombre público si
no se sabía hablar con elocuencia. Necesitaba, además, poseer
ciertas ideas acerca de las leyes, de la justicia, de lo conveniente, de
la administración y del Estado... contenidos que, como decíamos más
arriba, constituían prácticamente el programa de enseñanzas que
ofertaban los sofistas.

La práctica de exigir una remuneración, un salario, por las


enseñanzas que impartían, aunque legítima de suyo, difería de la que
distinguió a los filósofos antiguos y desentonaba de la opinión griega
respecto a “lo conveniente”. A Platón le parecía abominable, y
Jenófanes sostiene que “los sofistas no hablan ni escriben sino para
engañar, por enriquecerse, y no son útiles para nadie”. Junto a lo
anterior, también contribuyó a dar a los sofistas mala reputación la
consecuencia de que el arte de la retórica podría emplearse para
poner en circulación un concepto de política que fuese perjudicial
para la ciudad, ya que estaría forjado tan sólo para favorecer en su
carrera al político. Esto era lo que sucedía especialmente con su
enseñanza de la erística o arte de la disputa. Si alguien quería
enriquecerse bajo el régimen de la democracia griega, tenía que
hacerlo principalmente por medio de litigios judiciales, y los sofistas
se dedicaban a enseñar el mejor modo de ganarlos. En la práctica era
fácil que la erística equivaliese al “arte de enseñar a los hombres
cómo conseguir que la causa injusta pareciese justa”. Es fácil
comprender, en este sentido, el trato [intelectual] que recibieron los
sofistas por parte de Platón.

1.2. Relativismo, escepticismo y


convencionalismo.
Introducción

El hecho de que los filósofos presocráticos habían propuesto


sucesivas hipótesis que se oponían e incluso excluían unas a las otras
acabó por producir desconfianza y un cierto escepticismo respecto a
la posibilidad de lograr un conocimiento seguro de la naturaleza
última de todo lo real. Por otro lado, el conocimiento de diversas
civilizaciones con costumbres, normas y leyes distintas, e incluso el
cambio de estas en las propias ciudades con el paso del tiempo fue
caldo de cultivo para el relativismo y convencionalismo de los
sofistas. [Debemos tener en cuenta también un cambio en el método.
Los presocráticos , aunque no desprecian la experiencias tienen un
método básicamente deductivo: establecían el principio constitutivo
del mundo –por ejemplo, todo es agua- y a partir de él explicaban los
fenómenos concretos. Los sofistas utilizaban el método empírico-

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inductivo: acumulaban gran cantidad de observaciones sobre hechos
particulares y luego sacaban conclusiones, en parte teóricas y en
parte prácticas.]

El relativismo (en general)

El relativismo es una tesis filosófica que mantiene que existen


tantas verdades como opiniones o maneras de ver las cosas. No es
relativismo aceptar que existen muchas opiniones acerca de las
mismas cosas; esto es obvio y nadie lo niega. El relativismo aparece
cuando a continuación decimos que todas las opiniones son
igualmente verdaderas. Es decir, el relativismo mantiene que como la
verdad depende de la persona o grupo que la formula, existen tantas
verdades acerca de las mismas cosas como personas o grupos haya.
Esta posición queda perfectamente reflejada en la expresión más
célebre del relativismo con la frase de Protágoras (485-411 a.C.):

«el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en


cuanto que son y de las que no son en cuanto que no son».

La interpretación de la frase de Protágoras ha ocasionado


algunas controversias:
Cuando Protágoras escribe
“hombre”, ¿se refiere al individuo o a la
especie humana?

¿Qué debemos entender por “las


cosas”: solamente los objetos sensibles,
o se incluyen también los valores?

La discusión no parece haber


tenido una respuesta unánime. En
cualquier caso, lo que sí está claro es
que la tesis es relativista, y como tal,
Protágoras mantiene que no existe La
Verdad, La Realidad, La Justicia...
independientemente del hombre, sea
Protágoras como individuo, sea como especie.

Relativismo moral

La concepción de la ética profesada por los "sofistas" en la


Antigüedad suele ser considerada el modelo del llamado "relativismo
moral. El relativismo moral se fundamenta en la creencia de que no
es posible determinar ni de manera natural ni de manera racional -

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aceptable por todos los seres dotados de razón- lo que es
moralmente correcto. Según los sofistas, las normas y preceptos
morales -que regulan las relaciones entre los individuos en el seno de
una comunidad- son siempre convencionales, es decir, es : algo
establecido por un acuerdo (convención) más o menos libre entre las
personas y que, por lo tanto, puede cambiarse si se estima
conveniente. Se aceptan por interés, por conveniencia y no tienen
otra razón de ser que dicho interés y dicha conveniencia.

La consecuencia inmediata de esta doctrina es que ninguna


actuación puede ser considerada "buena" o "mala" en sí misma. Todo
depende del "parecer" o de la "opinión" de los sujetos particulares.
Los individuos juzgan sobre lo bueno y lo malo en función de su modo
de ser, de sus intereses o del proyecto que se traen entre
manos. Es moralmente bueno lo que nos parece moralmente bueno,
mas sólo durante el tiempo en que nos lo parece. El siguiente texto
del sofista Protágoras (481-401 a.C.) resume ejemplarmente esta
doctrina:
“Sobre lo justo y lo injusto, lo bueno y lo malo sostengo con toda
firmeza que, por naturaleza, no hay nada que lo sea esencialmente,
sino que es el parecer de la colectividad el que se hace verdadero
cuando se formula y durante todo el tiempo que dura ese parecer"

El escepticismo

El escepticismo, del término griego sképsis (duda), es una


doctrina filosófica que niega toda posibilidad de conocer la verdad, de
todo cabe plantear alguna duda.

Gorgias (490-390 a.C.) expresa


crudamente su escepticismo en sus
famosas tres tesis, instituyendo el
nihilismo filosófico:

1. «nada hay o es;


2. si lo hubiera, no podría
ser conocido para el hombre;
3. si fuera conocido, no
podría ser comunicado su
conocimiento a los demás por
medio del lenguaje». Para Gorgias
las palabras responden a la experiencia
que de la realidad tiene el que las
Gorgias pronuncia. Ahora bien, la realidad

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experimentada por el que habla no es la misma que la realidad
experimentada por el que escucha. Luego el que habla no comunica
la realidad al que escucha, puesto que no la comparte con él. Es
decir, la realidad es la realidad experimentada por cada cual y, por
tanto, el hecho de que las palabras sean las mismas no supone ni
garantiza que la realidad sea la misma para los distintos hablantes.
El escepticismo de Gorgias muestra una ruptura radical con la
filosofía griega anterior. Para la filosofía precedente y, luego, para
Platón y Aristóteles, la realidad es racional, es cognoscible; por lo
tanto, el pensamiento y el lenguaje son capaces de expresarla
adecuadamente. Si se renuncia al lenguaje como expresión
manifestadora de lo real, el lenguaje termina por convertirse en un
instrumento de manipulación, en un arma para convencer e
impresionar a las masas, en un medio para imponerse a los demás, si
se dominan las técnicas adecuadas. De ahí la importancia de la
enseñanza de la retórica.

El convencionalismo moral y político (y la distinción y


oposición phýsis-nómos)

El convencionalismo es la doctrina política (y moral) de los


sofistas, íntimamente conectada con el relativismo y el escepticismo.
La tesis central de los sofistas en estos temas es:
«Tanto las instituciones y leyes políticas como
las normas e ideas morales son convencionales».

¿Qué entiende un sofista por “nomos” (ley) y cuál es su


fundamento? En su acepción más general el término griego “nómos”
significa la ley, el conjunto de normas políticas e instituciones
establecidas que acata y por las que se rige una comunidad humana.
Toda comunidad humana posee unas leyes, unas instituciones, y es
perfectamente comprensible que los seres humanos se pregunten por
su origen y naturaleza. Veamos como los sofistas llegaron a su
concepto de “nomos”.

En tiempo de los sofistas la experiencia sociopolítica de los


griegos se había ensanchado definitivamente gracias a tres factores
de considerable importancia:
1. El contacto continuado con otros pueblos y culturas
les permitió constatar que las leyes y costumbres son muy distintas
en las distintas comunidades humanas, como ya hemos apuntado
más arriba.
2. La fundación de colonias por todo el Mediterráneo
implicaba redactar una nueva constitución en cada asentamiento
colonizador.

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3. Su propia experiencia de cambios sucesivos de
constitución.
Siguiendo su método empírico inductivo, estas experiencias
llevaron a los sofistas a la convicción de que las leyes y las
instituciones son el resultado de un acuerdo o decisión humana: son
así, pero nada impide que sean o puedan ser de otro modo. Esto es
precisamente lo que significa el término “convencional”: algo
establecido por un acuerdo (convención) más o menos libre
entre las personas y que, por lo tanto, puede cambiarse si se
estima conveniente.

Por último, conviene distinguir el término griego nómos que vino


así a significar el conjunto de leyes y normas convencionales, y el
término phýsis, que expresa lo natural, las leyes y normas ajenas a
todo acuerdo o convención, que tienen su origen en la propia
naturaleza humana. No hay que confundir, pues, «lo que es por ley»
(nómos) y «lo que es por naturaleza» 1 (phýsis). Las leyes de los
Estados son nomos, y existen por convención –acuerdo- de los
ciudadanos; no por phýsis.

1
Solamente esto escapa a cualquier convención o acuerdo humano.

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III. Sócrates. Conocimiento (las definiciones
universales y la mayeútica) y moral
(antirrelativismo e intelectualismo)[Ampliación]

Introducción

Nos interesa conocer el


pensamiento y el método de
Sócrates porque fue el maestro
de Platón y su influencia sobre
el discípulo fue muy grande,
principalmente en los primeros
años.
Sócrates fue un gran
filósofo y educador. No dejó
ninguna obra escrita y
conocemos su pensamiento a
través de Platón, ya que este le
Sócrates otorga el papel de protagonista
principal en la mayoría de sus
diálogos, principalmente en los primeros años. Esto hace que en
muchos casos se discuta si lo que dice Sócrates es la doctrina de
Sócrates o la de Platón.

Contra los sofistas, cuyo nombre significa sabio, el que tiene la


verdad, a quienes sólo les interesaba triunfar en la vida pública,
Sócrates repite la conocida frase: "Sólo sé que no sé nada". Este es
el principio de la filosofía: buscar la verdad porque se sabe que no se
posee.

En Sócrates, el punto de partida es el hombre. Frente a la


decepción por las divergentes opiniones de los filósofos antiguos
acerca de la naturaleza, Sócrates mantiene que todo eso es inútil;
sustituye la preocupación del cosmos, del universo, por la auténtica
preocupación del Hombre, la naturaleza moral del Hombre. La
verdadera sabiduría del hombre consiste en que tiene que conocer
para ser feliz.

1. El conocimiento (las definiciones universales y la


mayeútica)

La sabiduría no le viene al hombre desde fuera, sino desde


dentro, de su interior; el sabio no es el que vive de seguridades, el
que se ha cansado de buscar, sino el incansable, el que duda y se
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interroga de los problemas del mundo, de lo que le rodea; “mientras
viva no dejaré de filosofar”, decía él. Su verdadera filosofía es
descubrir por sí mismo la verdad.
En orden a la búsqueda de la verdad defiende que el
pensamiento no es “logos” (razón) sino “dia-logos” (a través de
razones) lo cual implica el diálogo. El “logos” es universal (de todos)
y por tanto social y la verdad no se abre sino en el diálogo, en la
comunicación. Este planteamiento necesita de una gran humildad
intelectual.

El método es la dialéctica, el diálogo, y tenía dos fases:

a) la ironía, mediante la cual Sócrates intentaba llevar a su


interlocutor al punto de partida: el reconocimiento de la ignorancia
(Sólo sé que no sé nada).

b) mayeútica: consiste en ir realizando preguntas al interlocutor


o interlocutores para que con su inteligencia vayan descubriendo la
verdad porque la verdad la lleva cada uno dentro.

Aristóteles dirá que los dos grandes adelantos filosóficos de


Sócrates son: el razonamiento inductivo y la definición
universal que se alcanzarán con la mayeútica.

Sócrates en sus diálogos procede tomando como punto de


partida una definición imperfecta o unos casos particulares (ejemplos,
casos concretos) para llegar a una definición perfecta. Este es una
modo de proceder inductivo (de lo particular a lo general) y siempre
se persigue una definición perfecta (aquella que verdadera, universal,
necesaria) de aquello que se está discutiendo. De este modo se llega
a un conocimiento que nos permite salir del relativismo y
escepticismo de la sofistas. Y si estamos en el campo de la ética,
principal preocupación socrática, tendremos un norte seguro para
nuestra conducta.

Platón mantendrá el método dialéctico. Nada más apropiado que


la forma literaria de diálogo para exponer la doctrina que se ha
encontrado mediante el diálogo.

2. La moral: antirrelativismo e intelectualismo.

Frente al escepticismo de los sofistas, Sócrates afirma que se


puede llegar a un conocimiento cierto (la definición universal). Se
puede, por tanto, saber lo qué es el bien. Este no depende de lo que
opine cada persona ni cada sociedad (antirrelativismo). El bien no es
algo relativo.

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En Sócrates, tiene prioridad la inteligencia frente a la voluntad.
Para obrar el bien, hay que conocer el bien, dirá Sócrates. Pero aún
más, el hombre tiene un deseo arraigado del bien y de la felicidad, y
por eso nada hace el mal a sabiendas. El bien, que es lo útil para el
individuo y para la ciudad, influye de tal manera sobre el
entendimiento del que lo conoce, que una vez conocido determina a
la voluntad, la cual no puede menos de quererlo y practicarlo. El que
obra mal es por ignorancia. Por tanto, para obrar bien es importante
estudiar, saber. No existe la mala intención, y si existiera, estaría
causada por la ignorancia.

El ser humano virtuoso deja de actuar ciegamente y pasa a


actuar por sabiduría.

a) Actuar ciegamente. El que no accede al conocimiento del bien


se conduce por instinto, deseo o técnica particular. Espontáneamente
se obedece al instinto, se intenta satisfacer el deseo -esa es nuestra
parte de naturaleza ciega-.

b) Actuar por sabiduría. Equivale a dominar los movimientos de


una naturaleza ciega y conducirse según la ciencia del bien, resistir
los impulsos particulares, que son egoístas, para seguir los bienes
que nos presenta la razón. Actuar por sabiduría sólo es posible tras el
recorrido de la mayéutica.

En definitiva, por la ecuación "razón = virtud", el intelectualismo


rechaza la idea culpa puesto que el que obra mal es en realidad un
ignorante.

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Platón
A.

La Academia de Platón
Biografía de Platón

Platón nació en Atenas el 427 a.C.; era hijo de Aristón y


Perictione, que procedía de una de las familias más antiguas y nobles
del país. Su juventud transcurrió en la época de la guerra del
Peloponeso. Vivió el esplendor de la cultura de Pericles. Tuvo una
gran familiaridad con la gran poesía de su pueblo (Homero, Píndaro),
así como con la retórica de su tiempo.

Platón se dedicó en un principio a la poesía y compuso


tragedias, ditirambos y epigramas. Su primer maestro de Filosofía fue
Cratilo, que le introdujo en las concepciones de Heráclito. Pero el
suceso más importante de su vida fue el encuentro con Sócrates, a
quien Platón debe su despertar a la vida intelectual y la dirección que
dio a esta vida. El influjo de Sócrates, del dialéctico y del ético, y en
general de toda su genial personalidad, sobre el joven Platón tuvo
una significación más profunda y duradera que sobre otros discípulos.

Durante ocho años (desde el 407) perteneció Platón al círculo


de los lectores de Sócrates. Su muerte conmovió profundamente su
inteligencia y su sensibilidad, pero le sirvió para darse cuenta de la
grandeza y significación de su maestro, y para continuar su obra.

Después de la muerte de Sócrates, marchó Platón con algunos


amigos a Megara. Prestó servicio como jinete en el ejército ateniense
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entre los años 395-94. Concibe la idea de emprender un gran viaje al
extranjero, que llevó a cabo en el año 390. Fue en primer lugar a
Egipto; de aquí marchó a Cirene (donde conoció la Geometría ); y
después partió a la Magna Grecia, estableciendo una estrecha
relación con los pitagóricos. Aprendió la matemática pitagórica, la
teoría de los números y también las doctrinas que sobre el alma
profesaban estos filósofos.

Desde la Magna Grecia se dirigió a Siracusa, a la corte del


tirano Dionisio I, quien, después de haberle tratado amistosamente al
principio, lo hizo vender como esclavo en Egina. Ésto le tuvo alejado
de Atenas durante tres años.

Fundó Platón la Academia (en el año 387), organizada en forma


de un círculo cultural. La finalidad de esta organización era el trabajo
científico en común, tanto en la enseñanza como en la investigación.
Platón murió en el año 347 a.C.

Interrumpió por dos veces su actividad por dos viajes que hizo
a Sicilia (Siracusa), para aplicar sus ideas políticas. Estos dos viajes
fueron dos fracasos rotundos. A partir de entonces, Platón empezó
con diálogos más realistas, menos utópicos.

B. Contexto histórico-filosófico general

Histórico: A Platón le toca vivir una época de crisis política. La


guerra del Peloponeso enfrentó, durante 30 años, a las dos ciudades
más poderosas de Grecia: Atenas y Esparta, representantes de dos
modelos políticos diferentes. La democracia ateniense frente a la
aristocracia totalitaria espartana. La derrota de Atenas supuso el
ascenso al poder del régimen oligárquico de los Treinta Tiranos
impuestos por los vencedores. Tiempo después una revuelta restaura
la democracia. Sin embargo, para Platón este gobierno fue incluso
peor que el anterior. Entre las torpezas que cometió está la condena
a muerte de Sócrates. Este episodio convenció definitivamente a
Platón de la necesidad de una reforma de la organización política, a la
que dedicó gran parte de su esfuerzo intelectual.

Cultural: Con Pericles, en lo cultural la Atenas de Platón vive en el


momento de mayor esplendor del clasicismo griego. Destacan en
literatura los dramas de Sófocles y Eurípides, y las comedias de
Aristófanes. También comienzan los estudios históricos con Heródoto
y Tucídides. Por otra parte, las artes plásticas y la arquitectura cívico-
religiosa viven un florecimiento espectacular, con obras como el
Discóbolo de Mirón o el Partenón.

21
Filosófico: Platón fue discípulo de Sócrates que se convierte en su
mayor influencia. De éste heredó Platón su apuesta por la objetividad
de los valores y la verdad, frente al relativismo y escepticismo de los
sofistas que se extendía tanto al ámbito del conocimiento como al
moral. El intelectualismo moral también lo debe a Sócrates,
concordando con él en que el conocimiento es la vía adecuada para
actuar bien y alcanzar la felicidad.

Platón tuvo conocimiento, asimismo, de la obra de los primeros


filósofos. Rechazó la preocupación de los “Físicos” por la Naturaleza.
En su defensa de la inmortalidad y reencarnación del alma se percibe
la influencia del pitagorismo, al igual que en el papel fundamental que
concede, tanto para el Conocimiento, como para la Educación a las
Matemáticas.

[Su concepto de Demiurgo es deudor de la idea de Anaxágoras


de una inteligencia ordenadora (nous)]. Además Platón pretendió
cerrar, con su teoría de los dos mundos, la fractura que en el
pensamiento griego había abierto la incompatibilidad y
enfrentamiento de las posturas sobre el ser y la realidad expresadas
por Parménides y Heráclito. Ambos mundos, el del devenir de
Heráclito y el eterno e inmutable parmenídeo eran reales, ahora bien,
el auténtico es el del eleata, el otro es mera copia.

C. Problemática.

¿Qué problemas se plantea Platón?.

* La principal preocupación es la política: la necesidad de


reformar la vida política para que la sociedad sea más justa. Y esto
pasa por educar al ciudadano para que sea más justo. Le preocupa
por tanto la ética.

Aquí tenemos los tres grandes centros de interés de Platón:


política, ética y educación. De hecho el organizó la Academia para
conseguir estos objetivos.

Pero Platón no se dedica a resolver problemas concretos, sino a


pensar cómo llevar la justicia a la sociedad. Quizá su desencanto de
la práctica política le llevó a centrarse más en la ética y política
teórica.

* Pero para conseguir que una sociedad sea justa, hay que saber
primero que es la justicia, la justicia "en sí". Es decir, debo alcanzar
un conocimiento verdadero, universal y necesario de lo que es la

22
justicia. No una opinión sino un conocimiento preciso, científico. ¿Es
posible este conocimiento de la universal y necesario y no sólo de lo
particular y contingente? ¿Se puede conocer la verdad? ¿Cómo se
conoce? Este será el problema que quiere solventar. De este modo
podremos superar el relativismo y escepticismo de los sofistas.

D. Las obras de Platón [Ampliación]

Características generales de sus obras

Todo lo que se guarda de él son diálogos. El personaje principal


suele ser su maestro, Sócrates. La verdad se busca en el diálogo, por
lo tanto, sigue lo de Sócrates. Por eso, no hace tratados sino diálogos
a la manera de Sócrates. La filosofía de Platón no está sistematizada;
Aunque si la hay, es muy difícil encontrarla.

Sus obras tienen un gran valor literario, absolutamente lleno de


recursos estilísticos. Recurre de vez en cuando a los mitos, cuando el
tema se hace difícil, los utiliza para explicar. Cuando Platón expone
un mito, no lo hace en el sentido estricto sino como recurso literario.

La cuestión que se plantea es la llamada cuestión socrática: ¿En


qué medida lo expuesto o lo que dice es de Sócrates o de Platón ? O
son diálogos en los que pone a Sócrates como personaje principal,
pero que en realidad lo que está haciendo es poner a un personaje el
cual no dice sus palabras, sino que sirve de tapadera para que Platón
a través de él, pueda decir y exponer su filosofía. Los expertos dicen
que los escritos juveniles de Platón exponen la filosofía y lo dicho por
Sócrates. Cuando va avanzando en su vida, Platón escribe ya sus
propias opiniones.

Diálogos de juventud (399-390 a.C). Tienen un contenido ético,


cuestiones de ética. Tratan de las virtudes, sabiduría y justicia, y son
diálogos de marcada influencia socrática.

Apología de Sócrates
Critón
Cármides
Primer Alcibíades
Hipias Menor
Protágoras

Diálogos de transición (390-387 a.C.)


Gorgias

23
Menón
Cratilo

Diálogos de madurez (387-367 a.C.)


Son las obras que mejor escritas están. Son sus obras
maestras. Supone la vuelta a los problemas metafísicos. Expone las
teorías de las ideas, la doctrina del alma y la inmortalidad del alma.

El Banquete
Fedón
La República (libro que trata sobre política, de cómo hay que
organizar la sociedad).
Fedro

Diálogos de vejez (367-347 a.C.). Marcados por la decepción


política de sus ideas en Sicilia. Es un período en el cuál, Platón
escribe de una forma más realista, menos brillante que el anterior.
Los temas que trata son: la Cosmología, una revisión de su política.
No tiene tono socrático.

Las Leyes (2ª parte de “ La República “).


Teeteto

Filebo
Parménides
El Sofista
Timeo (Cosmología)

Hay unas doctrinas no escritas por Platón que son un conjunto


de apuntes que recogen sus discípulos que, a veces, completan muy
bien la filosofía de Platón. Son las llamadas doctrinas exotéricas.

24
LA FILOSOFÍA DEL AUTOR

1. METAFISICA. El dualismo ontológico: su


doctrina sobre la realidad. La teoría de las ideas.
La noción de Bien.

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Platón nace en Atenas en el año 427 a C y muere en el 347 a C


(s. V y IV a C). Fue discípulo de Sócrates a quien hizo protagonista
de numerosos diálogos, y maestro de Aristóteles quien estudió en
la Academia platónica.

En los dos siglos anteriores a la aparición de Platón, los primeros


filósofos, llamados los físicos, se enfrentan a la realidad, a la
naturaleza (physis), preguntándose de dónde proviene todo lo
existente, cómo es que se ha formado, cuáles son sus características,
qué elementos intervienen en su aparición.

En su búsqueda del arjé (elemento originario del que todo


procede y que a todo compone) cada pensador optó por una
respuesta diferente pero todos tenían en común el que fuera un
elemento material y natural. A algunos les llamamos monistas porque
afirmaron que todo provenía de un solo elemento (Tales el agua,
Anaximandro el apeiron, Anaxímenes el aire, Heráclito el fuego…) a
otros pluralistas (Empédocles, los cuatro elementos, Leucipo los
átomos);

Hubo quien como Anaxágoras imaginó una Inteligencia externa


a la naturaleza (Nous) y quien como Heráclito entendió que el orden
del cosmos se debía a una ley interna a la que llamaron Logos. El
mismo Heráclito entendía la realidad como puro devenir, pluralidad
en continua transformación frente a Parménides que consideraba que
la realidad era única, eterna, inmóvil e inmutable. De ambos veremos
huellas en la metafísica platónica, metafísica que se aleja del
materialismo de su contemporáneo Demócrito.

Así pues, en su manera de entender la realidad, Platón está


influido por Heráclito y Parménides. Ya que Platón plantea un
dualismo, es decir, la existencia de dos mundos o realidades, en su
concepción del mundo sensible vemos características de Heráclito y
en su concepción del mundo inteligible características del Ser de
Parménides.

25
DESARROLLO

Como hemos visto, Platón heredó de la filosofía anterior la


problemática respecto a lo que es real y lo que no lo es en la que
destacaban dos visiones diferentes de la realidad: Heráclito y
Parménides. Los heraclíteos sostenían que en el mundo todo estaba
en constante devenir. El cambio, ni por un instante, dejaba de
producirse y nada es la
misma cosa en dos
instantes seguidos. La
consecuencia de esta
doctrina era que no podía
haber conocimiento
auténtico de este mundo
puesto que el
conocimiento va
cambiando conforme
Heráclito y Parménides
cambiaba la realidad que
estudia (su objeto de estudio) y el conocimiento verdadero
(conocimiento auténtico, conocimiento científico) sólo es posible
teniendo un objeto estable y permanente.

Por otro lado, Parménides había dicho que esa realidad


permanente existe y que sólo puede ser descubierta por la actividad
de la mente y no por los sentidos que nos muestran una realidad
cambiante y perecedera. Para Parménides el ser es uno y estable y el
cambio es sólo apariencia.

Platón considera que estas dos visiones de la realidad son


ambas verdaderas; Heráclito vio una realidad múltiple y cambiante y
Parménides vio una realidad única y eterna. La solución a esta
aparente contradicción
es que para Platón
existen dos realidades:
una realidad que se
capta a través de los
sentidos (plural,
cambiante y aparente)
que él llamará Mundo
Sensible o visible,
afirmando por tanto la
realidad del cambio, y
una realidad captable a
través de la razón
(única, permanente y

26
esencial) que será el Mundo Inteligible o invisible, afirmando por
tanto la posibilidad de la ciencia. De esta forma, Platón realiza la
primera síntesis de la historia de la filosofía, síntesis entre Heráclito y
Parménides.

1.1.Mundo inteligible (invisible).

La teoría de las Ideas de Platón consiste en afirmar que


existen entidades inmutables y necesarias, inmateriales,
absolutas, eternas y universales independientemente del mundo físico
que se encuentran en el Mundo de las Ideas. Sólo se captan por la
inteligencia. No están sujetas ni al movimiento ni a la corrupción. Por
ejemplo, la justicia en sí, la bondad en sí, el hombre en sí... De ellas
derivan todo lo justo, todo lo bueno, todos los hombres, ... que hay
en el mundo físico. Por tanto, ellas son las causas absolutas y
razones últimas y supremas de todas las cosas sensibles. Las
ideas son las esencias de las cosas.
Platón da dos argumentos para defender la existencia de estas
Ideas.

 Argumento derivado del conocimiento. El conocimiento y la


ciencia (conocimiento universal y necesario, inmutable) existen y han
de tener un objeto, luego ese objeto existe. Este objeto no pueden
ser las cosas concretas y particulares que conocemos a través de los
sentidos, ya que éstas se encuentran en perpetuo estado de cambio,
mientras que los objetos de la ciencia deben ser estables y
permanentes. Tiene que
haber realidades eternas e
inmutables, estables y
permanentes, que son el
objeto de estudio de la
ciencia y a las que
llamaremos Ideas.

Un ejemplo
sencillo es el de las
matemáticas: ningún
triángulo particular que
tracemos es perfecto, pero
cuando estudiamos las
propiedades del triángulo,
lo hacemos del triángulo
perfecto; luego los objetos
de las matemáticas deben
27
existir, si bien no en el mundo físico. Otro ejemplo: tenemos la idea
de bien y sin embargo no hay ninguna realidad en este mundo que
sea completamente buena y de la cual hayamos podido sacar la idea
de bien.

 Argumento del conocimiento de lo universal. Cuando


pensamos “hombre”, nuestro pensamiento tiene un objeto al que no
afecta la destrucción de ningún hombre particular, de un conjunto de
hombres particulares o de todos los hombres. Luego ese objeto es
independiente de los individuos particulares y recibe el nombre de
Idea.

En el Mundo de las Ideas hay ideas de todo lo que existe, como


ya hemos dicho. Es decir, además de las cosas existen Ideas o
Formas. El término Idea es una traducción del término griego eídos
que significa modelo o patrón. Estas Ideas no son conceptos, no son
construcciones mentales, objetos sin existencia aparte del
pensamiento que las piensa, sino que son Realidades que existen
con independencia de las cosas. Más aún, son la verdadera realidad,
únicas, inalterables y sólo captables por el entendimiento. Por
ejemplo, una cosa es bella gracias a la Idea de Belleza. A cada una de
las realidades del mundo sensible le corresponde una Idea en el
mundo inteligible, ya que las Ideas son los modelos de la realidad y
las cosas concretas y particulares son meras copias. Esto conlleva a
admitir tantas Ideas como clases de cosas concretas haya. El mismo
Platón someterá su propia teoría a crítica en los diálogos de vejez.

[La noción de Bien] Para Platón, las Ideas no son un


conglomerado inconexo sino que constituyen un sistema
organizado y ordenado jerárquicamente. Todas las Ideas se
ensamblan y coordinan en una gradación jerárquica en cuya cúspide
se encuentra la Idea de Bien.

Platón compara la Idea de Bien


con el Sol (“símil del Sol”). «Dos
son los que reinan, uno en el ámbito
de lo visible, otro en el ámbito
inteligible». De la misma manera que
el Sol no sólo hace visibles las cosas
del mundo sensible, sino que además
les da su posibilidad de ser, la Idea
de Bien hace inteligibles los objetos
del mundo inteligible y les da
existencia. La Idea de Bien es causa
de a verdad y del ser de todas las
demás ideas; es causa

28
epistemológica ontológica y de las Ideas; por ella las demás ideas
existen y son conocidas. Y como las Ideas son causa de todas las
cosas que existen en el mundo sensible–como veremos más
adelante-, la Idea de Bien es causa de todo. Por eso algunos
pensadores lo han asimilado a Dios, pero está asimilación no es
exacta.

La consecuencia de lo dicho es que todas las cosas ―y mucho


más el hombre― aspiran de un modo u otro al Bien. La filosofía es
precisamente expresión del afán por la comprensión definitiva de
dicha idea ("la ascensión al ser", dice Platón).

