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INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA DOCENCIA

SIRIA CALIXTA SANTACRUZ DE RAMIREZ

Monografía presentada a la Facultad de Post Grado de la Universidad Tecnológica


Intercontinental como requisito para aprobar la Especialización en Didáctica.

HERNANDARIAS – Paraguay
Marzo- 2016
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INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA DOCENCIA

Autora: Siria Calixta Santacruz de Ramírez

Resumen

El trabajo que se expone en el presente material, se ha iniciado a raíz de los trabajos


realizados con docentes de diferentes niveles educación, principalmente de nivel medio
muchos de los docentes alegan perder el control emocional en la clase y le cuesta lidiar con
los alumnos en situaciones conflictivas, dando origen al siguiente cuestionamiento ¿será
que los docentes presentan un nivel adecuado de inteligencia emocional para a afrontar
con mayor éxito los contratiempos cotidianos que se enfrentan en los contexto educativo.
Lo que originó las preguntas de investigación los objetivos: general y específicos, los
cuales motivaron la tarea de investigativa. La metodología con la que se presenta esta
monografía se enmarca dentro del tipo de compilación y de esquema lineal. El marco del
desarrollo del trabajo presenta la Inteligencia Emocional en la docencia, la educación
emocional y el rol de docente. El docente emocionalmente inteligente es, el encargado de
formar y educar al alumno en competencias como el conocimiento de sus propias
emociones, el desarrollo del autocontrol y la capacidad de expresar sus sentimientos de
forma adecuada a los demás. Para que el profesor se encuentre preparado para asumir este
reto, es necesario, en primer lugar, que piense en su propio desarrollo emocional: solo
entonces estará apto para capacitarse y adquirir herramientas metodológicas que le
permitan realizar esta labor. Educar afectiva y moralmente a estudiantes implica contar
con una estructura de valores clara, además con dominio de las propias emociones.

Palabras claves: Inteligencia emocional-docencia-inteligencia-autocontrol


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INDICE
Página

Resumen ................................................................................................................................ ii

INDICE ................................................................................................................................. iii

CAPITULO I -INTRODUCCION ........................................................................................ 1

CAPITULO 2 – DESARROLLO .......................................................................................... 5

2.1. Antecedentes de estudios sobre la Inteligencia Emocional en la Docencia............... 5

2.1.1. Aprender a conocer .............................................................................................. 5

2.1.2. Aprender a hacer .................................................................................................. 5

2.1.3. Aprender a convivir .............................................................................................. 6

2.1.4. Aprender a ser ...................................................................................................... 6

2.2. Modelo de inteligencia emocional que incluyó cuatro aptitudes agrupadas en dos
grandes tipos de competencias ........................................................................................... 8

2.2.1. Competencias personales ..................................................................................... 8

2.2.2. Competencia social .............................................................................................. 8

2.3. Para qué sirven las emociones .................................................................................... 9

2.4. Las raíces de la empatía ............................................................................................ 10

2.5. El coste del alfabetismo emocional........................................................................... 11

2.6. El aprendizaje social y emocional ............................................................................ 13

2.7. Algunas matizaciones metodológicas para facilitar “la colaboración para el Avance
del Aprendizaje Emocional y Social” en las aulas. ......................................................... 13

2.7.1. Conocerse a sí mismo......................................................................................... 14

2.7.2. Ser solidario........................................................................................................ 14

2.7.3. Tomar decisiones responsablemente .................................................................. 15

2.8. Educación emocional ................................................................................................ 17

2.9. Inteligencia emocional y el quehacer docente .......................................................... 18

2.10. El profesor emocionalmente competente ................................................................ 19


iv

2.11. La importancia de considerar las dimensiones afectivas de la enseñanza .............. 19

CONCLUSION ................................................................................................................... 21

REFERENCIAS .................................................................................................................. 23
CAPITULO I -INTRODUCCION

La inteligencia emocional es la capacidad para identificar, entender y manejar las


emociones correctamente, de un modo que facilite las relaciones con los demás, la
consecución de metas y objetivos, el manejo del estrés o la superación de obstáculos.

Ante cualquier acontecimiento que suceda en tu vida, las emociones, tanto positivas como
negativas, van a estar ahí, y pueden servirte de ayuda y hacerte feliz o hundirte en el dolor
más absoluto, según cómo sea tu capacidad para manejarlas.

Los docentes con una alta inteligencia emocional no necesariamente tienen menos
emociones negativas, sino que, cuando aparecen, saben manejarlas mejor. Tienen también
una mayor capacidad para identificarlas y saber qué es exactamente lo que están sintiendo
y también una alta capacidad para identificar qué sienten los alumnos. Al identificar y
entender mejor las emociones, son capaces de utilizarlas para relacionarse mejor con los
demás, tener más éxito en su trabajo y llevar vidas más satisfactorias.

La presente investigación es un estudio sobre el manejo de inteligencia emocional de los


docentes en la sala de clase de diferentes niveles educativos principalmente de nivel medio.

