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UNIVERSIDAD DEL TURABO

ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES Y COMUNICACIONES

RELACIÓN ENTRE LA INTERACCIÓN TRABAJO-FAMILIA

Y LA SATISFACCIÓN MARITAL

por

Joennie Fernández Arroyo

PROYECTO DOCTORAL

Presentado como requisito para obtener el grado de doctora en psicología con

especialidad en consejería psicológica

Gurabo, Puerto Rico

abril, 2016
UNIVERSIDAD DEL TURABO

CERTIFICACIÓN DE APROBACIÓN DE PROYECTO

El proyecto doctoral de Joennie Fernández Arroyo fue revisado y aprobado por

los miembros del Comité de Proyecto Doctoral. El formulario de Cumplimiento de

Requisitos Académicos Doctorales con las firmas de los miembros del comité se

encuentra depositado en el Registrador y en el Centro de Estudios Graduados e

Investigación de la Universidad del Turabo.

MIEMBROS DEL COMITÉ DE PROYECTO DOCTORAL

Dra. Vidamaris Zayas


Universidad del Turabo
Directora del comité de proyecto doctoral

Dra. Katherine R. Gómez Sierra


Universidad del Turabo
Lectora

Dr. Víctor M. García Suarez


Universidad del Turabo
Lector
©Copyright, 2016

Joennie Fernández Arroyo. Derechos Reservados


RELACIÓN ENTRE LA INTERACCIÓN TRABAJO-FAMILIA

Y LA SATISFACCIÓN MARITAL

por

Joennie Fernández Arroyo

Dra. Vidamaris Zayas

Directora del comité de proyecto doctoral

RESUMEN

Esta investigación estuvo dirigida a conocer la relación entre la interacción

trabajo-familia y la satisfacción marital en parejas heterosexuales en Puerto Rico. La

misma se fundamentó en el Modelo Integrativo de Terapia de Pareja desarrollado por

Snyder y Halford (2012). Este modelo terapéutico para parejas incorpora técnicas

estructurales, conductuales y cognitivas mediante las cuales se busca la reconstrucción

afectiva en la pareja. Por otro lado, Geurts, Taris, Kompier, Dikkers, Van Hooff y

Kinnunen (2005) consideran que el comportamiento de una persona en el hogar puede ser

influenciado por determinadas ideas y situaciones (positivas o negativas) que se han

construido y vivido en el trabajo y viceversa. El diseño utilizado en el desarrollo de este

estudio fue de naturaleza exploratorio y descriptivo (Hernández Sampieri, Fernández

Collado, Baptista Lucio, 1998; Villeneuve Román, 2004). Los datos fueron recopilados

mediante la administración del Inventario de Satisfacción Marital, MSI-R (Snyder,

1999), el Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (Geurts, Taris, Kompier, Dikkers,

Van Hooff, y Kinnunen, 2005) y una hoja de datos demográficos.

De acuerdo con los hallazgos del estudio quedó demostrado que en la interacción

Trabajo-Familia el conflicto ocurre mayormente del trabajo hacia la familia y el

iv
enriquecimiento ocurre mayormente de la Familia hacia el Trabajo. Por otro lado, se

evidenció que la interacción entre el trabajo y la familia influye en la satisfacción marital,

aunque no es la única variable que afecta la dinámica de pareja. A su vez, quedó

evidenciada la utilidad del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el cuestionario

Interacción Trabajo-Familia (SWING) para medir la ansiedad en la relación de pareja en

aspectos medulares de la satisfacción marital y cómo influye positiva o negativamente la

Interacción entre el Trabajo y la Familia. Entre las recomendaciones que se sugieren se

indica el llevar a cabo más estudios con muestras más representativas de parejas

heterosexuales, homosexuales y lésbicas a nivel de toda la isla de Puerto Rico; así como

la normalización y tipificación de los instrumentos MSI-R y SWING para la población

puertorriqueña.

v
AGRADECIMIENTOS

Primeramente gracias a Dios por ser mi guía, a Jesús por ser mi modelo,

inspiración, el ejemplo más grande de amor en este mundo y por proveer los medios al

poner en mi camino todas las personas que me han ayudado y apoyado para poder lograr

esta meta. Agradezco a mi hijo, uno de los motores de mi vida y mi tesoro más preciado.

A mi ex esposo, quien en su momento, me apoyó durante este proyecto. A mi padre

quien siempre ha estado muy presente en mi vida, en mi formación ayudándome en todo

y sé que se siente muy orgulloso de mí, porque mis logros son sus logros también.

Agradezco a mi hermano, quien desde la distancia siempre ha estado al pendiente de mi

carrera. A mi hermana, para quien deseo ser el mejor ejemplo. A mi familia

reconstituida, las parejas de mis padres, los padres que me añadió la vida, quienes

también me han apoyado. A toda mi familia, amigos y hermanos en la fe, quienes de una

forma u otra han aportado en este camino. A la Dra. Vidamaris Zayas a quien siempre le

estaré enormemente agradecida por su compromiso, dedicación y guía en estos pasados

años de estudio y a todos los profesores que han contribuido a mi crecimiento académico

y de quienes he aprendido mucho. A todos y todas gracias.

vi
DEDICATORIA

Dedico este trabajo a dos mujeres valientes que han sabido conciliar con éxito y

persistencia sus vidas. Primero a mi madre, luchadora acérrima, quien me ha dado el

ejemplo de no rendirse a pesar de las situaciones de la vida. Ese ser que ha estado

conmigo en todas las etapas y momentos importantes de mi vida y que continúa

estándolo. La persona que me ha dado fuerzas para seguir, cuando he querido abandonar

y también me ha motivado a continuar cuando me observó muy distraída. Por sembrar en

mí los valores, el deseo de superación y de trabajo duro. Por haberme dado su amor

incondicional y compartir conmigo todo lo que tiene. Porque nunca me ha dejado sola y

me ha animado en mis peores momentos. Gracias a mi madre porque en ocasiones has

echado a un lado tus dolores y preocupaciones para darme lo mejor de ti misma.

También dedico este trabajo a mi amiga, compañera, colega e inicialmente mi

directora de tesis, Katherine R. Gómez Sierra. Este hermoso ser humano, no solamente

me guio durante el proceso de disertación doctoral, ella me enseñó todo lo que pudo al

respecto, lo importante que son los procesos en la vida y el enfrentar con valentía cada

reto que surge en nuestra existencia. Ella supo transmitir cualidades como el positivismo,

la resiliencia, la inteligencia emocional, el amor a la vida, las actitudes positivas, el

trabajo de excelencia y el amor al trabajo. Katherine Gómez no solo posee estas

cualidades, sino que procura que todos los que están a su alrededor las desarrolle. Estas

cualidades la hacen ser un modelo a seguir como mujer, madre, amiga, profesional y ser

humano. Definitivamente la enseñanza es tu vocación. Gracias a dos de mis guerreras

favoritas; a ustedes dedico este trabajo.

vii
NOTA ACLARATORIA

La Ley de Derechos Civiles de 1964 autoriza la utilización de términos genéricos para

referirse a personas, igualmente, del género femenino o masculino. En la presentación y

redacción de este documento no se harán distinciones por género para facilitar la

repetición en la lectura. Se utiliza indistintamente el término masculino, entre otros

términos genéricos e impersonales al referirse a hombres o mujeres sin que esto implique

la supremacía de uno en el otro. No obstante, se harán las distinciones por género cuando

sea requerido o necesario.

viii
TABLA DE CONTENIDO

Página

LISTA DE TABLAS ........................................................................................................xi

LISTA DE APÉNDÍECES ...............................................................................................xiii

CAPITULO I: INTRODUCCION ...................................................................................1

Antecedentes .....................................................................................................................1

Planteamiento del problema..............................................................................................5

Marco conceptual..............................................................................................................5

Justificación.......................................................................................................................10

Revisión de la literatura.....................................................................................................12

Etapa de desarrollo: Ciclo vital familiar y de pareja ............................................12

Roles de género: Cambios en la estructura familiar y laboral ..............................15

Interacción trabajo-familia ....................................................................................21

Satisfacción marital...............................................................................................29

Pregunta y objetivos de la investigación...........................................................................36

Definición de términos y variables ...................................................................................38

CAPITULO II: METODO ...............................................................................................41

Introducción ......................................................................................................................41

Diseño de investigación ........................................................................................41

Descripción de la población y selección de la muestra.........................................42

Procedimiento ético para garantizar los derechos de los participantes .................44

Descripción de instrumentos de medición, validez y confiabilidad......................45

Análisis estadísticos ..............................................................................................49

ix
CAPITULO III: RESULTADOS......................................................................................50

Introducción ..........................................................................................................50

Descripción sociodemográfica de participantes ....................................................50

Análisis descriptivo por pregunta y objetivos.......................................................54

CAPITULO IV: DISCUSION .........................................................................................71

Introducción ..........................................................................................................71

Perfil sociodemográfico de participantes ..............................................................71

Análisis crítico por pregunta y objetivos del estudio............................................73

Conclusiones .........................................................................................................86

Recomendaciones ..................................................................................................90

Limitaciones ..........................................................................................................91

REFERENCIAS................................................................................................................92

x
LISTA DE TABLAS

Tabla Página

1 Descripción sociodemográfica de parejas participantes............................................53

2 Medidas de tendencia central de Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)

y todas sus dimensiones .............................................................................................56

3 Frecuencia y porcientos de las dimensiones del Inventario Satisfacción Marital

(MSI-R).....................................................................................................................57

4 Pruebas no paramétricas de las dimensiones del Inventario de Satisfacción

Marital (MSI-R) por género ......................................................................................59

5 Prueba no paramétrica de las sub-escala del cuestionario Interacción Trabajo

-Familia (SWING), por género .................................................................................60

6 Resultados de la prueba Kruskall-Wallis por edad y las dimensiones del

Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) .............................................................61

7 Resultados de la prueba Kruskall-Wallis por edad y las dimensiones del

Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) ..........................................63

8 Resultados de la prueba Kruskall-Wallis por tiempo de casados y las dimensiones

del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) .......................................................64

9 Resultados de la prueba Kruskall-Wallis por tiempo de casados y el Cuestionario

Interacción Trabajo-Familia (SWING).....................................................................66

10 Análisis no paramétrico entre las categorías de ingresos familiares y la

dimensión de Ansiedad Global del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R).....67

xi
LISTA DE TABLAS

Tabla Página

11 Análisis de las escalas del Cuestionario Interacción

Trabajo- Familia (SWING) .....................................................................................68

12 Frecuencia y por ciento por contestaciones en cada escala del cuestionario

Interacción Trabajo-Familia (SWING) ...................................................................68

xii
LISTA DE APENDICES

Apéndice Página

A Hoja Informativa…………………...……………………………………………….109

B Hoja de datos Demográficos…………..……………………………………………112

C Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)…..…………………………………….114

D Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING)……………………………118

E Autorización para utilizar el Cuestionario de Interacción-Trabajo-Familia

(SWING) ………………….……………………………………………………………120

F Autorización para utilizar el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)…….……121

G Autorización de la Escuela de Ciencia, Matemática y Tecnología

(CIMATEC) ……………………………………………………………………………122

H Autorización de Head Start Región de Humacao…………………………………..123

I Autorización de Fundación para el Hogar Propio…………………………………...124

J Autorización del Colegio Notre Dame a nivel elemental de Caguas………………..125

K Carta de autorización de la Clínica de Servicios Psicológicos……………………..126

L Carta de autorización de la Oficina de la Mujer del

Municipio Autónomo de Caguas………………………………………………….……127

xiii
CAPÍTULO I

INTRODUCCION

Antecedentes

De acuerdo con la historia de Puerto Rico, los primeros pobladores de la Isla

fueron los indígenas durante 10,000 años aproximadamente (Scarano, 2008). La

sociedad indígena estuvo organizada principalmente en función de la familia matrilineal,

donde la mujer ocupaba un papel importante en la tribu. Estas familias vivían juntas y

eran numerosas. Luego, a partir de la conquista española en 1942, se iniciaron grandes

cambios en la vida social y, de esta forma familiar del taíno. Hasta ese momento la

nación taína se dedicaba a la agricultura y sólo los hombres taínos podían trabajar en ello

(Picó, 2006; Scarano, 2008).

Los conquistadores españoles al tomar control, cambian la estructura social y

familiar existente hacia una de carácter mercantilista y patriarcal. Éstos obligan al taíno

a realizar tareas extenuantes en la búsqueda de oro, toman a las mujeres taínas como

concubinas y se inicia el control de la mujer taína. De igual forma, comienza la

gobernanza de la Isla como Colonia e incluso el archipiélago de Boriken pasa finalmente

a ser llamado Puerto Rico hasta el presente (García-Preto, 2005). Ante la opresión

indígena, las rebeliones, enfermedades y trabajos excesivos, una gran mayoría de

indígenas murieron, lo cual provocó escasez de mano de obra y los colonizadores

españoles comenzaron a traer africanos a la Isla para trabajar (Fernández-Méndez, 1970).

Posterior a los cinco siglos de la ocupación española se produce en Puerto Rico la

invasión de los Estados Unidos en 1898 y, por segunda vez, se trastoca la forma de

trabajo de los habitantes; así como las estructuras económicas, educativas y sociales al

1
instaurar un nuevo régimen de corte capitalista. A estos efectos, se comienza a utilizar el

dólar norteamericano en vez de la moneda nacional y se utiliza el inglés como idioma

oficial en las escuelas (Sanchez-Tarniella, 1976). Entre el 1898 y 1940 fue un periodo

que se caracterizó por una sociedad agrícola y las familias que eran dueñas de sus tierras

trabajaban juntas en la agricultura (Ramírez, 1985). No obstante, los roles de género

estaban bien separados y delimitados. En este aspecto, el destino de la mujer era cuidar

los hijos, preparar los alimentos, mientras el hombre salía a trabajar para proveer el

ingreso económico. La familia de esta época, aproximadamente, se componía de seis a

siete miembros entres los que se incluía la pareja en matrimonio, los hijos y parientes en

muchos casos. Las tareas y la educación de los hijos giraba en torno a la vida campesina

y el ir a la escuela a estudiar no era prioritario (Ramírez, 1985; Scarano, 2008).

A partir del siglo 20 se comenzó a presentar una marcada diferencia en los roles

de la mujer, al comenzar a participar de ciertos contextos en el mundo de la industria y el

hombre, a partir de entonces, comparte, su rol como proveedor aunque mantiene su

posición de autoridad como figura principal en el hogar para decidir los asuntos de la

familia (Buitrago, 1967; Colón-Warren, 2003). Por cuanto, la mujer se mantiene en un

lugar de sumisión y restricción y continúa siendo la encargada principal de los

quehaceres domésticos y la crianza de los hijos, aunque es muy valorada en su rol de

madre y como socializadora (Barceló-Miller, 1997; Burgos, 1987).

Entre el 1940 y 1950 el cambio de una economía agrícola a otra industrial muchas

familias puertorriqueñas se vieron obligadas a vender sus tierras a empresarios

estadounidenses para poder sobrevivir (Inclán, 1980; Ramírez, 1985; Sánchez-Tarniella,

1976). El desempleo tan grande que se suscita, principalmente como resultado de la

2
industrialización y los tipos de trabajos que se establecieron, provocó que se iniciara la

emigración de puertorriqueños para los Estados Unidos; siendo en el 1953 la más grande

emigración de puertorriqueños (Inclán, 1980; Scarano, 2008). De igual forma, muchos

puertorriqueños comienzan a mudarse de zonas rurales a zonas urbanas y costeras en la

Isla en búsqueda de un mejor bienestar económico. Este movimiento poblacional interno

provocó grandes cambios en la estructura familiar al dividir y reducir su tamaño; toda vez

que la familia extendida cambia a una familia nuclear con nuevas relaciones sociales,

familiares y laborales (Ramírez, 1985).

Autores en la literatura como Inclán (1980), Sánchez-Torniella (1976) y Torns

(2005) mencionan que no existe un consenso acerca del tiempo en que se comienza a

presentar el concepto de interacción Trabajo-Familia, conocido como balance de vida y

trabajo, también desde hace poco llamado conciliación de vida. Según estos autores, es

para la década de 1970 y 1980 que en diferentes lugares del mundo se comienza a romper

con el modelo familiar tradicional llamado por los ingleses male breadwinner (hombre

proveedor) y surge el interés en documentar la interacción trabajo-familia; así como los

cambios que provoca. De modo que, la incorporación de la mujer en la fuerza de trabajo

implicó el comienzo de la doble jornada para ésta, dado a que continuó siendo la

responsable de las tareas del hogar y los hijos. No obstante, según han indicado Abril y

Romero (2008) durante los años ’70 y ’80 se implementaron leyes para ayudar a las

parejas donde ambos trabajasen, de forma que tuviesen alternativas para el cuidado de sus

dependientes y a la realización de las tareas domésticas.

Por otra parte, exponen Bernal, Gómez-Arroyo y Morales-Cruz (s.f.), que el

ingreso de la mujer en el mundo del trabajo trajo, a su vez, cambios en los procesos de

3
socialización adquiridos en la escuela y cambios en los modos de crianza, los cuales

generan crisis en las parejas y el que se divorcien. Otro de los cambios en Puerto Rico en

esa época mencionados por Arrocho (1994), fue el surgimiento de organizaciones

feministas, políticas y legislaciones a favor de los derechos de la mujer en la sociedad y

en los espacios laborales. Entre estas leyes se encuentran:

1. Ley Núm. 57 del 30 de mayo de 1973 conocida como la Comisión para el

Mejoramiento de los Derechos de la Mujer;

2. Resolución Núm. 21, del 30 de junio de 1974, en la cual se expresa la política pública

del Estado Libre Asociado de Puerto Rico en contra del discrimen hacia la mujer y

exhorta a la eliminación del discrimen en todas las esferas del país;

3. Ley Núm.100 del 30 de junio de 1959 que prohíbe el discrimen en el empleo por razón

de sexo, color, raza, edad, origen o condición social, ideales políticos, religión y origen

nacional;

4. Ley Núm. 25 del 12 de noviembre de 1975 derogó la Ley Núm. 73 que establecía

restricciones a trabajo nocturno de las mujeres (12:00 noche a 6:00am);

5. Ley Núm. 99 del 2 de junio de 1976 que faculta a la madre a ejercer la patria potestad

conjuntamente con el marido;

6. Ley Núm. 109 de 2 de junio de 1976 enmienda el Artículo 89 del Código Civil para

disponer que los cónyuges deben protegerse y satisfacer sus necesidades mutuamente;

7. Ley Núm. 111del 2 de junio de 1976 dispone que durante el matrimonio los cónyuges

decidirán por común acuerdo dónde establecer su domicilio y su residencia en la

consecución de los mejores intereses de la familia.

4
Planteamiento del problema

El problema que ha sido estudiado y analizado en esta investigación consistió en

conocer la relación entre la interacción Trabajo-Familia y la satisfacción marital en

parejas heterosexuales en Puerto Rico. La sociedad puertorriqueña, a través de su

historia, ha ido atravesando por múltiples cambios que han alterado y modificado la

relación en la familia y, por consiguiente, las relaciones entre la pareja, los hijos y el

trabajo en que se desempeñen (Fernández-Méndez, 1970; García-Preto, 2005; Ramírez,

1985; Sánchez-Tarniella, 1976; Scarano, 2008).

Los cambios en la relación de las parejas que configuran la familia, plantean

autores como Snayder (1999), Snayder y Halford (2012), Krishnakumar y Buehler (2000)

generan y provocan sentimientos de angustia que trastocan negativamente la relación

entre la pareja, así como entre los miembros de la familia. Según los autores y la

evidencia producto de sus investigaciones, la angustia afecta la salud emocional y física.

En este sentido, repercute en conductas desadaptadas y conflictivas que alteran la calidad

de vida de la pareja en todas sus dimensiones; como pareja, en la familia y en el trabajo.

De aquí la relevancia de analizar, conocer e investigar esta problemática.

Marco conceptual

Este estudio se fundamenta en el Modelo Integrativo de Terapia de Pareja

propuesto por Snyder y Halford (2012) y Snyder, (2008). Los autores plantean que

muchas parejas se enfrentan a diversos factores que les generan angustia y que cuando

una relación de pareja es angustiosa y conflictiva puede ser una fuente de soledad y

sufrimiento. A su vez, mencionan que el indicador más sobresaliente de la angustia en

relaciones de pareja son las tasas de divorcio. Además, consideran que de exponerse al

5
divorcio, las parejas experimentan periodos de agitación significativa a riesgo de

desarrollar trastornos psicológicos como la depresión y la ansiedad (Snyder y Halford,

2012).

De acuerdo con Snyder y Mitchell (2008) la angustia en la relación de pareja está

asociada con la erosión de la interacción positiva y requiere el desarrollo de las destrezas

de comunicación en la pareja en la que se incluyen expresiones emocionales, escuchar de

forma empática, aplicar estrategias para la resolución de conflictos y toma de decisiones.

Según Snyder y Mitchell (2008) las buenas destrezas de comunicación resultan ser

efectivas para que la pareja pueda superar otras situaciones de insatisfacción marital

como por ejemplo: intercambios sexuales, parentalidad, manejo de finanzas, negociación

del manejo del tiempo e interpretación errónea de lo que quiere decir el compañero/a que

contribuyen al desarrollo del afecto negativo y comportamientos que generan angustia en

la relación.

