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CUENTA Nº 13.547

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

ISSN 1666-8987

Nº 14.417

AÑO LVI

ED 277

 

Director:

 

Guillermo F. Peyrano

ED 277   Director:   Guillermo F. Peyrano Consejo de Redacción: Gabriel Fernando Limodio Daniel
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Consejo de Redacción:

Gabriel Fernando Limodio Daniel Alejandro Herrera Nelson G. A. Cossari Martín J. Acevedo Miño

Diario

de

Doctrina

y

Jurisprudencia

JURISPRUDENCIA

Menores:

Restitución internacional: procedencia; ni- ña que viajó a un país limítrofe junto con su progenitora; plazo de regreso ampliamente vencido; ilegalidad del traslado o retención; institucionalización en un hogar de albergue; Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de Menores. Responsabili- dad Parental: Grave disfuncionalidad y abandono de su ejercicio.

NF Con nota a fallo

1 – Corresponde hacer lugar a la restitución internacional de una niña de diez años de edad que viajó a un país limítrofe junto con su progenitora, autorizada tan solo por el plazo de noventa días –que a la fecha se encuentra ampliamente ven- cido–, sin que la pequeña haya regresado a su país de origen,

sumado a que, producto de la grave disfuncionalidad y aban- dono del ejercicio de la responsabilidad parental, se produjo la institucionalización de la pequeña en un hogar de albergue en el país vecino, lo que resulta no solo injusto, sino que tam- bién vulnera todos los derechos y garantías constitucionales que tiene todo niño.

2 – Se incurrió en “ilegalidad del traslado o retención” de una menor en el extranjero, pues si bien esta viajó al país limí- trofe mediando autorización del otro progenitor, es decir, de conformidad con las normas migratorias, dicha autorización lo fue solo por noventa días, resultando evidente que la niña no fue reintegrada a su centro de vida en tiempo oportuno, debido a la conducta negligente y abandónica de la proge- nitora, toda vez que la pequeña ha sido institucionalizada en un hogar de albergue en el país vecino, lo que claramente demuestra una actitud de desinterés por la suerte de la niña.

3 – Conforme a la doctrina imperante y las convenciones interna- cionales, el objetivo central de toda autoridad es procurar ha- cer prevalecer los derechos y garantías que todo niño goza, a fin de evitar que una decisión tan trascendental para su vida, como lo es mudar su residencia al extranjero, conllevando un cambio radical en sus costumbres, modo de vida, e incluso separación

física de sus afectos, sea tomada por la fuerza, en forma intem- pestiva y de manera unilateral sin preparación para el menor.

4 – Dentro del marco de la ley 25.358 –Convención Interame- ricana sobre Restitución Internacional de Menores– se busca que la restitución que se ordena se cumpla en tiempo propio, para no desvirtuar los objetivos limitados del procedimiento. El tiempo es fundamental en todos los asuntos humanos y lo es de manera relevante en el desarrollo de los niños.

5 – Por residencia habitual se entiende el lugar donde el niño, niña o adolescente tiene su centro de vida.

6 – La Convención Interamericana sobre Restitución Interna- cional de Menores reconoce derechos en beneficio de los in- fantes y les impone a los Estados parte una concreta obliga- ción de protección en beneficio de los niños, es por ello que el reclamo restitutorio tiene como finalidad restablecer el equi- librio roto por quien ha contribuido a producir un desarraigo abrupto e ilegítimo de la niña respecto del ámbito social don- de se desarrolló y realizó su primera formación, limitando su finalidad a restablecer la situación de la niña turbada por el traslado a un país extraño, mediante el retorno inmediato de la niña desplazada a su lugar de residencia habitual.

NF

Comentarios y reflexiones en torno a un peculiar caso de restitución internacional de niños

 

Comentario a la sentencia firme “Y. A. M.” del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Personas y Familia de Tartagal (Salta)

Asimismo, esta sentencia refleja la trascendencia de la cooperación jurídica internacional y, en particular, de la utilización de las comunicaciones judiciales directas para facilitar el procedimiento y alcanzar soluciones eficaces y razonables. Lo expuesto nos ha convocado, entonces, para reflexio- nar sobre estos y otros aspectos relevantes involucrados en este fallo.

por Luciana B. Scotti (*)

CASA

CO

ARGE

Sumario: I. IntroduccIón. – II. Los hechos deL caso. – III. anáLIsIs deL faLLo. 1. La Legitimación activa. 2. La ju- risdicción internacionaL. 3. La procedencia de La restitu- ción. 4. La cuestión de fondo. – IV. cooperacIón jurídI- ca InternacIonaL en materIa de restItucIón InternacIonaL de nIños. 1. Las autoridades centraLes. 2. Las comunica- ciones judicia L es directas . – V. r ef L ex I ones f I na L es.

nota de redaccIón: Sobre el tema ver, además, los siguientes tra- bajos publicados en eL derecho: Las convenciones internacionales vigentes en materia de restitución internacional de menores: análisis comparativo, por josefIna BonIfacIo costa, EDFA, 56/-12; Restitución internacional de personas menores de edad: la importancia del retorno seguro y la incorporación de los artículos 2614 y 2642 al Código Civil y Comercial de la Nación, por magdaLena maría BoLLón, EDFA, 73/- 14; Restitución internacional: valoración de la conducta de las partes y del relato de la niña. principios involucrados, por eLIana m. gonzaLez, EDFA, 56/29; La importancia del factor temporal en materia de restitu- ción internacional de niños, niñas y adolescentes, por carLos a. Bado y josefIna fernández moores, EDFA, 77/-7; La protección internacional del niño en los casos de sustracción o retención ilícita, por maría marta LuIsa herrera, ED, 235-1077; La Convención sobre los Derechos del

I

Introducción

En esta oportunidad, analizaremos un particular caso de restitución internacional de niños resuelto por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Personas y Familia de Tartagal (Salta) el 29-12-17. En efecto, el caso bajo estudio presenta algunas pecu- liaridades en torno, principalmente, a la legitimación ac- tiva, la jurisdicción internacional y la cuestión de fondo.

Niño y las Convenciones de Restitución de Menores de La Haya y de Montevideo, por antonIo BoggIano, ED, 275-551. Todos los artículos citados pueden consultarse en www.elderecho.com.ar. (*) Abogada, egresada con Medalla de Oro (UBA). Doctora de la Universidad de Buenos Aires con tesis sobresaliente, recomendada al Premio “Facultad”. Diploma de Posdoctorado (Facultad de Derecho, UBA). Profesora Adjunta regular de Derecho Internacional Privado y de Derecho de la Integración en la Facultad de Derecho, UBA. Inves- tigadora Categoría I (Ministerio de Educación). Directora de Proyectos de Investigación DeCyT y UBACyT. Miembro Permanente del Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales Dr. Ambrosio L. Gioja. Autora y coautora de libros, capítulos de libros, artículos, ponencias y comunica- ciones en Congresos, sobre temas de su especialidad.

II

Los hechos del caso

La niña A., de 10 años de edad, vivió desde muy peque- ña junto con su abuela paterna, de manera habitual y per- manente en la localidad de Aguaray, siendo este su centro de vida. Si bien la niña fue reconocida por el Sr. H. C. M., es hija biológica del Sr. H. M. M., quien oportunamente no pudo reconocerla, pues se encontraba indocumentado. Ante el fallecimiento de la abuela, se presentó la pro- genitora de A., la Sra. M. Z., quien reside en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y solicitó autorización de viaje para llevársela de visita por el plazo de 90 días. El padre reconociente autorizó dicha salida del país, a través del Juez de Paz. Una vez en Bolivia, el 10-3-17, conforme surge del in- forme social, se toma conocimiento de que la niña llegó ante las oficinas de la Policía porque la madre la había echado de la casa. La pequeña fue entrevistada por una trabajadora social de la Defensoría de la Niñez y de la Adolescencia, a la que le relató la situación que estaba viviendo y cuál había sido la razón por la que se fue de la

CONTENIDO

 

NOTA

Comentarios y reflexiones en torno a un peculiar caso de restitución internacional de niños. Comentario a la sentencia firme “Y. A. M.” del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Personas y Familia de Tartagal (Salta), por Luciana B. Scotti

1

JURISPRUDENCIA

Ciudad autónoma de Buenos aires

Ciudad de Buenos Aires: Transporte oneroso de pasajeros: causas por UBER. Proceso Judicial: Trámite: organización en procesos colectivos. Recurso de Inconstitucionalidad:

 

Improcedencia: ausencia de sentencia definitiva (TSJ Ciudad Autónoma de Buenos Aires, marzo 21-2018)

7

ProvinCia de salta

Menores: Restitución internacional: procedencia; niña que viajó a un país limítrofe junto con su progenitora; plazo de regreso ampliamente vencido; ilegalidad del traslado o retención; institucionalización en un hogar de albergue; Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de Menores. Responsabilidad Parental: Grave disfuncio- nalidad y abandono de su ejercicio (Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Personas y Familia de Tartagal, Salta, diciembre 29-2017)

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2

2 Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

7 – El pedido de restitución articulado en autos encuentra sus- tento legal en la Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de Menores (CIDIP IV, Montevideo, 1989), nor- mativa que fue ratificada en nuestro país por ley 25.358 y se encuentra vigente a partir del 1-11-00, y que establece que tie- ne por objeto asegurar la pronta restitución de menores que tengan residencia habitual en uno de los Estados parte y que hayan sido trasladados ilegalmente o que, habiendo sido tras- ladados legalmente, hubieran sido retenidos ilegalmente, situa- ción esta planteada en autos, toda vez que la pequeña salió de nuestra jurisdicción con autorización y consentimiento por parte del padre reconociente, pero, ante el abandono por parte de la progenitora, quedó configurada la retención ilegítima de la niña, agravada por su situación de institucionalización.

8 – El marco que debe inspirar al juzgador para resolver los conflictos planteados en torno a la restitución internacional de menores impone un juicio crítico, estricto y riguroso. M.A.R.

59.802 – Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Personas y Familia de Tartagal, Salta, diciembre 29-2017. – Y. A. M. s/restitu- ción internacional.

Tartagal, 29 de diciembre de 2017

Y Vistos: Estos autos caratulados “Asesoría de Menores

Nº 1 s/ Restitución de M. Y. A.” Expte. Nº 35092/17. Y:

Resulta:

I) Las presentes actuaciones se inician a fs. 13/15 por presentación efectuada por el Sr. Asesor de Menores Nº 1, Dr. Juan José Andreu en la que el mismo solicita Juicio de Restitucion Internacional de la niña M. Y. A., nacida el 17 de Septiembre de 2006, en Tartagal, Dpto. San Martín Pcia. de Salta, DNI Nº …, hija de la Sra. M. A. Z., DNI Nº … y el Sr. H. O. M., DNI Nº … Que con dicha presentación el Sr. Asesor de Menores

e Incapaces adjunta Expte. Extra Judicial Nº 347/17 que

se tramita por ante Asesoría de Incapaces, surgiendo en el mismo que la niña habría sido llevada por su madre, M. A. S. al vecino país de Bolivia, con autorización del Sr. O. M. efectuada por ante el Juez de Paz. Que encontrándose en el mencionado país, la niña era forzada a realizar tareas domésticas y cuidar a sus her-

manitos menores, y en oportunidad en que la misma le

manifiesta a su madre haber sufrido abusos por parte de su progenitor es que ésta no le cree y la corre de la casa. De esta manera la pequeña acude a la policía e inmediatamen-

te institucionalizada y acogida por el vecino país.

II) Que de autos se tiene que Y. A. se encuentra institu-

cionalizada en la ciudad de Monteros - Bolivia, en el Hogar “Casa Main”, desde el día 7 de Abril del cte. año (fs. 11).

III) Que por providencia de fs. 16 y vta. se provee la

presentación efectuada por el Sr. Asesor de Menores Nº 1

se requiere al mismo acompañe la debida documenta-

ción de la niña que permita su individualización, asimismo se da inmediata intervención a la Secretaría de la Niñez y

Familia como así también a Fiscalía Civil.

IV) Que a fs. 23/24 se agrega copia de informe social

realizado a la niña, por la Trabajadora Social G. H. en la

localidad de Montero, Bolivia.

V) Que a fs. 32 obra Partida de Nacimiento de la Ni-

ña M. Y. A. y a fs. 43/51 se agregan copias de Acta de

Nacimiento de la Sra. L. S. M., y de los boletines de ca- lificaciones pertenecientes a la niña emitidos por la Esc. Nº 4758 de Salvador Mazza, Paraje Sector 5, encontrándo-

se a fs. 54 Constancia de Reserva de Documental Original de las agregadas en autos.