A partir de los trabajos realizados con docentes de diferentes niveles de educación, muchos
de los cuales alegan que pierden el control de las emociones, gritando y llegaron a agredir
emocionalmente e inclusive físicamente (pinchándolo, estirando del cabello, empujándolo
contra la pared o contra el piso) a los alumnos en la clase y le cuesta lidiar con los padres
de familia en el momento del reclamos sobre alguna conducta disyuntivas de sus hijos.

La investigación se plantea el siguiente cuestionamiento: ¿En qué consiste la educación


emocional en el rol del docente?
Del cual se desglosan las siguientes preguntas:
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¿Para qué sirven las emociones?, ¿cuáles son las raíces de la empatía?, ¿cuál es el coste del
alfabetismo emocional?, y, ¿qué es el aprendizaje social y emocional?
De acuerdo al problema formulado a las preguntas de la investigación el siguiente objetivo
general
Describir el concepto de la educación emocional en el rol docente
Y los siguientes objetivos específicos
Reconocer la importancia de las emociones
Identificar las raíces de la empatía
Establecer el coste del alfabetismo emocional.
Diferenciar el aprendizaje social y emocional

Las razones que impulsan la realización del presente trabajo se basa en la dificultad que
presentan los docentes en la hora de lidiar con situaciones conflictiva en la sala de clase, y
la educación emocional y el rol del docente, siendo la finalidad de la educación formar
estudiantes emocionalmente competentes (capaces de reconocer y manejar sus emociones)
y por lo tanto, de relacionarse con los demás de forma adecuada y pacífica, surge el
planteamiento de una educación emocional como forma de implicar al proceso educativo
en la búsqueda de este logro.

Esta intervención, enfocada al desarrollo afectivo y mediado por la educación, ya no debe


circunscribirse a actividades aisladas, como las realizadas en la “hora de tutoría”.
Corresponde, más bien, al acto educativo en sí. Resulta transversal a la práctica docente,
por lo que ya no son solo los tutores los encargados de trabajar los temas afectivos, sino
también todos los maestros que interactúen con alumnos.

El docente emocionalmente inteligente es, entonces, el encargado de formar y educar al


alumno en competencias como el conocimiento de sus propias emociones, el desarrollo
del autocontrol y la capacidad de expresar sus sentimientos de forma adecuada a los
demás.

Para que el profesor se encuentre preparado para asumir este reto, es necesario, en primer
lugar, que piense en su propio desarrollo emocional: solo entonces estará apto para
capacitarse y adquirir herramientas metodológicas que le permitan realizar esta labor.
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Se sabe que es imposible educar afectiva y moralmente a estudiantes si no se cuenta con


una estructura de valores clara, además de un cierto dominio de las propias emociones.

El desarrollo de los recursos emocionales del docente debe ser el primer paso para
emprender este cambio educativo. El maestro emocionalmente inteligente debe contar con
los suficientes recursos emocionales que acompañen el desarrollo afectivo de sus alumnos.
Con ello, establece un vínculo saludable y cercano con ellos, comprende sus estados
emocionales, y les enseña a conocerse y a resolver los conflictos cotidianos de forma
conciliadora y pacífica.

El presente trabajo va dirigido principalmente a los profesionales de la enseñanza.

El trabajo se limita a una recopilación de bibliográfica y análisis del mismo, con relación a
la educación emocional y el rol del docente, la inteligencia emocional y el desempeño de
los docentes, en el proceso de alfabetización emocional de los alumnos.

El tipo demonografía del presente trabajo es la de compilación, en el que se analiza y


presenta una opinión personal tras una revisión bibliográfica exhaustiva. (Barón, 2006).

El esquema utilizado es lineal, a través del cual se plantea una pregunta en la introducción
y en cada uno de los capítulos que componen el desarrollo, abordando los temas en un
orden lógico hasta llegar a la conclusión (Barón, 2006).

El trabajo cuenta con tres apartados fundamentales que se detalla a continuación:

La primera parte corresponde a la parte Pre-textual, donde se expone la presentación del


trabajo, en cuando a la portada, el resumen y el índice.

La segunda parte, denominada Textual, contiene lo referente a la introducción (problema,


preguntas, objetivos y justificación de la investigación), el desarrollo de la monografía y
su correspondiente conclusión.
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La tercera parte, considerada Pots–textual, presenta las citas de obras consultadas para el
desarrollo de la investigación.
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CAPITULO 2 – DESARROLLO

2.1. Antecedentes de estudios sobre la Inteligencia Emocional en la Docencia

En 2004, Vivas de Chacón Educadora de Venezuela, realizó una investigación sobre las
competencias socioemocionales del docente, con el fin de sugerir un programa de
formación del profesorado. A partir de información, recopilada en un conjunto de
entrevistas a profundidad, plantea un modelo que identifica cuatro tipos de necesidades que
los docentes entrevistados consideran como competencias pendientes de desarrollo:
Conocimientos sobre inteligencia emocional: Sobre las emociones y su relación con los
procesos cognitivos, así como el papel que juega la Inteligencia. Emocional, en la
adaptación y establecimiento interpersonal de las personas.

