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COMPOSICION MUSICAL

https://amerike.edu.mx/que-es-la-composicion-musical/
La composición musical es la creación de una pieza de música, consiste
en la combinación de los elementos de la música y de sus partes. En
otras palabras, la composición es el proceso de crear una nueva pieza
musical. Entonces, el compositor es la persona que expresa sus ideas
propias mediante el uso del sonido.
Ahora bien, la planificación didáctica en el área de música ha
encontrado desafíos para encuadrar las prácticas musicales. En este
sentido, es preciso saber que los sujetos que intervienen en la música
y los saberes de la misma están encuadrados en un modelo pedagógico
claro.
La explicación precisa de la composición y su enseñanza no escapan a
esta forma y de este rigor. Así, los fundamentos filosóficos y estéticos
de la música han definido a la composición como un modo de
conocimiento específico que requiere un método.
Las diversas prácticas que la música genera hacen que en el ámbito
educativo el reto sea necesidad de explicar contextos para definir su
objeto de estudio, sus formas específicas de trabajo y sus
particularidades como disciplina.

La composición como propuesta de enseñanza de la música

Esto es posible atendiendo a criterios actuales que comprenden el


hecho de que la composición es la integración de múltiples
conocimientos musicales presentes en la praxis artística, tales como el
diseño, la experimentación y la selección de sonoridades; así como la
elaboración de estrategias compositivas; la aplicación de recursos; la
toma de decisiones temporales, espaciales y formales, entre otros.

Qué es la composición musical


https://www.hobbyaficion.com/hobby/composicion-musical/

La composición musical es una de las aficiones creativas más


interesantes y satisfactorias que puedan existir.
La composición musical consiste en la creación de una obra de música,
combinando las partes o elementos de la música. Es posible que, desde el
inicio, se puedan distinguir la composición musical de obras más sencillas,
como canciones rock, pop o hip hop y obras más complejas desde el punto
de vista musical como las de música clásica o jazz y que, en función de esto
cambien los conceptos de composición.
Hay que valorar que, a nivel aficionado, es mucho más probable que interese
la composición de música «ligera» frente a la clásica. En cualquier caso, es
una afición intensa, creativa y satisfactoria, pero no apta para todos.
Generalmente se crea en relación con lo que se escucha, es decir con
nuestras preferencias respecto al estilo de música: clásica, rock, jazz, etc. y
a nuestra experiencia y conocimientos de la música.
Cómo componer música
Para componer música, lo primero es tener una idea de lo que deseamos
crear: existen diferentes métodos para estimular la inspiración.
Para comenzar a llevar la idea a la práctica conviene conocer elementos de
teoría musical, es decir de la lectura del lenguaje musical, al menos a nivel
básico y preferiblemente también más avanzado, como desarrollo rítmico y
melódico, armonía, variaciones, etc. Es conocido que se crean bellas obras
en base a grandes conocimientos de teoría musical y que hay canciones
geniales que se han creado en el curso de minutos.
Las ideas se comprueban o se convierten en sonidos por medio del
instrumento musical que elijamos para ello, habitualmente teclado o
guitarra; y después se guarda la melodía escribiéndola en forma de notas.
Para guardar nuestra creación es posible utilizar programas de ordenador,
usando entonces un instrumento -habitualmente un teclado- con conexión
o interfaz-llamada MIDI- a dicho ordenador. Los sistemas MIDI permiten
incluso crear música desde cero. También puede realizarse una creación
inmediata, usando medios electrónicos y con la ayuda de bucles o loops.
En la pieza musical hay que crear por un lado el ritmo y por otro la melodía,
la parte más esencial. Para ello conviene conocer, al menos, las claves
musicales, las escalas, o sucesión reglada de notas y los acordes o conjuntos
de notas tocados simultáneamente. Esto es básico en la composición de
música clásica. Es cierto que, con los sistemas de software comentados, es
posible crear música de manera muy intuitiva, sin grandes conocimientos
musicales; y que canciones de rock, pop o étnicas pueden ser compuestas
sin casi o ningún conocimiento de teoría musical.
Así, el aprendizaje puede variar de ser autodidacta, con libros y ayudas
online a , lo más conveniente, basarse en cursos reglados con profesor,
cursos que a menudo tienen una proyección profesional y que se imparten
en conservatorios y escuelas universitarias de música, algunos de ellos con
cursos online. También hay cursos a un nivel más sencillo , bien online o
bien en centros culturales.

