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~~-. - 3/. . 1987/PIECll s 25.81

. J

POR

CHE GUEVARA • ALEJO CARPENTIER • JULIO CORTAZAR •


CHARLES BETTELHEIM • ERNEST MANUEL • FRANCISCO
URONDO • MARIO BENEDETTI • RBJIS DEBHAY• HENRI
EDME ·MANUEL MALDONAOD DENIS • PlltllJY. BONSAL
y Ñ:JS
o JE.~IA

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L 41091 4
Bvu. ESPAÑA 2180

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Cuadernos de MARCHA es una publicación uruguaya
mensual, editada en Tall. Gráf. 33 S. A. por MARCHA
Director: Carlos Quijano
Administrador: Hugo R. Alfaro
Rincón 577 - Tel. 98 51 94 - Casilla de Correos NQ 1702
Montevideo - Uruguay
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e-/f;t,~ Cuadernos de.


MARCHA
NUMERO .JULIO 1967.

.- --SUMARIO-----
PAQ,
ALEJO CARPENTIER
Los convidados d e plata 5
JULIO CORTAZAR
Le vuelta al día en ochenta mundos . . . . . . • • • • • • 11
MARIO BENEDETTI ·
El estilo joven de una revolución . . . . . . . . . • . . • . • 15
FRANCISCO URONDO
la última poesía cubana . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . • 21
MANUEL MALDONADO DEM1S
la situación del intelectual . . . • . . . . . . . . . . . . . . • • 25
PHILIP W. BONSAL
Cuba, Castro y los Estados Unidos . . . . . . . • • • • • • • 31
, R~GIS OEBRAY
El castrisno: lo larga marcha de América Latina . . . -41
HENRI EDME
¿Revolución en América Latino? . . . . . . . . . . • . . . • • 73
ERNEST MANDE!.
El debate econ-lmico en Cuba
durante el período 1963-1964 .... ' ..... " ..... 87
CHARLES BETTELHEIM
Formas y métodos de la planificación
soclalista y nivel de desa rrollo de
las fuerzas prodt.:c. ivas . . • • • • • • • • • • • • • • • . • • • • 93
•CHE GUEVA!t4
La ,planificación socialista, su significado • • • • • • . • 107
)

mismo fueron las caracteristicas qui debla a.su-


EL plan de este tercer ntimero. de. CU A DF.R-
NOS DE MARCHA, es el s1g111en tr· mir La planificación; la centralización o de~·
centralización de las empresas estatales; la v ..
-Una primera parte la componen ensa-
yos y artículos inéditos, muchos de ellos escri- gencia en una economia socialista y en el pe-
tos especialmente para CUADERNOS DE ríodo de transición de la ley del valor; las fun.
MARCHA. Firman esas colaboraciones, Alejo ciones de los bancos, el crédito 'J la moneda
Carpentier, julio Cortázar, Francisco Uron.do, en dicha economía y ademds la influencia '!
Mario Benedetti y Manuel Maldonado Denis. significación de los estimulos morales y mate•
riales, tema éste de gran amplitud y la mayor
-La segunda parte examina la estrategia y
hondura y en torno al cual dos corrientes socia·
táctica políticas de la revolución cubana y, por
listas se afrontan; tema, por otra parte, de to-
extensión, de la revolución latinoamericana.
tal actualidad dada la experiencia que se cum·
Incluye el ensayo de Régis Debray, "El Cas-
ple en estos momentos en la Unión Soviética
trismo: la larga marcha de América Latina"
por inspiración principal de Liberman. Los ar·
-publicado en "Les Temps Modernes" y re·
tículos que corresponden a ese debate, son vil•
producido en español, hac~ tm tiempo, 'Í!ºr la
rios. Hemos elegido dos que nos parecen los
revista "Pasado y Presente' de Buenos Aires-,
más importantes y que son los menos conocidos.
y la respuesta de Henri Edme, también publi-
Un largo estudio del profesor Charles Belte·
cada en Temps Modernes (mayo de 1966) y
lheim autoridad económica mundialmente res-
que por primera vez aparece· en nuestro idio-
petada y la réplica de Guevara. Amb.os ensa-
ma en traducción especial para CUADERNOS
yos están precedidos por otro -escrito para
DE MARCHA.
Partisans y CUADERNOS DE MARCHA- del
Damos esos textos porque constituyen una profesor Ernest Mandel, autor del fundamen·
aportación necesaria a un debate trabado a tal Traité D'Economie Marxiste.
lo largo de nuestro Continente y no obstante -El Volumen contiene, asimismo, ' un ar-
considerar que ambos contienen errores de tículo de Philip W . Bonsal, "Cuba, Castro y
planteo y perspectiva, entre los cuales no es el Estados Unidos" aparecido en el número ro•
menor, pensar a América Latina como una rrespondiente a enero de 1967 de lo revista
t1nidad. También aquí, las naciones existen. foreign Affairs. Bonsal, como se recordo_rá, fue
También aqui, las regiones existen. Y el :o- el último embajador de Estados Unidos en
mún denominador de la lucha contra el im- Cuba (1959-1960). Ese artículo -oportunamen-
perialismo, no puede ha~er olvicJ;ar ni a un.as te comentado en "Marcha"- dibuja las Uneos
11i a otras, ni a las naciones ni a las regio- de una nueva política estadounidense aplicable
nes, con sus condiciones especificas y dif eren- al castrismo, revela y reitera los invariablfs
ciales. Por el contrario para no caer en propósitos de Washington en Cuba y Amé1 i-
utopías, ni incurrir en aventuras condenadas ca Latina, y, a pesar de que pretende ser u71.1
a la derrota y capaces de reforzar, aún tem- diatriba, se convierte, para quien sepa leerlo,
poralment~, la posición del imperialismo, sus en una justificación de la revolución.
servidores y cómplices, tales diferencias no de- Tal es el contenido de este número 3 rle
ben nunca perderse de vista. CUADERNOS DE MARCHA, que no tiene
-La tercera estd destinada a otro gran de- una finalidad exclusiva o especialmente apolo·
bate que se desarrolló en Cuba ro 1964 y cu- gética y que intenta mostrar el real signifi-
yas consecuencias se prolongan hasta nuestros cado de la revolución cubana a la luz de los
dlas, respecto a la politica económica de la análisis y comentarios hechos por quienes ~o­
Revolución. En ese debate, que precedió de po- zan de la mayor autoridad para opinar sobre
co a la separación de Gm:vara, tuvo éste una una extraordinaria empresa que a todos nos
inürw:nción mu7 aetiva.. Los temas centrales del toca y en la cual todos estamos envueltos.
ALE.JO CARPENTlER

LOS
CONVIDADOS
DE PLATA
algo cambiado, no diría yo en la pezaba a oler demasiado a Jo que era en rea-
HABtA
atmósfera,· sino . en las energías secretas
de la ciudad que, como ciudad al fin, te-
lidad: un inmenso pescado podrido. Así, pues,
seguía la sombra de Prisciliano amparando ~l
nía sus mecanismos soterrados, acaso invisibles, oeste del Parque Central; mientra.s el otro
actuantes sobre el amasijo de casas, de palacios. muy ilustre Centro, el de los asturianos, al-
de tugurios, de azoteas y columnatas, que la zaba sus escudos regionales al este, . pró-
componían. Ahí estaban, alzando sus blasones y ximo -solo un tramo de la calle arbolada los
alegorías, imágenes de la estabilidad, el Muy separaba- al edificio donde tenían sus ofici-
Ilustre Centro Gallego, el no menos ilustre Cen- nas tantas y tantas agencia• de publicidad.
tro Asturiano -cimborrios, torres, cornisas ver- compañías de seguros, bufetes de abogados,
tiginosas, almenares inaccesibles, desfiladeros negocios de corretaje, representacione. de en-
entre balaustradas que se dispersaban en lo latados norteamericanos (allí se ostentaban
inalcanzable de las perspectivas- sin que nada etiquetas de sopas campbeles, espárragos del
hubiese variado, al parecer, bajo el vuelo tardo monte, encurtidos heinzianos ... ), talleres de
de algún aura tiñosa y el alboroto de los gorrio- arquitectura, sobre el ámbito de jugueterías
nes parduzcos, algo adiposos, que en el parque y zapaterías de abajo, repartidas sobre cuatre>
se disputaban migajas urbanas bajo las frondas fachadas y dos galerías de pasaje cuyas entra-
de los álamos y laureles. Ahí estaba, pues, el das designaban Jos cuatro rumboa capitales do
Muy Ilustre Centro Gallego con sus estatuas la ciudad. Alrededor de esoa enormes cdificia.
a Ja moda de Viena l 900 o parecidas, también, se abrían, en tiendas de más o menos, bajo
a las que señorean los mausoleos de cemente- portales construidos a principios del 1iglo, tras
terios italianos; ahí estaba, con sus encrespa- de columnas mal repelladas, los comercios de
dos entablamentos, sus enormes locales de ex- Cuhan Souvenirs '}Ue ofrecían pequeños caima-
posición, a nivel de acera, que hubiesen pro- nes embalsamados, maracas adornadas de pai-
piciado, años antes, presentaciones de automó- sajes tropicales, ceniceros de madera tornea-
viles, venta de discos (con el perfil de Sto- da, botellas de ron en maletas de cartón, y
kowsky estampado en algún cartel) y hasta, encajes y bordados, de una estética vagamenh.-
en días de penuria debidos al número de so- criolla, traídos de no se sabía dónde. Arranca-
cios desempleados, la exhibición de un enor- ban de por ahí las viejas calles del Obispo y
me cetáceo -¿pez dama? ¿ballena? ¿cachalo- de O'Reilly -el municipio les había cambia-
te abisal?~ acostado entre columnas de már- do los nombres pero las gentes las seguían de-
mol, al cual 'habían tenido que sacar un día, signando por sus títulos coloniales-, con sus
despedazando su carne a hachazos, porque em- escaparates abiertos, puerta a puerta, a amboa

NUMEAd 3 /JULIO •Ge7


ladoi del camino, de la pista as!altada que lado, rln m.frarnos 181 cuas. ""Halri auablol,
iolo aceptaba la anchura del auto que mar- der~mentc; pero no serán tanto.I como H
cara en \'ttano sus ruedas, en una suerte de cree" -decía el uno, decía la otra-. Sin em-
melcocha grisácea fabricada por el calor, con- bargo, afuera, eran esos pasos. Puoa que co-
dudendo al magnífico Palacio de los Capita- braban una enorme sonoridad. No eran, aca-
caa Generales, de hermosa fachada asomada al so, los pasos que aeíamos. Pero ae1am.01 que
puerto por aobre la mole geométrica del Cas- sí eran esos p:uos. La Habana estaba inva-
tillo de la Fuena. Y era allí, acaso, ante la dida por hombres de otra raza.
gran arquitectura dórica, visibles ya las forta- Hombres de otra raza. Pues, tales me pa-
lezaa de arriba, de la otra orilla, donde se recían esos extraños barbudos, de bragas du-
advertía mejor que la ciudad tenía sus luces garbadas -como patizambos, a veces, en el '
de verano y sus luc~ de inv~ern~. Las luces andar- que circulaban por la ciudad, c.on la
de verano eran amarillas y d1fummadas: des- mirada lejana, puesta en otra parte, ba10 loa
dibujaban los contornos leja?os; J?Onían una cabellos largos que les bajaban de los sombre-
neblina opalescente en las d1stanc1as. Las lu- ros sobre pómulos que resultaban islas cI.ara_s
ce. de invierno, en cambio, eran blancas, ne- en medio de tanto pelo. La! barbas, en m1 m-
tas, acercaban las cosas a quienes las miraran, ñez, eran cosas de abuelos. Aparecían en fo.
daban profund~s relieves a los port01;es, abre- tos montadas en cartón, marcadas al sello de
viaban los cammos, ponían ahí, meJor, aquí algún fotógrafo de París, de Nueva York, de
mismo, a diez minutos de andar. Lo que, en Lausanne, traídas de viajes en que los retra-
realidad, estaba a varias leguas de distancia. tados hubiesen ido a "posar" a algún estudio
Y en luz de invierno estábamos cuando algo famoso, junto a los accesorios de las esceno-
empero a cambiar, no diría yo en la atmósfe- grafías al uso: libro abierto para descanso de
ra. sino en las potencias secretas, las energías la mano izquierda, columna trunca al fondo
OCIUltas, de la ciudad. Seguían abogando los de alguna alameda pintada al difumino, pa·
abogadoa: seguían las jugueterías jugueteando ra acompañar mejor el noble empaque de Ja
coa sw juguetes; seguían jaguarizando las levita cerrada, del cuello de tíesos ribetes, o
gentes del Jaguar; seguían cubanosuverizando del pulgar llevado a la sisa del chaleco. Las
lol mercaderes de Cuban Souvenirs; seguían barbas eran el emblema de la respetabilidad
ruleteando los coimes de las ruletas instaladas burguesa, del buen ejemplo, de las virtudes
en loa magnos hoteles, y seguían puteando .las demostradas, del pensamiento sosegado, del jui-
putas, tremaidamente patrióticas por cierto, cio ecuánime. Y después, en un espaciamíen-
d~ poco tiempo :a esta parte, dispuestas a to, una minimisión, un descalabro de las bar-
•cJarlo de gratis" a quien tuviese traza de com· bas, traídos por modas nuevas, se habían ido
batiente. Pero nada era lo mismo. Lo sentía afirmando las mejillas ras1,uadas -"a la ame-.
yo, aquella tarde. mientras esperaba, junto al ricana", decían algunos- que eran las de la
reloj de los monigotes que descargaba sus mar- generación de mi padre. Y también las .de
tillOI en lot flancos de la esfera empavesada la generación mía, particularme~te fa~orec1da
de números roD12.Ilot, pardos, verncales, donde por las navajas, artefactos eléctricos, pbones,
los tres palos de las III se erguían a la dere- aguas, untos mentolados, que mejor p:icHesen
cha del XII, frente al magro IX, dominando, hacer desaparecer de las caras, por siempre,
mn au empaque de tridente, la modesta "ve" sus sombras venidas de adentro. Tenía yo las
de laa cinco. Sonó el paso leve y pronto fue barbas por olvidadas, cuando, de pronto, de
la cama. Una cama mal llevada. Tenías la úerras lejanas, de lo remoto, de los altos de
mente m otra cosa. Tenía ella la mente en la Sierra, nos llegaban estos barbudos como he-
otra co1a. Los sex0& se las entendían, solos, allá chos de un barro distinto, que habian dejado
abajo, pero sin que lográramos, como se dice, que las caras se les alargaran en espesuras de
entrar en situación. Yo hablaba demasiado, sin vegetación propia. Andaban, de aquí, de allá,
penaa: en lo que deda, buscando el deslum- aquí, allá, en sus quehaceres mal definidos,
brante clima verbal de ciertas noches. Ella no patrullando o acaso anda~do por antojo pro-
reapond1a sino con respiros cortos que mal pio, fumando en las esqumas, ac~rrucados ~n
hallaban el contrapunto de mis palabras. No sus jeeps, entrando, saliendo, av1speando, . f1s·
bastaba con que lat carnes se machiembra- goneando, buscando putas, o tal vez no hac1en·
ran. Desgarbado era el acoplamiento, desa- do nada, misteriosos, sin preguntar, con algo
c:ompasado, mal ritmado, terminando aquí a la vez altivo y fríamente cortés, que nos lle-
cuando allá se andaba por el medio trecho vaba a abrirles el paso en las aceras, aunque
:Volvimos al desean.so de los yacentes, lado a jamás parecieran pedir nada, metidos en otro
mundo, 1urgidos de donde no hab1amos et- de aemejamcs barbados, proaeguia una vica ha.-
tado Y era eso, precisamente, lo que rompía cendosa, activa, regida por los relojes marca-
nuestras filas de transeúntes, lo que ablandaba dores de tarjetas, el tráfago de los bancos, el
y segmentaba nuestros corros, lo que nos ha- movimiento de las casaa de cambio, aparente-
da ansiar una comunicación que jamás se es mente agradecida al Acontecimiento, pero, en
tableda. Ellos habían estado. Nosotros no ha- realidad, medrosa, temerosa de cambios vercla-
bíamos estado allá, en las cimas, en los picos, deros, en presencia de los hombres de raza nue--
cuya visión, tenida ímicamente a través de tra va que ahora Ja habitaban. Los representantes
tados de geografía elemental, de libros ilus- de automóviles ofrecían sus últimos modelos.
trados, se nos había quedado en nociones bue- El distribuidor de chicle pedía setenta mil dó-
nas para maquetas de configuraciones orográ· lares de c1édito al Banco Nacional para seguir
ficas o de mapas en relieve. Ellos -esos, que impot~1..11dn sus gomas de mascar. La1 agencias
nea miraban sin mirarnos- habían medido de pun •.. tr;ad anunciaban que una era nueva
las cumbres con sus pasos de hombres; habían se Je, abda por cuanto Ja Revolución había
dormido, sesgados, en las laderas, sabían de dado a las gentes una nueva conciencia de Jo
amaneceres distintos a los que se veían, abajo, nacional, que se traduciría en un mayor con-
en los llano~ y en las tierras -tierras colora- sumo de productos nacionales y de mercancías
das, tierras negras- que eran las de nuestros que fuesen importadas de concierto con las fir.
campos, donde trene, de largos vagones ama- mas nacionales que las trajeran de acuerdo con
rillos y desusada estampa conducían, a cual- un sano concepto de las necesidadea naciona-
quier hora, hacia las promesas de las ciuda- les . .Jamás habían trabajado mejor los especia.
des. A veces se les interrogaba, cuando el atre- listas en relaciones públicas para explicar, apa-
vimiento era grande, sobre sus hechos, sus re- ciguar, destruir viejos rencores, anunciar un fu.
cuerdos, sus vidas. Ellos contaban, entre si- turo halagl.i.eño. Por lo demás, el abejeo de laa
lencios, enla1ando monosílabos, parcamente cien ruletas se escuchaba cada día; corrían loa
-acostumbrados a hablar poco-, de batalla! dados sobre las mesas, deslizábanse las bara-
aún recientes, de marchas agotantes, bajo la jas sobre los tapetes verdes: pero sobre esos ta.
lluvia, de muertes de compañeros (de nom- petes, abiertos en hoteles, casinos, boites, ga·
bre~ mudos, para nosotros) caídos en la acción. ritos, de aquí, de allá, aolo corrían ya las fi·
Semejantes en ello a los alpinistas, eran poco chas del miedo de unos cuantos. Nunca ae ha·
dados a hablar '1e proezas propias. El trabajo bía apostado tanto, nunca se habla jugado tan-
había sido uno solo. Las ametralladoras ene- to, como en aquellos días en que tantísimos
migas habían sido padecidas por todos Los ba hombres andaban lentamente, como inseguroa
lazos, recibidos entre varios. Entre varios, el aún de la aolidez de lai aceras, por las callea
caballo sacrificado y comido, al cabo de varios de Ja ciudad .
días de hambre. Entre varios, entre muchos,
Los yacentes se movieron, volviendo a ar-
se había entrado en Santa Clara. Y entre mu-
chos, entre miles, se estaba ya en la gran ciu- mar su quehacer de estar juntos, con levanta-
miento, entumecimiento, alargamiento, ente-
dad de La Habana, sobre la cual despedían
sura, del tercer brazo que nunca acaba de ha-
su humo, sin parar, las chimeneas de una
Planta Eléctrica monumental, con empaque de llar donde colocarse. La montas en los el.tri·
bos de tus pies. Hincas los codos en lo blando
monumento romano. Y era Ja admiración, pa-
para no pesar demasiado. Comenzó la cantata
ra los hombres venidos de arriba, de encon-
a dos voces. Pero es una cantata en falsete.
trar tabaco en la esquina más próxima, y el Demasiado se habla. Allá abajo, donde las
pan en la panadería de aquí cerca, y, acaso, negruras de los cuerpos se confunden, hay algo
un caramelo un poco más lejos, y acaso, tam- contrariado por lo que ocurre, aquí arriba.
bién, una hembra que los llamara desde d donde loa ojos no pueden verse por lo cerca
misterio entreabierto de una puerta entorna- que ettán. Suena el reloj de lOI monigotes dan-
da. Y andaban, andaban, esas gentes de bra- do lo qu~ puede ser una media hora, un cuar·
gas un poco caídas, de largos peloa de colla- to de hora, una hora en punto. Antes no oía.
res al cuello, de amuletos ocultos por el men- mos el reloj. Ahora, las campanadas del ar·
tón hirsuto de las largas caru, vestidas de tefacto plántado en la esquina de la ferrete•
verde, que nos llegaban de las montafia.a, lle- ría golpea en nuestroc oidoe. Nada pare<«i
vando, sobre las aceras, el paso renqueante, cambiado; y sin embargo, hay como una mu·
rastreance. de quiene! e>tán demasiado acos- tación. un trastrueque, una ttansfiguraciónr
tumbrados a bmdnr pendientes y a caminar en la ciudad. No te trata de algo aparente.
enne m:ile7a> Y (J'ero) La Habana, poblada Ni de nada audible Los auromótilet pu.u.

NUMERO ::1 JLJLJO 1ga7,


Lol pregoneros pregonan. Hay la voz de la sición y vas a orinar. También yo voy a ori-
'°madre esquinera discutiendo con el chino del nar. Los monigotes del reloj esquinero acaban
puesto· de frutas -esa voz que nos vuelve de dar la hora. Nada nos apura. Pero has vuel-
1iempre, a la misma hora, junto a la del me- to a la cama con el periódico que traías en la
cánico del garaje de al lado, siempre enojado, . mano. "Pero, en fin, tu crees que .•. ?" --dices-,
colérico, imprecatorio, en los mismos momen- leyendo y releyendo los anuncios, como si en
toa del día, siempre furioso, a las cinco en ellos hallaras un punto de apoyo, un áfianza-
punto de la tarde-. Me encuentro distante, miento, una segµridad. Este periódico, por lo
blando, sin nervios, esta tarde. Y me imagino demás, es uno de los tantos. Aquí se publican
que demasiado presentes están, para ti, las doce, trece, catorce, al día. Cada noche, cada
colecciones de cuadros de tu padre. "¿Tú crees mañana, cada tarde, las redacciones olientes a
que laa vayan a nacionalizar?" No lo ~ _t 'llás tintas acres, próximas a las rotativas, bullen
que nada, porque no creo mucho en . .¡alor de redactores. Hacemos un recuento de hechos
de las colecciones de tu padre. Él se guiaba, menudos que nos vienen a la memoria. En
en sus compras, por lo que aconsejaba, en ma- enero, los hacendados cubanos respaldaron al
teria de arte, la revista La Esfera de Madrid. gobierno. En febrero, las iglesias evangélicas
Por ello ha comprado varios cuadros de Zu- invitaron a un culto de acción de gracia por el 1
loaga, varios cuadros de Sorolla. No anda fal- triunfo de la revolución. Tres días después,
to de toreros, de manolas, de majas, ni de ma- la Shell de Cuba saludaba la misma revolución
rinas mediterráneas con balandros de velas como un nuevo amanecer, en un anuncio de
amarillas y chicos desnudos, captados en pin- plana entera, publicado por el Diario de la
celada maestra, trepándose a botes llenos de Marina. Hoy la Compafiía Cubana de Avia-
peces. En algún ensayo de Ortega y Gasset se ción hace grandes publicidades para sus vue- 1
leyó un homenaje a los Hermanos Zubiaurre los a .Miami. Los industriales apoyan la Re-
-doblemente mudos, según él, por ser vascos forma Agraria. Un empresario propone la or- 1
y mudos de nacimiento- y, por ello, compr ó ganización de corridas de toros en Cuba. ya
retratos de pescadores tristes, tocados de boina, que estas, suprimidas al instaurarse la repú-
hincando el cuchillo en alguna hogaza de an- blica, a comienzos del siglo, podrían volver a
chos ojos, con fondo de rías vascas, y, acas'>, darse al calor de una revolución que había
del puerto de Pasajes. También le aconsejaron instaurado un orden nuevo. Silvana Pampa-
que adquiriese obras de Anglada Camarasa y nini quiere conocer personalmente a Fídel Cas-
hasta de Muñoz Degrain, el del "Coloso de Ro- tro: Es cierto, por otra parte, que se frena
daa". Posee también, los he visto, muchos lien- un· tanto la importación de chiclets y de pas-
zos minúsculos de Fortuny, con escenas domés- tillas de menta. Es cierto que los fiatizantes de
ticas ejecutadas en un tamafio bueno para un la Fiat, ' los cadillicantes del Cadillac, los che-
museo de enanos. "Esos cuadros valen una for- vrolizantes, Jos mercedesbenzantes, los lincoJ-
tuna" -dices-. Acaso. Aunque no sé de gentes nizantes-Mercury, comienzan a alarmarse ante
que hoy adquieran una pintura de Zuloaga o una evidente crisis de sus comercios; pero la
de Sorolla. Pero tu padre está convencido de Shell, nacionalista como nunca, invita al cu-
que posee una fortuna en lienzos comprados bano a visitar su isla, a gastar su capital turís-
oportunamente. Como ese otro pariente tuyo tico en terreno propio en vez de irlo a despil-
que se envanece de sus trofeos de Austerlitz, farrar al extranjero. El Chase National Bank
de ,,,. uniformes de granaderos imperiales mon- invita a abrir cuentas pagando altos intere.-.Ps
tados en maniquíe~. de una viruta sacada al sobre los depósitos. Se denunda un mercado
puente de Areola por ,.1_ cepillo de un carpin- negro sobre la adquisición de terrenos en d
tero sobornado, de armas recogidas en los cam- cementerio. Se filma, en La Habana, una pelí-
p06 de blltalla de Marengo, de Jena, de Wa- cula sobre una novela de Graham Greene To-
terloooooo (y siempre ahrga las "oes" cuando da la publicidad está del lado de la Revolu-
pronuncia la palabra, exhibiendo algún sabl~ ción. Se nos aconseja, incluso, que nos vista-
rofdo por el salitre del trópico, a pesar de su mos como auténticos cubanos, usando panta-
resguardo de glicerina); ) también se envanece lones de dril blanco, guayabera de lino de Ir-
ese pariente tuyo de poseer cartas amorosas de landa. zapatos de fina puntera, en anuncios
Josefina, páginas inéditas del Memorial de San- donde un mozo de hermosa prestancia aparece
ta Helena, una tabaquera de .t\.ntommarchi, un sosteniendo, en mano amorosa, un feo gallo
colmilJo del Corso, sacado en día de mal dolor de lidia tan espueludo como bárbaramente ra-
por un sacamuelas loc:>l. Todo eso, evidente- surado. Claro está que también se han abierto
mente_ vale acaso una fortuna. Cambias de po- las playas al pueblo; que H anuncia el fin de

J
la discriminación racial. Pero los negros -Jo Ante tu repentina facundia, tu impulso, nues-
advertimos ambos- no han tomado la noticia tra realidad de gentes desnudas se hace ridícu-
con harto apresuramiento. Todavía se mues- la. Nos vestimos. Los monigotes del reloj aca·
tran tímidos ante la posibilidad de entrar a ban de dar una nueva hora. Y abajo es la ca-
ciertos restaurantes. Muchos mozos de café los lle, con su puesto de frutas, su pequeña bar-
sirven con ostentoso desgano, una lentitud, unos bería -"de negros", porque todavía existen- ,
m oda 1es de agárrate-este-tenedor·que-te-va el garaje que siempre contemplamos -des-
volando, que pronto acabarán con sus inten- cubrimos- con una suerte de tedio, después
tos de codearse con el blanco. Seguirán tenien- de haber hecho el amor como el otro día, co-
do barberías de negros, sus cines de negros, sus mo antes, como tantas veces, desde hace tan-
parques municipales ocupados, de mucho an- to tiempo, con los mismos paroxism06, Jos
tes, por derecho propio. Lo cual es in justo, in- mismos ritmos, la misma melancolía q ue nos
humano, absurdo, dices tú, volviéndote hacia invade cuando se despinta el día en crepúscu-
mi como si yo tuviese la culpa de algo Los lo, y tenemos que encender la lámpara de ca-
negros. El jazz. El arte negro (hojeaste las re- becera, con el mismo fastidio de tenernos que
vistas viejas que te presté ... ). La música cu- vestir, otra vez, sin que sea noche del todo.
bana. Es tiempo de recuperar a los negros. Y se Te vas hacia tu lado: el del puesto de fru-
me vuelve revolucionaria, de pronto, evocán- tas. Yo, pasando delante del garaje de acera
dome aquel grabado, de la colección de su pa- escorada, yendo hacia el mismo café donde
riente, donde aparece Theroigne de Mericourt siempre me detengo para beber algo. Me has da-
rodeada de aceros y bayonetas. Rusia no sería do ganas de comprar el periódico de la tar-
lo que es sin la Revolución Rusa. Lenin fue de que me viene a la mano. Ahí las compa-
un gran hombre. ¡Oh, aquel hombrecillo gue ñías de publicidad, las oficinas de relaciones pú-
jugaba al ajedrez! Sin la toma de la Bastilla blicas presentan, conjuntamente, un gran anun-
no seríamos la gente que somos. Te preocupas cio "Las naciones más poderosas del mundo son
porque, dentro de pocos días, habrá una gran precisamente aquel1as en que mayor desarrollo
concentración de campesinos en La Habana. ha alcanzado la publicidad. Incidentalmente, son
Habrá que agasajar a esos campesinos; habrá también las que simbolizan la verdadera demo-
que alojarlos, pasearlos, mostrarles cosas que cracia". . . Dos barbudos de bragas algo colgan·
no conocen. Muchos no han visto el mar. Ofre- tes te pasan por el lado. Tratas de buscar sus
ces tu casa, tu mesa, la mesa de tus parientes. miradas. Pero apenas si te miran. Siguen en
las .camas de toda tu parentela, las habitacio- su quehacer de andar hacia algo. Son 'omo
nes donde tus abuelas guardan baúles llenos de hombres de otra raza.
cartas viejas y sederías de colores desvaídos.

NUME.Rei ll 1..IUUCll t8•7


~Ul-10 CORTAZA_
R

LA VUELTA AL DIA EN
OCHENTA MUNDOS
lA EMBAJADA DE LOS CRONOPIOS hay más que copiar las mismas cquivocad<>o
nes en los cuatro restantes. Después este ero.

Losdeados
cronopios viven en diversos países, ro-
de una gran cantidad de famas y
nopio va a un Fotomatón y se hace retratar Cll
la forma siguiente: las cinco primeras fotos muy
serio, y la última sacando la lengua. Esta úl·
de esperanzas, pero desde hace un tiem-
po hay un país donde los cronopios han ~a­ tima el cronopio se la guarda para él y esti
cado las tizas de colores que siempre llevan contentísimo con esa foto.
consigo y han dibujado un enorme SE ACA- El jueves el cronopio prepara las valijat
:Bó en las paredes de los famas, y con letra desde temprano, es decir que pone dos cepillos
más pequeña y compasiva la palabra DECt,~ de dientes y un calidoscopio, y se sienta a mi-
DETE en las paredes de las espe_r.anzas, y ccr rar mientras su mujer llena las valijas con las
mo consecuencia de la conmoción que han cosas necesarias, pero como su mujer es tan
provocado estas inscripciones, no cabe la me- cronopio como él, olvida siempre lo más im·
nor duda de que cualquier aonopio tiene portante, a pesar de lo cual tiene.11 que sentar-
que hacer todo lo posible para ir inmediata· se encima paxa poder cerrarlas y en ese mo..
mente a conocer ese país. mento suena el teléfono y la embajada avisa
Cuando se ha decidido ir inmediatamente que ha habido una equivocación y que debe-
a conocer ese país, lo primero que sucede es rían haber tomado el avipn del domingQ an.
que la embajada del país de los cronopios terior, con lo cual se suscita un diálogo Ue-
comisiona a varios de sus empleados para que no de cortaplumas entre el cronopio y la em.
faciliten el viaje del aonopio explorador, y bajada, se oye el estallido de las valijas- qu~
por lo regular este cronopio se presenta a la al abrirse dejan escapar o&os de felpa y C:S·
embajada, donde ti~ne lugar el diálogo si- trellas de mar disecadas, y id final el ayión
guiente, a saber: saldrá eJ próximo domingo y favor cinco fQ-
tqs de siempre.
-Buenas salenas cronopio cronopio. Sumamente perturbado por el cariz quo
-Buenas salenas, usted saldrá en el avión toman los acontecimientos, el aonopio con-
del jueves. Favor llenar estos cinco formula- curre a la embajada y apenas le hiui abierto
rios, favor cinco fotos de frente. la puerta grita con todas las amígdalas que
El aonopio viajero agradece, y de vuelta él ya ha entregado las cinco fotos junto ClOll
en su casa llena fervorosamente los cinco for- los cinco formulariqe. Los emplea.dos no le ha.

....
mularios que le resultan complicadísim01, •l.!R· cen mayor ca10 y le dicen que no ae preoct.lpe
qut ~ tuerto una vei llenado el. priD}.Uo 1» pu~to que en realiQaci 1u fo&ol RO IOll IU
....nu, pero que en cambio nay que con- como sueJe y debe hacene en esos casos, apa-
MgUir • seguida un visado checoslovaco, no- rece una lindísima aeromoza que da a cono
Tedad que sobresalta violentamente al crono- cer el discurso siguiente, a saber:
pio Tiajero. Como ea sabido, los cronopios son -Manda decir el capi que abajo todos y qui
propenaot a desanimarse por cualquier cosa, hay retraso de dos horas.
de manera que grandes lágrimas ruedan por Es un hecho conocido que los cronopios
IUI mtjillu mientras suspira: no se preocupan por cosas así, puesto que en
-¡Cruel embajada! Viaje malogrado, pre- seguida piensan que la. compañía les va a
parativos im\tiles, favor devolverme las fotos. servir grandes vasos de jugos de diferentes co-
Pero no es así, y dieciocho días más tarde lores en el bar del aeropuerto, sin contar que
.i cronopio y 1u mujer despegan en Orly y podrán seguir comprando tarjetas postales y
1e potan en Praga después de un viaje don- enviándolas a otros cronopios, y no solamente
de lo más sensacional es, como de costumbre, sucede todo eso sino que además la compañía
Ja bandeja de plástico recubierta de maravi- les manda servir una cena suculenta a las on-
llu que se comen y se beben, sin contar el ce de la noche y los cronopios puede~ así
tubito de mostaza que el cronopio guarda en cumplir uno de los sueños de su vida, que es
.a bolaillo del chaleco como recuerdo. comer con una mano mientras escriben tar-
En Praga cunde una modesta temperatu- jetas postales con la otra. Luego vuelven al
n de quince bajo cero, por lo cual el crono- avión que tiene un aire de queret volar, y
pio y 1u mujer casi no se mueven del hotel enseguida la aeromoza les trae mantas . azu-
de tnlnsito donde personas incomprensibles les y verdes y hasta los arropa con sus lindas
circulan por pasillos alfombrados. De tarde manos y apaga Ja luz a ver si se callan un
.. animan y toman un tranvía que los neva poco, cosa que sucede bastante más tarde con
huta el puente de Carlos, y todo está tan gran indignación de las esperanzas y de unos
nendo y hay tantos niños y patos jugan- cuantos cronopios extranjeros que están acos-
do en el hielo que el cronopio y su mujer se tumbrados a dormirse en cuanto les apagan
;tomaa de laa manos y bailan tregua y bailan la luz en cualquier parte.
·•tala diciendo así: Desde luego el cronopio viajero ya ha en-
-rPraga, ciudad legendaria, orgullo del sayado todos los botones y palanquitas a su
~l ..ll'G de Europa! alcance, porque eso le produce una gran fe-
J>•¡pu.4' welven al hotel y esperan ansiosa- licidad, pero vano es su deseo de que al apre-
¡ ••.J•I• q¡iu1 1~ngan a buscarlos para seguir el tar el botón correspondiente venga la aero-
llltiJe, _,. que por milagro no sw:ede dos moza a traerle otro poco de jugo o a arropar·
- mú t-arde sino al otro día. lo mejor en la manta verde que le ha tocado,
porque muy pronto se comprueba que la ae-
a AVIÓN DE LOS CRONOPIOS romoza está durmiendo como un osito a lo
largo de tres asientos que con gran astucia
siempre se reservan las aeromozas en esas cir-
LO detienen
primero que se nota al entrar en el avión
lot aonopios es que estos cronopios
muy poco& aviones y se ven obli-
cunstancias. Apenas el cronopio ha decidido
resignarse y dormir, se encienden todas las
pdoa a aprovechar lo m~~ posible el espacio, luces y un camarero se pone a distribuir ban-
con lo cual este avión se parece más bien a dejas, con lo cual el cronopio y su mujer se
un ómnibus, pero eso no impide que a bordo frotan las manos y dicen así, a saber:
prolifere una gran alegría porque casi todos -Nada comparable a un buen desayuno
1~ puajeros son cronopios y algunas esperan- después de un suefio reparador, sobre todo si
.., que regresan a 1u país, y los otros son cro- viene con tostadas .
nopiOI extranjeros que al principio contem- Tan comprensibles ilusiones se ven cruel-
plan butante estupefactos el entusiasmo de mente ·diezmadas por el camarero, que empie-
lOI que vuelven a su país, hasta que al final za a distribuir bebidas con nombres misterio-
aprenden a divertirse a la manera de los otros sos y poéticos tales como añejo en la roca, que
cronopios y en el avión reina un clima de hace pensar en una estampa con un viejo
.convenatorio sólo comparable al estrépito de pescador japonés, o mojito, que también ha-
1ua venerables motores que es propiamente ce pensar en algo japonés. En todo caso al
la muerte en tres tomos. cronopio le parece extraordinario que los ha-
A todo esto pasa que el avión tiene que yan arrancado del suefio con el solo objeto
deapegar a las veintiuna, pero apenas los pa- de sumirlos inmediatamente en el delirio al-
•Jaol .e han instalado y están temblando cohólico, pero no tarda U ex>mprendcr <¡Ue
'

todavía es peor puesto que la aeromoza apa- un palmar y uno de los cronopios grita que
rece con bandejas donde entre otras cosas hay ya no le imporra si el avión se cae, proclama·
una tortilla, un helado de almendra y un ción patriótica recibida con cierta reserva por
plátano de aplastantes dimensiones. Como parte de los cronopios extranjeros y sobre to·
apenas hace cinco horas que la compañía do de las esperanzas, y así es como se llega al
les ha servido una cena completa en el aeró- país de los cronopios.
dromo, al cronopio esta comida le parece más Desde luego el cronopio viajero visitará el
bíen innecesaria, pero el camarero le explica país, y un día, cuando regrese al suyo, escri-
que nadie podía prever que cenarían tan tarde birá las memorias de su viaje en papelitos de
y que si no le gusta no la coma, cosa que el diferentes colores y las distribuirá en la esqui-
cronopio considera inadmisible, y así, tras de na de su casa para que todos puedan leerlas.
absorber la tortilla y el helado con gran per- A los famas les dará papelitos azules porque
severancia, se guarda e] plátano en el bolsil lo sabe que cuando Jos famas los lean se pon·
interior izquierdo del saco, mientras su mujer drán verdes, y nadie ignora que a un crono·
hace lo mismo en el bolso. Esta clase de epi- pío le gusta muchísimo la combinación de
soclios tiene la virtud de acortar los vía jes estos dos colores. En cuanto a las esperanzas,
en el avión de los cronopios, y · es así que d.es- que se ruborizan mucho al recibir un obse-
pués de una escala en Gander donde no su- quio, el cronopio les dará papelitos blancos y
cede nada digno de mención, porque el día así las esperanzas podrán apantallarse las me·
en que suceda algo en un sitio como Gander jillas y el cronopio desde la esquina de su ca-
será tan insólito como si una marmota gana- sa verá diversos y agradables colores que se
ra un torneo de ajedrez, el avión de los cro- van dispersando en todas direcciones lleván-
nopios entra en cielos muy azules, y por de- dose las memorias de su viaje.
bajo hay un mar todavía más azul, y todo se
pone tan azul por todas parte!! que los ,crono· Fragmento de La vuelta al día en ochenta
mundos. (Libro inédito a aparecer en Siglo XXI
pios &altan entusiasmados, y de pronto se ve Editores, México).

.•

:.. ·

..UMll:Rd :a I JUUQ íee7.


MARlO BENEDE:TTl

EL ESTILO
JOVEN DE UNA
REVOLUCION
SEGURA MENTE no es demasiado difícil
entender por qué los Estados Unidos es-
tán contra Cuba; resul~,
en cambio, más
los yanquis es el tremendo argumento que •fgi.
nifica Cuba contra au interesada versión de
lo que ha sido y es América Latina. En esa
complejo llegar a entender el estilo en que esca la, Ja Revolución Cubana ha acabado con
t:sa agresiva acútud se desarrolla. Muchos la- varios mitos y lugares comunes que, a través
tinoamericanos (y también algunos norteame· ele las décadas, habían sido pacientemente in-
ricanos) estiman que, aun desde su \Veltans- culcados por los especialista& norteamericanos.
chauung patronalista y feudal, el Departa· Según esa versión, América Latina no 1610
mi>nto de Estado podría haber hallado modos era folklore y prostíbulos, sino también des-
más sutiles de combatir una economía socia· honestidad, ignorancia, pereza, cobardía, co-
lista, levantada poco menos que en las fauces rrupción, gerontocracia, y hay que reconocer
del Imperio. que ese retrato reproducía por lo menos una
La verdad es que cuando uno va a Cuba mitad de la verdad. Que sea Cuba (¿quién
consigue explicarse mejor el por qué de la puede dudar que, durante el último gobier-
histeria yanqui frente a un enemigo, pequeño no de Batista, Cuba era la confirmación más
y osado, que en la coyuntura ha demostrado acabada de semejante diagnóstico?) la que hoy
una entereza cívica, una cohesión nacional y trabaje como nunca, y lo haga con una ale-
una capacidad imaginativa realmente excep· gría que ya quisieran para sl los malhumora-
cionales. Presumo que lo que saca de quicio dos habitantes de Manhattan; con una de-
a los yanquis no ha de ser el desafío ideoló- cencia política y administrativa que tiene au
gico que significa la Revolución (después de ejemplo más convincente en la austeridad con
todo~ cada . ve·z que sus conveniencias Jo exi- que viven Jos dirigentes revolucionarios; con
gieron el filepartamento de Estado ha sabido una capacidad para reconocer sus errores que
entenderse con los países del área socialista) está en las antípodas de la tosudez johnso-
m siquiera la tan vilipendiada presencia del niana; con una clara voluntad de convertirse
paredón (seguramente son capaces de advertir urgente¡nente en un pueblo cult~ y desarro-
que, en óltima instancia, resulta bastante más llado; con una práctica (y no simplemente una
grave el uso del napalm sobre las indefensas teoría) de justicia social que ya quisieran para
poblaciones vietnamitas) ni, menos aún, las sí los negros de Alabama y los puertorrique-
armas defensivas de la isla, ya que los Estados ños del Spanish Harlem; que sea precisamen-
Unidos poseen sin duda el aparato militar te Cuba, su tradicional y cercano burdel, el
más poderoso del mundo. país que ahora les está dando una lección d e
Lo que verdaderamente saca de quicio a moral, de laboriosidad y de coraje, eso ea al-

NUMERO •tJULIQ u~e'7.


go que la mala conciencia de la Casa Blanca y avenida familia. Ya sé que a nuestras vanido-
la aoberanía del Pentágono no pueden sopor- sas y sobrealimentadas oligarquías, semejante 1
tar. La terrible amenaza que ven en la Revo- , despliegue de vitalidad las habría hecho tem- ¡
lución Cubana es que los latinoamericanos blar de santa indignación. Pero, ¿cuál de los
aprendan la inesperada lección y se conven- gobiernos militares, apoyados (y a la vez des-
ian de una vez por todas de que no tienen, preciados) por los yanquis, podría ofrecer en '
en esencia, los rasgos que los Estados Unidos América Latina semejante muestra de juven-
tratan de adjudicarles; y que, basándose en tud, de contacto directo con su pueblo, de
1us propias necesidades y cualidades, poseen mutua y profunda confianza? ¿S~ imagina el '
en sí mismos todos los elementos indispensa- lector a Stroessner, o a Onganía, o al Somoza
bles para constituirse en pueblos dignos, ver- · de turno, en semejante tuteo con sus respec- 1

dader.amente independientes. tivos pueblos? Este episodio del baseball no 1


autoriza a pensar, aclarémoslo, que los cua-
La primera vez que estuve en Cuba, a dros directivos de la Revolución sólo estén in-
principios de 1966, asistí a un espectáculo sin- tegrados por gente joven. ·Por supuesto, hay en
gular. A medianoche, volvía de cenar con dos '
el gobierno y en el Comité Central del Par- \
buenos amigos, cuando pasamos frente a un tido Comunista Cubano, figuras veteranas, co-
estadio deportivo y vimos que las luces esta-
ban encendidas. Pudimos entrar. Unas horas
mo por ejemplo Raúl Roa, Ministro de Re- )
laciones Exteriores. Tampoco, cuando habla-
antes, se había disputado allí un importante mos de la gerontocracia uruguaya, queremos 1
partido de baseball (o de pelota, como lo lla- significar que en nuestro país no haya jóvenes
man en Cuba) y al término del mismo, se ha- 1
en cargos importantes de los diversos poderes
bía iniciado un nuevo e improvisado partido estatales. Pero, aparte de otras diferencias
en el que participaban algunos jugadores del obvias, hay una tremenda distancia en el es-
encuentro anterior y varios integrantes del go- tilo, que en Cuba es joven, vital, dinámico,
bierno cubano. Recuerdo que, además de Fi- revolucionario, y aquí es viejo, fatigado, reu-
del, estaban Raúl Castro, Llanuza y otros mi· mático, vacilante, conservador. Por eso en Cu-
nistros. Para cualquier latinoamericano, acos- ba, aun los veteranos actúan en un ritmo jo-
tumbrado a ver de lejos a sus viejos gobernan- ven; por eso en Uruguay aun los jóvenes po-
tes, cuyas oxidadas bisagras se corresponden líticos siguen un compás valetudinario.
perfectamente con sus reumáticas concepcio-
nes políticas, aquello era sencillamente increí- Aclaro que mi adhesión a la Revolución
ble. Al margen de toda precaución, Fidel y Cubana y mi entusiasmo ante sus impresio-
•u gente jugaban con ganas, con j uventud, nantes conquistas, no me llevan a sostener que
con alegría, y los varios miles de espectado- allí todo es perfecto. Es evidente que hay va-
res que se habían quedado a ver el partido rios sectores que todavía dejan mucho que de-
extra, les gastaban confianzudamente las mis- sear. Uno de ellos es el periodismo, que a mi
mas bromas que suelen dedicar a los jugado- parecer es francamente malo. desde la infor-
res tocios los públicos deportivos del mundo. mación hasta los editoriales, desde los .títulos
Cuando lo criticaban (recuerdo que alguien hasta la diagramación. Otro son los vicios de
gritó desde la tribuna: " ¡Dale el bate a Raúl. la burocracia, frente a los cuales la Revolu-
que juega mejor que tú!"), F idel se acercaba ción solo '1a ohtenido éxitos parciales. Asimis·
a las gradas para explicar, entre broma y bro- mo, y hasta h ace muy poco. se llevó a cabo
ma, por qué había jug¡¡.do de tal o cual ma- una campaña contra los homosexuales, que
nera. Cuando ha&a una buena jugada. Jo sin duda dio lugar a abusos y discriminaciones
aplaudían normalmente. Al igual que cual- que no le hicieron bien a Ja Revolución, par-
quier deportista latinoamericano, Fidel pro- ticularmente en el exterior, donde el hecho,
testaba los fallos que consideraba perjudicia- como es notorio, tuvo abundante y tendenciosa
les para su equipo, pero no observé que, a publicidad. En lo económico ha habido erro-
causa de esas protestas, ninguno de los mismos res de planeamiento, debidos primordialmente
fuera modificado. En una ocasión se apartó del a la inexperiencia inicia! del equipo revolu-
grupo de jugadores que discutían y desde la cionario que acabó con la ignominiosa era de
tribuna escuché claramente su voz: "Pero, ¿qué Batista. Sin embargo, aun esos aspectos nega-
hay que hacer en este país para ganar?" En tivos sirven para destacar una modalidad al-
IOdo esto había un distendido buen humor, tamente positiva de la Revolución Cubana: su
un formidable tuteo entre gobernantes y go- ejemplar capacidad para reconocer sus errores,
bernados, un sobrentendido de que en el fon- extraer rápidas y provechosas lecciones de los
do todos constituían una coherente y bien pasos en falso, rectificar honestamente los rum-

CUADERNO• QE M.-.RCHA
bos y convertir su inexperiencia en sabiduría, xible, sectario, sino a una experienda ~tal,
sus vacilaciones en seguridad. a una curtida manera de llegar a la ve>rdad.
Una actitud semejante es casi inhallable a una implícita veteranía del valor, que da-
en América Latina, donde cada gobernante, bai: ~ _sus palabras una carga especial de ve-
además de fiel cumplidor de todo úcase pen- ros1mihtud); pero sobre todo me impresion6
tagonal, suele ser el Papa de su propia medio- su franqueza.
cridad, el infalible ejecutor de sus taras y las Allí Fidel reconoció ain ambages 1u llo.
de sus amigos, y donde la admisión de un jera~ del periodismo cuban? ("hay díaa en que
error es considerada una vergüenza mucho ma- prefiero leer la prensa capitalista") y los erro-
yor que el haberlo cometido. res cometidos en la abusiva campaña contra
los homosexuales (su intervención personal
En febrero de este año, tuve ocasión de
tuvo importancia decisiva en la solución de
comprobar este rasgo peculiar de la Revolu-
ción Cubana, al nivel de su máximo dirigen- este problema); aclaró que Cuba no tomaría
te. Varios escritores latinoamericanos (entre los ninguna actitud que ahondara las lamentables
diferencias entre China y la Unión Soviética;
que se hallaban Julio Cortázar, Mario Vargas
Llosa, Roberto Fernández Retamar, Roque opinó que, en China, la auténtica línea r-.
Dalton, Angel Rama, Edmundo Desnoes, volucionaria era probablemente la de Mao.
Emmanuel Carballo, David Viñas y algunos pero que no podía acompañar ni comprender
más) tuvimos con Fidel Castro una conversa- las ridículas defenestraciones de Shakespeare.
ción que empezó a las once de la noche y ter- Beethoven, etc.; se pronunció desfavorable-
minó a las siete de la mañana. Fue una opor- mente sobre la actitud asumida por las auto-
ri_dade~ soviéticas en el caso de Daniel y SI·
tunidad única, no sólo para evaluar los ras-
gos peculiares del líder cubano sino también · mavskI (en este punto, las intervenciones de
para comprender el porqué del innegable as- otros dirigentes pusieron de manifiesto que no
cendiente que tiene entre su pueblo. Hay im- existía a ese respecto una opinión unánime);
presiones difíciles de trasmitir; ésta es una de anunció que "antes de noviembre" (esto era1
ellas. La certeza que da a veces un contacto en febrero) habría noticias del Ché, y que.'
personal, no puede ser reemplazada por nin- entonces, toda la calumniosa propaganda yan-
qui acerca de la "eliminación" de Guevara
gún tipo de razonamiento o de interpretación.
Quienes estuvimos presentes o participamos en por sus propios compañeros de Revolución,
aquella conversación. podremos quizá no estar se convertiría automáticamente en propagan·
de acuerdo con algunos de los planteas de Fi- da a favor de la misma; relató la forma en que
del, con algunas de_sus afirmaciones; pero de se había enterado del asesinato de Kennedy y
lo que sí estamos seguros es que ese hombre opinó con ejemplar objetividad acerca de los
inteligente y cordial, firme pero sensible, quie- rasgos negativos y positivos del ex presidente
re; verdaderamente el bien de su pueblo, el nortez.mericano; sobre el asesinato en sí, ex·
bien de nuestra América; si ataca tan decidi- plicó (en términos balísticos imposibles de re-
damente a los Estados Unidos no es por ca- cordar por alguien que, como yo, no ha efeo-
p_richo ni por demag?gia, sino porque está tuado en su vida un solo disparo) por qué la
smceramente convencido de que mientras versión oficial no era creíble.
América· Latina no se libre del Imperio, no Corregidas o no, admitidas o no, la verdad
podrá hallar ni su expresión ni su destino ni es que las posibles equivocaciones y carencias
su verdadera libertad. Esta es la esencia, el ~e la Revolución Cubana cuentan muy poco
leitmotiv, hasta diría la obsesión de su des- s1 se las compara con sus realizaciones. Hace
comunal esfuerzo, de su tremenda entrega a algunos meses, contemporáneamente con la
la causa revolucionaria. Las preguntas que se conferencia de Punta del Este, un conocido
le hicieron, las dudas que se le plantearon, político colombiano, de tendencia liberal, H
no olían por cierto a incienso. Se referían par- preguntaba muy atinadamente si no habría lle-
ticularmente a lo que nos chocaba, a lo que gado el momento de comparar con l;lónestidad
no comprendíamos, a lo que en cierto modo las realizaciones a que habían llegado las na.
nos defraudaba en la Cuba de hoy. Las res- ciones que actúan en el marco de la OEA, des-
puest~s de Fidel me impresionaron por su de que fuera creada, con gran despl º~ue pu•
capacidad para captar los móviles más profun- blicitario, la Alianza para el Progreso, y laa
dos de cada pregunta, por su actitud recepti- alcanzadas en el mismo período por la Revolu·
va ante las sugerencias ajenas, por su falta ción Cubana, a pesar del bloqueo internad~
absoluta de dogmatismo (era evidente que las nal y de la constante amenaza de invasión.
respuestas no obedecían a un esquema infle- La verdad es que, con excepción de México
'

(dCl!\da lin duda se "h-e un boom economíco, Ese at te de magia es, en ngor, arte de ju~tÍ·
que por otra parte sólo beneficia a una mino- cia. No hay que olvidar, claro, la 1mportanc1a
ría). loe demás países, presuntos beneficiarios que tu vo en ese esfuerzo la innegable ayuda
de la Alianza para el Progreso, se siguen de- propot cionada por los países socialistas (p1 o-
batiendo entre sus contradicciones y cobardías, ductivamente hablando, Cuba no podría exis-
entre 1u1 obsecuencias y traiciones, pero lo tir, si no recibiera puntualmente el petróleo
oerto ea que ninguno de ellos puede exhibir soviético), tanto en productos manufacturados
hoy un progreso efectivo, una dism,inución de como en técnicos y en plantas industriales,
las diferencias sociales, una mejor distribución pero también es cierto que esa ayuda de poco
de la riqueza o una auténtica recuperación de habría servido si no hubiese existido el tesón
, au economía. Cuba, en cambio, pese a todas y la convicción revolucionaria de lodo un pue-
IUI dificultades, puede mostrar a toda América blo, increíblemente identificado con sus diri-
Latina un panorama estimulante que, en pri- gentes. ,El secreto reside tal vez en el pe1 ma-
mer término, se refleja en su propio pueblo. nen te contacto que esos dirigentes mantienen
En un momento como el que se vive en nues- con el hombre común. No sólo Fidel, también
tro país, de inflación explosiva, parece un ca- Dorticós y la mayoría de los ministros y de .
pítulo de ciencia ficción, o por lo menos una los imegrantes del Buró Polftico y del Comité
broma pesada, mencionar que en Cuba los ser- Central, están siempre llevando a la ciudada-
vicios de transporte han tenido una disminu- nía sus problemas, sus inquietudes, sus solu-
ción del 403; que los alquileres no pueden ciones. Confieso que esta impresión dif~C'J e
en ningún caso superar el 103 del sueldo; bastante de la que se recibe en los países ~o­
que los espectáculos deportivos son ya abso- cialistas europeos, donde el dirigente político
lutamente gratuitos y, dentro de pocos meses, es, despu_és de todo, un ser tan remoto, tan·
de acuerdo a las previsiones de un plan que inaccesible, como en las llamadas democracias
se viene cumpliendo puntualmente, también representativas. En Cuba, la gente tiene la cá-·
serán gratuitos el cine, el teatro y los concier- lida, vivificante sensación de que el gobierno
tos; que en los nuevos mercados de frutas y no maniobra a espaldas suyas, sino que actúa
verduras que acaban de instalarse en las dis- francamente como lo que es: su decente, fia-
tintas ciudades de la isla, siempre hay una se- ble, idóneo y corajudo delegado.
rie de renglones (que cambian todos los días) Hay otro aspecto que también quiero men-
que pueden ser retirados en forma gratuita; cionar. En mi segunda visita a Cuba un com-
que los estudiantes de cualquier nivel, inclui- patriota me preguntó a qué atribuía yo el
do d universitario, además de enseñanza (y acercamiento al marxismo que en lo~ últimos
en el caso de becarios), ropa y vivienda gra- tiempos se podía comprobar en los intelectua-
tis, reciben también gratuitamente todos los les latinoamericanos. A mi vez le pregunté 1i
textos de estudio, así sean los grandes volúme- no había advertido en qué fecha se había ini-
nes especializados de cuatro o cinco mil pá- ciado ese cambio. Estuvimos de acuerdo en
ginas que usan los estudiantes de las Faculta- que era a partir de la Revolución Cubana, o
des. Y así sucesivamente. quizá mejor, después de haber sido erradica-
Para aquilatar en sus reales dimensiones el da de Cuba la influencia del "anibalismo".
esfuerzo llevado a cabo por los cubanos, con- Antes de la Revolución, a muchos intelectua·
viene recordar que, en el momento en que se les y artistas el marxismo solía llegarles como
inició el bloqueo, Cu ha era quizá, de todos los una actitud impostada e importada, hecha a
países latinoamericanos, el peor preparado pa- la medida de sensibilidades que no eran la1
ra su autoabastecimiento, ya que, antes de la de estos pueblos, y sobre todo dependiente de
Revolución, todo venía de los Estados Unidos, medidas y resoluciones de las grandes poten-
desde los 'automóviles hasta la goma de mas- cias socialistas, en especial la Unión Soviéti-
car, desde los huevos hasta los cepillos de dien- ca, que no siempre tenían que ver con ]as ne-
tes. Por esa razón, Cuba tenía escasas indus- cesidad~ de América Latina A partir de la
1
trias, y EstadOI Unidos pensó, no sin razón. Revolución Cubana, el marxismo tiene un
que el bloqueo masivo y la prohibición a to- lenguaje y un estilo en el que los latinoame-
dos los países latinoamericanos de comerciar ricanos pueden reconocerse La gran lección
con Cuba, significaría la derrota de la Revo- de Cuba es, después de todo haber hecho una
lución. Pero no contaron con la decisión, el revolución que se adapta al temperamento
espíritu de sacrificio, el valor dvico y la vo- nacional y que no vacila en aprovechar las
luntad de trabajo que esa misma Revolución virtudes innatas del cubano.
había insuflado en el nuC\·o hombre cubano. En el caso del intelectual, y especialmente
del artista, la comparación con el resto del El ~ de Julio quedará seguramente como
mundo socialista tiene una importancia adi- una fecha símbolo de la Revolución latinoame-
cional, ya que seguramente, dentro de esa área, ricana, pero alguna vez tendremos que pre-
Cuba es el país que puede exhibir una mayor guntarnos por qué. En realidad, fue una gesta
libertad de expresión, una actitud más amplia heroica, pero no un triunfo. Su desenlace costó
y comprensiv'!- por parte de sus dirigentes por cierto muchas vidas, y en aquel momento
frente al hecho cultural. Cuando el presidente la derrota sufrida pareci8, dentro del proceso
Dorticós recibió en febrero de 1967 a los revolucionario cubano, un contratiempo poco
miembros del jurado de Casa de las Améri- menos que imalvable. Estimo justamente que
-as, su pre~nta más insistente y preocupada la gran lección, el incanjeable paradigma, vie-
::stuvo destinada a averiguar si los jurados ha- ne de la capacidad de recuperación posterior-
!:>íamos advertido, entre los participantes cu- mente demostrada por el grupo revoluciona-
banos, una tendencia a la literatura panfleta- rio, que inscribió aquel fracaso en un decisivo
ria o dogmática, sobre la cual manifestó una aprendizaje y extrajo del mismo mucha de su
decidida y desfavorable opinión. Que en me·
actual madurez.
dio del tremendo bloqueo a la isla, de las ten-
siones intetnacionales que siempre de algún
Por eso es una fecha clave. Para h. causa
modo alcanzan a Cuba, de las constantes ame-
nazas de invasión, del espectáculo innoble que antimperialista latinoamericana, plagada de
representan las naves de guerra yanquis en el derrotas y sus correspondientes desalientos, el
horizonte cubano; que en medio de tales ries- histórico malogro del asalto al Moneada cons-
gos y agresiones, el presidente de la Repúbli.:a tituye un ejemplo sin paralelo, Y'\ que por la
tuviera tiempo y ánimo para preocuparse cor- férrea voluntad, la convicción revolucionarla y
dialmente por los problemas de la libertad ar- el coraje de hombres excepcionales, fue trans-
dstica y para propugnar una literatura cuba formado en lo que debe ser cualquiera de nuet-
na no sectaria, habla muy en favor del esplén- tras múltiples' derrotas transitorias: el alecd~
dido valor humano de esta Revolución en nant~ prólogo de la victoria total. definid'Yll,,
-~undida<L hrtwersible.
FRANCISCO URONDQ

