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Jorge Iván Montoya Pérez

Informe de lectura de los primeros capítulos del libro de Pagola


TE006 Cristología
Docente: Diego Fernando Bedoya Bonilla
Facultad de Educación y Humanidades - Universidad Católica Luis Amigó
Septiembre 24 de 2019

En 2007 salía a la venta el libro titulado Jesús. Aproximación histórica del


sacerdote vasco José Antonio Pagola, autorizado por su obispo, publicado por la
editorial PPC, de la Compañía de María (Societas Mariae, S.M.) o comúnmente
conocidos como Marianistas y pero sin el Nihil obstat de la Conferencia Episcopal
Española (CEE) y es que son estos quienes al año siguiente y ante la rápida
divulgación del texto de 539 páginas, por medio la Congregación para la Doctrina
de la Fe en España (ex Santo Oficio de la Inquisición) preparaba una llamada
notificación de censura para desactivar sus efectos o frenar su difusión.

“…El Jesús de Pagola no es el Jesús de la fe de la Iglesia" (El País, 2013a)


manifestaba en su Carta Pastoral publicada en diciembre de 2008 el obispo
Demetrio González y algunos prelados de la CEE manifestaban a su vez, que:

“…Presenta a Jesús como un ser excepcional y que defiende a las víctimas de la sociedad
injusta, pero que no quiso crear "escuela" ni jerarquías…La tentación arriana, que ha recorrido la
historia del cristianismo reduciendo a Jesucristo a un hombre excepcional, pero que no es Dios
consubstancial al Padre, asoma en la obra". (El País, 2013b)

En los presentes capítulos buscarán acercarse a Jesús desde tres secciones:


Quiero saber: ¿Quién está en el origen de mi fe cristiana? Comparto con el autor y
con el firme convencimiento de que no me interesa vivir de un Jesús inventando ni
por mí ni por nadie. Deseo aproximarme en estos capítulos a su persona: ¿Quién
fue? ¿Qué defendió? ¿Dónde está la fuerza de su persona y la originalidad de su
mensaje?
Jesús aporta una visión diferente a la vida, una profunda extensión, una
verdad más integra. Su vida es un llamado a existir desde sus raíces originales, que
un Dios que solo quiere para sus hijos e hijas una vida más digna y dichosa. El
acercamiento a él invita a desprenderse de situaciones rutinarias y postizas;
liberada de engaños, egoísmos, miedos que paralizan nuestra existencia; introduce
en nosotros algo tan decisivo como es el gozo de vivir, la compasión por lo último o
el trabajo más inagotable por un mundo más justo y equitativo. Jesús enseña a vivir
con sentido, y esperanza, con sencillez y una gran dignidad. Sé que Jesús no
necesita ni de mí ni de nadie, para abrirse camino en el corazón y en la historia de
las personas.

Comienza el autor a contarnos el significado del nombre de Jesús: “Se


llamaba Yeshúa, y al él probablemente le agradaba” (Pagola, 2013a, p. 21). Según
la etimología más popular, el nombre quiere decir “Yahvé salva”. En Galilea lo
primero que les interesaba saber y conocer de una persona ¿De dónde es? ¿A qué
familia pertenece? Si se sabe de esa persona de donde es y de que familia
pertenece ya se conoce mucho, pero “para la gente que se encontraba con él Jesús
era galileo”. No venia de Judea. (Pagola, 2013b, p. 21). Galilea era un pueblo
sometido por Roma desde el año 63 a.C. Durante más de 60 años Octavio y Tiberio
dominaron la escena política del Imperio romano, dos ciudades se acentúan en él:
Roma, la capital, con un millón de habitantes y Alejandría con, más de medio millón
de moradores. Jesús nunca se aventuró por las rutas del imperio. Solo cuando fue
a Cafarnaúm, pudo conocer la vía maris.
En este capítulo, Pagola nos quiere contextualizar la situación histórica en
que vamos a encontrar, tras el paso de Herodes el Grande a Palestina. Palestina
se encuentra asolada por los impuestos, en el caso de Judea se debía pagar los
impuestos al templo y a las autoridades civiles de la época, aparece la odiada figura
del cobrador de impuestos, y la opresión que hacia al pueblo. Se relata a aquellas
condiciones socioeconómicas de la población, brutalmente empobrecidas y debido
a las dificultades económicas unos terminan perdiendo su libertad, realizando
trabajos mal vistos, por los mismo del pueblo, algunas mujeres abrazando la
prostitución y otros se convierten en bandidos, teniendo en cuenta que el autor se
refiere, a que muchas de las parábolas de Jesús se van a referir a situaciones y
momentos de la vida cotidiana, por ejemplo la siembra, los recaudadores de
impuestos. Hace ver a ese Jesús como hombre y no con su doble naturaleza
humano-divina, se enfoca en el entorno del Jesús humano y como se desenvuelve
en el mismo.

