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1.

Pregunta 1

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Enunciado de la pregunta

El objeto de estudio de la Psicología diferencial consiste en:

Seleccione una:

a. Observar, medir, predecir y explicar las similitudes en la conducta en-tre individuos y


entre grupos.

b. Observar, medir, predecir y explicar las diferencias en la conducta en-tre individuos y entre
grupos.

c. Observar, medir, predecir y explicar las similitudes en la conducta so-lamente entre


individuos.

d. Observar, medir, predecir y explicar las diferencias en la conducta so-lamente entre grupos.

e. Ninguna de las anteriores.

descripción, predicción y explicación de la variabilidad interindividual, intraindividual e


intergrupal del comportamiento y los procesos psicológicos propios de la especie
humana, fundamentalmente desde una vía nomotética de aproximación.

Pregunta 2

Sin responder aún

Puntúa como 1,00 Marcar pregunta


Enunciado de la pregunta

El método experimental se caracteriza por:


Seleccione una:
a. El estudio de un mismo individuo o individuos en diferentes
momentos de su vida.
b. Relacionar dos o más variables
c. Estudiar la causalidad.
d. Analizar estadísticamente datos de personas en un solo
momento.
e. N.A.
El término investigación experimental tiene una variedad de definiciones. En sentido
estricto, la investigación experimental es lo que llamamos un verdadero
experimento. Se trata de un experimento en donde el investigador manipula una
variable y controla/aleatoriza el resto de las variables.

Pregunta 3

El periodo pre científico del desarrollo de la psicología diferencial aporta la influencia de:

Seleccione una:

a. La biología, química, medicina y fisiología.

b. La biología, la genética, y la biometría.

c. La biología, la genética, la biometría, la medicina y la filosofía.

d. La genética, la biometría, la matemática y la antropometría.

e. Solo aporta la medicina.

Pregunta 4

El método correlacional se caracteriza por:

Seleccione una:

a.- mismo individuo o individuos en diferentes momentos de su vida.

b. Relacionar dos o más variables.

c. Estudiar la causalidad.

d. Analizar estadísticamente datos de personas en un solo momento.

e. N.A.

El método correlacional permite estudiar fenómenos que no son suceptibles de


manipulación al ser constructos hipotéticos (realidades no observables) como la
inteligencia, la personalidad. Una correlación positiva indica una relación directa, es
decir, que dos variables aumentan o disminuyen al mismo tiempo
Pregunta 5
Enunciado de la pregunta

Cuando hablamos de variabilidad como objeto


de estudio, hablamos de tres tipos:
Seleccione una:
a. Autoestima, autoaceptación y autoconfianza.
b. Interpersonal, intrapersonal y sociabilidad.
c. Intraindividual, interpersonal e intragrupal.
d. Intraindividual, interindividual e intergrupal.
e. Intrapersonal, externa y personal.

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Objeto y objetivos de la Psicología
Diferencial
1 comentario

