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PAZ, POLÍTICA Y

MUERTOS VIVIENTES
Por Lorenzo AYUSO

E
l siguiente texto forma parte de “El cine
como denuncia”, un ensayo sobre las dife-
rentes formas en las que el cine puede mani-
festarse como crítica de la realidad. El frag-
mento en cuestión se centra en un análisis semióti-
co de “La tierra de los muertos vivientes” (“George
Romero’s Land of the Dead”, George Romero, 2005):
<< Después del fatídico y repugnante ataque a las tiembre: estado crítico”), y narra las vivencias del
Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, y hasta presidente Bush y su equipo durante los ataques, y
los momentos actuales, la administración del terri- las decisiones que tuvieron que tomar para salva-
ble George W. Bush emprendió una política basada guardar la seguridad nacional, desde una perspecti-
en instalar el miedo en la sociedad de todo el mundo va descaradamente partidista e interesada.
a través de una estrategia belicosa vestida de falso Desgraciadamente, el film no se encuentra disponi-
patriotismo y defensa de la libertad mundial, ble en nuestro país, así no podemos disponer más
emprendiendo sucesivos conflictos en las inestables que de pequeños fragmentos, y de un cartel promo-
zonas de Afganistán e Irak. cional cuya frase promocional ya lo dice todo “Frente
a la desgracia, surge nuestra valentía”.
A través del gran poder de persuasión que propor-
cionó la propaganda política, el presidente del país Ante el aluvión de propaganda que productos como
más poderoso del mundo consiguió, al menos en los el que hemos citado suponían, vuelven a surgir figu-
primeros momentos, hacer que buena parte del ras, algunas ya conocidas por todos y otras que,
público estadounidense aceptara, sin saber muy aunque puedan parecer sorprendentes, tienen un
bien por qué, una guerra larga y convulsa, que mensaje bien claro: denunciar la política belicista
muchos han calificado como “un nuevo Vietnam”. que impera en nuestros días y criticar la labor de los
De entre el numeroso material audiovisual que se líderes mundiales y sus responsabilidades. [...]
elaboró para ensalzar la labor de Bush como garan-
te de la libertad y defensor del mundo, destacamos Vamos a comenzar con el análisis de la última entre-
una película realizada directamente para televisión, ga de los muertos vivientes desarrollada por el direc-
que ‘recreaba’ el papel de la camarilla de gobierno tor de culto George A. Romero. Las anteriores pro-
durante los ataques al World Trade Center. El film puestas del director encuadradas en este género ya
de marras se tituló “DC 9/11: Time of Crisis” (tra- dejaban vislumbrar un fuerte trasfondo social bajo
ducido a nuestro idioma, vendría a ser “11 de sep- los litros de hemoglobina y los cuerpos putrefactos.
Dennis Hopper encarna a Kauffman, representación simbólica del poder y la autoridad de la administración Bush

