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DESNUTRICIÓN INFANTIL

Desnutrición.

Según la UNICEF, "la desnutrición es el resultado del consumo insuficiente de alimentos"


A esto se agrega el padecimiento de enfermedades infecciosas, pudiendo ser aguda o
crónica. En cualquier caso, "implica estar peligrosamente delgado". Sin embargo,
también existe la malnutrición por carencia de micronutrientes o hambre oculta. Esta se
da cuando hay una carencia de vitaminas y/o minerales.

Es un signo de carencia de falta de nutrientes, donde se manifiesta con retraso en peso


y talla inferiores a los valores normales para la edad. Se realiza una evaluación del peso
y talla, luego un cálculo de índice de la masa corporal para diagnosticar si el niño
presenta bajo peso o esta desnutrido, lo cual es un problema de gran magnitud en el
ámbito mundial y una prioridad en salud pública, se estima que más de la mitad de la
población Peruana sufre de desnutrición en mayor o menor grado.

La desnutrición puede presentarse en todas las edades, sin embargo es más notoria y
grave entre los 6 meses a 5 años de edad. Mayormente después del destete que con
frecuencia inicia después del cuarto mes, el niño recibe poco o ningún alimento con
leche o ricos en proteínas, vitaminas derivados u otros productos de origen animal. La
combinación de una dieta baja en energía y proteína provocan frecuentes infecciones
digestivas y respiratorias propiciando en el niño pérdida de peso, alteraciones en el
crecimiento, son más susceptibles a adquirir cualquier enfermedad, suelen dormirse en
clase bajo rendimiento académico, reducción de la capacidad física.

Desnutrición Infantil:

En lo que a los niños se refiere, la desnutrición infantil implica tanto tener un peso
corporal menor a lo normal para la edad, como tener una estatura inferior a la que
corresponde a la misma, como consecuencia de un retraso en el crecimiento. La
desnutrición infantil es consecuencia de la poca ingesta de alimentos en la infancia.
Durante la niñez es la etapa en la que más se necesitan de nutrientes para poder
desarrollarse en forma adecuada. Esta poca ingesta de alimentos puede deberse a la
falta de alimento en lugares muy pobres del planeta, en los cuales no pueden acceder a
una canasta básica de alimentos. Los que más sufren esta falta de alimentos son los
niños, esta situación se ve agravada por infecciones oportunistas que pueden producir
entre otras cosas: diarrea y deshidratación.

Las consecuencias de una deficiente alimentación además de inhibir el desarrollo


cognitivo y físico de los menores, afectan también su potencial productivo futuro;
comprometiendo la situación económica y social de la persona, la familia, la comunidad
y el país. Además, el sistema inmunológico se ve debilitado por una mala nutrición
provocando en el niño anemia, una enfermedad que con frecuencia todo niño carece
cuando empiezan a recibir alimentación complementaria, obligando a los padres a tener
que comprar suplementos en hierro para desaparecer en nuestros niños la anemia; por
ello, un niño desnutrido tiene menor resistencia a enfermedades comunes porque su
sistema inmunológico disminuye, aumentando su probabilidad de morir por causas
como la diarrea o las infecciones respiratorias.

Niños desnutridos:

Para poder entender un poco más qué es la desnutrición infantil, es importante conocer
la existencia de los diferentes grados de desnutrición y malnutrición en los niños.

Por otra parte, para poder establecer cuando un niño se encuentra desnutrido, es
necesario saber cuánto pesa y cuanto mide.

Existen diferentes grados de desnutrición y mal nutrición de los niños, estos grados
estarán determinados por el límite inferior de percentilo 5 de tablas de medición de
peso y talla, como las NCHS (National Center for Health Statistics) . Por debajo de este
percentilo 5, se clasifican:

 Desnutridos grado I
 Desnutridos grado II
 Desnutridos grado III.
Estas tablas de peso y talla son muy importantes porque permiten en una simple
medición, determinar si un niño se encuentra desnutrido o no.

Existen distintas alternativas a tener en cuenta:

Niño menor de 6 años

 Si el niño es menor de 6 años y su P/E (peso para la edad) es normal no es


necesario evaluar su P/T (peso para la talla).
 Si el P/E es bajo y el P/T es bajo, se puede decir que se está frente una situación
de desnutrición.
 Si el P/E es alto, pero el P/T es bajo, se puede decir que ese niño se encuentra
adelgazado.

