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UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS

FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN


PROGRAMA: Maestría en Comunicación – Educación. Línea de investigación: Educación y
Medios Interactivos
ESPACIO ACADÉMICO: Seminario Comunicación
Educación II
NOMBRE DEL ESTUDIANTE: Derly Marcela Gómez Pacheco
CÓDIGO: 20191191007

RESEÑA ANALÍTICA PARA ESPACIOS ACADÉMICOS DIRIGIDOS POR JUAN


CARLOS AMADOR

1. BIBLIOGRAFÍA

TÍTULO: Convergence Culture. La cultura de la convergencia de los medios de


comunicación
AUTOR: Henry Jenkins
AÑO, CIUDAD Y EDITORIAL: 2006. New York. Paidós
TEXTO UBICADO EN EL EJE DE TRABAJO: El saber comunicacional y sus
transformaciones: ciberculturas, hipermediaciones, convergencia y cultura libre.

2. PALABRAS CLAVES

LISTA DE CONCEPTOS FUNDAMENTALES DEL TEXTO.


Convergencia cultural, inteligencia colectiva, cultura participativa, convergencia
mediática.

3. ESTRUCTURA DEL TEXTO

“Convergencia cultural”, presentado por Henry Jenkins es una obra que propone la
exploración del fenómeno de la creación colectiva de significados en el marco de la
cultura popular y cómo éstos comprenden una gran influencia en los modos de operar la
sociedad desde el campo religioso, educativo, político, entre otros. Para ello, Jenkins
afirma que se desarrolla un proceso de relación de tres conceptos fundamentales que
expondrá alrededor del texto: convergencia mediática, cultura participativa e inteligencia
colectiva. La presente reseña se enfocará en los siguientes apartados:
1. Introducción. “Adoración al altar de la convergencia”. Un nuevo paradigma para
comprender el cambio mediático
2. Capítulo 1. Destripando Survivor. La anatomía de una comunidad de conocimientos.
3. Capítulo 2. Comprando American Idol. Cómo nos venden la realidad

En su apartado introductorio, Jenkins define la convergencia como un “flujo de


contenidos a través de múltiples plataformas mediáticas” (Jenkins, 2006). El autor hace
hincapié en que en el proceso de convergencia existe una cooperación entre múltiples
industrias mediáticas, un comportamiento de carácter migratorio de las audiencias
mediáticas, y que estos fenómenos generan una serie de cambios a nivel tecnológico,
industrial, cultural y social. En suma, la convergencia representa un cambio el cual anima
a los consumidores a la búsqueda de nueva información, y a transformarse en agentes
activos, estableciendo conexiones mediáticas aparentemente dispersas. El autor es preciso
al aclarar que la convergencia va más allá del choque de los viejos y nuevos medios. No
se trata de una reducción del cambio mediático a cambio tecnológico. Por el contrario,
significa que juega un papel fundamental las interacciones sociales que tenga el
consumidor individual, conllevando al consumo como un proceso colectivo.

Más adelante expondrá el concepto de la convergencia mediática entre los “viejos medios
pasivos” y “nuevos medios interactivos”. De este modo, los viejos conceptos adoptan
nuevos significados, esto debido a que un mismo concepto es capaz de fluir por diferentes
canales y que gracias al fenómeno de la digitalización es posible estableces las
condiciones precisas para que la convergencia sea efectiva. Sin embargo, afirma Jenkins,
la convergencia no significa que exista una estabilidad total o una unidad definitiva, sino
que funciona como una tensión dinámica propensa al cambio, y, en suma, “no existe una
ley inmutable de convergencia creciente” (Jenkins, 2006), afirmación que implica una era
de transición mediática constante.

El autor habla de concepto de la falacia de la caja negra, que, en síntesis, es el argumento


según el cual todo el contenido de los medios fluirá antes o después a través de una sola
caja negra de modo sintomático. A partir de esta falacia, Jenkins aboga por una
interpretación de la convergencia que no tenga en cuenta solamente el aspecto
tecnológico, material, sino que la convergencia es una red compleja de interacciones entre
los sistemas técnico, industrial, cultural y social, que alteran estas relaciones, y se
traducen en resultados creativos o nefastos para los nuevos consumidores.