Estas necesidades fueron claramente reflejadas en el informe de Jacques Delors de la


UNESCO (1996), que propuso que la educación respondiera a las demandas sociales y
fuera un mecanismo de prevención del conflicto humano. Este trabajo manifestaba la
enorme preocupación por la incapacidad de las personas de convivir y tolerar las
diferencias.

Dicho informe planteó cuatro pilares fundamentales en el desarrollo de la persona:


2.1.1. Aprender a conocer

El dominio de las formas o métodos que permiten adquirir, comprender y


descubrir conocimiento, y derivar un aporte significativo a la sociedad.
Comprende “aprender a aprender” para aprovechar las oportunidades que
ofrece la educación a lo largo de la vida.
2.1.2. Aprender a hacer

“La adquisición de competencias generales que incluyan las destrezas personales


necesarias para la productividad (creatividad, trabajo en equipo, toma de decisiones, etc)”.
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2.1.3. Aprender a convivir

“Aprender a descubrir progresivamente a los demás, reconocerse como seres


interdependientes de otros, desarrollar la capacidad de resolver conflictos, y respetar los
valores de pluralismo, comprensión mutua y paz”.

2.1.4. Aprender a ser

“El desarrollo máximo del potencial humano de la persona y el logro de un pensamiento


autónomo”.

La educación emocional, entendida como el desarrollo n 1990, Mayer y


Salovey fueron los primeros en acuñar el término de “inteligencia
emocional”, definiéndola como “la forma de inteligencia social que implica
la capacidad de supervisarse a uno mismo y a otros, sus sentimientos y
emociones, para diferenciar entre ellos y utilizar esta información para
conducir el pensamiento y la acción” ( )

Podemos decir, que la inteligencia emocional, es la capacidad del ser


humano para sentir, entender, controlar y modificar su propio estado
emocional y el de los demás, manejando de forma correcta las emociones
que nos hacen tener unas relaciones mas productivas con quienes nos
rodean. Por eta razón, las personas con una elevada inteligencia emocional
pueden tener más éxito en la vida de las que tienen mayor coeficiente
Intelectual.
Inteligencia emocional no significa ignorar nuestras emociones, sino
dirigirlas y equilibrarlas.

“En otras palabras, la inteligencia emocional se entiende como una habilidad para
reconocer, percibir y valorar las propias emociones, así como para regularlas y expresarlas
en los momentos adecuados y en las formas pertinentes” ( )
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La inteligencia emocional es la práctica de mantener la cordura, la capacidad de un control


sobre las emociones negativas para la prevención de situaciones inadecuadas dentro de las
relaciones interpersonales.

Howard Gardner, en 1983, había planteado la no existencia de una


inteligencia única fundamental para el éxito en la vida. Postulaba un amplio
espectro de inteligencias con siete variedades claves, entre las que se
incluían las inteligencias “intrapersonal” e “interpersonal”. Las tesis de
Gardner abrieron, en cierto modo, el desarrollo de una línea que afirmaba la
importancia de los elementos afectivos, emocionales y sociales en el
desarrollo de la persona, así como en el éxito que pudiera obtener en su
interacción con el entorno ( )

La persona puede llegar al logro de sus objetivos a través de la puesta en marcha de los
factores fundamentales dentro de la inteligencia emocional como el afecto, el amor, la
empatía, carisma, buenas relaciones interpersonales, confianza en sí mismo y en los demás.

En 1990, Salovey incluyó las inteligencias personales de Gardner en su definición básica


de inteligencia emocional. Señaló, asimismo, cinco capacidades fundamentales:

Conocer las propias emociones: reconocer un sentimiento mientras ocurre.


Manejar las emociones: manejar los sentimientos para que sean los adecuados.
Encontrar la motivación: ordenar las emociones al servicio de un objetivo mayor,
desarrollando la capacidad de “auto motivarse”.
Reconocer las emociones de los demás: la empatía.
Manejar las relaciones: manejar las emociones de los demás dentro del contexto
interpersonal y social. Estas habilidades se relacionan al liderazgo y la eficacia
interpersonal.
La Inteligencia Emocional hace referencia a una serie de capacidades relacionadas
con el conocimiento de uno mismo, el control de los impulsos, la empatía, la
motivación, la perseverancia, la comprensión, el altruismo, la autodisciplina, etc.,
cuestiones todas ellas que facilitan el equilibrio personal y la integración social en
el medio ( Sánchez Riesco, 2001,p.6)
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2.2. Modelo de inteligencia emocional que incluyó cuatro aptitudes agrupadas en dos
grandes tipos de competencias

En 2002, Goleman propuso un modelo de inteligencia emocional que


incluyó cuatro aptitudes agrupadas en dos grandes tipos de competencias: la
personal y la social. La primera impactaría directamente en el tipo de
relación que uno entabla consigo mismo; en la segunda, la competencia
social definiría el tipo de vínculos que se establecen con los otros.

2.2.1. Competencias personales

2.2.1.1. Conciencia de uno mismo

“Comprender profundamente las emociones, fortalezas y debilidades, valores y


motivaciones. Se sustenta en el desarrollo de tres habilidades: la conciencia emocional, la
valoración personal y la confianza en uno mismo”.

