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Anfibología:

La anfibología es catalogada como un vicio de dicción y se define como


aquello que se presta para más de una interpretación, o sea, algo que se
vuelve ambiguo en su significado.

- María fue al cine con Lucía y su marido


- Juan le dijo a María que trajera sus papeles
- Juan y Pedro se fueron en su coche
- Me compré un computador y un celular. Me dices cuando quieras y te
lo presto.
¿El computador o el celular?
- Me encontré a un amigo cuando iba borracho.
¿Quién iba borracho: el amigo o yo?

Pleonasmo:

El pleonasmo, también conocido como redundancia, es una figura retórica en la


cual consiste en el empleo de uno o más vocablos innecesarios en una frase para
el cabal sentido de ella, o para intensificar su significado. Por ejemplo: “lo vi con mis
propios ojos”.
Como tal, el pleonasmo puede ser considerado como una figura literaria para
embellecer una obra, o para que el lector u oyente se sorprenda y quede más atento
al desenlace de la misma, es lo que se conoce como un pleonasmo intencional.
Vea también redundancia.

El pleonasmo es sentido de burlas por el uso incorrecto que le otorga la gran


mayoría de las personas en sus conversaciones diarias. Con base a lo anterior,
algunas de las expresiones son: “salir para afuera” (no se sale para dentro), “volar
por los aires” (no se vuela por la tierra), “entrar para dentro” (no se entra para fuera),
entre otras.
Los sinónimos de pleonasmo son repetición, redundancia, abundancia, exceso,
entre otras.
Solecismo:
Solecismo es un error sintáctico que se evidencia en la estructura de la
oración con respecto a la concordancia, composición y régimen de que
se debe respetar según las normas asignadas por la gramática de una
lengua.
Por tanto, el solecismo es la construcción incorrecta de una oración al
cometer un error sintáctico como el uso incorrecto de una preposición o un
pronombre, la conjugación errónea de un verbo, entre otros.
Asimismo, el solecismo es considerado como un vicio del lenguaje porque
expone los errores gramaticales más extendidos entre las personas, por ello,
incluso se relaciona con el uso vulgar del lenguaje.

Ejemplos de solecismos
A continuación, se presentan los ejemplos más comunes de solecismo.

Uso incorrecto de las preposiciones:

• Incorrecto: a buen fin / Correcto: con buen fin


• Incorrecto: en base a / Correcto: a base de
• Incorrecto: de acuerdo a / Correcto: de acuerdo con
• Incorrecto: de gratis / Correcto: gratis
• Incorrecto: a cuenta / Correcto: por cuenta
• Incorrecto: mayor a / Correcto: mayor que
• Incorrecto: con respecto de / Correcto: con respecto

Cacofonía:

La cacofonía puede producirse como consecuencia de la repetición


innecesaria, exagerada o cercana de un sonido en una misma frase.
Así, ejemplos de cacofonías podrían ser:

• El director técnico anuncia su renuncia.


• El comentarista comentó que los hinchas estaban de pie.

• Están filmando un filme en mi ciudad.

• Su obsesión es la fijación de una condición que detenga esta situación en la


región.

Las cacofonías son consideradas un vicio del lenguaje que afea el


discurso, por lo tanto, lo aconsejable es evitarlas a la hora de redactar un
texto.

Barbarismo:

Como barbarismos denominamos todas aquellas incorrecciones


lingüísticas que cometemos cuando incurrimos en errores al escribir o
pronunciar una palabra.

Tipos de barbarismos
Existen distintos tipos de barbarismos dependiendo del tipo de incorrección
que impliquen. Pueden ser prosódicos, sintácticos u ortográficos.

Barbarismos prosódicos
Los barbarismos prosódicos son aquellos en los que se cometen vicios en la
dicción o impropiedades en la forma de articular determinados sonidos.

Por ejemplo:

• Llendo o iendo por yendo, del verbo ir.

• Jalar por halar.

• Insepto por insecto.

• Preveer por prever.

• Haiga por haya.


Barbarismos sintácticos
Son barbarismos sintácticos aquellos en los cuales se corrompe la
concordancia, el régimen o la construcción de las palabras, oraciones o
modismos.

Por ejemplo:

• En relación a en lugar de en relación con o con relación a.

• Queísmos: “Llama antes que vengas”, en lugar de “llama antes de que


vengas”.

• Dequeísmos: “Yo opino de que no es bueno”, por “yo opino que no es bueno”.

• Oraciones impersonales: “Ayer se llegaron a los 30 grados”, en vez de “ayer


se llegó a los 30 grados”.

Barbarismos ortográficos
Barbarismos ortográficos son aquellos que implican faltas a la norma de la
correcta escritura y formación de las palabras. Se da no solo con palabras de
la lengua propia, sino también con extranjerismos no adaptados a las normas
gramaticales.

Por ejemplo:

• Andé por anduve, del verbo andar.

• Dijistes por dijiste, del verbo decir.

• Descomponido por descompuesto, del verbo descomponer.

• Mounstro por monstruo.

• Estube por estuve, del verbo estar.

• Restaurán por restaurante.