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MARCO TEÓRICO

La aparición del internet, y la distribución de artefactos tecnológicos, tales como el teléfono


móvil y la computadora, a través de su evolución en las últimas décadas, han permitido la
implementación de la tecnología en diferentes ámbitos, como la medicina, la biología, e
incluso la educación.

Las tecnologías han adquirido una importancia estratégica, llegándose a definir como
herramientas educativas sin precedentes. Dichas herramientas, pueden ser empleadas en
beneficio de los estudiantes y convertirse en un apoyo para estos. La becaria pre doctoral,
Sheila García-Martín y la catedrática Isabel Cantón Mayo (2019), de la Universidad de León,
a través de su artículo: “Uso de tecnologías y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes”, realizan un análisis acerca del uso de las tecnologías y el desempeño
académico de estudiantes adolescentes en los colegios de España, con el propósito de
determinar si el uso de las tecnologías influye en el rendimiento y en el logro escolar de los
estudiantes adolescentes. El estudio contempla una investigación, en la cual se observa el uso
que hacen los adolescentes españoles de cinco herramientas: motores de búsqueda, wikis,
blogs, podcast y mensajería instantánea, y se estudia el impacto de dicho uso en su
rendimiento académico en Ciencias, Matemáticas, Lengua castellana e Inglés.

El estudio tiene como objetivo ofrecer un análisis acerca del impacto que genera el uso de
las tecnologías en el ámbito educativo, a partir del desempeño académico de los alumnos.

Los resultados muestran patrones diferenciales en el uso de las tecnologías en función de la


finalidad y en el rendimiento académico en función del sexo, de la edad y del uso de
herramientas. Los adolescentes utilizan herramientas como motores de búsqueda y wikis para
realizar tareas académicas y el podcast para divertirse. Relativo al rendimiento académico,
las mujeres presentan un rendimiento promedio superior en las áreas lingüísticas, así como
los adolescentes más jóvenes en todas las asignaturas analizadas. En función del uso de
herramientas, el uso de motores de búsqueda se relaciona con un mayor rendimiento en
Ciencias y en las áreas lingüísticas y el uso de podcast con un mayor rendimiento en
Matemáticas. En este sentido, y a la luz de los resultados se discuten y se valoran las
implicaciones.

Las Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento han sido definidas como <<herramientas
educativas sin precedentes>> (Pantoja & Huertas, 2010: 225). Estas tecnologías abarcan los
motores de búsqueda, las wikis, los blogs, la mensajería instantánea y los podcasts o archivos
de audio y video que permiten a los usuarios crear, colaborar, conectar, compartir y participar
en una comunidad de aprendizaje (García-Martín & García-Sánchez, 2013; Yuen & Yuen,
2010).

Los últimos años han sido testigos de la constante incorporación de las tecnologías en las
escuelas (Bocyl, 2015). Por tanto, las variables que tradicionalmente se han relacionado con
el rendimiento académico ahora deben ampliarse para incluir las tecnologías, especialmente
aquellas que se corresponden con el entorno tecnológico institucional, la accesibilidad y el
uso de Internet. Estas herramientas son entendidas como nuevos determinantes del
rendimiento académico ya que inciden en el trabajo del estudiante a distintos niveles y de
diferentes formas (Duart, Gil, Pujol, & Castaño, 2008; Han & Shin, 2016; Torres-Díaz,
Duart, Gómez-Alvarado, Marín-Gutiérrez, & Segarra-Faggioni, 2016).

