Está en la página 1de 10

Fundamentos biomecánicos del

lanzamiento
de disco. Parte I: técnica de lanzamiento
Biomechanical principles of the discus throw. Part I: throwing
technique

*Doctor en CC. de la Actividad Física y el Deporte Javier Bermejo Frutos*


Entrenador de club de atletismo. Nivel II javier_bermejo_frutos@hotmail.com
**Doctor en CC. de la Actividad Física y el Deporte José Manuel Palao**
Universidad de Murcia palaojm@gmail.com
Entrenador nacional de atletismo. Nivel III José Luis López Elvira***
***Doctor en CC. de la Actividad Física y el Deporte
Universidad Miguel Hernández de Elche jose.lopeze@umh.es
(España)

Resumen
El presente trabajo describe la ejecución de la prueba atlética de lanzamiento de disco, desde un punto de vista cualitativo, explicando
las leyes biomecánicas que afectan sobre el movimiento del sistema lanzador-disco. El documento busca incrementar la información sobre la
prueba y la comprensión del porqué de los diferentes movimientos que realiza el lanzador. Esta información puede ayudar a los entrenadores al
análisis y el diagnostico posterior de sus lanzamientos.
Palabras clave: Lanzamiento de disco. Atletismo. Biomecánica. Técnica.

Abstract
The purpose of this paper is to describe the way the discus throw is executed, from a qualitative perspective, with an explanation of the
biomechanical principals that affect the technique. This article tries to increase the information about this discipline and the understanding of the
reason of the different movements done in the discus throw. This information can help coaches evaluate and diagnoses their athletes´ throw.
Keywords: Track and field. Biomechanics. Technique. Mechanic.

EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 15, Nº 166, Marzo de 2012. http://www.efdeportes.com/

1/1

El lanzamiento de disco se engloba dentro de los lanzamientos atléticos, junto con el lanzamiento de peso, la jabalina,
y el lanzamiento de martillo (Yu, Broker, y Silvester, 2002). Se trata de un lanzamiento de tipo lateral (Bartlett, 2000), en
el que se realizan movimientos complejos, a elevada velocidad, y en un espacio pequeño (Tong, Xie, Teh, y Yu, 2001). La
acción técnica se define como una habilidad discreta y cerrada (Kreighbaum y Brathels, 1996), en la que el atleta realiza
un movimiento de rotación y avance portando un artefacto (Bus y Weiskopf, 1980; Morris, 1973; Judge, 1997; Vrabel,
1987), alternando posiciones de estabilidad dinámica y equilibrio (Martínez, 1992), y ejecutadas sobre un círculo de 2.5
metros de diámetros (Atwa y Gamal, 2011).

El objetivo que se persigue en el lanzamiento es lograr la máxima distancia horizontal del disco (Atwa y Gamal, 2011;
Kreighbaum y Brathels, 1996). La consecución de este objetivo se encuentra determinada por dos aspectos, que definen
dos etapas dentro del lanzamiento (Hubbard, 1989): las leyes biomecánicas del movimiento del sistema “lanzador-
artefacto” (técnica de lanzamiento) y las leyes físicas durante la fase de vuelo del artefacto (aerodinámica) (Altmeyer,
Bartonietz, y Krieger, 1993; Hay, 1993). En este artículo se aborda la primera etapa: la técnica de lanzamiento.

1. Consideraciones sobre la técnica

La técnica se define como la solución a un problema de movimiento, aceptado por los atletas y entrenadores como la
mejor alternativa para lograr el éxito (Endemann, 2008). Para la prueba de lanzamiento de disco, la técnica es el factor
más importante para lograr resultados deportivos (Arbeit, Bartonietz, y Hillebrand, 1987; Tschiene, 1988). El objetivo del
atleta durante el proceso de entrenamiento técnico es la optimización del patrón de movimiento (Leigh y Yu, 2007),
buscando la proximidad al modelo de ejecución y no su reproducción exacta (Endemann, 2008).