Adentrándonos en el capítulo 2: EL VECINO DE NAZARET (Pagola, 2013c,


pp. 39-61), el autor inicia planteando a un Jesús para salvar el mundo. En los
registros bíblicos no nos habla con precisión de la aldea donde nació, creció y pasó
sus primeros años de su vida, afirma que no fue en Jerusalén, como es proclamado,
donde nace el profeta, sino en un vecino pueblo:

“Más tú, Belén Efratá, aunque eres la menor ente las familias de Judá, de ti ha de salir aquel que ha
de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño” (Miqueas 5: 1.
Biblia Católica online).

Para el autor, Jesús creció en medio de un territorio en donde las casas eran
elaboradas de piedra o arcilla, en un entorno de alturas y bellos paisajes, en donde
sus producciones se distribuían por sectores. De los cuales su producción eran los
viñedos de uva, los olivos, las aceitunas, el trigo, el mijo y la cebada, las verduras y
legumbres. Efectivamente el Jesús heroico que nos han vendido no es más que un
hombre que disfrutaba del campo y de la naturaleza otorgado por Dios. Por el hecho
de vivir y conocer y haber padecido como un obrero posee un corazón lleno de
sencillez y humildad y dispuesto acoger al Dios como Padre.

Continúa exponiendo su investigación hasta llegar hasta el seno de una


familia judía, en donde hace conocer que la familia es la identidad de la persona,
quiere decir que es la base fundamental y que garantiza el nacimiento, la formación
y el trabajo del ser humano, estas familias eran extensas, pero era de interpretar
que a Jesús no le importaba el núcleo familiar, por obediencia al Padre en la
búsqueda de una familia universal, dispuesta en obedecer la voluntad de Dios, se
aleja de su familia. Jesús hace dos críticas respecto a su pueblo judío: primero a la
autoridad patriarcal y la segunda a la posición de la mujer. Hace referencia
inicialmente al hecho que el padre decida por sus hijos, matrimonio, trabajo, deberes
y derechos. Etc. Afirmando que no es correcto por que el único padre es el que está
en los cielos. Seguidamente hace la crítica de la mujer como objeto del hogar-
fecundador. A pesar que la vida en Nazaret era tan dura, la esperanza de vida para
las personas entre 30 y 60 años como máximo, Continuando por el capítulo,
describe el ambiente religioso, así pues, Jesús crece en el lecho de una familia
creyente y practicante de la Ley, donde aprendió a orar con el corazón a Dios, la
gente de este pequeño pueblo disfrutaba de las fiestas y de las reuniones religiosas
para alimentar su fe, el Sábado como precepto, en unidad familiar y descanso, como
símbolo del día séptimo-descanso del Padre Creador. El pueblo judío se
consideraba resguardado por Dios, Vivian la Ley “Torá”, que eran mandamientos
para poder llevar una vida digna, después llega Jesús y enseña a desprenderse de
esta Ley para aprender a escuchar al Padre. Finalmente, el autor nos muestra la
vida de Jesús sin hijos y sin esposa, como hombre trabajador en los pueblos vecinos
de la aldea, tras ser un artesano no era lo que les podían ofrecer en ese pequeño
pueblo laboralmente.

En el BUSCADOR DE DIOS (Pagola, 2013d, pp.63-81), en un momento de


su vida Jesús abandona todo y a todos, y se retira al desierto, para en ese espacio,
de silencio y soledad poder escuchar a Dios, allí se encuentra con el Bautista, y se
maravilla de su vida y de su manera de expresión de predicar. Se sobre entiende
que Jesús va al desierto según Pagola, antes de conocer a Juan el Bautista.