Por Equipo editorial. 6 marzo 2018

La Psicología de las Diferencias Individuales aborda la


descripción, predicción y explicación de la variabilidad
interindividual, intergrupal e intraindividual en áreas
psicológicas relevantes, con respecto a su origen,
manifestación, y funcionamiento.
Descripción Requiere los siguientes pasos: Observación y
evaluación en muestras representativas, tanto de la
población objeto de estudio, como del universo de
conductas a estudiar. Clasificación y ordenamiento de las
dimensiones encontradas, a partir de la metodología
correlacional, en taxonomías, o estructuras, organizativas.
También te puede interesar: Conceptualización de la
personalidad en Psicología
Índice
1. Objeto y objetivos
2. Constructos relevantes en la investigación sobre diferencias
individuales
3. Unidades fundamentales de análisis
4. Unidades Procesuales
5. Definición propuesta para una Psicología de las Diferencias
Individuales actual
Objeto y objetivos
La cuestión inicial más importante para el estudio de las
diferencias individuales, es detectar (Revelle):
 Si las personas se parecen más a sí mismas, a través del
tiempo y de las situaciones, que a las demás personas
 Si el individuo único varía menos, a través del tiempo y de
las situaciones, que la variación que se produce entre las
personas.
Predicción Las dimensiones halladas en las distintas áreas
de investigación presentan un valor predictivo importante
en criterios muy variados de la vida de las personas,
académicos, laborales, o relaciones familiares y sociales.
Explicación Requiere que se conozca la naturaleza, cómo
funcionan, y qué procesos comportan para poder elaborar
teorías de carácter explicativo. Fuentes de la variabilidad
humana El análisis de la naturaleza de las diferencias
individuales nos remite al estudio de las fuentes de
variación existentes.
Siguiendo a Revelle (1995) respecto a los niveles de
análisis y explicación en la diversidad comportamental
distinguimos tres apartados:
1. La variabilidad psicológica Es el objeto primario de estudio
de la disciplina y hace referencia a las diferencias
existentes en todas las manifestaciones del
comportamiento humano: En lo que a la estructura de las
diferencias individuales se refiere, hablaremos
del rasgo como unidad fundamental para el estudio de la
variabilidad psicológica, mientras que, desde un estudio de
las diferencias individuales más actual basado en el
estudio de la dinámica de funcionamiento de dichos rasgos
prestaremos una mayor atención a los procesos de la dinámica
intrapsíquica y a los factores situacionales relevantes, más
allá de las disposiciones personales, o rasgos, clásicos.
2. La variabilidad biológica Hipótesis: Las bases genéticas y
biológicas de las dieferencias individuales son el origen de
la variabilidad existente, al menos en lo que a algunas
dimensiones fundamentales se refiere. Dos tipos de
investigaciones básicas: el porcentaje de la varianza
fenotípica de la conducta que viene explicado por las
diferencias existentes en la dotación genética de los
individuos y, la variación explicada en función del
funcionamiento diferencial de los mecanismos biológicos.
Por otra parte los avances que se han ido produciendo
alrededor de la "genética cuantitativa " y más
específicamente de la " genética de la conducta "
conforman una base sólida sobre la que edificar las
nuevas explicaciones " interaccionistas ".
En la actualidad, esta totalmente asumido que los genes no
fijan la conducta, sólo especifican un rango de posibilidades
en las reacciones que el ambiente provoca en el individuo.
El objetivo de la genética de la conducta será indagar cuáles son
las causas últimas de las diferencias entre los individuos
tomando como referencia la varianza fenotípica observada
en un rasgo conductual. Pero, ni el método utilizado por la
genética de la conducta es el adecuado para dotar de una
causalidad a las diferencias intergrupales, ni los resultados
alcanzados a través del mismo pueden constituirse en una
base explicativa a favor de un determinismo genético de las
diferencias de grupo.
En cualquier caso, sea desde el marco de la " genética de
la conducta" o de la " genética molecular ", los resultados
indican la importacia de las diferencias experienciales entre
los individuos, faceta en la que existe una deficiencia de
medidas adecuadas , que limitan la formulación de modelos
y teorías que, de forma coherente y sistemática puedan
predecir las diferencias comportamentales. Existen algunos
marcos conceptuales, como la sociobiología y su derivación
más vinculada a la psicología, la teoría evolucionista, que
pretenden dar con la clave que articule las influencias de la
