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Universidad de Navojoa

UN ESTUDIO DEL LIBRO DE SANTIAGO

Trabajo presentado en cumplimiento parcial


de los requisitos de la materia de
Estudios de Hechos y Cartas

Por

Omar de la Rosa
Víctor Morales
Moisés Toris
Cesar Collí

Febrero 2019
Epístola de Santiago

Autor

En la epístola de Santiago es muy difícil saber con exactitud quien es su

autor, ya que, aunque la epístola lleva el nombre de Santiago y en el capítulo 1

versículo 1 el autor se presenta como Santiago (Iakōbos), calificado como siervo

de Dios y del Señor Jesucristo, bajo la autoridad del cual se sitúa el escrito.

Según Cevallos nos dice que el comentarista inglés Adam Clarke (1853),

comienza su comentario sobre Santiago afirmando que “Ha habido más dudas y

más diversidad de opinión sobre la autoría de esta carta que sobre cualquier otra

parte del NT”.1 Poniendo así a la epístola de Santiago como una de las más

difíciles de descubrir su autoría por sus diversas suposiciones que existen.

A partir de eso surge la verdadera problemática en descubrir quién de todos

los Santiagos que registra la Biblia o de los cuales se tiene conocimiento es el

verdadero autor de esta epístola.

1 Juan Cevallos, C. Hebreos, Santiago, 1 y 2 Pedro, Judas, Comentario Bíblico Mundo

Hispano (El Paso, Tx.: Editorial Mundo Hispano, 2006) 130.


En el caso de que se trate de uno de los Santiagos que aparecen en el

(Gracia 2011) Nuevo Testamento, las posibilidades que se despliegan según

Melero son las siguientes. 2

1. Santiago, el hijo de Zebedeo, es uno de los doce, hermano de Juan (Mc

1:19,29; 3:17; 5:37; 9:2; 10:35, 41; 13:3; 14:33 y textos paralelos). Forma parte del

grupo restringido de los tres, Pedro, Santiago y Juan, que presencian algunos

episodios evangélicos (Mc 5:37; 9:2; 14:33 y textos paralelos).

2. Santiago, el de Alfeo, otro de los doce, mencionado una sola vez en cada

evangelio sinóptico (Mc 3:18; Mt 10:3; Lc 6:15), del cual no se conoce ninguna otra

noticia personal.

3. Santiago el menor (Mc 15:40) posiblemente pueda identificarse con el

que se nombra sin ningún otro apelativo en Mc 16:1 (Mt 27:56). No está claro si el

menor es el apelativo de alguno de los anteriores u otro personaje distinto.

4. Santiago el padre de Judas (Lc 6:16).

5. Santiago, el hermano del Señor (Mc 6:3; Mt 13:55; Gal 1:19), figura

destacada de la comunidad cristiana de Jerusalén (Hch 12:17; 15:13; 21:18; Gal

2:9).

Santiago de Alfeo, Santiago el menor y el padre de Judas aparecen en la

tradición sinóptica como personajes de escasa trascendencia. Dado que el autor

de la Carta se presenta a sí mismo como siervo del Señor, sin más datos, y

suponiendo que esto sea un indicio de que el mismo autor da por supuesto que los

2 María Luisa Melero Gracia, Carta de Santiago (Navarra, España: Verbo Divino, 2011)
25.26.
lectores lo conocen, por eso Dybdahl menciona en su cometario que de estos 5

personajes en la iglesia cristiana primitiva des (Dybdahl 2014) tacaron 2 personas

con este mismo nombre que se acercan más a hacer los autores de la epístola: 3

1. El hijo de Zebedeo

2. Un dirigente muy respetado en la comunidad cristiana de Jerusalén en

los años 30-50 d. C. (Hechos 12:17).

