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Carta Juvenil inédita de Jorge Luis Borges a su amigo mallorquí Jacobo

Sureda (24/11/1921)

¡Salve entrañable amigo! A estas horas ya habrán desfilado bajo tus ojos
la explicación aquella de Diario Español y el estandarte de PRISMA. A
este último lo clavaremos mañana en las paredes hostiles o indiferentes o
tal vez generosas y acogedoras de Buenos Aires. ¿No te ha espantado la
disparatada numerosidad de tipos de letra que hay en la Proclama y la
manera en que, a medida que se acercan al fin, van amenguándose y
anonadándose hasta volverse pequeñitas?. De todo eso -así como de la
substitución de vislumbrado por vislumbrando, en la última frase, tienen
la culpa los facinerosos de la Imprenta, unos rusos que apenas
sospechaban la existencia del idioma español y cometían cada errata de
no te muevas. En fin, tal como está, vamos a difundirlo mañana. Ya
tenemos lista el engrudo, la brocha y demás implementos y quizás
terminemos en dos noches, a quinientos carteles por noche. Somos unos
cinco muchachos y hay entusiasmo...(A lo mejor te estoy dando en balde
todos esos pormenores prolijos, si por una fantástica eventualidad
PRISMA se ha extraviado en el camino).
Te quejas de la mortificación del francés - ¡Qué lengua más desgalichada
y gesticulante y sin espinazo!.A mí esa ch efervescente y la u del francés,
me parecen calamitosas.
¿Y los suizos qué te parecen?. Yo les profeso una cordial antipatía. Son
unos horteras muy ufanos de saber hablar por teléfono y de la democracia
y de que están en buen estado las carreteras del país. Envíame lago de lo
que escribes. Ya sabes -y vuelve la frase ritual- cuánto me interesa lo que
haces. Qué estupendo sería forjar el año que viene un libro en
complicidad, un libro de nihilismo alegre y definitivo, donde hubiera de
todo: metafísica, ultraísmo, greguerías, y al final una refutación del libro
y de su plan y de sus egoísmos!. ¿Un libro de poemas?. Pero la poesía se
me antoja una cosa acorralada, encerradita, secundaria: una casualidad de
la literatura.
Hace tiempo que sólo escribo prosas. En Cosmópolis de octubre han
publicado del intituladas Buenos Aires y Crítica del Paisaje. En la misma
revista de noviembre, habrá salido -según me dice Torre que es secretario
de redacción- otro sobre la Metáfora, donde hablo de ti y yo. Te enviaré
en cuanto lo reciba.
¿Sabes que Octavio Pinto -el indio que andaba como atorado por sus
cuellos enormes- ha realizado una exposición, ha sido muy elogiado y ha
vendido dos obras?. Entre los cuadros expuestos hay uno de tu casa, muy
embadurnada de sol, contra un cielo verdoso, pero inconfundible, con la
torre y la ventana de tu alcoba mirando la lejanía.
Mi posición actual ideológica la tienes -más o menos- en la Proclama de
Prisma. (Perdóname que te dé otra vez la lata con ése rótulo). Ya ves: el
Yo no existe, la vida es un bodrio de momentos descabalados, el Arte
(concedámosle una mayúscula al pobre) debe ser impar y tener vida
propia, lo autobiográfico hay que ahogarlo para mayor felicidad propia y
ajena, etc.
(Dos veces propia y vida en la frase anterior ¡Qué escándalo!)
Escríbeme enseguida. Te abraza de todo corazón.
Jorge Luis
Calle Bulnes 2216, Buenos Aires

de Poesía y Poética Nº 30 1998, Director: Hugo Gola. Universidad


Iberoamericana. Dirección: Prolongación Paseo de la Reforma 880,
Lomas de Santa Fe, 01210, México D. F.
Algunas declaraciones, de Rothko (fragmento)
Prefiero ser pródigo antes que mezquino: conferiría atributos
antropomórficos a una roca antes que deshumanizar la más leve
posibilidad de conciencia.

No creo que haya existido nunca la cuestión de ser abstracto o figurativo.


En realidad se trata de acabar con este silencio y esta soledad, de respirar
hondo y estirar los brazos de nuevo.

Una pintura vive por camaradería, expandiéndose ante los ojos del
observador sensible. Muere durante la misma prueba. Por lo tanto,
enviarla al mundo es un acto riesgoso. ¡Con cuánta frecuencia debe ser
menoscabada por los ojos de los insensibles y la crueldad de los
impotentes que querrían extender universalmente su aflicción.

Carta de Mark Rothko, Adolph Gottlieb y Barnett Newman


(7 de junio de 1943; fragmento)

Para nosotros el arte es una aventura en un mundo desconocido, que sólo


puede ser explorado por aquellos dispuestos a correr los riesgos.

Este mundo de la imaginación es caprichosamente libre y violentamente


opuesto al sentido común.

Nuestra función como artista consiste en hacer que el espectador vea al


mundo a nuestro modo - no al suyo.
de Clarín, n° 16, julio/agosto de 1998. Director General: Camilo López;
dirección: Ventura Rodríguez, 4, 1° 33004 Oviedo, España.

