Está en la página 1de 72

Eficiencia Energética Edilicia

Silvia de Schiller, Editora

Trabajos basados en las presentaciones de la Mesa Redonda 1 (*)


en el marco de la
XL Reunión de Trabajo ASADES
San Juan, 2017

Buenos Aires, enero 2018

(*) La MR1, propuesta por la Dra. Arq. Silvia de Schiller y organizada a invitación de
las autoridades y Comité Organizador de ASADES, coordinó la participación de los
oradores.
Avances en Energías Renovables y Medio Ambiente
Edición especial de la XL Reunión de Trabajo de
ASADES2017
ISSN 2314-1433 – Mesa redonda

Eficiencia Energética Edilicia


Silvia de Schiller, Editora

Índice

Índice i
Presentación de la publicación y MR1 ii
Silvia de Schiller
Perfil de los autores vii
Protagonismo actual de la eficiencia energética edilicia xi
Irene Blasco Lucas
1 Eficiencia Energética Edilicia en Argentina: Demanda de Energía en 1
Vivienda y Potencial de Ahorro de Recursos Energéticos
Convencionales
John Martin Evans
2 Ahorro de Energía en la Provincia de Buenos Aires 14
José Reyes
3 Proyecto de Etiquetado de Viviendas - Provincia de Santa Fe 22
Roque Stagnitta
4 Sistema de Medición de Perfomances en Edificios, Etiquetación de 32
Sustentabilidad Edilicia
Edgardo F. Suárez
5 Eficiencia Energética en Edificios: Certificación y Etiquetado en 45
México
David Morillón Gálvez

i
PRESENTACIÓN DE LA MESA REDONDA 1:
EFICIENCIA ENERGÉTICA EDILICIA

Silvia de Schiller
Centro de Investigación Hábitat y Energía
Secretaría de Investigaciones, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo
Universidad de Buenos Aires
sdeschiller@gmail.com

ASADES, la Asociación Argentina de Energías Renovables y Ambiente, anteriormente


Asociación Argentina de Energía Solar, desde su inicio en 1974, ha establecido la estrecha
relación entre eficiencia energética y energías renovables, considerando que la eficiencia
energética favorece y potencia la utilización de recursos renovables, en relación a su
factibilidad económica, social y ambiental. La eficiencia permite realizar inversiones
menores tanto en instalaciones solares autónomas como en red a escala local, provincial y/o
nacional, fundamental en la transición de la matriz energética del país con menor impacto
ambiental y mayor nivel de sustentabilidad con menor dependencia en recursos fósiles no
renovables.

La XL Reunión de ASADES albergó la propuesta de realizar la Mesa Redonda en un periodo


de transición y crítica situación energética, con el crecimiento de la importación de recursos
energéticos, especialmente gas, sus consecuentes aumentos de tarifas, serias limitaciones y
deficiencias en la capacidad de las redes de gas y electricidad, y la evidente necesidad de
contar con grandes inversiones en extracción y distribución. La falta de recursos económicos
y el creciente déficit son, en parte, resultado de esta situación. De ahí que la combinación de
eficiencia energética y energías renovables puede y debe contribuir a resolver estos
problemas a nivel nacional y abrir el camino a un futuro más sustentable.

Una de las iniciativas muy significativas de la Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia


Energética, Ministerio de Energía y Minería, con la dirección de la Ing. Andrea Heins, es la
promoción de una etiqueta de eficiencia energética de vivienda. El etiquetado ha logrado
importantes resultados en otros países y regiones, aunque con ciertas variaciones entre los
distintos países miembros de la Unión Europea. Su valor a nivel social y comunitario es que
hace visible el comportamiento energético de la vivienda, influye en el valor de las
propiedades y promueve la incorporación de medidas de eficiencia energética en nuevas
normativas y en el desarrollo de proyectos de vivienda.

La Norma 11900:2010, promovida por la Secretaría de Energía, estableció un método para


clasificar la calidad aislante de la envolvente. Esta etiqueta, si bien contempla la influencia
de la aislación sobre la demanda de energía en vivienda en invierno, principal demanda de
energía en el sector, no indica la demanda de energía para enfriamiento en verano, la
eficiencia de las instalaciones o posibles aportes de energías renovables. Tampoco responde

ii
al factor de forma; así viviendas con gran superficie exterior tienen la misma etiqueta que
una vivienda compacta con la misma calidad aislante.
A pesar de estos aspectos, la norma presenta la gran ventaja de la sencillez de cálculo y
facilidad de interpretación. Desafortunadamente, nunca fue implementada en forma
obligatoria y solo fue aplicada en iniciativas aisladas y ejercicios académicos.