2.2.1.2. Autogestión

Regular los afectos y emociones para actuar con lucidez y claridad, según
las demandas de cada situación. En tal sentido, además de la capacidad de
regular la expresión de las emociones, se necesitan habilidades como la
transparencia, la capacidad de adaptarse a entornos cambiantes y responder
con iniciativa y optimismo, y la orientación hacia el logro a través del
esfuerzo (………………...)
2.2.2. Competencia social

2.2.2.1. Conciencia social


Ser capaces de comprender los sentimientos ajenos y tomarlos en cuenta
durante el proceso de toma de decisiones. Se resalta el rol de la empatía,
pero se requiere también del desarrollo de habilidades complementarias,
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como la facultad de tomar conciencia en la organización de los grupos


humanos y la actitud de servicio (……………….)

2.2.2.2. Gestión de las relaciones

“Regular las emociones de las otras personas; inspirarlas y movilizarlas en la dirección


adecuada. Para ello, resulta indispensable ser capaz de establecer vínculos auténticos y
duraderos, gestionar los conflictos, y trabajar en equipo en favor de los cambios deseables”
(Goleman, 2002, p…..)

2.3. Para qué sirven las emociones

Ante la pregunta ¿para qué sirven las emociones? Daniel Goleman destaca el relevante
papel que éstas han jugado a lo largo de la evolución, y cómo los científicos lo atribuyen a
la predominancia del corazón sobre la mente en los momentos realmente importantes.

Son las emociones -afirman- las que nos permiten afrontar situaciones
demasiado difíciles- el riesgo, las pérdidas irreparables, la persistencia en el
logro a pesar de las frustraciones, la relación de pareja, la creación de una
familia…-como para ser resueltas exclusivamente por el intelecto
(…………)

Sin embargo, ¿cuántas veces nos sentimos desbordados por la tristeza, la ira o el miedo?
Tomar conciencia de la existencia de una emoción, es el primer paso para abrir las puertas
del cielo, tal y como nos muestra este relato japonés:

“En cierta ocasión un belicoso samurái desafió a un anciano maestro zen a que le explicara
los conceptos de cielo e infierno. Pero el monje replicó con desprecio:

- ¡No eres más que un patán y no puedo malgastar mi tiempo con tus tonterías!
El samurái, herido en su honor, montó en cólera y, desenvainando la espada, exclamó:
-Tu impertinencia te costará la vida.
-¡Eso -replicó entonces el maestro-es el infierno!
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Conmovido por la exactitud de las palabras del maestro sobre la cólera que le estaba
atenazando, el samurái se calmó, envainó la espada y se postró ante él, agradecido.
-¡Y eso-concluyó entonces el maestro-, eso es el cielo! “

Esta reacción es lo que Goleman denomina secuestro emocional, e ilustra a


la perfección la diferencia entre permanecer atrapado por un sentimiento y
darse cuenta de que uno está siendo arrastrado por él. ”La enseñanza de
Sócrates “conócete a ti mismo”-darse cuenta de los propios sentimientos en
el mismo momento en que éstos tienen lugar- constituye la piedra angular
de la inteligencia emocional (Goleman, 2002, p. 35)

2.4. Las raíces de la empatía

La palabra empatía deriva del término griego empátheia (sentir dentro),


recibe también el nombre de inteligencia interpersonal (término acuñado por
Howard Gardner) y se refiere a la habilidad cognoscitiva y emocional de
una persona para comprender el universo emocional de otra (……….).

El término de empatía fue empleado por primera vez en los años veinte por
el psicólogo Edward B. Titchener, para describir la capacidad de percibir la
experiencia subjetiva de otra persona, Tichener pensaba que la empatía
surge a partir de una especie de imitación física de aflicción del otro que
evoca entonces los mismos sentimientos en uno mismo ( ).

La empatía se construye sobre la conciencia de los sentimientos de uno


mismo, cuanto más abiertos estamos a nuestras propias emociones, más
estamos de los sentimientos de los demás, la compenetración, la raíz del
interés por alguien, surge de la sintonía emocional, de la capacidad de cada
quien de sentir empatía (……….).

“Esa capacidad o interés acerca de lo que siente el otro, entra en juego en una amplia gama
de situaciones de la vida, desde las ventas y la administración, hasta la paternidad, la
compasión y la actividad política” (……………..).
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Las raíces de la empatía pueden rastrearse desde la infancia, ya que


prácticamente desde que nacen los niños se sienten perturbados cuando
oyen llorar a otro bebé, esta respuesta algunos investigadores la consideran
precursora de la empatía. Los psicólogos del desarrollo han descubierto que
los bebés sienten una preocupación solidaria antes de tener consciencia de
ellos mismos como entes separados de los demás; incluso poco después del
nacimiento, los niños reaccionan ante la perturbación de quienes, los rodean
como si fuera algo propio, llorando cuando ven lágrimas de otro niño
(Goleman, 2002,p……)

Marianne Radke Yarrow y Caroline Zahn Waxler, del Institute of Mental


Health mostraron que la capacidad de sentir estaba presenten en los chicos a
los que se les llamaba la atención con respecto a la aflicción que su mala
conducta producía en otros “mira lo triste que la has puesto” a diferencia de
“Eso estuvo muy mal”. También descubrieron que la empatía se modela a
partir de cómo los demás reaccionan ante la aflicción de alguien (Goleman,
2002, p……)

2.5. El coste del alfabetismo emocional

“El analfabetismo emocional hace alusión a la incapacidad para moverse, sentirse cómodos
y ser dueños de las emociones. El analfabetismo emocional señala la carencia de desarrollo
de las habilidades emocionales más básicas: RECONOCER, ACEPTAR, GESTIONAR,
EXPRESAR Y CREAR emociones” (Daniel Goleman, 2002, p………).