Cómo crear la letra de las canciones

En mucha música, existe también la letra. Escribir las letras de canciones


requiere un conocimiento y actitud diferentes, más relacionada con la
escritura , especialmente la poesía, que con la propia música.
En cuanto a material, para componer, en teoría sólo hacen falta un lápiz y
un pentagrama, pero en la práctica generalmente necesita un instrumento
y, preferiblemente un ordenador y software adecuado.
NOTA: La composición es una afición asequible para discapacitados
visuales.
Si se considera que la obra creada merece la pena, se puede registrar en la
Sociedad General de Autores. En último lugar, a menudo interpreta uno
mismo su composición, y en este sentido puede compartirla de distintos
modos: con amigos o conocidos, en redes sociales como youtube o, mejor
aún y más difícil, en conciertos dados en directo. Si se tiene éxito en este
campo puede uno llegar a profesionalizarse.
Conclusión
La composición es una actividad esencialmente individual, creativa y que no
precisa de grandes medios. Estimula la mente y mejora el estado anímico y
en este sentido puede ser beneficiosa para la salud. Lógicamente , la afición
a componer puede combinarse con las de escuchar música, tocar un
instrumento y asistir a eventos musicales.
También hay una relación clara con la creación de DJ, que es, a su manera,
una forma de componer música sobre otras músicas.
Información y Aprendizaje

 https://www.escribircanciones.com.ar/, información
 https://www.hispasonic.com, web de musica
 http://www.emusicarte.es/ web de musicos
 https://vox-technologies.com/blog/9-pasos-escribir-propias-canciones,
consejos
 https://www.escribircanciones.com.ar/icomo-componer-musica/190-
metodo-de-composicion-por-capas.html, aprendizaje
 https://musicalizza.com/20-ideas-para-componer-canciones-desde-cero/,
aprendizaje
 https://www.susanabarriga.com.es/que-es-un-loop-y-que-software-se-
usa-para-crearlos/, información sobre loops o bucles
 https://www.laplazadepoe.com/talleres-de-composici%C3%B3n-musical/,
cursos Madrid
 https://www.aulaactual.com/cursos online (buscar composición)
 http://conservatoriovirtual.com/, cursos online
 https://www.udemy.com/ cursos online (buscar composición)
 https://aprendergratis.es/cursos-online/curso-de-protools-para-musica/,
curso online gratis
 https://www.once.es/servicios-sociales/cultura-y-ocio, discapacidad