Como veremos más adelante, la felicidad –a la que todos los


hombres aspiran- consiste para el hombre en la contemplación de la
Idea de Bien. Esta contemplación es directa después de la muerte.
Ahora, en este mundo, se consigue en parte mediante el cultivo de la
filosofía, siendo a la vez necesaria la práctica de una vida virtuosa, y
así se va preparando para el retorno al estado de contemplación de
las Ideas en que vivía.

Como también veremos más adelante, la Idea de Bien también


es el fundamento de la ética de Platón. Sólo el que conoce el bien,
puede hacer el bien. Y también estudiaremos que la Idea de Bien es
causa del buen gobierno. Si queremos tener una sociedad justa
hemos de encontrar a aquellos hombres capaces de descubrir la Idea
de Bien. Sabiendo lo que es el bien y la justicia podrán dirigir de
forma justa la sociedad hacia el bien. [Fin: La noción de Bien]

La teoría de las Ideas es el núcleo central de la filosofía


platónica. Le permite afirmar la existencia de principios morales
absolutos (frente al relativismo de los sofistas), y la posibilidad del
conocimiento científico (frente al escepticismo de los sofistas).

1.2. Mundo sensible (visible).


El mundo
sensible es la
segunda clase de
realidad, es la
realidad que
perciben los
sentidos, es
engendrada, está en
continuo devenir y
es sólo copia
imperfecta de la
primera realidad. En el Timeo o sobre la naturaleza, Platón trata de
explicar el origen del mundo sensible. Considera que el mundo

29
sensible es fruto, por un lado, de la materia originaria, caótica e
informe y, por otro, de las Ideas que actúan como modelos. La
concurrencia del primer elemento explica lo que en el mundo sensible
hay de imperfección; la concurrencia de las Ideas explica cuanto en el
mundo hay de orden, razón y belleza. Ahora bien, ¿qué principio lleva
a cabo el proceso de configuración del mundo sensible según el
arquetipo de las Ideas? Expliquémoslo de nuevo más despacio.

Platón recurre a tres causas concurrentes para explicar la


producción del mundo sensible:

1. El demiurgo. Por debajo de las Ideas existe un ser divino, el


Demiurgo. No es un Dios tal como lo entendemos nosotros. Es un
ser personal, inteligente, eterno, inmaterial. El Demiurgo es inferior a
las Ideas pero superior a los dioses. Es el "creador" del universo, el
principio activo del universo. Tomando como modelo las Ideas
subsistentes va organizando la materia que existía desde siempre
pero de forma caótica. Así aparecen los diversos seres.

Esto permite a Platón explicar la existencia de un mundo en el


que existe la perfección y la imperfección. Todo aquello que hay de
perfecto proviene de que las cosas están hechas siguiendo el modelo
de las Ideas, las imperfecciones provienen de su "creador", el
Demiurgo, y de la materia.

2. La materia (y el espacio). El demiurgo actúa sobre una


materia eterna, caótica, que Platón llama de muchas maneras
(utilizando distintas metáforas). Por ejemplo, la llama espacio; pero
el “espacio” al que se refiere Platón no es el espacio geométrico y
vacío, sino el sustrato material informe, caótico, a partir del cual el
demiurgo ha ordenado (no creado) el cosmos. Este sustrato no es
inerte, ni estático, sino que tiene movimiento desde siempre, pero un
movimiento desordenado, caótico. Así pues, la chora (espacio) es el
sustrato material informe, dotado de movimientos caóticos a partir
del cual se ha construido el mundo.

3. Las Ideas. Todo ser inteligente que construye o fabrica algo


(y el demiurgo es el fabricante del universo) lo hace de acuerdo con
un plan o modelo. La función del demiurgo es plasmar las esencias o
Ideas en la materia lo mejor posible. Si el universo no es totalmente
perfecto, es porque la materia introduce siempre un factor de
desorden e indeterminación (imperfección).

En este punto del tema se hace necesario explicar ¿Qué


relación hay entre las Ideas y las realidades individuales del
mundo físico? En sus escritos, Platón ha recurrido a dos términos
para caracterizar tal relación:

30
a) Los seres sensibles particulares imitan a las Ideas.
b) Los seres sensibles particulares participan de las Ideas
correspondientes.

La imitación (mímesis) pone el acento en que las Ideas son


modelos o paradigmas que las cosas pretenden imitar, a las que
quieren igualarse (ser como ellas) sin conseguirlo nunca.
La participación (mithexis): Todas las cosas son de una manera.
Llamémosle esencia a lo que una cosa es. En el Mundo de las Ideas
existe una Idea que tiene todas las características y propiedades de
cada tipo de seres de forma plena y perfecta. Los seres terrenos
participan de esa Idea perfecta y son de tal manera porque participan
de la Idea. Platón nos dirá que “si algo es bello lo es porque existe
algo por lo cual son bellas todas las cosas que son”. Podemos definir
la participación como la peculiar causalidad que las Ideas ejercen
sobre el mundo sensible. Pero esa participación nunca es perfecta.
Los seres de este mundo son un reflejo imperfecto de las Ideas.
Participar es, en definitiva, haber recibido –en parte- el ser y la
realidad de las Ideas.

Con su teoría de los dos mundos, Platón intenta una solución


para el problema del cambio y el problema de la ciencia:

+ hay un mundo de lo fijo, lo estable, lo universal e inmutable,


el Mundo de las Ideas. Sobre el versará la ciencia. Esos objetos son
los objetos propios de la inteligencia.

+ hay un mundo de lo alterable, en donde sí hay cambios: el


mundo sensible.

A esta teoría se le ha llamado Idealismo en el sentido de que


pretende que lo ideal es lo más real.

Conclusión
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

En relación a la teoría general de Platón, la teoría de la Ideas es


un intento de dar solución al problema del cambio y de la ciencia, con
el objetivo de poder afirmar que sí hay cambio pero que también hay
ciencias. Esta teoría será la columna vertebral de toda la filosofía de
Platón, tanto para su teoría del conocimiento, como para dar un
fundamento fuerte a su ética y a su política, evitando caer en el
escepticismo cognoscitivo, en el relativismo ético y en el
convencionalismo de los sofistas.

31
Conexión con otros autores

Posteriormente su discípulo Aristóteles negará la dualidad, solo


existe la realidad de los seres naturales (lo que Platón llamó mundo
sensible) y las esencias de estos seres se encuentran en ellos
mismos.

En el cristianismo de San Agustín (platónico hasta donde le


dejan las Sagradas Escrituras) los “modelos” serán las “ideas
ejemplares” en la mente de Dios. También podremos ver el parecido
de las ideas innatas de Descartes con las Ideas del Mundo de las
Ideas.

El dualismo metafísico será duramente criticado en el siglo XIX


por el materialismo Marx y especialmente por Nietzsche.

2. ANTROPOLOGÍA. Dualismo antropológico:


cuerpo y alma. Teoría del alma.

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSOFICO

Platón nace en Atenas en el año 427 a C y muere en el 347 a C (s. V


y IV a C). Fue discípulo de Sócrates a quien hizo protagonista de
numerosos diálogos, y maestro de Aristóteles quien estudió en la
Academia platónica.

En la filosofía antigua nos encontramos con distintas posturas


respecto a la cuestión antropológica: Por una parte una visión
materialista del hombre que afirma que el ser humano es material y
mortal como el resto de los seres ( así lo creen Leucipo y Demócrito
para quienes incluso el alma está compuesta de átomos y Epicuro
quien introduce el “clinamen”: movimiento inclinado y azaroso de los
átomos para salvaguardar la libertad del hombre) Se dio también una
postura espiritualista: es el caso de Pitágoras, quien introduce la idea
de una realidad inmaterial e inmortal que coexiste con el cuerpo
humano, esto es, el alma y probablemente el primero que sostuvo en
Occidente la metempsicosis, doctrina según la cual el alma expía una
culpa original reencarnándose en sucesivas existencias corpóreas.
Así mismo Sócrates consideró al hombre como compuesto de alma
espiritual e inmortal y cuerpo material y mortal.

32
DESARROLLO

Para Platón, igual que para su maestro, el hombre está


compuesto de alma y cuerpo. Pero la verdadera esencia del hombre
es su alma. El hombre es su alma. El hombre sería un alma encerrada
en un cuerpo. Recuerda la idea pitagórica del cuerpo (soma) como
tumba (sema) del alma.

Las almas existen desde


siempre, son eternas: alguna
vez estuvieron en el Mundo de
las Ideas contemplando lo que
verdaderamente es, la
auténtica esencia de las cosas.
Pero hubo una caída y ahora
tiene que vivir en el mundo de
lo sensible y encerrada en el
cuerpo.

Se observa con claridad el


dualismo antropológico de
Platón. No hay una unidad
cuerpo-alma. El hombre es
fundamentalmente su alma;
hay una total preeminencia del
alma sobre el cuerpo. El alma
del hombre es el "principio
automotor", la "fuente de
movimiento" del ser humano.
De esta primacía y de la afirmación de que la verdadera esencia del
hombre es su alma, se desprende que el alma debe gobernar el
cuerpo.

El alma tiene 3
"partes". Es habitual
emplear este
término en los
manuales ya que el
mismo Platón lo
emplea (meros); en
todo caso no se debe
entender de modo
físico sino más bien
en el de funciones o
capacidades.

33
a) la parte racional (logos, razón), alojada en la cabeza
b) la parte irascible (el valor) alojada en el pecho.
c) la parte concupiscible (los deseos del cuerpo) alojada en el
vientre.

No parece que Platón entendiera esta localización al pie de la


letra.

Para mostrar que el alma debe gobernar al cuerpo acude al Mito


del carro alado. El alma, su parte racional, es como un auriga y las
otras dos partes son como dos corceles. Uno es de buen natural (el
elemento irascible que es aliado del alma) y el otro caballo es malo
(el elemento concupiscible), porque tiende a obedecer a las voces de
la pasión sensual. La conducción resulta difícil pero posible. El
intelecto debe servirse del valor (elemento irascible) para dominar las
pasiones (elemento concupiscible) y conducir el alma hacia su
verdadero mundo: el mundo de la Ideas, que es su lugar natural del
que procede.

El alma, la parte racional, es inmortal; no se destruye con la


muerte.
El libro donde habla Platón sobre la inmortalidad del alma se
llama “Fedón”.

Hay tres argumentos para apoyar la inmortalidad del alma:


 de la semejanza: el alma preexiste en el Mundo de las Ideas y
tiene características iguales (semejantes) a la Ideas. Una de ellas es
su eternidad.
 el principio vital: el alma es principio de vida del cuerpo. Si
participa de la Idea de vida no puede participar de su contrario, la
idea de muerte. Por tanto es inmortal.
 La simplicidad: el alma es una sustancia simple que no está
compuesta, no tiene elementos. Por lo tanto, la muerte (que significa
disgregación de materia) no le afecta.

El alma racional es simple y puede conocer lo simple, lo


inmutable, las Ideas. Las otras dos partes que también las tienen
los animales, no son inmortales y mueren con el cuerpo al que están
esencialmente ligadas.

Si una parte del alma es inmortal y las otras dos no, tenemos
que concluir que son distintas. ¿Cómo se unifican en una sola alma?
Platón no lo dejó claro.
En todo caso nunca se puede decir que en Platón el hombre tiene
3 almas o 3 tipos de almas, porque no lo dice.
Podemos pensar que Platón, con esta distinción de tres partes o
funciones del alma, intentó explicar los combates que veía en su

34
propia vida entre la parte racional y las pasiones, que muchas veces
caminan en direcciones opuestas.

Esa
alma
racional,
el alma,

experimentará un juicio con un premio y un castigo, en conformidad


con su vida en la tierra. Quien se purificado practicando la virtud se
quedará en el Mundo de la Ideas y el que no se reencarnará para
seguir purificándose. En todo caso la doctrina de las reencarnaciones
no es muy segura.

El hombre para conocer la verdad no tiene más que recordar


porque ya vio la auténtica verdad de todas las cosas en el mundo de
las Ideas. Conocer es recordar porque ya vio todo y además de forma
perfecta en el mundo de las Ideas. Esta es la teoría de la
reminiscencia.

Al unirse el alma al cuerpo no pierde esas ideas; quedan


obscurecidos pero el alma los conserva y basta recuperarlos por
medio del recuerdo. Aprender por tanto no es adquirir nuevos
conocimientos sino recordar lo conocido cuando el alma existía en el
mundo de las Ideas.

[A este recuerdo contribuyen los procedimientos racionales de la


Dialéctica (la filosofía) y también las impresiones que reciben que los
sentidos reciben de los objetos que son copias o imitaciones de las
realidades del Mundo de las Ideas.

Por tanto, la educación no consiste en enseñar cosas como a


quien no sabe, en infundir “vista a unos ojos ciegos” sino en poner al
alumno en situación de recordar esos conocimientos que tiene, pues
en el hombre “hay el poder de aprender y el órgano para ello”. El
instrumento para que vayan aflorando es la mayeútica. La educación
no consiste en dar conocimientos sino en ayudar a sacarlos. Y la

35
sabiduría no consiste en recolectar nuevos datos, sino en reflexionar
a partir de ellos trascendiendo desde el nivel de lo sensible al
inteligible.

El verdadero conocimiento consiste en conocer las Ideas. A ella


se llega mediante la Dialéctica (filosofía) y movidos por el amor
(eros) a la verdad.

El proceso educativo que está representado por el ascenso del


hombre desde el fondo de la caverna hasta la luz del Sol (la Idea de
Bien) es lento y doloroso.

Es un proceso por el que debemos pasar del conocimiento del


mundo sensible al inteligible. Y esto implica que el hombre entero
-"con toda el alma"- es el que realiza la ascensión. Y para poder
ascender hasta la Idea de Bien hay que dirigir hacia ella al hombre
entero: la inteligencia y la conducta, actuando correctamente con el
entendimiento y llevando una conducta virtuosa.]

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

En el conjunto del pensamiento del autor, el planteamiento


dualista es un claro resultado de su metafísica dualista. En este
dualismo se afirmará la preeminencia del alma sobre el cuerpo. La
naturaleza “tripartita del alma” tiene también su peso, en el resto de
la filosofía platónica: en la ética (cada parte del alma tendrá su
virtud propia, y la armonía entre las tres será la justicia) y en la
política (en cada clase social predomina un alma).

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

Aunque Aristóteles también habla de alma y cuerpo, la


diferencia es total: para Platón son dos elementos unidos
extrínsecamente, para Aristóteles hay una unión sustancial de alma y
cuerpo.

Más cercana estará a Platón del dualismo cartesiano. En el alma


y cuerpo son dos sustancias unidas extrínsecamente.

36
3. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Platón nace en Atenas en el año 427 a C y muere en el 347 a C


(s. V y IV a C). Fue discípulo de Sócrates a quien hizo protagonista
de numerosos diálogos, y maestro de Aristóteles quien estudió en
la Academia platónica.

En la filosofía antigua encontramos diferentes posturas ante la


cuestión del conocimiento, por un lado la de aquellos que aceptan la
experiencia que aportan los sentidos como fuente adecuada del
conocimiento, esta opción es válida para Heráclito pero no para
Parménides, para quien el conocimiento debe versar sobre lo
permanente e inmutable y esto solo es alcanzable a través de la
razón, en cambio los sentidos solo nos dan opinión.

Sócrates, por su parte, entiende que conocer es saber definir lo


esencial del concepto buscado y que dicho conocimiento se encuentra
en el interior del hombre y se puede “sacar a la luz” si se hacen las
preguntas adecuadas, su método consiste en la ironía y la
mayéutica.

Frente a los anteriores encontramos a los sofistas quienes


cuestionan la posibilidad de conocer (escepticismo) y el valor objetivo
de lo conocido (relativismo), es a estos últimos sobre todo a los que
Platón se enfrenta.

DESARROLLO

Platón parte de que el hombre sí puede conocer verdaderamente


y trata de averiguar cómo es el conocimiento. El conocimiento
verdadero debe ser inmutable y acerca de lo real y ha de ser un
conocimiento de aquello de lo que se puede dar una definición
científica (verdadera, universal y necesaria).

De acuerdo con Sócrates, Platón rehúsa admitir la idea de que la


verdad sea relativa, es decir, cambiante, que no haya ningún objeto
estable de conocimiento, es decir, que no haya ninguna verdad fija,
universal, necesaria. El auténtico conocimiento, el conocimiento
científico ha de ser verdadero, universal y necesario.

[Si lo miramos desde el punto de vista moral, aceptar que no


hay una verdad fija es dejar a la moral sin fundamento. Para que
pueda haber una guía del actuar moral tiene que haber unos valores
37
fijos, idénticos para todos los hombres de todos los tiempos, es decir,
universales.]

Pero un conocimiento fijo, universal y necesario no lo podemos


obtener de unos seres terrenos del mundo sensible que son todo lo
contrario: cambiantes, particulares y contingentes.

Por tanto han de existir unos objetos de conocimientos


universales y necesarios, fijos, no cambiantes y esos objetos de
conocimiento son las Ideas. En caso contrario no podría haber un
verdadero conocimiento, de la universal y necesario. Y esto afecta
tanto al conocimiento como a la ética y política.

Platón nos pondrá un ejemplo: Puedo decir que la Constitución


de Atenas es buena y con los años ir cambiando y juzgarla mala. Esto
implica que hay un concepto fijo de bondad desde el que juzgo la
Constitución de Atenas.

Este tipo de concepto es el que puedo expresar mediante una


definición que será universal, es decir, válido para todos los casos y
todos los tiempos. Aquí radica el auténtico conocimiento verdadero:
la definición universal.

Como ya sabemos estos conceptos universales no son, en


Platón, formas abstractas del pensamiento sino que se corresponden
a una Idea que existe en el mundo de la Ideas. La auténtica justicia
es la que existe subsistente en el mundo de las Ideas. Las justicias
particulares de esta tierra (un hombre justo, una constitución justa)
son participación de la justicia real del mundo de las Ideas.

3.1. NIVELES O GRADOS DE CONOCIMIENTO

A. Doxa y
episteme
El desarrollo de
la mente humana a
lo largo del camino
desde la ignorancia
hasta el
conocimiento,
atraviesa dos niveles
principales: la doxa
(opinión) y la
episteme (ciencia).

Doxa: la doxa
u opinión es un

38
conocimiento de los objetos del mundo sensible; versa sobre
individuos concretos. Y los seres individuales se conocen por
“imágenes” Por ello se dice que versa sobre "imágenes". No es un
verdadero conocimiento; es de lo particular y contingente, de lo
temporal, de las cosas que “pasan”.

La doxa no alcanza la auténtica realidad de las cosas y, por


tanto, este conocimiento sólo puede estar orientado a satisfacer los
deseos y necesidades; este conocimiento no puede alcanzar la
verdad, sino simplemente que las cosas le sirvan al hombre para
algo.

Episteme: es un conocimiento de los arquetipos, de las Ideas,


del Mundo de las Ideas. Versa sobre esencias universales. Esto no se
puede imaginar, sino sólo inteligir mediante conceptos.

Si le pregunto a una persona que es la justicia y me responde:”la


justicia es cuando mi madre me trata bien” o “la justicia es la
propiedad que tienen las leyes buenas” el estado mental de esa
persona está a nivel de doxa. Ve imágenes o copias de la auténtica
justicia y las toma como la auténtica justicia. Esa persona indica
imperfectas encarnaciones de la justicia como si eso fuera la justicia.
Si, elevándose por encima de los casos concretos, me contesta con
la definición de justicia está a nivel de episteme.

Pero Platón analiza aún más los niveles o grados de


conocimiento y subdivide la doxa y la episteme.

B. Doxa: eikasia y pistis

Divide la doxa en dos grados: eikasía (ilusión) y pistis


(creencia)

Se entenderá fácilmente con unos ejemplos:

Quien piensa que un caballo es la auténtica realidad ( y no se da


cuenta que la auténtica realidad “caballo” está en el mundo de las
Ideas) tiene un conocimiento a nivel de pistis; quien piensa que una
pintura de un caballo es la auténtica realidad estaría a nivel de
eikasía.

Quien piensa que la justicia de la constitución de Atenas es la


auténtica justicia está a nivel de pistis. Si un orador le convence de
que una constitución injusta es buena y piensa que la justicia de esa
constitución es la Justicia está a nivel de eikasía.

39
Quien piensa que hombre es la auténtica realidad hombre está a
nivel de pistis, quien sueña con un hombre y piensa que está ante la
auténtica realidad hombre, está a nivel de eikasía.

En definitiva, los objetos de conocimiento de la pistis son los


objetos del mundo sensible, que son imágenes de las autenticas
realidades-. Los objetos de conocimiento de la eikasía son las
imágenes (pintura, sueño, etc. por eso le llama a este nivel ilusión)
de los objetos de la pistis.

C. Episteme: dianoia y noesis.

Divide la episteme(ciencia) en dos grados: la dianoia (razón) y la


noesis (inteligencia).
En la dianoia situa Platón especialmente las matemáticas,
aritmética y geometría.
Un geómetra se sirve de gráficos, por ejemplo de triángulos,
círculos. Pero a él no le interesa ese triángulo, que por muy bien
dibujado que esté no será un triángulo perfecto. Le interesa la idea
de triángulo, el triángulo ideal, perfecto, pero necesariamente se
tiene que apoyar en triángulos concretos cuando quiere trabajar. Se
vale de figuras pero "en realidad
procura contemplar objetos que
sólo pueden verse con los ojos de
la inteligencia".
Al geómetra le interesa captar
es la idea o esencia del triángulo o
del círculo, descubriendo en el
todas sus propiedades. Y la idea
de triángulo es perfectamente
explicable en una definición que
será universal y necesaria, válida
para todos los triángulos de todos
los tiempos. Este nivel de
conocimiento es por tanto un
verdadero conocimiento. Sus objetos propios de conocimiento son los
“ta matematika”.

La noesis (inteligencia). Es el grado más perfecto de


conocimiento. No se utilizan imágenes sino que se procede a partir
de las ideas mismas mediante un razonamiento estrictamente
abstracto. Este es el proceso más elevado de la dialéctica (filosofía)
por el que la mente se eleva hasta el conocimiento de los primeros
principios ontológicos (el ser es y el no ser no es, pº de no
contradicción, pº de identidad, etc.) e ideas, cuya forma más alta es
la Idea de Bien " causa de todas las cosas buenas... y fuente de
verdad". Aquí el conocimiento del hombre está actuando " con miras

40
al conocimiento de lo que siempre existe, pero no de lo que en algún
momento nace o muere”. Es el nivel de conocimiento más alto porque
se alcanza a contemplar la Idea de Bien.

[Profundización. Por tanto los objetos de conocimiento de la


noesis son los arjai o formas o Ideas.

¿Cuál es la diferencia entre la dianoia y la noesis? El matemático


acepta sus postulados o sus axiomas como si fueran verdad; el no los
pone en cuestión. Y de ahí trabaja buscando conclusiones. Una
conclusión por ejemplo es que los ángulos de un triángulo miden
180º. Acepta como verdadero que dos cosas iguales a una tercera
son iguales entre sí. No busca el fundamento último. Utiliza el
concepto igualdad pero no se pone a considerar que es la igualdad.

Además, sus objetos de trabajo son "particulares inteligibles",


no son particulares sensibles porque no le interesa un triángulo
sensible concreto. Pero tampoco son universales: puede estar
trabajando en una demostración con varios triángulos a la vez.

El filósofo nunca acepta nada como verdadero sino que se va


elevando hacia los primeros principios para demostrar que es válido.
Así llega a las ideas superiores, de las cuales la más elevada a es la
idea de bien.

Por último, el matemático utiliza sus proposiciones para sacar


consecuencias –método deductivo); el filósofo utiliza las suyas en
sentido inverso: para ir ascendiendo a otras cada vez más elevadas,
hasta alcanza la Idea de Bien (método inductivo).]

3.2. La dialéctica

La dialéctica es el método racional para alcanzar el conocimiento


de las Ideas. "Dialéctica" viene de "día" (a través de) y "lecto" (logos
o razones). La dialéctica nos sirve para ascender desde el Mundo
sensible al Mundo de la Ideas, del mundo de lo particular y móvil al
mundo de lo universal e inmutable. Y una vez allí remontarse desde
de una a otro hasta la idea suprema que es la Idea de Bien.

El método consiste en la exposición y contraargumentación de


varios interlocutores para extraer la esencia (lo esencial) de las cosas
que se están hablando y, de este modo, facilitar el ascenso al Mundo
de la Ideas. Es el método propio del conocimiento auténtico. Este
arte de discusión dialogada consiste en saber interrogar y responder,
resolver las dificultades para alcanzar la solución. Es tanto un método
de investigación como un método de enseñanza. Es un modo muy
trabajo y muy lento pero es el método científico racional que emplean

41
los que quieren alcanzar la verdad y no simplemente convencer como
los sofistas.

En el Banquete una formulación alternativa a la teoría explicada


que estaba expuesta en el libro VII de la República.

El otro método es la "erótica" o “dialéctica del amor” que Platón


pone en boca de Sócrates en el “Banquete”: debemos iniciarnos en la
aspiración absoluta de la Belleza empezando por el anhelo por la
belleza sensible, la belleza que se encuentra en los cuerpos, para
pasar a la comprensión de la belleza de las almas (“una alma bella,
aunque esté en un cuerpo desprovisto de perfecciones, baste para
atraer su amor y sus cuidados, y para inferir en ella los discursos más
propios para hacer mejor la juventud”), la belleza de las buenas
acciones y de las leyes justas, la belleza de las ciencias, la belleza de
la filosofía y, finalmente la comprensión de la existencia de una
belleza absoluta o Idea de Belleza que “producirá con inagotable
fecundidad los discursos y pensamientos más grandes de la filosofía”.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Visto desde un punto de vista global, Platón con su teoría del


conocimiento dio respuesta a su pretensión de alcanzar un
conocimiento científico verdadero y universal por encima de las
opiniones particulares, que dará fundamento a su ética y su política.
En especial, la posibilidad de afirmar la existencia de una idea
objetiva de bien le permitirá superar el escepticismo y relativismo de
los sofistas.

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

Su concepción de la verdad que surge a partir de “ideas innatas”


está en clara relación con el racionalismo moderno (Descartes).

Sin embargo, entrará en oposición con la filosofía aristotélica que


afirmará que todo el conocimiento procede de los sentidos y que,
partiendo de ellos y a través del proceso de abstracción, se llega a las
ideas universales.

Su sistema estará también en clara oposición con el empirismo


que defenderá que la experiencia es la única fuente válida de
conocimiento.

42
4. ÉTICA Y FELICIDAD

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Platón nace en Atenas en el año 427 a C y muere en el 347 a C


(s. V y IV a C). Fue discípulo de Sócrates a quien hizo protagonista
de numerosos diálogos, y maestro de Aristóteles quien estudió en
la Academia platónica.

Entendemos por ética la reflexión acerca de la conducta humana


encaminada a
conseguir una buena
vida o vida feliz.

Con el “giro
antropológico”
introducido por Sofistas
y Sócrates, la ética
cobra importancia.
Posturas diferentes:
Los sofistas introducen
el relativismo moral y
el utilitarismo, (lo
bueno y lo malo es pura convención, bueno es lo que cada cultura y
época establezca como útil). Por su parte Sócrates introduce el
intelectualismo moral, el Bien es objetivo, quien lo conoce obra bien
pues nuestra voluntad tiene una inclinación natural hacia las buenas
acciones. “No hay hombres malos sino ignorantes”; clara influencia
en Platón.

DESARROLLO

4.1. Ética no relativista. Existencia de principios y valores


universales y necesarios.

Frente al relativismo moral de los sofistas, fruto del


escepticismo, Sócrates estaba convencido de que los conceptos
morales pueden ser determinados racionalmente, mediante
definiciones rigurosas. Aunque, por ejemplo, resulte difícil su
definición, la justicia puede ser definida. Platón recoge esta
convicción socrática. Afirmará que ideales o valores como justicia,
bondad, bien, fraternidad, etc. tienen una realidad y validez objetiva
43
que es independiente de las opiniones que cada cual pueda tener
acerca de ellas. Esos valores (justicia, etc.) existen como entidades
en el Mundo de las Ideas. Mi alma allí ha conocido en qué consisten
esos valores y puede recordarlos.

4.2. La felicidad para Platón consiste en la contemplación


del Bien.

Todos los hombres aspiran a ser felices. Y la felicidad consiste en


la contemplación del Bien, de la Idea de Bien. Esta contemplación es
directa después de la muerte. Ahora, en este mundo, se consigue en
parte mediante el cultivo de la filosofía, siendo a la vez necesaria la
práctica de una vida virtuosa, y así se va preparando para el retorno
al estado de contemplación de las Ideas en que vivía.

a) mediante el cultivo de la
filosofía.

Mediante el cultivo de la filosofía


el hombre alcanza un cierto
conocimiento de la Idea de Bien (el
Bien supremo). Y conocer lo que es el
bien es condición necesaria para poder
hacerlo. Se deja notar la influencia del
intelectualismo moral de Sócrates,
según el cual la sabiduría y la virtud
están asociadas, de manera que nadie
hace el mal intencionadamente.

b) mediante la práctica de la virtud.

Ya hemos visto que Platón no considera el alma como


perteneciente a este mundo. Como ya hemos visto, por una caída el
alma está ahora en el cuerpo. Pero el fin último del alma es
purificarse de la materia, es decir, irse desprendiendo del cuerpo. De
esta forma el alma se va preparando para el retorno al estado feliz
primitivo de contemplación de las realidades eternas en el mundo de
las ideas.

La forma de desprenderse del cuerpo, de purificarse de la


materia es mediante la práctica de la virtud que consiste en que haya
un equilibro de entre las diversas elementos del alma (racional,
irascible y concupiscible) de modo que la parte racional guía a la
irascible y entre ambas dominen a la concupiscible. De esa forma el
alma va dominando las pasiones que le atan al mundo sensible.

44
4.3. Las virtudes.

Como ya conocemos el alma tiene 3 "elementos". Racional,


irascible y concupiscible. En atención a ellas, Platón habla de 4
virtudes:

+ Templanza, que es la virtud que modera o regula el apetito


concupiscible. "Es como un cierto orden y continencia de los
placeres", que consiste "en el dominio de si".

+ Fortaleza, que es la virtud que modera (regula, dirige,


controla) el apetito irascible. La fortaleza de ánimo o coraje hace que
el hombre supere el sufrimiento y el dolor y sacrifique los placeres
cuando es necesario para cumplir el deber.

+ Prudencia o sabiduría, es la virtud propia del alma racional ,


que dirige u orienta al alma hacia el conocimiento de la verdad,
principio que debe regular el conjunto de las acciones humanas.

Como ya hemos visto en el Mito del Carro alado, los elementos


irascible y concupiscible tienen que estar guiados por el elemento
racional. Un hombre se guía por su cabeza. Si un hombre no piensa,
las demás virtudes se corrompen. Ejemplo: audacia sin pensar =
temeridad. Si la cabeza no guía la fortaleza, el hombre se embrutece.
Si no guía la templanza, se convierte en un animal.

+ Justicia, que regula el ejercicio de cada una de estas virtudes


dentro del conjunto que es el hombre para que cada una ejerza su
misión. La justicia es, por tanto, la virtud que establece el equilibrio
o armonía entre todas las virtudes.

El hombre que consigue practicar estas virtudes, además de


preparando su alma para dirigirse hacia el mundo de las ideas, va
alcanza una orden, un equilibrio interior que produce una paz que
nada ni nadie puede arrebatar.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

En el conjunto del pensamiento del autor , la afirmación de la


existencia de una Idea de Bien le permite a Platón dar un fundamento
objetivo a su ética, superando el relativismo y subjetivismo de los
sofistas. A su vez, la ética será un buen fundamento para la política,

45
ya que para tener una sociedad buena necesitamos que los
ciudadanos sean buenos ciudadanos y sepan hacer leyes justas.

