Está en la página 1de 7

“Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional”

UNIVERSIDAD NACIONAL
“SAN AGUSTÍN”
AREQUIPA
FACULTAD DE PSICOLOGÍA, RR. II. Y CIENCIAS DE LA
COMUNICACIÓN
ESCUELA PROFESIONAL DE CS. DE LA COMUNICACIÓN

“Ética en la Investigación”

Presentado por:

- Herencia Puma, José Gabriel

Curso: Investigación aplicada al Periodismo

Profesor encargado: Dr. Oscar Pacheco

Semestre académico: VII Grupo: Periodismo

AREQUIPA, 2018

1
Índice:

 Carátula 1
 Índice 2
 Desarrollo 3
 Conclusión 6
 Bibliografía 7

2
Desarrollo

Empezaremos con la definición de la palabra Ética e Investigación, según el Diccionario de


la Lengua Española (DEL) de la Real Academia Española (RAE).

Para la palabra Ética presenta cinco definiciones, de las cuales tomaré la cuarta que dice:
f. Conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito
de la vida.

Para la palabra Investigación presenta dos definiciones, de las cuales tomaré la segunda
que dice: f. investigación que tiene por fin ampliar el conocimiento científico, sin
perseguir, en principio, ninguna aplicación práctica.

Por lo que se entendería en conceptos generales que el ampliar el conocimiento científico,


debe de estar regido por un conjunto de normas morales que velan su conducta en
cualquier ámbito. Ha de tenerse en especial consideración el hecho de que, la ética está
regida bajo normas morales y considerando que la moral, difiere mucho del entorno o
comunidad en el que se desarrolla, se espera que se mantenga un orden social que genere
el desarrollo y la evolución, bajo parámetros que demuestren que sea justo, bueno y
adecuado o de lo contrario, indeseable.

Haciendo un estudio histórico de la Ética en la Investigación, citaremos la introducción de


Marcela Ferrer-Lues.

La ética de la investigación comenzó formalmente a fines de la Segunda Guerra


Mundial, con la promulgación del Código de Nuremberg en 1947. El Código, piedra
basal de toda la regulación contemporánea sobre el tema (Dickens, 2002) y
documento de alcance internacional, se promulgó en respuesta a las atrocidades
cometidas por los médicos nazis. Desde entonces, el campo de reflexión y acción
de la ética de la investigación se ha ampliado, lo que se ha traducido en una serie
de normativas y documentos internacionales. El contenido de tales normativas y
documentos pretende dar cuenta de los consensos alcanzados frente a las
crecientes interrogantes en el tema, generadas por el vertiginoso desarrollo tecno-
científico producido por la expansión de la investigación internacional, financiada
mayoritariamente con fondos privados.

Si el inicio formal de la ética de la investigación radica en un documento


internacional, generado por un conflicto bélico internacional, a comienzos del siglo
XXI el desarrollo de la propia investigación biomédica, y no la guerra, le imprime un
carácter eminentemente internacional. No obstante, muchos de los problemas que
la ética de la investigación intenta resolver son también parte de un conflicto
internacional: el conflicto norte-sur, y el de los países desarrollados versus los

3
llamados países “en desarrollo”. En este escenario, la formulación de una “ética
universal” o una “ética global” es, para muchos, una demanda urgente. (Ferrer-
Lues, 2011, p. 044).

Por lo que se ve entonces que si bien la evolución, ha ido de la mano con la investigación,
en sus inicios estuvo enajenada de todo concepto ético y moral, por lo que el progreso
generado, también ha llevado destrucción y aniquilamiento.

María Cristina Richaud, en un artículo publicado en la revista Enfoques, sobre “La ética en
la investigación psicológica”, acepta la amplitud del tema, ya que al ser tan complejo (casi
subjetivo), va más allá de lo que normalmente conocemos acerca de respetar a los sujetos
de investigación, personas o animales, el no plagiar resultados de investigación o
simplemente aceptar las autorías de los investigadores. Pero para Richaud, lo ya
mencionado, son elementos esenciales en un trabajo de investigación, pero la ética en la
investigación, es mucho más que todo lo ya mencionado y que tendría que ver más con la
ética del investigador en sí.

Se entendería quizás que es una discusión muy extendida, como el desacuerdo de que es
científico y que no, que es ciencia y que no, sus límites, los métodos y su credibilidad.

También está el hecho de la aceptación social del conocimiento producido y de los pasos
que llevaron a este.

Gonzales hallaba en un tercer punto.

“Y tercero, la correspondencia entre los principios, los valores y los conocimientos


producidos con respecto al mundo real, incluyendo el de la subjetividad como
parte de éste. Dicha correspondencia es lo que explica la fuerza de la ciencia; esa
correlación aclara la enorme influencia que ha tenido y tiene en el mundo como
factor transformador de la sociedad en los últimos siglos.” (Gonzales, 2002, p. 88).

Todo esto, por tener los medios posibles para entender nuestro entorno y cubrir las ansias
de conocimiento que tenemos los seres humanos, de esta manera entender el contexto
del mundo natural y social, sumando a esto su dinámica, pudiendo darle sentido bajo una
comprensión.