20 Claves Para Componer Canciones Desde Cero


https://musicalizza.com/20-ideas-para-componer-canciones-desde-cero/
El propósito de la canción
Nunca dejes de pensar en lo privilegiado que debes sentirte si tu canción
llega a adentrase en la mente del consumidor.
El primer paso antes de adentrarte en otros aspectos más técnicos debe ser
definir cual es el propósito de la canción.
¿Por qué tu canción merece la pena ser escuchada y consumida?
La estructura de la canción
Hay diferentes formas de estructurar una canción. Quizás la más usual sea
la de “estrofa -> estribillo -> estrofa -> estribillo -> puente -> estribillo final.
Cuando vayas a crear una nueva obra musical, piensa en qué estructura
quisieras implantar en la misma.
La historia
Una canción debe ser una película de 4 minutos.
Claro está que se me vienen a la mente infinidad de canciones con letras
paupérrimas que han copado las primeras posiciones de las listas de
éxitos…
Tratando de mantener una postura equilibrada, una canción debe llevar una
historia de fondo o estarás tirando por la borda un aspecto interesante para
conectar con el fan potencial.
La historia deberá tener un comienzo que suscite el interés del consumidor
y que te vaya guiando hasta el desenlace final.
¿Tienes conocimientos musicales?
Si no tienes ni p. idea de música, podrás hacer canciones, pero difícilmente
llegarás a vivir de ello.
El poseer cierta base formativa en el terreno musical te va a proporcionar
sólidas garantías para hacer canciones interesantes.
Apóyate en un instrumento
Aunque hay compositores que componen sin apoyo instrumental, es
recomendable hacerlo con un instrumento que domines (guitarra, piano…).
De esta manera verás más claridad en la fase creativa.
Te invito a ver este interesante vídeo tutorial con “10 Aspectos Vitales Para
Crear Canciones Memorables”:
componer canciones desde cero
Captura las ideas al instante y sácalas de la incubadora
Las grandes ideas suelen surgir cuando estamos en acción y eso a veces
juega una mala pasada.
Es vital que en tu smartphone lleves siempre una app para grabar al
instante.
Yo, cuyo territorio donde me desenvuelvo es muy creativo, estoy
constantemente dando a luz a nuevas ideas. Muchas de ellas, han
desaparecido por tratar de memorizarlas y no grabarlas o apuntarlas al
instante.
Ahora uso una app llamada Todoist de manera que mis ideas queden
fichadas sobre la marcha.
En cuanto a grabación de voz, utilizo la app AudioMemos.
Las ideas que se mantienen en secreto, mueres. Seth Godin
Ya lo dijo uno de mis referentes, Seth Godin:
“Una idea guardada es llevarla al suicidio. Sácala, compártela y si lo
consideras, ponla en marcha.”
Qué tempo llevará la canción
Otro aspecto a tener en cuenta, el ritmo. ¿Será una balada? ¿medio tiempo?
¿rítmico?….
Cuando comiences a construir una canción desde cero, deberás visualizar
el tempo que le pretendes dar.
Qué atributos tendrá la canción
Este es un punto interesante y que no todos los compositores consideran.
Una canción, como todo producto cuyo objetivo final sea conquistar la mente
del consumidor, deberá llevar unos atributos que le diferencien de los
demás.
Aquí tendrías dos caminos:
Hacer lo que a otros le funciona.
Tratar de crear algo único.
He de decirte que ambas opciones son válidas.
La primera es la más usada por los artistas del mundo; el camino mas fácil
aunque no exento de complicaciones….
La segunda, de mayor riesgo, es la que aplican artistas con mucha seguridad
en sí mismo.
Toda evolución conlleva a un riesgo ya que muchas incógnitas sobrevaloran
en tu mente hasta ver la aceptación del público pero si termina cuajando,
los resultados serán mucho más satisfactorios que la primera opción.
Un artista valorado por su autenticidad, perdurará mucho más tiempo en
la mente del consumidor que aquel que juega a ser perseguidor (o imitador).
La melodía como punto de partida
¿Qué valoras más la melodía o la letra?.
En mi caso, por norma general, una canción me atrapa primero por la línea
melódica. Luego doy más dedicación a la letra.
Comenzar a componer a través de la melodía es una buena fórmula.
Una armonía bien ejecutada
La armonía surge cuando haces sonar dos o más notas al mismo tiempo.
En este sentido, la armonía es la atmósfera, el ambiente que emite la
canción.
Para desarrollar el sentido armónico deberás escuchar mucha música y
tener cultura musical en tu ADN. La formación será esencial para
desarrollarla.
El estribillo como driver de la canción
Una canción debe estallar en el estribillo.