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES


Tras la propuestas de Platón y Aristóteles y hasta la aparición del
cristianismo triunfará una ética pragmática: Epicúreos (hedonistas,
identifican felicidad con placer y ausencia de temor) Estoicos (virtud
como moderación, autodominio y aceptación del destino) o los Cínicos
(que buscan la sobriedad y la vida natural).

5. POLITICA: la virtudes y la ciudad ideal

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Platón nace en Atenas en el año 427 a C y muere en el 347 a C


(s. V y IV a C). Fue discípulo de Sócrates a quien hizo protagonista
de numerosos diálogos, y maestro de Aristóteles quien estudió en la
Academia platónica.

En el 431, es decir, apenas cuatro años antes del nacimiento


de Platón y justo antes de la muerte de Pericles, (el gran legislador
de la democracia ateniense) comienza la guerra que tendrá como
resultado la derrota de Atenas frente a Esparta, y por consiguiente,
la pérdida de su hegemonía. Esparta acaba con la democracia e
impone a Atenas en el 404, un cruel gobierno oligárquico: el de
los Treinta Tiranos, del que formaron parte dos parientes de Platón:
Cármides y Critias, contrarios a la democracia. Al año siguiente
vuelve a instaurarse la democracia, aunque corrompida por la
demagogia, los abusos de poder y las venganzas. Es esta la
democracia que condena a Sócrates, el más justo de los hombres
según Platón

Fue este un hecho que marcaría su vida y su pensamiento


político tal como refleja su famosa Carta VII. La condena fue una de
las primeras acciones “ejemplares” de la democracia recién
restaurada, por ello quizás Platón se mostrará reacio en obras
como La República a esta forma de gobierno y buscó otras vías
alternativas para organizar el Estado.

Podemos decir que la política figuró entre las principales


preocupaciones de Platón, de hecho intentó implantar en Siracusa
(Sicilia) sus ideas políticas hasta en tres ocasiones distintas pero no
le fue posible. Tras su fracaso Platón se dedicó al estudio y a la
enseñanza, a la preparación de la elite que debería gobernar, pues no

46
en vano la base de la reforma platónica es la educación y la única
justificación de sus gobernantes el saber, en el sentido socrático que
identifica saber con virtud.

DESARROLLO

Frente a los sofistas, Platón pretende fundamentar la polis y sus


instituciones en el “orden eterno del ser”, en las Ideas eternas e
inmutables de Bien y Justicia, pretende organizar una sociedad
guiada por la sabiduría de quien las conoce y gobernada por la
justicia. En esa sociedad la condena a muerte de Sócrates no hubiera
sido posible.

Platón considera al hombre un ser social por naturaleza por eso


intenta establecer el Estado ideal. Platón piensa que el hombre solo
puede ser perfecto en un Estado perfecto y, a la inversa, un Estado
sólo puede ser perfecto si sus ciudadanos son virtuosos. Este será
uno de los objetivos de su filosofía: la ciudad ideal.

Un ciudad ideal es aquella en que cada uno

 es justo: vive las virtudes y el equilibrio entre ellas que es la


justicia,

 viviendo especialmente la virtud de la que tiene más necesidad


según su función (clase) social que son 3, cada una reflejo de
una parte del alma

 y vive la justicia originada en el equilibrio de las clases sociales


(cada realiza bien lo que tiene que realizar según la clase a la
que
pertenece),
sabiendo que
el bien común
está por
encima del
bien
individual

dirigidos por
unos gobernantes
justo (para lo que
han de ser sabios
por lo que la
forma de gobierno

47
mejor es la monarquía o aristocracia) que gobiernan mediante leyes
justas.

48
5.1. Organización de la sociedad: las clases sociales. La
correlación entre el alma y el estado.

Como para todos los griegos de esta etapa histórica, el hombre


sólo puede alcanzar la perfección dentro de la sociedad (ciudad
estado: polis).

La sociedad está dividida en tres clases sociales (productores,


guardianes, gobernantes) que derivan de las diversas necesidades
humanas (necesidades de comida, casa vestido; necesidades
defensivas y de orden interno; necesidad de gobernantes) y que son
reflejo de los tres elementos que constituyen al hombre desde el
punto de vista psicológico (elemento concupiscible, elemento
irascible, fogoso o colérico y elemento racional). La sociedad es
reflejo del hombre mismo. Las tres clases sociales se corresponden a
los tres elementos que constituyen al hombre desde el punto de vista
psicológico:

A) El elemento concupiscible es la tendencia que el hombre


tiene al bien sensible y es regulado por la virtud de la templanza. Las
necesidades materiales de alojamiento, alimento, vestido o calzado
son reflejo de ese elemento concupiscible y para su satisfacción
existe la clase inferior, los productores. Esta clase es la más
numerosa y está compuesta por los que se dedican a los oficios
materiales. Pueden tener bienes materiales, mujer, hijos, familia y
hogar propios.
En resumen, la clase de los productores se deriva de la
necesidad de satisfacer las necesidades materiales, reflejo del
elemento concupiscible. La virtud más importante para ellos será la
templanza o moderación.

B) El elemento fogoso o colérico es la tendencia a alcanzar lo


útil o beneficioso para el individuo o para la especie, cuando
conseguirlo es dificultoso y es regulado por la virtud de la fortaleza.
Las necesidades defensivas son reflejo de ese elemento. Se
corresponde con la clase de los guardianes. Su misión es velar por la
seguridad de la ciudad, tanto externa como interna, y su principal
virtud es el valor (la fortaleza). Los guardianes no mandan en la
sociedad, no la dirigen, aunque tengan un cierto poder. Éstos
obedecen a los gobernantes. La fuerza está sometida a la sabiduría.
Hay que darles una educación especial puesto que de entre los
mejores de ellos saldrán los que están destinados a ejercer después
las funciones de gobierno. Por este motivo han de ser también un
poco filósofos.

49
C) El elemento racional tiene por función el conocimiento. Debe
regirse por la virtud de la prudencia. Se corresponde con la clase de
los gobernantes cuyo fin es satisfacer la necesidad de gobierno que
tiene la sociedad mediante el ejercicio de la autoridad.

Recordemos que el alma racional tenía como función dirigir,


pensar... Y esta va ser también la característica principal en esta
clase social. Los gobernantes organizan a la sociedad y la dirigen
hacia el bien. La virtud propia de los gobernantes es la sabiduría (la
prudencia, el arte de dar consejos). Hay que conocer el bien, por eso,
los que tienen que gobernar son los filósofos, porque conocen el bien,
saben las cosas, conocen dónde están las ideas. Para cumplir toda
esta función tienen que tener una enseñanza especial. Su misión
consiste en legislar y velar por el cumplimiento de las leyes, organizar
la educación y administrar la ciudad. Han de ser prudentes y sabios.
Por este motivo han de ser filósofos.

Los estamentos son cerrados. La consecuencia que acarrea es la


prohibición de cambiar de clase social. Para que funcionen esas clases
cerradas, Platón, va dictando una serie de normas prácticas. Por
ejemplo: los gobernantes y los guardianes tienen que vivir en
régimen comunista, es decir, todo lo que se tiene es común, no existe
la propiedad privada. Se rigen por unas normas de tipo "comunista":
no han de tener bienes propios ni casa propia, vivirán de un sueldo
que les da la sociedad, no podrán acumular riquezas ni hacer
negocios. No tienen mujeres propias, siendo estas comunes para
todos. Los hijos serán entregados a la sociedad de modo que no
conocerán a sus padres. Sólo así se desligarán y se independizarán
de todo lo que pueda suponer un estorbo para el servicio a la
sociedad.

Para que los


estamentos funcionen de
manera cerrada tienen
que recibir una educación
especial desde pequeños,
para adquirir las
características que exija
la clase social a la que le
corresponde a cada uno.

Todo esto es lo
que propone Platón para
alcanzar la sociedad ideal, para que funcione bien. Es bastante

50
teórico, pero se ha aplicado en muchos sistemas (marxistas,
totalitarios... ).

5.2. El bien común y el totalitarismo político.

En esta sociedad ideal, cada una de las clases, cada uno de los
individuos está al servicio del bien común, incluidos también los
intereses lícitos y honestos. Esto lleva a Platón a defender una
postura que puede calificarse de totalitarista: el hombre es un
instrumento que ante todo y por encima de todo ha de cumplir su
función en beneficio de la sociedad. Si algo es bueno para la sociedad
el hombre ha de realizarlo. Con este concepto exagerado de Estado,
los bienes particulares de los individuos quedan sacrificados. Un
ejemplo concreto son las normas que rigen la vida de los guardianes
y los gobernantes. Llega a afirmar que los niños débiles han de ser
eliminados porque no van a poder servir bien a la sociedad.

El hombre se convierte en un medio para que la sociedad


funcione y este es el fin. Pero en realidad la sociedad es un medio
para que el hombre alcance su fin, su perfección humana y espiritual.

Apuesta Platón por un modelo de Estado en que los individuos


son conocedores de que la realización de la justicia sólo es posible
dentro de un Estado cuando cada uno contribuye a la unificación del
Estado y no a su desintegración, cumpliendo cada uno de la mejor
forma la tarea para la cual está mejor dotado según la clase social a
la que pertenece y en beneficio de los intereses de la colectividad que
están representados en las leyes del Estado.

Platón carece del concepto "dignidad humana" que aparecerá con


el cristianismo. Desde entonces el hombre no se considera un
instrumento, sino que tiene dignidad propia. No es lícito impedir que
un hombre disfrute de las cosas que le corresponden por su propia
dignidad humana: por ejemplo, el derecho a casarse y a tener una
familia. El Estado siempre ha de respetar lo que ahora llamamos
"derechos humanos" que nunca pueden ser conculcados.

5.3. La justicia: especialización y equilibrio de las clases


sociales.

La justicia social es el equilibrio entre las diversas clases


sociales.
En un estado perfecto han de existir las cuatro virtudes
cardinales: prudencia, fortaleza, templanza y justicia.
La prudencia la han de tener especialmente los gobernantes, la
fortaleza los guardianes y la templanza los productores. Pero por

51
encima de todas ellas debe existir una virtud general que las
comprende a todas. Esta es la virtud de la justicia. La justicia ha de
procurar que cada clase se mantenga dentro de sus límites,
ejerciendo sus funciones con corrección sin intervenir en las de los
demás. También ha de regular las relaciones de los individuos entre
sí y con el Estado.
Dice Platón que la sociedad, como todo organismo, marcha
correctamente cuando cada elemento particular funciona bien y está
al servicio del todo dejando en segundo lugar sus intereses
particulares. La justicia es, por tanto, el equilibrio entre las diversas
clases sociales. Con la justicia se consigue este orden entre las
partes, de modo que cada una cumpla su función en beneficio del
todo—la sociedad—; entonces se hace posible la felicidad de todos,
que es el fin de la sociedad.

5.4. Las formas de gobierno y los ciclos históricos


[Ampliación]

Las formas de gobierno o sistemas políticos que describe Platón


en la República, se suceden entre sí según un proceso cíclico. Son las
cinco siguientes:

a) La monarquía o aristocracia. Es la forma más perfecta de


gobierno. El mando es ejercido por uno o varios hombres eminentes,
que son los mejores desde el punto de vista moral e intelectual.
Rigen la ciudad conforme a la prudencia y con justicia. Es el gobierno
de los filósofos.
Si queremos que haya un estado justo, será necesario que
gobiernen los que mejor conocen lo que es la justicia, que son los
sabios. Además sabemos que el que conoce el bien, hará el bien;
además de sabio, será virtuoso.

El peligro de la aristocracia es que los sabios se dediquen a las


cosas teóricas y se olviden de lo práctico, de lo concreto para la
sociedad. En esta sociedad, cuando se olvida lo práctico, se va
creando un vacío de poder y entonces los guardianes imponen un
golpe de estado y se hacen con el poder. A esto lo llama Timocracia.

b) La timocracia. Por degeneración del anterior aparece el


gobierno de los más fuertes, de los guardianes, que se apoderan de
las riquezas y sustituyen a los anteriores en el gobierno de la ciudad.
En esta sociedad hay un orden y una disciplina, funciona bien, pero
es un orden sin fundamento porque no está dirigido por la sabiduría.
Este régimen no es el peor. Hay que tener en cuenta que los
guardianes son un poco filósofos. . El peligro es que uno se

52
acostumbre a la riqueza. Esto degenera en generaciones, es decir, un
padre puede ser rico pero respeta a los demás y no quiere más
dinero, pero al cabo del tiempo, la generación posterior a la del
padre, quizá quiera más y más dinero, por eso, se dice que degenera
en generaciones. Por lo tanto, en este gobierno mandan los ricos y
esto degenera en la Oligarquía.

c) La oligarquía. Es una
degeneración de la timocracia. La
ambición de riquezas da lugar a una
acumulación en manos de unos pocos
oligarcas. Su único criterio de gobierno
es ganar más dinero y esto demuestra
que no son sabios ni fuertes. Este tipo
de gobierno tiene un peligro: las
desigualdades sociales son mayores,
ya que unos serán más ricos y los
otros más pobres. Este hecho crea una
tensión social, crea conflictos. El
pueblo se harta y se llega a la
Democracia.

d) La democracia. Exterminados
los oligarcas, el pueblo se apodera del
gobierno. Impera entonces una libertad entendida como "hacer cada
uno lo que le da la gana". Los cargos por elección popular recaen en
manos de los menos dignos y preparados. Junto con la tiranía es la
peor forma de gobierno; en él no reina la justicia ni el orden.

e) La tiranía. En el desorden democrático acaba imponiéndose el


más audaz y, muchas veces, el más violento, que se erige en tirano y
acaba suprimiendo la libertad. Es el reino de la más completa
injusticia puesto que el tirano, hombre inmoral, domina la sociedad
guiado por las más bajas pasiones. Es la forma más degradada de
gobierno. (Si es caso que quien alcanza el poder es un hombre
virtuoso, habremos alcanzado una “monarquía”)

En un momento dado, la sociedad reacciona y vuelven al


gobierno de las personas recta y justas. Se constituye de nuevo la
monarquía o la aristocracia. Las cinco formas de gobierno constituyen
por tanto un proceso cíclico.

5.5. Autocrítica y pragmatismo político.

En su última obra, Las Leyes, Platón atenúa su idealismo y se


atiene más a la realidad. Destacan tres cambios fundamentales:

53
a) El Estado no ha de estar al capricho del soberano— aunque
este sea un filósofo—sino que este ha de gobernar de acuerdo a una
ley que está por encima de él.

b) Propone una forma de gobierno mixta entre la monarquía y la


democracia. El poder lo ejercen "37 guardianes de la ley elegidos por
voto popular, ayudados hay una asamblea popular ( para ayudar a
los legisladores ) compuesta por 460 miembros representantes a
partes iguales de las distintas clases sociales.

c) Desaparece el comunismo de mujeres siendo obligatorio el


casarse.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Desde un punto de vista general, es precisamente la crisis


política de Atenas y la muerte injusta de Sócrates lo que le convenci
de que solo la filosofía, que permite un conocimiento de lo
universalmente justo, puede ordenar un Estado conforme a la virtud.
Este sueño de realizar la virtud en el Estado le llevó tres veces a
Siracusa, donde tuvo que afrontar el fracaso.

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

La república platónica, con su rey-filósofo al frente, en tanto


que es una utopía ha influido en autores como Tomás Moro Francis
Bacon o los socialistas utópicos franceses.

También es razonable pensar que su división en clases de la


sociedad pudiera influir en la organización estamental de Europa
medieval y moderna.

Para abolición de la propiedad privada y la familia en las dos


clases sociales superiores podemos ver una relación con los
totalitarismos.

54
ARISTÓTELES

1. Contexto histórico-filosófico.

Aristóteles vive en el siglo IV a.C. (del año 384 al 322), período


en el que Grecia adquiere un gran desarrollo comercial y las tres
ciudades-estado más importantes (Esparta, Tebas y Atenas) se
encuentran en constante lucha por lograr la hegemonía en el mundo
helénico. Filipo II, aprovechándose de estas rivalidades, consigue
imponer el dominio de Macedonia, región situada al norte. Su hijo
Alejandro Magno le sucede en el trono a los 20 años de edad,
mantiene ese dominio sobre toda Grecia, y lleva a sus ejércitos por
Asia Menor, el norte de África, Mesopotamia, hasta llegar al río Indo.
Alejandro' introduce en Grecia un espíritu más abierto y cosmopolita,
y lleva la cultura helénica a lugares desconocidos hasta ese momento
para la cultura occidental.

Aristóteles nace en Estagira (Macedonia), pero pasa la mayor


parte de su vida en Atenas. A los 18 años ingresa en la Academia y
no la abandona hasta la muerte de Platón en el 347. Son años en los
que aprende las doctrinas platónicas y parece que las comparte
plenamente; por otro lado, su maestro admira y estima el gran
talento del joven discípulo. Solo después de abandonar la Academia,
pese a que Aristóteles siempre apreció mucho a Platón, se aparta
progresivamente de sus doctrinas, para dar lugar a una filosofía
propia. "Entre la amistad (Platón) y la verdad-se lee en la Ética a
Nicómaco-, que ambas me son queridas, es una obligación sagrada
dar preferencia a la verdad" (1096 a).

En el 348 se ausenta de Atenas, estableciéndose en la ciudad de


Assos (Asia Menor). Allí funda una escuela al estilo de la Academia
ateniense, y contrae matrimonio .con la sobrina del rey Hennías.

En el año 342 marcha a la corte del rey Filipo de Macedonia para


ocuparse de la educación de hijo Alejandro Magno, que por entonces
cuenta con 13 años. Es posible que Aristóteles le influyese en su
aspiración de lograr la unión de todos los griegos para dominar el
mundo, sin embargo no parece que compartiese la idea de Alejandro
de unir a griegos y persas en un plano de igualdad, ni la novedad que
implicaba el concepto de imperio respecto a la tradicional ciudad-
estado.

Terminada su tarea con Alejandro, regresa a Atenas en el año


335 y funda su propia escuela, a la que se le dio el nombre de Liceo,
debido a que se construyó dentro de un recinto dedicado a "Apolo
Likaios". Aristóteles organizó el Liceo contando con un amplio claustro
55
de profesores y una buena biblioteca; por las mañanas acudían los
discípulos, y las tardes se dedicaban a un público más amplio. Los
participantes en las actividades del Liceo se llamaron los
"peripatéticos", quizá porque, de la misma manera que anteriormente
ya hacían Sócrates y Platón, discutían y exponían sus doctrinas
paseando ("peripatos" significa galería o paseo).

A la muerte de Alejandro, se produce una reacción


antimacedónica en Atenas, por lo que tiene que autodesterrarse a la
isla de Eubea, donde muere al año siguiente. Se cuenta que dijo,
haciendo referencia a la muerte de Sócrates, que no quería que los
atenienses pecaran por segunda vez contra la Filosofía.

Las obras de Aristóteles se suelen clasificar en dos grupos: a)


escritos exotéricos, que son los preparados para la publicación y
dedicados al público en general, y b) los esotéricos o didácticos, que
provienen de las notas o apuntes tomados por los alumnos en las
escuelas de Assos y el Liceo; estos escritos no están por tanto
dirigidos al gran público.

Los escritos exotéricos coinciden con el período de la Academia y


están elaborados en forma de diálogo al estilo platónico, pero de ellos
apenas se conservan fragmentos. Los didácticos corresponden a un
período más amplio, que abarca desde algunos escritos de transición
procedentes de la ciudad de Assos hasta los numerosos escritos que
proceden del Liceo, y tienen ya un sello claramente aristotélico. Los
escritos didácticos fueron publicados tardíamente, en el 50 ó 60 a.C.
por Andrónico de Rodas.

El conjunto de las obras aristotélicas se conoce como el "corpus


aristotelicum" y se clasifica actualmente de la siguiente manera:

1. Escritos de Lógica: Categorías, Primeros y Segundos analíticos,


etc.
2. Escritos sobre Filosofía Primera: 14 libros de la Metafísica.
3. Escritos de Física y Biología: 8 libros de la Física, Sobre el cielo. 3
libros Sobre el alma, 9 libros de Historia de los animales etc.
4. Escritos de Ética y Política: Etica a Eudemo, Etica a Nicómaco, La
gran moral, Política, etc.
5. Escritos de Estética: 3 libros de la Retórica, 2 libros de la Poética,
etc.

Junto con Platón, no hay filósofo griego que haya tratado tantos
temas y que nos haya llegado más escritos. Se puede afirmar que
estamos ante una obra "enciclopédica", tanto por la extensión como
por la profundidad y claridad de su filosofía. Por otro lado, su

56
pensamiento se eleva a unas cotas tan altas que, en muchos
aspectos, aún no ha sido superado.

Se debe destacar su empeño en apartarse del dualismo


platónico, defendiendo la realidad de un solo mundo, y la
necesidad de la experiencia sensible para llegar luego al
conocimiento intelectual. En el mundo hay aspectos sensibles
e inteligibles, y en el hombre se encuentra una capacidad de
conocimiento sensible e intelectual.

Puede decirse que Aristóteles es el primero en hacer una especie


de "historia de la filosofía", que recoge y analiza los problemas y
opiniones de filósofos anteriores, para luego dar su propia visión;
también es el primero en exponer de modo ordenado una Lógica, que
ha permanecido hasta nuestros días prácticamente como él la dejó;
del mismo modo cabe atribuirle el mérito de ser el iniciador de la
Filosofía primera o Metafísica, y ser el primero que trata de modo
sistemático los temas relativos a la Filosofía de la Naturaleza, la
Biología, la Ética, etc.

El neoplatonismo y los primeros filósofos de la era cristiana


siguieron el platonismo, lo cual dio lugar a que sus escritos se
olvidaran, y a que solamente se conocieran sus escritos de Lógica;
sin embargo, fue recuperado en los siglos XII y XIII gracias a
traducciones del árabe y del original griego. A partir de ese momento,
entra de lleno en la escolástica y se convierte en cita obligada de toda
la filosofía posterior.

2. Obras

Las obras de Aristóteles se


suelen clasificar en dos grupos:
a) escritos exotéricos, que son
los preparados para la
publicación y dedicados al
público en general, y b) los
esotéricos o didácticos, que
provienen de las notas o
apuntes tomados por los
alumnos en las escuelas de Assos y el Liceo; estos escritos no están
por tanto dirigidos al gran público.

Los escritos exotéricos coinciden con el período de la Academia y


están elaborados en forma de diálogo al estilo platónico, pero de ellos

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apenas se conservan fragmentos. Los didácticos corresponden a un
período más amplio, que abarca desde algunos escritos de transición
procedentes de la ciudad de Assos hasta los numerosos escritos que
proceden del Liceo, y tienen ya un sello claramente aristotélico. Los
escritos didácticos fueron publicados tardíamente, en el 50 ó 60 a.C.
por Andrónico de Rodas.

El conjunto de las obras aristotélicas se conoce como el "corpus


aristotelicum" y se clasifica actualmente de la siguiente manera:

6. Escritos de Lógica: Categorías, Primeros y Segundos analíticos,


etc.
7. Escritos sobre Filosofía Primera: 14 libros de la Metafísica.
8. Escritos de Física y Biología: 8 libros de la Física, Sobre el cielo. 3
libros Sobre el alma, 9 libros de Historia de los animales etc.
9. Escritos de Ética y Política: Etica a Eudemo, Etica a Nicómaco, La
gran moral, Política, etc.
10. Escritos de Estética: 3 libros de la Retórica, 2 libros de la Poética,
etc.

Junto con Platón, no hay filósofo griego que haya tratado tantos
temas y que nos haya llegado más escritos. Se puede afirmar que
estamos ante una obra "enciclopédica", tanto por la extensión como
por la profundidad y claridad de su filosofía. Por otro lado, su
pensamiento se eleva a unas cotas tan altas que, en muchos
aspectos, aún no ha sido superado.

Se debe destacar su empeño en apartarse del dualismo


platónico, defendiendo la realidad de un solo mundo, y la
necesidad de la experiencia sensible para llegar luego al
conocimiento intelectual. En el mundo hay aspectos sensibles
e inteligibles, y en el hombre se encuentra una capacidad de
conocimiento sensible e intelectual.

Puede decirse que Aristóteles es el primero en hacer una especie


de "historia de la filosofía", que recoge y analiza los problemas y
opiniones de filósofos anteriores, para luego dar su propia visión;
también es el primero en exponer de modo ordenado una Lógica, que
ha permanecido hasta nuestros días prácticamente como él la dejó;
del mismo modo cabe atribuirle el mérito de ser el iniciador de la
Filosofía primera o Metafísica, y ser el primero que trata de modo
sistemático los temas relativos a la Filosofía de la Naturaleza, la
Biología, la Ética, etc.

El neoplatonismo y los primeros filósofos de la era cristiana


siguieron el platonismo, lo cual dio lugar a que sus escritos se

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olvidaran, y a que solamente se conocieran sus escritos de Lógica;
sin embargo, fue recuperado en los siglos XII y XIII gracias a
traducciones del árabe y del original griego. A partir de ese momento,
entra de lleno en la escolástica y se convierte en cita obligada de toda
la filosofía posterior.

2. Crítica a la teoría de las ideas de Platón: el


hilemorfismo

2.1. Conceptos previos

De forma muy somera, vamos a explicar la teoría hilemórfica de


Aristóteles que es la base para conocer cómo entiende el mundo y
cómo fundamenta la ciencia.

Aristóteles articulará su explicación de la realidad con base en las


nociones de sustancia y accidentes y de materia prima y forma
sustancial.

Su tuviéramos que hace un esquema –imperfecto por supuesto-


este podría quedar así:

a) todo ser del mundo (físico) está compuesto de


sustancia y accidentes.

La noción de sustancia se define como el modo de ser al que


compete existir en sí y por sí: es "en sí" porque no se sustenta "en
otro" sujeto, y es "por sí" porque no depende de otro en su
existencia. Cuando Aristóteles afirma que la sustancia es "por sí" no
quiere decir que existe necesariamente, o que se trata de algo
totalmente perfecto, porque todas las sustancias, a excepción del"
acto puro", son contingentes. La sustancia es el sustrato de los
accidentes, pues éstos dependen en su ser de la sustancia, que es lo
permanente cuando se producen cambios accidentales. La sustancia,
por su parte, nunca depende en su ser de los accidentes.

59
Aristóteles distingue entre sustancia primera y sustancia
segunda. La primera se refiere a la cosa real, que es
individual, es la cosa concreta: por ejemplo, Sócrates, este
gato, o este abedul. La segunda tiene un sentido lógico,
conceptual (no real), es el concepto universal (la Idea) que se
forma en la mente por la abstracción y se puede predicar de
los individuos: por ejemplo, el hombre, el animal, o el vegetal.
La sustancia segunda (el concepto) se extrae de la
sustancia primera, es decir, no existe realmente fuera de la
relación que se establece entre la cosa individual y la
inteligencia. Por tanto, sólo hay un mundo real (no dos como
defendía Platón) que contiene una pluralidad de sustancias
individuales o singulares. Los conceptos universales, las ideas,
sólo tienen una realidad mental, y un fundamento real en la
sustancia individual, en cuanto que es en acto, y por tanto, es
inteligible; no existen en el mundo de las Ideas como defendía
Platón. Para Aristóteles, la ciencia es posible y estudia las
esencias de las cosas, que son universales y estables; no hace
falta recurrir para afirmar la ciencia a la existencia de un
mundo de la Ideas.

Los accidentes son modificaciones que sobrevienen a la


sustancia, son algo real, pero en cuanto inhieren en la sustancia. A
diferencia de la sustancia, no existen en sí y por sí, sino en otro
sujeto, que es la sustancia u otro accidente, del que dependen.

b). Toda sustancia del mundo (físico) está compuesta de


materia y forma (teoría hilemórfica)

Hemos explicado lo que es la sustancia y los accidentes. El


siguiente paso es determinar la composición de la sustancia.

La sustancia consta de materia y de forma. La materia es aquello


de lo que está hecho algo. La forma es lo que hace que algo sea lo
que es. A esta explicación la llamamos teoría hilemórfica.

La materia prima (que será potencia respecto a la forma


sustancial) la describe Aristóteles como el sustrato de lo que están
hechas todas las cosas materiales (como veremos, no es una
sustancia, sino sujeto de todo 'cambio sustancial, es algo real y
eterno, pero no existe separada de la forma sustancial que la
actualiza). La forma sustancial (que es acto respecto a la materia
prima) es el acto de todo cuerpo físico, determina la
potencialidad de la materia y hace que cada cosa sea de una
determinada manera.

60
La forma sustancial es el elemento inteligible, es lo que
proporciona la esencia a la cosa; nos recuerda a las ideas platónicas,
pero no tiene una realidad subsistente y separada, sino que
constituye desde" dentro" (es inmanente) a la cosa material y
concreta.

Aristóteles habla de cuatro formas "primeras" que dan lugar a los


cuatro elementos de la naturaleza, y que a partir de ellos surgen
todos los demás compuestos; pero los cuatro elementos, que son
más simples, no se componen más que de materia prima y forma
sustancial.

Así pues, materia prima y forma sustancial no son


sustancias propiamente dichas, sino dos principios
intrínsecos, constitutivos de toda sustancia material.

Las Formas (sustanciales) serían equivalentes a las Ideas


de Platón, con la diferencia que para Aristóteles esas Formas
no estarían en un mundo aparte, donde el alma las habría
conocido antes del nacimiento, sino que serían abstraídas por
el entendimiento a partir del los entes de la experiencia
sensible.

2.2. Crítica a la teoría platónica de la Ideas: el


hilemorfismo.

Platón había propuesto la teoría de las Ideas para fundamentar


la posibilidad de la ciencia sin negar el cambio.
Para Aristóteles, en el mundo real hay cambio; pero la ciencia es
posible. El conocimiento intelectual se dirigirá a conocer la forma
substancial que es lo que hace que cada sustancia sea lo que es. Y
conociendo su forma sustancial conozco su esencia. La forma
sustancial es universal y necesaria, lo que hace que cada cosa tenga
una esencia determinada. Las solución platónica de los dos mundos,
un Mundo de las Ideas en donde estarían la Ideas (Esencias) de las
cosas y que serían objeto del conocimiento intelectual y un Mundo
sensible en donde se darían el cambio o movimiento, queda
superada.
Por otro lado, Aristóteles plantea que, aunque pudiéramos
(hipotéticamente) admitir que existen ideas como árbol o belleza, es
del todo es inadmisible que pudieran existir ideas como “más alto
que” (este árbol es más alto que aquel árbol) o fealdad.

También argumenta que no parece que se pueda admitir que la


esencia de una cosa o su forma sustancial (lo que le hace ser esa

61
cosa) y la cosa estén separadas. Aristóteles considera que la teoría de
las Ideas es imposible, ya que establece una separación entre el
mundo visible y el mundo inteligible, es decir, entre la sustancia y
aquello por lo que una sustancia es esa sustancia: su forma. Las
Ideas platónicas, en efecto, representan la esencia de las cosas, es
decir, aquello por lo que las cosas son lo que son. Las Ideas son las
causas de las cosas del mundo sensible ¿Cómo es posible que aquello
por lo que algo es lo que es no resida en el objeto, sino fuera de él?
¿Cómo es posible que aquello que hace que el hombre sea hombre,
la Idea de hombre, no resida en el hombre, sino que exista
independientemente de él? Platón explica la relación entre el Mundo
de las Ideas y las cosas mediante la teoría de la participación y la
teoría de la imitación. Pero, tal y como las concibe Platón, esas
teorías no son más que metáforas. Aristóteles resolverá el problema
de la causa del ser físico con su teoría de las cuatro causas (material,
formal, eficiente y final) que están dentro de este mundo.

