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CONFLICTOS SOCIALES Y POLITICOS EN COLOMBIA

1.- INTRODUCCION:

Colombia, oficialmente República de Colombia, es un país situado en la región


noroccidental de América del Sur, que según su Constitución es un estado
unitario, social y democrático de derecho cuya forma de gobierno es
presidencialista. Es una república organizada políticamente en 32
departamentos descentralizados y el Distrito capital de Bogotá, sede del
gobierno nacional.

El país abarca una superficie de 1´141,748 km², por lo que es el vigésimo sexto
país más grande del mundo y el séptimo más grande de América. Reclama
como mar territorial el área hasta las 12 millas náuticas de distancia,
manteniendo un diferendo limítrofe al respecto con Venezuela y Nicaragua.
Limita al Oriente con Venezuela y Brasil, al Sur con Perú y Ecuador y al
Noroccidente con Panamá.

Es el vigesimoctavo país más poblado del mundo, con una población estimada
de 49 millones de habitantes, además es la segunda nación con más
hispanohablantes, solo detrás de México. Posee una población multicultural, la
cual es, en su mayoría, resultado del mestizaje entre europeos, indígenas y
africanos, con minorías de indígenas y afrodescendientes. En el Caribe
colombiano hay una cantidad importante de descendientes del Medio Oriente.

La denominación de Colombia proviene del apellido del explorador genovés del


siglo XV Cristóbal Colón (en italiano Cristoforo Colombo, en latín Christophorus
Columbus). Fue adoptado el 15 de febrero de 1819, durante el Congreso de
Angostura, para denominar al nuevo Estado que entonces comprendía los
territorios de la Nueva Granada, Quito y la Capitanía General de Venezuela. El
nombre fue propuesto por Simón Bolívar en la Carta de Jamaica.
2.- PRINCIPALES CONFLICTOS SOCIALES Y POLITICOS HISTORICOS EN
LA REPUBLICA DE COLOMBIA.

Los principales problemas sociales y políticos históricos en la República de


Colombia son los siguientes:

2.1.- Conflicto armado interno.- Durante los siglos XIX y XX, el país se
caracterizó por su inestabilidad y un gran número de guerras civiles; el último
de estos conflictos conocido como conflicto armado interno, surgido en 1960.
En el año 2012, después de más cincuenta años de conflicto, el gobierno del
entonces presidente Juan Manuel Santos inició conversaciones de paz con las
FARC-EP. En 2016 se alcanzó un acuerdo final que a pesar de no ser
aprobado en el plebiscito del 2 de octubre del mismo año, fue implementado
con modificaciones en 2017. A la fecha, el Gobierno de Colombia se encuentra
adelantando el proceso de implementación de los acuerdos e iniciando nuevas
conversaciones con el ELN, que ha manifestado la intención de contribuir al
final del conflicto.

2.2.- Narcotráfico.- En los años 1980 se dio un auge en la demanda de drogas


en el mercado global, lo cual creó una enorme economía ilegal en Colombia
dedicada al tráfico de drogas, concretamente cocaína. Los narcotraficantes
líderes de los carteles de Cali y Medellín adquirieron un enorme poder
influyendo en la clase dirigente del país con dinero producto de los negocios
ilícitos; incluso, sirvió para financiar la campaña electoral del presidente
Ernesto Samper aunque el Congreso lo haya absuelto de responsabilidades en
el llamado Proceso 8000, siendo el origen de los actuales problemas de
corrupción en Colombia. Solo a finales de los 1980 y comienzo de los 1990
comenzó el gobierno a perseguir y a extraditar a los capos de la droga. Esto
desencadenó una oleada de violencia política en la cual cientos de civiles,
políticos y narcotraficantes fueron asesinados en lo que fue descrito por
muchos comentaristas como un periodo de narcoterrorismo. El dinero del
narcotráfico también ayudó a financiar grupos guerrilleros y paramilitares que
se enfrascaron en un violento conflicto reminiscente de las antiguas guerras
entre liberales y conservadores, agudizado en las décadas de los 1990 y 2000.

Tras el fracaso de los diálogos de paz del Caguán, el Gobierno de Colombia y


Estados Unidos implementaron el Plan Colombia. Subsecuentemente, el país
se estabilizó con una reducción significativa de la violencia al someter en gran
medida a los grupos alzados en armas y al desmantelar los poderosos carteles
del narcotráfico existentes. Con la desmovilización de las Autodefensas Unidas
de Colombia (AUC) a mediados de 2006, las denominadas Bandas Criminales
(Bacrim) retomaron las actividades ilícitas realizadas por los paramilitares,
sobre todo, las relacionadas con el narcotráfico.

2.3.- Corrupción.- La corrupción es uno de los problemas sociales más


acuciantes que enfrenta Colombia desde siempre. Esta se evidencia no sólo en
el gobierno sino también en la praxis de muchas empresas multinacionales.

Uno de los casos históricos más recordados de corrupción fue la financiación


de grupos paramilitares por parte de empresas bananeras (principalmente la
empresa estadounidense “Chiquita Banana Brands”), que se dio entre 1996 y
2004.

La “Chiquita Banana Brands” estableció relaciones ilegales con grupos


paramilitares con el objeto de controlar ilícitamente el movimiento obrero:
básicamente se prohibió la formación de sindicatos y el derecho a la protesta
social a través del terror infundido por los grupos armados.

Las investigaciones posteriores que se llevaron a cabo en torno a esta


problemática demostraron que la multinacional estadounidense había
entregado a los paramilitares colombianos más de 1,7 millones de dólares.

En el año 2007, Chiquita Brands se declaró culpable del financiamiento de


grupos paramilitares y fue sancionada con una multa de 25 millones de dólares.
3.- PRINCIPALES CONFLICTOS SOCIALES Y POLITICOS ACTUALES EN
LA REPÚBLICA DE COLOMBIA:

Según Santiago Cardozo Correcha, Colombia es un país diseñado para la


corrupción, la guerra, la segregación social y la pobreza extrema. No existe un
mecanismo mejor diseñado que el sistema de estado colombiano para que la
democracia sea un instrumento de sometimiento del pueblo, los impuestos
sean robados, la violencia inspire los ideales de progreso, la discriminación se
soporte y el abandono de las poblaciones vulnerables sea una verdad oculta.

Los principales problemas sociales y políticos actuales en Colombia son los


siguientes:

3.1.- Corrupción.- La corrupción sigue siendo uno de los problemas sociales


más acuciantes que enfrenta Colombia. Esta se evidencia no sólo en el
gobierno sino también en la praxis de muchas empresas multinacionales.