VI) Que a fs. 40/42 comparece la Sra. L. S. M., her-

mana legal por parte de padre de la pequeña Y. A., quien

Yo quiero que A. vuelva y viva conmigo

yo hablé con mi marido y estamos de acuerdo en que ella venga a vivir con nosotros, todo el mundo me pide que

me la traiga porque siempre se llevó bien conmigo porque

nosotros somos los padrinos de ella

va conmigo porque yo le prometí a mi mamá que siempre me iba a hacer cargo de ella. Mi marido me apoya en todo pero él también siente miedo pero no va a ser nuestro caso que después la vamos a dejar abandonada de nuevo

Yo quiero que A. vi -

manifiesta que “

y

VII) A fs. 57/58 vta. y 73/74 encuentran agregados in- formes psicológicos y social de la Sra. L. S. M., realizados por el equipo interdisciplinario del Poder Judicial.

VIII) Que a fs. 79 comparece nuevamente la Sra. L. S. M., haciéndose presente el Sr. O. V. V., Cónsul de Bolivia en Argentina, representantes de la Secretaría de la Niñez y Familia como así también el Sr. Asesor de Menores Nº 1. Que en la mencionada audiencia se mantiene comuni- cación telefónica con el Sr. Javier Sebastián Cebrelli Cón- sul Argentino en Yacuiba - Bolivia quien expresa que se pondrá en contacto con el Sr. Diego Milanese, Cónsul de Sta. Cruz de las Sierras - Bolivia. Posteriormente se mantiene comunicación telefónica con la Trabajadora Social G. H. V., quien ratifica lo infor- mado a fs. 23/24. En la misma se requiere al Sr. Cónsul Argentino en Santa Cruz - Bolivia, Diego Milanese que constituya por ante el Hogar de Niños de la ciudad de Santa Cruz y reca- be información sobre la situación jurídica de la niña.

IX) Que a los fines de obtener una mayor celeridad en la

tramitación de los presentes obrados y a los efectos de to-

mar conocimiento de la situación y estado de la pequeña Y.

es que se cursaron diferentes llamadas al Estado Plurinacio-

nal de Bolivia, manteniendo comunicación con el consu- lado sito en Santa Cruz - Bolivia, el Sr. Cónsul Argentino, Diego Milanese, el Sr. Juez de Montero, Dr. René Blanco León –interino– (fs. 81; 88; 93; 100; 122; 158 y 159).

X) A fs. 103/119 y vta. obran informes técnicos reali- zados a la niña en la ciudad de Montero, remitidos oportu- namente vía mail, por la Dra. Mónica Grill, abogada de la dirección de Asistencia Jurídica Internacional - Dirección Gral. de Asuntos Consulares - Ministerio de Relaciones Exteriores y adjuntados nuevamente a fs. 124/152 por la Secretaría de la Niñez y Familia.

XI) Que a fs. 154 /155 el Sr. Asesor de Menores solicita

se Dicte la Restitución urgente de la niña M. Y. A., hacia su lugar de residencia habitual, en la localidad de Aguaray junto a su tía L. M.

XII) Que atento a lo requerido por el Sr. Asesor de Me- nores y habiendo sido oída la Sra. L. S. M. a fs. 172/173 donde se resuelve Otorgar la Guarda Judicial Provisoria

de la niña y habiendo sido escuchado el Sr. O. M. (fs. 178

y vta.), quien adjunta Autorización de Viaje original (fs.

casa donde vivía con su madre. Expresó que “su madre no le daba cariño, que la misma la trataba como si fuera la empleada de la casa, forzándola a realizar tareas domés- ticas e incluso era quien se encargaba del cuidado de sus hermanitos, mientras la madre trabajaba, y que ninguno de sus hermanitos iba a la escuela”. Relató, además, que le tiene prohibido decir que es su madre y que a los vecinos debe decirles que ella es su sobrina. Posteriormente, se presentó la propia madre ante la De- fensoría, y admitió que ella no se encontraba en condicio- nes de cuidar y criar a su hija, porque tiene 4 hijos y no

le alcanza para cubrir los gastos, que prefería que la niña fuera llevada a la Argentina y que se quedara con su tía, la hermana del padre. Por otro lado, la niña manifestó su deseo de residir en

la Argentina con su tía L. M., junto a su familia.

Ante estas circunstancias, el 14-3-17, y por orden de la jueza, se dispone: “Como medida precautoria y de protec- ción social y seguridad se ordena su ingreso a un centro de acogimiento provisional de acuerdo a su problemática, en coordinación con la Unidad de Asistencia Social de

Gobernación”. Por ello, la niña es trasladada hasta la ciudad de Santa Cruz e ingresa a través del Programa de Asistencia Social

al Hogar “Casa Main” el 7 de abril por motivos de maltra-

to físico, permaneciendo allí institucionalizada. El relatado es el cuadro de situación al momento de interponerse el pedido de restitución internacional de la niña ante los tribunales de su residencia habitual, es decir, en Argentina.

III

Análisis del fallo

El presente es un caso argentino-boliviano y, en razón

de ello, corresponde la aplicación de la Convención Inte- ramericana sobre Restitución Internacional de Menores, adoptada en Montevideo, el 15-7-89, en oportunidad de la cuarta Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado (CIDIP IV). Dicho tratado entró en vigor el 4-11-94. La República Argentina lo ratificó el 15-2-01. Al presente, cuenta con

catorce Estados parte, entre ellos Bolivia, que la ratificó con fecha 10-8-98 (1) . Dado que a su vez ambos Estados son partes (Argen- tina desde el 1-6-91 y Bolivia desde el 1-10-16) del Con- venio de La Haya en la misma materia, es importante recordar que el art. 34 de la propia CIDIP IV establece que entre los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos que fueren parte de esta Convención

y de la Convención de La Haya del 25-10-80 sobre Aspec-

tos Civiles del Secuestro Internacional de Menores regirá

la CIDIP.

A la luz, entonces, de la Convención Interamericana se

resolvió el caso. Seguidamente, abordaremos los aspectos

más importantes del fallo.

1. La legitimación activa

El art. 5º de la CIDIP IV establece que podrán instaurar

el procedimiento de restitución de menores, en ejercicio

del derecho de custodia o de otro similar, las personas e

instituciones designadas en el art. 4º. Es decir, los padres, tutores o guardadores, o cualquier institución que ejerciera efectivamente el derecho de custodia, en forma individual

o conjunta, inmediatamente antes de ocurrir el hecho, de

conformidad con la ley de la residencia habitual del menor.

En la amplia mayoría de los casos, son la madre o el pa- dre quienes reclaman la restitución de su hijo. Sin embar-

go, en esta oportunidad, se presenta una situación singular. Tal como mencionamos, la niña no fue reconocida por

el padre biológico, por encontrarse indocumentado, cir-

cunstancia que nunca se revirtió, fue entonces reconocida por su abuelo paterno. Por otro lado, la progenitora nunca cuidó de la niña, ya que esta reside en Bolivia y el cuidado de A. siempre fue ejercido por la abuela paterna, hasta el momento de su fallecimiento. Ante esta situación, su tía paterna, L. M., se presentó cuantas veces se le ha requerido e insistentemente reclama que su sobrina regrese a Argentina. Expresa que “desea que la pequeña viva con ella; que apenas ella se enteró del problema que había tenido A. inmediatamente viajó a

(1) Puede consultarse el estado actual de la CIDIP IV en http:// www.oas.org/juridico/spanish/firmas/b-53.html [12-5-18].

Santa Cruz para saber qué era lo que estaba sucediendo, pero que no pudo tener comunicación ni contacto con ella porque le indicaron que a la misma le estaban haciendo evaluaciones psicológicas y que por esa razón no podía verla, informándole que no podían entregarla porque todo estaba en manos de un juzgado y que el caso era realmente

complicado porque se trataba de una violación, malos tra- tos y abandono de persona. Frente a esta situación, solicitó medidas restrictivas en resguardo de su sobrina”. Todas estas particularidades presentes en el caso moti- varon que fuera el Asesor de Menores Nº 1 quien solicita-

ra la restitución internacional de la niña a nuestro país. En efecto, los asesores de incapaces tienen la función

de intervenir en forma complementaria en todo asunto ju- dicial que afecte los derechos, intereses o bienes de sus asistidos (art. 103, cód. civil y comercial y art. 56, inc. 1º,

y 10, Ley orgánica de Ministerio Público Fiscal de la Pro- vincia de Salta 7328). En particular, estos funcionarios deben promover o in- tervenir en forma principal cuando los derechos de sus asistidos estén comprometidos y exista inacción de sus

representantes; cuando el objeto del proceso sea exigir el cumplimiento de los deberes a cargo de los representantes

o apoyos; cuando carecieran de representante o apoyo y

fuera necesario proveer a la representación o sistema de apoyos y salvaguardas para el ejercicio de su capacidad jurídica (arts. 103, cód. civil y comercial y 56, incs. 2º y 3º, ley 7328). Por lo expuesto, advertimos que el Asesor de Menores cumplió acabadamente su función al peticionar la restitu- ción de la niña a la República Argentina.

2. La jurisdicción internacional

La Convención Interamericana sobre Restitución Inter- nacional de Menores (CIDIP IV), a diferencia del Con- venio de La Haya de 1980 (2) , otorga competencia para

(2) En el marco de la Convención de La Haya de 1980, una vez pro- ducido el traslado o retención del niño, serán las autoridades judiciales del Estado en que se encuentre, el Estado de refugio, las que decidirán acerca de su restitución al Estado de su residencia habitual. El Estado extranjero aplicará su legislación y procedimientos y serán sus autorida- des las que en última instancia decidirán sobre el destino del niño.

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3

177) es que se corre vista la Sra. Fiscal Civil quien a fs. 186/187 se expide en los siguientes términos:

Dra. Rosa Vélez Román (Fiscal Civil, Comercial y La- boral):

“ Atento a la vista conferida a fs. 185 a este Minis-

terio fiscal a fin de que se expida respecto de la situación

jurídica de la niña M. Y. A., acogida en casa Main, de San- ta Cruz, del Estado Plurinacional de Bolivia esta Fiscalía, como medida de protección; estima pertinente se haga lu- gar a la solicitud de restitución internacional de la misma

a fin de que retorne a su residencia habitual en Argentina,

Es por todo ello que esta Fiscalía esti-

ma se encuentran acreditados los extremos exigidos por la Convención Interamericana sobre Restitución Internacio- nal de Menores, en cuanto a residencia habitual (Art. 1), habiendo sido retenida la niña por su madre más allá del plazo estipulado para su permanencia fuera del país (Art. 1), siendo que la niña Y. A. M. se encuentra dentro de la edad estipulada (Art. 2), que su restitución es solicitada por quienes se encuentran legitimadas para hacerlo (Arts. 3, 4 y 5) encontrándose interviniendo tanto estos estrados como la Secretaría de la Niñez y de la Familia, ambas autoridades competentes en el caso (Art. 6), hallándose vigente el plazo establecido para el pedido de restitución,

su país de origen

dadas las condiciones y viéndose ello debidamente justi- ficado a partir de las constancias obrantes en autos, por lo que entiende resulta pertinente tenga lugar el procedimien- to establecido por dicha Convención en sus Arts. 8 y 9, y demás recaudos legales necesarios a fin de que se proceda

a obtener rápido regreso de M. Y. A., DNI Nº, a este país

bajo la guarda de la Sra. L. S. M. D.N.I. Nº

XIII) A fs. 188, cumplidas etapas procesales previas;

se llamó AUTOS para sentencia, providencia consentida

y firme. Y:

”.

Considerando

I) Que con las Partidas de Nacimiento obrantes a fs. 32 y 66 se tiene acreditado que la niña Y. A. M., D.N.I. Nº…, na- cida el 17 de Septiembre de 2006, en Prof. Salvador Mazza, Dpto. San Martín, Pcia. de Salta es hija de M. A. S., y de H. O. M. y hermana por línea paterna de L. S. M., D.N.I. Nº

II) Que resulta necesario hacer una breve reseña de la vida de A. La niña vivió desde muy pequeña junto con su abuela paterna, Sra. F. M. Que si bien la niña fue reco-

nocida por el Sr. H. O. M. conforme surge de Partida de nacimiento obrante a fs. 32 de autos, la misma es hija bio- lógica del Sr. H. M. M., conforme lo expresara L. M. en

Acta de audiencia de fs. 40: “

en su momento porque no tenía documento

Que la pequeña concurrió a la escuela de Barrio La Pla- ya, cursaba 4º grado, todo conforme boletines de calificacio- nes obrantes a fs. 43/47 que dan cuenta que la pequeña vivió de manera habitual y permanente en la localidad de Agua- ray, constituyendo la ciudad de Aguaray su centro de vida. Que cuando la abuela de A. fallece su progenitora se presenta por ante el domicilio de la pequeña –aclarando que la madre vive en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia–. Es así que se presenta y dice que viene a buscar

a la niña, para llevarla de paseo por el término de 90 días.