Cabe destacar que Snyder propuso en 1999 este modelo terapéutico para parejas

incorporando técnicas estructurales, conductuales y cognitivas en las primeras

intervenciones en las que se aplican técnicas de insight-oriented o reconstrucción afectiva

para ser utilizadas durante el tratamiento, especialmente cuando los problemas en la

relación de pareja se tornan resistentes a las primeras intervenciones. En la

reconstrucción afectiva las relaciones previas, sus componentes afectivos y las estrategias

para la gratificación emocional y contener la ansiedad, son reconstruidos con este

enfoque para identificar en cada integrante de la pareja los patrones recurrentes

desadaptativos en sus conflictos interpersonales al copiar estilos a través de las

relaciones. De modo que, cada intervención examina la forma en que las estrategias de

6
afrontamiento anteriores representan distorsiones o soluciones inapropiadas en la

intimidad emocional y la satisfacción en la relación actual.

De acuerdo con Snyder y Halford (2012) es importante que al utilizar el Modelo

Integrativo, entre otros existentes que se han identificado que funcionan, se realice un

monitoreo. Este monitoreo durante el proceso terapéutico ayuda a detectar situaciones

terapéuticas que no benefician a la pareja y de esta forma realizar ajustes de ser necesario

durante las sesiones terapéuticas. Por su parte, Snyder y Halford (2012) refieren que el

monitoreo implica que los participantes completen un breve cuestionario de auto-informe

de ajuste psicológico antes de cada sesión terapéutica. Los resultados durante el curso de

las terapias son puntuados y comparados y se espera un cambio positivo a medida que

avanzan las terapias. Este procedimiento ayuda a identificar si los participantes se están

beneficiando o no del proceso terapéutico y cuándo es necesario realizar ajustes.

Snyder y Halford (2012) indican que existe una alta prevalencia de angustia en la

relación de pareja co-ocurriendo con un desorden psicológico en alguno de los

integrantes de la pareja. Por cuanto, estos autores sugieren que la terapia de pareja es útil

para trabajar la angustia en la relación, para adaptar las intervenciones en el tratamiento

de desórdenes psicológicos individuales y ayudar a la pareja a enfrentarse a los

problemas de salud. Señalan que es importante detectar estas co-ocurrencias y evaluar la

relación de la pareja porque, de ser necesario, se puede adaptar la terapia a tiempo. En

este aspecto se pueden integrar estrategias de evaluación con pruebas psicométricas

pertinentes; así como planificar la evaluación del tratamiento.

Reiteradamente Snyder (2008) establece que en la satisfacción marital influyen

una gran variedad de dimensiones individuales y de pareja para lo cual es necesario

7
identificar el origen o procedencia de la angustia. Es a estos efectos que, mediante la

aplicación del Modelo Integrativo, las parejas que generan angustia debido a la

disminución en la interacción positiva y aumenta el afecto es negativo, así como de las

creencias y expectativas que tiene cada integrante de lo que es su relación, este modelo

permite el ajuste emocional y cognitivo para afrontar e implementar soluciones efectivas

a la situación que ha desestabilizado la relación. Señala el autor que, de igual manera

algunas personas que generan patrones desadaptativos para lidiar con sus conflictos

interpersonales y copian estilos inadecuados a través de relaciones previas, mediante el

Modelo Integrativo en cuanto a la satisfacción marital se refiere, le permite reconocer y

trabajar las expectativas desadaptativas y ampliar o generar nuevas expectativas. En

otras palabras, esto significa que para trabajar con la angustia en las relaciones de pareja,

el Modelo Integrativo plantea que inicialmente se debe conocer a la pareja e identificar

las necesidades específicas como pareja, así como las conductas desadaptativas de

relacionarse con otros adquiridas previamente.

La interpretación de los patrones en las relaciones de pareja maladaptativas

requiere un enfoque de terapia pluralista. Los acercamientos actuales para desarrollar

una terapia de pareja eficaz, de acuerdo con Snyder y Halford (2012), deben contener los

siguientes componentes: identificar los factores comunes que generan cambios reales en

los diferentes enfoques, integrar diferentes enfoques para abordar necesidades específicas

en las parejas, monitorear el progreso de las parejas durante la terapia y utilizar la

información para modificar la terapia cuando sea necesario. Por consiguiente, el Modelo

Integrativo sugiere una selección sistemática conceptual y coherente. Gurman (2002)

describe este Modelo Integrativo de Terapia de Pareja como uno que focaliza en los

8
factores de interacción de pareja intrapsíquicos e interpersonales y define la meta

terapéutica para la pareja en función de la pérdida y ampliación de expectativas y

supuestos de cada individuo y sus requerimientos en el contacto interpersonal como

pareja. El autor concluye al respecto que, esto se logra a través de la interpretación, re-

estructuración cognitiva y la creación de tareas terapéuticas para promover la exposición

de cada conyugue en aquellos aspectos de sí mismos y de su pareja que están bloqueados

desde la conciencia.

En investigaciones realizadas como la de Whisman (2007), con muestras

representativas de la población de los Estados Unidos en el tema, se encontró una

relación moderada tendiente a ser alta en la asociación entre la angustia y los desórdenes

psicológicos en los esposos. A su vez, Forthofer, Markman, Cox, Stanley y Kessler

(1996) también encontraron que, la angustia en la relación de pareja, además de tener una

relación con desórdenes psicológicos, se ha relacionado con efectos adversos en el

rendimiento laboral. Al respecto, indica Schumway, Wampler, Dersch y Arredondo

(2004) que dos tercios de los clientes que buscan ayuda en los Programas de Ayuda al

Empleado evidencian angustia producto de severos problemas familiares. De igual

modo, Waite y Gallagher (2000) han asociado la angustia en la relación de pareja con una

pobre salud física y con el hecho de que la pareja en una relación angustiosa no vive

muchos años unida. Erel y Burman (1995), Krishnakumar y Buehler (2000) también han

evidenciado a cerca de los efectos negativos de la angustia en la relación de pareja, que

no solo afecta a los adultos en la pareja, sino que también se asocia a una negativa

interacción entre padres-hijos.

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En resumen, Snyder, Carvell, Heffer y Mangrum(1995), ha dedicado gran parte

de sus investigaciones al análisis y evaluación de la angustia en la relación de pareja y sus

motivos. Las investigaciones en este tema han demostrado que la angustia en la pareja

está relacionada a una amplia gama de características individuales y de pareja. A la luz

del Modelo Integrativo, distintos investigadores en diferentes momentos, han

recomendado que se deben identificar las interacciones negativas de la familia al trabajo

y del trabajo a la familia que pudieran estar afectando a la satisfacción marital y generar

nuevas formas de interacción enfocadas en el enriquecimiento familia-trabajo y trabajo-

familia, para que redunden en mejor satisfacción marital.

Justificación

La institución más afectada en la sociedad puertorriqueña ha sido la familia. De

acuerdo con las estadísticas del Departamento de Salud de Puerto Rico (2008) la

celebración de matrimonios se ha reducido significativamente. Entre los años 2007 y

2008, se celebró un total de 21,613 y 18,620 matrimonios respectivamente, con una

reducción de 2,993 matrimonios entre ambos años. Durante los años 2009 y 2010 se

registraron 18,405 y 17,786 matrimonios respectivamente, evidenciando una reducción

de 619 matrimonios en estos dos años. Por otra parte, entre los años 2009 y 2010 se

otorgaron en total 14,703 y 13,913 divorcios respectivamente. Las principales causales

de divorcios en el país para los años 2009 y 2010 fueron consentimiento mutuo y

separación por más de dos años. En general, en estos años, por cada 100 matrimonios

celebrados se efectuaron 78 divorcios (Departamento de Salud, 2011; 2012).

La información publicada por el Departamento de Salud de Puerto Rico indica

que para el 2013, de 20,675 matrimonios inscritos, 14,775 se divorciaron. Esta

10
estadística es consistente con los años anteriores, lo cual plantea una seria problemática

en la relación de las parejas que contraen matrimonio. Las estadísticas publicadas por el

Departamento de Salud de Puerto Rico en el 2012 indicaron que la edad media para las

primeras nupcias en el año 2010 fue de 25 años para la mujer y de 26 años para el

hombre.

La información obtenida a través del Censo de Población y Vivienda (2010) de la

American Fact Finder, también refiere a que la media de duración de los matrimonios

antes del divorcio fluctúa entre los seis a ocho años de matrimonio. Entre las razones

para que una pareja llegue a un divorcio, de acuerdo con Grennhouse y Beutell (1985), se

encuentran los conflictos interactuantes Trabajo-Familia que generan presiones

incompatibles derivadas simultáneamente de los roles laborales y familiares, toda vez que

la Familia puede interferir en el Trabajo y el Trabajo en la Familia. A su vez, se ha

encontrado evidencia que relaciona el grado de satisfacción marital con el conflicto de rol

(Ugarteburo, Cerrato e Ibarretxe, 2008). Dadas las dificultades que trastocan la relación

de pareja, familias y trabajo, la presente investigación provee información objetiva,

actualizada y pertinente acerca de las relaciones interactuantes entre trabajo-familia y la

satisfacción marital de parejas heterosexuales puertorriqueñas.

Cabe destacar que, la información que se obtenga en esta investigación puede ser

muy útil para psicólogos y profesionales de la salud. Esto en términos de auscultar e

implementar estrategias terapéuticas para que las parejas realicen cambios e iniciativas

que les permitan mejorar su satisfacción marital atendiendo los posibles conflictos entre

trabajo-familia. Por otro lado, la información obtenida puede ser utilizada por

profesionales de la conducta humana que se enfocan en terapias de pareja, para identificar

11
técnicas que ayuden a los matrimonios a lograr una mayor satisfacción marital y

conciliación de vida. También estos resultados podrán ser utilizados como base para

ofrecer adiestramientos, que ayuden a generar iniciativas que aporten a la interacción

trabajo-familia y a la satisfacción marital. De igual forma, podrán ser de utilidad para

generar nuevas investigaciones en el tema.

Revisión de la literatura

Etapa de desarrollo: Ciclo de vida familiar y de pareja. De acuerdo con

Erickson (1963) las personas en edad productiva laboral y edad para tener pareja y

familia fluctúan entre las edades de 25 a 55 años. Estas son etapas donde las personas

comienzan a tener relaciones estrechas para realizar aportaciones laborales, sociales y

familiares. En estas edades las personas están en la etapa adulta temprana llamada

intimidad frente al aislamiento y la etapa del desarrollo de la edad adulta intermedia

denominada generatividad frente a estancamiento. La etapa de intimidad frente al

aislamiento (20 a 40 años de edad) se centra en las relaciones estrechas con los demás.

Las dificultades durante esta etapa incluye el generar sentimientos de soledad y temor a

estas relaciones, mientras que la resolución exitosa de la crisis de esta etapa abre la

posibilidad de formar relaciones íntimas en los planos físicos, intelectuales y

emocionales.

Por otra parte, en la etapa de generatividad frentes a estancamiento (40 a 60 años

de edad), Erickson (1963) expone que la persona tiene la capacidad de aportar a la

familia, comunidad, trabajo, sociedad y contribuye al desarrollo de generaciones más

jóvenes. El éxito en esta etapa hace que la persona se sienta positiva frente a la

continuidad de la vida, mientras que las dificultades hacen que la persona sienta que sus

12
actividades son triviales o se estancaron y que no ha hecho nada por las futuras

generaciones.

Al igual que el individuo atraviesa por etapas de desarrollo, las parejas también

atraviesan por el ciclo vital de pareja. Diaz-Loving y Sánchez Aragón (2002)

identificaron las siguientes fases del Ciclo Vital de Pareja: desconocido, conocido, amigo,

atracción, pasión, romance, compromiso, mantenimiento, conflicto, alejamiento,

desamor, separación, desconocido y olvido. Cada una de estas etapas interactúa entre sí

según sea la edad y madurez de la pareja. Sin embargo, las etapas vinculadas con el

mantenimiento, conflicto, alejamiento y desamor están presentes en todas las categorías,

aunque se evidencian con mayor significancia en la pareja joven adulta (25-55 años). En

particular, en la etapa de mantenimiento se identifica la consolidación del compromiso,

estabilidad, crecimiento de la pareja, formación de la familia, lucha conjunta en el

enfrentamiento de problemas, sustento emocional, amor, confianza, aburrimiento,

felicidad, cumplimiento de responsabilidades, apoyo mutuo y respeto.

En la etapa de conflicto la pareja genera tensiones no manejadas, falta de

entendimiento, crecimiento, problemas, no desean convivir, deseo de solución del

conflicto, búsqueda de ayuda externa, frustración, enojo, tensión, angustia, tristeza,

comunicación inadecuada, peleas, agresividad y discusiones. Luego del conflicto algunas

parejas pueden llegar al alejamiento que trae consigo distanciamiento físico y emocional,

pérdida de interés, incomprensión, fortalecimiento de aspectos negativos, hostigamiento

psicológico, tristeza, depresión, frustración, dolor, hostigamiento físico, indiferencia,

evasión y lágrimas. De igual manera, la pareja puede experimentar desamor en la cual se

identifica con la evaluación negativa de la interacción, falta de amor, de interés, falta de

13
ilusiones, no se quiere convivir, disgusto por interactuar y conocer, tristeza, depresión,

enojo, dolor, soledad, rencor, evasión de la pareja, indiferencia, falta de respeto y

lágrimas. Las emociones, sentimientos y dinámicas que se generan de las etapas a partir

del conflicto, alejamiento y desamor aumentan la probabilidad de entrar en las etapas

para la separación, desconocer y olvidar.

Carter y McGoldrick (1989) propusieron otro Modelo de Ciclo Vital Familiar el

cual consiste en seis etapas: adulto joven libre, casamiento, recién casados, la familia con

hijos pequeños, la familia con adolescentes, familia con hijos adultos (dejar ir a los hijos)

y familia en la vida posterior. En las diferentes etapas del Ciclo Vital Familiar donde

existen los hijos, se crean muchos cambios en la relación de la pareja como familia. En

estas etapas la pareja pasa por diferentes roles. Cuando nace el primer niño se provoca

mucha tensión en la pareja, se genera cansancio, depresión, diferencias y dificultad para

concertar acuerdos. También en esta etapa, se genera la unión en muchas ocasiones

demasiado duradera entre madre e hijo, el padre no sabe cómo manejar el ocupar un lugar

secundario y por lo regular la participación de la familia extendida es excesiva en el

cuidado del bebe; lo cual genera dificultad para que los padres se ajusten al nuevo

escenario (Carter y McGoldrick, 1989; Hensen y Liddle, 1983).

Es evidente que una etapa determinante en el desarrollo de la familia es cuando

los hijos entran a la edad escolar porque representa el desprendimiento del niño del seno

familiar. El niño se unirá a una nueva institución con maestros y compañeros, lo cual

pudiera ser una buena vivencia para el niño con nuevas experiencias de crecimiento, por

el contrario, pudiese considerarse como algo malo por el sentimiento de pérdida o

abandono que podría desarrollar esta separación. En esta etapa se dan frecuentemente

14
ciertos problemas como por ejemplo: algunas familias enfrentan dificultades para

ajustarse a los cambios y consideran responsable a los maestros de la escuela de las

dificultades del niño. Otras familias no se hacen responsables y delegan en los maestros

de la escuela las funciones que le corresponden como padres cumplir. De igual manera,

en esta etapa los costos que implica el ingreso del niño a la escuela altera y afecta el

aspecto financiero, también desestabiliza y genera conflictos en la pareja (Carter y

McGoldrick, 1989).

Otra etapa que altera el ciclo de vida familiar son los hijos adolescentes. Esta es

una etapa crítica para la mayoría de los individuos y las familias dado los cambios físicos

que aparecen y la crisis de identidad que se confronta, entre otros. Para este joven

adolecente los pares pasan a ser en su vida más importantes que sus padres.

Simultáneamente, los padres también están atravesando por la crisis de la edad media;

momento en el cual aparece la incertidumbre de que ya no es joven, hay una evaluación

de todo lo realizado hasta el momento en todos los planos. En esta etapa se da el

desplazamiento de la relación entre padres e hijos para permitir al adolescente moverse

dentro y fuera del sistema familiar. Uno de los mayores problemas de esta etapa es la

dificultad de los padres para poner límites adecuados (Carter y McGoldrick, 1989).

Roles de Género: Cambios en la estructura familiar y laboral. De acuerdo

con Alarcón (2012) las luchas por la equidad de la mujer y los cambios sistemáticos en

los roles de género han sido muchos, no obstante, a pesar de éstas no se puede precisar en

qué medida ha trastocado las relaciones entre hombres y mujeres en los últimos años; en

especial en las relaciones de pareja. Indica el autor, que es dentro del núcleo familiar

donde se comienzan a conocer los roles de género; es en éste núcleo donde se encuentran

15
los orígenes de la opresión femenina al delegar en ella todo lo relacionado a las tareas

domésticas. Al respecto, plantea que en muchas parejas y familias puertorriqueñas existe

la tendencia de que es la mujer quien realiza las tareas del hogar y que el varón este

exento de estas tareas, lo cual puede crear algún tipo de conflicto en la pareja relacionado

con las tareas domésticas.

Figueroa, Mariñan, Martínez, y Norambuena (2012) mencionan que Olavarría y

Céspedes en el 2002 destacaron que el uso del tiempo destinado a la vida familiar y

laboral evidencia las desigualdades sociales, inequidades de género y uno de los

antecedentes del conflicto familia y trabajo; además de generar altos niveles de estrés

emocional en quienes lo viven. En una encuesta realizada por funcionarios de la OIT-

Organización Internacional del Trabajo (2011) acerca del uso del tiempo, en la que

participaron personas de países de América Latina, se demostró que el tiempo total de

trabajo es mayor para las mujeres que para los hombres. También evidenció que son las

mujeres quienes dedican la mayor parte del tiempo al trabajo no remunerado, que los

hombres participan menos en las actividades domésticas y en el cuidado de los hijos. Los

funcionarios en la OIT (2011) indicaron que en todas partes del mundo las mujeres

dedican más horas que los hombres a labores no remuneradas en la prestación de

cuidados a niños y ancianos.

En cuanto al número total de horas que dedican al trabajo remunerado y no

remunerado en la prestación de cuidados, las mujeres suelen tener jornadas laborales más

largas que los hombres (casi una hora más) dedican menos tiempo a la formación

educativa, la sindicación, el ocio e incluso el cuidado de la salud. En Puerto Rico, según

indicó la Procuradora de la Mujer la Sra. Wanda Vázquez en un artículo publicado en el

16
2014, aunque no se han realizado encuestas acerca del uso del tiempo y la distribución

entre el trabajo no remunerado y remunerado con la mujer puertorriqueña, se estima que

existe similitud con América Latina y se cita:

La experiencia nos demuestra que las mujeres trabajan más en actividades

no remuneradas como el cuidado de los hijos y familiares y el

mantenimiento del hogar que al sumarlas se refleja en que las tareas no

remuneradas son mayores, dejándoles menos tiempo de descanso. A lo

anterior le llamamos la pobreza de tiempo donde la inserción de las

mujeres en el campo laboral se hace a costa de una sobrecarga

discriminatoria del trabajo. Lo anterior claramente aumenta la brecha

entre la justicia salarial y la autonomía económica de las mujeres

fomentando el incremento de la feminización de pobreza puertorriqueña

(p. 9).

De acuerdo con Buitrago (1967) y Burgos (1987) la construcción social

puertorriqueña hasta hace varios años estuvo regida por el modelo patriarcal donde el

hombre trabajaba fuera a tiempo completo y era quien aportaba económicamente al

hogar. De otra parte la mujer realizaba las tareas domésticas y era quien cuidaba de los

niños y los ancianos sin recibir remuneración económica de su esposo, o recibiendo el

apoyo económico que el hombre deseara proveerle (Burgos, 1987). Actualmente, las

estadísticas del Censo de Puerto Rico (2010) demuestran que esta estructura no

corresponde a la realidad existente, a los efectos de que el número de familias mono-

parentales ha aumentado significativamente dado a que se realizan más divorcios que

matrimonios. De igual forma, las estadísticas del Departamento de Salud de Puerto Rico

17
(2012) evidencian que son mucho más las mujeres que trabaja fuera del hogar con

remuneración económica que en décadas pasadas.

Funcionarios en el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos de Puerto

Rico (2013) indican que en los últimos 43 años ha ocurrido un crecimiento significativo

en la participación de las mujeres en el proceso de producción de bienes y servicios. En

el 2013, las mujeres representaron el 43% de la fuerza trabajadora en Puerto Rico, lo que

representó un aumento de un 12% en relación al 1970. La transformación de las familias

puertorriqueñas en Puerto Rico ha sido similar a otros países de Latino América, de

acuerdo con un informe realizado en el 2009 por la Organización Internacional del

Trabajo (OIT). En este aspecto, las autoridades en esta organización expusieron según

estadísticas del momento, que las familias monoparentales aumentaron y que eran pocas

las personas que se dedicaban al cuidado de niños y/o ancianos exclusivamente. A su

vez, las transformaciones demográficas entre la población que está envejeciendo y las

nuevas demandas de atención hacen que el mercado laboral no sea el mismo.

El incremento en la fuerza laboral en Puerto Rico desde 1970 hasta el 2013 ha

generado 331,000 empleos; correspondiéndole a las mujeres el 70% de los mismos. No

obstante, para el 2013 la tasa de participación laboral de la mujer fue de un 32% y para el

hombre del 50% (Departamento del Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico 2013).