Tampoco es capaz de explicar el movimiento de los seres, que


era uno de los motivos de la formulación; (recordemos que con la
teoría de las Ideas Platón intenta con su propuesta explicar la
permanencia y el cambio); ahora bien, esta teoría no ofrece ningún
elemento para explicar el movimiento, ya que siendo las Ideas
inmóviles e inmutables, si las cosas son una imitación de las ideas
habrían de ser también inmóviles e inmutables; pero si cambian ¿de
dónde procede ese cambio? Aristóteles lo solucionará diciendo que,
tomemos el cambio sustancial, hay un elemento que cambia (la
forma sustancial) y otro que permanece (la materia prima).

3. La ética o filosofía moral

Sócrates y Platón plantearon la moral como un saber que


encamina hacia una vida plena y feliz por medio de la sabiduría y la
virtud. Además, según la doctrina platónica, el Bien se encuentra en
el mundo de las ideas y la virtud supone un esfuerzo para dirigirse
a el.

Aristóteles siguió los pasos de su maestro, por lo que su moral se puede


caracterizar también como una búsqueda de la felicidad. Sin
embargo, en coherencia con su visión del ser humano y del mundo
físico, rechaz6 el recurso platónico a un mundo separado de ideas.

Al ocuparse del obrar humano, reflexionó sobre dos conceptos funda-


mentales:

n El bien. Lo entiende como fin de la conducta humana y en él

62
funda toda su reflexión sobre la moral; de ahí que su ética se
haya calificado de teleológica.

n La virtud. Es el camino que conduce al bien propio del hombre,


a la felicidad; por ello, la ética aristotélica se puede considerar
también como una ética de virtudes.

1. El bien y el fin último

El bien ya no es la idea suprema platónica. El bien depende de la ma-


nera de ser (esencia) de cada tipo de realidad. Como existe una plu-
ralidad de seres diferentes, también existe una gran variedad de
bienes. Cada uno de estos bienes se identifica con la perfección de
cada tipo de ente, por lo que es fin o termino de sus acciones, es
decir, causa final; de ahí que lo defina como aquello hacia lo que
las cosas tienden.

En el caso del ser humano,


existen diversos bienes que
ejercen un atractivo sobre el;
por ejemplo: los placeres del
cuerpo, que someten al hombre a
lo sensible; las riquezas, que son
solo medios, pero no fines, etc.

Ahora bien, ¿cuál es el bien que


es más propio del ser humano
por su manera de ser? El bien
supremo o fin último propio del
ser humano, para Aristóteles, es
aquel que se elige por sí mismo y
no es medio para otra cosa. El
hombre se hace bueno en la
medida en que aprende a
identificar este bien y trata de
alcanzarlo para lograr la
felicidad plena.

El auténtico bien supremo para el hombre, según Aristóteles, se en-


cuentra en el conocimiento teórico, al que denomina contemplación.
Este proviene de la facultad más alta del alma, el intelecto; en su
máximo grado, se ocupa de los objetos más elevados: el ser en
general y el acto puro, objeto de estudio de la Metafísica.

63
2. La naturaleza de la virtud
Al igual que Sócrates y Platón, Aristóteles estimó que la virtud es
algo que perfecciona al ser humano, lo hace bueno y lo encamina
hacia una vida feliz. Sin embargo, ofreció explicaciones más
precisas que ellos acerca de su naturaleza. La verdadera virtud se
define, según el, como un habito bueno adquirido, operativo y
voluntario.

 La virtud es un hábito, porque es una cualidad o disposición


estable que se asienta sobre alguna facultad del ser humano,
como la inteligencia, la prudencia, la fortaleza.
 Es un hábito adquirido, pues se obtiene por la constante
repetición de actos; no es algo, por lo tanto, con lo que se nace.
 Es un hábito operativo, ya que posibilita la adecuada realización
de los actos propios de la facultad que perfecciona. La virtud de la
prudencia, por ejemplo, favorece la adecuada realización de deter-
minados actos de la inteligencia; la virtud de la justicia facilita el
dar a cada uno lo suyo.
 Es un hábito voluntario, puesto que conlleva deliberación y elec-
ción, es decir, requiere la intervención del intelecto y la voluntad.
Siguiendo con el ejemplo anterior, la prudencia solo se ejercita
consciente y voluntariamente.

Para que haya virtud, según Aristóteles, se deben reunir tres


requisitos: que haya conocimiento (deliberación) del fin, decisión
(elección) de la voluntad acerca de los medios para alcanzarlo y una
actitud firme en el obrar. Esto se opone al intelectualismo socrático,
ya que el hombre no siempre se aparta del bien por ignorancia, sino
que, a veces, voluntariamente decide (elección) subordinar un bien
superior a otros bienes inferiores. El ser humano, por lo tanto, es
responsable de su propio carácter, ya que el mismo lo forma mediante los
hábitos que adquiere.
Clasificación de las virtudes
Éticas o morales Fortaleza, Perfeccionan la parte
templanza, justicia, apetitiva del alma
magnanimidad, (es decir, ayudan a
amistad, etc realizar bien los
actos de los apetitos
sensibles y de la
voluntad).
Dianoéticas o Arte y prudencia Perfecciona le
intelectuales intelecto práctico
Ciencia, Perfecciona le
entendimiento y intelecto teórico
sabiduría

64
Las virtudes éticas se definen como hábitos voluntarios que
consisten en un término medio entre dos extremos, el exceso y el
defecto, a la hora de actuar. Así, por ejemplo, serian vicios tanto el
exceso como el defecto en la comida.

El término medio no se entiende en un sentido matemático, sino en


relación con el ser humano y sus circunstancias, y se ha de
determinar tal como lo haría un hombre prudente. Además, término
medio no es lo mismo que mediocridad, porque la virtud etica con
respecto al bien es excelencia y plenitud.

Aristóteles describió numerosas virtudes eticas, entre las que sobre-


salen estas:
 La fortaleza. Constituye el medio entre los extremos de la cobardía
y la temeridad; consiste en vencer el temor ante el mal y el
sufrimiento.
 La templanza. Establece el justo medio entre la insensibilidad y la
intemperancia, moderando el deseo de placer.
 La justicia. Consiste en la obediencia a las leyes e instaura una
relación de igualdad con los demás ciudadanos. El filósofo distinguió
entre justicia legal —que relaciona al ciudadano con la polis—,
distributiva —que reparte proporcionalmente los bienes y las
cargas entre los ciudadanos— y conmutativa —que regula las
relaciones entre los individuos—. La justicia ha de ejercerse con
equidad, que es el hábito de interpretar y aplicar la ley respetando
la intención del legislador.
 La magnanimidad. Es el medio entre los extremos de la pequeñez
de ánimo y la vanidad que exagera el propio merito.

Las virtudes dianoéticas, según Aristóteles, conducen al fin último


y a la felicidad. De ellas, dos hacen bueno al intelecto práctico:
 El arte. Hace referencia a la producción de objetos (póiesis).
 La prudencia. Ayuda a realizar bien acciones que tienen un carácter
inmanente y cualifican a quien las realiza (praxis). Es reguladora
de las virtudes éticas, ya que es la razón del hombre prudente la
que determina el término medio virtuoso.

65
En relación con el intelecto teórico, surgen tres virtudes:
 La ciencia. Ayuda a razonar bien, de manera que favorece el conoci-
miento demostrativo de las cosas universales y necesarias.
 El entendimiento. Facilita conocer bien lo que es evidente, por lo
que encamina al conocimiento de los primeros principios.
 La sabiduría. Perfecciona el conocimiento de las cosas superiores
y divinas, de modo que constituye el culmen de la contemplación y
otorga la máxima felicidad.

66
67
Descartes y Kant
2
Contenido
El RENACIMIENTO Y LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA..............................................5

DESCARTES....................................................................................................8

BIOGRAFÍA , CONTEXTO SOCIOHISTÓRICO y OBRAS...........................................8

CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL RACIONALISMO.........................................11

LA FILOSOFÍA DE DESCARTES.........................................................................13

1. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO.......................................................................13

2. LA METAFISICA CARTESIANA: TEORÍA DE LAS TRES SUSTANCIAS...................18

3. EL DUALISMO ANTROPOLÓGICO..................................................................26

KANT...........................................................................................................30

1. ÉTICA.......................................................................................................30

2. LA POLÍTICA.............................................................................................34

3
4
El RENACIMIENTO Y LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA.

1. La transformación de la sociedad.

El Renacimiento es un vasto movimiento cultural que afectó a


todos los ámbitos de la sociedad europea (social, económico, político,
religioso, artístico…) desde el S. XIV en Italia y del S. XV al XVI en el
resto de Europa.

En 1453 tiene lugar la caída de Constantinopla, que obliga a


muchos intelectuales a emigrar a Italia. Estos intelectuales que dominan
el griego ayudan a conocer las obras de los clásicos haciéndolas
asequibles directamente.

En este período se consolidan los estados nacionales y las


monarquías absolutas. En estrecha relación con las nuevas formas
políticas se produce un notable crecimiento de la burguesía y del
capitalismo comercial.

Miguel Angel. Capilla Sixtina

5
En el terreno religioso, se produce la fragmentación de la unidad
religiosa europea con la aparición de las religiones cristianas no
católicas como resultado de la Reforma.

En el s. XV tienen lugar importantes descubrimientos y


perfeccionamientos técnicos como el desarrollo de la cartografía y
técnicas de navegación, descubrimiento de América, uso militar de la
pólvora, imprenta.

El desarrollo de la cartografía, las técnicas de navegación y la


brújula hacen posible la expansión marítima y comercial, el
descubrimiento de América y el acceso a zonas del globo hasta
entonces desconocidas. Cambia la visión tradicional de la tierra tanto en
cuanto a su forma geométrica como en lo referente a los pueblos que la
habitan.

La utilización de la pólvora con fines bélicos facilita el


fortalecimiento del poder real frente a la nobleza, cuyos castillos
resultan abatibles a golpe de cañón.

Descubrimiento de la imprenta (1448) facilita la expansión cultural.

2. El antropocentrismo

El antropocentrismo consiste, como la propia palabra indica, en una


revalorización del hombre. Se trata de una visión optimista del hombre
y sus posibilidades, considerándole el centro del universo. El centro de
reflexión se desplaza desde Dios (teocentrismo) al hombre. Con escasas
excepciones, no supuso una oposición a la visión cristiana de la vida y el
rechazo de Dios, más bien al contrario, la alabanza y ensalzamiento de
la criatura humana supone una mayor alabanza del Creador. En esta

6
línea se movieron los grandes humanistas como Erasmo de Rotterdam o
Tomás Moro. Los personajes del Renacimiento fueron polifacéticos,
cultivaban todos los campos del saber: eran al mismo tiempo pintores,
escultores, escritores, inventores, científicos…, como Leonardo da Vinci.

3.- La revolución científica.

Conocemos por revolución científica al nuevo paradigma o modelo


de conocer la naturaleza que se desarrolló en el renacimiento desde
Copérnico (S. XV) hasta Newton (S. XVII). Se caracteriza por el
desarrollo del método experimental que consta de los siguientes pasos:

1. Observación: consiste en la recogida de datos de los fenómenos


de la naturaleza, si es posible en forma numérica.

2. Elaboración de hipótesis: con los datos recogidos se aventuran


posibles explicaciones o hipótesis que den cuenta de sus
relaciones.

3. Experimentación: la hipótesis se comprueba un número indefinido


de veces. Si el fenómeno se da con poca frecuencia, se trata de
reproducirlo en el laboratorio.

4. Conversión en teoría: si la hipótesis se confirma se convierte en


teoría científica y es aceptada por la comunidad científica, siempre
que no sea contradicha por ningún fenómeno; si así fuese deberá
ser modificada.

Las consecuencias de la aplicación del método experimental fueron


espectaculares:

1. Se produjo un enorme desarrollo de


los descubrimientos e inventos científicos:
Copérnico propone el modelo heliocéntrico
del universo, Kepler descubre las órbitas
elípticas de los planetas, Galileo inventa el
telescopio propiciando grandes avances en
astronomía, Newton descubre la ley de la
gravitación universal…

2. El hombre conoce las leyes de la


naturaleza y se esfuerza por dominarla.

2. Aunque es un conocimiento más


superficial que el filosófico, que va a la raíz
última de las cosas, le gana en precisión y
coherencia. Esto hace que los filósofos
vuelvan la mirada hacia la ciencia y el
Johannes Kepler
7
método experimental, su avance arrollador y la unanimidad que
concitan les lleva a convertir el problema del método en el más
importante de la filosofía. Descartes (S.XVII) intentará aplicar el
método matemático a la filosofía y Kant (S.XVIII) hará lo mismo con el
de la física.

8
DESCARTES

A. BIOGRAFÍA , CONTEXTO SOCIOHISTÓRICO y


OBRAS

1. Biografía

Descartes es el primer gran filósofo de la Edad Moderna, así


como el iniciador de una de las dos corrientes fundamentales que la
caracterizan, el racionalismo. Nació en Francia, en la Haye, en 1596.
Recibió una educación esmerada en el colegio jesuita de la Fleche y se
licenció en Derecho por la universidad de Poitiers en l6l6. Tras un
período de estancia en el ejército y luego de continuos viajes, en 1625
establece su residencia en París, pero en 1629 se marcha a Holanda,
donde se instaló definitivamente. En 1649, por invitación de la reina
Cristina de Suecia, se trasladó a Estocolmo, y allí muere en 1650.

2. Contexto histórico

La filosofía de Descartes se desarrolla en una época de crisis,


como fue el siglo XVII. Esta crisis se manifiesta en el campo
demográfico con un descenso importante de la población, en el campo
económico con el inicio de un período de inestabilidad, en el campo
social con el estallido de múltiples revueltas de campesinos, que
protestan por la introducción de los impuestos reales, en el campo
político con la caída de la monarquía absoluta en Inglaterra (revolución
de 1642, que decapita al
rey Carlos I, y revolución
de 1688, que instaura
definitivamente la
monarquía
parlamentaria), y en el
campo ideológico con las
guerras de religión, la
más significativa de las
cuales fue la Guerra de
los Treinta Años en lo
que hoy es Alemania-
Resisten por ahora las
monarquías absolutas
continentales, sobre todo
Francia, con el reinado
Guerra de los 30 años del Rey Sol, aunque
tiene que soportar algún
9
episodio revolucionario, como la revuelta de la Fronda. El resultado de
rodo esto fue la aparición del hambre y las enfermedades,
especialmente la peste, que asoló a Europa.

La explicación de esta crisis se encuentra desde el campo


económico en el desarrollo de un capitalismo comercial demasiado
vinculado a la producción (si caía la producción y no se podía realizar el
intercambio comercial, se producía la crisis), desde el campo político en
el centralismo y uniformación del estado que pretende el absolutismo
monárquico, y desde el campo religioso en el esfuerzo de
recristianización que practicarán tanto los protestantes como los
católicos.

Por otra parte, el siglo XVII es el siglo de la manufactura, que es


un modo de producción de transición entre el feudalismo y el
capitalismo plenamente desarrollado. En un taller manufacturero el
proceso técnico de producción sigue siendo el mismo que en los talleres
artesanales de la época feudal, pero han cambiado las relaciones
sociales de producción, que son plenamente capitalistas (el obrero no es
propietario de la materia prima ni del producto manufacturado). Se
sigue produciendo con herramientas, no con máquinas, que es lo que
hace el capitalismo industrial, pero el trabajo está más organizado,
primero reuniendo en un solo taller a los obreros de una misma
especialidad, y luego estableciendo una división del trabajo, que exigía
que cada obrero o conjunto de obreros se especializara en una fase del
proceso de producción.
Para proteger la producción
propia, de cada estado, surge la
teoría económica llamada
"mercantilismo". Para ésta la
riqueza de una nación reside en la
cantidad de oro y plata que puede
atesorar. Y esto se consigue
potenciando la exportación de
productos propios y dificultando la
importación de productos de fuera.

3. Contexto cultural

Desde el punto de vista


Lutero cultural el siglo XVII sufre las
consecuencias de la reforma
protestante. Aunque Lutero vivió en la primera mitad del siglo XVI. la
reforma luterana no participa de los ideales del Renacimiento. Lulero no
cree en la libertad y la dignidad humana, ni el mundo es algo bello y
placentero. Tiene una concepción voluntarista de Dios, según la cual el
hombre por sus propios medios no es capaz de elegir el bien, ni
tampoco puede evitar el mal. La voluntad humana está viciada por el
10
pecado original. La teología luterana exalta los elementos negativos del
hombre, su debilidad, su flaqueza, su ignorancia. La razón humana
nada puede sin la ayuda divina. La salvación humana no depende del
hombre ni de sus obras, sino de Dios. El optimismo renacentista se
sustituye por el pesimismo, especialmente en las áreas protestantes.

Para Lutero, las Sagradas Escrituras son la fuente principal de


información para el cristiano, y deben leerse sin ningún intermediario.
Sólo vale la interpretación personal. Es la teoría del "libre examen". La
reacción católica se hizo esperar. La reacción en defensa de la ortodoxia
se conoce como Contrarreforma. Durante todo el siglo XVII, con una
fuerte cristianización por ambos bandos (Reforma y Contrarreforma) la
población europea vivía inmersa en un cristianismo comprometido.

Otro elemento cultural relevante es el Barroco. Frente al


equilibrio y a la armonía renacentista, el Barroco exalta el exceso y la
desmesura. Los edificios se hacen más dinámicos curvando sus líneas,
las imágenes adoptan posturas forzadas y la pintura resalta el contraste
decolores. Todo sucede como si no hubiera orden ni necesidad. Todo es
cambio, mutación; no hay nada estable. La realidad se reduce a
apariencia, no hay esencia; o esa esencia está oculta, no se ve. La vida
se representa como un sueño o como un teatro, pero no como un sueño
placentero, ni como un teatro alegre, sino como una pesadilla o una
gran farsa. ¿Influyó el Barroco en Descartes? Algunos piensan que sí,
haciéndole desconfiar del conocimiento sensible, que es simple
apariencia. Como los sentidos nos engañan con frecuencia, es necesario
construir un conocimiento basado en la razón y en las leyes de la razón,
que es la única capaz de penetrar en la estructura profunda de la
realidad, o sea, su esencia.

Además del Barroco hay otra corriente artística y literaria


que debe tenerse en cuenta. No influye en Descartes, porque empieza a
desarrollarse a partir de la segunda mitad del XVII, y Descartes ya ha
muerto. Más bien es Descartes quien influye en ella- Se traía del
neoclasicismo. El Barroco muestra la crisis con sus distorsiones y
excesos; el neoclasicismo la intenta dominar por la imposición de una
ley y un orden racional, que era el que buscaba Descartes. Frente a la
desmesura del Barroco, el neoclasicismo establece el orden, la claridad
y la sencillez como formas de organizar la variedad de las cosas,
aunque sea un orden impuesto y una claridad y sencillez pensadas, no
naturales

Un último elemento cultural, importantísimo, es la revolución


científica, que ya hemos estudiado.

11
4. Las obras de Descartes

Características generales

* Escribe bien y de manera sencilla;


* Afán divulgador: que lleguen al público;
* Es uno de los primeros pensadores que escribe obras científicas en
lengua vernácula ( que no sea latín).

Las obras son:

 1.628: “Reglas para la dirección del ingenio“ ( tratado de


metodología científica );
 1.630: “Tratado del Mundo“ ( obra de Física );
 1.633: “Dióptica“ ( expone la refracción de la luz );
 1.636: “ Meteoros “ ( estudio de fenómenos naturales como el
arco iris...); “Geometría“ ( aparece, reforma y sienta las bases
de geometría analítica );
 1.637: “Discurso del método para conducir bien la razón y
buscar la verdad en las ciencias “
 ( expone el método de la ciencia universal );
 1.639: “ Meditaciones metafísicas “ y “ Respuestas “ ( mati-
zaciones al libro anterior );
 1.641: “ Meditaciones de la filosofía primera en la que se da
muestra de la existencia de Dios y de la inmortalidad del alma “
y “ Respuesta a Regius “;
 1.649: “ Tratado de las pasiones “ ( psicología ).

CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL RACIONALISMO


El racionalismo es una de las corrientes
filosóficas, junto con el empirismo, que
trataremos más adelante, más significativas
del siglo XVII. Se caracteriza por propugnar la
supremacía de la razón sobre el conocimiento
sensible. Los rasgos principales de este
movimiento son los siguientes:
1. Consideración de la razón como la
única fuente válida de conocimiento.
Entre los racionalistas se produce una
tendencia a rechazar el criterio de
autoridad y a defender la autosuficiencia
de la razón.
Ideas Innatas

12
2. Infravaloración del conocimiento sensible. Para los
racionalistas los sentidos son engañosos. El conocimiento sensible
no puede fundamentar, pues, un conocimiento universalmente
válido, es decir, un conocimiento científico.
3. Afirmación de que el conocimiento puede ser construido
deductivamente a partir de unos primeros principios.
4. Afirmación de la existencia de las ideas innatas, verdades
fundamentales que se hallan potencialmente en el entendimiento,
que surgen gracias a determinadas experiencias y a partir de las
cuales la razón obtiene todas las demás verdades por deducción.
Según los racionalistas, las afirmaciones indiscutiblemente
verdaderas que actúan como punto de partida y a partir de las
cuales se obtienen nuevas afirmaciones igualmente verdaderas no
se obtienen a partir de la información que nos aportan los sentidos
(ya que los sentidos no son una fuente fiable) ni tampoco se
obtienen a partir de lo que otros filósofos han afirmado (la tradición
filosófica tampoco es una fuente fiable de conocimiento). Esas
afirmaciones que constituyen el punto de arranque para la
aplicación del método deductivo a la Filosofía son conocimientos
innatos que la razón posee por sí misma en el sentido de que la
razón, por sí sola, es capaz de descubrir y elaborar.
5. Aspiración de crear una ciencia única, universal y necesaria. La
razón humana es siempre una y la misma, por lo que la ciencia
también debe ser una, aunque los objetos a los que se aplique
sean muy diversos. El racionalismo adopta las matemáticas como
modelo de ciencia.
6. Consideración de la deducción y, más aún, de la intuición
intelectual de la ideas y principios innatos como los métodos
más adecuados para el ejercicio del pensamiento. Según los
filósofos racionalistas, para que la Filosofía alcance su objetivo de
construir una concepción verdadera de la realidad ha de utilizar el
método deductivo propio de la Lógica y de las Matemáticas. Dicho
método consiste en partir de una serie de afirmaciones totalmente
ciertas e indiscutiblemente verdaderas y deducir a partir de ellas
nuevas afirmaciones que también serán totalmente ciertas e
indiscutiblemente verdaderas.
7. Defensa de la racionalidad del mundo. Todo lo que sucede en el
mundo, todo lo que compone la realidad tiene una justificación que
la razón puede llegar a conocer.

13
LA FILOSOFÍA DE DESCARTES

1. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSOFICO

La vida de Descartes se enmarca en los siglos XVI-XVII (1596 –


1650), época de los grades cismas religiosos (luteranismo, calvinismo,
anglicanismo). La Guerra de los 30 años supuso para Alemania la
división interna y el empobrecimiento; para España el esfuerzo
socioeconómico le llevó a dejar de ser la primera potencia europea. El
relevo es tomado por Francia al mando Luis XIV desde 1643 a 1715,
monarca absoluto donde lo hubiere que favorecía el desarrollo de
políticas económicas mercantilistas, modernizando la Administración
pública y el ejército.

La crisis de la escolástica, el derrumbe del sentir geocéntrico, la


caída de la física aristotélica son el marco con el que se encuentra
Descartes. Mientras la nueva ciencia avanza (Galileo y el método
científico experimental) la filosofía sigue enredada en los mismos
problemas, dando soluciones contrapuestas y sin avanzar. Entiende
Descartes que el problema es el método de pensamiento.

El marco filosófico de Descartes viene determinado por la filosofía


escolástica, que estudió en su juventud con los jesuitas, y por
el escepticismo de Montaigne. así como por su intercambio. Descartes
rechaza el argumento de autoridad escolástico, pero no acepta los ar-
gumentos escépticos, que socavan los cimientos de la religión y de la
filosofía, y trata de encontrar una certeza indubitable para situarla en la
base del conocimiento.

Los racionalistas, encabezados por Descartes, valoran las


matemáticas por su aportación a la nueva ciencia y proponen una
interpretación mecanicista de la naturaleza. Junto a ello, buscan un
método fiable, parecido al de la matemática, que garantice un avance
seguro del conocimiento.

En Descartes tenemos el comienzo del Racionalismo, que andando


el tiempo encaminó la filosofía moderna hacia el idealismo y
subjetivismo.

14
DESARROLLO

Comienza su andadura filosófica partiendo de la idea de que el


conocimiento que poseía hasta entonces, que le habían sido
transmitido, no le garantizaba certezas y que ni siquiera merecía la
pena tratar de reformarlo sino que era mejor derribarlo por completo y
edificarlo de nuevo.

Y esto es lo que se propone hacer: Llegar a la verdad


estructurando un sistema de proposiciones evidentes e
indudables basándose únicamente en la razón. Y puesto que la
razón es única, la ciencia, la sabiduría humana también lo será, así lo
simboliza mediante la imagen de un árbol cuyas raíces son la
metafísica, el tronco la física y las ramas serían las ciencias prácticas
(medicina, mecánica, ética.). Se pregunta por qué las ciencias, en
especial las matemáticas son tan fructíferas mientras que la filosofía
parece llevar siglos estancada, a su parecer, la respuesta está en que
carece de un buen método.

Lo primero que debe hacer es, pues, crear un método que le


garantice certezas, ha de ser un método sencillo, con pocas reglas y
fáciles de seguir, (se inspira en el método de la escuela de Padua, como
Galileo, y en las matemáticas, pero trata de hacerlo más sencillo y
centrándose en el funcionamiento de la razón), comienza investigando
el funcionamiento de la razón y encuentra dos mecanismo mentales,
a saber:

 La intuición: es una especie de “luz natural”, que ilumina


nuestra razón y permite captar sin error ideas simples.

 La deducción: permite establecer relaciones entre ideas simples,


es todo aquello que se concluye necesariamente de verdades ya
conocidas con certeza.

A partir de aquí Descartes propone las siguientes reglas del método.

Pasos o reglas del método:


La primera regla se refiere a la intuición, la otras tres afectan a la
deducción.

- Regla de la evidencia: solo deben admitirse como ciertas aquellas


ideas que se presenten a la mente tan claras y distintas que no
quepa ninguna duda.

- Regla del análisis: Se dividirá lo complejo en tantas partes simples


como sea posible para que pueda recaer en ellas la evidencia.

15
- Regla de la síntesis: Partiendo de lo simple, de lo vidente,
rehacemos el camino hasta llegar a lo complejo, deduciendo a partir
de las ideas simples el resto de las proposiciones.

- Regla de la revisión: ordena hacer enumeración, y repaso de los


pasos que se han ido dando para asegurarnos que no hay lagunas y
no ha habido precipitación.

El tema del conocimiento, es decir, el análisis de nuestra capacidad


de conocer para entender en qué consiste, su funcionamiento y sus
límites, es fundamental en Descartes.

A la pregunta ¿qué es el conocimiento? Descartes responde que el


conocimiento es la representación en la mente humana de lo que
se da fuera de ella. Lo que representa a las cosas en la mente son las
ideas. Idea es, pues, una imagen o representación mental de
algo que está fuera de ella. (En cuanto que todas son
representaciones mentales son todas iguales, pero en cuanto a su
contenido unas poseen más realidad objetiva que otras)

Sobre las ideas se plantea entonces otra cuestión: ¿Qué clases de


ideas hay? Según su origen dice Descartes, podemos distinguir entre
ideas innatas: son aquellas que se dan en el entendimiento, aquellas
“nacidas conmigo”, sí nos proporcionan certeza, (Las existencia de
ideas innatas es básica en el racionalismo pues constituyen el punto de
partida del conocimiento). Ideas adventicias: son las venidas de
fuera, a través de los sentidos y por ello tienen escasa fiabilidad. Ideas
facticias: Inventadas por uno mismo y por tanto engañosas.

Si atendemos a cómo se presentan al sujeto que conoce podemos


distinguir entre ideas claras y oscuras (claras serán aquellas que se
imponen simplemente con su presencia a una mente atenta) e ideas
distintas o confusas (distinta es aquella ideas que no puede
confundirse con ninguna otra).

Como hemos dicho al principio, su intención era reedificar todo el


edificio del saber de forma que nos garantizase certezas, crear una
nueva filosofía que elevara el espíritu humano hasta la perfección. Y
para ello debía derruir todo el conocimiento anterior, que era según
él un edificio en ruinas. La manera de llevarlo a cabo será a través de la
duda metódica.

La duda en Descartes es metódica, es decir, un modo de


eliminar provisionalmente todo conocimiento anterior. No es una duda
escéptica, pues Descartes no niega la posibilidad de conocer la verdad,
se trata simplemente de negar todo conocimiento hasta que no alcance
de el una certeza absoluta. Es una duda universal, pues afecta a todo

16
tipo de conocimiento y es teorética pues afecta solo a las ideas, no a la
acción, el hombre no puede dejar de vivir y de ser moral, por ejemplo.

Las razones por las que Descartes dice que le está permitido dudar
son:
 la falacia de los sentidos, los sentidos me han engañado
alguna vez, por lo tanto ¿por qué fiarse siempre de quien en
alguna ocasión me ha engañado? Con este argumento puede
dudar de que las cosas sean tal y como las percibimos.

 Sin embargo dudar de que


la realidad sea tal y como la
percibimos no nos permita
dudar de la existencia
misma de la realidad, para
ello esgrime el argumento
de la dificultad para, en
ocasiones, distinguir la
vigilia del sueño: en
alguna ocasión el sueño es
tan vívido, aparece tan
intenso y real, que nos
parece que es la auténtica realidad; es verdad que esto no ocurre
muy a menudo, pero a pesar de la improbabilidad de que ocurra,
esto me aleja de la certeza. Con este argumento elimina la
creencia de que la realidad extramental existe incluido su propio
cuerpo, pues podría estar engañado en su conciencia y ser tan
incierto como un sueño.

 ¿Pero cómo dudar de las verdades más simples de las


matemáticas, pues esté yo dormido o despierto los ángulos de un
triángulo siempre sumarán 180 grados? Introduce entonces la
hipótesis de un supuesto genio maligno, un ser tan engañador
como poderoso que ha usado toda su inteligencia en engañarme.
Esta última hipótesis le permite mantener la duda universal.