A través de los estudios específicos de la mecánica de lanzamiento se pueden dar recomendaciones técnicas al
entrenador y al deportista para que este mejore su rendimiento (Nemtsev, 2011). Estos estudios aportan valores que son
orientativos y en ningún caso generalizables a todos los lanzadores (Knicker, 1992). Existe un número limitado de
estudios que utilicen electromiografía o plataformas de fuerzas para contrastar y dar validez a los datos cuantitativos
obtenidos en el análisis cinemático (Bartlett, 1992). Además, al analizar la técnica existe el problema de la falta de
correspondencia entre los estudios de tipo cuantitativo y los criterios de evaluación o aspectos clave para la prueba (Floría
y Ferro, 2006).

El lanzamiento de disco combina movimientos verticales, horizontales, y movimientos rotacionales (Vrabel, 1987). Se
trata de un movimiento deportivo en el que disco y lanzador se deben ver como un sistema complejo, en el cual el
lanzador es el principal componente que tiene la tarea de: a) proporcionar velocidad máxima al disco como resultado de
movimientos rotacionales en el círculo; y b) conseguir un ángulo de de salida del disco adecuado en función de las
condiciones de viento y peso del implemento (Sinitsin, 1995).

2. Técnica de lanzamiento

La técnica estándar consiste en realizar 1 giro y medio y lanzar el disco. La acción se inicia de forma estática de
espaldas a la dirección de lanzamiento, ejecutando movimientos de balanceos que terminan con el disco detrás del
cuerpo. Se realiza un movimiento de pivote sobre los metatarsos del pie izquierdo (para un lanzador diestro), en sentido
contrario a las agujas del reloj, que acaba con pequeño salto para aterrizar sobre el pie derecho próximo al centro del
círculo. A partir de este momento, se pivota sobre el pie derecho hacia la izquierda, buscando que el pie izquierdo se
posicione rápidamente próximo al límite frontal del círculo y a la izquierda de la dirección intencionada de lanzamiento.
Llegado a este punto, el lanzador realiza un movimiento final de lanzamiento (Floría, 2006).

Aunque no hay un límite en el número de giros y aunque exista una relación proporcional entre el recorrido de
aceleración del disco y su velocidad de salida (Tidow, 1994), los investigadores han concluido la técnica de 1 giro y medio
como la óptima (Jarver, 2000; Tidow, 1994). Esta técnica consigue un equilibrio entre la velocidad de proyección del
disco y el control sobre la dirección del lanzamiento (Carr, 1999; Hay, 1993). Además, permite acelerar el disco durante
un recorrido entre 7-11 metros en lanzadores de élite (Tidow, 1994).

3. División temporal de las fases del lanzamiento de disco

Esta prueba se caracteriza por tener una composición temporal compleja de acciones simples (Niebles, Chen, y Fei-Fei,
2010). La identificación de cada una de estas acciones simples determina la comprensión de su estructura temporal
(Bartlett, 1992). En la bibliografía se encuentran referencias a la división de gesto en: tres fases (Ecker, 1996), cinco
fases (Arbeit, Bartonietz, y Hillebrand, 1987; Barlett, 1992; Dapena, 1993b; Jones, 1995; Knicker, 1994; Maheras, 1992;
Morris, 1973; Tidow, 1994), siete fases (Burke, 1988; McCoy, Whiting, Rich, y Gregor, 1985), e incluso ocho fases (Judge,
1997). En biomecánica, normalmente se utiliza una división en cinco fases delimitadas por los apoyos de los pies (Floría y
Ferro, 2006). La denominación y definición de cada una de estas fases se expresa de la siguiente manera (Barlett, 1992;
Floría y Ferro, 2006):

1. Fase de preparación, fase de posición de salida y entrada en giro, o fase de primer apoyo doble
(gráfico 1): Se inicia en el instante en el que el disco se lleva hacia atrás en el movimiento de balanceo y finaliza en el
instante de despegue del pie derecho durante el giro en sentido contrario a las agujas del reloj.
Gráfico 1. Fase de primer apoyo doble (tomado sin modificaciones de Tidow, 1994).