Sin embargo, la mujer en Puerto Rico se está educando más que el varón (Consejo de

Educación Superior de Puerto Rico, 2012-2013). Las estadísticas del Consejo de

Educación Superior demuestran que para el año académico 2012-2013 habían

matriculados 101,707 varones y 143,788 mujeres.

18
De acuerdo con funcionarios en la OIT (2009) en Latino América y el Caribe

existe una diferencia en la jornada laboral entre hombres y mujeres. El tiempo que una

persona puede dedicar a su trabajo depende en gran medida del tiempo que dispone para

atender su vida familiar. Dada esta situación, las jornadas laborales remuneradas para las

mujeres son usualmente más cortas que la de los hombres. Los funcionarios de la OIT

(2009) indican que en estos países latinoamericanos sólo el 45% de las mujeres trabaja a

tiempo completo en comparación con el 65% de los hombres con una jornada a tiempo

completo. De este modo que, se presupone que las remuneraciones y jubilaciones en las

mujeres son menores y, además, que las tareas domésticas significan un trabajo no

remunerado que realizan las mujeres por encima de la jornada de trabajo remunerada y

que su tiempo de descanso es menor.

Al analizar las diferencias en el ingreso por trabajo remunerado entre el hombre y

la mujer, en Puerto Rico para el año 1969 se encontró que el ingreso promedio anual para

el hombre era de $2,259 y para la mujer era de $1,321 (Pico, 2006). Según han

transcurrido los años estas cifras han ido acercándose y equilibrándose. Por ejemplo,

para el 1995, el salario semanal mediano para la mujer era de $188.10 y de $189.80 para

el hombre, mientras que en el 2000 las mujeres ganaron $5.20 menos que los hombres

($214.80 y $220.00, respectivamente). En el 2005 las mujeres devengaron un salario

semanal mediano de $233.60 y los hombres de $242.90 (Departamento del Trabajo y

Recursos Humanos, 2013). En el 2010 las mujeres ganaron $3.50 menos que los

hombres ($286.50 y $290.00, respectivamente). En el 2013 las mujeres devengaron un

salario semanal mediano de $287.00 y los hombres de $290.00 (Departamento del

Trabajo y Recursos Humanos, 2013).

19
Estos cambios sociales, familiares y del rol por género han trastocado los

escenarios laborales, especialmente en cuanto a políticas, leyes, legislaciones y formas de

trabajo. Entre estos cambios se destacan políticas, reglamentos y acomodos para madres

lactantes, víctimas de violencia doméstica, periodos de maternidad, licencias escolares,

licencias familiares y el desarrollo de protocolos para atender estos asuntos. Entre éstos

se encuentra, por ejemplo, el cuido de niños, ancianos, contratación de personal para

limpieza y cuidado del hogar principalmente. Cabe destacar que, estas legislaciones y

transformaciones sólo son del disfrute de la mujer asalariada y/o aquellas que cuentan

con cierta estabilidad económica. De igual forma, el disfrute de estas medidas son en

situaciones y casos muy específicos y necesarios como lo es la maternidad (OIT, 2009).

Los cambios y transformaciones socioeconómicas en Puerto Rico en cuanto al

hombre y la mujer se refiere, han sido significativos. Sin embargo, se mantiene la visión

y un patrón en la conducta general de que el varón es la cabeza del hogar en el cual recae

el peso emocional y el rol de proveedor de la familia. Esto se conoce como masculinidad

hegemónica, el cual plantea su dominio en la mujer y hacia otros hombres (Buitrago,

1967; Colón-Warren, 2003). Ramírez (1993), en su libro Dime Capitán mencionan que:

“Las ideologías masculinas son construcciones cognoscitivas y discursivas dominantes en

las sociedades que se estructuran sobre la base de relaciones asimétricas entre los

géneros” (p. 30). De este modo es que a través del tiempo se conserva la imagen de que

la masculinidad hegemónica es un referente de fortaleza, dominio, fuerza, desconexión de

la emotividad y el privilegio social que se les otorga a los hombres de acuerdo con Toro-

Alfonso, Walters-Pacheco y Sánchez-Cardona (2012).

20
Desde la perspectiva de Toro-Alfonso et al. (2012) la carga emocional que se

otorga al varón como proveedor y eje central de la familia no sólo tiene un efecto en la

mujer, sino que también lo tiene en el hombre porque aquellos que no cumplen o no

asumen este modelo dominante de ser hombre, se les clasifica de incompletos y su

masculinidad queda subordinada. Por cuanto, al igual que la mujer, el hombre ha tenido

que sobrepasar barreras sociales para luchar por la equidad; como el varón que no desea

ajustarse a las normas sociales establecidas. La sociedad exige que cada hombre haga

todos los esfuerzos posibles para cumplir con el rol que se le impone a la masculinidad

hegemónica bajo pena de estigmatización y exclusión social. Transgredir la norma social

tiene serias consecuencias sociales y emocionales para los hombres.

En un estudio realizado por González-Domínguez (2009), en el que participaron

hombres puertorriqueños, encontró que todos ellos identificaron entre las auto-

conceptuaciones, su rol de padre como el más importante, luego el rol de esposo y

finalmente como empleado. Indicó la investigadora al respecto, que para los hombres

encuestados el trabajo fue identificado como algo importante pero no central y que el

sentimiento hacia la familia aparece como el punto central. Los resultados de este

estudio evidencian y son cónsonos con autores como Burgos (1987), Muñoz-Vázquez y

Fernández (1988) en términos de que se constata que el rol del varón ha cambiado,

porque en el pasado el trabajo era para el hombre la parte central de su identidad al estar

ligado a su carácter y rol de proveedor.

Interacción trabajo-familia. Greenhaus y Beutell (1985) han planteado que el

conflicto que existe entre la familia y el trabajo es debido a que las responsabilidades y

roles de uno interfieren en los roles del otro. Por su parte, ha señalado Domínguez (2007)

21
que muchos de los conflictos y riesgos se deben a la persistencia por comportamientos de

género, el cual le atribuye a la mujer el cuido y mantenimiento hogar y los hijos, por

consiguiente, el desigual reparto de responsabilidades familiares y domésticas.

De a acuerdo con Gracia, González y Peiró (1996) entre los conflictos que genera

la interacción trabajo-familia se encuentran los relacionados con el ambiente laboral y los

relacionados al ambiente familiar. En el contexto laboral existe una serie de presiones

tales como: el horario de trabajo, las demandas del rol, el estatus dentro de la

organización y las exigencias o riesgos que conlleva el desempeño de las funciones y

tareas. Por otro lado, las fuentes del conflicto que surgen en la familia están relacionadas

al proceso de evolución natural del ciclo familiar, como el nacimiento de un hijo, las

tareas domésticas y la etapa de adolescencia de los hijos. Sin embargo, mencionan

Rodríguez-Muñoz y Nouvilas-Pallejá (2007) que existe otro tipo de conflicto

bidireccional, el cual refiere al conflicto inter-rol que surge entre la familia y el trabajo

que afecta ambos ambientes.

Geurts, Taris, Kompier, Dikkers, Van Hooff y Kinnunen (2005) definieron el

concepto de interacción trabajo-familia como un proceso en que el comportamiento de un

trabajador en el hogar puede ser influenciado por determinadas ideas y situaciones

(positivas o negativas) que se han construido y vivido en el trabajo y viceversa. Autores

como Aguirre y Martínez (2006) indican que aunque la relación trabajo-familia se ha

estudiado desde una óptica negativa, no se puede dar por sentado este principio porque

existen otros estudios que evidencian que esta relación pude ser positiva. Sin embargo,

desde una óptica negativa, Greenhaus y Beutell (1985); De Luis-Carnicer, Martínez-

Sánchez, Pérez-Pérez y Vela-Jiménez (2004) plantean tres componentes de este conflicto

22
en la relación trabajo-familia. El primer componente está relacionado con el tiempo en el

cual una persona al dedicar demasiado tiempo a uno de sus roles limita el tiempo que

necesita para el otro y genera exigencias que afectan negativamente el bienestar de la

persona al querer cumplir con todas las exigencias. El segundo componente se relaciona

con las presiones que genera cada rol y provoca tensiones que no le permiten el

cumplimiento del otro rol. El tercer y último componente está relacionado al

comportamiento, el cual apela a que en ocasiones el comportamiento necesario para uno

de los roles no es compatible con el otro rol. En un estudio en el tema de estrés

organizacional realizado por Kahn, Wolfe, Quinn, Snoek, y Rosenthal (1964) en

Michigan, USA se encontró que cuando un rol se sobrepone a otro se obtienen efectos

negativos que afectan el bienestar de las personas.

Frone, Rusell y Cooper (1992) plantean que las consecuencias del conflicto

trabajo-familia conlleva sufrimiento, insatisfacción y pobre desempeño. De igual forma,

Rodríguez (2009) indica que el tiempo dedicado a la familia, la inversión de esfuerzos y

energías en el trabajo hacen que disminuya la capacidad o energía de la persona dada la

interferencia que puede existir al momento de responder o ejercer las actividades

laborales o familiares. Frone, Rusell y Cooper (1992) también consideran que el

conflicto trabajo-familia tiene consecuencias negativas en la salud y que las afecciones

son distintas dependiendo la dirección del conflicto

Por otro parte, desde una perspectiva positiva, la interacción trabajo-familia se

refiere a las conductas y eventos que ocurren en la vida laboral de las personas que

inciden positivamente en su vida familiar. Además, la interacción positiva familia-

trabajo se refiere a las conductas y eventos que ocurren en la vida familiar de los

23
trabajadores que inciden positivamente en su vida laboral (Geurts et al., 2005). Lu, Siu y

Wang (2011) indican que los recursos personales (destrezas y habilidades) que se generan

en la vida familiar pueden generar otros recursos en la vida laboral. A este fenómeno,

Greenhause y Powel (2006) le llaman enriquecimiento trabajo-familia y definen el

enriquecimiento trabajo-familia como el grado en el que las experiencias vividas en un

rol contribuyen a mejorar la calidad de vida en otros roles. De acuerdo con los autores

para que ocurra el enriquecimiento, los beneficios y recursos ganados en un rol deben ser

transferidos al otro y ser aplicados exitosamente. Según mencionan, en la ruta familia-

trabajo, trabajo-familia para este enriquecimiento existe un moderador clave que

identifican como role salience producto de la importancia que le asignan los individuos a

cada rol o al rol que le asignan mayor relevancia.

El término role salience es un determinante en el enriquecimiento porque

mientras más valor los individuos otorguen a sus roles laborales-familiares y se

preocupen por su rendimiento en cada esfera, es más probable que transfieran los

recursos ganados de un rol al otro (Greenhaus y Powell, 2006). Los términos positive

spilover, mejora (enhancement), enriquecimiento y facilitación se han utilizado

indistintamente para describir cómo la interacción trabajo-familia se benefician

mutuamente. No obstante, el término enriquecimiento es el único que hasta el momento

cuenta con publicaciones, modelos teóricos e instrumentos de medición validados

(Carlson, Kacmar, Wayne y Grzywacz, 2006; Greenhaus y Powell, 2006; Grywacz y

Marks, 2000). Biedma-Ferrer y Medina-Garrido (2014) concurren también en que existe

una relación positiva y significativa entre la interacción trabajo-familia y la satisfacción,

motivación y desempeño laboral.

24
En el estudio presentado por Geurts et al. (2005) encontraron que el trabajo

interfiere con más frecuencia en la familia que la familia en el trabajo y que la

interferencia positiva es más frecuente de la familia hacia el trabajo. En estudios

realizados en Puerto Rico por González-Domínguez (2009) demostraron que la familia

influye positivamente en su trabajo. En el 2007, Moreno-Velázquez, González-

Domínguez, Massanet-Rosario y Quintana-Rondón, llevaron a cabo un estudio en el cual

participó una muestra de hombres-gerentes puertorriqueños y evidenciaron que éstos no

percibían una relación de conflicto entre la familia y el trabajo. Los resultados del

estudio realizado en Puerto Rico por Gómez-Siera (2011) en el tema, indicó que el

conflicto trabajo-familia ocurre con mayor frecuencia que el conflicto familia-trabajo y

que el enriquecimiento familia-trabajo ocurre con mayor frecuencia que el

enriquecimiento del trabajo-familia.

Candela (2008), Carrasco (2001) y Díaz (2008) señalan que ante la dinámica que

ocurre en la interacción trabajo-familia y sus implicaciones, todo apunta a la importancia

de generar alternativas para manejar el tiempo de forma efectiva con el fin de alcanzar

una mejor conciliación de vida. No obstante, mencionan que para poder alcanzar esta

conciliación, el individuo tiene que realizar esfuerzos extraordinarios para estar a la altura

de todas las exigencias. Ante el reto de conciliar la vida laboral-familiar y la

identificación de las necesidades que enfrenta el individuo hoy día, los individuos así

como los dirigentes y patronos en las organizaciones han comenzado a desarrollar

medidas para la conciliación entre la vida familiar y laboral a los fines de mejorar la

productividad en la empresa y la equidad entre género (Capelli, 2000, OIT, 2009).

25
En función de conciliar la vida laboral-familiar, se han desarrollado políticas

organizacionales, protocolos y leyes como lo es la Ley Núm. 212 del año 1999, conocida

como la Ley para garantizar la igualdad de Oportunidades en el Empleo por Género.

Esta ley plantea que las agencias e instrumentalidades públicas tienen que desarrollar e

implantar Planes de Acción Afirmativas para garantizar que no se discrimine contra

ningún empleado o aspirante a empleado por razones de su género. De igual, forma la

Sección 1 del Artículo II de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, al

igual que otras leyes locales y federales prohíben el discrimen por género (Anderson,

Coffey y Byerly, 2002; López y Acereda, 2007).

Otras legislaciones incluyen la Ley Núm. 427 del 16 de diciembre de 2000

enmendada por Ley Núm. 239 de 2006 que establece la reglamentación para el periodo de

Lactancia o de extracción de Leche Materna con el propósito de otorgar una hora o dos

periodos de media hora dentro de cada jornada de trabajo a madres trabajadoras que

laboren a tiempo completo para lactar o extraerse la leche materna por un periodo de

doce meses a partir del reingreso a sus funciones. A su vez, se estableció la Ley Núm.

155 de 2002 para ordenar a los Secretarios, Directores, Presidentes y Administradores

públicos del Estado Libre Asociado de Puerto Rico a designar espacios para la lactancia

en las áreas de trabajo.

Entre las leyes más recientes, que atiende los asuntos de igualdad de género es la

Ley Núm. 230 del 19 de diciembre de 2014, a fines de promover una política pública

uniforme de igual paga por igual trabajo sin discriminación por género. Esta ley busca

erradicar las diferencias en retribución y opciones de trabajo para la mujer en

26
comparación con el hombre y que la mujer esté mejor representada en las esferas donde

se toman decisiones, como en los cargos directivo.

Los miembros del Comité de Organizaciones Psicológicamente Saludables

adscrito a la Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR, 2014) el cual surge a partir

del Psychologically Healthy Workplace Program de la Asociación de Psicología

Americana (APA) se menciona que entre los beneficios para los empleados y empleadas

está el aumento en la satisfacción laboral, en la moral, mejora la salud física y mental de

los empleados/as, aumenta la motivación y mejora las destrezas para manejo del estrés.

El propósito establecido para los miembros de este Comité es educar a los patronos,

dirigentes y funcionarios en las organizaciones acerca de la relación entre el bienestar de

los empleados y el desempeño organizacional.

Cabe mencionar que en una Organización Psicológicamente Saludable se

encuentra el balance de vida y trabajo al reconocer que los empleados tienen

responsabilidades y una vida diferente fuera del trabajo. En estas compañías

organizacionales se promueve el balance de vida y trabajo mediante el desarrollo de

programas y políticas para ayudar a los trabajadores a manejar de forma más efectiva las

demandas del trabajo y la familia en sus múltiples facetas. Algunos ejemplos para el buen

funcionamiento trabajo-familia incluyen acuerdos de horario flexible, trabajo desde la

casa, ayuda en el cuido de niños, de ancianos y proveer orientaciones para el manejo de

las finanzas personales, entre otros (APPR, 2014).

Cuevas-Torres (2009) como resultado de su investigación con empresas de Puerto

Rico, encontró que existe un efecto positivo al implementar iniciativas conciliadores

respecto a balancear la vida entre el trabajo y la familia. Entre los efectos positivos se

27
observó que hubo mayor retención del empleado, reducciones en la utilización del plan

médico, en el ausentismo, en solicitudes de licencias por enfermedad e incapacidad, en

los costos administrativos, accidentes, en inventarios, mejoró la calidad de productos,

cumplimiento con las inspecciones, acreditaciones, imagen organizacional, aumentó la

productividad, el desempeño del empleado, crecimiento de la empresa (ingresos) y las

solicitudes de empleo. A su vez, la investigadora demostró que existía mayor

satisfacción, compromiso, mejoró la motivación intrínseca, el prestigio y orgullo del

empleado, el pertenecer a los 20 mejores patronos, la calidad del servicio, los

reconocimientos por la prácticas organizacionales y el ambiente/clima de trabajo.

Frone, Russell y Cooper (1992) y Stewart y Barling (1996) añaden que la

inexistencia de iniciativas que promuevan la conciliación laboral y personal generan

consecuencias negativas tales como comportamientos sociales disfuncionales y otros

asociados al consumo de alcohol. A nivel social existen otras implicaciones negativas

como resultado de una pobre conciliación entre el trabajo-familia cuando existen

dificultades para que la mujer se inserte al mundo laboral, menos oportunidades de

ascensos, particularmente para la mujer, limitaciones para recibir aumentos de salario

(ingreso) y el confrontar dificultades para proveer atención adecuada a los niños, adultos

y enfermos. De igual forma, cuando se priva al varón de participar activamente de la

crianza de sus hijos disminuye los lazos afectivos, el desarrollo integral infantil y se

promueven roles masculinos pobres o ausentes (OIT, 2009).

Ugarteburu, Cerrato e Ibarretxe (2008) indican que los efectos negativos de la

conciliación trabajo-familia pueden ser categorizados en cuatro grupos: 1) efectos

negativos en la salud (física y psíquica), 2) en la satisfacción, 3) rendimiento y el grado

28
de implicación laboral (burnout, productividad laboral e intención de cambio de puesto

de trabajo) y, 4) familiar (ansiedad, rendimiento en el rol materno-parental, satisfacción

marital e intenciones de divorcio). No obstante, García (2012) plantea que a pesar de que

es importante que los empleadores tomen en consideración el tema de la conciliación,

también cada individuo es responsable de trabajar en este asunto. Menciona el autor que

entre los ajustes o estrategias que realizan las personas hoy día, conscientes o no, se

encuentran: retrasar la maternidad, tener menos hijos, requerir la ayuda de familiares,

reducir la jornada laboral y el desarrollo profesional.

Otras iniciativas que han generado las personas para conciliar sus vidas son los

servicios de cuido de niños en horarios extracurriculares y utilizar hogares para el cuido

de ancianos. A su vez, algunas familias se han distribuido las tareas del hogar con la

finalidad de aliviar la carga de uno de los integrantes, principalmente de la mujer. De

igual manera, otras familias recurren a nuevas tecnologías o aparatos electrónicos para

agilizar las tareas de su hogar, maximizar su tiempo y establecer prioridades según sean

las actividades o reducirlas (Vera-Martínez y Martín-Chaparro, 2009).

Satisfacción marital. El estudio de la satisfacción marital es importante y

mencionan Erhabor y Ndlovu (2013) que según ha indicado Arriaga para el 2011 las

relaciones matrimoniales satisfactorias contribuyen a una mejor calidad de vida. Indican

los autores que existe evidencia que asocia la satisfacción marital con el bienestar

psicológico, manejo del estrés y la salud física, entre otras. Snyder et al. (2012) asevera

que la relación de pareja tiene profundos efectos en su bienestar psicológico y físico. Sin

embargo, aunque existe evidencia de los beneficios del matrimonio, en Puerto Rico entre

los años 1997 al 2009 los matrimonios disminuyeron en un 26% y los divorcios

29
aumentaron en un 80% durante el mismo tiempo (Departamento de Salud de Puerto Rico,

2011).

Expone Domínguez (2007) que la satisfacción marital en parejas heterosexuales

está relacionada con la percepción de cada individuo, con los costos y beneficios de

mantener esa relación en vez de a terminar con ella. Bernal, Gómez-Arroyo y Morales-

Cruz (s.f.) sugieren que la familia ha cambiado de una organización con múltiples

conexiones entre sus miembros a una organización social cuya única función es la de

mantener vínculos afectivos. Los autores plantean que el amor es lo único que mantiene

la relación y que cuando ya no existe la relación se disuelve y finaliza.

En términos de cómo la pareja percibe su relación, de acuerdo con Murray,

Holmes y Griffin (2004) en ocasiones los conyugues la perciben como una estable

cuando realmente no lo es en su totalidad. Así mismo, Snyder, Tanke y Berscheid (2004)

indica que la estabilidad también está dada por la percepción o la opinión que tiene la

pareja de su relación. En otras palabras, cuando uno de los integrantes de la pareja

percibe que su compañero/a de vida es bueno/a y agradable, la tendencia es hacia tener

mayor satisfacción conyugal. Li y Fung (2011) plantean que la teoría de la meta

dinámica sostiene que la satisfacción marital consiste en una evaluación subjetiva acerca

de la calidad del matrimonio y que las personas persiguen múltiples metas con su

matrimonio.