La corrupción ha sido tradicionalmente señalada por muchos analistas como


uno de los principales problemas políticos del país. El Índice de Percepción de
Corrupción 2016 (IPC), de la agencia para la Transparencia Internacional, –
que califica de 0 (Muy Corrupto) a 100 (Muy Transparente) de los niveles de
corrupción percibidos por el sector público en 175 países y territorios
evaluados– Colombia, en ese estudio obtuvo una calificación de 37 puntos,
muy por debajo del promedio global que es de 43 puntos, convirtiendo a
Colombia en uno de los países más corruptos del mundo. Se ubica a Colombia
en el puesto 98 a nivel mundial, teniendo como base que Nueva Zelanda y
Dinamarca están en el puesto 1 como los países menos corruptos del planeta.
Se estima que el costo anual de la corrupción en Colombia es de más de 50
billones de pesos; aproximadamente 17 mil millones de dólares anuales,
representa el 5 % del PIB y el 21 % del presupuesto nacional.

3.2.- Desempleo.- A inicios del año 2017, la tasa de desempleo se ubica en el


11,7 %, de acuerdo con los datos suministrados por el Departamento
Administrativo Nacional de Estadística de Colombia.
3.3.- Pobreza.- Para el año 2015, el porcentaje de pobreza monetaria era de
27,8 %. Esta cifra ha disminuido en los dos últimos años. Sin embargo, el
índice de pobreza monetaria continua siendo alarmante.

3.4.- Discriminación.- En el año 2011, el Estado colombiano promulgó una ley


en contra la discriminación racial, de género, de religión, de orientación sexual,
entre otros. Incluso se creó una ley contra el feminicidio, cuya condena es de
21 a 50 años, sin posibilidad de apelar a la reducción de la condena. Sin
embargo, aún se presentan casos de discriminación, siendo los más frecuentes
aquello que involucran un trato desigual hacia las mujeres. Por otra parte, se
presentan casos aislados de discriminación en cuanto a la religión, siendo la
comunidad judía una de las más afectadas.

3.5.- Drogadicción.- La drogadicción es un problema que afecta principalmente


a la juventud colombiana. El incremento en el índice de drogadicción en
Colombia se debe en gran medida a que el Estado ha controlado el tráfico de
drogas hacia el exterior, lo que hace que los productores de estas sustancias
alucinógenas busquen alternativas en el mercado interno del país. La mayoría
de la población colombiana que consume drogas se encuentra entre los 10 y
los 24 años de edad. Los estupefacientes más consumidos son la cocaína, el
cannabis, la heroína y algunos fármacos con prescripción médica. El consumo
de drogas es un problema que no sólo afecta la salud de los individuos sino
que agrava otros problemas sociales, tales como la delincuencia, la deserción
escolar, el desempleo, entre otros.

3.6.- Delincuencia juvenil.- Entre el año 2011 y el año 2014, diariamente se


detenían entre 60 y 70 menores de edad por haber cometido crímenes varios,
relativos básicamente a delitos contra el patrimonio, tales como daño a
infraestructuras públicas, hurto y asaltos. De hecho, los crímenes cometidos
por jóvenes constituyen cerca del 12 % de los actos criminales cometidos por la
población colombiana en general. Estos datos resultan alarmantes puesto que
los jóvenes son la generación de relevo.

3.7.- Situación de los derechos humanos.- La situación de los derechos


humanos en Colombia es la peor de todo el Hemisferio Occidental.
A pesar de que la constitución de este Estado garantiza los derechos básicos
del ciudadano (derecho a la vida, a la libertad, a la privacidad, a la justicia), los
reportes de los derechos humanos en Colombia llevados a cabo por la
Organización de las Naciones Unidas demuestran que el país presenta
problemáticas en las siguientes áreas:

– Integridad de los seres humanos. En cuanto a la violación de la integridad de


la persona, destacan casos de privación de la vida, desapariciones forzosas de
individuos y torturas y otros castigos dentro de las prisiones e instalaciones
militares.

– Corrupción. Con respecto a la corrupción, este es un problema grave en el


país. Los casos de corrupción más críticos incluyen tráfico de drogas y empleo
de fuerzas paramilitares.
4.- CONFLICTO ARMADO INTERNO:

El principal conflicto social y político de la historia de la República de Colombia


y que tiene sus repercusiones actuales, es el denominado conflicto armado
interno.

4.2.- Antecedentes históricos:

La historia de Colombia en los últimos 60 años ha estado marcada por el


conflicto armado. En sus inicios, la desigual repartición de la tierra y la falta de
espacios para participación política dieron cabida al uso de la violencia y la
lucha armada. Un método que en los años siguientes se fue reforzando con la
irrupción del narcotráfico, el narcoterrorismo, la presencia de nuevos actores
políticos y armados en un contexto de lucha revolucionaria, guerra fría y guerra
contra el terrorismo que han ido transformando el conflicto en su razón de ser y
métodos de subsistencia.

En este contexto, los grupos armados han justificado el uso de la violencia por
considerarla el único método para poder transformar la sociedad y con la
intención de no permitir cambios considerados como ilegítimos. Así pues, la
fractura creada por las desigualdades, el uso de la violencia y la lucha por el
poder han marcado las dinámicas sociales y políticas que han tenido lugar en
Colombia desde que se instauró la República (S.XIX) hasta el día de hoy.

El período de la violencia.- En el siglo XIX el Partido Conservador y el Partido


Liberal de Colombia se institucionalizaron. El primero, se caracterizaba por
tener una agenda continuista del sistema social y político que protegía los
intereses de la clase adinerada; mientras que el segundo, se presentaba como
una alternativa reformadora y en defensa de los intereses de comerciantes y
grupos menos favorecidos de la sociedad. La lucha entre ambas fuerzas se
evidenció a través de 54 guerras civiles: 14 de conservadores contra liberales,
2 de liberales contra conservadores y 38 de liberales contra liberales. El
enfrentamiento terminó desencadenando en lo que se conoce como el periodo
de la violencia.

El Bogotazo.- A inicios del siglo XX los enfrentamientos entre liberales y


conservadores, el auge de la violencia, los asesinatos y agresiones estaban a
la orden del día. El contexto social y económico en el que se encontraba el país
(inflación e impacto de las crisis económicas ocasionadas por la Segunda
Guerra Mundial) fomentó los procesos de radicalización de los movimientos
políticos. El asesinato del candidato a la presidencia liberal Jorge Eliécer
Gaitán el 9 de abril de 1948 propició una ola de violencia en la ciudad de
Bogotá conocida como el Bogotazo (1948) que pronto se extendió al resto del
país. Se produjeron actos violentos: incendios a edificios públicos, destrucción
de archivos, asesinatos a funcionarios, asaltos a comercios, atracos a iglesias.
En algunas localidades se establecieron tribunales populares, se produjo la
destitución de alcaldes, fuga de presos y se formaron gobiernos
revolucionarios.

