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UNIDAD 1: FASE 2- ANTROPOLOGÍA Y ECONOMÍA

LESZLI NATALIA RODRIGUEZ GARCIA

CODIGO DE CURSO: 105011_1

PRESENTADO A:

MYRIAM ELENA RODRIGUEZ


TUTORA

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA – UNAD


ESCUELA DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS, CONTABLES, ECONOMICAS Y
DE NEGOCIOS
PROGRAMA- ECONOMIA
ANTROPOLOGIA ECONOMICA - 105011_1
GIRARDOT, CUNDINAMARCA
2019
Antropología Económica

Para definir la antropología económica, se debe empezar por definir que es la


antropología. La antropología es el estudio del ser humano en todos sus aspectos,
como son en lo religioso, cultural, político, económico, social entre otros. La
antropología se refiere a la diversidad de todas las culturas humanas, y como
ciencia del hombre, reúne variedad de ámbitos en la cual dicha ciencia se trata de
dividir y se actualiza constantemente. La antropología es la ciencia que se
remonta desde los inicios de las primeras huellas humanas, y que poco a poco se
ha ido diversificando en distintas ramas, tanto que se ha venido consolidando la
antropología económica.

Los primeros antropólogos decían que el aspecto económico de las sociedades


sin escritura, sin tecnología y que respondían a visiones religiosas y cosmogónicas
diferentes a las de las sociedades industrializadas de Occidente, se dedicaban a
analizar y desentrañar las complejidades de las relaciones económicas que se
presentaban al interior de la dinámica de estas sociedades. La importancia que
tiene el aspecto económico en todas las colectividades humanas, sin importar el
proceso de desarrollo industrial, tecnológico y mercantil que se presente. La
producción y la distribución de bienes estaban ligadas a las relaciones sociales
como la magia y el parentesco, tenían un comportamiento económico que se regía
por criterios sociales, normas morales y prescripciones rituales que los convertía
en hombres de negocios. Que se podrían denominar personas colectivas-morales,
porque representan un todo. El antropólogo investigador Marcel Mauss, quien se
interesó por indagar el papel que tenía la forma y función de los intercambios de
bienes y servicios que se presentaban en sociedades primitivas.

La economía tribal de los isleños de las islas Trobriand. Utilizó un enfoque global
que integraba a todas las interacciones sociales, contemplando aspectos de tipo
mágico, religioso, social y económico. Rechazó las ideas de una sumisión
automática a las costumbres y de la falta de un cuerpo de reglas de obligaciones
mutuas que pudieran ser vistas como reglas legales. Malinowski (1976) afirma que
tanto la producción como la distribución en las comunidades primitivas, son
complejas y están basadas sobre una organización influida por fuerzas sociales y
psicológicas. “Tanto la producción como la distribución en las comunidades
indígenas no son de ningún modo tan simples como se supone normalmente.
Ambas están basadas sobre una forma especial de organización, ambas se
entrelazan con otros aspectos tribales, dependiendo y teniendo efecto sobre otras
fuerzas sociales y psicológicas”.
La discusión en torno al uso de categorías económicas y la contrastación de
diferentes racionalidades y moralidades condujo a interesantes reflexiones de los
antropólogos clásicos. Ya Malinowski en la década del 20 había cuestionado la
universalidad del “homo economicus” y Mauss en las conclusiones morales del
“Ensayo sobre los dones” advertía: “Hay otras morales aparte de la del mercader.
No todo está clasificado en términos de compra y venta”.

El debate entre formalistas y sustantivitas se desarrolla década del sesenta


fundamentalmente en los ámbitos académicos. La concepción formalista se centra
en el análisis del comportamiento individual. Esto no significa ignorar
absolutamente los aspectos sociales referidos a estructuras, instituciones y
sistemas pero se les confiere un lugar que es subsidiario de las acciones
individuales. Lo individual explica lo social porque la sociedad es concebida como
una sumatoria de individuos. Según Burling la sociedad es una colección de
sujetos que hacen elecciones, cuya misma acción implica una elección consciente
o inconsciente entre los medios alternativos. “Los fines son las metas del individuo
coloreadas por los valores de su sociedad hacia las cuales intenta avanzar... No
hay técnicas específicamente económicas ni metas económicas. Lo económico es
únicamente la relación entre fines y medios...”