Niño mayor de 6 años

 Si el niño es mayor a 6 años, en todos los casos se medirá tanto el peso como la
talla.
 Si el P/E es normal y el P/T es bajo, se puede decir que es un niño adelgazado.
 Si el P/E es bajo y el P/T es normal, se puede decir que es un niño acortado o
desnutrido crónico.
 Si el P/E es bajo y el P/T es bajo, se puede decir que es un niño emaciado o
desnutrido agudo.

Estas simples mediciones son de mucha ayuda para evaluar a un niño y determinar en
qué estado de nutrición se encuentra, de esta forma se pueden tomar medidas
preventivas y paliativas para evitar las complicaciones derivadas de una desnutrición,
las cuales si no son tratadas a tiempo pueden ser irreversibles

Causas de la desnutrición infantil:

Los principales causas de desnutrición infantil se dan en regiones donde la lactancia


materna está siendo reemplazada desde etapas muy tempranas de vida por fórmulas de
alimentación preparadas de manera deficiente y en malas condiciones de higiene,
mayormente esto suele suceder porque las madres no cuentan con una economía
estable y se ve en la obligación de dejar a su menor hijo en casa y tener que salir a
trabajar dejando de lado la leche materna exclusiva hasta los 6 meses de edad e inician
con las leches artificiales que suelen ser buenas cumple con satisfacer el hambre del
niño pero no presenta los aportes proteicos que tiene una leche materna.
La lactancia materna exclusiva se da hasta los seis meses y la lactancia parcial hasta el
año de edad lo cual reduce en el niño la prevalencia de muerte por infección respiratoria
en la infancia, quienes dejaron la lactancia materna exclusiva antes de los seis meses de
edad tienen dos veces más riesgo de infección respiratoria aguda.

La desnutrición infantil es el resultado de la ingesta insuficiente de alimentos (en


cantidad y calidad), la falta de una atención adecuada y la aparición de enfermedades
infecciosas. Detrás de estas causas inmediatas, hay otras subyacentes como son la falta
de acceso a los alimentos, la falta de atención sanitaria, la utilización de sistemas de
agua y saneamiento insalubres, y las prácticas deficientes de cuidado y alimentación. En
el origen de todo ello están las causas básicas que incluyen factores sociales,
económicos y políticos como la pobreza, la desigualdad o una escasa educación de las
madres.
El estado nutricional de una persona es la resultante del equilibrio entre la ingesta de
alimentos y sus requerimientos de nutrientes. A su vez, el aprovechamiento de los
nutrientes ingeridos depende de diversos factores como la combinación de alimentos o
las condiciones del sistema gastrointestinal que los recibe.

Entre las causas básicas, hay un primer grupo de aquellas condiciones que si bien
dependen directamente del entorno social, tienen una expresión observable en cada
hogar. Incluye aspectos relacionados al capital humano, como nivel educativo o de
información de los padres y cuidadores del niño, así como su disponibilidad para
atenderlo. También incluye a los recursos económicos, que se refiere al nivel de
ingresos, disponibilidad de bienes, calidad del empleo, etc. Por último se encuentra el
subgrupo de recursos organizacionales, que se refiere a la capacidad de acceder a
aquellos bienes y servicios que la participación en redes sociales ofrece, como por
ejemplo: programa de Vaso de Leche, Comedores Populares o el conocimiento popular
transmitido entre pares.
El entorno social y político, así como el medio ambiente y la tecnología, se consideran
las fuerzas conductoras de la dinámica social, y como tal resultan las causas primarias
del estado nutricional. Debido a que para describir éstas se requiere capturar las
tendencias presentes en el conjunto de la sociedad, las observaciones a hogares como
las realizadas en este estudio, no resultan suficientes.

Tipos de desnutrición infantil:


Se calcula que 7,6 millones de niños menores de 5 años mueren cada año. Una tercera
parte de estas muertes está relacionada con la desnutrición. El índice de desnutrición se
determina mediante la observación directa, que permite identificar niños demasiado
delgados o con las piernas hinchadas; y midiendo la talla, el peso, el perímetro del brazo
y conociendo la edad del niño, que se comparan con unos estándares de referencia. La
desnutrición se manifiesta en el niño de diversas formas:

● Es más pequeño de lo que le corresponde para su edad.


