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ÁlUNA

LAlUNA

DE ORO

'RGANO DE CULTURA UNIVERSITARIA

VALENCIA

JULIO-DICIEMBRE.2005

N°42

UNIVERSIDAD DE CARABOBO DIRECCIÓN DE CULTURA Departamento de Literatura

LA BESTIA

Juan Ñuño en su ensayo "La banalidad del mal" hace referencia a la tesis de Hanna Arendt (filósofa de política, quien ha tenido al nazismo como uno de los objetos centrales de reflexión) de que el mal es trivial porque se ha podido institucionalizar administrativamente, porque las sociedades altamente burocratizadas forman ciudadanos dóciles y obe- dientes que, mientras la orden, así sea la de matar, venga de un organismo o institución debidamente planificada, ellos la cumplen sin problema. Matar les resulta a estos ciudadanos tan normal como repartir cartas, atender público o vender estampillas. Todas

Pero también pudiéramos ser racionales, sensatos, justos. Pero ¿será esto posible? La racionalidad instru- mental permite clonar personas, ahora ¿es esto sensato? ¿En qué nos podemos poner de acuerdo? ¿Cuál fin darle a estos conocimientos y tecnología? La experiencia es que avances científicos y tecnológicos como la energíanuclear se usaron con fines militares, para obtener poder o riqueza ¿Ese es el úni- co fin que es razonable para el hombre?.

La tesis de Ñuño, inspirada en Hanna Arendt, tiene sus debilidades. Basta referir cosas como que en África, los grupos étnicos (como los Tutsis y

minio, fue deshacerse de la basura, limpiar la suciedad, exterminar los gérmenes ¿de verdad esto no es locura? Como debe ser locura pasar por experiencias tan terribles como las de los judíos y luego ser ellos los perse- guidores del pueblo palestino. Por otro lado, cómo no sentir vergüenza histórica por el exterminio de los judíos por parte de los nazis, también es una muestra de locura. Hace unos días marcharon 3000 neo nazis por las calles de una ciudad Alemana. Esta es una muestra más de la irracionalidad del ser humano. El mal no es banal o superficial, es más: es el más profundo sentimiento del ser humano, dispuesto

estas actividades son racionales:

Humus en Ruanda) no necesitan del

a

demostrarlo en cualquier momento

forman parte de un diseño organizativo

estado ni de su burocracia para matarse;

y

sin ningún prejuicio.

del estado y la sociedad. Las acti- vidades están organizadas racio- nalmente para aprovechar de la mejor manera el tiempo. Están organizadas siguiendo la lógica sencilla: reducir

es más, no necesitan de ninguna justi- ficación, si es que puede existir alguna, para aniquilarse, y no sólo en África, aquí en Venezuela tenemos más mue- rtos semanalmente que en cualquier

El hombre es esencialmentemalo según el cristianismo. Descendemos de una pareja que cometió el primer pecado al desobedecer a Dios, por lo

costos de tiempo y demás recursos.

país del medio oriente que está en guerra.

tanto, ya no estamos hechos a imagen

 

y

semejanza de Dios ¿O nunca fuimos

La referencia de Ñuño a la racionalidad estatal viene del sociólogo Max Weber y es una discusión amplísima en las ciencias sociales. Se puede hablar de razón en dos sentidos:

racionalidad y racionabilidad. La primera es instrumental: es una lógica fría, un cálculo impersonal, para administrar los medios, los instru- mentos, los mecanismos para conseguir cualquier fin al menor costo y tiempo posible. Ejemplo: todo horario, todo plan, toda organización raciona burocrática, la ciencia en general. A esta racionalidad instrumental se refería Max Weber. Los nazis se hacían más racionales cuando mataban más judíos en menos tiempo y menor costo. Otra cosa es la racionabilidad que algunos (Haberlas) llaman la racio- nalidad comunicativa que es la que se usa para definir los fines, a partir de acuerdos, conseguidos sobre la base de ciertos supuestos éticos: preten- siones de validez de lo que se dice, de sinceridad, de respeto al otro, de acuer- do en la manera, como se dice, etc. Los seres humanos somos racionales, inteligentes en el sentido de dotarnos de medios, mecanismos, máquinas.

Yo entiendo que el mal al que se refiere Ñuño en su ensayo, es el mal planificado por un estado, el "terro- rismo de Estado"; pero también es cierto, para mí, que el hombre es esen- tcialmente malo. No es casual que casi todas las religiones tengan como mandamiento el "no matar": conocían la bestia por dentro. No hay tipos de "civilizaciones" que por su organi- zación, por su sistema político, puedan devenir en mal. No se necesita una alta burocratización para provocar un holocausto, y tampoco estos asesinos masivos son exclusivos de la sociedad occidental ¿O no fue un holocausto lo de Khmer Rouge en Camboya o las masacres de Sierra Leona? \

Si lo criminal sale en todas-las etnias (los caribes por ejemplo) queda la opción de pensar en la locura como explicación de la maldad nazi. El deseo de que esté todo muy limpio, el exceso de pulcritud, la manía de profilaxia, de lavarse las manos, la casa, la ropa sí es, aunque Ñuño lo desestime, un indicio de locura obsesivo-paranoica. Si lo que hicieron los alemanes con los judíos, como ejemplo de exter-

imagen y semejanza de Dios y por eso cometimos el pecado original? Creo que nos jugaron una trampa: Dios nos

hizo imperfectos, con el mal por dentro

y

después le hecho el muerto a Adán

y

Eva. Podemos ser malos o buenos,

pero ha sido la maldad la que ha hecho que el mundo cambie. Los 7 pecados capitales han sido los promotores de casi todos los avances industriales, tecnológicos etc. El capitalismo se sostiene del egoísmo y la avaricia del ser humano.

De todas formas si la respuesta del cristianismo nos deja dudas, podemos optar por la del psicoanálisis:

el mal es un instinto igual que el Eros. Por supuesto, ahora no matamos por "instinto", matamos por "razones" muy bien pensadas, no faltaba más, ni que fuéramos animales:nosotros matamos porque somos superiores, porque tenemos razón de cómo organi- zamos, por un trazado geográfico, porque mi religión es la correcta y mi pueblo o mi grupo religioso es esco- gido de Dios.

Definitivamente el demonio existe

y forma parte de nosotros, aunque lo

disfracemos de "verdad". A fin de cuentas, con arrepentimos al final de la vida se resuelve la posible culpa y la entrada al reino de los cielos está garantizada. Porque los humanos de perdón sólo sabemos lo que las clases de metafísica y "Nueva Era" nos meten como profundas y acertadísimas

reflexiones.

placer, porque se estaban convirtiendo, gracias a los medios e comunicación que hicieron de los asesinos y asesi- natos un show, en héroes amados y respetados por un país, todo un suceso mediático. Pareciera que la vida no tiene valor, sin embargo los asesinos tratan de preservar la suya, y los que no hemos asesinado a nadie, también, ¿Por qué tratar de preservar la propia

y no la ajena? ¿Cuándo es valido

De no ser así, si el mal no está sembrado en lo más profundo del ser humano ¿Cuál es el gusto en produc- ciones cinematográficas de asesinos, torturadores, en fin de todo lo oscuro del hombre? Los cines se llenan cuando se proyectan esos filmes. Películas como "Asesinos por Naturaleza" son todo un éxito ¿Acaso no tenemos todo ese "instinto asesino" cuando vamos

y disfrutamos de este tipo de película,

 

matar? Creo que mas bien el ser

incluso identificándonos con los actores

Además ¿De qué debemos arre-

se

halla metido con su creacióa

humano inventa o improvisa la validez

y

personajes? Sentimos empatia por

pentimos? Matamos por el bien de los

del asesinato "por el camino" "sobre

las víctimas y odio por los "asesinos".

otros. Sino pregúntenle a Pinochet el

la

marcha".

bien que le hizo a Chile cuando torturó, mató y desapareció mas de 3.000

El holocausto jamás podrá ser

En cualquier obra literaria que nos describa con lujo de detalles el

chilenos. Hoy muchos lo llaman el salvador de Chile. Qué gran sacrificio

comprendido, no por el horror de los asesinatos, si no por la forma tan

dolor de la tortura y el exterminio de seres humanos, llegamos a desear que

tuvo que hacer el pobre hombre. Dios

eficiente como fueron cometidos los

a

los "malos" le pase lo mismo que a

debe estar guardándole su espacio, porque Dios lo perdonará aunque este

asesinatos, y en esto Ñuño tiene razón. Un estado totalitario es mucho más eficiente, en todo, que este bochinche

las víctimas. Llegamos hasta a rego- dearnos al imaginarnos al "malo" sufriendo, es decir, disfrutamos del

Ñuño apunta también la respon-

El problema del perdón es el olvido. Cuando perdonamos tratamos de olvidar el mal que se nos ha hecho, quedando en cierto modo desprotegidos frente al riesgo de que se repita el mal. Por otro lado, si no olvidamos, pese a decir que perdonamos, no podemos evitar desconfiar, estar preparados contra la repetición del mal, actitud

de estados democráticos, nos sugiere Ñuño. Si por eficiencia entendemos el cumplir puntualmente una orden de asesinar miles de personas el mismo día. De hecho el estado israelí después del horror vivido por ellos están inten- tando hacerle lo mismo a los palestinos, pero creo que les falta asesoramiento de sus tan odiados nazis.

mal que se le podría provocar. O nos percatamos de que hemos quedado atrapados: terminamos siendo malos, disfrutando con el sufrimiento del otro.

sabilidad de las religiones judeo-cristíanas por sostener la creencia entre sus fieles del pueblo elegido, aunque yo creo que justamente las creencias religiosas

que tendríamos que esconder para que

Si bien se impartió una orden de

y

el temor a Dios han evitado que nos

se crea que nuestro perdón es autentico.

Katar a un grupo humano, no menos

exterminemos definitivamente. Con la

Total que terminamos, o bien, siendo hipócritas, o bien convirtiéndonos en unas eternas "víctimas" que manipulan

cierto es que existió gente dispuesta a obedecerla sin presión alguna por parte de sus jefes. Les salió sólito, porque

religión hemos topado.

Es verdad que también en nombre

Pero, al parecer, pasa con las

con su dolor, dignas de burlas como

el

antisemitismoes una vieja tradición

de la fe y del amor a Dios se han come-

las que hace Ñuño con los judíos. Así

de las masas en países como Austria

tido terribles actos de maldad, desde

que lo del perdón, dejémoselo a Dios,

y

la propia Alemania. Eso le viene

la Santa Inquisición, hasta el trato que

y

asumamos lo que somos: crueles e

desde mucho antes de Hitler.

reciben las mujeres en Afga-nistán.

imperfectos seres humanos. Lo siento:

Pero es que el hombre usa cual-quier

No estoy muy ganada para el manda-

 

Me resulta más interesante buscar

razonamiento, fe, instinto, costum-bre,

miento de Cristo de perdonar anuestros

el

origen del mal en la conducta humana

para dar rienda suelta a su maldad. La

deudores.

del momento en que sucedieron las matanzas, en los genes, qué sé yo.

religión (así como la filosofía o todo tipo de pensamiento reflexivo) puede

Nadie mata sólo por cumplir una orden. Es necesario sentir el deseo o estar tan enajenado como para no poder darse cuenta de la vida del otro. En la película "Asesinos por Naturaleza" una pareja de jóvenes va huyendo por

Más que en la supuesta racionalidad del estado o en la trivialidad de unos funcionarios. Hasta en la alimentación puede haber una respuesta. Hay una teoría de la agresividad que la explica

actuar como un sedante (Marx dijo., en otro contexto y refiriéndose a otra cosa, que la religión era el opio de los pueblos).

varías regiones de Estados Unidos

por el consumo de productos derivados

creencias

lo mismo

que

con el

matando gente sin ningún tipo de remordimiento; más bien, con mucho

de la carne; aunque en la India también se han masacrado pueblos completos.

Lexotanil,

Ivagán,

Somese,

etc,

USLAR PIETRI: El Ensayo Docente

Sherline Chirinos

y todo medicamento que calme el loco:

de tanto tomarlo llega un momento en que cesa su efecto pierde su eficacia, porque digamos, el cuerpo se acostum- bra. ¿Qué alternativas nos quedan? En primer lugar,tenemos la opción radical.