Frente Nacional.- En 1956 el partido conservador y el partido liberal firmaron el


Pacto de Benidorm, en España. Un acuerdo que establecía el sistema de
alternancia política entre ambas fuerzas. Este pacto tuvo vigencia hasta el año
1974 y fue defendido como un regreso al sistema democrático después de la
dictadura militar del General Gustavo Rojas Pinilla. Sin embargo, el pacto
incluía únicamente a los dos partidos tradicionales, razón por la cual se originó
el surgimiento de movimientos opositores: el Movimiento Revolucionario Liberal
(MRL), el Movimiento Obrero Independiente Revolucionario (MOIR) y Alianza
Nacional Popular (ANAPO).

4.3.- Los actores y protagonistas del conflicto armado:

Una de las características del conflicto en Colombia es la pluralidad de actores


que han alimentado y transformado el conflicto armado en el país. Aunque los
principales actores del conflicto siempre han sido, en su mayoría, los partidos
políticos tradicionales y los movimientos guerrilleros, el surgimiento de
diferentes grupos revolucionarios, paramilitares y la influencia del narcotráfico
han tenido mayor o menor predominancia según el período que se estudie.
Además, cabe recordar que, en líneas generales, Colombia se ha caracterizado
por una brecha social entre una élite política con una fuerte presencia regional,
latifundista y monopolizadora y por otro lado, grupos minoritarios como los
indígenas, afrodescendientes y campesinos que no han contado con el mismo
acceso a los derechos de propiedad ni a los servicios de Estado.
Entre 1974 y 1990 la historia de Colombia se encuentra marcada por varias
reformas constitucionales que, a pesar de presentar algunos avances,
mantendría serias deficiencias sociales de carácter estructural. Entre ellas
destaca la promulgación de una reforma agraria con el objetivo de permitir el
acceso a las tierras. En 1978 la represión política y armada ejercida bajo la
legislatura del Presidente Julio César Turbay Ayala (1978-1982) del Partido
Liberal fue conocida por la promulgación del controvertido Estatuto de
Seguridad bajo el objetivo de apaciguar las revueltas sociales que
desencadenó numerosas violaciones a los derechos humanos. En paralelo, a lo
largo de la década de 1970 se realizaron cambios drásticos en política
económica: se redujo la intervención estatal dando lugar a los procesos de
liberalización económica. El resultado fue el deterioro de la estructura social, el
aumento de las tasas de interés, aumento de la especulación y la
concentración empresarial.

El origen de las guerrillas contemporáneas en Colombia se atribuye, entre otros


aspectos, a la exclusión socioeconómica y a la falta de espacios para la libre
participación política. Entre los sectores excluidos se destacan el ámbito
universitario e intelectual, la población campesina e indígena. Entre las
guerrillas más notorias de la segunda mitad del siglo XX, se encuentran las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-
EP), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Ejército Popular de Liberación
(EPL) y el Movimiento Diecinueve de Abril (M-19). Cada movimiento ha
respondido a una concepción política, ideológica y militar reflejo de toda la
gama de líneas en la que se ha encontrado dividida la izquierda colombiana.
Cada uno de estos movimientos nació en situaciones históricas y regionales
particulares y adoptaron idearios políticos diferenciados y formas particulares
de operar. En los primeros años los movimientos guerrilleros se presentaron
como fruto de la frustración política y social.

Los actores principales del conflicto armado de Colombia han sido dos en la
primera fase (1964-1980) y tres, en la segunda (1980-2015), sin dejar de lado
otros actores sociales y políticos que cumplen papeles importantes.
- Fase 1964-1980: sobresalen la confrontación de las “guerrillas de primera
generación” y las Fuerzas Militares y fue caracterizada por el debilitamiento de
la guerrilla a finales de los sesenta y principios de los setenta.

- Fase 1980-2015: esta fase ha permitido que el conflicto se agudice tras la


aparición de los grupos paramilitares y los “recursos financieros sin
antecedentes provenientes del tráfico de drogas, el secuestro y la extorsión”, lo
que dio pie a lo que los académicos denominan “terceros oportunistas”, es
decir organizaciones criminales o agentes políticos que han buscado obtener
beneficios particulares con el conflicto.

A continuación se detalla de manera escueta los actores del conflicto:

a) Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-


EP)

Las FARC-EP se formó en 1964 como un grupo de autodefensa campesina, de


ideología marxista-leninista y cuya estrategia militar ha sido principalmente la
lucha guerrillera. Los orígenes de este grupo tiene lugar en la primera
conferencia del Bloque Sur. Pedro Antonio Marín Marín, alias Manuel
Marulanda Vélez o Tirofijo, integró las filas de las autodefensas campesinas
liberales en la década de 1950, en un territorio del corregimiento de Gaitania
(Departamento del Tolima) denominado República de Marquetalia. El objetivo
fue crear la guerrilla para representar a la población rural y para constituir un
gobierno que se dedicara a la redistribución del bienestar. En 1982, en la VII
Conferencia en la región del Guayabero (Meta) la guerrilla decidió añadir
"Ejército del Pueblo (FARC-EP)" al nombre y aclaran la concepción operacional
táctica y estratégica.

A nivel geográfico este grupo armado ha sido más extenso en las regiones
sudorientales de la selva y en las llanuras de la base de la Cordillera de los
Andes. En el año 2000 el movimiento controlaba casi el 40 por ciento del
territorio colombiano, con cerca de 12.000 combatientes y en 2007 con 18.000
según las declaraciones de la organización. En el año 2008, Tirofijo murió a
causa de un infarto cardíaco y dejó en el mandato a Alfonso Cano quien falleció
en manos del Ejército en 2011. Actualmente Rodrigo Lodoño Echeverri,
conocido como Timochenko dirige el movimiento y cuenta con cerca de 8.000
integrantes.

b) Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN)

