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COMENTARIO: OCHO ACERCAMIENTOS AL LATINOAMERICANISMO EN

ANTROPOLOGIA.
A lo largo de estas líneas tenemos el objetivo de presentar un comentario crítico acerca
del texto que lleva por nombre “Ocho acercamientos al latinoamericanismo en
Antropología”, presentado en la conferencia “The New Latin Americanism: Culture
Studies Beyond Borders” en la Universidad de Manchester el 21 y 22 de junio del año
2002. Es un texto escrito por Néstor García Canclini, uno de los más importantes
antropólogos que han estudiado la posmodernidad y la cultura desde un punto de vista
latinoamericano. Es profesor e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana,
plantel Iztapalapa, de México.

Al mismo tiempo y para completar nuestro análisis crítico el comentario quedará


completado con la lectura y reflexión de otro documento “Aportaciones del
americanismo y la teoría y la práctica de la antropología moderna”.

Una vez presentado al autor, y en relación con el contenido del texto tras ser analizado
cabe preguntarse, ¿existe América Latina como objeto de estudio? Y en correlación con
esto, ¿qué significa ser latinoamericano?, ¿quién quiere serlo?, ¿para qué?, ¿Cómo es la
identidad latinoamericana?, ¿Cómo se ha construido?, ¿en qué se caracteriza? ¿cuándo
nace?

Si partimos de la base de que sí existe una identidad latinoamericana habría que


cuestionarse cuando nace, teóricamente la identidad latinoamericana habría nacido con
el descubrimiento de América, partiendo de este punto, sin embargo antes de la
conquista ya existía un cultura como tal, una cultura de unos pueblos y comunidades
cuyas identidades les fueron arrebatadas por una cultura dominante, una cultura que
llegó a cambiar la forma de actuar y de pensar de los pueblos no solo de lo que hoy se
conoce como Latinoamérica sino de todo el continente. ¿Existía entonces una identidad
“latinoamericana” previa? Por otro lado, establecimiento de estos nuevos elementos
históricos y culturales resultado del choque entre dos culturas ¿conformaron una nueva
identidad “mestiza”? O por el contrario ¿fue una continuidad de la identidad indígena
tradicional?

Tradicionalmente se ha vinculado lo latinoamericano con lo indígena, con las minorías,


el pasado. En definitiva, con las sociedades folk, esas sociedades pequeñas, excluidas,
autosuficientes, aquellas que no tienen comunicación con individuos fuera de su
comunidad, regidas por las relaciones de parentesco y reciprocidad, sin jerarquización
ni división de clases, provistos de una tecnología muy sencilla tal y como Redfield
señala en el texto.1

Es, por tanto, ¿en el pasado, en lo tradicional, en las costumbres, en la lengua, religión
donde hay que buscar la identidad latinoamericana?, a mi parecer no es en estos
elementos donde hay que descubrir la identidad, sino que estos son los elementos que
permiten construir las identidades. La identidad no es algo objetivo, sino que es algo
que está en continua construcción e invención.

La identidad latinoamericana actual se está construyendo en medio de un proceso de


globalización, es decir, así como toma elementos del pasado y forma de ser, también
toman elementos de una cultura global. Esta idea hace de la identidad latinoamericana
una identidad única, pero a la vez muy compleja puesto que es una mezcla de lo que los
antepasados han dejado y lo que los latinoamericanos han decidido hacer con ello. La
sensación de la gran parte de latinoamericanos es de estar en medio de la tradición y la
modernidad, de la historia y el presente, del pasado y del presente. De estar situados en
un lugar inestable, en un pasado muy presente y un presente muy futuro

En este sentido Canclini plantea estudiar a las sociedades latinoamericanas, como


sociedades modernas industriales y complejas, estudiarlas a través del análisis de lo
urbano, de los intercambios, alianzas y comunicaciones entre países. En definitiva,
estudiar a las sociedades latinas por medio de la globalización, como miembros de un
mundo más compenetrado e interconectado a nivel de mercados, sociedades y culturas.