Diversos autores han examinado el uso que los jóvenes hacen de las tecnologías y el impacto
de algunas de estas herramientas en su rendimiento académico (Junco, 2015; Noshahr, Talebi
&, Mojallal, 2014; Wentworth & Middleton, 2014). Herramientas como las wikis son un
recurso muy utilizado por parte de los adolescentes (SolerAdillon, Pavlovic, & Freixa, 2018)
así como, la mensajería instantánea que, al facilitar la comunicación directa e individualizada,
incrementa la confianza y la sensación de intimidad entre los jóvenes (Cetinkaya, 2017;
Noshahr, Talebi, & Mojallal, 2014). La participación en chats mejora las habilidades de
comunicación y de interacción (Jonassen & Kwon, 2001; Ndege, & al., 2015; Tabatabai &
Shore, 2005). Apoyando estas afirmaciones, los resultados de diversos estudios muestran
que, tanto el uso del ordenador como el tipo de actividad realizada contribuyen
significativamente a explicar, no solo el rendimiento académico en los jóvenes, sino también
el mayor éxito académico en educación superior alcanzado por aquellos que hacen un uso
equilibrado de las tecnologías (Gil, 2012; Torres-Díaz & al., 2016).
Al mismo tiempo y en sentido opuesto a estos hallazgos, otras investigaciones han afirmado
que no existe relación entre el rendimiento académico y el uso y el acceso a las tecnologías
en la educación, al no hallarse una correlación significativa entre las calificaciones escolares
y el tiempo que los estudiantes dedican al uso de las tecnologías (Noshahr, Talebi, &
Mojallal, 2014). También exponen que el uso de las tecnologías puede afectar al desempeño
de los estudiantes en un área concreta pero no en otras; encontrándose, por ejemplo, que el
uso de los ordenadores en la enseñanza no contribuye significativamente a mejorar el
rendimiento de los estudiantes en Matemáticas, pero sí en Ciencias (Antonijevic, 2007;
Wittwer & Senkbeil, 2008).

La investigación, por tanto, ha arrojado resultados contradictorios, lo que subraya la


necesidad de desarrollar nuevos estudios en los que se analicen los patrones de uso de las
tecnologías por parte de los estudiantes. Además, es necesario conocer el uso que se hace de
estas herramientas en los centros educativos y su influencia en el rendimiento académico de
los estudiantes durante la adolescencia; una etapa caracterizada por cambios psicosociales y
cognitivos que están viéndose afectados por el aumento exponencial del uso de las
tecnologías (Montes-Vozmediano, García-Jiménez, & Menor-Sendra, 2018; Risso, Peralbo,
& Barca, 2010). En este sentido, el propósito de este estudio fue analizar el uso que los
estudiantes adolescentes hacían de cinco tecnologías y conocer el impacto de dicho uso en
su rendimiento académico.

Adicionalmente, es importante analizar el desempeño académico del cuerpo estudiantil en


las diferentes asignaturas, lo cual permitirá tener una perspectiva asertiva y pertinente a la
investigación.

El desempeño académico de los estudiantes, está relacionado con diversos factores internos
y externos. La agencia de noticias internacionales, Agencia EFE (2016), a través de su
artículo: “Colombia, en el top 10 de países con bajo rendimiento escolar, según OCDE”,
informa acerca de los resultados obtenidos por los estudiantes colombianos respecto a otros
países, en las pruebas PISA. Este informe, presenta un análisis comparativo de los resultados
de Colombia con respecto a otros países en dichas pruebas, con el fin de identificar cuáles
son las asignaturas de más bajo rendimiento en los estudiantes colombianos y establecer las
causas de dicho desempeño académico.
Perú, Colombia, Brasil y Argentina están entre los diez países que tienen más alumnos con
bajo rendimiento escolar en matemáticas, lectura y ciencia, según un informe publicado en
septiembre de 2016, por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos (OCDE) sobre 64 naciones.