Hay una película de Bruce Willis llamada "12 Monos", en la cual un grupo ecologista decide exterminar

a los seres humanos mediante un virus

¡terrible decisión! La Bestia aparece de nuevo. Otra alternativa es seguir inventando y readaptando las creencias religiosas, políticas o filosóficas en general. Algo axial como hacen los médicos con los calmantes y sedantes. Una opción más agradable es la de un psicoanálisis sesentoso: contrarresto el Thanatos, el instinto de la muerte, con el Eros, el instinto sexual o del amor. Como decían los hippies o Jhon Lennon: haz el amor, no la guerra. Claro; podemos correr el riesgo de sobre poblarnos; pero, en fin, algo tenemos que sacrificar, aunque sea el espacio.

Como última opción podemos desentendernos, olvidarnos, dormir, porque al final solo puedo desenten- derme: al final lo único que puedo hacer es poner a dormir mi propia bestia y así garantizar que al menos ella no acabará eliminando otra víctima.

Cuando hablamos de un autor tendemos a ser informativos, lapi- darios o lauditorios; hoy*, con Uslar Pietri, creó que seré las tres cosas al mismo tiempo. Comienzo, pues por ser informativo: como muchos de ustedes deben saber, el autor del que aquí me ocupo nació en 1906, en Caracas ciudad que lo vio morir, después de 95 años de vida, muy fecunda a decir de la mayoría. Su labor se repartió entre tres actividades: la docencia, las letras (acaso como mezclando estas dos, como veremos más adelante) y la política.

En este último campo, además de algunos cargos menores, en la década del 40, fue sucesivamente, ministro de Educación, de Hacienda y de Inte- riores; en 1963 fue candidato a la Presidencia de la República por el Frente Nacional Democrático, con los resultados que ya conocemos. Poste- riormente limitaría su acción en este sentido, ocupando únicamente una plaza como embajador de Venezuela en la UNESCO.

Como profesor, Uslar dictó algunas cátedras en la Universidad Central de Venezuela, y en la Universidad de Columbia, Nueva York, cuando estuvo en el exilio después de la caída de Medina Angarita.

En su rol de escritor emprendió obras en casi todos los géneros: Teatro, Poesía, Cuento, Novela y Ensayos de diversa índole: Política, Educación, Literatura, Historia, entre otros temas. Aclaro que Uslar frecuentó todos estos temas sin mezclarlos, esto es, sin ánimos de catalogarlo como purista, sus novelas son novelas y sus ensayos son ensayos. No noto, como en mucho de sus contemporáneos un afán de experimentar en este sentido.

Sus mayores logros literarios los obtuvo con algunas narraciones breves como el caso de Simeón Calamaris, un texto que para mí no tiene ningún paragón en la literatura venezolana; y con sus novelas históricas: las más conocida, Las Lanzas Coloradas, que

auguró en su momento un gran futuro para Uslar (la publicó cuando apenas contaba con 25 años), se considera un clásico dentro del subgénero.

Ahora bien, si tomáramos la vastedad de una obra como indicador de la referencialidad, debería ser un autor citado constantemente en estu- dios, investigaciones, tesis y mono- grafías. Lo cual no ocurre y pienso que se debe, por un lado, a que sus argumentaciones no pasan de ser exposiciones (retomo esta idea más adelante) y, en segundo lugar, Uslar Pietri no se dedicó a construir modelos para que otros lo interpretaran, es decir, esquemas de análisis que pueden ser usados en la literatura de una manera similar a las fórmulas matemáticas. Porque esto es lo que abunda en los textos de los tipos mencionados; de allí que en ellos se cite tanto a Kristeva, a Genette o a Barthes, grandes construc- tores de modelos; guardando las dis- tancias que existen entre tales auto- res y el venezolano.

No creo incurrir en una contra- dicción si escribo que esta mi primera afirmación es parcial: Uslar no construyó modelos pero sí corpus para

él mismo y para sus lectores (entién-

dase: estudiantes). Para explicar y

explicarse tiende a la generalización,

a la agrupación de los hechos por

características similares, a la catego- rización, como dicen los investigadores cualitativos.

No es, pues, un ensayista caótico

y desordenado; es el ensayista que,

acaso, se parece menos al fundador del género: Michet de Montaigne, así

como otros cultores del ensayo, tiende

a la digresión con una negligencia

muy cuidada y afectada. Uslar, en oposición, es un espíritu apolíneo, metódico, mesurado y, sobre todo,

ordenado.

Siguiendo con Montaigne, y recordando su definición del género, pienso que el ensayo se acerca, o se debería acercar, a lo lírico: el ensayista escribe acerca de aquello que le preo-

y La Disculpa Política

Rafael Victorino Muñoz

cupa, que le toca; por eso es tan

durante el Porteñazo); lo cual siempre

subjetivo, y hasta terco. Pero de allí

le

reprocharían sus oponentes políticos

que veamos un orden, una línea: su

y

literarios (imagino que los políticos

afán didáctico predomina y a la opinión

lo

acusaban de intelectual y los lite-

personal se superpone el deseo de aprovechar el momento para enseñar algo.

ratos, de político). Se sabe también de

sus secretas aspiraciones al poder. Todos estos hechos (incluyendo haber regresado al país cuando derrocan a Gallegos) lo obligaran constantemente

Esto es notable sobre todo en los ensayos literarios, en los históricos, en sus crónicas de viajes y en sus progra- mas de televisión. (No es por nada que

Un ejemplo lo constituye el texto

justificarse, ante los otros y ante sí mismo, su capacidad argumentativa al respecto sería más ejercitada.

a

haya tenido durante años, en prensa, una columna llamada precisamente pizarrón) De allí que, como señalé antes, sus argumentaciones, cedan tanto espacio a sus exposiciones.

sobre el realismo mágico: aún cuando comienza por relatar su estadía en París, y su coincidencia con otros dos escritores latinoamericanos (Asturias

Es pues, en los ensayos de conte- nido político en los que leo a un hom- bre que opina y no a un hombre que enseña, leo una posición mantenida aún a pesar de que se le critique (como en efecto se le criticó alguna vez por su comodidad). En alguna ocasión se atrevió a echar un disparo por la revolución: seguramente recuerdan aquellos años de la moribunda

y

Carpentier), aún cuando se atribuye

democracia, cuando Uslar, al frente de

la autoría del nombre del movimiento,

algunos intelectuales, constituyó un

el concepto ("expresar en toda su plenitud inusitada la realidad casi

se abandonaba la

desconocida

grupo: los notables. No he considerado abundar en ejemplos que, extraídos de las obras de Uslar Pietri, sustenten

no realidad, no se la mezclaba

el

mundo

mis juicios, por que todo lo que afirmo

criollo esta lleno de magia"), insite en

deriva de una lectura global. Tratando

las sistematizaciones y en el didac- tismo.

Esta constante no fue tan cons- tante, hay casos en los que se sale de la línea y, como debería hacer todo ensayista, por fin llegar a opinar, mantener una posición en cuanto a la literatura se refiere. Recuerdo que, pocos años antes de su muerte, Uslar mencionó, en una entrevista, la inexistencia de verdadera crítica en Venezuela (seguramente no me había

leído); acaso

lo lamentaba por él mismo:

por un lado, él no era criticado (insisto, no me leyó); por el otro, él tampoco solía criticar.

Pero, creo que fue en los textos de

opinión política en los que más se nota

a un hombre exaltado, apasionado y

vehemente, inclusive. Se sabe de su permanencia en puestos políticos, en épocas no muy claras ni muy gloriosas (como su presencia en la Comisión Delegada del Congreso Nacional

de buscar una analogía apropiada para

ilustrar este asunto, he recordado una definición que en un estudio de esta- dística un profesor de la materia da

a su profesión: un estudioso de la

estadística es un sujeto que, teniendo los pies en un cubo de hielo y la cabeza en un horno a 350°, respondería "en promedio me siento bien" si le pregun- taran como se encuentra. Se que no es

lo más apropiado, pero fue lo único

que se me ocurrió para comparar esa visión general derivada de la lectura

de la obra ensayística completa de Uslar.

* Este texto fue leído por el autor en un ciclo de charlas que, en Octubre de 2001, el Departamento de Literatura de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Carabobo, organizó como homenaje a Arturo Uslar Pietri, Caupolicán Ovalles, Antonia Palacios, Juan Liscano y Salvador Garmendia.

A José Luís Latouche

Entendí que la música tuviera

rescoldos, arpegios, ondas de algún dios, pagano o servil a los mismos

dioses.- Pero jamás creí que tu bondad

fuera tan extremada como para entre- garse así, de día a día a estremecer la vida y que tuviera la posibilidad de vivir entre nosotros con una mirada límpida y de pura belleza como es tu hacer musical.- No estás en la vida para ser complaciente de ciervo alguno pero estás, al mismo tiempo para servir la delicia de unas manos eternas y de un oído, y de una nervadura que te

quema. Bien amado amigo - te proteja lo festivo y dulce del día y te bendiga un poco la triste bonhomía de un poeta que te bendecirá siempre.- Guárdate de los seres envidiosos de tu vida pura y guárdate de toda la maleza que pueda acompañarte por razones de una vana amistad o cariño estudioso.

Dios te guarde y clamo a mis dioses por tu vida eterna.-Te conserva tu amigo entrañable.

Teófilo Tortolero.

22 Junio 1980.

POEMAS

AUSENCIA

Comienza un día. Aunque no lo vemos nuevo por no mirar las nubes, los árboles, los ríos, las flores sobre la mesa.

Ni se siente en el aire

el rocío primero y su sol.

Cuando mis manos tocan el cuerpo de mi mujer, pide que la toque sabiendo que soy el que a ella toca.

Cuando veo que soy un hombre

la noche descansa de mí

en el espacio de lo que tengo

y

en su temblor recoge los sueños

y

los alborota sobre la cama.

Aún cuando despertamos dormimos todo el día en el letargo.

No hay quien sepa marcar la pauta, ni toque la puerta.

PADRE

Llegó el forastero y fue mi padre; buscador con la brújula olvidada en sus orígenes.

Amó a mi madre y los alcoholes. Conmigo fue su palabra, toques duros y blandos en el corazón.

El dolor crecía y la luz crecía

y yo en medio me preguntaba la forma de crecer.

Se fue el forastero. Sin demora dejó lo que buscaba repartido en estas tierras:

Vida y descendencia.

DESTINO

Carlos Osorio

Hay intentos por descubrir la ruta remontando ríos y en amores que llegan siempre al mismo punto.

Una memoria los considera

para dejarlos en la casa y cuenta

la misma historia muchas veces.

Es un sueño que empuja hacia otro sueño donde la muerte come.

PLEGARIA

Tengo veneno en el corazón

y me avergüenzo, madre.

Hoy soy tan pequeño y no se qué hacer para que vengas con tu lámpara

y una taza de leche tibia.

UN INMIGRANTE DE LA LUNA.

Cristóbal Ruiz, bohemio en lo contemporáneo. Partió de La Luna bajo el sedante de su propio sueño, manteniéndolo despierto, hasta volver la mirada, llorar ante el altar de los

recuerdos y nuevamente seguir cami- nando, sonreír ante la ironía de la existencia misma intuyendo lo que quería decirle el viento para luego salir desnudo detrás del pincel y pedirle a

la tinta, casi suplicando que le confiese.

Entonces y estando de rodillas nace el engendro, que es a veces más grande

y más valioso que el artista mismo.

En su andar solitario, cuántas pisadas, cuántas manos habrán despre- ciado su presencia,. Sin prejuicios sigue caminando por instinto, los sentidos le son suficientes para estar de pie. Aunque se duerma en la calle, se flagele entre los escombros de la acera,

se minimice en cada trazo dibujado en

la ciudad. Continua aún más sólido que las vitrinas de los salones, quienes viven peregrinando profecías de las que no están seguros.

Su vida un paradigma contrario, burlado en todos los espacios. Tantas veces ha dejado sus heces, su cuerpo desnudo y sus sinceras palabras como

síntesis de la obra misma, en rincones de esta ciudad, que se siente pequeña

y acorralada, cada vez que Cristóbal

hace referencia. Como perfecta unión

de los opuestos, esta ciudad (Valencia)

y Cristóbal han convivido juntos, sin

estar cada uno al margen del otro. El rechazo, tal vez el repudio de la elitesca valencianidad, han alimentado al artista, el sarcasmo, lo inadecuado que siempre se le critica a la obra hecha

carne y que tanto gusta a la obra hecha metáfora y símbolo. Una dualidad que a

la vez se conjuga y se divorcia.

