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LOS 11 TIPOS DE LECTURA QUE EXISTEN

La lectura es el acto de captar información mediante la


interpretación de letras y símbolos que componen un texto.
Siendo así, siempre estamos leyendo cosas, sea de forma
voluntaria o no. No obstante, la experiencia de la lectura no
siempre es la misma, ya que existen varios tipos de lectura en
función de la técnica que se emplea o el nivel de comprensión
del lector, entre otros factores.

Leer nos aporta numerosos beneficios y algunos de ellos son


desconocidos por la mayoría, pero no todo nos interesa o no
toda la información que recibimos puede ser dada por válida.
Por eso empleamos distintos modos de leer.

¿Cuántos tipos de lectura hay?

En términos generales, podemos distinguir entre una lectura


visual y una lectura táctil, que es aquella que lleva a cabo
una persona invidente para interpretar el código que repasa
con los dedos. En las siguientes líneas nos centramos en la
lectura a través de los ojos, y podemos distinguir unos once
tipos según distintos factores.

Por otro lado, debemos distinguir entre el tipo de lectura y


la estrategia de lectura, que es un método basado en una serie
de pasos. Un ejemplo de estrategia de lectura es el
PhotoReading, inventado por Paul R. Scheele
Los 11 tipos de lectura

Sin más dilación, presentamos los distintos tipos o modelos de


lectura. Cabe destacar también que no todas son adecuadas para
determinados textos o lectores.

1. Lectura oral

La lectura oral transcurre cuando el lector expresa en voz alta


lo que está leyendo, normalmente para transmitir el mensaje a
otra persona. Principalmente, tiene una función social, aunque
se emplea durante el aprendizaje de la lectura, ya que el
sonido ayuda a que el mensaje y las ideas del texto puedan ser
memorizadas más fácilmente.

2. Lectura silenciosa

Al contrario de la lectura oral, la lectura silenciosa no


implica ningún tipo de sonido, ya que el lector interpreta el
texto “para sus adentros”. Implica un nivel elevado de
concentración, ya que de lo contrario el lector podría perder
el hilo de la lectura. Podemos deducir, por lo tanto, que este
es el tipo de lectura más común.

3. Lectura superficial

En la lectura superficial, el lector lleva a cabo una especie


de escaneo rápido del texto. De esta manera puede captar las
ideas principales, siempre y cuando el texto esté planteado de
manera estructurado y se resalten algunos detalles. Una lectura
a medio camino entre la superficial y una lectura profunda
podría ser la lectura en diagonal, donde se repasan aspectos
clave del texto.

4. Lectura selectiva

Si lo que queremos es extraer una determinada información de


un texto podemos hacer una lectura selectiva. El lector busca
determinadas palabras clave para identificar cuál es la parte
que más le interesa. Igual que la lectura superficial, se lleva
a cabo de forma rápida y no exige demasiada concentración.

5. Lectura comprensiva

Este es un nivel de lectura más profundo, donde el lector trata


de entender la totalidad del mensaje. Se produce de una manera
más pausada y, a menudo, exige un contexto o un conocimiento
previo por parte del lector. También se pueden releer algunas
partes que no han quedado claras en un primer momento.

6. Lectura crítica

La lectura crítica se refiere al tipo de lectura en el que se


analiza de una forma analítica y crítica el texto. El lector
puede dar por válido el texto, determinar su relevancia o
contrastar la información con otras fuentes. En cierto modo,
puede servir para extraer argumentos contrarios a los del
propio texto. Requiere de una lectura pausada y profunda.
7. Lectura intrínseca

Mediante la lectura intrínseca, ampliamos la información que


nos proporciona el texto con nuestras propias palabras. Un
ejemplo podría ser un discurso en el que el conferenciante
añade pequeños fragmentos al escrito preparado para ampliar la
información y captar la atención del público. Requiere un
cierto grado de espontaneidad.

8. Lectura inferencial

De algún modo, la lectura inferencial está relacionada con la


lectura intrínseca. En ambos casos ampliamos las ideas
redactadas con palabras propias, pero en el caso de la
inferencial hacemos una serie de suposiciones a partir del
texto, sin dar por sentado que son ciertas.

8. Lectura recreativa

Cuando nos sentamos en el sofá con un buen libro entre las


manos (sea del género que sea), estamos llevando a cabo la
lectura recreativa o lectura por entretenimiento. Puede ser
oral, para hacer partícipes a otras personas, o silenciosa. El
objetivo final no es comprender todas las ideas redactadas,
sino disfrutar del mero hecho de leer a través de la literatura
o el ensayo.
9. Lectura fonológica

La lectura fonológica no otorga tanta importancia a la


comprensión del conjunto del texto como a la fonética y
pronunciación de las palabras. Es habitual cuando estamos
aprendiendo un idioma, aunque también es empleada para tratar
la dislexia.

10. Lectura denotativa

La lectura denotativa es, básicamente, el aprendizaje de la


lectura. Primero separamos cada una de las partes
(introducción, cuerpo y desenlace) y determinamos en qué orden
va. Las personas que ya tienen una mínima comprensión lectura
realizan este proceso de forma involuntaria.

11. Lectura involuntaria

Por último, pero no menos importante, encontramos la lectura


involuntaria. Es cuando captamos un texto e incluso lo
comprendemos sin que esa sea nuestra intención. Se produce
cuando vemos un cartel publicitario por la calle o vemos la
matrícula de un coche. Mediante la lectura involuntaria

captamos una cantidad enorme de información cada


día.Referencias bibliográficas

Castillo A. (2005). Historia mínima del libro y la lectura.


Madrid: Siete Mares.
Cavallo, G. y Chartier, R. (1996). Historia de una teoría de
la lectura en el mundo occidental. Madrid: Taurus.