El hijo de Zebedeo murió mártir por Herodes Agripa I, que reinó sobre

Judea y Samaría en el año 44 d. C (Hch 12,1-2) fecha que parece anterior al

nacimiento de la primera literatura cristiana; además, ninguna otra fuente cristiana

o no cristiana le atribuye una autoridad especial y no hay evidencia de una

participación activa después de la muerte por eso se da por sentado al otro

Santiago el que era también hermano de Jesús según Gálatas 1: 19 como posible

autor de la epístola que lleva su nombre.

Analizando esto el único “Santiago” que nos queda es Santiago “el hermano

del Señor” (Mat. 13:55; Mar. 6:3). Sabemos que en vida de Jesús sus hermanos lo

negaron (Mat. 12:46–50; Mar. 3:21, 31–35). Es más, ni aun creían en él (Juan 7:3–

9). Pero en Hechos 1:14 la situación ha cambiado. De allí en adelante se

menciona a este Santiago como el que toma la directiva en la iglesia de Jerusalén.

Como tal, preside el Concilio de Jerusalén (Hech. 15:1 ss.), Pablo lo visita (Hech.

21:18), y lo reconoce como apóstol (Gál. 1:19) y “pilar” (Gál. 2:9). Pablo sabe de la

aparición del Cristo resucitado a Santiago (1 Cor. 15:5–7) y por ello es compatible

3 Jon. L. Dybdahl, Comentario Bíblico de Andrews (EE. UU: Editorial Pacific Prees, 2014)
1542.
que lo considere como apóstol (Hech. 1:22 y 1 Cor. 9:1), si bien lo distingue

específicamente de los “doce” o “todos los apóstoles”.4

Como puede parecer casi obvio ya, ésta última teoría es la más posible.

Aunque no se puede afirmar con un 100% de certeza, lo más creíble es que esta

epístola general o universal haya sido escrita por Santiago, el medio hermano del

Señor, durante su ministerio como pastor en la primera iglesia de Jerusalén, a los

cristianos que, dispersados por las persecuciones de los judíos nacidas después

de la muerte de Esteban, estaban sufriendo ataques de todo tipo mientras

continuaban reuniéndose en las sinagogas judías.5

Otras fuentes extra bíblicas han comentado sobre la posibilidad de que

Santiago el hermano de Jesús sea el verdadero autor de esta epístola, Melero

presenta este argumento escrito por Flavio Josefo: “Siendo Anán de este carácter

[o sea, un saduceo inflexible], aprovechándose de la oportunidad, pues Festo

había fallecido y Albino todavía estaba en camino, reunió el sanedrín. Llamó a

juicio al hermano de Jesús que se llamó Cristo [ton adelfon Iēsou tou legomenou

christou]; su nombre era Jacobo, y con él hizo comparecer a varios otros. Los

acusó de ser infractores a la ley y los condenó a ser apedreados”.6

4 Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano, 131.

5 Ibid, 132.

6 Melero, Carta de Santiago, 29.


Contradictorias de la autoría de Santiago

Así como hay autores que dan argumentos de apoyo para confirmar la

autoría de Santiago el “hermano de Jesús” hacia la carta también existen

argumentos en los cuales se niega completamente la autoría de Santiago sobre la

epístola, dando a conocer que es un autor desconocido que aún no se conoce, y

desde esta perspectiva se presenta dos teorías que niegan la autoría de Santiago.

La teoría más generalizada es la teoría pseudoepigráfica. Sostenida desde

antaño, según se desprende de algunas citas de Eusebio y Jerónimo, y que es

sostenida actualmente por muchos comentaristas. Martín Dibelius, por ejemplo,

afirma: “Es natural que algún cristiano de la época que haya querido que su

trabajo tenga resonancia, eligiera autodenominarse hermano del Señor” 7.

