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RELATO DE DIEGO HUALLPA EL DERRO RICO DE POTOSI

El falso descubrimiento del Cerro Rico

La historia oficial cuenta que un pastor, Diego Huallpa, descubrió accidentalmente la plata del
Cerro Rico de Potosí cuando subió hasta él en busca de una llama perdida. Esa y otras versiones,
como la que afirma...

La Virgen del Cerro es un cuadro del siglo XVIII y en él están las leyendas de Wayna Qhapaq y
Diego Huallpa.

La Virgen del Cerro es un cuadro del siglo XVIII y en él están las leyendas de Wayna Qhapaq y
Diego Huallpa.

Diego Huallpa y el Cerro Rico.

Traslado de barras de Plata desde Potosí.

La Virgen del Cerro es un cuadro del siglo XVIII y en él están las leyendas de Wayna Qhapaq y
Diego Huallpa.

Diego Huallpa y el Cerro Rico.

Traslado de barras de Plata desde Potosí.

La historia oficial cuenta que un pastor, Diego Huallpa, descubrió accidentalmente la plata del
Cerro Rico de Potosí cuando subió hasta él en busca de una llama perdida. Esa y otras versiones,
como la que afirma que el cerro bramó cuando era inspeccionado por enviados del inca Wayna
Qhapaq, se caen a la luz de las últimas investigaciones.

Lo primero que queda claro es que, a diferencia de lo que se creía, el territorio donde actualmente
están el municipio de Potosí y pueblos vecinos estaba densamente poblado antes de la llegada de
los españoles. “En primer lugar, los arqueólogos y geólogos han propuesto que Potosí estuvo
poblado, y en alguna medida explotado, desde antes de la llegada de los españoles, aunque sigue
siendo difícil precisar tanto la población como la producción prehispánicas”, escribieron los
investigadores Tristan Platt y Pablo Quisbert.

“Así, no solamente el Potosí prehispánico estaba densamente poblado sino que los inkas se
encontraban allí cuando llegaron los españoles y explotaron muy probablemente el Cerro Rico”,
agregan Pascale Absi y Pablo Cruz.

Las pruebas de la existencia de un Potosí prehispánico están en los restos arqueológicos


encontrados en lugares como Cantumarca y Jesús Valle. Restos de alfarería y puntas de flechas
revelan una actividad cotidiana previa a la llegada de los españoles. A ello se suma el estudio de
los científicos Mark P. Abbott, de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, y Alexander Wolfe,
de la de Alberta, Canadá.

Con pruebas estratigráficas sometidas a carbono-14, Abbott y Wolfe determinaron que los
minerales del Cerro Rico fueron explotados desde antes de Cristo, en un periodo incluso anterior
al tiwanakota. “La investigación llevada a cabo por Abbott y Wolfe demuestra que el Cerro Rico
fue objeto de una intensa explotación en la época del Horizonte Medio, llegando a menguar su
producción entre 1100 y 1400 A.D., cuando surgieron formaciones políticas menores: los señoríos
y federaciones, la mayoría de ellos bajo hegemonía aymara (1100-1400)”, publicaron Tristan Platt,
Thérése Bouysse-Cassagne y Olivia Harris.

Entonces, si había habitantes en el Potosí precolonial y la plata del Cerro Rico ya era explotada
desde tiempos inmemoriales, no se puede hablar de un “descubrimiento” en el sentido de que
nadie conocía sobre los minerales y el conocimiento acerca de estos surgió en el periodo colonial.
Lo que parece haber ocurrido es que esa riqueza estaba encubierta y es dada a conocer a los

españoles recién en 1545. v