LA ULTIMA
POESIA CUBANA sino por tratarte, en amhot C*SOI. ere .... ,.,..
Noentre
se puede establecer una gran diferencia
la poesía que han producido en
Cuba las dos últimas promociones de
sía coloquial. Este coloquialismo, conviene
a clararlo, es diferente de aquel que fue pre>
escritores. Los protagonistas seguramente te-- dueto en latinoamérica de la influencia que
chazarán este criterio, haciendo rec.rudecer las la poesía de habla inglesa ejerció a trav9 de
inevitables objeciones subyacentes entre per- poetas como Eliot o sus compatriotas máa nOf\o
sonas nacidas con algunos años de diferencia. teamericanos y menos anglicanos que 4!1. De
Incluso descubriendo así algunos matices, o Borges a la fecha, son muchos los "tocados•
razones más contundentes, que demuestran por esa poesía, así estén encubiertos en mun-
que la similitud era una mera apariencia. Va- dos "compadres" u otros síntomas vernácu-
le la pena correr el riesgo, caer ha jo el peso los -ca.so Borges- o directamente en el tan-
de observaciones más detenidas, para intentar go -caso Raúl Goruálcz Tufion-; luego
un acercamiento; aunque esa aproximación vendrá Neruda -también influido y buen
tenga el signo de 13-s primeras impresiones. transportador de la poesía de habla inglcsa-
abonando nuestro col<fJ_uialismo poétko -abo-
Y por lo mismo que la leona defiende sus
nará también, y a pesar suyo, otras co&as co-
[cachorros,
mo las enumeraciones, el tropicalismo ve~
y la buitre recién parida tiende el ala siniestra
bal-, más tarde Dylan Thomas y después c.e-
[ sobre el nido
sare Pavese, el nimbado de literatura norte-
y las cucarach_as se afanan por sus larvas.
americana. Pero no interesa mayormente mar-
Te sobresaltas, al ir a cruzar la calle, por
car aquí el proceso de incorporación del colo-
[nuestras niñas deliciosas. quialismo; tampoco verificar sus éxitos o sus
malogramientos -discursividad, prosaísmo, po-
pero donde dice espalda pulismo, etcétera-, sino establecer la diferen-
donde dice idioma
cia que puede darse entre ellos. los primeroa
donde dice extraño amor aquel
in f 1 u i dos, los pioneros del coloquialismo
debe decir naufragio
en latinoamérica, y el coloquialismo actual
<;:n letras grandes.
ejercido, entre otros, por muchos poetas cuba-
El primer fragmento pertenece a Roberto nos. Un elemento común ~ntre ambas épocas
Fcrnández Retamar, nacido en 1930; el se- del coloquialismo sería la intención de huma-
gundo a Miguel Bamet, nacido en 1940; son nizar, de acentuar los componentes exis~ncia­
doa poemas de amor, uno fructuoso y el otro les de la poesía; y la diferencia visible sería
n.o, pero que no se 'vinculan por la anécdota, una voluntad actual más extr~ada, una con-

NUMutCl eI .JULIO teeT


den.da mis lódda que procura una integra- tiene trabajando, por ejemplo, en el suple-
ción más amplia de elemento-s culturales; una mento semanal de poesía "El caimán barbu·
poesía más conformada. do" que saca en La Habana el diario de la tar-
de "Juventud Rebelde". Esta falta de disper-
Por todas partes hay mendigos durmiendo sión -dispersión que cotidianamente imponen
[aquel parece un niño
lÓ's regímenes de nuestros países- esta concen·
entre su cabeza y el cemento de la acera no tración favorede cualquier actividad. Por cier-
[hay más que una lámina helada to que, por más alentadoras que sean las con·
Tengo ganas de tomarme un café con leche diciones del medio, hace también falta, impres-
[tengo hambre y sed cindiblemente, un mínimo de talento.
el alba amarilla tiene un mal sabor en mi boca.
Y sin embargo debo informar que esta mañana
El fragmento de este poema, "Vagabundo como por arte de magia negra, el estudiante
del alba", posiblemente uno de los más be- Santiago Pampillón ya no respira, ya no
llos de la nueva producción poética cubana es [levanta un cartel
de Fayad Jamis. Jamis, junto a Fernández Reta- contra la tiranía, ya no sueña.
mar, tal vez sean los poetas que más influyen Es ahora un muerto implacable en su
en las promociones posteriores a ellos. Otras [Argentina.
poesías, no obstante, inevitablemente harán lo
suyo en este proceso de integración, como la Este fragmento del poema "Hoy doce de
que intenta el cáustico Heberto Padilla o el hai- setiembre en Córdoba" de Luis Suardiaz --cu·
tiano -residente cubano desde hace años, des- bano de Camagüey, nacido en 1936-, como
pués de haber sido expulsado de su país y de toda la poesía cubana, cuenta no sólo con
Francia, donde se emparentó seriamente con condiciones envidiables, sino también con un
el surrealismo- René Depestre o Pablo Ar- respaldo, con antecedentes que el cine, por
mando Femández. La poesía de este último, ejemplo, no tuvo y el teatro, seguramente tam-
rozada a veces por la experiencia poética de poco; la pintura cubana tal vez disponga de
Ezra Pound, puede dar resultados análogos a una tradición que de todas formas no trascen-
los que alcanzara la obra del poeta norteame- dió -y esto es un síntoma- en nombres como
ricano, en el sentido de hacer --0 intentar ha- Nicolás Guillén; hay otros nombres: José Le-
cer- confluir o condensar toda una cultura. zama Lima, Eliseo Diego. Por otra parte, contar
Integrarla para que sea proyectable, incluso en literatura con la presencia de Alejo Car-
pata que se modifique: pentier, además de la responsabilidad y la exi-
gencia que esto supone, es disponer de un con-
Revolución, texto cultural evidentemente, y no en vano,
naces y veo la edad cambiada, el trueno enriquecido, y que solventa cualquier actividad
furia y sangre y unas aguas de miedo, actual o futura •
.arrasadoras, pasan.
En el futuro halla el hombre su límite. El resultado es que, reuniendo la poesía es-
crita en Cuba en los últimos quince afíos, se-
El fragmento es del poema . "Epifania" de guramente será posible verificar el crecimiento
Pablo Armando F'.ernández. La atención que sólido de un lenguaje puesto en actividad poé-
despiertan en los jóvenes -dieciocho afios y tica; es decir, situado como lenguaje espcdfi·
poco más- la producción de los tres poetas camente creador, incandescente, como creo que
citados, es una pauta del crecimiento y deriva- han dicho alguna vez lC>S dadaístas. Pero ade-
ciones que puede alcanzar el actual proceso de más de crecimiento, esta poesía incorpora un
la poesía cubana. nuevo elemento, da una vuelta de tuerca al
Seguramente es esta poesí11 la expresión ar- coloquialismo, modificando así, desarrollando
tística que mayor madurez ha obtenido en la su característica más prominente; me refiero a
isla. Con respecto a otros países latinoamerica- la función testimonial de hecho identificable
nos, la situación del artista en general, es all! con el coloquialismo. Cuando un testimonio
de privilegio; un poeta, es decir, alguien que crece, se desarrolla, se conecta con otros pro-
abraza la profesión menos considerada, más se- duciéndose de esta manera una situaci6n dia-
gregable, la que goza -en nuestra sociedad léctica que, al integTar diferentes testimonios,
mercantilista- de mayor desprestigio, alguien los convierte en un material poético m~s rico
que hace sus primeras armas en el oficio des- que aquel material que originariamente signi·
cartable, poco serio, no tiene necesariamente ficaban: es poner en actividad la mano de la
que trabajar como cadete en un estudio jurí- amada -por dar un ejemplo tradicional- y
dico o en algo por el estilo, sino que se sos- el sentimiento revolucionario, o la desesperan-
za o el temor a la muerte; no son elementos ex· A. las escisiones familiares que ha. tuadt.a-
cluyentes, materiales que no ,e· toleran, sino do la revolución, deda, deben 1umane las et-
que, por• el contrario, ]Untos se enriquecen, nsiones con el resto de América Latina, provo-
cambian de proporción y de profundidad. Son cada! por el bloqueo. Por supuesto, se trata
más C0!1movedores en el sentido más completo de una escisión activa, agresiva, ya que el ais-
de la expresión. Curiosamente convierte a todo lamiento subrept.J.cio, pasivo, se vive en todo1
elemento en material poético y e~to, a pesar lo.s países de América. Pero la peculiaridad de
de los prejuicios, ha ocurrido siempre en la Cuba es que alli se ve el aislamiento con cla-
bnena poesía, sólo que ahora ocurre y se tiene ridad, violentamente. Tal vez justament_e por
más cone1encia, como decía, del fenómeno. Así eso, por ser la tierra donde con más tangible
es casi una consigna -no una receta- de· dramaticidad se vive la escisión, en donde con
most_rar que nada es descartable, que todo pue mayor vehemencia se procura obtener ·una in-
de ser integrado en un poema: tegración en todos los niveles: desde la poesía
a la política. Es que el destino básico de nuet-
Si se pronuncia "como te quiero yo a t1" t1os aislados países puede ser integrado en una
(cosa auténticamente difícil si no hay cerveza experiencia común de lucha o derrota.
[o luna)
entonces es imposible todo lo que se quiera: En poes1a, que es el tema de este u-abajo,
que las noches nos aplasten como a flores, JaJ tensiones que vive América Latina, dejan
que ciertas calles vayan a ningún sitfo, Sil 1 astro. Una palabra usada para nombrar,
e~to de andar mirando y dejando para dar forma a un material poéti<;o o liten·
1 io latmoamericano, alcanza --cuando es bien
o ta11 scpaudos vivir,
usada- una intensidad y una carga muy par-:
que viene a 5et un poco o menos la IDisma ticulares. Por esos caminos de tensión y Iucides.
[cosa. da una nueva arista al coloquialismo. Ocurre
Por este camino, y cuando se escribe de ve- esto en Cuba, en el Río de la Plata, en Vene-
.-as -para seguir parafraseando el bolero que zuela -algunos números de la revista. "El te-
Guillermo Rodríguez Rivera de 24 años cho de la Ballena" y una antología paradójica·
integra en su poe~a "Quiérerde mucho", títu~ mente publicada en Italia por Sciascia Editores.
lo por otra parte casi igual al de otra canción Algunos poemas de Enrique Lihn y Roque
melódica- es posible incorporar las proposi- Dalton se acercan a esta proposición y la poe-
ciones y. las experiencias poéticas más impor- sía escrita en Brasil por una generación ant•
tantes, desde Apollinaire a la fecha y, además, nor -Carlos Drummond de Andrade, Vinidu1
integrar las proposiciones y experiencias váli- de Morais básicamente- tal vez sea el antec&-
das de la vida cotidiana y, también, colectiva. dente de esta nueva etapa de la poesía latin~
Cuba está forzadamente desintegrada del americana.
resto de América. Además internamente, son
pocas Jas familias de escritores o intelectuales Hasta ahora se presenta con diversas pecu-
-no sé a qué niveles de las clases más popu· liaridades, con matices dados incl~ por Ja
lares llega el fenómeno- que no estén también personalidad de los poetas, pero ha dejado un
desintegradas; es decir que la desintegración ni) poco atrás y en todos los casos, el tropicalismo
lie da solamente a nivel internacional sino tam- amencanista -también el populismo a.l que
bién individual. Son diffdles las conexiones soha fagocitarse- , las actitudes "modernosas",
con el resto del mundo y además son muchos poesia epígona -segregación muy subdesarro-
-sin sumar los hermanos muertos en la guerra llada por cierto- que insensiblemente tiende
de liberación y en la contrarrevolución-, los a empuprnos al sometimiento cultural, a la
padres y parientes· que se han "refugiado" en reverencialidad ante las modas europeas, o sus
Mi ami: vanguardias nuevas o viejas; al provincianis-
A usted bondadoso mo. Se trataría de una poesía que se hace car·
A quien recuerdo tanto go de la necesidad de encontrar, no solamente
y agradezco sellos y blasfemias un territorio, sino también un lenguaje que
Para que descanse en paz puedan considerarse propios. De esta manera.
con la tierra y mi abuelila el de la integración seguramente será el me-
dedico esta inscripóón sagrada jor camino tanto para nuestra poesía, como pa·
PATRTA O MUERTE ra nuestra América fracturada, rota en los máa
AMÉN diversos niveles.
MANUEL MALDONADO DENIS

LA SITUACION ·
DEL INTELECTUAL
I cito mejor armado y entrenado de toda Am'-
rica Latina. El servicio militar obligatorio dura
hasta los 27 años. Todo el mundo -inclusive
EL dia
visitame que arriba a Cuba no puede sus-
traerse a la primera impresión que le ase-
al llegar. Cuba es un país bloquea-
las mujeres- aprende a manejar un arma y
la movilización, tanto del ejército rebelde como
do, aislado, en un mundo hostil que le cer- de las milicias populares, puede lograrse en
ca por todos lados. El sentimiento de estar muy poco tiempo.
en un país sitiado, amenazado, sentencia- Esta movilización y entrenamiento de cua·
do -aunque dotado de un extraordinario es- dros capaces de servir en cualquier momentl)
píritu de lucha- es algo que se palpa en el marcha de la mano con la incorporación masi·
ambiente, que se siente y se presiente coti- va de los sectores populares (campesinos y obre-
dianamente. A pesar de que no existe un pe· ros) a la educación, a la cultura y a la recrea•
ligro real de que la contrarrevolución pueda ción. Esto es evidente muy particularmente en
triunfar a través de una sublevación interna, los programas de alfabetización masiva y en
los cubanos saben que en cualquier momento los programas de becados que hoy ocupan las
d equilibrio internacional puede romperse y casas en que antes vivían los exiliados cubanos.
que podrían confrontar una intervención Esta incorporación masiva de los sectores po-
militar directa de su territorio. De ahí que pulares es un hecho tan visible, tan patente,
el país se halle en un estado de alerta per- que es sociológicamente innegable su existen·
manente, de movilización masiva de todos sus cia. No hay duda de que este proceso confiere
recursos para afrontar un peligro externo. a estos sectores otrora menos privilegiados un
En ese contexto es sorprendente notar la capa· sentido de pertenencia, de integración a] pro-
cidad de adaptación a lo antes dicho que pue- ceso revolucionario mismo que no puede en
de notarse en la población. La vida en La Ha- modo alguno subestimarse.
bana sigue como de costumbre, los cabarets De otra parte cabe indicar que el contenido
y los restaurantes están llenos, el decir popular de la educación recibida por estos niños y jó-
conserva su viveza y alegría, en suma los cu- venes es esencialmente una, basada en los prin·
banos -y me refiero aquí a la gran mayoría cipios del marxismo-leninismo. Hay toda una
de ellos- han aprendido a "vivir en peligro" generación en formación de jóvenes cuyas eda·
como hubiese querido Nietszche. Pero, el que des fluctúan entre los 15 y 25 años que han
crea ver en el proverbial espíritu festivo del podido vivir con mayor intensidad los cambios
cubano un signo de debilidad se equivoca. Cu- que se han operado con la revolución y que
ba es hoy un pueblo en armas y tiene el ejér· han bebido además profundamente de la con·

NUM&:RCI • 1.JLJLJo •eeT


cepcion soCialista del hombre y de la sociedad mana L'Exprcss o leer cuatro idiomas. Su ÓJ>
que la revolución propugna Estos jóvenes e¡- tica quedará enmarcada dentro de esa reali-
tán "politizados" en un alto grado y están dad. Escribirá, y sobre todo pensara, dentro
profundamente imbuidos de una conciencia de ese contexto.''1 Pero la escasez -bueno e1
revolucionaria. Ello es así, además, porque el recordarlo- es escasez para todos. La accesi-
énfasis continuo -tanto en la educación co- bilidad de los bienes de consumo para todas
mo en la propaganda del régimen revolucio- las capas de la población tiene, forzosamente,
11 ario-- es en la creación de una nueva socie- que requerir el racionamiento de comida ..,
dad, de un nuevo tipo de hombre que sean ropa. Cuba no es, por cierto, el paraíso <le
cualitativamente distintos a la sociedad y al los consumidores de las clases media y alta.
tipo de hombre imperante en Cuba antes de Por el contrario vive austeramente, apretán·
la revolución. A esta labor se dedica con gran dose la correa. Sólo que los que antes nada
celo el Partido Comunista Cubano a ~ravés de tenían hoy tienen algo. No hay una clase ono-
la Juventud Comunista y de los Comités de sa y privilegiada que usufructúe el patnmomo
Defensa de la Revolución. del país y lo ponga a rendir beneficios, sino un
Hablar con estos jóvenes -especialmente sistema donde se pretende nada menos que la
Jos que forman parte de Ja juventud del Par- erradicación de las distinciones de da~e. F1
tido Comunista- sirve para aclarar la f'ni~ hecho puede o no ~usta1 nos. Pero ~u r' is-
mática frase de Bottomore en el sentido dr trnc1a t>s innegable. No quiero decir con ello
'lue el Marxismo es "el Calvinismo del ~iglo que en Cuba se haya n abolido en su totaltd;:id
XX''. Porque ellos están dcd1rarlo~ en cuf"rpo la~ diferencias de cla~r. ni que haya ~ido f'lTa·
11 alma a la cau~a df" la Revolución. trabajan rlirarla ron car ~cter rlcfi111ti,·o la lucha de cla·
dia " noche. a toda! horas y en todas partf'S ses. Lo que quiero rler1r es que las mas Ha·
por esta. De hecho son cuadros dirigentes en gtantes difeteucias de clases han sido ~1110
potencia que están dotados de un e~píritu dt> :ibolida~ en su totalidad, al menos niveladi15
t1aba ¡o sorp1 endente. Poseedores de 11n sen- h..ista cloude las rircunstancias histónc;:is ,. so· '
tido de misión, llevan una Yida austera (casi tiales lo han permitido. DI"' hrcho las anti·
podríamos aíirma1 que p111itana sino f11t>- guas clases privilegiadas o rl·1 manece11 al mar-
i;e porque ello va demasiado contra el grano gen del proceso 1evol11ciona1io o se hall;1n
de la rubanidad). Son estos jóvenes los que 'rvienclo en el exilio o en la rn1cel.
reallzan la dura tarea de adentrarse a los cam- Es bueno seiíalar aquí, antrs de cont11111ar,
pos para alfabeti1ar, los que participan de lle- que en el proceso revoluciona11o cte~t 11r:ide-
no en la~ tarea~ agrícolas, los que realizan la- 11aclo en Cuba a pat l1r de 1959 ha sirlr 11P.ce-
bores ndicionales a las que les son exigidas saria Ja represión contra los enemigos de l.1
norn• .. lmcnLc. revolución. En Cuba no hay libert·1d pa14
En una sociedad romo ésta no hay lugar couspirar contra fa revolución. Fso es llefiniti-
para la ocio~i<lad ~¡ o<lo el mundo tiene que 'º· Puede deci1se, además, qu e romo rn todo
l'Star incorporado a fa labor de la ediíicación pt oceso revolucionario, la rrp1 csión de lm
del sooalismo. No debe perderse ele vista qut> enemigos de la revolución es 111a\u1 en la
Cuba es aún un país pobre -condición agra- medida que es mayor el peligro de que pur-
vada por rn \Ítuación de país bloqueado-. L<"'- ria echarse atrás el procr»~o levoluc1ona1 ro.
jos está la Cuba de hoy de ser un país donde Después de la invasión de Plava Girón v
impera la opulencia. Hay racionamiento. Hay )a crisis <le octubre la necesidad de rep1 e-
escasez. No se ''en -como en Puerto Rico- sió11 ha ido disminuyendo pm que el ré~imm
las Yidrieras atestadas de ropa y npatos, los ~e siente menos amenando internamente.
escaparates llenos de comestibles y bebidas en Los Comités de Defensa de la Revolución
los supermercados. Como bien ha señalado (hay uno en cada cuadra de La Habana) y el
Retamar en un acucioso artículo sobre las ge- Ministerio de lo Interior son lo encargados de
neraciones en Cuba: "Pero a diez kilómetros vigilar y reprimir cualquier actividad cont 1·i .
de La Habana empieza el tercer mundo, em- ria a Ja revolución. En Cuba no hay, desde
piezan los bohíos que Tt!cuerdan a chozas afri- llrego, una democracia representativa. Sí hav
ranas, empieza el brutal trabajo agrícola a ma- una dictadura de iTquierda que es capitanea
no. Ningún cubano que haya pasado una tem- <la por el Comité Central del Partido Comu-
porada cortando caña, en el momento en que nista de Cuba y por su Primer Secretario el
el homb~ se pasea por el cosmos, duda de Comandante Fidel Casuo. Ésta es una dic-
que el suyo es un país subdesarrollado, aun- tadura con apoyo popular masivo y, bajo
que pet"sonalmente él pueda rec1b1r cada se- las circunstancias de un paIS bloqueado y ame-

PAG. 2• CUADERN09 C~ MARCHA


nuado eontínuamente, se w fonada a librar desde luego, un fenómeno sodológioo muy cr>-
u.na Intensa actividad contra los enemigos ex- mún entre la mayoría de los intelectuales lati-
tttnOI e Internos de la revoluci6n. noamericanos, y Cuba -cuya revolución ea atbt
Creo que lttía justo decir en este contexto muy joven- no es la excepción a esta regla.
~· en Cuba te puede criticar la revolución La visión del mundo de los intelectuales m-
desde la revolución. Lo que no se puede hacer banos, por ende, tuvo que conmoverse antAI el
-como ya dije- es realizar actividades de ti- cambio revolucionario operado allí y orlen~
po (!&ntrarrevoludonario. Dentro de ese marco ae ideológicamente en términoe de una con-
m:ú o menos restrictivo hay Jugar para la pro- cepción socialista del hombre y de la eoded&d.
testa y para la discusión. La mayoría de los intelectualea robmoe --&
(Pec:arlamoa de una omisión imperdonable clmo los no marxista&- han logrado hael!I'
si no mencioná&emOI el papel de vitalísima la transición a la vida en un nuevo tipo de
importancia que juega Fidel Castro en to- sociedad y, más aún, se hallan plenamente in-
do el pr<>Ce$0 revolucionario. Tuve la opor- tegrados al proceso revolucionario. Para mo-
tunidad de asistir al discurso que éste pro- chos escritores y artistas de origen burgués ti(
nunciara ante la Asociación Nacional de Agri- contacto directo con las masas ha ddo a ma-
cultores Pequeñot (ANAP) en el mea de mayo nera de una revelación. El escritor siente que
de 1967. Se anunció ya entrada la tarde que palpita en él la entraña del pueblo. ..El pu•
hablaría Fidel Castro en las afueras de La Ha- blo" ha dejado de ser para él una absttac:ción_
un venero de tradiciones folklóricu para coa-
bana. muy cerca del aeropuerto. Cuando lle-
vertirse en una realidad viviente y actuante..
gu~ al sitio me quedé sorprendido por el in·
menso nt1mero de personas ~n &u enorme En los países capitalistas ~ incluso en at.
ma.yoría del pueblo- calculé que b.abría allí gunos aocialistas- el intelectual experimenta
unas 50. 000 penonu escuchándolo. Estuvo ha- una profunda enajenación de la sociedad que
blando cuatro horas sin parar. Su estilo es le ha tocado en roerte vivir. Este sentimiento
único, muy personal y directo. Dialoga con la de alienaci6n. de extrañeza frente a un mun-
gente desde la tribuna, contesta sus preguntas, do grotesco que es la negación misma de toda
habla con ellos de tú a tú. Nunca se nota can- estética es lo que provoca la literatura y el
sado sino que por el contrario muestra en to- arte de protesta. E.n Puerto Rico, por ejem-
do momento una gran vitalidad. No hay duda plo, el escritor y el artista se rebelan ante la
de que es un líder popular de primer orden. situación de abyección, de rolonialiuno, de
poseedor de ese "carisma" que Max Weber supeditación a loe Estados Unidoa que padece
consideraba como esencial atnouto del lfder nuestro país. De ahí que la mayor parte de
político. Hay que ver cómo ese vasto proleta- la literatura y el arte puertorriquefios ilustren
riado urbano de La Habana acude a estos ac- esta alienación, esta marginalidad del eacritor
toc con gran entusiasmo y disciplina. Y este no frente a una sociedad que él repele y que a
fue un acto donde se realizase una moviliza- menudo lo repele a él En e.e contexto b U·
ción masiva de la población. Yo creo que por teratura y el arte como formas de denuncia.
mu que el propio Primer Ministro trate de de creación de conciencia, de aldabonazo ptra
erradior el culto a la personalidad alrededor los aletargados tiene rn razón de ser.
de au persona, es un hecho que en nuestros paí- En Cuba, de otra parte, la mayoría de toa
aes funciona aón con gran intensidad el me- intelectuales no se sienten enajenados de la
sianismo como fenómeno sociológico. Esto pue- sociedad en que viven sino que te atenten
de palparse ain lugar a dudas, en la devoción identificados con ella. Naturalmente que hay
por la figura de Fidel Castro que se nota en· excepciones. Los hay que no han podido ac~
tre Jos sectores populares re!identes en La Ha- tar la transición hacia el ~ocialismo y han
bana.) abandonado e~ pafa. Hay otrot que por stt f~
madón ideológica no pueden estar de lleno
con la revolución pero que han optado por
n permanecer en Cuba.. De lo que no c:abe•duda
alguna -a mi juicio- ~ de que la gran ma·
ES mente
en este contexto económia:Hodal somera·
esbozado que aede&envuelve la
actividad intelectual en la Cuba de hoy.
yorfa de loe Intelectuales cubanol est! con la
revolución.
ltelulta imperativo aefialar a renglón seguido Es bueno indicar, de paso, que uno de loa
que la gran mayoría de los escritores y artistas aspectos mil atrayentes de la revoludón cub~
cubanot que hoy están con la revolución son na ha sido su apertura a la creación artística
Cle adgen burgués o pequeñ.o burguél. tate es, y litent? hora do ~~ preestableddol

t"JU!, '1-
como, por ejemplo, los del "realismo socia- Libro". El Instituto .se encarga ahora ,de la
lista". En Cuba los intelectuales no tienen que labor que antes realizaba el Consejo Nacional
regirse por determinados patrones de creación de Cultura en materia editorial. Desde que
artística o literaria. Pueden experimentar, Fidel Castro anunció en un discurso que en
pueden ensayar las más diversas formas de Cuba no se reconocerá el derecho a la "pro·
expresión. Hay una sola cosa que no pueden piedad intelectual" el Instituto del µbro está
hacer: escribir contra la revolución. Fidel haciendo ediciones muy baratas de libr~s pu·
Castro dejó esto claramente sentado en sus blicados en el exterior que ellos utilizan sin
Palabras a los intelectuales: "Dentro de la Re- pagar los derechos de autor correspondientes.
volución, todo. Fuera de Ja Revolución nada". Ésta es una de las formas mediante las cuales
Puede decirse, por consiguiente, que no existe ellos luchan contra el bloqueo y la escasez de
libertad para escribir contra la revolución. Sí divisas. Muchos de estos libros así publicados
hay libertad para enjuiciar críticamente algu- son distribuidos gratuitamente a los estudian-
nos aspectos de la revolución, pero siempre tes universitarios. Pueden hallarse en las libre-
desde la revolución. rías ediciones baratas de los grandes clásicos '
En ese sentido no hay duda de que con- de la literatura universal, toda vez que los li-
trasta ·Ia relativa libertad que tiene el escritor bros son muy baratos en Cuba. Debido al blo-
disidente dentro de los países capitalistas más queo no pueden conseguirse fácilmente libros
avanzados y la que tiene en un país socialista que serían fáciles de .conseguir. en cualql.lier
como Cuba. De otra parte el intelectual que librería latinoamericana. No obstante, los es-
vive en un· país capitalista vive protestando critores y artistas cubanos -a través de la
(hay tanto sobre qué protestar). Como hombre Unión Nacional de Escritores y Artistas de
enajenado de la sociedad dentro de la cual Cuba \UNEAC) y de ·casa de las Américas-
vive, al intelectual que vive en un país capi- logran tener acceso a las obras de los artistas
talista (los Estados Unidos pongo por caso) se y escritores en el restó' del mundo. Casa de
Je marginará e incluso -si se confiesa mar- las Amé~cas es una revista que puede com-
xista- se le pondrán en peligro sus medios de pararse -en cuantb a calidad- con las me-
existencia y será vigilado continuamente por 1ores revistas de habla castellana. La Gaceta de
la policía política. Analizando el problema a Cuba y la rev.ista Unión, de _otra parte, bri 11·
fondo la diferencia . no es en verdad tan grande dan al lector cubano una perspectiva de las '
como parece a primera vista. En ambos siste- corrientes intelectuales del exterior y de la pro-
mas se penaliza a los que disienten radical-
mente del sistema. Ahora bien, en la medida
pia Cuba. -
En Cuba, la actividad intelectual es, en
.
que la enajenación del sistema disminuye, en términos generales, rica y variada . .Durante mi '.
esa misma medida disminuirá la necesidad r.le estadía pude ver cine de alta calidad, teatro, ·
protestar por parte de los intelectuales. Yo es- ballet, conciertos de música folklórica, artistas
timo que en Cuba la mayoría de los intelec- extran jeros como La Chunga y Jean Ferrat, ¡
tuales no se hallan enajenados -como es el conEerencias, seminarios, conversatorios, expo-
caso de los intelectuales en Puerto Rico-- de siciones, etc. Además, Casa de las Américas ha
la sociedad cubana actual, sino que por el servido como punto de reunión para los más
contrario se hallan identificarlos con ella. De destacados escritores latinoamericanos median-
ahí que no estimen necesario escribir contra te sus convocatorias para certámenes litera·
Ja revolución. El propio ambiente intelectual rios que cubren todos los géneros. En el C<¡>n-
imperante en Cuba -ambiente rico y mati- sejo de Colaboración de la revista Casa de I~ ·
zado-- contribuye a que se d .. batan y se dis- Américas se hallan dos figuras cumbres de la
cutan las más diversas escuela~ de pensamien- literatura latinoamericana actual: Julio Cor-
to. No debe olvidarse que en Cuba se vive una tázar y Mario Vargas Llosa: El Director de la
revolución y que esta revolución tiene una revista, Roberto Fernández Retamar, es un
orientación ideológica definida. No obstante brillante poeta y escritor que realiza una 11.
ello, no se exige a una obra -como condic;ón bor extraordinaria desde la revista, todo ello
previa para su publicación-' que ésta se orien- no empece el bloqueo impuesto a Cuba por
te por los cauces deJ marxismo-ler.inismo. sino lo' Estados Unidos y la OEA.
más bien que su contenido no sea contrario El escritor y el artista en la Cuba de hoy
a Ja revolución. Be hallan, pues, viviendo en una sociedad que
En el momento en que yo estuve en Cuba es cualitativamtmte distinta a las sociedades
tocla la labor editorial se hallaba consolidada de los países que circundan la isla. El arte y
en un organismo llamado "El Instituto dei le. literatura no son ya un arte y una litera·

~UAOERNO~.~~ MAftCHA

.
1
tura en franco antagonismo con el orden exis- peligro" en un mundo hostil e inhóspito. Pa.
tente. Aunque · no totalmente, puede decirse ra la mayoría de ·los escritores y ariistu dt
que la llamada alta cultura ha ido gradual- Cuba que se hallan identificados con 1:a reve>
mente perdiendo su carácter clasista, su ubi- lución resulta tan enigmática la pregunta dt
cación en el contexto constrictivo de las anti- si tienen libertad como resulta de enigmática
guas clases privilegiadas. Así la creación cul- la misma pregunta héchale al más inveterado
tural puede orientarse hacia el pueblo no para ideólogo del sistema capitalista de produe>
la búsqueda del mero dato folklórico, criollis- ción. Lo que sucede es que la interpretación
ta, ni para el ejercicio retórico que implica que cada uno de ellos hace del vocablo "li·
un vacuo y espúreo "contacto" con éste, sino ber.tad" es el producto de una determinada
para extraer de su raíz nutricia lo que hay de visión del mundo que cada cual ha adoptado.
experiencia vita,1, lo que hay de genuina ex- El problema del significado del término yact
presión y sabiduría humanas en los sectores en un substrato más profundo que el de Ja
populares. La cultura se convierte así, no en mera diferencia semántica: en el substrato dt
adorno o aditamentó ·digno dé museo, en de- las condiciones económico-sociales que le 1i~
positaria .de fo ani:¡uifósado y ·io decadente de ven como base al pensamiento de ambos. A
una sociedad, sino· en materia viva, dinámica, menudo estas dos concepciones del mundo no
capai. de_ transformarse y transformar ª· la se>- tienen punto de convergencia, no aciertan a
cieda_d 'dentro de :fa cual .s.u~ge. · . . . tocarse. Pero de nada vale la cerrazón men-
. El peligr.o que ha -a¿osado a Cuba- 'hasta tal que se sustrae al diálogo y que cierra lot
el momento -y que el país.· h:i, podido. vencer ojos ante la realidad que existe, que esti ahí.
a diferencia de otros países_ socialistas-,-- es el Cuba está ahí ... En el Caribe. Ningún
de caer en u·n a petrificación de las formas exorcismo será capaz de hacerla d61aparecer
d - ·creación artísticas y literariá~ basándose en como por acto de magia. Representa una nu8"
la imposfrión · d,ogrilática de ..uñ solo criterio va forma de sociedad que --con todos su1
impuesto por ikase po.Iítico a los .artistas y problemas internos y externos-- sólo podría
escritores. Al adoptar una actitud francamen- ser destruida por medio de una invasión ma-
te abiett3. en . es.te sentido el régimen revolu- siva lanzada por los Estados Unidos. Cuba so-
cionario ha sentado una pauta· que sin duda cialista es un hecho en el Caribe como China
ha redundado_ en. beneficio de .la comunidad socialista lo es en Asia. Pretender ignorar este
intelectual de la Cuba actual. (Digo esto ha- hecho y continuar con el aislamiento y el blo-
ciendo siempre la salvedad de que dicha labor queo a que se somete a la isla sólo contriPmye
intelectual tiene como condiciqn previa que a hacer a ésta más intransigente y más deter-
no se hará literatura o arte que sea contrario minada a resistir.
a la revolución.)
Si le aplicamos a Cuba los criterios sobre
libertad de expresión imperantes en los países • El contenido de este trabajo es el resultad9
capitalista.s no hay duda de ello: no existe allí de una visita de tres semanas a Cuba en un
libertad en ese sentido. Pero el régimen revo- viaje auspiciado por el Instituto de Estudio•
ludonario nunca ha reclamado para sí el ape- del Caribe de la Universidad de Puerto Rico.
lativo de democracia representativa. Por ende
la libertad del escritor dentro de la Cnba
actual tiene oue entenderse en el cont_(',... ,., de (1) Roberto Fernández Retamar, "Hacia uu
intel~ch Jlida" revolucionaria en Cuba", C...
un p<>ís qne PS!á atnv ·""! -rln l)"r nn "l. ~•o de 11s ·- ;,, ls, M.o VII, N9 40, enero - tebre-
revolucionario ·y que se halla "v1viendo en . ro, 1P'>7, pág. 15.
PHILIR W. BONSAL

CUBA, CASTRO
Y STADOS UNIDOS
F,L pte~tiglo d~ 1-idel Castro, inLe1 no y ex· la azucarera cubana en 1960, Estados UnfdM
· terno, rnntinua declinando. F.n un futu· l'Jerc1ó una influencia fundamental en el de-
1o relativamente cercano el pueblo cnha- ~a n olln político y económico de Cuba. El jui·
110 quizás eufrenlc reales alte1 nativ<1s pol1t1- C'IO sobre ei;ta influencia está ampliamente di-
cas )' Estados U111dos una vez más tendrá que . \ id ido entre las escuelas tradicionalista y tevi·
rcconsidernr el problema de las relaciones ron sionista. La primera sostiene que Estados Uní·
Cuba. d95 sustancialmente tuvo una función bené-
Como emba 1ado1 en Cuba en l !:J59 y l %0, fica, que proporcionó ventajas morales y ma-
los dos primeros aiios del régimen castrisla, teriales a un pequeño vecino muchas veces
pre~encié el espectáculo de la asunción al po- despreciativo, desagradecido y a menudo ma·
clc1 de una dictadura personalista que evol ll· licioso, y considera nuestra política, en pa¡ti-
nonó hacia una orientación comunista. Creo cular durante Jos primeros años de la vincu-
f1Ue el pueblo cubano tiene tanta capacidad lació11, extraordinariamente esclarecida compa-
como cualquier otro para di r ig1r a través de 1 ada con la de los rapaces poderes de Europa
pruebas y errot es sus propios asuntos. L<i5 en otras 1 egiones. Para los revisionistas, por el
oportunidades que tuvieron los cubanos para contrario, Cuba ha sido, durante la mayor par-
demostrar esta capacidad en el pasado fueron te de su histona y en especial desdt> 1898, la
cercenadas por. las especiales relac iones de m desventm ada victima dt> la explotación mate-
gobierno r.on e! de Estados Umdos y por las rialista e imperialista del col05o·del norte. En
r-normes fluctuaciones del mercado del azucar el mejor estilo de lugares comunes, cada una
del cual depende su economía. de estas posiciones ha incorporado a través de
La incrementación de estas oportumdades los años un buen m'imero de falacias y mitos.
para el autogobierno responsable fue la secue- Para el punto de vista tradicional, la ínter·
la principal de la liberación de la isla por el vencíón militar de Estados Unidos fue el fac-
crupuloso autócrata que "liberó a su pa1s del tor decisivo de la independencia de Cuba. A
extraordinaria~ente talentoso, errátil e mes- costa de sangre y dinero, Estados Unidos libe-
1mperialismo norteamericano" para reduci1 lo ró a un pueblo oprimido y maltratado por una
a un satélite ele Moscú (ahora que ha desapa· tira nía brutal y retrógrada y lo introdujo en
reciclo la alternativa pekíncsa). el cam ino del autogobiemo. En cambio, la te.
si~ de los revisionista! más radicales afirma que
II el levantamiento de 1895 fue la culminaciórt
Desde la inici?ción de nuestra guerra con de la lucha de los cubanos por la independen-
Espafia en 1898 hasta la suspensión de la cuo- cia m1ciada unos treinta años atAs y 1010 cuan-

"IUMERO $/JULIO t5H5'7


do la victoria de los insurgentes pareció evi- asumir ~mplias responsabilidades frente a ellos.
qente e inminente Estados Unidos intervino Creíamos que al actuar como una especie <le
militarmente, arrebató el triunfo a los patrio- policía benevolente estimularíamos las inver-
tas cubanos y se valió de cuatro años de ocu- siones (principalmente norteamericanas) tan ne-
pación militar para transferir el poder a los cesarias en esos países para promover su bie-
grupos reaccionarios. Denominados por nues- nestar y el nuestro. Y teníamos el generoso
tros gobernantes los "mejores elementos", mu- -aunque equivocado-- convencimiento que
chos de esos grupos habían cooperado con el la amenaza de nuestra mano y, ,en caso de ser
régimen español y estaban ahora dispuestos a necesario, la propia mano desarrollaría la ca-
cooperar con nosotros para someter a Cuba al pacidad de esos países para autogobernarse, y
semicolonialismo y explotar a su pueblo. acelerar su progreso hacia la madurez política.
De la misma manera, otros episodios fun- Desde la finalización de nuestra ocupación
damentales de las relaciones entre los dos paí- militar, la inauguración de un gobierno cu-
ses han sido opuestamente interpretados. En bano y la reciprocidad comercial con Estados
Cuba la escuela revisionista tiene gran acep- Unidos sobre bases preferenciales estaban con-
tación y ha sido apoyada por Castro y sus dicionadas a la aceptación de la Enmienda
adeptos: sus distorsiones viciosas de los hechos Platt, que los cubanos aceptaron de mala ga-
y de las motivaciones norteamericanas eran y na. Elihu Root, entonces secretario de guerra,
son notorias. Los tradicionalistas y los revi- endulzó la píldora al afirmar que la Enmien-
sionistas están de acuerdo sobre un punto: la da no sería interpretada como un permiso pa-
influencia o la amenaza, de Es tados Unidos ra interferir constantemente en los asuntos rle
en Cuba -como generoso benefactor y sabio Cuba sino que sería invocada solo si los pr<>-
consejero o como explotador neocolonialista- pios cubanos creaban las desgraciadas condi-
limitó la pericia de los cubanos para adoptar ciones contempladas en ella. Después de nues-
sus propias decisiones en muchos aspectos, que tra intervención de 1906 a 1908, Estados Uni-
en teoría son del exclusivo resorte de un es- dos, ansioso por evitar ulteriores intervenci<>-
estado soberano. La dependencia de Estados nes. decidió cortar por Jo sano toda actividad
Unidos, acompañada por la dependencia de o proyecto de los cubanos que pudiera hacer
las fluctuaciones del mercado azucarero, tra- necesaria la invocación de la Enmienda. Esta
bajó durante años para frustrar el crecimien- política, que suponía una interferencia general-
to de un pleno sentido de la responsabilidad mente bien intencion¡ida pero fastidiosa en mu-
en los dirigentes cubanos y de una confianza chos asuntos cubanos, culminó con los esfuer·
popular en la posibilidad de esa responsabi- zos del general Crowder, en los primeros años
lidad. La mentalidad isleña estaba condicio- de la década de 1920, para dotar a Cuba de
nada por la convicción de que el destino de un conjunto de leyes e instituciones, estas últi-
Cuba, en su más amplio sentido, no e~t=-ha en mas dirigidas preferentemente por cubanos que
manos cubanas. gozaran de la confianza del general. El ah ín-
Desde 1902 a 1934 nuestra influencia se co y la buena intención ,.deI general son im-
ejerció de acuerdo a la Enmienda Platt, ex- pagables y tampoco se puede negar la nx is-
presión de nuestro punto de vista sobre las tencia de Jos males que intentó curar, pero
relaciones que debían prevalecer entre Esta- podemos afirmar. con perspectiva, que no era
dos Unidos y la incipiente república indepen- precisamente la mejor forma para construir
diente, incorporada a instancias nuestras en una nación.
la constitución cubana de 1902. Entre otras Al finalizar la década de 1920, la polltica
cosas, nos da ha el derecho de intervenir cu:i n- de intervención en Ja región del Caribe se
do lo consideráramos conveniente para preser- \ ió progresivamente controvertida, por sus in-
var la independencia cubana y el manteni- satisfaLtorios resultados y además porque los
miento de un gobieno adecuado pa•a pro.e- imperialismos f'Xtracontinentalcs no era11 va
ger la vida, la propiedad y la libertad indi- amenazas plausibles. Por esas razones y tam-
vidual. bién para atraer a la opinión Iatmoameri.ca-
La Enmienda Platt fue una ex.Presión rld na. adiuramos de la intervención bajo cual-
pensamiento formulado en el Corolario Roo- qui er circunstancia y establecimos ]as bases de
sevelt de la doctrina Monrce. Dado que algu· Ja "política del buen vecino".
nos países del Ca. ibe eran ineptos para diri· Eri el caso de Cuba, eJ cambio hacia la
gir sus asuntos y en consecuencia los im peri a· nueva política fue incompleto. La superpru·
lismos rapaces estaban dis puestos a sacar pro· duCL•'''l de a.mear durante fa: depresión mun·
•echo de esa inepcia creíamos que debíamos dial de los primeros años de la déca<la del

CUAOEANOa DE MAACHA
treinta provocó una caída catastrófica de los te la participación de Cuba en nuestro merca-
precios y de la dem?nda, acentuada por la do no dependía de bases contractuales sino de
tarifa Hawley-Smoot de 1930 que ayudó a es- la voluntad del congreso. En vanas ocasiones,
timular la producción de caña de azúcar bajo se redujo la cuota cubana para beneficiar la
Ja bandera norteamericana a expens2s de Cu- producción nacional y aun de otras regiones
ba. La angustia económica y social resultante, extranjeras. La necesidad de Cuba de evitar
2gregada a las condiciones intolerables crea- actitudes que pudieran colocarla en mala si-
das por el extendido terrorismo y contrate- tuación ante el congreso en la época. de la
rrorismo de los opositores y sostenedores del cuota, fue una realidad generalmente incom-
régimen de Machado, tranoformó a Cuba en prenclida.
uno de los principales problemas del gobier- El Acta del Azúcar de 1934 y el acuerdo co-
no del "New Deal". mercial recíproco del mismo año sacó a la isla
Summer Welles, embajador en 1933, actuó de la desesperación, causada por la depresión
como mediador en la lucha política, pero el sumada a nuestra tarifa, y la llevó a un nivel
nuevo gobierno con el cual hizo el acuerdo de pobreza decorosa en el cual el ingreso del
d uró sólo tres semanas, dando paso a un mo- azúcar, solo estaba un 50% por debajo del
vimiento militar y civil de renovación revo. porcentaje de la década del veinte en lugar de)
lucionaria dirigido por el sargento Batista y 75% de los años del desastre (1932 y 1933).
el profesor Grau San l\lfartín. Porque temía- La segunda guerra mundial produjo una
mos el extremismo de algunos elementos del nueva era de prosperidad para Cuba, y las
gohierno de Gra,u, nos negamos a reconorer- sucesivas a·isis de Corea y Suez salvaron a la
lo y, después de unos meses, persuadimos a industria azucarera cubana y reforzaron una
Batista para que le retirara su apoyo de vital actitud de irónico providencialismo en el pue-
importancia. Nuestro éxito para librarnos de blo cubano. En el mercado mundial, las fluc-
Grau se debió a la necesidad desesperada de tuaciones de los precios y volúmenes, copú-
Cuba de participar, en la forma más favora- nuaron normalmente.
ble posible, en nuestro programa del azúcar
y en establecer un acuerdo recíproco de tari- III
fas aduaneras. El golpe militar de Batista en 195? y la
Nuestro juicio sobre Grau pudo o no ser apatía con la cual fue' recibido por las masas,
certero. Cuando fue presiden te una década _con exclusión de unos pocos dirigentes, mos-
después, desconcertó tanto a los que creían en traron claramente la bancarrota política que
él como a los que le temieron en 1934. Em- permitiría a Castro conquistar el poder siete
pero ahora interesa destacar, que en el últi· años más tarde. Si bien los gobiernos consti-
mo año de la Enm:enda Platt y sólo pocos me- tucionales de Grau y Prio (1944-1952) hicie-
ses después de la adopción de la política dt>l ron participar a muchos cubanos representa-
buen vecino, Estados Unidos, valiéndose de tivos y sinceros, la administración fue co,nsi-
su mayor poder, afectó decididamente el cur- derada en general corrupta, especialmente en
so de la vida política cubana. La eliminación las esferas más altas, y dominada por un vicio-
ele la Enmienda pocos meses después no barrió so gangsterismo político en los niveles más
e' escepticismo de muchos cubanos -aun aque- bajos. El pueblo tenía poca fe en su gobierno
llos por que nos eran favorables- sobre la ab- y en la integridad de sus dirigentes políticos.
soluta independencia de la isla. Nuestros sos- En 1956, varios cubanos eIJlinentes hicie-
tenedores aparecían como si debieran la de- ron un esfuerzo para encontrar una solución
fe nsa de sus intereses a nuestra intervención constitucional que pusiera fin a la dictadura.
-precedente desgraciado-. Su esfuerzo conocido bajo el nombre del "Diá-
El nuevo programa del azúcar norteameri- logo Cívico", fracasó por la intransigencia de
cano restableció la co!llpetencia bajo una ta- Batista y de quienes se beneficiaban con su go-
rifa protectora con un sistema en el cual el bierno. Ese fue el punto de no retorno en la
ejecu tivo fijaba la cantidad total de azúcar que trágica carrera de Castro por el poder.
absorbería el mercado norteamericano. El to- Entre tanto, nuestra representación en La
pe estaba destinado a crear precios razonables Habana utilizaba su gran influencia principal-
para todos, inclusive los consumidores. Dentro mente en asuntos referentea a los intereses de
de ese total, se distribuyeron cuotas a las di- las empresas norteamericanas. t.stas eran nu·
versas zonas productoras, nacionales y extran- merosas, importantes y por regla general cons-
jeras, de acuerdo con leyes votadas por el con- tructivas. Contribuyeron sustancialmente al de-
greso en intervalos periódicos. Por consüruien- sarrollo económico y social del país. Tomadas

NUMERd 3 / JUL.10 19e7


ca eon.JWlto. sin embargo. tu impacto irrl~ de los altos dirigentes del reciente pasado
a.. Jocaba y frustraba el sentimiento ae- constitucional cubano. La denominada legíti-
ámte del nacionalismo cubano. ma oposición que participó en las elecciones
Aunqu• lol norteamericanos solo controla- de noviembre de 1958 y perdió ante Batista.
ban ya un tercio de la producción del azúcar ni remotamente llenaba las necesidades. A
cubano -el tercio más moderno y quizás el causa de este vado, la imaginación popular
más productivo- nuestros intereses azucare- fue apresada por Fidel Castro que libraba una
ro. tenían una función fundamental en la va- guerra de guerrillas en pequeña escala en la
riada y fluctuante estrategia para proteger la impenetrable parte oriental de Cuba contra
cuota d• EstadOI Unidos. Y muchas compañía~ las fuerzas armadas de Batista progresivamen-
oocteamericanas poseían o controlaban gran- te desmoralizadas por su corrupción interna y
des plantaciones cubanas de caña a pesar de la por el repudio popular al régimen que ser·
cláusula de la constitución cubana que exigía vían. La influencia de las guerrillas en el de-
propietariOI dittintoa para ingenios y plan- rrocamiento del régimen ha sido muy exage-
aadones. rada. No obstante, a principios de 1958, Ja
Ademú, l01 intereses nc>rteamericanos do- mayor parte de los elementos de la oposición
minaban muchas actividades claves, incluidos intentaban trabajar con Castro. Los comunis-
loa teléfonos, energía eléctrica, que operaban tas fueron de los últimos en decidirse a apo-
en una atmósfera de general hostilidad públi- yarlo.
ca. El principal sistema ferroviario que servia Después de actuar como embajador en Bo-
la mitad de esta isla estaba bajo control nor- livia pasé dos semanas en Washington antes
teamericano. El petróleo crudo era importa- de dirigirme a Cuba en febrero de 1959, ex:i-
do, refinado y distribuido por tres grandes em minando materiales sobre las convicciones y las
presas, dOI norteamericanas y una anglo-ho- afiliaciones políúcas de Castro y sus principa·
landesa. La busca de petróleo en Cuba, aún les adeptos. Sobre la base de abundantes aun-
una de lu mayores esperanzas irrealizadas (los que contradictorios datos, llegué a la conclu-
rulOI no han encontrado todavía), era llevada sión de que Castro no era entonces comunista,
a cabo por las compañías norteamericanas. La aunque.algunos de su grupo, inclusive su her-
explotadón de los grandes recursos de ní- mano Raúl, tenían ataduras comunistas. Er a
quel cubano estaba en manos de los nortea- evidente que el nuevo régimen gozaba amplia-
merfcanOI. Otrot dominaban la banca, o la mente del apoyo de la sociedad cubana, y me
venta al menudeo y la fabricación de diversos pareció qne muchos elementos de esta sociedad,
tipoe de mercaderías. La planta de cemento dominada por una relativamente próspera cla-
q_u• abastecía a la industria de la construc- se media con una fuerte tendencia hacia el sis-
ción, en pleno auge, de La Habana, era propie- tema constitucional entonces defendido por el
dad de y estaba dirigida por norteamericano~. propio Castro, tenían mucho más bri11antes
al igual que, en su mayor parte, los hoteles y perspectivas que los comunistas para controlar
c:uu de juego. el gobierno. El campo de acción de los nuevos
Mientrat el gobierno de Batista otorgó a dirigentes estaría, pensé, determinado por la
atOI intereses norteamericanos un tratamien- naturaleza de esa comunidad.
to en general benévolo, y mientras atraía Este diagnóstico pronto tuvo que ser mo-
grande. contingentes de inversiones privadas dificado. Fracasó al no tomar en cuenta la fa.
terriblemente necesarias, se enajenaba cada bulosa personalidad y el carisma sin .preceden-
vez más la opinión pública cubana. Un fre- tes de Fidel Castro. No previó la carencia de
nesí de autoenriquecimiento parece haber po- dirigentes aceptables a través de los cuales los
aefdo a muchos de sw altos oficiales. El te- elementos no comunistas pudieran ejercer su
rrorismo se enfrentó a un salvaje contrate- influencia. Además, muchos de estos elementos
rrorismo oficial. Y aunque la propaganda cas- abandonaron pronto la lucha y el país. Tam-
trhta haya exagerado mucho, el número de poco el diagnóstico tuvo en cuenta la utíliza-
uesinatos cometidos por los servicios de se- ción que Castro iba a hacer de algunos secto-
guridad de Batista durante esos amargos años res de la población, antaño al margen de la
crearon miles de rencores profundos ---{!le- corriente del desarrollo ---el quince o el veinte
mento potente en el ªPoYº a Castro-. La c:o- por ciento de la gente en edad activa desocu·
r.rupdón y el sadismo de muchos testaferro1 pada o subocupada, los frustrados intelec-
de Batista unieron a la mayoría de los c.-u- tuales que controlaban a los estudiantes, los
banOI contra el r~men. · chacareros que solo 1usbsistfan. Todos ellos fue-
lata extendida opasidóo. no fuct en bu.sea ron atraídos Por Castro y lo siguieron o:>mo d
fuera un redentor. Castro fue ayudado ademá• de Cuba recuperara el control de su desdn-.
al principio por la actitud de mucha gente y nuestra convicción de que las relaciones en-
que, aunque no era procomunista y sin duda tre los dos países eran recíprocamente ventajo-
tampoco antinorteamericana, acogió las accio- sas. No obstante, dije, que nuestro gobierno
nes destinadas a reducir la influencia nortea- desearía discutir cualquier proposición do cam-
mericana en. la isla como una reafirmación de bios que el nuevo gobierno 1e dispusiera a
nacionalismo cubano. realizar. El valor actual y potencial de laa in-
Castro se convirtió en una cruel y extrema versiones norteamericanas exigía un conod-
consecuencia de dos factores: de las carencias de miento de las intenciones del régimen para in-
Ja sociedad cubana y de las relaciones cubano. vestigar algunas situacionea sobre Ja¡ cualca la
norteamericanas. Sin él, la revolución inevitable opinión pública tenía preocupaciones.
por los excesos de Batista y por los errores po- Ese esfuerzo, dirigido a establecer bases de
lítico-sociales de dos generaciones habría si- cooperación y entendimiento con Castro y 1u
do relativamente moderada. Pronto supimos gente, parecía haber logrado algún progresQ
que Castro no era sólo un aventurero o un en la opinión pública cubana cuando fue in-
jefe guerrillero, sino que era quizás el mayor terrumpido por el viaje de Castro a Estados
demagogo que haya conocido América Latin'l. Unidos a invitación de una asociación de edi-
Tiene el poder de persuadir con palabras in- tores norteamericanos. La visita comenzó a mo-
dependientes del sentido intrínseco de las no- diados de abril, significó una dieta estricta pai-
c.iones particulares que está exponiendo en el ra el voraz ego de Castro y pudo haberle da.
momento. Como lo demuestra Theodore Dra- do una noción errónea sobre la opinión públi-
per en su obra sobre el castrismo, las ideas ca norteamericana. Nuestro gobierno procu-
30n para Castro poco más que sirvientas i:le ró que la visita fuera un éxito, aunque no era
su ansia de poder. Las mismas masas que en oficial. Castro fue recibido cordialmente en
1959 aprobaron entre bramidos, su pronuncia- Washington por el secretario de estado y por
miento democrático y humanístico aclaman.m el vicepresidente. Su comitiva de unas cincuen-
a gritos su marxismo en 196 l. ta personas incluía a sus principales consejeros
A través de todos los vuelcos de Castro, h en materia económica. Supusimos que que-
única constante ha sido su determinación de rrían discutir las relaciones corrientes y los
librar a Cuba de la influencia norteamericana problemas económicos con nosotros, pero cuan-
(q Lle él equipara a dominación) incluso al pre- do mos tramos nuestros deseos de llegar a un
cio de someter su país a la Unión Soviética. No acuerdo, nos enfrentábamos con muros cerra-
fue la predilección de Castro por el comunis- dos. Hay razones para creer que Castro les
mo sino un odio patológico a la forma qu e prohibió entablar conversaciones sustanciales.
la estructura del poder norteamericano, en su Cuando Castro regresó de su viaje a princi-
opinión, actuaba en Cuba, unida a su descu- pios de mayo, lo recibí en el aeropuerto y su-
brimiento de la impotencia de las supuestas gerí una renovación inmediata de nuestras en-
clases influyentes cubanas, lo que lo arrastró trevistas. Y aunque Castro accedió cordialmen-
al campo comunista. Sólo desde esa base, pen- te, pasaron cinco semanas antes de nuestra pró-
só, podía lograr su objetivo de eliminar la in- xima conversación que fue dedicada principal-
fluencia norteamericana. mente a la ley de reforma agraria promulgada
A principios de 1959, nuestro gobierno es- entre tanto. Me sorprendió la referencia recien·
caba enterado del apoyo prácticamente uná- ce del senador Fulbright a una afirmación he-
nime que Castro tenía en Cuba y de la espe- cha expresamente por Castro a un diario nor•
1 anza que despertaba en mucha de nuestra teamericano según la cual: "la reacción nor-
propia gente progresista. Su actitud, sin em- teamericana ante la reforma agraria de mayo
bargo, fue de una espera vigilante. Durante de 1959 me convenció de que era imposible
ese período ví a Castro varias veces y estuve llegar a un acuerdo con Estados Unidos". La
en contacto con todos los miembros de su ga- reacción norteamericana fue amistosa y com-
biner.te, que en aquel entonces representaban prensiva. Nuestra legítima preocupación por
diversas tendencias políticas y económicas. Hi- la compensación a nuestros ciudadanOll se re-
ce todo lo posible, durante esas entrevistas, y flejó en discusiones con funcionarios cubanos
las que otorgué a los diarios y revistas y en mis durante meses, en las cuales la posibilidad de
conversaciones con muchos otros ciudadanos bonos a largo plazo fue considerada. Pero la
influyentes, para trasmitir la buena voluntad ley en realidad nunca fue cumplida. La mayo-
del pueblo y el gobierno de Estados Unidos. ría d-e las confiscaciones y otras acciones arbi-
Expresé nuestra satisfacción porque el pueblo trarias realizadas por las autoridades cubanu
respecto a la propiedad agraria de extranjeros vención. Esta actitud en sintomática del n-
y cubanos no estabas previstas en la ley. tado de conciencia del continente en ese m,,.
Raúl Roa fue designado ministro de rela- mento -una ventaja para Castro--.
ciones exteriores en junio. Estaba mucho más Incluso durante esos meses, el problema del
vinculado a Castro que su eminente predece- comunismo se presentó bajo un nuevo aspec-
sor, Roberto Agramonte, un hombre de prin- to. Castro a menudo expresó su oposición al
cipios. Mantuvimos un interc?.mbio de opinio- comunismo, pero explotó ampliamente esa cor-
nes sobre todas las fases de las relaciones cu- tina de humo suministrada por quienes en
bano-norteamericanas, durante una entrevista Cuba y Estados Unidos consideran que todo
de cinco horas con Castro en el departamento propósito de cambio del "status quo", es pri-
de Roa la tarde del 5 de setiembre -desnués ma facie obra de Moscú. Los miasmas que per-
de infinitas postergaciones-. duraban del McCartismo también le sirvieron.
El ambiente era distendido y amistoso . .Rei- Pronto fue anatema para los revolucionarios
teré la comprensiva simpatía de nuestro gobier- cubanos expresar sentimientos anticomunistas.
no por los deseos del pueblo cubano de refor- Castro eliminó al jefe de su fuerza aérea por
m<s y renovación y me aventuré incluso a an- ese motivo y, después de una típica manifes-
ticipar algunos de los elementos de nuestra po- tación popular afectista, hizo lo mismo, en vis-
lítica más liberal para América Latina que se ta de su anticomunismo, con el presidente que
pondría en práctica en uno o dos años. Des- el mismo había elegido. La culminación del
cribí los intereses económicos norteamericanos proceso se produjo en octubre con el arresto
tn Cuba como fundamentales para el progre- de Huber Matos, uno de los dirigentes prin-
so de la economía cubana y llamé la atención cipales del ejército rebelde.
de Castro sobre el tratamiento arbitrario que En la misma semana de la detención de
habían recibido algunos de ellos. Me esforcé en Matos, ocurrió un incidente que derrumbó fi.
disipar un mito trasmitido a Castro sobre una nalmente toda esperanza de establecer relacio-
de esas empresas norteamericanas. Respecto a nes útiles. Un ex-piloto de la fuerza aérea de
Ja creciente prop?.ganda viciosa anti yanqui, Castro eludió la vigilancia de nuestras autori-
mencioné algunas de las ultrajantes afirmacio- dades en Florida (lamentablemente no es el úni-
nes del Che Guevara durante sus viajes por el co caso) y arrojó volantes anticastristas sobre La
mundo entero. Como mucha gente ante§ y en- Habana desde donde las unidades antiaéreas
tonces, tuve la impresión de que Castro escu- abrieron fuego contra él. Los cohetes explota-
chaba cortés y atentamente mis puntos de vis- ron en las calles de La Habana y mataron a
ta sobre temas que merecían mutua discus:ón dos o tres e hirieron a unas cuarenta personas.
y acuerdo. Castro dijo algo sobre que yo otor- La responsabilidad por ese equivocado tiro-
gaba quiz<ís demasiada importancia a los ex- teo recaía por igual sobre nuestras autoridades.
c::sos propagandísticos de gente joven que tra- a pesar que el avión había salido de Florida
ba iaba en una atmósfera de entusiasmo re- clandestinamente, y sobre el ejército cubano.
volucionario aún no atemperado por la ex- El gobierno, después de un fugaz momento
periencia. La entrevista me dejó una mode- de honestidad a través de un sorpresivo comu-
rada esperanza -pronto destruida por las ac- nicado donde describía lo que había ocurrido
ciones y palabras de Castro en las semanas si- realmente, se desató en una violenta pasión
guientes-. artificial contra el supuesto bombardeo de La
Durante ese período Castro debió com- Habana realizado con la conivencia norteame-
prender cuán frágiles eran los obstáculos para ricana. Un panfleto dado a conocer por el mi~
lograr el poder absoluto en Cuba. Hubo cons- nistro de relaciones exteriores describió el in-
pir2ciones en su contra, incluso una con el cidente como otro Pearl Harbar. En el fin de
apoyo de Trujillo; las superó fácilmente. Tu- semana, Castro, hablándole a una gigantesca
rn algunos contratiempos cuando las expedi- manifestación sobre este imaginario bombar-
dones que organizó y envió a derribar los go- deo, bramante, blandió el puño y echó espuma
~iernos de la República Dominicana y de Ni- por la boca y obtuvo el rugiente aplauso del
caragua resultaron un fiasco con (en particular populacho.
en el caso de la República Dominicana) gran- En el mes de noviembre, el gabinete fue
des pérdidas de vidas humanas. Pero segura- reorganizado de tal nanera que definitivamen-
mente se consoló en parte de estos f,-acasos te quedó cerrada toda posibilidad de diálogo
cuando notó la cautela con que fueron trata- racional entre nuestros dos gobiernos. El inter-
das sus intervenciones por una comunidad in- cambio de comunicaciones, no obstante, conú-
teramericana adicta al principio de no inter- nuó por ambos lados, nuestro propósito era do-