El ELN nace en 1965 influenciada por la Revolución Cubana (1959) y la


Teología de la Liberación. Junto con las FARC-EP conforman el denominado
foco insurreccional. Históricamente, el surgimiento de este movimiento tiene
que ver con la radicalización de la lucha de clases a través de la violencia. Ese
proceso se entrelaza con la necesidad de sobrevivencia y la convicción de la
imposibilidad de darle una salida por medio de otras vías a la situación que vive
el país. En la actualidad el jefe del ELN es Nicolás Rodríguez Bautista alias
“Gabino” y dispone de cerca de 3.000 combatientes y la base ideológica es
marxista-leninista. El ELN ha tenido presencia mayoritariamente en la zona del
Catatumbo, en la zona Norte de Santander, el sur del Departamento de Bolívar,
los departamentos de Arauca, Cesar, Antioquia, Cauca, Nariño, el Chocó y
Valle del Cauca. El objetivo principal de este grupo armado es la incidencia
sobre poderes locales y regionales; portadores de la propuesta de "doble
poder" recogida de la experiencia en El Salvador. El ELN nace con la influencia
de la Revolución Cubana y otras luchas de tipo nacionalista.

c) Ejército Popular de Liberación Nacional (EPL)

El Ejército Popular de Liberación Nacional se constituye en 1966 y a diferencia


de los anteriores su ideología es marxista-leninista-maoísta vinculado al Partido
Comunista. Este grupo pasó por un proceso de desmovilización de 2.000
combatientes en 1991. En la actualidad opera una pequeña disidencia
denominada Frente Libardo Mora Toro en el Norte de Santander.

d) Movimiento 19 de Abril (M-19)

El M-19 entra en escena en 1973 y se diferencia de las demás experiencias


subversivas por su carácter rural, discurso democratizador y porque se
autodefinían como un movimiento antioligárquico, antiimperialista, de unidad y
con una propuesta política. Nació a raíz del declarado fraude electoral en 1970.
Algunos de sus líderes principales habían combatido previamente en las FARC-
EP y se convirtieron en fuerza política (Alianza Democrática M-19) después de
la firma del acuerdo de Corinto en 1984, de un acuerdo de paz en 1990 y del
proceso de desmovilización acordado en 1989 que dio como fruto una nueva
Constitución en 1991. En este año se desmovilizaron también el EPL, Partido
Revolucionario de Trabajadores (PRT) y el Movimiento Armado Quintín Lame
(MAQL).

e) Paramilitarismo

Son grupos de extrema derecha, que se multiplicaron en la década de 1980 y


tienen su origen en la promulgación de la Ley 48 de 1968 a través de la cual el
Estado colombiano permitió la privatización de la lucha armada a manos de
civiles protegidos por los intereses de las élites regionales. En la década de los
ochenta, el ingreso en escena de los narcotraficantes volvió aún más complejo
el conflicto con las guerrillas. Los traficantes empezaron a invertir sus
extraordinarias ganancias en propiedades rurales, por lo cual se convirtieron en
blancos de extorsión. Los paramilitares se extendieron gracias al apoyo de
ricos hacendados y pequeños industriales. Un evento que marcó de forma
decisiva la conformación del paramilitarismo en estos años fue el secuestro por
parte del M-19 de Martha Nieves Ochoa, familiar de miembros del cártel de
Medellín.

En los años noventa se creó el grupo Autodefensas Unidas de Colombia


(AUC), que unió a diversos grupos paramilitares. La AUC se disolvió entre 2003
y 2006 en un proceso de desmovilización emprendido por la Ley de Justicia y
Paz (Ley 975 del 2005) impulsada por el entonces presidente de la República,
Álvaro Uribe Vélez. En los primeros dos años se desmovilizaron 23 grupos en
los cuales participaban cerca de 14.000 personas. No obstante, algunas
facciones no adscritas al proceso de desmovilización han formado lo que hoy
se conoce como las BACRIM o bandas criminales.

f) Fuerzas de seguridad

Las Fuerzas de seguridad comprenden las Fuerzas Militares (Ejército, Armada


y Fuerzas Aéreas) y la Policía Nacional. Estos organismos iniciaron la lucha
contra de los grupos insurgentes con la adopción de la Doctrina de Seguridad
Nacional que tenía como objetivo la erradicación de la amenaza comunista a
través de la creación de cuerpos de seguridad antiterroristas y de asistencia
para el desarrollo. En los últimos años, las fuerzas de seguridad han pasado
por un proceso de reestructuración y modernización a través de programas
como el Plan Colombia que ha contado con el apoyo de Estados Unidos y que
ha tenido como objetivo reafirmar el Estado de Derecho y acotar la red de
narcotráfico y tráfico de armas que alimenta la violencia guerrillera y de otras
organizaciones armadas. Sin embargo, según el informe de Human Rights
Watch de 2015, hasta julio de 2014 la Unidad de Derechos Humanos de la
Fiscalía ha investigado más de 3.500 casos de ejecuciones ilegales
presuntamente perpetradas por 785 miembros del Ejército (soldados de bajo
rango y suboficiales) entre 2002 y 2008.

g) Narcotraficantes

En la década de 1990, Colombia se convirtió en el primer productor de hoja de


coca del planeta. Según Rafael Pardo en su libro "La historia de las guerras",
entre 1975 y 1995 la estructura del negocio era sencilla. Bolivia y Perú
producían el 90 por ciento de la hoja de coca y de la pasta y base de coca, ésta
se transportaba en pequeños aviones a las selvas colombianas donde se
refinaban el 90 por ciento de la cocaína del mundo, la cual se vendía a Estados
Unidos. Esta estructura se volvió más compleja cuando los gobiernos de Perú,
Colombia y Ecuador decidieron controlar las fronteras. Sin embargo, en el
momento en que en Perú y Bolivia apareció un hongo que acabó con el área
cultivada, Colombia pasó a controlar también el cultivo. Las FARC-EP
acogieron gran parte de las hectáreas de cultivo, lo que provocó que su
capacidad militar también se incrementara y pasó a controlar 150 mil hectáreas
de cultivos de hoja de coca localizados en dos millones de hectáreas de selva
en el sur del país.