variabilidad biológica y ambiental, sin embargo tales teorías
se desenvuelven en un grado de abstracción que hace
difícil poder llegar a la verificación científica de sus
argumentos. Por otra parte, como señala Revelle, los
genes no actúan directamente sobre el comportamiento.
La segunda línea de investigación sobre las fuentes de
variación biológica se centra en el estudio de los fundamentos
biológicos del comportamiento humano diferencial basados en
estructuras y procesos fisiológicos regidos por sistemas
fundamentales como el Sistema Nervioso (central y
autónomo), el sistema Neuroendocrino, etc. En lo que a
inteligencia se refiere, prácticamente todos los modelos
biológicos podrían agruparse en torno a la hipótesis de que
"en el corazón de la inteligencia está el cerebro" y, por
tanto, en que las bases de la habilidad mental estarán
fundamentadas en la neurofisiología, articulada alrededor
de "el modelo de la eficiencia neural", que dice que las personas
más inteligentes presentan un serie de correlatos biológicos
que muestran una mayor eficacia y rapidez mentales.
Técnicas como los potenciales evocados, la velocidad de
conducción nerviosa, o la medida de la glucosa cerebral se
encuentran entre las más utilizadas (Davidson y Downing).
En personalidad, el modelo propuesto por Eysenck y
Eysenck fundamenta la dimensión Extraversión/Introversión
en el arousal cortical y el sistema reticular ascendente
cerebral, y el Neuroticismo en el sistema límbico. Otros
autores tienen propuestas de carácter temperamental. A
juicio de Pervin y John las relaciones entre la personalidad
y los procesos biológicos sigue siendo una cuestión
problemática en los inicios del siglo XXI. c. Variabilidad
situacional y cultural Desde que la teoría evolucionista
propuso conjugar la génesis relativamente azarosa de la
variabilidad en los organismos vivos, con el papel
direccional de la selección natural que actúa a partir de la
interacción entre los individuos y las exigencias del medio,
se reconoce la importancia conjunta de la genética y el
ambiente en la determinación de la variabilidad en patrones
de conducta.
El propio Galton, tan interesado por los factores hereditarios,
asumió la influencia de dichos factores a través de la
noción de consistencia relativa. Los factores situacionales
no han sido nunca excluidos de la consideración
psicológica de la variabilidad humana. Posteriormente, la
influencia del "interaccionismo" moderno permitió superar la
controversia entre "personalismo" y "situacionismo",
subrayando que lo importante de la situación no son los
atributos físicos de la situación, sino, sobre todo, su
significación para el sujeto, lo que nos conduce,
nuevamente, a la variabilidad psicológica.
Niveles de complejidad de las variables contextuales en
función de su grado de generalidad y persistencia
temporal (según Endler): el estímulo: hace referencia a los
objetos concretos sobre los que el sujeto orienta su
atención y respuesta. la situación: que adquiere el carácter
de totalidad organizada que integra diversos
componentes. el ambiente: que agrupa una variedad de
situaciones y las relaciones existentes entre ellas. Ten
Berge y De Raad han realizado una distinción entre los
conceptos situacionales en función de las perspectivas
teóricas a las que pueden ser asignados: la ecológica, que
enfatiza los elementos físicos del entorno; la conductual, que
centra su atención en el valor estimular de la situación; y la
psicológica-social, que atiende a los roles y los elementos
simbólicos de los episodios sociales en que tiene lugar la
conducta.
Por lo general se han diferenciado dos maneras de abordar
el análisis de las situaciones: Elaboración apriorística de las
taxonomías situacionales: es útil para alcanzar un análisis
sistemático de las características objetivas que definen las
situaciones y su influencia en la conducta; aunque la
problemática que presenta esta estrategia es la notable
falta de acuerdo tanto en las clasificaciones propuestas
como en los criterios subyacentes a ellas. Caracterización de
los contextos concretos donde acontece la conducta: tales contextos
quedan referidos, en el sentido más amplio, al sistema
ecológico en que está inmersa la persona y hasta el propio
observador de la misma. En este sentido, desde hace más
de treinta años vienen surgiendo también planteamientos
que, tratando de alcanzar una visión integradora del
ambiente, proponen una cierta articulación de la faceta
objetiva y la subjetiva de los mismos. Un ejemplo muy claro
de esto es el concepto de " clima social ", el cual significa
que cada ambiente tiene una " personalidad" única y unos
patrones subyacentes de dinámica ambiental que se