● Pesa poco para su altura.
● Pesa menos de lo que le corresponde para su edad.

Cada una de estas manifestaciones está relacionada con un tipo específico de


carencias. La altura refleja carencias nutricionales durante un tiempo prolongado,
mientras que el peso es un indicador de carencias agudas. De ahí las distintas
Categorías de desnutrición:

 Desnutrición crónica
Un niño que sufre desnutrición crónica presenta un retraso en su crecimiento.
Se mide comparando la talla del niño con el estándar recomendado para su edad.
Indica una carencia de los nutrientes necesarios durante un tiempo prolongado,
por lo que aumenta el riesgo de que contraiga enfermedades y afecta al
desarrollo físico e intelectual del niño. La desnutrición crónica, siendo un
problema de mayor magnitud en cuanto al número de niños afectados, es a
veces invisible y recibe menor atención.
El retraso en el crecimiento puede comenzar antes de nacer, cuando el niño aún
está en el útero de su madre. Si no se actúa durante el embarazo y antes de que
el niño cumpla los 2 años de edad, las consecuencias son irreversibles y se harán
sentir durante el resto su vida.

 Desnutrición aguda grave o severa


Es la forma de desnutrición más grave. El niño tiene un peso muy por debajo del
estándar de referencia para su altura. Se mide también por el perímetro del
brazo. Altera todos los procesos vitales del niño y conlleva un alto riesgo de
mortalidad. El riesgo de muerte para un niño con desnutrición aguda grave es 9
veces superior que para un niño en condiciones normales. Requiere atención
médica urgente.

 Carencia de vitaminas y minerales


La desnutrición debida a la falta de vitaminas y minerales (micronutrientes) se
puede manifestar de múltiples maneras. La fatiga, la reducción de la capacidad
de aprendizaje o de inmunidad son sólo algunas de ellas.

Estado Nutricional Infantil en el Perú:

En el Perú de fines del siglo XX, uno de cada cuatro niños menores de cinco años estaba
dañado por un déficit nutricional que los había marcado con una baja talla para su edad.
Al mismo tiempo, menos del 1% mostraron déficit de peso para la talla. Al igual que para
los otros indicadores de bienestar, la distribución del enanismo nutricional guarda un
patrón bastante heterogéneo al interior del país, lo cual se evidencia al comparar las
zonas de costa, sierra y selva, divididas por ámbito rural o urbano.

Consecuencias de la Desnutrición:
 Mortalidad. Cálculos recientes muestran que el 56% de las muertes en niños
menores de cinco años fueron atribuibles al efecto de la malnutrición, y que el
83% de estas muertes fueron debidas a una desnutrición leve a moderada. A
pesar que desde hace mucho tiempo se reconoce el efecto sinérgico entre la
desnutrición e infección como causas de mortalidad infantil, cuando se
desarrollan estrategias para reducir el número de muertes en niños se priorizan
aquellas orientadas a reducir las enfermedades infecciosas. Como en otras
oportunidades, probablemente este sesgo de los planificadores y decisores se
deba a que la tecnología disponible ofrece intervenciones con resultados más
inmediatos y a bajo costo, sobre agentes que pueden ser aislados y enfrentados
ya sea mediante vacunas o antibióticos. Tal vez la naturaleza multifactorial de la
desnutrición, da espacio para percibirlo como un problema más allá de la
responsabilidad del sector salud, tradicionalmente organizado para ofrecer
servicios curativo rehabilitadores.

 Infecciones. Diversos estudios han mostrado la fuerte asociación entre estado


nutricional y la duración o severidad de episodios de enfermedades infecciosas,
algunos incluso con su incidencia. Los mecanismos son numerosos y complejos:
la desnutrición conlleva a la reducción de la inmunidad humoral y celular, así
como de barreras físicas tales como el moco protector en las vías respiratorias y
la acidez gástrica.

