Está en la página 1de 3

Las negociaciones fronterizas entre Venezuela y Colombia se inician inmediatamente después de

haberse consumado la desintegración de la Gran Colombia. Su proceso histórico va desde el año


1.833 hasta el año 1.941. A lo largo de este proceso se firmó un tratado de amistad,
alianza, comercio, límites y navegación entre los presidentes de Venezuela y Colombia. A raíz de la
firma de estos tratados comenzaron a surgir problemas en la zona fronteriza entre ambos países,
provenientes de la demarcación de sus líneas fronterizas, debido a que en estos convenios nuestro
país estaba perdiendo la soberanía que tenía en importantes áreas en la península de la Guajira,
en el Zulia y en el Táchira. Todas estas discrepancias fueron dirigidas, definitivamente mediante el
tratado de límites entre Venezuela y Colombia, firmado el 05 de abril de 1.941

La región fronteriza se ha caracterizado por la ausencia significativa del Estado (deficientes y en


algunos casos inexistentes servicios de salud, educación, entre otros), gran militarización y la
reiterada y sistemática violación de los derechos humanos de la población que habita en esta
región, ya sean nacionales o extranjeros (en su mayoría colombiana).

.
NARCOTRAFICO EN LA FRONTERA

El narcotráfico es una amenaza particular en esta región. Las causas de su crecimiento y su acción
se deben a la manera alarmante del apoyo logístico que en la actualidad le presta la guerrilla
colombiana asentada en zonas rurales y fronterizas, a pesar de los esfuerzos realizados por
nuestro país con ayudas bilaterales y multilaterales. En efecto, los carteles de la droga han
conformado toda una industria del delito, apoyada en la organización que tiene la guerrilla, que
protege sus cultivos y laboratorios clandestinos de procesamiento de la coca. Actualmente la
guerrilla le ha servido de logística al narcotráfico, convirtiéndose en narcoguerrilla, la cual actúa en
esta región afectando la política de ambos países e inc1uso se ha hablado de la posibilidad de
permitirse la persecución de ambos lados de la frontera, es decir por parte del gobierno
Venezolano y el Colombiano.

En consecuencia, el narcotráfico se ha convertido, en las últimas décadas, en un mal mundial, de


allí que todos los gobiernos, y el de Venezuela no es la excepción, despliegan sus mejores
esfuerzos por combatir esas plagas que atentan contra el futuro de la humanidad y la paz de las
naciones. En relación al combate de este flagelo, es importante destacar lo señalado por el general
de la Aviación Luis Berroterán Acosta: “Unos 400 militares de Venezuela y Brasil iniciaron
entrenamientos conjuntos en el estado Bolívar para combatir el narcotráfico en la frontera que
comparten ambos países”. (Agencia ABN, 21 – 08 – 2008)

Es una amenaza particular en nuestra región, su acción ha crecido de manera alarmante por el
apoyo logístico que le presta la guerrilla asentada en zonas rurales y fronterizas, a pesar de los
esfuerzos realizados por nuestro país con ayudas bilaterales y multilaterales.
Problemas derivados de la actuación guerrillera y el narcotráfico:
Los carteles de la droga han conformado toda una industria del delito, apoyada en la organización
que tiene la guerrilla, que protege sus cultivos y laboratorios clandestinos de procesamiento de la
coca.
La lucha que mantiene Colombia con sus focos guerrilleros desde más de cuatro décadas, derivada
de la interpretación sociopolítica del problema de la distribución y tenencia de la tierra, según la
cual, dicha tenencia es injusta y discriminatoria, ha traído inestabilidad y un gran cantidad de
muertes, a lo largo del eje fronterizo colombo-venezolano. A esto se añade la actuación del
narcotráfico, así como la de los paramilitares, los cuales, conjuntamente con las células guerrilleras
colombianas han sido catalogados como terroristas por el gobierno estadounidense, la guerrilla,
los narcotraficantes y hasta los paramilitares, actúan sin recato alguno, tanto en Colombia como
en Venezuela, obligando al gobierno venezolano a involucrarse en los problemas internos de
Colombia.
Diversos ataques y emboscadas a puestos fronterizos venezolanos; el terror sembrado en
productores del campo venezolano, sometidos a amenazas constantes de secuestro, con el
consiguiente pago de vacunas a cambio de seguridad, y en destrucción del ecosistema de algunos
parques nacionales protegidos por el Estado, donde se han venido detectando sembradíos de
amapola a lo largo de los años. Esta situación, implica que Venezuela es actor protagónico en el
conflicto colombiano, dado que sus fronteras son amenazadas continuamente por los grupos de
insurgentes que operan del lado colombiano.

COMO VENEZUELA SE CONVIRTIO EN EL REFUGIO DE NARCOTRAFICO

La guerrilla fue una de las primeras en desarrollar el tráfico de cocaína por Venezuela, hacia
mercados en Estados Unidos y Europa, a la vez que la gasolina de contrabando venezolana fluía en
dirección contraria. Ahora, los espacios que dejaron libres las FARC empezaron a ser ocupados por
otras organizaciones armadas que buscan el control de la producción, procesamiento y
exportación del clorhidrato.

La banda narcotraficante más grande de Suramérica, el Clan del Golfo, ha venido siendo
desarticulada por acciones de la Fuerza Pública colombiana. Muchos de sus cabecillas han caído en
territorio venezolano. A mediados de marzo, por ejemplo, el gobernador de Táchira, informó que
fueron abatidos una decena de sus miembros en la frontera con Colombia.

Aunque estas guaridas de criminales colombianos en Venezuela han sido denunciadas por el
gobierno de Juan Manuel Santos, no ha existido una mínima intención de colaboración bilateral de
la dictadura de Maduro, por lo que la operación del crimen organizado es libre entre las fronteras,
resalta el estudio.
La razón argumenta InSight Crime es que ahora el gobierno venezolano no solo permite el libre
tráfico de estas organizaciones armadas en su territorio, mirando hacia otro lado como hacía con
las FARC, sino que participa en muchas de sus economías ilegales.