La participación de las FARC-EP en el narcotráfico tiene que ver con el proceso


de producción de este narcótico. La guerrilla se financia del cobro por
seguridad a los cultivos ilícitos, del impuesto a laboratorios ("impuesto de
gramaje") y del uso de pistas clandestinas. Por lo tanto, en medio del conflicto
armado, el narcotráfico ha servido como medio de financiación tanto para las
guerrillas como para las autodefensas.
h) El crimen organizado

Las redes de criminalidad se dedican mayoritariamente al tráfico de drogas y


de armas. En los años setenta y ochenta, los cárteles de droga se concentraron
principalmente en las ciudades, siendo los más conocidos el cártel de Medellín
y el cártel de Cali. Estos dos fueron desmantelados durante los años noventa
después de haber sido el blanco de extensivas intervenciones por la policía
colombiana. El cártel de Medellín fue desmantelado y el de Cali encarcelado, lo
que constituyó un logro para las autoridades. No obstante, según el reporte
"Cuatro décadas de Guerra contra las drogas ilícitas: un balance costo-
beneficio" del Ministerio de Relaciones Exteriores, se registró un aumento
considerable del cultivo de coca después de este periodo. Tras la desaparición
de los cárteles nuevas agrupaciones han surgido y se ha observado un
desplazamiento de las actividades de éstas hacia Centroamérica y México. Los
cárteles de crimen organizado mantienen nexos con los paramilitares y con las
guerrillas. Aunque las drogas no eran propiamente un factor de guerra, lo
fueron cuando los involucrados en el narcotráfico decidieron retar al Estado
para cambiar sus leyes, en particular, el tratado de extradición con los Estados
Unidos.

i)Víctimas

El informe ¡Basta Ya!del Centro de Memoria Histórica, publicado en 2013


señala que entre 1958 y 2012 el conflicto causó la muerte de 40.787
combatientes y 177.307 civiles. El número de desaparecidos entre 1981 y 2010
fue de 25.000, el de secuestrados 27.023 y el de asesinatos 150.000. De esta
última cifra el 38,4 por ciento fue responsabilidad de los paramilitares, el 16,8
por ciento de la guerrilla y el 10,1 por ciento de la Fuerza Pública (Centro de
Memoria Histórica, 2013).

En la misma línea, el anuario de procesos de paz 2015 de la Escuela de


Cultura de Paz apunta que en 40 años de conflicto interno hubo 39.000
colombianos que fueron víctimas de secuestro, con una tasa de impunidad del
92 por ciento. Un 37 por ciento de los secuestros fueron atribuidos a las FARC-
EP y un 30 por ciento al ELN. El anuario reporta que según el Uppsala Conflict
Data Programme (UCDP) se registra un mínimo de 1.000 muertos anuales
relacionados con el combate (Escuela de Cultura de Paz, 2015).

Por otro lado, la organización ACNUR sostiene que desde 1997 se han
producido 3,9 millones de desplazamientos forzosos en Colombia (ACNUR,
2013). La sociedad civil ha resultado afectada en su mayoría por el conflicto
armado y desde hace muchos años realiza protestas en contra de la violencia
ejercida por todos los involucrados en el conflicto. Las comunidades de
mujeres, afrodescendientes e indígenas, entre otros, representan un papel
crucial en las demandas ciudadanas, desde 1998 (el año en el que se creó el
Consejo Nacional de Paz) aportan en el diálogo de paz, dirigiendo sus
peticiones tanto a las guerrillas como a los grupos paramilitares y al gobierno.

En cuanto al número de personas desplazadas el informe ¡Basta Ya! reporta


5,7 millones de víctimas entre 1985 y 2012 (Centro de Memoria Histórica,
2013). En 2011, el presidente Santos aprobó la Ley de Víctimas y Restitución
de Tierras, que incluía la restitución de millones de acres a personas
desplazadas y la recompensa financiera para víctimas de violaciones de los
derechos humanos. Según el informe de Human RightsWatch, este proceso
está ralentizado por los grupos sucesores de los paramilitares, quienes
continúan creciendo, cometiendo atrocidades generalizadas y manteniendo
extensos vínculos con los miembros de las fuerzas de seguridad pública y los
grupos políticos locales (Human RightsWatch, 2015).

4.4.- Origen del conflicto:

Para entender las causas del conflicto armado en Colombia es necesario


remitirse al pasado remoto, consideran algunos de los expertos. Sin embargo,
otros creen que aunque la violencia que se vive en la actualidad tiene causas
de tiempos pasados, los actores y las dinámicas se han transformado
significativamente. En este sentido, hay quienes se remitieron a los conflictos
agrarios de los años veinte, mientras que otros se enfocaron en la etapa
posterior al Frente Nacional, unos más consideran la violencia bipartidista entre
liberales y conservadores.
Si bien, la relatoría de Pizarro relata que “tras la última guerra civil tradicional,
la llamada Guerra de los Mil Días (1899-1902), el país vivió un período extenso
de relativa calma, casi medio siglo”, finalizando los años cuarenta la violencia
empezó a incrementarse, en parte por la fuerte adhesión de la población a los
dos partidos tradicionales, que se convertirían en “subculturas políticas
enfrentadas” y que propiciarían episodios de violencia que se acrecentarían
con los años. “El bipartidismo en Colombia se mantuvo incólume, mientras que
en la mayoría de naciones de América Latina surgieron otros partidos a
principios del siglo XX”, apunta la relatoría.

Pero, las políticas agrarias también son consideradas causales del conflicto
armado del país, en tanto que estas estuvieron marcadas por desigualdades en
el acceso a la tierra y “una grave ambigüedad en torno a los derechos de
propiedad”, a lo que se suman las insuficientes respuestas estatales para
contener la violencia.

Algunos expertos sostienen la idea de que los orígenes del conflicto armado
que perdura en la actualidad se basan en las políticas agrarias enfrentadas,
entre quienes defendían la gran propiedad y la pequeña. En este sentido, María
Emma Wills considera que se dio pie para que el campesinado sentara una
postura independiente, que no daba cabida a convertirse en desplazados
urbanos o a desaparecer.

Por su lado, otros académicos creen que esta continuidad ha tenido rupturas,
tales como el origen de las guerrillas FARC y ELN, que decidieron enfrentarse
al Estado en 1964. “Para los ensayistas que sostienen la tesis de la
diferenciación de los dos períodos históricos hubo una multiplicidad de factores
que, en determinadas coyunturas tanto nacionales como internacionales y bajo
el impulso de antiguos o nuevos actores, provistos de intereses variados y
distintas estrategias para acceder al poder, van a generar períodos más o
menos prolongados de violencia. Si nos atenemos a sus análisis, desde el fin
de la Guerra de los Mil Días, hemos tenido básicamente dos períodos de
violencia: de 1946 a 1964, llamada ‘la Violencia’ y desde 1964 hasta hoy”, dice
la relatoría.
Esa primera etapa estuvo dividida en fases como el cambio de hegemonía
política, las confrontaciones posteriores al asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y
la denominada “violencia tardía, con el desmantelamiento de los remanentes
descompuestos del bandolerismo a mediados de los años sesenta”. La
segunda etapa se caracteriza por la emergencia de grupos guerrilleros de
“primera generación”, quienes luego se debilitaron y empezaron a
recomponerse grupos como las FARC, el ELN y el EPL, la emergencia de las
guerrillas de “segunda generación” (M-19, Quintín Lame y PRT), el incremento
del tráfico de drogas y el surgimiento de los grupos paramilitares.