 Disfuncionalidad. La desnutrición produce reducción en la capacidad física e


intelectual, así como también influye sobre los patrones de comportamiento
durante la adultez. Los niños con enanismo tienen una menor capacidad de
aprendizaje, por lo que su rendimiento escolar disminuye, reduciendo así el
retorno de la inversión educativa. En la adultez, el enanismo reduce la
productividad y por lo tanto los ingresos económicos. Los hijos de mujeres
adultas con enanismo nutricional, tienen mayor riesgo de nacer con bajo peso lo
cual a su vez representa un mayor riesgo de morbi-mortalidad infantil, así como
de enanismo y disfunción cognoscitiva entre los sobrevivientes18.
El daño sobre la funcionalidad intelectual, no solo ocurriría a través del daño
cerebral durante los primeros años de vida, sino que también ocurriría mediante
el letargo que produce la desnutrición, ya que entonces el niño tiene menor
oportunidad de explorar su entorno.
Las enfermedades infecciosas, cuyo riesgo se incrementa por la desnutrición,
también da lugar a una menor actividad, que igualmente enlentece el desarrollo
de habilidades motoras.
 Enfermedades crónicas. El bajo peso al nacer y el enanismo nutricional
representan un mayor riesgo de contraer enfermedades crónicas en la adultez,
incluyendo obesidad, diabetes, enfermedades cardiacas, hipertensión arterial y
accidentes cardiovasculares.

La evolución de la desnutrición crónica infantil en el Perú:

En el año 1996, la prevalencia de desnutrición crónica infantil en el Perú era de 25,8%


de niños menores de cinco años (Patrón NCHS). Esta cifra se mantuvo prácticamente
inalterable por espacio de casi una década. Durante la década del 2000 la prevalencia
de desnutrición crónica infantil mostró una reversión significativa, especialmente entre
los años 2007 y 2010, mostrando a partir de la fecha y hasta la actualidad una
disminución progresiva, reducción mayormente observada en el área rural (de 45,7%
en el año 2007 a 37% en el año 2011), y en los departamentos de la sierra del país (de
42,4% en el año 2007 a 30,7% en el año 2011), como se ve en la Figura 1, y que
obedece a los resultados obtenidos a políticas sociales dirigidas al sector rural. Estos
resultados son consistentes con las tendencias, obtenidos por el Sistema de
Información del estado nutricional (SIEN) realizado por el Instituto Nacional de Salud
(INS), sobre la base de la población infantil menores de cinco años, que acude a los
establecimientos de salud públicos del Perú.

Considerando la población de referencia americana (NCHS) se observa una caída de 9%


en la prevalencia de la desnutrición crónica entre el 2005 al 2011. Si se usa la nueva
población de referencia de la OMS, la caída es del 10% en el mismo periodo. Respecto
al SIEN, la tendencia es menor a 3%, debido a que es un subgrupo poblacional de los
niños menores de cinco años que acceden a los servicios de salud, siendo los niños del
entorno urbano, confirmándonos que la disminución de la desnutrición crónica se ha
realizado en forma más significativa en el área rural.
Desnutrición Crónica Infantil en el Perú

La desnutrición infantil ha sido catalogada por UNICEF (2006) como una emergencia
silenciosa: genera efectos muy dañinos que se manifiestan a lo largo de la vida de la
persona, y que no se detectan de inmediato. La primera señal es el bajo peso, seguido
por la baja altura; sin embargo, ellas son solo las manifestaciones más superficiales del
problema. Según UNICEF, hasta el 50% de la mortalidad infantil se origina, directa o
indirectamente, por un pobre estado nutricional.

A pesar de ciertos avances, la prevalencia de la desnutrición crónica en niños menores


de 5 años en el Perú se ha mantenido alta en los últimos años (19.5% en el 2011, según
la ENDES y con el nuevo estándar de la OMS); si bien hubo una reducción importante
entre 1992 y 1996, desde entonces, la caída ha sido mucho más lenta, a pesar de los
distintos esfuerzos gubernamentales por reducir la desnutrición y del compromiso del
país de alcanzar las Metas del Milenio.
Fuente: INEI. Encuesta Nacional de Demografía y Salud – ENDES. 1992, 1996, 2000,
2005, 2007, 2009, 2010, 2011 y Primer Semestre 2012

Fuente: INEI. Encuesta Nacional de Demografía y Salud – ENDES. 2007, 2009, 2010 y
2011.

Más aun, este indicador nacional resulta poco preciso para mostrar la heterogénea
situación en distintas zonas del país y entre diversos sectores socioeconómicos. Por
ejemplo, 37 de cada 100 niños en la zona rural sufre de desnutrición crónica, mientras
que solo 10 de cada 100 la padece en la zona urbana. La brecha entre el quintil más
pobre y el quintil más rico es aún mayor: entre el 20% de familias más pobres, 44 de
cada 100 niños sufren de desnutrición crónica, mientras que en el 20% más rico, sólo 2
de cada 100 niños la padecen. Igualmente amplia es la brecha cuando se considera el
nivel de educación de la madre, ya que 54 de cada 100 niños con madres sin educación
son desnutridos crónicos, mientras que esta proporción baja a 5 niños cuando la madre
tiene educación superior.