En su andar solitario, bajo los escombros de la noche, Cristóbal vive una batalla, angustiado, nervioso, inseguro, ante el vacío que deja la hipocresía del oportunista, los llamados amigos, espera paciente, a que el hombro de la tarde llegue a recogerle. Señala Dickinson (1986): "Sabré el por qué cuando termine el tiempo,

cuando no me pregunte ya a mí misma; nos explicará Cristo toda angustia en el aula del cielo, clara y linda".

Tal vez pasará el peligro y su muerte muy de cerca, pero sólo rozará, su brazo jamás estará tranquilo hasta haberlo encontrado todo. Por su parte el mecenas intentará despertar, vestir su razón. Sin embargo la intención resultará inútil, porque al fin y al cabo para Cristóbal estar poseído es lo más importante. Su cuerpo es apenas un instrumento para crear, un vehículo que se toma, se usa y es dado al olvido. Su ser es dadivoso, es en serioun compro- miso consigo. Plantea Rilke (1903):

"Para los creadores no hay pobreza, ni lugares pobres, comunes incluso si estuviera en una cárcel cuyas paredes no dejaran llegar los ruidos del mundo hasta sus sentidos.¿No tendría usted aún su niñez, esa deliciosa, magnífica posesión que son los recuerdos? Vue- lva hacia allá su intención, intente recuperar las sensaciones hundidas de ese amplio pasado: su personalidad se consolidará, su soledad se ampliará y se convertirá en una habitación a media luz frente a la cual pasa, a lo lejos el ruido de los demás".

Es la misma constancia, que aun seca, permanece colgando, la del revolucionario que da su vida por el proceso de transformación, el que deja a un lado familia, academia, por la lucha incansable. Ese que muere de pie

Vielsi Arias.

con la frente en alto, sin sentirse peque- ño. Se erige aun en sus debilidades, porque definitivamente se siente segu- ro, aunque no sepa donde terminará, aunque intuya y de pronto dude, aún descalzo sigue caminando.

Tendrá Cristóbal que esperar la muerte, para que la memoria tenga consideraciones consigo, después de todo será grato recordarlo, entre las anécdotas de los amigos, cuando sus trazos hayan desaparecido en manos de los hipócritas, donde más allá de

su talento, son atributos lo que le hace mantenerse de pie. Señala Ernesto Sábato: "El coraje para decir la verdad, su tenacidad para seguir adelante,junto

a esa fe en lo que tiene que decir y de

una combinación de modestia ante los gigantes y arrogancia ante los imbé- ciles, una necesidad de afecto y una valentía para estar solo rehaciendo la tentación y el peligro de los grupitos

de galerías de espejos". El porvenir en cualquier caso será siempre incierto, trágico, si se fracasa, solitario si se triunfa en medio de los malentendidos

y manoseos. Cristóbal siempre está

preparado para dar su testimonio, aunque no esté seguro su porvenir.

Sábato plantea: "Pero para colmo nadie

te podrá garantizar lo porvenir convir-

tiéndolo en esa asquerosidad que se llama hombre público y con derecho (¿derecho?) un chico como vos mismo eras. Al comienzo te podrás escapar y también deberás aguantar esa injusticia,

agacha el lomo y sigue produciendo obras como quien levanta una estatua en un chiquero".

Cristóbal el transeúnte que se cuela, en las líneas de esta ciudad, no ha dejado nada por dentro, se ha vacunado de sí mismo, en medio de sus fantas- mas, su embrujada vida, sostenida en fatiga y tensión, admitiendo que no vale nada si no lo acoge un signo, una palabra, una presencia, hasta morir de frió, solo.

Entrevista (Febrero 2004)

Vielsi Arias. -¿Qué piensa tu familia de Cristóbal el pintor?

Cristóbal Ruiz. - Creo que no piensa nada, mi hermana cuando yo le digo, me voy porque tengo que trabajar, me dice - ¿conseguiste trabajo?- ella no cree que esto sea un trabajo, que me puede generar beneficios económicos.

- ¿Quéjue lo que te impactó cuan-

do estabas niño, qué te hacepintar?

- Yo allá en el pueblo de La Luna no

pintaba, lo que hacía era la carte- lera, no tenia ni idea de lo que era pintar. Eso me surgió muy posterior- mente. Mi mamá hacía bordados, incluso mi hermanala que vive en el pueblo, borda, yo hacía muy precariamente las fundas.

- ¿En qué momento de tu vida de- cides comenzar apintar?

- En Caracas, por encontrarme

con amigos, veía a personas pin- tando en las calles y empecé a ha- cer dibujos, a ir a la escuela de artes plásticas Cristóbal Rojas, mientras trabajaba en tiendas.

- ¿A qué edad te vienes a Valencia?

- Yo me vengo a casa de miherma- na, quería estudiarbachillerato pero se me fue muy difícil estudiar aquí y me fui a Caracas, empecé bachi- llerato allá y trabajaba en una tienda que se llamaba El Africano,mudando

ropa de un sitio a otro.

- ¿Es cierto que estudiaste en la

Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena?

- Sí, yo estudié, pero no en la Artu-

ro Michelena, es un caso atípico, porque yo expuse sin estudiar,fue como en 1977, estudiaba en la Cristó- bal Rojas, allí seguí como por dos años y no fui más, eran clases de pintura libre.

- ¿Cómoconocesa YolandaMoreno ?

- Por amigos, yo siempre tuve esa

inquietud por ser artista, incluso en una oportunidad fui a una radio a cantar en Morón. En Cararañas

estudie canto con una Argentina, pagábamos 35 Bs. la hora.

-¿Qué sentiste cuando logras expo- ner por primera vez?

- En 1975tenía 25 años,no sentí nada

por mi inseguridad, después de eso es que empiezo a fumar, me sentía muy libre, ahora es que me siento como cohibido, con timidez. Imagí- nate que yo saludaba a todo el mundo como si estaba en el pueblo y lo mis- mo me sucedía en Caracas yo creía que no había salido del pueblo.

- ¿No extrañas tupueblo?

- Sí, porque ya soy una cosa desa-

rraigada, no soy campesino, ni cita- dino, hay un desarraigo, yo creo que eso le pasa a mucha gente, el desa- rraigo social, no son de allá, ni de acá, creo que esas son las mudanzas que yo tengo; por ejemplo el no haber apro- vechado los estudios es parte de eso.

- ¿Qué impacto tiene la ciudad en tu obra?

- Yo creo que el desarraigo es algo

que mete miedo, en mis cuadros siem- pre como que escondo algo, la ciudad produce miedotanto comoproduce el mismo campo, d pueblo en la noche,los espantos, le meten a uno que salen

-

muertos.

- ¿Que leyendas puede tener la noche en la ciudad?

- La noche en la ciudad tiene el

miedo de los vivos, y el campo tie-

ne el miedo de los muertos y de los

fantasmas. Por ejemplo en esa región aparece el Diablo López Aguirre a media noche envuelto en llamas, como cuenta la leyenda.

- ¿Todos esos relatos, ese ambiente

que te bordea, cómo se refleja en tu obra?

- Yo nunca acepté que la muerte de

mi madre me distrajera, eso me sen-

sibilizó mucho en lo que hago, el haber quedado huérfano tanjoven, tan niño, parte de ello ha contri- buido al hecho creativo.

- ¿Existe en ti un tema

dentro de tu obra que retomes cons-

específico

tantemente?

- A mí me gusta por ejemplo los

iconos, todas esas cosas que hequeri- do, María Lienza, Bolívar.

- ¿Te consideras101pintor de la calle?

- Sí, todos somos de la calle. Como

dicen las mujeres callejeras,yovivo caminando.

-¿Te consideras un pintor antisalón?

- Sí, siempre me he

estudie en Caracas no quería saber nada de los salones. Nunca me preocupé por mandar a los salones,

ahora es que me preocupo, no sé si por el instinto de conservación que me da por meterme, a estas altu-

ras, no creo en lahistoriani nadade eso.

cuando yo

-¿Qué piensas de la soledad?

- La soledad es muy creativa, uno se

va cuestionando.

- Hay personas que dicen quepintan

paravmry oíros que vivenparapintar

¿Dónde te ubicas tú?.

- Yo pinto para vivir y viví para pintar, las dos cosas, ese es mi trabaj o. Hay personas que dicen que eso es comercial Hay pintores como un Caños Cruz Diez que andan cobrando mucho por un cuadro aunque sea muy feo, pero es más comercial un Soto, un Cruz.

- ¿Por qué le das valor económico accesible a tus cuadros?

- Porquepienso que no debencostar tan caros.

- ¿Qué diferencia tiene el valor económico del valor estético?

- Elgusto estético,elplacerestáparce- lado por clases sociales, personas que tienen más sensibilidades y son más

sensibles a una imagen.

Poema

-¿Podemos decir que tú eres un pintor popular?

- Sí, bueno popular porque me conoce

mucha gente. Yo soy incapaz de hacer una abstracción, no llegaría a digerirlo plásticamente, es decir,en la plástica no podría plasmar algo que yo

diga esto es abstracto, tiene que tener figuras, la abstracción carecetotal- mente.

- ¿Cómo estudias en laacademia si vas en contra de ella?

- Fíjate, en una oportunidad; en una

entrevista que me hicieran en Caracas; en laplazaElVenezolano, yopintaba en esa zona porque ahí vendía, bueno yo decía que no había estudiado.

Cristóbal Ruiz

A la orilla de la carretera zigzagueante de un esplendor plateado, enceguecedor se encuentran camburales alrededor de un frondoso samán. cerca hay un rancho de bahareque donde al medio día los animales se confunden con el humo del fogón

vestido con mucha leña cose el alimento de los huéspedes de la casa.

A lo lejos se escucha el burro

entre los discordes sonidos del viento una leve brisa escapa carcajadas en los matorrales que bailan en la brisa es el niño que vuelve a las 12:00 pm acompañar la tertulia de los animales quienes conversan en el patio de la casa ante el insaciable apetito.

En el fondo del salón, los cochinos y pavos intercambian palabras por su parte a cacarear estentóreo de la gallina hace un gran concierto en el ramaje de múltiples verdes y hojas geométricas. convierten el turbulento espacio en el gran teatro de su alimentación.

El niño espera su turno en el orden de las gallinas y pavos cortejados por el lugar que se pelean en su animalidad, permanece sentado, con los pies descalzos y la ropa corrompida por las labores del día. La sucia falda protege el fogón Para espantar el hambre Que ronda la sala ante la espera.

LOS DIARIOS LITERARIOS 1997 Y 1998 DE ALEJ

La primera lectura de los diarios, emotiva, vivida, nos suministra un mensaje denotativo que abre distintas puertas del alma del poeta para mostrarnos su mundo interior, en el cual constata" e intensifica con pasión la realidad cotidiana. Celebra el presente, el ahora, las cosas de este mundo, transformándolas mediante el deleite vivencial, entramando sencillez con complejidad, lo velado y lo develado, para emerger del vacío existencial que nos ofrece una sociedad de tecnócratas, masifícada, nivelada espiritualmente, de la cual ha sido excluida toda metafísica y donde la deificación de la razón conduce en ocasiones a una total irracionalidad.

Mediante un lenguaje depurado, pulcro, con intensa carga lírica y extrema vigilancia del idioma, que contrasta con el empobrecimiento reinante del lenguaje, el tartamudeo y los galimatías a los que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación masiva, Oliveros revive obras de poetas a los que admira y con los cuales se identifica, haciéndonos partícipes, junto a él, del placer de la lectura de su poesía.

Entabla con el lector un diálogo permanente, le permite ser cómplice del trasfondo de su ser, para que éste pueda recrear su obra, enriquecerla y extenderla. Aquí encontramos a Oliveros muy cercano a Sartre, quien opinaba que "la operación de escribir supone la de leer como su correlativo dialéctico y estos dos actos conexos necesitan dos agentes distintos.Lo que hará surgir ese objeto concreto e imaginario que es la obra del espíritu, será el esfuerzo conjunto del autor y del lector" (Jean-Paul Sartre. ¿QUE ES LA LITERATURA? 2 a Ed. Edit. Losada Bs As 1957. p 69 ). Esa simbiosis es especialmente notoria cuando Oliveros, refiriéndose al poema Todesfugue de Paul Celan, lo compara más con la "susurrante musicalidad de los rezos" que "con una fuga a lo Bach", y cuando afirma que el poema le recuerda "la monótona reiteración de las letanías al final de los rosarios

el susurro recogido, monótono y

reiterado hasta el cansancio del ruega por nosotros" nos invita claramente abandonar la lectura silenciosa, la manera muda de leer poemas, y asumir mas bien una lectura primigenia, a media voz,para captar con toda intensidad la repetición y musicalidad hipnótica de dichos versos.