Dice Descartes al comienzo de la segunda meditación que en ese


momento había caído en aguas muy profundas, que dudaba de todo: de
sus sensaciones, de la existencia del mundo externo e incluso de las
verdades que hasta entonces había admitido, pensaba entonces que
todo era falso; y estando en esta situación surgió como una iluminación
la primera y radical certeza, tal como lo expone en el Discurso de
método, pues cayó en la cuenta de que mientras pensaba que todo era
falso, mientras dudaba de todo había una verdad que no podía negar ni
el mayor de los escépticos y era que estaba dudando, que estaba
pensando, que él existía al menos como cosa que piensa: “cogito
ergo sum”, pienso luego existo. (Se puede ver la influencia de San

17
Agustín: la existencia del yo a partir de la duda en sus argumentaciones
contra los escépticos). Y que esta era una verdad que se le presentaba
a la mente de forma tan clara y tan distinta que:

a) Había encontrado el primer principio


de la filosofía que andaba buscando.

b) Había encontrado un modelo


clarísimo del criterio de evidencia:
no admitiría como evidente nada
que no se presentase a la mente de
forma tan clara y distinta como el
cogito ergo sum.

En este momento se encuentra


Descartes en un solipsismo del que
debe salir, pues solo puede afirmar
que existe el yo que piensa y el contenido de su pensamiento.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

La teoría del conocimiento es clave en el conjunto de la filosofía


cartesiana ya que en ella Descartes intenta superar el escepticismo y
dar un fundamento fuerte y seguro a su conocimiento. Su método –la
duda metódica- le lleva a encontrar una primera idea evidente, clara y
distinta, el “cogito ergo sum”, que le permitirá transitar hasta la
afirmación de la existencia de Dios y del mundo.

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

Puestos en relación a Descartes con Platón, encontramos que ambos


dos son autores que defienden que el conocimiento es innato, aunque
para Platón eso significa que las ideas las conoce mi alma desde antes
de estar unida al cuerpo (anámnesis), mientras que para Descartes
significa que las ideas verdaderas son connaturales a mi Razón, y por
tanto por el mero hecho de usarla, van a surgir en mi entendimiento.

Ambos dos son autores que podríamos calificar de “idealistas”, dado


que reservan a éstas el más alto grado de veracidad y certeza, entre los
distintos tipos de conocimiento que analizan. Pero la concepción de
“idea” que nos presentan es completamente diferente, sobre todo
18
porque para Platón las Ideas, o formas, tienen una “realidad separada”,
una existencia real fuera de mi –de hecho, considera que son más
reales que lo material-, mientras que para Descartes son,
fundamentalmente, contenido mental, están en mi pensamiento.

Ambos dos son autores “racionalistas” porque sostienen que es


mediante la razón, y no los sentidos, que vamos a alcanzar el
conocimiento verdadero, pero de nuevo tenemos que destacar sus
diferencias, porque para Platón, el conocimiento es recuerdo, que está
enlazado con su versión del innatismo de las ideas, mientras que para
Descartes es razonamiento.

Descartes se inscribe dentro de la corriente racionalista junto a


Leibniz, Spinosa y Pascal, quienes consideran que partiendo de la razón
y sus ideas innatas y usando el método deductivo se puede alcanzar el
conocimiento completo de la realidad, se trata de una razón dogmática.
Por otra parte la demostración del “yo” Como “cosa que piensa” abrirá
el camino al idealismo.

Por otro lado, es evidente la contraposición de su pensamiento al


de los empiristas que defendían que la experiencia es la única fuente
válida de conocimiento.

En el siglo XVIII Kant ,tratará de superar el racionalismo y del


empirismo afirmando que todo conocimiento parte de la experiencia
pero no todo procede de ella ya que tanto la sensibilidad como el
entendimiento aplican sus condiciones a priori al conocer.

2. LA METAFISICA CARTESIANA: LA TEORÍA DE LAS


TRES SUSTANCIAS

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

René Descartes, filósofo francés del siglo XVII (1596 – 1650). Se le


ha considerado el padre de la filosofía moderna, iniciador de la corriente
denominada racionalismo y de la actitud filosófica moderna llamada
idealismo. Las obras cartesianas de mayor relieve son: Discurso del
Método , Meditaciones metafísicas, Reglas para la dirección del Espíritu
y Principios de Filosofía.

Descartes coincide con Bacon y Galileo en la necesidad de


elaborar un buen método para dirigir bien la razón y alcanzar el
conocimiento de la realidad y puesto que cree que el éxito de las
matemáticas está en su método deductivo este será el elegido en su
búsqueda de las certezas. Por otro lado le influye el desarrollo del
escepticismo de la época representado sobre todo por Montaigne,
19
aunque la duda cartesiana previa a la demostración de la existencia de
las sustancia es una duda exclusivamente “metódica”. Se le llegó a
acusar de plagiar la introducción de Francisco Sánchez “el
escéptico” en su obra “Que nada se sabe” donde afirma que es
necesario examinar cualquier realidad antes de tenerla como tal,
sometiendo los datos de la experiencia al análisis y crítica del juicio.
Personalmente fue Beeckman, quien estimula su interés por las
matemáticas y la física. Es un filósofo cristiano pero no alineado con la
tradición aristotélico-tomista.

DESARROLLO

Descartes
compara el
saber humano
con «un árbol
cuyas raíces
son la
Metafísica, el
tronco es la
Física y las
ramas que
parten de ese
tronco son
todas las
demás
ciencias». La
metáfora del
árbol sugiere, por un lado, la unidad de todas las ciencias, pues por
diversos que sean sus objetos todas son producto de la misma
facultad racional del hombre o ‘buen sentido’; y, por otro lado, que
la Metafísica es la ciencia fundamental, pues contiene las ideas
primeras y evidentes acerca del Ser que han de servir de punto de
partida y fundamento a las demás ciencias.
Pues bien, lo primero que debe hacer la Metafísica es establecer
qué tipo de realidades primeras o sustancias existen. El término
sustancia, para Descartes, significa una realidad que no necesita de
ninguna otra para existir y que existe de modo invariable. En sentido
estricto, la idea de sustancia sólo es aplicable a Dios, pues sólo Él,
dada su absoluta perfección, no necesita de ninguna otra realidad para
existir. Pero, en sentido amplio, el alma (que es pensamiento
inmaterial) y la materia (que siempre ocupa espacio) son también
sustancias porque existen independientes una de la otra: el alma no
necesita materia alguna para existir y la materia puede existir sin
alma ninguna.

20
La Metafísica cartesiana va a sostener que hay tres clases de
sustancias:
 Una sustancia espiritual infinita: Dios (res infinita)
 Dos sustancias finitas: Alma (res cogitans) y Materia (res
extensa)

La existencia del yo y su naturaleza

Descartes ha planteado, en el tema del conocimiento, la dudad


metódica que le ha permitido establecer una duda teorética
universal, duda pues de todo tipo de conocimiento. De esta duda
sale con la primera verdad indudable, clara y distinta a la mente,
una intuición intelectual: el “cógito, ergo sum”. Si seguimos su
razonamiento nos encontramos con que: pensando que todo era falso,
dudando de todo encontró una verdad evidente y es que
pensaba, que dudaba, negarlo sería una contradicción, y es evidente
que si pensaba, existía, al menos como “cosa” que piensa: “Pienso,
luego existo”. (Influencia de San Agustín – dudo, luego soy- en sus
argumentos contra los escépticos).

Así pues, el yo pensante existe, pues como manda la tradición,


toda actividad (pensar) necesita un sujeto que la realice (el yo). Y ¿Cuál
es la naturaleza del yo? ¿Cuál es su atributo?: el pensamiento.
Entendemos pensar en un sentido amplio: pensar, dudar, reflexionar
juzgar…, este pensamiento o yo es una realidad (o sustancia) no
física. Descartes lo define como sustancia finita pensante. Analiza
en este momento Descartes el contenido del pensamiento y encuentra
tres tipos de ideas diferentes: las ideas adventicias: provienen de la
experiencia, tanto externa, nos informan de la realidades que
supuestamente existen en el mundo. Y de la experiencia interna
(hambre, sed, calor, apetitos, deseos, pasiones) que nos inclinan a
pensar que tenemos un cuerpo del que provienen. Ideas facticias:
creadas por el sujeto como combinación de ideas adventicias (por
ejemplo, un caballo alado) e ideas innatas: son aquellas que el
pensamiento posee y que no provienen de la experiencia
externa, ni resultan de la combinación de ideas. Según Descartes
estas ideas son las de: pensamiento, mundo y Dios. Pero hasta este
momento, solo podemos decir que son ideas no hay nada que nos
indique que tengan una realidad fuera del pensamiento.

La existencia de Dios y su naturaleza

Descartes ya tiene una idea evidente desde la cual empezar a


construir: el “cogito ergo sum”, que le lleva a afirmar la existencia de
un yo pensante. Pero aún no se puede afirmar nada cierto acerca del
mundo exterior, porque aunque tuviera la idea de mundo exterior,
¿cómo sé que existe un mundo exterior y que no es una idea falsa?

21
No se puede saltar del “yo “al mundo exterior sin demostrar la
existencia de Dios y descubrir cómo es su esencia y saber que no es
posible que nos engañe. Este Dios veraz es el que puede garantizaz la
veracidad de las ideas en relación al mundo exterior.

Este orden ilógico (yo-Dios-el


mundo) se debe a que la filosofía
cartesiana está hecha a partir de la
conciencia. ¿Cómo demuestra la
existencia y la esencia de Dios? Lo
tiene complicado, porque no puede
contar con nada del mundo material
para ello, pues no hay nada evidente
en el mundo exterior. Por eso, tendrá
que demostrarlo a partir del
pensamiento, de la conciencia.

Descartes desarrolla la
demostración de la existencia de Dios
en tres pruebas. Las dos primeras
aparecen en el “Discurso del método”
y la tercera en la “Meditaciones
metafísicas” (aunque también es mencionado en el “Discurso del
Método”).

1. Tenemos la idea de “ser (es) más perfecto” porque me doy cuenta


que es más perfecto conocer que dudar. ¿De dónde procede esa idea ?
No de mí, porque la idea “más perfecto” no puede proceder de lo menos
perfecto. Por tanto, la causa de la idea de “más perfecto”, “sólo
quedaba que hubiese sido puesta en mí por una naturaleza
verdaderamente más perfecta que yo soy, y poseedora inclusive de
todas las perfecciones de que yo pudiera tener idea; esto es, para
explicarlo en una palabra, por Dios.

2. Soy imperfecto, puesto que dudo. La poca perfección que poseo no


proviene de mí; yo no me doy la perfección, pues si fuera capaz de
darme una perfección, me habría dado todas las perfecciones que
pienso. Dependo, por tanto, de una causa que posee por sí misma la
perfección.

3. Argumento ontológico (nombre dado por Kant a un cierto tipo de


argumentos de distintos autores, pero semejantes): “nosotros tenemos
la idea de un ser perfecto, el ser que tiene todas las perfecciones. La
existencia es una perfección, es más, es la primera de las perfecciones.
Por tanto, el ser perfecto en el que pienso, necesariamente existe. Al
pensar en Dios, me doy cuenta de que existe, por la perfección que
tiene, ya que si no existiese, no sería perfecto“.

22
De este modo, queda demostrado para Descartes que Dios existe
como un ser que contiene todas las perfecciones. Ahora bien, ¿cómo es
Dios? Aparte de su existencia, ¿cuál es su esencia y sus características?
Esas características salen del mero hecho de que Dios es un Ser
perfecto: Dios tendrá todas las características que supongan perfección,
y no tendrá aquellas que supongan imperfección (esto lo deduce
Descartes de su existencia). Esas características, que no suponen en
absoluto imperfección (puesto que Dios no puede tener nada
imperfecto), son lo que llamamos atributos divinos: Dios es bueno
(bondad), omnisciente (sabiduría), todopoderoso, infinito, causa de
todo, veraz.... sólo se puede predicar lo positivo en grado máximo y no
lo negativo (puesto que supone limitación).

Descartes se interesa, sobre todo, por la causalidad divina y la


veracidad divina:

Causalidad divina: es infinita. Dios es causa de todo: de sí mismo –su


esencia causa su existencia-, del mundo con sus leyes y de las ideas
innatas. Esto es así porque si existiera algo que antes no hubiera estado
en Dios, este ya no sería infinito.

Veracidad divina: La perfección de Dios excluye el engaño. Por tanto las


verdades eternas que Dios pone en mi mente son verdaderas y
fundamentan el conocimiento verdadero

[No obstante, se critica en toda la historia del pensamiento a Descartes


por esta argumentación, ya que en ella hay un círculo vicioso, un
engaño: Descartes, para demostrar la existencia de Dios, parte –como
hemos visto- de que tengo en mi la idea de perfección; pero resulta que
lo que garantiza que esa idea es verdadera es la existencia de un Dios
veraz, que es precisamente lo que queremos demostrar. Siendo esta
demostración inválida, la filosofía de Descartes está encerrado en la
conciencia.]

La existencia del mundo y su naturaleza

Tenemos ya dos evidencias: Res cogitans (yo) y res infinita


(Dios). Siendo Dios veraz podré afirmar la existencia del mundo si
encuentro en mí alguna idea evidente, clara y distinta, acerca del
mundo exterior (res extensa).

Descartes busca algo que resulte inmediato, intuitivo siempre que


piense en el mundo exterior. Algo acerca del mundo exterior que
acompañe a todos mis pensamientos. Esta idea evidente que siempre
tengo al pensar acerca del mundo material es la idea de extensión (y la
idea de movimiento). Esta idea innata de extensión ha sido puesta por
Dios en mí y como este no puede engañarme podemos afirmar la
existencias de cosas extensas (res extensa) (realidades materiales).
23
Para Descartes esta realidad exterior se moverá de forma mecánica
(podemos compararla con un reloj).

En cuanto al hombre, la parte material forma parte de la “res


extensa” y sus movimientos son mecánicos; lo que pasa es que, en el
caso del hombre, el cuerpo va unido a la “res cogitans”, que es libre y
capaz de dirigir los movimientos del cuerpo, aunque no de crearlos.

Ahora bien, las


sustancias no
pueden conocerse
más que a través de
sus atributos
(=propiedades
esenciales) y sus
modos
(=propiedades
accidentales, es
decir, no esenciales
de la sustancia).

Los atributos de las sustancias son:

El atributo de DIOS es la Perfección Infinita.


El atributo del ALMA es el Pensamiento (que no ocupa espacio,
sólo tiempo).
El atributo de la MATERIA es la Extensión (= el "espacio"; pues
la materia no puede existir si no es ocupando algo de espacio ).

Por eso, Descartes llama ‘res cogitans’ (cosa pensante) al Alma,


siendo sus modos las diversas actividades/ modificaciones del
pensamiento, como dudar, tener ideas, afirmar, negar, querer,
imaginar, etc. Y llama ‘res extensa’ (cosa extendida en el espacio) a
la Materia, siendo sus modos las diversas figuras geométricas que
puede adoptar el espacio, así como los movimientos de éstas y sus
cambios de posición.

La física de Descartes es un DETERMINISMO MECANICISTA, lo


que viene a significar que el mundo está regido por unas leyes
naturales necesarias que explican y causan todos los fenómenos físicos
y hacen que funcione como un perfecto mecanismo. Descartes
desarrolló su física en la obra no publicada en su día: Tratado sobre el
mundo

Y dado que para Descartes sólo es verdadero aquello que la sola


razón concibe con claridad y distinción, afirmará que el mundo
24
material no es en sí mismo como nos lo muestran los sentidos, con
toda su variable gama de cualidades (colores olores, sabores, etc.),
sino una realidad que, sea lo que sea, le es esencial ocupar espacio. El
'espacio' es, por tanto, el atributo de los cuerpos materiales

Descartes al afirmar que alma y cuerpo, pensamiento y


extensión, constituyen sustancias distintas, es defender la autonomía
del alma frente a la materia, es decir, defender la libertad del alma
humana frente al mundo mecánico y geométrico de la materia.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Descartes pretendió alcanzar una explicación verdadera de la


realidad, siendo capaz de superar el escepticismo. Su teoría del
conocimiento le ha llevado a la afirmación de la existencia de un yo
pensante, el cogito; ahora, en la metafísica ha realizado la tarea de
demostrar la existencia de Dios y del mundo exterior, material.

La manera de demostrarlo inicia el camino del idealismo


(opuesto al realismo filosófico medieval y antiguo para el que la
existencia de la realidad externa era evidente y se presentaba al sujeto
tal cual era). Descartes va a partir del yo y sus ideas y del análisis de
las ideas del yo afirma la existencia de Dios y este se convierte en
garantía de la existencia de la realidad. Su metafísica marcará su
antropología: el hombre es un ser compuesto de dos sustancias: el
cuerpo y el alma.

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

El hecho de hacer independientes las dos sustancia finitas: cuerpo


y pensamiento (alma) es lo que se llama dualismo cartesiano, más
extremo todavía que el dualismo de Platón.

También será contrario a la metafísica aristotélica que propugna


que a los conceptos se lleva a partir de los datos de la sensibilidad
mediante un proceso de abstracción.

Para empirismo como para el idealismo trascendental la


demostración por este camino de las tres sustancias es imposible al no
existir de ninguna manera las ideas innatas. Además, ambos negarán la
existencia en si misma de cualquier metafísica, ya que sus conceptos no
provienen de la experiencia.

25
3. EL DUALISMO ANTROPOLÓGICO

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

René Descartes, filósofo francés del siglo XVII (1596 – 1650). Se le


ha considerado el padre de la filosofía moderna, iniciador de la corriente
denominada racionalismo y de la actitud filosófica moderna llamada
idealismo. Las obras cartesianas de mayor relieve son: Discurso del
Método , Meditaciones metafísicas, Reglas para la dirección del Espíritu
y Principios de Filosofía.

La antropología de Descartes se enmarca en el cambio de


paradigma científico causado por la revolución científica, el giro
antropológico, situando al hombre en el centro de la reflexión –como
hemos visto- y la separación de fe y razón que aparece con Ockam.
Esta cambio rápido genera una crisis de tipo escéptico, representado
sobre todo por Montaigne; escepticismo del que Descartes intenta salir.
Con esta objetivo y coincidiendo con Bacon y Galileo defiende la
necesidad de elaborar un buen método para dirigir bien la razón y
alcanzar el conocimiento de la realidad y puesto que cree que el éxito
de las matemáticas está en su método deductivo este será el elegido en
su búsqueda de las certezas.

Descartes fue un filósofo cristiano pero no alineado con la


tradición aristotélico-tomista.

DESARROLLO

Descartes rompe
la tradición
aristotélica, según
la cual hay una
unidad sustancial
alma-cuerpo,
siendo el alma la
forma sustancial
del cuerpo.

26
En consonancia con su metafísica y su teoría de las tres
sustancias, Descartes postula que:

1.- el hombre está formado por dos sustancias: el cuerpo y el alma


2.- que están extrínsecamente (circunstancialmente) unidos.
3.- El alma es diferente e independiente del cuerpo. Puede existir sin él
(es libre e inmortal).

El alma es “res cogitans” y el cuerpo es “res extensa”

Al cuerpo corresponderán todas aquellas funciones que pueden


tener lugar sin el alma (res cogitans); una buena guía aquí es el
comportamiento animal, puesto que los animales no tienen alma, todo
lo que veamos que ellos hacen puede realizarse sin ella. El cuerpo es
una “máquina” que no pertenece a la esencia del hombre, porque la
esencia del hombre es su alma, la “res cogitans”. El hombre es su alma
alojada en un cuerpo pero con el que no está intrínsecamente unidos.

Pero aunque no estén intrínsecamente unidos, interactúan entre


sí, como nos muestra la experiencia: un golpe provoca dolor o de que la
tristeza provoca el llanto. Interactúan pero son independientes.
Descartes fue consciente del problema, surgido al aplicar al hombre su
concepción general de la substancia. Para resolver este problema
establece que la relación entre cuerpo y alma se lleva a cabo mediante
la “glándula pineal” situada en el cerebro: en ella, los espíritus
animados conectan el alma y el cuerpo.

Con esta separación alma-


cuerpo, se hace posible la libertad
humana, al margen de la necesidad
mecanicista que como todo
elemento material tiene el cuerpo; y
desde esta libertad se construir la
propia vida y el orden social en el
ejercicio autónomo de la Razón.

Las pasiones

El estudio de las pasiones nos va a


permitir entrar en el núcleo de las
relaciones alma (res cogitans que
engloba el entendimiento y la
voluntad libre) y del cuerpo (res
extensa, regida por la necesidad)

Las pasiones son percepciones


sentimientos o emociones que no
provienen del alma, que se dan en

27
nosotros y que afectan al alma, pero cuyo origen es el cuerpo y son
causadas por las tendencias del cuerpo que influyen en el alma a través
de los espíritus animados que recorren la sangre. Por eso son
involuntarias e irracionales.

El análisis cartesiano de las pasiones implica la teoría de la


interactividad entre el cuerpo el alma. Las pasiones son excitadas o
causadas en el alma por el cuerpo. Hay una pasión en el alma porque
ha habido una acción en el cuerpo.

Las pasiones son:

1.- Involuntarias: no dependen del alma racional, se imponen a ella.


2.- Irracionales: no son acordes con los dictados de la razón, obligando
a la voluntad a establecer una lucha para someterlas a su control.

Las pasiones “son todas buenas en su naturaleza” (Descartes Las


pasiones del alma, 3, 211), pero puede hacerse un mal uso de ellas y
se las puede dejar que crezcan excesivamente, y en consecuencia,
tenemos que controlarlas. Y la forma de controlarlas será variando las
circunstancias externas que originan la pasión (quitar los elementos que
la provocan) o considerar en nuestro espíritu los beneficios de la virtud
para que nuestra voluntad se fortalezca y las domine.

[Descartes clasifica las pasiones en primitivas y derivadas.


*0 Las primitivas son: admiración, amor, odio, deseo, gozo y
tristeza.
*1 De ellas se derivan muchas otras que “son especies suyas”:
aprecio, menosprecio, orgullo, humildad, veneración, desdén,
etc.]

Y aquí es donde entra la libertad cuya la tarea en cuanto a las


pasiones, es someterla y ordenarlas conforme al dictamen de la razón.

La libertad

El alma tiene dos funciones: el entendimiento y la voluntad. El


entendimiento es la facultad de pensar, de tener intuiciones de las
verdades claras y distintas; la voluntad es la facultad de afirmar o
negar, y Descartes la identifica con la libertad.

Para Descartes la libertad sólo puede residir en el alma, porque al


no ser sustancia extensa no está sometida al dictado de las leyes
necesarias de la mecánica. Y consiste en elegir lo que es propuesto por
el entendimiento como bueno y verdadero. En relación a las pasiones,
su función es someterlas y ordenarlas conforme a los dictámenes de la
razón.

28
La voluntad, al ser la facultad de afirmar o negar, a veces afirma
con precipitación la realidad y verdad de alguna idea del entendimiento
cuando ésta es confusa, mientras que otras veces, por prevención,
niega una idea clara y distinta. Es entonces cuando se produce el error.

Descartes sostiene que la existencia de la libertad es algo


evidente, y es además la máxima perfección del hombre. La libertad es,
pues, la característica esencial de la voluntad y es ella la que nos puede
llevar a la verdad o al error, al bien o al mal, según cómo la utilicemos.

En resumen, para Descartes, el entendimiento conoce y la voluntad


–que para el es coincidente con la libertad- juzga, afirma o niega, elige.
Como no es material, reside en el alma. Su función, además de
controlar las pasiones, es elegir lo propuesto como bueno y verdadero
por el entendimiento. Ahí puedo equivocarse por precipitación,
afirmando como verdadero o bueno algo que es confuso o por
prevención no afirmándolo en casos que se presenta como verdadero y
bueno de forma clara y distinta.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

La antropología de Descartes es consecuencia clara de su teoría


de las tres sustancias: el hombre está compuesto de dos sustancias: la
res cogitans y la res extensa. Desde este esquema intenta abordar la
relación entre ellas en su estudio de las pasiones, llegando a una
solución (los espíritus animados) poco aceptable. Y construirá una
antropología en la que la libertad tiene como función controlar las
pasiones y , como es quien juzga, afirma o niega, será la causante de
los errores.

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

La antropología cartesiana dista totalmente de la aristotélica: en


esta el hombre es una unidad sustancial de cuerpo y alma. Se aproxima
un poco más a la antropología platónica que también es dualista, con su
preeminencia del alma sobre el cuerpo.

Sin salirse del idealismo que ya plantea Descartes, los filósofos


posteriores que no eran racionalistas ofrecieron versiones distintas en
relación al conocimiento y a la metafísica y por tanto a su concepción
del hombres. Mencionemos a las empiristas y en especial a Hume, que
coinciden que solo conocemos idas –no la realidad- pero niegan las
ideas innatas, quedando la idea de alma fuera de la posibilidades del
conocimiento, en clara contraposición a Descartes.
29
Más lejos está aún de la antopología de Marx que entiende al
hombre como un ser meramente natural en que están ausentes los
elementos espirituales. También está lejos de la antropología de
Nietzsche en quien la voluntad no tiene ninguna función directiva sobre
las pasiones.

KANT

1. Ética

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Inmanuel Kant nace en Könisberg en 1724 y muere en 1804


(Prusia). Su filosofía pretende superar las posiciones antagónicas que se
dan tanto en conocimiento como en ética entre el racionalismo y el
empirismo. Educado en el pietismo, apenas salió de su ciudad natal,
donde ejerció la docencia, recomendaba a sus discípulos que fueran
autónomos y pensaran por sí mismos. ¡Sapere aude! (Atrévete a
pensar!) Es el consejo que da a los hombres en su artículo ¿Qué es la
Ilustración?

Es, por tanto un pensador Ilustrado.

Kant pertenece por tanto al “Siglo de las luces”, (el siglo del
proyecto de la Enciclopedia, de la Revolución Francesa, la
Independencia de los EEUU, la Proclamación de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano, de la I industrialización -aunque también del
auge colonialista y un intenso comercio de esclavos-).

Un siglo en el que parece que el hombre


más que intentar conocer las leyes de la
naturaleza pretende dominarla, que busca
construir un hombre nuevo y feliz y una nueva
sociedad basada en el progreso constante de la
humanidad. Y todo gracias a una enorme
confianza en la razón, humana capaz de pensar
por sí misma y crítica (emancipada del
pensamiento griego y cristiano)

La antropología y la ética de Kant


reflejan las ideas de la época: la reivindicación
de la autonomía de la razón, el cosmopolitismo
y la defensa de la libertad y dignidad humana,
la responsabilidad de un hombre autónomo y
racional que no se conforma con ser pasivo y
30
obedecer de forma heterónoma sino que quiere tomar las riendas de su
propia vida. La ética kantiana reivindica precisamente la autonomía
como fundamento de todo acto moral.

DESARROLLO

Kant nos aclara que la razón posee dos funciones claramente


diferenciadas, una función es la teórica, que Kant analiza en la Crítica
de la Razón Pura donde se plantea los límites del conocimiento y la
posibilidad de las ciencias; y otra es la función práctica, pues al hombre,
según Kant, además del conocimiento le interesa también el hecho
moral. Es bajo este uso práctico de la razón donde Kant se plantea la
segunda de las tres preguntas: ¿Qué es lo que debo hacer? La
pregunta y su respuesta corresponden a la ética.

Kant, trata este tema, entre otras obras, en dos principalmente:


Crítica de la Razón Práctica y la Fundamentación de la Metafísica de
las costumbres.

Como también ocurría en el conocimiento, Kant pretende


fundamentar la ética de forma universal y necesaria, y tras el análisis
de las éticas de autores anteriores decide que ninguna de ellas está
fundamentada necesaria y universalmente, pues todas ellas son éticas
materiales, es decir, éticas con contenido.

Las éticas materiales establecen un fin o bien supremo que el


hombre persigue (la felicidad en Aristóteles, el placer en Epicuro, la
salvación en el cristianismo…) y establecen unas normas que nos dicen
lo que hay que hacer para alcanzar ese fin (por ejemplo, en la ética
epicúrea: “si quieres una vida placentera, aléjate de la política”, en el
cristianismo los mandamientos que deben ser cumplidos, en Aristóteles,
la elección del término medio…)

Kant rechaza las éticas materiales por varios motivos:

a) Porque son empíricas, es decir, a posteriori, y según Kant, de la


experiencia no se pueden extraer principios universales. Solo lo “a
priori” proporciona universalidad.

b) Porque las normas o preceptos de las éticas materiales son


imperativos hipotéticos, es decir, condicionales del tipo “si quieres
B haz A”, por ejemplo: si quieres salvarte ten fe”. Según Kant, los
imperativos de este tipo no pueden ser universalmente válidos,
pues no valdrían para aquel que dijera: no quiero B, en nuestro
ejemplo: me da igual salvarme.

31
c) También las rechaza porque son éticas heterónomas, es decir,
porque las normas nos vienen dadas desde fuera de uno mismo,
desde fuera de la propia razón.

d) Por último, porque son éticas teleológicas, esto es, porque buscan
un fin.

Frente a las éticas materiales, Kant propone una ética formal, es


decir, vacía de contenido empírico, que no nos dice qué es lo que
tenemos que hacer sino cómo debemos hacerlo; propone una ética a
priori, es decir, independiente de la experiencia y por tanto universal.
Una ética autónoma, donde la ley viene dada por la propia razón, frente
a lo teleológico, propone una ética deontológica , a saber, una ética
cuyo ideal es el deber y no el logro de ningún fin; y que se expresa
mediante el imperativo categórico que ordena “haz A”, sin condiciones.
El imperativo categórico es por ello válido de forma absoluta y
necesaria.

¿Y en qué consiste esta ética? Para Kant ni las cosas ni los actos
son en sí mismos buenos o malos, lo único que hay bueno en–sí es la
buena voluntad. ¿Y cómo será un voluntad buena?: será aquella que
obre por deber, esto es, por respeto a la ley misma, no solo conforme a
deber (esto sería simplemente
legalidad) sino por respeto a la
ley moral (moralidad), una ley
que emana de la razón y que en
el hombre se expresa mediante el
imperativo categórico.

Aunque el imperativo
categórico es único Kant lo
formula en varias versiones
diferentes, entre ellas estas dos:

a) “Obra solo según una máxima tal que puedas querer al mismo
tiempo que se torne en ley universal” *
*(Entendemos por máxima la ley subjetiva que sigue el sujeto en el
momento de la acción)

b) “Obra de tal modo que uses la humanidad tanto en tu persona


como en la persona de cualquier otro siempre como un fin y
nunca solo como un medio”

Vemos pues, cómo no se nos dice qué cosa en concreto debemos


hacer, sino cómo debemos hacerlo: un acto será moralmente valioso si
el sujeto que lo realiza lo hace porque lo considera como absolutamente
debido y entiende que el principio subjetivo (máxima) que en ese
momento dirige su acción podría convertirse en una ley universal, esto

32
es, válida para todos; porque cree que lo que hace es lo que en esas
circunstancias todo hombre debería hacer, y no para conseguir un fin,
sino entendiendo al hombre y a su acción como un fin en sí mismo.

Ahora bien, para que la moral sea posible son necesarios tres
supuestos o condiciones necesarias, esto es, tres postulados propuestos
por la razón práctica, postulados que por ser afirmaciones metafísicas
son consideradas no científicas en la Crítica de la Razón Pura

Y que aquí encuentran su lugar. Son los siguientes:

La libertad del alma: para que se de el hecho moral es


absolutamente necesario que la voluntad pueda querer o no querer la
ley moral. Sin libertad no hay moralidad.

La inmortalidad del alma: puesto que en su finitud (como


fenómeno) en el hombre no se da la concordancia absoluta entre querer
y deber, entre voluntad y ley moral,(no siempre se quiere hacer lo que
se debe hacer) se hace deseablemente necesaria la infinitud del alma
para que esta concordancia pueda realizarse.

