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Araneae

Araña

Araña del género Grammostola.

Clasificación científica

Reino: Animalia

Filo: Arthropoda

Subfilo: Chelicerata

Clase: Arachnida

Araneae
Orden:
CLERCK, 1757
Las arañas (orden Araneae) son el orden más numeroso de la clase Arachnida, lejanamente
emparentadas con otros grupos de artrópodos, como los insectos, con los que no deben confundirse.
El orden Araneae es el séptimo en diversidad total de especies respecto al resto de diversidad de
organismos. El grupo está abundantemente representado en todos los continentes, excepto en la
Antártida.

Todas son depredadoras, generalmente solitarias, de pequeños animales. Tienen glándulas


venenosas en los quelíceros, con las que paralizan a sus presas. Producen seda, llamada tela de
araña o telaraña, que usan para tejer redes de caza, tapizar refugios e incluso hacerse llevar por el
viento.

Hasta la fecha se han descrito más de 42.000 especies,1 de arañas, y 110 familias han sido recogidas
por los taxonomistas; así y todo, sigue habiendo confusión dentro de la comunidad científica, como
demuestran las aproximadamente 20 clasificaciones que se han propuesto desde 1900.2 Sólo
algunos grupos son realmente peligrosas para los seres humanos. La especialidad que se
ocupa de las arañas y el resto de los arácnidos se llama aracnología.

Hay personas que sufren de aracnofobia, miedo a las arañas.

Características

Anatomía externa de una araña.

c, prosoma (cefalotórax). a, opistosoma (abdomen). q, quelícero. p, pedipalpo. l1 a l4, patas


locomotoras. h, hileras.

La anatomía de las arañas coincide a grandes rasgos con la de otros arácnidos, es decir, con
el cuerpo dividido en dos regiones o tagmas, prosoma (o cefalotórax) y opistosoma (o
abdomen) y el mismo número y tipo de apéndices, es decir, un par de quelíceros, un par de
pedipalpos y cuatro pares de patas locomotoras.

Dimensiones

Las arañas tienen longitudes corporales que oscilan entre los 0,5 mm y los 9 cm que
alcanzan algunos migalomorfos tropicales, los cuales llegan a capturar pequeños pájaros;
con las patas extendidas alguno de éstos puede sobrepasar los 25 cm. Durante el
Carbonífero superior y el Pérmico existieron arañas de más de 50 cm.3

Artejos de la pata de una araña:


1. Coxa. 2. Trocánter. 3. Fémur. 4. Patela. 5. Tibia. 6. Metatarso. 7. Tarso. 8. Pretarso
(uñas).

Los seis pares de apéndices mencionados anteriormente se insertan en el prosoma, así como los ojos
simples; en cara ventral se abre la boca.

Los quelíceros presentan una sola articulación, entre la base, muy abultada, y una uña distal
generalmente pequeña (en el extremo), y habitualmente portan glándulas venenosas. Cuando no se
usa, la uña suele quedar más o menos protegida dentro de un surco del artejo basal.

Los pedipalpos son semejantes a las patas, pero no se apoyan en el suelo, sino que los llevan
levantados por delante del cuerpo. Los machos de muchas especies emplean los pedipalpos para
cortejar a las hembras, en cuyo caso pueden ser grandes o vistosos, y también como aparato
copulador, que introduce una bolsa de esperma, el espermatóforo, en el cuerpo de la hembra.

Las patas locomotoras se insertan por debajo del prosoma y están constituidas por siete piezas o
artejos, que son, desde el extremo proximal (base) hacia el distal (extremo): coxa, trocánter, fémur,
patela o rodilla, tibia, metatarso y tarso.

Opistosoma

El opistosoma alberga en su extremo posterior glándulas sericígenas (productoras de seda)


que se abren al exterior por unos pequeños mamelones llamados hileras. En la parte inferior
y anterior del opistosoma (o abdomen) se abren el epigino (poro genital), los pulmones en
libro, cavidades respiratorias con pliegues internos laminares que, según los casos, son dos
o cuatro, y/o los estigmas del sistema traqueal.