( )

Esa primera lectura de los diarios revela una visión del mundo hecha, realizada y vivida intensamente por el autor. Es un gran canto a la vida, a la alegría y al milagro existencial, el "goce elemental" de vivir eldía, semejante a la idea de lo placentero que hallamos en Borges cuando escribe "A veces, un estímulo extraordinario nos restituía al mundo físico. Por ejemplo aquella mañana, el viejo goce elemental de la lluvia'"'' ( Jorge Luis Borges. El inmortal en: PROSA. Circulo de Lectores, S.A. Barcelona, 1975.p.375j.Oa decir deUscatescu, cuando habla de Brancusi, que un artista debe Aerearformas que puedan suscitar un sentimiento de alegría en los hombres" ( George Uscatescu. PROCESO AL HUMANISMO. Ed. Guadarrama, Madrid, 1968 p. 152).

Ese mismo sentir lo hallamos en los diarios cuando Oliveros reflexiona sobre Tiepolo "Con Tiepolo se regresa al placer de una pintura marcadamente retiniana, el tiempo de la luz y el color. Hay mucho de decadente en todo eso, es cierto, pero la decadencia tiene placeres que la plenitud no entiende " o cuando nos revela sus preferencias musicales "Cada vez que escucho los cuartetos de Hayan cumplo el mismo ritual: Op 50, Op 77y Op 76, y de éste último el N° 2 en Re ", hallamos de nuevo el júbilo que el poeta quiere que compartamos con él, notable sobre- manera en el cuarteto Op 77 N° 2, el cual según Sir Donald Tovey es tal vez la más grande de las composiciones instrumentales de Haydn. o el Hexen- Menuett del cuarteto Op 76 N° 2. Igualmente percibimos ese regocijo cuando nos habla del placer de la degustación de vinos o la emoción al

:

adquirir un nuevo libro.

Ese sentir que Oliveros nos ofrece en sus diarios no es otro que el de su poesía. Existe una notoria coexistencia entre su lenguaje poético y el de su prosa. Basta una muestra al azar:

"Pero todo luce hermoso, azulejos y arrendajos porque se acerca diciembre y Constanza está en el campo "

O este otro:

"Salgo a veces, sigo el camino del pasto masticando una hoja pegajosa, con el pecho al airé"

A veces captamos en sus versos cierta tristeza y ello se debe a la ausencia del goce de vivir lo elemental:

"No volverán estos pájaros ni gozar volveremos su hermosura"

Otro aspecto que descubrimos con la primera lectura de los diarios es la dicotomía entre poesía y política, idea que Alejandro Oliveros ha mantenido con firmeza desde los comienzos de la publicación de la revista Poesía en 1971. Confiesa en una conversación reciente con Adhely Rivero que la revista "Desde su inicio ha mantenido la tradición de no estar abierta a una poesía política".

De allí que su meditación literaria esté dirigida hacia aquellos personajes que de una u otra manera han sufrido las consecuencias en su intento para unificar ambas.

Poetas como Ezra Pound, marcado por un destino trágico, se propuso conciliar la poesía con la política y la ética, identificándose abiertamente con el fascismo de Musolini, para terminar encerrado en una "jaula de gorilas" primero y luego prisionero en una clínica privada para evitar un destino peor.

Y aquellos otros que padecieron

ANDRÓ OLIVEROS

penurias impuestas por totalitarismos de derecha o de izquierda.

Primo Levi, directamente, en Auschwitz. Paul Celan, indirectamente, sus padres fueron asesinados en un campo de exterminio nazi. Alexander Watt, persiguiendo un sueño, se adhiere al partido comunista y aún cuando se separa después, acepta imposiciones del Stalinismo y como bien destaca Oliveros "No se firman documentos tanfalaces impunemente"

Una segunda lectura de los diarios ofrece otra perspectiva, en este caso analítica, estructural, la obra como construcción, que permite percibir la forma o estilo mediante el cual Olive- ros denota el contenido de su obra. Estilo muy original, comparable a mi parecer a una figura tomada de la cardiología, el llamado fenómeno de reentrada, que consiste en lo siguiente:

En condiciones normales el impulso eléctrico se transmite de manera uniforme por las fibras del corazón y al conseguir una bifurcación, sigue ambas vias simultáneamente. En ocasiones, el impulso eléctrico se bloquea en una de las vías, pero prosigue por la otra e ingresa en la vía bloqueada, en sentido retrógrado, para llegar de nuevo al sitio por el cual pasó previamente, antes de bloquearse, efectuando así la reentrada.

Algo análogo descubrimos en los diarios literarios de Alejandro Oliveros. Para mencionar sólo algunos ejemplos tenemos: en la pagina 9 de los Diarios Literarios 1997 aparece la primera referencias Ezra Pound, pero en vez de continuar con él, lo "bloquea" y continúa con Eugenio Móntale y Hamsun. Pero al mismo tiempo, utilizando como pretexto la frase "Móntale escribió en distintas oportu- nidades sobre Pound" realiza la primera "reentrada". La siguiente la hará en el Diario Literario 1998 pá- gina 43, "En la librería Estudio, como regalo, una nueva edición de los cantares de Pound, en dos tomos" y la tercera, en este mismo Diario a partir

de la página 197, la realizará al comparar las inclinaciones fascistas de Pound y la identificación con el partido nazi por parte de Heidegger. Ambos unidos por sus inclinaciones hacia los totalitarismos de derecha.

Otro poeta que motiva múltiples "reentradas" es Paul Celan, abordado en el Diario Literario 1997 "En la Librería Feltrinelli de Florencia ( ) encontré, a principios de

este año, la Corrispondenza Paul Celan-Nelly Sachs " y después de varias referencias al poeta en el mismo volumen, realiza la última reentrada en el Diario Literario 1998,con motivo de la visita que Celan hiciera al gran filósofo del siglo XX, Martin Hei- degger en su cabana de Todtnauberg, "Una entrevista casi secreta entre dos hombres llenos de secretos".

Y quiero terminar con un fragmento no lejano de Czeslaw Milo- sz Ya estaba enamorado de un mono de trapo. De una ardilla hecha de madera. De un atlas botánico. De un oriol. De una comadreja. De una marta en una estampa. Del bosque a la derecha del camino que lleva a Jaszuny. De unpoema de algún poeta. De seres humanos cuyos nombres

11

Vytautas Subacius

hasta hoy me emocionan Como podrá notarse existen grandes semejanzas y coincidencias entre ambos poetas, en la manera de concebir y enfrentar las vivencias cotidianas.

Oliveros menciona en varias oportunidades a Milosz, pero lo hace de pasada, por su relación con Alexander Watt. Esperamos que no se olvide de él y nos obsequie, en una futura publicación, con una gran reentrada hacia ese extraordinario poe- ta polaco-lituano.

• DIARIO LITERARIO (Enero a

Mayo) Blacamán Editores. Edo. Ara-

gua.

• EL AIRE TRASPASADO. Diario

Literario. 1998. Universidad de Cara-

bobo.

CONVERSACIÓN CON VÍCTOR MANUEL PINTC

Conversaremos con el poeta Víctor Manuel Pinto que recientemente obtuvo el Premio Internacional de Poesía "Ciudad de Valencia " en su primera edición y es otorgado por la Gobernación del Estado Carabobo, convocado en el marco del IV Encuentro Internacional Poesía Universidad de Carabobo.

-Víctor, cuéntanos

¿cómo llegas a escribir poesía, cómo

la vida te conduce hacia el trabajo poético?

Carlos Osorio.

Víctor Manuel Pinto. -Yo creo que es

la vida misma, desde la adolescencia,

a los 15 años, tenía la costumbre de

ver los programas que pasaban sobre los poetas: su vida, su obra, que ya venía conociendo a través de la escuela como lo eran Pablo Neruda, César Vallejo y toda esa tradición de creadores que me interesaron mucho. Auque no leía mucho ni escribía, sentía gran atracción por ese tipo trabajo, hasta que llega un momento en el que

comienzo a escribir pequeñas cosas, al principio a manera de cartas, muy malas, cargadas de sentido amoroso, por aquellos enamoramientos que sufre un muchacho. Pasa el tiempo y me gradúo de bachiller, comienzo a estudiar una carrera que no, o quizás

sí, tiene que ver mucho con la poesía, que era Mecánica y a la vez empiezo

a escribir poesía, dándome cuenta que

era lo que en verdad quería hacer. Abandono el instituto y me dirijo al Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la UC. por recomendación de un artista plástico, donde conozco a los poetas Carlos Osorio y Adhely Rivero y me inscribo en los talleres de poesía que allí se dictan y encuentro la posibilidad de tener un contacto más íntimo con lo que es la esencia y el cuerpo de la

poesía.

-Cuando llegas al Dpto. recuerdo que ya traías unos textos. ¿Hay alguna persona viva que haya influido en aque- llos trabajos?

- No, nunca conocí a nadie que

escribiera. Creo que los que si me

han influenciado, son las personas que

rodean mi vida, familiares y amigos muy cercanos, que de una manera u otra me movieron a escribir sobre ellos y a realizar un testimonio conju- gado con mis vivencias.

-¿Sentiste la necesidad de orienta don, crees que los talleres te han ayudado?

-Sí, vine buscando orientación, quería escribirbien,apesar de que siem-

creí que lo que hacía estaba bien,

me acerqué con cierto temor porque sabía que de ahí en adelante me espe- raba un trabajo serio, pero una vez que comienzo a asistir al Dpto., a participar en los talleres que allí se imparten, se inicia una relación más real con los poetas y su trabajo.

pre

talleres, conozco a un grupo de jó- venes que igual andaban como yo, con la misma inquietud de escribir. Nos reunimos una tarde, Leonardo Pérez, Jesús Quiceno y yo. Un 15 de Mayo de 2003 decidimos formar un grupo y al poco tiempo se nos fue- ron sumando los demásmuchachos que asistían a los otros talleres del Departamento. Optamos por darle elnombredeLitteraeadPortam (Le- tras a la puerta).Ya éramos 12 inte- grantes con la singularidad de no estar persiguiendo algún ismo. Por e 1

-¿ Cambió tu visión a cerca del mundo del poeta y de la poesía?

-La opinión que puedo tener sobre

lo que es el mundo del poeta, es que en verdad es un mundo difícil, por eso se dan fuerza entre ellos, se apoyan. También la visión de la poesía cambiaradicalmente gracias

a las lecturas que me brindaron y

las que yo empecé a realizar con más constancia a través de la revista

Poesía y las publicaciones del Departamento como La Tuna de Oro

y las distintas ediciones dedicadas

a la difusión de poetas, tanto jó- venes como mayores. Y cambia radicalmente porque ahora descu- bro que muchas cosas que quería expresar se pueden escribir y no sólo las tonterías amorosas que antes escribía pensando que eran poesía.

He aprendido en estos cuatro años que la poesía es un altar donde la palabra comulga con la verdad y lo sagrado. Que la poesía es vida

-Habíanos de Litterae ad Portara ¿Cómo nacey cuálesson sus metas?

contrario, un grupo totalmente hete- rogéneo donde todo el mundo escribe

a su manera, respetándonosnuestras

propias tendencias. Además un grupo bastante peculiarporquenadie tiene

que ver con la literatura en el senti- do académico, unos son estudiantes de Ingeniería de Química, Adminis- tración, Educación, etc. El grupo se hace, simplemente, para apoyarnos

e impulsamos, para leemos, para criti- camos y ponemos en contacto con otros jóvenes escritores. Con ese espíritu creamosel Encuentro Nacio- nal de Jóvenes Escritores Univer- sidaddeCataboboqueahom enNoviem- bre celebra su tercera edición.

-¿Con qué finalidad se crea el Encuentro Nacional de Jóvenes

-Al comenzar mi asistencia a los

12

Escritores Universidad de Carabobo?

-La actividad central de nuestro grupo es este encuentro, para reu- nimos con otrosjóvenes escritores de las distintas partes del país, ir forman- do lo que será nuestra generación, pata que cada uno nos demos cuenta de que hay un apoyo y queremos formar- nos una vida literaria. Conocernos comopoetas,comoamigos,compañeros.

- Has tenido, en dos ocasiones, la oportunidad de participar en el

Encuentro Internacional Poesía Universidad de Carabobo. ¿Cuál ha sido tu experiencia?