pueden considerar semejantes a los que conforman el
sistema personal, de forma que ambos sistemas en "
interacción " dan lugar a las diferencias individuales.
Visión comprehensiva de las fuentes de variabilidad
Tal y como defiende Sánchez Cánovas , la psicología de
las diferencias individuales no es determinista, sino
azarosa. Al hablar de genética o herencia, nos referimos a
lo dado, no a una determinación. Una de las características
que definen la reflexividad del ser humano es
su propositividad o intencionalidad comportamental. La
mayoría de los intentos de integración toman como punto
de partida, bien "la teoría general de los sistemas" de
Bertalanffy , bien la "teoría del procesamiento de la
información", dos marcos teóricos de diferente origen pero
que coinciden en su generalidad y complejidad a la hora de
abordar el estudio del comportamiento humano, y que han
allanado el camino de cara a lograr una organización y
dotar de coherencia a los datos procedentes de las
diferentes investigaciones en la psicología de las
diferencias individuales.
Otros acercamientos se han destinado, en los últimos años, a
esclarecer la forma en que interactúan los factores
genéticos y ambientales a la hora de ejercer su influencia
en las manifestaciones intelectuales. Ceci plantea un
modelo bioecológico de la inteligencia que enfatiza los
múltiples potenciales cognitivos, junto al papel del contexto
y el conocimiento, como bases de las diferencias
individuales en el desempeño cognitivo. Scarr, apoyada en
los tres tipos de relación genotipo-ambiente, pasivo, activo
y reactivo, ha puesto de relieve la noción de "construcción
de un nicho", dentro de una teoría evolutiva de la
individualidad, lo que implica que a medida que maduran,
los individuos buscan, construyen y crean entornos que
corresponden a sus características personales heredadas,
en los que desarrollar su personalidad, sus intereses y sus
capacidades.
Constructos relevantes en la
investigación sobre diferencias
individuales
Actualmente, proliferan las teorías integradoras en las que
se prima la unicidad del individuo tratando de describir,
predecir y explicar su comportamiento desde un marco
amplio que incluye la sistematización tanto de variables
cognitivas, como emocionales y motivacionales. a.
Inteligencia De acuerdo con Calvin (1999), nunca habrá
acuerdo universal sobre una definición de la inteligencia
porque es un vocablo abierto, lo mismo que la conciencia.
56 expertos en la materia concluyeron: "La inteligencia es
una capacidad mental muy general que, entre otras cosas,
implica la aptitud para razonar, planificar, resolver
problemas, pensar de modo abstracto, comprender ideas
complejas, aprender con rapidez y aprender de la
experiencia. No se puede considerar un mero conocimiento
enciclopédico, una habilidad académica particular o una
pericia para resolver tests. En cambio refleja una capacidad
más amplia y profunda para comprender el ambiente -darse
cuenta, dar sentido a las cosas o imaginar qué se debe
hacer". No todos los expertos en el estudio de la
inteligencia comparten la existencia de una capacidad
mental única. Actualmente, además de esta pretensión de
descubrir no solamente el qué y el cuánto, sino el cómo se
producen las diferencias en la conducta inteligente, existe
una mayor amplitud de miras a la hora de abordar el
estudio de la inteligencia, siendo una tendencia destacable
en las últimas décadas la incorporación a su estudio de
variables tradicionalmente consideradas fuera del ámbito
cognitivo, como pueden ser la motivación o la emoción. b.
Personalidad Ausencia de un consenso a la hora de definir
tal constructo. En los años 30 se formula por primera vez el
concepto de rasgo (Allport y Murray) y se inician varias
etapas: Durante los años cuarenta y cincuenta proliferaron
las grandes teorías factorialistas y dio comienzo un
acercamiento sociológico. Los años posteriores, gran
desarrollo de los tests de personalidad y una
desintegración en la investigación que sustituye el tópico
complejo de la personalidad por el estudio de aspectos
parciales de la misma. Durante los años sesenta también
se inicia el movimiento de crítica al concepto de rasgo que
es atacado, bajo la perspectiva situacionista. años setenta
y ochenta, el enfoque interaccionista, superará la
controversia entre los polos ambientalista y personalista. en
la última década del siglo pasado encontramos una
revitalización del estudio de las diferencias individuales en
personalidad basadas en el concepto de rasgo, que
continúa considerándose la unidad más relevante, tanto a
la hora de conformar la estructura de la personalidad, como
para la evaluación de la misma. Sin embargo, la noción de