Lucas, Wendorf, Imamogule, Shen, Parkhill y Weisfel (2006) explican que

distintos grupos poblacionales y en distintos momentos del ciclo de vida describieron la

satisfacción en la relación de pareja desde diferentes puntos de vista según se cita:

30
….compartir la misma concepción del mundo, entender que el matrimonio

es para toda la vida, confianza mutua, respeto mutuo, amor y capacidad

para expresarlo, comunicación asertiva, llevarse bien con la familia de

origen del cónyuge, amigos y círculo social, capacidad para resolver las

crisis que se dan en la vida conyugal, preocupación del uno por el otro,

dejarse espacio y tiempo para estar y divertirse juntos.

Domínguez (2007) también presenta otras descripciones que se asocian con la

satisfacción marital las cuales aluden a procesos de transición de parentalidad, valores

espirituales y personalidad, dinámica de pareja (roles, sentimientos, deseos, emociones e

interacción), auto-percepción, apoyo externo, factores económicos, tiempo de casados,

aspectos de salud física y psicológica. Acevedo y Aron (2009) han definido la

satisfacción marital como la división de tareas en el hogar, la cual puede aportar a que

ellos compartan creencias homogéneas o similares, el amor, la confianza y la lealtad y en

el que le otorgan al amor el primer lugar. Acevedo, Giraldo y Tovar (2009) y Gottman y

Silver (2006) indican que las parejas que funcionan bien y se describen como felices,

demuestran habilidades para la comunicación, resolución de problemas y estrategias

adecuadas para manejar los conflictos.

Snyder y Stukas (1999) indican que los nuevos parámetros para la satisfacción

marital están influenciados y responden a la situación social en la que se encuentra la

pareja. Según Harris, Glenn, Rappleyea, Díaz-Loving y Hawkins et al. (2008) las

creencias, normas y valores se convierten en parámetros que auxilian la evaluación de la

relación con la finalidad de tomar la decisión de mantener o terminar la relación de

pareja. A su vez, mencionan autores como Armenta-Hurtarte, Sánchez-Aragon y Díaz-

31
Loving (2012) que estos parámetros de evaluación consideran también aspectos como:

características deseables de la pareja, conductas que se deben tener en la relación,

actividades que debe realizar la pareja, características del lugar donde habitan, ingresos y

gastos económicos, conducta de su pareja y el trabajo que realizan, entre otros. De

acuerdo con estos autores y Hernández, Alberti, Núñez y Samaniego (2011), la variedad

de alternativas en la satisfacción marital está asociada a las diferencias culturales,

sociales y socio-demográficas, a la presencia o ausencia de hijos, tiempo de la relación,

problemas económicos, valores, roles y percepción de lo que es una pareja.

Desde la perspectiva presentada por Parra (2007), existe diversidad de situaciones

que pueden generar conflictos conyugales. No obstante, algunas de las fuentes de

conflicto en la pareja se refieren a la suposición de lo que debe ocurrir en la vida

matrimonial o expectativas que se tengan del matrimonio, antecedentes que se convierten

en derechos y se juzga a la pareja por acciones pasadas. De acuerdo con el autor, entre

las situaciones que genera conflicto en la pareja están las interacciones del matrimonio en

otras actividades que han sido parte de sus vidas, el manejo de los niños, de las leyes y

con otros miembros de la familia.

Por otra parte, Díaz-Morales, Quiroga-Estévez, Escribano-Barrerno y Delgado

Prieto (2009) consideran que los matrimonios enfrentan grandes conflictos que guardan

relación con los roles de género. De igual forma, se entiende que las estructuras

patriarcales generan grandes conflictos en el interior de la familia y, por consiguiente,

entre la pareja a los efectos de que se suscitan conflictos ocasionales por la división del

trabajo, separación de contextos sociales, la desigualdad en la toma de decisiones y

32
privilegios, así como el sentido de propiedad de la pareja (Muñoz-Vázquez y Fernández,

1988).

Algunos autores como Díaz-Morales et al. (2009) sugieren que el divorcio

aparece como una resistencia a los patrones de subordinación de las mujeres a la

desigualdad en los roles de género establecidos. Indican que en los matrimonios jóvenes

la sensación de equidad en la contribución de cada cónyuge predice matrimonios

satisfechos. Mediante el estudio presentado por Moreno-Fernández y Rodríguez-

Vega,Carrasco-Galán y Sánchez-Hernández (2009) se demostró que en las relaciones

donde se produce un nivel mayor de intimidad y mejor distribución de tareas se

encuentran menores niveles de insatisfacción en la mujer relacionados con la distribución

de tareas y la toma de decisiones; así como una mejor convivencia y más equidad en la

relación. Badr y Acitelli (2008) también consideran que existe literatura que indica que

los comportamientos de participación en la relación (cómo compartir las tareas del hogar)

están asociados a la satisfacción y calidad marital. De igual forma, Domínguez (2007)

considera que la satisfacción en la división de las tareas del hogar están positivamente

relacionadas con la intimidad y están negativamente relacionadas con el conflicto en

parejas jóvenes y de la tercera edad.

Domínguez (2007) indica que los esposos que experimentan un aumento en la

tensión al ejercer su rol marital durante los tres primeros años de matrimonio de casados

han demostrado que la satisfacción marital se afecta más en comparación con los esposos

cuya tensión al ejercer este rol es estable en el tiempo. No obstante, se encontró que el

aumento de la tensión de rol en las esposas no afectó su satisfacción marital. También

33
este autor, evidenció que el aumento de la tensión en el rol de los maridos podría ser

beneficiosa para la satisfacción marital de las esposas.

Picó (2006) a través de sus estudios al comparar hombres y mujeres casados

encontraron que las mujeres están en desventaja debido a problemas de compaginación

de roles frente a los hombres, por lo cual, sienten menor satisfacción en su matrimonio.

Moreno, Rodríguez, Carrasco y Sánchez (2009) demostraron, a través de su

investigación, que las mujeres que trabajan fuera de la casa actúan en la relación de forma

más asertiva, menos sumisa y pasivo-agresiva. Además, las mujeres que cuentan con la

colaboración del conyugue y la forma en que se distribuyen las tareas del hogar es

balanceada, se perciben en una posición de mayor equidad en la relación. En este

aspecto, según Helms, Walls, Crouter y McHale (2010) las mujeres sin empleo se ven en

una situación de desventaja o inequidad negativa. Añaden que las parejas en las que la

esposa colabora en los ingresos familiares están más satisfechas en sus matrimonios y

consideran las tareas domésticas se distribuyen más equitativas que aquellas parejas

donde la mujer no colabora económicamente.

Ugarteburu, Cerrato e Ibarretxe (2008) han señalado que el conflicto entre el

trabajo y la pareja tiene un mayor efecto en el nivel de satisfacción laboral y marital. En

términos generales, explican al respecto que el conflicto de rol influye negativamente en

el nivel de satisfacción marital en mujeres y en hombres en relación al número de horas

que una pareja pasa junta y el nivel de satisfacción marital (el tiempo que una pareja pasa

junta está determinada en gran medida por las horas que trabajan). Hyde, Essex, Clark y

Klein (2001) comprobaron que existe dos situaciones que aumentan la insatisfacción

marital: cuando las mujeres trabajan muchas horas y están satisfechas con su situación

34
laboral y cuando las mujeres trabajan menos horas y no están satisfechas con su situación

laboral. Van-Steenbergen, Kluwer y Karney (2011) ha identificado que la satisfacción en

el trabajo también modera los efectos de las cargas del matrimonio; de igual forma ha

encontrado que estar empleado y tener un buen matrimonio está asociado a una mayor

satisfacción en la vida.

Armenta-Hurtarte, Sánchez-Aragon y Díaz-Loving (2012) realizaron un estudio

donde identificaron de qué manera el contexto afecta la satisfacción en la pareja. En este

estudio se evidenció que la categoría contextual en el ámbito económico-laboral fue la

que los participantes relacionaron con la satisfacción marital en mayor proporción. A

estos efectos, el ámbito económico-laboral delimita el tipo de actividades que pueden

llevar a cabo la pareja en la relación (ir al cine, viajar, estar en casa). De igual forma, la

situación económica-laboral puede ser un elemento de conflicto dentro de la relación.

Los investigadores concluyeron que el posible conflicto económico-laboral en la relación

se debe a dos aspectos: el primero de ellos al estrés que ocasionan las actividades

laborales y el segundo es el tiempo dedicado al trabajo, sea por el exceso de trabajo o por

falta de recursos económicos para los gastos cotidianos de la pareja.

Armenta-Huarte et al. (2012) establecieron que la diferencia entre género

proporciona en el hombre la tendencia a otorgar mayor importancia al ámbito laboral en

comparación con las mujeres, mientras que las mujeres le otorgaron mayor importancia a

la categoría relacionada con los hijos. Al respecto, MacLean y Peters (1995) ya habían

indicado que los hombres con altos ingresos disfrutan más del matrimonio que los

hombres que ganan menos, por lo que la seguridad financiera es un factor importante

para que los hombres disfruten más de sus relaciones conyugales. Moreno, Rodríguez,

35
Carrasco y Sánchez (2009) analizaron la asociación entre el nivel académico y la relación

de pareja. Encontraron que las mujeres con estudios secundarios o superiores consideran

que sus relaciones son más equitativas que las mujeres con estudios primarios; quienes se

perciben en una situación de mayor desventaja.

Por otra parte, Figueroa, Salgado, Martínez, y Norambuena (2012) refieren que,

según Sernam para el 2010 recomendó el desarrollar nuevas formas de interacción entre

las parejas para promover un sistema de corresponsabilidad y un nuevo modo de

cooperación y compromiso entre mujeres y hombres. Esta nueva forma de interacción

busca que se logre un equilibrio al repartir las responsabilidades de la vida laboral y la

vida privada, de modo que la carga de las tareas del hogar no se traduzcan en desventajas

para las mujeres y que el desarrollo laboral no sea incompatible con la vida familiar entre

la mujer y el hombres. En este aspecto plantean estos, que la corresponsabilidad busca la

cooperación de ambos integrantes de la pareja en todas las responsabilidades, un cambio

cultural y social, en especial, en la distribución de tareas domésticas.

Pregunta y objetivos de investigación

El método científico establece para el desarrollo de toda investigación cinco pasos

fundamentales; de los cuales los primeros dos refieren al planteamiento del problema y la

formulación de la pregunta de investigación. Ambos requisitos dirigen el proceso en el

análisis que sistemáticamente se lleva a cabo en la búsqueda de respuestas y soluciones

prácticas y objetivas (Villenevue-Román, 2004). En este estudio ser formula la siguiente

pregunta investigativa seguido de los objetivos a lograr.

36
Pregunta:

¿Cómo influye la interacción trabajo-familia en la satisfacción marital en parejas

heterosexuales puertorriqueñas con más de cinco años de casados y que se encuentran

entre veinticinco a 25 a 55 años de edad según los resultados del Cuestionario de

Interacción Trabajo-Familia (SWING) y el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)?

Objetivos:

1. Identificar la media de la escala de Ansiedad Global (GDS) del Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R).

2. Analizar las dimensiones del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) e

identificar en las que mayor angustia evidencien los participantes.

3. Analizar si existe alguna diferencia significativa entre hombres y mujeres en

cuanto a las dimensiones que mide el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)

y el Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING).

4. Interpretar si existe alguna diferencia significativa por edades y años de casados

en el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el Cuestionario de Interacción

Trabajo-Familia (SWING).

5. Analizar la relación entre el nivel de ingreso de los participantes y la ansiedad en

la relación de pareja de acuerdo con el Inventario de Satisfacción Marital

(MSI-R).

6. Describir el tipo de relación y dirección en términos del promedio en las cuatro

dimensiones de la interacción trabajo-familia según el Cuestionario de

Interacción Trabajo-Familia (SWING).

37
Definición de términos y variables

Las definiciones correspondientes a los términos aplicados en este estudio se

definen conceptualmente en esta sección. De igual forma se definen conceptualmente y

operativamente las variables objeto de análisis (Villeneuve-Román, 2004). En primer

lugar se presentan los términos, seguido de las variables.

Términos:

1. Parejas heterosexuales. Personas que se unen a otra, las cuales están inclinadas

sexualmente hacia individuos del sexo contrario (Diccionario manual de la

lengua española Vox, 2007).

2. Matrimonio. El diccionario de la Diccionario manual de la lengua española Vox

(2007) define el matrimonio como una unión de hombre y mujer, concertada

mediante ciertos ritos o formalidades legales, para establecer y mantener una

comunidad de vida e intereses. En determinadas legislaciones, esta unión puede

ser entre personas del mismo sexo.

3. Divorcio. Dicho de un juez competente: disolver o separar, por sentencia, el

matrimonio, con cese efectivo de la convivencia conyugal (Diccionario manual

de la lengua española Vox, 2007).

4. Rol. De acuerdo con el Diccionario del manual de la lengua española Vox,

(2007) el rol es el papel o función que alguien o algo desempeña.

5. Terapia. Se define por el tratamiento de una enfermedad o de cualquier

disfunción; en el aspecto emocional destinado a solucionar problemas

psicológicos (Diccionario manual de la lengua española Vox, 2007).

38
Variables:

1. Satisfacción marital. Snyder (1999) define la satisfacción marital como una

construcción que incluye 13 dimensiones por las que atraviesa la pareja. En este

estudio la satisfacción marital se mide a través del Inventario de Satisfacción

Marital (MSI-R) desarrollado por Snyder (1999). El MSI-R incluye 13 escalas

que evalúan dimensiones específicas de la relación de pareja. Las puntuaciones

que revele la realización del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) mide el

funcionamiento de una relación para identificar la intensidad de la angustia en

distintas áreas en la interacción en la pareja.

2. Interacción trabajo-familia. Geurts, Taris, Kompier, Dikkers,Van Hooff y

Kinnunen (2005) definen la interacción trabajo-familia como un proceso en el que

el comportamiento de un trabajador en un dominio (por ejemplo, en casa) es

influido por determinadas ideas y situaciones (positivas o negativas) que se han

construido y vivido en el otro dominio (por ejemplo, en el trabajo). En este

estudio la interacción trabajo-familia se mide con el Cuestionario Interacción

Trabajo-Familia (SWING) desarrollado por desarrollado por Geurts et al. (2005)

y adaptado al español por Moreno-Jimenez, Sanz-Vergel, Rodríguez-Muñoz y

Geurts (2009). El instrumento consta de 22 reactivos que se contestan con una

Escala Likert para indicar 0 como nunca, 1 a veces, 2 a menudo y 3 siempre.

3. Datos sociodemográficos. De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española

Plus (2001) consiste en el estudio del tamaño, composición y distribución de la

población humana a escala local, regional, nacional o mundial. En este estudio,

los datos sociodemográficos permiten la descripción y composición de la muestra

39
de participantes. Estas características se obtienen mediante 15 preguntas en

relación al género, preparación académica, profesión, lugar de empleo, jornada

laboral, años en el empleo, hijos en el matrimonio o en matrimonios previos,

ingresos económicos, horas que comparte en pareja, creencia espiritual, aspectos

que valora la persona para sentirse satisfecho en su relación de pareja, quien se

ocupa de la tareas del hogar y una pregunta cerrada para indicar si la interacción

trabajo-familia le afecta en su relación marital.

40
CAPITULO II

METODO

Introducción

Desde la perspectiva científica, las investigaciones requieren establecer el método

a través del cual se llevará a cabo el estudio. Por cuanto, corresponde exponer de forma

estructurada este proceso. A estos efectos, consecutivamente se incluyen la descripción

del diseño de investigación, la selección de la población y la muestra. Luego

procedimientos éticos, descripción de instrumentos de investigación, indicadores de

validez y confiabilidad, procedimientos para recopilar los datos y los análisis estadísticos

en la búsqueda de respuestas objetivas al problemas, preguntas y objetivos establecidos.

En este estudio el problema investigado consistió en conocer la relación entre la

interacción trabajo-familia y la satisfacción marital en parejas heterosexuales en Puerto

Rico. La pregunta formulada es la siguiente: ¿Cómo influye la interacción trabajo-

familia en la satisfacción marital en parejas heterosexuales puertorriqueñas con más de

cinco años de casados y que se encuentran entre 25 a 55 años de edad según los

resultados del Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) y el Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R)? De acuerdo con la respuesta al problema y a la pregunta

se cumple con cada uno de los seis objetivos establecidos.

Diseño de investigación

La presente investigación es de tipo exploratorio \descriptivo. Los estudios

exploratorios se realizan cuando el problema de investigación ha sido poco estudiado o

no han sido abordado anteriormente. Estos estudios son útiles para familiarizarse con

fenómenos relativamente desconocidos. En cuanto a combinar el diseño exploratorio con

41
el descriptivo provee la ventaja de ser más específico y preciso en las características y

condiciones del fenómeno que se observa y se analiza. Por consiguiente, se evitan los

vicios o bias en la investigación. Cabe señalar que este diseño de investigación no

requiere de identificar variables independientes y dependientes según lo requieren los

diseños de naturaleza experimental (Hernández Sampieri, Fernández-Collado y Baptista-

Lucio, 1998; Villeneuve-Román, 2004).

Descripción de la población y selección de la muestra

La muestra seleccionada mediante la técnica no probabilística fue por

disponibilidad (Hernández Sampieri, Fernández-Collado y Baptista-Lucio, 1998;

Villeneuve-Román, 2004). De esta manera participaron 30 parejas para un total de 60

personas en el estudio. Estas parejas al momento de administrar los instrumentos

estuvieron disponibles y aceptaron ser parte del estudio de forma libre y voluntaria. Los

criterios de inclusión y exclusión fueron:

Inclusión:

1. Personas de 25 a 55 años de edad.

2. Individuos casados/con pareja.

3. Padres de niños entre 0 a 17 años de edad.

4. Personas heterosexuales.

5. Participantes de nacionalidad puertorriqueña.

6. Personas que residen en el área metropolitana y pueblos limítrofes.

7. Nivel académico mínimo de cuarto año.

8. Estar Empleados.

9. Los individuos deben saber leer y escribir.

42
Exclusión:

1. Mujeres embarazadas, niños, jovenes, pacientes de salud mental.

2. Confinados en libertad condicional.

3. Individuos con analfabetismo, con capacidad disminuida, limitados física o

mentalmente (o que padezcan serios problemas de salud mental).

4. Personas solteras/sin parejas.

5. Personas menores de 25 años y mayores de 56 años.

Estas parejas fueron padres que sus hijos asisten a centros pre-escolares, escuelas

y colegios del área metropolitana y pueblos limítrofes que voluntariamente desearon

participar en la investigación. Se obtuvo autorización escrita del personal a cargo de cada

centro, escuela o colegio, para realizar la investigación (Ver Apéndices G, H, I y J). Los

participantes recibieron orientaciones en las reuniones de padres acerca de la

investigación y detalles de la misma. Se coordinó con el personal designado en cada

centro un taller psicoeducativo relacionado al tema de investigación y administración de

los cuestionarios para los padres (parejas) que voluntariamente decidieron participar.

El proceso inicial incluyó la distribución de la promoción del taller mediante

hojas sueltas en diferentes áreas de los centros, escuelas o colegios para dar a conocer la

fecha, hora y lugar del mismo. El personal a cargo apoyó la distribución de las hojas

entre los padres. Luego de ofrecer el taller se administraron los cuestionarios a varias

parejas a la misma vez. Antes del inicio del taller se les explicó a los participantes el

propósito y finalidad del taller, así como de la investigación y se entregó la hoja

informativa. Una vez finalizado el taller se solicitó a los participantes (parejas) que

contesten los cuestionarios de forma voluntaria.

43
Procedimiento ético para garantizar los derechos de los participantes

De acuerdos con los estándares de la ética que rige la investigación en el campo

de la psicología, es importante garantizar la protección de los participantes del estudio de

cualquier daño físico o psicológico que pueda surgir durante el proceso. En este aspecto,

la investigación se rige por los principios éticos presentes en la profesión de la psicología

en Puerto Rico y las leyes y reglamentos vigentes requeridos en las instituciones donde se

realiza la investigación.

Antes del inicio del proceso se les entregó a ambos integrantes o pareja la Hoja

Informativa (Ver Apéndice A) que incluyó propósitos, objetivos e instrucciones, las

cuales fueron explicadas, se contestaron preguntas y se clarificaron dudas. También se

les reiteró que su participación era libre y voluntaria por lo cual los participantes podrían

retirarse de la investigación si así lo desearan. A su vez, se les garantizó la

confidencialidad y el anonimato de su participación.

Los instrumentos fueron identificados con un número para mantener la identidad

del participante en el anonimato, de esta forma no es posible identificar a las personas. A

su vez, se le informó a los participantes que la información recopilada en el estudio podrá

ser presentada y publicada en foros académicos y profesionales en Puerto Rico como en

el exterior, al igual que pudiera ser compartida con los autores del mismo,

salvaguardando la identidad de los participantes. De igual forma, se les indicó a los

participantes que los cuestionarios serán guardados bajo la responsabilidad y en las

facilidades físicas de la investigadora en un archivo bajo llave por espacio de cinco años,

donde al cabo de éstos los instrumentos serán destruidos utilizando una trituradora de

papel, en presencia de un testigo y tomando acta del evento.