-En el Tercer Encuentro Inter- nacional Poesía Universidad de

Carabobo, se nos da la oportunidad de participar a Lyerka Bonanno y

a nú La vendad que fue una experiencia increíble y siento que se nos dio un voto de confianza muy grande

y un gran apoyo y estímulo para

todo lo que viene a ser la creación. La oportunidad de conversar y cono- cer a poetas como Ledo Ivo de , Brasil, Elikura CMiuailafNahuelpan, poeta Mapuche, Lorenzo Olivan de España, William Ospina deColombia Poetas venezolanos como Ramón Palomares, Ana Enriqueta Terán y Juan Calzadilla quien despuésnos

Carlos Osorio

invita a Coroaun encuentro nacional allá En finun sinnúmero decontactos con muchos poetas venezolanos y extranjeros. Lo que puede significar todo eso para mí, no tiene adjetivos. El que Adhely yCarlos hayan depositado esa confianza en nosotros, dándonos la dirección de la revista La Tuna de Oro, es algo bastante significativo.

- Estos tiempos han sido de éxitos y sorpresas,¿Qué agregas a eso?

-Mediante toda esta formación que recibo en los talleres, el compar- tir, intercambiar, todo esto, más la escritura y la lectura, al pasar el tiempo completo mi primer libro, un poemario titulado Aldaba das,

el cual lo envío a una convocatoria

que hizo el Certamen Mayor de Las Letras del COÑAC el año 2004 y el

libro resultó ganador junto con otros 168 libros que formarán parte de la colección Cada Día Un Libro que pronto va a salir publicado. Luego comienzo a armar Mecánica, que acaba de obtener el PremioInternacional de Poesía Ciudad de Valencia. De verdad no me lo esperaba en ningún momento, incluso yo no iba a enviar

el libro al concurso,lo hice a último

momento, porque es un concurso que tuvo una convocatoria internacional, como su nombre lo dice, en el cual participan poetas de todo el mundo, per asídecirio y jamás me iba a imagi- nar ganador, aún más con los jurados que eran Ramón Palomares, Martín Gambarotta de Argentina y María Baranda de México.

La verdad que fue una tremenda sorpresa. Bueno, el premio, igual que el primero, me estimula mucho a

seguir escribiendo, a seguir creando y

a seguir fiel con aquello que he veni- do aprendiendo de los poetas, mis amigos. Me alegramucho, también, la inminente publicación de los libros.

13

Poemas

Víctor Manuel Pinto

Bajo el motor

la boca de la lámpara

era la única luz en el barrio

yo bajaba su vianda aquellos días en que se reparaba

y él comía con noche en los dedos

diciéndome que tuviera otro oficio

con el tiempo no tuvo lo que añoró carros que curaron sus manos romance con alguna mujer de los sucios afiches del baño

allí termina sus tardes endureciendo los brazos con giros de llaves

ya no le cura bar ni pubis de esposa

de darse tanta vuelta perdió la rosca que lo apretaba a la casa

La hija también se fue un diciembre los engaño con las mentiras que ellos le enseñaron en recados de insultos

y pedir dinero

y las mujeres de la casa lloran porque no entrará de blanco viendo a dios

pensó que era amor

y como en la cruz se dejó abrir

no fue en las manos

y los pies la herida pero hubo sangre

algo que murió en ella

y nosotros

UN VIENES A PROPOSITO

DEL CASO VENEZOLANO

Para su bien y para mal de todos,

tenía razón. Andrés Marino Palacio,

el precoz alucinado, nos advirtió sobre

la "falta de vida" de los escritores venezolanos: no tenemos héroes creadores de héroes.

Somos desvergonzadamente recatados. Necesitamos al desdis- ciplinador del que habló Pessoa. Hay un escritor Vienes, seriamente desca- rriado, que me ha permitido recordar esta falta tan nuestra. Se trata de Meter Altenberg (1859-1919), quien hizo de su vida, una obra que ha de durar muchos años.

Hablamos de un señor adinerado (al principio), mantenido por su herma- no. Altenberg vive en un hotel cuando

se harta de los bares y burdeles. Su obra,

en buena parte, fue concebida al-am- paro del alcohol y las meretrices. Pode- mos imaginar su libreta hedionda a Whisky, quemada por un chicote, y

acaso untada de una sustancia marina, de un olor impronunciable.

¿Publicar ¡Atención,mis coetáneos, atención!, Altenberg tuvo que ser convencido de publicar su primer cuento en 1896, ¡a los treinta y siete años!; sí, es el mismo escritor que Robert Musil considera el mejor poeta de fin de siglo.

Pensamos en sus experiencias con damas distinguidas y con su mayor pasión, las niñas, experiencias tan fecundas como su trato con borrachos

y otros seres tan llenos de vida como

él. Aunque ninguno con su talento. Nos cuenta en un fragmento cómo daba dinero a niñas por pláticas que me atrevo a tildar de escabrosas; nos refiere cómo se suicidó su tía a los

habla de los ridículos

sesenta años; nos

amores y de la gente bien.

Altenberg ridiculizó los valores de la sociedad vienesa en la segunda mitad del siglo XIX y comienzo del XX, época tan engreída por los adelantos de una técnica todopoderosa; los ridiculiza desde el suelo , o mejor, desde el vicio.

La hora actual, y Aquí no sólo hablaré de Venezuela, adolece del mal de la impostura. Uno extraña al autor

que no teme le sean cerradas las puertas editoriales, autor más fiel al desastre anímico de su espíritu (para gloria de

su pluma) que a las políticas culturales. Cuando pienso en esto, sólo un nombre viene a mi cabeza: Argenis Rodríguez,

el hombre que no negoció lo ¿nego-

ciable, y nos dejó ver sus escritos con odio.

Para Altenberg ha dicho: ¡Para la poesía hace falta sobre todo memoria! ¡porque hay que saber pensar simultá- neamente en todas las cosas hermosas

y feas, viles y no viles, ridiculas y

trágicas de la vida!. Parece razonable que haya que observar bien, desde la vida, para hablar con mayor propiedad

de ella. Evidentemente, todos tenemos vida. Pero las evidencias tienen intensidades relativas. No se me escapa que Lautréamont no ha debido matar

a nadie para poder escribir su libro;

tampoco que en los libros de Borges hay mucha vida. Se trata de inven- ciones siempre,y en todo caso, la mucha "mucha vida" no garantiza la dignidad de lo escrito.

No hay que hacer un libro a costa de merecer la pena de muerte y del Nobel, a la vez; lo único que hace falta es escribir más desde la verdad que desde los edictos de los dueños de las imprentas y las universidades. Se debe entender la vida como un fluir del camino inalienable del ser que escribe, esa es la escritura que añoro. A nues- tros escritores se les hace cómodo insta- larse en la jerga de la ciudad porque eso es lo que se está publicando: ¡hasta cuándo!, o acaso tornan Light aquellas ideas que polemizan con las vacas sagradas del canon venezolano (¡vaya dios a saber lo qué eso sea!).

Estas notas están dirigidas a los que no pactan, a los que escriben siguiendo los fueros legítimos de la voz que les dicta los versos: a los que nombran la ciudad y al campo desde esa voz única.

14

Omacel Espinazo

Esto se dedica a los buscadores de esa voz, a quienes -al igual que Altenberg- no se temen a sí mismos, y siguen su voz dondequiera que esta vaya.

Esto le habla a quienes han de escribir el libro desestabilizador, el que rompa nuestra seriedad de chicos buenos (intelectualmente buenos); a quien no tema el olor de las hojas de hierba, y sea capaz de replantear nuestra cultura desde ellas, allende la nota y sus desvarios.

A ellos.

LECTURA Y PODER

La actividad lectora siempre ha sido vinculada fundamentalmente al ocio, sobre todo cuando se alude a las

lecturas literarias y en general de temas humanísticos. La visión de un hombre plácidamente instalado en una hamaca

a la sombra de un árbol y abstraído

su inteligencia inquieta.

Pero no toda lectura provechosa resulta placentera. La lectura, en muchos casos, requiere de un esfuerzo

sostenido que sería inadecuado califi- car, incluso en el espacio específico

Eduardo Liendo

damente 3.000 años a de C. Durante

la civilización sumeria con la escritura

cuneiforme. El hombre adquiere así un poder mayor que el dominio del fuego, recibido según la hermosa mitología griega de las manos de Prometeo. Con la escritura el hombre se hace dueño

con un libro en sus manos, podría ser

de

las grandes obras de creación litera-

y

custodio de su propia experiencia,

una imagen ilustrativa de un lector de

ria, como primordialmente placentero;

Karamazov, La Guerray la Paz, Moví

atesora su propia historia, perfecciona

novelas, de poesía o de ensayos filosó-

obras clásicas como: la Divina

y

enriquece su lengua, descifra la reali-

ficos.

Comedia, Don Quijote, Los hermanos

dad y da forma a sus sueños. La escri- tura hace al hombre verdaderamente

El mismo hombre podría ser

Dick, Ulises, El Fausto, el Popol Vuh.

humano, lo hace culto y memorioso.

representado en similar actitud de ociosidad intelectual en el asiento de un tren o de un avión, en la escalinata que conduce al portal de un museo, en

muchas otras de universal recono-

cimiento exigen mucho de voluntad lectora del individuo que se acerca a ellas, así como disciplina y cierta capa-

Y

Muchos siglos después de su invención un escritor, Jorge Luis Borges, expre- saría la siguiente definición del libro:De los diversos instrumentos del hombre,

el

banco de una plaza poco concurrida

cidad para la comprensión de un texto

el

más asombroso es sin dudad, el libro.

o

en un vagón del metro en una hora

complicado. En este sentido el placer

Lo demás son extensiones de su cuerpo.

de pocos usuarios. El hombre (o la mujer) tiene un aspecto informal con su ropa deportiva, gente clase media culta, individualista, singular y poseída

por ejercicio pasivo del ocio.

que proporciona la lectura es inse- parable del esfuerzo incluso en ciertos casos, de la fatiga que pueda ocasionar. Muchas veces se conquista el libro

El microscopio, el telescopio, son exten- siones de su vista; El teléfono es extensión de la voz, luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero

de cierta vanidad entre otras razones

invierto una tenacidad, aunque muy

el

libro es otra cosa, el libro es una exten-

por el hecho de pertenecer a una mino-

distinta, comparable a la de los excursio-

sión de la memoria y de la imaginación.

ría lectora. Si nuestra curiosidad nos llevara a observar el título que lee tan ensimismado quizás aparecería el nombre de Justine del Cuarteto de Alejandría. Obra cumbre de Laurence Burell, o tal vez el pequeño tomo

nistas que deben superar las eventua- lidades y dificultades de un arduo viaje. Puede ser a ratos placentero, pero exi- gente, inclusoagobiante, aunque general- mente el esfuerzo tiene su recompensa.

En ese sentido, aún respetando la significación de las culturas orales, podríamos decir que en una sociedad de analfabetas, de nombres no lectores, hay un desfase histórico que la empa-

acerca De la brevedad de la vida de Séneca, o los Poemas humanos de Cesar Vallejo. Todo indica que ese hombre (o mujer) cuyo nombre ignoramos, lee por placer, por puro goce intelectual,

Para que sirve leer La Divina Comedia o La Guerra y la Paz ya es otro asunto. Los más escépticos o los que atribuyen a la literatura una completa gratitud suelen decir que para nada. Leer al Quijote no tendría así ningún sentido utilitario. Fuera del

renta en muchos aspectos con la reali- dad ágrafa existente antes de la prodi- giosa invención de la escritura en la antigua mesopotamia. Un verdadero abismo cultural, una limitación esencial para la evolución de la condición huma- na. Cuando el hombre inventa la escri-

y

sueños, como lo expresa la mejor

Esa imagen de la gratitud de la lectura, de su sentido lúdico y egocén- trico, es la más extendida y publicitada en las campañas de promoción de la lectura.

juego intelectual, del gusto de leer sus páginas no serviría absolutamentepara nada. Lo cual es juicio unilateral, aun- que apuntalado por opiniones emitidas por intelectuales, incluso por autores de obras significativas. En este juicio

tura adquiere un gran poder, "remonta la tradición oral y se posesiona de su propia experiencia,puede fijarla, recrear- la y codificarla". De manera que, por muy sospechosa que pueda parecemos la palabra poder aplicada a un hecho

Leer es un placer es una de las

se

escamotea lo que en el libro se sumi-

generalmente de práctica solitaria como

consignas mas difundidas, lo cual, por lo demás, puede parcialmente ser cierto. Un lector experimentado, con sensibilidad para apreciar la estética del lenguaje, la calidad de las ideas y los logros de la imaginación, segura-

nistra de poder comunicacional en múl- tiples aspectos, (lingüístico,vivencial, social, histórico, simbólico, ficcional) y no solamente por placer. En este otro sentido Leer es un poder.

es la lectura, es pertinente considerarlo de este modo. Leer es un poder. Es una forma de posesionarnos de la realidad. Incluso de nuestras emociones

poesía.

mente obtendrá no poco placer de sus lecturas. Un niño lector, también será gratificado por aquellos relatos que satisfagan su afán de aventuras, su

Sería imposible ignorar o sub- estimar la formidable revolución cultu- ral que representó la invención de la escritura en la historia del hombre,

Leer es unpoder por cuanto existe una estrecha relación entre palabra y pensamiento y la manera más precisa

curiosidad y la necesidad del juego de

hecho ocurrido en occidente aproxima-

y

eficaz de ordenamiento de las palabras

15

es la lengua escrita. Pensamos con palabras y no es una afirmación exage- rada la que indica que el tamaño del mundo de una persona es el tamaño de su vocabulario.