rasgo ha sufrido algunos cambios gracias a la integración
de los conocimientos provenientes de otras áreas y
enfoques. Desde el enfoque diferencialista, que se ha
acogido al modelo de rasgos, se ha justificado la idea de
que la personalidad es un sistema de dimensiones
organizadas (p. ej. Guilford, considera la personalidad
individual como un patrón único de rasgos cuya evaluación
cuantitativa de carácter normativo permite establecer las
diferencias existentes entre las personas. Estas
dimensiones se han venido identificando a través de la
técnica de Análisis Factorial, partiendo de dos premisas
(Tous): Se hace necesario considerar las diferencias y comparar
una personas con las demás. Requisito de continuidad y
homogeneidad de las diferencias intraindividuales a lo largo
del tiempo y de las diferentes situaciones. Como señala
Pervin, las definiciones de personalidad se centran, bien en
las diferencias individuales, bien en la organización de los
componentes en un sistema, o en ambas cosas a la vez.
En palabras de Pervin y John "la personalidad representa
aquellas características de la persona que dan cuenta de
sus patrones consistentes de sentir, pensar y actuar". Estos
patrones característicos del individuo cumplen la función de
adaptación del individuo al medio y, por tanto, muestran su
forma habitual de afrontar las situaciones a lo largo de la
vida. Para los psicólogos, la personalidad ha de servir para
explicar y predecir la conducta individual.
Se considera a la persona como una manifestación
concreta de las posibles combinaciones de los rasgos de
personalidad, y su estudio no debería abarcar únicamente
dimensiones descriptivas, sino que también debería
explicar las causas de la conducta (Tous). Definición de
Allport (talante sistémico, holístico y dinámico), para quien
la personalidad es: "La organización dinámica intraindividual de
aquellos sistemas que determinan su ajuste únicoa su
ambiente". H.J.Eysenck amplió las definiciones de Allport y
Murray elaborando una definición más detallada; así, la
personalidad sería la suma total de los patrones de
comportamiento del organismo, manifiestos o potenciales,
determinados por la herencia y el ambiente, que se origina
y desarrolla a través de la interacción funcional de 4
sectores fundamentales en los que los patrones
comportamentales se organizan:
1. El sector cognitivo, o inteligencia.
2. El sector conativo, volitivo, o carácter.
3. El sector afectivo, o temperamento.
4. El sector somático, o constitución.
El TEMPERAMENTO
El concepto de temperamento tiene su origen en las
tipologías hipocráticas. Rothbart y Aradi definen el
temperamento como "aquellas diferencias individuales de
carácter constitucional que se manifiestan en los procesos
de reactividad fisiológica y auto-regulación, estando
influidas, a lo largo del tiempo, por la herencia, la
maduración y la experiencia". Las diferencias individuales
en el temperamento se explican básicamente bajo la
perspectiva del desarrollo temporal y suelen mostrar una
aparición temprana, por lo que existe una larga tradición en
la investigación relativa al temperamento infantil.
El temperamento representa el estilo constitucional de
comportamiento que muestra cada individuo con cierta
constancia en el curso del tiempo y de las circunstancias,
incluyendo dimensiones relativas a las formas o estilos de
las manifestaciones comportamentales más que al
contenido o propósito de la conducta, y estando muy
vinculado a la esfera de las emociones. En este sentido, la
personalidad es entendida como un elemento organizador y
coordinador de la expresión del temperamento, dándole
contenido y propósito.
EL CARÁCTER
La utilización del término se ha ido restringiendo con el
tiempo.
El carácter representa, aquel conjunto de costumbres,
sentimientos e ideales, o valores, que hacen relativamente
estables y predecibles las reacciones de un individuo. El
carácter debe distinguirse de los valores, estos últimos
responden a orientaciones o disposiciones que incluyen
componentes cognitivos y afectivos, mientras que el
carácter implica, además, llevar a cabo acciones en las que
el conocimiento y los valores que la persona tiene se
activan incluyendo, por tanto, no sólo cognición y emoción,
sino además componentes motivacionales y
comportamentales.
Los valores podrían entenderse, en este sentido, como uno
de los pilares del carácter. A diferencia del temperamento,
la concepción actual del carácter está en función de los
valores de cada sociedad, su sistema educativo y cómo
aquellos son transmitidos. Campbell y Bond proponen que
el desarrollo del carácter estaría, en el momento actual, en