Esta salida hacia el país vecino se formalizó mediante au- torización otorgada por el padre reconociente Sr. M., a través del Juez de Paz (fs. 177). Ya una vez en Bolivia, y en fecha de 10 de Marzo de 2017 conforme surge del informe social obrante a fs. 23/24, se toma conocimiento que la niña llegó por ante las oficinas

de la Policía porque la madre la había botado de la casa. La misma fue entrevistada por la Lic. G. H. B., Trabajadora Social de la Defensoría de la Niñez y de la Adolescencia,

a la que le relató la situación que estaba viviendo y cuál

había sido la razón por la que se fue de la casa donde vivía con su madre. Expresando que su madre no le daba cariño, que la misma la trataba como si fuera la empleada de la casa, forzándola a realizar tareas domésticas e incluso era quien se encargaba del cuidado de sus hermanitos, mientras la madre trabajaba, y que ninguno de sus hermanitos iba a la escuela. Que le tiene prohibido decir que es su madre y que a los vecinos debe decirles que ella es su sobrina. Que en fecha 5 de Marzo de 2017, al encontrarse sola en la calle, y con ayuda de una vecina, la pequeña se dirige a la policía donde manifiesta su problemática familiar. A posteriori se presenta la madre por ante la Defensoría manifestando que ella no se encuentra en condiciones de cuidar y criar a su hija, porque tiene 4 hijos y no le alcanza

Que no pudo reconocerla

FONDO EDITORIAL

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FONDO EDITORIAL María Elisa Petrelli ( coordinadora ) Manual de derecho de familia ISBN 978-987-3790-51-5 456
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María Elisa Petrelli

(coordinadora )

Manual de derecho de familia

ISBN 978-987-3790-51-5 456 páginas

Venta telefónica: (11) 4371-2004 Compra online: ventas@elderecho.com.ar www.elderecho.com.ar

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para cubrir los gastos, que prefiere que la niña sea llevada a

la Argentina y que se quede con su tía, la hermana del padre. La niña expresó que quiere irse a Argentina a vivir con su

tía L. M. junto a su familia. Que fue en estas circunstancias que conforme surge de fs. 29 el día 14 de Marzo de 2017

y por orden de la Dra. Maribel Ayala Perrogon se ordena

Como medida precautoria y de protección social y

seguridad se ordena su ingreso a un centro de acogimiento provisional de acuerdo a su problemática, en coordinación con la Unidad de asistencia Social de Gobernación Es por todo ello que la niña es trasladada hasta la ciu- dad de Santa Cruz ingresando a través del Programa de Asistencia Social al Hogar “Casa Main” el día 07 de abril de 2017 por motivos de maltrato físico, permaneciendo institucionalizada hasta el día de la fecha.

III) Preciso es destacar que se dio intervención a la Au-

que: “

toridad Central, quien colaboró arduamente en las comuni- caciones que mantuvimos con el Juzgado de Menores de la República de Bolivia. Es así que Cancillería dio interven- ción al Consulado de Argentina en Santa Cruz de la Sierra,

a fin de que el Sr. Cónsul Adjunto Diego Mariano Milanesi

entender en la restitución a las autoridades judiciales o administrativas del Estado de residencia habitual del niño al momento del traslado o retención. Para atribuir compe- tencia se tiene en cuenta la mayor cercanía del progenitor desplazado con las autoridades encargadas de dirimir la cuestión y el hecho de que sean las autoridades del Estado afectado las encargadas de decidir la restitución o no del niño trasladado o retenido indebidamente. Asimismo, la Convención otorga jurisdicción, a opción del actor y en casos de urgencia, a las autoridades del Es- tado de refugio o a las del Estado donde se hubiere produ- cido el hecho que motivó el reclamo (art. 6º). En referencia a las autoridades del lugar de residencia habitual del niño, se ha sostenido que “resulta evidente que estas autoridades son las accesibles a los reclaman- tes; además pertenecen a la sociedad más afectada por el abrupto desarraigo del menor y están en mejor situación para conocer el caso planteado” (3) . Asimismo, se ha dicho que son las que mejor pueden informarse de la situación del menor y tomar las medidas más adecuadas a sus inte- reses, por lo cual es conveniente que la autoridad que se encarga de la guarda del menor sea la misma del país don-

Al respecto, ha destacado prestigiosa doctrina: “En este procedi- miento, la decisión final sobre el reintegro del niño queda en manos de la autoridad competente del Estado de refugio. Esta autoridad, antes de emitir una orden de restitución, puede pedir que el demandante obtenga de las autoridades del Estado de la residencia habitual del niño una de- cisión o una certificación relativa al carácter ilícito del traslado o de la retención del menor en el sentido del art. 3º de la Convención (situación contemplada en el art. 15º). Aun en la hipótesis de que el juez de la re- sidencia habitual expida esta decisión o este certificado, ello contribuye al conocimiento sobre el carácter ilícito de la conducta desde la óptica de ese ordenamiento jurídico pero no desnaturaliza la competencia de la autoridad judicial del Estado donde el niño se encuentra. Sobre esta autoridad recae la responsabilidad de la última palabra en la definición de conceptos determinantes, tales como ‘grave riesgo de exposición a un peligro físico o psíquico’ o ‘interés superior del niño’”. Cfr. najurIeta, maría s., Restitución internacional de menores, en Hacia una armoniza- ción del derecho de familia en el Mercosur y países asociados, Cecilia Grosman (dir.), Buenos Aires, LexisNexis, 2007, pág. 412. (3) santos BeLandro, ruBén, Minoridad y ancianidad en el mundo actual: un estudio desde el derecho internacional privado comparado. El testamento vital, Asociación de Escribanos del Uruguay, Montevideo, 2007, pág. 218.

de se encuentra el interesado, es oportuno aplicar al menor la ley que rige en el medio social donde reside (4) . Similar criterio sigue el Convenio Bilateral Argentino- Uruguayo sobre Protección Internacional de Menores: “En este procedimiento de cooperación bilateral, entre jueces de dos países que tienen una tradición común de asistencia jurisdiccional, el juez del Estado donde el niño se encuen- tra acompaña la decisión del juez competente de la resi- dencia habitual, que es la autoridad dotada de la palabra final en materia de restitución” (5) . Es entonces, en virtud de la residencia habitual en Ar- gentina, que la justicia salteña se declara competente pa- ra decidir sobre la restitución internacional de la niña, y, en consecuencia, es nuestro país el Estado requirente y Bolivia el Estado requerido entre quienes se entablan los instrumentos de cooperación internacional inherentes a un caso como el que analizamos.

3. La procedencia de la restitución

Recordemos que el pedido de restitución procede siem- pre que 1) exista un derecho de custodia atribuido de con- formidad con la ley de residencia del menor; 2) ese de- recho de custodia haya sido ejercido de manera efectiva al momento del traslado o la retención del menor; 3) el menor tenga la residencia habitual en el Estado requirente de la restitución, y 4) el traslado o retención sean ilícitos por violar un derecho de custodia atribuido según la ley de residencia del menor. En efecto, el art. 4º de la CIDIP IV dispone que “se considera ilegal el traslado o la retención de un menor cuando se produzca en violación de los derechos que ejer- cían, individual o conjuntamente, los padres, tutores o guardadores, o cualquier institución, inmediatamente an- tes de ocurrir el hecho, de conformidad con la ley de la residencia habitual del menor”. Mientras que el traslado indebido o ilícito consiste en un desplazamiento del menor desde el Estado donde tie-

(4) castro-rIaL canosa, juan m., El Convenio de La Haya sobre protección de menores, en Anuario de derecho civil, Madrid, 1961, vol. 14, nº 4, págs. 851/874. (5) najurIeta, maría s., Restitución internacional…, cit., pág. 413.

ne su lugar de residencia habitual a un Estado distinto, la retención se produce cuando el traslado es lícito, en la ge- neralidad de los casos, en ejercicio del derecho de visitas o comunicación, pero se transforma en ilícito ante la falta de retorno del niño una vez vencido el plazo convenido para su estadía en el extranjero. Las convenciones en la materia sientan como principio general la procedencia de la restitución inmediata de los menores desplazados o retenidos ilícitamente en cualquie- ra de los Estados contratantes, para lo cual deben darse los requisitos previstos (derecho de custodia atribuido de acuerdo a la residencia habitual del menor; derecho de custodia ejercido en forma efectiva en el momento del traslado o de la retención del menor) y que el menor no haya cumplido los 16 años. Pero además, para que la restitución sea viable, no de- ben concurrir las excepciones que taxativamente prevén las mismas convenciones: falta de ejercicio efectivo de los derechos de custodia o consentimiento del traslado o re- tención (art. 13, inc. a], del Convenio de La Haya y art. 11, inc. a], de la CIDIP IV); grave riesgo de que la restitución exponga al menor a peligro físico o psíquico, o a una situa- ción intolerable (art. 13, inc. b], del Convenio de La Haya;

art. 11, inc. b], de la CIDIP IV, que se limita a la existencia de un riesgo grave de que la restitución del menor pudiere exponerlo a un peligro físico o psíquico); oposición del menor que ha alcanzado un cierto grado de madurez a la restitución (art. 13, párr. 4º, del Convenio de La Haya y art. 11, última parte de la CIDIP IV); integración del me- nor al medio al que fuera llevado luego de vencido el plazo de un año del acto de traslado o retención sin haberse re- querido la restitución (art. 12, párr. 2º, del Convenio de La Haya y art. 14, última parte, de la CIDIP IV); y vulnera- ción de derechos humanos y libertades fundamentales (art. 20 del Convenio de La Haya y art. 25 de la CIDIP IV). En el caso bajo estudio, la jueza entendió que era nece- sario, en primer lugar, corroborar la residencia habitual de

la

niña Y. A. M. y, en segundo lugar, evaluar la ilicitud de

la

retención en Bolivia por parte de la progenitora.

Por residencia habitual, sostiene la magistrada, “enten- demos que es aquel [lugar] donde el niño/a, adolescente tiene su centro de vida. Lo que claramente surge tanto de

4

4 Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

pudiera con autorización expedida tanto por la suscripta como del Juez de Bolivia, mantener entrevista con la niña

y a su vez constatara la situación en la que la misma se en-

contraba. Todo ello permitió trabajar y abordar el caso de la manera más efectiva, rápida y expeditiva. Así también a tra- vés de la Dra. Lourdes Orsini de la Dirección de Argentinos en el Exterior Dirección General de Asuntos Consulares - Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto hemos podido superar diversos obstáculos a razón de la distancia y de la imposibilidad de recibir la correspondencia vía consular.

IV) Que conforme lo relatado es que corresponde abor- dar la situación desde dos aspectos a fin de realizar la pon- deración del requerimiento efectuado por el Sr. Asesor de Menores Nº 1 tendiente a verificar los alcances del pedido de restitución. En primer lugar es corroborar la residencia “habitual de la niña Y. A. M. y en segundo lugar eventual- mente si la retención en cabeza de la progenitora Sra. M. A. S., resultó ilegítima, y su permanencia en país extranje- ro también resulta ilegítima.