2. Fase de entrada, fase de rotación sobre el pie izquierdo, o fase de primer apoyo simple (gráfico 2): Se
inicia en el instante siguiente al de despegue del pie derecho y finaliza en el instante de despegue del pie izquierdo.

Gráfico 2. Fase de primer apoyo simple (tomado sin modificaciones de Tidow, 1994).

3. Fase de vuelo o fase aérea (gráfico 3): Intervalo de tiempo en que ningún pie del lanzador está en contacto
con el suelo y transcurre desde el instante siguiente al de despegue del pie izquierdo hasta el instante de contacto del pie
derecho. Más que de una fase, se trata de un instante debido a su corta duración (Knicker, 1992).

Gráfico 3. Fase aérea (tomado sin modificaciones de Tidow, 1994).

4. Fase de transición, fase de llega del pie derecho al suelo y posición de doble apoyo, o fase de segundo
apoyo simple (gráfico 4): Se inicia en el instante siguiente al de apoyo del pie derecho después del vuelo y finaliza en
el instante de apoyo del pie izquierdo.
Gráfico 4. Fase de segundo apoyo simple (tomado sin modificaciones de Tidow, 1994).

5. Fase de suelta, fase final, o fase de segundo apoyo doble (gráfico 5): Se inicia en el instante siguiente al de
apoyo del pie izquierdo y finaliza en el instante en que el disco pierde contacto con la mano del lanzador.

Gráfico 5. Fase de segundo apoyo doble (tomado sin modificaciones de Tidow, 1994).

4. Descripción de las fases temporales del lanzamiento de disco

A nivel global, en el lanzamiento, lo importante es que cada lanzador desarrolle su propio ritmo o velocidad de
ejecución del movimiento (Knicker, 1999) y mantenga un amplio control visual durante todo el movimiento (Lenoir y
Mazyn, 2005). La falta de correlación entre la duración de las diferentes fases temporales y el rendimiento o con los
principales parámetros cinemáticos de suelta (altura de liberación, ángulo de proyección, y velocidad de salida) parece
deberse a la variabilidad de las fases temporales entre atletas (Knicker, 1994).

4.1. Fase de primer apoyo doble

El objetivo de esta primera fase de lanzamiento es proporcionar al lanzador un apoyo sólido en el suelo (Burke, 1988;
Schwartz, 1982) y crear una torsión amplia entre los ejes de caderas y de hombros cuando el disco se lleva hacia atrás
(Kemp, 1988). El movimiento se inicia de espaldas a la dirección de lanzamiento, con los pies colocados uno a cada lado
(derecha e izquierda) de la línea media del círculo (Hay y Yu, 1996), separados a la anchura de los hombros alrededor de
30 centímetros (Jarver, 2000), con las rodillas ligeramente flexionadas para descender el dentro de masas (Barclay, 1993;
Maheras, 1992), el tronco recto, la mirada al frente, y el disco posicionado en el lado del cuerpo correspondiente a la
dirección del giro (Martínez, 1992). Esta posición permite el cambio rápido de esta fase a la siguiente (Knowles, 1997).

Desde la posición inicial, se realiza un movimiento de “balanceo” no pausado (Maheras, 1992) en el que se establece el
ritmo de ejecución (Arbeit, Bartonietz, y Hillebrand, 1987), se rompe la inercia, y se proporciona velocidad inicial al disco
(Bartlett, 1992; Ecker, 1996; Hay, 1993; Silvester, 2003). El balanceo consiste en girar el tronco y el brazo de
lanzamiento, que se encuentra extendido lateralmente y de forma paralela al suelo, de izquierda a derecha, en un
movimiento de rotación del eje de las caderas y los hombros con la finalidad de posicionar el disco lo más atrás posible
(gráfico 6) (Ecker, 1996; Maheras, 1992; Martínez, 1992). Esta acción se ayuda con la elevación de los talones, que
facilitan el giro al reducir la superficie de contacto con el suelo e incrementa la preactivación muscular (Irving, 1980;
Maheras, 1992; Morris, 1981; Paulsen, 1987).

Gráfico 6. Balanceo previo del disco (tomado sin modificaciones de Tidow, 1994).