Anatomía interna

Las arañas son animales depredadores que paralizan a sus presas con el veneno de sus quelíceros.
La mayoría de las arañas inyectan enzimas digestivas en la presa, realizando una digestión externa,
al menos parcial. Muchas mastican a la presa parcialmente con dientes que forman parte del artejo
basal de los quelíceros. Ahí se localizan también comúnmente "pelos" que permiten en muchos
casos filtrar eficazmente el alimento, separando las partículas sólidas del líquido.
Al principio del tubo digestivo se sitúa una faringe o estómago de función suctora. Desde la mitad
del prosoma y hasta el final del opistosoma se extiende el intestino medio, dotado generalmente de
divertículos, que en algunos casos se extienden incluso a las patas. La digestión química se realiza
sólo parcialmente en la luz del intestino, siendo fagocitadas partículas cuya digestión enzimática se
completa de manera intracelular.

El aparato circulatorio es de tipo abierto, como en todos los artrópodos, con un corazón dorsal
tubular situado en la parte dorsal anterior del opistosoma, en cuya superficie se marca su presencia
por un surco cardíaco. Es posible en algunos casos percibir sus latidos, de 30 a 100 por minuto, más
numerosos en las arañas más pequeñas. La hemolinfa es bombeada al corazón desde una cavidad
pericárdica y proyectada fuera de él con energía. La elevada presión se ha interpretado como signo
de una función hidráulica, que podría jugar un papel en el movimiento de las patas. La presión se
duplica durante la muda. La hemolinfa, según es normal en los artrópodos, carece de células
pigmentarias, pero no de pigmentos transportadores, que son en este caso hemocianinas, de color
azulado. La extensión de los vasos es limitada, y afecta, como es normal en sistemas abiertos, sobre
todo a los órganos respiratorios.

Anatomía interna de una araña.

La respiración se realiza por órganos internalizados, normal en animales de vida aérea, que en este
caso son pulmones en libro o filotráqueas (a veces llamados tráqueas en libro), uno o dos pares que
se abren en la parte mediana y ventral del opistosoma anterior. Tienen una estructura plegada, lo
que multiplica la superficie de intercambio, y a través de ellos la hemolinfa circula canalizada por
vasos. Muchas arañas tienen también un sistema traqueal que no es homólogo al de los insectos.

La excreción se realiza por glándulas coxales no muy desarrolladas y por tubos que desembocan en
el intestino análogos a los tubos de Malpighi de los insectos.

Equipamiento sensorial
Cefalotórax de un licósido, vista frontal que muestra la disposición de los ojos característica de la
familia y los dos quelíceros, cada uno con su uña venenosa.

Como el resto de los quelicerados, carecen de antenas, y usan los pedipalpos como órganos táctiles
y olfativos. La vista de las arañas es generalmente muy pobre, a pesar de tener hasta cuatro pares de
ojos simples denominados ocelos, que en algunas familias se reducen a tres pares o menos. La
colocación, tamaño y color de los ojos son caracteres diagnósticos de las familias, es decir, permiten
distinguir unas de otras. En unos pocos casos la visión es eficaz, y en los saltícidos (Salticidae) es la
mejor de todos los invertebrados terrestres.

Seda
No se conocen especies de araña que no produzcan seda, material compuesto de proteínas
complejas, que utilizan para muy variadas funciones: cazar presas y envolverlas en ella;
como adhesivo de otros materiales de construcción de túneles, trampillas, etc; como áreas
de locomoción, así como otras muchas utilidades. Ciertas especies de arañas crean un largo
hilo que les sirve de vela para ser arrastradas por el viento. Este fenómeno se conoce como
aerodispersión. En el extremo posterior del abdomen se encuentran las glándulas secretoras
de seda denominadas hileras, que producen un fluido que se solidifica al contacto con el
aire (el fluido es una disolución concentrada de proteínas, cuya estructura se transforma
justo antes de salir, convirtiéndose en una forma insoluble que rápidamente se deshidrata y
constituye la fibra de seda).

Alimentación

Araña de la familia de las Pholcidae junto a una presa capturada en la telaraña.