Señala el autor en nota 1, a pie de página, que el caso parecido de Flavio


Josefo - quien en su búsqueda de una vida espiritual y doctrinaria auténtica se vio
también conducido al desierto como lugar privilegiado del encuentro con Dios.
Pagola nos presenta el diagnóstico radical: Juan como el “bautizador” ya que
realizaba un rito muy particular en las aguas del Jordán, este era un sacerdote rural,
pero llega en un momento en que rompe con los ritos y sus sistemas de perdón y
purificación realizados en el Templo. Es así como este llega a la conclusión que el
pueblo llega lentamente a su fin. Al concluir en este pensamiento, Juan reconoce
que el pueblo necesita una manera nueva de purificación, este rito consistirá en la
conversión y perdón que está necesitando Israel.

Prosigue dicho autor comentando de Juan, que inicia a vivir como un hombre
del desierto, para darle ejemplo a los del pueblo. Es aquí donde este aguarda a las
personas para vivir y experimentar una verdadera conversión y para ser purificados
por dichas aguas del Jordán. El bautismo de Juan, nos dice Pagola, era la diferencia
que recalca en que el bautismo no se realiza de manera superficial, ni parcial, eso
quiere decir que no es una aspersión, ni un lavado parcial, sino que se trata de
introducir todo el cuerpo en las aguas del Jordán. Todo tipo de persona empieza
asistir a este nuevo tiro, el cual es individual y que tiene como único protagonista a
Dios, esto era único hasta el momento, deba de un carácter especial por dos
razones; en primer lugar, se establecía un estrecho vínculo entre Juan y el
bautizado, haciendo aún más fuerte con el rito. En segundo lugar, Juan solo actúa
como un mediador entre Dios y el bautizado, por lo que eso Dios el que actúa en la
purificación de los pecados.

Esta conversión ha de realizar en lo más profundo del corazón de la persona,


pero también debe de producirse un comportamiento fiel a Dios en medio del
pueblo. El autor nos quiere adentrar sobre las expectativas del Bautista, que él no
pretendía ni se consideraba como el Mesías del pueblo. Él tenía en su mente dos
etapas en proceso, en el cual se consideraba encargado de la primera: la
preparación mediante el bautismo en el Jordán, como signo de conversión. Según
la teoría de Juan con este bautismo de purificación le sigue el bautismo de fuego,
realizado por uno que Juan lo indica como “el más fuerte”.

Pagola nos sumerge en la conversión de Jesús, centrándonos en el objetivo


principal: de la manera de como Jesús se acerca al Bautista, por el llamado a la
conversión y se hizo bautizar por él en las aguas del Jordán, este evento trajo
dificultades y contradicciones a los seguidores de Jesús. La primera era si había
aceptado ser bautizado por Juan, ¿no era este inferior a Jesús? La segunda era
que había ido a confesar los pecados, ¿no es también Jesús un pecador? Jesús
asumió el bautismo como un compromiso y signo de cambio.

Finalmente, José Antonio Pagola, nos habla que la muerte de Juan, el


Bautista trajo consigo un gran impacto. Con él desaparecía el profeta encargado de
preparar a Israel para la venida de Dios definitivamente. Para Jesús, la muerte de
Juan no iba ser el fracaso de los planes de Dios, sino el nuevo comienzo de su
proyecto salvífico. Luego empieza Jesús hablar un nuevo lenguaje; “está llegando
el Reino de Dios”. Es ahí donde Jesús decide dejar el desierto que ha sido la escena
de la preparación de conversión y purificación, para centrarse al perdón y a la
curación como otro signo diferente al rito de sumergirse en las aguas del río Jordán.
El enfoque que Jesús le da con gran esperanza, a cambiar la experiencia religiosa
del pueblo. Sino que también cambia una trasformación de la figura misma de
Jesús.

REFERENCIAS

Bedoya, Juan G. (08 de marzo de 2013). El Vaticano dictamina que el ‘Jesús’ de


Pagola no contiene herejías. El País. Recuperado de:
https://elpais.com/sociedad/2013/03/08/actualidad/1362752183_445496.html

Pagola, J. A. (2013). Aproximación histórica. 10a e. Madrid: PPC.

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