La segunda teoría comenta que, si efectivamente esta carta fue escrita por

un medio hermano del Señor, es notable la ausencia de toda referencia a los

grandes eventos sobresalientes conectados con la persona de Jesús de Nazaret,

su manera de vida, su sufrimiento y muerte, su resurrección y ascensión. También

la omisión de toda referencia directa a Cristo como el Mesías de la profecía

veterotestamentaria es vista por algunos como un dato que desestima la autoría

del medio hermano del Señor. Los argumentos anteriores, sin embargo, no son

afirmativos, sino negativos. No afirman nada, sólo niegan. Son usualmente

llamados “argumentos de silencio”. Los argumentos de silencio no desacreditan la

7Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano, 131.


autoría de Santiago, sólo prueban que Santiago como autor estaba más

interesado en los problemas teológicos y humanos de sus miembros que en

relatar hechos periodísticos. Santiago no está interesado en detalles, va al grano,

quiere hacer una tarea de fondo. No menciona al Señor, menciona sus

enseñanzas. No se acuerda de los detalles, sintetiza sus grandes enseñanzas,

comparte su consuelo, le muestra a Jesús como Dios y Señor.8

Destinatarios

A falta de un destino específico, ya que la epístola no lo describe

claramente, solo nos menciona en el capítulo 1 versículo 1 solo nos menciona que

es a las “12 tribus que están en dispersión” tendremos que ver las distintas

posibilidades de entender esta expresión, así como intentar describir su realidad a

partir de los indicios que nos ofrece el mismo texto, entendiéndolo como parte de

un proceso de comunicación.

Los intentos de interpretación de la expresión que encontramos en el primer

versículo de la Carta pueden situarse a lo largo de toda la trayectoria de un amplio

arco cuyos extremos representan la interpretación literal y la interpretación

simbólica. Desde un punto de vista literal su referencia étnica y geográfica nos

sitúa ante un documento escrito para judíos que viven fuera de Palestina, y más

concretamente, para judíos que han reconocido al mesías Jesús. En el sentido

8 Ibid, 134.
simbólico, entienden la expresión «más bien como referencia a todos los

cristianos, todos los miembros de la Iglesia, del nuevo Israel, del nuevo pueblo de

Dios»9

Esta epístola cuenta con un estilo característico de una carta grecorromana

y la dirige a las dice tribus que están en dispersión según Santiago 1:1 y estas

doce tribus puede ser a toda la comunidad cristiana siendo judía o no, o también

según la fecha de su escritura se puede referir a los judíos cristianos como a los

que no.10

Parece bastante claro que las doce tribus de la diáspora no designan unos

destinatarios cristianos, sino judíos; la razón por la que el autor no se dirige a ellos

como cristianos podría ser que los primeros cristianos «no se comprendieron a sí

mismos como una secta específica y distinta de los demás judíos, sino más bien

como el núcleo de la renovación mesiánica del pueblo de Israel en marcha y que

llegaría a incluir a todo Israel».11

Fecha

Suponiendo de que el autor es Santiago, el medio hermano del Señor, esto

hace suponer una fecha más bien temprana. Es decir, aproximadamente entre el

9 Melero, Carta de Santiago, 37, 38.

10 Dybdahl, Comentario Bíblico de Andrews, 1542.


11 Melero, Carta de Santiago, 38, 39.
año 40, cuando fuera nombrado pastor de la iglesia, y el año 61, cuando según la

tradición fue martirizado.

En la tradicional hay dos opciones, o la más tardía que Santiago permite, es

decir, el año 61 d. de J.C., o una más temprana, siempre después del Concilio de

Jerusalén para el año 42.12

Es posible que haya sido escrito al principio de la iglesia primitiva antes del

concilio de Jerusalén del año 49 d. C., antes de esta fecha no había una distinción

clara entre el judaísmo y el cristianismo.13

Ocasión

La ocasión en que se escribe es una ocasión en había una situación

socioeconómica muy grave y había tensiones entre ricos y pobres realmente

inmensas como se presenta en la epístola de Santiago, además de eso, existía

violencia y conflictos nacionalistas entre el partido judío zelote y la elite gobernante

saducea presente en este periodo. (Biblia de Andrews, 1543)

12 Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano, 136.

