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VIOLENCIA

La violencia es tan vieja como el mundo; cosmogonías, mitologías y leyendas


nos la muestran vinculada a los orígenes, acompañando siempre a los
héroes y a los fundadores, ¿Cómo puede ser, entonces, que se presente
como un problema contemporáneo, y casi como un problema nuevo surgido
ayer, o por lo menos cl siglo pasado? Es notable que la violencia, de la que
tanto se habla hoy, no haya constituido en cuanto tal un objeto de reflexión
para los grandes filósofos de la tradición occidental, y que haya habido que
esperar al siglo XIX para que un Georges Sorel haga de ella el centro de su
estudio. Si llegamos a discernir las razones de esta cuasi-ocultación de la
violencia, probablemente comprenderemos mejor las razones de su revelación,
de su explosión actual y, a partir de allí, de su naturaleza profunda. Otra
ventaja de este método es la de permitirnos tomar nuestras distancias respecto
a esa violencia que nos rodea por todas partes, para poder asl medir su
amenaza y buscarle remedios. Ciertamente se encuentra una referencia a la
violencia en el célebre fragmento de Anaximandro, que Heidegger considera la
más antigua frase del pensamiento occidental: "De alll de donde las cosas se
engendran, hacia allí deben también perecer según la necesidad, pues unas a
otras se administran castigo y expiación por su injusticia, según el tiempo
fijado." Y la cosmogonía griega ha proclamado, con Heráclito, que "la violencia
es padre y rey de todo". Pero se trata de un dato, de una evidencia que no
plantea ningún problema al filósofo, aun cuando sea causa de su muerte.

La que irrita a Sócrates es cl abusó de poder y el abuso de lenguaje:


obstáculos a tu razón, a la belleza, a la armonía. La violencia se condena por
sus consecuencias, no en si misma. Sin embargo, el problema descarado por
la filosofía reaparece, representado por la tragedia. La violencia se muestra allí
con las formas de la venganza, de la cólera, de los múltiples excesos de la
pasión. Pero no se la toma aisladamente, no se la considera en si misma; es
el producto de una desmesura (ubris), de una locura (utk), que tienen relación
con los dioses: la violencia humana expresa y transgrede a la vez lo divino,
manifestando esa "indistinción de lo divino y lo demoniaco" (P. Ricoeur), que
constituye la sustancia escandalosa de la tragedia y que sigue estando, como
veremos, en la raíz de la ambigüedad de la violencia.

Nada distinto se encontrará entre los latinos, cuya lengua ni siquiera distingue
entre "fuerza" y "violencia" (vh). Hasta fines del siglo xvrii, la cultura occidental
continuará eludiendo una cuestión que nuestra época considera esencial.
¿Eludir? Mejor sería decir que el concepto de violencia no existe todavía, o por
lo menos se forma lentamente. Lo que llamamos hoy "violencia" se cristaliza
progresivamente en tres aspectos principales: el aspecto psicológico, explosión
de fuerza que cuenta con un elemento insensato y con frecuencia mortífero;
el aspecto moral, ataque a los bienes y a la libertad de otros; el aspecto
político, complejo de la fuerza para conquistar el poder o dirigirlo inicio fines
ilícitos Es el tercer sentido el que predomina en el siglo xx, como permite ver
esta definición del diccionario filosófico de Allende: "violencia: empleo ilegítimo,
o por lo menos ilegal, de la fuerza." Indiscutiblemente, es el progreso del
espíritu democrático el que da origen al concepto moderno de violencia y lo
colorea al mismo tiempo con un matiz peyorativo. A partir del momento en que
cada persona está llamada a la categoría de ciudadano, en que se reconoce
su derecho a la libertad y a la felicidad, la violencia no puede ya confundirse
con la fuerza, no es ya del orden de las necesidades físicas (calamidades
naturales), o políticas (jerarquías de derecho divino); es ahora un fenómeno
que tiene relación con la libertad y que puede y debe ser

La violencia 35 combatido y superado. La conciencia de la violencia hecha a


los hombres se forma al mismo tiempo que la convicción según la cual la
política persigue fines razonables y positivos que se sitúan más allá de las
necesidades del orden social y de la administración de las ciudades. "Tener
esclavos no es nada, exclama Diderot; lo que es intolerable es tener esclavos
y llamarlos ciudadanos." Tener esclavos es del orden natural de la fuerza en
un mundo en que la libertad es un privilegio aristocrático; pero en cuanto la
libertad surge como valor en la política, aparece el divorcio con la realidad y la
realidad se percibe como una violencia intolerable.

EMIGRACIÓN

Las causas y consecuencias de la migración son todas aquellas razones que


llevan a las personas a desplazarse de su lugar de residencia original a otro
distinto y todo lo que esa mudanza genera tanto en el individuo como en la
colectividad.

La migración humana es la actividad por medio de la cual una persona


cambia de lugar de residencia mudándose a otra ciudad, región o país.
Su modalidad humana es sólo un tipo de migración. Pues también se
presenta en muchas especies animales, que se mueven por el planeta
para escapar de determinado clima o en búsqueda de alimento.

En el caso humano, la migración es originada a causa de otras motivaciones.


Los seres humanos están constantemente buscando la supervivencia y la
estabilidad. Es por eso que en determinados momentos de su vida se ven en la
necesidad de mudarse o desplazarse de su lugar de residencia.