Durante los balanceos, normalmente uno o dos (Kemp, 1988), el disco queda pegado a la mano por acción de la
fuerza centrífuga, siendo un error la disminución de la velocidad para mejorar el control del movimiento, ya que el disco
cae (Watts, 1988). Sin embargo, se puede utilizar el apoyo sobre la mano izquierda para incrementar el recorrido de
aceleración (Cappos, 2000; Morris, 1981). El agarre inicial del disco se realiza con los dedos separados, apoyando el
artefacto en posición vertical sobre la tercera falange de los dedos índice, corazón, anular, y meñique, estando el pulgar
descansando sobre la parte de arriba del disco, y el disco sobre la palma de la mano (gráfico 7) (Jarver, 1998, 2000).

Gráfico 7. Agarre del disco (tomado sin modificaciones de Jarver, 1998)

La mayor separación lateral del disco respecto al eje vertical del lanzador supone una mayor cantidad de momento
angular (Dapena, 1993; 1994b; Dapena y Anderst, 1997; Dapena y cols. 1997), lo que produce una mayor cantidad de
aceleración sobre el disco. Ecker (1996) y Knowles (1999) afirman que ambos brazos deben permanecer elevados y
alejados del cuerpo, realizando un movimiento de empuje rápido con el brazo libre. Un bajo momento angular durante
esta fase no puede ser compensado en la fase final del lanzamiento, ya que la velocidad de rotación del cuerpo sobre el
eje vertical es tan rápida que los pies no son capaces de empujar (Dapena, 1993b).

4.2. Fase de primer apoyo simple

El principal objetivo de esta fase es incrementar la velocidad de rotación y la velocidad aplicada sobre el disco, sin
perder la posición de estabilidad (Ecker, 1978; Dapena, 1993a; Dapena y Anderst, 1997; Dapena, Leblanc, y Anderst,
1997; Knowles, 1999). Para evitar el desequilibrio al iniciar el giro, una vez que el disco va lo más atrás posible y justo en
el momento en el que el pie derecho despega del suelo para iniciar esta fase, se recomienda llevar directamente el peso
del centro de masas (CM) sobre el pie de pivote (Judge, 1997; Silvester, 2003). En este punto el pie izquierdo empuja
hacia atrás.
El efecto de no aproximar lo suficiente el CM al apoyo del pie izquierdo hace que se cree un momento fuerza que es
igual al peso del sistema lanzador-disco, multiplicado por la distancia desde la vertical del centro de masas al apoyo
izquierdo (Floría, 2006). Durante el giro se produce una rotación lateral del lanzador, una menor transferencia de fuerzas,
y la fuerza de reacción del suelo desplazará el CM del sistema hacia la izquierda (Dapena y Anderst, 1997; Dapena,
Leblanc, y Anderst, 1997).

Cuando el peso se ha transferido a la pierna izquierda comienza el pivote y la rotación. En este momento, la pierna
derecha realiza un giro sobre el eje del pie izquierdo, siendo la parte interna del muslo la que guía el movimiento y no la
rodilla (Barclay, 1993). El movimiento del pie derecho se puede realizar de dos formas: próximo al eje de rotación
(Susanka, Dumbrovsky, Barak, Stepanek, y Nosek, 1988) o con un amplio balanceo (Bartlett, 1992; Dapena y Anderst,
1997; Ecker, 1996; Hay y Yu, 1995a; Knowles, 1997; Maheras, 1992; Tidow, 1994). La segunda opción parece la más
adecuada, ya que incrementa el momento inercia, proporcionando una mayor aceleración cuando el pie derecho se apoya
en el suelo al finalizar esta fase.

Durante el giro, los brazos se mantienen abiertos, el disco se lleva alejado del cuerpo, y el tronco va por delante del brazo
de lanzamiento guiando el movimiento. Los principales errores durante esta fase son (Barclay, 1993): a) realizar un
movimiento demasiado activo del hombro, lo que causará el movimiento temprano sobre las piernas y el disco se moverá
sobre las caderas; y b) empujar con la pierna izquierda y traer el pie derecho sobre el sector izquierdo de la línea media
del círculo en lugar de sobre la parte posterior.