Algunas de las causas por las cuales el conflicto armado ha perdurado por
tantos años en Colombia son, según los expertos:

- El narcotráfico y la “economía de guerra”, cuyos recursos potenciaban a los


distintos grupos armados y criminales y que posibilitó problemáticas como los
cultivos ilícitos y la asociación de actores políticos con estos grupos.

- Secuestro y extorsión, que dio recursos a los grupos guerrilleros y aumentó su


capacidad de reclutamiento.

- La precariedad institucional o la debilidad del Estado en materia de obtención


de recursos para las entidades públicas, la infraestructura del territorio, la
satisfacción de las necesidades de la población (educación, salud, justicia,
entre otras) y “el tamaño y la calidad de la Fuerza Pública”.

- El nacimiento de paramilitares, que se sostuvo gracias a la insubordinación de


élites rurales legales, quienes se sentían desprotegidas por el Estado, las
estructuras ilegales, especialmente mafias, la participación de sectores de la
clase política y la participación de agentes del Estado.

- La incidencia de grupos armados y recursos ilegales en los procesos


electorales del país.

- La inequidad y las irregularidades en la distribución de la tierra y los derechos


de propiedad.

- El círculo vicioso en que se ha convertido la violencia, la cual genera daños y


precariedad en la sociedad, pero también crea rupturas éticas y en la Ley.
4.5.- Característica del conflicto:

Al caracterizar el conflicto armado que ha vivido Colombia, algunos de los


expertos consideran que este debe denominarse como “conflicto social
armado”, mientras que otros apuntan a que ha sido una guerra civil,
simplemente una guerra, un conflicto irregular. Ante la diversidad de opiniones,
se ha optado por nombrarlo como “conflicto armado interno”, un concepto que
se ha manejado en la mesa de negociaciones.

Algunas de las características expuestas por los académicos son:

- Es un conflicto prolongado y se constituye como uno de los más largos del


mundo.

- Es complejo, por la gran convergencia de actores: Estado, guerrilla y


paramilitares y por tener múltiples factores.

- Se ha dispersado por todo el territorio nacional y ha habido fragmentación de


los grupos armados enfrentados.

- Ha sido discontinuo, “pues aunque las llamadas guerrillas de ‘primera


generación’ decayeron, a partir de los años ochenta no sólo renacieron sino
que coincidieron con un desbordamiento de los grupos armados de extrema
derecha”.

- Ha estado permeado por grandes diferencias regionales, algo que puede


estar influenciado por la complejidad geográfica del país.

- Ha sido “atroz”, siendo la población civil la que ha sufrido los mayores daños.

- Sus raíces son políticas, aunque en algunos grupos armados estos rasgos
han sido más superficiales que en otros.

4.6.- Internacionalización del conflicto:

El proceso de internacionalización del conflicto en Colombia se ha dado tanto


por parte del Estado colombiano como de los grupos insurgentes. Mientras que
el Estado se concentró en la búsqueda de legitimidad y asistencia militar de
otros Estados, las FARC-EP optaron por desarrollar lo que Ana Trujillo,
profesora de la Universidad Javeriana, denomina en su estudio sobre la
internacionalización del conflicto colombiano como ‘diplomacia paralela', una
estrategia adoptada por la guerrilla en la década de 1990 para copar espacios
dejados por el Estado colombiano. En términos generales estos dos actores del
conflicto han buscado dos tipos de cooperación internacional: en primer lugar,
apoyo político y reconocimiento exterior; y, en segundo lugar, apoyo militar y
logístico.

La internacionalización del conflicto también se debe entender a partir del


contagio o de los daños y efectos colaterales que produce un conflicto armado
en la región y a nivel internacional. Es decir, el proceso a través del cual un
fenómeno trasciende sus propias fronteras con violaciones a los derechos
humanos, al derecho internacional humanitario y crímenes transnacionales
tales como: narcotráfico, tráfico ilícito de armas y personas, por citar algunos
ejemplos. Uno de los mayores hitos en la internacionalización del conflicto se
podría marcar durante el gobierno de Andrés Pastrana durante el cual se
apostó por involucrar a la comunidad internacional y, en concreto Estados
Unidos, mediante la creación del Plan Colombia. Un proyecto cuya prioridad
era la erradicación de cultivos ilícitos y el fortalecimiento del Estado (Borda y
Cepeda, 2012). Durante estos años, la ayuda de Estados Unidos a Colombia
fue clave para forzar el repliegue de las FARC-EP. Como resultado de esta
confrontación armada, la presencia de las facciones de las FARC-EP se fue
desplazando hacia las fronteras, especialmente hacia Ecuador y Venezuela,
fomentando de esta manera la internacionalización del conflicto.

Por otro lado, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez se tomó la decisión de
negar la existencia de un conflicto armado. Esta estrategia complicó la
aplicación del derecho internacional humanitario, la aplicación de algunos
mecanismos en términos de cooperación al desarrollo, debilitó las relaciones
de Colombia con Venezuela y Ecuador. Según el Observatorio de Política
Exterior Colombiana, la ambigüedad del Estado a la hora de calificar a los
grupos armados y de establecer su vínculo con el narcotráfico ha dificultado la
posición de la Comunidad Internacional frente al conflicto en ciertas instancias.
A modo de ejemplo, si al inicio del gobierno de Pastrana se diferenciaba al
grupo armado del tráfico de narcóticos, al final del mandato para el Presidente
Pastrana, ambos actores eran considerados uno solo.

Por otro lado, la posición de Estados Unidos y de la Unión Europea ha sido


tradicionalmente dispar. En 2002 la Unión Europea decidió incluir a las FARC-
EP en la lista de organizaciones terroristas y en 2004 al ELN. Este acto
confirmó que la guerra contra el terrorismo había causado un efecto en Europa.
El bloque ha adoptado posturas conjuntas, como por ejemplo con la ley de
Justicia y Paz para la desmovilización (individual o colectiva) de paramilitares
(ley 795/2005), pero en paralelo Francia ha jugado un rol individual sobre todo
por el intercambio humanitario y la liberación de la candidata presidencial Ingrid
Betancourt en 2008.

En el contexto regional, las posiciones de los países vecinos pueden


clasificarse en tres grupos: primero aquellos que consideran abiertamente a los
movimientos subversivos como agrupaciones beligerantes (Venezuela);
segundo, aquellos países que los catalogan como un grupo terrorista (Estados
Unidos, Canadá, Chile, Perú, Costa Rica, Honduras, entre otros); y tercero, los
que condenan sus acciones violentas y exigen la liberación de los
secuestrados, pero prefieren abstenerse de calificarlos (Ecuador, Argentina,
Bolivia, Brasil, México, por citar algunos).