Perú es el país con mayor porcentaje de estudiantes de 15 años que no alcanzan el nivel
básico establecido por la OCDE tanto en lectura (60 %) como en ciencia (68,5 %), y el
segundo en matemáticas (74,6 %), solo por detrás de Indonesia.
Los ocho países latinoamericanos que participaron en el informe PISA 2012, en el que se
basa este nuevo estudio, están muy por encima de la media de la OCDE en porcentaje de
alumnos con bajo rendimiento escolar en las tres áreas analizadas.
Chile, Costa Rica y México son las naciones de la región que tienen menos alumnos con bajo
rendimiento escolar, pero están entre las veinte con más estudiantes que no alcanzan el nivel
mínimo que la OCDE considera exigible a cualquier adolescente de 15 años en este siglo.
Shangai (China), Singapur, Hong Kong (China), Corea del Sur, Vietnam, Finlandia, Japón,
Macao (China), Canadá y Polonia ostentan los mejores resultados en las tres áreas estudiadas,
con menos o alrededor de un 10 % de alumnos sin el nivel mínimo.
España está justo por encima de la media de la OCDE en alumnos con bajo rendimiento en
lectura (18,3 %) y matemáticas (23,6 %), y por debajo en ciencia (15,7 %).
Analizando la media de los 34 países que conforman la OCDE, el estudio concluye que
alrededor de un 28 % de los estudiantes de 15 años termina la educación obligatoria sin el
nivel mínimo en al menos una de esas tres materias.
Casi cuatro millones de alumnos de 15 años de naciones de la OCDE tienen bajo rendimiento
en matemáticas y casi tres millones en ciencia y lectura.
La proporción es mayor si se estudian los 64 países que participaron en el informe PISA
2012, que en términos absolutos suman 13 millones de alumnos de 15 años con bajo
rendimiento en al menos una de las tres áreas.
En esas 64 naciones, 11,5 millones de estudiantes no tienen el nivel mínimo en matemáticas,
9 millones en ciencia y 8,5 millones en lectura.
El estudio sostiene que los resultados educativos dependen de muchos más factores que
simplemente la renta per cápita de un país, por lo que todas las naciones pueden mejorar el
rendimiento de sus alumnos si implementan las políticas adecuadas.
Así, países tan diversos económica y socialmente como Brasil, México, Túnez, Turquía,
Alemania, Italia, Polonia, Portugal y Rusia lograron reducir el porcentaje de estudiantes con
bajo rendimiento entre 2003 y 2012.
Algunas de las recomendaciones de la OCDE para lograr ese objetivo son los programas
especiales para niños con bajo rendimiento, para hijos de inmigrantes, para entornos rurales
y para los alumnos que proceden de hogares donde no se habla la lengua en la que reciben su
educación.
"La inmigración no juega un papel tan fuerte como esperaríamos, porque no es per se el factor
de riesgo, sino que lo son los factores asociados a ella", explicó en una conferencia telefónica
Andreas Schleicher, director de Educación y Aptitudes de la organización.
Los estudiantes tienen más probabilidades de mostrar bajo rendimiento si proceden de una
familia de bajos recursos, si son hijos de inmigrantes, si solo tienen un progenitor y si asisten
a una escuela rural.
"Cuál de esos elementos pesa más es algo que depende del país, por ejemplo en Estados
Unidos el bajo rendimiento guarda mucha relación con proceder de una familia
monoparental", consideró el experto.
Otros factores de riesgo son el no haber tenido educación preescolar, el haber repetido algún
curso, el mal comportamiento, una mala gestión de la escuela o una ineficaz política
educativa por parte del Gobierno.
El bajo rendimiento en matemáticas es ligeramente más frecuente entre las niñas, mientras
que en lectura se registra la mayor brecha por sexos, con los niños doblando en bajo
rendimiento a sus compañeras.
Los jóvenes de 15 años sin el nivel mínimo están en un riesgo mayor de abandonar los
estudios, suelen acabar en trabajos peor pagados y poco gratificantes, participan menos en
política y muestran una salud peor.
Además, cuando un alto porcentaje de la población carece de las aptitudes básicas,
el crecimiento económico de todo el país puede verse "severamente comprometido".
Las ganancias económicas que se pierden debido a las malas políticas educativas dejan a
muchos países en un estado de "permanente recesión" que, advierte la OCDE, puede ser largo
y profundo.

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