Es en este sentido que resulta fundamental destacar que

tanto la doctrina imperante y como la Convención Inter- nacional, son claras en cuanto a que el objetivo central de

toda autoridad, es procurar hacer prevalecer los derechos y garantías que todo niño goza, a fin de evitar que una deci- sión tan trascendental para la vida de una pequeña, como lo es cambiar su residencia al extranjero conllevando un cambio radical en sus costumbres, modo de vida, e incluso separación física de sus afectos, sea tomada por la fuerza, en forma intempestiva y de manera unilateral sin prepara- ción para la niña y más aún teniendo en cuenta que viajó junto con la progenitora, autorizada por tan solo por el plazo de 90 días. Plazo que al día de la fecha se encuentra ampliamente vencido sin que la pequeña haya regresado a su país de origen sumado a que producto de la grave dis- funcionalidad y abandono del ejercicio de la responsabili- dad parental produjo la institucionalización de la pequeña en un hogar de albergue en el país vecino de Bolivia. Frente a esta situación y dentro del marco de la Ley 25.358 “Convención Interamericana sobre Restitución In- ternacional de Menores” se busca que la restitución que se ordena se cumpla en tiempo propio, para no desvirtuar los objetivos limitados del procedimiento. El tiempo es fundamental en todos los asuntos humanos y lo es de ma- nera relevante en el desarrollo de los niños. Todos estos parámetros sumados al tiempo de que lleva la pequeña ins-

titucionalizada en un país que no es el propio, resultan no sólo injustos sino que también vulneran todos los derechos

y garantías constitucionales que tiene todo niño. Dicho todo esto y entrando al análisis del primer punto, cabe destacar que por residencia habitual entendemos que es aquella donde el niño/a, adolescente tiene su centro de vida. Lo que claramente surge tanto de los dichos de la pe- queña quien fuera escuchada por nuestro Cónsul de Santa Cruz, sino también de la prueba documental obrante en la causa. Sin perjuicio de dejar expresa constancia que de la Partida de Nacimiento de A. surge su domicilio legal cual es en la ciudad de Salvador Mazza –Pcia. de Salta, Repú- blica Argentina–. Del acta labrada por ante Asesoría de Menores se tiene que la tía manifestó que a A. la criaba su madre J. F. M., ergo se concluye que la educó en su domicilio habitual si- to en Aguaray hasta su fallecimiento. Así también del acta judicial labrada al padre reconociente surge que le otorgó autorización para viajar y que estaba anoticiado que efec- tivamente estaba institucionalizada la niña, que el cuidado de A. siempre fue ejercido por la abuela paterna, hasta el momento de su fallecimiento, en que radicalmente cambia toda su vida.

V) Respecto del segundo aspecto: “ilegalidad del tras- lado o retención”, cabe destacar que si bien la misma fue trasladada al país de Bolivia mediando autorización del otro progenitor, es decir, de conformidad a las normas mi- gratorias, dicha autorización lo fue solo por 90 días, re- sultando evidente que A. no fue reintegrada a su centro de vida en tiempo oportuno, debido a la conducta negligente

y abandónica de la progenitora, toda vez que la pequeña

ha sido institucionalizada desde el día 07 de Abril de 2017

por voluntad expresa de la Sra. M. Z.

Es de destacar que existen numerosas pruebas tendien-

tes a acreditar la situación jurídica en que se encuentra la niña A. que claramente demuestran la actitud de desinterés por la suerte de la pequeña. Conducta a todas luces repro- chable por parte de la progenitora en el ejercicio de la res- ponsabilidad parental. Abdicación por la cual se justifica acabadamente el reintegro de Y. A. a su país de origen. De los informes técnicos social y psicológico –obrante

a fs. 110/111; 115/116– dan cuenta que la pequeña si bien

se adaptó al hogar de buena manera, habiendo hecho amis- tad con sus compañeras y asimismo demostrando ser una persona tranquila, expresiva y colaboradora en todo lo que

se le solicita y que actualmente la misma está de oyente en

la Unidad Educativa la Misión de Jesús en 5to de primaria,

menciona que le gustaría irse a vivir con su tía L. en Argen-

tina. Así se expresó la Lic. Vera Vargas Paiz: “

denota rasgos de personalidad introvertida, insegura con sentimientos de inferioridad, lo que la predispone a ma- nifestar mayor grado de vulnerabilidad. También presenta sensación de vacío y abandono, siendo al parecer por el

fallecimiento de su abuela J. y por la separación con su familia de origen, refiriendo en su relato extrañarlo, en es- pecial a su tía L. M. Resalta desvalorización de las figuras paternas expresando rechazo hacia ambos progenitores”. Es necesario poner de relieve que si bien el grupo fami- liar primario de la niña lo constituyen el padre, la madre

y los parientes solo en ausencia de los progenitores, es de

destacar que en relación al padre biológico el mismo nun- ca reconoció a la pequeña por encontrarse el mismo indo- cumentado, situación esta que nunca se revirtió, siendo la

pequeña reconocida por su abuelo paterno quien expresa a

yo la reconocí como hija porque con mi mujer

que ya falleció la criamos a la chiquita

documentos, mi hijo no la quería reconocer, por eso la re-

la progenitora nunca cuidó de la niña, ya que

la misma reside en Bolivia y que el cuidado de A. siempre

fue ejercido por la abuela paterna, hasta el momento de su fallecimiento, en que radicalmente cambia. Es de advertir que la Sra. L. M. se ha presentado cuantas veces se le ha requerido e insistentemente reclama que su sobrina vuelva a nuestro país. Expresa que desea que la pequeña viva con ella. Que apenas ella se enteró del pro- blema que había tenido A., inmediatamente viajó a Santa Cruz para saber qué era lo que estaba sucediendo, pero que no pudo tener comunicación ni contacto con ella porque le indicaron que a la misma le estaban haciendo evaluaciones psicológicas y que por esa razón no podía verla, informán- dole que no podían entregarla porque todo estaba en manos de un juzgado y que el caso era realmente complicado por- que se trataba de una violación, malos tratos y abandono de persona (fs. 19). Todo esto generó en L. profunda angustia, por cuanto expresó que siempre cuidó a su sobrina con su madre y su hermana Y. Dejando aclarado que no mantiene contacto con su hermano y no quiere tenerlo, por lo que

solicita medidas restrictivas en resguardo de su sobrina.

la nenita no tenía

fs. 178 “

La niña A.

conocí yo

”,

VI) Es importante destacar que si bien de la numerosa prueba aportada a la presente causa lo es en copia simple

los dichos de la pequeña quien fuera escuchada por nues- tro Cónsul de Santa Cruz, sino también de la prueba do- cumental obrante en la causa: de la Partida de Nacimiento

de A., surge su domicilio legal en la ciudad de Salvador Mazza, Salta, República Argentina, en el acta labrada ante

la Asesoría de Menores, la tía manifestó que a A. la criaba

su madre J. F. M., en su domicilio sito en Aguaray hasta su fallecimiento; del acta judicial labrada al padre recono-

ciente surge que le otorgó autorización para viajar”. Seguidamente, y a la luz del mencionado marco conven-

cional, la jueza advirtió que se configuraba una retención ilícita. En efecto, si bien la madre contaba con autorización para salir del país por 90 días (traslado lícito), tal plazo se encontraba ampliamente vencido sin que la pequeña haya regresado a su país de origen (retención ilícita).

A ello es imperioso agregar que, producto de la grave

disfuncionalidad y abandono del ejercicio de la respon- sabilidad parental, se produjo la institucionalización de la

pequeña en un hogar de albergue en el país vecino desde

el 7-4-17.

dentro

del marco de la Ley 25.358 ‘Convención Interamerica- na sobre Restitución Internacional de Menores’ se busca que la restitución que se ordena se cumpla en tiempo pro- pio, para no desvirtuar los objetivos limitados del proce- dimiento. El tiempo es fundamental en todos los asuntos humanos y lo es de manera relevante en el desarrollo de

los niños. Todos estos parámetros sumados al tiempo de que lleva la pequeña institucionalizada en un país que no es el propio, resultan no solo injustos sino que también vulneran todos los derechos y garantías constitucionales que tiene todo niño” (6) .

(6) En sentido estricto, la ley 25.358 que menciona la jueza es simplemente la norma del Poder Legislativo que aprueba el texto de la CIDIP IV en los términos del art. 75, inc. 22, primera parte, para su posterior ratificación por el Poder Ejecutivo, paso sin el cual la conven- ción no nos obliga. Por ende, lo que corresponde aquí es aplicar la convención en sí misma.

Ante estas circunstancias, la jueza sostiene: “

Entonces, y de conformidad con las disposiciones que emergen de la Convención Interamericana, la jueza esti- ma que, a la luz de los elementos probatorios obrantes en la causa, no hay supuesto alguno que pueda justificar la negativa al pedido restitutorio. En efecto, la madre no opuso ninguna de las excepciones previstas por las normas convencionales. Por todo ello, la magistrada resuelve ordenar el rein- tegro de la niña Y. A. M. a la República Argentina en el plazo más breve y de la manera más conveniente al interés superior de la niña, haciendo saber a las autoridades del Estado Plurinacional de Bolivia que deberán extender, en caso de ser requerida, la documentación necesaria para la salida del país de la menor de edad.

A los fines de hacer efectiva la orden de restitución,

se dispone que la tía paterna L. S. M. deberá presen- tarse ante el Estado Plurinacional de Bolivia y ante las autoridades competentes para dar cumplimiento con la restitución dispuesta, retirando a la niña del Hogar de Ni- ños “Casa Main”, debiendo comunicar al tribunal su arri- bo al país para el debido control y seguimiento por parte de la Secretaría de la Niñez y de la Familia, con quien deberá coordinar la modalidad y el traslado de la niña Y. A. M.

4. La cuestión de fondo

En los casos de restitución internacional de niños, es dable insistir en la necesidad de deslindar, por un lado, la cuestión de fondo, es decir, el cuidado del niño y el régimen de comunicación (tradicionalmente, la llamada “tenencia” y el denominado “derecho de visitas”) y los cambios de régimen que pudieran solicitarse; y por otro lado, el pedido de restitución efectuado, ya sea ante las autoridades centrales como ante los tribunales judiciales. Todas las convenciones que se ocupan del tema tienen una finalidad clara y firme: la restitución del menor ilí- citamente trasladado o retenido al lugar de su residencia habitual.

En este sentido, según Opperti Badán, la acción resti- tutoria es autónoma por su objeto, en cuanto puede agotar- se con la propia restitución, evitando un abuso de derecho de una de las partes vinculada al menor y la innovación inconsulta del derecho de la otra parte; y específica por su perfil procesal, ya que participa de la naturaleza del recur- so de no innovar, aunque en referencia a las partes y no al juez. Si bien participa del género cautelar, en cuanto pro- tege un derecho violado o afectado, difiere de la especie “medida cautelar”, en un sentido estricto, porque no está previsto para asegurar un cierto resultado, ni para impedir que este sea ilusorio (7) . En igual sentido, Rubén Santos Belandro sostiene:

“El proceso de restitución de menores es un proceso autó- nomo de carácter sumario diseñado con la única finalidad de devolver al menor al entorno natural” (8) . En otros términos, la finalidad es “el pronto retorno del menor al Estado en el cual tiene su residencia habitual; pa-

ra lo cual se califica al traslado o la retención indebida por

la violación de los derechos de guarda y de custodia. Tam-

bién tienen por fin resguardar las relaciones familiares, en consecuencia, son sus objetivos el bienestar del menor, y

el derecho de visita considerando que la sustracción es una

acción contraria a su bienestar” (9) . Sin embargo, y sin perjuicio del objetivo central de los convenios en materia de restitución, “cabe hacer hincapié en que lo resuelto no constituye impedimento para que, por la vía procesal pertinente, los padres puedan discutir la tenencia de la menor, desde que la propia Convención pre-

(7) operttI Badán, dIdIer, Secuestro y restitución de menores, Do- cumento de antecedentes del Proyecto de Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de Menores elaborado por el Comité Jurídico Interamericano. Preparado por la Secretaria General. CIDIP IV. OEA/Sec-K/XXI.4.CIDIP-IV/Doc.4/88. 14-6-88, pág. 8 y sigs. (8) santos BeLandro, ruBén, Minoridad y ancianidad en el mundo actual…, cit., pág. 213. (9) BIocca, steLLa m., Derecho internacional privado. Un nuevo en- foque, Buenos Aires, Lajouane, 2004, t. 1, pág. 339.