4.3. Fase de segundo apoyo simple

El objetivo de esta fase es la transición rápida a la siguiente posición de apoyo doble, transfiriendo la mayor cantidad
posible de aceleración al disco sin perder el equilibrio (Barclay, 1993). La trayectoria que describe el artefacto hasta este
punto es ondulada, y no paralela al suelo (Floría, 2006). La rotación de la pierna derecha se realiza flexionada y al frente,
intentando que el pie izquierdo baje tan rápido como sea posible, mientras que el disco se mantiene sobre el hombro,
alejado del cuerpo, y retrasado. Esta acción permite a la cadera moverse al frente por delante del disco a la vez que rota.
Esta acción permite llegar más rápidamente la siguiente fase (Knowles, 1997).

4.4. Fase de segundo apoyo doble

La fase de segundo apoyo doble también se denomina “posición de potencia” (Burke, 1988; Jones, 1995; Judge, 1996;
Kemp, 1988; Maheras, 1992; Morris, 1981; Tidow, 1994). Esta fase influye un 80% en la distancia final de lanzamiento
(Grigalka, 1985) y un 60-70% en la producción de velocidad de despegue del disco (Bartlett, 1992; Knicker, 1999). El
objetivo de esta fase es optimizar las condiciones de suelta (Tidow, 1994) y maximizar la cantidad de velocidad aplicada
sobre el disco (Knicker, 1994), transfiriendo el momento lineal y angular del lanzador al disco (Vrabel, 1987).

El incremento de la velocidad de salida del disco se logra: impulsando con fuerza durante la entrada (Yu, Broker, y
Silvester, 2002), desarrollando momento angular sobre el eje vertical (Dapena, 1994), y manteniendo la separación
cadera-hombro y hombro-mano tras la fase aérea (Leigh y Yu, 2007). El movimiento se inicia con las piernas en el
momento del contacto con el suelo, produciéndose la reacción de acelerar antes del contacto (Watts, 1988). En esta fase
del lanzamiento el atleta experimenta una gran torsión entre la cintura pélvica (eje entre las dos caderas) y la escápula
(eje entre los dos hombros). El efecto muscular que produce esta posición es similar al de tensar la cuera del arco o un
resorte en una lanzadera (Barclay, 1993; Sinitsin, 1995).

Uno de los errores de esta fase que más influyen sobre el rendimiento del lanzamiento es el mal posicionamiento del
pie en la acción de bloqueo y por una pobre transferencia de velocidad desde el torso a la mano que porta el disco
(Finch, Ariel, y Penny, 1998). En relación al posicionamiento del pie izquierdo, este se debe situar cerca de la línea media
del círculo, sobre la parte izquierda del mismo (Hay y Yu, 1996; Jones, 1995; Maheras, 1992; Morris, 1981). De esta
forma se permite una rotación completa de la cadera. Durante la acción de empuje, la pierna derecha se estira y el disco
se suelta con los hombros elevados tan lejos del cuerpo como sea posible, sobre la pierna izquierda que está fija (Barclay,
1993).

4.5. Acción tras la suelta

La acción final se puede realizar de dos formas: con contacto de los dos pies en el suelo o con pérdida del contacto al
final de la acción de empuje. Sin embargo, las mejores marcas se han logrado con apoyo (Arbeit, Bartonietz, y Hillebrand,
1987). La justificación mecánica es que proporciona unas mejores condiciones para acelerar al final y proporciona mayor
tensión en la pierna. El ángulo de proyección óptimo se consigue mejor con esta alternativa. Una mayor altura de
liberación del disco en la acción de salto no beneficia tanto si no se encuentra en apoyo en comparación cuando se hace
(Bartonietz, 2000). Por otra parte, girar tras el lanzamiento indica una reserva no utilizada de energía rotacional (Vrabel,
1987).