Los Privilegios, de Stendhal (fragmento).


Artículo 1
Nunca un dolor serio hasta una vejez muy avanzada: entonces no dolor,
sino muerte, por apoplejía, en la cama, durante el sueño sin ningún dolor
moral o físico. Cada año, no más de tres días de indisposición. El corpus
y lo que sale de él, sin olor alguno
Artículo 14
Si el privilegiado quisiera contar o revelase uno de los artículos de su
privilegio, su boca no podría articular ningún sonido, y tendría dolor de
muelas durante cuatro horas.

de Cuadernos Hispanoamericanos, n° 575; mayo 1998. Director: Blas


Matamoro; dirección: Avda. Reyes Católicos 4, 28040, Madrid, España

de Ultimo Reino, n° 24/25, 1998. Director: Víctor Redondo; dirección:


Marcelo T. de Alvear 2412, 2° D (1122) Buenos Aires; Argentina

Estado de Situación, de Edgar Bayley (poema inédito)

Quieres sostener en pie los pilares


de un barracón caduco.
Por el techo
y las paredes
entran el viento y el agua.
Se confunden el río y el mar cercano.
Quieres mantener sobre las olas
el muelle semihundido,
mientras el tumulto de la corriente
arrastra flores,
troncos,
un mascarón de proa.
Todos se han ido,
estás solo
en una lucha insensata.

No tienes más que una débil camisa,


un pantalón raído y una pala en la mano,
entretanto el agua supera tu cintura
y las olas grandes te voltean y sacuden;
te vuelves a levantar
y esperas tontamente la salida de la luna.
Nada queda del pueblo ya,
lo que plantaste se fue,
los amigos,
los compañeros no están;
se ahogaron los animales.

Las líneas que escribiste,


las promesas que hiciste
se ahogaron también
y,
sobre todo,
se ahogó el amor cruel,
refugiado en la copa del árbol.

de Intramuros, n° 8, octubre 1998. Director: Beltrán Gambier; dirección:


san Martín 987, 2° D (1994) Buenos Aires; Argentina

Anotaciones para una autobiografía, de Olga Orozco

En cuanto hablo de mí, se insinúa entre los cortinajes anteriores un yo que


no me gusta: es algo que se asemeja a un fruto leñoso, del tamaño y la
contextura de una nuez. Trato de atraerlo hacia afuera por todos los
medios, aun aspirándolo desde el porvenir. Y en cuanto mi yo se asoma,
le aplico un golpe seco y preciso para evitar crecimientos invasores, pero
también inútiles mutilaciones. Entonces ya puedo ser otra. Ya puedo
repetir la operación. Este sencillo juego me ha impedido ramificarme en
el orgullo y también en la humildad.

de Arshile n° 10, 1998. Director: Mark Salerno; dirección: P.O.Box 3749;


Los Angeles, California 90078. EE.UU.

Memoria Vertical, de Yoko Ono (fragmentos)

Doctor I
Recuerdo estar naciendo y mirar en sus ojos. El me levantó y me palmeó
en la cola. Yo grité.

Maestra
En nuestra escuela elemental, él siempre estaba irritable y nosotros, las
chicas, siempre le teníamos miedo. Luego, él murió de cáncer de
estómago. “No importa, él era irritable. Probablemente no fuese una mala
persona” comentó mi madre.

Doctor IX
Él cerró mis ojos. “Hey, ¿que crees que estás haciendo?” yo dije. “No
puedes cerrar los ojos de mi mente”.

de Crítica. Director: Armando Pinto, Subdirector: Julio Eutiquio Sarabia.


Universidad Autónoma de Puebla. Dirección: 2 norte 1006, Apartado
Postal 1430, C.P 72000 Puebla, Pue. México.

Inclinación, por José Kozer

Son pobres, pero tienen riqueza interior, ríen diciendo que más le valdría
ser ricos y carecer por contra de toda esa riqueza interior: así ríen y se
desternillan, cada vez más ricos por adentro, ajeno a su libertad, la
magnitud de su libertad, todo el tiempo dedicados a imaginar
comodidades, ropas, comidas, la flagrante visibilidad de los espectáculos
del mundo exterior: panas, sedas, etiquetas, servicios, facturas, muelle
tibieza, adulación. Es preferible, a fin de mantener inalterable la riqueza
interior adquirida tras duras pruebas, seguir imaginando todo ese
espectáculo externo, carrusel y feria, neón y ónix, ámbar, lavanda,
lencería y no tener que hacerse cargo de la libertad, la magnitud interior
de su libertad, oveja inmóvil que no padece ni compadece, bala y duerme,
y cada vez que se descarría la encontramos al ciego rebaño revertida

de Barcarola .Nº 53 1997 Excelentísima diputación Provincial de


Albacete. Director: Juan Bravo Castillo. Codirector: José Manuel
Martínez Cano. Dirección: Apartado 530 Albacete España.