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

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debido a la imposibilidad de obtenerla de manera más rápi- da, por ello es que teniendo en cuenta el Principio en mate- ria de familia cual es el de la tutela judicial efectiva, optar por realizar llamadas telefónicas con el Juzgado intervi- niente en el abrigo de Y. A. Es así que ambos Estados –Ar- gentina - Bolivia partes adherentes del Convenio Interame- ricano sobre Restitución de Menores– pudimos establecer comunicaciones directas y de cooperación fluida y prueba de ello son las numerosas llamadas telefónicas y que certi- fican la veracidad de dichos instrumentos. Todo ello en vir- tud de normas internacionales que regulan el cumplimiento de tales medidas, para la obtención de soluciones radicales que faciliten la pronta restitución de la niña Y. A. por medio de principios rectores de cooperación jurídica internacional. La Convención reconoce derechos en beneficio de los infantes, les impone a los Estados partes una concreta obligación de protección en beneficio de los niños, es por ello que el reclamo restitutorio tiene como finalidad resta- blecer el equilibrio roto por quien ha contribuido a produ- cir un desarraigo abrupto e ilegítimo de la niña respecto del ámbito social donde se desarrolló y realizó su primera formación, limitando su finalidad a restablecer la situa- ción de la niña turbada por el traslado a un país extraño, mediante el retorno inmediato de la niña desplazada a su lugar de residencia habitual. El pedido de restitución articulado en autos encuentra sustento legal en la Convención Interamericana sobre Res- titución Internacional de Menores (CIDIP IV, Montevideo, 1989), normativa que fue ratificada en nuestro país por Ley 25.358 y se encuentra vigente a partir de l de Noviem- bre del año 2000, la que en su Art. 1 establece que: “ tiene por objeto asegurar la pronta restitución de menores que tengan residencia habitual en uno de los Estados par-

tes y que hayan sido trasladados ilegalmente

sido trasladados legalmente hubieran sido retenidos ile-

situación planteada en autos, toda vez que la

o habiendo

galmente

pequeña Y. salió de nuestra jurisdicción con autorización y consentimiento por parte del Padre reconociente, no obs- tante y ante el abandono por parte de la progenitora, queda configurada la retención ilegítima de la niña, agravado por su situación de institucionalización. Es por ello que el marco que debe inspirar al juzgador para resolver los conflictos planteados en torno a la resti- tución de los menores impone un juicio crítico, estricto y riguroso. En función de tales postulados y de conformidad con las disposiciones que emergen de la Convención In- teramericana, estimo que a la luz de los elementos pro-

batorios obrantes en la causa no hay supuesto alguno que pueda justificar la negativa al pedido restitutorio. Todo ello sumado a que luego de un abordaje a través del equipo técnico interdisciplinario del Poder Judicial respecto de

la idoneidad de la tía Sra. L. S. M. surge que la misma se

encuentra en condiciones para el cuidado y protección de A. (psicológico fs. 57/58); (informe social fs. 73/74). Y es por ello que he considerado conveniente otorgarle la guar-

da provisoria conforme resolución obrante a fs. 172/173. Todo ello en función de los requerimientos formulados por el Sr. Juez Subrogante Dr. René Blanco León a cargo del Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia y Sentencias (Monteros) quien se expidió en el sentido que un familiar de la niña (abuelo o tías) se apersone acreditando su fi- liación y se someta ante el equipo técnico del Juzgado e informe social de su entorno familiar de la Argentina para solicitar la reintegración familiar de la niña. Es decir que con estos requisitos se efectivizaría la restitución de A. a nuestro país. Y habiéndose realizado todo lo sugerido por el Sr. Magistrado es que nada obsta a que se proceda a la Restitución Internacional de M. Y. A. No obstante cabe aclarar que sin dudas entendemos que

la niña requiere de una imprescindible y enérgica conten-

ción familiar y precisamente es la tía Sra. L. S. M. quien puede cumplir esta contención. Nadie más apropiado que la tía biológica, por cuanto es la persona más importante en su vida, no sólo por su edad (10 años), sino que la ni- ña va a requerir un fuerte sostenimiento debido al tiempo de institucionalización que lleva en un país que no es el propio. Estos factores de persistir, podrían ocasionarle un daño personal definitivo en sus cortos 10 años de edad, tal como lo manifestaron las peritos de aquel país.

VII) Como corolario, debo acotar que se ha dado la debida intervención al Órgano administrativo local Secre-

taría de la Niñez y la Familia a fin de que emita el corres- pondiente acto administrativo, y en virtud de ello es que emitió resolución Nº 340/17 de fecha 21 de Noviembre de 2017, en la cual resuelve disponer la aplicación de la medida excepcional prevista en el art. 16 de la Ley Pcial. Nº 7970 y en concordancia a lo dispuesto por los arts. 7

y 41 inc. a de la Ley 26.061. Esto es que la niña deberá

permanecer provisoriamente por ante el domicilio de la tía paterna Sra. L. S. M. por el término de 90 días contados

de Salta. Así también se comunicó a Dirección de Argen- tinos en el Exterior del Ministerio Nacional de Relaciones Exteriores y Culto (fs. 164/167). Actuaciones que tramitan por ante este mismo Juzgado bajo Expte. Nº 46007/17 ca-

ratulado: Secretaría de la Niñez y de la Familia - Y. A. M.

c/ M., M. y S., M. A. s/ Control de Legalidad.

VIII) Por todo ello y surgiendo del examen que antecede

que la viabilidad del pedido restitutorio se sustenta en las disposiciones del Art. 1 de la Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de Menores (CIDIP IV) y en la inexistencia de los supuestos excepcionales de incon- veniencia y riesgo contemplados por el mentado Convenio Internacional, es que corresponde ordenar el Reintegro de

la niña Y. A. M. a la República Argentina, haciendo saber a

las autoridades del Estado Plurinacional de Bolivia que de- berán extender, en caso de ser requerida, la documentación

necesaria para la salida del país de la menor de edad.

Que por todo ello; oídos que fueron ambos Ministerios:

de Menores (fs. 154/155) y Fiscal (fs. 186/187) en dictá- menes favorables a esta resolución; normas legales citadas

y lo dispuesto por los arts. 1, 4, 5 ss. y cc. de Convención

Interamericana sobre Restitución de Menores, Ley 26.061, Ley 7970; los arts. 657, 706 ss. y cctes. del C.C.C. y art. 234 del C.P.C. y C.:

Fallo:

I) Hacer lugar a la Restitución Internacional de la niña Y.

, nacida 17 de Septiembre de 2006, en

la ciudad de Tartagal Pcia. de Salta, hija de H. O. M. D.N.I.

, reclamada por su tía pater-

quien deberá presentarse por ante el

Estado Plurinacional de Bolivia y ante las autoridades com- petentes para dar cumplimiento con la restitución dispuesta, retirando a la niña del Hogar de Niños Casa Main con do- micilio en calle debiendo comunicar al tribunal su arribo al país para el debido control y seguimiento por parte del Ór-

gano administrativo - Secretaría de la Niñez y de la Familia.

II) Hacer conocer la Resolución a la autoridad de apli-

cación, a cuyos efectos ofíciese.

III) Ordenar que la Restitución Internacional lo sea en

el plazo más breve y de la manera más conveniente al inte-

rés superior de la niña Y. A. M.

IV) Intimar a la Secretaría de la Niñez y Familia coor-

na L. S. M. D.N.I. Nº

A. M. - D.N.I. Nº

y de M. A. S. D.N.I. Nº

a

transitorios de la niña, mandando comunicar la presente

partir de su efectivización quien asumirá los cuidados

dinar con la Sra. L. S. M. la modalidad y el traslado de la niña Y. A. M.

resolución a Casa Main de la ciudad de Santa Cruz - Boli-

V)

Mandar se copie, registre, notifique. – Claudia V.

via a través del Consulado Boliviano ubicado en la ciudad

Yance.

vé que su ámbito queda limitado a la decisión de si medió traslado o retención ilegal, y ello no se extiende al derecho de fondo de la guarda o custodia del menor, materia prin- cipal que hace a las potestades del órgano con competen- cia en la esfera internacional” (10) . En definitiva, tal como sostiene Goicoechea, “la finali- dad es clara en cuanto a que no se procura decidir sobre la cuestión de tenencia que debe ser decidida por los jueces de la residencia habitual del menor; en otras palabras, no se procura discernir cuál es el padre más apto para convi- vir con el niño, ni implica cambiar la situación que tenía

el niño antes del traslado o retención ilícita. Tampoco se

busca sancionar al sustractor” (11) . En este sentido, el art. 15 de la Convención Interameri- cana dispone que la restitución del menor no implica pre-

juzgamiento sobre la determinación definitiva de su cus- todia o guarda. Seguidamente, el art. 16 establece que, después de haber sido informadas del traslado ilícito de

un menor o de su retención, las autoridades judiciales o administrativas del Estado parte donde el menor ha sido trasladado o donde está retenido no podrán decidir sobre

el fondo del derecho de guarda hasta que se demuestre que

no se reúnen las condiciones de la Convención para un retorno del menor o hasta que un período razonable haya transcurrido sin que haya sido presentada una solicitud de aplicación de esta Convención. En suma, tal como se pronuncian Dreyzin de Klor

y Uriondo de Martinoli con palabras esclarecedoras:

“Piénsese que el progenitor que sustrae o retiene ilícita- mente al menor, con frecuencia actúa con la esperanza

(10) “S. A. G. s/restitución internacional solicita restitución de la menor”, CS, 20-12-05. (11) goIcoechea, IgnacIo, Aspectos prácticos de la sustracción in- ternacional de menores, en Revista Interdisplinaria de Doctrina y Ju- risprudencia, nº 30. Derecho de Familia, Buenos Aires, LexisNexis, marzo-abril de 2005, pág. 67.

de obtener el acogimiento a sus pretensiones por los tri- bunales del país en el cual se radica. Es por ello que a la

cial, a los fines de determinar la idoneidad de la tía, Sra. L. M., y concluye que esta se encuentra en condiciones para

hora de establecer cuál es la ley aplicable y la jurisdicción que reúnen los requisitos para ser consideradas las más idóneas y las que brindan mayor certeza de protección al menor, debe tenerse presente que el objetivo en miras, es devolver el niño a quien ejerce y conserva su tenencia o guarda legal. Es en este sentido que señalamos la resti- tución internacional de menores como un procedimiento autónomo respecto del litigio de fondo” (12) . Ahora bien, en el caso que analizamos se configuran algunas particularidad que tornan muy compleja la distin- ción clara entre la restitución y la cuestión de fondo. En primer lugar, tenemos que advertir nuevamente que la justicia argentina se declaró con competencia para resolver

el

Ante ello, la jueza consideró conveniente otorgarle la guarda provisoria, en función de los requerimientos for- mulados por el juez subrogante a cargo del Juzgado Públi- co de la Niñez y Adolescencia y Sentencias (Monteros), quien se expidió en el sentido de que un familiar de la niña (abuelo o tías) se apersone acreditando su filiación y se someta ante el equipo técnico del Juzgado e informe social de su entorno familiar de la Argentina para solicitar la re- integración familiar de la niña. Agrega la magistrada al respecto que “la niña requiere de una imprescindible y enérgica contención familiar y precisamente es la tía Sra. L. S. M. quien puede cumplir

cuidado y protección de A.

IV

la

restitución por encontrarse precisamente la residencia ha-

esta contención. Nadie más apropiado que la tía biológica,

bitual de la niña en nuestro país. Y son también los tribuna- les nacionales los que tienen competencia en todo lo atinente

por cuanto es la persona más importante en su vida, no solo por su edad (10 años), sino que la niña va a requerir

a

la responsabilidad parental de la pequeña, tal como ordena

un fuerte sostenimiento debido al tiempo de instituciona-

el

art. 2639 del cód. civil y comercial de la Nación, que res-

lización que lleva en un país que no es el propio. Estos

ponde al criterio universalmente reconocido en el derecho comparado y en las fuentes internacionales sobre la materia. Por otro lado, resultaba imperiosa la atribución de la guarda provisoria a favor de la tía para que pudiera quedar al cuidado de la pequeña una vez restituida a Argentina. Esta medida era necesaria no solamente para resguardar el interés superior de la niña, sino que, además, era una

factores de persistir, podrían ocasionarle un daño personal definitivo en sus cortos 10 años de edad, tal como lo mani- festaron las peritos de aquel país”. Como vemos, indagar sobre cuestiones de fondo, aun- que tan solo sea a efectos de disponer una guarda a título provisorio, fue una medida absolutamente excepcional, en el marco de un proceso de restitución internacional de ni-

exigencia razonable de los tribunales bolivianos para hacer efectiva la orden de restitución proveniente de las autori- dades argentinas, y en concreto, entregar a la menor. En efecto, la sentencia deja constancia de la interven-

ños, a la vez que necesaria, ante las circunstancias extraor- dinarias configuradas en el caso.

ción del equipo técnico interdisciplinario del Poder Judi-

Cooperación jurídica internacional en materia de restitución internacional de niños

(12) dreyzIn de KLor, adrIana - urIondo de martInoLI, amaLIa, Sus-

tracción, restitución y tráfico internacional de menores (capítulo 16), en Derecho internacional privado de los Estados del Mercosur, Diego Fernández Arroyo (coord.), Buenos Aires, Zavalía, 2003, pág. 617.

Una vez más podemos apreciar la importancia de la coo- peración jurídica internacional para cumplir acabadamente con el debido resguardo del interés superior del niño.