Las arañas son depredadoras. Se alimentan de presas singulares que capturan activamente. Algunas
producen una red (telaraña) en la cual las presas caen por accidente, enredándose y pegándose en
ella. En ese caso la araña, que permanece al acecho con las patas extendidas sobre la red, capta las
vibraciones y se acerca a su presa. Otras arañas cazan al acecho, en el suelo o sobre la vegetación,
detectando a sus presas por las vibraciones del sustrato o con sus ojos, como hacen los licósidos y
los saltícidos. Las arañas no despedazan y tragan a sus presas, como hacen, por ejemplo, sus
parientes los solífugos, sino que les inyectan veneno con sus quelíceros mientras las sujetan con sus
patas y sus pedipalpos. Una vez paralizadas por el veneno les inyectan jugos digestivos, que
producen una digestión externa del animal dentro de sus propios tegumentos, sorbiendo a
continuación la papilla resultante. Por eso se observa a las arañas permanecer inmóviles durante
largo rato mientras sujetan su presa inmóvil.

Reproducción y desarrollo

Hembra de Argiope sp. devorando al macho.

Siendo cazadoras solitarias, tienden a considerar una presa cualquier cosa que se mueva y
tenga el tamaño apropiado. Los machos, generalmente más pequeños que las hembras,
buscan a éstas activamente, cortejándolas con “danzas” elaboradas en las que el
movimiento rítmico de los pedipalpos puede jugar un importante papel, en un intento por
no ser devorados por las hembras. El ritual puede incluir el obsequio por el macho a la
hembra de una presa envuelta en seda, lo que en algunas especies ha evolucionado hasta ser
sólo un señuelo, la bolsa de seda, desprovisto de contenido. Cuando consigue la
aproximación, el macho introduce un espermatóforo en las vías sexuales de la hembra
usando sus pedipalpos, que actúan como órganos copuladores. A pesar de la ritualización,
es común que la hembra termine la relación devorando a su pareja.

Las arañas son artrópodos con desarrollo directo, es decir, pasan por ecdisis (mudas)
sucesivas, pero no sufren metamorfosis y los juveniles se distinguen de los adultos
esencialmente sólo por su menor tamaño y su falta de madurez sexual.
Ecología

Como depredadoras, las arañas suelen ocupar una posición terminal en las cadenas tróficas.
Desempeñan un papel importantísimo como depredadores: son las mayores consumidoras
de insectos que hay en el planeta y contribuyen decisivamente en controlar su número.

Se encuentran en todos los climas, incluso los fríos, poco favorables para los animales
poiquilotermos, y se cuentan entre los seres vivos registrados a mayores altitudes. Abundan
por igual en ambientes secos y húmedos y algunas llevan una existencia acuática, como la
eurasiática Argyroneta aquatica, que llena su nido subacuático con una burbuja de aire, o la
australiana Megadolomedes australianus.

Comportamiento

Dolomedes fimbriatus junto a sus juveniles.

La investigación del comportamiento (Etología) de las arañas es un campo de gran riqueza.


Aunque su capacidad de aprendizaje es modesta, según es regla en los artrópodos, hacen
gala de una gran variedad y complejidad de comportamientos instintivos (heredados), sobre
todo en lo referente al cortejo y apareamiento y al cuidado parental. Es notable también la
precisión con que algunas fabrican su red de caza.

El cuidado parental, la atención activa a la progenie, se ha observado en distintas arañas.


Los licósidos portan los huevos, encerrados o no en un capullo, y cuidan a los individuos
juveniles hasta que estos alcanzan el desarrollo suficiente para capturar presas. Se conocen
algunos casos de suicidio maternal, en los que las jóvenes arañas obtienen del cuerpo de su madre el
primer alimento.

Algunas arañas, como el género cosmopolita Argyrodes (familia Theridiidae), son cleptoparásitas,
que roban a otras arañas sus presas, manteniéndose al acecho en sus telas. El cleptoparasitismo se
ha observado en media docena de familias.

Las especies del género Mycaria (familia Gnaphosidae) practican el mimetismo de las hormigas, no
sólo por su aspecto, sino por sus actitudes, levantando las patas anteriores hasta la posición de unas
antenas. Lo mismo hace Sunpunna picta, que imita los movimientos de una avispa.

Envenenamiento

Hembra de Latrodectus tredecimguttatus, viuda negra europea

Loxosceles reclusa, una «araña parda» americana


Hadronyche modesta, araña de embudo australiana.