¿Cuántas canciones han creado tanta expectación que cuando llega el
estribillo no han cubierto las expectativas creadas?.
El estribillo debe ser el “momentazo” de la canción y no deberás dar por
cerrada la composición hasta no dar con un estribillo que la eleve al nivel
que se merece.
Es muy típico pero para mí una canción sin un potente estribillo, es como
“un jardín sin flores”…(¿nuevo para ti?).
¿Te has trabajado el “rill” de la canción?
El rill es el gancho.
Cuando escuchas una canción y no hay nada que te llame poderosamente
la atención, quiere decir que no perdurará en tu cerebro.
El gancho se puede ver desde diferentes perspectivas:
Desde la melodía
Desde la letra
Desde la producción
El rill contribuirá (si está bien gestado) al éxito de tu obra.
¿Has pensado en el fan?
¿Cuando compones piensas en tu público?….Perdón…..¿conoces
verdaderamente a tu fan?.
Nunca pierdas el horizonte componiendo para ti, grave error..
Piensa siempre en tu público y en lo que crees que le puede gustar.
¿El título aporta?
Aunque no es un punto vital, suma.
Un buen título de la canción contribuirá a su posicionamiento. A veces, no
dedicamos a esta parcela el tiempo que se merece y apostamos por lo
primero que pasa por la mente.
Grave error…
El comienzo y el final
Si una película no te seduce en los primeros minutos, ¿que sucede?.
¿Y si el final te decepciona?.
Con la canción (aunque no al nivel de las películas) sucede algo similar…
Una buena canción debe crear expectativas óptimas al principio y cerrar con
un final de consideración.
Si al principio no seduces al oído del fan, te abandonará en menos que canta
un gallo.
La verdadera habilidad, está en conducir al fan hasta el final sin dar
posibilidad al abandono inmediato.
Captura la escena, la posible emoción
No todas las canciones tienen licencia para emocionar pero si eres capaz de
crear una canción que emocione, tendrás mucho ganado.
Es vital que logres visualizar la escena donde se deba producir esa emoción
para posteriormente dar forma e implantarla en la obra.
Cuando la inspiración te abandona…
La inspiración no te acompañará siempre que lo desees.
Es traicionera e imprevisible.
Hay aspectos que contribuirán a que esas espantadas se produzcan con el
menor impacto posible.
Para que esto suceda, te recomiendo:
Que leas libros inspiradores..
Que viajes a nuevos mundos y culturas.
Que practiques deporte que te sometan a un esfuerzo considerable
Que seas feliz
Estos son algunos aspectos vitales para que la mente no se bloquee. Son
estados beneficiosos para crear canciones óptimas.
En movimiento surgen grandes ideas…
Beethoven solía caminar todas las mañanas antes de componer.
Está demostrado con cuando el cuerpo está en movimiento, la mente
creativa se activa y genera grandes aportaciones.
Compruébalo y me cuentas…
Tenemos la responsabilidad de apasionarnos con la música.
Marca los tiempos necesarios
Cuando creas una canción, no debes darla por cerrada a las primeras de
cambio.
Antes es recomendable dejarla reposar en la incubadora de nuevas obras
unos días y luego retomarla.
Es muy probable que surjan ideas que puedan mejorarla.
Ten en cuenta el arco de la canción
Cuando comienzas a crear una canción desde cero, deberías visualizar de
donde viene la canción y hacia donde quieres llevarla, es lo que se denomina
el “arco de la canción”.
¿Qué te ha parecido?. Si te interesa el mágico mundo de la composición, te
invito a ver un documento privado mío donde algunos de los grandes
compositores españoles del momento, te desvelan tips muy relevantes.
Composición Musical
Wikipedia
Se emplea el verbo "componer" para expresar el proceso de creación musical.
Por tanto, el compositor es la persona que crea (inventa, escribe, hace) la
música.
La creación musical es una labor muy complicada, pues implica el control
de todos los elementos que participan en la música: el sonido en todos sus
caracteres, la armonía, el ritmo, la estructuración formal, la tímbrica u
orquestación...
A pesar de todo cualquiera puede inventarse una melodía, tararear con
ritmo, dominar alguno de los elementos antes citados pero no controlar
otros. Por eso, dentro de la creación musical encontramos diversos términos
y funciones alrededor de la composición. Las siguientes entradas simplifican
la cuestión, aproximándose al uso general que reciben estas palabras. No
queremos entrar en cuestiones de calidad; se puede ser un magnífico artista
en uno sólo de los aspectos que tratamos, sin que sea descalificado por no
dominar otros.