Además, en esta vida terrena el máximo bien, que para Kant es la


suma de felicidad y virtud no se da (no siempre el hombre bueno es
feliz) y parece sensato esperar que el hombre de buena voluntad sea
merecedor de la felicidad, se hace pues necesaria la inmortalidad del
alma para que este sumo bien sea realizable,

La existencia de Dios: es necesaria como ser en quien sí coinciden


plenamente ser y deber ser, único ser que posee una voluntad santa. Y
su existencia también es necesaria como causa que garantiza la
felicidad al alma inmortal del hombre de buena voluntad.

Como vemos, los postulados de la razón práctica abren el camino


a la religión. Se trata de una religión racional y natural al gusto de los
Ilustrados.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Kant en la Crítica de la razón pura (razón teórica) ha expuestos


los presupuestos racionales de la ciencia, mediante la cual se explican
los hechos naturales. Pero junto a ellos hay otro hecho indiscutible: la
conciencia moral o razón práctica, que es una actividad interior que
proporciona al hombre unos principios de conducta y que juzga si sus
actos libres son buenos o malos. Este aspecto lo aborda en su Crítica de
la razón práctica.

33
La ética que Kant diseño –muy alineada con los presupuestos de
su teoría del conocimiento y de la ciencia es una ética formal, a priori,
autónoma y deontológica, precursora de otras éticas del deber
posteriores cómo las existencialista.

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

Las repercusiones éticas y políticas que se derivan del imperativo


categórico son numerosas en la filosofía contemporánea, el concepto de
dignidad humana que de él se deriva es fundamental en los Derechos
Humanos.

Especial interés tiene en autores como Habermas que han tratado


de fundamentar sistemas justos de convivencia a partir de acuerdos
racionales derivados de la razón humana individual que tratando de
hacer el esfuerzo de pensar en clave universal, Basándose en el
imperativo categórico de Kant se preguntan ¿Cuál sería el sentido de
mi voto si en vez de votar teniendo en cuenta mis intereses personales
tuviera en cuenta lo que es conveniente para todos, es decir, aquella
que pudiera servir como ley universal?

Pero su ética también recibió críticas, por ejemplo Nietzsche


afirma que la interiorización que Kant hace de la ética y la religión
mantiene e incluso hace aún más eficaces los mandatos del cristianismo
pues el sujeto se ve “obligado en conciencia” a cumplirlos, al además al
buscar “normas universales” se aleja del relativismo moral que
Nietzsche propone .

2. LA POLÍTICA

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Inmanuel Kant nace en Könisberg en 1724 y muere en 1804


(Prusia). Como buen Ilustrado, defendía la potencia y la autonomía de
la razón que se puede sintetizar en su lema: Sapere aude! (¡Atrévete a
pensar).

Además de otros temas como el conocimiento o la ética, Kant


también reflexiona sobre la sociedad y la política. En este terreno se
encontró con las teorías del pacto social y de la división del poder
político, planteadas por numerosos autores modernos. En este sentido
prestó mucha atención a Rousseau sobre el modo de hace compatible

34
la libertad de los individuos con la obediencia a las leyes emanadas de
la voluntad general.

Vivió con gran interés las transformaciones, culturales y sociales


de su época, el S.XVIII y el arranque del XIX. En esta época, la
monarquía adquiere la forma de despotismo ilustrado. El soberano más
destacado en la Prusia de Kant fue Federico II el Grande (1740-1786).
Kant apoyó el impulso de este soberano a la ciencia y a la educación
como camino para fomentar la libertad en el hombre y el respeto de los
derechos humanos. Apoyó la Revolución americana, que instauró un
sistema político liberal garante de los derechos humanos y de la triple
división de poderes. Aprobó también la Revolución francesa y sus
ideales de libertad, igualdad y fraternidad pero condenó la ejecución de
Luis XVI y muchos aristócratas. Su vida coincide con la revolución
industrial de mediados del siglo XVIII, germen del capitalismo
industrial.

Podemos calificar a Kant como el gran pensador ilustrado, al que


contribuyó en el ámbito de la lengua alemana. Suscribió las principales
tesis de la Ilustración: independencia de la razón, autonomía moral,
total confianza en la ciencia y en el progreso, la libertad de pensamiento
y la tolerancia.

Kant pertenece por tanto al “Siglo de las luces”, (el siglo del
proyecto de la Enciclopedia, de la Revolución Francesa, la
Independencia de los EEUU, la Proclamación de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano, de la I industrialización, (aunque también del
auge colonialista y un intenso comercio de esclavos).

DESARROLLO

Las ideas de Kant acerca de la sociedad, el derecho y la política, se


hallan en la Metafísica de las costumbres y en varios ensayos, entre
los que cabe resaltar Sobre la paz perpetua.

1. El contrato social

Siguiendo a Hobbes y a Rousseau, el profesor de Kant también


distinguió entre un estado de naturaleza y un estado civil en la vida de
los hombres.

Supuso el estado de naturaleza como una hipotética situación,


anterior a la sociedad civil, en la que el individuo no estaba sometido
a una autoridad pública que restringiera su libertad individual. En el
cabria una cierta sociabilidad, pues existirían relaciones sociales
básicas, como el matrimonio y la familia.

35
Hobbes. Locke, Rousseau

En el estado de naturaleza, la violencia se hacía inevitable, al no


existir un poder público que pusiera limites a la libertad de los
individuos. Hubo que recurrir, por tanto, al estado civil, en el que
apareció una voluntad general, como legislador supremo, que unificó
las voluntades particulares bajo una constitución aplicada con carácter
público y coactivo. Por su carácter coactivo, el estado civil comenzó a
defender la justicia distributiva y la propiedad privada, y evitó la
violencia entre los individuos.

Pero ¿cómo surgió el estado civil? Al igual que hicieron Hobbes, Locke
y Rousseau, Kant abogó por la teoría del pacto social, al que
denominó contrato originario, fruto de la voluntad general. De
acuerdo con Hume, afirmó que este pacto no es un hecho histórico;
se trata más bien de una idea de la razón que tiene como finalidad que
el legislador promulgue leyes como si estas emanaran de la voluntad
de todo el pueblo.

Siguiendo a Rousseau, Kant juzga que los poderes públicos debían de-
fender y promover la libertad exterior, que es la libertad de los indi-
viduos en cuanto que afecta a otros sin tener en cuenta los motivos
interiores del agente. Distinguió ésta de la libertad interior (o moral),
que sí tiene en cuenta los motivos del agente para actuar, y que no se
puede someter al poder del Estado.

Para Kant, la sociedad civil tiene como objetivo permitir la coexisten -


cia de la libertad externa de cada uno con la de los demás,
mediante el use de la fuerza, si es preciso. Pero eso no es una
limitación de la libertad, sino mas bien su garantía. Lo que hace el
Estado, si se organiza correctamente, es asegurar la libertad, pues su
fuerza y coacción solo se dirigen a quienes coartan o impiden la
libertad de los demás.

36
2. La organización social

En Sobre la paz perpetua, distinguió dos formas de Estado:


 Forma de soberanía, que hace referencia a quien posee el poder
soberano. Se divide en tres, según gobierne una persona
(autocracia o monarquía), un grupo (aristocracia) o todo el
pueblo (democracia).
 Forma de gobierno, que atañe a como el soberano, sea quien
sea, gobierna al pueblo. Son posibles dos formas de gobierno: la
republicana y la despótica.

La forma de gobierno republicana se caracteriza por el hecho de que


en ella se separa el poder legislativo del ejecutivo. En la forma de go -
bierno despótica, los poderes legislativo y ejecutivo están unidos, de
manera que la voluntad pública se reduce a la voluntad individual del
gobernante.

Kant rechazó el derecho de rebelión del pueblo contra el soberano,


porque el pacto social no es un acuerdo entre individuos libres que se
pueda retirar, sino una idea de la razón que hace que el soberano
legisle de acuerdo con la voluntad general; pero el soberano, ante el
súbdito, solo tiene derechos y ningún deber que lo limite.

3. La paz perpetua

Kant estimó que los Estados se


encontraban en una situación de guerra
de unos contra otros, como había
ocurrido con los individuos en estado de
naturaleza. Con el fin de evitar esta
situación, enunció tres «artículos
definitivos» para establecer un orden
internacional conducente a la paz entre
las naciones:
 Primer artículo: que cada Estado
tenga una constitución civil re-
publicana, en la que quienes deciden
si habrá guerra son los mismos que
han de pagar su precio, tanto con sus
vidas como en términos económicos.
Esto los inclinaría al establecimiento
de negociaciones antes que a
declarar la guerra.

 Segundo artículo: que cada Estado participe en una unión de Es -


37
tados. Los Estados, como habían hecho los individuos, debían dejar
el estado de naturaleza y formar algún tipo de unión bajo un contrato
social. Sería una federación de Estados en la que cada miembro se rela-
cionase con esa federación, como una persona individual con el
Estado al que pertenece.
 Tercer artículo: que se ponga en práctica el derecho de hospitali-
dad, que es el derecho de los pueblos y las personas a interactuar
entre sí, con independencia de su pertenencia a un Estado u otro. Es,
por ejemplo, el derecho a comerciar con ciudadanos de otros países.
Si se respeta este derecho, se promoverá la paz perpetua entre los
Estados.

CONCLUSIONES
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Kant en su política quiere dar respuesta a una realidad: los


problemas de convivencia del ser humanos y de los estados. Con este
objetivo y armado con su teoría del conocimiento, diseña una teoría
política que respete y defienda la dignidad de la persona y la libertad –
logros de su moral- y que defiende que la razón humana ha de ser capaz
de poner el interés común por encima de los intereses individuales.

CONEXIONES CON OTROS AUTORES

Kant coincide con Hobbes en que el estado de naturaleza es un estado de


guerra de todos contra todos. Está en contra de la opinión de Rousseau
que mantiene la bondad del hombre por naturaleza naturaleza y es la
vida en sociedad la que lo induce a la guerra y al desorden social.

También Kant, igual que Hobbes, sostiene la necesidad racional de


abandono del estado de naturaleza y la instauración del estado civil,
donde las pasiones violentas de los hombres sean contratos y en el que
cada uno se someta a un poder en el seno de un estado, resolviendo de
forma política, mediante leyes jurídicas, los conflictos y protegiendo así,
los derechos humanos.

[Ante ello, ¿Qué obliga al estado civil o contrato social? La


irrupción de la propiedad privada y de la sociedad pervirtió el orden
natural. Ahora hay que realizar un contrato para cambiar en
profundidad al hombre y a la sociedad.

38
Para Hobbes, el estado civil o contrato social es entre individuos
(a favor de su gobernante) y supone la renuncia a todos los derechos,
teniendo como finalidad la paz; los hombres realizan un contrato en el
que pierden sus derechos en función de una autoridad que obliga por la
fuerza a cumplir los pactos; así ceden todos sus derechos salvo el de la
vida que ha de preservar el estado civil.

Para Rousseau, el estado civil o contrato social es entre individuos


y comunidad lo cual supone la entrega de todos los derechos a la
comunidad con la finalidad la subsistencia en libertad cívica.]

También Kant, igual que Hobbes, sostiene la necesidad racional


de abandono del estado de naturaleza y la instauración del estado civil,
donde las pasiones violentas de los hombres sean contratos y en el que
cada uno se someta a un poder en el seno de un estado, resolviendo de
forma política, mediante leyes jurídicas, los conflictos y protegiendo así,
los derechos humanos.

[Por otro lado, Kant afirma que los ciudadanos son aquellos que,
mediante el voto eligen a sus representantes, participando, por tanto,
en la legislación.

Para Hobbes, el sistema político es el Absolutismo donde no hay


un pacto con el gobernante y la renuncia a los derechos es irrevocable;
así, los límites del poder al no haber autoridad moral previa a la ley
positiva, las leyes las establece el soberano; la autoridad del soberano
es absoluta y no tiene que rendir cuentas a nadie.

Para Rousseau el sistema político es la Democracia donde el


contrato crea la “voluntad general” y al obedecerla el individuo se
obedece a sí mismo; es la comunidad la que se da a sí misma la ley, su
objetivo es el bien público donde el legislador debe preparar las leyes
que expresen el dictamen de la voluntad general.

Sin embargo, Kant defiende como sistema político la constitución


republicana donde el soberano es el único que puede coaccionar
mediante leyes, sin ser coaccionado, es decir, no está sometido a las
leyes civiles, pero sí debe atenerse al imperativo moral (categórico) de
legislación de acuerdo a los principios de libertad, ciudadanía e igualdad
de los ciudadanos.

Al contrario que Rousseau que afirma que el pueblo es soberano,


y por tanto, decide sobre la legislación civil del Estado defendiendo, de
igual modo, el hecho de que el soberano debe estar sometido a ella, y
Hobbes, que defiende que el pueblo es súbdito del soberano, símbolo de
poder absoluto no sometido a la ley dada por él mismo.

39
Relacionado con ello, Kant respalda la democracia representativa,
pues el Monarca es la figura de soberanía popular elegida por la libertad
unida del pueblo a diferencia de Rousseau que apoya la democracia
directa del pueblo a través del voto, pues la representación acaba
siendo la soberanía popular.]

Como conclusión, nos cabe afirmar que mientras Kant sostiene


que la finalidad del Estado es asegurar la paz perpetua entre
ciudadanos y Estados del mundo, Rousseau mantiene que es la libertad
y Hobbes que es la seguridad y la paz.
Su influencia llega hasta el Siglo XX. Autores como Habermas se
inspiraron en el imperativo categórico para promover la justicia y la paz
en la comunidad política: la razón humana ha de ser capaz de poner el
interés común por encima de los intereses individuales.

40
1
Marx y Nietzsche

2
3
Contenido
MARX...................................................................................................4
A. Vida..................................................................................................4
B. Obras...............................................................................................5
CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL DE MARX (1820-1883) Y NIETZSCHE (1844-
1900)...................................................................................................6
Las bases del pensamiento del S. XX: Marx, Nietzsche, Freud, Darwin. (Texto
cedido por D. José Ramón Ayllón).............................................................8
Aproximación general a las corrientes filosóficas del siglo XX......................17

MARX..................................................................................................19
Pretensiones y pensamiento filosófico......................................................19

1. ANTROPOLOGÍA................................................................................19
2. LA POLÍTICA....................................................................................25

FRIEDRICH NIETZSCHE.........................................................................32

1.LA METAFÍSICA.................................................................................32
2, EL CONOCIMIENTO...........................................................................35
3.ÉTICA...............................................................................................40

4
5
MARX

A. Vida.

La vida de Marx,
nacido en Tréveris en 1818
y muerto en Londres en
1883, puede dividirse en
tres periodos:

1. ALEMANIA. (1818-
1843). Hasta los 25 años.

Pertenece a una
familia acomodada, de
ascendencia judía e
ideología liberal. Comienza
sus estudios de Derecho en
Bonn en 1835,
terminándolos en Berlín.
Pero se interesa cada vez
más por la filosofía. "Sin un
sistema filosófico no se
Henriette Presburg, madre de Marx puede entender nada". Allí
forma parte del grupo de la
izquierda hegeliana. Es idealista -por hegeliano- pero liberal y ateo.
En 1841 presenta en Bonn su tesis doctoral (Diferencia entre la
filosofía de la naturaleza de Epicuro y la de Demócrito). Dificultades
oficiales le impiden seguir la carrera docente. Desde 1842 es
redactor y después director del Rheinische Zeitung, periódico que es
cerrado al año siguiente (1843). Marcha a París.

2. PARÍS-BRUSELAS-COLONIA (1843-1848). De los 25 años a los


30.

En 1843 se traslada a París. Sigue con el periodismo, estudia


economía y traba amistad con Engels. En París pasa del liberalismo
radical al comunismo. Entra en contacto con los grupos de obreros
revolucionarios convirtiéndose en uno de los líderes del movimiento
obrero. Ya ha publicado varios libros en los que expone su crítica a la
filosofía, al socialismo utópico francés y comienza sus estudios de
economía política. Es expulsado de Francia (1844) por gestiones del
Estado Prusiano (alemán) y se establece en Bruselas. Aquí escribe
obras tan importantes como las "Tesis sobre Feuerbach" y "La
ideología alemana", sentando las bases del materialismo histórico. En
6
1847 se inscribe en la "Liga de los Justos -o Justicieros-",
organización intelectual y revolucionaria de alemanes exiliados, con
sede en Londres y que pronto pasa a llamarse "Liga de los
comunistas". En su II Congreso se redacta un Manifiesto ( el famoso
"Manifiesto del partido comunista") obra de Marx y Engels, publicado
en Londres y París en 1848, poco antes de la revolución que tuvo
lugar en ese año en algunos países de Europa.
Marx es ya un inspirador directo de los movimientos
revolucionarios; es expulsado por el Gobierno belga y se traslada a
París después de una breve estancia en Colonia trabajando en al
Nueva Gaceta del Rhin.

3. LONDRES. (1849-1883). De los 31 años a los 65.

En 1849 se traslada a Londres que será, salvo algunos viajes al


continente por motivos políticos, su residencia definitiva. Escribe
durante esta época diversos libros y dedica mucho tiempo estudiar la
economía capitalista. En 1864 nace en Londres la "Internacional de
trabajadores". Marx escribe su manifiesto inaugural. Los intentos de
Marx de controlar esta Internacional fracasan, sobre todo por la
oposición anarquista, y Marx decide que se extinga. Desde Londres
sigue la evolución del único partido comunista" existente entonces, el
Partido socialdemócrata alemán, que tampoco llegó a controlar.

B. Obras.

Señalaremos las siguientes obras aunque escribió más:

1. Crítica de la Filosofía del Estado de Hegel (1843).


2. Manuscritos económico-filosóficos (1844).
3. Tesis sobre Feuerbach (1845).
4. La ideología alemana (1846).
5. Manifiesto comunista (1848).
6. El 18 de brumario de Luis Bonaparte (1852).
7. Contribución a la crítica de la economía política (1859).
8. El Capital (Vol.I) (1867).
9. Crítica del programa de Gotha (1875).Publicadas por Engels a
la muerte de Marx).
10. El Capital (Vol.II), escrito por Marx en 1863.
11. El Capital (Vol.III) escrito por Marx en 1864.

7
CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL DE MARX (1820-
1883) Y NIETZSCHE (1844-1900)

El siglo XIX es un período enormemente agitado, por eso se le ha


llamado el “siglo de las revoluciones”. Las dos revoluciones que marcan el
siglo son, por sus consecuencias, la Francesa (1789) y la Industrial.
Sociológicamente Europa se transforma: hay que hablar ya de clases
sociales.
Es la burguesía –capitalista e industrial- la que triunfa y se beneficia de
la nueva situación. A su lado aparece el proletariado, que sólo lentamente
cobra conciencia de su condición. Crecen las ciudades, donde se instalan las
nuevas industrias, configurándose una nueva situación social que provocará
el nacimiento del movimiento obrero: hay barrios burgueses y barrios donde
se hacina un proletariado sobreexplotado.
Frente a la extensión del liberalismo a través de Napoleón y las
sucesivas revoluciones liberales (1820, 1848) el Congreso de Viena (1814)
supuso, en principio, el triunfo de la Restauración y la reconstitución del
mapa de Europa... Pero las cosas no vuelven a ser como antes: el Antiguo
Régimen no se restaura realmente y los monarcas se ven obligados a hacer
concesiones liberales.
Tampoco las fronteras de Europa vuelven a ser las mismas y se produce
un fuerte movimiento nacionalista, que entre otros acontecimientos dará
lugar a la independencia de las colonias americanas o la unificación de
Alemania y derivará a finales de siglo en imperialismo colonialista.
Junto al liberalismo y el nacionalismo, ideologías típicamente burguesas
y relacionadas con los movimientos democráticos, aparecen el socialismo y
el anarquismo. Estos nuevos impulsos revolucionarios se intentan frenar
desde el tradicionalismo y la propia burguesía liberal. Las circunstancias
políticas que influyen mayormente en Nietzsche fueron la guerra entre
Francia y Alemania de 1870–1871 en la que participó y la proclamación del
II Reich o Imperio alemán tras la derrota de Francia. Con el tiempo,
profesará un sentimiento muy poco germánico y rechazará abiertamente el
nacionalismo, su antisemitismo y el afán expansionista alemán.
En relación a Marx nos interesan mucho los aspectos económicos de ese
momento histórico. El S.XIX es el siglo de la consolidación y fructificación de
la revolución industrial (el descubrimiento de la máquina de vapor
desencadenó el desarrollo del ferrocarril, de la siderurgia y de la navegación
a vapor, de la producción industrial a gran escala). Marx considerará que el
avance de estas fuerzas productivas es el motor de cambio de las relaciones
de producción cuando éstas entran en contradicción con aquéllas. En lo
social destaca el enfrentamiento de la burguesía (promotora de la revolución
industrial) con el proletariado que sufre los efectos explotadores y
alienadores de la industrialización de la producción (jornada laboral
excesiva, trabajo infrahumano de mujeres y niños, despido libre sin
jubilación, salario miserable, sin seguro ni cobertura por enfermedad o
accidente laboral, condiciones de vida miserables, hacinamiento en casas
8
diminutas y barrios depauperados, ignorancia y analfabetismo absoluto).
Marx criticará las condiciones sociales de miseria, de explotación, de
enajenación y de alienación en las que vive el proletariado considerando que
la lucha de clases (lucha política) contra la burguesía deberá conducir a la
apropiación de los medios de producción por parte del proletariado mediante
una revolución violenta que termine con las condiciones de explotación en
que viven los trabajadores. Políticamente es el siglo de las revoluciones: la
revolución liberal de 1820, la Revolución de 1848 en Francia y la Comuna de
París de 1871 en la que el proletariado se rebeló contra la burguesía que
terminó por aplastarlo. Marx considerará que la revolución social violenta
conducirá a la dictadura del proletariado
.

9
Las bases del pensamiento del S. XX: Marx,
Nietzsche, Freud, Darwin. (Texto cedido por D. José
Ramón Ayllón)

Introducción. Las filosofías de la sospecha

El siglo XIX creyó en el mito del progreso indefinido, por el camino


de la ciencia: no en vano se estaba inventando y descubriendo la
locomotora, las vacunas, la luz eléctrica, la telegrafía, la telefonía… Pero
el industrialismo también tenía un efecto deshumanizador, las promesas
de paz y prosperidad nunca se cumplieron, y el sueño ilustrado siguió
siendo un sueño, incluso una pesadilla, porque las guerras napoleónicas
y los conflictos bélicos del siglo XX constituyeron una siembra
indiscriminada de muerte. La libertad, la igualdad y la fraternidad de la
Revolución Francesa poco tenían que decir a una Europa sembrada de
cadáveres.

Pero la vida sigue, y era preciso edificar sobre nuevos cimientos,


porque el pensamiento anterior se había derrumbado. Los
supervivientes volvieron entonces la mirada hacia cuatro nuevos puntos
cardinales: Darwin, Marx, Nietzsche y Freud. Los cuatro habían sentado
en el banquillo a la diosa Razón y lanzado contra ella la acusación de
incompetencia e impostura. Y así habían alumbrado las filosofías de la
sospecha, centradas en relevar a la razón de su función rectora y
confiar a los resortes irracionales las riendas de los destinos humanos.
“Hacia los dieciséis años empecé a vincularme con grupos anarquistas y
comunistas”, cuenta Ernesto Sabato. “En medio de la crisis total de la
civilización que se levantó en Occidente por la primacía de la técnica y
los bienes materiales, miles de muchachos volvimos los ojos hacia la
gran revolución que en Rusia pareció anunciar la libertad del hombre”.

Desde ahora, las relaciones humanas, concebidas como producto


del egoísmo de las clases dominantes (Marx), también serán
interpretadas como efecto del resentimiento de los débiles (Nietzsche),
de una psicología reprimida (Freud), y de sofisticados mecanismos
biológicos (Darwin). Se hacía necesario criticar la perspectiva moral y
acabar con los preceptos y prohibiciones del pasado. Contra la
enfermedad de pensar había un remedio: conceder al instinto primacía
sobre la razón.
1. La mutación marxista

Enfrentado al desarraigo y
empobrecimiento del proletariado de la
Revolución Industrial, Karl Marx (1818-
1883) emite su diagnóstico: las
injusticias, violencias y desigualdades
tienen su origen en la defensa y
acumulación egoísta de propiedad
privada. A continuación propone un
tratamiento de choque para casos
límite: cortar por lo sano y suprimir de
raíz la propiedad privada. A
diferencia de los socialistas utópicos, las
ideas de Marx consiguieron saltar de la
teoría a la praxis política, y provocaron
una salvaje amputación colectiva que
Marx demostró que el remedio era mucho
peor que la enfermedad. La
implantación de regímenes marxistas en medio mundo, siempre por la
violencia, dio lugar en el siglo XX a lo que el historiador Pierre Chaunú
ha descrito como “la mayor empresa carcelaria de la humanidad”.

Una de las mejores explicaciones del marxismo la ofreció Karl


Popper en una conferencia pronunciada en la Expo 92 de Sevilla.
Llevaba por título El colapso de la agresión marxista, y repasaba la
trayectoria de un asalto a Occidente iniciado con la revolución rusa de
1917. Esa victoria marxista, junto a las enormes sumas gastadas por
los comunistas en propaganda y en organizar la revolución mundial,
provocó en Occidente el contrapoder de una derecha polarizada hacia el
fascismo. Aunque el fascismo fue derrotado al caer Hitler y Mussolini, la
polarización mencionada se concretó en la guerra fría entre el Este y el
Oeste.

Popper describe el marxismo como una ideología que se


declara capaz de predecir el futuro humano con certeza
científica, como la astronomía newtoniana puede predecir los
eclipses de sol. "Toda la historia humana", dice Marx, "es la
historia de la lucha de clases". Y la lucha de clases terminará
cuando el proletariado se radicalice y se una en todo el mundo
para llevar a cabo la gran revolución social. Entonces
desaparecerá el capitalismo y se establecerá sobre la tierra la
paz del paraíso comunista. Pero esa interpretación de la historia
humana es falsa. En el libro La sociedad abierta y sus enemigos Popper
señala que el capitalismo, tal y como lo concibe Marx, sólo existió en los
2
tiempos de Marx. Después, el trabajo manual exhaustivo y devastador
que hubieron de realizar millones de hombres, mujeres y niños,
desapareció de las sociedades occidentales.

Piensa Popper que la profecía marxista es imposible, pues no se


puede producir en masa para un sector decreciente de capitalistas ricos.
Es evidente que parte de la producción a gran escala iría más pronto o
más tarde a las masas. De hecho, lo que ha sucedido es lo contrario a
lo que Marx profetizó. Ahora los trabajadores son menos miserables y
muchos viven con desahogo en las democracias occidentales. "Hablando
como historiador, creo que nuestra sociedad abierta es la mejor y más
justa que jamás haya existido sobre la Tierra". Sin embargo, para
destruir las democracias occidentales, "la Unión Soviética acumuló el
mayor arsenal militar del mundo, incluyendo armas nucleares. Tomando
la bomba de Hirosima como unidad, el total asciende a la cifra
aproximada de 50 millones, quizá más. Todo para destruir la falacia del
infierno y su presunta crueldad".
Por su falsedad interna puede decir Popper que el marxismo ha
muerto a causa del marxismo. "La ideología marxista era
absolutamente falsa y pretenciosa. La mentira, basada en una autoridad
brutal y en la violencia, se convirtió
enseguida en la moneda intelectual
corriente de la clase dictatorial de Rusia y
de quienes aspiraban a convertirse en
dictadores fuera de Rusia. El universo de
mentiras creó en el interior un agujero
negro intelectual. Así, desapareció la
diferencia entre mentir y decir la verdad, y
la vaciedad intelectual acabó devorándose a
sí misma: el marxismo murió a causa del
marxismo. De hecho, ya había perecido
hacía tiempo”.

La verdad del severo diagnóstico de


Popper puede contrastarse con los
testimonios más acreditados de algunos disidentes rusos. Alexander
Solzhenitsyn mereció el Premio Nobel de Literatura por Archipiélago
Gulag, una documentada denuncia de la represión estalinista en la
antigua URSS. Redactó su alegato en la clandestinidad y sin archivos,
partiendo de su propia experiencia carcelaria y de los testimonio orales
de doscientos compañeros internados en los campos soviéticos de
concentración, prisión, «reeducación» y exterminio.

2. La mutación darwinista

No hay libro de Biología donde no aparezca un dibujo de simios y


homínidos en procesión, con el Homo sapiens a la cabeza. Y esa sola
imagen parece el argumento definitivo que explicaría la evolución del

3
mono al hombre. Pero no lo es en absoluto. Más bien, lo único que
puede explicar la enorme diferencia entre ambas especies no es la
evolución, sino una revolución. Así lo explica Chesterton:

“La inteligencia
humana supone un
salto a la cuarta
dimensión, como si
una vaca de pronto
saltara por encima de
la Luna. Existe una
cadena muy
fragmentada de huesos, que sugiere cierta evolución del cuerpo
humano. Pero no hay ni la sombra de un indicio que nos haga pensar
que la inteligencia humana se haya formado por evolución. No existía y
de pronto comenzó a existir. No sabemos en qué momento ni hace
cuánto tiempo. En las pinturas rupestres tampoco existe gradación,
nada que indique que fueron comenzadas por monos y terminadas por
hombres. El Pitecántropo no esbozó el reno que más tarde rectificó el
Homo sapiens”.

Con esta descendencia natural y la exclusión de la creación, el


darwinismo radical provoca otra mutación igualmente radical en el
genoma cultural de Occidente. Darwin habla en El origen de las
especies de “leyes impresas por el Creador en la materia”. Esas leyes
-entre las que sobresale la capacidad de reproducción y de sufrir
cambios morfológicos- son las que hacen posible la evolución. Sin
embargo, apenas un siglo más tarde, la hipótesis de Darwin había sido
convertida, por darwinistas radicales, en la alternativa atea al relato
bíblico del Génesis.

Darwin fue un hombre ponderado, pero algunos darwinistas hacen


gala de una arrogancia áspera. En 1959 se celebró en Chicago el
centenario de El origen de las especies. Allí, Julian Huxley, el orador
más aplaudido, declaró que “La Tierra no fue creada: evolucionó. Y lo
mismo hicieron los animales y las plantas, al igual que el cuerpo del ser
humano, la mente, el alma y el cerebro”. Algo parecido dice hoy día
Richard Dawkins, zoólogo de Oxford, uno de los evolucionistas más
mediáticos.

Ni Huxley ni Dawkins reparan en que el acto creador parece


necesario para dar razón del ser mismo de los vivientes y de sus leyes.
Por eso, el creacionismo no sustituye a las causas naturales que la
Biología estudia, ni se opone a ellas. Una certera comparación de Ernst
Jünger aclara este punto: “La teoría de Darwin no plantea ningún
problema teológico. La evolución transcurre en el tiempo; la creación,
por el contrario, es su presupuesto. Por tanto, si se crea un mundo, con

4
él se proporciona también la evolución: se extiende la alfombra y ésta
echa a rodar con sus dibujos".

La supuesta incompatibilidad entre evolución y creación es, por


tanto, un falso problema. Porque, si el universo es un conjunto de seres
contingentes -que no tienen en sí mismos su razón de ser-,
necesariamente ha tenido que ser creado. Crear no es transformar algo,
sino producir radicalmente ese algo. La evolución, en cambio, se ocupa
del cambio de ciertos seres que previamente existen. De esta forma se
ve claro que la creación y la evolución no pueden entrar en conflicto,
porque se mueven en dos planos y en dos cronologías diferentes.