PAG. ae CUA~ERNO• Q& MARCHA


moetrar el grado de paciencia, comprensión y cipitaban lot 1contcdmicnt01 algo podría aJ,..
moderación que nos asistía frente a Ja hostili- cerar la situación antes de que Castro consolj,.
dad, la mentira y provocació~ en cambio, Cas- dara sus controles de seguridad.
tro intentaba reforzar la mentalidad de ciuda- Esa política sólo duró unas pocas semanate.
dela sitiada que tan favorable era para la ex- Algunos factores determinaron su abandono.
tensión de su autoridad. Entre ellos las continuas provocaciones de los
En esas circunstancias, nos pareció necesa-· cubanos, la visita de Mikoyan a La Habana
río determinar la política que seguiríamos en en febrero (que invadía la que hasta el mo-
el futuro. Una relación de nuestra posición, mento había sido, casi exclusivamente, esfera.
que ayudé a delinear, fue emitida por la Casa de influencia norteamericana) y quizás las cre-
Blanca a fines de enero de 1960. Establecía cientes presiones de un año electoral en nues-
los siguientes puntos: l) _la reiteración de la tro propio país. La proverbial falsía pudo ser
promesa de Estados Unidos de no intervención la causa de Ja ultrajante afirmación de Castro
de acuerdo con las obligaciones establecidas en según la cual éramos responsables de la explo-
tratados; 2) la determinación de Estados Uni- sión y pérdidas de vidas, de un barco de mu-
dos de hacer todo lo posible para impedir la niciones francés en el puerto de La Habana,
11 tilización de su territorio para la preparación a principios de marzo. Según los informes pu·
de actos ilegales contra Cuba, aunque era evi- blicados en los últimos años, fue en ese mis-
dente que el territorio cubano había sido pun- mo mes que nuestro gobierno decidió entre-
to de partida de invasiones contra otros paí- nar a un equipo de cubanos nacio nalistas pa-
ses; 3) la preocupación de Estados Unidos por ra la lucha armada contra el gobierno de Cas-
las infundadas acusaciones dirigidas contra él tro, decisión enteramente inconsistente con la
por las autoridades cubanas y su pesar por la política que habíamos anunciado sólo dos me-
inutilidad de sus esfuerzos para establecer ba- ses atrás.
ses de confianza y entendimiento; 4) el reco- Es de destacar que la política de enero fue
nocimiento del derecho soberano de Cuba -i un gran estor bo para el régimen de Castro.
implantar reformas internas con los debidos Por otra parte, nuestra nueva política, que
respetos a sus obligaciones según la ley inter- aceleró la ruptura de los vínculos entre los dos
nacional; 5) la determinación de Estados Uni- países, era, en mi opinión, bienvenida por Cas·
dos de defender los derechos de sus ciudada- tro y Guevara. No los arrojamos en brazos de
nonos en Cuba acudiendo a las leyes interna- los soviéticos pero fuimos, a mi entender, im·
cionales después de haber agotado los recursos prudentes colaboradores en la remoción de los
de las leyes cubanas. obstáculos de un camino ya elegido.
Esta política suponía continuar con nue~­ La primera crisis provocada por nuestra
tra moderación y · contención y le negaba a nueva política se debió a la solicitud cubana,
Castro la posibilidad de utilizar políticamente en mayo, para que las refinerías norteameri-
la supuesta agresión económica norteamerica- canas e inglesas refinaran cerca de un millón
na. Pudo haber retardado la implicación so- de toneladas de petróleo crudo soviético en el
viética en la economía cubana, implicación, en transcurso del año, en lugar del petróleo vene-
mi opinión, deseada mucho más ardientemen- zolano que estaban usando. (Este millón de to-
te en ese momento por Castro y Guevara que neladas representaba alrededor del 403 de las
por Moscú. Pudo haber otorgado a los soviéti- necesidades totales.) Las compañías habían si-
cos la oportunidad de aconsejar moderación do extremadamente tolerantes al permitir que
en lugar de verse forzados a actuar o dejar el gobierno acumulara deudas en divisas por
caer a Castro. E incluso si esta política no era adquisición de petróleo crudo innecesario; pe-
capaz de impedir la evolución de Castro ha- ro negaron el derecho del gobierno según las
cia la órbita soviética, habría conquistado la leyes cubanas para ordenarles la refinación del
simpatía y el apoyo para nuestra política cu- petróleo soviético. Por su parte, el gobierno
bana, en la opinión pµblica interamericana e deseaba incrementar sus compras en la Unión
interrracional al relevarnos de responsabilidad Soviética y discutió los precios fijados por las
por precipitar acontecimientos o destruir víncu- compañías al petróleo crudo que suministr a-
los existentes. Además, habría creado condi- ban. Las compañías probablemente habrían
ciones más favorables para la cristalización ·de transado de mala gana con las exigencias del
la oposición local. Si se tiene en cuenta el es- gobierno, y habrían intentado buscar una so-
tado de desorganización y confusión existentes lución en los tribunales y eventualmente, si
en ese entonces en e] gobierno cubano, no era fuera necesario, a través de los canales que
excesivo optimismo esperar que ai no 1e pre- proporciona el derecho internacional. No obs-
.1
j

taDte. a prlndpfo.s de junio,· ful Informado, Dentro del mes de la suspensión de la cuo-
ea La liabana, por un director de una com- ta, Castro, en represalia nacionalizó los in·
genios azucareros norteamericanos. En tres me-
.. pa.tiía petrolera, <JUe dos díat atráJ había asis-
ses confiscó las inversiones norteamericanu
tido a una reuruón de representantes de laa
compa1Uaa en la oficina del secretario de ba- restantes e hizo grandes progresos en la elimi·
dtnda en Washington, en la cual el secretario nación de la propiedad privada de los capita.
pidió encarecidamente a las compafiias que .ae lea más productivos, incluso los pertenecien-
negaran a refinar el petróleo crudo soviético. te.a a los propios cubanos. El proceso fue lle-
Lu QOCD.pa1Uaa aceptaron esta recomendación. vado a cabo en una atmósfera de exaltado
fervor y entusiasmo por quienes creían que el
JU gobierao cubano, al conocer la decisión destino de 1u movimiento dependía del éxito
• laa compafifas, confiscó la.s refinerías. Los que lograran ante nuestra op,osici.~>n. De no
1ovi4ticos se enfrentaron entonces a la necesi- &cr así la revolución habría evolucionado len-
dad de duplicar el millón de tonelada.! de pe- tamente y enfrentado grandes resistencias.
tróleo audo original y a embarcarlo durante El creciente fervor revolucionario fue ade-
el resto del año para llenar los requerimir-n- más estimulado por el conocimiento durante el
'°' totales de los cubanos. Y aunque debió verano de que laa guerrillas anticastristas r~
exigir un esfuerzo considerable a la capacid::td cibían armas de una fuente que se suponía era
de loa petroleros, los soviéticos cumplieron au una agencia de Estados Unidos. Estas bandas
tarea de ta1 manera que los consumidorea cu- guerrilleras, con toda su valentía, no consti-
banos no notaron ningún cambio de la fuente tuían una amenaza real para el régimen. Y la
'
1111
de aprovisionamiento. La revolución logró un
gran y e.stimulante triunfo, oomparable al de
b egipcios cuando demostraron que podían
oposición urbana a Castro fue despojada pau.
Iatinamente de au posición de poder econó-
mico que pudo haber 1ido útil en ulteriorc&
manejar el canal de Suez sin ayuda occidental actividades clandestinas.
Quizú no era ése el resultado esperado por En esta atmósfera, la ruptura de relacionea
nuestro gobierno. diplomáticas surgió como un anticlimax. Tu-
A. prwdpioa de julio, cuando aún el re- vo lugar a principios de enero de 1961 a cau·
llUhado de la crisis del petróleo crudo era in- sa de la exigencia de Castro que redujéramos
cierto. el president~ Eisenhower, haciendo uso la misión diplomática que manteníamos en
de la delegación otorgada por el congreso, sus- La Habana (muy grande para facilitar el aban·
pendió la cuota del azúcar cubano para el dono en masa de cubanos de su patria) al ni-
aAo 1960 pueato que en las condicionea pre- vel de la por aquel entonces totalmente inne--
ftledentea Cuba no era ya un proveedor dig- cesaria misión cubana en Washington.
no de confianza para el mercado norteameri- Fn abril de 1961, mil quinientos valerosos
c::ano. Quedaba claramente establecido que cubanos -seleccionados, equipados, entrena-
mientras se mantuvieran las condiciones en ese dos, financiados, transportados, emplazados y
tado. Cuba no tendría mercado en Estados eventualmente (los sobrevivientes) evacuad<>1
Unidos. Los soviéticos se hicieron cargo del por nosotros --desembarcaron en Bahía de
ankar que habíamos rechazado. Los plantado- Cochinos como elemento principal de una em-
res. los cafieros, los obreros de los ingenios y presa para liberar a sus siete millones de com·
de loa muelles -todos los vinculados a esa m- patriotas del aparato militar y de seguridad
duatrla-- trabajaron para el consumidor ruso de Castro, compuesto por unos cien mil hom-
en lugar de hacerlo para el norteamericano. bres y mu]eres bien preparados. Este fiasco,
Sin duda alguna Castro y Guevara se alegra- sumado a nuestra sustitución por Rusia sovié-
ron por nuestra decisión, los rusos quizás no tica como pnncipal asooado económico de Cu-
tanto. Cuando fui consultado sobre esta deci- ba, consolidó la posición de Castro. Después
1fón poco antes de hacerla pública, me opuse de Bahía de Cochinos, el régimen se hizo tan
a ella por considerar que destruía las ventaJa» fuerte internamente que incluso la crisis de 101
que habíamos logrado con nuestra política misiles en octubre de 1962, que demostró la
anterior. Creía que ai debíamos modificar la verdaderas dimensiones relativas de los asocia-
cuota cubana teníamos que hacerlo sólo des- dos, en el diálogo Castr<>Jruachov, no logró
puél de negociar con el gobierno cubano, lo debilitarlo.
cual aclararía para ambaa partes las respecti·
~ posiciona Sigo convencido que cometer IV
a la Unión Soviética la responsabilidad prin-
dpal por la economía aiucaraa cubana fue No podrá haber reanudaoón de relaciones

.......
• paso ~ento lamentable. entre Cuba y Estados Unidos mientras Castro

'C:UAOER.NOS 081; MARCHJe


tst~ en el poder. Su caída puede producirse nuestra presente legislactón del azúcar, poelra
o por el repudio del sufriente pueblo cubano o otorgársele a Cuba, cuando reanudemos rela-
porque él mismo comprenda que su magia 6- ciones diplomáticas, una cuota equivalente a
tá agotada. No se producirá con motivo de una un tercio más o menos de la que tenía en 1960.
intervención extranjera, aunque posiblemente Esto supondrá desplazar mucho azúcar prove-
se necesite alguna forma de acción internacio- niente de países del hemisferio occidental cu-
nal colectiva para prevenir la intervención ex- yas ventas a nuestros mercados significan valio-
tranjera a favor del régimen. sos capitales para lograr los objetivos de la
Cuando Castro se vaya, habrá un cambio Alianza para el Progreso. Se presentarán gran-
rápido en la naturaleza del sistema. Guevara des problemas; si hay un cambio en el régi-
ya ha desaparecido. Era el únié:o otro hombre men cubano, ¿seguirán necesitando los rusos el
con por lo menos una posibilidad aparente de azúcar cubano y continuarán comprándolo, en
mantener un gobierno unipersonal, quizás por particular si los cubanos empiezan a sustituir
eso fue apartado. Raúl, el hermano de Fidel, las importaciones rusas por las de las tradicio-
su sucesor designado, decididamente no tiene nalmente preferibles fuentes de abastecimien-
magnetismo alguno como figura pública. El tos? ¿Hasta qué punto estamos obligados a un
presidente Dorticós tiene capacidad en mate- sistema bajo el cual el congreso, después de
ria administrativa y para los entretelones de la intensas gestiones de los grupos de presión, dis-
política. tribuye las cuotas del azúcar a determinados
Cuando se produzca el cambio, la primera países extranjero•~
necesidad del gobierno cubano será organizar Sin intentar responder a estas preguntas.
rápidamente una consulta a la opinión nacio- sugiero que la situación general de los produc-
nal sobre lo que debe ser eliminado y lo que tores de caña de azúcar ofrece una buena opor-
debe ser conservado de la herencia castrista. Es tunidad para una solución internacional y, da-
probable que el gobierno cubano provisional do el papel que Rusia ha tenido al respecto
solicite ayuda extran_jera al respecto y que la desde 1960, para una cooperación entre el Este
solicitud se dirija a las Naciones Unidas, de y el Oeste. ¿Los productores de caña de azúcar
la cual Cuba es miembro, y no a la Organiza- tienen que estar eternamente· condenados a un
ción de Estados Americanos, de la cual ha sido sistema ruinoso bajo el cual venden parte de
suspendida. La eventual reincorporación de su producción a precios subvencionados, y
Cuba como miembro activo en la O.E.A., por el resto en un anárquico sedicente mercado
su puesto, será objetivo primordial de la polí· internacional en realidad manejado por una
tica del hemisferio. pequeña fracción de los consumidores mundia-
En este proceso de cambio, el papel de los les? ¿Y deben vender a precios que a menudo,
exiliados o refugiados cubanos será considera- como en la actualidad, están muy por debajo
ble. Esperemos que pronto sea posible que la de los costos de producción? Parecería posible
mayoría de los que desean retornar a su patria aplicar algunos de los principios de nuestro
puedan hacerlo. Entre ellos hay algunos que propio programa del azúcar -después de cua-
tendrán una función que cumplir en el futuro tro décadas de ejecución exitosa, tanto respec-
de su país y otros que se hacen ilusiones al to a los productores domésticos como a los con-
respecto. Pero nadie fuera de Cuba puede pre- sumidores- para organizar un verdadero y
juzgar la función que le tocará cumplir. Eso racional mercado mundial del azúcar de caña.
corresponderá a quienes se quedaron en Cuba Cuando Castro caiga, los reclamos de miles
y tengan que decidir cómo será reorganizado de cubanos y norteamericanos y otros extran-
su país. La idea de que el derrocamiento rle jeros cuyos capitales fueron confiscados por su
Castro producirá la automática restauración en régimen serán considerados. No puede haber
Cuba de la gente e instituciones identificadas una solución fácil o automática. Primero habrá
con otros. tiempos debe ser rechazada. que saber 1a clase de sociedad que el pueblo
El azúcar fue, es y será la clave de la eco- de Cuba liberada desea para sí mismo. Por
nomía cubana. Hasta 1960, el azúcar cubano ejemplo, ¿hasta qué punto desea restablecer
tuvo un tratamiento preferencial en el merca- la propiedad privada de los medios de produc-
do norteamericano que fue la envidia de otros ción en la industria azucarera? Problemas simi-
productores. Cuando eliminamos la cuota cu- lares se plantearán sobre una extendida lista
bana, los rusos absorbieron los tres millones de de capitales y habrá que determinar si la resti.
toneladas que comprábamos. A la vez, no tu- tución o la compensación aerá la regla. El pro-
vimos muchas dificultades para reemplazarlas ceso permitirá una extensa exposición y es di·
con adquisiciones internas y externas. Bajo fícil concebir algún resultado que pueda ser

NUMERO 3 / JULIO 1967 PAG. 35J


...-.mente tatúfartorlo para lot reclamantee trlalizados pueden, a trav~ de acuerdoa comer-
7 para los respomables del futuro de Cuba. dalea y programas de asistencia, provocar una
.Por último, cuando Estados Unidot y la expansión racional y firme en materia econ~
...,.. Cuba nielvan a restablectt relaciones, mica. Estoy convencido que testringir la libtt-
a de presumir que no consideren práctico ni tad de las pequefias nadonea para controlar
deteable reataurar lot viejoa rlnculOI preferen- 1ua propi01 a1unto1 incrementa el nacionalismo '
dalea. Eatados Urudot desead reconocei que .i.náiquioo que a veces se lea imputa. Sólo cuan·
..t progret0 de 1aa naciones subdesarrollada& do son verdaderamente responsables de su pro-
m:4t pequedu. entre las cuales Cuba puede pio progreso y desarroUo pueden considerar Ja
.a, de nuno, 11na dt las más p1ometedoraa, concesión de sacrificios recíprocos de soberanía
depmde m gran pan• del grado de conscien- requeridos por los acuerdos regionales que sean
• 1a~bilidad frente a •ut propiot desti· eaenciales para d progreso en el mundo ~
... Bmdol umdGI 1 b otrol paites indut- derno.

:
•,
'

1.

'

.....
REGIS DEBRA"Y:

EL CASTRISMO:
LA LARGA MARCHA
DE AMERICA LATINA
l AS notas que siguen proviene-n de un viaJe
bastante largo por América del Sur al lado
en la periferia de quién, o más bien ~i e~ta
idea de un centro tiene aún sentic'..1 os lia
de militantes revolucionarios de todo ori- parec:do, pues, más urgente, más solidario, ocu·
gen, efectuado en el transcurso de los años parnos de inmediato de "generalidades", de
1963 y 1964. Hemos tratado de comprenderlos todo lo que permite reunir bajo el nombre de
allí mismo donde se encuentran y donde Jos castrismo esta serie de empresas revoluciona·
hemos conocido: en Venezuela, sobre todo en rias en curso, que constituyen una sola y misma
el frente guerrillero de Falcón y en las expec· historia.
tativ.u de la lucha urbana; en Colombia, t>n Como táctica revolucionaria, el castri. mo ha
vísperas de la ofensiva militar contra "el te· sido sometido al test de la práctica y ha dado
rritorio independiente" de Marquetalia; en su prueba irreversible: Cuba. Pero corno Loul3
Ecuador. bajo la junta militar; en Perú, en las Althusser recordaba recientemente, 'los marx1s
calles de Lima .Y en prisión; en Bolivia, en la tas saben que no es posible táctica alguna que
gran mina de estaño "Siglo Veinte", adminis- no se base en la teoría". Las notas aquí pub]J·
trada y defendida por un ejército de trabaja· cadas tratan de señalar una táctica y una es·
dores; en Argentina, donde se forma una nueva trategia hoy en día a prueba en toda AmC:ric'l.
generación de revolucionarios en las fronteras Latina y son, por tanto, rigurosamente incorn·
del peronismo y del comunismo tradicionales; pletas. Faltaría mostrar cómo la táctica cas
en Uruguay y en Brasil, con los exiliados polí· trista de Ja insurre-cción y de la toma del pode-r
tices y los militantes del interior. Sin compro- se conforma al sistema de contradiccionl'§ pro·
meter a nadie en particular, ninguna de las pias de cada país latinoamericano y cómo se
ideas aquí expresadas hubiera podido serlo sin basa en la teoría marxista leninista.
el concurso de todos estos camaradas que han Pero aquí, el rigor exigiría algo más. El
fundido a ellas sus vidas. castrismo toma sobre sí la responsabilidad de
No se trata de conferir a situaciones banales, mostrar, sobre la base de una experiencia coti·
en la América Latina actual, el atractivo de la diana de diez años, que después de todo no es
excepción. Este tipo de emoción periférica es cómodo marchar en el sentido de la historia.
demasiado peculiar para tranquilizar a los que, No es todavía un modelo triunfante, una estra
en Europa. se consideran el centro de gravedad tegia estricta y, mucho menos, "un bello objeto
o de referencia de la historia mundial. Respecto de reflexión". El castrismo no existe sino en
a las victorias del socialismo y al número de aquellas montañas y lugares donde en este
hombres que ellos comprometen en cada oca- momento se baten millares de cornbat1ente-s,
1i6n, siempre se puede preguntar: quién está sin repliegues y sin garantías sobre su porve-

NUMERO a / JUUO t9e? ,.AQ. 41


llir. BI castrlsmo labora, como la propia Amé- exigirla una verdadera política de independen·
rica Latina, ese inmenso taller silencioso, amu- cia nacional, si las masas campesinas y espe-
rallado, donde el día no ae levanta siempre a cialmente las obreras no están convencidas de
la haca --wi taller de ideas, de organizaciones, la necesidad de esos sacrificios? De allí que
de armas y de proyectos-. Si estas notas, por estos regímenes populistas --el segundo de Var-
principio, deben hacer abstracción de ello, puesto gas y el primero de Perón- ( 1 ) promulgaran
que tienden a alcanzar un conocimiento, no leyes sociales que en aquel momento se juzga-
deberán menos evocar la presencia muda de ron revolucionarias por sus beneficiarios, a• m
todas esas vidas y de todos esos muertos anóni- cuando solamente eran leyes demagógicas "ª
mos. Y lo que faltará a todas las notas que se que no se apoyaban en ninguna infrae:trttct:· a
•criban sobre el castrismo para ser verdade- económica sólida. Llegados al poder gracias a.
ramente rigurosas no será el orden de la teoría, la acción del ejército o a las fuerzas armacas,
áoo tal vci: la imaginación. o que la parte más reaccionaria de ellas, la Ma·
En los países semicoloniales, más aún en los .
rma, as1, 1o h an quenºdo. '
países capitalistas desarrollados, la cuestión La violencia organizada pertenece a la clase
primordial es la del Poder del Estado. En dominante. El golpe de Estado, que manipula
América Latina la manera habitual de resolver dicha violencia, está condenado a llevar el sello
tal problema ea el golpe de Estado, gracias al de esa clase. Prestes en 1930 (Manifiesto de
cual se realizan casi todos los derrocamientos Mayo de 1930) se negó a apoyar a Vargas, un
1 la.s transferencias del poder establecido, in- tenente (2 ) como él, apoyado por casi todo el
cluyendo los casos en que se opera en nombre movimiento tenentista nacido de las insurrec-
de lu clases populares y en contra de la oli- ciones de izquierda de 1920, 1922, 1924 y de la
pquía. La primera negación del castrismo es propia "columna Prestes", aduciendo que el
.t ¡olpe de Estado. método empleado por Vargas y sus gavchos
para tomar el poder indicaba por sí mismo la
Mfe>CO" CONTRA ºGOLPE" naturaleza reaccionaria del futuro Estado Novo.
Cinco años después, el propio Prestes, a su re-
Eata negación que parece elemental adquiere greso de Moscú, organizó una insurrección mi-
u relieve capital en un Continente en el cual litar localizada, independiente de todo movi·
la importancia del Poder y la ausencia de otro miento de masas, pero en connivencia con
poder aparte del estatal, han instaurado desde algunas altas personalidades del poder estable-
91 comienzo de su independencia ese rito latino- cido (como el Prefecto del Distrito Federal de
americano por excelencia: el golpe. Río) . El putsch terminó en un desastre. Pres-
Vargas y Per6n, cada uno en su tiempo, tes fue a prisión, su mujer Oiga fue enviada a
eonquistaron el poder mediante un putsch, aun- un campo de concentración alemán y el PC
que ellos expresaron, por otra parte, una crisis entró en una clandestinidad de diez años. Esto
general: el primero, la crisis del 29 y la ruina nos muestra hasta qué punto la tentación del
de la econouúa paulista centrada en la produc- golpe de Estado o de la insurrección militar es
ción de café; el segundo, la crisis que siguió fuerte hasta en la izquierda revolucionaria.
a la Segunda Guerra Mundial y a la rápida En Brasil, en Argentina, en Venezuela y hasta
industrialización de la Argentina en una fase hace poco en Perú, el ejército recluta sus sub-
de prosperidad. Pero, cualesquiera que sean las oficiales en la baja clase media, confirmando
fuerzas. que lo sostienen en un comienzo, un la teoría del ejército como microcosmos social
gobierno que llega al poder por un putsch (una que refleja las contradicciones del macrocos-
acción relámpago "en la cumbre", allí donde mos nacional. Todas las insurrecciones milita-
el Ejército generalmente cumple el papel de res locales acaecidas desde 1922 (célebre episo-
actor principal o de árbitro) tiende necesaria- dio de "Los 18 del Fuerte de Copacabana")
mente hacia la derecha. Obligado a una efica- hasta Puerto Cabello (Venezuela, junio de 1962)
cia. inmediata para obtener la adhesión de las
masaa que están a la expectativa, tendrá que (1) Vargas ocupó la Presidencia de Brasil
apoyarse tobre lo que existe, es decir, sobre por dos períodos 1930-1945 y 1951-1954, y se suici-
los intereses económicos, sobre la burocracia dó antes de concluir el segundo mandato. En Ar-
gentina, el gobierno de Perón, 1945-1955, pareció
ya situada o sobre la mayoría del ejército. reconciliarse, al final, con los Estados Unidos
Dada la ausencia de conciencia política y de y con la oligarquía nacional.
organización de las masas -cosas que única- (2) Teniente. Numerosos suboficiales, "na-
mente puede hacerles adquirir una larga y difí- cionalistas de izquierda", formaron los cuadros
de las primeras insurrecciones revolticionarias.
cil experiencia revolucionaria- ¿sobre quién Prestes, líder del Partido Comunista Brasileño,
apoyaneP ¿C6mo pedirles los sacrificio¡ que es un militar cie carrera.

CVAOERNdS OK MARCHA
parecen confirmar esta teoría. En realidad, si y la de Callao en 1948. Los 1acrifici01 popl.lla-
Líen no puede subestimarse el grado de po- re~ que ella' costaron no impiden reconocer
litización revolucionaria o nacionalista de algu- que no se destruye de un día para otro el
nos sectores del ejército y la ayuda que even- Estado semi-colonial con los propios instrumen-
tualmente puedan prestar al movimiento re- tos de ese Estado, cualesquiera sean su coraje y
volucionario, en ningún caso se puede hacer su valor.
reposar una estrategia, ni tan siquiera un c) El putschismo es también una tendencia
episodio táctico de la lucha, sobre la decisión de latente con el fracasado levantamiento del ge-
un regimiento o de una guarnición. En Vene- neral peronista Valle, el 9 de junio de 1956,
zuela las acciones de Carúpano y de Puerto luego del cual fueron retirados del servicio 4.000
Cabello (3 ) pudieron servir de punto de unión suboficiales.
para los militares nacionalistas de izquierda y d) La última experiencia en esta materia, la
los comb;atientes civiles, de donde nacieron las del Brasil, es instructiva: el movimiento de los
FALN, pero nada más que eso. Más aún, para sargentos -25.000 contra 15.000 oficiales supe-
que se produzca esta unión es preciso que riores en todo el ejército-- que disponía de
exista previamente una organización civil con todas las condiciones para oponerse de una
sus objetivos y sus medios propios, a la cual manera decisiva al golpe reaccionario de abril
_pnedan venir a integrarse los elementos salidos (no resistencia de la Presidencia de la Repúbli-
del ejército. La guerrilla existía ya en Falcón ca [6], apoyo de la opinión popular, régimen
y en Lara antes de la insurrección de los mari- de libertad relativamente amplia) fue incapaz
nos de Carúpano. de romper la disciplina vertical del ejército y
El proceso inverso es claro en relación al de tomar Ja iniciativa. Y esto, debido a la
valor de los civiles que participan en un ¡_{olpe ausencia de una organización central, de horno"'
de Estado militar: a) en octubre de 1945, geneidad política de los sargentos y de ligazón
Betancourt, Leoni, Barrios ·y todos los dirigen- orgánica con las fuerzas sindicales.
tes de Acción Democrática ( 4 ) participaron en Por las razones apuntadas no puede sino
el golpe de Estado instigado por Pérez Jimé- dudarse de las tendencias, hoy renacientes en
la izquierda brasileña, de esperarlo todo de una
nez y el Ejército contra el Presidente Medina.
Tres años más tarde Pérez Jiménez, mediante sublevación o de un golpe de Estado de oficia·
un nuevo golpe de Estado, se deshizo de Galle- les nacion alistas. Teniendo en cuenta estas for-
gos, electo Presidente de la República, y de mas habituales de acción revolucionaria cons•
Acción Democrática. tituye pues, una verdadera pequeña revolución
la que cumple el castrismo al rechazar corno
b) La tradición revolucionaria del APRA ( ~) método de acción el golpe de Estado, la insu•
se fundaba en las insurrecciones militares de rrección militar o el putsch, aun cuando ellos
cuadros de base, la de Tru jillo (lugar de naci- estén ligados a una organización civil. No obs·
miento y feudo de Haya de la Torre) en 1930 tante, todo predispone al golpe: la pasividad
política de las masas y la lucha de las facciones
(3) Puertos militares venezolanos donde se burguesas por el control del Estado, cuyos ins•
produjeron dos importantes sublevaciones mili- trumentos de represión están desmesuradamen•
tares en 1962. te bien equipados para este género de opera•
(4) Partido venezolano fundado en 1941 y ciones. La fuerza de la tradición histórica es
convertido en Partido de gobierno desde 1958.
Totalmente volcado en favor del imperialismo. tal que, aun entre los mejores y más decididos
Betancourt y Leoni se sucedieron en la Presi- militantes antimperialistas, no se comprende
dencia de la República. Gonzalo Barrios es can- siempre la naturaleza esencialmente diferente
didato a suceder a Leoni. de la toma del poder revolucionario --que es
(5)· Alianza Popular Revolucionaria Ameri- la instauración por' primera vez de un poder
cana. Constituida en 1924 como una especie de popular- ni, por consiguiente, la naturaleza
Kuomintang latinoamericano, frente unido de
grupos y de partidos antimperialistas con sec- esencialmente diferente· de las tácticaa a em-
ciones en cada país, transformado en Partido plear.
por Haya de la Torre en 1929. El APRA canalizó
el empuje revolucionario de las masas peruanas
en el momento de la caída del dictador Leguía (6) Goulart, sin embargo, había quebrado la
en 1930, y pudo conservar el control de dichas insurrección de los sargentos de Brasilia en se•
masas hasta estos últimos años. Semillero de tiembre de 1963, después de lo cual en nume·
los movimientos pequeño-burgueses de izquierda rosas unidades los sargentos fueron despojados
en América del Sur: Betancourt es un discípulo de sus armas, no teniendo más acceso, como en
de Haya de la Torre. El APRA ofrece el mismo el pasado, a los depósitos de armas y quedando
ejemplo de traición completa que ofreciera poco sometidos a las peores vejaciones de parte dct
ante¡ el Kuomintang de Chiang Kai-shek. . los oficiales superiorell.

NUMEFtd al .JUUd 198'7'


"'FOCO'' Y LUCHA DE MASAS organizadas- probaron que toda huelga gene-
ral que no desemboca en un tipo de huelga
En oposición al ''putschismo revolucionano" insurrecciona! tiende a ser frenada o quebrada
'(el "blanqwsmo" define mejor la acción aisla· por la violencia. Pero una huelga insurrecciona!
da de una minoría civil, no militar) existen 101 (tomando .esta palabra, mítica en tiempos de
partidarios de "la acción de masas pura". Evi· paz, al pie de la letra) supone armas y una
dentemente, no hay otra vía revolucionaria que organización de milicias y de cuadros de direc·
la quo pasa por la incorporación consciente de ción que no van a salir de la acción de masas
las masas a Ja lucha, vale decir, por su "edu· por un milagro de espontaneidad. No hay mejor
e.ación ideológica". Tal es la perogrullada poco ejemplo en el mundo que la Argentina actual
comprometedora que esgrimen mucha, de las para probar una vez más que las masas obreras
actuales direcciones comunistas ( 1 ), sin decir abandonadas a sí mismas, es decir, abandona·
cómo "educar a las masas" en regímenes cuyo das a la dirección de la burgues1a, son llevadas
carácter represivo hace muy difícil el trabajo a1 reformismo. Como quiera que la CGT está
legal, 1indical, político, o lo circunscribe a la investida de la direcci6n política del justicialis-
estrecha capa do la intelligentia urbana. En el mo, la dirección sindical que sustituye a la
altiplano boliviano, por ejemplo, un agitador dirección política ausente, se encuentra lógica·
;evolucionano extraño al MNR (Movimiento mente aliada a la burguesía industrial, tan
Nacionalista Revolucionario en el poder) tra interesada corno ella en la expansi6n econórni·
bajando en el seno de las comwúdades indias ca, es decir en el awnento de los salarios y
tiene todas laa posibilidades de ser liquidado de la demanda de mano de obra. Las masas
físicamente por los mercenarios del gobierno al como tales no se baten en las calles, ni se dan
cabo· de un mes, y en el nordeste brasileño la un programa de acción, ni saben burlar a las
policía privada de 101 latifundi tas, los cap:>'l-
0 siete u ocho polida! pollticag que existen en
ga, forzaron a Juliao a utílizar guitarristas y Argentina, tareas toda9 estas que Lenin reco-
cantores de "romance~" ambulantes que recita· mendaba en 1902 a los aprendices de revolu·
bi1n, poesías populares alusivas o de doble sen· CIOnarios.
tido, para penetrar en las fazendas más aparta· Tanto en Ja discusión como en la propagan·
das y, por lo mismo, las más peligrosas. da, el término "masas" es agitado por los Par-
Esgrimir la consigna de "hacia la conqwsta tidos reformistas como un mito soreliano a la in·
del poder por la acción de las masas", como lo versa, para no hacer nada. En la teoría, es el
h~ce Codovilla y tras él todo el PC argentino medio de terminar con la dialéctica, que tiene
después de au 129 Congreso, no es hacer un sus exigencias, y descansar en el mecanismo de
contrapeso aerio al golpi&mo latente en d pe- las alternativas metafísicas. Un dirigente del PC
:romsmo, y ello sin detenernos a considerar de argentino nos dijo la última palabra para sin·
qué tipo de acción d.e masas e1 capaz hoy el tetizar la política del Partido: "Todo con las
PC argentino. Señalemos, eso sí, que una acción masas, nada sin ellas" ( 8 ). Preguntado sobre
paüfica de masas como tal, jamás y en ninguna qué pasaría con una consigna tal en caso de
parte ha conquistado el poder. En Chile las un golpe militar -tradición argentina-, este
dos grande1 huelgas generales ~claradas por dirigente "político" no supo sino expresar 5U
la CUT (Central única de Trabajadores) a par· temor a los provocadores y reconocer que, si
tir de 1952, y en Argentina la ocupación de los la. masas no salían a la calle, el Partido solo
1indicato1 por la irúanteria de marina cuando no podría organizar la resistencia. Este razo-
la "Revolución Libertadora" de 1955 -para narmento explica por qué las calles de Río y de
mencionar loa dos únicoa paises de América Sao Paulo permanecieron desiertas el 19 y el
Latina donde puede hablane de masas obreras 2 de abril de 1964, cuando miles de personas
estaban dispuestas no 1610 a manifestar en las
(7) Aqu! hacemos referencia a los partidoa calles sino también a combatir, pero ¿con quién?
comun.Litaa "pro soviéticos". En toda la América l bajo qué bandera?
del Sur subdesarrollada, los PC se han desdo-
blado, con gran perjuicio para las masas, m un
PC "pro chino" y un PC "pro soviético". A ejem- (8) Es el titulo de un artículo de Jorge del
plo del PC cubano, el PC venezolano es el .ínico Prado, Secretario General del PC peruano, hoy
del continente que rehusó tomar posición. en el líder de su fracción "pro soviética", aparecido
diferendo ideológico internacional y no sufrió en la Nueva Revista Internacional, N9 5, de mayo
ninguna escisión. No es por azar que los doa de 1964. Se podrá encontrar allí, junto a todas
partido.is mb comprometidos en una práctica re- las citas de Lenin y hasta de Jruschov que exige
volucionaria rad1c31 en dos escalones diferentes, este género de defensa, una sistematización in~
hayan juzgado inútil publicar declaraciones de teresante del reformismo, Y un ataque poco
princlpioa al respectQ. velado al castriamo cOAtundido con blanquismo.
l Acaso no es el papel de un Partido potttl:a de 1a teorla. del foco P ¿Ha !Ido invandada por
y técnicamente preparado hacer frente a ~~r­ los hechos, o por el contrario, se ha. templado, se
cunstancias tales como el golpe y la repres10n ha fortificado en la prueba?
subsiguiente (y la forma más conveniente de
duda no es la manifestación ni el combate de MUCHOS FRACASOS,
calles en los centros urbanos paralizados por ALGUNAS VICTORIAS
la represión militar), enfrentamiento gra;ias
al cual entrarán en acción las masas protegidas Un primer examen evidencia un fracaso casi
y guiadas por esta vanguardia, aun cuando pue completo, exceptuadas Venezuela y Guatemal~
dan transcurrir meses antes de que las "masas" después de 1959, fecha a partir de la cual A_me:
recobren su confianza en sí mismas y pierdan el rica entró en una fase intensiva de guerrillas
temor al poder militar? .El papel de u~ ~brero de las que emerge hoy, dolorida y enriquecida,
portuario o de un ferroviario (los dos smdicatos capaz de crear las bases de una lucha arma-
que más trataron de resistir en Río) no. es el da victoriosa. Exceptuados los mil movimien-
de ir a hacerse matar solo en la calle, sm ar- tos que abortaron o que no tuvieron u~a ~­
mas ni objetivos definidos y, sobre todo, sin portancia real, recordemos algunas expenenc1.u
dirección cuando sus dirigentes políticos han de núcleos insurreccionales en el campo. ("')
desapare~ido o tratan con el gabinete de Gou- Argentina: diciembre de 1959. Foco insurrec-
lart acerca de las condiciones del repliegue. ciona! de los Uturuncos ("hombres tigres" en
En pocas palabras, la violencia organizada, o quechua) establecidos en el n?roeste de i::ucu-
sea el poder del Estado, pertenece por entero rnán por un grupo de perorustas revoluciona·
al ~nemigo. La réplica popular, "la acción es- ríos influidos por John William Cooke, que
pontánea de las masas", es fácilmente desb~ra­ fuera el segundo de Perón en los últimos años
tada por la violencia organizada del. enerrugo. de su gobierno y partidario consecuente de la
En un instante el ejército por medio de un lucha armada. El grupo de los Uturuncos es
golpe de Estado, pulveriza los partidos demo- obligado a desaparecer luego de algunos éxitos
cráticos, los sindicatos, la combatividad de las t~cticos.
masas y la esperanza. El golpe de Estado bra-
sileño es ejemplar a este respecto. ¿Qué hacer? Paraguay: en noviembre de 1959 se ~ro~uce
A la pregunta leninista, el castrismo responde el trágico fracaso del 14 de Mayo, mov1m1ento
en términos más o menos parecidos a los de compuesto por jóvenes combatientes salidos de
Lenin en 1902, precisamente en "¿Qué hacer?" la Juventud Febrerista y del Partido Liberal.
En un ré"'irnen "autocrático' sólo una organiza- El 20 de noviembre de 1959 una columna de
ción min~ritaria de "revolucionarios profesio- 80 guerrilleros penetró por la selva del norte
nales" teóricamente muy capacitados y prácti- de Paraguay. Algunos días después no queda-
camente entrenados "según todas las reglas ba sino una docena de sobr evivientes que es-
del arte", puede hacer triunfar la lucha revo- caparon por milagro hacia la Argentina. L~s
lucionaria de las masas. En términos castris- otros cayeron muertos en el combate o bajo
tas: es la teoría del foco, del centro insurrec- las torturas.
ciona! del cual el Ché Guevara ha e>..-puesto las Santo Domingo: fracaso del desembarco
condiciones de desarrollo en "La Guc-ra de emprendido durante el verano de 1959 por lo
Guerrillas". Dice el "Che" Guevara en el prefa- que vendrá a llamarse movimiento 14 de Junio
cio de su libro: bajo la dirección del comandante Enrique Ji-
"Consideramos que tres aportaciones funda- ménez Moya Más de un centenar de revolu·
mentales hizo la revolución cubana a la mecá- cionarios fueron abatidos en la costa norte del
nica de los movimientos revolucionarios en pafs por Trujillo, y muy pocos sobrevivieron.
América, son ellas: Paraguay: fracaso, en los primeros meses de
1' Las fuerzas populares pueden ganar una 1962, de las guerrillas del FULNA (Frente Uni-
guerra contra el ejército.
2• No siempre hay que esperar a que se den (*) Antes de referir dichas experiencias, no!I
todas las condiciones para la revolución; el hacemos un deber indicar que, lamenta-
foco insurreccionaJ puede crearlas. blemente su relación es muy parcial y elaborada
en el tra'nscurso de 1963. No se incluye a Cen•
:s~ En Ja América subdesarrollada, el terreno troamérica México y las islas del Caribe. La•
de la lucha armada debe ser fundamental- mentamos 'extraordinariamente no dar a conocer.
mente el campo". al momento de escribir este artículo, la iica
En 1963, luego de cinco años de experiencias experiencia de los revolucionarios guatem;ilte·
cos, que hoy en día se han colocado a la van•
de focos en casi todos los países de América guardia de las luchas populares armadas en el
-cinco años que valen un siglo- ¿qué queda continente.

~UM&;Rct a I ~UUQ !De?


ticado de Liberación Nacional, que reagrupaba pesinas, las que mueren como movimiento po-
a la Juventud Febrerista y al Partido Comu· lítico nacional hacia fines del año 1962.
nis ta) instaladas en las zonas de San Pedro, Perú: eJ movimiento desencadenado por Hu-
General Aquino y Rosario. Las razones del fra- go Blanco en 1961, en el Valle de la Convención,
caso, en general, deben buscarse tanto en las desembocó lógicamente en un foco insurrec-
dificultades militares como en un cambio de ciond. Falto de apoyo político, falto de estra-
dirección del PC, que abandona la línea de la tegia bien definida, de cuadros y de armas,
lucha armada por la del Frente Unido con la Blanco no pudo pasar a la lucha armada y
burguesía nacional o con el Partido Liberal. son los campesinos los' que tienen que pagar
Colombia: 1961. Fracaso del MOEC (Movi- las consecuencias de la terrible represión mi·
miento Obrero Estudiantil Campesino). En el litar desencadenada en octubre de 1962 contra
Cauca, no lejos de Marquetalia, los dirigentes los campesinos sindicalizados del Cuzco. Luego
del MOEC, organización "castrista" de extrema de cuatro meses de búsqueda, Blanco fue cap-
izquierda que reagrupaba a numerosos disiden- turado en mayo de 1963, aislado y enferrr;o.
tes del PC, Antonio Larotta, Federico Arango Santo Domingo: liquidación en 1963 de va·
y otros, son asesinados tanto por los ''bando- ríos núcleos guerrilleros del 14 de Junio d:ri-
leros" (bandidos de los caminos principales, gidos por Manolo Tavares, asesinado por las
vinculados muchas veces al ejército) como por fuerzrs represivas.
el mismo ejército, luego de su rendición. Ellos Argentina: fracaso en febrero y marzo de
se esforzaban por poner en pie una guerrilla 1964 del Ejército Guerrillero del Pueblo. Dado
política apoyándose sobre los viejos guerrille- el valor y la importancia de la organización,
ros liberales de la guerra civil degenerados en éste fue uno de los más graves fracasos de
"bandoleros". focos guerrilleros. Durante más de 6 meses el
Ecuador: fracaso de la guerrilla de URJE EGP se preparó para la acción en los Dep¡ rta-
(Unión Revolucionaria de la Juventud Ecuato· mentos de Salta y de Jujuy, en el norte argen•
riana). Getca de Santo Domingo de los Colo- tino, donde fueron encontrados por la gend:- r-
rados, zona intermedia entre la costa tropical mería importantes campos de entrenamiento y
y las altas mesetas andinas, una cuarentena de numerosas bases subterráneas de aprovisiona·
jóvenes fueron cercados y capturados por los mientos. El EGP estaba compuesto por jóve-
paracaidistas, en marzo de 1962. Sólo estuvieron nes d!sidentes d el PC y, en mayor parte, por
48 horas en la montaña.
partidarios del foco, y no por trotskistas como
lo insinuó el PC argentino. Las cifras oficiales
Venezuela: no es injusto incluir en esta lista indican una docena de detenidos, seis muertos,
el fracaso de los primeros focos de guerrilla, algunos de hambre y otros fusilados. La gue-
mal organizados, como el ~el Estado de Mé- rrilla todavía no había entrado en acción.
rida, en los Andes, en marzo de 1962, y de la No hay una sola tentativa de lucha armada
zona del Charal, Estado de Yaracuy. Estos fra· que no exija una relación fiel de sus circuns-
casos locales han sido ampliamente compensa· tancias y orígenes. Razones elementales de se-
dos por los acontecimientos posteriores. guridad impiden hacerlo todavía, ya que esos
Perú: en Puerto Maldonado, en la frontera movimientos no consideran como definiti vo~
boliviana, fue liquidada la vanguardia de una sus fraca~os. Quisieramos solamente extraer la<
importante columna. Los guerrilleros no tuvie- lecciones políticas generales de esas experien-
ron ni siquiera tiempo para entrar en acción. cias y formarnos a partir de ellas una idea mác
(Pablo Neruda compone en ese momento una precisa sobre las condiciones de desarrollo de
oda a la memoria de Javier Heraud, joven un foco.
'
poeta peruano muerto en Puerto Maldonado.
Posteriormente se retractará, antes de las elec-
Frente a tales fracasos, recordemos las zonas
di" combate que existen actualmente sobre una
ciones chilena~ del 4· de setiembre de 1964, base sólida en América del Sur:
cual'!do insulta a todo lo que de leninista existe Venezuela: los territorios de Falcón y de
hoy en América y rn el mundo). Lara constituyen, desde hace dos años, las zo-
Br?.Sil: no se puede hablar con propiedad de nas que Douglas Bravo (comandante en jefe
focos insurreccionales. En 1962 focos de entre· de la guerrilla) llamara zonas "estabilizadas"
. namiento militar ligados al movimiento de Ju- en octubre de 1963, y donde a pesar de la tác-
liao se instalaron en algunos Estados del inte- tica adoptada, de guerrilla en profundidad -im·
rior, pero terminaron por desaparecer por falta plantación de un régimen político y social- no
del apoyo y de la dirección prometida por cesan de librarse encuentros militares. Junto a
Francisco Juliao. Este fracaso desencadenó una estas zonas, se organizó en julio de 1964 el
1erie de escisiones en el seno de las Lilf<l.S Cam- nuevo frente de El Bachiller al este de Caracas

CUAOll:R"'oa Oll: MA"CHA


a cargo del MIR (Movimiento de Izquierda Re- las mina~ desde que Federico Escobar y ~
vol u cionaria). vía, ambos comunistas revolucionarios, fueron
Colombia: las zonas de autodefensa campe· colocados a la cabeza de los sindicatos de Siglo
sina, llamadas a menudo " repúblicas indepen~ Veinte y Huanuni, respectivamente. Recordemot
dientes": Marquetal!a, Río Chiquito, Sumapaz, la reacción de los mineros de Siglo Veinte,
El Pato, cuya creación se remonta a la guerra cuando fueron arrestados Federico Escobar y
civil (1948-1958). Nacieron de una lucha arma· Pimentel, en diciembre de 1963, por haber co-
da local, conducida por los campesi nos, quie· metido la imprudencia de salir de la zona libl'9
nes, una vez terminada la guerra por la recon· para concurrir al Congreso de Colquirí, aban-
ciliación de conservadores y liberales, no aban· donando su escolta de milicianos en el trayecto.
donaron las armas y se organizaron en forma Desde las primeras grandes masacres minera.a
autónoma, bajo la dirección de jefes campesi- de 1942, dirigidas por Patiño, los mineros pa-
nos (dotados de una extraordinaria formación garon con su vi.da cada huelga, cada reivindi-
militar) miembros del Comité Central del PC. cación elemental (jornada de 8 horas). Desde
Después de las elecciones de marzo de 1964, la su ruptura con el MNR y Paz Estenssoro (1960)1
zona de Marquetalia fue objeto de un ataque la lucha armada se ha convertido en realidad
masivo y cuidadosamente preparado por el cotidiana de la mina, y siempre en el punto
e· '•rcito y la aviación, encuadrados y dirig;dos de desembocar en la ofensiva estratégica: la
por oficiales norteamericanos. El comandante marcha sobre La Paz. Bolivia es un país donde
guerrillero de la zona, Marulanda, rehusó li- se dan favorables condiciones objetivas y subo
brar una guerra de posiciones, que hubiera te· jetivas, a pesar de la reconstitución de un ejé~
n::io consecuencias desastrosas, y abandonó al cito íntegramente destruido en 1952. Es acaso
e_.ército el control de la parte habitada, un el único país en el que la revolución puede
poblado sin importancia, en la que aquél se revestir la forma bolchevique clásica, a base
encuentra cpmo cogido en una especie de tram- de soviets que hagan saltar el aparato del E ..
pa, . ya que Marulanda y sus campesinos están tado mediante una lucha armada corta y de~
empeñados en una terrible guerrilla de hosti- siva. Testimonio de ello es la insurrección p~
gamiento contra los soldados. Ietaria de 1952 ( 1 º).
Bolivia: las minas bolivianas -ubicadas en Por consiguiente en Bolivia, debido a razon~
toda la zona que rodea a Oruro incluyendo S:m de formación histórica verdaderamente únicaa
José, Huanuni, Siglo Veinte, Cataví -const=tu- en América, la teoría del foco, es si no inade-
yen por su importancia económica (el estaño cuada, relegable a un segundo plano. Si se deja
es el único producto boliviano ), por su impor· de lado a Colombia, donde la guerra civil con-
tancia social (los 26 . 000 mineros inscritos en firió a la guerrilla rural un carácter en cierto
la FSTMB ( 9 ) forman la base concentrada de modo "vietnamés" (los campe~inos son cultiva-
la producción y del proletariado nacional), y dores de sus tierras y guerrilleros al mismo
por su importancia política (nivel de concien- tiempo), actualmente s6lo Venezuela y Gua•
cia y de organización), el "territorio libre de temala responderían a las características del
América" más importante y sólido del conti· foco tal como lo concibe el Ché Guevara. Al
nente, Los mineros, verdaderos artífices y ven- lado de la lista impresionante de fraca~os que
cedores de la Revolución de 1952 -la primera hemos presentado, es realmente poco. En re&•
en América Latina-, se organizaron en mili· lidad, el análisis rápido de las razones de esOI
cías en cada una de las minas ; aunque mal fncasos muestra que son debidos a la imita·
equipados en armami<>ntos convencionales, es·
tán superentrenados en el empleo de la dina· ( 10) Este texto fue redactado antes de la
m ita, a la que convirtieron en un arma terri- insurrección boliviana de octubre-noviembre de
ble. Las grandes minas se encuentran separa· 1964 al final de la cual desfilaron en La Paz los
das unas de otras por una distancia de 20 a guerrilleros falangistas. Una vez. más los m1,1e-
ros fueron el centro del combate seguidos por
50 ·km., pero los campesinos indígenas de las los estudiantes y los obreros de La Paz y Oruro.
zonas intermedias están igualmente armados y La Junta Militar encaramada en el poder luego
aliados a los sindicatos. de la partida de Paz Estenssoro ha sabido evi 'ar
E! trotskismo fue completamente barrido de hasta ahora la "explicación" con el ejército que
buscaban los sindicatos mineros. El Partido Co·
munista, dividido, no supo proponer una alter-
(9) Federación Sindical de Trabajadores de nativa concreta a la constitución de una J unta
las Minas de Bolivia. StJ presidente es Juan Militar por encontrarse prisionero de una mar·
Lechín, viejo dirigente del MNR, que rompió con cada timidez reformista. La presencia de t.na
Paz Estenssoro en 1962 debido a la entrega com- vanguardia política constituida habría transfor·
pleta de Bolivia a los Estados Unidos, realizada ma.do, en opinión de todos los militantes, los re-
por este último. sultados de la insurrección.