 Compositor. Propiamente dicho es quien domina todos los ámbitos de la


creación musical.

 Autor. Literalmente es "el que hace". Puede entenderse igual que


"compositor". Sin embargo, en muchas ocasiones, también se dice del
que tiene la idea básica, especialmente la melodía, y deja el resto del
trabajo a otros.
Es el caso de Charles Chaplin, que fue autor de la música de muchas de sus
películas aunque no sabía de música. Cantaba o silbaba las melodías a
un ayudante que las arreglaba y las escribía.

 Arreglista. Implica la transformación de una idea musical. "Arreglo" se


aplica especialmente a tranformar una obra para ser interpretada por
otros intrumentos o voces diferentes a las originales. También un
"arreglo" simplifica una obra difícil para poder ser interpretada por
aficionados, o con fines pedagógicos. Y viceversa, se arregla una obra
simple dándole una mayor densidad o desarrollo.
Franz Liszt realizó magníficos arreglos de las nueve sinfonías
de Beethoven para piano solo. Muchas bandas de música tocan arreglos
de música popular; y es costubre habitual hacer popurris "arreglando"
óperas, ballets, o bandas sonoras de películas.

 Armonizador. Dentro del "arreglo" implica la armonización de una


melodía, es decir, crear el acompañamiento sonoro con las técnicas de la
armonía. Se encuentra mucho en la música coral, adaptando canciones
populares o ligeras (que son a una sola voz) para ser interpretada a las
cuatro voces de un coro. La mayor parte de la música ligera y popular
actual debe ser armonizada para los grupos o bandas que las interpretan.

 Orquestador. También dentro del "arreglo".


Sólo atañe a la adaptación para ser
interpretado por una orquesta (más o
menos).
El ejemplo más famoso es la orquestación que
hizo Maurice Ravel de la obra Cuadros de una
exposición de Modest Mussorgski,
originalmente para piano solo.
Categoría:
 Música