El evolucionista Francisco J. Ayala, Premio Templeton 2010, no


ve contradicción entre evolución y creación: “Que una persona sea una
criatura divina no es incompatible con el hecho de haber sido concebida
en el seno de su madre y mantenerse y crecer por medio de alimentos.
La evolución también puede ser considerada como un proceso natural a
través del cual Dios trae las especies vivientes a la existencia de
acuerdo con su plan”.

3. La mutación del superhombre

"Existe un feroz dragón


llamado tú debes, pero contra él
arroja el superhombre las palabras
yo quiero". Frente al deber,
Nietzsche (1844-1900) es el gran
profeta de la absoluta autonomía
moral del individuo.

Nietzsche piensa que el deber


es una estratagema para dominar
a los demás. En concreto, un
invento de los judíos, pueblo muy
inteligente, históricamente
humillado por sus enemigos
políticos. Con los judíos comienza
Nietzsche la venganza intelectual de los
débiles, la rebelión de los esclavos,
que consiguen invertir los valores de los vencedores. Desde que los
judíos inventan la religión y el más allá, los poderosos son malos, y los
hombres vulgares son buenos. El cristianismo hereda esta corrupción
judía del odio contra los fuertes. Hasta que llega Nietzsche, llamado a
liberar a la humanidad del autoengaño de la ilusión cristiana.
La obra de Nietzsche se abre con una apasionada afirmación de la
vida biológica, dramática si se tiene en cuenta que es la proyección de
la impotencia de un enfermo crónico. El símbolo escogido es el dios
5
griego Dionisos, exponente máximo de una conducta que aspira a
embriagarse en los instintos vitales, de espaldas a todo deber moral, a
toda responsabilidad. Para enterrar el deber moral hay que negar su
fundamento divino, y Nietzsche no duda en decretar la muerte de Dios,
un acontecimiento cultural que dividirá la historia de la humanidad:
"Cualquiera que nazca después de nosotros pertenecerá a una historia
más alta que ninguna de las anteriores".

Sobre las cenizas de Dios se levantará el superhombre, el hombre


dominado de nuevo por el ideal dionisíaco, que ama la vida y vuelve la
espalda a las quimeras del cielo. Él encarnará la voluntad de poder y
estará más allá del bien y del mal. Él destruirá y creará los valores,
como Julio César, como Barbarroja, como Napoleón. Un nuevo deber
nos llama a la autoafirmación biológica, a la victoria de los señores
sobre los esclavos. "Ahora es cuando la montaña del devenir humano se
agita con dolores de parto. Dios ha muerto, ¡viva el superhombre!".

Si como hombres nos es negada la felicidad, quizá como


superhombres podamos alcanzarla. Y seremos superhombres si nos
atrevemos a rechazar la mentira del deber. La pretensión no es
nueva. Sabemos que el sofista Calicles la formuló ante Sócrates: "En mi
opinión, son los hombres débiles y la masa los que establecen las leyes
para su propia utilidad. Con las leyes atemorizan a los que son más
fuertes que ellos, a los que están más capacitados para tener más". El
mensaje de Calicles –recogido por Platón en el Gorgias- es repetido por
Nietzsche dos mil años más tarde: "Durante demasiado tiempo, el
hombre ha contemplado con malos ojos sus inclinaciones naturales, de
modo que han acabado por asociarse con la mala conciencia. Habría
que intentar lo contrario, es decir, asociar con la mala conciencia
todo lo que se oponga a los instintos, a nuestra animalidad
natural”.

La teoría del superhombre se ha explicado por la acentuada


psicopatología de su autor. Y es que la biografía de Nietzsche discurre
paralela a su enfermedad, instalada de forma crónica desde los 29
años: depresiones, fuertes jaquecas, dolores de estómago,
reumatismos, cegueras... A los treinta y cinco años, después de una
serie de ataques graves, dimite de su cátedra de Filología Griega y se
dedica a buscar por el sur de Europa descanso para su desequilibrada
naturaleza. A los 39, su lucidez mental se extingue en Italia un 3 de
enero. Moriría once años más tarde, en 1900, sin haber recobrado la
razón. Por una cruel ironía del destino, se ha dicho que Nietzsche
ofreció al mundo su propia tragedia de enfermo doliente en su
exaltación del ansia de vivir.

Nietzsche sueña con una aristocracia de la violencia, y se


opone al ideal de igualdad buscado por el socialismo y la
democracia: "El hombre gregario pretende ser hoy en Europa el único

6
hombre autorizado, y glorifica sus propias cualidades de ser dócil,
conciliador y útil al rebaño". El influjo de Nietzsche en el nazismo es un
hecho demostrado. Él no fue nazi ni antisemita, pero la violencia de su
lenguaje y la imprecisión de su ideal dieron todas las facilidades para su
manipulación. Él hubiera vomitado ante los atropellos de Hitler, pero
cabría preguntarse cómo y por qué fue posible lo que tan ingenuamente
se llama tergiversación. Por eso ha dicho MacIntyre que “hay, al menos,
una profunda irresponsabilidad histórica en Nietzsche".

4. La mutación freudiana

El psiquiatra vienés Sigmund Freud (1856-1939) defiende el


modelo antirrepresivo de Nietzsche y lo refuerza con el prestigio de la
ciencia. Su célebre psicoanálisis constituye una teoría general del
comportamiento humano, que se reduce a las tensiones entre el
principio del placer (manifestación directa o indirecta del instinto
sexual) y el principio de realidad, que constantemente se opone al
placer. Según Freud, la personalidad humana viene a ser el resultado de
esa constante batalla, y crecería sana si la
satisfacción de los instintos fuera libre.

La experiencia de la psiquiatría ha
puesto de manifiesto que la sexualidad así
entendida no libera, y que sexualizar la
neurosis ha neurotizado la sexualidad.
Multitud de estudios han demostrado que la
promiscuidad, la adicción a la pornografía, la
impotencia sexual y diversas aberraciones
son consecuencia del modelo antirrepresivo
freudiano. Porque, al proclamar la conquista
de un mundo feliz por la liberación de los
instintos, Freud ignora su desorden latente.
Sigmun Freud Desde la antigua Grecia, desde que Platón
nos retrató en el mito del carro alado,
sabemos que una correcta antropología es necesariamente jerárquica:
si la razón no lleva las riendas y prevalece sobre los instintos, es
dominada por ellos. En este terreno, buscar un equilibrio
pacífico es pretender un pacifismo imposible.

Hoy sabemos que Freud se aprovechó de su prestigio como


médico. Después de su muerte, el escandaloso descubrimiento de
historias clínicas inventadas dejó claro que el psiquiatra vienés
encontraba en el psicoanálisis lo que previamente había decidido
encontrar. Jung, uno de sus grandes discípulos, escribe en sus
Memorias lo que Freud le dijo en una ocasión: “Tenemos que hacer de
la teoría sexual un dogma, una fortaleza inexpugnable”.

7
La conciencia moral, en el centro de toda la ética clásica,
también es rechazada por Freud, reducida a mero recurso de seguridad,
creado colectivamente para proteger el orden civilizado contra la
temible agresividad de los seres humanos. Quizá la esencia del
freudismo sea el intento de abolir la idea de culpa: “La tensión entre
el áspero superyó 2 y el yo3 que le está sometido recibe en nosotros el
nombre de sentimiento de culpa. Con él, la civilización se impone al
peligroso deseo individual de agresión, lo debilita y lo desarma, y crea
en el propio individuo una entidad que lo vigila, como una guarnición en
una ciudad conquistada”.

Las ideas de Freud han conquistado amplísimos sectores culturales


y sociales. Las razones de su éxito son múltiples. Poseía ambición,
talento literario e imaginación. Acuñaba neologismos y creaba lemas
con facilidad y fortuna, hasta el punto de incorporar a la lengua
alemana palabras y expresiones nuevas: el inconsciente, el ego y el
superego, el complejo de Edipo, la sublimación, la psicología profunda...
Otra parte del éxito se debe a la sorprendente confusión –en la opinión
pública- entre relatividad física y relativismo moral. Nadie se asustó
más que Einstein al comprobar las dimensiones del error provocado
por su célebre teoría, pero poco podía hacer por remediarlo.

Mucho más importante fue el descubrimiento de Freud por parte de


artistas e intelectuales. A pesar de sus orígenes independientes, del
Surrealismo podría pensarse que nació para expresar visualmente las
ideas freudianas. Joyce y Proust estaban modificando el centro de
gravedad de toda una visión milenaria de la vida. Ignorando la herencia
clásica, que confería al hombre una voluntad y una responsabilidad
precisas, diluyeron la conducta de sus protagonistas en un confuso
montón de sensaciones, compatibles con todos los desórdenes. Proust
reconoce en sus personajes "el más grande de todos los vicios: la falta
de voluntad que impide resistir a los malos hábitos".

En el ensayo The closing of the American mind, Nietzsche y Freud


son responsables del profundo nihilismo y relativismo de valores que el
norteamericano Allan Bloom denuncia como una de las peores plagas
de su país: "He visto crecer en esta tierra el relativismo de valores y sus
derivaciones hasta un grado que nadie hubiera sospechado". El lenguaje
de los estadounidenses -dice Bloom- aparece perfectamente asociado a
la revolución de valores de Nietzsche y Freud. Sus conceptos
fundamentales forman parte del vocabulario popular y de la mentalidad
norteamericana. Un excelente botón de muestra lo encontramos en
Woody Allen.

2
El Superyó representa los pensamientos morales y éticos recibidos de la cultura. Nota de IIA
3
El yo es la instancia psíquica actuante; para haceros una idea, mi yo interior, mi conciencia psíquica. Nota de IIA
8
Aproximación general a las corrientes filosóficas
del siglo XX.

En el siglo XX, la mayoría de los filósofos más importantes


trabajaron desde dentro de las universidades, especialmente en la
segunda mitad del siglo. Algunos de los temas más discutidos fueron la
relación entre el lenguaje y la filosofía (este hecho a veces es llamado
«el giro lingüístico») y las implicaciones filosóficas de los enormes
desarrollos en lógica a lo largo de todo el siglo.

Las tradiciones filosóficas más significativas y abarcadoras del siglo


XX fueron dos:
a) La filosofía analítica. Se desarrolló principalmente en
el mundo anglosajón, y debe su nombre al énfasis que al principio puso
en el análisis del lenguaje por medio de la lógica formal. En la segunda
mitad del siglo, sin embargo, la filosofía analítica dejó de centrarse sólo
en el lenguaje, y su interés recayó en la exigencia de claridad y rigor en
la argumentación, en la atención a los detalles y en la desconfianza
hacia los grandes sistemas filosóficos. Algunos pensadores importantes
que se asocian a la tradición analítica son Frege, Russell, Wittgenstein
y los integrantes del Círculo de Viena.

b) La filosofía continental. Al comienzo del siglo XX algunos


filósofos denunciaron la desconexión de la filosofía respecto al “mundo
de la vida”. El estallido de la 1º Guerra Mundial, entendido como el
fracaso de la ilustración fundamentado en la racionalidad, dará lugar las
filosofías de la vida.

Surge el Vitalismo, una corriente filosófica que da prioridad a los


valores vitales sobre lo racional. Considera que lo verdaderamente
importante es lo ajeno a la razón porque la razón no puede analizar los
fenómenos vitales, quedando así la imaginación y la intuición como los
elementos más importantes. Y el hombre tiene un valor absoluto al
margen de la sociedad, desde donde analiza y decide su vida. Destacan
Sopenhauer, Nietzsche y Ortega y Gasset.

El Historicismo de Dilthey consideraba la historia la clave de la


comprensión humana, ya que al humano hay que conocerlo en su
individualidad con su contexto histórico.
Por ello, el método científico utilizado para estudiar la naturaleza,
no sirve para analizar el mundo humano, ya que esta es histórica y se
basa en relaciones entre individuos que dan diferentes culturas que hay
que analizarlas desde la individualidad.

9
El Existencialismo de
Heidegger y Sartre analizan
al hombre desde su
individualidad y ven al
hombre como un ser
arrojado al mundo, un ser
inacabado que construye su
destino mediante elecciones
libres. Existir es estar en el
mundo y el hombre siente
miedo ante lo absurdo y
misterioso de su existencia.

La Fenomenología es
la ciencia que estudia la
relación que hay entre los
Sartre hechos (fenómenos) y el
ámbito en que se hace
presente esta realidad (psiquismo, la conciencia). Su principal
exponente es Husserl.

Para acabar queremos citar El término posmodernidad o


postmodernidad designa generalmente un amplio número de
movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos del siglo XX,
definidos en diverso grado y manera por su oposición o superación del
moderno.

10
MARX

Pretensiones y pensamiento filosófico

Marx intenta una filosofía que partiendo de la realidad misma del


hombre pueda transformar esa realidad, a la que se califica de injusta.
Busca realizar una filosofía que le lleve a una comprensión
científica de la realidad y una transformación revolucionaria de las
condiciones sociales.

Marx plantea la necesidad de que la filosofía no se dedique


solamente a "interpretar la realidad" sino que se dedique a
"transformarla". Solamente viendo si somos capaces de transformar el
mundo veremos si nuestra filosofía es verdadera. En su libro "Tesis
sobre Feuerbach" dirá:" Los filósofos hasta ahora sólo han interpretado
el mundo de diversas formas, pero ahora se trata de transformarlo".

Con este objetivo de lograr una filosofía que sea capaz de


transformar la realidad, Marx prepara una teoría "monista" 4, que sea
capaz de dar una explicación unitaria a todos los fenómenos sociales, a
partir de "criterios científicos" válidos en la práctica. Para lograrlo
tenemos que dar respuesta a dos cuestiones.

1. ¿Cuál es el modelo ideal de sociedad humana al que se aspira y


desde el cual criticar la sociedad actual? Esto requiere saber lo que es
el hombre (antropología), pues del concepto que tenga de hombre
dependerá en gran parte el modelo de sociedad que defienda.
2. ¿Cuál es el método científico adecuado para guiar un
pensamiento filosófico que oriente correctamente la conducta política?
Marx tomará como método la dialéctica hegeliana.

1. ANTROPOLOGÍA

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Marx, siglo XIX (1818-1883) es uno de los filósofos más


influyentes de la filosofía contemporánea. Su filosofía materialista
ofrece una explicación del ser humano, la sociedad y la historia que
influyó en numerosos intelectuales y que inspiró la instauración de los
regímenes comunistas de la primera mitad del siglo XX.

4
Le damos el calificativo de "monista" porque quiere con una sola ley explicar todos
los fenómenos sociales.
11
Algunas de sus sobras son: Ideología alemana. Tesis sobre
Feuerbach. Esencia del cristianismo. El capital. Manifiesto comunista.
La sagrada familia. La miseria de la filosofía.

Su antropología está marcada por las pésimas e injustas


condiciones económicas y laborales del proletariado (el hombre se
encuentra alienado económica, social, política e ideológicamente según
Marx).

Marx enraíza con la izquierda hegeliana en la necesidad de


cambiar la realidad que es injusta y no pueda ser justificada y en su
crítica de la religión. Especialmente importante es la influencia de
Feuerbach por el giro materialista que da a la dialéctica hegelina.
Mientras para Hegel en el comienzo está la Idea o el Espíritu (absoluto)
para Feuerbach en el comienzo está la materia. También corrige a Hegel
al afirmar que la filosofía no debe comenzar por abstracciones sino con
la vida, sus necesidades y deficiencias.

Feuerbach también influye en Marx por el concepto de alienación


–que explicaremos- y por su “antropocentrismo ateo” pues para
Feuerbach como para Marx Dios no es más que una proyección en un
ser idealizado e inexistente de lo que el hombre considera mejor de sí
mismo (voluntad, inteligencia, bondad, ), situándose después en una
situación de inferioridad a él. En esto consiste la alienación religiosa:
poner en otro, perdiéndolo, lo que es propio del hombre.

Por otro lado podemos ver la influencia de Rousseau en la idea de


que el origen de la desigualdad entre los hombres está en la sociedad,
siendo la causa concreta según Marx la propiedad privada.

DESARROLLO

Marx elabora en su juventud una teoría del hombre que le habrá


de servir para fundamentar toda su crítica social y política. La visión que
Marx tiene del hombre marca profundamente su filosofía.

Podemos resumirla en 4 puntos:

a) el hombre5 es un ser natural en construcción.

5
Con hombre se refiere aquí a la especie humana.
12
Siguiendo a Darwin, piensa que el hombre, en cuanto ser natural,
es semejante a los animales y ha surgido por evolución de los
mamíferos superiores (Darwin). Igual que los animales es un ser de
necesidades (pasivo) y de fuerzas vitales (activo).

Se distingue de los animales en


que es un "ser en construcción":
el hombre no tiene una
naturaleza acabada, no hay una
esencia humana completa e igual
en todos los tiempos. El hombre
es un ser en construcción que se
va haciendo a sí mismo a lo largo
de la historia. Y se va
construyendo, va construyendo
su naturaleza, a través del
trabajo: haciendo cosas
(trabajando) se va haciendo a sí
mismo, se va creando a sí mismo. Por trabajo se entiende la relación
del hombre con la naturaleza. Por ejemplo, cuando el hombre pasa de
recolectar a cultivar la tierra ha dado un paso más en el hacerse
hombre: ahora es agricultor y antes no lo era. Podemos decir que el
hombre del S.XX a.C. es mucho más natural, más parecido a los
animales y cercano a la naturaleza. Entre sus posibilidades de acción no
están muchas que si los están en el S.XIX. Así entiende Marx el proceso
de irse haciendo hombre.
La historia del hombre comienza con el trabajo. El hombre
comienza a ser hombre, y no animal, cuando comienza a trabajar. Para
Marx las tesis creacionistas son un mito ya que el hombre se va
haciendo a sí mismo.

b) el hombre es un ser activo.

Hay que superar la concepción del hombre como un ser "teórico".


Esta visión viene de los griegos. En la sociedad esclavista griega, los
trabajos de actuación sobre la naturaleza, de transformación de la
naturaleza, lo realizaban los esclavos, que no eran propiamente
hombres. Los hombres no realizaban trabajos manuales.

Para Marx lo fundamental del hombre no es el saber teórico, sino


la "praxis" -la acción-, el trabajo manual, mediante el cual el hombre se
relaciona y transforma la naturaleza y se relaciona con los demás
hombres.

c) el hombre es un ser social.

13
Para Marx el hombre no es un ser social en el sentido
aristotélico de la expresión "el hombre es un ser social por naturaleza",
que es la que empleamos en el lenguaje ordinario. Su naturaleza, su
esencia no es algo inmutable, etc. sino que se reduce a ser el punto de
intersección de las relaciones sociales,
de las relaciones que establece en el
trabajo con los demás hombres. Yo
soy una persona que trabaja en tal
empresa, en tal cometido, con estas
relaciones, etc.; o soy un esclavo de
tal señor feudal, etc. El ser humano
actúa y piensa determinado por las
circunstancias sociales en las que se ve
inmerso y estas circunstancias sociales
vienen dadas por un sistema
productivo concreto.

Para Marx el hombre no es "persona" (sustancia individual, con un


ser propio, personal, sujeto de derechos inalienables) , sino que el
hombre queda definido , queda constituido por el conjunto de relaciones
sociales en el que está instalado. El hombre depende totalmente del
"todo" al que pertenece.

Toda la filosofía totalitaria marxista se basa en este punto. No se


puede hablar de un "personalismo marxista", como algunas veces han
hecho los propios marxistas.

d) actualmente (en la sociedad capitalista), el hombre es


un ser alienado.

El concepto de alienación (del latín alienus: ajeno; tiene un


significado en castellano paralelo a enajenación) proviene
originariamente de la economía y de las teorías del contrato social
(Hobbes, Rousseau).6

En la filosofía de Marx se entiende por alienación la situación en la


que el hombre queda desposeído de algún aspecto esencial de sí mismo
(su trabajo, su conciencia, su libertad, etc.) que se convierte en algo
ajeno a él y que le oprime.

6
Enajenar: en economía, significa la transmisión de una propiedad,
sobre todo por venta, que de ser propia pasa a ser de otra, ajena.
Hobbes, Rousseau: la sociedad surge porque la personas
ceden parte de sus derechos individuales a otras personas que serán los
gobernantes.
Diccionario de la R.A.E.: Pasar o transmitir a otro el
dominio de una cosa o algún otro derecho sobre ella.// Sacarle a uno fuera de
sí.
14
La situación del ser humano dentro del capitalismo industrial del
siglo XIX es de alienación, pues el ser humano (que es en esencia un
ser trabajador) no se realiza en su trabajo, sometido a unas condiciones
indignas, con un salario de mera subsistencia que no le permite llevar
una vida verdaderamente humana.

Cuando el sujeto (el


trabajador) entra en
contacto con la naturaleza
(se exterioriza, pone algo
fuera de sí, su fuerza de
trabajo) para realizar un
objeto (el producto), realiza
un esfuerzo que le produce
un desgaste o pérdida de
energía (se enajena de sí
mismo), hasta aquí no hay
problema pues tanto el
proceso de exteriorización
como el de enajenación son
inevitables y necesarios. La ALIENACIÓN ECONÓMICA se da en el modo
como se produce el objeto y en lo que ocurre una vez terminada la
producción del objeto:

a) El trabajador es utilizado como un medio de producción dentro


de una cadena de producción, convirtiéndose en una mercancía que se
compra y se vende: Al limitarse a desarrollar tareas mecánicas, al igual
que las máquinas que utiliza en su trabajo, se le limita su capacidad
creativa. En definitiva, es tratado como un objeto y no como un sujeto.
Se produce una “cosificación del sujeto”

b) El objeto producido no le pertenece al trabajador, sino al


empresario, se produce así una “expropiación del objeto”

Esta situación de alienación puede cambiar si cambian las


circunstancias, de modo que el trabajador pueda autorrealizarse en su
trabajo. Para ello es necesario que el producto de su trabajo le
pertenezca, que sea suficiente para satisfacer sus necesidades
materiales y, al mismo tiempo, le permita disponer de tiempo libre para
desarrollar su personalidad y realizarse como ser humano.

De la alienación económica derivan otras situaciones de alienación


de tipo social, político e ideológico.

ALIENACIÓN SOCIAL: La sociedad capitalista divide a los hombres


en dos clases sociales: la dominadora (burguesía empresaria) y la
dominada (proletarios), esta división es negativa porque produce un

15
enfrentamiento entre ellas: La situación debería ser, al contrario, una
situación de igualdad en la que no hubiera clases sociales.

ALIENACIÓN POLÍTICA:
Tanto el Estado como su sistema
legal amparan y protegen el
sistema económico vigente en la
sociedad. Por eso, el Estado es en
realidad un “Estado burgués”, en
manos de la burguesía que está al
servicio de sus intereses
económicos, pues con su política
de no intervención en economía,
favorece a la clase dominante,
dejando a su suerte a los más
débiles. El proletariado ve entonces en el Estado un enemigo, cuando el
Estado debería ser y estar al servicio de todos.

ALIENACIÓN IDEOLÓGICA: la conciencia del ser humano, lo que


piensa, depende de las condiciones materiales de la vida. El proletariado
se encuentra alienado ideológicamente porque la ideología dominante
es la de la clase dominante, tanto la filosofía como la religión han
colaborado hasta ahora a mantener esta alienación:

La filosofía porque hasta ahora se ha dedicado a explicar e


incluso a justificar lo que pasa, lo inevitable se la situación y no a
criticarlo, por eso dice Marx: “los filósofos se ha dedicado a interpretar
el mundo de distintos modos, ya es hora de transformarlo”.

En cuanto a la religión lo que hace es proyectar al hombre fuera


de este mundo, prometiéndole un mundo ficticio donde todo sus males
serán resueltos. Además predica la sumisión y aceptación del
sufrimiento en este mundo para alcanzar el premio en el otro. Por eso
Marx lo considera el “opio del pueblo”. Su función social es la de
adormecer los anhelos revolucionarios y emancipadores de la clase
trabajadora.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Para Marx el hombre es un ser natural, en construcción, social en el


sentido de que depende totalmente del "todo" al que pertenece y
alienado. El objetivo de la filosofía marxista será conocer el origen de
las alienaciones y liberar al hombre de ellas

16
CONEXIONES CON OTROS AUTORES

Entre sus influencias posteriores son destacables:

En Sartre, para este autor, el marxismo tiene de bueno el hacernos


tomar conciencia del momento histórico pero falla en que no hace un
auténtico examen de la existencia humana en términos de libertad.

En Gramsci, diseñador del eurocomunismo latino influye en la


importancia de las ideologías como instrumento del poder. Gramsci
estudia en especial los instrumentos que el poder del Estado tiene para
reproducir la ideología de la clase dominante (la escuela, la religión, la
información, la policía, el ejército…)

Influye también en los intelectuales de la escuela de Fankfurt que


tenían en común su rechazo al sistema capitalista. De forma general,
los filósofos de la Escuela de Frankfurt reinterpretan el marxismo como
una postura crítica, un método de análisis social, tratando de descubrir
y denunciar los elementos deshumanizadores que existen bajo la
apariencia de racionalidad en la sociedad científica e industrial del siglo
XX, con una finalidad de liberar al hombre de ellos, pero rectificando
aquellos elementos de la teoría marxista que ya no son válidos

2. LA POLÍTICA

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Karl Marx, filósofo alemán de origen judío del siglo XIX (1818-
1883) es uno de los filósofos más influyentes de la filosofía
contemporánea. Su filosofía materialista ofrece una explicación del ser
humano, la sociedad y la historia que influyó en numerosos
intelectuales y que inspiró la instauración de los regímenes comunistas
de la primera mitad del siglo XX.

En la época de Marx (siglo XIX) la burguesía consolida su poder,


desplazando a la aristocracia y al absolutismo y otra clase social, la
obrera, se expande numéricamente, adquiriendo autonomía
organizativa y política. El capitalismo se consolida definitivamente como
sistema económico.

17
Durante la primera parte de su vida se produce la Restauración, el
restablecimiento de los viejos poderes de la aristocracia. Por lo que se
producen revoluciones liberales, dirigidas por la burguesía, que exigen
libertad y participación política. Estas revoluciones se van radicalizando
y adquieren un carácter más social. La burguesía y el proletariado se
alejan ya que los primeros quieren instaurar un sistema burgués y los
segundos un sistema con libertades, sufragio universal y mejoras
sociales.
Ideológicamente
enraíza con la
izquierda hegeliana, es
una filosofía práctica y
crítica que afirma que
toda la realidad que no
pueda ser justificada
debe cambiarse y ve en
la dialéctica un motor
de transformación y de
progreso. De
Feuerbach toma su
sentido materialista, la
crítica a la religión y el
concepto de alienación.
Le influyen además el
Feuerbach
socialismo utópico, ya
fuerte en esa época de Owen, Fourier o Saint-Simón y el anarquismo de
Proudhon. La política de Marx fue creada pensando en los obreros del
capitalismo industrial especialmente en Inglaterra (cuyas pésimas
condiciones laborales y de pobreza extrema pudo observar en el
tiempo que vivió allí)

De entre las obras de Marx podemos destacar: El capital, El


Manifiesto del partido comunista, Tesis sobre Feuerbach, Ideología
alemana.

DESARROLLO

Introducción
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

La filosofía de Marx tiene un proyecto teórico claro: explicar


científicamente la realidad con el objetivo final de descubrir (o anticipar)
el tipo de organización social en la que el ser humano se realizará como
ser humano y alcanzará la verdadera libertad.

18
Y en el aspecto práctico su objetivo es convencer al movimiento
obrero y a los intelectuales de su época de que, lo queramos o no, la
historia nos conduce inexorable y dialécticamente a un tipo de sociedad
igualitaria y justa, para que estos se sumaran a la revolución del
proletariado y, de este modo, ayudaran a la implantación de la sociedad
comunista.

Marx parte de la situación de alienación (económica, política,


social y religiosa) en la que se encuentra el ser humano y entiende que
esta situación de alienación no es algo natural sino que es un producto
social e histórico

1 MATERIALISMO HISTÓRICO Y LUCHA DE CLASES.

Marx realiza una


interpretación materialista de
la historia.

Según esta
interpretación, la historia es un
proceso en el que se han ido
desarrollando distintos modos
de producción económica,
(esclavismo, feudalismo,
capitalismo) este proceso
histórico tiene un motor: la
oposición dialéctica de dos
clases sociales antagónicas, es
decir, la lucha de clases entre
la clase dominadora, que
posee los medios de producción (la propiedad, es también en Marx,
como en Rousseau, el origen de la desigualdad) y la dominada: que tan
solo posee su fuerza de trabajo y habilidad) que se dan en cada época
histórica, es decir, estas clases sociales antagónicas se enfrentan
dialécticamente dando lugar a un nuevo modo de producción
(infraestructura económica) a la que se van adecuando más o menos
rápidamente las superestructuras políticas, jurídicas e ideológicas que
justifican y explican la nueva sociedad.

La lucha de clases es por tanto una dinámica interna de la


sociedad por la que en todas las etapas existe un conflicto entre una
clase dominante y otra oprimida.

Según Marx cada época histórica lleva en sí misma el germen de


su destrucción, dando origen a otra etapa que es síntesis de las dos
anteriores y supone una fase superior en el desarrollo histórico.

19
Así, la oposición de las dos clases sociales antagónicas de la
sociedad esclavista (amos/esclavos) dio paso a la sociedad feudal y la
oposición de las dos clases sociales de esta sociedad (señores
terratenientes/siervos) dio lugar a la sociedad capitalista, una sociedad
que ha generado una nueva clase social: el proletariado, que llevará a
cabo la destrucción de la burguesía (la propietaria en el capitalismo de
los medios de producción).

En su obra El Capital Marx estudió


el funcionamiento del sistema capitalista
y creyó encontrar algunas
contradicciones internas, que provocarían
su propio hundimiento y disolución: la
búsqueda de obtención del máximo
beneficio y la necesidad de ser
competitivos en el mercado lleva al
constante y creciente empobrecimiento
del proletariado y a la desaparición de
las pequeñas empresas, esto generará
tales desigualdades económicas, paro y
descontento social que será insostenible
el propio sistema burgués.

Este proceso histórico es necesario


y tiene como objetivo la llegada a un
sistema de producción (el sistema
comunista) en el que no haya
antagonismo de clases sociales y en el que desaparezcan las
alienaciones a los que el ser humano se ve sometido en los sistemas de
producción anteriores (esclavista, feudal y capitalista)

El advenimiento (la aparición) de este último estadio del proceso


histórico se da en tres fases: La revolución, la dictadura del
proletariado, la sociedad comunista.

2 LA REVOLUCIÓN

Llegados a la situación de descontento social generalizado de la


clase trabajadora que provoca el capitalismo, esta clase trabajadora
tomará conciencia de clase (y de su poder) y se levantará contra la
burguesía. La revolución del proletariado triunfará pues aunque la
burguesía posee el poder económico, es ahora una clase minoritaria que
depende del trabajo que desarrolla el proletariado, de manera que
bastará una acción conjunta de todo el proletariado para derrocar a la
burguesía. A la toma de conciencia de clase y a la unión de los
trabajadores anima Marx en el Manifiesto comunista
20
3 LA DICTADURA DEL PROLETARIADO.