NUMERd 81:.A.IUO 19e.,


d6n demasiado apresurada de un "modelo". en Venezuela o los indios aparceros del norte
el de la revolución cubana, sin que esas ten- argentmo) son también los más cerrados a la
tativas de guerrillas rurales pudieran reunir to- conciencia política, los más difíciles de orien·
das las condiciones del éxito. Condiciones que, tar y organizar a causa de su misma disper-
gracias a. esas experiencias históricas, podemos sión, del analfabetismo, de su primera des-
enumerar mejor ahora que hace cinco años. Su confianza frente a estos desconocidos que sólo
nomenclatura completa podría darnos un prin- auguran, según creen, bombardeos, pillajes y
cipio de definición del "castrismo" Al igual represión ciega Pero más tarde, cuando esta
que el leninismo se consolidó después de la capa sea ganada, el foco guerrillero ya conso·
prueba de 1905, así el castrismo se refuerza y lidado en cuanto a provisiones, informaciones,
precisa con este inmenso y extenso "1905" que efectivos, irá al encuentro de los asalariados
conoce América Latina desde la victoria de la agrícolas de las tierras bajas: los obreros de
Revolución Cub~ na. la caña de azúcar del norte argentino, a m~
nudo "importados" de la vecina Bolivia; los
FIDEL CONTRA BLANQUI desocupados de las grandes ciudades de Fal-
cón; los obreros asalariados del litoral del
El error más grave sería considerar el foco nordeste brasileño; vale decir, una capa social
como el resurogimiento de cierto blanquismo. mucho más receptiva y materialmente prepa·
Aunque se trate en un comienzo de un grupo rada, por su concentración, su desocupación
ínfimo -de 1O a 30 revolucionanos profesio- crónica, su total sumisión a las fluctuaciones
nales enteramente ronsagrados a la causa y del mercado capitalista, etc. Finalmente, en las
con miras a la toma del poder- el foco no ciudades próximas, la ligazón con las pequeñas
tiende de manera alguna a conquistar el poder concentraciones obreras de las industrias loca-
por sí solo, mediante un golpe de audacia. No les de transformación ya politizadas, se pro-
intenta tampoco conquistarlo mediante la gue- ducirá sin que sea necesario realizar el lento
rra, o por una derrota militar del enemigo; traba ;o de aproximación indispensable en un
cuenta sólo con poner a las masas en condi- principio en la montaña.
ciones de derrocar por si mismc:s el poder es- La segunda característica del foco, que lo
tablecido. Ciertamente es minoría, pero a di- opone radicalmente al blanquismo, consiste en
ferencia de las minorías actuantes del b lan- que no apunta a una victoria relámpago, ni
quismo, no pretende unir a las masas después tampoco a un resultado rápido de la guerra
de la conquista del poder, sino antes, y hace revolucionaria. El foco quiere conquistar el po-
de esa unión previa la condición sine qua non der con y por las masas, vale decir, con los
de la conqui5ta final. Incrustada en el punto campesinos pobres y medios, con los obreros.
más vulnerable del terr:torio nacional, esta mi- Ahora bien, esas capas sociales, aisladas siem·
noría será la mancha de aceite que, lentamen- pre de Ja vida política, necesitan una larga
te, prona~ará sus movimientos concéntricos a experiencia práctica para tomar conciencia de
la masa campesina, a las poblaciones interme- su condición de explotadas, para organizarse y
c"as y finalmente a la capital. Evidentemente, entrar en acción. Además, la aristocracia obrera
el movimiento se realiza en ambos sentidos ya de los oficios del siglo XIX y del nivel cultural
que, a µ~ rtir de las ci'udades mismas surge un elevado, que constituía el terreno preferido del
r:ov'mi•·nto de masas (huelgas, manifestacio- blanquismo, en nada se asemeja a la América
nrs por la defensa de la~ libertades públicas, Latina de hoy, a excepci6n de los sectore~
1
C" Pcta<;. t>tc.) y un movimiento de resistencia
anarco - sindicalistas de Buenos Aires y sobre
r'andestino galvanizado por las operaciones de todo de Montevideo (donde existe una impor-
la 1"t1errilla rurrl. tante central sindical anarquista), secuelas de
'7,ste crecimiento, que va de la minoría ais la primera ola de inmigración italiana y espa·
lach a la minoría foco de un movimiento po- ñola. Su importancia por lo tanto no puede ser
p11lar para convert;rse en el motor de la vio- decisiva.
len~a mareiada final, no es mecánico, en cuanto
,.. .-. •e ace1arac16n por saltos de la influencia
r' 1 foco. El piimer contacto con el campesi- LOS EXTRAfilOS DISCIPULOS
n dn establecido en la montaña, en el centro DE BLANQUI
d" la cual se mstala la guerrilla por razones
c'P se~tmdad y protección natural es el más Blanquista por mucha5 razones fue la msu-
cf;·iícil r!' establecer v consolidar. Esos camoe- rrecci6n comunista brasileña de 1935, organi-
s:no a lados, pequeños propietarios de des- zada por Prestes, miembro del Consejo Exte-
campados estériles (los conuqueros de Falcón rior de la III Internacional, que había regro-

PAG. 4• CUADS:RN08 bliC MARCHA

¡'
1
1a.do clandestinamente a Rto, proveniente de acc.1onu de masaa en Caraeaa 'f en ott8I et.
Moscú. Sobre la base de informaciones falsas dadea. El plan fue descubierto por lot IUYidoe
~ indudablemente de elementos provocadores de espionaje del gobierno, que deatituy6 'f en-
10filtrados en el PC (del que era Secretario carcel6 a los oficiales y traslad6 a loa reglo
General él mismo), Prestes crey6 en la oportu· mientos peligrosos poco antes dt- la fecha p~
nidad de una sublevación militar simultánea en vista. Si Carúpano y Puerto Cabello M mble-
algunas guarniciones claves del territorio. No varon en mayo y jumo dtt 1962, 1610 fue en
se estableció ningún contacto con la Alianza Na· verdad por desesperación y por salvar el ho-
cional Libertadora, poderosa organización de nor (militar), pues eran muchos 101 que te ll9"
masas del tipo del Frente Popular en la que 101 gaban a morir en prisión por sublevaciones qu.
comunistas constituían la columna vertebral. No no realizaron.
hubo ningún trabajo de agitación con anterio- Al parecer, loa camaradas vene7.olanot con-
ridad a la empresa. El complot estalló una bue· cluyeron de este fracaso que no M puede dar
na mañana de noviembre cuando el tercer re- un papel preponderante al ejército, y ni siquiera
gimiento de Río se sublevó, pero éste no fue a sus t'lf'mf'ntos más decididos y más cont-
~cguido por los otros regimientos implicados en cientes, a causa de que numeroso1 oficiales .
la conspiración, entre los cuales comenzó una suboficiales, dominados por •u formación mi-
lucha fratricida. En Natal, en Recife, estallaron litar, ofreren resistencia, por ejemplo, a g11al'!
otras sublevaciones pero su falta de sincroniza· dar un secreto (la camaradería y la solidaridad
c1ón permitió que fueran localizadas y reducidas df' casta ~on má!i fuertc5 a veces que las pos¡.
rápidamente. Las masas, estupefactas, no de- ciones políticas) o a posponer el honor militart
rlararon ninguna huelga de apoyo o de protesta f'n suma su resistencia a adquirir la humildad
contra la represión que inmediatamente inició revolucionaria Los insurrectos de Carúpano se
Vargas, muy satisfecho de haber encontrado este negaron a batirse en retirada hasta los campot
pretexto. La preparación de ese golpe de mano, petroleros vecinos a El Tigre - -donde hubieran
que de hecho instala el fascismo por un tém1i· estado al abrigo de los bombardeos,- y a di·
no de JO años en el Brasil, no tiene nada que solverse para salvar los cuadros del futuro ejér-
Pll\ idiar a las mejores novelas policiales. Es cito popular (las F ALN ~f' constituyeron poco
asombroso que la III Internacional, en pleno pe- despw~~ de Puerto Cabello), porque tal cosa hu·
ríodo del J<'rente Popular Antifascista, se haya hiera signifirado retroceder ante l~ fuerzas gu-
aplicado a fondo en el éxüo de la insurrección, bernamentale~.
.-nviando a sus 'mejores técnicos, sus mejon·~ Pero los "castristas" e~tán en e11t,. momento
ruad ros políticos, que entraron clande~tiname11 te con~rientrs de que no pueden adoptar una ao-
PTl f'l Brasil, como Harry Berger, un alemán que titud sf'ctaria con respecto 111 ejército, sin ha-
diez años más tarde saldría dP. la prisión e11lo- rPrse por ello ilusiones sobre t-1 papel que po-
quecido por las torturas, Jules \'ellés, Rodolfn cl rían 1ugar sus elementos dl'l vanguardia mien-
Ghioldi (hoy dirigente de segundo plano del PC tras permane1can dentro de ht tstructura del
argentino), y otros. mismo ejército v en tanto no se integren Al
El plan df' insurrecciones 111ilit.:U es puPsto rn "otro" ejército en formacion, como en el caso
practica en Venezuela en 1962, conocido baio df' Venezuela. Esta integración sólo debería pro-
el nombre de "Plan de Caracas" y del cual 5olo duc.1rst> cuando el militar ha comprometido 1U
las insurreccioi;ies de Carúpano y de Puerto se~tmdad por su labor de agitación en su re-
Cabello llegaron a ver la luz, es ya totalmente gimiento En efecto, la propaganda enemiga te
diferente. Corresponde a una etapa de lucha encarga de repetir a los militares dt' carrera que
más avanzada. la revolución. "castro-comunista" qulere liquida.•
Acababan de preducirse una serie de manl· al ejército como tal sin precisar bien el sentido
festqciones de masas: huelga de transportes; ~n qut es necesario entender la expresión ")).
manifestaciones contra el voto de la delegación qmdar". En Venezuela esta. propaganda ha tel'"
venezolana en Punta del Este (25 muertos en minad" por indisponer a ciertos militares de ca-
tres días pues la policía tenía orden de "tirar rrera, a jóvene11 subofirialf's de P.xtrarción po-
primero e investigar después"); y un movi• pular, a simpatizantes de la revolución. Las
miento espontáneo en el seno de los jóvenes :FALN se vif'ron pues obligada~ a insistir en la
oficiales y suboficiales del ejército y de la po· prensa clandestina sobre la necesidad de un
licía, no dirigido del exterior como en el caso ejército de otro tipo para una Venezuela demo-
brasileño. Pero sobre todo, la insurrección s1· crática, elonde encontrarán su lugar los hombrct
multánea de diversas guarniciones nacionalis- honestos; explicando a:1 mismo tiempo que no se
tas en toda la extensión del territorio debía trata de destruir físicamente, uno por uno, &
servir de señal para el desencadenamiento de todos los oficiales de carrera ní de quitarles el

NUM&:Rc:I 8 I JULIO !99~


empleo, sino de destruir el ejúcito como aparato mento. Tal fue la difícil situación de los com-
represivo al servicio de una clase dominante que batientes argentinos del Ejército Guerrillero del
vela por sus intereses estrechos y en contta de Pueblo, lo cual explica ampliamente su fracaso
los intereses del pueblo. aunque la causa inmediata fuera la infiltración
policial en la organización. Parece que el EG P
FIDEL CON LENIN pretendía implantarse de manera subterránea,
sin exponerse, y sin pasar a la acción, consa·
Para situar mejor la teoría del foco entre los grándose solamente al entrenamiento militar v a
conceptos políticos habitualmente empleados, re- tomar contacto con la población campesina, ayu·
lacionémosla con la teoría leninista del eslabón dando a los agricultores en la siembra y limpieza
más débil, de fa cual es una reinterpretación en de terrenos nuevos, cuidando a los enfermos, en•
condiciones diferentes. El foco se instala como señándoles hasta a leer. Esta labor dur6 más de
un detonador en el lugar menos vigilado de la un año, hasta el momento en que, descub'.erta
carga explosiva y en el momento más favorable la organización, fue destruida por el rápido ata·
a la explosión. Por sí mismo, el foco no cam- que de la Gendarmería. Según parece, el EG P
biará una situación social dada ni tampoco cam· se aprestaba a pasar al ataque en el momento
biará una situación política sólo con sus com· de la cosecha de la caña en el verano de 1964,
bates. Podrá tener un papel activo solamente poco tiempo después de su disolución, cuando
si encuentra su punto de inserción en las con· los campesinos habían visto llegar al clímax sus
tradicciones en desarrollo. contradicciones de clase con el propietario ds
En el espacio, allí donde las contradiccionet las tierras, más aún por el hecho de que algu•
de clase son más violentas, pero menos mani- nos de ellos habían sembrado, con la ayuda del
fiestas, más latentes y comprimidas en el plano EGP, en tierras que pertenecían jurídicamente
político, e~ decir, en el seno de las zonas del a grandes latifundistas, que no habrían dejado
feudalismo agrario, alejadas de los aparatos de de reclamar el 50 por ciento o más de la cose·
represión concentrados en las ciudades: Cuzco cha. Los campesinos hubieran podido negarse y
p eruano, Salta en Argentina, Falcón y Lara en los guerrilleros defenderlos. Seguidamente de la
Venezuela, Sierra Maestra en Cuba. ocupación de nuevas tierras en el Cuzco lleva·
En el tiempo, aquí está el quid. Ciertamente, das a cabo en 1963, exactamente el mismo con·
un foco guerrillero no puede nacer de la nada ílicto centrado en torno al 50 por ciento tuvo
en un momento de reflujo, sino que debe ser la lugar ese año en Perú, al momento de la co-
culminación de una crisis política. secha. Vemos por este ejemplo que no se pue·
" ... la insurrección debe apoyarse en aquel de crear de un día para otro nuevas condi·
momento de viraje en la historia de la re· ciones objetivas que exigen, para ser preparadas,
volución ascendente en que la actividad de el tiempo de un ciclo agrícola. Durante ese tiem·
la vanguardia del pueblo sea mayor, en que po el foco insurrecciona! está expuesto a la de·
mayores sean las vacilaciones en las filas de !ación o la imprudencia. Cuando hay invasión
los enemigos y en las filas de los amigos de tierras desocupadas, como en Brasil o Perú, la
débiles, mediatizados, indecisos de la revo- cosecha aparece entonces como el ejemplo del
lución" (*). momento en que, la acción militar puede apoyar-
Tal es la tercera condición que diferencia al se en un conflicto social vivo, fácilmente "poli-
marxismo del blanquismo en opinión de Lenin. tizable".
La urimera es que la revolución debe apoyarse En el plano nacional, es evidente que un foco
en la "clase más avanzada" y la segunda, que de guerrilla rural que surgiera al otro día del
ella debe apoyarse en "el ascenso revolucionario retorno de Per.ón a la Argentina o de su even·
del ')ueblo". tual detención crearía las condiciones psicológi·
T:tmbién es cierto que no se pl,lede aguardar cas de una insurrección de masas en Buenos
el momento para ir a la~ontaña, porque un Aires, en todo caso de un movimiento de soli-
foco no se improvisa en un mes. Para que la daridad masiva. En Argentina, donde Buenos
pradera se incendie es necesario que la llama Aires, Rosario y Córdoba agrupan ya más de la
esté allí, presente, esperando. Por otra parte, mitad de la población total (21 millones), la im-
el largo trabajo de implantación de un foco portancia del proletariado agrícola es mínima,
e. ·ige que se establezca en un lugar, y sólo un en razón de sus efectivos, de su dispersión y de
foco políticamente asentado en una zona agra· su valor en la vida económica del país. Un foco
:ria puede pasar a la ofensiva llegado el mo- guerrillero en el campo sólo puede tener un pa-
pel subordinado en relación a la ciudad, a Bue·
(•) Lenin, Obras Completas. tomo 26, págs. nos Aires, donde el proletariado de la industr'.a
12-13, Editorial Ci!.rtago. constituye la kierza primordial. Nada podrá ha-
~1'$e sin su participacl6n activa. Sin embargo, wdera¡ no la tempenttu.."21. med!a de! pds, pero
al EGP le faltaba. un contacto organizado con ~o si, el índice de su temperatura futura. UN
el movimiento obrero o de una ligazón política elección universitaria, en la que el fraude elec-
con los partidos y sindicatos de la clase obrera. toral no· puede ocurrir, esencialmente política, es
Es por esto que la guerrilla so~amente suscit6 un signo precursor no sólo de la! tendencias po-
una expectativa, neutra entre los obreros y sin- líticas que predominan en el seno de la Revo-
dicatos de la clase obrera, principalmente de lución, sino también de la evolución profunda
Buenos Aires "para quienes todo lo que no el'! de la! corrientes políticas del país. Cuando tm
peronista está tan lejos como Marte". Entre los 1959, el control de la Universidad de San MAl"'
cuadros medios políticos y sindicales, entre lo!I cos en Lima fue arrebatado al APRA en bene-
jóvenes peronistas de. izquierda, el fracaso del ficio de la izquierda marxista, ello marca el fin
~GP pródujo, por el contrario, discusiones pro- de un período histórico peruano e incluso, con-
fundas sobre la lucha armada y las formas que tinental: la decadencia irreversible no sólo del
podría revestir en las condiciones argentinas. APRA, sino también de la ideología burguesa e:.w-
Aunque sólo fuera por eso, el balance de la gue- progresista y el ascenso irreversible de una nue-
rrilla argentina seguirá siendo positivo. va generación de :_hombres y de ideas definiti-
Si "en la América subdesarrollada, el terre- vamente ligados al marxismo-leninismo y a Ja
no de la lucha armada debe ser fundamental- Revolución Cubana.
mente el campo" (Ché Guevara), ello no impide Si bien el foco universitario es un foco poll-
que en las ciudades se desarrollen focos secun- tico y no militar (el arma estudiantil es sola-
darios, núcleos de discusión teórica, de agitación mente el cóctel Molotov), en caso de necesidad
política, o ejércitos de reserva: las universidades. los peligros del foco no les son ahorrados. En
Sería demasiado largo analizar aquí por qué primer lugar, la fijación de la agitaci6n política
los estudiantes están en América Latina a la en la universidad, ese cuartel reservado a la
vanguardia de la revolución. Ellos son siempre libertad, puede convertirse también en una tram-
las primeras vktimas de la represión, como lo pa; se fija el "abceso" allí donde todo el mundo
mostraron recientemente Venezuela, Panamá, lo espera y se lo aisla del cuerpo social "sano"J
Santo Domingo, y todos los países sin excepción. el foco se repliega sobre s( mismo, y se lrle ea
Citemos solamente la ruptura generacional y la su propia salsa.
presi6n demográfica (11 ); la importancia espe- Esta es una prueba más de que el campo et
cial del factor "conciencia" en los países subde- el terreno para la lucha efectiva, ya que en la
1arrollados, en ausencia de masas obreras orga- capital el único territorio libre o liberable ea
nizadas; la Reforma Universitaria (Córdoba, la universidad autónoma, lo que no significaría
1918) que se extendió prácticamente a todo el en una etapa avanzada de la lucha, sino una
continente, confiriendo autonomía a todas las victoria pírrica.
grandes universidades y resguardándolas jurídi- En Caracas, el papel de vanguard1a de' la
catnente del poder, aun en nombre del libera· Universidad Central, únic~ sitio donde se pue-
lismo burgués. Por cierto, este resguardo resulta de pegar un afiche, hablar en público, realizar
más bien teórico si se piensa en los ataques a la manifestaciones, distribuir un peri6dico revolu-
Universidad de Caracas y a su reciente ocupa- cionario sin ocultarse, la universidad se ha con·
ción por el ejército. De todas maneras, el hecho vertido en una trampa en ciertos momentos. La
está allí: Caracas; Bogotá; Quito; San Marcos en presencia simultánea de frentes rurales en ac-
Lima; la Facultad de Filosofía en Buenos Aires; ción, y de una guerrilla urbana en los barrios
la Universidad de Montevideo, donde en se- obreros, impidió, sin embargo, que la trampa.
tiembre de 1964, 300 estudiantes que habían funcionara a plenitud. Pero la vanguardia estu·
realizado una manifestaCÍÓI'\ contra la ruptura diantil, como núcleo insurrecciona! en sus co-
con Cubllt sostuvieron un sitio contra la policía; mienzos, debe separarse en un principio de las
la Universidad de Sao Paulo; la Facultad de masas: separación en el tiempo y en el nivel de
Filosofía en Río, ·desde la que partieron los úni- las formas de lucha.
cos disparos que se tiraron en Brasil durante el En el transcurso de una reur.ión tipi~ da
golpe de Estado·. del mes de abril. Todos estos la unión de estudiantes en la universidad de un
lugares indican la temperan.ira latente de la país del Cono Sur (*), se enfrentaban una tar-
de en luchas oratorias de 1.1na intenaiclad sin
(11) América del Sur tiene una tasa de «e- igual en Europa, y no s6lo oratmial!, puesto que
clmiento demográfico de cerca de un 3% anuai había numerosos estudiantes armados en la salai
superior a la de Asia y Africa. Brasil, por ejem- comunistas; disidentes del PC, ellos mismos ro-
plo, doblará su población en veinte años: 1960,
60 millones de habitantes; 1980, 120 millones de
babitantet. (•) Argentina, Chile, Uru¡ua7.

~
(
1
partidos en varios grupos; trotskistas; indepen- me11te para minimizar los riesgos en caso de
dientes; populistas; etc. La asamblea estudiantil fracaso, ya que una sola infiltración puede re·
sólo reunía a 300 personas de una facultad de percutir fácilmente en el conjunto de Ja orga·
más de 2.000. Un joven sociólogo me explicó su nización. Pero hay condiciones políticas más
dilema: "Si se rebaja el tono o el nivel de la dis- profundas que explican las causas de la infiltra-
cusión, nos uniremos posiblemente a las masas, ción y también por qué el movimiento es que-
pero entonces será preciso disminuir la llama, se brantado una y otra vez. Es la ausencia de
perderá en preparación teórica y práctica, posi- preparación política de los miembros de la or-
blemente nos volvamos reformistas y perdamos ganización o los defectos de esa preparación .
de vista el objetivo final. Por el contrario, si Es la ausencia de preparación política en el te-
mantenemos la llama alta, sin duda perderemos rreno mismo donde opera la guerrilla, a falta
al principio y en lo inmediato el contacto con de la cual se forma el vacío en torno del foco,
la masa de los estudiantes de primer año, toda- que sufrirá la falta de información, de alirnen·
vía poco politizados. Pero dentro de dos años, tación o incluso del conocimiento elemental de
podrán unirse a nuestras posiciones y lanzarse la geografía de la zona de operaciones. La ex·
a la lucha revolucionaria. Porque una crisis re- periencia venezolana, llevada adelante gracias ~
volucionaria aguarda al país dentro de poco y es la colaboración activa de los habitantes de la re-
preciso que podamos r~sponder «presente> y que gión ofrece un modelo de prudencia y de prepa·
no seamos sorprendidos por ninguna de las for- ración política de una zona de operaciones.
mas de lucha que exigirá la situación en un Es la falta, en fin, de un aparato político de
plazo muy corto. Será necesario fusionarnos con enlace y ligazón con las masas urbanas, único
los sindicatos obreros, que apoyan más mal que capaz de establecer relaciones con una acción
bien a sus direcciones reformistas, y que tendrán de masas en la ciudad, legal si fuera posible;
el derecho a exigir de nosotros, intelectuales re- de amplificar por medio de la propaganda el
volucionarios, un nivel de preparación que es eco del foco rural; de difundir y hacer penetrar
nuestro deber alcanzar. Por eso, mantenemos en las ciudades un programa de acción, un ma·
bien alta la llama". Y sonriendo, quizás con nifiesto político; de asegurar el financiamiento
amargura, agregó: "Somos las vestales de la re- y el suministro mínimo de armas, municiones y
volución ... " víveres desde el resto del país, etc. . . Las gue-
A quienes sorprenda este lenguaje, pueden rrillas argentina, paraguaya y peruana consti•
releer la Segunda Declaración de La Habana, y tuyen un ejemplo de ello.
verán qué lugar se asigna a los "intelectuales
revolucionarios", siempre citados junto a los OCHO ENSEl\IANZAS DE LA GUERRA DE
obreros como la fuerza dirigente de la revolu- GUERRILLAS LATINOAMERICANA
ción campesina.
El dilema expuesto aqui no es por otra parte Todas estas experiencias negativas han. sido
general a toda América. El carácter radical y estudiadas por los camaradas latiñoamericanos,.
político de las luchas estudiantiles en el inte- quienes parecen haber extraído las siguientes
rior de las universidades, cuenta con la adhesión conclusiones:
de la mayoría estudiantil. En la Universidad
de Caracas, desde 1960, la extrema izquierda 1? El reclutamiento, el entrenamiento militar
eleva su plataforma de lucha. . . y su número y la preparación política del primer núcleo
de votos. de combatientes deben ser mucho más se-
Casi todos los focos cuya lista hemos dado veros que en el pasado.
han desaparecido. Se adivina ya que la lucha
arwada no es en sí una panacea. ¿Por qué ra- La homogeneidad del grupo es extremada.·
zón ? Resumamos sin entrar en detalles. mente importante; por cuanto el número redu·
~a mayoría fueron liquidados por delación ciclo de sus miembros, de 20 a 60 o más, per
o infiltración de agentes policiales en las orga- mite una selección rigurosa. Así se puede
nizaciones, lo que nos dice hasta qué punto la eliminar el peligro número uno: la infiltración.
guerra de infiltración y de información pudo Inútil detenerse aquí sobre el aspecto técnico
intensificarse desde 1959, gracias a los nortea- de la preparación. Señalemos solamente la. im·
mer:canos. El "golpe publicitario" de la herma- portancia del secreto militar, que debe mante-
na de Fidel es un ejemplo del talento o de los nerse a toda costa, y del entrenamiento físico
recursos financieros de la CIA. Si bien no es tanto como del militar. La guerrilla es sobre
posible subestimarlo, este aspecto tampoco lo todo un terrible ejercicio de marcha forzada
explica todo. El grupo de guerrilleros es siem~ en terreno difícil, antes de llegar a librar una
pre en sus comienzos muy restringido, precisa- 1erie de combates militare-s, que la guerrilla.

~-·
deberá más bien evitar que buscar. Desde este lisis teórico fueron presentados en el Tercer
punto de vista, cualquier romanticismo pagará Congreso del PCV, celebrado en 1961, antes de
sus consecuencias. Un estudiante de la pequeña la iniciación de los frentes rurales.
burguesía urbana, habituado a un mínimo de En la propia Colombia de hoy día, el Partido
comodidades de la ciudad, no podrá, salvo cua- Comunista se enfrenta a la siguiente alterna·
lidades físicas excepcionales, soportar más allá tiva: o bien considera como estrictamente re·
de una semana el régimen de Ja guerrilla. Por gional y accidental la guerrilla de Marquetalia,
ello, en vez de dejar que ocurra la ' selección comenzada y dirigida por su líder campesino
natural, será conveniente comenzarla volunta- Marulanda, lo que vendría a significar negarle
ria y conscientemente antes del inic:o lde las cualquier porvenir o sentido en el interior de
operaciones. En Venezuela, raros son los e:tu- una estrategia de conjunto, y condenarla a mo-
diantes que, sumados por entusiasmo en las rir ' política y físicamente; o bien revisa sus
primeras .tentativas, no hayan descendido al antiguas tesis sobre el tránsito pacífico en Co·
valle después de algunas semanas, enfermos y lombia, sus alianzas electorales, su participación
ar~tados. La mayoría de los combatientes de en algunas comedias de la vida "cívica" colom-
F · lcón está compuesta hoy de campesinos en eco del foco rur~~; de difundir y hacer penetrar
primer lugar, después de obreros y, por último, biana, la defensa de las libertades democráticas,
de un número de intelectuales de origen pe· etc., y procede a reinterpretar el conjunto de
'¡ queño·burgués, tales como médicos, estudiantes, las vías de la revolución colombiana.
etc., e~traordinariamente resistentes tanto en La lucha armada no se puede blandir en
lo moral como en lo físico. En fin, hoy parece América Latina como una consigna, un impera·
necesario hacer contactos estrechos entre las tivo o un remedio en sí, sino que debemos
organizaciones de diversos países para sacar preguntarnos ¿lucha armada de quiénes, cuán·
provecho mutuo de sus respectivas experiencias do, dónde, con qué programa, con qué alianza?
y no volver a cometer los mismos errores de Tales son los problemas concretos que nadie
organización. Cuando menos, . en la acción coti- podrá resolver en abstracto ni en lugar de las
diana se nota extraordinariamente la ausenc:a vanguardias nacionales que deben llevar el peso
"de un tipo' de buró . de información latinoame- de esas responsabilidades políticas. Dicho de
ricano a escala continental, a falta de un orga· otro modo, el foco no puede hacer de sí mismo
nismo más amplio, que reagrupe a todas las su propia estrategia sin condenarse al fracaso.
organizaciones antimperialistas y no solamente Es un momento cuya oportunidad ha de de·
a los PC. terminarse en el interior de una estrategia que
lo acepta en su seno como un mc'!nento esen-
2• La lucha armada como arte, sólo tiene sig- cial.
nificado dentro del marco de una política El reformismo y la cristalización en el trán·
concebida como ciencia. sito pacífico de c!ertos partidos latinoameri-
canos hizo que las corrientes revolucionarias
La importancia otorgada a la preparac1on que se les opusieron fueran llevadas en la
militar y a la organización del foco no puede práctica a considerar la lucha armada como
dejar de tener una raíz política. Debe estar un fin en sí mismo. En realidad, no se escapa
determinada por una estrategia de conjunto y al reformismo aceptando en principio la lucha
por la conciencia de que los intereses en juego armada como una tasa de tantas formas de lu·
son los de los explotados. Sólo un partido re· cha, porque nunca la posibilidad teórica de la
formista y sin base teórica - considerará !~ violencia es puesta en duda, sólo que se la
constitución de un aparato armado como un hace pasar doctamente al rango de simple po-
dominio aparte, como una simple medida de sibilidad teórica cuando son eludidas las tareas
policía interna. prácticas de su preparación.
} El desarrollo de la lucha armada en Vene· Si es verdad que cualquier análisis de las
zuela llevó al Partido Comunista a elaborar una condiciones ob_;etivas no concluirá, por sí solo,
estrategia de conjunto fundada en el ar.álisis en la necesidad del de3encadenam:ento dd
teórico del doble poder (formal y real) en el foco, no hay lucha a rmada pmib!e sin el a m>! i-
interior del Estado semi·coloO:al, y de las con· sis d" sus condiciones históricas. Ahor:' bien. es
tradicciones de clases principales y secundarias innegable que frente a la desviación deri:-c<i,ta
.en el seno de una sociedad deformada súbi· y positivista de ciertos p~rt id os comu: •;, :-{,,
tamente en . 1920 por la explotación petrolera. algunas organizaciones "castristas", o que a-:í se
No se trata de justificar a posteriori una prác- autodenominan, han caído en el voluntari~mo
tica, sino de .procurar un objetivo. y un marco y en la mitología de Ja guerrilla rural. El cas-
concreto de lucha; esta estrategia y este aná- trismo nada tiene que ver con eso.
En mt acdvlda.des n,__.ilitares, e1 toco poM resultado y lo! tS "Comandos" cxl!tente~ en
t.onstantemente en Juego un criterio político el territorio no fo>gl'aron ni fundirse ni coo!"
m la elección de las alianza's locales -con o dinar su acción. Y si alguna. vez hubo violen-
contra los campesinos ricos- , de los objetivos cia "popular" nacida "de la base", surgida del
o del principio mismo de ciertos ataques. propio medio rural, sin que se necesitara la
Por ejemplo, atacar a una columna formada presencia de "intelectuales pequeño-burgueses
por reclutas o hacer el vacío ante ellos sin venidos de las ciudades", y sin "incitación ar·
entablar combate, para no enajenarse los alia.· tificial y extraña al medio campesino", para
dos naturales. Los venezolanos no atacan en retomar las expresiones empleadas en el caso
estos casos, solamente hacen sentir su presen· de la revolución venezolana, fue seguramente
cia mediante letreros colgados en las ramas de esta explosión de jacquerics terroristas que vi~
los senderos de la montaña. vió Colombia hasta 1958. Fue necesario esperar
Asimismo, el foco tiene un presupuesto po- hasta 1964 para que se planteara la cuestión
lítico en el momento de su estallido: la elec· del poder político por la guerrilla de Marque-
ción del momento y del lugar implica la refe- talia, la primera que se organiza, se propone
rencia al conjunto de una situación política y objetivos, etapas a franquear; en una palabra,
el análisis dialéctico de sus leyes de desarrollo. que se ha dado un sentido. La crítica de la
El lugar que ocupará un foco rural en el con· espontaneidad costó mucha sangre y es seguro
junto de la lucha nacional no será jamás el que si la guerrilla campesina de Marquetalia,
tnismo en un país que en otro. Un foco ins· carente de un aparato político de dirección
talado en Tucumán, en el norte argentino, es nacional, no llega a combinarse con un movi·
decir, en un país con un proletariado industrial miento de masas en otras regiones, no podrá
desarrollado y concentrado en la capital, no sostener ella sola el peso de la represión.
puede tener la misma importancia política, y Otra forma reciente de violencia popular
por tanto las mismas tácticas militares, que un espontánea, y que prueba que el terrorismo
foco andino en el Perú, donde el 70 por ciento individual no es sólo atributo pequeño-burgués,
de la población vive directamente de la tierra. fue la ola terrorista que sacudió a Argentina
América Latina conoció recientemente dos en el curso de 1959 y comienzos de 1960, terro-
experiencias de lucha armada que no aceptaron rismo surgido espontáneamente de la base de
formar parte de una estrategia política propia- los sindicatos obreros peronistas y de las ju·
mente dicha. ventudes peronistas para protestar contra la.
La primera, la más terrible, fue la guerra. traición de Frondizi y la firma de los contra·
civil colombiana, desencadenada por el asesi· tos petroleros, para obtener la devolución d"
na to del líder liberal Gaitán el 9 de abril de la CGT (*) a los obreros y el retorno de Perón,
1948 y cuyas secuelas de bandolerismo y vio· etc ... Se produjeron en el periodo 1958-1960,
lencia sobreviven todavía. Una publicación ofi· alrededor de 5 . 000 a tentados. Fue este moví·
cial habla de 200.000 muertos en diez años y miento de gran importancia, pero productq de
el Partido Liberal, que merece quizás más con· grupos aislados, incluso de terroristas indivi-
fianza, afirma que son 300. 000. ¿Qué qneda duales, sin lazos entre ellos, sin un programa
de este gigantesco cataclismo que alcanzó un ni una dirección. El movimiento comenzó como
nivel de crueldad sin igual? Algunas zonas es· una forma de apoyo a las huelgas, entonces
tabilizadas de autodefensa campesina, precisa· ilegales; los militantes obreros colocaban bom·
mente las únicas que durante la guerra se has en la empresa del patrón (en una huelga
procuraron una organización y una dirección de panaderos contra el molino harinero o la
política, y por consiguiente, una disciplina mi- propia panadería o contra las ~mpresas del
litar rigurosa. Salvo en las regiones de Galilea, Estado, como teléfonos o electricidad) para.
El Pato, Sumapaz y el frente guerrillero sur obligarlos a cerrar o a manera de represalia.
de Tolimi, donde el Partido Comunista insta· El movimiento se extendió rápidamente, convir-
16 un conbndo ónice de las fuerzas campesinas tiéndose en actividad cotidiana, sin objetivos
y pudo crear un orden institucional, en el resto claros: bombas en las calles, bajo un automó-
del país, carente de organización y dirección, vil, contra la fachada de un edificio, no im·
se conoció la violencia anárquica sin otro fin porta cuál. Al final, algunos grupos de jóvenes
que el de re!lponder a la violencia del par- obreros lograron proporcionar una orientación
tido adversario (liberal o conservador). Pero a esta ola de protesta espontánea y las bom·
el problema del poder jamás fue planteado bas se colocaron en las representaciones Íln·
geriamente por, los comunistas o los liberales
de avanzada. En Boyacá, en 1952, una confe- (•) La CGT fue ocupada en 1955 por los
rencia nacional de guerrilleros no logró ningún militares y posteriormente disuelta.

PAO. •4 CUADERNOS O~ ~
~

perialistas, las fundaciones culturales británi- acompañarse de un aumento del nivel de eco
cas, el Servicio de Información norteamericano. ciencia y de organizaci6n polltiCOI. La opod-
Pero la represión policial no tuvo dificultades ción franca a la lucha armada que manifiestan
.-n arrestar a los terroristas, que no terúan nin· ciertas direcciones de partidos comunistaa i..
guna organización clandestina seria. U na direc- tinoamericanos (del Perú, Colombia, Argentina.
ción sindicalista o tradeunionista se apoderó Chile y Brasil) podría provenir más qua de
de la CGT, reconstituida en 1961; el movimien- una falta de coraJC o de un defecto de prepa-
to concluyó con la adopci6n del "Plan Conin- ración material, de un bajo nivel te6nco y
tes" -especie de estado de sitio instaurado político. Los dirigentes de esos partida1 saben
por Frondizi- y los terroristas arrestados fue- que, en caso de desencadenarse una "guerra
ron victimas de juicios especiales. Evidente- del pueblo", como los cubanot llaman a la
mente, f este terrorismo nada tiene que ver guerra de guerrillas, deberán ceder el lugar a
con el "terrorismo" venezolano, permanente- una nueva generación de dirigentes fonnado11
mente dirigido contra la illfraestructura econó- en y para la guerra, como e5 el caso actual d4I
mica del imperialismo {oleoductos, pozos de Venezuela y sobra todo de Guatemala.
petróleo, grandes depósitos de mercancías,
I misión militar yanqui), demostrando una vez 3• La presencia de un partido de vanguardta
,f más lo fundado de las afirmaciones de Lenin no es un requisito previo absoluto para d
cuando sostiene que el terrorismo no puede desencadenamiento de la lucha armad&.
ser empleado, salvo en el "asalto final", como
forma de acción política regular y permanente; Sobre este punto la Revolución Cubana ha
ciue el terrorismo no es contraclictorio con la tnostrado que en la etapa imurrcccional do )&
lucha de masas en un clima de tlegalidad o de revolución, ~1 biMi C$ indispensable tener un~
represi6n, pero puede llegar a ~erlo s1 no in· organización v una dirección política lbmes
tenta por todos los medios determinarse poli· (P.! 26 de Julio), se puede prescindir de un par-
ticamente (porque no hay terrorismo o lucha tido marxista-leninista de vanguardia de la cla-
annada. "limpia y pura" sin injwticias y sin se obrera. Precisemos bien: en eJ estadio de la
f!rrores, que solamente pueden ser corregido1 toma del poder, ya que la formación de esa
~n la propia práctica). En Argentina el terro- partido se torna. una condición imprescindible
rismo entrañó, a partir de 1960, una caída dit para la edificación de la sociedad socialista..
la combatividad de las masas obreras y una En las condiciones lati11oamericanas caracten·
clara disminución de la acción revoluc1om1ria. J:a.das por 1~ existencia d~ una clase obrera
El balance negativo de estas experiencias n11méncamente reducida, !recu.-ntemente pe-
históricas no contradice la necesidad de la lucha netrada por el refomrnsmo, y d,. hecho aristo-
armada, considerada como la forma más elevada cratizada como consecuencia de lot 1alario1
de la lucha política. Por el contrario, ello con· comparativamente elevados que se pagan en
firma una vez más: grandes empresas monopolista.1 extranjeras y
-Que el estallido de un foco de guerrilla ru- nacionales, la lucha de liberación nacional d"
ral está subordinado a un análisJJ político carácter antimperiahsta no debe plantears~
nguroso. La elecci6n del lugar, del momento enarbolando 111 bandera del mancismo-leninismo
y de la forma de entrada en acción supone y bajo la ~gida de la clase obrera, como quiera
1,1n análisis de las contradicciones nacionales, que la lucha anti.mperialista :rP.quiere da un
planteadas en términos de clase; carácter amplio y nacional. En cuanto al par-
-Que un foco no excluye por definición la.t tido, él se formará y seleccionaJ'á ms euadrol
luchas pacíficas de masas realizadas por lot a trav~ de la. promoción natural de la. lucha
sindica.tos, en el parlamento, en la prensa, de liberación, como ocurri6 en Cuba. Dicho
aunque la experiencia venezolana demuestra d.. otro modo, la teoría del partido de van-
que la.s formas de 1ucha legales, precarias, guardia que se opone al foco --partido cuya
no pueden durar largo tiempo después del constitución debería preceder a cualquier ten-
comienzo de la lucha armada, o pueden as- tación de guerrilla o de lucha armada- no
pirar & segregarse del foco y desarrollar parece responder a la realidad. Esto se ve claro
vida propia con vistas a presclnclir de la en Ar~eniina donde todos los grupo~. ~rupitos
lucha armada (o pueden convertirse en ex· y partidos de la izquierda revolucionar'ª ª'"
Cllsa y bastión de los que nunca quisieron piran a transformarse cada uno por su lado
lucha armada). en el partido de vanguardia de la clase obrera,
En otros términos, la elevación de las for- "alienada" en la ideología peronista y hostil en
mas de lucha. popular, lejos de prescindir de un su conjunto al partido comunista, en razón del
aparato y de tareas políticas "normales", debe antiperomsmo sectario de este último que lo

NUMERCI .a I .JULIO UH57


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PAG. • •
llevó, más de una vez, a aliarse con la reacción de relevo, vehículos para conducir materiales y
contra el peronismo, e incluso a participar en voluntarios por rutas o caminos extremada·
la intérvención a los sindicatos al lado de los mente vigilados, radios receptoras y transmisoras,
militares el día siguiente de la "Revolución Li- etc.) es evidentemente la más vulnerable a
bertadora" de 1955, que depuso a Perón. Pero la represión porque está forzada a trabajar
h razón sin las masas y las masas sin razón en "territorio enemigo", en pequeñas ciudade!
no constituyen una oposición dialéctica, y la o poblados poco numerosos y fácilmente con·
izquierda argentina ha rehusado su apoyo, aun trolables. Es ahí donde se corren los mayores
moral, al EGP, mientras había decidido consa- riesgos, donde en Cuba como en Venezuela !a
grarse enteramente a la evangélica tarea de represión efectuó la mayoría de sus golpes. Ra-
penetrar en tal o cual fábrica ofreciendo pan- zón de más para tener el mayor cuidado en la
fletos marxistas a la entrada de las mismas. ¡:ireparación y en el funcionamiento de esta
organización piramidal. De esta manera, para
4' La organización político-militar no puede comenzar las operaciones se debe partir a la
ser diferida. No se puede dejar al desarro- montaña cuando esta organización ya ha sir 'o
llo mismo de la lucha el cuidado de ponerla puesta en marcha, reduciendo en todo lo posible,
en marcha. aunque sin poderlos eliminar, los .riesgos de
la improvisación forzada, ya que el margen de
Según parece, las condiciones post cubanas improvisación o de recuperación en el transcurso
..-disminución del efecto de sorpresa en favor del camino disminuyó mucho después de Cuba.
de la guerrilla y mayor preparación político-
militar de los enemigos- no permiten en este 5• En la América subdesarrollada sólo se puede
punto el mismo empirismo que en Cuba. propagar de manera duradera la ideología
Por regla general, un foco guerrillero no pue- revolucionaria entre las masas campesinas
de subsistir sin una organización de contacto a partir de un foco insurreccional.
entre la ciudad y el campo, no sólo para ase-
gurar el enlace y la "ligazón política, sino tam- A menudo se opone a la guerrilla la idea de
bién para asegurar el abastecimiento de armas, que es necesario educar primero a las masas
finanzas, reclutas provenientes de la capital o campesinas, formar antes que nada, la concien·
de otras regiones, material de propaganda, ali- cia política de los explotados. No se dice cómo,
mentos (porque la autosubsistencia absoluta de pero se afirma que es un prerrequisito de la
un foco basada solamente en los recursos extraí- acción armada. En realidad, parece que las dos
dos de la montaña es un mito, sobre todo al tareas se condicionan mutuamente, y sólo pue-
comienzo de la acción). Tampoco puede sub- den ser emprendidas en forma conjunta: no
sistir sin una organización local, aunque sea hay foco que no tenga como objetivo inme-
apenas esbozada, en el seno de la población de diato la formación política de los campesinos
las montañas (débil y dispersa) y en las zonas de los alrededores, no hay movim!entos reivin·
de contacto con el exterior, las "tierras bajas" dicativos y organizados del campesinado que
cruciales para las líneas de abastecimiento e no deban ser apoyados por la lucha armada, si
información. Finalmente, en la cúspide de la no quieren ser pulverizados por la represión.
pirámide encontramos el núcleo del futuro ejér- Es cierto que en el Perú, Hugo Blanco logró
cito popular: un puñado de hombres expertos, más eh algunos años de actividad concreta de
móviles, en desplazamiento continuo para evitar formación de los sindicatos de arrendires ( cam-
su localización por el enemigo e incluso por pesinos que poseen el usufructo de una tierra
los campesinos de los poblados vecinos que perteneciente al latifundista, quien cobra su
pudieran, por imprudencia, descubrirlos, y tam- renta en trabajo) en el Valle de La Conven·
bién para multiplicar los contactos con la po- ción, que todos los partidos de izquierda jun·
blación. Esta movilidad los bar¡\ aparecer como tos desde hace treinta años. En el transcurso
mucho más numerosos de lo que realmente son. de dos años, 30.000 campesinos indígenas fue-
Ciertamente, esta pirámide no se dará nunca ron inscritos por primera vez en sus vidas en
antes de la instalación del foco pues entonces los sindicatos de defensa, estimulados por Hu·
sería necesario esperar dos mil años para co- go Blanco y un puñado de dirigentes. Pero
menzar la revolución. La pirámide se construye cuando en el verano de 1961, los proletarios
por ambos extremos, base y cúspide, y ello no agrícolas y los campesinos decidieron dejar de
11erá jamás otra cosa que el proceso dialéctico pagar la renta a los latifundistas, estos últimos
de su destrucción y de su reconstrucción sobre obtuvieron rápidamente la interveneión del
una base más sólida. La organización de con- poder estatal y del ejército, y las tropas fue-
tacto montaña-ciudad y dudad-montaña (casas ron enviadas al Cuzco. Las regiones vecinas

CUADERNOS OS MARCHA
estaban listas para entrar también en acción queo de las exportaciones cubanas.
contra los latifund:stas, por poco que pudieran En realidad, Juliao nunca se ocup6 demasiado
resistir los campesinos de La Convención. Pero de los salarios agrícolas. Pero después del golpe
los campesinos no poseían ningún medio de de Estado militar, ¿qué pasó en el nordesteP
res~tencia y algunas acciones anárquicas de su Los latifundistas regresaron con fuerza, loe
parte ofrecieron el pretexto al ejército para miembros conocidos de la Liga fueron expul-
tomar represalias masivas contra ellos. Hugo sados de las tierra.1 o echados fuera de lot
Blanco, hombre solo y sin residencia fija en ingenios, el central azucarero del patrón, y M
Ja región, pudo escapar a las persecuciones. les prohibió trabajar en cualquier tipo de deo
Los campesinos se sintieron pues traicionados. rra; loi-. organizadores de la Liga fueron ase-
Nadie los defiende contra el ejército. Entre la sinados, molidos a golpes y torturados. (Mal"
vida y el sindicalismo, eligen la. vida: la renta cos Alvez, periodista del "Correo da Manha,..,
será pagada nuevamente a los latifundistas. pudo entrar en una de las prisiones de Recif•
Blanco es abandonado a su suerte por los pro- y ver a los torturados¡ dos responsables d•
p:os miembros de su organización sindical que las Ligas se volvieron locos a consecuencia de las
a su vez se juzgan abandonados por Blanco. torturas sufridas, y aunque afásicos, se ponían a
Blanco no pudo pasar a la fase insurrecciona! dar alaridos tan pronto como veían un unifor-
del movimiento por falta de armas, de dinero, me militar). El salario mínimo de los obrerol
.de dirigentes y, sobre todo, por falta de apoyo de la caña de azúcar no ha sido reducido &ÚJl
por parte de las organizaciones políticas nacio- (algunos oficiales del Cuarto Ejército acanto-
nales, que lo abandonaron. . . Descubierto por nado en Recife han podido contener la ofen-
el ejército, en mayo de 1963, aislado y enfermo siva de los patronos azucareros) pero esto et
en una cueva de la montaña, prisionero luego solamente cuestión de t iempo. En pocas pala-
en Arequipa, espera aún un proceso que el go- bras: el terror blanco. Y los campesinos, si.is
bierno posterga por temor a una reactual'za- medio de defensa de ninguna especie, una ves
ción del "affaire Blanco". El trabajo de la sin- más, reciben los golpes. Después de la gra11
éicalización del Cuzco no ha sido, sin embargo, ola de esperanza, puede imaginarse la dimeJll'
completamente barrido por la represión. Nue- sión de su frustración y abatimiento.
vos sindicatos se forman, esta vez con el apoyo Cuando menos, es casi un acto irresponsable
pleno de los partidos revolucionarios; se suce- y criminal lanzar hoy a esas masas campesi•
den todos los años las ocupaciones de las tie- nas, dispersas y analfabetas, fijadas al terruño
rras sin cultivar, y en las tierras ocupadas Jos y sin posibilidad de fuga (posibilidad de la que
campesinos se niegan nuevamente a pagar la dispone el agitador político venido de afuera):
renta al propietario, que nunca soñó con ha· a una lucha social o política que inevitable-
cerlas trabajar. Pero de la experiencia de Blan• mente desencadenará una represión a la qus
co, surge claramente el hecho de que en las sólo podrá hacer frente un foco entrenado J
actuales condiciones de brutal represión física, preparado. La guerrilla deberá, ciertamente,
la lucha puramente sindical en zonas de feu- batirse en retirada frente al avance de las tro-
dalismo agrario entraña una regresión de la pas, pero podrá siempre tomar en cuenta 101
lucha (temporal en el mejor de los casos), des· crímenes cometidos en la población campesina,
anima a los campesinos, compromete a sus vengarlos con excursiones relámpago, liqui•
ojos las ideas de liberación o de emancipación dando a los oficiales declarados culpablea poi
social que resultan las únicas perjudicadas, ya
que los propagandistas no asumen las conse- (12) Las Ligas Campesinas de Francisco
cuencias. Juliao, transformadas en mito de exportación
El mismo fenómeno tiene rasgos muy pare- que pagaba buenos dividendos, no tuvieron ja-
cidos en el nordeste brasileño. Las L!gas Cam· más la importancia política que se les atribuyó
pesinas realizaron un trabajo de agitación en Europa. La ausencia de organización y de
disciplina, la incapacidad de Juli;~o de darles una
irremplazable desde su creación en 1954 por ideología y una estrategia coherfntes, la sobres·
Juliao ( 12 ). Ellas consiguieron mejoras impor- titnación del papel revolucionario de los cam·
tantes tales como la suspensión del pago de pesinos, impidieron a las Ligas transformarse en
la renta agraria en ciertos lugares, la extensión un movimiento propiamente político, corno al
final quería Juliao cuando en 1961 fundaba el
de las leyes sindicales a los obreros de la caña Movimiento Tiradentes. que fue un fracaso. Ju-
de azúcar del litoral, que de esta manera con· liao pareciera haber presentido sus limites me•
quistan un salario mínimo obligatorio de 35.000 jor que sus colaboradores, de lo!< cuales no siem•
cruzeiros por mes, aunque este aumento sea pre supo precaverse. "El único titulo que desea•
mos conquistar al final de estas tentativas es, sf
debido también al alza del precio del azúcar lo merecemos, el de simple agitador social" es•
en el .mercado internacional, después del blo- crlbió un día.

NUMERd 8 / JUUO !9157' PACll. 67.


• trlbanal et. a11npea!DOL La aola presencia una capa homogénea, una espesa costra, refof'
~ la perrilla, aunque lejana, volverá a dar zada aún más por la diferencia de lenguas.
esperanza a los campesinos, quienes se sentirán Anotemos que los mineros bolivianos pudie-
defendidos y "cubiertos... ron penetrar con éxito en las poblaciones indí-
Los campeainos analfabetos, ain periódicos genas que circundan las minas, en el Depar-
y ain radio, dormidos desde hace siglos en "la tamento de Potosí; y que el gobierno ya no
pu toclal" del régimen feudal, asesinados fría- puede manejarlos como antes mediante un pe-
meni. por los policlaa privados de los latifun- dazo de pan o una botella de chicha. Ahora.
distaa al primer gesto de revuelta, no pueden los indios están armados, eligen sus propios
despertar, salir de 1u sopor, adquirir una con· responsables de poblaciones y se instruyen por
ciencia política por un proceso de meditación, intermedio de las emisiones en quechua de las
de reflexi6n y de lectura. Ellos sólo llegarán a ramos de los sindicatos mrneros. La federación
lntegrane por un contacto cotidiano con hom· de los mineros dispone, en efecto, de 13 podt>-
bres que compartirán su trabajo, sus condicio· rosas emisoras repartidas en las 13 minas más
nea de vida y que (esolverán sus problemas importantes, administradas por una comisión
materialet. Arrojados a la guerra revoluciona- sindical local. Estas posibilidades excepcionales
ria, adquirirán la experiencia práctica de cómo de un trabajo de masas en el seno del cam·
resistir a la represión, y también la de una pesinado indígena próximo a los centros mine-
reforma agraria en el marco de la zona libe· ros, es consecuencia de la relación de fuerza
rada. La reoonquista de una pequeña franja favorable a los mineros, quienes sin embargo,
de tierras fértiles pertenecientes a un latifun- deben pagar con sus vidas, en una lucha arm; d:l
dista es una mejor propaganda por la reforma constante, el derecho a disponer de esas radios
agraria que cien folletos ilustrados sobre los que se escuchan en toda Bolivia. Al gobierno
aovj~ de Ucrania. Las condiciones objetivas no le queda otro remedio que lanzar sus mer-
de vida de las masas campesinas, nos permiten cenarios contra los territorios mineros. El 28 de
sólo un tipo de propaganda y de formación abril de 1964, cinco mineros fueron muertos
política: la propaganda a través de los hechos defendiendo la radio de Huanuni, cerca de Oru·
y de Ja experiencia práctica de los propios ro, contra un ataque masivo conducido por las
twnpesinos. bandas del gobierno, que sólo pudo 1er con·
El problema es mucho más claro aún si se trarrestado por una contraofensiva nocturna
piensa en la.' comunidades indigenas, replega· con dinamita y fusil de todos los hombres aptos
das en al m.ismat desde la colonización y pe- de Huanuni. Estas radios son el fruto de la.
riódicamente masacradas por los blancos. Co- insurrección de los mineros de 1952 que con-
Jnunidadél que desde el sur de Colombia hasta dujo al MNR al poder y permitió a los sindi·
el norte argentino, aguantan el peso fundamen- catos obreros constituir rápidamente un apa'
tal de la explotación feudal. En Ecuador, Perú, rato militar y de propaganda que actualmente
Bolivia, la mayoría de la población es indígena, deben defender, armas en mano, contra ese
vale decir, que por lo general no habla caste- mismo MNR. No se puede, pues, extraer argu-
llano sino aymará o quechua. ¿Qué contacto mentqs del ejemplo boliviano para sostener que
puede existir entre la élite política de Lima o un trabajo de masas es posible sin lucha armada,
de Guayaquil, donde están concentrados los sin medios de autodefensa por parte de lo•
cuadros pollticos del país, y la comunidad del campesinos. Foco insurrecciona! y foco de pro-
altiplano totalmente dominada por un cura paganda política tienen una sola y misma
feudal (que todavía en ciertas regiones del funci6n
Ecuador ejerce el derecho de pernada la pri-
mera noche eott la mujer del indio) ? Quien- 6' La necesa.ria. 1ubordinación de la luda
quiera que venga a perturbar la paz de la armada a una dirección política ttntra.1 no
comunidad es muerto por Ja policía rural, y debe provocar la separación de Ja1 apa.ratOI
algunas vues por los mismos indfgenas fana· político y militar.
tizadoa, con la bendición del cura-cacique. El
acceso a las comunidades ind1gena1 debe ser, Esta conclusi6n, abstracta en s{ misma, rtl'
pues, disputado a las fuerzas represivas que sulta de las múltiples experiencias de desgarra•
poseen el control tradicio1*1. Los "dirigentes mientos acaecidos entre la resistencia interior
campesinos" representantes ael partido de go- y una direcci6n política instalaqa en el exilio
bierno y del pofier central; los destacamentos o en esa tierra de asilo y exilio que puede
de policías o del ejército; las autoridades ecle- ser la capital de un país. La divisi6n del
1iástica1; los administradores de los latifun- trabajo entre ejecutantes y dirigentes parece
dios, o los mismos latifundistas; todos forman al principio obligatoria por las condiciones con·

PACS. 98 CUAOERNO~ O~ MARCH~


cretas de la lucha. Los cfuigentes o un cau· fueron abandonados y sistemáticamente 1gno
dillo envian a las montañas un grupo de fieles rados por la máxima dirección peronista, qua
o de adherentes devotos, los dirigen desde le- aprovechó este hecho para alejar a John Wil·
jos para poder desligarse en caso de fracaso · liam Cooke de la dirección del movimiento pe-
y salvar así su legalidad, actitud tradicional en ronista). Pero existe también la desorientación
América del Sur con la que rompe completa- política o los impulsos anárquicos de lo' "mi·
mente el castrismo. Betancourt, jefe de Acción litares'', quienes, privados de cuadros o de di·
Democrática, siguió en su exilio de Puerto Rico rectivas concretas, y sin una gran experiencia
mientras los jefes de la resistencia interna política personal, arriesgan comprometer el po!"'
Ruiz Pineda y Alberto Carnevali eran asesina- venir de la lucha armada.
dos por Pérez Jiménez, después del fracaso del Para frenar estos do! peligros, la. decisión
plan insurrecciona! de 1951. Por el contrario, castrista de fundir la dirección política y la
todos los dirigentes "castristas", a la manera dirección militar, análoga en esto a la tradición
de Fidel, han dirigido en persona el foco gue- bolchevique y aún más a la china, resulta ine.-
rrillero. No hay un movimiento castrista en quivable.
abstracto, hay dirigentes revolucionarios que en Sobre este punto puede esclarecemos la ex-
cada país retoman la tradición indeleble del periencia venezolana, si tenemos en cuenta gua
caudillismo, imprimiendo su estilo a una orga· caracteristicas especificas (18 ) En primer tér-
nización nacional, después de haberse probado mino, las FALN resultan de la fusión de un
ante los ojos de todos los militantes. frente único de partidos ya constituidos -el
El desdoblamiento conduce rápidamente a Partido Comunista y el Movimiento de la Iz-
las disensiones entre el interior y el exterior. quierda Revolucionaria, cuya dirección, sobra
Regularmente los combatientes y sus dirigentes todo en el caso del PC, es colegiada desde hace
pertenecen a la nueva generación "cubana", y mucho tiempo- con personalidades indepen-
no han adquirido todas las manías de los polí- dientes o provenientes de otras organizaciones
ticos, con frecuencia habituados a la vida bur- y con militares (el Movimiento "4 de Mayo",
guesa, que corrompen la dirección de los par- de los insurrectos de Carúpano, el Movimiento
tidos. De inmediato, la diferencia entre los dos "2 de Junio", de los rebeldes de Puerto Cabe-
mundos, el de la guerra revolucionaria y el llo). Todo esto, combinado con la dispersión
de la lucha legal (o que aspira a serlo, como de la lucha en diversos puntos del territorio,
es el caso de los partidos comunistas que se explica que no se pueda encontrar actualmente
encuentran fuera de la ley), creará divergen- en Venezuela un líder nacional, un Fidel ve-
cias políticas msuperables. Ahora bien, el cen- nezolano.
tro de gravedad política se desplazará irrever- Teniendo en cuenta esta situación, la dia-
siblemente hacia el interior, en contacto directo léctica de las relaciones político-militares de
con el pueblo y con el enemigo. ¿De dónde la revolución venezolana es rica en enseñanzas.
extraerá su autoridad la dirección del exterior Esta dialéctica podría descomponerse en los si-
y sobre quién podrá ejercerla? En el mejor de guientes momentos:
los casos, el barco se hundirá sin demasiados l. - En un primer momento, separación del
enfrentamientos. Sería equivocado creer que naciente aparato de lucha armada y de los or-
los dirigentes revolucionarios en exilio en Cuba ganismos de dirección política
o en los países socialistas "dirigen sus tropas 1960-1961: separación del PC y de los grupos
por telegrama". Si quieren conservar alguna de autodefensa.
representatividad deberán subordinarse a los
1962-1963: separación orgánica del Frente de
nuevos dirigentes del interior y harán pocas
Liberación Nacional (FLN), organismo de &
declaraciones pretenciosas, o formarán parte de
rección política, y de las Fuerzas Armadas de
los habituales congresos internacionales, cuyas
Liberación Nacional (FALN), "brazo armado
declaraciones de principios pueden leerse en la
del FLN" '
prensa.
Los peligros del desdoblarmento son de te- Al principio el "aparato especial" del Partido
mer de ambos lados. Existe la traición de los era clandestino aun dentro del propio Partido
"políticos", flagrante en el caso de las guern· Este primer desprendimiento, cuando nace en
llas paraguayas (los dirigentes burgueses, lib~ 1960 la decisión de resistir a la creciente ro-
rales y febreristas, del movimiento "14 de Ma-
yo" no vacilaron en denunciar a Stroessner los (13) Obviamente hace falta aqul un an~
preparativos de los jovenes del movimiento lisis de los acontecimientos acaecidos con pos•
terioridad a 1963 y las medidas de reorg~a­
para no ser des?lazados por ellos) y en el de ción adoptadas recientemente por los revolucict-<
las guerrillas argentinas (los Utumncos en 1959 oarios venezolanos.

NUM&RQ a 1..IUUO t80'1.


