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NOVENA SEMANA

DEL AUTO PARA MEJOR FALLAR, SU REGULACIÓN EN EL

PROCEDIMIENTO ORDINARIO

Concepto de Sentencia:

En general es la resolución, que acogiendo o rechazando la demanda del

actor, afirma la existencia o inexistencia de una voluntad de ley que le garantiza

un bien, o lo que es igual respectivamente, la existencia o inexistencia de una

voluntad de ley que garantiza un bien demandado.

El concepto anterior es aplicable a la sentencia laboral, la cual puede revestir

las modalidades de la sentencia de condena, cuando en ella se imponga al

demandado una prestación, las declarativas que se reducen a declarar la

existencia o inexistencia de un derecho, y las constitutivas, que son las que

crean, modifican o extinguen un estado jurídico, si bien estas últimas son muy

esscasas en el derecho procesivo individual de trabajo.

Forma y Contenido de la Sentencia:

La oportunidad para dictar la sentencia será cuando se encuentre agotada la

producción de pruebas. Se fallará normalmente dentro de los cinco días

computados a partir de la primera o de la última audiencia en su caso; si la


demanda fuere contestada afirmativamente, la sentencia deberá dictarse dentro

de tres días, y en el caso de diligencias de prueba para mejor proveer, la

sentencia deberá dictarse dentro de los cinco días siguientes a la fecha en que

se haya recibido la última prueba.

Como requisito de fondo exigido a las sentencias que recaigan en juicios

ordinarios de trabajo, puede señalarse a la congruencia que debe existir entre

las pretensiones de las partes, puntos sometidos al debate y el fallo, o como

reza el artículo 364, resolver sobre todos los puntos litigiosos y solamente sobre

ellos.

Recuerdese también que nuestro código no admite la sentencia ultrapetita, no

onstante las bondades que ésta ofrece y su cabal acoplamiento con la

naturaleza del proceso laboral.

En cuanto a los requisitos de forma, entiendo que debe llenarse los

establecidos por el artículo 232 del Decreto Gubernativo 1862, aplicable

supletoriamente por mandato del artículo 326 del Código de Trabajo, ya que las

exigencias formales que deben observarse en la redacción de las sentencias

civiles relativas al preámbulo, a la relación de los hechos y de las pruebas, a las

consideraciones de derecho en las cuales deben apreciarse aquellas y la parte

decisoria, contravienen en nada la naturaleza y principios del proceso laboral.

Por eso no parece convencer el argumento del antiformalismo que invocaban

algunos tribunales de trabajo para no hacer "resultas" ya que estas, cuando se

circunscriben a relatar los hechos y las pruebas como lo ordena la ley, sin
desbarrar en la farragosa e inútil descripción de todo el trámite, sí tiene utilidad.

También en la sentencia deberán resolverse los incidentes y excepciones a

que se refiere la ley, de conformidad con los principios de economía y

concentración procesales. Y cuando de lo actuado se desprenda que se ha

cometido alguna infracción a las leyes de Trabajo y de Previsión Social o a las

leyes comunes, en las sentencias se certificará lo conduncente a un Juzgado

Laboral o del Orden Común, según el caso. Las sentencias laborales causarán

ejecutoria en los casos previstos por los incisos, primero, segundo, tercero y

séptimo del artículo 235 del Decreto Gubernativo 1862.

Clases de Sentencias posibles en el Procedimiento Ordinario:

Declarativas y Constitutivas.