5. Conclusión y aplicaciones prácticas

En este artículo se realiza una revisión de la bibliografía sobre la forma de ejecutar los movimientos técnicos dentro del
círculo de lanzamiento de disco. El objetivo es: a) aumentar el conocimiento teórico de la prueba en los entrenadores y
los lanzadores de disco, y b) indicar cuales son los aspectos técnicos más importantes de cada fase temporal del
lanzamiento, a través de las aportaciones que realizan los documentos científicos nacionales e internacionales desde la
perspectiva cualitativa (en términos no numéricos) del análisis biomecánico del movimiento.

Este documento puede servir como parte de la formación teórica en los alumnos que cursan la titulación de ciencias de
la actividad física y el deporte que tengan como especialidad deportiva el atletismo y/o como información complementaria
a los futuros entrenadores en proceso de formación. Este artículo destaca la importancia de la técnica en el rendimiento
del lanzamiento de disco y apoya el análisis del movimiento como punto de partida para el perfeccionamiento de la
técnica deportiva.

A modo de síntesis, a la hora de realizar el lanzamiento de disco se deben tener en cuenta una serie de aspectos
importantes en la eficacia de la ejecución.

 En la fase de primer apoyo doble: a) la realización de un balanceo se muestra suficiente para poner el
disco en marcha; b) una mayor separación de los brazos permite crear un mayor momento angular y una
mayor aceleración; c) la elevación de los talones durante los balanceos ayuda al giro; y d) llevar el disco
atrás permite crear un mayor recorrido de aceleración.
 En la fase de primer apoyo simple: a) llevar el CM al pie de pivote al iniciar el giro permite mantener la
estabilidad durante el giro; b) realizar un amplio balanceo de la pierna derecha guiado con la parte
interna del muslo sobre el eje del pie izquierdo permite aumentar el momento angular total del sistema
lanzador-disco; y c) llevar los brazos abiertos con el tronco por delante permite mantener la aceleración
del disco.
 En la fase de segundo apoyo simple: a) llevar la pierna derecha flexionada al frente, b) descender el pie
izquierdo rápidamente, y c) llevar el disco sobre los hombros permite una transición rápida a la siguiente
fase.
 En la fase de segundo apoyo doble: a) mantener la separación cadera-hombro y hombro-mano y tener
una gran torsión del tronco permite activar el ciclo estiramiento-acortamiento; b) el apoyo del pie
izquierdo cerca de la línea media del círculo sobre la parte izquierda permite el paso de la cadera al final
del impulso; y c) soltar el disco lejos permite aumentar la altura de liberación.
 En la acción final: a) soltar el disco con apoyo permite aumentar la aceleración del disco; b) aumentar la
tensión de la pierna; y c) liberar el disco en el ángulo óptimo.
Bibliografía