4.7.- Injerencia de los Estados Unidos:

Los Estados Unidos han jugado un papel central en el desarrollo del conflicto
en Colombia. En 1999 el Presidente Bill Clinton, en alianza con su homólogo
Andrés Pastrana, crearon un programa de colaboración militar antinarcótico
dentro del cual se diseñó el Plan Colombia, que consistía en la creación de
unidades militares fuertes y entrenadas para tomar el control de las zonas
cocaleras y proteger a la Policía en sus labores de erradicación de cultivos. El
control de estas zonas se convirtió en prioritario, pero la Policía Antinarcóticos
no tenía capacidad plena para enfrentar a las guerrillas, que protegían esas
áreas, por lo que se hizo necesaria la participación del Ejército.

En Febrero de 2016, el Plan Colombia fue renovado, entre otras cosas por los
nuevos retos que el avance en los diálogos de paz entre las FARC–EP y el
Gobierno Nacional planteaban. Así, durante la celebración de los 15 años del
Plan Colombia, el presidente Barack Obama anunció el inicio del nuevo Plan
“Paz Colombia”, confirmándose como uno de los principales socios para la paz
en el país. El monto total consistiría en un primer desembolso de 450 millones
de dólares en 2017 con destino directo al presupuesto nacional colombiano.
Los 450 millones de dólares (de los cuales 390 millones son administrados por
el Departamento de Estado y 60 millones por el Departamento de Defensa
estadounidenses) estarían invertidos en cuatro áreas principales: seguridad y
antinarcóticos, desarrollo rural, víctimas y justicia, y desminado.

4.8.- Principales impactos del conflicto sobre la sociedad colombiana:

Dada la naturaleza del conflicto armado como una “guerra social”, así como su
prolongación y su expansión espacial, sus efectos se han hecho sentir
prácticamente sobre el conjunto de la población colombiana y sobre su
bienestar. Durante los decenios transcurridos, la suma acumulada de víctimas
fatales y desaparecidos puede ascender a más de un millón de personas, más
los heridos, mutilados, retenidos y secuestrados y víctimas morales; los des-
plazamientos, al menos en las últimas tres décadas, han afectado a cerca de 6
millones de personas; las pérdidas patrimoniales habría que calcularlas a partir
del número de hogares afectados, de los cuales, de los cuales, según la
Comisión de Seguimiento a la Política Pública, un 91.3% abandonó tierras,
bienes raíces no rurales, animales, muebles de hogar, etc. y el 52.2% sufrió el
despojo de sus tierras, una superficie estimada entonces en 5.5 millones de
hectáreas, equivalentes al 10.8% de la superficie agropecuaria del país. Para
ese año (2008) el estimativo global de las pérdidas fue 2.5 billones de pesos
por la tierra abandonada y 8.4 billones de pesos por los bienes abandonados,
cifra equivalente al 1.96% de producto interno bruto a precios de 2007, en tanto
que el proceso también se ha traducido en importantes niveles de acumulación
de tierras y capitales.

Desde esta perspectiva, económica y agraria en particular, es posible señalar


tres ámbitos de impacto del conflicto social armado, diferenciados pero también
profundamente articulados: el del modelo de desarrollo agrario; el del
abastecimiento alimentario y el del desplazamiento forzado, más propiamente
del éxodo, y su significado en el empleo y la pobreza.

4.8.- Efectos del conflicto:

Según la Comisión Interamericana de Juristas, desde el 2002 hasta el 2007


hubo 1.259 denuncias de desaparición forzada de dirigentes campesinos,
simpatizantes de izquierda, defensores de derechos humanos, sindicalistas y
estudiantes. Asfaddes registró 1.362 desaparecidos en el 2002 y 1.189 en el
2003. Cerca de 68.000 desapariciones y crímenes de lesa humanidad,
cometidos desde la expedición de la Ley de Justicia y Paz, denuncia la revista
'Criminalidad 50 años', de la Policía Nacional.

Hay más de 4 millones de desplazados internos. Más de 6 millones de


hectáreas robadas. El Gobierno y la justicia, hasta hoy, nada concreto han
hecho para identificar a todos los responsables (no son solo los narcoparacos
armados; hay burócratas y empresarios impunes), condenarlos y devolver a las
víctimas lo que les corresponde.

La desigualdad, la pobreza, la miseria, el desempleo y la violencia no ceden.


Mientras el índice Gini medio latinoamericano es del 0,50, el de Colombia es de
0,58.

En cifras reales: más del 50 por ciento de la población está por debajo de la
línea de pobreza, con ingreso diario inferior a dos dólares. Más del 60 por
ciento de la población apta para trabajar está desempleada o en la
informalidad. Al menos el 40 por ciento de la población tiene algún nivel de
desnutrición.

Son aristas de la matriz del conflicto, que deben revocarse y superarse para
poder comenzar construir paz y desarrollo con equidad.

El conflicto armado en Colombia, que ha dejado alrededor de siete millones de


víctimas, constituye una responsabilidad compartida entre las Farc, los
paramilitares y el Estado. Esa es una de las conclusiones en las que
coincidieron los doce expertos de la Comisión Histórica del Conflicto y sus
Víctimas.
El conflicto armado en Colombia ha llevado el terror a la población civil, según
los académicos. Para ilustrarlo, hacen un recuento de los distintos hechos
victimizantes que se han ocasionado: desplazamiento de población, despojo de
tierras, secuestro, extorsión, reclutamiento ilícito de niños, niñas y
adolescentes, tortura, homicidio en persona protegida, asesinatos selectivos y
masacres, amenazas, delitos contra la libertad y la integridad sexual,
desaparición forzada, minas antipersonal, munición sin explotar y artefactos
explosivos no convencionales, ataques y pérdidas de bienes civiles y atentados
contra bienes públicos.

Estos hechos han demostrado que el modus operandi de los grupos armados
presenta grandes diferencias, “agentes estatales han sido responsables
especialmente de asesinatos selectivos, tortura, ejecuciones extrajudiciales y
desapariciones forzadas. Las guerrillas, a su turno, han sido responsables,
sobre todo, del uso de minas antipersonal y artefactos explosivos no
convencionales, ataques contra bienes civiles y públicos, desplazamiento
forzado, secuestro, extorsión, reclutamiento ilícito y daños ambientales.
Finalmente, los grupos paramilitares tienen enorme responsabilidad en delitos
como asesinatos selectivos, amenazas, masacres, desplazamiento forzado y
despojo de tierras, tortura y delitos sexuales”.