La identidad nacional de los latinoamericanos se ha visto modificada, América Latina


aparece como una región que pierde su capacidad de autogestión e identidad política
pero también cultural, como consecuencia de los movimientos económicos, las
comunicaciones, migraciones. En definitiva, como consecuencia de la mundialización
que rompió las promesas que se construyeron los Estados en el siglo XX de llevar lo
latinoamericano, la concepción nacional, a una escala mundial.

La inserción de los países latinoamericanos en la globalización significó que pasaran de


ser países con gobiernos inestables, golpes militares, pero entidades socio políticas, a
ser consideradas como un mero mercado, completo de materias primas y productos
1
Nutini, (2002), pp. 44-47.
culturales con los que comerciar como la música folclórica o telenovelas. En relación
con esto, ¿pretenden los latinoamericanos recuperar su identidad a través de la música y
las telenovelas?

La manera en que se han vuelto cosmopolitas los ha despojado de los recursos para
fabricar los relatos acerca de ellos mismos. En definitiva, las imágenes de lo
latinoamericano han quedado fuera del control de las naciones americanas. Los Estados
nacionales que durante años hicieron todo lo posible por constituirse como unidades
autogestoras tanto política, como económica y socialmente han sido perjudicadas por
los procesos de globalización y mundialización. La identidad nacional, así como las
políticas culturales diseñadas para expresar ideas del pasado, y el sentido de pertenencia
a la patria grande latinoamericana se han ido disipando.

A su vez, hablar de América Latina es hablar de diversidad cultural, diversas


costumbres, culturas, modos de vida, que en muchas ocasiones no encajan dificultando
alcanzar una organización mayor, a esto Manuel Gutiérrez Estévez lo llama “cadáver
exquisito”2 y por tanto definir una identidad. En relación con esto cabe preguntarse
¿Existe una identidad latinoamericana única?, o ¿cada país tiene su propia identidad?, es
decir, ¿existe una identidad argentina, peruana, mexicana?

Pero ¿se puede recuperar la herencia indígena e ideas del pasado, como símbolo de
identidad nacional? Villoro, tal y como señala en el texto opta por recuperar la herencia
indígena basándose en la cooperación entre los individuos en un mundo moderno e
interdependiente. 3

Es decir, movimientos como el zapatismo que reclaman la lengua, tradiciones y


costumbres indígenas en un mundo moderno, al mismo tiempo que pretenden proteger
su medio natural de vida, dicho de otra manera, ser reconocidos en el mundo
globalizado y respetados en su mundo, en su hábitat tradicional que a al mismo tiempo
debe estar en la modernidad.

En conclusión, la necesidad de definir la identidad latinoamericana es como


consecuencia de los cambios sociales y políticos vividos en el continente durante el
siglo XX, esto ha permitido que los latinos reconozcan los elementos que los une como
un continente y que los hace diferente a los demás, rasgos que no son fácil de precisar,
2
Canclini, (2002), 11.
3
Ibidem, p.7.
pero sí que son fácil de percibir. América latina es el espacio geográfico, es un gran
variedad de culturas y costumbre, es la diversidad, la mezcla, es una esencia cultural
tradicional que nunca dejará de existir, es un identidad en construcción, una
construcción que dura siglos y que incorpora nuevos elementos y variables, es una
identidad moldeable, rica, que ha sido capaz de adquirir lo mejor de cada cultura. En
definitiva, la identidad latinoamericana es producto de las riquezas de cada nación que
en ella convive y el legado histórico de los pueblos originarios.

Bibliografía

- Nutini, Hugo, “Aportaciones del americanismo a la teoría y la práctica de la


antropología moderna” en M. León-Portilla, M. Gutiérrez Estévez y G. H. Gossen
(coords.), Motivos de la antropología americanista, Fondo de Cultura Económica,
México, 2001. Pp. 13- 72.

- García Canclini, Néstor, “Ocho acercamientos al latinoamericanismo en


Antropología”, Conferencia en “The New Latin Americanism: Cultural Studies Beyond
Borders”, Manchester, 2002.