El significado sustantivo de económico deriva de la dependencia del hombre, para


su subsistencia, de la naturaleza y de sus semejantes. Se refiere al intercambio
con el medio ambiente natural y social, en la medida que este intercambio tiene
como resultado proporcionarle medios para su necesaria satisfacción material.
Polanyi plantea que los modelos de integración económica se reducen a la
reciprocidad, la redistribución y el intercambio de mercado. En realidad, las formas
de integración resultan ser formas de intercambio. En las economías sin mercado,
los mecanismos institucionales son la reciprocidad que plantea movimientos de
bienes entre puntos simétricos y la redistribución, en la que los movimientos se
realizan en principio hacia un centro concentrador. Polanyi plantea que los
modelos de integración económica se reducen a la reciprocidad, la redistribución y
el intercambio de mercado. En realidad, las formas de integración resultan ser
formas de intercambio. En las economías sin mercado, los mecanismos
institucionales son la reciprocidad que plantea movimientos de bienes entre puntos
simétricos y la redistribución, en la que los movimientos se realizan en principio
hacia un centro concentrador.

Desde esta perspectiva, la racionalidad económica se centra en la satisfacción de


las necesidades materiales según los distintos requerimientos institucionales y no
sobre la maximización de los beneficios individuales. También apareciendo el
debate de la antropología política, a partir del tema de lo local y lo global, Surgió
pues la evidencia de que lo que acontecía en una localidad, pueblo o lugar
Debía interpretarse en el marco del fenómeno económico de alcance global.

Años más tarde se sumó a estos dos enfoques de la Antropología Económica


proponen analizar y explicar las formas y estructuras de los procesos de la vida
material de las sociedades con ayuda de los conceptos elaborados por Marx,
teniendo como referentes conceptos como “modo de producción” y “formación
económica y social”. El “modo de producción” es un concepto que aporta a esta
discusión ya que apunta a una noción de totalidad de la vida de una sociedad,
siendo este concepto una abstracción aplicable a todas las sociedades y sus
formas de vida, las cuales se encuentran conformadas por esferas culturales,
sociales, económicas, ideológicas, religiosas. El modo de producción capitalista se
constituye en lo fundamental la economía, vista como mercado; pero en otros
modos de producción como en el feudalismo.

De este modo, el modo de producción de la vida material, determina la vida de las


sociedades en toda su expresión, es decir, condiciona los aspectos sociales,
políticos e intelectuales de una colectividad. “Lo que diferencia unas épocas de
otras no es lo que se hace, sino cómo, con qué medios de trabajo se hace”.
Entonces, el modo de producción es un concepto teórico que no solamente hace
alusión a la estructura económica, sino también a otros aspectos como lo jurídico
político e ideológico.

En conclusión Como vemos el estudio y la teoría de la que parte la Antropología


Económica ha ido ampliándose y recogiendo las discusiones y debates que
entrañan los cambios y las problemáticas que se presentan tanto en los contextos
modernos, como en los tradicionales de las sociedades. La Antropología
Económica toma a su cargo la elaboración de una teoría general de las diversas
formas sociales de la actividad económica humana, porque el análisis comparado
debería necesariamente desembocar un día sobre conocimientos antropológicos
generales.
BIBLIOGRAFIA

Marulanda, M. (2014). Ensayo: Consideraciones sobre Antropología


Económica. Recuperado de http://hdl.handle.net/10596/6378

Godelier, M. (1967). Objeto y método de la Antropología Económica. Revista Ideas


y Valores, 27-29, 3-31. Recuperado
de http://www.revistas.unal.edu.co/index.php/idval/article/view/28921

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