 Altmeyer, L., Bartonietz, K., y Krieger, D. (1993). Technique and training of shot put and discus throw. IV
Annual Coaches Clinic of the Track Coaches Association. Wisconsin: USA.
 Arbeit, E., Bartonietz, K., y Hillebrand, L. (1987). Différences entre la technique de lancer du disque chez
les hommes et chez les femmes. Amicale des Entraineurs Francais d'Athletisme, 102, 75-81.
 Atwa, M. y Gamal M. (2011). Effect of Using a Contemporary Method to Some Biomechanical Variables
and Record Level in the Discus Throw. World Journal of Sport Sciences, 4(1), 31-36.
 Barclay, L. (1993). Some basic hits to young discus throwers. Modern Athlete and Coach, 31, 24-25.
 Bartlett, R. M. (1992). The biomechanics of the discus throw: A review. Journal of Sports Sciences, 10(5),
467-510.
 Bartlett, R.M. (2000). Throwing: fundamentals and practical applications. En: Hong, Y. y Johns, D. P.
(eds.), Proceedings of XVIII International Symposium on Biomechanics in Sports. Hong Kong: The
Chinese University of Hong Kong.
 Bartonietz, K. (2000). Discus delivery ground contact or not? (http://www.athleticscoaching.ca). Canda.
 Burke, S. (1988). Shot put and discus throw. Track and Field Quarterly Review, 88, 25-29.
 Bush, J. y Weiskopf, D. (1980). The discus. Athletic Journal, 60, 44-48, 72-74.
 Cappos, S. (2000). Developing discus technique. Track Coach, 151, 4814-4816.
 Carr, G. (1997). Mechanics of Sport. Champaign Illinois: Human Kinetics.
 Dapena, J. (1993a). New insights on discus throwing. Track Technique, 125, 3977-3983.
 Dapena, J. (1993b). An Analysis of Angular Momentum in the Discus Throw. XIV Symposium of the
International Society of Biomechanics. Paris: Francia.
 Dapena, J. (1994). An analysis of angular momentum in the discus throw. XIV Congress of the
International Society of Biomechanics (pp.306-307), Paris.
 Dapena, J. y Anderst, W. J. (1997). Discus throw #1 (Men). En, Report for Scientific Services Project
(USATF). Indianapolis: USA Track and Field.
 Dapena, J., LeBlanc, M. K., y Anderst, W. J. (1997). Discus throw #2 (Women). En, Report for Scientific
Services Project (USATF). Indianapolis: USA Track and Field.
 Ecker, T. (1978). Mac Wilkins: Olympic discus thrower. Athletic Journal, 58, 60-61.
 Ecker, T. (1996). Discus throwing. En, Basic Track and Field Biomechanics (2ª edición) . Mountain View,
CA: Tafnews Press.
 Endemann, F. (2008). About the teaching of throwing events (http://athleticscoaching.ca). Canada.
 Finch, A. Ariel, G., y Penny, A. (1998). Kinematic comparison of the best and worst throws of the top
men´s discus performers at the 1996 Atlanta Olympic Games. Proceedings of XVI International
Symposium on Biomechanics in Sports. Konstanz: Germany.
 Floría, P. (2006). Análisis biomecánico del lanzamiento de disco. Categorización de las variables de
eficacia técnica. Tesis doctoral, Facultad de Formación de Profesorado y Educación, Universidad
Autónoma de Madrid.
 Floría, P. y Ferro, A. (2006). Biomecánica de la técnica de lanzamiento de disco. Influencia de la
trayectoria del disco en la velocidad de liberación. Revista Internacional de Ciencias del Deporte, 5(2),
53-75.
 Grigalka, O. (1985). Looking at the discus throw (http://www.athleticscoaching.ca) Canada.
 Hay, J. G. (1993). Discus throw. En: The Biomechanics of Sports Techniques. Englewood Cliffs, NJ:
Prentice Hall.
 Hay, J. G. y Yu, B. (1995). Free-leg action in throwing the discus. Track Coach, 134, 4265-4268.
 Hay, J. G. y Yu, B. (1996). Weight shift and foot placement in throwing the discus. Track Coach, 135,
4297-4300.
 Hubbard, M. (1989). The throwing events in track and field. En: Vaughan, C. L. (Ed.), Biomechanics of
Sport (pp. 213-238). Boca Raton, FL: CRC Press.
 Irving, S. (1980). The shift and settle in the discus. Athletic Journal, 60, 38.
 Jarver, J. (2000). The throws: Contemporary theory, technique, and training. Mountain View, CA:
Talfnews.
 Jarver, J. J. (1988). An introduction to the discus throw. Modern Athlete & Coach, 26(4), 21-24.
 Jones, M. (1995). Discus sequence analysis. Athletics Coach, 29, 16-19.