Por lo que la investigación es muy importante, ya que nos permite cambiar la visión que
tenemos del mundo y de cómo vivir en este, con un desarrollo en comunidad,
brindándonos real libertad.

Para Gonzales, el planteamiento de la ética como regulador del hambre por el


conocimiento y uso de la investigación, recomienda que el investigador se apoye en varias
4
teorías y no solo en una, de esta manera pueda investigar, pero que no ahonde puesto
que aplicar muchas teorías, podrían limitar y por último, volverse improductivo.

Ahora bien, la ética en la investigación, históricamente hablando, nace por los abusos
cometidos en la Segunda Guerra Mundial, por lo que nació avocada a la biomédica.

Si bien la ética en la investigación no solo se basa en el respeto al individuo y su


priorización antes que nada, la ética también abarca campos como los del plagio y no
reconocimiento de autores (hablando de ética en la publicación científica), el de la falta de
consentimiento con las personas siendo investigadas, la falta de pulcritud en los métodos
a usarse tanto en humanos como animales.

Se sabe que siempre ha de tenerse una relación riesgo – beneficio, siendo deber del
médico (investigador) el de proteger la vida, salud, intimidad y dignidad del ser humano,
esto en el caso de contar con un colaborador.

García y Valverde resumen la normativa de la ética como:

“La base de la normativa ética en este terreno es la Declaración de Helsinki. En


síntesis, establece que nunca los intereses de la ciencia o de la sociedad pueden
prevalecer sobre los del individuo; la proporcionalidad entre los objetivos del
estudio y los riesgos a que se somete a los participantes; la necesidad de que el
protocolo de un ensayo clínico sea aprobado por un Comité Ético cualificado; y la
obligatoriedad del consentimiento previo, libre e informado del paciente incluido
en el mismo. Como consecuencia aparecen los Comités Éticos de Investigación
Clínica.” (García y Valverde, 2016, p. 36)

Se plantea la siguiente pregunta entonces: ¿Por qué la investigación debe ser un acto
ético? Buendía y Berrocal responden la interrogante:

“Pero la ética en una profesión es la obligación de una conducta correcta. Las


múltiples situaciones a las que hay que dar respuesta desde cada profesión,
muestran que la ética profesional es una parte de cada acto profesional individual
que incluye un conflicto entre el efecto intencionado y el efecto conseguido. Así
pues, desde el punto de vista de la investigación, un acto ético es el que se ejerce
responsablemente, evitando el perjuicio a personas, que a veces se realiza
inconscientemente, por estar vinculado el daño a los métodos que el investigador
utiliza para la consecución de sus fines. (Buendía y Berrocal, 2001, p. 2)

5
Conclusión

Las ansias de conocimiento son inherentes e innatas en el ser humano, por lo que siempre
estará generándose preguntas y ante estas, generara los métodos para resolver sus dudas,
entonces ante esta vorágine de conocimientos, la ética en la investigación, deberían de
regir en base a la búsqueda de la verdad y la honestidad, para que el resultado final no
este mancillado y pueda captarse como una mentira parcial, que pueda ser distorsionado
por intereses personales o de terceros que solo busquen un beneficio, mas no aportar a la
búsqueda de respuestas a un universo lleno de dudas.

Finalmente, si bien la ética investigativa (como la ética vista de una manera holística) está
vinculada bajo constructos subjetivos, deberá primar siempre el interés general de aportar
a la construcción del conocimiento y no a caprichos que obstaculicen la labor
investigativa.

6
Bibliografía

1. Ávila, M. G. (2002). Aspectos éticos de la investigación cualitativa. Revista


Iberoamericana de educación, 29, 85-104.
2. Daniel Pacheco Hernández. (2012). Nuevos alcances de la ética en investigación a partir de
la ética de la liberación. Reflexiones, 91, 125.
3. GARCÍA, T. G., & INIESTA, J. J. V. Ética en la investigación. Metodolog’a de la Investigaci—n
y Pr‡ ctica Cl’nica basada en la Evidencia, 35.
4. Leonor Buendía Eisman, Emilio Berrocal de Luna. (2001). La ética de la investigación
educativa. Agora digital, 1, 14. 08/04/2018, De Dialnet Base de datos.
5. Manuel Galán Amador. (2010). Ética de la investigación. Revista Iberoamericana de la
Educación, 54, 2.
6. María Cristina Richaud de Minzi. (2007). La ética en la investigación psicológica. Enfoques:
revista de la Universidad Adventista del Plata, 19, 18.
7. Marcela Ferrer Lues. (2011). ¿Ética de la investigación internacional como ética cívica
transnacional? . Revista Latinoamericana de Bioética, 11, 55.
8. María Concepción Martín Arribas, Isabel Rodríguez Lozano, Javier Arias Díaz. (2012).
Revisión ética de proyectos. Experiencia de un comité de ética de la investigación. Revista
española de cardiología, 65, 529.
9. Pedro Alvarez Viera. (2018). Ética e Investigación. Boletín Redipe, 7, 149.
10. Quispe, C. L. M. Ética en la Investigación.

También podría gustarte