función de los siguientes aspectos: La herencia. Las
experiencias tempranas de la infancia. El modelamiento a
cargo de adultos o personas jóvenes importantes. La
influencia de los compañeros. El ambiente físico y social.
Los medios de comunicación. Las enseñanza en la escuela
y otras instituciones. Las situaciones específicas y los roles
que eliciten el comportamiento correspondiente
Constructos integradores Esta tendencia a integrar
aspectos de la personalidad y la inteligencia, que antes se
concebían de forma separada, hunde sus raíces hacia la
mitad del siglo XX, cuando algunos psicólogos comenzaron
a interesarse por conocer la influencia que podían ejercer
las emociones y el temperamento sobre las operaciones
intelectuales que el sujeto realizaba , a la vez que otros
centraron su atención en el estudio de las diferencias
individuales en la forma de utilizar la información disponible
que guardaban, además, relación con la personalidad .
Dado que no existían conceptos psicológicos que pudieran
dar cuenta de esta integración de campos, nacieron los
términos de estilos y controles cognitivos. Bajo esta
orientación, el objetivo era explicar las diferencias
individuales en la forma de percibir, atender, recordar y
pensar que, repetidamente, se hacían manifiestas en los
estudios llevados a cabo. Características que pueden servir
para definir los estilos cognitivos (Quiroga):
1. no son directamente observables;
2. dan cuentan de las diferencias en la forma de la actividad
mental, sin aludir al contenido de la misma;
3. integran aspectos cognitivos y no cognitivos;
4. subyacen a diversas funciones psicológicas y distintas
situaciones;
5. son fruto de la integración de la investigación experimental
y diferencial;
6. contribuyen de forma sustancial a la predicción de la
adaptación y el rendimiento.
La creatividad está a medio camino entre la inteligencia y la
personalidad: "La creatividad es la capacidad de la persona
para producir nuevas y originales ideas, descubrimientos,
reestructuraciones, invenciones u objetos artísticos, los
cuales son aceptados por los expertos como elementos
valiosos en el terreno de las ciencias, la tecnología o el
arte. Tanto la originalidad como la utilidad o valor, son
propiedades del producto creativo a pesar de que estas
propiedades puedan variar con el paso del tiempo"
(Vernon).
Los psicólogos considerados expertos en el estudio de la
creatividad se han interesado, tanto por dilucidar el proceso
que lleva al individuo a generar una producción creativa,
como en proporcionar la descripción de un individuo
creativo, tanto por sus características intelectuales como de
personalidad. (Guilford, Sternberg o Eysenck ).
Nuevos constructos de carácter integrador están surgiendo
recientemente tienen la finalidad de recuperar la unificación
de su objeto de estudio, ya que el estudio de la persona
implica la consideración conjunta de aquellas variables
cognitivas, afectivas y motivacionales que regulan los
procesos psicológicos subyacentes al comportamiento
humano. Como ha señalado Lubinski resultan más eficaces
los enfoques multifacéticos y holísticos que incluyan la
combinación de aspectos referidos a habilidades, intereses,
preferencias y de personalidad. En los dos últimos años
gran parte de las investigaciones publicadas en torno a la
Psicología Diferencial versan sobre cuestiones relativas a
los estilos de pensamiento, la inteligencia social y la
inteligencia emocional, constructos en los que se involucra
tanto la personalidad como la inteligencia.
Unidades fundamentales de análisis
La disciplina trabaja con unidades bajo dos vertientes, la
estructural y la procesual. Unidades disposicionales: El
rasgo La unidad de medida en la Psicología de las
diferencias individuales es el rasgo. Es un constructo
hipotético de carácter latente (no podemos observarlo sino
inferirlo a partir de los comportamientos que lo definen). El
rasgo, así entendido, representa la organización de todo el
conjunto de conductas observables en unidades
significativas que permiten describir a las personas de
forma parsimoniosa y significativa. Cada rasgo caracteriza,
de forma consistente y estable, el comportamiento de los
individuos en diferentes áreas psicológicamente relevantes
(la personalidad, la inteligencia, etc.). Recogiendo la
síntesis conceptual de Sánchez-Elvira podemos resumir en
varios puntos fundamentales cuáles son las características
definitorias de los rasgos:
1. Carácter subyacente: los rasgos son inferidos a través de la
observación de "indicadores comportamentales" Es por
esta razón que, tanto el estudio de rasgos de personalidad,
como el de inteligencia, han estado tradicionalmente más