13 Dybdahl, Comentario Bíblico de Andrews, 1543.


Propósito

Uno de los propósitos de la epístola de Santiago es preparar a las

personas para encontrarse con Jesucristo en su regreso ya que el sufrimiento y

los disturbios son características del tiempo del fin. (Biblia de Andrews, 1543)

Género

Santiago es un documento de transición, que hace puente entre ambos

testamentos (Biblia de Andrews, 1542)

Así mismo algunos catalogan la epístola de Santiago como un libro

sapiencial junto con proverbios y Job (Biblia de Andrews, 1543)

Estructura

La gran parte de la estructura de Santiago está arraigado en el Antiguo

Testamento y la literatura intertestamentaria, (Biblia de Andrews, 1542)


Temas tratados

Dentro de la epístola de Santiago no hay profundidad de temas teológicos

cristianos fundamentales de la época como son: la cruz, la resurrección, el don del

Espíritu Santo y su ministerio, el bautismo y la organización de la iglesia, más bien

sus temas son éticos y prácticos, de hecho, muchos de los temas que aborda

Santiago en algún momento lo abordo Jesús como vemos en los Evangelios,

algunos de ellos son: la manera de tratar al prójimo, la pobreza y la riqueza, o el

problema del sufrimiento. Así mismo emplea muchos proverbios sapienciales para

tratar problemas como el uso de la lengua, las pruebas y las tentaciones, la

discriminación, y el favoritismo, el orgullo y otros. (Biblia de Andrews, 1543)

La epístola de Santiago aborda un solo tema general que es el problema

del sufrimiento, la carta empieza (1:2) y termina (5:13) con este tema.

Propósito del autor

Aclarar cómo se vive el cristianismo auténtico, así como destacar el

carácter práctico del evangelio. Mostrar a su auditorio, en su mayoría, cristianos

de origen judío (1: 1) cómo enfrentar correctamente y sabiamente las

circunstancias por las que estaban atravesando. 14

14 Clinton Wahlen. La Epístola de Santiago. Buenos Aires: Casa Editorial Sudamericana,


2014, p 7
Género literario

El libro se Santiago está escrito en una manera epistolar; es decir, una carta

masiva. Al igual que otros autores sugieren que está escrito a manera de un

sermón. 15

Bosquejo de la epístola de Santiago

El libro de Santiago está escrito para exhortación de la iglesia en cuanto la

conducta cristiana. Para la comprensión estructural de la carta, se muestra el

siguiente bosquejo.

I. Saludo 1: 1.

II. La conducta cristiana en las tentaciones 1:2-18.

A. Dios concede paciencia y sabiduría 1:2-8.

B. La manera de soportar las aflicciones con humildad en Cristo 1:9-12.

1. El hermano de humilde condición 1:9.

2. El hermano rico 1:10.

C. El origen de la tentación, 1: 13-18.

1. Dios no tienta a nadie 1:13.

15 Ibíd. 8
2. El hombre cae en tentación cuando es atraído a sus propios deseos

1:14.

III. Evidencias de vivir una vida cristiana 1: 19-27.

A. Mejor escuchar con humildad antes que hablar con ira 1: 19-22.

B. Congruencia el oír con el hacer 1:23-26.

C. Servir a los más vulnerables 1:27

IV. Exhortaciones contra los peligros comunes en la iglesia 2: 1 - 5:6.

A. Contra la acepción de personas 2:1-13.

1. Tratar dignamente a una persona sin importar los estatus

económicos 2:1-7

2. La ley en práctica es el amor al prójimo y honrar a Dios 2: 8-13.

B. Cuando la fidelidad es viva o muerta 2:14-26.

1. La “fe” sin obras "es muerta" 2:14-20.

2. Ejemplos de fe genuina que produce obras 2:21-26.

C. Pecados provocados por la lengua 3: 1 -18.

1. Dominio de lo que dices 3:1-3

2. Ilustraciones del uso debido e indebido de la lengua 3:4-12.

3. Exhortaciones a la conducta adecuada, incluso en el uso de la

lengua 3:13-18.