“RECONOCER las emociones: darme cuenta de lo que siento, de las emociones que tengo
y que aparecen en mi universo interior”.

“ACEPTAR las emociones: darme cuenta, no negar que “esto es lo que siento” sea lo que
sea y darme cuenta de que eso me pertenece”.
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“GESTIONAR las emociones: darme cuenta de que hay un espacio, un lapso, que me
permite observar y decidir que deseo hacer con lo que siento”.

“EXPRESAR las emociones: darme cuenta de que una vez decidido tengo libertad para
manifestar esa emoción, que puedo elegir como expresarla”.

“CREAR las emociones: darme cuenta de que es posible generar desde el interior las
emociones que me faciliten la vida, tanto en lo personal, como en lo interpersonal y que
esto afectara al entorno en que me muevo y por tanto al mundo”.

Los síntomas de analfabetismo emocional son múltiples y su coste enorme. Están en la raíz
de las grandes dificultades por la que está pasando en estos momentos la humanidad.

Algunos de dichos síntomas son los siguientes:


• Separatismo
• Patriotismo enfermizo
• Multiplicación de fronteras
• Necesidad enfermiza de tener razón
• Fanatismo (religioso, político, sexual, deportivo… ideológico en general)
• Racismo enfermizo
• Dictaduras (no solo políticas, las hay de muchos tipos, individuales y colectivas)
• Inflexibilidad
• Censuras y represiones
• Esclavitud (emocional, psicológica y física)
• Adicciones (a drogas varias y diversas: alcohol, televisión, comida, trabajo, sexo,
heroína, sufrimiento, victimismo, violencia, queja, pesimismo… y un larguísimo etc.)
• Estrés
• Enfermedades diversas, generalmente de carácter crónico.
Es urgente la necesidad que tenemos de alfabetización emocional. Es necesario que
comprendamos que es posible la educación y el entrenamiento de habilidades emocionales
que no hagan más capaces y creativos en el arte de ser felices (Goleman, 2002, p.37).
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2.6. El aprendizaje social y emocional

La historia del Desarrollo del Aprendizaje Emocional y Social en las


Escuelas, podemos iniciarla en 1995, Daniel Goleman publicó su libro
originador/seminal, Emotional Intelligence (Inteligencia Emocional, 1996):
partiendo desde el trabajo de Salovey and Mayer (1989-90). Las ideas de
Goleman fueron escuchadas y reconocidas en todo el mundo. Los jóvenes
necesitaban que se le enseñaran las habilidades sociales y emocionales que
les ayudará a enfrentarse al conflicto y manejarse en la vida con éxito
(Goleman, 2002, p.40)

CASEL, 98. "El aprendizaje social y emocional es el 5 proceso de


conseguir la habilidad de reconocer y dirigir emociones, tomar decisiones
responsables y establecer relaciones positivas."(Elías, 1997). Con el apoyo
del campo de salud pública, educadores por todo los E.E.U.U. están
implementando programs apropiados para el desarrollo como The School
Development Program, The Resolving Conflict Creatively Program, The
Child Development Program, Second (Greenberg, 1999, p.42.)

Steps, The New Haven Social Development Program, Social Decision


Making, Social Problem Solving, Promoting Alternative Thinking Strategies
y muchos más. Estos programas se centran principalmente en la prevención
con la esperanza de reducir los factores de riesgo que brotan de una variedad
de factores sociales y fisiológicos. Es importante reconocer que pocas veces
hay una sola causa de factores de riesgo. Así mismo, los niños se adaptan de
forma diferente a estos factores. No todos desarrollan problemas de
adaptación. Lo que sí sabemos es de que los factores protectores, "son
variables que reducen la posibilidad de resultados de mal adaptación bajo
condiciones de riesgo (Greenberg, 1999, p.42).

2.7. Algunas matizaciones metodológicas para facilitar “la colaboración para el


Avance del Aprendizaje Emocional y Social” en las aulas. Según Janet Patti, 2000.
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2.7.1. Conocerse a sí mismo

“Percibir fielmente los sentimientos, actitudes, valores y virtudes de uno mismo”.

2.7.1.1. Identificar emociones


Identificar y etiquetar los sentimientos de uno mismo. Esto incluye:
diferenciar los sentimientos y reconocer que estos pueden afectar a los
pensamientos y al comportamiento y viceversa; que los sentimientos
cambian; que uno puede tener más de un sentimiento a la vez; y que los
sentimientos tienen efectos físicos.