6

6 Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

1. Las autoridades centrales

Efectivamente, en este caso, se dio intervención a la Autoridad Central, que manifiesta la jueza que “colaboró arduamente en las comunicaciones que el juzgado de Salta mantuvo con el Juzgado de Menores de la República de Bolivia. Es así que Cancillería dio intervención al Consu- lado de Argentina en Santa Cruz de la Sierra, a fin de que el Sr. Cónsul Adjunto pudiera con autorización expedida

tanto por la jueza salteña como del juez de Bolivia, mante- ner entrevista con la niña y a su vez constatara la situación en la que la misma se encontraba, así como superar diver- sos obstáculos a razón de la distancia y de la imposibilidad de recibir la correspondencia vía consular”. La sentencia destaca que “todo ello permitió trabajar y abordar el caso de la manera más efectiva, rápida y expe- ditiva”. Recuérdese que el art. 7º de la CIDIP IV dispone que cada Estado parte designará una autoridad central encar- gada del cumplimiento de las obligaciones que le esta- blece esta Convención, y comunicará dicha designación

a la Secretaría General de la Organización de los Estados

Americanos (13) . En efecto, las autoridades centrales tienen el deber de colaborar entre sí y promover la colaboración entre las au-

toridades competentes en sus respectivos Estados, con el fin de garantizar la restitución inmediata de los menores y para conseguir el resto de los objetivos del convenio. Deberán adoptar, en particular, ya sea directamente o a través de un intermediario, todas las medidas apropiadas que permitan: a) localizar al menor trasladado o retenido de manera ilícita; b) prevenir que el menor sufra mayores daños o que resulten perjudicadas las partes interesadas, para lo cual adoptarán o harán que se adopten medidas provisionales; c) garantizar la restitución voluntaria del

menor o facilitar una solución amigable; d) intercambiar información relativa a la situación social del menor, si se estima conveniente; e) facilitar información general sobre la legislación de su país relativa a la aplicación del conve- nio; f) incoar o facilitar la apertura de un procedimiento judicial o administrativo, con el objeto de conseguir la res- titución del menor y, en su caso, permitir que se regule o se ejerza de manera efectiva el derecho de visita; g) conceder

o facilitar, según el caso, la obtención de asistencia judi-

cial y jurídica, incluida la participación de un abogado; h) garantizar, desde el punto de vista administrativo, la resti- tución del menor sin peligro, si ello fuese necesario y apro- piado; i) mantenerse mutuamente informadas sobre la apli- cación del Convenio y eliminar, en la medida de lo posible, los obstáculos que puedan oponerse a dicha aplicación. Si la Autoridad Central que recibe una solicitud de res- titución tiene razones para creer que el menor se encuentra en otro Estado contratante, transmitirá la solicitud directa- mente y sin demora a la Autoridad Central de ese Estado contratante e informará a la Autoridad Central requirente o, en su caso, al solicitante. Por su parte, la Autoridad Central del Estado donde se encuentre el menor adoptará o hará que se adopten todas las medidas adecuadas tendentes a conseguir la restitución voluntaria del menor. En el caso de que no se conozca el paradero del niño, la Autoridad Central argentina dará intervención a Interpol, organismo encargado de la locali- zación de personas. Recordemos, por último, que la función de la Autoridad Central es exclusivamente administrativa e informativa, quedando reservada al poder judicial la decisión sobre la viabilidad o no del pedido de restitución.

2. Las comunicaciones judiciales directas

Por otro lado, de la sentencia se desprende la eficaz uti- lización de comunicaciones directas: “Es importante des- tacar que si bien de la numerosa prueba aportada a la pre- sente causa lo es en copia simple debido a la imposibilidad de obtenerla de manera más rápida. Por ello es que tenien- do en cuenta el Principio en materia de familia cual es el de la tutela judicial efectiva, optar por realizar llamadas telefónicas con el Juzgado interviniente en el abrigo de Y. A. Es así que ambos Estados, Argentina y Bolivia, partes adherente del Convenio Interamericano sobre Restitución de menores pudimos establecer comunicaciones directas

(13) La República Argentina ha designado Autoridad Central de aplicación del Convenio de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores y de la Convención Interame- ricana sobre Restitución Internacional de Menores a la Dirección de Asistencia Jurídica Internacional –Dirección General de Asuntos Jurídi- cos– del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

y de cooperación fluida y prueba de ello son las numero-

sas llamadas telefónicas y que certifican la veracidad de dichos instrumentos. Todo ello en virtud de normas inter- nacionales que regulan el cumplimiento de tales medidas, para la obtención de soluciones radicales que faciliten la pronta restitución de la niña Y. A. por medio de principios rectores de cooperación jurídica internacional”. Las comunicaciones directas precisamente se han em- pezado a utilizar, en particular, en materia de restitución internacional de niños. Con el fin de proveer transparencia, certeza y previ- sibilidad a las comunicaciones, tanto para los dos jueces involucrados como para las partes y sus representantes, en 2013, la Oficina Permanente de la Conferencia de La Haya publicó el folleto “Comunicaciones judiciales direc- tas - Lineamientos emergentes, relativos al desarrollo de la Red Internacional de Jueces de La Haya y Principios Ge- nerales sobre Comunicaciones Judiciales, que comprende las salvaguardias comúnmente aceptadas para las Comu- nicaciones Judiciales Directas en casos específicos, en el contexto de la Red Internacional de Jueces de La Haya”. De acuerdo a estos lineamientos, se deben respetar los estándares y salvaguardias procesales del foro, y en parti- cular:

- Todo juez que intervenga en una comunicación judi-

cial directa debe respetar las leyes de su jurisdicción.

- Al momento de establecer la comunicación, cada juez

que conoce del caso deberá mantener la independencia para arribar a su propia decisión en el asunto en cuestión.

- Las comunicaciones no deben comprometer la inde-

pendencia del juez que conoce del caso para llegar a su

propia decisión en el asunto en cuestión.

- En los Estados contratantes donde se practican las co-

municaciones judiciales directas, las siguientes son salva-

guardias procesales comúnmente aceptadas: excepto en circunstancias especiales, las partes deben ser notificadas de la naturaleza de la comunicación propuesta; debe lle- varse un registro de las comunicaciones y ponerse a dispo- sición de las partes; todas las conclusiones a que se arribe deben plasmarse por escrito; las partes o sus representan- tes deben tener la oportunidad de estar presentes en de- terminados casos, por ejemplo, a través de conferencias telefónicas.

- Nada en estas salvaguardias comúnmente aceptadas

impide al juez que entienda en el caso seguir sus reglas de derecho interno o prácticas que le den mayor libertad. Por su parte, la función de los jueces de la Red de La

Haya consiste en recibir, y en caso necesario encauzar, las comunicaciones judiciales entrantes, e iniciar o facilitar similares comunicaciones judiciales salientes. El juez de la Red de La Haya podrá ser el mismo juez implicado en

la comunicación o quien facilite la comunicación entre los

jueces que conozcan del caso específico. A su turno, el art. 2612 del cód. civil y comercial de la Nación admite expresamente su utilización: “Sin perjuicio de las obligaciones asumidas por convenciones internacio- nales, las comunicaciones dirigidas a autoridades extranje- ras deben hacerse mediante exhorto. Cuando la situación lo requiera, los jueces argentinos están facultados para es- tablecer comunicaciones directas con jueces extranjeros que acepten la práctica, en tanto se respeten las garantías del debido proceso”. En consecuencia, los jueces argentinos están facultados para establecer comunicación con los jueces del Estado de la residencia habitual del menor, ya sea directamente o mediante la actuación de los jueces de enlace designados por cada uno de estos Estados (14) . Nieve Rubaja se expresa al respecto de las ventajas del empleo de estas comunicaciones: “Será muy prove- choso recurrir a la figura de las comunicaciones judiciales directas entre las autoridades de los Estados requirente y requerido puesto que incrementarán la seguridad y previ-

sibilidad del escenario posterior a la restitución; asimismo, posibilitarán el intercambio de información pertinente res- pecto de las medidas que podrían tomarse una vez efec- tuado el regreso, tanto respecto del cuidado del niño, de

la protección de su integridad o su salud, como de la asis-

tencia a sus progenitores y de las garantías en relación al contacto con el padre sustractor, entre otros –de este modo se podrán coordinar ‘órdenes espejo’, que son aquellas dictadas por los tribunales del Estado requirente en forma

(14) Existen actualmente distintas redes de jueces de enlace creadas por la comunidad jurídica internacional, entre ellas, la Red Internacio- nal de Jueces de La Haya, IberRED en América Latina, la Red Judicial Europea en materia civil y mercantil.

idéntica o similar a una orden dictada en el Estado requeri- do tendiente a la protección del niño a restituir, u ‘órdenes de puerto seguro’, que son las que intentan asegurar cier- tas condiciones al arribo de las partes en el Estado requi- rente, entre otras” (15) .

V

Reflexiones finales

Sin perjuicio de las particularidades que presenta el fa- llo y que hemos destacado en este comentario, insistimos nuevamente en el significativo papel que desempeña la

cooperación jurídica internacional para la solución eficaz

y expedita de los casos multinacionales y, en especial, de

aquellos en los que está en juego el interés superior de los niños, como sucede en la restitución internacional de menores. En efecto, tal como se ha podido apreciar, la coopera-

ción entre las autoridades centrales y los jueces argentinos

y bolivianos no solo permitió el reintegro de la niña ilíci-

tamente retenida en Bolivia –por parte de su progenitora que nunca había ejercido efectivamente la responsabilidad parental– a nuestro país, sino que, además, contribuyó al retorno seguro de la pequeña. Nuestro Código Civil y Comercial de la Nación en el art. 2642 dispone, de hecho, que el juez competente que decide la restitución de una persona menor de edad debe supervisar el regreso seguro del niño, niña o adolescente, ello sin perjuicio de promover las soluciones que conduz- can al cumplimiento voluntario de la decisión. En este caso, la situación en la que estaba la niña, ante la desatención de sus progenitores y tras el fallecimiento de su abuela, motivó la necesidad de disponer una guar- da provisoria a favor de la tía paterna para resguardar los derechos fundamentales de la menor una vez que se re- integrara a su centro de vida. Así lo consideró la justicia argentina, y así también lo requirió la autoridad judicial boliviana antes de instrumentar la orden de restitución. La utilización de las comunicaciones directas para lle- gar a esta solución es destacable y es un buen ejemplo que debería arraigarse en la jurisprudencia argentina. En efecto, los asuntos sujetos a comunicaciones judicia- les directas pueden ser muy variados, entre ellos destacan los siguientes: prever una audiencia en la jurisdicción ex- tranjera para dictar órdenes provisorias (alimentos, me- didas de protección) o para garantizar la posibilidad de realizar una audiencia sumaria; establecer si hay medidas de protección disponibles para el niño o para el otro proge- nitor en el Estado al cual el niño deba ser restituido, y, en caso afirmativo, asegurar que esas medidas de protección disponibles sean puestas en práctica en ese Estado antes de

que se ordene una restitución; establecer si el tribunal ex- tranjero puede aceptar y hacer ejecutar compromisos ofre- cidos por las partes en la jurisdicción de origen; establecer

si el tribunal extranjero puede emitir una decisión espejo;

confirmar si el tribunal extranjero ha dictado una decisión; verificar si el tribunal extranjero ha constatado la existen- cia de violencia doméstica; verificar si sería pertinente la realización de una transferencia de competencia (16) . Celebramos cada caso en que las comunicaciones ju- diciales directas se emplean y auspiciamos su generaliza- ción siempre que sean necesarias en beneficio de la sim- plificación y aceleración del procedimiento, máxime en aquellos asuntos en los que el tiempo es particularmente valioso, como sucede en la restitución internacional de un niño trasladado o retenido ilícitamente en un país diferente del de su residencia habitual. El interés del menor está en juego y las comunicaciones directas se presentan como un mecanismo idóneo para su efectiva protección.

VOCES: DERECHO INTERNACIONAL - DERECHO INTER- NACIONAL PRIVADO - TRATADOS Y CONVENIOS - TRATADOS INTERNACIONALES - ESTADOS EX- TRANJEROS - FAMILIA - MENORES - JURISPRU- DENCIA - RESPONSABILIDAD PARENTAL

(15) ruBaja, nIeVe, comentario al art. 2642, en Código Civil y Co- mercial de la Nación comentado, Marisa Herrera, Gustavo Caramelo y Sebastián Picasso (dirs.), Sistema Argentino de Información Jurídica (INFOJUS), Buenos Aires, 2015, t. VI, pág. 403. (16) Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, Lineamientos emergentes, relativos al desarrollo de la Red Internacional de Jueces de La Haya y Principios Generales sobre Comunicaciones Judiciales, que comprende las salvaguardias comúnmente aceptadas para las Comunicaciones Judiciales Directas en casos específicos, en el contexto de la Red Internacional de Jueces de La Haya, 2013, dis- ponible en https://assets.hcch.net/docs/3b5e76ee-b983-4bd6-89cd- 680b678fcf37.pdf [12-5-18].