-presión, no proviene de la incompetencia de locales del Partido, arresto y fusilamien-
·los dirigentes en los problemas técnicos de or- to de militantes, etc. Cuando esa repre-
ganización clandestina ni de las reticencias po- sión surge, la mayoría de los viejos mili-
Uticas, aunque es verdad que el partido cóm- tantes del PC ya están fichados y son fá-
bati6 muy fuertemente los grupos armados que cilmente controlables, sobre todo en Ca-
se formaban anárquicamente alrededor de él. racas, donde el Partido ocupó en 1958 el
Las razones esenciales deben buscarse más bien segundo lug' r en las elecciones, y parecía
er.: no exi$tir razón alguna para ocultarse en
a) LA DECISlóN POLITTCA DE PRO- los momentos de la euforia democrática
SEGUIR LA ACCIÓN PARLAMEN- q11e siguió a la caída de Pérez Jiménez.
TARIA Y LEGAL HASTA EL FINAL, Pero un aparato de Estado cuyo conte-
salvaguardando la prensa y los locales nido de clase no ha sido cambiado, no se
públieos del partido, manteniendo hasta deja llevar por esas euforias pasajeras v
el último momento, a pesar de la repre- prepara siempre la guerra. De ahí la ne-
sión, una acción sindical basada en las cesidad de ubicar a estos compañeros en
posiciones de clase. Esto duró hasta que tareas legales, y la necesidad de crear una
el gobierno de Betancourt, en octubre de organización de autodefensa compuesta
1963, destruyera las últimas libertades de- por desconocidos o por p\!rsonas menos
mocráticas, suspendiera la inmunidad marcadas políticamente, y, en consecuen-
parlamentaria de los diputados y senado- cia menos vulnerable a la represión.
rcs del PC y dd MIR y los colocara en U. - Se desarrolla así un aparato militar
la más completa ilegalidad. Los diputa- -urbano que 2 prende bien o mal a devolver los
dos fueron conducidos directamente del golpes y a organii;arse poco a poco en la prácti·
Congreso a las prisiones. ca. Las acciones de autodefensa, y luego de con-
traofensiva, intensifican la represión, que hiere
b) LA NECESIDAD DE DAR LA MAXI- cada vez más el aparato p9lítico de los part'dos
MA FLEXIBILIDAD A LA ESTRUC- revolucionarios, más expuestos a causa de su
TURA VERTICAL DEL PC (centralis- acción semilegal, y mejor conocidos por la poli-
mo democrático) , necesaria para su fun- cía. En consecuencia, la antigua organizac;ón
cionamiento en tiempo de paz, pero mor- del partido se debilita y disgrega (cierre de lo-
tal en tiempo de lucha clandestina. El cales, destrucción de la imprenta, censura de los
mantenimiento de esa estructura se re- periódicos, etc.) y los elementos vacilantes tien-
vela imposible en los hechos por la situa- den a abandonar la lucha. El partido se repliega;
ción de urgencia; la aceleración de los períodos de crisis bien conocidos en todos los
acontecimientos; la dispersión debida a movimientos de liberación en el momento del
la regla del contacto mínimo, propia de paso a la lucha armada. Pero esta última crea
la clandestinidad; y la desaparición de nuevas tareas, acelera su ritmo para resistir el
los organismos de dirección política, como ritmo creciente de las acciones represivas, obli·
consecuencia de la represión. "Si cuando ga a avanzar llenando "los vacíos, corrigiendo
ocurre un movimiento de tropas es pre- sobre la marcha los errores, y obliga a hacerles
ciso consultar al Comité C~ntral para sa- frente.
ber si conviene o no hacer saltar tal Durante este tiempo, año 1962, una rama aa
puente estratégico, se tienen todas las po- la organización urbana, guiada por una visión
sibilidades de hacer saltar el puente una estratégica a largo alcance, prepara, organiza e
semana después del paso del regimiento inaugura focos de guerrilla rural. Parecería que
en cuestión'', ha d~cho el responsable de se tuvo la idea de inaugurar varios focos a la
un "de.>tacamento". (Un destacamento vez, con el objeto de dividir las fuerzas arma-
c011sta c...: tres pelotones, un .pelotón de das, pues el año 1962 asistió a la eclosión de
tres unidades •4cticas de combate y una focos en seis estados diferentes (Mérida, Zulia,
UTC de cuatro a seis pr:""onas). Miranda, Lara, Trujillo, Falcón). El contrario
... e) EL ELEMENTAL IMPERATIVO t)E
SEGURIDAD. Como quiera que el naci-
de esta táctica aparece pronto: alimenta - tan-
tas zonas dispersas en hombres y armas, aba~te­
miento de una guerrilla rural requiere de cerlas de todo lo necesario, es imposible. Los
una maduración revolucionara elevada, la focos, por ·otra parte, no tienen a menudo nin-
aut~efensa armada se organiza primero gún nexo político o militar entre ellos. Debido
.... C'J~tas grandes ciudades. Es allí donde la a la in ... xperiencia en este género de lucha, d{>·
represión golpea primero: manifestaciones bido a la ausencia de preparación militar seria,
do mas.as dispersu a tiros, pillaje de .los al desconocimiento del terrepo y a la poca pre-

r
caución en el mantenimiento del secreto militar, guerrilleros, inalcanzables y den veces m~
estas tentativas en las que participaron casi ex- según la prensa, reaparecen y tienden a trans-
clusivamente estudiantes, terminaron trágica- formarse en mitos populares que movilizan a
mente. Pero sobre la base de esas experiencias, su vez las ciudades. Finalmente, la guerrill~
y esta vez de manera responsable, grupos de rural aparece como único aparato permanen.~
obreros, de campesinos e intelectualc;s revolu· sólido, en crecimiento, y fuera del alcance do
cionarios, dotados de un sólido conocimiento del cualquier represión mnada.
terreno, subieron a las montañas. En la prima-
vera de 1962 se constituye el frente de El Cha· IV.- En Caracas y en otras clutmdes, los
ral, bajo el mando de un ingeniero, Juan Vicen· detenidos políticos que a fuerza de roraje y.
te Cabezas, y en el Estado de Falcón, d frente de ingenio logran evadirse, los militantes JI
"Leonardo Chirinos" bajo el mando de Douglas los ·dirigentes "quemados" en la ciudad, arrin·
Bravo, ex estudiante de derecho y ex obrero de cenados en una clandestinidad cada día
fábrica. más aleatoria, no tienen más que un rccuno=
unirse a las zonas estabilizadas o liberadas por
111.- En· razón de las condiciones materiales los focos guerrilleros. Sobre la base de las ee-
y morales muy difíciles en las que debe operar tructuras existentes desde el comienzo del foco,
la guerrilla urbana, esta última comienza a ago· pero consolidadas por este ingreso continuo de
tarse y comete ciertos errores tácticos (ataque sangre nueva, tiende entonces a realizarse la
al tren de El Encanto en octubre de 1963) que fusión de los dos aparatos de dirección polí-
aprovecha el gobierno para llevar la represión tica y de acción militar en la guerrilla rural.
al máximo, ·fuertemente ayudado en esto por En julio de 1964, en el Estado de Miranda.,
los servicios y el dinero yanqui, que afluye a al este de Caracas, surgió un nuevo foco. Sft
Cani.cas. La sucesión de arrestos de responsa· desató una fuerte ofensiva militar contra est9
bles políticos, que permanecieron en lá capital nuevo foco y contra los otros ya existentes,
para asegurar la permanencia de la dirección con bombardeos de aviones B-25 y cargas de
política a pesar de las condiciones de seguri· mortero de 105 mm., lo que permitió una v~
dad, cada· vez más precarias, desorienta al apa· más al gobierno anunciar la liquidación de las
rato urbano. Desde entonces está probado que "bandas civiles armadas". Pero, hasta donde ~
la guerrilla urbana, comprometida en una gue> sabe, los frentes han resistido perfectamente '!
rra civil casi frontal contra los policías, la permanecen cada vez más numerosos y rná.t
guardiá nacional y el ejército en el curso del fuertes.
verano y otoño de 1963, ~o está en condicio- En cuanto a la guerrilla urbana, no pa-
nes de quebrantar el aparato regresivo y mal- rece revestir más que un aspecto táctico de
gasta tesoros de vidas humanas, obteniendo golpes de mano u hostigamiento bastante . se-
resultados desproporcionados con el esfuerzo. eundariO!!. En su lugar, se puede tratar de det-
No puede entonces revestir la importancia es- arrollar una acción propiamente política, una
tratégica que ciertos sectores "insurreccionis- ca~paña para la liberación de los prisioneros
tas", especialmente entre la juventud del MIR, o radicalizar y lograr la colaboración y parti-
querían otorgarle. eipaci6n de nuevas organizaciones de hquittda..
Durante este tiempo, y al lado de la lucha
urbana, que ocupa el primer plano del esce- 7• La lucha armada revolucionaria IÓlo C!I
nario público, los focos rurales se fortifican reafuable en el campo. En la ciudad •
en silencio. Dirigentes y combatientes ganan degrada.
rápidamente en experiencia política · y militar.
Y para sorpresa de todos, los desmatitelamien· Aquí también la experiencia venezolana :nos
tos periódicos de la organización contacto sirve de ejemplo. Ya se conocen los argumerr
Caracas-provincia-frente guerrillero (el decomi- tos irrefutables del Ché Guevara a este res-
so de estaciones· de radio, el arresto de respon- pecto: comoquiera que un foco insurrecciona!
sables de tráfico y de suministro de armas, el ataca el eslab6n más débil, debe cuidarse de
arresto de correos, etc.) no provocan de ma- las zonas urbanas como de los eslabones más
nera alguna el desmantelamiento de los focos, fuert~ de la cadena, es decir, de los lugares
que refuerzan su capacidad de acción, sus ba- donde están concentrados todos los cuerpos
ses de apoyo y su reclutamiento entre los cam· represivos y administrativos del Estado y donde
pesinos. En consecuencia, se pueden romper las clases más desamparadas est!n más o me-
los puentes entre el FLN y los destacamentos nos integradas a la sociedad. Sin embargo, el
rurales de las F ALN sin que esto impida a éxodo rural a las capitales ha creado en lu
esto!· últimos ·crecer y autoabast-ecerse.. Los jefes dudadet una contradicd6n todal explosiva.
1
cada año más insoluble para las dases domi- territorio h"bre por elgunu hora!, hasta que
nantes: la aglomeraci6n de desocupados pro- la concentración de grupos armados se hacía
:venientcs del campo, en los ranchos de Cara· insostenible y se disolvía. El objetivo: concen·
cas; en las barriadas de Lima, donde 600.000 trar los cuerpos represivos en Caracas, divi·
habitantes viven en chozas de tierra construi· dirlos, fatigarlos, para acelerar su desmoraliza·
das a orillas del Rimac; en las favclas de Río; ción y su liquidación. Los casos de deserción
en las villas miseria de Buenos Aires; en las fueron muy frecuentes en la policía durante
poblaciones callampas de Santiago, etc. esa época. Maniobras de distracción también,
En Caracas, un tercio de la población, 350.000 cuando otras operaciones ae llevaban a cabo
habitantes, vive en los ranchos, cinturón de en otros lugares, tales como evasiones indivi·
colinas que rodea la ciudad, entrelazamientos duales o colectivas de los centros de detención,
de callejuelas, de plazas, pasajes, terrazas, Pero algunos meses después, el silencio envol·
por donde la policla y menos aún el burgués, no vió a los ranchitos: esta forma de guerrilla
se arriesgan ni en tiempos de paz. Cada año urbana había desaparecido. No se crea que 101
10.000 venezolanos se instalan en Caracas y más grupos armados de los ranchitos habían sido
~": la mitad lo hacen en los ranchitos. Esta liquidados y militarmente vencidos. En reali·
reaiidad socio-económica explica por qué ha dad este tipo de acción podía continuar, pero
podido desarrollarse en Venezuela, por primera parece que una decisión de las F ALN puso fin
vez en América del Sur, una forma extraordi· . a las operaciones. ¿Por qué?
naria de guerrilla: la guerrilla urbana. Operando en una zona determinada y natu-
El ranchito fue su base esencial de opera· ralmente limitada, la guerrilla urbana es fácil·
ciones y de reclutamiento. Mucho se habló en mente ubicable. Ella no puede, en efecto, ni
el extranjero de los asaltos sorpresivos de las elegir el momento ni el lugar para el combate.
Unidades T¡Ícticas de Combate: secue~tros de En cuanto al momento, por múltiples razo·
militares enemigos, golpes publicitarios, cap· nes la guerrilla urbana se ve forzada a operar
tura de fondos en los bancos, de armas, de de noche (los ranchitos tienen alumbrado pú·
documentos, sabotajes a las instalaciones im· blico muy pobre). Existe una mayor seguridad '
perialistas. Estas operaciones se desarrollan para los combatientes, quienes pueden escapar
ordinariamente de día, porque exigen pocos mejor a la identüicaci6n (para reforzar la se-
participantes, que deben utilizar sus armas lo guridad se puede hacer permutas entre grupos
menos posible. La composición de estos co- de barrios diferentes, a fin de evitar las dela·
mandos es precisamente estudiantil o pe-
queño·burgue~a; el 26 de Julio cubano tenia
dones, siempre posibles) . Existe también una
mayor seguridad para los vecinvs. En efecto, '
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1

la misma composición social y sería ridículo las calles desiertas por la connivencia del ba·
emplear el calificativo "pequeñoburgués" con el rrio hacen menos víctimas inocentes, aunque
juicio de valor implícito que se le asigna en desafortunadamente siempre hacen algunas,
Europa. Pero existe la otra cara de la guerrilla porque las balas traspasan las paredes de car-
urbana, mucho más importante por el m'llllero tón o de madera de las casas. La noche pe~ \
de hombres que engloba: la guerrilla en los mite a las fuerzas populares aprovechar al má·
ranchitos. El reclutamiento es diferente; obre· ximo sus ventajas: el conocimiento del te-
1
ros, desocupados, jóvenes sin empleo, hijos de rreno, la movilidad, la dificultad del enemigo
familias numerosas y miserables que compo- de utilizar armas pesadas. Por el contrario, la
nen la organización políti~o-militar dd barrio. llegada del día permitirá el allanamiento y el
Las rdaciones con el lumpen frecuentemente registro de las casas, las represalias masivas, '
son tensas, pero no llegan al-rompimiento. Hay la redada y el "peinado".
acuerdos locales, pactos de no agresión y aun En cuanto al terreno, su elecci6n resulta casi
colaboración o regeneración de tránsfugas del imposible a los grupos armadoa puesto que no
~da:;¡b~t~~cix~g:in!~~t: l~a ~~~a~ubo
pueden desplazarse en la ciudad (las grande•
en avenidas están severamente controlada&) para
En d período más intemo de la lucha ur- sorprender desprevenidos a una guarnición o
bana, alrededor del verano y primavera de a un destacamento militar. La operación irn·
1963, no habia día 1in encuentros armados en plica grandes riesgos puesto que la retirada
varios ranchitos simultáneamente. Cuando caía puede ser fácilmente bloqueada. Es preciso
la noche comenzaban lor disparos que termi· pues, atraer a los cuerpos represivos hacia las
naban al amanecer. Las operaciones: hostiga• colinru, fuen de su terreno natural de acción.
mientos a las fuerzas repre5Ívas, emboscadas, Pero al cabo de un cierto tiempo los cuerpos
batallu libradu contra el ejército y aun ocu• represivos han ccmprendido la trampa y ya no
paci6n total d~ un barrio que •e convertia en ae desplazan, prefiriendo abandonar lot nm-

t~A~ ~

(
chitos al control nocturno de los grupos ar- nado en la guerra convencionil y en el manejo
mados, antes de perder una docena de hom- de armas pesadas. Desde el momento en que
bres en cada incursión. Todas las estratagemas no puede pasar más allá deJ hostigamiento,
serán entonces buenas para atraer a los desta- una guerrilla urbana no puede transformarse
camentos policiales y del ejército a los ranchi· en un ejército guerrillero y menos aún en wa
tos, como por ejemplo el falso terrorismo: en ejército regular popular, capaz de enfrentar fi.
una zona aparentemente en calma, explota allá nalmente al ejército represivo, fin de todo foco.
en lo alto de un ranchito una potente bomba ... Esta atomización obligatoria de los comb..
llega la columna de soldados que viene a com- tientes urbanos, abandonados a si mismos, n.o
probar el estrago, y se encuentra encerrada en vo en Venezuela una gran importancia, puesto
una emboscada y debe pedir refuerzos, etc. que implic6 en germen un riesgo muy serio
Ahora bien, la ubicación en los barrios po- de despolitizaci6n qe las UTC, y por tanto el
p ulares indica rápid2mente la táctica a seguir por surgimiento de acciones anárquicas, desórd&
las fuerzas gubernamentales: establecer guardias nadas, contrarias a la línea general del FLN.
permanentes del ejército y la policía en dichos Te6ricamente, los planes de toda acci6n im-
barrios, en número y densidad tales que se vuel- portante debían ser elaborados por sm futurOI
va desventajoso atrcarlos. ejecutantes (UTC o destacamentos), elevadot
Si bien en la primera fase de la lucha, todas a la dirección política y devueltos con su apro-
las estaciones de policía debieron ser evacua- baci6n o no. Pero en la realidad, no era siem-
das de los barrios obreros (de los enormes pre asf: podía haber mu~a urgencia, o deo
mono-blocks de 23 de Enero, de Urdancta, .de fectos en· un contacto, o arresto inesperado de
Simón Rodríguez y de los ranchitos), -poco des- un dirigente. Por otra parte, la juventud, prin-
pués el ejército y la guardia nacional estable- cipal fuente de reclutamiento de los grupos de
cieron cuadrillas con armamento pesado en los acción, no tiene en países semicoloniales la for-
pu ntos claves (sobre los techos, en las boca- maci6n cultural que puede tener en un pafs
calles y encrucijadas, en las alturas y colinas, desarrollado, donde la enseñanza primaria es
etc.) y esto determinó prácticamente el fin de realmente obligatoria. Y la mitad de la pobl..
los combates urbanos. La vida de un militante ción venezolana tiene menos de veintiún añot.
es demasiado preciosa para sacrificarla inútil- La formación política no se adquiere de golpe,
mente y, por suerte, los revolucionarios no tie· sin ensayos ni tanteos; así se entiende c6mo
n en un falso sentido de los combates de "ho- algunas UTC han podido cometer ciertos erro-
n or" . Los venezolanos no atacaron más. res, los cuales han sido siempre sancionados y
En consecuencia, en el plano militar, la gue- corregidos por la direcci6n nacional ( 14).
rrilla urbana no puede cambiarse en guerrilla Ahora bien, un joven combatiente de un foco
de movimientos y menos aún en guerra de rural se formará políticamente mucho más r!-
p osiciones. Ella deberá limitarse al hostiga- pido que un guerrillero urbano. Si para esta
miento, al sabotaje, donde deberá gastar fuer- último todo puede reducirse a una ~erle da
zas desproporcionadas a sus objetivos. "Mor- operaciones "heroicas", aisladas de su contexto,
der y huir". divisa del guerrillero en el campo, antes y después de las cuales deberá volver a
es imposible. la atmósfera normal de la vida urbana, con
Sin base fija, un grupo armado urbano no todas las facilidades a las que lo ha habituado
tendrá posición' de repliegue segura v se ex· la vieja sociedad, el guerrillero en el campo
pondrá al aniquilamiento por cerco, delación, estará sumergido en un contacto permanente
imprudencia, etc. Esta ausencia de base fija
de operaciones significa también la ausencia (14) Esos errores políticos fueron, en opinión
de una base social y económica sólida. Puesto de los mismos venezolanos, los siguientes: ex-
que el poder no puede ser tomado de golpe tender las operaciones de sabotaje a las fábricas
por una insurrección generalizada, no caben e instalaciones comerciales de capitales naciona-
les, enemigos secundarios que se hubieran JO·
reformas parciales en una parte de la ciudad dido neutralizar, aunque es difícil en Ja prác-
liberada. Si el guerrillero es un "reformador tica distinguir capital nacional y capital im-
social", ¿qué puede reformar en una ciudad? perialista pues la mayoría de las veces es-
¿De qué realización puede valerse parn atraer tán entrelazados; haber atacado en algunas cir-
cunstancias a los efectivos de la policía municipal
grandes masas? Los pequeños grupos en que o de lll. policía de tránsito, arrojándolos así al
forzosamente debe desarticularse una guerri- lado de las fuerzas represivas activas; no haber
lla urbana (una UTC tiene de 4 a 6 personas) tenido suficientemente en cuenta el valor irrem-
no podrá nunca llegar a formar un núcleo per- plazable de la vida de un militante, atacando
objetivos muy secundarios, como el sabotaje al
manente, localizado, dotado de cierto poder depósito de films de la Columbia, donde murie-
de fuego, concentrado, disciplinado y entre- ron quemados vivos des combatientes de una

NUMERd 8 I .JULIO , . . . . PACll. e3


f dlreeto con el mundo exterior, con Jos cam- ta Popular, que no podían imaginar que la
peainoa y Con la naturaleza, y la operación revolución fuera tan rápida y hacia el sociah9·
propiamente militar s6lo será un detalle o un mo. Y sin embargo la formación política y so-
momento más. cial de los dirigentes urbanos del 13 de Marzo
Dicho de otro modo, la acción urbana es dis- y del 26 de Julio era la misma: "intelectuales
eontinua; para el guerrillero urbano cada ope- pequeñoburgueses revolucionarios". Del mismo
raci6n 1e basta & sí misma. modo en Venezuela, los que pasan de la lucha.
Por el contrario, lo esencial de un campa- urbana a la lucha rural sienten un ca:nbio de
mento campesino es crear sin cesar sus condi- calidad en la atmósfera humana, en la organi-
ciones de vida. En la primera y más larga etapa zación y aun en el análisis político. El análisis
de lucha, esa será su actividad principal y no a corto plazo en la montaña no tiene vigencia.
el combate militar que debe, por el contrario, Todos los guerrilleros saben en ese momento
evitar. Sembrar, cazar, cosechar, recolectar, en que la guerra será larga y debe serl<J) en las
fin, sobrevivir, es en la 1elva americana un condiciones actuales de la relación de fuerzas,
trabajo sacrificado y heroico. De este modo, porque "nosotros no aspiramos a tomar el po-
en sus comienzos, el foco no podrá sobrevivir, der en una operación suicida para perderlo a
1ino en la medida en que obtenga el apoyo del las 24 horas; no nos precipitamos pero tam-
campesino, el foco está soldado al medio con- poco retrocedemos en la relación con nuestros
génitamente. Para los "bandoleros" colombianos oh jetivos".
del Tolima, el problema no se plantea; como La proletarización rápida del foco rural ha
ellos no producen sus condiciones materiales dado a los combauentes confiama en sí mis-
de vida, el apoyo de la población le ~s indife- mos y modestia. Paradojalmente, es casi impo-
rente; les es suficiente el pillaje, el robo y las sible que se desarrolle en un foco rural, germen
contribuciones obligadas. Por el contrario, el del ejército popular, una tendencia al milita-
foco rural está en contacto directo, sin inter- rismo, a la creencia de que todo se reduce ~
mediarios con la colectividad de la zona de ope- "echar balas", a "tirar" y que todo depende
ración. y con la producción material de sus me- del éxito militar. Del mismo modo, el romanti·
dios de vida, ya sea por la limpieza de un osmo encontrará aquí difícilmente su •;a.Ido de
pedazo de bosque a fin de cultivarlo, por el cultivo. El combatiente rural se educa día y no-
trabajo en común de la tierra, por la caza, etc. che en ~u contacto con el mundo extertor.
Estas condiciones materiales llevan ineludible- Por el contrario, el combatiente de la gue-
mente ll foco a proletariarse moralmente y <t rrilla urbana tiende a vivir en un medio abs-
proleta~zar su ideología. Así sus miembros sPan tracto de su medio natural (la ciudad, el tra·
campesinos o pequeñoburgueses, el foco guerri· ba.io ordinario, los amigos, las mujerPs, Ptc.)
llero se convierte en un ejército di' proletario~. en obsequio de su seguridad y de la seguridad
Es as{ como la guerra de guerrillas opera siem- de la organÍ7.ación. Si para el primero el mun·
pre una mutación profunda de los hombres y dn exterior inmediato -el campo de maíz, I~
de su ideología ; e~e es, por "iemplo, PI porq11é plantación de bananas pertenecientes a una fa·
hubo en Cuba un desnivel polítiw '!ntre los milia de campesinos amigos, la laguna, la ver-
dirigentes del ejército rebelde y buena parte dP tiente, o el poblado a dos horas de marcha,
loe dirigentes de las organizaciones urbanas del etc.- es fuente de vida, o mejor dicho el único
propio 26 de Julio, del Directorio 13 de Marza medio de vida posible, para el segundo, el
y ~asta con los dirigentes del Partido Soeialis- mundo ex terior será siempre vigilado como el
peligro numero uno, la puerta siempre entrea-
UTC, en el incendio que ellos contribuyeron a bierta por donde vendrá la muerte o el arresto;
crear; no tener en cuenta las condiciones cir- es preciso desconfiar de las personas ajenas a
cunstanciales, como fue el ca¡¡p del ataque a un la organización (y de los barrios, de los aparta-
.ven custodiado por un destacamento de guar- mentos, de los teléfonos, de la multitud que
dias nacionales emprendido con el fin de recu-
perar su armamento, en el curso del cual fueron transita por la acera y que en principio conlle-
eliminados algunos soldados que opusieron una va un policía, etc.) pues son ellas las que hacen
inesperada resistencia, en el mismo momento en correr el riesgo de la infiltración, de la dela-
que se desarrollaban importantes conversaciones ción, de la imprudencia, del relajamiento moral,
preelectorales en el seno de los Partidos de
oposición. Esta acción, montada hipócritamente de la confidencia. La soledad necesaria, la fu·
1obre alfileres por el gobierno, sirvió de pretexto gacidad de las relaciones humanas, el mutismo,
a la oposición legalista para rehusar una candi- el enclaustramiento, todo aquello está simbo-
datura única de la izquierda en las elecciones lizado por la noche, el momento por excelencia
presidenciales. La mayoría de los responsables
de estas acciones tueron destituidos por el Estado de la acción urbana. Distinción del día y de la
Mayor de las F.ALN. noche, extraña en gran medida &I guerrillero

CUADERNO• r:ur ~CHA


del foco que vive día y noche en la montaña, de la orgaruzacion y no directamente, como
es decir, ni en el día ni en la noche, sino en la en el caso del foco rural, a los campesinos y
penumbra sin sol, tibio y protegido, donde la aus familias. Pero si bien las formits de acción
columna permanecerá invisible de día y de no- urbana son las más clandestinas, es también
che, tanto para un avión como para el tránsito en la ciudad donde d contenido de cada acción
del sendero vecino. repercutirá más en el exterior, y es aqtÚ tam·
Nunca un guerrillero campesino utilizará, por bién donde corre los riesgos máximos de defor-
ejemplo, los senderos y los caminos ya traza· mación por la todopoderosa propaganda enemi·
dos de la montaña; él los abre a través de la ga. La radio y la prensa se encargarán de con·
espesura, haciéndose sus propios caminos, dis· fundir a la opinión pública.
poniendo de señales invisibles. Una columna Los comandos venezolanos tienen la orden de
represiva, aun una patrulla, tomará obligada- no hacer uso de sus armas, salvo en caso eic:-
mente el sendero, demasiado recargada de equi- tremo de legítima defensa; los francotiradores
paje e ignorante del terreno para penetrar en de los ranchitos, si pueden, apuntarán prefe-
la selva, facilitando así la emboscada, Q el con- rentemente a las piernas para poner fuera dtt
trol de sus desplazamientos. La prudencia de- combate sin matar. Las fuerzas enemigas tienen
fensiva (una huella de botas en el sendero consignas y reflejos opuestos, la muerte y la
permite saber la fecha e importancia de un tortura. Por su número y su método, ~as fuer-
pasa je pues los campesinos caminan descalzos zas represivas hacen correr a los grupos arma·
o con zapatillas), y la velocidad ofensiva ( ra· dos mayores riesgos de eliminación física que
pidez del ataque y ganancia de tiempo en la en la montaña; los combatientes deberán pues
retirada) están del lado del guerrillero campe- matar para no morir. La acción más modesta,
sino. Pero no importa cuán embrolladas sean desarmar a un policía en la calle para quitarle
las calles de un ranchito, hay que atravesarlas, el arma, revólver o fusil, tiene efectos impre-
dirigirse a tal bocacalle, atravesar tal sitio, visibles si el policía se resiste; en , esos casos
donde no es difícil ser "esperado" por una pa· ¿se preferirá que el militante revolucionario se
trulla militar sólidamente instalada. La situa· deje matar o que haga uso de su arma? El di·
ción se invierte. Un cerco en la montaña, en la lema puede ser cotidiano pues las FALN no
selva, nunca es infranqueable puesto yue nun· tuvieron jamás otras armas que las que saca·
ca es completo: Ja selva venezolana de Falcón ron al enemigo y es necesario tomar esas
tiene aus grietas, sus peñascos, sus árboles, sus armas donde son más numerosas y asequibles,
grutas. Para bloquear un ranchito, en cambio, en las ciudades, tarea por lo tanto de los com·
con frecuencia basta con bloquear tres entra· batientes urbanos. De este modo, cada acción
das. Simple ejemplo, en el plano de Ja libertad de ese tipo será bautizada de "asesinato" por
de evolución, del carácter extremadamente vul· la radio y la prensa y, por supuesto, la prensa
nerable de un grupo armado en la ciudad. clandestina y los otros medios de propa~anda
El aislamiento de los militantes, reunidos 24 popular no llegarán nunca a contrabalancear
horas antes de la operación, de la cual ignoran esta intoxicación masiva.
frecuentemente su naturaleza hasta último mo- En la ciudad, el enemigo está en su ·cau y
mento; el empleo de seudónimos en el mismo hace la ley, lo que no puede hacer en h mon·
interior de la UTC; la imposibilidad de estre- taña, donde los campesinos saben a qué atr.·
char relaciones de amistad; la ignorancia red· nerse. En cambio, cuando un grupo de franc0-
proca obligatoria; la ignorancia también del tiradores se apropia de un camión de ca 111~
responsable que da la orden; etc.; en pocas perteneciente a un supermercado Sears de la
palabras, las condiciones materiales de acción cadena Rockefeller y distribuye au contenicln
de una guerrilla contribuyen a formar un cier- en un ranchito hambriento, la televisión, la
to tipo de conducta y espíritu abstractos que prensa y la radio se cuidarán muy bien de co-
pueden llevar al voluntarismo o al subjetivis· mentarlo.
mo. Las condiciones técnicas y materiales de Durante el verano de 1963, se comprob6 en
una guerrilla urbana no son separables del con· Caracas un cierto número de "neurosis de gue-
tenido político de su acci6n pero repercuten rra" entre los guerrillero! urbanos, que debie-
directamente en ella. No se puede hablar de ron ser relevados y licenciados por el Estado
una sin hablar de las otras. Mayor de las F ALN. El ritmo de las operacio-
La extrema dispersión de los grupos armados nes y los riesgos corridos fueron tales que
urbanos vuelve difíciles la coordinación y el muchos fueron vencidos por sus nervios ~in
control de las acciones. La iniciativa táctica serlo por la represión física. Neurosis del tipo
pertenece a los combatientes. Como son clan· maníaco depresiva: abatimiento, desánimo,
destinos, rinden cuentas sólo a los superiorca alternados con una excitación febril, deseos de

J
provocar al enemigo al descubierto para libe- part:ce ser la enseñanza de la Revolución Cu·
rarse de la angustia latente, de explotar para bana.
acabar con las inhibiciones a los que, a la lar- Pero la Revoluc1ó11 Cuuaria em:::ña también
ga, conducen la conducta de represión del que el nuc1o del problema no está en el progra·
clandestino. Este tipo de neurosis lleva al des- ma inicial de la revolución sino en el hecho
precio de la vida, a la operación suicida, al de que ella ha resuelto prácticamente el pro-
formalismo de la acción por la acción. En la blema del poder del Estado antes de la etapa
época de Batista, entre los militantes de La democrática burguesa y no después. Cuba pudo
Habana este género de accidentes no fue raro. convertirse en un Est: do Socialista sólo porque
Y pasa lo mismo con cualquier acción clandes- en el momento de realizar sus reformas demo-
tina, cualquiera que sea. cráticas nacionales el poder _político ya estaba
Estas notas no podrían en ningún caso des- en manos del pueblo.
cribir un estado general de la guerrilla urbana Es por esto que la población actual con res·
sino una tendencia, resultado de sus ~ond!cio· pecto al programa de la revolución -revo!u·
nes materiales de acción, explicando por qué ción democrática burguesa o revolución soc;a•
la guerrilla urbana no puede pasar hacia una list;i- plantea un falso dilema que, en la prác-
forma de acción superior, viable a lar~o plazo. tica, retrasa en los hechos el comprometerse
Pero en Venezuela sí se trató de una guerrilla seriamente en la lucha concreta de un frente
urbana, es decir, de operaciones militares co· unido antimperialista.
rrespondientes a una situación objetiva de gue- Un análisis rápido del capitalismo latinoame-
rra, creada por el Estado semicolonial y el ricano permite ver cómo está orgánicamente
imperialismo y ligadas a una organización y a ligado a las relaciones de producción feudal
un programa políticos que expresaban las aspi· en el campo. En Colombia, los beneficios in·
raciones populares. Nunca se ha cometido un dustriales tienden a reinvertirse en la tierra v
atentado individual contra la vida de un ene· las familias industriales son también bs gra~­
migo político, así fuera Betancourt, lo que des familias latifundistas. En Brasil, para ha·
técnicamente no planteaba problemas insupera· blar de países de capitalismo nacional, la
bles. El objetivo principal de las operaciones industria azucarera del nordeste o el comercio
fue el e,iército y el potencial económico impe· del café de Sao Paulo están ligados al latifun·
ri~ lista. Si por terrorismo se designa la acción dismo agrario. Y si no ¿cómo explicar •1ue nin·
individual sin relacióa con el desarrollo de la guna burguesía nacional haya podido llevar a
or~aniiación y los objetivos políticos de un mo-
cabo una verdadera reforma agraria que debe-
vimiPnto revolucionario, inconsciente de las ría sin embargo beneficiar a sus intereses por
cond;ciones históricas y subjetivas de las ma· el ensanchamiento del mercado interior que
sas, nada fue menos terrorista que la acción provocaría? En pocas palabras, parece que en
u:bana de las F ALN y nada lo fue más que la América del Sur la etapa democrática burguesa
n.presión gubernamental. de la revolución supone la destrucción previa
del aparato de Estado burgués. Sin esto el pro-
-"'
ceso habitual del golpe de Estado militar está
8~ Revolución democrática burguesa o revolu· condenado a repetirse eternamente, del mismo
ción socialista: un falso dilema. modo que se repetirá el "arranque" revolucio-
nario sin base segura alguna en el curso de un
Una de las mayores polémicas que dividen a proceso legal y constitucional de reformas de-
las organli....ciones revolucionarias es la que mocráticas (reforma agraria, votos de los anal·
plcntea el problema de la naturaleza de la re· fabetos, relaciones diplomáticas y comerciales con
volnci:ln. En una palabra, a la tesis sectaria de todos los países, leyes laborales y 5Índicales, etc. ),
in!'luencia trotskista de la revolución socialista como pasó en .Brasil desde Kubitschek; en Bo·
i~mediata, sin etapa previa, se opone la tesis, livia, después de 1952; en República Dominica·
tracl;cional en ciertos p:>rtidos comunistas, de na con Bosch; etc. Estas polémicas incansable~
la revoluc'.ón agraria anti feudal, llevada a ca· no sirven más que para dividir al movimiento re-
bo con la ayuda pero en t'ealidad bajo dirección volucionario y ocultar a las masas el problema
de la burguesía naciond. Por encima de las que condiciona a todos los otros: la r.onquista
dos tesis, muchos piensan r:ue la revolución es del poder y la eliminación del ejército burgués,
un Proceso indefinido, "sin etapas" separables, esa espada de Damocles que no dejará nunca de
que aunque no parte d e una reivindicación so· tratar de romTJer a todo movinúento de masas.
cialista, conduce inevitablemen.e a ella cuando Si bien es. mucho más difícil, "después de
la vangu.~rdia del procese revolucionario repre· Cuba", integrar una fracción importante de la
!e•ta sinceram<!nte :t. las clases explotadas. TaJ burguesía nacional a un frente antimperialista.

C:UAOKRNQa QK MA~CHA
este último puede y debe ser todavía el objetivo que Ja práctica plantea a los revolucionarios re·
número uno. Pero al parecer este frente no pue· querirá respuestas nuevas de parte de ellos. Cada
de constituirse más que en la práctica de una fase de la lucha tiene su propio sistema de -inte-
lucha revolucionaria y, lejos de contradecir la rrogantes y respuestas, nacidas de la forma en
existencia de un foco armado y resuelto a luchar, que han sido résueltos los problemas de la fase
implica una vanguardia agitadora que en ningún precedente, y de nada sirve querer superar la
,caso puede esperar que ese frente esté plena· práctica de un frente unido dividiéndolo en pro·
mente constituido en el papel, entre los orga· blemas que, llegado el momento, tal vez ni se
nismos de dirección, para desatar una lucha plantearán. Ninguna actitud, ninguna elevación
armada. Tal es quizás la más grande paradoja del nivel de la lucha por el poder o de !a lucha
del "castrismo": su carácter a la vez -radical después de la toma del poder, ni del nivel de
(condicionar todo a la toma del poder) y anti· los objetivos de la acción gubernamental puede
sectario (nadie, ningún partido o ningún hom· efectuarse si no vienen a llenar una exigencia.
bre puede monopolizar la revolución). Eviden· hi~tórica, una carencia conscientemente sentida
temente, la paradoja deja de serlo cuando se por las masas. Cae de su peso que toda esta
toma a la práctica como criterio y referencia. concepción resbalaría hacia el organismo si no
fundamental de la verdad teórica. Hay en efecto tuviera como piedra angular la existencia de una
una vieja correlación en América Latina entre vanguardia homogénea, sincera, intransigente en
el reformismo de ciertos partidos comunistas y su objetivo final, sin ninguna parálisis sectari..a.,
su aislamiento: apelando sin cesar a la formación sin modelo preconcebido, dispuesta a tomar aun
de un frente nacional pero incapaces de asumir los caminos más imprevistos para alcanzar su
una alianza real por no tener una línea teórica fin, templada y aleccionada por la lucha en el
y una organización autónoma sólidas. monte, vanguardia cuyo foco es ya su garantía.
Si recordamos bien un discurso de Fidel en
1961, pronunciado ante visitantes latinoamerica· RIGOR TEÓRICO DEL CASTRISMO
nos, dos ideas parecen determinar el concepto
·castrista del frente de liberación, la del "co- Esta confianza puesta en el valor radkal de
mienzo'', o iniciativa realista provocando un ca· la práctica del foco, la cual engendra a los di-
mino de calidad en la lucha política, el comien· rigentes, a los cuadros del futuro Partido, y
zo de la lucha armada (en Cuba el ataque al hasta su propio campo teórico, ¿no será acaso
Moneada) y el de "práctica selectiva" de las el homenaje inconsciente del castrismo a su pro-
alianzas y compromisos necesarios en el curso pia historia pasada, superada pero jam!s nega·
de la lucha. Dicho de otro modo, la revolución da, ya que la autocrítica no hace sino ratificar
puede darse al comienzo un programa mínimo una vez más el carácter creador e incompleto
antimperialista, basado en reivindicaciones con· de toda práctica revolucionaria? Hist6rieame:n-
cret:is en relación con la condición campesina, te, lo que se llama castrismo es una acci6n re-
obrera o pequeñoburguesa, análogo al progra· volucionaria empírica y consecuente, que ha en-
ma del Moneada que fue la bandera del 26 de contrado en su camino al marxismo como m
Julio. Cuando hayan sido agotadas todas las po· verdad. Para un castrista honesto el :narxismo
~ibil!dades de lucha legal, inaug-urar la guerra es una teoría de la historia, justificada y "'fti.
revolucionaria sobre la base más amplia posi· ficada por su propia historia personal.
ble; "desde el viejo militante marxista hasta el
católico sincero que no tenga nada que ver con EL ENCUENTRO DE FIDEL CON MARX
los monopolios y los señores feudales de la tie-
rra" (*). La práctica misma de la lucha, que Este encuentro, ¿es nuevo? No.
nunca se puede determinar de antemano sino l\ Hace 35 años, en 1930, otro gran flbéroe" ~
medida que se la vive, se encargará de reordenar volucionario americano, Luis Carlos Prestes,
las alianzas políticas y sociales, disolviendo algu- llevado al pináculo de la fama por su larga
nas, creando nuevas, y por tanto, nada de dis· marcha de la "Columna Prestes" (30.000 Km.
cusiones teóricas interminables sobre las moda· recorridos en tres años en el interior brasileño
lidades de la futura reforma agraria, que no por un millar de hombres que rechazaban todas
sirven más que para dividir y para retardar el las fuerzas represivas lanzadas contra ellos), en·
ai:lveriimiento de las condiciones de aplicación contró también al socialismo científico como a su
de una reforma agraria, etc. verdad. Si en aquella época él le prestó al mar-
En otras palabras, las cuestiones ~oncreta.I xismo, con la misma resonancia que "Hdel, su
leyenda de "Caballero de la Esperanza", con el
(*) Segundo Declataci6n de La Habana, • mismo gesto él negaba a esta, última todo valor
de febrero de 1962. dialéctico. En el Manifiesto de 1930, lanzado al

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NUMIEAd 8 I JUUO t•e7
.'
pueblo brasilefio desde Buen~ Aires, donde ~ cl6n Cubana: que ena rinda homenaje todos lot
había exiliado, reneg6 de su pasado, de sus ami- años como al punto más alto de su genealogía,
gos, de su leyenda y de su nacionalismo,. y pro- a ese escándalo teórico e histórico que fue el
puso la instauración inmediata de soviets de asalto al Moneada.
obreros en Sao Paulo. La adhesi6n de Prestes Esto es lo que da a la simple historia de la
al marxismo, en una época en que el socialis- Revolución Cubana y a su continuo desarrollo,
mo no se había asegurado aún un lugar en el una gravitación pedagógica diez veces más efec-
mundo, marc6 también la ruptura de Prestes y tiva para el continente que diez manuales juntos
del Partido Comunista brasileño con su realidad de marxismo. Negándose a desmembrarse en dos ·
nacional, ruptura que quizás no ha s~do aún épocas distintas, nacional democrática y socia·
superada a pesar de sus grandes victorias elec- lista, la Revolución Cubana pennite entender
torales de posguerra, en el mismo momento en mejor y ayudar al desarrollo de las reivindica·
que Prestes partió para Moscú y era absorbido ciones nacionalistas "democrático-burguesas", a
por el engranaje administrativo de la Interna- los combates y las formas de acción que desde
cional. un punto de vista sectario son "impuras" y que
Un contacto semejante con el marxismo es surgen aquí y allá en el continente. El castris·
una electrocución y no una superación. mo, lejos de condenarlos, de arrojarlos '!n el in-
Lo que da tanta fuerza a la Revolución Cu- fierno de la provocación, en el purgat0rio des·
bana es la ausencia de ruptura entre lo que es, preciable del "pequeñoburgués", los apoyará de-
1ocialista, y lo que ha sido, nacionalista. Asimis- cididamente, porque si sus protagonistas son sin•
mo puede decirse del "castrismo" que el hecho ceros y decididos tenninarán por poner en tela
de no haberse separado de sus raíces históricas de juicio al imperialismo norteamericano y por
y americanas le asegura, al mismo tiempo, un desembocar en el socialismo.
lugar dentro del marxismo y al lado 1el leni- Al descubrir a todos que el. nacionalismo
nismo. Fidel Castro jamás ha renegado de sus latinoamericano implica la caída final del es-
orígenes ni de lo que ha hecho, él ha reinte~ tado seihicolonial y por tanto la destrucción de
pretado su trayectoria pasada de revolucionario su ejército y la instauración del socialismo, el
no marxista, prolongándola y transformándola castrismo bien merece la definición de "nacio-
desde adentro. nalismo revolucionario", sin agotar con esto
Que el 26 de Julio continúe siendo la fiesta todo su contenido. Está ligado, por todas sus
de la Revolución Cubana, es el signo distintivo fibras, a la exigencia de dignidad tanto indivi·
y la conquista del castrismo, o de las vías lati- dual como nacional. Cuando se piensa en la
noamericanas al socialismo. Ese día, los visitan- forma en que reaccionaron durante "la crisis
tes del mundo entero que llegan a La Habana de los cohetes", en octubre de 1962, el PCUS,
para festejar la victoria socialista, conmemoran, los PC europeos y desgraciadamente la mayor
en realidad, un golpe "aventurero"; el ataque parte de los PC latinoamericanos, ante la "sabi-
al Moneada efectuado por un puñado de acti- duría jruschoviana" y la "obstinación rebelde"
vistas, que hizo vibrar de indignación a los de los dirigentes cubanos para rehusar "la ins·
"buenos marxistas" del continente. Recordemos pección" de su patria, no existe aún ninguna
lo que fue el Moneada, el 26 de julio, en Sa~­ razón para pensar que el antimperialismo con
tiago de Cuba. 150 hombres mal armados, baJO
el comando de Fidel Castro y de Raúl Castro,
atacaron la guarnición del cuartel Moneada. El (15) El Siglo, órgano del Partido Comunista
de Chile comenta así el acontecimiento: "J"J pue·
ataque fracasó. El grupo mejor armado, de 50 blo cubano acaba de ser víctima de una nuevll
hombres, llegó con retraso al encuentro fijado. agresión del imperialismo yanqui. Acl!ba de
Se había perdido en las calles de S1ntiago. L~ producirse en ese país una asonada cuartelera
represión que siguió provoc6 la muerte de casi que tiene todas las características de los golpes
de mano que preparan y ejecutan fríamente los
todos los participantes del ataque. Fidel, preso agentes de Wall Street para consolidar ~l poder
poco después, escap6 a l~ muerte por azar, e hi- de los gobernantes titeres cuando corruenza a
zo de su alegato ante el tribunal, el acta de subir la ola de descontento popular. La conse-
acusación que se conoce como La historia me cuencia de esta agresión, empieza ya a sufrirla
el pueblo cubano en su propia carne". ("El Si·
absolverá. La idea era, después de la toma de glo", 19 de agosto de 1953! ?rmado por Carlos
la guarnición, distribuir las armas al pueblo, Rosales miembro del Com1te Central). Segura-
transformar a la provincia de Oriente en terri- mente que el Moneada pudo ser una táctica par-
torio libre y llamar al resto del país a la insu- cialmente errónea, pero mucho menos seguro es
rrección general (15). que fuera una maniobi:a yanqu!. Y que el refor-
mismo como el sectarismo esten expulsados de
Si se reflexiona bien, éste qui™ sea el hecho la historia real, de esto sí que estamos total-
m!s emocionante, el más nuevo de la Revolu- ment@ seguros.
CUACERNQS QK MARCH~
raíces nacionales y lo .que el mismo implica, recibir los golpes xms violentos, aun cuando la
haya sido comprendido en todo su rigC1r. embajada americana llegue a tener los vidrios
rotos. (18 ) Por lo tanto es necesario especif1•
"CASTRISMO" Y CONCIENCIA car cuando se habla de oposición, a qué nivd
DE CIASES se sitúa ésta: antigubernamental o antimperia•
lista. Para poner el ejemplo de una oposición
La certeza de que en las condiciones especia· popular ampliamente mayoritaria, en Bolivia,
les de América Latina, el dinamismo de las solamente los mineros, los maestros, la mayoría
luchas nacionales las hace desembocar en una de los estudiantes tienen posiciones irreductible·
adhesi6n consciente al marxismo, es otra de las mente antimperialistas; los sectores de vanguar·
razones que explica el predominio dado por el dia del campesinado indígena, la pequeña bur-
castrismo a la práctica de la lucha revolucio· guesia insatisfecha, los latifundista¡ desplazados,
naria armada, por encima de sus rótulos ideo· la mayoría de los proletarios de las fábricas de
lógicos, cuando dicha práctica, despojada de La Paz, no tienen actualmente otras posicionei
objetivos politiqueros, se asienta decididamente más que anti MNR, anti Paz Estenssoro. Lo mis·
sobre las clases explotadas. mo pasa en el Brasil, donde se calcula en no
A diferencia de las guerras anticolonialistas más de 5% del electorado los partidarios de los
de Asia y de África, las luchas americanas de militares en el poder, abandonados como están
liberación nacional han sido ya precedidas de por el grueso de la clase media; pero ¿cuántos
cierta experiencia de independencia política. La del 95% restante quieren algo más que un cam·
lucha contra el imperialismo, al principio, no bio de gobierno?
es por lo tanto una lucha frontal contra fue~ Por-otra parte el sentimiento d~ opresión, no
:ias de ocupación extranjeras, sino que pasa es inmediato ni tan obviamente localizable.
por la etapa de la guerra civil revolucionaria; Bandera, ejército, escuela, lengua nacional, nom·
la base social es, pues, más estrecha y 1a ideo- bre de calles, todo parece indicar que la nación
logía, es, en compensación, mejor definida,
menos mezclada con influencias burguesas. Al
existe, y el vago sentimiento de frustración o
de humillación, nacido del hecho de que esta
menos tal sería la tendencia histórica. "nación" no pertenece en realidad más que a
Si en África y en Asia la lucha de clase! una ínfima minoría, no encuentra de inmediato
puede ser confusa o diferida por las necesidades contra quién descargarse; no hay ocupación
del Frente Nacional hasta después de la libera- extranjera. Es difícil palpar la opreii6n; ésta
ción, en América del Sur lucha de clases y lu· es más "natural". La aparición de la lucha a~
cha nacional deben, en definitiva, darse simul· macla será entonces menos "natural", menos
táneamente. El camino de la independencia espontánea que en Asia o en África. Exigirá
pasa por la liquidaci6n militar y política de la un nivel más elaborado de conciencia de clase.
clase dominante, orgánicamente ligada a la La lucha armada o el foco, recluta 1u1 destaca•
metrópoli económica por la "cogestión" de sus mentas iniciales en la ciudad ya que los cam·
intereses. Por lo tanto, no se puede evidente- pesinos están en ese momento más adonncci·
mente poner las guerras de liberación nacional dos por el orden social natural. En el campo
americanas bajo la misma rúbrica que las del las düerencias propias de un pais semi colomal
Asia o del África. están reforzadas con la hipnosis del mundo
El hecho de que el poder político pertenezca feudal. El enemigo de clase pasa al citado do
ancestralmcnte a un grupo nacional hace mu· naturaleza, existe oomo las piedras del campo,
cho más compleja la reivindicaci6n nacional; ya que tiene todas las apariencias de la inmo-
la lucha poUtica entre los diversos grupos de vilidad, mientras que la naturaleza pasa al es•
la clase dominante (el grupo agrario exporta- tado político a travél de la protesta religiosa.
dor, el grupo industrial proteccionista, etc.) La naturaleza, no el latifundista, atraen la
aparece a todos 101 explotados como lo que atellción y la cólera de 101 campesin01. El
está primeramente en juego, ocultando o des-
viando as{ la contradicci6n fundamental nad6n-
imperlalismo, para mayor beneficio tanto de {16) Los últimos acontecimientos de Bolivia
EE.UU. como de la clase dominante. Las masas son claros. Paz Estenssoro, sostenido desde hace
algunos años por los Estado1 Unidos, había de·
entrarán pues mucho menos fácilmente en la jado de ser un buen negocio; se le reemplaza
lucha poUtica porque a ellas no parece con· entonce11 por Barrientos, el vicepresidente, el
cernirle directamente. Estadoa Unidos utili- hombre del Pentágono, mantenido en reserva
za con una astucia ya centenaria la pantalla desde hacía tres años como pieza de repuesto,
e impuesto como vicepresidente a Pu Estenuoro
gubernamental local hacia la cual deavía lo a fin de asegurar una transmW6n legal del poder
máa fueri. del descontento popular haciéndole en c:aao de blsurrecci6n popwar.
1
melero del Pernambuco brasileño da ínvaria- tre capitalismo v sochlismo, aunque Cuba et
I', b lemente la mitad de la cosecha al latifundista admirada por esos ideólogos por ser el único
llueva, truene o relampaguee, mientras que la país que ha logrado liquidar el feudalismo, al
sequía del sertao llega por oleadas imprevisi- que ellos también sueñan con combatir.
bles y cambia de año en año. El cielo, las nubes, El patriotismo revolucionario se distingue
Dios -no el latifundista- serán pues conside- asimismo del "gobierno nacionalista y demo-
rados los responsables del hambre, la muerte crático" que reclaman en su programa la ma·
del hijo, de la mujer. Es conocido el fanatismo yor parte de los PO. Está orgánicamente ligado
religioso del nordeste brasileño, del campo co- a la reivindicación socialista y tiende a la trans-
lombiano, de ciertas comunidades indígenas del formación del poder de Estado por medio de
Ecuador, etc.... el cual es capaz de llegar hasta su conquista y de su destrucción bajo su for-
la guerra (como la Gran Guerra de Canudos a ma burguesa. El nacionalismo castrista, contra·
fines del siglo pasado). riamente a aquel, que frecuentemente ante·
En resumen, el factor subjetivo de iniciativa ponen los PC, no es defensivo sino radical. Por
v de conciencia moral y política a la vez, ex lo tanto juzga ilusorias y sin efecto las reivin·
presado en el plano social por el papel funda- dicac~ones parciales, las transacciones o las
mental de los estudiantes, tendrá en América conciliaciones de un evPntual "gobierno nacio-
del Sur particular importancia, especialmente nal" que se ejercí taría Pn la revolución por
a causa de las estructuras semicolonialistas y no ob jet.Jvos parciales y ..sin que se note'1 . Sm
directamente coloniales, de la explotación Pco· métodos de acción serán pues diferentes; no
nómica. Paralelamente, el nacionalismo tiende se detendrá durante mucho tiempo en la pro-
allí a radicalizarse y a definirse más rápidamen· paganda electoral, la "colocación de afiches o
te y con menos ambigüedad que en países co· las reuniones cumbres con Jos pa rtidos políticos
\oniales. existentes, sino que preparará también las con·
diciones para una acción directa de ofensiva
"CASTRISMO" Y CONCIENCIA armada de las masas. Relación con el castris·
NACIONAL mo: la misma casi que entre la U y III Inter-
nacionales, haciendo los cambios necesarios. El
El patriotismo revolucionario o castrismo de castrismo, minoritario al principio, hoy ve afluir
las nuevas organizaciones y de los frentes de a él la parte más activa de esos partidos comu·
acción surgidos en América Latina a partir de nistas, sobre todo la juventud, la más valiosa
C uba, no podría constituir una ideología par· para el futuro.
ticular, ni darse como tal. Mucho más estrechas son las relaciones del
De entrada, eso es lo que distingue al cas- castrismo con las dos formas históricamente
trismo de los nacionalismos rnistificantes que le más importantes del nacionalismo sudameri·
han precedido. La naturaleza clasista que aquél cano, designadas hoy con el nombre de nacio·
descubre en la base de la reivindicación nacio· nalismo bonapartista : el peronismo en la Ar-
na) y en el curso de la guerra de liberación pone gentina y el populismo de Vargas en el Brasil.
fin, al mismo tiempo, al tema nacionalista to· Hoy, ambas ideologías han comem:ado su de-
mado como objeto de discursos y como mito cadencia y han dejado en el lugar que ocu-
politico. paron un vacío que el castrismo va llenando
¿Qué relación existe entonces entre el cas- poco a poco, subiendo también aquí de las
trismo y las ideologías nacionalistas? Hay va· organizaciones juveniles hacia los organismos
rías. de dirección. Casi en la misma época estos dos
Tomemos primero el caso del nacionalismo movimientos llegan a ser en los dos paíse$,
burgués que reclama el desarrollo industrial ampliamente mayoritarios, tratando de aliar,
nacional y la construcción del Estado nacional y lográndolo durante cierto tiempo, proleta-
ora por la vía de un proteccionismo comercial, riado y burguesía, bajo la dirección dé esta
ora por la vía de la construcción de una in· última. El antiyanquismo de Vargas y Perón;
., dustria pesada, ora por la integración y consi· teñido de simpatías fascistas, no les impidió
guiente ampliación de los mercados nacionales intentar acomodarse con los Estados Unidos,
al nivel de varios o de la totalidad de los países debiendo finalmente capitular. Actitud shnétrica
latinoámericanos (mercado común latinoame· pero en oposición con la del castrismo que trata
' ricano, ALALC, etc.), tendencias todas ellas
clásicas de las burguesías nacionales (Frigerio
también de unir al proletariado y la burguesía
nacional, pero esta vez bajo la dirección del
en Argentina; Juaribe en Brasil; Zavaleta en primero y por lo tanto irreconciliable ·con el
Bolivia). imperialismo norteamericano.
Relación con el castrismo: la misma que en- El nacionalismo bonapartista, por otra parte,
pretende realizar reformas de estructura par- Igual proceso e igual decantación en el Bra-
tiendo de arriba, d~ . un poder d~ Estado, inva- sil. Nada lo simboliza mejor que la evolución
riable, sin pasar por un rno 1m1 uto de masas personal de un "caudillo" como Brizola, arrai-
c:onsciente. Eso no impide qi " "º ~u momento, gado al igual que Vargas en au pueblo gaucho '· ·"'
inmediatamente después de la Segunda Guerra y con un prestigio que se extendió por todo
Mundial, ese bonap· rtismo fuera aceptado y el Brasil, después de la crisis de 1961. ¿No
sentido como refolucionario por Jos trabajado· debe acaso este prestigio entre las masas (que
,r,es argentinos y brasileños que lo hic'eron nadie, salvo Miguel Arrais en el nordeste, pu~
suyo. En ambos países estos regímenes han de disputarle hoy) al recuerdo mismo de Vargas,
creado condiciones subjetivas irreversible~ a de quien es él heredero segundo después de
partir de las cuales deberá desarrollarse la his· Goulart?
toria. El nrcionalismo bonapartista ha retardado Brizola ha tratado de perfeccionar su ant:m·
el advenimiento de un nacionalismo revolucio- perialismo, y su evolución, como él mismo lo _
nario de tipo castrista, engañanc!? a la casi afirma, no ha terminado. El "brizolismo" puede
totalidad del proletariado, pero no lo ha hecho ser un buen ejemplo de nacionalismo revolucio-
imposible. Pues una vez dividido el frente unido nario dinámico, con todas sus limitaciones y sus
burguesía·proletari2do, éste comienza a mod!fi- peligros: el predominio del jefe irremplazable ·
car su ideología y sus reivindicaciones, abando- en contacto carismático con la masa, su vio- , .,
nando poco a poco las direcciones políticas o lenta pasión nacionalista poco favorable para
sindicales heredadas de los regímenes anteriores, la organización, su dificultad para despersona•
que hoy están en quiebra. lizarse, para elaborar un programa político y
Perón se salvó como mito político unificador una estructura de partido, para entenderse con
de las masas, gracias a su abandono del poder las otras organizaciones políticas y, en el caso
en 1955, ya que iba a tener que optar entre particular de Brizola, la influencia de un pasado
un régimen verdaderamente proletario o la trai· de política oficial (gobernador de Río Grande
ción pública de sus promesas; opción que él do Sul durante cinco años y cuñado de Goulart)
no podía diferir por más tiempo en el mo· en contacto con las esferas dominantes (Brzola
mento de su caída por obra del ejército. La sin embargo rompió con Goulart en 1962). Pero
definición de clase del peronismo por lo de· también con su fuerza innegable: su pasión, su
más, se ha visto retardada a causa de esto, amplia base popular, su coraje, su realismo, su
pero finalmente ha terminado por aparecer a odio al imperialismo, su honestidad, etc. No es
Ja luz a pesar de Perón. En pocas palabras, la completamente imposible que alrededor de
burguesía industrial no quería saber nada de Brizola, en un futuro próximo, se encarne ..rna
él y el proletariado argentino continuaba es· imagen brasileña del castrismo.
perando su regreso. Pero debido a todas las
traiciones de la "burocracia sindical" de la uCASTRISMO":
CGT, principal fuerza de acción del peronismo,
la idea de las vías insurreccionales toma cada LENINISMO HECHO PRÁCTICA
vez más fuerza en su base, en los sindicatos y
principalmente en la juventud obrera peronista, Debe ser objeto de un estudio aparte la ma·
que ha vivido su propia experiencia política nera cómo cada nación americana supera en
sin Perón después de 1955 (golpes de Estado este mismo momento sus viejas formas de na·
peronistas de 1956 y 1960, terrorismo, Uturun- cionalismo y las formas de acci6n revolucio-
cos, torturas, asesinatos, encarcelamientos, repre- naria a él ligadas, descubriendo cada vez de
sión continua desde 1955, huelga insurrecciona! una manera nueva sus raíces de clase, y cómo
"Lisandro de la Torre" en 1959, etc.), pero con cada pueblo se convierte en solid:-irio del nacio-
Cuba como referencia y punto de comparación. nalismo vecino y del mundo socialista.
Es evidente que el patriotismo revoluciona- En las viejas luchas de la independ encia
rio ha ocupado poco a poco el lugar del pero· nacional es que el castrismo, particular a czda . . -
nismo tradicional, aunque conservando el nom· país, toma esa pasión revolucionaria, que cons·
bre de Perón y el ambiente sentimental del tituirá su fuerza o su debilidad, si se contenta
movimiento, que un día tendrá sus dirigentes, con ella.
y que tiene ya su fisonomía propia de movi- Fidel leyó a Martí antes de leer a Lenin; un
miento obrero esencialmente urbano, que relega "castrista" o un nacionalista revolucionario
a segundo plano los focos de guerrilla rural y venezolano habrá leído la correspondencia de
donde se mezclan las imágenes de Lenin, de Bolívar antes que El Estado y la Revolución;
Evita Perón y de Fidel en una composición un colombiano, los proyectos de constitución de
todavía sin solidez. Nariño; un ecuatoriano a Montalvo; un peruano

NUMltRO a/.IUUO 1887 ~AQ. ,.,


lial>rA leido a Marlátegul y reflexionado sobre rostro. De pais a pats, sólo puede vencer con
Tupac Amarú la condición de sorprender
No olvidemos tampoco lo que el nacionalis- Deseamos 111cluso que hasta el rótulo "cas·
mo revolucionario debe a la acción y a la trismo" desaparezca.
propaganda de los partidos comunistas que Porque el castrismo o el leninismo redescu-
fueron los pioneroi del antimperialismo que bierto y adaptado a las condiciones históricas
1igui6 a partir de 1920 y cuyo fracaso general, de un continente que Lenin desconocía, está en
visible desde el comienzo de la Segunda Guerra vías de pasar, se quiera o no, a la realidad de
Mundial, se e>..-plica sin duda por la impotencia las estrategias revolucionarias
de aquellos para retomar a fondo estas tradi- S1 bien su aspecto puede cambiar en cada
ciones nacionales, para encontrar raíces hist6ri- país sudamericano, no está menos irreversible-
caa concretas, para colocarse en una continuidad mente establecida, bajo ciertas condiciones, una
continental. cierta relación orgánica de la lucha armada y
Una dialécuca superficial haría entonces del de la lucha de masas, expresada por la teoría
castrismo una síntesis a posteriori de las dos del foco. Pero este logro acarrea otros: cuando
corrientes nacional e internacional, nacionalista el poder del Estado sea conquistado por los
y comunista. Pero este Juego correría el riesgo explotados y los castigados de hoy en toda
de dar al castrismo la consistencia de una ideo- América del Sur, y ese día no es mañana, las
logía aparte, que no tiene, ni quiere tener. Por- nuevas sociedades que se construiran tendrán
que el ca!trismo no es una ideología, el castris- también este "clima" inseparable del castrismo
mo no es un título, una vanguardia constituida, que es más que un clima. esa alianza de la
un partido o una sociedad de conspiradores li· lucidez más rigurosa respecto de sus propias
gada a Cuba. obras y del lirismo ' prometeico" de la acción
El ca1trismo no es más que el proceso de revolucionaria, nunca confundido con el falso
recreación del marxismo-leninismo a partir de ardor de la Apologética, alianza que simboliza
laa condiciones latinoamericanas y a partir de a nuestros ojos con tanta perfecci6n mítica el
las ''condiciones anteriores" de cada país. No encuentro histórico de dos hombres: el cubano
teodrá, por lo tanto, nunca dos veces el mismo Fidel Castro y el argentino Che Guevara.
HENRJ EDME

¿REVOLUCIONEN
AMERICA LATINA?
i)AÍtAQOJALMENTE, aunque la reunión reunió multitudes curicau, y aun aimpetizan-
de la conferencia tricontinental en La tes. En Cuzco por ejemplo, feudo tradicional
Habana simboliza, indiscutible e irrever- de las fuerzas de izquierda y extrema izquierda
aíblemente, la entrada de América Latina en del Perú, fue aplaudido mientras a pocot U.
el gran movimiento internacional de lucha lómetros los guerrilleros de Luis de la Puentt
antimperialista, Ja revolución latinoamericana enfrentaban enormes dificultades para luchar
se estanca. En Venezuela, en Colombia, las zo- y sobrevivir en un medio geográfico hostil
nas liberadas del yugo imperialista resisten la Para medir exactamente lo que representa un.
represión pero enfrentan grandes dificultades fenómeno semejante, hay que recordar como.
para expandirse y sobre todo para extender algunos años atrás, en ocasión de un viaje pa·
su acción de manera orgánica y durable en recido, R. Nixon fue repudiado en todo el
las ciudades. El alfo pasado en Santo Domin- sur del nuevo continente.
go, una revolución que solo amenazaba ser He ahí los hechos tal como se presentan a
liberal fue frenada y reducida progresivamen· nuestros ojos. Son hechos inquietantes, inclu-
te por los "marines" y las fuerzas de interven- so aunque otros elementos puedan contradecir
ción interamericanas. Por último, en Perú, los el tono pesimista de la comprobación. Lo peor
dos jefe& guerrilleros más importantes, Luis de sería, a pretexto de fe revolucionaria, ignorar
la Puente y Guillermo Lobatón, fueron asesi· esta realidad y su importancia. No podemos
nados. Después de la liquidación de las guerri- seguir hablando de la revolución en América
llas en Argentina y de las Ligas Campesinas de Latina como de una inminente, inevitable y
Juliao en el nordeste brasileño, las dificulta- triunfante realidad -como podríamos creer
des y los reveses de las fuerzas revolucionarias dada l~ euforia que proyocó en Europa la
en América Latina son graves y reflejan des- revoluoón cubana- .
graciadamente una relación de fuerzas mucho Ni siquiera podemos 11ostener las opinionea
más profunda que la relación de fuerzas sobre que todavía el afio pasado, aquí mismo (1) Q
d terreno de la lucha armada. El senador Ro- en otras publicaciones se exponían (2) pocqu
be:rt Kennedy pudo realizar una gita por Ame-
rica del Sur que, si no fue triunfal, fue sin (1) Régis Debray. "El ~trismo: la g¡¡¡¡¡
embargo un viaje positivo para la propagan· marcha de América Latina'°, Les Templ Modei--
da norteameriama. Salva algunas manifesta- n~ N9 224; enero de 1966.

dones reducidas de hestilidad -en Chile par- (2) Régis Debra7 y Ballbar. "América La-
tina: problema de estrategia revolucionaria."
tkulannente- ese dinámico representante del Cahiers m~-lenin1stes, W 5, jun.k>-jullo, de
ünperialimlo yanqui durante todo el viaje 1965.

