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Tendencias actuales en la geografía

En la actualidad la Geografía tiene dos grandes tendencias: la


Geografía física y la social.

Dentro del estudio de la geografía física: están las geografías


cuantitativas como los sistemas de información geográfica, que por
medio de herramientas nuevas se puede manejar el espacio
geográfico, es decir el manejo de recursos, de personas, de dinero,
mercancías, etc.

Y los social: Esta el manejo de los nuevos rasgos geográficos como


la geografía social o humana: Se hablan de los espacios del capital,
desterritorialzación, reterritorialización, coordenadas de la época etc.
Tendencias actuales en la geografía
En la actualidad la Geografía tiene dos grandes tendencias: la
Geografía física y la social.

Dentro del estudio de la geografía física: están las geografías


cuantitativas como los sistemas de información geográfica, que por
medio de herramientas nuevas se puede manejar el espacio
geográfico, es decir el manejo de recursos, de personas, de dinero,
mercancías, etc.

Y los social: Esta el manejo de los nuevos rasgos geográficos como


la geografía social o humana: Se hablan de los espacios del capital,
desterritorialzación, reterritorialización, coordenadas de la época etc.
El concepto de paradigma ya ha sido expuesto en párrafos anteriores y da idea de teorías, doctrinas
o enunciados filosóficos que representan un contexto, una visión del mundo y una referencia (una
brújula) para orientar la actividad científica. Por tanto, un paradigma trasciende a una disciplina, se
dimensiona social y culturalmente e influye en una parte o en la totalidad de los campos científicos.
Sin embargo, un enfoque (también puede aparecer en la literatura con los nombres de perspectiva,
óptica, tendencia, corriente, pedestal o escuela) se conforma en el interior de una disciplina,
generalmente como respuesta, asimilación o adecuación a una influencia paradigmática. Esta
influencia puede ser prolongada, breve u ofrecer altibajos según la surgencia o resurgencia de otro/s
paradigma/s. En este sentido, un paradigma representa una mirada distinta, brinda atención y
resolución a cuestiones preocupantes científica y socialmente, a la vez que propone, instala o
recupera temáticas de investigación atractivas y desafiantes para la comunidad científica. En la Edad
Antigua (griegos) surgieron varios paradigmas, algunos impulsados por filósofos o pensadores que
llegaron a constituir verdaderas escuelas, con discípulos y seguidores. Por ejemplo, el paradigma
idealista de Platón (Atenas), el geocéntrico de Ptolomeo (Alejandría), el empirista de Aristóteles
(Atenas) y Eratóstenes (Alejandría) y el algorítmico o numerológico de Pitágoras (primero en la isla de
Samos en Asia Menor y, luego, en la Magna Grecia situada en el Sur de Italia). No había enfoques
muy definidos, pues no existían fronteras visibles entre las disciplinas; se podría hablar de un
enfoque enciclopédico o multitemático, aunque es posible reconocer allí las improntas de la
geografía regional en Heródoto y Estrabón o de la geografía ambiental en Ptolomeo y Estrabón. Este
último, con su obra “Geografía” coronó el rigor descriptivo que caracterizó a este campo del saber
durante mucho. En la Edad Media se puede hablar de una cosmovisión o paradigma teocéntrico en
Europa católica, que dio paso a un enfoque literario o artístico-religioso en el abordaje del espacio
geográfico (mezcla de realidad con fantasía, género imaginativo), a diferencia de los árabes (Al Idrisi,
Batuta y Jaldún), que se apoyaban en los viejos paradigmas recuperados de los griegos y les sumaron
innovaciones (productos de sus viajes, cálculos y mapas), por lo que podría tratarse de un enfoque
exploratorio de carácter descriptivo. La geografía general (enfoque que atravesó la Edad Moderna y
Contemporánea), se sustentaba en el paradigma antropocéntrico (en contraposición al teocéntrico),
con fuerte tenor nacionalistacolonialista. Más tarde, ya avanzada la Edad Contemporánea (siglo XIX),
la geografía general se ató al paradigma positivista y a las doctrinas naturalista, evolucionista y
determinista que se ensamblaban en él. Aún Ratzel, el gran defensor e impulsor de la geografía
humana, estuvo marcado por esas concepciones. La geografía regional (perspectiva que tomó forma
hacia 1880, es decir, en plena Edad Contemporánea) se apoyó en el paradigma historicista y en la
doctrina del posibilismo (enunciada por el historiador francés Lucien Febvre, inspirado en el “anti-