En el capítulo 1: Destripando Survivor. La anatomía de una comunidad de conocimientos,


Jenkins habla del papel activo que ejercen los consumidores y cómo estas acciones en
conjunto frente al fenómeno del “spoiler” del reality televisivo Survivor comprende la
ejemplificación de la inteligencia colectiva, en la que confluyen comunidades de
conocimiento, abogan por intereses intelectuales mutuos de forma democrática y trabajan
de manera conjunta para la formación de nuevo conocimiento, y afirma que “rastrear el
funcionamiento de estas comunidades puede ayudarnos a entender la naturaleza social del
consumo mediático contemporáneo” (Jenkins, 2008). Este capítulo en particular habla de
la inteligencia colectiva en contraste con el paradigma del experto y cómo este último
requiere de un cuerpo definido de conocimiento que puede dominar un individuo, opuesto
a los procesos abiertos de comunicación, participación y construcción de conocimiento
colectivo en el ciberespacio de manera recíproca, dentro de una comunidad que propone la
inteligencia colectiva.

Por su parte, el capítulo 2: Comprando American Idol. Cómo nos venden la realidad,
parte de la serie de Telerrealidad asociado a la economía afectiva, y cómo este programa
fue desde el inicio una aplicación constante de la convergencia mediática y se tornó una
franquicia transmediática. Jenkins habla de la economía afectiva como una nueva
configuración de la teoría del marketing, aspecto que ha ganado terreno en la industria
mediática. En síntesis, hace alusión hacia el papel de los consumidores desde un plano
afectivo, sumergiéndose en sus aspectos culturales con el fin de influir y moldear en las
decisiones de compra del consumidor. Se interesan cada vez más en la experiencia del
público, conllevando a la necesidad de cuantificar el deseo, de hacer de las relaciones un
proceso de cálculo y construir un consumidor ideal que sea afectivo, emocionalmente
comprometido y socialmente interconectado. Se trata, en suma, de la mercantilización de
los gustos. Jenkins afirma que el desarrollo de esta economía afectiva conlleva a dos
fenómenos paradójicos: la visibilización y la explotación. La mercantilización de los
gustos permite la visibilización de un grupo cultural anteriormente marginado. Sin
embargo, esta visibilización recae en la “pérdida de control sobre su propia cultura”, ya
que este se ha de producir en masa.
El capítulo concluye en que la participación activa del público desde la economía afectiva
puede trasformar significativamente el desarrollo de la empresa, ya que estas marcas del
amor pueden transformarse en odio cuando las dinámicas de los productores hacia los
consumidores se ve alterada, y por ende, que la comunidad de marca dará a conocer su
voz ante estos cambios que la comunidad considera vitales. Para ello, afirma Jenkins,
existe un largo camino por recorrer desde el plano del papel de la audiencia, la acción
colectiva y la crítica popular de la conducta corporativa, aspectos propios de la economía
afectiva, un umbral delicado y complejo de abordar y explotar.

4. APORTES DEL TEXTO AL PROBLEMA EN CUESTIÓN

El texto presentado por Jenkins abre escenarios hacia la reconstrucción, construcción y


ejecución de nuevos espacios en donde el conocimiento sea concebido de carácter
colectivo, en el cual es posible desdibujar las jerarquías de conocimiento, y por ende, la
recepción de estos contenidos sean tenidos en cuenta de manera activa. De este modo, las
relaciones contemporáneas entre consumidores y productores permiten una participación
de forma interactiva, así la gente toma rienda de los medios. Ahora bien, desde el campo
de la educación, la convergencia mediática abre paso a la fluidez de contenidos desde la
multimodalidad y la multimedialidad, y representa un cambio cultural significativo. En el
espacio de la escuela hablar del consumo del conocimiento como proceso colectivo es un
fenómeno que rompería las brechas jerárquicas entre alumno-maestro y posibilitaría la
adopción de nuevos significados, que en plena era digital posibilitaría una resignificación
de lo que es y puede ser la escuela: un espacio de exploración y creación colectiva de
significados, siendo altamente influyente y en constante cambio.

5. PREGUNTAS QUE SUSCITE EL TEXTO

¿Es posible entablar la convergencia cultural en el escenario de la escuela?


¿La inteligencia colectiva permitirá la resignificación del papel del estudiante, el profesor, y
en suma, de la educación?
¿Existe una conciencia de la influencia de los medios sobre nuestras acciones?