 Judge, L. (1997). Putting whip on the discus. Thrower, 74, 9-15.
 Kemp, M. (1988). Some aspects of the discus throw. Modern Athlete and Coach, 26, 11-14.
 Knicker, A. (1992). Kinematic characteristics of the discus throw. Modern Athlete and Coach, 30, 3-6.
 Knicker, A. (1994). Kinematic analyses of the discus throwing competition at the IAAF World
Championships in Athletics, Stuttgart 1993. New Studies in Athletics, 9(3), 9-16.
 Knicker, A. (1999). Biomechanical analysis of the throwing events. Discus throw. En: Brüggemann, G. P.,
Koszewski, D., y Müller, H. (eds.), Biomechanical Research Project Athens 1997. Final Report (pp. 161-
175). Oxford: Meyer and Meyer Sport.
 Knowles, D. (1997). Discus fundamentals. Modern Athlete and Coach, 35, 34-39.
 Knowles, D. (1999). The main technical aspects for a long discus throw. Modern Athlete and Coach, 37,
16-18.
 Kreighbaum, E. y Brathels, K. M. (1996). Biomechanics. A qualitative approach for studying human
movement. Boston: Allyn and Bacon.
 Leigh, S. y Yu, B. (2007). The associations of selected technical parameters with discus throwing
performance: A cross – sectional study. Sports Biomechanics, 6(3), 269-284.
 Lenoir, M. y Mazyn, L. (2005). The role of visual input Turing rotation: the case of discos
throwing. Biology of Sport, 22(1), 53-66.
 Maheras, A. (1992). Physiological and mechanical principles of discus throwing. Track and Field Quarterly
Review, 92, 32-41.
 Martínez, J. L. (1992). Atletismo III. Lanzamientos. Madrid: RFEA.
 McCoy, R. W., Whiting M. W. C., Rich, R. G., y Gregor, R. J. (1985). Kinematic analysis of discus
throwers. Track Technique, 91, 2902-2905.
 Morris, F. (1973). Mechanics of the discus. Scholastic Coach, 42, 59-60; 99.
 Morris, F. (1981). The Wilkins style of discus throwing. Track and Field Quarterly Review , 81, 22-27.
 Nemtsev, O. (2011). Comparison of kinematic characteristics between standing and rotational discus
throws. Portuguese Journal of Sport Sciences, 11(2), 347-350.
 Niebles, J. C., Chen, C. W., y Fei-Fei, L. (2010). Modeling temporal structure of decomposable motion
segments for activity classification. Lecture Notes in Computer Science, 63(12), 392-405.
 Paulsen, R. (1987). A technical primer for the discus thrower: move from slow to fast early across the
ring. Scholastic Coach, 56, 22-24.
 Schwartz, G. K. (1982). Fundamentals of discus throwing. Track and Field Quarterly Review , 82, 14-16.
 Silvester, L. J. (2003). Discus. Complete Book of Throws. Champaign: Human Kinetics.
 Sinitsin, A. (1995). A few hints for novice discus throwers. En: The throws: Contemporary theory,
technique, and training. Jarver, J. (eds.). Mountain View, CA: Talfnews, 2000, pp 95-97.
 Susanka, P., Dumbrovsky, M., Barak, F., Stepanek, J., y Nosek, M. (1988). Biomechanical analysis of the
discus throw. En: Brüggemann, G. P. y Susanka, P. (eds.), Scientific Report on the Second World
Championship in Athletics, Rome 1987 (pp. 1-61). International Amateur Athletic Federation.
 Tidow, G. (1994). Model technique analysis sheets part IX: the discus throw. New Studies in Athletics,
9(3), 47-68.
 Tong, E., Xie, W., Teh, K., y Yu, B. (2001). Technical characteristics of elite male and female discus
thowers. XIX Symposium of the International Society of Biomechanics in Sports. San Francisco: USA.
 Tschiene, P. (1988). The trhowing events : recent trends in technique and training. New Studies in
Athletics, 3(1), 7-17.
 Vrabel, J. (1987). Problemes techniques des lanceurs de disque de haut niveau. Amicale des Entraineurs
Francais d'Athletisme, 102, 91-101.
 Watts, J. (1988). Developing a better discus technique. Modern Athlete and Coach, 26, 25-28.
 Yu, B., Broker, J., y Silvester, J. (2002). A kinetic analysis of discus throwing techniques. Sports
Biomechanics, 1(1), 25-46.

Referencias imágenes

 Jarver, J. J. (1988). An introduction to the discus throw. Modern Athlete & Coach, 26(4), 21-24.
 Tidow, G. (1994). Model technique analysis sheets part IX: the discus throw. New Studies in Athletics,
9(3), 47-68.