El cálculo propuesto en el proyecto de Norma IRAM 11900 adopta un método de cálculo


más amplio aunque más complejo, que incluye las ganancias y pérdidas mes por mes, la
influencia de la inercia térmica, el impacto de la eficiencia de las instalaciones de calefacción
y refrigeración, y el posible aporte de energía renovable, para electricidad, agua caliente y
calefacción. Ello plantea el desafío de lograr una norma que se pueda aplicar en la gran
variedad de condiciones climáticas y ambientales de la República Argentina.

La presente publicación de los trabajos expuestos en ese ámbito tiene por objetivo aportar al
desarrollo e implementación de la Norma, evidenciando los múltiples componentes y
estrategias de diseño que contribuyen efectiva y eficazmente desde el inicio del proceso de
producción de hábitat edificado.

La Mesa Redonda, realizada el 24 de Octubre de 2017 en el marco de la XL Reunión de


Trabajo de la Asociación Argentina de Energía Renovable y Ambiente, tuvo lugar en el Aula
Magna de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de
San Juan. El tema central de la Mesa surgió de la inquietud por plantear y difundir los avances
en la nueva Norma IRAM 11900, actualmente en desarrollo, que propone el método para
establecer una Etiqueta de Eficiencia Energética de Vivienda.

La Dra. Arq. Irene Blasco Lucas, docente e investigadora de la Universidad Nacional de


San Juan, presidió el Comité Organizador de la XL Reunión de Trabajo de ASADES y actuó
como Moderadora de la Mesa, con amplia asistencia de público.

La Mesa Redonda 1 contó con los siguientes integrantes, en orden de presentación:

 Dr. Arq. John Martin Evans, Centro de Investigación Hábitat y Energía (CIHE),
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (FADU-UBA).

 Arq. José Reyes, Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA).

 Ing. Roque Stagnitta, Secretaría de Energía de la Provincia de Santa Fe y Facultad de


Ingeniería de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

 Arq. Tomás Bernacchia, Departamento de Construcciones del Instituto Nacional de


Tecnología Industrial (INTI).

 Arq. Edgardo Suárez, Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba (CAPC).

iii
 Dr. Ing. David Morrillón Gálvez, de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM, México D.F.).

Figura 1. Presentación de la Mesa Redonda ‘Eficiencia Energética Edilicia’, de izq. a der.: Dra. Arq. Irene
Blasco Lucas, Dr. Ing. David Morillón, Arq. Tomás Bernacchia, Ing. Roque Stagnitta, Arq. Edgardo Suárez,
Arq. José Reyes, y Dr. Arq. John Martin Evans.

Luego de la presentación de la moderadora, el Dr. Arq. John Martin Evans, en


representación del CIHE, SI-FADU-UBA, y miembro del Sub-Comité de IRAM, explicó las
características de demanda de energía en el sector vivienda, según datos de los Balances
Energéticos Nacionales, mostrando que, mientras otros sectores del consumo lograron mayor
eficiencia, el sector residencial evidencia un desfasaje del crecimiento del uso de energía en
vivienda en relación al número de unidades y de hogares mientras disminuyen los habitantes
por vivienda. Así, el aumento de la demanda del sector residencial presenta un desafío para
desarrollar medidas que modifiquen las tendencias actuales junto con la necesidad de contar
con nuevos instrumentos que permitan mejorar el desempeño del sector. En ese marco, se
plantea la importancia de incorporar en la Norma estrategias y recursos de diseño
bioambiental como componentes críticos en la búsqueda de eficiencia energética en el sector
vivienda, junto con la búsqueda de eficiencia de las instalaciones de acondicionamiento
artificial, el aporte de las energías renovables y la aislación térmica.

En representación del CAPBA, el Arq. José Reyes presentó las dificultades de aplicación de
la Ley 13.059/03 y el desafío de la capacitación profesional para implementarla, vinculada
al desconocimiento de comitentes del valor potencial y efectivo de sus bienes por mayor
eficiencia y ahorro de energía, capacitando a los municipios, instituciones y a la totalidad de
la matrícula profesional. La difusión juega un rol importante para fortalecer y consolidar la
puesta en práctica de los contenidos de la nueva ley. Con esta referencia, la nueva Norma
IRAM de etiquetado desplaza el eje de la responsabilidad de cumplimiento del profesional
al propietario, con la mejora lograda en acciones de capacitación, evidenciando las
posibilidades de efectivizar nuevas fuentes de trabajo profesional.