D. Causa de las luchas y dificultades entre los hermanos 4:1-17.

1. El origen de las luchas y del egoísmo 4:1-3.

2. Cómo ser enemigos de Dios 4:4


3. Exhortación a someterse a Dios 4:5- 10.

4. Exhortación para no hablar mal de otros 4:11-12.

5. Exhortación contra la vana jactancia 4:13-17.

E. Abuso de los “ricos” sobre el “pobre” en el pago de su trabajo 5:1-6

V. Exhortación en la paciencia 5:7-20.

A. La paciencia es necesaria hasta que venga Cristo 5:7-11.

B. Siempre se necesita una conducta apropiada 5:12-13.

C. Elementos para ayudar a los enfermos 5:14-18.

1. Ungiéndolo con aceite 5:14

2. Oración de fe 5:15

3. Confesaos vuestras faltas 5:16

D. Exhortación a trabajar por la salvación propia y de otros 5:19-20.

Cada parte del bosquejo aborda significativamente temas que conforman al

libro de Santiago. A continuación, un bosquejo que simplifica gráficamente el

mismo libro. 16

16 Alejo Aguilar Gómez. La Epístola de Santiago. Florida, EUA.: IADPA, 2014, p. 16


EPÍSTOLA DE SANTIAGO

Énfasis Las pruebas y la fe Características de la fe Triunfo de la fe

Cita 1:1-----------1:13-----------1:19--------------------------------------5:7-----------5:13---------5:19-------

--5:20

Sección Propósito Origen La fe debe ser visible En la En la En la

de las de las pacienci oración exhortación

pruebas pruebas a

El libro de Santiago tiene enseñanza tomada de lo que Cristo pregonaba. El

siguiente cuadro ilustrará en gran medida lo antes dicho.17

Tema Santiago Evangelios

Gozo en la persecución 1:2 Mat. 5:11-12; Luc. 6:22-23

Perfección 1:4 Mat. 5:48

<Pedir y recibirá> 1:5 Mat. 7:7; Luc.11:19

Pedid con fe 1:6 Mat. 21:21-22; Mar. 11:22-24

Ensalzar y Humillar 1:9-10; 4:6, 10 Mat. 23:12; Luc. 14:11; 18:14

Bendición por perseverar 1:12 Mat. 5:11-12

No basta <oír> hay que <hacer> 1:22; 2:14,17 Mat. 7:21-27; Luc. 6:46-49

Los pobres y el reino de Dios 1:27; 2:15 Mat. 25:34-36

17 Ibíd.
Consecuencias de lo que decimos 2:5 Mat. 5:3; Luc. 6:20

No amistarse con el mundo 2:8 Mat. 22:39; Mar. 12:31

<<Ayes>> sobre los ricos 3:2 Mat. 12:37

Restauración del hermano 4:4; 5:1; 5:12; 5:19-29 Jn. 15:18-21; Luc. 6:24; Mat. 5:33-37
Bibliografía

Cevallos, Juan C. Hechos, Santiago, 1 y 2 Pedro, Judas. Comentario Bíblico. El

Paso. TX. EUA: Editorial Mundo Hispano, 2006.

Dybdahl, Jon L. Comentario Bíblico de Andrews. Michigan, EUA: Pacific Prees ,

2014.

Gómez, Alejo Aguilar. La Epístola de Santiago. Florida, EUA.: IADPA, 2014.

Gracia, María Luisa Melero. Carta de Santiago. Navarra, España: Verbo Divino,

2011.

Wahlen, Clinton. La Epístola de Santiago. Buenos Aires: Casa Editorial

Sudamericana, 2014.