focalizados en el análisis de los productos de la conducta
que en el de sus procesos.
2. Carácter disposicional: los rasgos no se encuentran
temporalmente activos en todo momento, por lo que deben
ser entendidos como disposiciones o tendencias latentes
en el individuo. El rasgo representa tendencias y no
determinantes.
3. Carácter General: el grado de generalidad del rasgo en el
individuo estará en función del número de indicadores
conductuales que le representan. Esto nos conduce a
establecer un rango jerárquico entre los propios rasgos.
4. Regularidad de los indicadores comportamentales: se establece en
función de dos parámetros fundamentales.
5. Estabilidad temporal.
6. Consistencia transituacional
7. Carácter dimensional: los rasgos se operativizan
en dimensiones cuantitativas. lo cual permite un ordenamiento de
los individuos a lo largo de las mismas.
A mayor puntuación en un rasgo:
1. mayor probabilidad de ocurrencia de que se manifiesten las
conductas hacia las que el rasgo predispone.
2. mayor frecuencia con la que dichas conductas podrán ser
observadas.
3. mayor intensidad de la respuesta en situaciones relevantes para el
rasgo en cuestión.
La naturaleza y origen de los rasgos. Algunos autores otorgan a
los rasgos un estatus de entidad biofísica, origen genético y
claros correlatos fisiológicos. Otros autores, hacen
referencia a que su naturaleza es meramente categorial e
inferencial y los califican de constructos o abstracciones
hipotéticas, de carácter conceptual, que los seres humanos
elaboran.
La evaluación de los rasgos. Uso de autoinformes y/o
cuestionarios a cumplimentar por el propio individuo y/o por
las personas allegadas a la persona a evaluar,
respectivamente. No obstante, los datos provenientes de
las observaciones de la conducta, o las pruebas objetivas
de laboratorio, son también importantes en la
determinación del rasgo y el análisis de su validez externa.
Metodología básica: metodología correlacional de carácter
multivariado, siendo de especial importancia la aplicación
del análisis factorial; éste ultimo permite estimar las
posibles dimensiones o "unidades básicas" de la
personalidad al nivel de generalidad propuesto por el
investigador.
Carácter estructural y jerárquico de la organización de los rasgos:
elaboración de modelos estructurales de organización,
tanto de la personalidad, como de la inteligencia,
habitualmente de tipo jerárquico. Estos modelos se
caracterizan por presentar diferentes niveles de abstracción
o generalidad en función de su grado de proximidad a la
manifestación puntual y específica de la conducta, así
como de su grado de inclusividad. Siguiendo la propuesta
de Eysenck, la estructura de la personalidad podría
ordenarse en cuatro niveles jerárquicos:
1. Nivel de ocurrencia de actos o cogniciones individuales o
singulares de carácter específico.
2. Nivel de actos o cogniciones habituales.
3. Nivel de rasgos, o factores primarios definidos en términos
de intercorrelaciones significativas entre
conductas habituales.
4. Nivel de tipos, o factores de orden superior, o de segundo
orden, derivados de las intercorrelaciones existentes entre
los rasgos, o factores de primer orden.
Cabe señalar que, a diferencia de las estructuras
propuestas en el estudio de la Inteligencia, en la
Personalidad no se hace referencia a un factor único, o
dimensión última de carácter global, que pueda
denominarse "personalidad".
Los rasgos únicamente permiten describir a las personas y
a las diferencias entre las mismas, así como realizar
predicciones de la conducta; carecen de valor explicativo
causal por sí mismos H.J.Eysenck ha reiterado, en
múltiples ocasiones, que una teoría de las diferencias
individuales debe estar comprometida con la búsqueda
última de explicaciones causales y, por tanto, sujeta a
predicciones y pruebas experimentales. En el área de
la personalidad el rasgo mantiene su nomenclatura, si bien
podemos referirnos también al Tipo.
Bajo las concepciones de las teorías modernas los tipos
son considerados los rasgos o dimensiones de mayor nivel
de generalidad en la jerarquía, y las personas obtienen una
puntuación en todos los tipos posibles. Cuando nos
referimos al ámbito de la inteligencia, el rasgo adquiere otras
nominaciones. cuando hablamos de factores específicos
debemos diferenciar los términos aptitud y capacidad del
concepto de habilidad, tanto en el campo de la cognición
humana, en general, como en lo que se refiere a las
distintas capacidades y habilidades que el ser humano
puede presentar y desarrollar.
Aptitud: Una aptitud es una capacidad, o habilidad potencial,
para la realización de tareas u otros actos que no han sido
aprendidos. Carácter fundamentalmente genético, que