La siguiente presentación, a cargo del Ing. Roque Stagnitta, en representación de la


Secretaría de Energía, Provincia de Santa Fé, mostró la experiencia santafesina vinculada al
etiquetado de viviendas, surgida a la luz de los problemas en el suministro de energía eléctrica
en verano debido al aumento de la demanda para refrigeración en vivienda. La prueba piloto
iv
fue llevada a cabo en la Ciudad de Rosario, donde se relevaron 500 viviendas con
participación de profesionales provenientes de distintos colegios profesionales. Una
aplicación informática permite analizar la demanda de energía y facilita el cálculo, aplicado
en esta importante muestra, que ha servido de valioso antecedente para el desarrollo de la
nueva Norma IRAM 11900, aporte valioso en el marco nacional.
Continuando la explicitación de este proceso, el Arq. Tomás Bernacchia, en representación
del INTI, planteó la experiencia llevada a cabo en el Departamento de Construcciones, y
mostró los componentes que permiten visualizar el aporte de distintos aspectos y elementos
a la eficiencia energética de las viviendas, contribuyendo así al desarrollo de la Norma IRAM
11900. Como miembro del Sub-Comité de IRAM, presentó una síntesis de la metodología
de cálculo empleada y su potencial campo de aplicación.

A su vez, el Arq. Edgardo Suarez, en representación del Colegio de Arquitectos de la


Provincia de Córdoba, presentó la iniciativa del CAPC vinculada al desarrollo e
implementación de un sistema de certificación de edificios que contempla la demanda de
energía sumada al consumo de agua y otros aspectos ambientales vinculados. En ese
contexto, presentó a modo de ejemplo, la intervención que realizaron en el edificio del
Ministerio de Ambiente de la Provincia de Córdoba, a través de la cual se logró mejorar el
grado de sustentabilidad edilicia en forma integral.

Finalmente, el Dr. Ing. David Morillón, investigador en eficiencia energética y energías


renovables de la UNAM, DF México, realizó una síntesis de la experiencia mexicana y su
relación al desarrollo de normativas y desarrollo de etiquetados en la región, viendo con
agrado el camino transitado por Argentina, y su equivalente mexicano.

Por último, y luego de moderar una sesión de preguntas, la Dra. Arq. Blasco Lucas agradeció
a los ponentes y al público asistente, dando por finalizada las actuaciones de la Mesa
Redonda.

v
Figura 2. Participantes y autoridades de ASADES al cierre de la Mesa Redonda, de izq. a der.: Arq. Edgardo
Suarez, CAPC, Córdoba, Dr. Ing. David Morrillón, UNAM, Arq. Tomás Bernacchia, INTI, Ing. Jaime
Moragues, Presidente de ASADES, Dra. Arq. Silvia de Schiller, organizadora de la Mesa Redonda, Dr. Arq.
John Martin Evans, CIHE-SI-FADU-UBA, Dra. Arq. Irene Blasco Lucas, Comisión Organizadora XL Reunión
de Trabajo de ASADES, Ing. Roque Stagnitta, Secretaría de Energía, Santa Fé, y Arq. José Reyes, CAPBA.
Vale resaltar que después de la presentación del proyecto de la Norma IRAM 11900, varios
miembros de la audiencia no solo aportaron comentarios de interés sino que también enviaron
observaciones, sugerencias y propuestas de correcciones a IRAM, los que fueron luego
considerados por el Sub-Comité a cargo de la elaboración de la Norma e incorporados a la
nueva versión, la cual fue aprobada dos meses después.

Así la realización de la Mesa Redonda contribuyó muy eficazmente al desarrollo de la Norma


y permitió una efectiva y productiva difusión de la misma a investigadores, especialistas y
docentes participantes en la Reunión de ASADES y, en general, al público asistente. Esta
publicación propone difundir la discusión sobre etiquetado y promover su desarrollo y
aplicación a fin de contribuir a lograr una reducción en la demanda de energía y los impactos
ambientales asociados.

Referencias

IRAM (2010) Norma IRAM 11900:2010, Etiqueta de Eficiencia Energética de Vivienda.


Instituto Argentino de Normalización y Certificación, Buenos Aires.

IRAM (2017) Norma IRAM 11900:2017, Etiqueta de Eficiencia Energética de Vivienda.