2.7.1.2. Ser responsable

“Reconocer y comprender la obligación que se tiene para comportarse de forma ética,


segura y legal. Esto incluye: identificar y desarrollar sus propios valores personales para
fomentar la honestidad, la fiabilidad y la responsabilidad”.

2.7.1.3. Reconocer virtudes


Identificar y cultivar las virtudes y atributos positivos de uno mismo. Esto
incluye: estar motivado para saber aprovechar los créditos personales, tener
confianza en poder manejar tanto las tareas diarias como los desafíos de
forma eficaz, y ser optimista sobre su propio futuro.

2.7.2. Ser solidario

“Reconocer los pensamientos y sentimientos de los demás; apreciar las diferencias entre la
gente y respetar sus derechos y valorar la vida y el medioambiente que lo sostenga”.

2.7.2.1. Tomar perspectiva

“Identificar y comprender los sentimientos de los demás. Esto incluye: interpretar los
indicios que demuestran cómo se sienten los demás, percibir sus puntos de vista y
comprender por qué piensan y se sienten así”.
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2.7.2.2. Apreciar la diversidad


Comprender que las diferencias individuales y las de grupo se
complementan mutuamente y hacen que el mundo sea más interesante. Esto
incluye: aceptar que las personas tienen actitudes y valores diferentes;
reconocer que a pesar de estas diferencias, todos tenemos necesidades,
sentimientos y deseos similares; oponerse a los estereotipos y fomentar los
derechos de todos.

2.7.2.3. Respetar a los demás

Creer que los demás merecen ser tratados con amabilidad y compasión y
sentirse motivado a contribuir al bien común. Esto incluye: valorar los
sentimientos y opiniones de otros, preocuparse por el impacto que uno tiene
sobre los demás, ayudar a los amigos ya la familia, aceptar la dirección de la
autoridad, mejorar su centro de enseñanza y su comunidad, así como
preservar el medioambiente.

2.7.3. Tomar decisiones responsablemente

“Usar el pensamiento crítico para tomar decisiones, fijar metas y resolver problemas de
manera que fomente el bienestar de uno mismo y de los demás”.

2.7.3.1. Dirigir emociones

Controlar y regular los sentimientos para que ayuden a manejar situaciones


y no estorbarlas. Esto incluye: hacer uso de los sentimientos como
motivación para solucionar los problemas, utilizarlos como guía en la toma
de decisiones, ejercer auto-control, demorar la gratificación personal y
abordar el estrés.
2.7.3.2. Analizar situaciones
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Percibir de forma objetiva las situaciones en las que las decisiones son
necesarias y analizar los factores que pueden influir en su respuesta. Esto
incluye: ser consciente de que se tiene alternativas; evaluar sus propios
sentimientos, valores y virtudes; interpretar las señales que se caractericen
como situaciones de oportunidades o desafíos; evaluar tales factores
contextuales como recursos disponibles, sentimientos de otros, presión por
las malas influencias, imágenes impartidas por los medios de comunicación
y las normas y valores de la familia y la comunidad.

2.7.3.3 Fijar metas

Establecer y trabajar hacia el logro de metas pro-sociales de corto y largo


plazo. Esto incluye: identificar qué resultados se desean; desarrollar pasos
de actuación y sus plazos de tiempo para su cumplimiento; analizar los
posibles impactos que las decisiones actuales puedan tener en el logro de
estas metas, controlar y mantener su progreso y celebrar los éxitos.

2.7.3.4 Resolver problemas

Generar, implementar y evaluar soluciones positivas a los problemas con


conocimiento de causa. Esto incluye: identificar los problemas; idear
soluciones; recoger información relevante; prever las consecuencias;
seleccionar e implementar una solución y evaluar los resultados y
aprendiendo de ellos.

Gareth Mills, especializado en la innovación curricular y el rediseño del


aprendizaje, señaló que las raíces del aprendizaje serán siempre las mismas
aunque las tecnologías cambien y precisó: “los profesores son diseñadores
del aprendizaje, arquitectos de la educación” y “tenemos que conseguir que
los jóvenes crean que pueden cambiar la sociedad”. El director asociado de
Futurelab, un foro de reflexión e investigación educativa del Reino Unido,
constata que las tecnologías cambian y seguirán evolucionando, pero “las
raíces del aprendizaje serán siempre las mismas”. El pensamiento crítico, la
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creatividad, la comunicación, la innovación, es espíritu emprendedor, la


inteligencia emocional, la capacidad colaborativa, el amor y los valores, la
confianza y la integridad configuran esas raíces en las que se basa el
aprendizaje en la escuela y que, a veces, los profesores se olvidan de
planificar o no les dedican el tiempo necesario. “Podemos cambiar nuestra
vida y también cambiar la vida de nuestra comunidad, luego todos juntos
podemos cambiar el mundo”, manifestó (Gareth Mills en el Global
Education Fórum, 2010,p.41)