pueden llegar a desarrollarse, o no, en función del uso que
se haga de las mismas.
Habilidad: Una habilidad específica responde a la pericia
desarrollada en un área determinada en el curso del
entrenamiento y de la experiencia. Implica la adaptación a
las demandas de la tarea según las capacidades del
individuo, así como seguir un método de entrenamiento o
"estrategia de actuación".
Las estrategias empleadas son cadenas o programas de
actuación que se anticipan desde una situación concreta y
que persiguen un objetivo futuro, o resultado final,
satisfactorio en el que la tarea se controla o domina. La
habilidad también consiste en saber elegir y llevar a cabo
aquellas estrategias que son más eficientes.
Unidades Procesuales
Procesos o mecanismos funcionales que son responsables
del comportamiento diferencial del individuo. Mischel y
Shoda estiman que dos son las cuestiones a las que hay
que dar respuesta:
1. ¿Cuál es la naturaleza de aquellas invarianzas básicas que
constituyen el centro fundamental de la personalidad de
los individuos?.
2. ¿Cuáles son los procesos psicológicos y la dinámica intra-
individual que median entre dichas dimensiones que no
varían y su manifestación y expresión externas?.
Lo que interesa es analizar cómo las diferencias existentes
en los procesos o estrategias habitualmente empleados por
las personas originan las diferencias observables en el
comportamiento. Unidades de análisis bajo una perspectiva
procesual:
1. En la relación del individuo con su mundo externo, y bajo
el paradigma interaccionista, la unidad fundamental será la
interacción persona x situación.
2. En el nivel interno del individuo haremos referencia a
procesos cognitivos, emocionales, motivacionales, así
como a las distintas estrategias que las personas pueden
poner en marcha a la hora de afrontar una situación
concreta.
En el campo de la inteligencia analizaremos los procesos
cognitivos, tanto simples como complejos, que conducen a
un determinado rendimiento intelectual, entendiendo por
proceso la unidad elemental del funcionamiento mental que
puede agregarse a otras para dar lugar a una unidad de
orden superior. En el área de la personalidad, el estudio de
las diferencias individuales no sólo contemplará las
dimensiones o rasgos de carácter global, amplio y no
contextualizado, en interacción con las situaciones, sino
que abordará además:
1. el tipo de situaciones en las que cada disposición es más
susceptible de manifestarse o ser elicitada.
2. el análisis de unidades menos generales, de nivel medio, como
las expectativas, metas, atribuciones, etc. que presentan
los individuos, más vinculadas al contexto específico en
donde la conducta se produce.
Bajo este enfoque, la permanencia (consistencia y
estabilidad) de las características personales se evaluará
atendiendo a los siguientes índices:
1. Patrones significativos y regularidades observables en las
transacciones de la persona con el ambiente (Coyne y
Gottlieb,1996).
2. Evaluación, más que de consistencia, de probabilidades y frecuencia
de cambio del comportamiento en respuesta a claves
situacionales particulares.
3. Formas particulares de organización intra-individual de las
distintas dimensiones o unidades fundamentales (ej.
cogniciones y afectos) responsables del modo en que
estas se activan ante diferentes situaciones y a lo largo del
tiempo.
Definición propuesta para una
Psicología de las Diferencias
Individuales actual
tiene como objetivo la descripción,
La Psicología Diferencial
predicción y explicación de la variabilidad interindividual,
intraindividual e intergrupal del comportamiento y los
procesos psicológicos propios de la especie humana,
fundamentalmente desde una vía nomotética de
aproximación.
Para ello debe (Sánchez-Elvira): Establecer, describir,
clasificar y estructurar cuáles son las principales
dimensiones de diferenciación individual. Identificar
aquellos constructos organísmicos y dimensiones
situacionales, así como sus interacciones, responsables del
origen y desarrollo de las diferencias individuales.
Contribuir, mediante procedimientos adecuados, al
entendimiento de las diferencias individuales a partir del
análisis de cuáles son las características del individuo, de
la situación, o de la interacción entre ambas, que permiten
explicar la manifestación de dichas diferencias desde una
vertiente procesual más vinculada a los contextos donde la
conducta se produce.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-
Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni
recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un
psicólogo para que trate tu caso en particular.

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