~UMERd 8 /JULIO t96'7


en el terreno la situación ha evolucionado y extrema movllHlaa econormca, soc1a1, política
más bien en sentido contrario. Por eso no bas- y militar que singulariza en el seno del mun-
ta decir que "Aménca del Sur ha, inmediata- do "occidental" al capitalismo norteamericano.
mente después de Cuba, vivido su 1905, y ya Incluso cabe preguntarse si muchas de las so-
ha salido de él" (3), porque desgraciadamente ciedades mdamericanas no son más cambiantes
ese "1905", batalla librada en múltiples y di- que las sociedades "avanzadas" de Europa
versos episodios a través de ese continente, Occidental. Con una sola salvedad, sin duda de
continúa ba¡o nuestros ojos; y por el momen- importancia: América Latina participa de ese
to el imperialismo conserva la iniciativa y la dinamismo en condiciones particulares, lf!s de
wntaja. sus enormes "retrasos" (por el momento con-
Por supuesto, todo esto puede cambiar, a tentémonos con este término impreciso) eco-
condición precisamente de saber cómo y en nómicos, soCiales y políticos, en relación con
qué condiciones. En el momento actual, anali- la metr ópoli norcontinental.
&ar en la forma más realista y precisa la situa- No obstante, intentar comprender las reali·
ción en América Latina, sin autoengañarse ni darles actuales de América Latina es intentar
engañar a los otros sobre las dificultades es aprehender un mundo nuevo cuya naturaleza
ain duda prestarles un mejor servicio a los re- profunda se caracteriza por estar en perpetua
Yolucionarios que asegurarles, una vez más renovación. Mundo notoriamente inestable
despuéa de tantas otras, nuestro lejano apoyo desde hace dos siglos, países de "booms" y de
tentimental a su causa, actitud que nos asegu- crisis económicas, países de golpes de estado
n quizás en Europa buena conciencia izquier- y de revoluciones y, actualmente, países en
dista pero no hace avanzar un cent:únetro la plena crisis de reconversión intraca pita lista
cawa concreta, sobre el terreno. frente a los peligros suscitados por la revolu-
Hay que disipar no solo la ilusión de la ción cubana en el exterior y por los efectos
Inminencia de una victoria revolucionaria ge- de una presión demográfica sin precedentes
neralizada en América Latina -los artículos en el interior. Cualquiera sea el peso de lo§
de RégiJ Debray, ya citados, insisten sobre el sectores marginales acumulados por el colonia-
punto- pero sobre todo hay que medir en hsmo y el neocoloníalismo, cualquiera sea el
f>rofundidad las dificultades actuales de la em- peso que tengan, en el futuro de esos países,
presa. Veremos entonces que en América La- las masas enormes de indios y "peones", deja-
tina, la revolución no es fatal. Depende ente- dos al margen de la evolución moderna -y
ramente de los revolucionarios q ue la hacen ese peso es aplastante- son, sin embargo, lor
y la harán, de su fe por supuesto, pero tam- que dominan y tienden a generalizarse en el
bién, de su realismo frente a la complejidad de seno de esas sociedades, los factores de movi-
la situación, en la cual es forzoso comprobar lidad '.)' cambio de características capitalistas e
que en el momento actual el movimiento re- imperialistas. En ese sentido todas las teorías
volucionario internacional no tiene una so- norteamericanas de "social change" no son
lución política concreta, ni siquiera una so- únicamente fuego de artificios: son la "ideo-
lución teórica constituida. Por lo tanto será logía" de la p1áctica imperialista actual en
necesario disipar muchas ilusiones, y en pri- América Latina. Y es indudable que esta prác-
mer lugar acabar con una visión simplista y tica empírica, anárquica, interesada, volunta-
falsa de la naturaleza actual de los vínculos riamente no radical, pero real, provoca cam-
de América Latina con el imperialismo. bios profundos en las ciudades y hasta en las
Latina o no, América es ante todo ameri- provincias más apartadas del continente. Eso.
cana. Al norte o al sur del Río Grande, es un mucho más que las represiones brutales de los
continente cuya historia ha estado dominada, "marines" en Santo Domingo, de los "rangers"
de años atrás, por el ritmo del más poderoso cerca de Cuzco, explica los recientes revests
'f dinámico de los imperialismos contemporá- sufridos por Jos revolucionarios en América
neos: justamente ese que denominan "ameri- Latina: no es pues cierto que el imperialismo
cano". Por subdesarrollada que sea, por inamo- les dispute el terreno sólo en el plano de la
vibles que sean -en apariencia- algunas de violencia (4).
1ua estructuras sociales, la parte latina del nue-
"° continente, al igual que su parte anglo -
(4) Como lo afirma Régis Debray cuando es-
aajona, no es un mundo inerte. cribe: "Si el imperialismo ha, a:::tualmente y a
Al contrario, participa plenamente de esa corto plazo, logrado más ventajas de la revolu-
ción cubana qµe las fuerzas revolucionarias, no
se debe, sin duda, a qu~ tenga una inteligencia
superior; ha podido llevar a la práctica más rá-

r.UADERNOS CE MARCHA
ÜI dúputa ltU mafll$ mlsmaJ IOM~ ltU CtltJ. mercaderfas y capitales a traftl dd conti.neao
les pretenden apoyaa-se. ¿Cómo? Es de funda· te. Terminar con un sistema en el cual el
mental importancia analizarlo respecto a algu· transporte marítimo de una tonelada de pro-
nos problemaa concretos, y en primer lugar ductos químicos cuesta U$S 54 en viaje direo-
respecto a la reorganización en curso del mer- to de Buenos Aires a Tampico, U$S 46 li
cado latinoamericano en el seno del sistema de transita por Nueva Orlearu y U$S 4-0 si viaja
explotación imperialista del nuevo continente de un puerto a otro con un trasbordo en
por Estados Unidos. Southampton. En síntesis, racionaliz..ar el si$<
¿Hasta qué punto América Latina sigue tema de explotación hasta ahora complicado
siendo, en el plano económico, el "coto de ca· al extremo por la balcaniraci6n económica
za" de Estados Unidos? En 1958, sobre 1?1 mil del continente.
millones de dólares provenientes del exterior La empresa comporta grandes riesgos: la
en esa parte del mundo, 8,7 mil millones eran constitución de un conjunto económico cont1.
de origen norteamericano, es decir las dos ter· nental cuyos recursos en hombres y riquezas
ceras partes de las inversiones extranjeras. Y, naturales harían competencia a largo pluo
de 1950 a 1958, las inversiones directas de Es- a la hegemonía que ejerce el poderoso vecino
tados Unidos se habían incrementado más de del norte. Por consiguiente éste tambi~n ma.
un 963 particularmente en América del Sur, niobra para limitar ese peligro. De ese "mer·
en el •eno de la A.L.A.L.C. (Asociación Lati- cado común" ha excluido a Am~rica Central.
noamericana de Libre Comercio), "mercado co. agrupada en otra organización centroamerica-
món" de la América situada al sur del mar na (la S.I.E.C.A.). Ha excluido también a
de lu Antillas (5). Desde entonces, el movi· Venezuela, fortaleu económica de Estados
miento se ha acelerado. Unidos (6). A pesar de esas maniobras, el pro.
Ea dentro de ese cuadro, .después de la rc-- ceso e¡tá en marcha. ¿Por qué el imperialismo
Yolución cubana y frente a las contradicciones yanqui acepta correr riesgoe? Porque •e n
internas del sistema, que el imperialismo yan· obligado por los gobiernoe sudamericanos, pe-
qui ha promovido desde 1960 una política ro máJ aún por las contradicciones propias
económica que, si logra sistematizarse a pesJ.t del sistema imperialista mundial. Loa mono.
de sus contradicciones, provocará un verda- polios yanquú tropiezan oonstantemente en
dero cambio de la estructura comercial y eco. su desarrollo actual ron los límites impuestos
nómica del sur del continente. ¿De qué se tra- por la estructura de su propio sistema y 1u1
ta? Por la creación de un mercado común la- consecuencias. En esas condiciones, América
tinoamericano, se intenta bajar progresivamen- Latina ofrece una salida que no pueden def.
te y luego suprimir las barreras aduaneras y los deñar. La revolución tecnológica actual hace
obstáculos erigidos a la libre cirClllación de que muchos equipos y máquinas envejezcan
antes de ser amortizadoa. ¿Qué mejor cxuto-
rio, para utilizarlos, que reemplearlos en pai·
pidamente las ensefianzas que ha sacado de la ses técnicamente más atrasados, donde la mano
revolución cubana porque dispone de :t.odos loa de obra barata compensa la menor product1·
mtdloa m&ttrlaI.s de la "t'iolencia organizada
<subrayado por R. D.) mas el influjo nervioso vidad? Con el aditamento de que 104 paises
que fustiga su instinto de conservación" CCahiera latinoamericanos enfrentados a una formida-
marxistes - len1nistes ya citados, p. 15). Pasemoa ble expansión demográfica, resultado de una
por alto esa tendencia tan generalizada a "perso- integración creciente en el mundo modern3
nl~lcar" al imperialismo y a aceptar razonar en de sus masas más atrasadas -por la medicina
términos más o menos sicológicos ("influjo ner- preventiva y un atisbo de abertura a una eco-
vioso, instinto de conservaci6n") retengamos 110·
bre todo -es el sentido general del artículo ci- nomía de mercado- están constrefiidos a in·
tado- que todo parece desarrollarse a nivel de dustrializarse. Doble beneficio pues, para el
la eficacia exclusivamente coercltlva del impe- imperialismo, al cual viene a agregarse el he.
rialismo, 1in analizar el aspecto económico y so- cho de que esta industrialización exige de
cial, como ai todo el problema det la revolución
~rara en torno de la "guerrilla y contraguerri-
Estados Unidos inversiones en las ramas de
lla". Contra esa tendencia general de muchos la economía latinoamericana que existen o se
medios llamados "castristas" de Europa o Améri- crean, mversiones que Estados Unidos está
ca Latina est& dtrigicl'o este artículo, particular- dispuesto a suministrar, para reforzar su domi.
mente despué1 de los tracaaos recientes de Ju nio poHtico económiro, recuperar superbene-
suerrillaa en Perú.
(5) Cifras sacadas de "'La• 1nvera1onea pd-
Tadas en la zona latinoamericana da eomercio", (6) VeallllUela acaba de entrar en la ALALC.
O.N.U,. diciembre de 1960. CM. d~ ~
lll!:iCll ~ gs'ldal a w muo ele obra ejemplo, posee fuera de !.atade1 Unidos, en
cx.ccsiVamente barata y a un mercado ex.ten- México, Filipinas, Brasil y Argentina firmas
dido a DUCTOI grupos IOdalea hasta el momen- cuya producción es complementaria, y proyec-
llO . no in.tegrade1 en la economía comercial. El ta instalarse en Perú o Colombia. El consorcio
circuito ac ha terrado y, a término, la propia l. B. M . posee, adaptadas al mercado latino-
estructura de la dominación imperialista ha americano, usinas en México y Montevideo.
cambiado. No te trata ya del clásico circuito En 1960, instaló fábricas de máquinas estadís-
colonial del tiempo de Marx: materias primas ticas, máquinas de calcular y fichas perforadas
contra productos manufacturados. Ni siquiera en Brasil, Argentina y -en sociedad con un
se trata ya únicamente de la exportación de capitalista chileno- en Chile. En 1962 esos
capitales del tiempo de Lenin. Se trata de umi tres países firmaron con Uruguay un acuerdo
industrialluic1~ón 'Y una expansión económica que liberaba los intercambios de repuestos
r1ales, m el seno de un mercado nacional o I. B. M. Sin duda, · ese consorcio tiene espe-
«mtinental extendido, pero "integrados", es cial interés en la integración continental
decir, cuidadosamente controlados por los mo- sudamericana. ·
nopolios imperialistas que sacan lo fundamen- En América Latina, Estados Unidos acepta
tal del beneficio político y económico, aunque la reestructuración de la economía en un sen·
cengan que hacer inevitables concesiones. tido favorable a sus intereses y a su estrategia.
A ae nivel, se puede pues hablar de "neo. Sus consorcios esperan, con la integración con-
imperialismo" y lo que OCUITe en América La- tinental en el seno de los mercados comunes,
tina C1 sólo un episodio de la gigantesca divi- sacar todas esas ventajas de un ambiente uni-
1ión internacional del trabajo que se opera ficado cuya población supe~ará pronto los dos-
actualmente en el mundo capitalista. En lo cientos millones de habitantes y cuyo poten-
1ncesivo, según los imperialistas contemporá- cial humano y natural es, sin duda, incalcu·
neos más avanzados, los países que están al Jable. Estas ventajas son, en particular, la di-
comienzo de su desarrollo capitalista no tie- visión del trabajo a escala continental, la fi-
nen ya que limitarse a la producción y explo- jación de las dimensiones óptimas para las em-
tación de productos fabricados simples o de presas yanquis o sus filiales implantadas en la
técnicas poco desarrolladas. Pueden y deben zona, la reducción de los costos de producción
elevarse al nivel de una producción y una y de transporte, la subordinación de la com-
aportación de bienes industriales que requie- petencia nacional o europea, la expansión y
ran inversiones financieras importantes y com- el equilibrio del mercado. Ya algunos trusts
pleja.a, pero q\le no necesiten grandes inversio· entre los más importantes han contribuido a
nes tecnológicas que no se adecuarían con el esta evolución. A ese nivel ~ la explotación
nivel de formación técnica de la mano de obra uonómica, el imperialismo está pues a punto
local. de cambiar, si no de naturaleza, por lo menos
En América Latina esas nuevas industrias de estructurah Si existe un continente que haya
deberían sustituir a sus homólogas declinan· vivido más que otro Ja experiencia de esos cam-
ces en lot países avanzados, suscitar una fuer- bios estructurales, es sin duda América Latina
te importación de capitales, de bienes de equi- que pasó sucesivamente, en un siglo y medio,
po y de técnicos provenientes de esos mismos del colonialismo español a la explotación co-
paúes. ~stoc, desembarazados de industrias mercial europea, después al imperialismo fi-
obsoletas, verían sus fuerzas productivas libe· nanciero inglés y norteamericano; y que por
radas para invertirse en las ramas industriales último, ante nuestros ojos, se reconvierte -si
de mú alto nivel técnico, base de su hegemo- las fuerzas revolucionarias le dan tiempo-- al
nía tecnológica y económica sobre el resto del más moderno de los neoimperialismos. Es un
mundo. En el caso de América Latina, esta mundo pues eminentemente cambiante y diver·
evolución, unida a la creación de mercados sificado el que quieren destruir los revolucio-
c:oinun~ intercontinentales, conduce a racio- narios. Y aquí se plantea la primera pregunta:
nalizar ese proyecto a nivel del hemisferio ¿en el mismo momento en el cual se determi
americano, al diversificar las producciones, los nan las líneas de ruptura en el seno del enca-
intercambios y los transportes en una gigan- denamiento económico-social de un continente
tesca escala continental, al bajar los costos de semejante, esas líneas no están ya superadas l
producción, al aumentar el mercado y los be- exigen una revaloración más profunda y una
neficios. estrategia más diferenciada? Para poder res-
Lu empresas más avanzadas ya se prepa- ponder, hay que ver qué consecuencias socia-
rap para esta evolución. La "Singer", por les y políticas determina esta actual reestruc-

CUAD~N08 DK MARCH~
turadón interna del imperialismo m Am~ mo 1e pre1entaba, dnco o elles aAol atril, la
Latina estructura social de América Latina? Se carao-
eerizaba, con numerosas variantes especifica&.
aegún ae mirara d~e regiones ya fuertemente.
industrializadas (México, países del "cono sur•
También aquí, en lo que se ha dado en del continente) o . por el contrario atrasada•
llamar el "Tercer Mundo", América Latina (norte del Brasil, América andina), por ser
ocupa un lugar aparte, porque ha realizado una verdadera bipartición de la sociedad entr.e .
más temprano, más rápido y más profunda- un sector plenamente integrado al sistema ca-•
mente que las otras regiones explotadas <lel pitalista comercial, financiero, industrial, es-
globo la experiencia del neocolonialismo y de tatal, y un sector no integrado o muy mal :n-
las nuevas formas de la dominaciól') imperialis- tegrado, de tipo "feudal". Por un lado loa·
ta. Puesto que analizamos países cuya carac- burgueses, una clase media, obreros indu,1tria·
terística es la. de ser "explotados" por grupos les y agrícolas, que habitaban generalmento
económicos cuyos centros de decisión y los. cerca de los puertos, de las costas de las ciu·
jntereses fundamentales son extranjeros, de- dades; por el otro, "peones", "colonos", per·.
bemos averiguar a quién aprovecha actualmen- petuamente esclavizados por las deudas y las
te esta explotación. E inmediatamente, vemos contribuciones en trabajo, que vivían en con·
que el viejo esquema colonialista no muestra diciones infrahumanas de autoconsumo, al
la realidad. margen de una verdadera economía moderna.
¿Cuál era la función de las colonias tradi- de mercado, ya sea en comunidades indígenas
cionales? Correr con los gastos de la acumula- o en grandes dominios de tipo feudal. De un
ción del capital bajo una forma primitiva en lado formas sociales esclerosadas, vinculadas a .
beneficio de las metrópolis. Esto determinaba un tipo de explotación colonial de los más
el régimen social: todas las capas de su pobla· tradicionales; del otro, una sociedad moderna
ción tendían a estar más o menos directa e y diferenciada constituida según el mod:!lo
igualmente explotadas, salvo aquellas que par- metropolitano, pero mantenida en un escaUin
ticipaban en los órganos de coerción origina· inferior de la evolución capitalista -de aht .
ríos de la metrópoli (ejército, policía, admi- sus aspectos "provincianos" en relación cGn su
nistración), o del propio país; y en ese caso, modelo, imitado y sin embargo inaccesible-.
se trataba de capas sociales de carácter pre- América Latina es a la vez uno y olro de es~os
capitalista, a menudo feudal (caids en África sectores sociales y económicos: quien olvide
del Norte, caciques mestizos o indios en Amé- esta yuxtaposición y esta simultaneidad falsra
rica Latina). Pero, desde hace un siglo y me- completamente la visiér( que de ella se pnede ·
iio, los países sudamericanos lograron la in-
tener. Los unos -pro¡)agandistas norteameri·
dependencia. Fue necesario pues que el impe-
rialismo comenzara a redistribuir parte del be- canos- solo muestran el modr.rnismo y dina-
neficio de la explotación, a través de derechos mismo, reales, del sector más desanoIJado Los
de aduana y de reparto de acciones en las otros -algunos de nuestros "castristas" euro-
sociedades comerciales, tolerando así el naci- peos- se empeñan en denunciar únicament~
miento de una burguesía comercial y adminis- los aspectos escandalosos del sector más atta•
trativa, burguesía "nacional" en la medida en sado, y esperan justificar así su dogma <le la ··
la cual estaba vinculada a la existencia, inclu- exclusividad de la guerrilla como forma de
10 formal, de las nuevas naciones, es decir de lucha revolucionaria.
los nuevos estados y los nuevos mercados. Es sobre e e fondo sociológico que apar'~,
Entre las dos guerras mundiales, se asistió cen desde hace algunos años los cambios 1~e
al crecimiento general de una clase obrera la estructura económica que hemos am1liz:tclo
urbana y rural en el continente. Nueva clase y que delerminan, si no un cambio definitivo ~
social sin duda explotada, pero también "in· de la estructura social, por lo menos una •JO:''
tegrada" en el proceso de explotación más di- larización según nuevas líneas de fuerza 1· de
versificado de la región, a diferencia del cam- ruptura, y una diferenciación más aguza,la : ;'in
pesinado atrasado aún dominado por relacio- de las diversas categorías sociales, según parti-
nes de producción feudales o semifeudales. A cipen o no en la integración reforzada de Amé:
través di'! la acción sindical y política, esta rica Latina al sistema neoim"erial!sta actud l.
clase obrera logró a su vez del imperialismo Ese movimiento supone cam'bios sociale' su-'
algunas migajas del festín, bajo forma de ficientemente importantes para exigir, el ··~de·
aumento de salarios, de leyes sociales, de obras ya, un reex2men crítico de las estrategias re·
colectivas, etc. Al término de esa historia, ¿có- volucionarias hasta el momento experimenta-

NUMERO S I .,IUL.10 UUS7


dal en el continente, como vamos a vedo COD cia1 directament4 dependiente del imperialit-
algunoe ejemplos concretos. mo en el segundo caso y no menos dependien-
Primer ejemplo: lo que ocurre en el sector te en el primer caso puesto que el propio es-
más avanzado, conectado con el comercio ex- tado "nacional", para subsistir, debe recurrir
terior, la producción industrial, el ejercicio del al apoyo militar y diplomático de Estados Uni-
poder estatal. En ese sector, el proyecto impe- dos y a los subsidios que consienten en dejarle
rialista es simple: dado que está ya atrapado, los consorcios extranjeros, en forma de dona-
basta "mantener al pez en el anzuelo" para ciones, impuestos e incluso -lo cual es más
que no pueda escurrirse. Esto afecta en primer reciente- el consentir ciertas nacionahzaciC'-
lugar a la1 burguesías dirigentes, en particu· nes limitadas. Económicamente dependiente,
lar a lot medios financieroa, industriales y ex· esta clase media está además P'f'.Ofundamente
portadores de productos primarios. Contraria- pervertida -a un punto aún desconocido en
mente a lo que podría creerse, en efecto, esto~ Europa- por el ideal del "american way of
difex·entet 1ectores, al desarrollar su actividad life", consecuencia cultural de su incapacidad
tconómica, no 1e independizan -salvo excep- para constituirse en clase con intereses solida-
ción- de la empresa extranjera. Vulnerable' rio~. Cada grupo profesional, porque está ple·
a laa fluctuaciones de los precios mundiales de tónco, porque depende estrechamente de in-
11u productos, que no controlan, carentes ele tereses que lo superan, envidia oscuramente al
loo capitales necesarios para el desarrollo de otro grupo. Por encima, actúan las rivalidades v
su actividad bancaria o industrial, amenazados Ja inestabilidad política, los caudillismos admi-
por las nuevas aspiraciones socialistas que fer- nistrativos, que acaban por fragmentar y "ver-
mentan en el continente, están condenados, ticali1ar" la estructura de esas clases medias
quiéranlo o no, a asociarse en una situación de q~e viven en cierto sentido aferradas y supe·
1ubordinación con la empresa extranjera. Lo dttadas a los grupos de poder rivales de los
cual generalmente se hace bajo la forma de cuales dependen su salario, su modo de vida y
"'sociedade1 mixtas" cuya razón social es "na- su posibilidad de promoción social. Un único
cional" pero au realidad económica es impe- sentimiento colectivo en ese grupo: la ideolo-
rialista. gía del consumo y el sentido de la jerarquía.
Todo eso está más lejos de las aspiraciones re-
Estas sociedades mixtas son actualmente
volucionarias o incluso profundamente demo-
la forma más típica de la dominación impe- cráticas. Un ejemplo: esta clase no envía a sus
rialista. En 1954, en el Brasil, el 203 de las
hijos a las universidades nacionales conside-
inversiones extranjeras en ese país estaba ins- radas demasiado politizadas y "comunizadas";
aito en mil cuatrocientas noventa y seis so prefiere enviarlos a universidades privadas fl,
ciedades mixtas; y de 1950 a 1957, en México,
mejor aún, a Estados Unidos. Con electorado
el 113 de las nuevas inversiones se introdujo
en sociedades mixtas donde, en el 943 de los semejante, formado por millones de indivi-
casos, las acciones extranjeras eran mayorita- duos, triunfa por excelencia el hombre de ten-
rias. En esas condiciones, hablar de burgue- dencias plebiscitarias y tecnocráticas que pro-
sía "nacional'~ es inexacto (a menos de poner- mete la expansión ele la economía y de los
le de_ acuerdo sobre esa palabra, que no puede ingresos. (Fre1 en Chile, Belaúnde en Perú.)
. refenrse en el caso a una orientación nacion:i- Allí donde la clase obrera es numéricamen·
lista de esta burguesía asociada a los consor- te fuerte e históricamente mis anti~ua, con
uos extranjeros). fuertes tradiciones de clase sindicales y polí-
ticas, en Argentina por ejemplo, tiene, más
El fenómeno afecta por igual al conjunto que nunca, una función importante en la vida
de las clases medias urbanas y en particular
nacional. Pero en los países industrialmente
a las de las capitales -sector importante si
más subdesarrollados del continente, no ha lo-
ise tiene en cuenta que pueden llegar hasta
grado encontrar jefes y formas de organiza-
el 20 ó el 253 de las poblaciones nacionales.
ción que le aseguren una acción políticamen-
I.a una clase de formación reciente que se de-
te dirigente. Constituida tardíamente, reduci-
•arrolló sobre todo después de la primera gue-
rra mundial, pero que suministra ahora el da, aislada, en países donde la inmensa mayo-
mayor contingente numérico de la media y ría de los habitantes permanece en el sector
pequeña burguesía. Esta nueva clase media vi- primario y no se ha integrado al sector mo-
ve de 101 subsidios del estado (administración, derno, por regla general se ha inclix:iado en
ejército) o de los grandes grupos económicos masa hacia soluciones de tipo reformista de-
privados (oficinas de gestión. de comercializa- trás de los dirigentes políticos burgueses (es
ción). Está en una situac!ón económica y so- el caso, por ejemplo, de los obreros peruanos

~UAOERNQQ OR MARCHA
afilfadot al A.P.R.A.. después de 19SO). Fren- interesante para la exportadón 1in inTCl'llloaa
te a la evolución neoimperialista actual, esta muy costosas. El indio o el detcendiente de
clase por el momento sigue sin plataforma gl«> esclavo negro seguía vegetando en 1M grandes
bal, y se limita a acciones parciales a veces extensiones en au comunidad arcaica, olvidado
muy duras, pero fragmentadas por sectores de del mundo moderno y sin embargo explotado
fabricación. Aún es peor la situación de lo~ por este a través del gran propietario o del ca..
obreros rurales de los grandes dominios capita- cique local que mantenía su nivel de vida y
listas modernos dedicados a los productos de su influencia social a costa de ellos. La mayo.
exportación. Tuvimos la ocasión de disculir ría de Jos niños seguían muriendo antes d•
en una hacienda algodonera de ese Lipo_ con los dos años. La esperanza de vida para el adul-
e l delegado sindical de los obreros agrícolas. to no superaba los veinticinco o treinta afioe.
Había seguido cursos de estrategia sindical en No obstante la lógica del progreso del aector
una universidad especializada de Wisconsin capitalista promovido por la independenoa to.
(Estados Unidos)! Y sin embargo, la situación nía que llevar tarde o temprano a la apertura
puede cambiar si esta clase obrera ae encuen- de ese mundo atrasado al mundo moderno con
tra respaldada por la nueva ola de industria- sus carreteras, sus vacunas, su comercio, au1
lización a la cual, tarde o temprano, se verá maestros. Además, en esa masa de reserva, el
obligado el imperialismo si quiere enfrentar sector económico avanzado reclutaba loe solda.-
el aflujo masivo a las ciudades de aquellos dos de sus ejércitos, los obreros temporarios de
que abandonan Jos sectores más atrasados. sus minas, de aus fábricas, de IUI grandes do-
Pero, por el momento, salvo (quizás) algu· minios modernos.
nas excepciones -en Chile y Argentina- no Resultado de esta apertura: una gran e.
existe una clase social que, en el seno del sec- plosión demográfica desde hace veinte o treiü-
tor moderno "integrado", pueda poner seria- ta años. América Latina posee uno de los fn.
mente en peligro el dominio imperialista sobre dices más altos de crecimiento de pobladón
América Latina. Es un gran triunfo del impe- del mundo. De golpe, el equilibrio del mundo
rialismo haber -provisoriamente al menos- rural se rompió. Una gigantesca pr~ión social
integrado casi por completo a todas las claseJ se ejerce sobre los grandes latifundios arcaicot
sociales cuya existencia depende del desarrollo y mal cultivados. Para el terrateniente "feu-
capitalista en América Latina. Se comprende dal", la tierra no es ya un valor seguro: estil
entonces por qué algunos movimientos revolu- amenazada por las "ocupaciones de tierras" y
cionarios de inspiración castrista (el F.L.N. ve- por las hipotecas debidas al bajo rendimien.
nezolano, el M.l.R. peruano), impacientes ante to de ese tipo de explotación tradicional. Para
esas dificultades, hayan en cierto sentido aban- los capitalistas de la ciudad, ese gran propieta-
donado las ciudades a su suerte y encaren la rio amenazado no es ya un aliado suficiente-
lucha sólo con el apoyo de los sectores menos mente sólido capaz de manipular y dominar a
integrados del mundo moderno. Empero, tam- las masas campesinas como antaño. Una diso-
bién, ahí, aparecen cambios importantes. ciación se opera en el seno de las clases diri-
De un extremo al otro del continente, se gentes, en detrimento del sector feudal. Y lot
habla de reformas agrarias, Cuba sin duda algo burgueses más reaccionarios empiezan a hablar
significa, pero también y por igual las explosi- de reforma agraria. No ae trata por aupuesto
vas contradicciones del imperialismo en su ex- de socialismo sino de que "algo cambie para
plotación de las regiones más atrasadas del sec- que todo quede como está". Lo cual no impide
tor rural. La política colonial ibérica hacia las que en Chile, se dispangan -ti el proyecto gu-
grandes masas indias que encontró en el con- bernamental no llega muy mutilado-- a crear
tinente fue simple. Puesto que ninguno de los tres millones de pequeños propietarios; se van
productos tradicionales de su agricultura le a distribuir las tierras de 101 latifundios entre
permitió exportaciones tan fructíferas como la<i los mestizos que las cultivaban hasta el momen-
minas o el azúcar, se le sacaba entonces a los to como "peones". En Perú, donde una re-
indios trabajo (forzado generalmente) o plata forma parcial ya fue aplicada, el ejemf\lo do
(como tributo). En síntesis, se hada "sudar el la "Cerro de Paseo Corporation" es asombro-
poncho". Con la independencia, el sistema se so. A principios de siglo ese consorcio se apo-
mantuvo casi incambiado pero a beneficio de deró, a expensas de los indios, de grandes ex·
los grandes terratenientes autóctonos, criollos, tensiones de pasturas. Pero las comunidades in 9

mestizos o indios. La explotación de América dígenas saqueadas, cuya población se triplicó


Latina permitía dejar ese sector librado a: sí entre tanto, quisieron recuperar aus tierras.
wismo. dado que no ae podía explotar nada Ante el peligro, la "Cerro de Paseo" pcopUIO

NUM•Ad 8/JULIO 1'167


redistribuir las tierras más alejadas de sus cen· y una posibilidad de promoción individual
troe dt explotación, y las menos valiosas -por después, son tugares donde el trabajo revolu-
consiguiente aquellas cuya pérdida sería la me- cionario es difícil. Sector situado en los márge-
nos gravosa- el beneficio de la operación nes del capitalismo, está sin embargo suficien-
es múltiple: salvar lo esencial, al conservar la temente integrado como para pertenecer al sis-
parte más rica del dominio, atenuar la tensión tema. Una estrategia revolucionaria solo podrá
social gracias a esta concesión, estabilizar a una triunfar allí s1 tiene en cuenta este hecho.
nueva capa de pequeños propietarios capaces He ahí el problema de la revolución en Amé-
de romper la cohesión colectivista del mundo rica Latina: ¿será posible desplegar una ofensi·
rural tradicional, promover a la parte más des- va en los diferentes niveles y en los diferen 'f'S
fierta de ese mundo, en síntesis establecer un momentos del cambio social con la perspectiva
cordón sanitario" de pequeños propietarios global de destruir esta sociedad de compartí·
Individualistas y desvinculados de la masa de miemos estancos y hmdiza para sustituirla por
aquelloe que carecen de tierra. Es indudable, otro tipo de sociedad, unitaria y socialista? En
la conce1ión no ae hace sin maniobras. Empe- una palabra, se trata de oponer a los cambios
lO ae ha hecho, y modifica las relaciones de en La sociedad, un cambio de la sociedad;
tla.sea en el campo. de oponer una solución revolucionaria a la
A paar de eso, se calcula que al ritmo de teoría y la práctica neo1mperialista del "social
crecimiento demográfico actual en América La· change" en América Latina. Cualquier estra·
tina, incluso una reforma agraria total y radi- tegia que, por merria dogmática o impaciencia
cal no 1ería suficiente para dar un nivel de izquierdista, aísle del rnnjnnto uno de los ni·
vida decoroso a todos los habitantes de la cam- veles o retenga sólo uno de los momentos de
paf\a. AdemáJ el excedente, relativo o absolu- esos cambios sociales en curso, se condenará
to, ya ha comenzado a extenderse por los "can- -quizá ya se ha condenado- a la impotenci<.1.
tegriles" del continente. Estos "cantegriles cons- y el fracaso. Pero lo peor de todo sería negar la
tituyen entre un 10 y un 20 por ciento realidad de estos cambios y la complejidad de la
de la población de las grandes ciudades. Ahí sociedad que se desea destruir. No obstante es
te vive en condiciones materiales y mora- una actitud que tiende desgraciadamente a ~e­
les espantosas. Y ain embargo se vive, a neralizarse en América, a pesar de sus profnn-
yecea mejor que en la miserable aldea de das divergenoas, entre los revolucionarios de
origen y se comienza -en particular por P) la vieia y la nueva generación. La posición rle
comercio, el salario, la medicina y las escue· los primeros, ya ha sido criticada de varias ma-
lu-- a integrarse en el mundo capitalista. Por- neras. La posición de los segundos, en cambin,
que la redistribución de arriba hacia abajo <le es compartida sin gran cr.ítica por muchos
Ju pocas migajas de los beneficios imperialis- de nuestros " castristas" europeos. Los prime·
ta. llegan incluso hasta ahí. Una encuesta en ros son marxistas sinceros Tuvieron, en la dé·
lal "barriadas" de Lima llegó a la conclusión cada 1930-1940 que condu cir el destino de una
de que en 1956, de los 120.000 habitantes tie clase obrera aislada y reducida en países don·
esa.a barriada.J (un décimo de la población de de la industria aún estaba poco desarrollada.
la capital) solo 13 eran desocupados totales V Conscientes de los límites objetivos impuestí'S
el 273 desocupados intermitentes. Sin duda por esos hechos, buscaron afanosamente un sis-
el porcentaje es enorme. Pero mucho menor tema de alianzas gracias al cual esa clase pu·
de lo que algunas predicciones apocalípticas diera desempeñar su papel en la vida política.
quisieran hacerlo creer. Entre el 713 de traba- Unos, como .Jo~é Carlos Mariátegui en Perú,
Jadorea estables, 583 eran obreros, 163 do- intentaron ganarse la fracción del campesinado
mésticos, 143 vendedores ambulantes y peque- que cómenzaba entonces a aparecer en la esce·
fios comerciantes. Muestra a la vez las posibi- na nacional; lo cual explica el aguzado tono
lidades de absorción social y los límites del ca- indigenista de la obra teórica del fundador
pitalismo en esta parte del mundo. Es capaz del partido comunista peruano. Otros, como
de mantener a grandes masas por debajo del Luis Carlos Prestes, en Brasil, prefir~eron bus-
nivel de vida más elemental. Pero logra de to- car la alianza con los elementos más democrá-
doe modos integrar a esas masas en su econo- ticos y nacionales de las clases medias de sus
wa. países. Todas esas tentativas, teóricas o prácti·
A pesar de su extrema miseria, esos "can- cas, significaron en su momento un gran l"S·
tegriles", poblados con los elementos más em- Euerzo creador. Si fracasaron, finalmente, Ja
prendedores que abandonaron el campo con la culpa no puede imputarse solo al dogmatismo
esperanza de encontrar en primer lugar trabajo de sus compañeros o de sus herederos, o a la

'cUACERNOS CS: M-'RCHJ!i


incomprensión burocrática de la Tercera In- fracaso político y teórico de sus mayores, se han
ternacional, como lo sugiere en su artículo Ré- puesto a dogmatizar a la inversa, y pretenden
gis Debray. Por supuesto todo eso influyó. Pe· encontrar en la revolución cubana una justifi·
ro falta aún explicar el porqué de todo eso: cación a su empirismo romántico. Urgidos por
] 9 el problema de la revolución superó actuar, se han dirigido a los más evidentes es-
en complejidad lo que ellos mismos habían cándalos sociales sin antes saber si eran lot
analizado, más profundos y si era posible durante mucho
tiempo basarse únicamente en ellos. Que 1e
29 no podían prever que el imperialismo nos entienda bien. No criticamos el romantl•
se adaptaría a las consecuencias peligrosas de
cismo revolucionario de esos hombres que, en
su explotación. países donde reinaban, hasta en las fuerzas
Si los promotores tienen excusas, los herede· de izquierda, la corrupción intelectual y la C<>
ros no tanto, puesto que vivieron los cambios bardía política, tuvieron el coraje de abandc>
y no supieron o no quisieron sacar las conclu- nar su comodidad material y moral, para diri-
siones que se imponían. Así continúan, en 1966, girse a los "olvidados" del continente, tomar
aferrándose al dogma de una etapa nacional y las armas por ellos y rechazar, para siempre,
democrática obtenida gracias a la alianza de las reglas de juego burgués. Cualesquiera sean
la clase obrera con Ja burguesía "nacional". las críticas que pueda hacérseles, tienen el m~
Cada vez es más vano buscar, en el estado rito de haber introducido en el sistema podri·
actual de cosas, un grupo realmente nacional do del imperialismo algo radicalmente nuevo
en esas burguesías asociadas política, militar e y puro, una esperanza irreversible y condicio-
incluso económicamente, al imperialismo. En nes nuevas para la lucha del futuro. Han sido
concreto, esta línea inadecuada, desemboca en y son verdaderos " revolucionarios" que hacen
operaciones electorales del más chato reformis- la revolución. Pero esta revolución, no solo
mo, como negociar el electorado obrero revolu- hay que quererla, no solo hay que comenzarla.
cionario con candidatos hurgueses (así ocurrió Hay que llevarla hasta el fin, triunfar. Los re-
en Brasil), o bien suscitar esta imposible bur- veses y fracasos recientes demuestran que no
guesía nacional a través de un general, o de es fácil. ¿Cabe contentarse, en esas condicio-
un sacerdote que prácticamente solo llevan nes, con erigir a la guerrilla en modelo exclu·
tras sí al electoracfo comunista; el cual no lo- sivo de la lucha revolucionaria? Sin duda no.
gró por lo tanto, ni vencer su aislamiento ni Ya el año pasado se decía aquí (7) que el tra•
111char bajo su propia bandera (como ocurrió bajo político, en las zonas sustraídas al imp~
en Perú). ' rialismo, era un medio tan importante coral)
Esta línea conduce lógicamente, cuando un las propias acciones militares. Pero es necesa-
movimiento de guerrillas estalla, a la más ti- rio ir más allá aún, como ya lo han compren-
morata de las abstenciones. He ahí el resul- dido muchas organizaciones revolucionarias.
tado de un desacuerdo no solo sobre la forma Con demasiada frecuencia, en efecto, se razo-
ele la lucha sino también sobre la naturaleza na sin lograr desprenderse del modelo cubano,
dt> las alianzas de clases que deben contraerse como si aún se estuviera en la Sierra Maestra.
y los objetivos que deben alcanzarse. lAlianza Incluso la conquista política de las "zonas li·
con una parte de la burguesía para acceder a beradas" no es suficiente. En el Falcón venezo-
una etapa democrática burguesa nacional y an- lano, en la Marquetalia de Colombia, esa con-
timperialista, o alianza radical con el campesi· quista se hizo. Y sin embargo la revolución en
narlo y parte de las clases medias para promo- esos países no adelanta, por carecer de una es-
ver u na 1.!volución cuya solución inevitable trategia que se extienda de m?nera durable a
será el socialismo? En efecto he ahí todo el las otras regiones rurales y a las ciudades. Se
pro blema. Cou tra todo realismo, nuestros "or· corre gran riesgo de ver a esos reductos aislados,
torloxo3" continúan a1errándose a la primera y por mucho tiempo, del resto de la nación.
fórmula, a pesa· de la evolución actu:il del im- Por el momento es una victoria del im;Jeriali;-
perialismo que les socava el teneno sobre t"l mo, en el plano de la luch<t armada. ¿Más allá
cual pretenden batirse. Por eso su imposibili· de la relación de fuerzas milita-es, dónde re--
dac: de comprender a tiempo lo que sucedía sirle la causa más profunda de estas dificulta·
en Cuba, cuando surgió Fidel Castro. des?
Pero esa falta de profundidad en el anáh· En un análisis insuficiente de !o que ocu·
sis científico de las relaciones de claJe y en la
rre en ::>11 propios. sectores ruraleli. El imperia·
elaboració:, de la estrategia revolucionada,
también la enc.,nuarros en algunos revolucio·
r~.rios de la nueva gen'-ración. Cc.,mprobado el (7) Artículo ya citado

NUME:ACI S I JULIO HHS7


llamo norteamericano y los "estade>s naciona- les -marginales en relaoón con el sistema ca-
les" asociados a ~l están a punto de consentir p1 talista- capaces de apoyarla. ¿Qué hacer?
reformas agrarias, parciales sin duda, pero su- No cometer el error de condenar a prio-
fident~ pera romper la solidaridad del mundo ri esta forma de lucha -sobre todo ahí donde
campesino sobre el cual las guerrillas intentan ya ha logrado implantarse. Es indiscutible que
.apoyane. No solo los peones, medianeros y lo- las guerrillas que surgieron en estos últimos
catarios a titulo precario no tienen los mismos años tuvieron una fuQción histórica irremplaza-
Intereses, sino sobre todo una nueva clase de ble en el nuevo continente: la de consagrar la~
pequetios propietarios individualistas empieza rupturas necesarias con el pasado y polarizar la
a nacer en detrimento de la cohesión del mun- atención sobre el hecho de que ninguna revo-
do campesino indlgena. El mundo c~mpesino lución es posible si no integra, a su propia
no es ya -si es que alguna veI lo fue en Amé- lucha, a ese campesinado sometido hasta el
rica Latina- una clase o un grupo social ho- momento a un estado de miseria escandaloso y
mogéneo, donde la solidaridad frente a la mi- desconocido por las propias fuerzas de izquier·
teria lo prima sobre laJ diferenciaciones inter- da.
nas que se aceleran. Frente a esto, la técnica rle
la guerrilla no es pues una panacea. Además, A pretexto de corregir los errore~ o
la presión demográfica en la campafia encuen- hts limitaciones teóricas de los guerrille1 os
tTa un exutorio fuera del mundo de la tierra: que han tenido la tendencia de constituir
. f'l empleo temporario en las minas, las fábri- al campesinado dirigid o por intelectual e~
ras o el éxodo definitivo hacia los " cantegri- en única fuerza <le Ja revoloción, no hav
les". En ese sentido, par te del teneno social que volver tampoco al dogma cómodo ele
Aobre el cual se apoya la guerrilla se derrumb~. Ja unidad de la clase obreta como clase re-
y la 1ola reivindicación de una reforma agraria volucionaria, cuando hemos visto su cat ent ia
deja de interesar en primer lugar a todos aque- actual de preparación política para una fun-
llos que han comenzado, o logrado, romper sus ción dirigente. Sin embargo a eso se dedican ,
vmculos económicos con su pago. Son muchos dadas las dificultades recientes, quienes. desde
ya, serán más y más si la evolución actual pro- hace treinta afios, "siempre han tenido razón"
&igue como es de prever. pero no lograron hacer la revolución, ni siq uie-
ra crear una organización sólida y fuerte den-
Ahora bien, Ja guerrilla es impotente para tro de esta clase, en sus propios países.
11traerlos ahí donde están, en las minas o las
ciudades. A ese nivel, en efecto, las dificultades Es necesario dejar de indentificar lucha re-
de una lucha esencialmente armada son tantas volucionaria y guerrilla. Esta última es sol0 una
que resulta imposible. El caso de los mineros forma -más que un momento de esta lucha-.
de Bolivia es Ja excepción que confirma la re- No es, no puede ser, toda la lucha revolucio
gla. Y se trata más de un sindicalismo armado naria y ni siqniera toda la lttcha revolucionaria
para la autodefensa que de una verdadera clandestina. Es incapaz de implantarse sólida-
guerrilla permanente. Y en cuanto a los "can- mente en la5 ciudades, sin las cuales no hav
tegriles", conocidos son los fracasos de los gru- toma de poder. Ni siquiera es capaz, en el és-
pos de acción urbanos del F.L.N. venezolano. El tado actual de cosas, de movilizar a todo el
mundo de las ciudades no pertenece a las gue- mundo rural -y es probable que esta imposi-
rrillas y en este punto llegamos a Ja segunda bilidad se acreciente por la falta de homoge-
y más dramática impotencia de esta forma de neidad de ese mundo, frente a la represión
lucha: la incapacidad para penetrar en profun- refinada del imperialismo-. Estas comprobacio-
didad el sector de la sociedad integrado al sis- nes no son un llamado a repudiar las formas
tema capitalista. En la medida en la cual este de lucha violenta o armada. Son una razón pa·
sea demográfica y económicamente determi- ra buscar diversificar esta lucha según los dife-
nante, la revolución se verá estancada, en las rentes niveles y diferentes momentos. Porque
mismas puertas de la ciudadela a abatir. Toda el mundo capitalista •latinoamericano es lo
la historia de América Latina está jalonada suficientemente corrompido y en explosión,
desde hace siglos por movil'\ie_n tos y levanta- como para utilizar todas las posibilidades de
. mientos agrarios nunca derrotados completa- esas formas de luchas revolucionarias ya clá-
mente, pero tampoco nunca victoriosos. ¿Las sicas, y de otras formas que la imaginación
' guerrillas modernas estarán condenadas al mis- creadora de las masas y sus vanguardistas sa-
mo destino? Es muy posible, si la revolución brán encontrar.
en América Latina se reduce a esta única for- Pero es esencial, para que esta lucha triun-
ma de lucha y a las únicas categodas socia.- fe, intervenir en tri!! niveles, de los cuales dos

~AGI. ea CUAOERN09 OE M~RCH~


están 1ituados en el interior del cuadro nacio- ge también que los guerrilieros abandonen su
nal o continental: orgulloso desdén por d trabajo urbano. Pero,
l 9 El sector de la sociedad menos inte- para que sea posible, puesto que estamos aqul
grado, donde los atrasos y las misenas son es- en el corazón de la ciudadela a atacar, ese tra-
candalosos, mundo de campesinos indios, ne- bajo wpone estar dispuesto .a salir de la~ for·
gros o mestizos, explotados Por relaciones de mas legale1 y, si es necesario, recurrir " la
producción cuasi feudales. Ahí !a guerrilla es lucha clande¡tfna y violenta -lo cual no sig·
posible pero solo tiene Porvenir a condición nifica de ninguna manera y obligatoriamenta
de no ser exclusiva, de estar complementada la lucha armada-.
y apoyada lo antes posible por la organización 3~ El seotor neoimperiailúta mprana.cio-
política y sindical de las propias masas rura- nal. Aquí la lucha supera el «tuadro nacional.
les, y si tiene la perspectiva de desembocar un porque no ex.iste alianza nuev:a posible en el
día en las ciudades y en la toma del poder propio país. La lucha tendrá que ser frontal
-momento de la lucha que se cumple a un con los coruordos extranjeros, con aus asocia.
•egundo nivel-. dos y sus agentes en el terreno: polida, ejérci-
~ El sector nacional integrado al sistema tos " nacionales", fuerzas de intervención e'Jlo.
capitalista. Imposible hablar de guerrilla. En ttanjeras. ¿Qué posibilidades tienen las guerri-
el mejor de los casos esta crea, en el medio ru- llas o incluso las luchas de masM, por impol'-
ral circundante, una situación de malestar po- tantes y violentas que sean? El ejonplo de San-
lítico que obsesiona a la ciudad y agrava sus to Domingo· nos ilustra sobre el poder de r~
contradicciones internas, pero nada más. Es ne- presión brutal del imperialismo: no esta dit-
cesario aquí dedicarse a algo más que al proble- puesto a permitir que surja una segunda Cu-
ma de la tierra o a los atrasos regionales. Es ' ba, por lo menos mientra.a cada país de Amé-
necesario combatir la explotación de clase que rica Latina &e dirija hacia la revolución d«t
sufre el proletariado urbano y rural por parte manera aislada y exclusivamente armada. ¿No
del imperialismo. ¿Dónde se vio, a pretexto que hay pues, salida? Por supuesto q;µe 1f. Todo
los salarios urbanos sean más elevados que los depende de la cohesión y de la solidaridad re-.
rurales, que los obreros de América Latina no volucionaria continental, de la profundidad
estén explotados? Toda la evolución actual del política del proceso revolucionario. Incluso en
neoimperialismo tiende al contrario a reafir- Santo Domingo, país pequeño, el imperiafü.
mar esta explotación al constreñir al proleta- mo yanqui no pudo liquidar de un golpe y
riapo industrial y rural del sur del continente sin recurrir a otros procedimientos las esperan-
a producir las super plusvalías que el capitalis- zcu del pueblo dominicano. La cual rebelión
mo metropolitano no puede ya cosechar en su armada, bloqueada, fue sustituida por una ao-
país. ¿Si esos obreros no cumplen en el mo- ción política profunda. También depende ello
mento actual la misión que les corresponde, la de la solidaridad de los otros países explotada.
culpa no es, en primer térmmo, sin perjuicio con América Latina -y tiene buenas perspeo-
de las dificultades objetivas, de sus dirigentes tivas-. Por último, depende de las debilidades
tradicionales, impotentes, divididos o corrompi- internas del imperialismo opresor, de la acti-
dos por el r~formismo; y también de esa parte tud antimperialista de los obreros, de los o-
de Ja nueva ola revolucionaria que no se ha tudiantcs, de los pueblos en el propio corazón
preocupado lo suficiente por unificar concreta- de la ciudadela imperialista.
mente las aspiraciones socialistas obreras con Para estas capas sociales, si la idea de Revc>-
las luchas actuales del campesinado? Hasta el lución tiene todavía un sentido, es también
momento, estos dos mundos hermanos, en lo en América Latina donde ello se decide Deci-
esencial, se han ignorado uno a otro, cada cual mos también y no solamente. Sería irreal creer
a su tumo. ¿Y en las clases medias de las ciu- que se puede actualmente movilizar a la da·
dades, se tiene idea de Jas posibilidades que se obrera norteamericana solo con l;u consigo
abre la radical politización de la capa más jo- nas antimperialistaii del "tercer mundo". La
ven, lo.s estudiantes? En esas condiciones, des- reiniciación a un nivel más elevado de la es-
preciar el trabajo político en las ciudades sería trategia de la lucha de cla1es en Estadcx. U ni·
un grave error. Hay que despertar las posibili- d01, obrerOI contra neoc:apitalistaa, seria una
dades revolucionarias que treinta años de ais- ayuda más poderosa para lot moTim.iemos de
lamiento, de reformismo y de divisiones de. to- lot países oprimidos, que lu manifestaciori t • de
da especie han adormecido. Exige que sean estudiantes en Berk.eley.
superada& las divisiones y los esquemas prefa- No hay que aeparar lu dol coaas, sino in-
bricados de los viejoa partidos comunistas. Exi- tegrarlas en un m.JSmo ~ andmperialista
y anticapitalista -dos palabras para designar encerrada y qu.e exige una profunda democra-
dos túveles de una misma cosa puesto que el tización de la sociedad y la ascensión de su
capitalismo actual es el imperialismo-. Todo país a una verdadera ex;stencia nacional. La
,·,-· ·n esto plantea el problema de un nuevo inter- clase obrera, por último, víctima directa de la
nacionalismo proletario concreto, ofensivo, di- explotación imperia lista, que posee más razo-
""- versificado. Algo muy distinto de la simple re- nes aún que en el pasado para querer romper
l( - conciliación defensiva y formal de Moscú y sus cadenas.
Pekín cuando el proceso marcha decididamen- Se abre así la perspectiva común a todo\
- --- - te muy mal. esos países, la única capaz de superar las pro·
::~ En esos tres niveles pues, la lucha antim- fundas diferencias de formas de vida, de pen-
perialista debe desarrollarse simultáneamente samiento, de reivindicac:ones inmediatas, la
para triunfar en América Latina. Ello exige única capaz de unificrir sus luchas -situadas a
abandonar los dogmas exclusivos de la guerri- niveles tan diferentes. Una perspectiva que no
w~~ Ila o de las "luchas de masas" obreras aisladas sea un promedio aritmético, un más pequeñll
"';~.. -~ de su contexto político y social. Ello exige pa- denominador común de las reivindicaciones
gar a una etapa superior de organización de de todas ·esas clases, sino una estrategia que
masas y de sus vanguardias en el nuevo con- polarice sus luchas, que les de una significa-
;~--~ tinente. Ello exige por último actuar de inme· ción .globa-I, socialista. Sin lugar a dudas, esta
..~:-_~--. diato. No es cierto, a pretexto que América perspectiva horroriza a las burguesías "nacio-
____ Latina ha iniciado su "larga marcha". "que nales". Pero su necesidad está inscrita en el
hay tiempo. porque será una guerra larga". orden de las cosas. ¿A pretexto de no romper
Quizás será larga, pero contra un enemigo que con esta burguesía, los partidos revoluciona-
._. __, - no permanece inerte, ya lo hemos visto; el tiem- rios van a renunciar a los · bene.ficios que esta
,. • .=,.'f'J • •
, • .. ., po apremia pues. Hay que empezar a hostt· perspectiva -y ·sólo ella-:- tiene de exaltante
. - garlo no solo en el campo o en la ciudad, sino . para las otras clases? ¿Se cree que las hurgue·
- en todas partes a la vez. sías latinoamericanas son tan ciegas como par,.·
__, _ . Porque, de todas m<>neras, se producen cam- haber comprendido el peligro? La actitud que.
~"· ~ · bios en América Latina. El problema consiste han asumido, política, militar, económicamen1
- - · -en saber si se hacen con o sin la intervención te, de alianza incrementada con el imperiafa."
de las masas y sus vanguardias. Y no para in- mo norteamer icano desde el triunfo de la Re-'
tegrarse al sistema, sino para combatirlo, par- volución Cubana, demuestra lo contrario. Por,
ticularmente donde está obligado a consentit' supuesto, en dichas burguesías, algunos gru·
los cambios, que desea moderados y con recá· pos más liberales pueden apartarse de esa
maras. Es a ese precio, que en cada caso, debe empresa, pero nunca sin lamentarlo. Y, de
oponerse concretamenlt a una política neo- todas maneras, no pueden ya ser grupos deter·
capitalista -de transferencias parciales y limi- minantes ni siquiera dirigentes puesto que fra·
tadas cuyo fin úl timo es s~lvar el sistema- una casarán como Gonlart en Brasil o triunfarán
r- solución radical, unitaria que, por interés po- solo en el seno de una coalición de fuerzas
pular. persiga destruir el sistema. populares que se dirija hacia el socialismo.
Esto nos lleva a preguntarnos cuál es la na- América Latina no tiene pues, en los año~
turaleza de esta revolución tan mentada res- futuros, otra alternativa que el refuerzo dd
pecto a América Latina. T odo Jo antedicho neocapitalismo o un proceso revoluciona• ;o
nos hace pensar que esta revolución, a térmi- que la conducirá, a término, ,.¡ socialismo. Por
"• ~-' no, será soci(llista o no urá. El enemigo e~ el momento, la primera posibilidad lleva rn-
"' el imperialismo en su forma actual, el impe· ta _;a. Se ha most,..ado, seguirá mostrándose in-
tialismo yanqui. Es un enemigo poderoso y tratable porque conoce la alternativa. En to--
flexible a la vez, brut21 a nivel de la repr~sión das partes su reacción será al principio repre-
mi i" tar, pero consciente de la necesidad de ad- aiva y violenta. Y nunca podrá compensar esto
.., - • mitir cambios .ociales profundos. La coalici6n aunque .1-'r.,mueva en seguida una pohtica de
a oponerle tendrá puc, que ser la de todas hu cambios radicales hasta el fin. He ahí justa-
clases oe· la sociedad latinoamericana, objefrra- mente la posibi!idad de la revolución, radicd
/ªcnte interesadas en la liquidadón ~el impe- por natural_eza, si está dispuesta, desde ya, a
.- r:afümo del cual son vícimas. El campesinado enfren•ar la violencia del advers:nio. No podrá
:atrasado que exige la reforma agraria y condi- pue~. ser una revolución "legal". Pero dadas
ciones de vida humanas. La juventud de Iao las relaciones de fuerzas reales, tampoco podrá.
ch.ses medias que ve su porvenir mutilado y ser una batalla entre el sur y el norte del
pcrvertidg por el sistema social t:n el cual está continente. Para tener posibilidades de triun·

CUAOERNOS DE M4RGH~
fo la revolución deberá contar con indispensa· que sobre la base de 1a ortodoxia doctrinaria..
bl~s apoyos internacionales porque, si el campo Es, sin duda, 111. mayor novedad que ha aurg¡..
de batalla es continental, en realidad lo que do en política internacional desde la ~poca
está en juego es mundial. de la "guerra fría". Abre grandes esperanzae.
¿Qué sucederá en efecto si en el futuro, Empero, todos los problemas no te ~ so-
arrastrados por la dialéctica int~r.na de la l_u· lucionado después de esto. No ea aufidente
cha en su país, los mineros. bohv1a.nos ?º tie- apoyar moralmente a la revolución en P~
nen otra salida que asumir la dirección de por ejemplo, si al mismo tiempo las guern•
una revolución socialista? ¿Como Santo Do- llas peruanas son destruidas. Una C03a es pues
mingo, Bolivia revolucionaria se encontrará prometer apoyo, y otra cosa es saber a quién.
aislada y finalmente aplastada por l~s tropas y a través de qué pplítita, va a ser realmente
de Estados Unidos o las fuerzas de interven· acordado. Una cos~ es ayudar al desarrollo
ción interamericanas? ¿Y si no, qué otro ca· del esfuerzo revolucionario, otra cosa es saber
mino se ofrece al pueblo boliviano para q:'1e si ese esfuerzo está actualmente en manos de
pueda libremente resolver ~us prob~emas m· organizaciones capaces de hacerlo triunfar.
ternos y .determinar su régimen soc1~l frente Forzoso es reconocer que caben serias dud~
a la amenaza siempre presente de la interven· En ~as condiciones, mucho puede depender
ción extranjera? En otras palabras, ¿cómo otra vez, a pesar de sus errores o de sus i~&U=
"descongelar" la situación en América Latina ficiencias pasadas, de los partidos comumstd
cuando los Estados Unidos son capaces de ha· del continente. Más que otros, poseen a me-
cer lo que hacen en Vietnam? He ahí el pro- nudo hombres y métodos capaces de actuar
blema que debe resolver la solidaridad antim· en los sindicatos y las "organizaciones de ma·
perialista internacional sas". Más que otr~. poseen un sentido de la
r~r eso la reciente conferencia de La Ha· organización en general. Todo depende puea
bana tiene tanta importancia, en la medida de su aptitud actual para escapar a su freo
· en que sea un gran paso hacia adelante en el cuente sectarismo y colaborar sin reservas con
camino de una solución real a ese problema. las nuevas fuerzas auténticamente revolucio-
Esta conferencia afirma en primer lugar con narias de América Latina, para definir junto1
estruendo contra el aislamiento en el cual el una línea ofensiva, teórica y concreta, contra
imperiali;mo y las organizacione~ r~formis­ el imperialismo. Pero todo esto depende mu-
tas (8) intentan mantenerla, la solidanda_d de cho de la sinceridad de las intenciones afir·
América Latina con los países de Afnca y madas en La Habana. En el momento actual,
Asia. Pero su significación es aún más profun· tampoco se han puesto en práctica.
da y universal, a causa de la participación de En América Latina, la revolución no es
la ·U.R.S.S. en esta conferencia. Por primera pues una fatalidad, ni interna, ni externa. Et
vez en mucho tiempo, en efecto, la primera una posibilidad. Todo dependerá del grado de
potencia socialista .del mundo ha c?mp~ome­ presión en todos los niveles y en todos los
tido su responsabilidad en una reumón inter- instantes que los revolucionarios y las masas
nacional al sostener no sólo a estados cuya sean capaces de oponer a la readaptación neo·
política es desde su punto de vis~a. ~ás o .me· imperialista en cutS<> en el continente. Todo
nos "positiva" sino además. a~ dirigirse dir~C· dependerá del grado de presión en todos !os
tamente a -los propios movimientos revolucio- niveles y en todos los instantes que el moví·
narios, que libran una l_ucha directa con~ra el miento antimperialista y revolucionario mun·
imperialismo norteamericano; y reconociendo díal sea capaz de oponer a la estrategia capi·
-la diversidad política de los movimientos re· talista en curso en el mundo. Por último y
presentados lo demuestra- de hecho la auto- 5obre todo, .todo dependerá de la determina-
nomía real del movimiento latinoamericano. ción y del realismo combatiente de los que
No exigió diploma de marxismo a los dele.ga· luchan en América en condiciones terriblemen·
dos invitados. De conformidad con su función te difíciles y de su arte para aprovechar el
objetiva de apoyo necesario a las esperanzas momento oportuno y tomar el poder. De eso,
revolucionarias en el mundo, la U.R.S.S. supo ellos, y sólo ellos tendrán la responsabilidad
aceptar una representación establecida sobre histórica.
la base de la sinceridad revolucionaria má'
Es el momento de ser humildes ante esta
(8) ... en particular el A.P.R.A. Y su diriª realidad, de: organizar concretamente nuestra
gente Haya de la Torre, qu e contribuyeron a ex- iolidaridad con su causa, y sobre todo de de-
tender en el continente, hasta en la izquierda, el mostrar que también en Europa, la idea dt
mito desmovilizador del "excepcion~lismo" ruda-
mericano. · la revolución puede aún tener un sentido. ~
_ ..=':»-.A.
NUMltRQ S 1'-'UL!d 196.1l, ... -~-
ERNEST. MAN~.L

EL DEBATE ECO NOMICO


EN CUBA DURANTE
EL PERIODO 1963-1964
E L artículo de Ernesto "Che" Guevara.,
q l it' reprodujo el periódico Partlsana,
::;e inserta en un debate económico que se
tfco, es decir se refieren a cuestione~ d~
política economica del gobierno revolucio-
nario: la organización de las empresas m~
desarrolló en Cuba en 1A63 y 1964. Ese de-- dustriales; la importancia relativa d~ Jos
bate comporta una veintena de artículos, estímulos materiales y morales en la cons-
<le los cuales una media docena son de Gue-
vara mismo (1). Charles Bettelheim y yo
(1) Esta es la llsla de los prmc1pale1 artfculos
aportamos igualmente nuestra contribu- del "Che" Guevara, publicado11 en este pe-
ción, a invitación de los camaradas cuba- ríodo.
nos. Séría sin duda útil reunir un día el -"Consideraciones sobre los costos de pro-
conjunto de estos artículos y hacer un ba- ducción como base del análisis económico de
lance, a la luz de la teoría marxista y de la las empresas suj~tas a sistema presupuest~­
rio", Nuestra Industria • ReTista Economica,
práctica económica cubana. N9 1, junio de 1963.
Entre tanto es necesalio reconocer que -"Sobre el sistema presupuestario de f1nan-
ese debate, aún mal conocido en Occiden- ciamiento", Trimestre • Suplemento del Di·
te, ocupa un lugar particular en la historia rectorio Financiero, N9 7, julio ~etiem bre
dP 1963
del pensamiento marxista, sobre todo en - "Sobre la concepción del valor" Nuestra
función de las contribuciones del camara- Industria • Revista Economica, N9 3, octubre
da Guevara. La originalidad práctica de la de 1963
revolución cubana precedió ampliamente a -"La banca, el C'Í:édito y el socialismo",
su aporte original a la teoría marxista con- Cuba Socialisia,,N9 31, marzo de 1964
-"La planificación socialista, su signifira-
temporánea. Pero el "Che" Guevara ha ex- do", Cuba Socialista, N9 34, julio de 1964.
presado ese aporte original, no sólo en lo Es necesario mencionar los artículos de otros
que concierne a la guerra de guerrillas, si- camaradas cubanos que, durante este perio-
no también en el terreno de la teoría eco- do defendieron tesis análogas a las de Er-
nesto "Che" Guevara: Luis Alvarez Rom:
nómica. "El contenido político y económico del pre-
supuesto estatal", Trimestre, Suplemento del
CUATRO T~MAS CRUCIALES Directorio Financiero, N9 6, mayo-junio de
1963; Mario Rodríguez Escalona: "La con·
El debate económico de 1963-1964 reali• cepción general de las finanzas en la histo·
zado en Cuba concierne a cuatro temas '"ia y el sistema presupuestario de financia-
miento en el período de transición", Nuestra
pnncipales junto a numerosos temas sub- Industria - Revista ¡;.,nnómit:a, N9 10, dí·
sidiarios. Dos problemas son de orden prac- 1embre de 1964..