Composición Musical | La Mejor Guía Práctica para Compositores

https://promocionmusical.es/composicion-musical-mejor-guia-practica-
compositores/
El objetivo de este monográfico es discutir los principios fundamentales de
la composición musical en términos concisos y prácticos, además de
proporcionar orientación a los compositores estudiantes.
Muchos de estos aspectos prácticos del arte de la composición,
especialmente en lo que se refiere a la forma, no se discuten a menudo de
manera útil para un compositor aprendiz, lo cual es crucial ya que estas
formas lo ayudan a resolver problemas comunes.
Por lo tanto, este no será un texto de “teoría”, ni un análisis exhaustivo, sino
una guía de algunas de las herramientas básicas del arte de la composición.
Incluso los estudiantes experimentados en el análisis musical a menudo
tienen poca idea sobre cómo construir una transición, cómo construir un
clímax o cómo crear un sentido satisfactorio de conclusión.
Una y otra vez, uno ve comienzos que no crean interés o suspenso,
transiciones que se topan torpemente de una idea a la siguiente, secciones
que nunca parecen equilibradas y terminaciones que parecen detenerse casi
arbitrariamente.
El estudiante necesita orientación específica sobre cómo satisfacer tales
requisitos formales básicos; el análisis raramente lo proporciona. Esto es
probablemente porque las necesidades del compositor son bastante
diferentes de las metas del analista.
Los resultados de un análisis dependen de las preguntas formuladas.
Si el analista pregunta: ¿dónde está la división entre dos secciones? la
respuesta generalmente llega en forma de argumento para un punto u otro.
Sin embargo, para el compositor, el problema puede ser evitar una ruptura
demasiado obvia en la forma.
Es posible que desee camuflar la articulación, tal vez crear momentum para
una idea que viene.
Otra diferencia importante entre el punto de vista del compositor y del
analista es que el compositor procede de lo incompleto a lo completo; el
analista, en cambio, comienza con el trabajo ya completo.
El desafío del analista es decodificar de manera significativa una estructura
compleja mientras que el compositor debe llenar la página en blanco.
Uno puede cuestionar legítimamente si es incluso posible generalizar sobre
estos problemas.
El repertorio musical, incluso dentro de las limitaciones estilísticas que se
definirán más adelante, demuestra, tras el examen, ser muy variado: una
obra de arte, después de todo, es intrínsecamente única e individual.
Sin embargo, parece poco probable que los compositores reinventen y creen
sus propias piezas.
¿Cada nuevo trabajo realmente resuelve estos problemas comunes de una
manera completamente nueva?
Es una premisa fundamental de esta guía el hecho de que algunos principios
generales sobre estos temas existen y se pueden formular de maneras útiles.
Si bien estos principios pueden no ser del todo universales, en la práctica
han demostrado ser lo suficientemente generales como para ser valiosos,
especialmente para un principiante que necesita ayuda para desarrollar un
sentido de la forma.
Este material constituye un intento de exponer algunos de estos principios
básicos en términos concisos y directos.
Debería quedar claro a estas alturas que este trabajo no está destinado
principalmente como un texto teórico, ni como un análisis, sino más bien
como una guía para algunas de las “herramientas del oficio” básicas.
Suposiciones Estilísticas
Es difícil enseñar composición sin hacer al menos algunas suposiciones
acerca de los requisitos formales; de lo contrario, ¿qué sentido tendría
enseñar sobre esto?
El punto clave del argumento del autor del presente material (Alan Belkin)
es que los principios básicos descritos aquí resultan en gran medida de la
naturaleza de la audición musical.
Por lo tanto, es necesario aclarar algunas de las suposiciones subsumidas
por la frase “la naturaleza de la audición musical”.
Suponemos, primero, que el compositor está escribiendo música para ser
escuchado por sí mismo y no como acompañamiento de otra cosa.
Esto requiere, como mínimo, provocar y mantener el interés del oyente a lo
largo de un intervalo de tiempo.
También requiere llevar la experiencia a una conclusión satisfactoria.
La “audición musical” requiere de un oyente comprensivo y atento, cuyo
proceso psicológico a lo largo de la “audición musical” puedan discutirse y
ser analizados.
Es importante recordar que limitaremos nuestra discusión a la música
occidental.
Las músicas no occidentales, que a menudo implican expectativas
culturales muy diferentes sobre el papel de la música en la sociedad o su
efecto sobre el individuo, quedan excluidas de nuestra discusión. (Sería
interesante ver hasta qué punto estos principios también se aplican en otras
culturas, pero esto requeriría un estudio mucho más amplio, así como una
competencia más allá de la mía).
Aunque algunas de las nociones presentadas aquí también pueden aplicarse
a la música funcional (por ejemplo, música para servicios religiosos,
ocasiones ceremoniales, comerciales) todas estas situaciones imponen
restricciones externas significativas sobre la forma.
Específicamente, las decisiones formales del compositor no derivan
principalmente de las necesidades del material.
