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ANALISIS INDECOPI CINEPLEX

Respecto a la puesta a disposición de los consumidores de productos alimenticios con precios


elevados:

Este punto fue declarado infundado, ya que no se observa una presunta infracción de los
artículos 47° inciso b), 48° inciso c) y 57° del Código, Cineplex no es una empresa que impone
precios u obliga a los consumidores a adquirirlos antes de ingresar a la sala audiovisual, los
precios son puestos a vista, paciencia y elección por parte de los consumidores, es acá donde
la capacidad discernitiva de los consumidores toma una importante labor. Ahora bien la
Administración Pública o cualquier entidad estatal no pueden intervenir en la asignación de
bienes y servicios en el mercado, directa o indirectamente, a no ser que medie una
autorización expresa mediante una ley. Este último es el caso de la fijación de tarifas de los
servicios públicos por parte de los organismos reguladores, quienes cuentan con una
habilitación legal para ello.

Respecto a la responsabilidad de Cineplex por infracción a los artículos 49°.1 y 50° inciso e) del
Código

La particular señala que existe una presunta infracción de los artículos 49°.1 y 50° inciso e) del
Código, referido a la presunta existencia de cláusulas abusivas más no como una infracción del
artículo 58°.1 del Código. Ello, en tanto, el artículo 58°.1 del Código hace referencia a la
presunta existencia de métodos comerciales coercitivos o engañosos, a través de figuras como:
el acoso, la coacción, la influencia indebida o el dolo; la sala no observa ninguna de estas
referencia por parte de la demandada.

Sobre la forma como otros países abordan la conducta referida a la restricción de acceso a las
salas de cine con cualquier tipo de alimento y/o bebida que no sea adquirido en dicho
establecimiento

La sala considera tener en cuenta y en consideración el análisis en otros países en el tema de


la prohibición de acceso a las salas de cine con alimentos y/o bebidas que no son adquiridos en
dichas salas. Así, la jurisprudencia de países como: Argentina, Bolivia, Chile, Brasil, México y
España, da cuenta que no existe una posición unánime respecto de la licitud o no de la
conducta materia de denuncia a nivel internacional.

Sobre la aplicación al caso en concreto

Según lo leído nos damos a entender que los consumidores sólo tienen la libertad de
contratar, esto es, la capacidad de elegir con qué proveedor contratan, más no con libertad
contractual; es decir, la potestad lícita de establecer el contenido del contrato, la cual está
reservada exclusivamente a los proveedores, no existiendo negociación alguna. Es por ello que
se debe regular las cláusulas abusivas, con miras a evitar un eventual desequilibrio significativo
en las posiciones asumidas por proveedor y consumidor.
La Comisión declaró infundada la denuncia contra Cineplex en este extremo, al considerar que
la restricción establecida por la denunciada no podría ser considerada como una cláusula
abusiva o un método comercial agresivo o engañoso; siendo que, por el contrario, esta -en
este tipo de servicios- se encontraba justificada y resultaba ser una práctica usual en el
mercado.

El artículo 65º de la Constitución Política del Perú señala que el Estado defiende el interés de
los consumidores y usuarios. A fin de cumplir con dicho deber de defensa, el artículo 1°.1
literal c) del Código reconoce el derecho de los consumidores a la protección de sus intereses
económicos. De igual manera, el artículo 1°.1 literal f) del Código establece el derecho de los
consumidores a elegir libremente entre productos y servicios idóneos y de calidad, conforme a
la normativa pertinente, que se ofrezcan en el mercado. Debemos entender que la demandada
no obliga al consumo de sus productos para el ingreso a la sala, esta solo ofrece y es el
consumidor quien considera adecuada o no este ofrecimiento.

Sobre la conducta consistente en no sustentar y explicar las razones por las cual se restringía el
ingreso de los consumidores con productos alimenticios no adquiridos en las salas de cine

Teniendo en consideración que, en el acápite anterior se determinó que la restricción de


acceso de los consumidores a las salas de cine con productos no adquiridos dentro de dichas
instalaciones, constituye una cláusula abusiva de ineficacia absoluta, que limita el derecho de
libre elección de los consumidores; esta Sala considera que carece de objeto emitir un
pronunciamiento en el presente extremo. Ello, toda vez que la obligación legal de informar a
los consumidores respecto a la restricción de acceso a un establecimiento contenida en el
artículo 40° del Código parte de la premisa que las restricciones que son puestas en
conocimiento de los consumidores deban ser objetivas y justificadas; situación que no sucede
en el presente caso.

Respecto a la puesta a disposición de los consumidores en las salas de cine de productos no


saludables

Se entiende que la denunciada no vende productos saludables para el organismo, muy por el
contrario comida chatarra, expresado por la comisión, esta también se contradice ya que
indica que ello no puede ser cambiado, la demandada siempre venderá productos de esa
categoría. La autoridad administrativa no puede exigir y/o obligar a Cineplex o a cualquier otro
proveedor a vender algún tipo de alimentos (tales como manzana, pera, mandarina, plátano,
pecanas, castañas, almendras, sándwich de palta, pollo, atún, huevo, etc.), trasgrede el
derecho de libertad de empresa de la denunciada, desnaturalizando su auto-organización
empresarial.

Debemos considerar también que las denuncias interpuestas por la particular no son sustentos
básicos para establecer una sanción económica a CINEPLEX, ya que esta no infringe los
artículos estudiados, ya que no se obliga pero si condiciona al usuario al consumo de sus
productos, ya dependiendo de cada uno el acceder o no a la oferta, es por ello que la Sala
declara infundada y nula las acusaciones por parte del particular, se le impuso una sanción
económica de magnitud pequeña y se le exigió retirar los carteles de prohibición.
NUMERO DE PALABRAS: 983