NUME::RO 3 /.JU LIO 1967


trucci6n del socialismo. Otros dos temas Los participantes del debate económico
son de naturaleza teórica: el papel exacto de 1963-1964 no fueron todos conscientes
de la ley del valor en la época de transi- de esas relaciones dialécticas recíprocas en-
ción del capitalismo al socialismo; la na- tre la teoría y la práctica revolucionarias.
turaleza exacta de los medios de produc- Pero se puede afirmar sin hesitación que,
ción estatizados en esa época (¿son merca- por instinto, buscaron conciliar el impera-
derías o no lo son?; representan una pro- tivo de autonomía relativa de la teoría y
piedad social o no están más que parcial- el de la eficacia práctica inmediata. Es lo
mente socializados, permaneciendo en parte que da al debate un tono de sinceridad y
como propiedad de las empresas?, etc., etc.) seriedad, que le hace honor, aun cuando
Las relaciones entre las cuestiones prác- en ciertas contribuciones se reconozcan los
ticas y las teóricas son evidentes. La uni- balbuceos de un pensamiento que se bus-
dad dialéctica entre la teoría y la práctica, ca, más que la expresión madura de un
que debe caracterizar toda actividad au- pensamie1.to que ha tomado ya plena con-
ténticamente socialista,_ revolucionaria, se ciencia de la realidad social de la cual ha
realiza en un nivel superior en el período surgido.
de transición del capitalismo al socialismo
(época de construcción del socialismo). Só- EL DEBATE EN CUBA Y EL DEBATE
lo la teoría marxista tomada como un todo ECONÓMICO A ESCALA DE TODO EL
puede guiar la práctica en un terreno to- "CAMPO SOCIALISTA"
davía virgen, que ninguna acción humana
anterior ha desbrozado; pero sólo la expe- El iebate económico de 1963-1964 rea·
riencia práctica permite decidir en defini- !izado en Cuba se inserta, por otra parte,
tiva entre diversas hipótesis teóricas que en un debate mucho más amplio, que se
no pueden, por sí mismas, e independien- desarrolla hoy en el conjunto del movi-
temente de la prueba práctica, pretender miento obrero internacional y más espe-
que expresan un conocimiento adquirido. cialmente en los países que han derrocado
La unidad de la teoría y de la práctica al capitalismo. Ese debate concierne al "mo-
revolucionaria se encuentra pues, constan- delo económico" más apropiado para ser
temente amenazada por los riesgos parale- aplicado en la construcción del socialismo.
los del pragmatismo por un lado y del dog- Aquí, una vez más, nos enfrentamos con
matismo por otro; será necesaria una lar- dos imperativos paralelos que no siempre
ga serie de experiencias socialistas válidas se imbrican : la voluntad de superar el ma-
-¡que hayan obtenido éxito en la prácti- rasmo en el que se hundió la "teoría eco-
ca!- antes de que la teoría pueda codifi- nómica del socialismo" en la época stali-
car de manera definitiva las "leyes econó- nista; la necesidad de superar formas de
micas" de la construcción del socialismo, gestión de la economía y de los métodos de
que no podemos descubrir, en la etapa ac- planificación, que llegaron · a convertirse
tual de la experiencia, si no a través de en frenos del crecimiento de las fuerzas
múltiples tanteos y de múltiples errores, productivas. (2).
según el método de aproximaciones suce- En muchos aspectos, el debate económi-
sivas. Se desprende que la unidad entre la co en Cuba surgió espontáneamente de la
teoría y la práctica en la época de transi- r~alidad cubana; en otros, parece en parte
ción ·debe necesariamente incluir un gra- "importado". En el último caso refleja me.
do determinado de autonomía de la teoría, nos el resultado de un análisis minucioso
sin la cual la práctica misma corre elf ries- de la realidad económica cubana y de las
go de ser poco esclarecida y mal guiada y tareas del gobierno revolucionario, que el
de ver multiplicarse los riesgos de desvia- dese0 de tener en cuenta los resultados del
ción. Uno de los errores del stalinismo -y debate internacional y de transponer -a ve-
no el menor- es precisamente el de haber ces mecánicamente- al suelo cubano lo
abolido esa autonomía relativa, bajo pre- que había sido proclamado como adquirido
texto de "eficacia", de haber degradado la
teoría al nivel de un pragmatismo vulgar
y apologético, lo que se tradujo, en defi- (2) Ver, a propósito de este tema, nuestro ar-
tículo: "La réforme de la planifieation so-
nitiva, igualmente, en una enorme pérdida viétique et ses implications'', Les Temps Mo·
de eficacia práctica. dernes, junio de 1965.

PAG. aa CUADERNOS Da MARCHA

(
por los dirigentes de la URSS o de ciertos pues por azar que el debate económico de
países de Europa Oriental. Eso se aplica 1963-1964 surgió ante todo alrededor de lo•
particularmente al problema de los "esti- problemas planteados por esa gestión y que
mulantes materiales". dife,.entes cama. adas, al intervenir en él.
El mérito de la contribución del "Che" plantearan indirectamente el problema de
Guevara es haber expresado netamente la las relaciones entre la gestión de las empre-
particularidad de la revolución cubana sin sas y el comporta.miento de las masas. La
caer jamás en un pragmatismo vulgar. La cuestión de los estímulos materiales y mo-
revolución cubana se distingue por el he- rales está directamente vinculada a esta.
cho de haber logrado adquirir y mantener
el apoyo de la gran mayoría de las masas LA AUTONOMfA FINANCIERA DE LAS
populares para la obra revolucionaria. Sus EMPRESAS Y EL PROBLEMA DE LOS
dirigentes han elegido el objetivo priorita- ESTÍMULOS MATERIALES
rio de conservar, en toda ocasión, ese apo-
yo activo. La línea de la movilización de La industria nacionalizada de Cuba es-
las masas para resolver una serie de tareas taba en gran parte organizada según el sis-
-¡recordemos simplemente la de la alfa- tema de los consorcios (empresas consoli-
betización!- la línea de hacer elegir los dadas) por rama de industria, bastante com-
cuadros y hasta a los miembros del partido Pllrable al que sirvió de modelo para la or-
por las masas mismas; la línea de informa- ganización de la industria soviética duran-
ción constante de las masas sobre los pro- te todo un períod,o. La financiación de esos
blemas con los cuales se enfrenta la revo- consor'Cios se hacía por el presupuesto; el
lución; la enorme sensibilidad de Fidel control financiero se efectuaba a nivel de
Castro y de su equipo para todo lo que los ministerios (el de Industria y el de Fi-
preocupa a las masas: he aquí lo que cons- nanzas). La banca no desempeñaba más que
tituye sin duda la particularidad principal un papel de intermediario de importancia
de esta revolución, después de la caída del secundaria.
wtiguo régimen. Uno de los objetivos prácticos de la dis-
No es muy difícil explicar que esta par- cusión económica de 1963-1964 fue pues di-
ticularidad resulta de las condiciones histó- lucidar entre la defensa de ese sistema de
ricas especiales en las cuales la revolución organizac~on -pos1c10n que adoptó el
triunfó, de su contexto geográfico excep- "Che" Guevara y quienes, en grandes lí-
cional y de sus raíces socio-económicas pro- neas, apoyaron sus tesis- y el remplazo
pias. No es el momento de profundizar es- por un sistema de autonomía financiera de
tos aspectos de la cuestión, basta retener el las empresas (que se vincnla al prhlcipio
hecho y hacer notar que los dirigentes son de la rentabilidad individual de éstas) -te-
particularmente conscientes de él. sis defendida por Carlos Rafael Rodríguez
y varios otros participantes en el debate-.
Hay sin embargo una contradicción en-
tre esta "linea de las masas" y la práctica La posición del "Che" Guevara parecía
política cotidiam1. del gobierno revolucio- en esa oportunidad bastante pragmática.
nario cubano en un dominio particular: el No so::.tenía que la gestión centralizada fue-
de la gestión de la economía -y aún más ra un ideal en sí, un modelo a ser aplicado
r.etamente, la ¡:{estión de la industria- ha siempre y en todas pa_·'.es. Simplemente, de-
sido ampliamente inmunizado contra toda fendía la idea de que la industria cubana
intervención directa de las masas. No es del momento podía ser dirigida de esta ma-
nera más eficientemente Los argumentos
dados fueron esencialmente los siguientes:
(3) "Ningún hombre puede considerarse un cua- número reducido de empresas (¡menos que
dro político s: no posee una sensibilidad que en Ja. ciudad de Moscú solarn•nte!); núme-
le permita comprender profundamente al
pueblo y a sus problemas. Se puede perdo- ro aún más reducido de cuadros industria-
n<..: cualquier defecto salvo la falta de sen. les y financieros capaces; medios de tele-
sibílidad" (Fidel Castro: "Un solo remedio comunicaciones bastante desarrollados, ne-
contra los abusos de poder: ¡la línea de ma- tamente superiores a los de otros países
sas!", discurso pronunciado el 29 de agosto con un nivel de desarrullo de las fuerzas
de 1966, en la sesión de clausura del XII
Congreso de la Central de Trabajadores Cu- productivas comparable al de Cuba; nece-
banos). sidad de una economía muy estricta de los

"«UMKRQ a I JUUO te•., ~AO. SSt


NCUnOt y ae JOf controles &Obre ésto~. enriquecimiento tndh idual. Esta preocupa-
•te., etc ción se inscribe en la tradición de Marx
La mayoría de los argumentos de orden y sobre todo en la de Lenin, que si bien
general que se le opusieron no tenían re- comprendía que el empleo de estímulos ma-
lación con el estado de cosas así descrito. teriales es inevitable en el período de tran-
Cuando la descentralización financiera im- sición del capitalismo al socialismo, subra.
plica el acrecentamiento del poder de bu- yaba al mismo tiempo los riesgos de corrup-
rócratas mediocres, incapaces, vacilantes e ción y desmoralización que resultarían fa-
ineficientes, la tendencia a la burocratiza- talmente del empleo de esos estímulos y
ción aumenta, y disminuye la eficacia eco- llamaba al partido y a las masas a comba-
nómica con la autonomía financiera de las tir vigorosamente ese peligro.
empresas. De la buena fundamentación de Ignoramos qué solución ha sido dada en
ciertos argumentos en favor de la "autono- Cuba al problema de la organización de la
mía financiera" se podía, a lo más, deducir gestión de las empresas y nos parece que,
la necesidad de una cierta descentraliza- de todos modos, se está lejos de un "mode-
ción de gestión cuando la industria cuba- lo económico" definitivo en ese pa1s. En
na llegara a contar con un número y una cuantb a nosotros, seguimos siendo pa1 ti·
complejidad de empresas mucho mayor. No darios de un sistema de autogestión de-
se podía deducir la necesidad de esa des- mocráticamente centralizado, en el cual el
centralización hic et nunc. doble peligro de burocratización, el que
Pero ciertos adversarios de las tesis del emana de una centralización excesiva y el
..Che" Guevara ligaron la cuestión de la que deriva de una excesiva recurrencia a
mayor eficacia de la gestión descentraliza- los mecanismos del mercado, puede ser am-
da (y de la autonomía financiera que a ella pliamente neutralizado por la conducción
se vincula) a la de los estímulos materia- de la gestión por los trabajadores, en los lu-
les. Empresas obligadas a ser rentables, son gares de trabajo, sometidos a una discipli-
empresas que deben someter todas sus ope- na estricta iffipuesta por una autoridad
raciones a un cálculo económico muy es- central emanada directamente de los conse-
tricto y que pueden, por eso mismo, utili- ' jos obreros.
zar los estímulos materiales de manera mu-
cho más amplia, interesando directamente Pero si Fidel Castro no parece haber
a los trabajadores en el incremento de la solucionado todavía el problema de la ges-
productividad del trabajo, en el mejora- tión de las empresas (4), se ha pronunciado
miento de la rentabilidad de la empresa de manera muy neta en lo que concierne
(por ejemplo, por economía de materias al problema de las relaciones entre estímu-
primas) y en la superación de los objeti- los materiales y estímulos morales, y lo
vos del plan. ha hecho a favor de las tesis del "Che". En
el discurso que pronunció el 28 de setiem-
A este respecto también, la respuesta del bre de 1966, en ocasión del sexto aniversa-
..Che" Guevara es esencialmente práctica. rio de la fundación de los "Comités de De-
No desecha la necesidad de un cálculo eco- fensa de la Revolución", y en el cual anun-
nómico estricto en el cuadro del plan, tam- ció que, a partir de 1970, la mayoría del
poco desecha el empleo de estímulos mate- pueblo cubano ya no pagará alquiler, se
riales, pero subordina ambos a dos condi- burló de aquellos que no tienen "más que
ciones: primero, es necesario elegir formas pesos en la cabeza", que no comprenden la
de estímulos materiales que no reduzcan necesidad de conservar a las masas solda-
la cohesión interna de la clase obrera, que das a la revolución -objetivo que debe te-
no coloquen a unos trabajadores contra ner prioridad sobre toda consideración de
otros; por lo cual precosiza un sistema de "cálculo económico"-, que no comprenden
primas colectivas (por equipos o por em- la necesidad de satisfacer prioritariamente
presas) más bien que un sistema de pri- ciertas necesidades fundamentales de las
mas individuales. Además, se opone a toda
generalización abusiva de los estímulos ma-
teriales porque teme sus efectos disgregan- (4) Es necesario señalar, sin embargo, que el
tes sobre la conciencia de las masas. Ministerio de Finanzas había sido disuelto
y el sistema presupuestario de financiamien-
Desea evitar que toda la sociedad se sa- to de empresas industriales había sido des-
ture de un clima de egoísmo y de afán de mantelado. Nos faltan datos al respecto.

CUAO~RN09 O~ MARCH~
masas y que subestiman el valor de los es- su clrculacl6n, no son mb que formas hb-
tímulos morales, de las conquistas morales tóricas pasajeras, propias de una economía
de la Revolución Cubana. fundada sobre productores individuales se-
En nuestra opinión, esta posición del parados los unos de los otros, de la conta-
"Che" Guevata y de Fidel Castro está de bilidad económica, fundada sobre el traba-
acuerdo con la tradición y la teoría mar- jo, que es universal para toda sociedad hu.-
ocistas. Aquellos que plantean el postulado mana. (5).
absoluto del desarrollo previo de las fuer-
.zas productivas, antes de que pueda flore- Pero la presión. en favor de un& auton().
cer la conciencia socialista son tan culpa- mía de las empresas puede evidentemento
bles de pensamiento mecanicista como quie- encontrar su expresión ideológica en la te.
nes creen poder suscitar, por medios pura- sis según la cual, en la época de transición
mente subjetivos (educación; propaganda, del capitalismo al socialismo, los medios de
agitación, etc.), una tal conciencia en for- producción siguen siendo mercancías. De la
ma inmediata. Hay una interacción cons- misma manera la lucha por la autonomía
financiera de las empresas puede· expre-
tante entre la creación de una infraestruc-
sarse ideológicamente por la tesis según la
tura materi::ü necesaria y el desarrollo de cual la circulación de los medios de pro-
la conciencia socialista y el florecimiento ducción en el interior del sector del estado
de esta conciencia misma. Es efectivamen- es una sucesión de operaciones de inter-
te una utopía creer que ella podría surgir, cambio en el sentido real del término. En
ya hecha, por un esfuerzo de pura volun- los dos casos, la voluntad de los directorea
tad subjetiva, de una situación material que de empresa de disponer libremente de eso1
no es adecuada. Pero también es una uto- medios de producción, de poder vender •
pía creer que esta conciencia socialista po- comprar libremente una parte en el mel"'
dría nacer bruscamente, como por encan- cado, no es ajena a querellas teóricas apa-
tamiento, del hecho de que su infraestruc- rentemente bizantinas.
tura material haya madurado, si entre tanto En cuanto al papel de la ley del valot
el clima social permanece dominado por en el período de transición del capitalis-
los "estímulos materiales" (el deseo de ca- mo al socialismo, el comandante Mora de.
da individuo de mejorar · su suerte por un fendió la idea de que durante esta fase del
esfuerzo ante todo individual). desarrollo histórico, la le-¡ del valor con•
tinúa regulando la producción, pero no la
NATURALEZA DE LOS MEDIOS DE regula más ella sola, su acción reguladora
PRODUCCIÓN Y LEY DEL VALOR EN LA opera junto a la del plan y por su interme-
SOCIEDAD DE TRANSICIÓN DEL dio (6). Llegó a deducir de Mta tesis que la
CAPITALISMO AL SOCIALISMO

A51 se comprenden mejor las relaciones (5) Ver El Capital, Y, pp. 39-40, edfcJ6n alema-
entre los problemas prácticos y las cues- na de Engels (Meissner, Hamburgo, 1890).
tiones teóricas consideradas en el debate (8) El articulo del comandante Alberto Mora:
de 1963-1964. Según nuestra opinión, es cla- "En torno a la cuestión del funcionamiento. ,
ro que los medios de producción en el sec- de la ley del valor en la economía cubana,
en los actuales momentos", apareció orig1-·
tor estatal no son mercancía, pues la noción nalmente en el N9 3 de la revista Comercio
de mercancía implica la de intercambio, es Exterior. Fue reproducido en el N9 3, de
decir la de cambio de propietario. Una em- octubre de 1963, de la revista Nuestra In-
presa del estado no "vende" una máquina dustria • Revista Económica. El artículo de
Bettelhelm: "Formas y ~étodos de la pla-
a otra empresa del estado, así como un ta- nificación socialista y nivel de desarrollo de
ller del trust Ford no "vende" la carrocería las fuerzas productivas", apareció original-
al taller de montaje. La necesidad de una mente en la revista Cuba Socialista. N9 32.
contabilidad bajo forma monetaria, no tie- abril de 1964. Fue reproducido en la revista
Trimestre • Suplemento del Directorio Fi·
ne nada que ver con esta cuestión. tt.>ta se nanciero. N9 8 octubre-diciembre de 1964 y
refiere a un aspecto fundamental de la teo- en la revista Nuestra Industria • Revista
ría marxista, la¡ naturaleza mercantil de Económica, N9 7, junio de 1964. Nuestro ar-
los productos del trabajo y la forma de va- tículo "Las categorías mercantiles en el pe-
ríodo de transición" apareció en el mismo
lor de intercambio que toma la lógica de número de ambas revistas.
ley del valor "opera" en las relaciones en- ninguna manen q lle las categorías mercan-
tre empresas estatales. - . ~n mevitablemente a esa épo-
Ernesto "Che" Guevara respondi6 que '--'· 1'lo niegan tampoco que en varios terre-
en la época de transición del capitalismo al nos, los pla...:Iicadores puedan tranquila-
socialismo, hay supervivencia de las cate- me~ ' 1do... a l.>s ~co.nismos del mer-
gorías mercantiles en la medida en que el cado ciertos ajustes entre la oferta y la
desarrollo insuficiente de las fuerzas pro- demanda. PerQ comprenden el carácter fun-
ductivas no permite aún satisfacer todas las damentalmente contradictorio entre el mer-
necesidades fundamentales de los produc- cado y el plan y acuerdan así un amplio
tores, pero que esta supervivencia no im- lugar al establecimiento de precios adminis-
plica de ninguna manera que sea la "ley trados en nu- erosos campos, sea para ase-
del ·valor" la que regula la producción. És- gurar el desarrollo de ciertos servicios sC>o
ta se halla regulada por el plan, que puede ciales prioritarios, sea para asegurar cier-
y debe utilizar el cálculo en valor, pero cu- tos imperativos de desarrollo económico
ya lógica está fundamentalmente en con- nacional. Es por esto que subrayan que la
tradicción con la ley del valor. Creemos influencia de la ley del valor es más limi-
que este punto de vista está de acuerdo tad.._ que en el modo de producción capita-
con la teoría marxista y expresamos uno lista y que ciertos sectores -especialmen•
análogo en m..estra contribución al debate te la circulación de los medios de produc-
_ económfoo de 1963-1964 en Cuba. ción dentro del sector estatal - pueden es-
También aquí hay una relación eviden- capar a ella (7).
' / ,te entre el debate teórico y las divergencias 1Vfóviles poiíticos evidentes han inspira-
-'-concernier tes a la planüicación económica do parcialmente las opciones del "Che"
en Cuba. Q:.tienes confunden supervivencia Guevara y de Fidel Castro en esta emer·
--"-de las categorías mercantiles y papel regu- gencia: ante todo el móvil de evitar una
_.,.,, lador de la ley del valor ueben necesaria- desmoralización de las masas populares cu-
mente .tribuir un papel más importante a banas, una decepción respecto a· la obra de
los mecanismos del mercado en el cuadro revalorización moral que la revolución ha
de la economía planüicada, no solamente representado a sus ojos. Pero, cualesquiera
en lo que conci~rne a los medios de consu- ser· esos nióviles, la discusión económica
mo -donde eso se j ••stifica ampliamente de 1963-1964 en Cuba y sus prolongaciones
·según , uestr'.) punto de vista- sino taro- actuales se inscriben válidamente en el lar-
, .biér. y sobre todo en lo que concierne a los go pro ~Lo en cuyo curso la humanidad,
mf'-'lio- de producción industrial. De ahí la gracias a la constru ción del socialismo, en
insistencia con que buscan introducir el escala internacional de más en más amplia,
juego de la ley del valor entre empresas acaba por descubrir las leyes económicas
• ,"estat· 1 es (cuyos "intercambios" se relaci - que presiden el de arrollo de la sociedad
, , L.dr en gran parte con los medios de pro- sin · clases.
' clucción). Y ese "juego" implica evidente-
mente la necesidad de la autonomía finan- (7) Esto evidentemente no significa que la ~o­
. cier,a de las .• .ipresas, dl-1 mismo modo que ciedad pueda gastar los productos de más
inicia una evolución en 1 cual los directo- horas de. trabajo que las que ha provisto
r.es recLmarán de más en más at..tono,.. f'l globalmente. Sigue siendo necesaria tina
contabilidad global de los gastos en trabajo,
en materi l de in ·ersiones, confirmando así, y ella se puede efectuar bajo forma mC?ne·
a su manera, que hay un antagonismo his- taria para facilitar las comparaciones. El
tórico entre los impe~ ativos de una plani- plan puede utilizar los precios "subvencio-
ficaci5n re·' y los imper.4tivos de una eco- nados" al lado de los precios "cargados de
impuestos indirectos". Lo que importa es
ncmía de mercado (aunque ella sea bauti- que la suma de las subvenciones y la suma
zail a soci ?.lista). de los "impuestos indirectos" se eqi.tllibre, y
Quienes niegan que la "ley del valor" que una contabilidad doble haga al sistema
continúa regulando la producción, directa de precios transparente, que se pueda dis-
tinguir en cada etapa los · costos reales de
o indírectdmP·.lte, en la época de transición producción en el espejo deformante de los
,. •el capitalismo al socialismo, no nie¡¡;an de t>recios administradGs.
CHARLES BE:TTELH~M

FORMAS YMETODOS DE LAJ


PLANIFICACION SOCIALIST~
YNIVEL DE DESARROLLO
DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS
E L texto siguiente tiene su origen en una refle·
xión teórica sobre algunos de los problemas
que confronta actualmente la economía cu-
a un análisis teórico. Eia' solamente sobre la bue
de tal análisis que se pueden · señalar la estrate-
gia y las tácticas económicas que correspondea
bana. Siendo estos problemas de los que surgen a las exigencias de la etapa actual, pero tenien·
necesáriamente en todos los países que toman la do en cuenta los caracteres concretos especlficos
vía de la construcción del socialismo, me ha pare- de esta etapa y el nivel presente del desarrollo
cido que podía tener interés el publicarlo en su de las fuerzas productivas. Además, es solamen-
fonna original (con algunos pequeños cambios). te sobre la base de tal análisis que es posible
Claro está que en las exposiciones que siguen no definir las formas de organimción y los métodos
1e han abordado importantes cuestiones que inte- de trabajo que corresponden a la estrategia y a
resen a la construcción del socialismo, puesto las tácticas económicas adoptadas.
que no era necesario hacerlo de inmediato en Si un análisis teórico es objetivamente nece-
relación con la economía cubana. Acaso volveré sario, es necesario también subjetivamente,
en artículos sucesivos a tratar de algunas de es- puesto que él sólo puede brindar el enfoque
tas cuestiones. científico correcto indispensable para guiar la
Como se verá, se ha hecho aquí abstracción acción de los dirigentes de la Revolución, de
d~ las condiciones históricas específicas propias los cuadros políticos y de las propias masas tra·
de Cuba y de la URSS, y también de los pro· bajadoras. Un enfoque científico es indispensa·
blemas que, no siendo económicos, deben, por ble también para ayudar a poner en práctica
1upuesto, ser tomado,s en consideración, en el las orientaciones generales adoptadas.
momento de la formulación de una solución Además, debe permitir:
concreta. a) superar las indecisiones legítimas qus se
. Este text~ se sitúa, pues, en el campo de la pueden presentar antes de sustituir fos métodos
teoría económica. f'.sta constituye un instrumen- de trabajo y las formas de organización a los
to , indispensable para la formulación de una cuales se está acostumbrado, por métodos y
t~luci6n correcta de los problemas económicos, .formas nuevos;
aunque evidentemente no basta para dar res- b) esquivar la sensación de que se retrocede
puestas completas a todos los problemas que se en la organización económica, cuando no se hace
presentan en la práctica de la planificación y más que renunciar a formas de organización
de la organización de la economía socialista. dejadas atrás o prematuras, de' todos modos
Para resolver, tan correctamente como sea inadaptadas;
posible, los problemas que confronta actualmen- e) no caer en la tentación de imitar m~
te la economía cubana, es necesario someterlot todos o forma,g de or¡anización que pueden

~MBl'tCI a1.1UUQ 19•7


1

haber dado resultados positivos ba10 condiciones el carácter cada vez más social de las íuerzaa
objetiva. distintas, especialmente cuando había productivas lo que hace de la socialfaación de
que respetar otras prioridades que no son las los medios de producci6n una necesidad objeti·
·'1
de 1a economía cubana de hoy. va. ( 1 ) Se sabe también que los fundadores del
Es sabido que, en lo teórico, el problema socialismo científico han demostrado que el ca·
1
fundamental consiste en tratar las fuerfas pro- rácter social de las fuerzas productivas es más
ductivas conforme a su naturaleza. Al no actuar o menos pronunciado, según los tipos de activi· ..
as5, es :'llposible do'll..inar las fuerzas producti· dad económica y la naturaleza de las técnicas
va_, y, por tanto, no se puede dirigir efectiva· empleadas.
mente su desarrollo. De estos análisis y de los aportes que hizo a.
Asimfrmo en lo teórico, es indispensable los mismos, Lenin sacó ·conclusiones prácticas
analizar el comportamiento de los hombres, no concernientes al deslindamiento de los sectores
como si fuera determinado en última instancia socialista y privado de la economía en 'l a pri·
por la representación que se hace, tanto de las mera fase de la dictadura del proletariado, y
relaciones entre ellos como de sus papeles res· concernientes a las condiciones de deterioro del
pectivos (lo cual implicaría q _1e es suficiente sector privado y pe la integración al sector so-
modificar esta representación, especialmente me- cialista 'de las actitvidades que, al principio, de-
diante la educación, para modificar también este penden del sector privado.
comportamiento en el sentido deseado, lo que Lenin ha insistido especialmente sobre el he-
es un enfoque idealista de las cosas), sino como cho de que no se pueden resolver los problemas
una consecuencia de la inserción concreta de de la pequeña y mediana ex,plotación campe.si.na
los hombres en la división técnica y social del más que reorganizando toda la economía, pa·
trabajo y en un proceso dado de producción y sando "de la pequeña prclducción mercantil
dª reproducción (que reproduce también, modi· individual y aislada, a la gran producción co-
ficándolas progresivamente, sus necesidades), lectiva". Y añade: "Proceso, por fuerza, ext]"a·
siendo el propio proceso fundamentalmente de· ordinariamente largo. Y con medidas adminis-
terminado por el nivel de desarrollo de las fuerzas trativas y legislativas precipitada.$ e impruden-
:productivas. Un análisis de esta especie hace tes sólo se conseguiría prolongarlo y entorpecer-
comprender especialmente, que la palanca de- lo. La única manera de acelerarlo es ayudar a
cisiva para modüicar el comportamiento de los los campesinos de modo tal, que se les permita
hombres, está constituida por los cambios apor- mejorar en gran medida y transformar de modo
tados a la producción y a su organización. La r adical toda la técnica agrloola. ( 2 )
educación tiene esencialmente por misión hacer Lenin insiste, pues, en este texto elCrito m
desaparecer actitudes 'Y comportamientos here- 1919, sobre las bases técnieaa de las transforma-
dados del pasado y que sobreviven a éste, y ciones que deben hacene en la agricultura, sobre
asegurar el aprendizaje de nuevas normas de el carácter muy prolongado del periodo de tra&
conducta jznp '!Stat por el propio desarrollo de sición y sobre la ayuda que IC ,debe brindar al
las fuerzas p"'>ductivas. campesino durante este periodo de tnnsici6n.
E5 partiendo de estas reglas de análisis ge- En 1921, en m informe bien conocido sobre
neral, que SOi'l las del materialimio histórico, qua la sustitución de la contingcntaci6n por el im-
se debe tratar de resolver los problemas teóricos puesto en especie, Lenin vuelve a tratar ext~
planteados por la evolución de las relaciones de samente sobre las ideas anteriores:
producci6n, en fondón del progreso de las fuer- "Si algún comunista ha aofiado que en ·tres
zas productivas, así como los problemas de de- años se puede tn.nsfonnar la bue, lu raíes
limitación de. las. diferentes formas de propiedad, económicas de la pequeña econonúa agrlcola,
de Ja orgarmac16n del gector aoclalista, de la es naturalmente un visionario ... "
o~ci6n de los intercambios, de la distri·
..... reh11eer al pequeM agricultor ••. , trM-
bución de las rentas y de Ja planificaci6n. trocar toda su psicología y todot IUI h4.bit01 ea
obra de vari11s generacionea. Resolver este pro-
blema en relación eon el pequeño agricultor,
DELIMITACIÓN DEL SECTOR SOCIALISTA sanear, por decirlo asl, toda 1U psicologfa, (mi.
Y DEL SECTOR PRIVADO BAJO LA camente puede hacerlo la base material, la ma-
DICTADURA DEL PROLETARIADO quinaria, el empleo en gran escala 'ele ·t ractorea
y otras m!quinu en la agricultura, la eteetrifl-
Es sabido que Man y Engels han demos- caci6n en escala masiva". (')
trado que el desarrollo de la economía capita· Lenin saca, como 1e sabe, todas las eoncltt-
lista va acompafiado de la aparición de formas slones prácticas de este anfüsis: puesto que el
de produ~6n cada ves m!s toclales, y que es campesinado individual, pobre 'T. medio, estl.

'
llamado a. subsistir como tal durante un largo da con miras a haoer ~te a loa piob6emM mM
periodo, "debemos esforzarnos por satisfacer las urgentes de resolver, bajo la presi6n de omd-
demandas de los campesinos". (4 ) Y añade: cione1 particularmente diffclle1 y oomp&ej111, a
"¿Dónde está la respuesta a la cuestión de c6mo menudo en situaciones de extrema urgencia
darles satisfacción? ... Ahondando en esta cues- ( comunimio de guerra, reconstrucci6n despuirl
tión, nos diremos al punto: en puridad, se puede de la guerra. avil, elaboración y revhi&n des b
satisfacer al pequeño agricultor con dos cosas. planea quinquenales en las ooncliclones del .,.
En primer lugar, se precisa cierta libertad de censo del fascismo eo Alemania y de lM cn-
intercambio de mercancías, libertad para t"I cientec amenazas de una nueva. guerra mundial,
pequeño propietario privado; y, en segundo lu- la propia guerra, la nueva reconstiucci6n). Por
gar, es menester suministrar mercancías y lo que no ha sido siempnt p08ible ajwta.r siste>
productos. e Qué sentido puedt" tener la libertad máttcamente esta organización a las exigenclal
de intercambio, si no hay mercancías que cam· del nivel ~ desarrollo de laa fuerzas productlva1,
biar, y la libertad de comercio, si no hay con y ha sido preciso adaptarse empíricament~ a
qué comerciar?" (G) circunstancias que cambiaban con rapidc:a.
Si Lenin insistió finalmente sobre la necesi- Esto trajo como consecuencia eambiOI de
dad de mantener durante un período de tran· organización relativamente frecuente., tanto ce
sición una producción agrícola individual ( 8 ) lo que concierne a las unidadet de producci6G
(esto es, Illlentras que la base técruca de una y a sus poderes juríclioos, como en lo que """
producción agrícola social no haya sido creada pecta a la. naturaleza de las juriscliociones a que
a escala de las necesidades del con1unto de la esta.a unidades de producci6n han sido enlaza.
sociedad) y sobre la contrapartida de la exis- daa, sus poderes de decisi6n, etc. Las solucionet
tencia de ésta al nivel de la libertad de los dadas a estos problemas CJercen evidentemente
intercambios locales, es porque la producción gran influencia sobre el buen o mal funciona-
agrícola es la más difícil de transformar técni- miento del sector socialista, sobre Ja rapidez de
camente, tanto desde el punto de vista de las su desarrollo, sobre su rentabilidad, su capacidad
condiciones materiales, como de las costumbres de adaptación al progreso técnico, etc..
en la producción. Resulta que el campesinado es Si, durante un largo período, IOI cambb
una clase particularmente importante y cuya habidos en la organización del sector socialista
. alianza con la clase obrera es indispensable para de la economía soviética se han debido 10bre
la dictadura del proletariado. Sin embargo, lo todo a consideraciones prácticas inmediatas, no
que reza para la producción agrícola individual, han sido, por el contrario, fruto de un análisis
también es cierto para el artesanado y la pe- teórico profundo. Es s61o desde hace poco que
q ueña producción industrial, mientras no se ha- esto ha cambiado y que BC han hecho esfueI'ZOI
yan desarrollado sobre una base técnica que para tener más en cuenta, al nivel mismo de la
las convierta en producciones plenamente so- organización del sector socialista, las mgenciaa
ciales. de la ley de correspondencia necesaria entre las
relaciones de producción y el carácter de lu
LA ORGANIZACIÓN 08. fuerzas productivas. ( 1 )
SECTOR SOCIALISTA Ahora bien, poeterionnent'e, en N obra '"Loe
problemas econ6micos del socialímlo ea Ja
Si lo que debe ser d reparto de las fuer- URSS'', J. Stalin escribi6:
zas productivas entre el sector pnvado y el· "Serla un error tra.nquilhane y Uegar a
sector socialista ha dado lugar, desde hace mu· creer que no existe ninguna contradicción entre
cho tiempo, a una reflexi6n teórica, no ha sido nuestras fuerzas productiva. y nuestra• relacio-
así, al menos en la misma medida y por asom• nes de producci6n. Hay contradicciones y las
broso que pueda parecer, en el caso de loa habrá ciertamente, puesto que e! det!arrollo de
problemas planteados por la organizae1ón in- las relacione• de producci6n va e irá a la zaga
terna del sector socialisbt.. Por ello, la elabora- del desarrollo de las fuerzas prpductivas. Si los
ci6n de los principios llamados a regir la orga· organismos dirigentes aplican una politica justa,
nización de este sector en los países que toman estas contradicciones no pueden degenerar en
la vía del socialismo exige una atenci6n muy antagonismos y no pueden abocar en un con-
particular. La experiencia hist6rica de otros flicto entre las relaciones de producción y la.t
países socialistas debe ser analizada aquí teóri· fuerzas productivas de la sociedad. Otra cosa
tamente para poder ser plenamente utilizada. sería si seguimos una poHtica errónea. . . Un
Hist6ricamente, hasta estos últimos años, la conflicto sería entonces inevitable, y nuestra.a
organizaci6n interna del sector socialista en la relaciones de produeclón oorrerlan el rleego de
Uní6n Soviética ha sido esencialmente concebi- convertirse en ttna traba mwr 8Cl'ia para el de-

NUMERO !!! /.JULIO 1!l:3,7


sarrollo ulterior ~ la1 fuerzas productivas." política del período de transición, parucuiar-
;(ob. cit. p. 56-57) mente cuando escribe:
Siendo de enorme importancia (para la " . . . desde el momento que nosotros exami·
eonstrucción del socialismo en Cuba o en cual- namos la economía social organizada, todos los
quier otro país que tome la vía del socialismo) "problemas" fundamentales de la economía po-
una solución correcta de los problemas de orga- lítica desaparecen ... , por lo que cabe aquí, de
nización, y siendo también indispensable refe- una parte, un sistema de descripción y, de otra
rimos, tanto en este campo como en otros, a la parte, un sistema de normas. Pero no hay lugar
experiencia de los países socialistas más avanza- aquí para una ciencia que estudie las "leyes cie-
dos, es necesario detenerse un instante sobre al- gas" del mercado, dado que el mercado ya no
gunas razones, por lo menos, por las cuales estos existe. De esta forma, el fin de la producc'.ón
problemas no han dado lugar todavía,. ni siquie- mercantil capitalista significa igualmente el fin
ra en la Unión Soviética, más que a una elabo- de la economía política (8 ).
ración parcial y no enteramente satisfactoria. Como se sabe, esta opinión emitida por N.
Algunas de estas razones son puramente prác- Bujarin ha sido refutada por Lenin ( 8 bis). (N.
ticas. La más decisiva de ellas parece ser la na- Bujarin defendía entonces posiciones ultraizquier-
turaleza principalmente administrativa que la distas).
planificación soviética ha tenido que revestir du- En lo que a nosotros concierne, señalaremos.
rante un largo período, debido a la muy fuerte dos aspectos esenciales en los errores cometidos
prioridad que hubo que dar al desarrollo de la entonces por Bujarin, que son:
infraestructura económica, especialmente a la a) La confusión entre "ley económica" y·
indwtria pesada. La Unión Soviética era, en "ley del mercado" (Jo que equivale a reducir la ·
efecto, un país económicamente atrasado, en el economía política a una "ciencia de los ínter-'
que era necesario edificar rápidamente las bases cambios" y a no reconocer su carácter de "ciencia
materiales de la reproducción socialista amplia- de la producción social") .
da, consagrando excepcionales esfuerzos al desa- b) La confusión entre el libre juego de las
rrollo de la Sección 1 de la economía y, más es- leyes y su carácter objetivo.
pecialmente, al desarrollo de las industrias bá- Es evidente que los errores de este tipo ha·
sicas. En estas circunstancias, la exigencia de cen también imposible la comprensión de las
un& eficiencia económica máxima, que debe ser condiciones de funcionamientb de la ley del va·,
la base de los esfuerzos de organización, ha de- lor en las diferentes fases de desarrollo de la
bido, con bastante frecuencia, ser desatendida, sociedad socialista. Es, por otra parte, en el te·
si no en lo referente al plan estratégico, donde rreno del funcionamiento de la ley del valor
ha sido generalmente satisfecha, al menos en el en la sociedad socialista, donde las posiciones
nivel táctico, donde se encontraba algunas veces teóricas falsas, anteriormente indicadas, han sido
relegada a segundo plano, y esto no tan sólo en combatidas más pronto y más viva y sistemáti-
materia de organización económica. camente. Por el contrario, en el terreno práctico
Otras razones, además de esta razón histó- de la organización interna del sector socialista,
rica. se relacionan con la elaboración teórica sólo se han combatido progresivamente las con-
de aspectos doctrinales decisivos, y requieren un::t secuencias de tales o parecidos errores.
atención muy cuidadosa. Es en "Los problemas económicos del socia·
lismo en la URSS", donde J. Stalm ha insistido'
con más fuerza sobre la existencia de leyes eco-
nómicas objetivas en la economía socialista (9 )
Una de estas razones, de las más importantes, y donde él ha mostrado, en especial, pero sin
parece haber sido una apreciación insuficiente, haber sacado aún todas las consecuencias, que
y algunas veces hasta falsa, por parte de algu- estas leyes atañen también a la organización de .
nos marxistas, del problema de las leyes econó- la sociedad socialista, es decir, a las formas que
micas y de las contradicciones en la economía deben darse a las relaciones de producción y .
y Ja sociedad socialistas. a la organización social y técnica de la produc-
Un caso extremo de falsa apreciaci6n de este ción. Estas formas deben ser modificadas progre-
tipo es el presentado por Rosa Luxemburgo, sivamente, a fin de adaptarse al propio desen-
quien, en una perspectiva izquierdista, piensa volvimiento de las fuerzas productivas, sin lo
que en la sociedad socialista ya no existen leyes cual, en vez de ayudar al progreso de estas fuer-
económicas y que la economía política ya no tie- zas, constituyen una traba.
ne "'azón de ser (T bis). Así, queda puesta en evidencia la noción de
La misma apreciación ha sido formulada por una "contradicción posible entre las fuerzas pro-
Nicolás Bujarin en su libro sobre la economía ductivas y laJ formas de organización del sector
socialista, al mismo tiempo que se destaca el ca· dones de producción y formas de propiedad,
rácter no antag6nico de esta contradicción, pues· está lejos de haber sido siempre comprendida
to que en la sociedad socialista no existe grupo de manera exacta. Es así cómo, especialmen-
social alguno que disponga de medios suficien· te en su Tratado de Economía Política, el pro-
tes para oponerse a las transformaciones nece- fesor Osear Lange, al igual que numerosos eco-
sarias" ( 1 º). nomistas, considera la propiedad de los medios
También Mao-Tse-tung ha insistido sobre las de producción como la "base" de las relacionei
contradicciones que pueden presentarse en la de producción (H).
sociedad socialista y sobre la necesidad de re- En realidad, es el nivel de desarrollo de las
solverlas correctamente. fuerzas productivas el que determina la natu•
Son numerosos los que, dice él, rehúsan ad· raleza de las relaciones que pueden encontrar
rnitir que en la sociedad socialista continúan su expresi6n jurídica más o menos adecuada en
existiendo las con~adicciones. . . No compren· una forma dada de propiedad de medios de pro-
den que la sociedad socialista se vuelve cada ducción. Marx ha insistido en numerosas oca·
vez más unida y consolidada, precisamente me· siones sobre este aspecto del enlace entre las re-
diante este incesante proceso que consiste en to- laciones de producción y las formas de propio-
mar una actitud justa ante estas contradicciones, dad {15 ).
resolviéndolas ... Las contrzdicciones fundamen· Si se considera como "base" de las relacio-
tales en la sociedad socialista siguen siendo las nes de producción lo que es solamente ' su ex•
que existen entre las relaciones de producción · presi6n jurídica más o menos adecuadas, ello
y las fuerzas productivas, así como entre la su- lleva fácilmente a conclusiones erróneas. Tal
perestructura y la base ... (11 ) . concepto, en efecto, impide discernir el conte-
El hecho de que haya sido necesario refu· nido real de la propiedad socialista y de sus for-
tar, hace sólo diez años, la tesis de la ausencia mas. Se opone igualmente a un análisis claro y
de leyes económicas objetivas bajo el socialismo, concreto de la apropiación socialista y de las raí·
y que ha sido necesario recordar insistentemente ces del mantenimiento del intercambio mercan•
la existencia, en la sociedad soci<!lista, de contra· , til y de la ley del valor durante el primer pe-
dicciones entre las relaciones de producci6n y ri6do histórico de la sociedad socialista. Es indit-
las fuerzas productivas, muestra el retraso que pensable detenerse un instante en estos diferen-
l¡.abía tenido el pensamiento te6rico en este cam· tes puntos.
po y explica que el problema de la organizaci6n El error que consiste en confundir la forma
del sector socialista sólo se haya planteado tar- jurídica de la propiedad con la apropiación ef~
:ie y parcialmente en términos científicos. tiva es un error frecuentemente cometido y con·
tra el cual Lenin ya tuvo que oponerse.
2. Propiedad y relaciones de producción En el texto bien conocido "Contra el infanti·
lismo de izquierda y el espíritu pequeño-burgués",
Otra raíz teórica de la situación anterior- Lenin opone el acto jurídico de la nacionaliza·
mente descrita, raíz todavía más profunda y ción, a la socialización que implica, particular-
aun poco aclarada, está constituida por el ca· mente, la capacidad efectiva de la sociedad de
rácter insuficiente, y a veces falso, de los aná- contabilizar y de repartir (16 ); capacidad a su
lisis sobre las nociones de "relaciones de pro- vez ligada a un cierto desarrollo de las fuerzas
ducción" y de "propiedad". productivas (fuerzas que engloban tanto a los
Como se sabe, Marx entiende que las rela- hombres como al nivel de sus conocimientos).
ciones de producci6n están constituidas por las Lenin opone aquí la forma jurídica a las re-
relaciones que los hombres establecen entre sí laciones de producción concretas. Señala que
en el proceso de la producci6n social y que estas esta forma jurídica queda vacía cuando las re-
relaciones se modifican con el desarrollo de las laciones son tales que no permiten llenarla ade-
fuerzas productivas m2teriales (1 2 ). cuadamente {porque la capacidad de disponer
La naturaleza de las relaciones de produc· efectivamente de los medios de producción y
ción es, pues, determinada por las propias fuer- de los productos no coincide con la propiedad
zas productivas y por su grado de desarrollo. La formal ). .
propiedad de los medios de producción es la ex- Esto nos retrotrae, después de un rodeo apa·
presión jurídica y abstracta de algunas relacio- rente, al problema de la organización interna
nes de producción, expresión que está llamad'!\ del sector socialista.
a modificarse cuando se modifiquen las fuerzas Esta organización, en efecto, sólo ea eficaz
productivas y las relaciones de producción que si el poder jurídico para disponer de ciertos mo-
les corresponden (13 ) . dios de producción o de ciertos productos, coin-
La relación entre fuerzas productivas, rela· cide con la capacidad de emplear estos mediot

NUME:Rd a I JUUO 196'1!