44
El proceso de administración y recopilación de datos mediante el Inventario de

Satisfacción Marital-Revisado (MSI-R) tomó un tiempo aproximadamente de 20 a 30

minutos en completarlo y el Cuestionario Interacción Trabajo-Familia (SWING) tomó

aproximadamente 10 minutos en completarlo. Los datos sociodemográficos de cada

integrante (pareja) tomaron alrededor de 5 minutos. Con la autorización de las

autoridades educativas (Ver Apéndices G, H, I y J), la administración de los instrumentos

se realizó en las facilidades de cada centro, en un salón con la privacidad apropiada, libre

de interrupciones, ruidos, con buena iluminación y mesas o pupitres cómodos para

contestar los cuestionarios. Los inventarios fueron contestados de manera individual por

cada integrante de la pareja.

En caso de sufrir alguna alteración emocional como resultado de su participación

en esta investigación, los participantes tuvieron a su disposición, el ser atendidos en la

Clínica de Servicios Psicológicos de la Universidad del Turabo (Ver Apéndice K). De

igual manera, se tomó en consideración el recomendar a la persona comunicarse con la

Oficina de la Mujer del Municipio Autónomo de Caguas, de existir algún indicador de

agresión hacia la pareja o violencia doméstica (Ver Apéndice L).

Descripción de instrumentos de medición, validez y confiabilidad

Los instrumentos administrados en la recopilación de los datos incluyeron el

Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el Cuestionario de Interacción Trabajo-

Familia (SWING) y un demográfico para obtener información descriptiva relacionada con

la edad, género, preparación académica, tiempo de casados, entre otras (Ver Apéndice B).

El Inventario MSI-R es una prueba psicológica desarrollada por Douglas K.

Snyder en 1981; traducida y validada en español. Este instrumento es uno auto-

45
administrable que mide de forma separada por cada integrante la relación de pareja, la

naturaleza y alcance de su angustia en la relación. Esta prueba se compone de 150

reactivos que se contestan con cierto o falso y evalúa 13 dimensiones: inconsistencia,

convencionalismos, ansiedad global, comunicación afectiva, comunicación para

resolución de problemas, agresión, tiempo juntos, desacuerdos en las finanzas,

satisfacción sexual, orientación de roles, antecedentes familiares de ansiedad,

insatisfacción con los hijos y conflicto en relación con la crianza de los hijos. La prueba

se utiliza para evaluar parejas sin rango de edad, su aplicación es individual y el tiempo

de administración es de aproximadamente entre 20 a 30 minutos (Snyder, 1981; Ver

Apéndice C y Apéndice F). Snyder (1981; 2008) estableció los rangos interpretativos del

Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) para medir las trece dimensiones o escalas de

la siguiente forma:

1. Inconsistencia (INC) menos de 55=bajo, 55 a 65=moderado y 65 o más=alto.

2. Convencionalismos (CNV) menos de 45=bajo, 45 a 55=moderado y 55 o

más=alto.

3. Ansiedad Global (GDS) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o más=alto.

4. Comunicación Afectiva (AFC) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o

más=alto.

5. Comunicación para la solución de problemas (PSC) menos de 50=bajo, 50 a

60=moderado y 60 o más=alto.

6. Agresión (AGG) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o más=alto.

7. Tiempo juntos (TTO) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o más=alto.

46
8. Desacuerdo en las finanzas (FIN) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o

más=alto.

9. Insatisfacción sexual (SEX) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o

más=alto.

10. Orientación de roles (ROR) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o

más=alto.

11. Antecedentes familiares de ansiedad (FAM) menos de 45=bajo, 45 a

55=moderado y 55 o más=alto.

12. Insatisfacción con los hijos (DSC) menos de 50=bajo, 50 a 60=moderado y 60 o

más=alto.

13. Conflictos por la crianza de los hijos (CCR) menos de 50=bajo, 50 a

60=moderado y 60 o más=alto.

El Inventario de Satisfacción Marital, MSI-R por sus siglas en inglés fue

traducido al español utilizando una muestra de 86 parejas estadounidenses bilingües

mexicanos. En general, los hallazgos proporcionaron apoyo preliminar para el uso de

esta traducción del MSI-R con personas cuyo idioma era el español. El coeficiente de

confiabilidad de consistencia interna y estabilidad temporal para las escalas que

constituyen MSI-R en español evidenció un Alfa de Cronbach de .69. Las puntuaciones

en los análisis multivariados de varianza para la escala MSI-R (Negy, C y Snyder, D.

2000).

Estudios previos han apoyado la consistencia interna y la estabilidad temporal de

las escalas del MSI-R, así como su validez convergente y discriminante. A estos efectos,

los coeficientes de consistencia interna para las escalas del MSI-R derivados de la

47
estandarización establecida en los Estados Unidos oscilaron desde .70 hasta .93. El

inventario MSI-R administrado a una muestra de 205 parejas en España obtuvo

coeficientes de estabilidad temporal de .74 y .88. Los resultados de la traducción en

español del MSI-R son comparables con los resultados de la versión en inglés realizada

con muestras de los Estados Unidos. Finalmente, estos hallazgos confirman que los

reactivos del MSI-R destinados a medir constructos específicos del funcionamiento en

una relación de pareja cuando su idioma es el inglés miden consistentemente los

dominios específicos de conflicto, demuestran el mismo nivel de construcción y

coherencia en parejas que su idioma es el español (Cepeda-Benito, Reig-Ferrer y Snyder,

2004).

El Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) desarrollado por

Geurts et al. (2005) fue adaptado al español por Moreno-Jiménez et al. (2009). Esta

escala consta de 22 ítems, en un formato de respuesta tipo Likert, en el que la persona

señala la frecuencia con la que experimenta cada una de las situaciones propuestas en una

escala de 4 gradaciones (de 0 a 3), en la cual el cero significa nunca, 1 significa a veces, 2

significa a menudo y 3 significa siempre. El modelo teórico final propone la existencia

de cuatro sub-escalas según la dirección de la interacción (trabajo-familia o familia-

trabajo) y según el tipo de relación existente entre ambos dominios (positiva o negativa).

Este instrumento, teóricamente elaborado y con adecuadas propiedades psicométricas ha

sido validado en países europeos como Francia (Moreno-Jiménez, Sanz-Vergel,

Rodríguez-Muñoz y Geurts, 2009; Ver Apéndice D y Apéndice E).

Moreno-Jiménez, Vergel, Rodríguez y Geurts (2009) examinaron las propiedades

psicométricas del Cuestionario SWING mediante un análisis de factores. De este análisis

48
surgen cuatro factores en el que no se correlacionan los componentes de interacción

positiva y negativa resultaron ser los que mejor se ajustan a los datos para medir los

constructos establecidos (GFI= 0,98, AGFI= 0,98, NFI= 0,97, RMR= 0,03). Se mantuvo

la estructura original de la escala que contiene 22 ítems distribuidos en cuatro sub-

escalas: interacción negativa trabajo-familia, interacción negativa familia-trabajo,

interacción positiva trabajo-familia, e interacción positiva familia-trabajo. El análisis de

la confiabilidad de la escala evidenció que esta versión en español posee una buena

consistencia interna, con valores Alfa de Cronbach que se situaron entre .77 y .89. Se

encontraron correlaciones significativas entre el SWING y medidas relativas a aspectos

laborales, familiares, así como de bienestar, lo que proporciona apoyo y establece la

validez convergente. Se concluye que esta versión posee propiedades psicométricas

adecuadas y se sugieren pautas para el uso de la versión en español de este cuestionario

en futuras investigaciones.

Análisis estadístico

El proceso de análisis estadísticos incluyó la estadística descriptiva e inferencial.

De esta forma, en el análisis de los datos sociodemográficos se aplicó la estadística

descriptiva utilizando (f, %, x, DE). A su vez, se utilizaron análisis descriptivos para las

dimensiones del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el Cuestionario de

Interacción Trabajo-Familia (SWING). En términos de los análisis inferenciales se

utilizó el coeficiente de correlación Producto-momento de Pearson (r) y el análisis no

paramétrico Kruskal-Wallis (Hernández-Sampieri et al., 1998; Villeneuve-Román, 2004).

49
CAPITULO III

RESULTADOS

Introducción

Este capítulo presenta los hallazgos producto de los análisis estadísticos. En este

aspecto se describen, en primer término, los datos sociodemográficos de los participantes.

Luego se exponen los resultados según la pregunta y los objetivos establecidos en la

búsqueda de respuestas al problema investigado. A estos efectos, el problema refiere a

conocer la relación entre la interacción trabajo-familia y la satisfacción marital en parejas

heterosexuales en Puerto Rico.

Descripción sociodemográfica de participantes

En este estudio participó una muestra de 30 parejas heterosexuales para un total

de 60 personas (30 féminas y 30 varones). En el cómputo de los datos se utilizó la

estadística, descriptiva que incluyó el cálculo de frecuencia (f) y porcientos (%). De

acuerdo con el análisis, el 37% (f =22) de la muestra tenía una preparación académica a

nivel de Bachillerato. Seguido, el 25% (f= 15) indicó Escuela Superior, un 23% (f = 14)

un Grado Asociado/curso técnico, el 12% (f = 7) Maestría y un 3% (f = 2) Doctorado.

El 30% (f = 18) de la muestra, en términos de la edad, tenía entre 25 a 35 años, el

40% (f = 24) de los participantes se encontraban entre las edades de 36 a 44 años de edad

y el 30% (f = 18) tenía entre 45 a 55 años. El 73% (f = 44) indicó trabajar una jornada

laboral completa, el 25% (f=15) una jornada laboral parcial y un 2% (f=1) no contestó.

El 35% (f = 21) de la muestra lleva de 3 a 9 años en su empleo, el 24% (f=14) tenía dos

años o menos en su empleo, otro 24% (f=14) entre 10 y 15 años, un 17% (f=10) 16 años

o más y un 2% (f=1) no contestó. El 93% (f = 56) de la muestra indicó que no tiene más

50
de un empleo y el 7% (f=4) indicó que sí tiene más de un empleo. El 17% (f = 10) del

Ingreso Familiar de los participantes es de menos de $30,000.00, el 38% (f = 23) de los

participantes tiene un ingreso de entre $30,000.00 y menos de $45,000.00, el 37%

(f = 22) de los encuestados indicó que $45,000.00 o más y el 8% (f=5) no contestó. El

67% (f =40) de los participantes refieren que ambos aportan económicamente al hogar, el

17% (f=) señaló a su pareja cómo responsable del aspecto económico y el otro 17%

(f=10) indicó que Él/Ella son quienes manejan las responsabilidades económicas.

El 57% (f = 34) de las parejas tenía dos hijos, el 30% (f = 18) un hijo, el 10%

(f=6) de las parejas refieren tener 3 hijos o más y el 3% (f=2) ningún hijo. El 88%

(f = 53) de los participantes indicó que no tenía hijos de matrimonios previos y el 12%

(f=7) expusieron tener de 1 a 2 hijos de matrimonios previos. Por otro lado, el 12% (f=7)

de las parejas indicaron que las edades de su hijo mayor se encontraba entre uno a cinco

años, el 38% (f = 23) mencionó que su hijo mayor tenía entre 6 a 12 años, el 28%

(f = 17) estaban entre 13 a 17 años de edad y el 22% (f = 13) no contestó. El 30% (f=18)

de los participantes indicó que las edades de sus hijos menores se encontraban entre 0 a 1

año de edad, el 27% (f=16) indicó que entre 1 a 5 años, otro 27% (f=16) tenían entre 13 a

17 años y el 13% (f = 8) se encontraban entre los 6 a12 años.

El 90% (f = 54) indicó que no eran responsables de una persona de edad avanzada

y el 10% (f=6) indicó que sí tenía bajo su responsabilidad una persona de edad avanzada.

El 62% (f = 37) indicó que tenían una Creencia Espiritual Católica, el 25% (f = 15)

indicó como Creencia el Cristianismo, el 8% (f = 5) indicó que no tenía ninguna creencia

espiritual y el 5% (f=3) no contestó.

51
Al analizar la pregunta que refiere a quién se ocupa de las tareas del hogar el 82%

(f = 49) de las parejas indicó que Ambos, el 13% indicó que Él/ Ella es el/la responsable

de las tareas del hogar y el 5% (f=3) indicó que es su pareja es la/el que se ocupa de las

tareas del hogar. En relación con la duración de la relación de pareja actualmente el 43%

(f = 26) de las parejas indicó que tienen de 5 a 10 años juntos, el 30% (f = 18) de 11 a 19

años y el 27% (f = 16) llevan más de 20 años como pareja. Al explorar la cantidad de

horas que las parejas dedican a compartir semanalmente, el 32% (f = 19) indicó que

comparten de 6 a 15 horas, el 30% (f = 18) 16 horas o más, el 27% (f = 16) de 5 horas o

menos y el 12% (f=7) no contestó.

En la pregunta abierta, la cual solicitaba se indicase los aspectos que eran los más

importantes para sentirse satisfecho en su relación de pareja, se encontró que el 27%

(f = 21) indicó que la Comunicación, el 25% (f = 20) el Compartir juntos, el 9% (f = 7) el

Amor/Afecto, otro 9% (f = 7) la Confianza, entre ellos, el 6% (f = 5) expresaron que el

Respeto, 5% (f = 4) el Apoyo, un 4% (f = 3) el Sentirse Escuchado, otro 4% (f=3) indicó

la Unión, el 3% (f = 2) el Tiempo en Familia, otro 3% (f=2) indicó la Religión y la

Comprensión y el 1% (f = 1) en igual proporción cada uno respectivamente indicó

Disfrutar la Sexualidad, Ayuda en tareas de la casa y Sensibilidad.

Entre los datos sociodemográficos más importantes y relevantes al tema de

investigación se evidencia que el 57% (f=34) de los participantes indicaron que la

Interacción entre el Trabajo y su Familia No les afecta su interacción marital y el 37%

(f = 22) de los participantes indicó que Sí les afecta. La Tabla 1 describe los datos

sociodemográficos en específico.

52
Tabla 1

Descripción sociodemográfica de parejas participantes


________________________________________________________________________
(n=60)
Categorías sociodemográficas ƒ %
1. Género Femenino 30 50
Masculino 30 50

2. Preparación Académica Escuela Superior 15 25


Grado Asociado 14 23
Bachillerato 22 37
Maestría 7 12
Doctorado 2 3

3. Edades 25 a 35 años 18 30
36 a 44 años 24 40
45 a 55 años 18 30

4. Jornada Laboral Completa 44 74


Parcial 15 25
No contestó 1 1

5. Años en el Empleo Dos años o menos 14 24


Entre 3 y 9 años 21 35
Entre 10 y 15 años 14 24
16 años o más 10 17

6. Tiene más de un Empleo Sí 4 7


No 56 93

7. Ingreso Familiar $30,000.00 o menos 10 17


$30,000.00 a $45,000.00 23 38
$45,000.00 o más 22 37
No contestó 5 8

8. Quién es el Principal Apoyo Ambos 40 67


Económico del Hogar La pareja 10 17
El/La participante 10 17

9. Número de Hijos Ningún hijo 2 3


1 hijo 18 30
2 hijos 34 57
3 hijos o más 6 10

10. Hijos de Matrimonios Previos No tiene hijos de 53 88


Matrimonios previos
1 ó 2 hijos de matrimonios previos 7 12

11. Edades de los Hijos 1 a 5 años 7 12


Hijo mayor 6 a 12 años 23 38
13 a 17 años 17 28

12. Hijo Menor 0 a 1 año 18 30


1 a 5 años 16 27
6 a 12 años 8 13
13 a 17 años 16 27

53
Tabla 1 continuación
________________________________________________________________________
(n=60)
Categorías sociodemográficas ƒ %

13. Es responsable de una Persona No 54 90


de edad Avanzada Sí 6 10

14. Creencia Espiritual Cristiana 15 25


Católica 37 62
No tiene creencia 5 8
No contestó 3 5

15. Quién se Ocupa de las Tareas El/la participante 8 13


del Hogar Ambos 49 82
La pareja 3 5

16. Duración de la Relación de 5 a 10 años 26 43


Pareja Actual 11 a 19 años 18 30
20 años o más 16 27

17. Cantidad de Horas que Dedica 5 horas o menos 16 27


a Compartir en Pareja a la Semana 6 a 15 horas 19 32
16 horas o más 18 30
No contestó 7 11

18. La interacción entre el Trabajo Sí 22 37


y su Familia le Afecta en su No 34 57
Satisfacción Marital No contestó 4 6

19. Aspectos que son más Comunicación 21 26


Importantes para Sentirse Compartir/Tiempo Juntos 20 25
Satisfechos en su Relación de Amor/Afecto 7 9
Pareja Confianza 7 9
Respeto 5 6
Apoyo 4 5
Sentirse escuchados 3 4
Unión 3 4
Tiempo en Familia 2 2
Religión 2 2
Comprensión 2 2
Ayuda en tareas de la casa 1 1
Sensibilidad 1 1
Disfrutar la Sexualidad 1 1
______________________________________________________________________________________

Análisis descriptivo por la pregunta y objetivos

La pregunta investigativa lee como sigue: ¿Cómo influye la interacción trabajo-

familia en la satisfacción marital en parejas heterosexuales puertorriqueñas con más de

cinco años de casados y que se encuentran entre 25 a 55 años de edad según los

54
resultados del Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) y el Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R)? A los efectos de responder esta pregunta se establecieron

seis objetivos. Cada uno de los objetivos se describe consecuentemente a continuación.

El primer objetivo de la presente investigación pretende identificar la media de la

escala de Ansiedad Global (GDS) según el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R).

El Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R), consiste en trece dimensiones o escalas:

Inconsistencia (INC), Convencionalismos (CNV), Ansiedad Global (GDS),

Comunicación afectiva (AFC), Comunicación para la solución de problemas (PSC),

Agresión (AGG), Tiempo juntos (TTO), Desacuerdo en las finanzas (FIN), Insatisfacción

sexual (SEX), Orientación de roles (ROR), Antecedentes familiares de ansiedad (FAM),

Insatisfacción con los hijos (DSC) y Conflictos por la crianza de los hijos (CCR).

La media de la escala de Ansiedad Global del Inventario MSI-R, evidenció una

puntuación x de 54.55 con una Desviación Estándar (DE) de 8.47 en la muestra de

participantes. Puntuaciones de más de T50 (según los Rangos de interpretación) significa

puntuaciones moderadas, lo cual indican niveles significativos de conflicto en la relación

de pareja. No obstante, aún conservan suficiente compromiso y satisfacción como para

buscar ayuda (Snyder, 2008). La Tabla 2 describe los datos por cada una de las

dimensiones del MSI-R.

55
Tabla 2

Medidas de tendencia central del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y todas sus

dimensiones (n=60)

Rangos Interpretativos
Dimensiones MSI-R: Media Mediana Moda DE Mínimo Máximo
Satisfacción Marital (x ) (Mdn.) (M) (T50 o <T60 o >)

Inconsistencia
(INC) 52.45 55.0 55 9.45 30 70

Convencionalismos 50.02 52.5 55 8.33 31 69


(CNV)

Ansiedad Global 54.55 54.5 39 8.47 39 70


(GDS)

Comunicación Afectiva 50.83 49.0 38 9.94 36 70


(AFT)

Comunicación para la solución 50.68 49.5 42 9.43 34 71


de Problemas
(PSC)

Agresión 49.95 53.0 40 10.57 40 71


(AGG)

Tiempo Juntos 50.88 50.0 50 9.32 36 70


(TTO)

Desacuerdo en las Finanzas 51.63 50.5 49 8.32 37 71


(FIN)

Insatisfacción Sexual 49.63 49.0 51 7.96 34 69


(SEX)

Orientación de Roles 57.35 56.5 51 7.41 45 70


(ROR)

Antecedentes Familiares de 49.97 49.0 45 9.85 34 70


Ansiedad (FAM)

Insatisfacción con los Hijos/ 48.95 50.0 35 9.12 35 70


(DSC)

Conflictos por la crianza de los 48.03 47.0 41 7.11 40 66


Hijos
(CCR)

56
El segundo objetivo está dirigido al análisis de las dimensiones del Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R) e identificar en las que mayor angustia evidenciaron los

participantes. En el cómputo de los datos y para dar respuestas a este objetivo se realizó

un análisis descriptivo. Del análisis de los datos se destaca que las dimensiones que

generan mayor angustia en los participantes, tomando como referencias las puntaciones

más altas que se encuentran entre nivel moderado y alto. Estas dimensiones son:

Convencionalismos, Antecedentes Familiares de Ansiedad, Comunicación Afectiva,

Insatisfacción con los Hijos, Inconsistencia, Agresión, Tiempo Juntos y Orientación de

Roles. La Tabla 3 presenta estos resultados en detalle.