Desnutrición Crónica Infantil en los últimos años

PROPORCIÓN DE MENORES DE 5 AÑOS CON DESNUTRICIÓN CRÓNICA SEGÚN CARACTERÍSTICAS


SELECCIONADA, 2007 -2016
(Patrón de referencia OMS)
(Porcentaje)

Característica seleccionada 2007 a/ 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Total 28,5 23,8 23,2 19,5 18,1 17,5 14.6 14.4 13.1

Área de residencia
Urbana 15,6 14,2 14,1 10,1 10,5 10,3 8.3 9.2 7.9
Rural 45,7 40,3 38,8 37,0 31,9 32,3 28.8 27.7 26.5

Región Natural
Lima Metropolitana 10,5 7,5 8,6 6,8 4,1 4,1 4.1 5.4 5.1
Resto Costa 14,5 13,0 14,9 9,5 11,9 12,5 9 10.8 8.1

Sierra 42,4 37,5 34,4 30,7 29,3 28,7 24.4 22.7 21.2
Selva 34,1 28,1 28,5 28,2 21,6 24,1 20.7 20.3 19.8

a/ La estimació n a nivel nacio nal co rrespo nde a info rmació n reco lectadad entre lo s meses de febrero a setiembre 2007.

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DESNUTRICIÓN INFANTIL A NIVEL DEPARTAMENTAL (PERÚ)

En el presente cuadro podemos observar que el departamento de Puno se encuentra en


el onceavo lugar en desnutrición infantil crónica de niños/as menores de 5 años a nivel
nacional al presentar la cifra porcentual de 16.4, ubicándose debajo de los
departamentos de Ancash con 17.1 que le lleva una mínima diferencia de 0.7 décimas,
Ayacucho (18.9), Huánuco (19.2), Amazonas (19.3), Apurímac (20.0), Junín (20.5), Loreto
(23.6), Pasco (24.8), Cajamarca (26.0) y Huancavelica (33.4), cabe resaltar que es
departamento con el mayor número porcentual de desnutrición a nivel nacional.
En la región Puno, la desnutrición crónica en niños menores de 5 años, muestra que desde el
año 2007, donde contaba con un porcentaje de 36.7, ha tenido una tendencia a disminuir en
los últimos años, específicamente hasta el 2015, luego de ello la tendencia cambio y cómo
podemos observar en el año 2016 el porcentaje aumento de 14.5 a 16.4 (alrededor de 1.9
puntos porcentuales).

MORBILIDAD
TASA DE DESNUTRICIÓN CRÓNICA DE NIÑOS/AS MENORES DE 5 AÑOS, SEGÚN DEPARTAMENTO, 2007 - 2016
Patrón de referencia OMS
(Porcentaje)

Departamento 2007 a/ 2009 2009-2010 2010-2011 2011-2012 2012-2013 2013-2014 2015 2016