~:Ma y pe<tsoeu de manera~ ~. La - - - - ele '"-' 80 etd., pua.
id.el IO<llitl - .. qae esta c:apac:idad .. sitúa ju.gtificada, como ,: veces M piensa, por ~·e] a-
• 1Ul momeoto da.do, DO depende evidentemen- piritu oori.servador" de los campesinos, sino por
111 de • °"huella TOluntad" de loa hombres, amo la realidad de Jas relaciones concretas de pro-
cW daellvolvimiento de laa fueDM productlvaa. ducción.
Olaando el poder jmidico y la capacidad efeo- Las ventas a los koljoses de máquillas agrí-
dva no coinciden, oua.ndo el sujeto jurídico no colas que estaban en poder de las Estaciones
• wa vwdadero aujeto econ6mico, hay divorcio de Máquinas y Tractores en la Unión Soviética,
~ ~ \ID& pwte, el proceso real de produc- nos proporciona un ejemplo del paso de la pro-
ddn ., de cftstdbad6o. y, p<>I' la otra, el procclO piedad del Estado a la propiedad koljosiana, paso
qm ha sido bmcado por loe que 06tentan el po- que formalmente corresponde a un "retroceso"
der Jurídico sin disponer de la capacidad efec- en el nivel de socialización de estos medios de
dva. Rne d1'vorclo entraña una awencia más producción. Sin embargo, este "retroceso" puede
o menoa grande de 1a dirección real del proceso corresponder, en realidad, a un progreso de Ja
cicoo6mico por loa q.ue M supone encargados de socialización efectiva, si Jrae consigo, en la prác·
dirigirlo, y qendra, en general, la multiplica- tica, un progreso en la eficiencia económica con
d6n de IN medidas reglamentarias y la amplia- que la sociedad utiliza los medios de producción
d6n del aparato burocrático. Estos fenómenos así transferidos (18 bis).
DOCivOI están ligados al vano esfuerzo desplega- Es necesario (desde el punto de vista del
do para tratar de cerrar la brecha que 1epara progreso mismo de la socialización del proceso
.a marco jurídico formal de las relaciones de de producción y de su dirección) una adecua·
producci6n reale.s, relacione¡ que llenan enton- ción lo más estricta posible entre los sujetos
cet esto marco de manera inadecuada. jurídicos que tienen derecho a disponer de cier-
AR analizado, el problema de la organización tos medios de producción y de ciert~s productos
Interna del sector tocialista y de las diversas for- y los sujetos económicos que disponen de la c~­
mas de la propiedad socialista, se destaca en toda pacidad efectiva de emplearlos eficazmente, por-:
tu signüicación. que pueden contarlos (prácticamente). Esta
Por e.jemplo, en la Unión Soviética, la forma necesidad explica también que el traspaso he·
koljoaiana de propiedad socialista está mejor cho a las comunas populares por el Estado Chino
adaptada que la forma estatal al nivel de desa· de un gran número de empresas industrialf's,
rrollo de las fuerzas productivas de que dispo- otrora administradas centralmente, o a nivel de
nen los k.oljoses. Esto significa que, al nivel ac- las provincias o de las regiones, haya podido
tual de desarrollo de estas fuerzas, la socializa· constituir un progreso en la socializaci6n de la
d6n del proceso de producción es más real en el producción, y no un retroceso.
cuadro koljosiano de lo que podría ser si la pro- Se trata siempre, con vistas a asegurar la
piedad formal de estas fuerzas productivas fue· mejor adecuación del poder jurídico y de la
M transferida al Estado. En efecto, éste estaría capacidad de disposici6n, de determinar y deci-
entonces obligado a tratar de dirigir más o me- dir qué tipo de colectividad tiene el derecho
nos centralmente un proceso de producción que, de controlar y dirigir ciertos procesos de pro·
en el estado actual de las cosas, solo puede ser ducción, lo que no puede ser hecho correcta·
efectivamente dirigido y controlado localmente, mente más que teniendo en cuenta la naturaleza
o bien, a delegar los poderes de decisión a un de las fuerzas productivas que estos procesos de
director dependiente del Estado que asumiría así producción ponen en marcha.
las funciones que son hoy las de la colectividad Es evidentemente de la nusma manera que
kokljo:.iana y de sus órganos. De hecho, tal trans- debe ser determinado el reparto de los poderes
ferencia terminada en un retroceso de Ja socia· jurídicos sobre ciertos medios de producción y
l.iu.ción (es decir, del control de la colectividad sobre ciertos productos, de los diferentes orga·
sobre el proce-so de producción) y no en un nismos del poder del Estado socialista o de las
progrero de la mmma. Cuando se habla de for- diferentes jurisdicciones económicas de este. po·
IDM "superiores" de la propiedad socialista, de· der. (Así, en la Unión Soviética, los Sovnarjoz
dgnando con ello la propiedad del Estado, esto son jurisdicciones regionales del poder del Estado,
tiene (para los procesos de producción que no en tanto que la l'mpresa soviética es una juris·
están todavía maduros para esta forma de pro- dicción econ6míca de este mismo poder).
piedad) un sentido estrictamente histórico como La atribución a ciertos sectores sociales dtt
prespectiva provisional; pero no lo tiene de in· podf'res jurídicos puede encontrar su expresión
mediato al nivel actual de desarrollo de las· en la existencia de diferrntes formas y nive]f'!
fuer.zas productivas. Es precisamente por eso que de la propif'dad socialista df'l Estado.
e1 necesario conservar laa forro.u llamadas "in· Así, en unto que el Estado soviético es pro-

CVADERNOS C~ MARCH~
,.._. 4e c:lercaa mapicsaa, eilal mismas pue- LA ORGANIZAClóN DI LOI
den MI' pn>pie~ de sqs medios de producci6n INTERCAMBIOS
'! de 1\11 productos, en la medida en que disfru·
ten aimult4neament,e de ciertos poderes jurídicos La orgaruzaoón de los intercambios y, por
"! de las CO~pQndi~Jltes ~paciqaqes efectivas consigwente, también la distribuci6n de produc-
para dbpoQcr. tos, puede parecer dominada por la organización
técnica de la producción. En realidad la orga-
La. \Ullddad dd derecho dtt propiedad, ca· nizaci6n de los intercambios es parte integrante
racterlstica del der-ecbo hurgué.$; es asi destruida. de la organización del proceso de la reproduc-
Comprender quei puede y debe ser así durante ción sociab, proceso que es, a la vez, producción.
toda una fase de desarrollo de la sociedad 10- consumo, circulación e intercambio de produ~
cialiata, ea importante no sólo desde el punto tos y de actividades. ·
de vista. de la organizaci6n.. del sector scx;ialista, En una economía socialista que abarca, a la
lino tlmlbl.En. deJ.de el punto de vista de la com- vez, una pequeña producci6n individual y una
praisiqn de lo que ea el comercio soc.ialista y el producción social, la organizaci6n de los intel'"
pape.l de la ~ del valor.. Pero volv~remos sobre cambios debe revestir necesariamente una forma
ato. diferente, según el tipo de producción. Aqui
Pe lo Qi~o anteriprmente se desprende que, también resulta nece•aria una reflexi6n te6rica
d d · poder juddic.Q de disP.osic:,ión es atribuido sobre la organización de los intercambios que
a una jwisdicrjón qqe no cuenta, al nivel dado mejor se adapte a las relacione• fijadas entre
del ~eDVQlvimiento de }al fuerzas productivas, el desarrollo de las fuerzas productivas y fa
con lm& capacidad eíee<tiva de disposición, esta satisfacción de las necesidades sociales recon<;
a~uc;i6Q entrañará Qn débil control social ro- cid u
bn las fuerzas productivas. Esto es lo que ha
p,31ado ~ Cuba en aquellas ramas industriales a) Producción individual e intercambiot
eA que lo esencial del poder jurídico de dispo-
aici6n ~ sido ~nfiado a los Consolidados, cuan- Que la existencia, bajo la dictadura del
do sólo las unidades de producción constituyen proletariado, de una producción ini:lividual en-
vcrc4dero1 sujetos económicos, aptas para gozar . traña necesariamente el mantenimiento de las
de una capacidad efectiva de disposición. Lo que categorías "mercancía" y "moneda" es hoy uni•
P.uede1 pu~, llamarse "unidad de producción" versalrnente admitido. Que la existencia de estas
(y. qqe ~nstituye un verdadero sujeto económi- categorías haga necesaria también la existencia
. c;o) Va.ria evidentemente según el nivel de desa- de un mercado y de alguna libertad de intel"'
rrollo de las fuerzas productivas. En ciertas cambios, es algunas veces puesto en duda. Es
l':8UlaS de la producci6n, donde la integración el caso actualmente en Cuba, y también fue el
de lat actividad«:S e1 suficientemente impulsada, caso en la Unión Soviética al final del comunfs·
la propia rama puede constituir una "unidad mo de guerra, período durante el cual las cir-
de producci6n'". Puede ser así, por ejemplo, en cunstancias obligaron al poder soviético a suptí·
la industria eléctrica, sobre Ja base de la inter- mir la libertad de los intercambios y a reducix
QOnexi6n, porque esto permite una direcci6n al mínimo las funciones de la moneda. En aque-
@nt~da 6ni~a do toda la rama. lla época, en la Unión Soviética eran numerosos
los comunistas que creían que la aupresión de
Conviene señalar, además, que, según el tipo la libertad de los intercambios era conciliable
de USQ que se baga de ciertos medios de pro- con el mantenimiento, entonces inevitable, de la
ducci6n, la capacidad efectiva para clisponer de producción individual, y que no obstaculizaría el
estos medio• puede corresponder a jurisdiccione! desarrollo de las fuerzas productivas y, por ende
di!el".tntes de lo que deriva la posibilidad de una la consolidación de la dictadura del proletariado.
1\1.~rpotici~n de podere1 jurídicos sobre los pro- Ya se sabe cómo Lenin respondi6 a los que
pb- JQediQll de produccl6n. pensaban así, y c6mo afirmó la necesidad do
cierta libertad de lo1 intercambios como contra·
l.lt.ta· liQD lat diversas c;.onsideraciones que partida de la existencia de una producci6n indi·
4ebea: ter tenidaa en cuenta para definir el lugar vidual, de una libertad controlada y limitada, a
de las düercntea fonnaa de propiedad socialista, fin de que sirviera loa interesea de lli. dictadura
el estatuto de las empresas, sus ligazones c.on del proletariado y no se volviese contra ella.
lOI organilmot econ6micoa centrales, las moda- Lenin también declaró que, 1obre la baso
lidadel de la gesti6n econ6mica corriente, las de la "producción individual, no ea posible arro-
fonnu y laa reglq de la planifica<;i6n econó- glársela1 sin la libertad en los intercambios Jo.
mb, •ta. rales (17); y añade en consecuencia: Podemos

.......... ,_!:"_·-~ ,..,


aceptar, en gran medida, los intercambioa loca· b) Producción socialista e intercambio
les libi-es, 1in destruir la dictadura del proleta-
~ IÍDo por el oontrario consolidándola" (1') . Aquí, en efecto, la propia naturaleza de lqs
Que una cierta libertad en los intercambios problemas, a menudo ha sido oscurecida por una
locales sea necesaria, DO solamente como una visión errónea de las cosas, visión que ha situado
medida del todo temporal, sino durante todo en el centro del análisis no las relacione~ de
Wl período histórico, lo prueba el mantenimien- producción reales, sino categorías jurídicas abs· 1

to aún hoy en día, en la Unión Soviética, del tractas, como Ja noción de "propiedad estatal
mercado koljosiano. Este mantenimiento confir- única" o la noción general de "propiedad social".
ma la necesidad de un mercado agrícola local, Si a tales categorías abstractas correspon-
como corolario de la existencia de una produc· diesen ya relaciones de producción concretas, de
eión agrícol¡l privada, producción que, para tal índole que una jurisdicción social última y
ciertos productos alimenticios importantes, abar· única, es decir, un sólo y único sujeto jurídiao
ca- actualmente todavía en la Unión Soviética sea efectivamente capaz de disponer de un modo
U.Da parte no despreciable del consumo. eficaz de todos los medios de producción y de
decidir su utilización y el destino de los produ~·
Asimismo, la experiencia reciente de la Chi·
tos, estos últimos habrían dejado completamente
na Popular ha demostrado que el restablecí·
de tener el carácter de mercancía, el conjunto
miento de una cierta producción agrícola indi·
de las categorías mercantiles (moneda, precio,
vidual ha debido ir acompañada por el restable·
etc.) habría desaparecido, y no habría habido
cimiento de los mercados locales, y que esto ha
inconveniente en utilizar la noción de propiedad
1ervido grandemente a una notable mejora en
social para dar cuenta de la dominación integral
el abastecimiento de las ciudades y a un nuevo
de la sociedad sobre sus productos, y de la de-
auge de la producción industrial (19 ) .
saparición correlativa de las categorías mercan·
Asi, la teoría y la práctica confirman la ti les.
JlC<;esidad de cierta libertad de intercambios 1
De hecho, tal desaparición de las categorías
como corolario de la existencia de una produc- mercantiles supondría una socialización muého
ción individual. más adelantada que la de hoy, del proceso de
Lo& problemas concretos, que es de la mayor la reproducción social. Es solamente sobre la
importancia resolver correctamente, son aquellos base de esta socialización más avanzada del
qué fijen los limites de estos intercambios, así procefio de la reproducción, que las diferentes
como las condiciones de su subordinación a los formas de propiedad social que existen hóy en
intereses del desarrollo de la sociedad socialista. todos los países socialistas, podrán ceder su lugar
• E1tos problemas DO pueden ser resueltos más a una propiedad plena y completa de toda la
qué por el estudio de la experiencia internac!o- sociedad, que es lo único que permitirá el debi.-
nal de los países socialistas y por la experiencia 1i tamiento de las categorías mercantiles.
corriente (to), analizada según los métodos de la Como se sabe, en lo que concierne a la pro.
teoría del materialismo dialéctico. ducción koljosiana actual, J. Stalin analizó 'este
J,as observaciones y referencias que prece· debilitamiento de las categorías mercantiles en
derí establecen, en todo caso, que el problema términos de la elevación de la propiedad kolj-o•
del restablecimiento en Cuba de un mercado siana al nivel de la propiedad nacional, y de Ja
local de productos agrícolas, deriva, para un sustitución gradual de la circulación de mercan·
período histórico, de Ja naturaleza de las fuerzas cías por un "sistema de intercambio de los prQ-
prÓduetivas actuales de la agricultura cubana. ductos", a fin de que el poder central, u otr~
,Es también con esta perspectiva que debe centro social económico cualquiera, pueda dis·
ICl' concebida la transición de la agricultura poner de todos los productos de la producción
privada hacia forma! socialistas de producción, social en interés de la sociedad (21 ). La noció~
principalmente a través de la organización coo- de capacidad de disposición de todos los pro-
perativa del campo. ductos en interés de la sociedad por un centro
social económico, aparece aquí como decisiva.
'Si la organización de los intercambios que
No obstante, la evolución de la sociedad hacia
abarcan ~ productos provenientes de la pro-
el comunismo excluye radicalmente para el fu·
ducción individual plantea principalmente pro- tura que este centro social económico sea cons•
blemas concretos, no ocurre igual con la organi· tituido por el Estado y, con mayor razón, por
zacl6n de los intercambios de productos prove· un sujeto económico como el trust estatal único
mentes del sector socialista o que circulan den- de Bujarin. Este centro será la propia sociedad,
tro de este 1ector, pues se plantean importantes por intermedio de su organismo económico diri·
p,roblemaa teóricos en este campo. ~ente central, lo que no excluye mdentemente
que este centro disponga de ''relevos" para to- del Estado, el comercio socialista, el papel de la
mar un gran número de decisiones. En tal situa- moneda, etc.
ción de integración del proceso de la reproduc- Un ejemplo de estas dificultades es aportado
ción social y de fa coordinación orgánica de sus por ciertos análisis de Stalin en su citada obra
diversas fases, las categorías mercantiles habrán sobre Los problemas económicos del socialismo
desaparecido, lo" cual no signiFcará, por otra en la URSS. --~

parte, la desaparición de las leyes económica~ En esta obra, Stalin trata, como se sabe, <lo
objetivas, sino t?n 3Ólo la .de•apar'. ción de las t!xplicar la existencia de relaciones mercant1l<?s · ·
leye c de la economía mercantil. en el seno de la sociedad socir lista sovié tica; '.';
En todo caso, por ahora. aún en los países partiendo de la existencia de dos formas de pro:~ -
socialistas más avanzados, el ·proceso de la pro· piedad socialista: la propiedad del pueblo 1es
ducción social y de la reproducción ampliada decir, la del Estado) y la propiedad de grupos · --
no es todavía un proceso enteramente integrado sociales más limitados (esencialmente la propie- •
y orgánicamente coordinado, cuyas diferentes dad koljosiana) (22) . ....,w
partes .dependen unas de otras y que podrían Este punto de partida jurídico y los análisis
pues, ser integralmente dominadas por la so- que del mismo derivan, conducen a negar el · ·
ciedad. carácter necesariamente mercantil, a la hora
El desarrollo de las fuerzas productivas ha actual, de los cambios entre empresas socialistas
acarreado efectivamente una interdependencia del Estado, y a hacer incomprensible, en el ·. _
creciente entre las diversas actividades econó- plano teórico, la naturaleza de las compras Y·· - ·
micas, entre los diferentes procesos elementales ventas efectuadas entre empresas estatales, la· _,
de producción. Es precisamente esta interdepen· naturaleza de la moneda, de los precios, de la- ·F
dencia, este inicio de integración, lo que ha contabilidad económica, de la autonomía finan· -
hecho nece3aria la planificación económica so· ciera, etc. Estas categorías se encuentran asl
cialista, la única planificación real, la que da privadas de todo contenido social real. Aparece?)
su verdadero contenido a la propiedad social como formas abstractas o procedimientos técnÍ-···
de los medios de producción (s!n la cual ninguna cos más o menos arbitrarios y no como la ex·
planificación económica efectiva sería posible). presión de estas leyes económicas objetivas, cuya
necesidad destacaba, por otra parte, el propio
Pero el proceso de integración de los dife· Stalin (23 ). __,
rentes procesos elementales de producción sólo Vemos aquí, de nuevo, a qué atolladero teó-
está empezando. Cada uno de estos procesos rico puede llegarse cuando en el análisis de un
debe aún desarrollarse de una manera relativa· proceso social se parte, no de las relaciones de
mente autónoma. La apropiación de la natura· producción concretas, sino de una noción jurt< '
leza por los hombres se efectúa, en consecuencia, dica tratada abstractamente, y, con más razón~
en centros (unidades de producción) distintos, cuando se hace de esta noción la "base" de las ·
separados, y entre los cuales se establecen rela- relaciones de producción.
coiones complejas, múltiples y más o menos re- En realidad, el método del materialismo di~ --
gulares. Cada una de las unidades de producción léctico exige que se parta de las relaciones socia~· ·
constituye, por tanto, un centro de apropiación les que constituyen el reverso del proceso de
de la naturaleza, con su propia especificidad, apropiación de la naturaleza por los hombres -· ·
su propia realidad. · (es decir, de las relaciones de producción y d~ ·- -
En tanto que la interdependencia de estos los modos efectivos de apropiación). Si se sigué ,..,
centros corresponde al carácter social de la pro- este sendero, y se comprueba que al nivel actual"" _
ducción y da, como se ha dicho anteriormente, del desenvolvimiento de las fuerzas productivas,
su contenido real a la propiedad social de Jos aún en la sociedad socialista más avanzada, este
medios de producción, el carácter separado, dis· proceso .de apropiación no es todavía un proceso
tinto, de estos centros determina la forma jurí- único; enteramente dominado por la sociedad,
dica de la propiedad de los medios de producción sino que es todavía un proceso multiforme,
atribuidos a cada uno de ellos. fragmentado, dividido en cierto número de cen.,·- .,
En estas condiciones, el razonamiento que tros de actividades, en cierto número de procesos
parte exclusivamente de la noción general .d e elementales de apropiación, que comienzan so·
"propiedad estatal" para designar las diferentes lamente a poder ser coordinados en escala social
formas superiores de la propiedad socialista, (por la planificación socialista), se comprende
pretendiendo reducir ésta a una realidad única, al mismo tiempo la necesidad de los intercam·
tropieza con insuperables dificultades, sobre todo bios entre estos centros de actividad y el conte-
cuando se trata de analizar la circulación de nido social y económico real de las diferentes -
las mercancías en el interior del sector sociafuta formas de la propiedad socialista, asi como el

NUMlt"'CI • I .IUUO ,987


~mercantil socialista, el papel o• la el punto do vista de la planificacl6n y de la
moneda en el interior del sector socialista, etc. organización de la economía socialista.
Á partir de tal análisia, las diferente.s formas a) En relac~ón con lo que precede, se com-
de la propiedad socialista ya no aparecen como prende que al nivel actual de desarrollo de las
la razón capaz de "explicar" la existencia de fuerzas productivas y de integración de los pr°"
relaciones mercantile.a en el sector socialista (lo cesos elementales de producci6n, el trabajo ga>
que equivaldrla a explicar las categorías econó- tado en la producción no pueda ser aún, ente-
micas por una cierta superestructura jurldica) . ramente, un trabajo directamente social.
E-s, al contrario, la existencia de ciertas relacio- En otras · palabras, aunque el plan fija las
IMll de producci6n la que explica las relaciones cantidades de trabajo que deban ser gastadas•
anercantilea y la forma jurídica que ellas deben en las düerentes ramas de la producción, sólo
revestir (116 ). lo puede hacer aproximadamente; s6lo se puedtt
Por tanto, M ex>mprende también que, a me- saber ex post, en qué medida el trabajo gastado
Ctida que el desarrollo de las fuerzas productivas por las diferentes producciones es efectiva Y.
110uducc a una integración efectiva de 101 pro- enteramente un trabajo socialmente necesario.
celOI de producci6n, a una coordinación orgá· La existencia de las categorías mercantiles
sMca. de estos procesos, se convierten más y más y de la moneda en el seno del sector socialista
as proceso único, el campo de las relaciones significa, en efecto, que es aún parcialmente
mercantiles se reduce y Ja e!Íera de actividad de mediante el mercado que se realiza la tociali-
las categorías mercantiles languidece. Cuando zación del trabajo.
aia evolución llega a su término, la planifica· El mercado socialista, que sirve de mediador
ci6n y la gestión de la econonúa pueden depen· y de medio a la socialización del trabajo, ya está.
c!er de una aola jurisdicción 1ocial (lo que no por otra parte, muy profundamente modificado
quiere decir, necesariamente, de un sujeto jurl· en su funcionamiento, por el desarrollo de las
dko único). relaciones socialistas de producción. Gracias a
Mientras no &ea u{, la planificación socia· estas relaciones socialistas, los productores ya
Juta aSUJD8 la direoci6o consciente del conjunto no están relacionadas entre sí solamente a tra·
de lot procesos de reproducci6n 90cial, más y vés de sus productos (esto, en la pura sociedad
máa numarO&OI, que comienzan a ser coordina· mercantil tenía por consecuencia la dominación
dot (puesto que dependen objetivamente unos de los productos sobre los productores, el fetichis·
de otros), en tanto que la gestión económica roo de la mercancía, etc.), sino que mantienen
aocialista asume la dirección consciente de los también relaciones directas de productores aso-
diversos procesos que dependen de los diferen· ciados. Como tales, se esfuerzan en coordinar
tea 1ujet01 económicOI. Estos están, pues, ligados a priori sus esfuerzos y pueden (parcialmente)
entre si, a la v~ por el plan, cm la medida en conseguir esta coordinación a través del plan
que dependen objetivamente unos de otros, y económico. Este es el que fija los objetivos fun·
por las relaciones mercantiles, en la medida en darnentales del desarrollo económico y social y
que son aún relativamente independientes. sólo deja al mercado un papel subordinado
En el cuno de catos últimOll ·afíos, el carácter Puede ~er así, porque más allá di" los procesoa
más y más complejo de la econom~a soviética, elementales de apropiación de la naturaleza
así como de las demás economías socialistas, ha (procesos todavía separados y que continúan
puesto en evidencia que la idea de i¿n debilita· como tales a oponerse parcialmente a los pro-
miento rápido de las categonas mercantiles y del ductores) se afirma ya un inicio de integración
intercambio mercantil socialista era prematura, del proceso de la producción social; y porque
por lo que hubo que dar mayor cabida a estas con la eliminación de la propiedad privada de
categorías, a la autonomía relativa de la em- los medios de producción y la puesta en marcha
presa soaalista, etc. Al mismo tiempo, la inte- de la planificación, este proceso social en vía~
gración creciente de los procesos de producción de integración ya no es destrozado, ni fragmen·
en laa ra.mu técnicamente más desarrolladas, tado, como lo es bajo las condiciones del capi·
ha hecho .urgir nuevas posibilidades de gestión talismo, el cual mantiene relaciones de produc-
de catas ramas, aaumida por la intervención de ción y de propiedad sobrepasadas por el desa·
medios elec:tr6nicoc. Esto permite comprender rrollo de las fuerzas productivas.
mejor por qué aendero1 podrá desarrollarse a b) Lo que precede significa también que
priorit llevando así a la de.aparición definitiva en el estado actual de desarrollo de las fuerzas
de las categoriaa mercantiles C111 }. productivas, hasta en los países socialistas más
Las comecuencias o las implicacione$ del avanzados la sociedad aún no puede conocer
an!li&ls precedente son múltiples: S61o nos ocu· plenamente el estado de las necesidades sociales
.»anmal de las que lucen más importantes desde ,(incluyendo las neces1dadea que nacen en la pro-
pia esfera de la producción material), ru puede Muy a menudo, de heclio, 911 !.al ~
determinar políticamente, de manera bastante planificadas, en que no " ha aabido MX>rdat
precisa, las que aerán reconocidas en el futuro. la libertad de acción necesaria a las unidades
De esto dimana la imposibilidad de proceder de producción, el despilfarro M encuentra eA
de manera satisfactoria, es decir, eficaz, en un parte reducido por los intercambios a que las
reparto integral, a priori, de los medios de pro- unidades de producción proceden entre ellas, en
ducción, y de los productos en general, y la violación formal del plan; pero de hecho, máa
necesidad del comercio socialista y de los orga- a menudo, con vistas a lograr los objetivos rea-
nismos comerciales del Estado. De donde se ori- les. Es así como la necesidad objetiva de la.a
gina también el papel de la moneda al interior leyes económicas se abre camino. Lo grave en
mismo del sector socialista, el papel de la ley este caso ea que en vez de utilizar estas leye1
del valor y un sistema de precios que debe refle- conscientemente (lo cual es el principio del
jar no solamente el costo social de los diferentes plan) se ICJ deja jugar un papel espontáneo.
productos, sino también expresar las relaciones d) Es la combinación del mantenimiento
entre la oferta y la demanda de estos productos durante un período histórico de las categorías
y asegurar, eventualmente, el equilibrio entre mercantiles al interior mismo del sector socia·
esta oferta y esta demanda cuando el plan no lista, y de la libertad de acción con que debe
ha podido asegurarlo a priori y cuando el em- ser dotada, hasta ciertos límites, cada unidad de
pleo de medidas administrativas para realizar producción, lo que da su sentido a la autonomía
este equilibrio comprometería el desarrollo de contable de cada una de estas unidades, al cálcu·
las fuerzas productivas. lo económico al nivel de cada unidad y a las
c) Lo que precede significa, igualmente, la posibilidades de autofin.anciamiento de que cada
necesidad de dotar a cada unidad de producción una de ellas debe disponer. Estas categorlas, es-
(es decir, a cada eslabón social en cuyo seno se tas reglas, o estas posibilidades están ligadas a
desarrolla un proceso elemental de producción) un estado dado del desarrollo de las fuerzas pro-
con una cierta libertad de acción. Ésta debe ductivas. Traducen las condiciones y las exigen•
permitir a cada unidad de producción enfren- cias objetivas del funcionamiento de la econo-
tarse a todo lo que no pudo ser previsto, a sacar mía socialista en el estado actual de su desarro-
el máximo partido en beneficio de la sociedad llo: no respetarlas, sólo puede entorpecer el buen
y de los recursos de que ella dispone, puesto funcionamiento de la economía y poner obt-
que éstos no pueden ser bien utilizados más que táculos a la propia planificación.
en función de sus necesidades reales, y éstas no
son necesariamente las que el plan se ha esfor- ORGANIZACIÓN DE LA
zado en prever. Esta libertad de acción debe, en DISTRIBUCIÓN
el estado actual de desarrollo de las fuerzas
productivas, actuar a la vez sobre ciertos ele- Es un lugar común en el análisis marxista
mentos del programa de actividad de cada uni- reconocer que las relaciones y Jos modoa de
dad de producción y sobre algunos de los me- distribución están determinados por la propia
dios que deben utilizarse para la realización de organización de la producción ( 21 ). De esto se
este programa. puede sacar particularmente la conclusión de
El problema práctico consiste en fijar a esta que si las· relaciones mercantiles subsisten aún ,.
libertad de acción límites tales, que sirvan a los dentro del sector socialista, en el nivel actual
objetivos reales del plan (la construcción del de desarrollo de las fuerzas productivas, estas
gocialismo, el desarrollo armonioso de las fuer- relaciones deben también seguir penetrando en
cas productivas y la satisfacción de las crecientes las relaciones de distribución. Esta es, finalmen·
necesidades de la sociedad ). Este problema prác- te, una de las razones por la cual, en el mo-
tico sólo puede ser resuelto correctamente me- mento actual, en todas las economías socialistas
diante la experiencia interpretada con ayuqa de esta distribución tiene lugar, ella también, a tra·
la teoría. vés de las categorias mercantile! (moneda y
Importa señalar aquí que si una libertad de salarios).
acción suficiente no es concedida a cada unidad Es éste un fenómeno que Marx no había
de producción y que si se pretende determinar previsto, como lo demuestran, entre otros, l<;>s
de antemano de manera detallada lo que habrá análisis que hace en la Crítica del programa de
de ser la actividad de cada una de ellas y las Gotha. En este texto, Marx contemplaba el r~
condiciones en que esta actividad habrá de de- parto de los productos con la ayuda de ''bonos
sarrollarse, resultaría, en el estado actual de las de trabajo", y no por intermedio de una verda·
cosas, un inmenso derroche de fuerzas de trabajo dera moneda. Si Marx había contemplado tal
y de productos. solución al problema de la distribución en la

NUMERO SI JUl...10 1Sl67 PA4. 103


primera fase de la sociedad socialista, es, ain formación de estas relaciones y de estas catego-
duda, porque en la época en que él escribía, la rías, su extinción progresiva, ya iniciada -y las
posibilidad de que la sociedad dominara de modificaciones correlativas en las superestructu·
manera integral el conjunto de los procesos de ras-, explican el lugar creciente que puede ser
producción y reproducción sociales, podía pare- dado al comportamiento fundado sobre motiva·
cer más accesible de lo que en realidad era, y ciones no interesadas económicamente.
de lo que aún sigue siendo por ahora. El lugar respectivo de las diferentes catego-
Sin embargo, el realismo de Marx aún no rías del estímulo no puede, por tanto, estar de-
ha fallado cuando preveía que, en la primera terminado arbitrariamente, en nombre de tal o
fase de la sociedad socialista, debía prevalecer cual visión moral, o de tal o cual concepción
un reparto de los productos según el trabajo ideal de la sociedad socialista, sino que debe de
y no según las necesidades. No obstante, lo que ser ligado al nivel de desarrollo de las fuerzas
parecía entonces a Marx como una ex:gencia productivas, de las que forman parte los propios
ligada esencialmente a la "supervivencia" de hombres, con sus conocimientos, su educación
c.iertas normas del derecho burgués, puede ser y, más generalmente, su cultura.
entendido hoy, a la luz de la experiencia, como
NOTAS:
la consecuencia del mantenimiento de las cate-
gorías mercantiles. Sin embargo, puesto que los (1) De una manera general, el lazo que une
productores de la sociedad socialista no tienen el nivel de desano1lo de las fuerzas productivas
entre si relaciones solamente a través de sus pro- al carácter de las relaciones de producción y de
las relaciones de propiedad que les correspon-
ductos, sino también directas, humanas, en su den, es hoy corrientemente designado con la
ealidad de productores asociados que actúan expresión "ley de correspondencia necesaria en•
para coordinar a priori sus esfuerzos y que pue· tre las relaciones de producción y el carácter
den lograrlo cada vez mejor, gracias a la socia· de ~as fuerzas productivas". Esta expresión, que
fue formulada por primera vez por J. Stalin, e¡
liz2ci6n de las fuerzas productivas, las categorías empleada por él, particularmente, en su libro
mercantiles ya no dominan ni la sociedad, ni Los problamas económicos del socialismo en la
los individuos que la componen, y el contenido UBSS (pág. 9 de la tr. francesa, 1952, Ed. de P.
de estas categorías se encuentra profundamente C. F., París).
(2) V. I. Lenin, "La economía y la política
modificado. Así, el salario en la sociedad socia- bajo la dictadura del proletariado", citada según
lista ya no es el "precio de la fuerza de trabajo" "Obras Completas", Tomo 30, págs. 106-107, Edi-
'(puesto que los productores ya no están sepa- tora Política, La Habana, 1963.
rados de sus medios de producción, son1 por el (3) V. l. Lenin, "La alianza de la clase obre·
ra y del campesinado", Pág. 350, Editora Polí-
contrario, propietarios colectivos), sino la forma tica, La Habana, 1963.
d e distribución de una parte del producto social (4) Ibid. p. 350.
Al mismo tiempo, esta distribución continúa (5) lbíd. p. 351
efectuándose a través de la categoría del "sala· (6) Como ya se sabe, esta necesidad ha sido
rio'', porque e1 trabajo facilitado por cada uno reconocida por Lenin no solamente en el caso
no es todavía un traba jo directamente social. de la economía atrasada de la Rusia de 1921,
sino también en el de los "países capitalistas
Sin embargo, el dominio creciente ejercido por avanzados". (V. I. Lenin, "Obras Completas",
la sociedad sobre sus fuerzas productivas le per- Tomo 31, págs. 152-154. Editora Política, La Ha-
mite distribuir una parte cada vez mayor del bana, 1963).
producto social no en función del trabajo, sino (7) Conviene señalar aquí la evolución, to-
en función de las necesidades, ya no a través cante a esto, del pensamiento de J. Stalin. Éste
escribía, hablando de la sociedad socialista: "Las
de las categorías monetarias, sino en mercade· relaciones de producción se hallan en plena
ri.as. De esta manera, ya se ha iniciado la de>a· consonancia con el estado de las fuerzas produc-
parición progresiva de las normas del derecho tivas, pues el carácter social del proceso de
burgués de la esfera de la distribución, y se producción es refrendado por la propiedad so-
cial sobre los medios de producción" (J. Stalin,
acelerará con la dominación creciente de los Sobre el materic.lismo dialéctico y materialismo
hombres sobre el proceso de la reproducción his.tórico. Editorial Páginas, La Habana, 1945,
socia? y la extinción de las relaciones y cate- pág. 34).
goria5 mercantiles. (7 bis) Así, R. Luxemburgo escribe: " . .. la
En tanto que el mantenimiento de las rela· economía política, como ciencia, ha cumplido su
papel desde el momento en que la economía
dones y de las categorías mercantiles y del con· anárquica del capitalismo cedió su lugar a una
junto de lai superestructuras vinculadas a este economía planificada, conscientemente organiza-
mantenimiento, explica la necesidad de ligar la da y dirigida por el conjunto de la sociedad
remuneraci6n de cada uno a la cantidad y a la trabajadora. La victoria de la clase obrera con-
temporánea, así como la realización del socia-
calidad de .;u traba jo (es esto lo que se llama lismo, significan, pues, el fin de la economía
•sistema de los estímulos materiales"), la trans· política en tanto que ciencia''. (Einfiihrung iD

CUAOERN08 DS MARCHA.
die Nalional Oekonomie, Ausgewiihlte Reden und (14)'-. Oskar Lange, Economle Polüique, 'lo.
Schriften, Berlín, 1951, t. i, pág. 491). mo I, Problemes Généraux, París 1962, pág. lB.
(8) N. Bujarin, citado según la traducción (15) Ver especialmente Introducüon a une
alemana. Oekonomik der Transformailonsperio· critique de l'economie poliüque. p.p. 326 a 330
de - Hamburgo 1922, pág. 2. de la traducción antes citada de Laura Lafargue.
(8 bis) En una nota escrita al margen del Ver también el borrador de una carta de Marx
libro de N. Bujarin, Lenin señala que la defini- a Vera Tasulich, en que Marx señala que es la
ción dada por éste de la economía política necesidad del trabajo colectivo en la comunidad
("Ciencia de la economía social apoyándose so- primitiva la que constituye la base de la pro-
bre la producción de mercancías, esto es, ciencia piedad común de la tierra y no a la inversa
de una economía social no organizada ... ") nos (Tomo XXVII de las obras de C. Marx y F.
hace "retroceder un paso en relación con En- Engels en ruso, p. 681).
gels", quien, como se sabe, ha definido la econo- (16) V. l. Lenin "Obras Completas". Tomo
mía política en un sentido amplio, como la 27, págs. 327-328, Editora Política, La Habana.
"ciencia de las condiciones de las formas bajo 1963.
las cuales las diversas sociedades humanas han (16 bis) Por supuesto que de las observa-
producido, intercambiado y, sobre esta base, han ciones anteriores no debe sacarse la conclusión
distribuido sus productos''. de que las modalidades del reparto de los medio11
Para lo que aquí se trata, este aspecto de la de producción y las formas de propiedad col'res-
discusión a la que el libro de N. Bujarin ha pondientes deberán ser determinadas exclusiva·
dado lugar es evidentemente muy importante. mente durante el período de construcción del
Las apreciaciones aportadas por Lenin sobre este socialismo, por consideraciones relativas a la efi-
libro no han sido todas tan negativas corno han ciencia en la utilización de los diversos medios
afirmado algunos años más tarde diversos co- de producción.
mentaristas. Se encontrarán estos comentarios Para asegurar la construcción del socialismo,
en "Zamechaniye na knigu N. Bujarin" "Ekono· la eficiencia económica inmediata no es, eviden-
mika Perakhodnova Perioda", 2da. edición, Mos- temente, lo único que se debe de tener en con-
cú 1932. (También en el tomo XI de las obras sideración; lejos de eso, pues - "la política no
de Lenin, edición 1928). puede dejar de tener la primacía sobre la eco-
Se encontrará igualmente un comentario de nomía. Razonar de otra manera, es olvidar el
esta discusión y de sus ampliaciones (y por tanto a, b, c, del marxismo". (V. l. Lenin, A nouveau
con numerosas referencias adicionales) en A. sur le sindiCafs, la si:tuation actuelle et les erreurs
Kaufrnan "The origin of the Political Economy de Trotsky et de Boukharine, "Obras Comple•
of Socialism", en Soviet Studies, enero 1953, tas" en ruso, 3ra. edición, Moscú, 1937, Tomo 32,
pág. 243; y Ronald L. Meek, "Studies in the La· pág. 126).
bour Theory of Value", Londres, 1956, especial- Es porque, bajo la dictadura del proletariado,
mente págs. 256-267. la nacionalización significa el fin del control
(9) " ... Las leyes de la economía política ejercido por los capitalistas sobre los medios de
bajo el socialismo son leyes objetivas" (J. Sta- producción nacionalizados que, en condicionea
lin, obra citada, p. 10). dadas, una utilización imperfecta de ciertos me-
(10) Esto no significa que ciertas capas so- dios de producción por el poder proletario (falta
ciales (corno una capa burocrática, por ejemplo) de adecuación suficiente entre el poder jurídico
no puedan tener interés en oponer.se a transfor· y la capacidad real del Estado obrero) puede ser
maciones sin embargo necesarias. preferible (o hasta indispensable), desde el punto
(11) Mao Tse-tung, Sobre el tratamiento co· de . vista de la construcción del socialismo, a una
rrecto de las coniradicciones en el seno del pue- utilización momentáneamente más eficaz de es•
blo, págs. 18 y 19, Editora Política, La Habana, tos medios de producción por otra clase soCial.
1963. . Asimismo, una utilización relativamente po·
co eficiente (desde un punto de vista inmediato
· (12) Es así como Marx escribió: "En la pro- de los medios de producción de que disponían
ducción social de su existencia los hombres las Estaciones de Máquinas y Tractores pudo ser
entran en relaciones determinadas, necesarias, preferible a la concesión de estos medios a los
independientes de su voluntad; estas relaciones koljoses en los primeros años de la colectiviza-
de producción corresponden a un grado de de- ción. De una manera general, puede ser que el
sarrollo dado de sus fuerzas productivas mate- grado de desarrollo social de las fuerzas producti·
riales" (Carlos Marx-Federico Engels, "Obras vas de tal o cual industria, o de tal o cual em-
Escogidas", tomo 1, pág. 373, Editora Política, presa industrial, no "justifique", desde el punto
La Habana, 1963). de vista de la eficacia económica inmediata su 1
(13) Así, inmediatamente después del texto nacionalización, pero que esté perfectamente jua-
citado arriba, Marx escribe: "El conjunto de es- tificada desde el punto de vista del reforzamíen-
tas relaciones de producción forma la estructura to de la dictadura del proletariado, cuando ésta
económica de la sociedad, la base real sobre la exige que sea destrozada la base. económíca del
que se levanta la superestructura jurídica y po- poder de las clases hostiles.
lítica y a la que corresponden determinadas for- Inversamente, cuando la dictadura del pro--
mas de conciencia social. . . Al llegar a una de- letariado es suficientemente sólida como para no
terminada fase de desarrollo, las fuerzas pro- exigir la nacionalización de las fuerzas produc·
ductivas materiales de la sociedad chocan con tivas todavía débilmente socializadas, puede no
las relaciones de producción existentes, o, lo que tener ninguna justificación proceder a una tal
no es más que la expresión jurídica de esto, con nacionalización, particularmente cuando el po-
las relaciones de propiedad dentro de las cuales der proletario dispone de palancas suficientes
se han desenvuelto hasta allí" (Obra citada, para hacer servir estos medios de producción a
pág. 373). los objetivoa de la COI1,$trucci6n del 1oclallnN>,

NUMERd S I .JUUO tSIEi7


~o lo que aún con.stit-u.ye, momentá- últimas; pero bte no es más que el lado formal
aeamente, lu condicfonea de u.tilizaci611 mb efi- de la cuestión. Segunda. Esto e.s necesario para
cientes de estos medios de producción. poder, en interés del comercio exterior, vender
(17) V. L Lenin, -X.a Allan1a de la clu• medios de producción a loa Estados extranjeros.
obrera l' del campesinado•. pág. 352, EditQJ"a Aquí, en el campo del comercio exterior, pero
Polltka, La Habana, 1963 solamente en eate campo, nuestros medios de
(18) Obra citada, pág. 352 producción son efectivamente mercancías y se
(19) "Pekín Informations" Z/9 1963, p. venden efectivamente" (op. cit. p. 44/45). Esta
18/17. claro que la segunda parte de la respuesta no
(20) Lenin, en su informe al X Congreso, explica de ninguna manera por qué se habla del
rehusó definir dónde deben situarse los límites valor de los medios de producción en el interior
dP la libertad de intercambios. Afirmó la nece- de la Unión Soviética, en tanto que la primera
sidad de plantear el principio. Por lo demás, parte de esta respuesta no facilita ninguna ex-
declaró: "Haced experimentos diversos, estudiad plicación, puesto que se trata precisamente de
prácticamente sobre la base de la experiencia, saber por qué "ello es necesario para los cálcu-
comunicadnos después vuestras impres.ionesz... y los".
decidnos qué cosas os han salido bien .•. " -La (24) Este análisis se acerca en parte al d&
alianaa de la cla&e obrera l' del campesinado", O. Sik en su libro Economie, Interéts. Politique.
pág. 356, Editora Política, La Habana, 1963). Praga, 1962 (en checo).
(21) J. Stalin. Les problemes économiquea (25) Los economistas soviéticos, cada vez en
du aocialisme en URSS, obra citada, pág. 56. mayor número, piensan que el paso a una pla-
(22) Esta explicación es desenvuelta larga- nificación más detallada y basada en la utiliza-
mente en el punto 2do. de las "Observaciones ción de máquinas electrónicas será ,posible por
1 obre las cuestiones económicas relativas a la la integración progresiva de las actividades en
discusión de noviembre de 1951", punto titulado: el seno de las diferentes ramas. Esta integración
•ne la producción mercantil en el régimen so- da la posibilidad de utilizar los métodos mate-
cialista'. La tentativa de explicación que aqui máticos de gestión y las máquinas electrónicas,
se presenta se refiere esencialmente a la actitud primero al nivel de las unidades de producción
de los koljoses. Así, J. Stalin escribió: "Lo5 kol- y de las ramas y, solamente después, al nivel de
joses no quieren enajenar sus productos de otra toda la economía nacional. Bien entendido, esto
forma .lino bajo la forma de mercancías a cambio no excluye de ninguna manera la utilización de
de las - cuales quieren obtener otras que ellos métodos matemáticos y electrónicos desde ahora,
necesitan. Los koljosianos no aceptan hoy otras al nivel de la planificación de la economía na-
relaciones económicas con la ciudad que las que cional; pero esta utilización .no puede ser, por el
intervienen en los intercambios por compra y momento, más que muy parcial y debe desem-
venta de mbcancias. Por tanto, la producción bocar en procesos repetidos en cadena (•) y no
mercantil y la circulación de mercancías son puede ser la base única y ni siquiera principal
hoy, entre nosotros, una necesidad parecida a la de la planificación actual.
de hace treinta años, por ejemplo, en la época (•) Referente a este asunto, ver los trabajos
en que Lenin proclamó la necesidad de desarro- de J. Kornal y Th. Liptak: "Planifica-
llar al máximo la circulación de mercancías". ción a dos niveles", estudios de programación
(op. cit. p. 16). preparados en el Centro de Cálculos de la Aca-
(23) Laa dificultades a las cuales conduce demia de Ciencias de Hungría, texto en inglés,
e:;ta manera de abordar el problema, aparecen Budapest, 1963).
muy claramente en la parte de los Problemes {26) "La organización de la distribución está
éc:onomiques du aoc:iafüme en URSS intitulada: enteramente determinada por la organización de
"Contestación al camarada Alexandre Ilitch la producción. La distribución es, ella misma, un
Notkin". En este texto, J. Stalin se pregunta producto de la producción, no solamente en lo
especialmente: "¿Por qué •.. hablan del valor que concierne al objeto, puesto que sólo los re~
de 101 medios de producción, de su precio de sultados de la producción p4eden ser distribuí~
costo, de su precio de venta, etc.?" Y contesta: dos, sino en lo que concierne a la forma parti-
•por dos razones: primera, ello es necesario para cular de la distribución, la forma en que se
los cálculos, para las liquidaciones de cuentas, participa en la distribución." Carlos Marx, In-
para w.tablecer el carácter rentable o deficitario troducción a una crítica de la economía p-3litica.
ele 131 empresas, para verificar 7 cootrolar utu obra citada, pá¡. 325).
CHE GUEVARA

LA PLANIF CAC O
SOCIALISTA,
~2
SU SIGNIFIC DO la antigua superestructura. De esta mañera,
E rolista",
N el mlmero
apareció
de
un
revista "Cuba Socia·
la
artículo del compañe-
Charles Bettelheim, titulado "Formas
no siempre las fuerzas productivas y las rela-
ciones de producción, en un mom~to histó-
y Métodos de la Planificación Socialista y Ni· rico dado, analizado concretamente, podrán
vel de Desarrollo de las Fuerzas Productivas". corresponder en una forma totalmente con·
Este artículo toca puntos de indudable interés, gruente. Tal es, precisamente, la tesis que per·
peto tiene además, para nosotros, la impor- rnitía a Lenin decir que sí era una revolución
tancia de estar destinado a la defensa del lla- socialista la de Octubre, y en un momento da·
mado Cálculo Económico y de las categorías do plantear, sin embargo, que debía irse al
que este sistema supone dentro del sector s<>- capitalismo de estado y preconizar cautela
ciafüta, tales como el dinero en función de me- en las relaciones con lo.s campesinos. El por-
dio de pago, el crédito, la mercanda, etc. qué del planteamiento de Lenin está expre·
Consideramos que en este artículo se han sado precisamente en su gran descubrimiento
cometido dos errores fundamentales, cuya pre- del desarrollo del 5istema mundial del capi·
c:Uión trataremos de hacer: talismo.
El primero se refiere a la interpretación Dice Bettelheim:
de la necesaria correlación que debe ex.i!tir
entre las fuerzas productivas y las relaciones " . . la palanca decisiva para modificar el
'
de producción. En este punto el compañero comportamiento de los hombres está con>-
:Settelheim toma ejemplos de los clásicos del tituida por los cambios aportados a la pro-
marxismo. ducción y su organización. La educación
Fuerzas productivas y relaciones de produc· tiene esencialmente por misión hacer de·
ción son dos mecanismos que marchan uni· saparecer actitudes y comportamientos .he-
dos indisolublemente en todos los procesos redados del pasado y que sobreviven a él-
medios del desarrollo de la sociedad. ¿En qué te, y asegurar el aprendizaje de nuevas
momentos las. relaciones de producción pudie· normas de conducta impuestas por el pro-
ran no ser fiel reflejo del desarrollo de las pio desarrollo de las fuerzas productivas".
fuerzas productivas? En los momentos de as-
censo de una sociedad que avanza sobre la Dice Lenin:
anterior para romperla. y en los momentos de "Rusia no ha alcanzado tal nivel de de-
ruptura de la vieja sociedad, cuando la nu"° sarrollo de las fuerzas productivas que ha·
va, cuyas relaciones de producción serán im· ga posible el socialismo. Todos los héroes
plantadas, lucha por consolidarse v destrozar de la 11 Intema~onal, y entre ellos, natu·
Juicio exacta, de que en ·el ·gran marco del sis- y triunfa la revolución, ¿cómo utilizar deapu6
tema mundial del capitalismo en lucha contra el argumento de la necesaria y obligatoria con-
~1 1otialismo, uno de sus eslabones débiles, en cordancia, que se hace mecánica y eattecha,.
este caso concreto Cuba, puede romperse. entre las fuerzu ·productivas y lat reladonea
Aprovechando circunstancias históricas excep- de producción, para defender, Por ejemplo,
cionales y bajo Ia· acertada ·dir"ección de su el Cálculo Económico y atacar el sistema de
vanguardia, en un momento dado loman el empresas consolidadas que nosotros practica-
poder las fuerzas revolucionarias, y basadas en mos?
que ya existen las suficientes condiciónes obje- Decir que la empresa consolidada es una
tivas en cuanto a la socialización de~ trabajo, ab~rración equivale, aproximadamente, a de-
'q ueman et2pas, decretan el carácter socialista cir que la P.evolución Cubana es una aberra-
de la revolución y emprenden la construcción ción. Son conceptos del mismo tipo y Podrían
del socialismo. ' · basarse en el mismo análisis. El compañero
:tsta es la forma dinámica, dialéctica, en Bettelheim nunca ha dicho que la Revolución
que nosotros vemos y analizamos el problema Socialista Cubana no sea auténtica, pero sí dice
de la necesaria correlación entre las relaciones que nuestras relaciones de producción acttiáles
de producción y el desarrollo de las fuerzas no corresPonden al desarrollo de las fuerzas
productivas. Después de producido el hecho de productiva.a y, por tanto, prevé grandes fra~­
la Revolución Cubana, que no puede escapar sos.
al análisis, ni obviarse cuando se haga la in- El desglose en la-apJicación del pensamien-
vestigación sobre nuestra historia, llegamos a to dialéctico en estas dos categorías de distinta
la conclusión de que en Cuba se hizo una re- magnitud, pero de la misma tendencia, provo.
volución socialista y que, por tanto, había con- ca el error del compañero Bettelheim. Las em-
diciones· para ello. Porque realizar una revo· presas consolidadas han nacido, se han desarro.
lución sin condiciones, llegar al poder y decre- llado y continúan desarrollándose porque pue-
tar el socialismo Por arte de magia, es algo den hacerlo; es la verdad de Perogrullo de la
que no está previsto por ninguna teoría y no práctica. Si el método administrativo es o no
creo que el compañero Bettelheim vaya a apo- el más adecuado, tiene poca importancia, en
yar. definitiva, porque las diferencias entre un mé-
Si se produce eJ hecho concreto del naci- todo y otro son fundamentalmente cuantita-
miento del socialismo en estas nuevas condi- tivas. Las esperanzas en nuestro sistema van
ciones, es que el desarrollo de las fuerzas pro- apuntadas hacia el futuro, hacia un desarrollo
ductivas ha chocado con las relaciones de pro- más acelerado de la conciencia y, a través de
ducción antes de lo racionalmente esperado la conciencia, de las fuerzas productivas.
para un país capitalista aislado. ¿Qué sucede? El compañero Bettelheim niega esta par-
Que la vanguardia de los movimientos revolu- ticular acción de la conciencia, basándose en
cionarios, influidos cada vez más por la ideo- los argumentos de Marx de que ésta es un
logía marxista-leninista, es capaz de prever en producto del medio social y no al revés; y no-
su conciencia toda una serie de pasos a realizar sotros tomamos el análisis marxista para lu-
y a forzar la marcha de los acontecimientos, char con él contra Bettelheim, al decirle que
pero forzarlos dentro de lo que objetivamente eso es absolutamente cierto pero que, en la
es posible. Insistimos mucho en este punto, por- época actual del imperiaJismo, también la
que es una de las fallas fundamentales del ar- • conciencia adquiere características mundiales.
gumento expresado por Bettelheim. Y que esta conciencia de hoy es el producto
Si partimos del hecho concreto de que no del desarrollo de todas las fuerzas producti-
puede realizarse una revolución sino cuando vas en el mundo y el producto de la enseñan-
hay contradicciones fundamentales entre el . za y educación de la Unión Soviética y loi
desarrollo de las fuerzas productivas y las re- demás países socialistas sobre las masas de to-
laciones de producción, tenemos que admitir do el mundo.
que en Cuba se ha producido este hecho y En tal medida debe considerarse <¡ue la
tenemos que admitir también, que ese hecho conciencia de Jos hombres de vanguardia de
da características socialistas a la Revolución un país dado, basada en el desarrolln Fenc• al
Cubana, . aun cuando analizadas objetivamen- de las fuerzas productivas, pue<le ~vi1.0:-ar los
te, en su interior, haya tc 1a una serie de caminos adecuados para llevar al tTin11fo una
fuerzas que todavía están en un estado em- revolución socialista en un dctenllin~·io país,
brionario y no se hayan desarrollado al máxi- a11nque, a su nivel, no existan objetivamente
mo. Pero si, en estas condiciones, se produce las contradicciones entre el desarrollo de las

NUMERO :!1 / .JULICi 1~87'


~ prod.uc.Uvas 'y las relaciorw::t di pro- una acumulac10n de tuerzas económicas, tino
ilwx:ión que harían imprescind!ble o pori· que es una. suma cuantitativa y cualitativa
ble una re-.·olución (analizado el pe.JI eomo acumulación de fuerzas encontradas desde eÍ
un todo único y aislado). punto de vista del desarrollo económico, deJ-
Hasta aquí llegaremos en este razonamieu- bordamiento de una clase social por otra, da.
w. El segundo grave error cometido por Be• de el punto de vista político e histórico. Et
1
telheim, es la insistencia en darle a la efil'uc- decir nunca se puede desligar el análisis eco-
tura jurídica una potibilidad de existenca nómico del hecho histórico de la lucha de da·
propia. En au análisis lf! refiere insistentemen ses (hasta llegar a la sociedad perfecta) Por
re a la necesidad .de tener en cumta w rela· tal motivo, para el hombre, expresión viviente
clones de producción para el establecimiento de la lucha de clases, la base jurídica que re-
jurídico de la propiedad. Pensar que la fll'O- presenta Ja superestructura de la sociedad en
piedad jurídica o, por mejor decir, la super· que vive tiene característica5 concretas y ex-
estructura de un Cftado dado, en un mo- presa una verdad palpable. Las relaciones de
mento dado, ha sido impuesta contra las rea· producción, el desarrollo de las fuerzas produc·
lidadu de las relaciones de producción, es ne- tivas, son fenómenos económico-tecnológicos
gar pret ...amente el determinismo en que él que van acumulándose en el decursar de la his-
M! basaba para expresar que la conciencia es toria. La propiedad social es expresión palpa-
un producto social. Naturalmente, en todos ble de estas relaciones, así como la mercanda
~tos procesos, que son históricos, que no son concreta es la expresión de las relaciones en-
físicoquímicos realizándoae en milésimas de tre los hombres. La mercancía existe potquc
segundo, sino que se producen en el largo de· hay una sociedad mercantil donde se ha pro-
<.ursar ck la humanidad, hay toda una serie ducido una división del trabajo sobre la base
de upecto de lu relaciones jurídicas que no rle la propiedad privada. El socialismo existe
corresponden a las relaciones de producción porque hay una sociedad de nuevo tipo. en la•
que en ese momento caracterizan al país; lo cual los expropiadores han sido expropiados y
que no quiere decir sino que serán destruidas la propiedad social reemplaza a la antigua. in-
c.:on el tiempo, cuando las nuevas relaciones dividual, de los capitalfatas.
~e impongan sobre las viejas, pero no al re- Esta es la línea general que debe seguir el
,.és, que sea posible cambiar la. superestructu- período de transición. Las relaciones pormeno-
ra sin cambiar previamente las relaciones ele rizadas sobre tal o cual capa de la sociedad so-
producción. lamente tienen interés para determinados aná-
lisis concretos; pero el análisis teórico debe
El compañero Bettelheim insiste con rei-
abarcar el gran marco que encuadra las rela-
teración en que la naturaleza de las relacio-
ciones nuevas entre los hombres, la soCiedad
r.es de producción es determinada por el gra- en tránsito hacia el socialismo. .
do de desarrollo de las fuerzas productivas y
que la propiedad de los medio~ de produc- Partiendo de estos dos errores fundamenta-
ción es la expresión jurídica y abstracta ele les de concepto, el compañero BPttelheim de -
algunas relaciones de prorlucción, escapándo- Iiende la identidad oblig-atoria, exactamente
~clc el hecho fundamental de que esto es per- rncajada, entre el desarrollo de las fuerzas pro-
fectamente adaptado a una situación general ductivas en cada momento dado y en cada
(ya sea sistema mundial o país), pero que n.:> región dada y las relaciones de producción y,
se puede establecer la mecánica microscópica al mismo tiempo, trasplanta estas mismas r~
que él pretende, entre el nivel de desarrollo ladones al hecho de la expresión jurídica.
de las fuerzas productivas en cada región o ¿Cuál es el fin? Veamos lo que dice Bet-
en cada situación y las relacione& jurídicas de telheim:
propiedad. "En estas condiciones el razonamiento
Ataca a loa economiatas que pretenden ver que parte exclusivamente de la noción ge·
en la propiedad de Jos mediOI de producción neral de •propiedad estatal> para designar
por parte del pueblo una expresión del 1<>cia- las diferentes formas superiores de la pro-
lismo, diciendo que esta.a relaciones jurídica¡ piedad socialista, pretendiendo reducir és-
no son base de nada. En cierta manera po- ta a una realidad única, tropieza ton m-
dría tener razón, oon respecto a la palabra 1uperables dificultades, sobre todo cuando
baae, pero lo esencial e.s que las relaciones de se trata de analizar la circulación de las
producción y el desarrollo de las fuerzas pro- mercancías en el interior del sector socia-
ductiva.a chocan en un momento dado, y ese lista del estado, el comercio aocialista, el
choque no es mecánkamente determinado por papel de la moneda. etc...
.... \

Y luego, analizando la división que hace conatata el hecho real y cieno de que exiaten a-
Stalin en dos formas de propiedad, expresa: tas categorías jurídicas y eataa categoriu mercan- .,.
"Este punto de partida jurídico y los tilea, y de allí concluye, pragm•ticamente, que
análisis que del mismo se derivan, condu- ai existen es porqu~ aon necesarias y, partien-
cen a negar el carácter necesariamente mer- do de esa base, camina hacia atrás, en forma
cantil, a la hora actual, de los cambios en- analítica , para llegar al punto donde chocan
tre empresas socialistas del estado, y hacer la teoría y la práctica. En este punto, da una
incomprensible, en el plano teórico, la na- nueva interpretación de la teoría, somete a aná-
turaleza de las compras y ventas efectua- lisis a Marx y a Lenin y aaca ¡u propia inter-
das entre empresas estatales, la naturaleza pretación, con las bases erróneat que nosotros
de la moneda, de los precios, de la conta- hemos apuntado, lo que le permite formular
bilidad económica, de la autonomía finan- un proceso consecuente de un extremo a otro
ciera, etc. Estas categoría11 se encuentran del artículo.
así privadas de todo contenido social real. Olvida aqu1, ain embargo, que el período
Aparecen como formas abstractas o proce- de transición es históricamente joven. En el
dimientos técnicos más o menos arbitrarios momento en que el hombre alcanza la plena
y no corno la expresión de estas ley~s eco- comprensión del hecho económico y lo domina.
nómicas objetivas, cuya necesidad destaca- mediante el plan, está sujeto a inevitables erro-
ba, por otra parte, el propio Stalin". res de apreciación. ¿Por qué pensar que lo que
Para nosotros, el artículo del compañero "es" en el período de transición, necesariamen-
Bettelheim a pesar de que manifiestamente to- te "debe ser"? ¿Por qué justificar que loa gol-
ma parudo contra las ideas que hemos expre- pes dados por la realidad a ciertas audacias son ·
sado en algunas oportunidades, tiene induda- producto exclusivo de la audacia y no tam-
ble importancia, al provenir de un economista bién, en parte o en todo, de fallas técnicas do
de profundos conocimientos y un teórico del administración?
marxismo. Partiendo de una situación de he- Nos parece que es. restarle demasiada im-
cho, para hacer una defensa, en nuestro con- portancia a la planificación socialista con tod~
cepto no bien meditada, del uso de las catego- los defectos de técnica que pudiera tener, el
rías inherentes al capitalismo en el período de pretender, como .lo hace Bettelheim, que:
transición y de la necesidad de la propiedad "De esto dimana la imposibilidad de
individualizada dentro del sector socialista, él proceder de manera satisfactoria, es decir.
revela que es incompatible el análisis porme- eficaz, en un reparto integral, a priori, de
norizado de las relaciones de producción y <le los medios de producción y de loa produc-
la propiedad social siguiendo la línea mar- tos en general, y la necesidad del comercio
xista -;-que pudiéramos llamar ortodoxa- con socialista y de los organismos comerciales
el mantenimiento de estas categorías, y señala del estado. De donde se origina también el
que ahí hay algo incomprensible. papel de la moneda al interior del mismo
Nosotros sostenemos exattamente lo mismo, del sector socialista, el papel de la Ley del
solamente que nuestra conclusión es distinta: Valor y un sistema de precios que debe re-
creemos que la inconsecuencia de los defenso- flejar no solamente el costo social de los
res del Cálculo Económico se basa en que, si- diferentes productos, sino también expre-
guiendo la línea del análisis marxista, al llegar sar las relaciones entre la ofer ta y la de-
a un punto dado, tienen que dar un salto (de- manda de estos productos y asegurar, even-
jando "el eslabón perdido" en el medio) para tualmente, el equilibrio entre esta oferta y
caer en una nueva posición desde la cual con· esta demanda cuando el plan no ha podido
tinúan su línea de pensamiento. Concreta- asegurarlo a priori y cuando el empleo do
mente, loa defensores del Cálculo Económico medidas administrativas para realizar Ci-
nunca han explicado correctamente cómo se te equilibrio comprometería el desarrollo
sostiene en au esencia el conceptó de mercan- de las fuerzas producdvu".
da en el sector estatal, o cómo se hace uso "in- Considerando nuestras debilidades (en O...
teligente" de la Ley del Valor en el sector so- ha), apuntábamos, sin embargo, nuestro intan.
cialista con mercado& distorsionados. to de definición fundamental:
Observando la inconsecuencia, el compañe- "Negamos la posibilidad del UIO rom-
ro Bettelheim retoma los términos, inicia el dente de la Ley del Valor, basadot en la
análisil por donde debía acabar -por las ac· . no existencia de un mercado libre 'iue ex-
tualea relaciones jurídicas existentes en los pai- prese automáticamente la oontradicoón en-
tea aocialúta1 y la.a categorías que subsisten-. tre productores y consumidores; negamoe

HUM•AQ • r:.ruuo t9fi7

J
la existencia de la categoría mercanda en Para concluir:
la relación entre empresas estatales, y con- J) opinamos que Bettelheim comete doa
sideramos todos los establecimientos como errores gruesos en el método de análisis:
parte de la única gran empresa que es el a) trasladar mecánicamente el concepto
estado (aunque, en la práctica, no sucede .de la necesaria correspondencia entre relacio-
todavía así en nuestro país). La Ley del nes de producc'.ón y desarrollo de las fuerzas
Valor y el plan son dos términos ligados productivas, de validez global, al "microcos-
por una contradicción y su solución; p<>- mos" de las relaciones de producción en as-
demos, pues, decir que la planificaci~n pectos concretos de un país dado durante ~1
centralizada es el modo de ser de la socie- período de transición, y extraer así conclu-
dad socialista, su categoría definitoria y el siones apologéticas, teñ:das de pragmatismo,
punto en que Ja conciencia del hombre al- sobre el llamado Cálculo Económico.
canza, par fin, a sintetizar y dirigir la eco- b) hacer el mismo análisis mecánico en
nomía hacia su meta: la plena liberación cuanto al concepto de propiedad .
del ser humano en el marco de la sociedad 2) Por tanto, no estamos de acuerdo con
comunista". (2) su opinión de que la autogestión financiera o
Relacionar . la unidad de producción (su· la autonomía ,contable "están ligadas en un
jeto económico para Bettelheim) con el grado estado dado de las fuerzas productivas". con-
físico de integración, es llevar el mecanismo a secuencia de su método ele anftfüi,.
sus últimos extremos y negarnos la posibili- 3) Negamos su concepco de direccic'1n cen-
dad de hacer lo que técnicamente los monopo- tralizada sobre la base de Ja centra Tización fí
lios norteamericanos habían ya hecho en mu- sica de la producción (pone el ejemplo de una
chas ramas de la industria cubana. Es descon· red eléctrica interconectada) y lo aplicarno~ a
fiar demasiado de nuestras fuerzas y capacida- una centralización de las decisiones econnmi~
des. cas principales.
Lo que puede, pues, llamarse "unidad de 4) No encontramos correcta la expl1cacilin
producción" (y que constituye un verdadero su- del por qué de la necesaria vigencia irrestric·
Jeto económico) varía evidentemente segú~ el ta de la Ley del Valor } otras categorías rne:r:-
nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. cantiles durante el período de transición, aun·
En ciertas rarr¡.as de la producción, donde la in- que no negamo~ la posihilic'.ad de usar elemen
tegración de las actividades es suficientemente LOS de esta Ley para finf's comparativm (cost.1,
impuL~ada, la propia rama puede constituit una rentabiJidad expresada en dinero aritmético) .
.. unidad de producción". Puede ser así, por
5) Para •1osotros, "la planificación centra-
ejemplo, en la industria eléctrica sobre la ~a­ lizada es el modo de ser de la sociedad socia-
se de la interconexión, porque esto permite
lista", etc. y, por tanto, le atribu imos m11cho
una dirección centralizada única de toda la
mayor poder de ,:ecisión consciente que Be1 -
rama. tPlheim.
Al ir desarrollando pragmáticamente nues- 6) Consideramos de mucha importanciil
tro sistema llegamos a avizorar ciertos proble- teórira el examen de las inconsccue11rias entre
mas ya eYaminados y tratamos de resol~erlos ,
rl método clásico de análisis marxista y Ja sub-
aiendo lo más consecuentes --en la med1da en sistencia ele las cate11;orías mercantiles en el
que nuestra preparación 1o permitió-- con ~as sector socialista, aspert0 que debe prof•mdi-
grandes ideas expresadas por Marx y Lemn.
1.arse más.
Eso nos llevó a buscar la solución a la contra-
dicción ex stente en la economía política mar- 7) A los d~fensorc:s del "Cálculo Económi-
xista del período de transición. Al tratar de co" les cabe, a propósito de este articulo, aque-
supera: es~.s contradiccio·1es, que solamente llo: "de nuestros amigos me guarde Dios. rruc
pueden ser frenos transitorios al ~esarrollo ~el de los enemigos me gu:-.rdo yo".
socialismo, porque de hecho existe la soCJe
dad socialista, investigamos los métodos orga· <1) V. I. Lenin, "Probl~mas de lo edificación
aizativos más adecuados a fa práctica y la teo· del socialismo :,· del comunismo en la
ría, que nos permitieran i:npulsar al máximo, TJllSS", páginas 51-52. Ediciones en Len-
mediante el de!arrollo de la conciencia ¡ rle ~uas Extranjera;;;, Mo~r:ú.
Ja producción, la nueva sociedad; y ese es el !2} "Nuestra Industria Revista Económica",
capítulo en que estamos enfrascados hov. N9 5, pá~. 16, febrero de 1964.
/
os
E

- SPAÑA 2180

Calificar