Todas las arañas, salvo las de la familia Uloboridae, son venenosas. En general son más venenosas
las arañas que cazan activamente que las que capturan sus presas al acecho o por medio de una red.
El producto que inyectan los quelíceros tiende a satisfacer dos propósitos: primero, la digestión
externa de la presa, para que la araña absorba la papilla resultante; segundo, la inmovilización de las
presas. Además, algunas arañas migalomorfas (tarántulas americanas) portan haces urticantes, que
producen irritación cuando se tocan y pueden dañar severamente áreas delicadas, como los ojos.

Como regla las arañas son demasiado pequeñas para atravesar la piel humana con sus quelíceros.
De las que pueden hacerlo la mayoría producen efectos someros y locales, pero unas pocas especies
pueden producir intoxicaciones sistémicas severas o necrosis (muerte del tejido) localizado pero
extenso.

Las arañas más venenosas son las australianas de los géneros Atrax y Hadronyche, unas 35 especies
localmente conocidas como arañas de embudo, por la forma de las entradas a las redes tubulares
que fabrican. Los primates, incluidos los seres humanos, resultan ser excepcionalmente susceptibles
al veneno de estas arañas, que en otros mamíferos producen efectos leves. Se trata de migalomorfos
grandes que producen polipéptidos neurotóxicos. La incidencia del envenenamiento, que responde
bien al antídoto, es pequeña y llegaron a registrarse 26 muertes en Australia antes de que se
desarrollara el suero específico en 1981[cita requerida].

Hay dos grupos de arañas pequeñas cuyo veneno es menos potente, pero que por ser más comunes
originan más casos de envenenamiento. Se trata de las viudas negras, del género Latrodectus, y de
las “arañas pardas”, del género Loxosceles.

El latrodectismo es la intoxicación por viudas negras, especies del cosmopolita género Latrodectus
(familia Theridiidae), cuyas especies más notables son Latrodectus mactans, en Norteamérica, L.
tredecimguttatus, en el Mediterráneo, L. hasselti, en Australia y L. geometricus, en África
meridional.

Las arañas de este género se encuentran en rincones oscuros de todas las latitudes. Las hembras,
más grandes que los machos y más venenosas, devoran a éstos durante el apareamiento. No son
agresivas, sino que huyen, lo que hace la mordedura muy circunstancial. Existen antídotos eficaces
contra esta mordedura. El principio activo del veneno que produce los efectos graves es un
neurotóxico llamado α-latrotoxina. Los efectos locales aparecen al cabo de un rato en forma de
dolor y se prolongan de 3 a 7 días, pero sólo en un tercio de los casos llega a haber efectos
sistémicos (que afecten al conjunto del organismo) y las muertes son muy esporádicas.
El loxoscelismo es la intoxicación por “arañas pardas” de la familia loxosceles, de las que existen
muchas especies. Estas arañas tejen redes desordenadas en rincones, también dentro de las casas.
Son más activas durante la noche y nada agresivas, mordiendo sobre todo cuando se encuentran
atrapadas entre las ropas de cama o los vestidos. El veneno de Loxosceles es proteolítico, y produce
una necrosis local que puede extenderse y tarda en cicatrizar. Efectos sistémicos sólo se producen
de manera muy excepcional y las muertes confirmadas son rarísimas. No existen antídotos eficaces.
Efectos del mismo tipo, pero generalmente más suaves, se han observado en caso de mordedura por
diversas arañas, como las arañas tigre del género Argiope, las tarántulas verdaderas del género
Lycosa o las pequeñas arañas domésticas del género Tegenaria.

Otro género implicado en envenenamientos serios es Phoneutria, que incluye arañas sudamericanas
de hábitos nocturnos, grandes y agresivas, que producen un veneno neurotóxico. Esta araña,
llamada popularmente "araña del banano", suele permanecer en los tallos de las bananeras, con lo
que pueden alcanzar otros países viajando como polizones en los plátanos que algunos barcos llevan
como mercancía. Los síntomas son severos en muchos casos, pero la muerte es un resultado
excepcional.

Evolución de las arañas

Fósil de araña en ámbar.