Pero estos hechos victimizantes también tuvieron incidencia de los “terceros


oportunistas”, quienes contribuyeron en el drama humanitario que se ha vivido
en Colombia por décadas.

4.9.- Porque ha perdurado el conflicto:

Algunas de las causas por las cuales el conflicto armado ha perdurado por
tantos años en Colombia son, según los expertos:

- El narcotráfico y la “economía de guerra”, cuyos recursos potenciaban a los


distintos grupos armados y criminales y que posibilitó problemáticas como los
cultivos ilícitos y la asociación de actores políticos con estos grupos.

- Secuestro y extorsión, que dio recursos a los grupos guerrilleros y aumentó su


capacidad de reclutamiento.
- La precariedad institucional o la debilidad del Estado en materia de obtención
de recursos para las entidades públicas, la infraestructura del territorio, la
satisfacción de las necesidades de la población (educación, salud, justicia,
entre otras) y “el tamaño y la calidad de la Fuerza Pública”.

- El nacimiento de paramilitares, que se sostuvo gracias a la insubordinación de


élites rurales legales, quienes se sentían desprotegidas por el Estado, las
estructuras ilegales, especialmente mafias, la participación de sectores de la
clase política y la participación de agentes del Estado.

- La incidencia de grupos armados y recursos ilegales en los procesos


electorales del país.

- La inequidad y las irregularidades en la distribución de la tierra y los derechos


de propiedad.

- El círculo vicioso en que se ha convertido la violencia, la cual genera daños y


precariedad en la sociedad, pero también crea rupturas éticas y en la Ley.

4.10.- Intentos de acuerdo de paz:

Desde 2012 hasta 2016, el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos
desarrolló un proceso de paz con la guerrilla de las FARC en La Habana, Cuba,
con el objetivo de encontrar una salida política al conflicto. El 2 de octubre de
2016, luego de firmar entre las partes un primer acuerdo de paz el 26 de
septiembre de ese año, el gobierno convocó a un plebiscito para refrendar los
acuerdos alcanzados con los insurgentes, resultando ganador el NO por
estrecho margen a dichos acuerdos. Tras un periodo de negociación con los
promotores del NO, el gobierno y las FARC acordaron un nuevo texto para un
definitivo acuerdo de paz, el cual se firmó el 24 de noviembre 2016.

En la actualidad el Estado colombiano no ha cumplido con la mayoría de sus


obligaciones, como establecer una presencia integrada en las regiones rurales
e implementar programas de restitución de tierras y sustitución de cultivos
ilícitos. Colombia encabeza la lista a nivel mundial de líderes sociales
asesinados, según el último informe de la organización Front Line Defenders la
impunidad en estos casos es del 86%. Según la Organización de las Naciones
Unidas el 93 % de los casos ocurrieron en lugares con donde no existe
presencia del Estado, lo que genera un gran retroceso para la implementación
del Acuerdo de Paz.
CONCLUSIONES:
1.- Durante los siglos XIX y XX, el país se caracterizó por su inestabilidad y un
gran número de guerras civiles, originadas en las disputas políticas de los dos
partidos políticos preponderantes: el partido conservador y el partido liberal; el
último de estos conflictos conocido como conflicto armado interno, surgido en
1960, con los movimientos guerrilleros que ha desencadenado una ola de
violencia interna.

2.- El narcotráfico y la corrupción han contribuido al conflicto armado interno.


En los años 1980 se dio un auge en la demanda de drogas en el mercado
global, lo cual creó una enorme economía ilegal en Colombia dedicada al
tráfico de drogas, concretamente cocaína. Los narcotraficantes líderes de los
carteles de Cali y Medellín adquirieron un enorme poder influyendo en la clase
dirigente del país con dinero producto de los negocios ilícitos; incluso, sirvió
para financiar las campañas electorales de candidatos presidenciales.

3.- La historia de Colombia en los últimos 60 años ha estado marcada por el


conflicto armado. En sus inicios, la desigual repartición de la tierra y la falta de
espacios para participación política dieron cabida al uso de la violencia y la
lucha armada. Un método que en los años siguientes se fue reforzando con la
irrupción del narcotráfico, el narcoterrorismo, la presencia de nuevos actores
políticos y armados en un contexto de lucha revolucionaria, guerra fría y guerra
contra el terrorismo que han ido transformando el conflicto en su razón de ser y
métodos de subsistencia.

4.- En cuanto a los orígenes del conflicto, hay quienes se remitieron a los
conflictos agrarios de los años veinte, mientras que otros se enfocaron en la
etapa posterior al Frente Nacional, unos más consideran la violencia
bipartidista entre liberales y conservadores. Pero, las políticas agrarias también
son consideradas causales del conflicto armado del país, en tanto que estas
estuvieron marcadas por desigualdades en el acceso a la tierra y “una grave
ambigüedad en torno a los derechos de propiedad”, a lo que se suman las
insuficientes respuestas estatales para contener la violencia.
5.- Dada la naturaleza del conflicto armado como una “guerra social”, así como
su prolongación y su expansión espacial, sus efectos se han hecho sentir
prácticamente sobre el conjunto de la población colombiana y sobre su
bienestar. Durante los decenios transcurridos, la suma acumulada de víctimas
fatales y desaparecidos puede ascender a más de un millón de personas, más
los heridos, mutilados, retenidos y secuestrados y víctimas morales; los des-
plazamientos, al menos en las últimas tres décadas, han afectado a cerca de 6
millones de personas.
BIBLIOGRAFIA

1.- Gonzales Arana Roberto y Molinares Guerrero Ivonne. Artículo “Conflicto y


Violencias en Colombia” (2013). Revista “Violencia Política y Conflictos
Sociales en América Latina”.

2.- Trejos Rosero Luis Fernando. Artìculo “Aproximaciones teórico


Conceptuales en torno al conflicto armado colombiano” (2013). Revista
“Violencia Política y Conflictos Sociales en América Latina”.

3.- Fajardo M. Dario. “Estudio sobre los orígenes del conflicto social armado,
razones de su persistencia y sus efectos mas profundos en la sociedad
colombiana”. Universidad Externado de Colombia.

4.- Ortiz Carlos M. “Historiografía de la Violencia”. (2015). Universidad Nacional


de Colombia.

5.- De Zubiria Samper Sergio. “Dimensiones políticas y culturales en el conflicto


colombiano”. (2016). Espacio Critico.

6.- Caparroso José. “El recorrido por un conflicto de más de 50 años en


Colombia”. (2017). El Heraldo.

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