Leer es un poder porque en la lengua escrita, acumulada por el hombre en los libros y otras diversas publicaciones, se concentra una parte funadamental de la memoria y la historia de la especie durante varios milenios haciendo posible que cada hombre lector sea heredero de la cultura universal que le resulte acce- sible.

Leer es unpoder porque la imagi- nación creadora del hombre ha alcan- zado muchas de sus más descollantes expresiones en la invención literaria de grandes escritores y poetas, y esta extraordinaria recreación del mundo permite establecer una activa y enri- quecedora comunicación intelectual y espiritual con el individuo lector.

Leer es unpoder porque la lectura

formidable herra-

mienta de autoformación, de investiga- ción de la realidad, de apropiación de la experiencia en las disciplinas más diversas del conocimiento, atendiendo a

los intereses de quien lee.

ha demostrado ser una

Leer es un poder Porque obtener información y sentido crítico suponen un hombre más conciente y, por consiguiente, más libre para ejercer su elección ante las múltiples y contradictorias opciones que la socie- dad y su propia existencia ofrecen constantemente, como una toma de posición ante su circunstancia y lugar en el mundo.

Leer es unpoder porque aquellas sociedades que han superado el analfa- betismo casi en su totalidad y tienen una importanteproporción de población lectora, han alcanzado niveles de desa- rrollo tecnológico y científico consi- derablemente superiores a las socieda- des de amplio analfabetismo y limita- dos lectores, que conforman el llamado mundo subdesarrollado.

Leer es un poder es por tales razones conceptuales antes menciona- das, una consigna y una actividad de promoción de la lectura, con el propó- sito de hacer más conscientes a los sectores que motorizan la educación oficial y a los propios ciudadanos, del carácter prioritario y esencial que tiene el libro y la lectura en la evolución histórica del país. La superación de la crisis de la sociedad venezolana no podrá lograrse sin un sostenido esfuerzo cultural para hacer del ciudadano vene- zolano un activo lector.

Es importante que la fundación comisión de lectura -Fundalectura-, el Banco del Libro, el Ministerio De Educación, particularmente su comi- sión o para la orientación de la ense- ñanza y uso de la lengua materna, la Biblioteca Nacional y su red de bibliotecas públicas, las escuelas de Educación de las universidades, el COÑAC, el CENAL, Monte Avila Editores, Fundación Kuai Mare, numerosas individuales, particular- mente maestros, profesores, escritores, periodistas, artistas en general: empren- dan una verdadera cruzada para trans- formarnos en una sociedad lectora. Leer es un poder sería una consigna aglu- tinante y afirmativa de una voluntad de ganar lectores para la causa de cons- truir a una Venezuela distinta.

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Selección de Haikus del Taller de Poesía del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la UC, dirigido por Héctor Espinazo

Nelly Escalona de Francia

Por esa brecha un rayo penetra en mi cuarto

Jessica Hernández

Disuélvete en todos mis sentidos chocolate

Dayana Alastre

Creerá la luna ser reflejo ausente silban los cocuyos

florece la piel se agita la noche la respiración

Nuestra esencia está en la mirada del espejo

Víctor Pinto

Murmullos graves se desbordan del techo nudo de moscas

Mariposa negra que te pierdes en la aurora devuelve mi niñez

ORLANDO, MILLONARIO EN PALABRAS

Luis Barrera Linares

Tengo ya una vaga imagen de la

do a que ya comenzaba a verlo como

ción y la envidiaque su actuación literaria

Y

es que Chirinos es raro, bueno no

fecha en que conocí a este escritor Falconzuliano que lleva por nombre

un hermano mayor, no tanto por la edad, porque a decir verdad ahora yo

tanto como raro, porque esa palabra no le cuadra a su personalidad y no

Orlando y por apellido Chirinos. Fue justamente en esta su Valenciade adop-

parezco mayor que él, sino por la admira-

creo que le guste muchos, pero si extraño. Extraño en sus formulaciones

ción, a mediado de los años ochenta,

ya

generaba en mí; mientras yo compar-

de

una prosa, que entre lo lírico y lo

poco tiempo después de que ambos lográramos un cabeza a cabeza en la primera edición de la Bienal "Alfredo Armas Alfonzo", coordinada por Freddy Salvador Hernández desde le Ateneo de Barcelona. Aquí, en esta

tía con él mi primer conocimiento, ya Orlando iba como por el quincuagésimo premio él sólito. Pero curiosamente su libro llevaba un título que muy bien podría ser mío Oculta Memoria del Ángel (publicado después en 1985) y

narrativo, y previa combinación de ciertos giros de la oralidad y algunos dialectalismos y arcaísmos , se vuelve como demasiado escritor y eso en este

país no lo aceptan quienes se creen la tapa del último frasco de vinagre en

ciudad, durante uno de esos sabrosos

el

mío llevaba un titulo que se parecía

plena manifestación reprimida por la

saraos literarios que se llaman simpo- sios de literatura venezolana, me llevó

mas a él: Beberes de un Ciudadano (también de publicación posterior, en el mismo

Guardia Nacional.

hasta su casa y me lo presentó el

1985).

Lo aceptan como escritor pero lo

escritor venezolano, que a mi juicio tiene el nombre y apellido más mará- cucho de todos: Cósimo Mandrillo. Y

Es decir, avafro y tenaz, como cualquier coriano en campo petrolero,

miran como gallina que mira sal, buena parte de quienes lo han vivido más que para escribir al mismo ritmo que acre-

que juraría que Orlando no recuerda

el

tipo con su porte de verdadero gitano

cientan sus egotecas personales. Obvia-

mis primeras palabras hacia él, porque

maracucho se había ganado todos los

mente, no puede ser bien visto quien

los escritores tan famosos no se fijan

premios de todas las casas, direcciones

se

ha dedicado a la literatura y además

en los laudos de quienes se acercan a mostrar admiración y ya en esa época

de cultura del país y para colmo en 1983 se enganchó también el concurso

ha publicado libros y ha sido recono-

cido anónimamentepor diversos jurados.

Chirinos era un estrella, al menos entre

de

cuentos de El Nacional con su magis-

Tiene que ser sospechoso un tipo que

todas las chicas que asistían a esos eventos.

tral relato Papeles de Guerra Sagrada,

incluido luego en su libro de 1989 Pája- ros de Mayo su Trueno Verde y esto

habiendo nacido en Maracaibo en algún año del siglo pasado y vivido después en Curimagua, escribe como

No había ponenta que se resistiera

sin contar una catorcera de municipales

si

hubiera estudiado en Madrid, Coro,

a sus cuentos, es decir a sus cuentos

y

otros varios galardones que a mi juicio

París, Londres y Casigua, ¿Por qué?.

literarios. Llevo esas palabras en la

lo

convertían en el escritor venezolano

Bueno, porque a pesar de que lo han

memoria porque tengo el hábito de hacer perennes mis afectos cuando

más acaudalado de todos, millonario. Hoy creo que entre él y Rafael José

tildado alguna vez de narrador ruralista, tiene a mi juicio la virtud de codearse

nacen del primer encuentro con alguien.

Alfonso

han acaparado los premios como

con el idioma como si escribiera no

Como siempre, yo ya era mucho más

arroz, y no se si algo tenga que ver esto

sólo para los habitantes del Barrio de

joven y menos veterano que él. Y le

con el gentilicio pero, a pesar de que uno

Santa Lucía o de Borburata, sino de

salí con una frase que más bien parece

es

trujillano y el otro maracucho,ambos

cualquier parte del mundo donde se

un manifiesto cultural de estos tiempos.

tienen que ver con el estado Falcón, curio-

lea español.

Formal, serióte y con contundencia de profesor recuerdo que le dije "-me ale-

so fenómeno geográfico de la literatura venezolana, como para una tesis.

 

Es decir la narrativa de Chirinos

gro que el jurado repartiera el premio

tiene vocación de literatura universal

entre los dos porque siempre he creído

Digo esto como introducción y en

y

eso en Venezuela puede ser peligroso

que aquí cabemos todos aunque yo

el

tono conversacional con que Orlando

porque si llegan a descubrirlo fuera

y

yo hemos cultivado la amistad de

hubiera preferido los veinte mil bolí- vares para mí solo".

Creo que ese inicial tono de mi parte abrió de una vez la brecha grata para una amistad que casi parece hubiera sido decretadaen aquel momento

estos años en que éramos más jóvenes, para resumir ahora la seriedad que

implica un homenaje como este que durante toda la semana le rindió la Universidad de Carabobo, y me permi- tió hacer algunos señalamientos sobre

una vez, Más de una egoteca hinchada se desinflará. Tiene la virtud de descri-

bir sin lo temores propios de quienes, en busca de gloria prematura, escogen las palabras con pinzas pero no perci- ben que las pinzas dejan costuras, dejan marcas.

por el reverendoCósimo en plena celebra-

la

ubicación de su obra narrativa vene-

ción de misa: "los declaro amigos hasta que la muerte los separe", claro, como uno pierde la vergüenza con los años. Ahora puedo agregar que no le dije exacta- mente todo lo que estaba pensando, debi-

zolana. No podía decir que Orlando es un escritordesconocido porque realmente no lo es, pero me atrevo a argumentar que por lo menos cada vez que pueden los críticos sacan el cuerpo a su obra.

Y alguna vez tendrán que olvidarse de que es un silencioso escritor ajeno de las alharacas y hasta tímido con los periodistas y con los críticos, pero con una contundencia que no deja lugar a

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dudas. Ya me imagino a los lectores de otras lenguas diciendo que su escri- tor preferido es Monsieur Orlando Chirinos, Signore Orlando Chirinos o el mollejúo Orlando Chirinos como seguramente le dirán en lengua zulia- na.Creo que precisamente una de sus principales virtudes es que, si de verdad, llega a llegar como por lo menos espera- mos algunos de sus rivales y amigos, llegará sólito porque ha crecido además de los aprendizajes a que son tan adep- tos algunos de nuestros escritores. Esos que creen no poder sobrevivir sino pegados al corsé o la chaqueta de algún escritor más conocido o reconocido que ellos.

Esa manía que ha convertido nuestra literatura en un archipiélago de grupitos nucleados todos en torno a un escritor tótem que les sirve de soporte. Sobran entre nosotros, por ejemplo, los circulitos de ramosucreanos, galleguianos, uslarosos, menecistas, balzeros, garmendigos,cadeneros, montejeses, antillaneros, matagilosos, torrejos, trejudos, herrelaquianos, sanchipelázicos, picónsaladosy etcé- tera, para no abundar -Manuel Bermu- dez ha sido más "globalizador" en esto -y quizá más agudo- cuando concentra en dos grandes categorías genéricas:

los que "gallean" y los que "octavio- paztan" , Por eso decía yo al comienzo que se me hace difícil ubicar dentro de un sólo renglón la obra narrativa de Orlando Chirinos: variada, polifó- nica y muy distinta a cada libro. Uno lee, por ejemplo su primer volumen Última Luna en la Piel (1979) y se le hace difícil concentrarla en Virtud de los Fabores Recibidos (1987), Imagen de la Bestia (1994), o Mercurio y Otros Metales (1997),y Parte de Guerra (1998), aparte de los títulos que ya mencioné arriba Pájaros de mayo su Trueno Verde (1989), Ultima Luna en la Piel( 1979).