Total 28.5 23.8 23.2 19.5 18.1 17.5 14.6 14.4 13.1

Departamento
Amazonas 37.4 26.8 25.2 27.5 30.3 27.1 30.8 22.7 19.3
Áncash 38.6 28.2 28.6 27.0 24.2 22.0 20.5 18.7 17.1
Apurímac 41.7 34.8 38.6 39.3 32.2 29.0 27.3 22.3 20.0
Arequipa 12.4 12.2 12.3 9.0 6.9 8.7 7.3 7.5 6.3
Ay acucho 42.2 41.4 38.8 35.3 30.3 28.0 26.3 21.7 18.9
Cajamarca 46.6 39.8 40.5 37.6 36.1 35.6 32.2 23.9 26.0
Prov . Const, Del Callao - - - - - - 7.0 6.5 5.9
Cusco 36.9 38.4 35.4 29.9 27.0 20.0 18.2 16.7 14.6
Huancav elica 59.2 53.6 54.6 54.2 51.3 42.4 35.0 34.0 33.4
Huánuco 49.4 39.2 37.4 34.3 29.6 29.0 24.8 24.2 19.2
Ica 13.0 10.3 10.3 8.9 8.0 7.7 6.9 6.7 7.1
Junín 31.9 33.7 30.4 26.7 24.6 24.2 22.1 19.8 20.5
La Libertad 31.2 27.2 26.1 23.2 23.5 22.1 19.9 15.9 12.2
Lambay eque 20.1 18.2 17.8 16.2 13.3 14.2 14.3 14.1 11.8
Lima - - - - - 4.6 5.8 -
Prov incia de Lima 1/ - - - - - - 3.7 5.3 4.9
Región Lima 2/ - - - - - - 10.0 9.7 5.9
Loreto 32.3 29.1 31.0 34.2 32.3 27.7 24.6 23.2 23.6
Madre de Dios 15.7 12.5 11.9 11.9 13.1 11.6 9.8 10.2 8.3
Moquegua 9.5 5.1 5.7 5.7 8.5 4.1 4.2 3.5 4.5
Pasco 39.5 38.4 32.6 24.8 24.0 26.5 24.9 22.4 24.8
Piura 29.6 23.0 22.9 20.9 20.8 24.9 21.7 20.3 15.3
Puno 36.7 27.3 25.5 21.5 20.3 19.0 17.9 14.5 16.4
San Martín 25.1 28.2 26.8 22.8 16.5 15.5 16.0 16.3 12.1
Tacna 6.3 2.1 3.0 3.7 3.3 2.9 3.7 2.6 2.3
Tumbes 12.2 13.5 12.8 11.0 8.5 9.1 8.3 9.1 7.4
Ucay ali 30.5 31.6 31.4 23.7 24.5 26.1 24.0 24.8

1/ Co mprende lo s 43 distrito s que co nfo rman la pro vincia de Lima.


2/ Co mprende las pro vincias: B arranca, Cajatambo , Canta, Cañete, Huaral, Huaro chirí, Huaura, Oyó n y Yauyo s.
a/ La estimació n a nivel nacio nal co rrespo nde a info rmació n reco lectadad entre lo s meses de febrero a setiembre 2007 y la estimació n a nivel
departamental co rrespo nde a info rmació n reco pilada en el año 2005, 2007 y 1er trimestre 2008 más ampliació n muestral, la mediana de fecha de
entrevista es junio 2007.
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Acciones para resolver el problema nutricional Infantil:

Actualmente el Estado Peruano invierte aproximadamente 250 millones de dólares


anualmente en programas que brindan asistencia alimentaria. Un estudio realizado el
2001 por un equipo de expertos de la Universidad de Tufts concluyó que éstos
mostraban diversas debilidades, entre ellas:
a) Falta de claridad de sus objetivos en cuanto a salud y nutrición. En varios
programas, las definiciones de grupos objetivo y la naturaleza de las raciones a
entregar no están relacionadas al perfil epidemiológico nutricional.
b) No llegan a la población más vulnerable. Si consideramos que la justificación de
un programa de apoyo alimentario con objetivos nutricionales, descansa en el
supuesto que la población beneficiaria no tiene acceso a suficientes alimentos
con sus propios ingresos, resulta muy ilustrativo encontrar que el 34% de los
hogares en extrema pobreza no acceden al programa del Vaso de Leche,
mientras que entre 60 a 78% de los no pobres si pueden hacerlo. Cabe señalar
que el Vaso de Leche representa el 43% del presupuesto total para este tipo de
programas.
c) Descoordinación entre los programas. Su ubicación en diferentes sectores
dificulta la coordinación y permite errores como superposición geográfica o en
los mismos grupos de edad.
d) Los sistemas de monitoreo y evaluación no son utilizados por la gerencia de los
programas. Al estar poco claros los objetivos nutricionales, la performance del
programa es evaluada casi exclusivamente en términos de flujo de alimentos y
cumplimiento de procedimientos legales.
e) Débil vínculo con los servicios de salud. Los servicios del Ministerio de Salud
están orientados a cumplir un rol curativo recuperativo, donde el estado
nutricional resulta un objetivo algo difuso, sin un claro correlato con sus
actividades.
f) Débil enfoque comunicacional para el logro de cambios de comportamiento.

Estas conclusiones nos obligan a continuar la búsqueda de alternativas acerca de cómo


organizar los recursos disponibles para la reducción del enanismo nutricional.