Es la fase posterior a la revolución, en la que el proletariado se


hará con todo el poder del Estado con la finalidad de organizar la futura
sociedad comunista. En esta fase habrá que abolir la propiedad privada
y socializar todos lo medios de producción, que deberán pasar al
Estado, controlado ahora por el proletariado. De esta manera podrá
iniciarse la construcción de la sociedad comunista.

Esta fase de “dictadura” fue concebida por Marx como necesaria


pero provisional: una vez que el proletariado tome el poder, proceda a
la abolición de la propiedad privada, organice la colectivización de los
medios de producción, reduzca completamente la resistencia de los que
se opongan a la sociedad comunista y tome otras medidas que Marx
enumera en el Manifiesto comunista (como la abolición del derecho de
herencia, la obligación de trabajar para el Estado, la educación pública y
gratuita etc.) entonces el siguiente paso será hacer desaparecer el
Estado.

4. LA SOCIEDAD “COMUNISTA”

Una vez que hayan desaparecido las diferencias de clase los


trabajadores se organizarán en comunas de producción en las que todo será
de todos, y en la que el criterio de justicia y reparto será: “De cada cual
según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”. En este tipo de
sociedad no habrá ya diferencias de clases sociales, los medios de producción
serán colectivos y se superarán todas las alienaciones. El trabajador se
identificará ahora con el producto de su trabajo y nadie estará por encima de
nadie.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Alcanzada la sociedad comunista terminará, entonces, dice Marx, la


prehistoria de la humanidad y comenzará la auténtica Historia de un hombre
que ya no está alienado.

CONEXIONES CON OTROS AUTORES


La política de Marx inspiró las revoluciones comunistas de
principios del s. XX, la revolución rusa liderada por Lenin (1917) y la
china dirigida por Mao Tse-Tung (1949).

21
Ha orientado la política social-demócrata que aparece en Europa
occidental desde los años veinte (Berstein y Liebnecht) que,
compartiendo el rechazo del sistema capitalista consideró que debía
abandonarse la vía revolucionaria y optar por la vía reformista y
democrática para llegar al socialismo.

Influyó en Sartre, (importancia de tomar conciencia del


momento histórico), en Gramsci (en la importancia de las ideologías
como instrumento del poder) en Althusser en cuanto que la historia
obedece a leyes, es un proceso sin “sujeto” y en los intelectuales de la
escuela de Fankfurt que tenían en común su rechazo al sistema
capitalista y que reinterpreta el marxismo como una postura crítica, un
método de análisis social ,tratando de descubrir y denunciar los
elementos deshumanizadores que existen bajo la apariencia de
racionalidad en la sociedad científica e industrial del siglo XX, con una
finalidad emancipadora, pero rectificando aquellos elementos que ya no
son válidos.

22
FRIEDRICH NIETZSCHE

1.LA METAFÍSICA

CONTEXTO HISTÓRICO-FILOSÓFICO

Friedrich Nietzsche nace en


Alemania en 1844 y muere en 1900.
Fue educado en un ambiente religioso
protestante y estudió música, teología
y filología. Fue catedrático de la
Universidad de Basilea. Desde niño fue
un hombre enfermizo que derivó en
locura al final de su vida. Junto a Marx
y Freud, es uno de los llamados
“maestros de la sospecha” por
atreverse a criticar valores e ideas que
tradicionalmente eran incuestionables.
Nietzsche
Entre sus obras podemos
destacar: Así habló Zaratrusta,
Genealogía de la moral, El nacimiento de la tragedia, La gaya ciencia.

Tienen un peso especial en Nietzsche la ‘’izquierda hegeliana’’


(Feuerbach y Marx), en el rechazo de la religión y en la idea de Dios
como invención humana; Schopenhauer, en la idea de ‘’voluntad de
vivir’’, que rechazando el punto de vista pesimista, está presente en el
concepto de ‘’voluntad de poder’’ de Nietzsche; y la música de Wagner,
con quien mantuvo amistad hasta que éste cedió ante los ideales del
cristianismo, contrarios a la ‘’voluntad de poder’’ que defendía
Nietzsche.

DESARROLLO

La filosofía de Nietzsche se presentó como una crítica a la


tradición intelectual occidental que nace en Sócrates, pasa por Platón y
el cristianismo y llega a la Ilustración. Nietzsche pretende interpretar la
vida dándole el valor que la tradición platónico-cristiana le ha negado,
el resultado es una propuesta vitalista y atea.

Nietzsche toma aspectos de ilustrados como Voltaire por sus


críticas a la tradición religiosa dogmática, así como del empirismo de

23
Hume, quien negaba la existencia del alma como sustancia y la
necesidad física, interpretándola como un mero hábito psicológico.

Para Nietzsche, la cultura occidental se asienta en la creencia, que


estableció Platón y posteriormente reafirmó el cristianismo (platonismo
para el pueblo), de la existencia de dos mundos o realidades: el mundo
sensible (el terrenal) y el inteligible (el “más allá’’). Este mundo sensible
se considera como una realidad aparente, mientras que el inteligible es
considerado como la auténtica realidad. Esta escisión implica una
valoración negativa del mundo sensible, un desprecio de la vida de este
mundo y de sus valores.

Para Nietzsche, este dualismo es falso. Sólo existe este mundo,


en el que vivimos: inventarse otro es la gran mentira de la tradición
platónico/judeo-cristiana. Esto ha implicado una minusvaloración de
esta vida. Por ello Nietzsche ve necesario recuperar “el sentido de la
tierra” y volver a apreciar la vida como en la cultura pagana griega (en
la que se valoraba el goce de la vida y se creía en múltiples dioses)
antes de que se impusiera la “conciencia socrática’’.

Con Sócrates y Platón se llevó a cabo una transvaloración,


imponiéndose una valoración negativa de los valores vitales que el
cristianismo reafirmó y afianzó en nuestra cultura.

La metafísica occidental conduce al nihilismo, pues dirige la


existencia humana al objetivo de un más allá, que no existe, que es una
nada. Cuando el ser humano se da cuenta de esto, siente que su vida
ha perdido todo el sentido.

Para superarlo hay que negar la metafísica anterior y afirmar una


nueva filosofía que afirme la vida como única y auténtica realidad y le
dé un sentido positivo.

Su propuesta es el vitalismo. Para Nietzsche la única realidad que


existe es la de este mundo sensible y la vida que contiene.

La realidad no es algo estático, fijo, inmutable y eterno como


creía Parménides, sino puro devenir, marcha incesante que crea y
destruye a la manera de Heráclito.

La vida es una realidad a la que gusta cambiar y ocultarse y para


explicarlo Nietzsche se ayuda en El nacimiento de la tragedia de dos
conceptos griegos: lo dionisiaco y lo apolíneo 7. La vida según Nietzsche
posee dos dimensiones opuestas: por una parte es apolínea en su

7
* Apolo: es el dios de la medida, del equilibrio y la razón
* Dionisos representa lo más visceral, sensual y pasional de la vida

24
aspecto aparente, superficial, externo; pero es dionisíaca en su aspecto
interno, profundo, intrínseco.

Lo apolíneo es lo que está sujeto a las apariencias, a las formas,


es lo fenoménico; y representa el orden, la medida, el canon, es lo
racional, lo comprensible y lo fácilmente conceptualizable.

Lo dionisiaco es la realidad del mundo y representa el caos, la


pasión. Es lo irracional, lo enigmático, lo contradictorio, y por ello se
escapa a toda conceptualización y comprensión.

Para Nietzsche la realidad es múltiple y diversa, difícil de atrapar


en conceptos abstractos. Nada que ver con la propuesta de Hegel para
quien la realidad es absolutamente racional.

Pero sobre todo, para Nietzsche, la vida es voluntad de poder, no


solo de existir (de seguir viviendo sin ninguna finalidad) como afirmaba
Schopenhauer, sino voluntad de poder, de expansión, es la pasión por
afirmarse e imponerse para lograr la satisfacción de sus impulsos e
instintos. Para Nietzsche, hay que aprovechar los dolores, sufrimientos,
que origina la voluntad de poder para mejorar y no abandonar las
pasiones.

La vida, en general, y el ser humano en particular, son algo


cambiante, no tienen una esencia fija y determinada. Están en continua
transformación, les mueve una pasión ciega que es la voluntad de
poder, el motor de todo lo existente según Nietzsche.

La voluntad de poder no tiene ningún ideal que alcanzar, no hay


racionalidad en su proceder, sino simplemente el ciego e irrefrenable
impulso por imponerse.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

La conclusión no puede ser más clara: hay que pedir a los


filósofos del futuro que destruyan a martillazos toda metafísica vacía,
todo lo que se viene llamando oficialmente verdad, y que sólo acepten
las apariencias, lo que se ve. Nietzsche propone la inversión de la
metafísica y de la valoración que se hizo hasta ahora. Lo que hasta aquí
se había considerado apariencia −lo sensible, lo temporal, lo que fluye
en el devenir− es lo real para Nietzsche, y, por el contrario, lo que
hasta ahora se creía el verdadero ser -lo intemporal, lo eterno, Dios- no
es más que fantasía e invención platónica. En está reflexión filosófica se
asentará todo el pensamiento gnoseológico, ético y político de Nietzsche

25
CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

Su figura será reivindicada por distintas corrientes como el


anarquismo, los contraculturales del 68, el cristianismo, el nazismo y el
existencialismo. En esta última corriente Nietzsche influye sobre todo en
la exaltación de la irracionalidad, la ausencia de esencia fija y
determinada, el concepto de nihilismo (falta de sentido de la vida al no
haber un más allá) y la prioridad de la vida frente a la razón, ya que
para Nietzsche las cosas no deben ser explicadas sino vividas.

El vitalismo inspira a Ortega y Gasset, que lo convierte en


raciovitalismo.

Nietzsche participa en una línea dominante de la filosofía


contemporánea: la reivindicación de la contingencia y finitud, y la
sospecha de la idea del más allá y de Dios.

2, EL CONOCIMIENTO

INTRODUCCIÓN

Friedrich Nietzsche nace en Alemania en 1844 y muere en 1900.


Fue educado en un ambiente religioso protestante y estudió música,
teología y filología. Fue catedrático de la Universidad de Basilea. Desde
niño fue un hombre enfermizo que derivó en locura al final de su vida.
Junto a Marx y Freud, es uno de los llamados “maestros de la sospecha”
por atreverse a criticar valores e ideas que tradicionalmente eran
incuestionables.

Entre sus obras podemos destacar: Así habló Zaratrusta,


Genealogía de la moral, El nacimiento de la tragedia, La gaya ciencia.

Si tenemos en cuenta el conjunto de su filosofía tiene un peso


especial en Nietzsche la izquierda hegeliana, Schopenhauer y Wagner.
Su filosofía se presentó como una crítica a la tradición intelectual
occidental que nace en Parménides, pasa por Sócrates, Platón, el
cristianismo y llega a la Ilustración, el idealismo y el positivismo.

En el mundo clásico encontramos coincidencias con Heráclito por


su peculiar estilo aforístico y su reivindicación del devenir de la realidad
tal como nos muestran los sentidos. También encontramos
coincidencias con los sofistas por su teoría relativista de la verdad y la
concepción del lenguaje como un simple instrumento del ser humano,
sin un fundamento objetivo que lo legitime.

26
Nietzsche toma aspectos del empirismo de Hume, como la crítica
a las sustancias y la necesidad física como un simple hábito del
entendimiento y recupera el papel de los sentidos. Podemos así mismo
encontrar la huella de la idea kantiana acerca de la imposibilidad de
alcanzar el conocimiento científico de la realidad en- sí. Nietzsche
radicaliza este planteamiento al afirmar que todo conocimiento está
mediatizado por las peculiaridades de la subjetividad (perspectivismo).

DESAROLLO

Para Nietzsche es evidente que filosofía tradicional consideró que


el verdadero conocimiento es el conocimiento de lo permanente,
inmutable y universal y al hacerlo se tomó por verdadera
exclusivamente la parte estática de la realidad negando así su aspecto
dinámico.

La Razón humana trató de “atrapar” la realidad en conceptos y


leyes, y al hacerlo, dice Nietzsche, ha dado una imagen falsa de la
realidad pues la trata como si fuera única, fija y permanente. Pero para
Nietzsche, la realidad no es única sino diversa, no es permanente sino
puro devenir, tal y como nos muestran los sentidos. La razón fracasa en
su intento de conocer la realidad tal cual es, en continuo devenir, pues
solo puede conocer lo que permanece idéntico a sí mismo.

Nietzsche cree que quien introduce el concepto como medio para


conocer el mundo es Sócrates, quien afirmaba que conocer era saber
definir. Desde entonces los hombres utilizan los conceptos y categorías
para explicar la realidad pero al hacerlo y tomarlos por verdaderos
olvida que es él mismo quien los ha creado, y que un concepto no es
más que una generalización infiel, una palabra que se aplica a un
conjunto de individuos diferentes que se toman como iguales porque al
formar el concepto se han dejado al margen sus diferencias. Pensar
conceptualmente es olvidarse de lo individual y concreto, y esto es un
error pues el mundo está compuesto de cosas concretas y por lo tanto
lo real es lo diferente.

En el proceso de abstracción necesario para formar un concepto,


primero nuestra mente elabora una imagen singular y concreta a partir
de los datos que nos dan los sentidos acerca de una realidad concreta,
pero esa imagen ya nos aleja de la realidad puesto que no es la cosa
misma sino una representación de ella, pero además a partir de esa
representación la mente forma el concepto perdiendo su aspecto
concreto y sensible para transformarse en algo intelectual y abstracto
que tiene poco que ver con la experiencia sensible original de la que
surgió.

27
Nietzsche critica sobre todo los conceptos metafísicos, porque en
ellos ni siquiera existe esa experiencia sensible que origina el concepto.
El peor de todos, dice, es el concepto de “ser”, de Dios, que no es más
que una ficción vacía. Los conceptos son engaños gramaticales, no son
más que momias conceptuales carentes de sentido (especialmente los
conceptos metafísicos propios de la filosofía idealista como los de
Parménides, Sócrates, Platón, Descartes, Kant o Hegel)

El hombre mediante la razón ha pretendido “encorsetar” las


diferentes y cambiantes realidades en conceptos y categorías (momias
conceptuales vacías de contenido = egipticismo).

Por su lado la ciencia mecanicista y positivista de su época trató


de reducir los fenómenos a lo puramente cuantificable (matematización
de la ciencia), sus leyes recogen los aspectos “regulares” y
cuantitativos de la realidad olvidando los aspectos cualitativos que es
donde se muestra la irregularidad y diferencias de la realidad. Es un
intento de alcanzar una única y verdadera explicación de la realidad.
Pero como se ha dicho esto no es más que un engaño de la razón
humana, que cree que así puede captar la realidad, dominarla y
asegurar su existencia.

Así pues, el aspecto cuantificacional resulta tan falsificador como


el intento metafísico de reducir la realidad a su componente meramente
estático.

Para Nietzsche se ha sobreestimado la razón., no son los sentidos


(despreciados por la filosofía en cuanto fuente de error) los que
provocan las apariencias engañosas que les atribuimos, sino la razón
cuando los interpreta, al considerar más verdadero lo estático y
permanente que lo dinámico y plural.

Nietzsche opta por una actitud escéptica respecto a las


posibilidades de conocimiento de la realidad por parte de la inteligencia
y frente a la verdad única que pretenden establecer la ciencia y la
razón, ídolos que tratan de imponer “su verdad” propone el
PERSPECTIVISMO.

No hay verdades en-sí, sino perspectivas. Conocer es interpretar


los hechos y estos pueden ser interpretados de muchas maneras, el ser
humano interpreta la realidad en función de sus pulsiones e instintos.
La realidad es, pues, vista por cada ser humano desde su propia
perspectiva.

Nietzsche considera que no hay una sola y única interpretación


verdadera de la realidad, sino diferentes perspectivas. Las pretendidas
verdades absolutas de la metafísica y la ciencia no son más que

28
perspectivas que olvidan que hay otras interpretaciones, otras
perspectivas igualmente válidas.

Nietzsche es clara y apasionadamente subjetivista, el


conocimiento se construye con opiniones.

Además, la realidad, por su continuo cambio, no puede ser


entendida de un modo estático y conceptual, por ello, cada perspectiva,
para reflejar mejor la realidad que tiene ante sí, utiliza la metáfora que
permite diversidad de interpretaciones.

Por lo tanto el instrumento no puede ser el lenguaje conceptual


sino el lenguaje metafórico, literario y artístico. El conocimiento es
creación artística, creación de metáforas. El filósofo artista se expresa
literariamente, abandonando los conceptos e inventando metáforas que
favorezcan la vida, que conviertan en verdad la expresión de sus
pasiones. (Nietzsche inventa su metáforas: eterno retorno, el
superhombre..)

Nietzsche contrapone al hombre conceptual el hombre intuitivo,


que valiéndose de la intuición (inmediata y directa) sin pretender
alcanzar ninguna verdad objetiva y gracias al arte, puede llegar a
comprender la vida mejor que el científico, el artista cuya mirada, libre
de prejuicios, penetra en la esencia de la vida.

Nietzsche pretende así terminar con el dogmatismo de la filosofía


tradicional y sustituirlo por un pluralismo filosófico, en el que cada
filósofo se atreva a inventar su propia visión de la realidad.

El método para pensar la realidad es interpretarla como si fuera


un texto. El método empleado por Nietzsche se ha denominado
histórico-genealógico: se trata de descubrir los elementos y las
valoraciones que han intervenido en el origen de una costumbre, de una
palabra, de una institución. Investigar críticamente cómo se han
originado y cómo están actuando en la vida de los humanos las
diferentes manifestaciones culturales, y en especial las palabras. (Un
ejemplo de esto lo tenemos en su análisis de las nociones “bueno” y
“malo” en la Genealogía de la moral)

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

Enlazada con ella y a consecuencia de su metafísica, es lógico que


Nietzsche afirme que no hay “verdades en sí“, del mismo modo que no
hay “cosas en sí“, ni “hechos en sí”; no hay sino “perspectivas“: O dicho
de otra manera, “no hay hechos, sino interpretaciones“. Por tanto, el
lenguaje adecuado no será el conceptual sino el artístico.
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CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

Nietzsche fue interpretado por los posestructuralistas franceses


(filósofos franceses posteriores a 1960, continuadores críticos o
simplemente críticos con el estructuralismo) como un pensador
relativista y perspectivista. Es decir, no existen verdades objetivas ni
universalmente válidas. Como dice Foucault no hay hecho sino tan solo
interpretaciones y puntos de vista sobre el mundo.

El perspectivismo de Nietzsche influyó en Ortega y Gasset, quien


trató de no caer en el relativismo, entendiendo que aunque cada vida
tiene su propia perspectiva, la verdad es posible si conseguimos
complementar todas las perspectivas.

En la actualidad, siguiendo a Nietzsche, los filósofos posmodernos


(Lyotard, Vattimo…) entienden que ya no hay una gran verdad que sea
la fuente indiscutible del sentido y la explicación de la realidad y, como
consecuencia del abandono de los grandes relatos (sobre todo
cristianismo y marxismo) que trataban de explicar y dirigir la acción
humana, surgen perspectivas plurales sobre la realidad entendiendo
que ninguna de ellas puede declararse verdadera, es por lo tanto una
postura antidogmática, no hay una sola verdad universal.

El perspectivismo desemboca en el relativismo moral y cultural


propio de filósofos y sociólogos postmodernos y se opone al positivismo.
Esta corriente consideraba posible una explicación científica y racional
de la realidad a través de una mirada objetiva de los hechos. Pero, para
los perspectivistas, no hay ninguna interpretación objetiva, estas son
siempre subjetivas.

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3.ÉTICA

INTRODUCCIÓN

Friedrich Nietzsche nace en Alemania en 1844 y muere en 1900.


Fue educado en un ambiente religioso protestante. Estudió música,
teología y filología. Fue catedrático de la Universidad de Basilea.

Desde niño fue un hombre enfermizo que derivó en locura al final


de su vida. Junto a Marx y Freud, es uno de los llamados “maestros de
la sospecha” por atreverse a criticar valores e ideas que
tradicionalmente eran incuestionables.

Entre sus obras podemos destacar: Más allá del bien y del mal,
Genealogía de la moral Así habló Zaratrusta, El nacimiento de la
tragedia, Crepúsculo de los ídolos; La Gaya Ciencia, Anticristo; Ecce
Homo...

Si tenemos en cuenta el conjunto de su filosofía tienen un peso


especial en Nietzsche la izquierda hegeliana (materialismo de Feuerbach
y Marx), el concepto de voluntad de vivir de Schopenhauer y las
óperas de Wagner tan próximas, según Nietzsche, a las tragedias
griegas, a la exaltación de lo dionisiaco. Con este último mantuvo
amistad hasta su ópera ‘’Parsifal’’ en la que representa valores
tradicionales, contrarios a la voluntad de poder que defiende Nietzsche.

DESARROLLO

La filosofía de Nietzsche se presenta como una crítica a la tradición


intelectual occidental que nace en Sócrates, pasa por Platón y el
cristianismo, la ilustración, el idealismo y el positivismo científico.

Ahora bien, la crítica más profunda de Nietzsche a la cultura


occidental es la crítica a los valores morales. El principal error de la
moral tradicional es su “antinaturalidad”, es decir, el ir contra la
naturaleza, contra la vida; y para el autor, todo aquello que niega la
vida debe ser eliminado.

La base de la filosofía de esta moral contra - natura es el


platonismo y el cristianismo (que no es otra cosa que “platonismo para
el pueblo” según Nietzsche)

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Platón afirmaba que la realidad sensible en la que el hombre vive
es un mundo inauténtico y que existe un orden moral (ideas éticas del
mundo inteligible) que han de servir de modelo a los hombres, por su
parte el cristianismo despreció esta vida en favor de un “más allá” y
afirmó que alguien desde fuera del mundo, fuera de la vida, dirige a los
hombres (Dios). El cristianismo se ha inventado valores de vida, y se ha
inventado un mundo ideal, habla de pecado, lo que es un atentado
contra la vida, solo fomenta los valores mezquinos como la obediencia,
el sacrificio, la humildad, que son sentimientos propios del rebaño...

Como hemos dicho el principal error de la moral occidental es, para


Nietzsche, su anti naturalidad puesto que menosprecia la vida terrenal
y propone el dominio y control sobre el cuerpo y sus pasiones, deseos e
instintos vitales, y a cambio ofrece un premio en una vida
transcendente que no existe. Es por lo tanto una moral nihilista, pues
es la promesa de una nada. Su error, dice Nietzsche, fue buscar un
sentido a la vida fuera de ella misma.

En otra de sus obras: La Genealogía de la moral, Nietzsche aborda


su crítica a la moral vigente a partir de un análisis genealógico de los
valores morales.

Observó que en todas las lengua antiguas bueno significó en un


principio lo noble y aristocrático, lo artístico, poderoso, bello, feliz, que
se contraponía a lo malo, entendido como lo simple, vulgar, plebeyo.

Esta distinción que era simplemente clasista se transformó en una


valoración moral. El origen histórico de esta transformación fue la
rebelión de los que hasta entonces eran considerados malos (la inmensa
mayoría) que se llamaron a sí mismo buenos, dominando así a los
nobles a los que llamaron malvados.

Afirma que fueron los judíos los que cambiaron los valores de
manera que los que antes eran fuertes, ahora son “malos” y ellos, que
eran débiles, se llamaron a sí mismo “buenos”. Impotentes y débiles,
los judíos, introdujeron el desprecio por la vida y afirmaron que solo
para los miserables, los pobres, los impotentes, los que sufren, existe
“bienaventuranza” mientras que los otros (los que antes eran “buenos”
y ahora son considerados crueles, lascivos, insaciables y ateos) serán
eternamente desventurados, malditos y condenados.

Detrás de las normas y valores que proponen se esconde una


moral de esclavos: es la moral de los débiles, que no pudiendo realizar
los valores de la vida elevan a la categoría de “buenos” valores como la
resignación, el sacrificio, el sufrimiento, la humildad, la sumisión, la
castidad… Son los valores propios del rebaño, de una actitud débil
frente a la vida, profundamente pesimista, donde triunfa el miedo, en
la que la vida terrenal pierde valor en función de una hipotética vida

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eterna en la que cesarán todos sus males. Es la moral propia de los
mediocres y los cobardes, incapaces de darse sus propias reglas. Así lo
expresa en su obra Más allá del bien y del mal.

Fue por tanto el resentimiento de los débiles el responsable del


nihilismo que amenaza occidente, responsable de la aparición de una
civilización enemiga de la vida y de la existencia de un hombre
“incurablemente mediocre”.

Pero la filosofía moral de Nietzsche no se limita a la crítica propone


también un proyecto, que “encarna” lo dionisiaco frente a la cultura
occidental (apolínea), que opta por la moral de los señores frente a la de
los esclavos.

El proyecto de Nietzsche se basa en la voluntad de poder que


conduce a la muerte de Dios, esta hace posible el advenimiento del
“superhombre” que se rige por “la moral de los señores” y el “eterno
retorno” como idea reguladora de su vida. Los elementos clave de su
propuesta moral aparecen en la obra Así habló Zaratustra.

Desde el punto de vista ético y antropológico la voluntad de poder


sería la capacidad que tiene cada hombre de hacer de su existencia una
obra de arte, de decidir la propia existencia de un modo original e
individual. Es la voluntad de decir ¡sí! a la vida, es la voluntad de
autoafirmación, de ser más, de superarse, es sobre todo, voluntad de
crear realidades, el objetivo del hombre es su propia acción.

Pero si el hombre ha de crear y decidir su propia vida se hace


necesaria la “muerte de Dios”. Detrás de la moral cristiana se esconde
aquel que la ha estado dirigiendo siempre: Dios. La frase de Nietzsche
“Dios ha muerto” nos señala que ya no podemos seguir dejándonos
guiar por un ser que nos da la vida, nos prohíbe disfrutarla, para
después quitárnosla. Ya no podemos creer en este Dios que es de otro
mundo (el ideal platónico). Hay que matar a Dios. Hay que librar al
hombre de todas sus cadenas, de todos los valores que se derivan de la
cultura judeo-cristiana.

Si Dios ha muerto, la moral occidental no tiene ningún sentido


(nihilismo): hay que transmutar todos los valores sostenidos por el
resentimiento de la moral de los esclavos, por los valores de la vitalidad
y la fuerza de la moral de los señores. Es necesario invertir los valores,
en vez de afirmar la existencia de Dios, hemos de afirmar la existencia
del hombre, su derecho a la plenitud vital.

Quien lleva a cabo esta transmutación y vive según la moral de los


señores es el superhombre. Nietzsche habla del superhombre en
oposición al último hombre cuya moral es servil, así pues la muerte de
Dios hace posible al superhombre. El autor presenta al superhombre

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como fruto de tres transformaciones: El espíritu humano se convierte
en camello, el camello en león y el león por fin en niño (superhombre).

El “camello” arrastra la carga de una moral impuesta, se arrodilla


sumiso ante los falsos valores judeo-cristianos (fase de nihilismo
pasivo), el “león” (imagen del nihilismo activo) lucha contra la
negatividad que ha tenido que soportar y se deshace de un zarpazo de
los falsos valores, es el momento de la muerte de Dios, (momento de
nihilismo activo, pues se desprende de todos los falsos valores pero no
ha adquirido ninguno nuevo) pero con esto no basta, el espíritu debe
transformarse en niño (imagen del superhombre)

El superhombre posee la inocencia de un niño ajeno a una moral


resentida, está más allá del bien y del mal. Es un ser alegre, que ríe,
que juega, que afirma la vida, que no le tiene miedo a nada.

Su moral es la moral “la moral de los señores”: es la moral de los


fuertes, que pueden realizar los valores de la vida y no se someten
más que a su propia voluntad, es la moral de los que aman la vida, y la
aceptan aunque en ocasiones pueda resultar trágica, de los que no
necesitan recurrir a consuelos metafísicos, y dicen sí al poder, la
grandeza, la libertad… que tienen claro lo que desean y no se detienen
ante los medios.

Esta era la moral pagana (dionisíaca de la Grecia presocrática


antes de la irrupción del platonismo), y esta es la moral propia del
superhombre, que ha de llevar a cabo una nueva transmutación de los
valores de modo que lo que era bueno – y fue convertido en malo-
vuelva a ser bueno. El superhombre es un nuevo hombre, vital, moral y
artista, capaz de crear nuevos valores.

La vida del superhombre está también regida por la idea del eterno
retorno, esta idea aparece por primera vez en la Gaya Ciencia.

El eterno retorno significa que la realidad no es lineal, sino cíclica.


Supone que todo volverá a suceder tal y como ha sucedido, supone la
repetición de los mismos acontecimientos en los mismos individuos.
Así que desde un punto de vista moral el eterno retorno es un sí a
la vida tan fuerte que no solamente afirma los valores de esta tierra,
sino su deseo de que se repita eternamente, con cada dolor y con cada
alegría.

Podemos entenderlo como una idea que regule la vida: actúa


siempre en tu vida de manera que puedas querer siempre que cada
cosa que haces o te ocurra suceda eternamente. “Vive de modo que
desees volver a vivir. ¡Tú vivirás otra vez! […] dice Nietzsche, o lo que
es lo mismo vive una vida que desees vivir una y mil veces, por lo que
cada hecho de la vida tiene una importancia infinita.

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Nietzsche pretende interpretar la vida dándole el valor que la
tradición platónico-cristiana le ha negado. El resultado es una propuesta
vitalista y atea.

CONCLUSIÓN
(Incluye relación de la teoría con el pensamiento general del autor)

La ética de Nietzsche es la culminación lógica de los


planteamientos que ya hemos visto en su metafísica, en su concepción
de la realidad. Si o dionisiaco es la realidad del mundo y representa el
caos, la pasión, si la vida es voluntad de poder, de expansión, es la
pasión por afirmarse e imponerse para lograr la satisfacción de sus
impulsos e instintos, no cabe otra otra ética sino la que Nietzsche
diseñó: una ética en la que obre las cenizas de Dios se levantará el
superhombre, el hombre dominado de nuevo por el ideal dionisíaco, que
ama la vida y vuelve la espalda a las quimeras del cielo. Él encarnará la
voluntad de poder y estará más allá del bien y del mal. Un nuevo deber
nos llama a la autoafirmación biológica, a la victoria de los señores
sobre los esclavos. "Ahora es cuando la montaña del devenir humano se
agita con dolores de parto. Dios ha muerto, ¡viva el superhombre!".

CONEXIÓN CON OTROS AUTORES

Los filósofos postmodernos consideran que la idea de Nietzsche de


la muerte de Dios no conduce necesariamente a una pérdida absoluta
de sentido. Al contrario, ahora caben nuevas perspectivas, nuevos
sentidos, creados por los propios seres humanos (ateísmo nihilista).
También consideran que siendo esta vida la única realidad cierta y
segura, ha de vivirse con intensidad, valorando el momento presente,
sin preocuparse del futuro (presentismo).

Aclaraciones:

 Respecto al eterno retorno: probablemente el sentido más real del


eterno retorno es que lo que se repite es la voluntad, el deseo; la
vida es sentir deseos que retornan eternamente. Pretender
aplacar los deseos satisfaciéndolos significa ser un ignorante
porque el deseo, la voluntad, vuelven eternamente.

 Respecto a la muerte de Dios: Dice Nietzsche que tras su muerte


hay que tener cuidado de no sustituirlo por otros elementos
(ídolos) que desempeñen las mismas funciones, como ha sido el
caso de la Ilustración con la Razón, el Positivismo con la Ciencia y
el Liberalismo con el Estado.
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