Porque cada volumen es una caja de sorpresas lingüisticas que revela una constante actitud de búsqueda. Tiene Orlando la manía de quienes verdaderamente escriben para permanecer, aunquejamás loesperan.

Y por ello decía antes que es un escritor

extraño. Resumo pues el retrato que a través de la lectura de su obra ha logra- do hacerse mi perversa tía Eloína:

Orlando Chirinos es maracucho de nacimiento y ha vivido en Curimagua, Valencia y Punto Fijo (de allí su porte

de puntoijista); ha sido profesor y controlador aéreo (razón por la cual jamás parece perder el control de sí mismo); de los premios pretéritos,

presentes y futuros del país y ,más allá apenas le falta el kino; escribe Mercu- rio y Otros Metales para decir adiós a

la gente del Sur, del Norte, del Este y

del Oeste; no cree en pajaritos pre- ñadosen mayo ni en sus truenos verdes,

y aunque la gente piense que lleva por dentro la imagen de la bestia.

Orlando Chirinos

Él insiste en ocultar para los otros su memoria de ángel porque sabe de sobra que la última luna que lleva en la piel es su más segura parte de guerra. En fin, que aquel mi envidiado y compa- ñero de premio de mediados de los ochenta, del siglo que ya se cerró es un escritor de una sola y única linea vertical, y sin complejos ni prejuicios, ha demostrado suficientemente ser un verdadero señor de la palabra.

Alguna vez habrán de decirle entonces: "Maestro Orlando, su palabra vaya adelante". Y entonces para ese momento, ojalá pueda usted dejar de ser acaparador y permitir que otros nos ganemos algún premio.

Yuri Valecillo

FOTOGRAFÍA

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Fotografía: Constantino Castelblanco

HASTA DONDE SE ESCUCHEN LAS CAMPANAS

(Novela-fragmento)

Cuando avanzó hacia el burro, ama- rrado al garfio de un horcón del corredor, comenzó a rumiar esos recuerdos de mucho antes de que un desamparo muy grande, como a nadie en el mundo, de

sus cara, los ojos, le estropeara los huesos,

la impregnara desilencios.

Entonces se vio de niña, tomada del brazo de alguien maloliente, derrengado más por la hambruna que por la hinchazón de los pies, metido en un sombrero desecho por agujeros, si los ánimos de los hombres de armas que había sido, por conseguir respeto y autoridad en los pueblos, atravesando jadeantes un patio nutrido de palos de sombra, endulzado con luna llena, hacia un corredor, que apenas lambuceaba la escasa luz de un mechero, donde acodada sobre una mesa sin mantel, cierta anciana ojerosa, tupida de negro, con los cabellos arreglados con una horquilla, descon- juraba con rosario los martirios, las inso- lencias, que sin conmiseración fomentó la guerra.

Se acordó que a causa de la descompo- sición que les produjo la travesía de tantas trochas abiertas a machetazos, al acecho de las fieras, epidemias, sin escu- rrirse se desgonzaron en un escaño, apoyado al tinajero, donde el abuelo de la anciana por las mañanas cogía sol, contaba las frutas de los arboles, el des- bande de los pájaros, aireaba encima de un cuero de tigre un promontorio de morocotas, mientras evocaba los aconte- cimientos oscuros y espléndidos de su existencia legendaria, sedientos de aguas

cosidas para flotar en una tina, dispuestos

a beber infusiones restauradoras y su-

cumbir después a la deriva de un sueño milenario.

Sin embargo, era muy niña para recordar que la anciana se descalzó los pies, resignada a lo que ocurriera, orientada sólo por la supertición, sin reticencia como cuando vio por primera vez, en un bailorío promovido en la casa de enfrente por Apolonia Rengar, que duró todo un fin de semana, al General Ambrosio Astudillo, pero inmersa todavía en un alivio del acto de contri- ción, con en mechero en alto avanzó hacia el bulto acurrucado, y la sobresaltó aquella cara huesosa, aquellos labios deformados por las molestias de una dentadura postiza, cuyo olor parecido al de tierra de escombros mezclada con sangre humana se hacia irrespirable, y aunque no tuvo la certeza de haberlos visto antes, ni siquiera en el arrebato de

Hildemaro González Manzur

un sueño remoto, pensó meterse en su dormitorio en busca de una sábana, pero en eso oyó una voz destemplada por un sopor pesado, Los perros ladran en la noche.

Entonces se paso una mano por el cuello, entreabrió la boca, tosió y más allá del corredor, donde la noche seguía intacta, untada de luna, el gargajo hizo pías, asi como las goteras que, en el ale- ro, se encargaron de pudrir el impulso de una rabia, que por un rato la puso morada, le encogió la lengua y de todo corazón reconoció haber escuchado otra vez el último santo y seña, aquel susu- rrado de rodillas en su altar familiar, un mediodía por el tesorero de la revuelta, que con la languidez de un santero errante, soportando las quemaduras de un cirio encendido, apareció disfrazado de capuchino asegurándole que lo de la rendición no fue algo de cobardía, que no era cierto que por Toro Muerto, en un barco abarrotado de lingotes de oro, traídos a lomo de muía desde la hacienda El Rincón por arrieros que luego fueron degollados y sembrados en fosas comu- nes poco antes de partir, asi como se vio en los frescos del pintor Cristóbal Ruiz, como lo escucharon en los versos del trovador Chivo salinas, se escabulló an- tes de los primeros gallos el General Ambrosio Astudillo. maldiciendo por viudas, putas de todos los morideras, y no escatimó esfuerzos, a pesar de su juramento de no volver hablar de guerra ni siquiera de cohetones en tiempos de pascuas, y con cierta altivez, quizás engendrada en la sordidez de su encierro, respondió, Pero los alcaravanes cantan en las madrugadas.

Aquella voz árida le infundió mucho sosiego, y a pesar de la hinchazón de los pies, sobrellevada por el empeño de salvar a la niña, de sus huesos molidos, de sus estragos espirituales, orgulloso de haber sido fusilero en la revolución más popular de Kazupal de Cumbre, desde su fundación dos siglos atrás, donde un sablazo le desprendió un abrazo y el nombre, imponiéndole una gusanera que durante meses no lo dejó pegar los ojos, pero sin soportar la vergüenza de hacerse acompañar por alguien a la letrina, se concibió restaurado y ojeando como la luna gateaba, con la palidez de un crepúsculo senil, hacia el interior del coredor, tuvo la sensación de haber regre- sado pero en medio de la candidez de una alucinación fascinante, en la que el mechero flotaba Magnífico, y por un momento olvido el olor a orine rancio.

:

a excremento reseco, a llagas frescas, el

lloriqueo de meses y más meses, mien- tras se espesaba el aire en un fuerte olor

a moho, y las luciérnagas brotaban en

los rincones dispuso a decir tonificado de dig-nidad guerrera, No hubo gallo

que a su hijo le cantara en la nariz.

Fue como si la premonición del sueño donde vio a su hijo, encima de una muía, luciendo estribos y espuelas de plata, deslumhrado con la guerrera de galones de oro que siempre ambi- cionó, con un espadín de cadete al cinto, extendiendo hacia una vaca que comía flores, un brazo tendido de sangre, en medio de un patio humosos, abarrotado de burros cargados de leña para quemar cadáveres en fosas comunes, le bastó para tener una noción de antemano, pues no estiró en un desmayo ni se puso ronca de tanto llora, como cuando fabricaba,

sin levantarse a beber agua, a esperar en la puerta, sentada en una silla, expuesta

a tragarse una bala, fumándose el tabaco,

que por mas de treinta y cuatro años, al pasar a las tertulias en la casa de la poe- tisa Blanca Rosa, cada noche, aunque fuera un inviernote colocaba en la ventana de su dormitorio, seguramente como un consuelo a las tantas serenatas que jamás salió ni siquiera a despreciarlo, al negro Grillet, y esperar los atisbos de triunfo que trajera la muía del correo, el traje marcial con que esperaba el jefe de la revolución, abultado de gloría, barullo

de un gentío la saco de la máquina de costura para petrificarse al ver una jaula, con harapos de presidario común, atur- dido por el mal dormir, por la mahajería gritándole que viejo no brinca zanjón,

al general Ambrosio Astudillo, de manera que con cierta parsimonia, nacida en la costumbre de ponerle un vaso de flores al retrato de su hijo, cerca del sable usado por su ídolo en sus tiempos de alférez, exami-naba palmo a palmo, con la instintiva sapiensa de una parurienta,

a la criatura disuelta en las ciénagas del

sueño, y con mucha sobriedad se echó, hacia atrás, soltó los hombros, el resto del aire,

asintió va-rias veces con la cabeza, y en la conster-naciónde haber encontrado los mismos lunares de su hijo, retenido para siempre, incólum, en el desván de la memoria, en el retrato, en el olor de los baúles ates-tados con sus pertenencias en el último cuarto, por encima del resplandor del mechero, forjando una sonrisa aseguró, A ese muchacho si le gusta la verija.

TRES TEXTOS

ESBOSOS DE TU TRISTEZA

Trepidación monotonía Sombra de luz que no alumbra Tu orilla está repleta de invisibles puentes Como diminuto y opaco sol La soledad brilla en el horizonte La tristeza es eclipsada por la alegría de la multitud El ruido de la música Ocurre que estás sola Ocurre que tu alrededor es de soledad Tumulto follage paz y fiera guerra Torres y estiradas sombras Estrellas y un astro único Que a la vez se disputan el poco espacio y reconstruyen paisajes edades ecos que se anulan triunfos que regalan la importancia de ciertas alturas sin importar la presencia de flores o pájaros y pese a todo siguen importando la amistad y el amor

SPARKS STREET

Norberto Jomes

PIEDRA DE LA NOCHE

Luz compartida ¿Dónde los azúcares de tu esfuerzo la dulce dentellada de tu voz a mis silencios?

¿Dónde oscura espesa bóveda estarán los ecos soñados de tus aguas

los tibios manotazos de la pasajera lluvia de la isla los arrogantes limos las caracolas los guijaros del río

su resbaladiza vestimenta su persistente humedad

su discreto monólogo por la aguas? ¿Dónde sino sobre el pecho del día podría descansar la irrequieta ternura de mis manos? Interrogo sin ilusión este silencio que te nombra

Y espero

En el poema se consigna que una mañana de nieve el anciano poeta dobló por Craigie tentando aceras y paredes con su cansada sombra A pocas cuadras montan protesta jóvenes estudiantes mientras algunos intelectuales se mesan al baraba y acarician volúmenes usados de Nietzsche y Ginsberg En la penumbra del Memorial Drive el verde y circular trilló los rizos del rio con sus atletas pinos y sicómoros la luz chata escasamente habitual y la extensión de la tarde todos exigen lugar en el poema mientras en la acera opuesta en Brattle como cada día yo doblo por Sparkas Street navego las profundidades de su silencio evocando y rumiando los versos que he de escribir

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ANOTACIONES EN LA ESPUMA

En un ciclo de conferencias, organizadas por el área de estudios de postgrado de Literatura Venezolana de la Universidad de Carabobo y la Dirección de cultura de la misma Universidad y escenificadas en la Sala Alternativa del Centro Cultural Eladio Alemán Sucre, ubicada en la sede del diario el El Carabobeño, el tema central fue la Poesía . Me atreveré a señalar, a mi juicio, cuál fue el destello que observe en cada uno de los confe- rencistas.

En Luis Alberto Crespo, de la

Carora árida, donde Mujica fue jinete, fue una genial frase Los poetas que mienten se ponen viejos. Quizás, aquí

el poeta, quiso decirnos que la poesía

es fuente de vida y que por ella, permanecemos incólumes al rigor del tiempo. En su momento, Reynaldo Pérez So, asentó con un gran senti- miento de hondura, que la poesía es inmanencia, mas insistió que aquella no era trascendente, que tan sólo lo era dios. Del poeta Alejandro Oliveros, lamentablemente nada puedo decir, una causa mayor me impidió estar en su exposición, pero seguramente apuesto que algo de su disertación pudo conmo- verme. Nuevamente mis disculpas.