2.8. Educación emocional

La práctica del docente frente a grupo es fundamental ya que dentro del


aula, en su desempeño, es esencial al igual que el programa de la materia,
pues los estudiantes perciben el apoyo emocional del maestro en la práctica
y en la actividad de la asignatura, se regulan las emociones y presentan
menores niveles de agresividad de acuerdo a la formación emocional del
profesor que constituye un componente en el desarrollo emocional de los
alumnos (Bárbara Gutiérrez, 2014, párrafo 19)

Las estrategias para la enseñanza de la Inteligencia Emocional por parte del


docente hacia sus alumnos deben iniciarse teniendo calma, controlando el
tono de voz, hablando con respeto, fomentando el decir “gracias”, “por
favor”. Respirar profundamente cuando el maestro se encuentre enojado
será fundamental para enseñar con el ejemplo (Rodríguez de Ibarra, 2007
citado en Barba Gutiérrez, 2014, párrafo 20)

Para el desarrollo de competencias emocionales, Chabot y Chabot (2009, citado en Barba


Rodríguez, 2014, párrafo 21) indican que existen cuatro categorías que se encuentran
implicadas en el éxito o fracaso del aprendizaje del alumno, éstas son:

- Comunicación interpersonal: “es la base de cualquier relación humana, ya que los


individuos se comunican tanto verbal como corporalmente”.
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- Motivación: “es el impulso o motor que se desarrolla en el individuo para lograr el fin u
objetivo, ya sea intrínseca o extrínsecamente”.

- Adaptabilidad o autonomía: “es el ajuste que realiza el individuo para lograr un


cambio”.
- Gestión personal: “es la planificación, la organización, la dirección y el control que
realiza el ser humano para alcanzar las metas deseadas”.

2.9. Inteligencia emocional y el quehacer docente

Si la dimensión emocional es la clave en las relaciones humanas y la


práctica docente se desarrolla en escenarios interactivos, es válido entonces
el llamado de atención a todos y cada uno de los que practican la docencia a
cualquier nivel, a desarrollar explícita e implícitamente competencias
sociafectivas, pues su papel mediatizador redunda en la adquisición de
aprendizajes significativos, en el desarrollo emocional y en la convivencia
pacífica de los discentes dentro y fuera del aula; pero también en la
emocionalidad del propio docente y la eficacia de su labor (Abarca, M;
Marzo, L. y Salas, J., 2.002, p. 1 citado en Uribe,2009, párrafo 7).

Las tendencias actuales de la Psicología Educativa sugieren por ejemplo que


los profesores, y todo el personal vinculado al sistema educativo,
desarrollen competencias como la toma de decisiones oportunas y acertadas;
la comunicación asertiva, afectiva y efectiva; la solución de conflictos de
manera creativa y exitosa; la cooperación y trabajo en equipo, todo ello
dentro y fuera del aula de clases, en relación con los discentes pero también
con otros docentes, con el personal administrativo, las directivas de la
institución y en general con toda la comunidad educativa. Indiscutiblemente
esto requiere que el docente desarrolle su Inteligencia Emocional (Uribe,
2009, párrafo 8).
19

2.10. El profesor emocionalmente competente

Los problemas vienen solos. Las soluciones hay que crearlas... Una
competencia es un conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y
actitudes necesarias para realizar actividades diversas con un cierto nivel de
calidad y eficacia, que, dado su carácter práctico, integra tanto el saber
cómo el saber hacer y el saber ser. Competencias socioemocionales:
habilidades que permiten interactuar con los demás o con uno mismo de
forma satisfactoria, además de contribuir a la satisfacción interna, a la
consecución de éxitos personales y profesionales, y a una adecuada
adaptación al contexto. Somos seres emocionales más que racionales. La
enseñanza es una actividad intrínsecamente social. El aula de hoy es un
nuevo escenario ( Vaello Orts, 2009, párrafo 2)

La educación socioemocional es un proceso educativo continuo y permanente, que pretende


potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo,
ambos esenciales en la personalidad integral. La dimensión socioemocional interactúa con la
cognitiva como sinergias: la una sin la otra son incompletas e ineficaces (ibíd., párrafo 3)

2.11. La importancia de considerar las dimensiones afectivas de la enseñanza

La UNESCO por su parte (Delors, 1996) ha señalado la necesidad de que el


logro de los estudiantes vaya más allá de los aspectos cognitivos. En el
conocido documento titulado “La Educación encierra un tesoro” se plantea
lo que la UNESCO denomina “pilares del aprendizaje” aprender a conocer
(la materia de estudio), aprender a hacer (habilidades), aprender a convivir
y aprender a ser (dimensiones sociales, afectivas y éticas) (Delors, 1996,
citado por García Cabrero, 2009, p.6).

El punto de vista de la UNESCO ha influenciado el diseño de planes y


programas de estudio de diferentes niveles educativos en diversos países,
incluido el nuestro, en el sentido de que los aprendizajes esperados que se
proponen en dichos planes y programas de estudio, como evidencia de logro
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académico, no sólo incluyen conocimientos, sino también habilidades y


actitudes (García Cabrero, 2009, p.6).