Tabla 3

Frecuencia y porcientos de las dimensiones del Inventario de Satisfacción Marital

(MSI-R; n=60)
Dimensiones MSI-R: Rangos Interpretativos f %
Satisfacción Marital

Inconsistencia Bajo 28 47
(INC) Moderado 28 47
Alto 4 6

Convencionalismos Bajo 14 23
(CNV) Moderado 30 50
Alto 16 27

Ansiedad Global Bajo 12 20


(GDS) Moderado 36 60
Alto 12 20

Comunicación Afectiva Bajo 32 53


(AFT) Moderado 16 27
Alto 12 20

Comunicación para la Bajo 30 50


solución de Problemas Moderado 20 33
(PSC) Alto 10 17

Agresión Bajo 26 43
(AGG) Moderado 25 42
Alto 9 15

57
Dimensiones MSI-R: Rangos Interpretativos f %
Satisfacción Marital

Tiempo Juntos Bajo 27 45


(TTO) Moderado 24 40
Alto 9 15

Desacuerdo en las Bajo 30 50


Finanzas Moderado 21 35
(FIN) Alto 9 15

Insatisfacción Sexual Bajo 31 52


(SEX) Moderado 21 35
Alto 8 13

Orientación de Roles Bajo 9 15


(ROR) Moderado 28 47
Alto 23 38

Antecedentes Familiares Bajo 16 27


de Ansiedad Moderado 28 46
(FAM) Alto 16 27

Insatisfacción con los Bajo 23 38


Hijos Moderado 33 55
(DSC) Alto 4 7

Bajo 37 61
Conflictos por la crianza Moderado 22 37
de los Hijos Alto 1 2
(CCR)

El tercer objetivo del estudio constata estadísticamente si existe alguna diferencia

significativa entre hombres y mujeres en cuanto a las dimensiones que mide el Inventario

de Satisfacción Marital (MSI-R) y el cuestionario de Interacción Trabajo-Familia

(SWING). El cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) incluye cuatro sub-

escalas según la dirección de la interacción (Trabajo-Familia o Familia-Trabajo) y según

el tipo de relación existente entre ambos dominios (positiva o negativa). Las sub-escalas

miden la interacción negativa Trabajo-Familia (INTF), la interacción negativa Familia-

Trabajo (INFT), interacción positiva trabajo-familia (IPTF) y la interacción positiva

Familia-Trabajo (IPFT). Para cumplir con este objetivo se realizó el anális is no

paramétrico U de Mann Withney, cuyos resultados se presentan en las Tabla 4, 5, 6 y 7.

58
El análisis de los datos que se presentan en la Tabla 4 evidencia que no se

encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los géneros (Femenino y

Masculino) según las escalas del MSI-R. No obstante, la escala donde se observaron

puntuaciones con más diferencias entre los géneros fue en la escala de Comunicación

para la Solución de Problemas; siendo las féminas las que obtuvieron las puntuaciones

más altas. Este dato, aunque no es significativo, evidencia que la mujer desarrolla más

ansiedad en relación con la forma en que su conyugue se comunica para solucionar los

problemas. La Tabla 4 ilustra las puntuaciones obtenidas en el análisis.

Tabla 4

Prueba no paramétrica de las dimensiones del Inventario de Satisfacción Marital

(MSI-R) por género (F, M)

Media ( x ) Mann-Whitney Wilcoxon W Sig. (2-tailed)


Dimensiones (F) (M) U Probabilidad (p≤ .05)
MSI-R
INC 30.37 30.63 446.0 911.0 1.0 NS

CNV 28.27 32.73 383.0 848.0 0.3 NS

GDS 29.88 31.12 431.5 896.5 0.8 NS

AFT 31.97 29.03 406.0 871.0 0.5 NS

PSC 34.40 26.60 333.0 798.0 0.1 NS

AGG 30.82 30.18 440.5 905.5 0.9 NS

TTO 32.65 28.35 385.5 850.5 0.3 NS

FIN 30.10 30.90 438.0 903.0 0.9 NS

SEX 31.05 29.95 433.5 898.5 0.8 NS

ROR 27.98 33.02 374.5 839.5 0.3 NS

FAM 29.28 31.72 413.5 878.5 0.6 NS

DSC 32.57 28.43 388.0 853.0 0.4 NS

CCR 29.30 31.70 414.0 879.0 0.6 NS

NS=No Significativa

59
De acuerdo con los resultados para las escalas del SWING, se encontraron

diferencias estadísticamente significativas entre géneros (F y M) a nivel de p=.01 para la

escala de INFT. Las mujeres obtuvieron una media de x=35.98 y los hombres una

puntuación de x=25.02 en ésta; lo cual evidencia que las féminas identifican una

interacción negativa Familia-Trabajo en un porciento mayor que los hombres. La Tabla 5

a continuación describe los datos obtenidos para esta dimensión.

Tabla 5

Prueba no paramétrica de las sub-escalas del cuestionario Interacción Trabajo-Familia

(SWING) por género (F, M)

Media ( x ) Mann-Whitney U Wilcoxon W Sig. (2-tailed)


Dimensiones Probabilidad (p≤ .05)
SWING (F) (M)
INTF 27.63 33.37 364.000 829.000 .20 NS
INFT 35.98 25.02 285.500 750.500 .01 S
IPTF 30.95 26.98 349.500 755.500 .36 NS
IPFT 31.21 26.71 342.000 748.000 .30 NS
S=Significativa
NS=No Significativa

El cuarto objetivo refiere a interpretar si existe alguna diferencia significativa por

edades y años de casados en el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el

cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING). De modo que, se realizó el

análisis de Kruskall-Wallis a los efectos de conocer si existe o no diferencias según

establecido. Las Tablas 6, 7, 8 y 9 presentan los resultados de este análisis. En primer

lugar, se evidenció que existen diferencias significativas por grupo de edades a un nivel

de p=.01 en la escala de Convencionalismos (CNV). El grupo de participantes con

edades entre 45 a 55 años obtuvieron una media de x=40.53, en la escala de

60
convencionalismos. La escala de Convencionalismos evalúan las tendencias del

individuo a distorsionar la evaluación de su relación en una dirección socialmente

deseable. Este dato sugiere que los participantes de 45 a 55 años niegan el aceptar las

dificultades y comúnmente describen su relación de pareja de forma poco realista. La

Tabla 6 presenta los datos según cada una de las 13 dimensiones del MSI-R.

Tabla 6

Resultados de la prueba Kruskall-Wallis por edad y dimensiones del Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R)

Dimensiones y Categorías Media Chi-Square Sig. (2-tailed)


de edades (MSI-R) (x ) (gl=n-2) Probabilidad (p≤ .05)
INC
25 a 35 años 36.92 3.534 .17
35 a 44 años 28.04
45 o más 27.36

CNV
25 a 35 años 24.50 8.820 .01*
35 a 44 años 27.48
45 o más 40.53

GDS
25 a 35 años 32.06 .513 .77
35 a 44 años 31.13
45 o más 28.11

AFT
25 a 35 años 33.03 1.775 .41
35 a 44 años 32.00
45 o más 25.97

PSC
25 a 35 años 29.78 .639 .72
35 a 44 años 32.60
45 o más 28.42

AGG
25 a 35 años 30.83 .021 .98
35 a 44 años 30.60
45 o más 30.03

TTO
25 a 35 años 31.17 .798 .67
35 a 44 años 32.23
45 o más 27.53

61
Dimensiones y Categorías de Media Chi-Square Sig. (2-tailed)
edades (MSI-R) (x ) (gl=n-2) Probabilidad (p≤ .05)
FIN
25 a 35 años 28.19 .962 .61
35 a 44 años 33.13
45 o más 29.31

ROR
25 a 35 años 24.03 4.753 .09
35 a 44 años 35.81
45 o más 29.89

FAM
25 a 35 años 34.83 1.885 .39
35 a 44 años 27.40
45 o más 30.31

DSC
25 a 35 años 38.47 .467 .79
35 a 44 años 32.15
45 o más 30.33

CCR
25 a 35 años 34.33 3.071 .21
35 a 44 años 25.75
45 o más 33.00

*Significativa

De acuerdo con el análisis por edad y las escalas del SWING, se encontró que

existe diferencias estadísticamente significativas entre el grupo de edades y la escala

IPFT del SWING a nivel de p=.05. En específico, esta diferencia se evidenció entre el

grupo de 35 a 44 años de edad. A continuación, en la Tabla 7 se describen los resultados

obtenidos.

62
Tabla 7

Resultados de la prueba de Kruskall-Wallis por edad y las dimensiones del Cuestionario

Interacción Trabajo-Familia (SWING)

Dimensiones y Categorías Media Chi-Square Sig. (2-tailed)


SWING/edades (x ) (gl=n-2) Probabilidad (p≤ .05)

INTF
25 a 35 años 31.06 1.941 .37
35 a 44 años 33.48
45 o más 25.97

INFT
25 a 35 años 30.28 2.240 .32
35 a 44 años 34.02
45 o más 26.03

IPTF
25 a 35 años 31.27 1.331 .51
35 a 44 años 26.04
45 o más 31.06

IPFT
25 a 35 años 31.63 5.948 .05*
35 a 44 años 22.96
45 o más 34.86

*Significativa

Al analizar los datos para la dimensión de Convencionalismo se evidenciaron

diferencias estadísticamente significativas por tiempo de casados (CNV) en un nivel de

p=.03 y en la dimensión de Insatisfacción con los Hijos (DSC) a nivel p=.02. En la

dimensión de Convencionalismo las parejas con más de 20 años de casados obtuvieron

una puntuación media de x=40.25. Este dato sugiere que las parejas con más de 20 años

de casados tienen una tendencia mayor a distorsionar la evaluación de su relación en una

dirección socialmente deseable. Este dato es cónsono con los resultados obtenidos en las

dimensiones del cuestionario MSI-R.

Por otro, lado en la escala de Insatisfacción con los Hijos (DSC) las parejas con

11 a 19 años de casados obtuvieron una media de x=37.50. Este dato sugiere que las

63
parejas entre 11 a 19 años de casados evidenciaron estar más preocupados por el ajuste

emocional y conductual de sus hijos y el efecto negativo que implican las exigencias de

la crianza de los hijos. La Tabla 8 describe los resultados para las dimensiones del

cuestionario MSI-R.

Tabla 8

Resultados de la prueba de Kruskall-Wallis por tiempo de casados y las dimensiones en

el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)

Dimensiones y Categorías de Media Chi-Square Sig. (2-tailed)


MSI-R/edades (x ) (gl=n-2) Probabilidad (p≤ .05)
INC
5 a10 años 29.81 .426 .80
11 a 19 años 32.69
20 o más 29.16

CNV
5 a10 años 26.62 6.857 .03*
11 a 19 años 27.44
20 o más 40.25

GDS
5 a10 años 32.33 .505 .77
11 a 19 años 29.06
20 o más 29.16

AFT
5 a10 años 33.52 1.675 .43
11 a 19 años 29.72
20 o más 26.47

PSC
5 a10 años 32.56 .171 .91
11 a 19 años 29.58
20 o más 29.81

AGG
5 a10 años 29.33 .278 .87
11 a 19 años 32.08
20 o más 30.63
*Significativa

64
Tabla 8 continuación

Dimensiones y Categorías de Media Chi-Square Sig. (2-tailed)


MSI-R/edades (x ) (gl=n-2) Probabilidad (p≤ .05)

TTO
5 a10 años 30.35 1.280 .52
11 a 19 años 33.78
20 o más 27.06

FIN
5 a10 años 30.75 .333 .84
11 a 19 años 28.72
20 o más 32.09

SEX
5 a10 años 26.23 3.112 .21
11 a 19 años 32.08
20 o más 35.66

ROR
5 a10 años 32.40 .920 .63
11 a 19 años 27.33
20 o más 30.97

FAM
5 a10 años 30.06 .179 .91
11 a 19 años 29.75
20 o más 32.06

DSC
5 a10 años 23.92 7.145 .02*
11 a 19 años 37.50
20 o más 33.31

CCR
5 a10 años 33.21 5.011 .82
11 a 19 años 22.92
20 o más 34.63

*Significativa

Del análisis se despende que existen diferencias estadísticamente significativas

por el tiempo de casados según la dimensión de Interacción Negativa del Trabajo a la

Familia a un nivel de p=.002. En la escala INTF las parejas con tiempo de casados entre

11 a 19 años evidenciaron una media de x=41.56. Este dato demuestra que las parejas

entre 11 a 19 años de casados tienen interacciones mayormente negativas del Trabajo a la

65
Familia. La Tabla 9 describe los resultados entre el tiempo de casados de la pareja y la

Interacción Trabajo-Familia.

Tabla 9

Resultados de la prueba de Kruskall-Wallis por tiempo de casados y el Cuestionario

Interacción Trabajo-Familia (SWING)


________________________________________________________________

Dimensiones y Categorías Media Chi-Square Sig. (2-tailed)


SWING/edades (x ) (gl=n-2) Probabilidad (p≤ .05)

INTF
5 a10 años 28.52 12.096 .002*
11 a 19 años 41.56
20 o más 21.28

INFT
5 a10 años 29.98 3.888 .143
11 a 19 años 36.33
20 o más 24.78

IPTF
5 a10 años 28.61 .024 .988
11 a 19 años 29.14
20 o más 29.41

IPFT
5 a10 años 25.65 2.247 .325
11 a 19 años 25.28
20 o más 33.69
*Significativa

Según el quinto objetivo se analizó la relación entre el nivel de ingreso de los

participantes y la ansiedad en la relación de pareja de acuerdo al Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R). Para este análisis se utilizó la medida estadística Kruskal-

Wallis. De acuerdo con el resultado no se demostró que existen diferencias significativas

entre la escala de Ansiedad Global (GDS) y el nivel de ingreso familiar de los

participantes. No obstante, las parejas con ingresos entre $30,000.00 y menos de

$45,000.00 fueron los que mayor puntuación obtuvieron. Este dato sugiere que las

66
parejas con este nivel de ingresos se sienten más insatisfechos con su relación de pareja

en general.

Por otro lado, se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el

nivel de ingreso familiar y la escala de Conflictos con la Crianza de los Hijos a un nivel

de p=.04. Este dato sugiere que las parejas con ingresos familiares de menos de

$30,000.00, presentan más conflictos respecto a las prácticas de crianza de los hijos. La

Tabla 10 describe las puntuaciones en la categoría de ingresos familiares, la Ansiedad

Global y la dimensión Conflicto con la Crianza de los Hijos.

Tabla 10

Análisis no paramétrico entre las categorías de ingresos familiares y la dimensión de

Ansiedad Global del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)

Dimensiones y Categorías f Media Chi-Square Sig. (2-tailed)


MSI-R/ Ingreso familiar (x ) (gl=n-2) Probabilidad (p≤ .05)

Ansiedad Global (GDS) 2.39


$30,000 o menos 10 29.20 .30
$30,000 a $45,000 23 31.28
$45,000 o más 22 24.02

Conflicto Crianza de los Hijos


(CCR) 6.42
$30,000 o menos 10 35.40 .04*
$30,000 a $45,000 23 30.85
$45,000 o más 22 21.66
*Significativa

El sexto objetivo analizado describe el tipo de relación y dirección en términos del

promedio de las cuatro dimensiones de la interacción Trabajo-Familia según el

Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING). De acuerdo al resultado se

obtuvo una media x=6.4 (DE 4.10) en la escala INTF, una media de x=2.1 (DE 1.75) en

la escala INFT, una media de x=14.2 (DE 39.16) en la escala IPTF y una media de

x=19.5 (DE 64.80) en la escala de IPFT. Estos datos sugieren que los participantes tienen

67
más conflictos del Trabajo a la familia y mayor enriquecimiento de la Familia al Trabajo.

Las Tablas 11 y 12 describen los datos de este análisis.

Tabla 11

Análisis de las escalas del cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING)

INTF Interacción INFT Interacción IPTF Interacción IPFT Interacción


Estadística
Descriptiva negativa Trabajo- negativa Familia – positiva Trabajo- positiva Familia -
Familia Trabajo Familia Trabajo
Media 6.4000 2.1000 14.2754 19.5351
Mediana 5.0000 2.0000 10.0000 11.0000
Moda 5.00 1.00 11.00 15.00
DE 4.10539 1.75345 39.16489 64.80933

Tabla 12

Frecuencia y porciento por contestaciones en cada escala del cuestionario de

Interacción Trabajo-Familia (SWING)


Dimensiones y Rangos Interpretativos F %
INTF
Nunca 24 39
A veces 27 45
A menudo 7 12
Siempre 2 4

INFT
Nunca 31 52
A veces 26 44
A menudo 2 4
Siempre 0 0

IPTF
Nunca 5 8
A veces 19 32
A menudo 17 29
Siempre 18 30

IPFT
Nunca 2 4
A veces 13 21
A menudo 15 26
Siempre 29 48

68
En resumen, todos los objetivos propuestos fueron tabulados y analizados. A

estos efectos, se identificó que la media de la escala de Ansiedad Global del Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R) fue x=54.55. Se analizaron las dimensiones del Inventario

de Satisfacción Marital (MSI-R) y se identificaron las dimensiones en las que los

participantes demostraron mayor angustia. Estas dimensiones fueron: las escalas de

Ansiedad Global (GDS), Convencionalismos (CNV), Antecedentes Familiares de

Ansiedad (FAM), Insatisfacción con los Hijos (DSC), Inconsistencia (INC), Tiempo

Juntos (TTO), Agresión (AGG) y Orientación de Roles (ROR).

De igual forma, se analizó si existe o no alguna diferencia significa tiva entre

hombres y mujeres en las escalas del MSI-R y en las escalas del SWING. En este

aspecto, no se encontró diferencias estadísticamente significativas en las escalas del

MSI-R en relación al género. No obstante, se encontró diferencias estadísticamente

significativas entre género y la escala de Interacción Negativa de la Familia al Trabajo.

A su vez, quedó evidenciado que existe diferencia estadísticamente significativa por

edades y años de casados en las escalas de ambos cuestionarios. Para este objetivo se

identificaron diferencias significativas por grupo de edades en la escala de

Convencionalismos (CNV) del MSI-R y, no se encontraron diferencias significativas por

grupo de edades en el cuestionario SWING.

Se constató que existen diferencias significativas, en cuanto a los grupos por años

de casados en la escala de Convencionalismo del MSI-R y la escala de Insatisfacción con

los Hijos (DSC). En las escalas del cuestionario SWING, se encontró diferencias

significativas para la escala de Interacción Negativa del Trabajo a la Familia y años de

casados. Al analizar la relación entre el nivel de ingreso de los participantes y la

69
ansiedad con la relación de pareja de la escala de Ansiedad Global (GDS) del MSI-R, no

se encontró relación significativa. Finalmente, se describió en términos del promedio la

relación y dirección de las cuatro dimensiones del cuestionario SWING y se demostró

que los participantes tienen más conflictos del Trabajo hacia la Familia y más

enriquecimiento de la Familia al Trabajo.

70
CAPITULO IV

DISCUSION

Introducción

La discusión de los resultados producto de los análisis realizados, se exponen en

función de proveer información actualizada y objetiva que contribuya a conocer la

relación entre la interacción Trabajo-Familia y la satisfacción marital en parejas

heterosexuales en Puerto Rico. Es de esperar que este estudio sea de utilidad para

psicólogos y profesionales de la salud en la aplicación de estrategias terapéuticas que

permitan fortalecer la satisfacción en la relación de pareja; así como ampliar el

conocimiento en la literatura acerca del efecto de las interacciones que se suscitan entre

Trabajo-Familia. En lo que continua se incluye el perfil sociodemográfico de los

participantes y el análisis crítico de la pregunta de investigación y cada objetivo. Por

último, se incluyen las conclusiones y recomendaciones a las que se llegan en este

estudio.

Perfil sociodemográfico de participantes

De acuerdo con los datos recopilados para este estudio, del total de participantes

(n=60) las edades de los participantes fluctuó entre 36 a 44 años de edad en el 40%

(f=24) de la muestra. El 90% (f = 54) indicó que no eran responsables de una persona de

edad avanzada. El 62% (f = 37) indicó que tenían una Creencia Espiritual Católica. En

cuanto a las preguntas relacionadas al aspecto educativo-laboral, se encontró que la

puntuación más alta relacionada a la preparación académica fue el nivel de Bachillerato

en un 37% (f =22) de la muestra. Por otra parte, el 73% (f = 44) indicó trabajar una

71
jornada laboral completa y el 35% (f = 21) de la muestra lleva de 3 a 9 años en su

empleo. El 93% (f = 56) de la muestra indicó que no tiene más de un empleo y el 38%

(f = 23) de las parejas tiene un ingreso entre $30,000.00 a $45,000.00.

Con relación a las preguntas dirigidas a los aspectos familiares y de pareja se

encontró que el 67% (f =40) de los participantes refieren que ambos aportan

económicamente al hogar. El 82% (f = 49) de las parejas indicó que Ambos se ocupan de

las tareas del hogar. Este dato no es consistente con la literatura y revela un cambio hacia

las tareas domésticas, ya que en la mayoría de la literatura encontrada hay una tendencia

a que la mujer realice las tareas del hogar (Alarcón, 2012; OIT, 2011; Vázquez, 2014).

En otra parte, el 57% (f = 34) de las parejas tenía dos hijos y el 88% (f = 53) de los

participantes indicó que no tenía hijos de matrimonios previos. Estos datos son

consistentes con la literatura, que revela que en Puerto Rico la natalidad ha disminuido

(Bezares y Cartagena, 2012) y valida el planteamiento que indica que entre los ajustes

que las personas realizan para conciliar sus roles se encuentra la disminución del número

de hijos (García, 2012). Por otro lado, el 38% (f = 23) de las parejas identificaron como

las edades de su hijo mayor, entre 6 a 12 años y el 30% (f=18) indicó que las edades de

su hijo menor se encontraban entre recién nacidos hasta un año de edad.