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018 7

7

Ciudad de Buenos Aires:

Transporte oneroso de pasajeros: causas por UBER. Proceso Judicial: Trámite: organi- zación en procesos colectivos. Recurso de

Inconstitucionalidad: Improcedencia:

ausencia de sentencia definitiva.

1

La decisión cuya revisión se pretende –que confirmó la de-

cisión del juez de primera instancia de organizar en dos sub- procesos colectivos el trámite de las causas en las cuales se cuestiona la actividad del transporte oneroso de pasajeros ofertado desde la aplicación llamada UBER– no es la defi- nitiva ni puede tenerse por equiparada a una de esa especie,

a

los efectos del recurso de inconstitucionalidad, pues aquel

pronunciamiento no puso fin al litigio ni impide su continua- ción sino que, por el contrario, dispone darle curso al proce- so. En este sentido se ha expresado el Tribunal al considerar insatisfecho el recaudo de dirigirse el recurso contra una sen- tencia definitiva cuando se encontraba en debate la legitima- ción activa reconocida en las instancias de mérito, también en el marco de un proceso cuyo objeto había sido calificado como colectivo (in re: “GCBA s/ queja por recurso de in- constitucionalidad denegado en ‘Di Teodoro, Juan Manuel c. GCBA s/amparo (art. 14 CCABA)’” (del voto de las doctoras Weinberg y Conde).

2

Los argumentos del sindicato recurrente tendientes a equi-

parar la decisión recurrida –que confirmó la decisión del juez de primera instancia de organizar en dos subprocesos colec- tivos el trámite de las causas en las cuales se cuestiona la ac- tividad del transporte oneroso de pasajeros ofertado desde la aplicación llamada UBER– a una sentencia definitiva resul-

tan inadecuados a tal fin, pues se trata de planteos meramente conjeturales, cuya invocación resulta insuficiente para justifi- car la configuración de agravios de difícil o imposible repara- ción ulterior (del voto de las doctoras Weinberg y Conde).

3

No se registran en la especie circunstancias excepcionales

–por extremas– que ameriten la equiparación de la decisión cuestionada –que confirmó la decisión del juez de primera instancia de organizar en dos subprocesos colectivos el trá- mite de las causas en las cuales se cuestiona la actividad del transporte oneroso de pasajeros ofertado desde la aplicación llamada UBER– a una definitiva, como en alguna ocasión lo hizo la Corte Suprema ante una decisión ordenatoria del cur- so de un proceso colectivo (Fallos: 337:1361). Ello es así, ya que las características de las pretensiones articuladas en este proceso y las consecuencias procesales de la sentencia que aquí se impugna no pueden considerarse análogas a las que tuvo en miras el máximo Tribunal federal para emitir aquel pronunciamiento, lo que descarta su aplicación en el sub lite (del voto de las doctoras Weinberg y Conde).

4

La decisión cuya revisión se pretende –que confirmó la de-

cisión del juez de primera instancia de organizar en dos sub- procesos colectivos el trámite de las causas en las cuales se cuestiona la actividad del transporte oneroso de pasajeros ofertado desde la aplicación llamada UBER– no es la definiti- va ni puede tenerse por equiparada a una de esa especie, a los efectos del recurso de inconstitucionalidad, ya que aquel pro- nunciamiento no puso fin al litigio ni impide su continuación sino que, por el contrario, dispone darle curso al proceso. En este sentido, se ha expresado el Tribunal al considerar insa- tisfecho el recaudo de dirigirse el recurso contra una senten- cia definitiva cuando se encontraba en debate la legitimación activa reconocida en las instancias de mérito, también en el marco de un proceso cuyo objeto había sido calificado como colectivo (in re: “GCBA s/ queja por recurso de inconstitucio- nalidad denegado en ‘Di Teodoro, Juan Manuel c/GCBA s/ amparo (art. 14 CCABA)’” (del voto de la doctora Ruiz).

5

La queja del sindicato actor por denegación del recurso de

inconstitucionalidad por él interpuesto debe ser rechazada, toda vez que la resolución de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario que se pretende resistir –aquella del 10-11-16, mediante la cual el a quo, en lo que aquí importa, rechazó los agravios contra la decisión del juez de grado que asignó carácter colectivo al proceso en el cual se cuestiona la actividad del transporte oneroso

de pasajeros ofertado desde la aplicación llamada UBER y estableció dos subprocesos– no es la sentencia definitiva a la que alude el art. 26 de la LPTSJ (conf. ley 5666), dado que no pone fin al juicio ni impide su continuación. Tanto más que el recurrente no ha demostrado que la sentencia bajo examen produzca al recurrente un gravamen de imposible, difícil o tardía reparación posterior, sino que solo ha hecho manifestaciones conjeturales, insuficientes a tal fin (del voto del doctor Casás). R.C.

59.803 – TSJ Ciudad Autónoma de Buenos Aires, marzo 21-2018. – Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal s/queja por recurso de inconstitucionalidad denegado en: Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal y otros c. GCBA y otros s/otras de- mandas contra autoridad administrativa.

Buenos Aires, 21 de marzo de 2018

Vistos: los autos indicados en el epígrafe; resulta:

1. Llegan estas actuaciones al Tribunal para resolver el

recurso de queja deducido por el Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal (en adelante, también: SPTCF) contra la sentencia de la Sala II de la Cámara de Apela- ciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario de- negatoria de su recurso de inconstitucionalidad (fs. 81/92 vuelta).

2. En autos, en cuanto es pertinente relatar, el SPTCF

inició acción de amparo contra el GCBA con el objeto de que cesara en lo que denunció como una arbitraria omi- sión a su deber de ejercer el poder de policía y evitar que sea prestado el servicio de transporte oneroso de pasajeros a través de la plataforma conocida como UBER. También requirió que se tomasen medidas conducentes a equilibrar las cargas públicas que recaen sobre todos quienes prestan el apuntado servicio o son propietarios de un vehículo au- tomotor destinado a ese fin. Sostuvo que el despliegue irrestricto del “sistema UBER” importa una afectación al derecho a trabajar y a la igualdad de los trabajadores afiliados a ese gremio y de los propietarios de licencias de taxi inscriptos en las cámaras empresarias respectivas (fs. 1/18 vuelta). Conforme surge de la sentencia cuya copia obra a fs. 20/27, el juez interviniente dispuso la acumulación de este amparo (expediente nº C3065-2016/0) con las actuacio- nes caratuladas “Sindicato de Conductores de Taxis de la Capital Federal c/ GCBA y otros s/ amparo”, expediente nº A3110-2016/0. Dispuso, asimismo, la readecuación del proceso en los términos del art. 6 de la ley nº 2145. Con posterioridad, la Cámara de Apelaciones ordenó que las citadas causas y los expedientes caratulados “Aso- ciación Protección Consumidores del Mercado Común del Sur - Proconsumer c/ GCBA y otros s/ acción me- ramente declarativa”, expediente nº C2410-2016/0, “Suá- rez, Alejandro Esteban c/ GCBA s/ amparo”, expediente nº A3318-2016/0 y “Travers, Jorge c/ GCBA s/ amparo”, expediente nº A2411-2016/0, tramiten ante el mismo juz- gado, con fundamento en que en todos ellos se cuestiona- ba la actividad del transporte oneroso de pasajeros oferta- do desde la aplicación llamada UBER.

3. Ante las circunstancias procesales apuntadas el juez

dispuso que el conjunto de causas identificadas en el punto precedente tramiten en dos subprocesos colectivos: uno, in- tegrado por los expedientes nº C3065-2016/0 y nº C3110- 2016/0 –colocando la representación a cargo del Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal, bajo la dirección letrada de Mónica Flora Rissotto–; y el otro compuesto por las actuaciones nº C2410-2016/0 y nº C2411-2016/0 –con la representación a cargo de “Proconsumer” y bajo la di- rección letrada de Matías F. Luchinsky–. En la misma resolución, excluyó a quienes integraban el frente actor de cada subproceso de la posibilidad de formular presentaciones en los expedientes que conforma- ban el otro grupo de causas –con excepción de planteos referidos a medidas cautelares–; y ordenó dar difusión a la existencia de las controversias mediante su publicación en el Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en un diario de mayor circulación de esa jurisdic- ción, a través de las emisoras de radiodifusión y televisión oficiales de la Ciudad, y del sistema de difusión judicial creado en la órbita del Consejo de la Magistratura local (fs. 20/27).

4. Contra ese pronunciamiento, el SPTCF interpuso re-

curso de apelación (fs. 29). Al expresar agravios sostuvo que no correspondía asignar carácter colectivo al proceso por no existir una causa fáctica común entre sus planteos y los efectuados por Jorge Travers en la acción de amparo por él iniciada; que el trámite que habrá de seguir el con- junto de expedientes dispuesto por la resolución de prime- ra instancia afectaba su derecho de defensa por implicar una dilación del juicio y permitir la continuidad de la pres- tación del servicio objetado; que no correspondía asignar a la Asociación Protección Consumidores del Mercado Co- mún del Sur (en adelante, “Proconsumer”) la calidad reco- nocida pues los primeros afectados negativamente por el despliegue de la plataforma UBER son los propios usua- rios de ese sistema. Manifestó también que la limitación de formular presentaciones así dispuesta lo perjudicaba en su derecho de defensa (fs. 30/37 vuelta). La Sala II rechazó la apelación en lo referido a la cali- ficación como colectivos de los procesos y la admitió en cuanto resistía la prohibición –dirigida a quienes integra- ban los frentes actores de cada grupo de causas– de for- mular presentaciones en el restante subproceso. A la vez, ordenó que se comunicara a la Corte Suprema de Justicia de la Nación la existencia, radicación y objeto del conjun- to de las causas en cuestión (fs. 38/41).

5. Disconforme, el SPTCF articuló recurso de inconsti-

tucionalidad (fs. 42/60). Contestado el pertinente traslado por “Proconsumer” (fs. 61/68 vuelta) y por Jorge Travers (fs. 69/75), la Cá- mara denegó el remedio extraordinario local (fs. 76/76 vuelta), motivando la presentación directa de la que se da cuenta en el punto 1 precedente.

6. Requerido su dictamen, el Fiscal General Ad- junto propició el rechazo de la presentación directa (fs.

120/124).

Fundamentos

Las juezas Inés M. Weinberg y Ana María Conde dijeron:

1. La queja deducida por el Sindicato de Peones de Ta-

xis de la Capital Federal fue interpuesta en tiempo y forma (art. 32 de la ley nº 402). Sin embargo, debe ser rechazada por los motivos que a continuación se desarrollan.

2. Corresponde precisar que, al fundar su recurso ex-

traordinario local, el SPTCF sostuvo, en síntesis, los si- guientes planteos: i) que la Cámara, al confirmar la sen- tencia, prejuzgó sobre la existencia de un perjuicio inexis- tente pues no existe daño colectivo posible en razón de la

falta de regulación específica para la actividad discutida; ii) que “Proconsumer” y Jorge Travers pretenden la de- fensa de una actividad ilegal, lo que hace insostenible su pretensión; iii) que es improcedente la asignación de ca- rácter colectivo al proceso iniciado por Jorge Travers por cuanto en su demanda no invoca ningún interés de esa índole o calificable como difuso –por el contrario, se evi- dencia dirigido a la defensa de cuestiones estrictamente individuales–, ni es representativo de los conductores con desempeño o posible desempeño en el marco del siste- ma UBER; iv) que no corresponde asignar legitimación a “Proconsumer” pues la generalidad de los términos en que inició su acción impide identificar el grupo afectado que pretende representar y el interés colectivo a cuya protec- ción aspira, y no demuestra haber recibido ningún reclamo ni consulta que justifique su intervención; v) que no puede considerarse que “Proconsumer” esté representando a los consumidores y usuarios cuando la actividad objetada es ilegal y riesgosa. En apoyo de sus planteos, el Sindicato refiere que en el fuero Penal Contravencional y de Faltas de la Ciudad Au- tónoma de Buenos Aires se habría ordenado la clausura de la plataforma cuestionada y la prohibición a las empresas de tarjetas de crédito de habilitar a la firma “UBER” como punto de venta; y reseña una disposición que habría dicta- do la Dirección de Protección y Defensa del Consumidor porteña mediante la que se habría dispuesto, como medida preventiva, una interdicción a las tarjetas de crédito para cobrar servicios prestados desde esa aplicación.