Muchas de estos movimientos se dan por necesidades personales, pero otras


veces son a consecuencia de un ambiente social o político que impide la
permanencia de una persona en un país.
La migración humana se puede observar como un único proceso visto desde
dos puntos de vista: inmigración y emigración. Inmigración es el proceso por el
cual un individuo o grupo llega a un país diferente de su lugar de origen para
establecer su residencia. La emigración se refiere a la salida del lugar de origen
para asentarse en otro sitio.

Además de las diversas causas de tipo económico, político y social, las


migraciones cambian a las sociedades, que pierden a sus ciudadanos y
también a las que las reciben, generando distintas reacciones y consecuencias.

Causas de las migraciones:

1- Guerras
2- Conflictos políticos
3- Pobreza económica
4- Falta de oportunidades
5- Razones académicas y familiare

Consecuencias de la migración:

1. Efectos psicológicos y mentales


2. Envejecimiento de la población y aumento de la productividad en el lugar
de origen
3. Crecimiento económico del lugar de acogida
4. Enriquecimiento o amenaza cultural en el lugar de llegada

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE PERTENECER A GRUPOS SOCIALES

Una de las principales características de los seres humanos es que tenemos


una clara tendencia a vivir insertados en grupos, y no de manera individual. De
hecho, desde hace millones de años, nuestro linaje evolutivo ha estado
compuesto por homínidos que han vivido en tribus, grupos en los que conviven
varias familias.

Sin embargo, como pasa con prácticamente cualquier propensión psicológica,


este estilo de vida no solo proporciona beneficios; también supone ciertos
riesgos e inconvenientes. En este artículo veremos cuáles son las ventajas y
desventajas de pertenecer a un grupo social, con explicaciones.
 Ventajas de pertenecer a un grupo:

1. Suponen un factor de protección:

La primera ventaja es evidente y tiene que ver con un hecho muy material:
formar parte de un grupo hace más difícil que nos expongamos muchas a
situaciones peligrosas que pueden terminar con nosotros.

Por ejemplo, significa que si alguien nos ataca probablemente otros saldrán en
nuestra defensa, o que si nos quedemos sin tener un sustento básico con el
que vivir otros nos darán refugio.

2. Nos proporciona modelos a seguir

Además, otra de las ventajas de ser parte de un grupo es que constantemente


estamos expuestos a ejemplos a seguir, personas que cuentan con unas
características y objetivos similares a los nuestros y que resultan estimulantes
a la hora de orientar nuestras acciones hacia una meta. De esta manera, estar
rodeados de personas así hará más probable que nos sintamos motivados a
perfeccionar ciertas cualidades que si trabajamos nos proporcionan mejores
medios de vida y que a la vez seguramente beneficiarán al resto de miembros
del grupo.

3. Refuerzan nuestra autoestima

El sentimiento de pertenencia es uno de los aspectos que refuerzan


positivamente la autoestima de las personas. Por un lado, ver cómo el resto de
personas nos consideran una parte del grupo implica que reconocen nuestra
importancia, dado que los mismos esfuerzos que esas personas dedican a
velar por la comunidad son, de manera indirecta, esfuerzos de los que uno
mismo se beneficia

4. Combate la soledad

La soledad es una de las situaciones vitales más relacionadas con los hábitos
de vida dañinos y la enfermedad física o psicológica. Por eso, el simple hecho
de tener a una comunidad es beneficioso, pues nos anima a salir de casa y
relacionarnos, lo cual nos mantiene activos y nos da motivos para no
abandonarnos.

5. Nos proporciona información

La información es un recurso más, y pertenecer a un grupo, contando con la


posibilidad de contactar con muchas personas, supone un importante capital
social.
Esto, por ejemplo, hace que no necesitemos memorizar todo lo que
necesitamos para vivir, ya que esta información queda repartida entre los
individuos con los que tratamos (esto es lo que se conoce como memoria
transactiva).

 Desventajas de formar parte de un grupo

1. Riego de contagio

Los grupos son medios de contagio de epidemias. Sin embargo, en las


sociedades modernas, el hecho de pertenecer a un grupo en el que se toman
medidas de prevención adecuadas minimiza este riesgo, asumiendo que se
puede no formar parte de un grupo y a la vez relacionarse con los demás.

2. Efecto de la presión social

Otra de las desventajas de pertenecer a un grupo es que el simple hecho de


formar parte de uno nos expone más a la presión grupal, dado que el resto de
sus integrantes comparten ciertas características con nosotros y a través de
esta identificación se pueden legitimar iniciativas para crear uniformidad entre
los individuos. Por ejemplo, utilizando como excusa que todos los miembros del
grupo comparten un idioma, se puede intentar asociar una vestimenta y una
simbología que expresa esa identidad, haciendo que quienes no adopten esta
estética queden señalados

3. Penalización de la disidencia

Entra dentro de la dinámica de los grupos el utilizar castigos ejemplarizantes


contra quienes antes formaron parte del colectivo y más tarde adoptaron
comportamientos que se consideran contrarios a la identidad grupal.

4. Aparición de liderazgos por defecto

Otra de las desventajas de la pertenencia a los frupos es que si no nos


esforzamos en evitarlo utilizando mecanismos democráticos, aparece un líder
que tiene más poder que el resto en la toma de decisiones y el reparto de roles,
independientemente de su grado de habilidad en la tarea a abordar
colectivamente.

5. Enfrentamiento hacia el exterior

El sentimiento de pertenencia tiene varios grados de intensidad, y en los más


extremos puede legitimar hostilidad hacia quienes no forman parte del grupo,
solamente por estar fuera de sus límites.