En la música de concierto, por el contrario, el compositor está explorando y
elaborando el material elegido para satisfacer una audiencia musical atenta.
Si se aplican limitaciones extra musicales, como tener que llegar a un punto
culminante a los veinte segundos de un comercial, o detenerse cuando el
sacerdote llega a un punto determinado del servicio, el compositor no puede
expresar sus ideas.
Por lo tanto, también excluiremos la música funcional como un objeto de
discusión directa.
Cabe señalar que la música basada en texto (canciones, ópera, entre otros)
se rige solo en parte por nuestros principios de forma musical: la estructura
del texto (o el drama, en el caso de la ópera) determinará muchas decisiones
formales en estos géneros.
No obstante, hay muchos elementos comunes con la música puramente
instrumental, y los imperativos formales siguen siendo intrínsecos al
trabajo.
Nuestra discusión no estará limitada a la música tonal.
El autor, Alan Belikin, se ha esforzado mucho por presentar estas ideas de
una forma que no dependa de un lenguaje armónico tonal.
De hecho, algunas de estas nociones se vuelven especialmente útiles cuando
las convenciones armónicas familiares, que contribuyen al sentido de
orientación formal del oyente en la música tonal, no están disponibles.
Formas y Forma
Este no es un libro sobre formas, sino un libro sobre la forma.
Se considerará que cualquier pieza exitosa es una aplicación específica de
principios formales generales.
En el glosario, se describirán las formas clásicas “estándar” de manera
resumida, para intentar mostrar cómo ejemplifican estos principios
generales.
a) Nociones Básicas de Composición Musical
Dado que la música se escucha de manera consecutiva en el tiempo, nuestro
examen de la estructura de una composición musical se organizará
cronológicamente.
Seguiremos el mismo camino que un oyente, examinando los requisitos
estructurales para comenzar, para continuar y desarrollar, y para llevar el
trabajo a un cierre satisfactorio.
Este modo de presentación evitará concentrarse en “formas”
convencionales, ya que esta organización es básica para cualquier
composición musical satisfactoria, dentro de los límites establecidos en la
introducción.
En posteriores capítulos, proporcionaremos un glosario conciso de formas
estándar, y allí discutiremos específicamente la relación entre nuestros
principios generales y esas formas.
Antes de comenzar, sin embargo, será útil definir algunas nociones básicas.
Primer Plano vs Segundo Plano
La percepción humana opera simultáneamente en varios niveles: más de
una sensación puede afectar nuestra conciencia a la vez.
Cuando esto sucede, priorizamos nuestras percepciones: no podemos
prestar la misma atención a más de un elemento en un momento dado.
Esta priorización está en curso, y los cambios en el orden de prioridad
pueden ocurrir accidentalmente (el teléfono suena mientras uno está
leyendo un libro) o, más interesante desde nuestro punto de vista, desde la
intención artística (un detalle previamente inaudible puede atraer cada vez
más atención, para eventualmente convertirse en el evento más importante).
Musicalmente hablando, podemos referirnos al elemento en una textura de
varios planos que atrae la atención del oyente en un momento dado como
“primer plano”, mientras que los elementos secundarios constituyen el
“segundo plano”. (Cabe destacar que nuestro uso de estos términos no tiene
nada que ver con el análisis de Schenkerian).
Si bien los detalles que determinan lo que se percibirá como primer o
segundo plano en un caso particular pueden ocasionalmente volverse
complejos, normalmente son fáciles de definir. (Una buena parte del estudio
del equilibrio orquestal no es más que aprender a predecir qué dominará la
textura en una combinación determinada).
Requisitos de una Obra Musical
¿Es posible generalizar acerca de cómo debe comenzar una obra musical?
(Tenga en cuenta que no nos estamos refiriendo al acto de comenzar a
componer, sino a la música que el oyente escucha primero). Si bien una
revisión superficial de la literatura muestra una enorme variedad en los
comienzos de las obras musicales, un simple experimento sugiere que es
posible definir al menos algunas características comunes de los gestos
iniciales y excluir otros.
Este experimento se basa en, y confirma, nuestra creencia fundamental de
que la ubicación de cualquier pasaje dado en el tiempo musical es crítica
para su significado: Intente comenzar cualquier trabajo con su finalización.
Incluso si uno comienza al comienzo de una frase final, la terminación es
casi siempre insatisfactoria cuando se usa como una apertura.
Imagina trasplantar el final de la 5ª Sinfonía de Beethoven al comienzo del
primer movimiento. El efecto es, en el mejor de los casos, cómico, y en el
peor de los casos, ridículo. ¿Por qué? Debido a que la afirmación tonal
simple y la repetición rítmica de la tónica en grandes períodos de tiempo, en
forma completamente desorganizada, sugiere el final en lugar de comenzar.
Hay un sentido de llegada, no de partida.
El objetivo del compositor en los primeros segundos de un trabajo es
involucrar al oyente, de modo que él quiera escuchar más de la pieza.
Metafóricamente hablando, si se trata de generar interés, el comienzo debe
“hacer una pregunta”.