A su vez, el 43% (f = 26) de las parejas indicó que tienen de 5 a 10 años juntos

como pareja y el 32% (f = 19) indicó que dedican a compartir semanalmente entre 6 a 15

horas. El 27% (f = 21) de los participantes indicó que la Comunicación era un aspecto

importante para sentirse satisfecho en su relación de pareja y el 25% (f = 20) indicó que

el Compartir juntos. Este dato es consecuente con la literatura que revela múltiples

factores a los cuales se asocia la satisfacción marital, siendo el compartir y la

72
comunicación, de los más importantes para las parejas que conforman este estudio (Lucas

y colaboradores, 2006; Acevedo y colaboradores, 2009; Gottman y Silver, 2006;

Acevedo, Giraldo y Tovar, 2009). Por otra parte, el 57% (f=34) de los participantes

indicaron que la Interacción entre el Trabajo y su Familia No les afecta su satisfacción

marital. Esta estadística revela que si bien la Interacción entre el Trabajo y la Familia

puede afectar la satisfacción marital para algunos, para la mayoría de los encuestados no

es un factor determinante para la satisfacción marital.

Análisis crítico por pregunta y objetivos del estudio

En el análisis crítico y comprensivo de la información, según la pregunta y los

objetivos para este estudio acerca de ¿Cómo influye la interacción trabajo-familia en la

satisfacción marital en parejas heterosexuales puertorriqueñas con más de cinco años de

casados y que se encuentran entre 25 y 55 años de edad según los resultados del

cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) y el Inventario de Satisfacción

Marital (MSI-R)? El primer objetivo propuesto fue identificar la media de la escala de

ansiedad global según el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R). La escala de

Ansiedad Global (GDS) del MSI-R mide la satisfacción general del individuo respecto a

la relación de pareja y es el mejor indicador del afecto global en la misma. El contenido

de la escala describe aspectos de insatisfacción o infelicidad general en la relación,

comparaciones desfavorables respecto a las relaciones íntimas de otras personas,

expectativas negativas acerca del futuro de la relación y consideraciones de separación o

divorcio (Snyder, 2008).

Los individuos que obtienen puntuaciones bajas (menos de T50) en esta escala,

describen sus relaciones como satisfactorias y ven a sus cónyuges como buenos amigos,

73
pueden describir su relación como una fuente mayor de gratificación y un fuerte

compromiso en la relación. Las puntuaciones moderadas (de T50 a T60) evidencian

niveles significativos de conflicto en la relación e indican lo apropiado en las

intervenciones específicas enfocadas en mejorar la interacción de los cónyuges y en

reducir la ansiedad en la relación. Las personas que obtienen puntuaciones moderadas

pueden describir su relación como “mejor que el promedio” pero también es probable que

informen de fuertes discusiones, dificultades para resolver las diferencias y una larga

historia de conflictos en la relación. A pesar de las dificultades, los individuos en estos

puntajes por lo general experimentan suficiente satisfacción y compromiso en su relación

como para ocuparse de buscar terapia (Snyder, 2008).

En la GDS las puntuaciones altas (de más de T60) evidencian que existe una larga

insatisfacción en la relación y es muy probable que los conflictos sean largos y que se

hayan generalizado a diversas áreas de interacción de la pareja. Es común identificar la

ira en las respuestas de la persona y ver a la pareja como alguien carente de interés y

demasiado crítico. Los individuos que obtienen puntajes altos en esta escala,

sustancialmente describen su decepción en la relación y tienen más probabilidades de

tener preocupaciones o dudas respecto al futuro de la relación.

Al analizar la media de la escala de Ansiedad Global (GDS) en la muestra, se

obtuvo una puntuación de 54.55 (DE 8.47). En investigaciones anteriores, cuando se

comparan parejas que asisten a terapia versus parejas que no están en terapia, se

obtuvieron puntuaciones de 64.9 (DE 6.9) versus 47.4 (DE 7.8; Snyder, 2008). De esta

manera, la media de la muestra obtenida se encuentra en puntuaciones moderadas en la

escala GDS, lo cual quiere decir que por lo general pueden experimentar suficiente

74
satisfacción y compromiso en su relación como para buscar terapia, sin embargo, al

mismo tiempo pueden presentar dificultades para resolver las diferencias (Snyder, 2008).

A parte de la escala de Ansiedad Global, las demás escalas con puntuación media

más alta fueron: las escalas de Comunicación Afectiva con una media de 50.83 (DE

9.94), Comunicación para la Solución de Problemas con una media de 50.68 (DE 9.43),

Tiempo Juntos con una media de 50.88 (DE 9.32), Desacuerdos en las Finanzas con una

media de 51.63 (DE 8.32) y Orientación de Roles con una media de 57.35 (DE 7.41).

Todas estas puntuaciones se encuentran en un rango moderado en cuanto a la ansiedad

según las escalas. Las primeras tres, son consistentes con las respuestas provistas por los

datos demográficos donde se evidencia que los aspectos fundamentales para la

satisfacción marital los son: la comunicación, el afecto y el compartir. En cuanto a

Orientación de Roles se identifica una tendencia hacia unos menos tradicionales.

El segundo objetivo propuesto fue analizar las dimensiones del Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R) e identificar las dimensiones que provocase la mayor

angustia en los participantes. En la escala de Inconsistencia (INC) el 46.7% (f=28) de la

muestra de participantes indicó un nivel moderado acorde con la escala evaluativa

(Snyder, 2008). La escala INC ayuda a identificar los perfiles del MSI-R que se

caracterizan por una respuesta aleatoria. De acuerdo con las respuestas de las parejas

participantes se observaron niveles moderados para esta escala, lo cual puede demostrar

la existencia de sentimientos encontrados en un área específica de la relación. Significa

que la frecuencia con que la puntuación de la escala INC, al ser moderada, puede

interpretarse e identificar indicadores de “mezcla de sentimientos”, una necesidad de

75
buscar fuentes específicas de satisfacción relativa y/o intereses en áreas específicas; así

como el iniciar un proceso de terapia (Snyder, 2008).

En la escala de Convencionalismos (CNV), el 50% (f=30) de los encuestados

evidenció un nivel moderado, lo cual es consistente con la literatura (Snyder, 2008). El

nivel moderado de esta escala describe una distorsión idealista, inusualmente sentimental

y a menudo indican una renuencia a asumir un punto de vista objetivo o crítico de las

dificultades en la relación. Las puntuaciones moderadas en la CNV son bastante

comunes y plantean un nivel de idealización o romanticismo típico de las parejas

satisfechas. El 26% (f=16) de los encuestados demostró un nivel alto en la escala CNV.

Puntuaciones altas en esta escala indican que existen ciertos niveles de actitudes

defensivas y de resistencia para analizar los conflictos en la relación, además de una

distorsión idealista, que pueden dejar a la pareja muy vulnerable y con un cúmulo de

tensiones que aún no ha reconocido. Los datos obtenidos en esta escala se pueden asociar

con las características socioculturales de Puerto Rico descritas en los antecedentes.

En las otras escalas, excluyendo la Escala de Ansiedad Global (GDS), se

obtuvieron porcientos en un rango alto en las siguientes: Antecedentes familiares de

ansiedad (FAM) con un 27 % (f=6) en el rango alto y 47% (f=28) en el rango moderado y

la escala Comunicación afectiva (AFC) con un 20% (f=12) en el rango alto. Las parejas

con puntajes moderados en la escala FAM, indican conflictos extensos en sus familias de

origen y los individuos con puntajes altos describen que hubo desinterés de los padres, de

los hermanos o de ambos hacia ellos. Las relaciones rotas entre los miembros de la

familia extensa también son comunes en individuos con puntuaciones altas. Resulta útil

examinar los patrones que denotan falta de adaptación en la relación de la familia de

76
origen para determinar el grado en que resumen la relación actual del participante

(Snyder, 2008). Este dato resulta relevante para la consejería psicológica porque valida

la importancia de examinar las relaciones de la familia de origen de cada integrante de la

pareja y sus efectos en la relación actual de la pareja.

Los individuos con puntuaciones altas en la escala AFC indican una insatisfacción

mayor respecto a la cantidad de amor y afecto expresado en su relación. Puntuaciones

altas en esta escala pueden indicar que este déficit en el afecto, probablemente aumente

las dificultades de la pareja al resolver la diferencias y puede contribuir a crear una

atmósfera de desapego y falta de confianza. Este dato es consistente con la información

demográfica, dónde los participantes indicaron que la comunicación y el afecto son

aspectos importantes para sentirse satisfechos en su relación de pareja. De esta manera se

puede interpretar que cuando la comunicación afectiva en la relación de pareja es pobre la

ansiedad en la relación de pareja puede ser mayor. A su vez, este dato es consistente con

la literatura al destacar que las demostraciones de afecto son una causa fundamental para

la satisfacción marital (Hernández, Alberti, Nuñez y Samaniego, 2011; Gottman y Silver,

2010; Snyder, 2008).

Las escalas que puntuaron más alto en el rango moderado fueron: Insatisfacción

con los hijos (DSC) con 55% (f=33), Escala de Agresión (AGG) 41.7% (f=25), Escala de

Tiempo Juntos (TTO) con 40% (f=24). Los individuos con puntajes moderados en la

escala DSC describen que existe estrés en la relación con sus hijos. Alguno de sus hijos

puede ser descrito como alguien que demuestra problemas emocionales o de conducta.

La ansiedad en la relación de la pareja puede considerarse como resultado de las

dificultades generadas por la crianza de los hijos. De acuerdo con la literatura, la

77
presencia de hijos, en especial adolescentes, es una de las variables que más es estudiada

para analizar su influencia en la satisfacción marital (Armenta-Huarte, Sánchez-Aragón y

Díaz-Loving, 2012; Snyder, 2008). De igual manera, este dato es consistente con la

literatura que establece las características del ciclo vital familiar (Carter y McGoldrick,

1989).

De acuerdo con Snyder (2008) en las parejas con puntuaciones moderadas en la

escala AGG, existe la probabilidad a desarrollar conductas que conllevan intimidación no

física, los bajos niveles de agresión como los gritos, violencia contra un objeto, amenazas

por parte del cónyuge de golpear o lanzar objetos, sujetar o abofetear a su pareja. En la

escala de TTO puntuaciones moderadas indican la falta de tiempo para compartir

actividades de ocio más que una falta de intereses en común. Las elevaciones moderadas

en esta escala pueden ser resultado de exigencias situacionales del trabajo o de

responsabilidades en la crianza de los hijos. Cuando vienen acompañados por

elevaciones en la escala AFC, los puntajes moderados en la TTO tienen más probabilidad

de evidenciar sentimientos de aislamiento y desinterés por parte del cónyuge.

Cabe mencionar que, el segundo aspecto que fue mencionado por los participantes

en los datos demográficos en cuanto a importancia para sentirse satisfecho en la relación

de pareja fue el tiempo para compartir juntos. Este dato es de relevancia porque

demuestra uno de los enlaces entre la Interacción Trabajo-Familia y Satisfacción Marital

y el tiempo que dispone la pareja una vez manejado todos sus roles para el compartir a

solas. De la misma manera este dato es consistente con la literatura que expone que la

falta de tiempo para compartir en pareja al tener que cumplir con otras responsabilidades,

78
es una causa para la insatisfacción en la pareja (Hernández, Alberti, Núñez y Samaniego,

2011; Snyder, 2008).

En la escala de Orientación de Roles, a diferencia de otras escalas, se considera

que a mayor puntuación se tiene un enfoque menos tradicional en cuanto a los roles y a

menor puntuación se tiene una orientación más tradicional. En esta escala el 47% (f =28)

de la muestra obtuvo puntuaciones en el rango moderado, lo cual demuestra que se tiene

más tolerancia para compartir los roles versus los que son más tradicionales. El 38%

(f=23) de la muestra obtuvo puntuaciones en el rango alto de la escala, lo cual significa

un enfoque menos tradicional en cuanto a roles de género (Snyder, 2008). Esta escala

evidencia preferencias o valores del rol más que las conductas del rol reales. La

congruencia entre sus expectativas y las conductas del rol, ocupan en la satisfacción

marital una posición más importante que el contenido de las actitudes hacia el rol. De

esta manera, aunque los datos obtenidos demostraron un enfoque menos tradicional hacia

los roles por género y que se puede aportar a una relación más satisfactoria, sería

importante evaluar si en efecto las conductas que demuestra ese rol menos tradicional se

llevan a cabo. Estos resultados son relevantes y consistentes con la literatura, puesto que

cuando se identifica una tendencia hacia una mayor apertura en cuanto a los roles de

género y se compara con la media de la escala de Ansiedad Global (GDS), la cual puntuó

en un rango moderado en los participantes, se puede concluir que existe mayor

satisfacción marital cuando hay más equidad en los roles de género (Moreno-Fernández y

Rodríguez-Vega,Carrasco-Galán y Sánchez-Hernández, 2009).

El tercer objetivo en este estudio se dirigió al análisis para conocer si existía

alguna diferencia significativa entre hombres y mujeres en cuanto a las dimensiones que

79
mide el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el cuestionario de Interacción

Trabajo-Familia (SWING). Se evidenció mediante el análisis no paramétrico U de Mann

Withney que no existen diferencias estadísticamente significativas en cuanto al género

contrario a otros resultados evidenciados en investigaciones previas en las que se indica

que existen diferencias estadísticamente significativas entre género (Hernández, Alberti,

Núñez y Samaniego, 2011; Snyder, 2008). No obstante, se observaron puntuaciones más

altas en las escalas de Convencionalismos, Insatisfacción sexual e Insatisfacción con los

hijos entre los hombres en contraste con las mujeres quienes demostraron puntuaciones

más altas en las escalas de Ansiedad global, Comunicación afectiva, Orientación de roles

(puntos de vistas menos tradicionales en las mujeres que en los hombres) y Conflicto por

la Crianza de los Hijos.

Por otra parte, aunque las diferencias por géneros no fueron estadísticamente

significativas en la presente investigación, se encontró, al igual que en otras

investigaciones, que el hombre puntuó más alto en la escala de Convencionalismo que la

mujer. Este dato significa que el hombre distorsiona más que la mujer la evaluación de

su relación de pareja en una dirección socialmente deseable (Snyder, 2008). A su vez, la

mujer puntuó más alto en la escala de Comunicación Afectiva, lo cual es consistente con

la literatura donde se indica que las mujeres expresan mayor insatisfacción en la relación

con su pareja respecto a la cantidad de afecto y compresión que le expresa su cónyuge

(Snyder, 2008). La escala donde se identificó más diferencias entre géneros fue en la

escala de Comunicación para la Solución de Problemas, siendo las mujeres las que

obtuvieron puntuaciones más altas. Este dato significa que las mujeres generan más

ansiedad por la forma en que sus parejas se comunican para solucionar los problemas.

80
Los resultados del Inventario Interacción Trabajo-Familia demostraron que

existen diferencias estadísticamente significativas entre géneros en la escala de

Interacción Negativa de la Familia al Trabajo a nivel p=.01 (DE 1.75), al ser el género

femenino quien obtuvo puntuaciones altas en esta escala (x= 35.98). En las escalas

restantes no se encontraron diferencias estadísticamente significativas. Este hallazgo es

cónsono con otras investigaciones en las que se administró este instrumento y no se

encontraron diferencias estadísticamente significativas por género en ninguna de las

escalas (Gómez-Sierra, 2011; Grzywacs y Marks, 2000; Anderson, Coffrey y Byerly,

2002; De Luis Carnicer, Martínez Sánchez, Pérez Pérez y Vela Jiménez, 2004). Sin

embargo, en investigaciones respecto a la relación que existe entre el Trabajo y la

Familia, se han enfocado en que el conflicto es un problema que mayormente le ha

tocado resolver a las mujeres. A estos efectos, los resultados de este estudio comprueban

lo que los científicos sociales han señalado a cerca de que las mujeres tradicionalmente

tienen la responsabilidad primaria de atender la familia y el cuidado de la casa, por

consiguiente, los asuntos familiares deberían afectarlas y causar estrés en el trabajo

(López Puig y Acereda, 2007).

El cuarto objetivo establecido en la búsqueda de respuestas objetivas acerca de

analizar e interpretar si existía alguna diferencia significativa por edades y años de

casados en el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el cuestionario de Interacción

Trabajo-Familia (SWING), únicamente se encontraron diferencias estadísticamente

significativas en la escala de Convencionalismos (CNV) a un nivel de p=.01 siendo el

grupo de 45 años o más el que evidenció puntuaciones altas en esta escala. De acuerdo

con la bibliografía a cerca de la satisfacción en la relación de pareja y respecto al ciclo de

81
vida familiar, en casi todos los casos las diferencias por edad en el grupo son

consecuentes (Snyder, 2008 y Hansen y Liddle, 1983). En otras palabras, las parejas

jóvenes son menos convencionales. En este aspecto los resultados obtenidos en el

presente estudio en las escalas de Ansiedad Global, Agresión y Conflicto en la Crianza de

los Hijos son consistentes con la literatura al demostrar puntuaciones altas entre las

parejas jóvenes al respecto (Snyder, 2008). Al comparar estos datos con investigaciones

anteriores en las que participaron parejas más adultas consistentemente evidenciaban

puntuaciones más altas en las escalas de Insatisfacción con los hijos, Tiempo Juntos e

Insatisfacción Sexual. No obstante, a diferencia de otras investigaciones realizadas por

Snyder (2008), en la escala de Comunicación Afectiva las parejas más jóvenes

obtuvieron puntuaciones más altas.

Por otra parte, se encontró diferencia estadísticamente significativa de p=.05 entre

las escalas del cuestionario de Interacción-Trabajo Familia y la dimensión de grupos de

edades, donde se evidenció que en la escala IPFT el grupo de entre 35 a 44 años obtuvo

una puntuación menor con una media de x=22.96. Este dato evidencia que las personas

entre los 35 a 44 años de edad expresan menor interacción positiva de la Familia al

Trabajo, en comparación con otros grupos de edades. En otros estudios se encontraron

índice de correlación bajo negativo y estadísticamente significativos en las escalas INTF

y INFT (Gómez-Sierra, 2011). Estas investigaciones sugieren que a menor edad mayor

efecto negativo entre ambas esferas. Aunque las diferencias no fueron significativas en la

muestra seleccionada, se identificaron puntuaciones más altas en las escalas de

interacción negativa de la familia al trabajo y del trabajo a la familia entre los

participantes más jóvenes.

82
En la variable años de casados se encontraron diferencias estadísticamente

significativas en las escalas Convencionalismos a nivel p=.03 e Insatisfacción con los

Hijos con una puntuación de p=.02. En la escala de Convencionalismos las parejas con

más de 20 años de casados evidenciaron puntuaciones más altas que las parejas con

menos tiempo de casados. En la escala de Insatisfacción con los Hijos las parejas entre

11 a 19 años de casados evidenciaron puntuaciones más altas. Este dato es consecuente

con el ciclo vital familiar y la literatura, que presupone que para este tiempo de casados,

los hijos deben estar en la etapa de la adolescencia y los adultos en la crisis de la media

edad, por lo cual tienen mayor probabilidad de experimentar en sus relaciones disputas

con sus hijos adolescentes (Armenta-Hurtarte et al., 2012; Snyder, 2008; Carter y

McGoldrick, 1989).

Los resultados obtenidos en las escalas de Convencionalismos e Insatisfacción

con los Hijos son consistentes con los resultados de la Escala de Interacción Negativa del

Trabajo a la Familia al evidenciar diferencias estadísticamente significativas de .002 en

las categorías de años de casados. Las parejas con 11 a 19 años de casados obtuvieron un

puntaje más alto en la escala INTF, lo cual evidenció que las parejas con esta cantidad de

años de casados desarrollan más interacciones negativas del Trabajo a la Familia.

Los resultados del quinto objetivo a cerca de la relación entre el nivel de ingreso

de los participantes y la ansiedad en la relación de pareja de acuerdo con el Inventario de

Satisfacción Marital (MSI-R) evidenciaron que no existe una relación significativa entre

la escala de Ansiedad Global y el ingreso familiar de los participantes. Este hallazgo es

contrario a los resultados obtenidos en otros estudios, donde la categoría económico-

laboral es la que más se relaciona con la satisfacción marital (Armenta-Hurtarte et al.,

83
2012). Por otro lado, se encontró una relación significativa entre la escala de Conflictos

en la Crianza de los Hijos y los ingresos familiares, a nivel de p=.04. Las parejas con

ingresos de menos de $30,000.00 evidenciaron puntuaciones más altas en la escala de

Conflicto en la Crianza de sus Hijos. Este dato significa que las parejas con un ingreso

familiar de menos de $30,000.00 tienen más conflictos respecto a las prácticas de crianza

de los hijos.

El sexto objetivo dirigido a describir el tipo de relación y dirección en términos de

promedio de las cuatro dimensiones de la interacción Trabajo-Familia, según el

cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING), las puntuaciones obtenidas

evidenciaron que las parejas participantes perciben una interacción negativa del Trabajo a

la Familia (x= 6.4; DE 4.10). La media de los participantes que indicaron que perciben

una interacción negativa de la Familia al Trabajo fue de x=2.1 (DE 1.75). La media de

los participantes que indicaron que perciben una interacción positiva del trabajo a la

familia fue de x=14.2 (DE 39.16). La media de los participantes que indicaron que

perciben una interacción positiva de la Familia al Trabajo fue de x=19.5 (DE 64.80).