Edda Armas, asomó con énfasis vital, una expresión, que es casi una máxima Cómo sería la vida sin la poesía y extendió su verbo, hacia ese largo aliento que nos ha dado dios. Mas tarde, casi a manera de confesión, diría la poeta como sellando un pacto entre la poesía y la vida, que es lo que nos hace andar por el sendero si lo puedo escribir llegué a alguna parte. María Antonieta Flores, aseveró igualmente en su tiempo verbal, que El poema es una mirada que recoge múltiples entornos.

El poeta Carlos Osorio, en su

noche ante la poesía, afirmó que escribía para dejar pautas de su vida

y comparó su escritura, con los perros

de la calle, que orinan en los postes y

dejan un rastro y luego regresan por el mismo camino oliendo los orines.

También exteriorizó el poeta Osorio, que siempre ha buscado un lugar en el mundo y que la poesía es un vehículo para llegar a él. José Rafael Alfonso, poeta coreano venido de Trujillo, le dio un nombre a su conversación, era, simplemente pero dicho con calidez, un diálogo afectivo y que su poesía estaba identificada con un telurismo trascendental. A su entender, la poesía es la voz de los antepasados y que se escribe para no morir, es una manera de sobrevivir, de permanecer.

La poesía, según Alfonso, es comunicarse con la ausencia, y ante esta afirmación, puede surgir una pregunta ¿pero esa ausencia no es recuperada acaso por la poesía que la hace manifiestamente presente? ¿no es acaso una ausencia que se vuelve un todo presente mediante la poesía?

Esa noche del lunes, el poeta Alfonso, cuando alguien del público, se refirió

al termino definición recordó que en

una oportunidad, el poeta cubano José Lezania Lima, subrayó que definir es cenizar.

La noche del ocho de noviembre de este año finisecular, fue ocupada por los bardos Cesar Seco y Enrique

Mujica. Seco se amigó con la palabra

y dijo que la poesía en un encuentro

con lo súbito, que la poesía es silencio

para escucharse a sí mismo. Es un auto encuentro. Podríamos asegurar que en Seco, el silencio es una voz ex- tensa. En algún poema suyo se puede

leer

El silencio suena.

Mujica en cambio, cabalgo en el verbo, diciendo que hablar de poesía, es definir lo indefinible y que el sólo vivir es poesía, que todo acto humano es poesía y que la poesía es todo. A juicio del poeta Mujica, la poesía es lo que no tiene respuesta, ella esta emparentada con la revelación interior, es por demás originaria.

En esa cabalgadura de la palabra, donde Mujica fue jinete asume que En la hechura del poema debe estar implícito el perdurar. Asimismo manifestó que el poema es atemporal

y que en su naturaleza intrínseca es un Hito para que los hombres se orienten en la penumbra del acontecer de la vida. La oportunidad del lunes quince de noviembre, fue para los rapsodas Alberto Hernández, de cuna en Calabozo y de años vividos en la Ciudad Jardín y Luis Alberto Ángulo, de luces primarias en la cuasi andina

y piedemontina Barinitas y hoy,

morador, en la Valencia plétora de industrias.

Alberto Hernández, abrió su

intervención diciendo que la palabra es un viaje y que Uno no viene defini- tivamente de alguna parte y que de alguna manera siempre esfundamental

el silencio, llegó a expresar el poeta

Calaboceño: Vengo del silencio.

Ángulo, en el instante que le brindo este encuentro, pasó revista oral a sus poemas y tuvo de aliado unos nutridos comentarios. Ángulo esgrimió que en su poesía, al igual que en la poesía

moderna, se respira el diálogo del poeta consigo mismo y también con la poesía. No soslayó algo clásico: ¿Qué es la poesía? La respuesta del poeta

no tardo en aparecer: Existen profundas dudas.

En las noches de luna llena del 22 de noviembre, estuvo en la Sala Alternativa la hechura poética de Antonio Trujillo y Adhely Rivero.

En la poesía de Antonio Trujillo,

se observa la defensa de un paisaje que

ha sido devastado, no hay que olvidar que la morada del poeta en San An- tonio de los Altos, localidad que ha sido destruida, que el verdor ha sido suplantado por el concreto, las ramas por largas y negras cabillas, que en vez de las copas de los árboles, lo que salta a la vista, son las azoteas agre- soras. Mas en su poesía, también se

palpa, se huele un amor al paisaje; merced a su poesía, los pájaros, grandes

y diminutos, siguen teniendo árboles

donde guindar sus nidos que cargan huevos y pichones y podríamos con- cluir, diciendo, que si hay algún llanto, en la poesía de Antonio Trujillo, es un

llanto verde.

En Adhely Rivero, con olor a mas- tranto y el vuelo majestuoso de una

Wily Laurenat

puesta salida de la boca del poeta fue Los tonos de la poesía cambian con

la tragedia de la vida.

garza blanca, la poesía se llaneriza,

La noche del seis de Diciembre la

se

arismendiza. A lo lejos, elbramido

ocupó la poesía de Blanca Elena Pantin

de

una vaca anuncia el lazo seguro del

y Eugenio Montejo.

peón. Su poesía recoge esa gran exten- sión de tierra que se confunde con el horizonte, el llano; en su poesía están presentes las aguas horizontales de su entorno, las faenas del llano o el enhiesto sombrero del llanero que lo cubre el rigor del sol. En el registro poético de Adhely Rivero, nada de su llano entorno es periférico, al contrario ocupa el centro y de allí irradia, pregona lo esencial de la ¡lanería. La poesía con Adhely anda a buen trote, a paso seguro y el relincho del corcel

es un verso.

En el penúltimo día del mes 11 de este año que precede al dos mil, se

oyeron las voces de dos artesanos de

la palabra venidos de dos extremos,

Oriente y Occidente: Ramón Ordaz y Blas Perozo Naveda. Ordaz, el de Oriente, salió adelante diciéndonos "Somos poetas por que no tenemos respuestas". No obstante podemos preguntarnos ¿La poesía no es una respuesta, no lo es acaso? Prosiguió afirmando el poeta oriental que "Leer a otros poetas es descubrirnos ", nos conducía a otros mundosinteresantes. También nos dijo Ordaz que "toda respuesta dentro de lapoesía es transi- toria "y que "Lapoesía es hallazgo".

Perozo Naveda, el del otro extremo, Occidente, se inició confesándonos que abandonó el estéril trabajo de una

fábrica y de todos losdías,paso a lacalle

y empezó a trabajar con la palabra y

desde ese instante se sintió mejor. Que de ella no se ha soltado, anda más bien hermanado con caminos al frente. Por unos instantes nos leyó trozos poéticos cargados de humor que a los presentes les asentó muy bien, nadie escatimó una sonrisa placentera, hubo regocijo pleno por la buena poesía del poeta occidental. Soltó más tarde una res- puesta sabia, cuando alguien le pre- guntó por su poesía actual. La res-

Blanca Elena Pantin nos reiteró la cotidianidad en su poesía, aquella

atiende a una visión natural del mundo,

a los detalles y las pequeñas cosas.

Más adelante nos llevó a que el poeta es el registro de su tiempo. Agregaría, el poeta es un testigo.

Montejo de entrada expresó que

la poesía cada día es más esencial.

Ante la vida, ante los avatares, en su tiempo ante la palabra. Requerido por una pregunta, asintió que Unono nace solo, se viene de alguna parte. Existen lecturas previas, voces anteriores y todo ello conforman el poema y de alguna manera, al poeta lo habitan otros poetas, otros mayores. También le oímos decir al poeta Montejo: La poesía es una lengua de gracia. Montejo ve en otros, aparte del poeta, la estela poética, bien podría ser la vendedora de empanadas en el mercado. Podríamos concluir, diciendo entonces que existe un inmenso registro devocespoé- ticas en lacalle.

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TEXTOS YAUTORES

SHERLINE CHIRINOS. Licenciada en Edu- cación Mención Lengua y literatura en la Universidad de Carabobo, sus ensayos han

sido publicados en distintas revistas literarias

a nivel nacional.

Demencia

precoz (1968) las Dorgas Silvestres (1972) 55 poemas (1981) Parfuma jaguaro (1984), la Ultima tierra (1990) y el Libro de los Cuar- tetos (1994) su obra aún se encuentra dispersa en revistas, inéditos. Fundador de Ediciones

Separata del Dpto de Literatura de la UC asi como también de Zona Tórrida y Poesía. RAFAEL VICTORINO MUÑOZ (1972). Narrador

y ensayista. Licenciado en Eduación Mención

TEÓFILO TORTOLERO. (1936-1990).

Lengua y Literatura por la UC, profesor de la misma casa de estudios.Ha publicado Los volúmenes de relatos: Pre-Textos (1996, Ediciones Separata de la Universidad de Carabobo); Albapara dos ciegos y otras maniobras(1997, Ediciones del Gobierno de Carabobo); /?*te(2(»5,aiecciónQdaDíaunLibro. Ministerio de la Cultura, COÑAC). CARLOS OSORIO. (1955). Poeta, traductor, músico y artistaplástico. Ha publicado Saravá,1988; Albricias, 1992 Cominería, 1998; Vaivén, 1999 y Amatoria, 2004; Trabaja en el Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la UC. Es Sub-director de la revista Poesía, y pertenece al Comité Organizador del EIPUC. VTELSI ARIAS. Licenciada en Educación Men- ción Artes Plásticas por la Universidad de Cara-

bobo, Su libro Transeúnte ganó en el certamen 'tadaDáunLibro"del COÑAC, 2005. VYTAUTAS SUBACIUS. Ensayista, fundador del Teatro Universitario, Profesor y Médico Cardiólogo. Pertenece a la redacción de la revista Poesía del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Es miembro del comité organizador del EIUPUC. OMACEL EPINOZA (1976). Licenciado en le- tras en la Universidad del Zulia, Profesor de literatura en la Universidad Experimental Francisco de Miranda UNEFM en Coro - Edo. Falcón ha publicado en diarios y revistas a nivel nacional. MANZUR fflLDEMARO GONZÁLEZ. (1966) PREMIO Municipal de Literatura Dr. Augusto Méndez, Municipio Caroní Edo. Bolívar, espe- cialista en Derecho penal, actualmente es de- fensor público penal en Pto. Ordaz Edo. Bolívar. VÍCTORMANUEL PINTO (1982). Poeta. Estudia Educación en la Universidad de Carabobo. Miem-

del Encuentro Nacio-

nal de Jóvenes Escritores. Su libro Aldabadas obtuvo el premio "Cada DíaunlJbro" del COÑAC. Recientemente, con su poemario Mecánica, obtuvo el Primer Premio en el Concurso Internacional de Poesía "Ciudad de Valencia" 2005. ALY PÉREZ. Nació en Villa de Cura Estado Aragua, Venezuela, 1955. Poeta, ensayista y artista plástico. Trabajó en la Universidad de Carabobo. Publicó: Pasión según la casa, 1991 y Rumor de Alameda, 1998. Su obra ha sido reconocida en varios certámenes. Su muerte prematura en Enero de este año deja un gran vacío entre los poetas y sus más queridos allegados.

bro del Comité Organizador

LAÜJNA

DE ORO

ÓRGANO DE CULTURA UNIVERSITARIA

DIRECTORA

Lyerka Bonanno

COLABORADORES Víctor Manuel Pinto Ricardo Zerpa Evelyn Arreaza Arnaldo Jiménez Sergio Quitral Alexis Monroy

D.P. 85 - 02-75

Las colaboraciones pueden ser entregadas en el Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la U.C. o ser remitidas por correo al apartado 5164 Naguanagua - C.P. 2005 Valencia Edo. Carabobo. Venezuela, e-mails: poesial30@hotmail.com

poesial30@yahoo.com

La Redacción no se hace responsable por los trabajos enviados.

UNIVERSIDAD DE CARABOBO DIRECCIÓN DE CULTURA

Rectora MARÍA LUISA AGUILAR DE MALDONADO

Vice- Rectora Académica JESSY DIVO DE ROMERO

Vice- Rector Administrativo VÍCTOR REYESLANZA

Secretario

PEDRO VILLARROEL

Director de Cultura NELSON LAYA

Sub - Directora MARIANELLY ESCALONA

Departamento de Literatura ADHELY RIVERO CARLOS OSORIO

Impreso por

DOiCIV/l A

Son las cinco de la tarde invernal no escucho tu tango padre ni el bandoneón de piazzola

en esta Hendidura de tierra hecha campanada oscura

^inViTí* f CÍAC m^tAQ

hasta tus hierros de trabajo incrustados en la puerta de la memoria.

Vientos traen las calles de tu Villa de Cura natal en las que seescuchan el resonar de tus pasos.

Alv F