3. La Cámara de Apelaciones denegó el recurso de in-

constitucionalidad por considerar que la decisión contra la

 

Buenos Aires, jueves 31 de mayo de 2018

Nº 14.417

AÑO LVI

  Primer Director: Jorge S. Fornieles (1961 - 1978)
 

Primer Director: Jorge S. Fornieles (1961 - 1978)

Propietario U niversitas S.R.L. Cuit 30-50015162-1 Tucumán 1436/38 (1050) Capital Federal
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Diario

de

Doctrina

y

Jurisprudencia

que fue interpuesto no constituía una sentencia definitiva ni equiparable a tal. En ese sentido, el a quo estimó que el SPTCF no había demostrado que la decisión recurrida le irrogase un perjui- cio de imposible o insuficiente reparación posterior. Asi- mismo destacó que aún no existía ningún pronunciamiento vinculado al fondo de la cuestión debatida.

4. En su queja, el SPTCF insiste en los planteos formu-

lados al fundar su recurso de inconstitucionalidad y afirma

que la sentencia cuya revisión pretende es equiparable a una de carácter definitivo porque es atípica y novedosa, colocándolo en la situación de litigar contra “Proconsu- mer” y Jorge Travers a pesar de que su intención fue y es demandar al GCBA. Sostiene que la tramitación del proceso bajo las pau- tas fijadas demorará el trámite del juicio perjudicándolo irremediablemente. Postula que la emisión de la sentencia sobre el fondo de la cuestión debatida es urgente porque la plataforma UBER sigue funcionando a pesar de las de- cisiones del fuero Penal, Contravencional y de Faltas y de la Dirección de Protección y Defensa del Consumidor que restringirían su despliegue –a lo que agrega que sería im- posible obtener una reparación patrimonial por los daños que pudieran derivar de esa circunstancia toda vez que la firma no posee patrimonio en el país–. En respaldo de su tesitura invocó el derecho a la tutela judicial efectiva y a la duración razonable del proceso.

5. Debe destacarse aquí que la decisión cuya revisión se

pretende –aquella confirmatoria del modo en que el juez de primera instancia organizó el trámite de los procesos identificados en el punto II de las resultas– no es la defini-

tiva ni puede tenerse por equiparada a una de esa especie. En efecto, aquel pronunciamiento no puso fin al litigio ni impide su continuación sino que, por el contrario, dis- pone darle curso al proceso. En este sentido se ha expre- sado el Tribunal al considerar insatisfecho el recaudo de dirigirse el recurso contra una sentencia definitiva cuando se encontraba en debate la legitimación activa reconocida en las instancias de mérito, también en el marco de un pro- ceso cuyo objeto había sido calificado como colectivo (in re: “GCBA s/ queja por recurso de inconstitucionalidad denegado en ‘Di Teodoro, Juan Manuel c/GCBA s/amparo (art. 14 CCABA)’”, expediente nº 8673/12, sentencia del

19/09/2012).

En ese orden, resulta oportuno recordar que la Corte Suprema de Justicia de la Nación en numerosos casos ha afirmado que las resoluciones cuya consecuencia sea la obligación de seguir sometido a proceso no reúnen, por regla, la calidad de sentencia definitiva a los efectos del recurso extraordinario federal (Fallos: 274:440; 276:130; 288:159; 298:408; 307:1030 y 310:195, entre muchos otros, doctrina aplicable mutatis mutandis al recurso de inconstitucionalidad local).

6. Tal como fue reseñado en el punto 4 que antecede, en

su queja el SPTCF formula una serie de argumentos ten- dientes a equiparar la decisión recurrida a una sentencia definitiva. Sin embargo, ninguno de ellos resulta adecuado ni suficiente a tal fin. El Sindicato afirma que el sistema UBER seguiría fun- cionando y sostiene que la reparación posterior de cual- quier daño derivado de esa circunstancia sería imposible pues la firma no cuenta con patrimonio en nuestro país. Sin embargo, no respalda de ningún modo sus afirmacio- nes –ni solicita o sugiere ningún medio que haga posi- ble alcanzar esa comprobación–. En ese orden, tampoco se hace cargo de los fundamentos dados por el a quo en cuanto refiere que en el juicio iniciado por el SPTCF se dictó una medida cautelar mediante la cual se ordenó, pre- cisamente, suspender el uso de la aplicación cuestionada. Expresa también que el modo en que habrá de desen- volverse el juicio supondrá un dispendio de tiempo que lo perjudica de modo irremediable; y que habilita a que los actores que conforman el otro subproceso dilaten la emisión de aquel pronunciamiento. Sin embargo, tales ma- nifestaciones no alcanzan a demostrar la configuración de

un perjuicio irreparable pues su acaecimiento no puede tenerse por seguro. En ese orden resulta aplicable el criterio adoptado por este Estrado conforme al cual resulta insuficiente la invo- cación de planteos conjeturales para justificar la configura- ción de agravios de difícil o imposible reparación ulterior –ver en ese sentido la decisión emitida recientemente in re:

“Zampini, Osvaldo c/ Baenpapel SA y otros s/ otros pro- cesos especiales s/ recurso de inconstitucionalidad conce- dido”, expediente nº 13312/16, sentencia del 12/07/2017–. Por último, corresponde poner de resalto que no se re- gistran en la especie circunstancias excepcionales –por ex- tremas– que ameriten la equiparación de la decisión cues- tionada a una definitiva, como en alguna ocasión lo hizo

la Corte Suprema de Justicia de la Nación ante una deci-

sión ordenatoria del curso de un proceso colectivo (Fa- llos: 337:1361). En efecto, las características de las pre- tensiones articuladas en este proceso y las consecuencias procesales de la sentencia que aquí se impugna no pueden considerarse análogas a las que tuvo en miras el máximo Tribunal federal para emitir aquel pronunciamiento, lo que descarta su aplicación en el sub lite. De conformidad con las consideraciones expuestas, cuando no se ha logrado rebatir el auto denegatorio de la Cámara fundado en la falta de sentencia definitiva y, en consecuencia, sin abrir ahora juicio sobre la legitimación de todos o algunos de los litigantes o aún sobre la existen- cia de un caso, causa o controversia, la queja interpuesta por el Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal debe ser rechazada.

Así lo votamos.

La jueza Alicia E. C. Ruiz dijo:

1. La queja deducida por el Sindicato de Peones de Ta-

xis de la Capital Federal fue interpuesta en tiempo y forma

(art. 32 de la ley nº 402). Sin embargo, debe ser rechazada por el motivo que a continuación se desarrolla.

2. La decisión cuya revisión se pretende –aquella con-

firmatoria del modo en que el juez de primera instancia or- ganizó el trámite de los procesos identificados en el punto

II de las resultas– no es la definitiva ni puede tenerse por

equiparada a una de esa especie. En efecto, aquel pronunciamiento no puso fin al litigio

ni impide su continuación sino que, por el contrario, dis-

pone darle curso al proceso. En este sentido se ha expre- sado el Tribunal al considerar insatisfecho el recaudo de

dirigirse el recurso contra una sentencia definitiva cuando

se

encontraba en debate la legitimación activa reconocida

en

las instancias de mérito, también en el marco de un pro-

ceso cuyo objeto había sido calificado como colectivo (in

re: “GCBA s/ queja por recurso de inconstitucionalidad denegado en ‘Di Teodoro, Juan Manuel c/GCBA s/amparo [art. 14 CCABA]’”, expediente nº 8673/12, sentencia del

19/09/2012).

3. De acuerdo a lo expuesto, la queja articulada por el

Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal debe

ser rechazada. Así lo voto.

El juez José Osvaldo Casás dijo:

1. Coincido con las juezas Inés M. Weinberg, Ana Ma-

ria Conde y Alicia E. C. Ruiz en que la queja del Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal (SPTCF) debe ser rechazada, toda vez que la resolución de la Cámara CAyT que se pretende resistir –aquella del 10 de noviem- bre de 2016 mediante la cual el a quo, en lo que aquí im- porta, rechazó los agravios contra la decisión del juez de

grado que asignó carácter colectivo al proceso y estableció dos subprocesos (fs. 38/41)– no es la sentencia definitiva a la que alude el art. 26 de la LPTSJ (conf. ley nº 5666), dado que no pone fin al juicio ni impide su continuación.

2. Por otra parte, el recurrente no dedica una sola línea de

su recurso de inconstitucionalidad a demostrar que corres-

ponda equipararla a una de esa naturaleza, sino que recién

en la queja esboza alguna argumentación en tal sentido.

COLUMNA LEGISLATIVA Legislación Nacional Decreto 480 de mayo 23 de 2018 - Defensa de la
COLUMNA LEGISLATIVA
Legislación Nacional
Decreto 480 de mayo 23 de 2018 - Defensa de
la Competencia. Organismos Administrativos. Ley
de Defensa de la Competencia. Autoridad Na-
cional de la Competencia. Reglamentación (B.O.:
24-5-18).
Próximamente en nuestros boletines EDLA.

En rigor, en su recurso de inconstitucionalidad solo alu-

de

a los perjuicios que aduce le genera el funcionamiento

del

sistema UBER, planteos que se vinculan con el fondo

de

la controversia y no con lo aquí debatido, esto es, el

carácter colectivo asignado al proceso por una sentencia ordenatoria dictada en una etapa preliminar de la causa. Ahora bien, aun cuando se soslayara la extemporaneidad

del planteo, lo cierto es que no se ha logrado acreditar que

la sentencia bajo examen produzca al recurrente un grava- men de imposible, difícil o tardía reparación posterior. En este sentido, el SPTCF expresó que el modo en que habrá de desenvolverse el juicio supondrá un dispendio

de tiempo que lo perjudicará de modo irremediable y que

habilita a que los actores que conforman el otro subpro- ceso dilaten la emisión del pronunciamiento (cf. fs. 86/87

del recurso de hecho). Sin embargo, tal como destacan

las Dras. Weinberg y Conde en su voto conjunto, tales

manifestaciones resultan conjeturales y por tanto no son suficientes para justificar la configuración de agravios de difícil o imposible reparación ulterior. Por lo demás, para un supuesto con cierta analogía, ya

he sostenido que el tratamiento de las cuestiones vincu-

ladas a la pertinencia del encuadramiento de un proceso

como colectivo pueden ser planteadas, de subsistir y cum- plirse los restantes requisitos de admisibilidad del recurso

de inconstitucionalidad, en el momento de recurrirse la

sentencia definitiva del tribunal superior de la causa (cf.

mi voto in re “GCBA s/ queja por recurso de inconstitu-

cionalidad denegado en: Asociación Docentes de Ense-

ñanza Media y Superior ADEMYS c/ GCBA y otros s/ otros procesos incidentales”, expte. nº 13703/16, sentencia

del 14 de noviembre de 2017).

3. Así pues, cualquiera sea el acierto o error de lo re-

suelto por las instancias de mérito, entiendo que existe un óbice insalvable para que este Estrado se adentre en el co- nocimiento de las cuestiones propuestas en el recurso bajo análisis por cuanto no se ha logrado sortear la falta de con- figuración del requisito de sentencia definitiva. Ello así,

sin

abrir juicio sobre la legitimación de todos o algunos

de

los litigantes o sobre la efectiva configuración de un

caso judicial, en la medida en que la jurisdicción de este Estrado ha sido habilitada por el recurso de inconstitucio- nalidad interpuesto por solo una de las partes litigantes en la causa. Por ello, voto por rechazar la queja del SPTCF.

Así lo voto.

El juez Luis Francisco Lozano dijo:

Coincido con mis cuatro colegas preopinantes en que corresponde rechazar la queja del Sindicato de Peones de Taxi de la Capital Federal por no rebatir las razones dadas por la Cámara para denegar el recurso de inconstituciona- lidad: no estar dirigido ese recurso contra una sentencia definitiva o una, que se hubiera acreditado, equiparable a tal.

Por ello, concordantemente con lo dictaminado por el

Fiscal General Adjunto, el Tribunal Superior de Justicia resuelve:

1. Rechazar el recurso de queja interpuesto por el Sin-

dicato de Peones de Taxis de la Capital Federal.

2. Mandar que se registre, se notifique y, oportunamen-

te, se devuelva el principal con la queja. – Inés M. Wein-

berg. – Ana M. Conde. – Alicia E. C. Ruiz. – José O. Ca- sás. – Luis F. Lozano.