El 45% de los participantes indicaron que a veces perciben interacción negativa

del trabajo a la familia. El 52% de los participantes indicaron que nunca perciben

interacción negativa de su familia al trabajo. El 32% de los participantes indicaron que a

veces perciben interacción positiva de su trabajo hacia su familia y el 48% de los

participantes indicaron que siempre perciben interacción positiva de su familia hacia su

trabajo. Este resultado es consistente con la literatura que plantea que el conflicto ocurre

mayormente del trabajo hacia la familia. De la misma manera los resultados demostraron

84
que el enriquecimiento es mayor de la familia al trabajo (Gómez-Sierra, 2011, González-

Dominguez, 2009; Geurts et al., 2005; Grzywacs y Marks; 2000; Frone et al., 1992).

Entre otros análisis realizados a los fines de fortalecer las respuestas al problema

objeto de estudio, se examinó la relación entre todas las escalas de ambos cuestionarios.

A estos efectos, se utilizó el índice de correlación Producto momento Pearson. De los

análisis llevados a cabo, se encontró que existe relación (r= .263) y diferencias

estadísticamente significativas (p=.04) entre la escala de Comunicación para la Solución

de Conflictos (PSC) y la escala de Antecedentes Familiares de Ansiedad (FAM), lo cual

significa que a mayor ineficiencia para resolver las diferencias en la relación de pareja,

mayores antecedentes de ansiedad en la familia de origen. En cuanto a la escala de

Comunicación para la Solución de Conflictos (PSC) y escala de Insatisfacción con los

hijos (DSC) se encontró relación (r=3.01) y una diferencia estadística significativa de

p=.02. Estos datos establecen que mientras más ineficiencia para la resolución de

conflictos, aumentan las preocupaciones respecto al ajuste emocional y conductual de los

hijos.

En la escala de Insatisfacción con los Hijos (DSC) y la escala de Agresión (AGG)

se encontró relación (r = .327) y diferencias estadísticamente significativas a nivel de

p=.01. Este dato sugiere que a mayor preocupación de la pareja, respecto al ajuste

emocional y conductual de sus hijos, mayor nivel de agresión en la relación de pareja. La

escala de Agresión (AGG) también se relaciona con otras tres variables. Estas variables

son: Interacción Negativa de la Familia al Trabajo (INFT), Años que lleva en su empleo

actual e Ingreso Familiar. Entre la AGG y la INFT, se encontró una relación de r=.273

85
con una diferencia significativa de p=.02. Este dato evidencia que a mayor agresión

mayor interacción negativa de la familia al trabajo.

Por otro lado la AGG y la variable Años que lleva en el empleo actual, se

encontró una relación inversa de r=-.259, con una diferencia significativa a nivel de

p=.04; lo cual implica que mientras más agresión menos años en el empleo tiene la

persona. En la variable Ingreso Familiar y AGG se encontró una relación inversa

(r=-.320) y estadísticamente significativa (p=.01). Este resultado permite establecer que

a mayor agresión en la relación de pareja menor el ingreso familiar. La escala de

Insatisfacción con los Hijos (DSC) y la variable Ingreso Familiar evidenció una relación

inversa (r=-.290) y una diferencia estadísticamente significativa (p=.032). Este dato

demuestra que a mayor preocupación en la pareja respecto a la crianza de sus hijos y su

ajuste emocional y conductual, menor es el ingreso familiar. De acuerdo con el análisis

para la variable Edad, se encontró relación (r = .264) y diferencias significativas (p=.04)

con la escala de Convencionalismos (CNV); lo cual significa que a mayor distorsión en la

evaluación de la relación de pareja hacia una dirección socialmente deseable, mayor es la

edad.

Conclusiones

Las conclusiones a las cuales se llega en este estudio resultan del análisis

realizado y del consenso investigativo. Las mismas son las siguientes:

1. Los resultados demostraron que en la Interacción Trabajo-Familia el conflicto

ocurre mayormente del trabajo hacia su familia y el enriquecimiento ocurre mayormente

de la familia hacia su trabajo.

86
2. Por primera vez en Puerto Rico se investiga la interacción entre el Trabajo-

Familia, Familia-Trabajo y la satisfacción marital entre una muestra de parejas

puertorriqueñas.

3. Se demostró la utilidad del Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el

cuestionario Interacción Trabajo-Familia (SWING) para medir la ansiedad en la relación

de pareja en aspectos medulares de la satisfacción marital y cómo influye positiva o

negativamente la interacción entre el trabajo y la familia.

4. La media de la muestra evidenció la presencia de ansiedad moderada en la

relación de pareja, lo cual implica suficiente satisfacción marital como para continuar en

la relación, no obstante, sugiere que existen algunos conflictos y dificultades para

resolver sus diferencias.

5. Se demostró que en relación a la dimensión de Inconsistencia (INC) la muestra

obtenida puede tener una necesidad de identificar fuentes específicas de satisfacción

relativa y/o interés en áreas específicas.

6. Los resultados evidenciaron que en la dimensión de Convencionalismo (CNV) el

50% (f=30) de la muestra, obtuvo un rango moderado, lo cual implica que las parejas

tienen una distorsión idealista, inusualmente sentimental y que a menudo indican

renuencia a enfrentar un punto de vista objetivo y crítico de las dificultades en la relación.

7. De acuerdo con el análisis se encontró que la dimensión de Antecedentes

Familiares de Ansiedad el 47% (f=28) de la muestra puntuó en el rango moderado de la

escala, lo cual sugiere la presencia de extensos conflictos en sus familias de origen.

8. En la relación entre la dimensión Antecedentes Familiares de Ansiedad y la

dimensión para la Comunicación para la Solución de Problemas se encontró a mayor

87
Antecedentes Familiares de Ansiedad, mayor ineficiencia para resolver diferencias y a

menor Antecedentes Familiares de Ansiedad, menor la ineficiencia para resolver

diferencias.

9. La dimensión de Insatisfacción con los Hijos (DSC) evidenció que el 55% (f=33)

de la muestra puntuó en un rango moderado, por consiguiente, implica que existe estrés

en relación a las dinámicas con sus hijos.

10. La ansiedad en la relación de pareja puede considerarse como resultado, de las

dificultades generadas por la crianza de los hijos.

11. La relación entre las dimensión de Insatisfacción con los Hijos (DSC) y las

dimensión Comunicación para la Solución de Conflictos (PSC), evidenció que a mayor

insatisfacción con los hijos, mayor conflicto en la comunicación para resolver problemas

y a menor insatisfacción con los hijos, menor conflicto en la comunicación para resolver

problemas.

12. El rango moderado en la dimensión de Agresión (AGG) evidencia niveles bajos

de agresión, no obstante demuestra que existe la probabilidad de intimidación y agresión

no física.

13. La relación entre la dimensión de Insatisfacción con los hijos (DSC) y la

dimensión de Agresión (AGG) significa que mientras aumenta el estrés relacionado a los

hijos aumenta la agresión en la relación de pareja y mientras disminuye el estrés

relacionado con los hijos disminuye la agresión en la relación de pareja.

14. La relación inversa entre los años que la persona lleva en el empleo y la agresión

significa que a mayor años en el empleo menos agresión en la relación de pareja o

viceversa.

88
15. La relación inversa entre los ingresos de la muestra y la agresión, refiere que a

mayor ingresos menor agresión en la relación de pareja o viceversa.

16. Se demostró que a mayor agresión en la relación de pareja mayor interacción

negativa de la familia hacia el trabajo.

17. De acuerdo con el análisis se encontró que en la dimensión de Tiempo Juntos

(TTO) el 40% (f=24) obtuvo puntuaciones en el rango moderado de la escala, lo cual

implica falta de tiempo para compartir actividades de ocio como pareja.

18. En un 20% (f=12) ubicó en un rango alto la escala de Comunicación Afectiva, lo

cual implica insatisfacción respecto a la cantidad de amor y afecto expresado en su

relación de pareja.

19. El 47% de la muestra de parejas participantes se ubicó en el rango moderado de la

dimensión de Orientación a Roles y el 38% en el rango alto, lo cual implica que en las

parejas participantes su orientación acerca de los roles de género se aleja de los roles

tradicionales.

20. Se demostró que el hombre tiene mayores tendencias a distorsionar la evaluación

de su relación de pareja en una dirección socialmente deseable y que las mujeres

expresan mayor insatisfacción en cuanto a la cantidad de afecto y compresión que le

expresa su cónyuge.

21. Los resultados demostraron que la mujer desarrolla más ansiedad con la forma en

que sus parejas se comunican para solucionar los problemas.

22. La mujer percibe que existen más interacciones negativas de la Familia hacia el

Trabajo.

89
23. Las personas de 45 años o más y parejas de más de 20 años de casados tienen

mayor tendencia a distorsionar la evaluación de su relación de pareja en una dirección

socialmente deseable.

24. Las personas entre las edades de 35 a 44 años perciben menor interacción positiva

de la Familia hacia su Trabajo que en otros grupos de edades.

25. Los resultados demostraron que las parejas entre 11 a 19 años de casados sienten

más insatisfacción y preocupaciones relacionadas al ajuste emocional y conductual de los

hijos y más interacción negativa del Trabajo a la Familia.

26. Las parejas con ingresos familiares de menos de $30,000.00 desarrollan más

conflictos respecto a las prácticas de crianza de los hijos.

Recomendaciones

A la luz de los resultados se ofrecen una serie de recomendaciones para aportar al

desarrollo de actividades que contribuyen a fortalecer la calidad de vida de las personas y

la sociedad puertorriqueña. Cada una de estas recomendaciones se expone a

continuación.

1. Realizar este estudio con una población o muestra más representativa de parejas

heterosexuales a nivel de la isla de Puerto Rico.

2. Llevar a cabo esta investigación con parejas homosexuales y lésbicas.

3. Promover que se investigue en temas relacionados con la satisfacción marital en

la pareja y asuntos relacionados con la Familia y el Trabajo.

4. Normalizar y tipificar el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R) y el

Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) en la población puertorriqueña.

90
5. Promover la utilización del MSI-R y el SWING entre psicólogos licenciados en

procesos de terapia de pareja, familia y en Programas de Ayuda al Empleado (PAE) en

las organizaciones laborales.

6. Divulgar los resultados de este estudio en foros educativos, universitarios y en

organizaciones/empresas del mundo del trabajo.

Limitaciones

Entre las limitaciones que se confrontan al realizar una investigación, en este

estudio la mayor limitación resultó ser el número de parejas participantes. Por

consiguiente, la muestra no es representativa de la población de parejas puertorriqueñas.

De modo que los resultados no pueden ser generalizados a la población total. Sin

embargo, a pesar de esta limitación estos resultados ofrecen información, por primera

vez, relevante a la relación Familia-Trabajo, Trabajo-Familia y su influencia en la

satisfacción marital.

91
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108
APÉNDICE A

Hoja Informativa

Sistema Universitario Ana G. Méndez


Universidad del Turabo
Escuela de Ciencias Sociales y Comunicaciones
Departamento de Psicología

Información para participar en un estudio/investigación

Joennie Fernández-Arroyo, estudiante doctoral de Consejería Psicológica y su mentora la


Dra. Vidamaris Zayas-Velázquez, les invitan a formar parte de la investigación:

RELACION ENTRE LA INTERACCION TRABAJO-FAMILIA Y LA


SATISFACCION MARITAL EN UNA MUESTRA DE PAREJAS
HETEROSEXUALES EN PUERTO RICO.

Descripción del estudio/investigación y tu participación en el mismo

Se realiza dicha investigación, ya que el conflicto entre el trabajo y la familia genera


presiones incompatibles que provienen de los roles laborales y familiares, de lo cual se
puede interpretar que la familia puede interferir en el trabajo y el trabajo en la familia.
En esta misma línea, una de las instituciones más afectadas en nuestra sociedad es el
matrimonio y todos los estresores de los roles que tiene el ser humano, puede generar
insatisfacción y conflictos de pareja.

Su participación en este en esta investigación consistirá en completar dos cuestionarios y


una hoja de datos demográficos. Para el proceso de la recopilación de datos se
administrarán dos inventarios a cada persona encuestada, el Inventario de Satisfacció n
Marital-Revisado (MSI-R) que toma aproximadamente de 20 a 30 minutos en
completarlo. Dicho cuestionario es auto-administrable y se contesta con Cierto o Falso.
El Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING) toma aproximadamente 10
minutos en completarlo, es un cuestionario auto-administrable que se constesta utilizando
una escala liket del 0 al 3 donde 0=nunca, 1=a veces, 2=a menudo y 3=siempre.
Adicionalmente completará una hoja de datos demográficos que tomará alrededor de 3
minutos en realizarlo. En total no tardará más de 45 minutos en completar todos los
instrumentos.

109
Riesgos e Incomodidad

Existe algún riesgo o incomodidad que puede resultar de participar en esta investigación.
Estos riesgos pueden ser: incomodidad por lo privado de algunas preguntas, así como
alteración emocional o angustia por exponerse a algunos de los reactivos que pueda traer
pensamientos o emociones negativas. En caso de sufrir alguna alteración emocional
como resultado de su participación en esta investigación, los/las participantes serán
referidos/as a la Clínica de Servicios Psicológicos de la Universidad del Turabo. De
igual manera si se identifica algún indicador de agresión en la relación de pareja o
violencia doméstica, los/las participantes serán referidos/as a la Oficina de la Mujer del
Municipio Autónomo de Caguas.

Posibles Beneficios

La información que se obtenga en esta investigación, puede ser muy útil para que las
parejas realicen cambios e iniciativas que les permitan mejorar su satisfacción marital, así
como desarrollar medidas para conciliar sus vidas. Por otro lado, la información obtenida
también puede ser utilizada por profesionales de la conducta humana, enfocados en
terapias de pareja, para identificar técnicas que ayuden a los matrimonios a lograr una
mayor satisfacción marital y conciliación de vida. También la investigación puede ser
utilizada como base de adiestramientos, que ayuden a generar iniciativas que aporten a la
interacción trabajo-familia y a la satisfacción marital. Así como lo anterior, la
información que revele el presente estudio, puede aportar a futuras investigaciones y a
generar nuevos temas de investigación relacionados a la consejería psicológica.

Incentivos

Se ofrecerá un taller libre de costo para los participantes con información valiosa, que
puede aportar a su conciliación de vida y a desarrollar destrezas para mejorar su
satisfacción marital. No se ofrecerán incentivos económicos por la participación en el
estudio.

Protección de la Privacidad y Confidencialidad

Toda información relacionada a su identidad será manejada de manera privada y


confidencial y será protegida en todo momento. No se solicitará en ningún momento su
nombre. Bajo ninguna circunstancia se compartirá información del participante con
terceros. Los datos recopilados se guardarán en un lugar privado, seguro y bajo llave. Los
cuestionarios serán almacenados en las facilidades físicas (casa) de la investigadora en un
archivo, por un periodo de cinco (5) años. Los mismos estarán bajo la tutela de la
investigadora principal, Joennie Fernández Arroyo. Los cuestionarios serán identificados
con un número sin poner nombres en ninguna de sus partes, para garantizar la
confidencialidad y el anonimato del participante. Luego de las cinco (5) años serán
triturados en una trituradora de papel y desechados, en presencia de un testigo y tomando
acta del evento.

110
Decisión sobre su participación en este estudio

Su participación en este estudio es totalmente voluntaria. Usted tiene todo el derecho de


decidir participar o no de esta investigación. Si usted decide participar en este estudio
tiene el derecho de retirarse en cualquier momento sin penalidad alguna.

Información contacto

Si usted tiene alguna duda o inquietud correspondiente a este estudio de investigación o si


surge alguna situación durante el periodo de estudio, por favor contacte a Joennie
Fernández-Arroyo, a jfernandez1406@gmail.com o al (787) 469-1686. Si usted tiene
preguntas sobre sus derechos como sujeto de investigación por favor comuníquese con la
Oficina de Cumplimiento en la Investigación del SUAGM al 787-751-3120 o
compliance@suagm.edu.

Una copia de esta carta informativa le será entregada.

111
APÉNDICE B

Hoja de datos demográficos

Relación entre la Interacción Trabajo-Familia y la Satisfacción Marital en una


Muestra de Parejas Heterosexuales en Puerto Rico

Género Sexual: _____________ Femenino _____________Masculino

Núm. Pareja_________________

Por favor lea cuidadosamente cada premisa. Marque con una X la respuesta que
aplique en las premisas que tengan alternativas de ser seleccionadas. En el resto de
las preguntas conteste en palabras o números según sea el caso.

1. Preparación académica: ____Escuela Superior ____Curso Técnico


____Grado
Asociado ____Bachillerato ____Maestría ____Doctorado

2. Profesión:________________________ y puesto__________________________

3. Jornada laboral: ____Completa o ____ Parcial.

4. Años que lleva en su empleo actual:_____________.

5. Tiene más de un empleo: ____sí o ____no. Si contestó que sí indique las horas
que
labora en dicho lugar:_________________.

6. Si tiene hijos de matrimonios previos, indique la cantidad y las


edades:_________

7. Es el responsable del cuidado de una persona de edad avanzada: ____si o ____no


he indique qué relación guarda con usted:_____________________

8. Indique quien es el principal soporte económico de su hogar: ____ yo, _____mi


pareja o ____ambos aportamos equitativamente a los gastos del hogar.

9. Escriba la cantidad de horas semanales que dedica a compartir en


pareja:_____________.

10. Indique el ingreso anual aproximado de su familia (sumando su ingreso, con el de


su pareja o algún otro ingreso que genere su familia):__________________________

11. Tiene alguna creencia espiritual __si o __no. Si contestó sí indique su creencia:

112
12. Que aspecto es para usted más importante para sentirse satisfecho en su relación
de pareja:__________________________________________________________

13. Quien se ocupa de las tareas del hogar:________________________________

14. Entiende que la interacción entre su trabajo y su familia le afecta en su


satisfacción marital: ___sí o ___no.

113
APÉNDICE C

Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)

114
115
116
117
APÉNDICE D

Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING)

Núm. Pareja:_______________________ Fecha:___________________________

A continuación encontrará una serie de situaciones acerca de cómo se relacionan los


ámbitos laboral y personal. Por favor, indique con qué frecuencia ha experimentado cada
una de las siguientes situaciones durante los últimos seis meses. Marque con una cruz la
casilla que mejor describa su opinión según la siguiente escala de respuesta:

0 1 2 3
Interacción negativa trabajo-familia Nunca A veces A Siempre
menudo
01. Estás irritable en casa porque tu trabajo es muy
agotador.
02. Te resulta complicado atender a tus
obligaciones domésticas porque estás
constantemente pensando en tu trabajo.
03. Tienes que cancelar planes con tu
pareja/familia/amigos debido a compromisos
laborales.
04. Tu horario de trabajo hace que resulte
complicado para ti atender a tus obligaciones
domésticas.
05. No tienes energía suficiente para realizar
actividades de ocio con tu pareja/familia/amigos
debido a tu trabajo.
06. Tienes que trabajar tanto que no tienes tiempo
para tus hobbies.
07. Tus obligaciones laborales hacen que te resulte
complicado relajarte en casa.
08. Tu trabajo te quita tiempo que te hubiera
gustado pasar con tu pareja/familia/amigos.
Interacción negativa familia-trabajo
09. La situación en casa te hace estar tan irritable
que descargas tu frustración en tus compañeros de
trabajo.
10. Te resulta difícil concentrarte en tu trabajo
porque estás preocupado por asuntos domésticos.
11. Los problemas con tu pareja/familia/amigos
afectan a tu rendimiento laboral.
12. Los problemas que tienes con tu pareja/familia/
amigos hacen que no tengas ganas de trabajar.
Interacción positiva trabajo-familia

118
13. Después de un día o una semana de trabajo
agradable, te sientes de mejor humor para realizar
actividades con tu pareja/familia/amigos.
14. Desempeñas mejor tus obligaciones domésticas
gracias a habilidades que has aprendido en tu
trabajo.
15. Cumples debidamente con tus
responsabilidades en casa porque en tu trabajo has
adquirido la capacidad de comprometerte con las
cosas.
16. El tener que organizar tu tiempo en el trabajo ha
hecho que aprendas a organizar mejor tú tiempo en
casa.
17. Eres capaz de interactuar mejor con tu
pareja/familia/amigos gracias a las habilidades que
has aprendido en el trabajo.
0 1 2 3
Interacción positiva familia-trabajo Nunca A veces A Siempre
menudo
18. Después de pasar un fin de semana divertido
con tu pareja/familia/amigos, tu trabajo te resulta
más agradable.
19. Te tomas las responsabilidades laborales muy
seriamente porque en casa debes hacer lo mismo.
20. Cumples debidamente con tus
responsabilidades laborales porque en casa has
adquirido la capacidad de comprometerte con las
cosas.
21. El tener que organizar tu tiempo en casa ha
hecho que aprendas a organizar mejor tu tiempo en
el trabajo.
22. Tienes más autoconfianza en el trabajo porque
tu vida en casa está bien organizada.

119
APÉNDICE E

Autorización para utilizar el Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (SWING)

120
APÉNDICE F

Autorización para utilizar el Inventario de Satisfacción Marital (MSI-R)

121
APÉNDICE G

Autorización de la Escuela de Ciencias, Matemática y Tecnología (CIMATEC)

122
APÉNDICE H

Autorización de Head Start región de Humacao

123
APÉNDICE I

Autorización de Fundación para el Hogar Propio de Caguas

124
APÉNDICE J

Autorización del Colegio Notre Dame Elemental de Caguas

125
APÉNDICE K

Carta de autorización de la Clínica de Servicios Psicológicos de la Universidad del


Turabo

126
APÉNDICE L

Carta de autorización de la Oficina de la Mujer del Municipio Autónomo de Caguas

127