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Músculo

Un músculo es un tejido blando que se encuentra en la mayoría de los animales. Generan


movimiento al contraerse o extendiéndose al relajarse. En el cuerpo humano (y en todos
los vertebrados) los músculos están unidos al esqueleto por medio de los tendones, siendo así los
responsables de la ejecución del movimiento corporal.
La propiedad de contraerse, esto es, de poder acortar su longitud como efecto de la estimulación
por parte de impulsos nerviosos provenientes del sistema nervioso, se la debe al tejido muscular
que los forman, más precisamente al tejido muscular de tipo estriado esquelético.
Dos tipos más de tejido muscular forman parte de otros órganos: el tejido muscular estriado
cardíaco, exclusivo del corazón, que le permite a este contraerse y así bombear la sangre que llega
a su interior; y el tejido muscular liso que está presente en el estómago y a lo largo de todo el tubo
digestivo, en los bronquios, en vasos sanguíneos, en la vejiga y en el útero, entre otros.
Hígado
El hígado es un importante órgano que está presente tanto en el ser humano, como en todos
los animales vertebrados. El hígado humano tiene un peso medio de 1500 gramos,1 está situado
en la parte superior derecha del abdomen, debajo del diafragma, secreta la bilis esencial para la
digestión de las grasas y cuenta con otras muchas funciones, entre ellas la síntesis
de proteínas plasmáticas, función desintoxicante y almacenamiento de vitaminas y glucógeno. Es
responsable de eliminar de la sangre diferentes sustancias que puedan resultar nocivas para el
organismo entre ellas el alcohol, convirtiéndolas en inocuas. La ausencia de hígado o su falta de
funcionamiento es incompatible con la vida.2 3 4
Esqueleto
El esqueleto humano es el conjunto total y organizado de piezas óseas que proporciona al cuerpo
humano una firme estructura multifuncional (locomoción, protección, contención, sustento, etc.).
A excepción del hueso hioides —que se halla separado del esqueleto—, todos los huesos están
articulados entre sí formando un continuum, soportados por estructuras conectivas
complementarias como ligamentos, tendones, músculos y cartílagos.
El esqueleto de un ser humano adulto tiene 206 huesos, sin contar las piezas dentarias, los huesos
suturales o wormianos (supernumerarios del cráneo) y los huesos sesamoideos.
Corazón
El corazón (del latín cor) es el órgano principal del aparato circulatorio.1 En los animales
vertebrados, incluyendo el hombre, es un músculo hueco que funciona como una bomba
aspirante e impelente que impulsa la sangre a través de las arterias para distribuirla por todo el
cuerpo. El corazón humano tiene el tamaño de un puño y un peso de 300 gramos que equivale al
0.40% del peso corporal, está situado en el centro de la cavidad torácica flanqueado a ambos lados
por los pulmones.2 3
Diente
Un diente es una estructura anatómica calcificada que se localiza en la cavidad oral de múltiples
especies de vertebrados y que tiene como principal función la masticación. Algunos animales,
particularmente los carnívoros, también usan sus dientes para la caza o para propósitos
defensivos. Los dientes están compuestos de múltiples tejidos de diferente densidad y dureza. Los
tejidos celulares que en última instancia se convierten en dientes se originan en la capa
germinal del embrión conocida como ectodermo. La estructura general es similar en la diferentes
especies, aunque hay una variedad considerable en su forma y posición. Los dientes de los
mamíferos tienen raíces profundas, las que también se encuentran en algunos peces y cocodrilos.
Sin embargo
Aparato respiratorio
El aparato respiratorio o sistema respiratorio es el encargado de captar el oxígeno (O2) del aire e
introducirlo en la sangre y expulsar del cuerpo el dióxido de carbono (CO2) ―que es un desecho
de la sangre y subproducto del anabolismo celular―.1
En humanos y otros mamíferos, el sistema respiratorio consiste en vías respiratorias, pulmones y
músculos respiratorios que median en el movimiento del aire tanto dentro como fuera del cuerpo
humano.
Aparato reproductor masculino
El aparato reproductor masculino es, junto con el femenino, el encargado de la reproducción, es
decir, de la formación de nuevos individuos. Los principales órganos externos son los testículos,
el epidídimo, el pene y el escroto, el saco que envuelve los testículos. Los conductos deferentes y
las glándulas accesorias son órganos internos.
Los testículos producen espermatozoides y liberan a la sangre hormonas sexuales masculinas
(testosterona). Un sistema de conductos que incluyen el epidídimo y los conductos deferentes
almacenan los espermatozoides y los conducen al exterior a través del pene.
Aparato genital femenino
El aparato genital femenino (o aparato reproductor femenino) se compone de dos partes: el útero,
que alberga el feto en desarrollo, produce secreciones vaginales y uterinas, y que traslada
el esperma a las trompas de Falopio; y los ovarios, que producen los ovocitos o gametos
femeninos. Estas partes son internas; la vagina es el canal que comunica con los órganos externos
en la vulva, que incluye los labios genitales, el clítoris y el meato de la uretra. La vagina está unida
al útero a través de la cérvix, mientras que el útero está unido a los ovarios vía las trompas de
Falopio. Si, durante el tránsito, se encuentra con esperma, un espermatozoide puede introducirse
y fusionarse con el óvulo, fecundándolo. El equivalente en hombres es el aparato genital
masculino.
Cráneo
El cráneo (del griego: κρανίον, kranion y del latín: cranium) es una caja ósea que protege de golpes
y contiene al encéfalo principalmente. El cráneo humano está conformado por la articulación de 8
huesos,a que forman una cavidad abierta y ovoide de espesor variable, con una capacidad
aproximada de 1.450 ml (en adultos). El esqueleto de la cabeza, o macizo esquelético neo-facial, es
el conjunto de los huesos del cráneo (ossa cranii PNA) y los huesos de la cara (ossa faciei PNA),
conocido como calavera en términos coloquiales, aunque anatómicamente es la cabeza ósea,
siendo el cráneo una parte de la cabeza. Es común que cráneo designe a la totalidad de la cabeza
ósea, lo cual es impropio en el estudio de la anatomía. Sin embargo, en otros ámbitos
(embriología, biología, etc.) se considera el cráneo como sinónimo de esqueleto de la cabeza.