Juan Eduardo Cirlot, Un Boceto Biográfico por Lourdes y Victoria Cirlot


(fragmentos)

La etapa 1953-1966 está marcada por el desarrollo por parte de Cirlot de


lo que bien podría denominarse “lucha” en defensa del arte
contemporáneo, imperante en esos años: el informalismo. Basta leer
algunos textos surgidos en distintos periódicos o revistas de la época para
comprender el enorme esfuerzo que hubo de realizar Cirlot para defender
el arte de Tàpies, Cuixart, Tharrats, Vallés, Puig, Argimón, Bosch, Llucià
— por citar algunos nombres — que, en un principio, fue incomprendido
y atacado de manera sistemática.
Decía Alexander Block, uno de sus “amados” por Cirlot que el poeta es
quien oye un rumor interior y logra “escribirlo”. Y al igual que Block,
Cirlot se resistía a cualquier declamación poética. Recordamos la lectura
de sus poemas recién escritos: siempre con voz neutra, como helada,
ajena a toda musicalidad, pues ésta debía proceder de dentro y no ser
impostada al poema. El poema era realmente escrito durante algunos
momentos del sábado o del domingo, y entonces, a máquina, a gran
velocidad, porque posiblemente sólo se sentaba a escribirlo cuando ya
estaba maduro. La puerta de su despacho estaba siempre abierta. Nada
importara que entraras, porque no molestaba nada, y eso simplemente
porque ni siquiera te veía. En sus papeles privados aparece
reiteradamente la pregunta de para qué escribir poesía y siempre
encontramos la misma respuesta: sólo por la acción misma de escribir,
sentida como una aliviadora fuga del mundo, como la única droga que él
había consumido, y que le trasladaba a una realidad otra, la única
verdaderamente real.

de Realidad Aparte, Nº21 1998. Editores: Gabriel Jaime Caro, Alonso


Mejía, León Felipe Larrea. Dirección: 86-37 111 th St. Richmond Hill,
New York, 11418 U.S.A

Trencito bobo, para mover autista, por Lorenzo García Vega

¡Sangre, sangre! En aquellos tiempos, siempre, sin duda era ¡ la


devastación — interjección — que con el rojo color de un caramelo mejor
se grababa. La dama gustaba leer so-bre el jolgorio que formó Rimbaud.
Ella, la dama, sabía de todo lo anterior, ella formaba parte de aquella,
vieja tarjeta postal que, también de color rojo, como fondo de celofán
sirvió para exhibirse en el vestíbulo del antiguo cine de barrio. ¡Qué buen
disparadero! En el Tobogán yo, por entonces, tenía muchos años de
menos; así que cuando, por primera vez vi aquello, resbalaba Rimbaud
mientras puesto en el disparadero de una cartelera, pobretona, que
también pertenecía a aquél, susodicho.

de Tierra Adentro. Dirección Jorge von Ziegler. Consejo Nacional para la


Cultura y las Artes. Av Revolución 1877, 8º Piso, San Angel, México
01000 D.F México.

La Poesía de Manuel Maples Arce; Poema extraído del artículo de Juan


Domingo Argüelles.

La mañana romántica, como un ruido espumoso / se derrama en la calle


de este barrio incoloro/ por donde a veces pasan repartiendo programas/ y
es una clara música que se oye con los ojos/ la palidez enferma de la
super-amada/ En tanto que un poeta/ colgado en la ventana/ se muere
haciendo gárgaras/ de plata/ electrizada,/ subido a los peldaños de una
escala/ cromática/ barnizo sus dolencias son vocablos azules,/ y anclada
en un letargo de cosas panorámicas,/ su vida se evapora lo mismo que un
perfume.

de Diario de Poesía, n° 47; director, Daniel Samoilovich Casilla de


Correo 1790 (1000, Correo Central), Buenos Aires, Argentina

Seúl 88, de Martín Gambarotta

En calle Padilla
unos chinos vestidos de pachucos
se reparten nombres: vos Zhang Cuo
te llamas Francisco, vos Xin Di
te llamas Diego, vos Gon Xi: Pacino;
y yo Bei Dao me llamo Pseudo.

En los balcones
las viejas preocupadas
del que dirán
escuchan éxitos de Seru Girán.

Después, discuten
porque todos quieren llamarse Diego
y le dicen a Bei Dao
que Pseudo no es un nombre.

de Generación Abierta; director Luis Raúl Calvo; dirección Pujol 1483


(1416), Buenos Aires; Argentina.

Sobre las hojas de marzo, por Vanina Guilledo.

No habrá camino que las traiga de regreso:


las flores han partido sin atajos
rumbo a la lejana tierra de las frutas.
El tiempo nos prepara,
nos acostumbra la vista a un yacer prolongado.

Es necesario sentir
que la sombra poco a poco desvanece,
ya no alivia ninguna intensidad;
no será la época
en que el fuego se encarame en su frescura
retenido vivamente en la cima de las frondas.

El aire de la mañana desprovisto de carga


halla espacios sin transcurso
en medio de las cosas.
El paraíso ha decidido
permanecer calmo en el reposo
redactando lenta resta en sus adentros.

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