El recientemente introducido enfoque por competencias para el diseño de


planes y programas de estudio, así como para la evaluación de los
aprendizajes, coincide con el planteamiento de la UNESCO respecto de la
necesidad de desarrollar en el alumno una variedad de aprendizajes o
“recursos”. No es sin embargo suficiente con desarrollar dichos recursos
para poder actuar de manera competente, sino tener la capacidad de
“movilizarlos” ante una demanda específica de acción e interacción en un
contexto determinado (Denyer, Furnémont, Poulain y Vanloubbeeck,
Perrenoud, 2004 citado por García Cabrero, 2009, p.6).
21

CONCLUSION

La investigación realizada pudo responder a los objetivos trazados inicialmente,


expresándose a continuación los principales hallazgos al respecto.

En cuando al primer objetivo general: Describir el concepto de la educación emocional en


el rol docente. La inteligencia emocional se entiende como una habilidad para reconocer,
percibir y valorar las propias emociones, así como para regularlas y expresarlas en los
momentos adecuados y en las formas pertinentes. Es decir, es la habilidad para gestionar
bien las emociones. Tanto las nuestras como las de los demás.

Con relación al primer objetivo específico: Reconocer la importancia de las


emociones…………………………………………………………………………

El segundo objetivo específico Identificar las raíces de la


empatía……………………………………………………..

Con respecto al tercer objetivo específico: Establecer el coste del alfabetismo emocional.
se puede mencionar en la naturaleza de los síntomas de analfabetismo emocional son
múltiples y su coste enorme. Están en la raíz de las grandes dificultades por la que está
pasando en estos momentos la humanidad. Algunos de dichos síntomas son los siguientes:

Separatismo, Patriotismo enfermizo, Multiplicación de fronteras,• Necesidad enfermiza de


tener razón,• Fanatismo (religioso, político, sexual, deportivo… ideológico en general)
Racismo enfermizo, Dictaduras (no solo políticas, las hay de muchos tipos, individuales y
colectivas), Inflexibilidad, Censuras y represiones, Esclavitud (emocional, psicológica y
física), Adicciones ( a drogas varias y diversas: alcohol, televisión, comida, trabajo, sexo,
heroína, sufrimiento, victimismo, violencia, queja, pesimismo… y un larguísimo etc.)
Estrés, Enfermedades diversas, generalmente de carácter crónico.
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Es urgente la necesidad de alfabetización emocional. Es necesario que se comprenda que


es posible la educación y el entrenamiento de habilidades emocionales que no hagan más
capaces y creativos en el arte de ser felices.

El tercer objetivo específico: Diferenciar el aprendizaje social y emocional


…………………………………………………………………………………………….

Con la cual se pudo concluir lo siguiente: El docente emocionalmente inteligente es,


entonces, el encargado de formar y educar al alumno en competencias como el
conocimiento de sus propias emociones, el desarrollo del autocontrol y la capacidad de
expresar sus sentimientos de forma adecuada a los demás.

Para que el profesor se encuentre preparado para asumir este reto, es necesario, en primer
lugar, que piense en su propio desarrollo emocional: solo entonces estará apto para
capacitarse y adquirir herramientas metodológicas que le permitan realizar esta labor. Se
sabe que es imposible educar afectiva y moralmente a estudiantes si no se cuenta con una
estructura de valores clara, además de un cierto dominio de las propias emociones
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REFERENCIAS

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Número 8. Conexión Revista Académica.Aliat Universidades.
http://www.aliatuniversidades.com.mx/conexxion/index.php/en/educacion/788-el-
rol-del-docente-en-la-educacion-emocional-ano-3-numero-8.

Barón, Antón P. (2006). Monografía Guía practica para la elaboración de los trabajos
monográficos. Asunción, Paraguay: Editorial Vazpi.

Borja Ortiz, Domingo. (2009). Guía para tutores. Los trabajos de investigación para
conclusión de Carrera. Editora Litocolor: Asunción, Paraguay.

Folleto de Psicopedagogía. Sede Universitaria Municipal, San Cristóbal.

García Cabrero, B (2009). Las dimensiones afectivas del La docencia. Revista Digital
Universitaria 1 de noviembre 2009 • Volumen 10 Número 11 • ISSN: 1067-6079.
http://www.revista.unam.mx/vol.10/num11/art71/int71.htm

Goleman, D. La Inteligencia Emocional. (2002) .México: ED. B. México SA BCU, 1996.

Greenberg J. (1999). La gestión de comportamiento en las organizaciones, Prentice Hall.

Gareth Mills y Sir Ken Robinson en el Global Education Forum 2010.

Sánchez Riesco, O. (2001). Implicaciones educativas de la inteligencia emocional.


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Uribe, C. (2009). Docencia e inteligencia emocional.Lima.Perù.
http://educcerereflexionydesarrollo.blogspot.com/2009/11/docencia-e
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Vaello Orts, J. (2009).El profesor emocionalmente competente Un puente sobre “aulas”


turbulentas Adaptación del libro Ed. GRAÓ. http://es.slideshare.net/iibarrog/el-
profesor-emocionalmente-competente-3730659