Instituto Argentino de Normalización y Certificación, Buenos Aires.

vi
MESA REDONDA 1: EFICIENCIA ENERGÉTICA EDILICIA
XL ASADES 2017 - FAU-UNSJ - San Juan
25 de octubre de 2017 – 16:30 a 18:30 hs

BREVE PERFIL DE LOS AUTORES


ORADORES

Dr. Arq. John Martin Evans


Investigador especializado en eficiencia energética en edificios y la integración de
energías renovables en el hábitat construido. Arquitecto, graduado y docente de la
Architectural Association, Londres, con especialización en Arquitectura Tropical.
Doctorado por la Universidad Tecnológica de Delft, Países Bajos, fue Vice-Decano del
Bouwcentrum International Education, Rotterdam, en 1984 inicia actividades de
docencia e investigación en FADU-UBA y en 1986 establece el Centro de Investigación
Hábitat y Energía, en la Secretaría de Investigaciones. Recibió premios ‘Pionero en
Energías Renovables’ WREN, World Renewable Energy Network, Vitruvio 2003 por
sus aportes a la ‘Trayectoria en Investigación en Arquitectura’, y en concursos
internacionales de proyectos. Experto en diseño bioclimático y consultor en
acondicionamiento natural y eficiencia energética, asesora en el desarrollo de
normativas edilicias y certificación de Edificación Sustentable en proyectos
demostrativos e innovación, incluyendo la terminal de pasajeros del Aeropuerto
Ecológico Seymour, Islas Galápagos, certificado LEED-Gold (2014) y Carbon Neutral
(2017). Con 35 años de experiencia en Sub-Comités de IRAM, fue Consultor del BID,
Banco Interamericano de Desarrollo, en el Proyecto GEF 4861-AR, Global Energy
Facility, Región Sur ‘Evaluación de eficiencia energética y energía renovable en el
diseño, construcción y operación de vivienda social en Argentina’.
e-mail: evansjmartin@gmail.com

Arq. José M. Reyes


Graduado FADU-UBA (1986), especializado en diseño bioambiental, arquitectura solar
y uso racional de energía en edificios, investigador del Centro de Investigación Hábitat
y Energía (1988-1996), en ‘Aislación e inercia térmica en climas de gran amplitud’, con
trabajos en congresos nacionales e internacionales. Docente en ‘Diseño Bioambiental y
Arquitectura Solar’ (1989-1992), ‘Energía en Edificios’ (1992-1997), y el ‘Programa de
Actualización en Diseño Bioambiental’, FADU-UBA, y en posgrados de arquitectura
bioambiental, sistemas solares pasivos y eficiencia energética en edificios, Universidad
de Morón, Colegio de Arquitectos de Provincia de Buenos Aires (CAPBA) Distritos III
y VIII, y Profesor invitado en la Maestría ‘Calidad en la Industria’, INTI-UNSaM, y
cursos y conferencias de Colegios de Arquitectos y Universidades de Argentina,
Uruguay, Ecuador, Venezuela y México. LEED Green Associated, desde 1990 participa
en Subcomités IRAM: ‘Construcción Sostenible’, ‘Acondicionamiento térmico de
edificios’, ‘Carpintería de obra y fachadas integrales livianas’ y ‘Eficiencia Energética’,
Grupos de Trabajo ‘Estrategias Pasivas de Diseño’ y ‘Calefacción y Refrigeración’,
revisión Norma IRAM 11.900 ‘Etiquetado de Eficiencia Energética de Vivienda’,
Representante CAPBA desde 2012, y Asesor Distrito III y CS, implementación Ley
Provincial 13.059/03 de ahorro de energía en edificios.
e-mail: arquisolar@gmail.com, / info@arquisolar.com.ar

vii
Ing. Roque Stagnitta
Ingeniero electrónico egresado de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y
Agrimensura de la Universidad Nacional de Rosario en el año 2005. En el 2007 ingresa
al ámbito académico como docente auxiliar en los departamentos de Matemática,
Físicoquímica y Electrotecnia y Metrología. En el año 2010 obtiene una beca del
Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia para cursar el Máster en Energías
Renovables, Generación Distribuida y Eficiencia Energética en el Politécnico de Milán,
accediendo a dicho título octubre del año 2011.
En el año 2012 se incorpora a la Secretaría de Estado de la Provincia de Santa Fe como
asesor técnico trabajando en el área de evaluación de proyectos de energías renovables
para luego dedicarse íntegramente a proyectos de eficiencia energética.
En el año 2014 obtiene por concurso el cargo de Profesor Adjunto con Dedicación
Exclusiva en el Departamento de Matemática de la Facultad de Ciencias Exactas,
Ingeniería y Agrimensura donde se desempeña hasta la actualidad en las cátedras de
Cálculo.
En el año 2016 invitado por la Universidad Nacional de Rafaela dicta el seminario de
Evaluación de Proyectos de Energías Renovables y Eficiencia Energética, derivando
dicha iniciativa en una Diplomatura Universitaria (2018) de la cual es director.
Asimismo desde el año 2016 dicta la asignatura "Introducción a la Política Energética"
en la Maestría en Energías para el Desarrollo Sostenible de la Escuela de Posgrado
también de la Facultad de Ciencias Exactas Ingeniería y Agrimensura.
Es autor del proyecto de ley de Etiquetado de Viviendas para la Provincia de Santa Fe
en el año 2013, proyecto pionero en el país que actualmente se encuentra en la Cámara
de Diputados de la Legislatura Provincial. Desde ese momento hasta la fecha se
desempeña como responsable del área de Eficiencia Energética de la Secretaría de
Estado de la Energía a cargo del Programa de Etiquetado de Viviendas.
En el año 2016 es designado Coordinador de la Mesa Nacional de Etiquetado,
organismo integrado por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación, Instituto
Nacional de Tecnología Industrial, Comité Argentino de Normalización y
Certificaciones y Comisión Nacional de Energía Atómica.
e-mail: rstagnitta@santafe.gov.ar