Formas primitivas
Los primeros arácnidos similares a arañas son los del orden Trigonotarbida, que se encuentran entre
los primeros artrópodos que poblaron la tierra firme. Al igual que las arañas, los trigonotárbidos
eran terrestres, respiraban mediante pulmones en libro y poseían ocho patas. Sin embargo no eran
verdaderamente arañas, ni siquiera ancestros de ellas; representan una línea evolutiva separada
tempranamente del resto de los arácnidos, pero muy similar a las actuales arañas.

Arañas verdaderas

Las arañas propiamente dichas, son las que poseen un cintura estrecha que une el prosoma (o
cefalotórax) y el opistosoma (o abdomen); evolucionaron hace aproximadamente 400 millones de
años. Tenían segmentación abdominal y órganos que secretan seda, llamados hileras. El fósil más
antiguo encontrado con una especie de estas características data de 380 millones de años atrás, del
periodo Devónico, y se conoce como Attercopus fimbriungus. Este espécimen es el taxón hermano a
todas las arañas vivas ya que posee hileras y la misma unión de rótula-tibia en las patas.
La mayoría de los primeros fósiles de arañas pertenecen al suborden Mesothelae. Este es un grupo
de arañas primitivas que poseen las hileras bajo la mitad del opistosoma, a diferencia del resto de
las arañas que las poseen al final. Eran seguramente predadores terrestres, que habitaron a mediados
del Paleozoico. Los hilos de seda estas arañas, se usaban seguramente solo para proteger los huevos
y forrar las madrigueras.

A medida que la vida se fue diversificando, también lo hizo el uso del hilo de las arañas. Las arañas
con las hileras al final del abdomen, Mygalomorphae y Araneomorphae, aparecieron hace más de
250 millones de años, posiblemente junto con el uso de las telas de araña para la captura de presas,
tanto en tierra como en el follaje. El migalomorfo más antiguo, Rosamygale, fue descrito del
Triásico de Francia y pertenece a la familia moderna Hexathelidae. Megarachne servinei, del
periodo Pérmico-Carbonífero, se creyó por algún tiempo que era un migalomorfo gigante, con 34
cm de largo y 50 cm de envergadura de patas, haciéndola por tanto la araña más grande que haya
poblado la Tierra; pero un estudio más detallado reveló que se trataba de un escorpión marino
(Eurypterida).4

Para el Jurásico, ya se habían desarrollado las sofisticadas redes aéreas de la familia Araneidae. Una
tela de araña conservada en ámbar en perfecto estado, de hace 110 millones de años atrás, da cuenta
de este tipo de telarañas. Información genética adicional sugiere, a través de un estudio del gen que
provoca este comportamiento, que ya se encontraba este tipo de telas 136 millones de años atrás.5

Taxonomía

Taxonomía de las arañas.

Los araneidos (arañas) se dividen en tres subórdenes: Mesothelae, Mygalomorphae (=Orthognatha)


y Araneomorphae (=Labidognatha), que a su vez incluyen numerosas familias:

Agelenopsis sp.
Araña del género Argiope (Araneidae).

Cerámica mochica con dibujo de araña.

La araña en la cultura popular


Las arañas en la cultura popular.

La araña fue considerada de gran poder e importancia en la cosmovisión andina y por ello
fue representada por varias culturas bolivianas y peruanas, como en los geoglifos de la
cultura Nazca y la cerámica mochica.
Características

Anatomía externa de una araña.

c, prosoma (cefalotórax). a, opistosoma (abdomen). q, quelícero. p, pedipalpo. l1 a l4, patas


locomotoras. h, hileras.

La anatomía de las arañas coincide a grandes rasgos con la de otros arácnidos, es decir, con
el cuerpo dividido en dos regiones o tagmas, prosoma (o cefalotórax) y opistosoma (o
abdomen) y el mismo número y tipo de apéndices, es decir, un par de quelíceros, un par de
pedipalpos y cuatro pares de patas locomotoras.

Anatomía interna de una araña.


Agelenopsis sp. Hadronyche modesta, araña de embudo australiana.

Envenenamiento

Hembra de Latrodectus tredecimguttatus, Loxosceles reclusa, una «araña parda»


viuda negra europea americana.
PHYLLUM ARTROPODA

(ARTROPODOS)

(Arañas, escorpiones, alacranes, vinagrillos, garrapatas, acaros, camarones, jaiba,


cangrejos. Langostas,cochinillas detierra, pulgas de agua, milpiés, cimpies