determinismo ambiental” expuesto por Vidal de la Blache). De esa manera, el enfoque regional se
despegó del determinismo y de la generalización (camino nomotético), para concebir al espacio
desde una visión idiográfica como unidad geográfica diferenciada resultante de procesos históricos.
En los últimos diez años se ha originado un explosivo desarrollo de las demandas de información
geográfi ca y de las diversas geotecnologías que procesan en forma automatizada esa misma
información, con la fi nalidad de resolver problemas ambientales y socioeconómicos, efi cientar el
desempeño de empresas privadas y generar aplicaciones diversas que implican el análisis territorial.
De la misma forma, todas las disciplinas científi cas se han visto en la necesidad de aplicar
metodologías y esquemas teóricos que entrañan conocimientos geográfi cos en distintas áreas, de
manera que también la geografía se ha visto exigida para desarrollar nuevos enfoques teórico-
metodológicos que respondan a las demandas científi cas en otros sectores. Ante la falta de
respuesta inmediata de la geografía, otras disciplinas han tomado prestados muchos conceptos,
marcos teóricos y métodos de ésta y los han combinado con otros que proceden de la ecología, la
economía, la sociología y la ciencia política, de modo tal que en los aspectos naturales han surgido
nuevas tendencias como las ciencias ambientales, los conceptos macroeconómicos que sostienen el
desarrollo económico global, la geomática o los esquemas del ordenamiento ecológico o territorial.
Si bien la interdisciplina es una forma de combinar muchos enfoques metodológicos que pretenden
dar respuesta a las demandas y las problemáticas actuales, lo cierto | 142 Delfi no Madrigal Uribe,
María Arcelia González Trápaga Carlos Morales Méndez, José Isabel Juan Pérez Lidia Alejandra
González Becerril, Sandra Lucía Hernández Zetina es que la geografía apenas comienza a reaccionar
para modifi car sus esquemas tradicionales y ortodoxos, con la fi nalidad de dar su propia respuesta a
todas estas demandas disciplinarias y del mercado de la información geográfi ca. Sin embargo, estas
respuestas no son homogéneas ni proceden de un esfuerzo verdaderamente colegiado en todo el
mundo a juzgar por la variedad con la que los investigadores y teóricos de la geografía expresan su
opinión o presentan sus propuestas para enfrentar los retos planteados. Por un lado, existen
sectores de académicos, sobre todo de las nuevas generaciones, que se han volcado en las
aplicaciones geotecnológicas o del ordenamiento territorial sin teorizar de manera sufi ciente la
aportación expresa del conocimiento geográfi co, dada la oportunidad de incorporarse a este
proceso explosivo en el mercado laboral. Por el otro, existen otros investigadores que niegan que las
geotecnologías y el ordenamiento territorial constituyan formas de aplicaciones del conocimiento
geográfi co, justifi cando que la geografía como ciencia se encuentra aparte de estas herramientas
metodológicas, que en sí mismas no constituyen parte de su esencia, sino que solamente sirven
como instrumentos de expresión espacial. En ese sentido piensan que la geografía no debe
reconocer estas nuevas tendencias como parte de la ciencia, lo que ha venido ocurriendo desde hace
trescientos años con otras tecnologías como la cartografía, la topografía, los sensores remotos o más
recientemente con los Sistemas de Información Geográfi ca (SIG). Evidentemente existe una tercera
tendencia que sostiene que las geotecnologías y los esquemas del ordenamiento ecológico o
territorial sí forman parte de los nuevos paradigmas de la geografía, pero que deben ser retomados,
teorizados y fundamentados por los geógrafos como parte de la ciencia, estableciendo nuevas
modalidades científi cas o ramas de la ciencia del espacio, independientemente de su incorporación
en las otras disciplinas científi cas o humanísticas afi nes. Para este grupo, las demandas sociales y
científi cas de conocimientos geográfi cos constituyen una oportunidad única de enmendar errores
del pasado con respecto a muchas tecnologías que nacieron y fueron desarrolladas dentro de la
geografía y que con el tiempo se fueron independizando hasta convertirse en ciencias
independientes como la meteorología, la cartografía, la estadística espacial o la percepción remota.
También es la oportunidad de plantear alternativas y nuevas fundamentaciones dentro de la
Geografía para dar respuestas concretas con respecto a otras tendencias paralelas