Refrescando la memoria, el final de “La noche de los desgracias para establecer un nuevo orden social,
muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”, su orden social, son los verdaderos muertos de la
George A. Romero, 1968), primera de las películas película. Reflejan la avaricia, el ansia de poder y
que componen esta mítica tetralogía, nos presenta- el capitalismo más furibundo y deshumanizado.
ba a su protagonista, un hombre negro que era ase- Mientras, los zombies, liderados por la figura del
sinado por error por las fuerzas armadas de los vivos personaje de Big Daddy, un necrófago negro más
por el color de su piel. Este desenlace, francamente evolucionado que el resto, y que bien pudiera ser
pesimista y desolador, en tanto que mostraba la des- el mismo personaje de la primera entrega que ya
confianza cuando no definitivamente odio de las cla- hemos comentado, toman conciencia de su con-
ses altas, dominadas por la raza blanca, hacia las dición de clase oprimida, frente a lo cual se eri-
personas por el hecho de tener un color de piel dife- gen en una suerte de guerrilla revolucionaria
rente al suyo, continúa en esta “La tierra de los para acabar con el régimen establecido. La pelícu-
muertos vivientes” (George A. Romero’s Land of the la constituye un auténtico alegato contra el imperia-
Dead”, George A. Romero, 2005). lismo y el capitalismo, que además consta de
muchos elementos que exponen los argumentos del
El filme nos presenta una sociedad apocalíptica, en director. ¿Cuáles son esos elementos audiovi-
la que los vivos se mantienen hacinados en fortale- suales en los que basa su crítica?
zas amuralladas creadas por grandes magnates
empresariales, los cuales aprovechan la situación
para erigirse como la clase gobernante; todo eso Existen numerosas frases a lo largo de la película
mientras los zombies comienzan a evolucionar y se que son especialmente acertadas y que simbolizan
disponen a acabar con el sistema. ¿No les suena? perfectamente el mensaje de Romero. Por ejemplo,
Detrás de la casquería, permanece un sólido subtex- nada más comenzar el film, ante la aparición del
to en el que George A. Romero critica tan vorazmen- líder de los zombies, un personaje comenta al prota-
te como sus zombies se emplean en alimentarse a la gonista de la historia: “Es como si fingieran estar
administración Bush y a la política de ocupaciones vivos”; a esto el protagonista, un hombre que cons-
ilegales e inmorales que se han dado a lo largo de los ciente de las limitaciones del sistema en el que se
últimos años. Básicamente, el simbolismo de la mueve, y que busca un mundo sin barreras, contes-
historia, el que puede llegar a su espectador, es ta: “¿No es lo que hacemos nosotros? Fingir que vivi-
el siguiente: los vivos, y más concretamente esa mos”. Consideramos que el simbolismo de este
clase alta presidida por un impagable Dennis pequeño pero rico diálogo esconde la clave del com-
Hopper, en tanto que se ha aprovechado de las portamiento de la sociedad actual, en concreto, la
sociedad estadounidense. Una sociedad que finge no realidad (no hay animales vivos, sino una especie de
recordar todas las fatalidades que han ido sucedien- robots que simulan el canto de los pájaros y que ale-
do, como si cayeran en una amnesia voluntaria que gran sus vida). Además, surge el tema del aprove-
les permitiera vivir al margen del resto del mundo. chamiento económico de la catástrofe, en la escena
Asimismo, ante la amenaza del personaje de John del club nocturno, en el que los clientes pagan por
Leguizamo de atacar la ciudad amurallada, después fotografiarse con zombies maniatados, por agredir-
de habérsele negado formar parte de la clase alta por los,... La imagen de la brutalidad hacia los oprimi-
su procedencia social, el personaje de Dennis dos, que, como ya hemos dicho, vendrían a ser los
Hopper, claramente inspirado en Donald Rumsfeld, zombies, también se deja ver en otra escena en la
exclama “Nosotros no negociamos con terroristas”. Se que aparecen colgados boca abajo, con dianas pin-
trata de una frase que, aunque tópica y algo manida tadas en sus torsos para disfrute de los soldados.
ya, sirve para comprender la situación que plantea Como vemos, escarbando en el interior de la trama,
Romero y que se esfuerza en criticar. El citado per- observamos una cantidad ingente de símbolos que
sonaje de John Leguizamo es un latino de clase baja, representan una realidad tristemente imperfecta.
al que se utiliza para hacer el trabajo sucio durante Por tanto, podemos concluir que “La tierra de los
mucho tiempo, hasta que su colaboración deja de muertos vivientes” es, aunque a los más puristas no
ser necesaria y se le menosprecia por su condición lo crean conveniente, una película que denuncia de
social, por su aspecto, pues chocan con los cánones forma abierta el orden social establecido. Como el
establecidos por la élite social y política. Ante ello, escritor crítico de cine Sergi Sánchez manifestó :
ese personaje se convierte en un enemigo para el sis- “Convencido de que capitalismo y canibalismo son
tema. Por tanto, podemos extraer que ese terrorista palabras sinónimas, Romero no disimula en absoluto
que surge no es otra cosa que una consecuencia su simpatía por los zombies [...] Es una película deli-
directa del régimen imperante en el mundo de los beradamente política, involuntariamente visionaria
vivos, lo cual está totalmente entroncado con la rea- (léase el desastre de Nueva Orleáns)” 1. Es un ejem-
lidad que se ha forjado el gobierno de los EE UU. plo perfecto para demostrar que el cine de denuncia,
sobre el que tanto hemos dicho ya, es un género
También es muy expeditivo el discurso del persona- mucho más abierto de lo que podemos imaginar.
je de Dennis Hopper: “Las responsabilidades son
todas mías. Instalé las cercas para que estuvieran a Como antes se mencionó, el público a quien va diri-
salvo. Contraté soldados y financié su adiestramien- gida esta película es, independientemente de los
to; limpié las calles de gente y les proporcioné vicios fans del género y admiradores de todas las edades
y juegos”. Claramente, muestra cómo el gobierno se de este autor, el adolescente. El mensaje que trans-
centra, en vez de ayudar a la gente y solucionar sus mite llega a sus receptores, al utilizar unos recursos
problemas, ofrecerles distracciones con las que per- de caracterización de los personajes en función de
manecer al margen de los problemas y darles una ideologías distintas, así como su manera de enfren-
sensación de falta de seguridad. tarse a los conflictos de la película. Así, el imperia-
lismo/capitalismo es representado por Dennis
Hopper; las tendencias revolucionarias correspon-
En el campo visual, Romero emplea la contraposi- den al zombi Big Daddy, y la actitud más libertaria
ción de realidades opuestas: frente a la pobreza de la al personaje principal; de esta forma se consigue que
población que malvive en las calles, imbuidos en el joven público reconozca con mayor o menor facili-
tonos oscuros, la opulencia de los ricos, de los que dad cuáles son los posiciones que Romero considera
tienen el poder en sus manos, cuyo mundo está positivas y cuáles las que considera dañinas para la
constantemente iluminado, anclado en una falsa sociedad >>.

TEXTO EXTRAÍDO DE:

AYUSO, Lorenzo: “EL CINE COMO DENUNCIA”, 2006, págs. 4-9

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1:
SÁNCHEZ, Sergi: FOTOGRAMAS (2005), Año 58, Nº 1944, p. 22

REFERENCIAS FILMOGRÁFICAS:
TRENCHARD SMITH, Brian: “DC 9/11: Time of Crisis” (2003), EE UU
ROMERO, George Andrew: “La noche de los muertos vivientes” (1968), EE UU
ROMERO, George Andrew: “La tierra de los muertos vivientes” (2005), EE UU