Arq. Juan Tomás Bernacchia


Arquitecto FADU-UBA (2013), realizó Cursos de Entrenamiento en el exterior: Energy
Simulation Program in Buildings, Universidad de San Pablo (2008) y Energy
Techniches for the Mercosur Region, KITA Centre, Tokio (2012). Integrante del equipo
de Eficiencia Energética en Edificios de la Unidad Técnica de Habitabilidad, en el
Centro de Construcciones, INTI, desarrolla tareas de asesoramiento y brinda asistencia
técnica a profesionales, comitentes y fabricantes de la industria de la construcción sobre
uso racional de energía en procesos de proyecto, construcción y operación de edificios,
evaluando el potencial de ahorro energético con estrategias pasivas de diseño y de
eficiencia de las instalaciones termo-mecánicas e iluminación, sumado al aporte de
energías renovables. Dada la función institucional del INTI como brazo tecnológico del
Estado en el desarrollo del sector de la construcción, se desempeña específicamente en
la elaboración de procesos de certificación y evaluación de calidad de la producción
actual, buscando nuevos horizontes en investigación, desarrollo e innovación de
productos, procesos constructivos, implementación y gestión que permitan beneficiar a
fabricantes y usuarios finales, en el mejoramiento de la producción edilicia en
Argentina.
e-mail: tomasb@inti.gob.ar

viii
Arq. Edgardo F. Suárez
Arquitecto, Universidad Nacional de Córdoba, 1991, dedicado desde ese momento, a la
investigación en arquitectura bioclimática, energías renovables y tecnología inteligente
edilicia. Auditor Bureau Veritas ISO 50.001 (Gestión de Energía), asesor externo de la
Comisión Asesora de Ambiente del CPCE, y consultor independiente de empresas, en el
área de eficiencia energética edilicia, cuenta con 50 artículos publicados de divulgación
científica y 12 trabajos de investigación. Autor en la detección y primera medición de la
isla urbana de calor de la Ciudad de Córdoba, en 1990, dicta el Curso anual de
Postgrado ‘Sistemas inteligentes aplicados al Diseño Ambientalmente Consiente’, de la
Universidad Nacional del Litoral, y el Seminario ‘Etiquetado Edilicio’ en la Maestría
‘Ambiente y Hábitat Sustentable’, de la Universidad Nacional de La Plata. Dirige el
Equipo de Etiquetación Edilicia, del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba
desde 2012, autores del Sistema eSe, (etiquetación de Sustentabilidad edilicia), vigente
en la Provincia de Córdoba, desde 2016 es auditor principal del Programa de Auditorías
para Edificios Públicos de la Provincia de Córdoba.
e-mail: efsua@hotmail.com

Dr. Ing. David Morillón Gálvez


Investigador Titular y Coordinador de Mecánica y Energía, Instituto de Ingeniería,
Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, fue Subdirector, Director y
Asesor en la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía, Director del Programa
Universitario de Energía de la UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México,
Presidente de la Asociación Nacional de Energía Solar, ANES, Asesor del Programa
Vivienda Sustentable en la Comisión Nacional de Vivienda, Representante de México
en la Red Iberoamérica de Diseño Bioclimático y Energías Renovables del CYTED,
Programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo.
Miembro del Grupo Consultivo en Edificación Sustentable y del Renewable Energy
Expert Committee, Comisión de Cooperación Ambiental para América del Norte, y
Presidente de la Comisión en Ingeniería Energética, Academia de Ingeniería México, es
actualmente Presidente de la Comisión de Especialidad en Ingeniería Municipal y
Urbanística, Socio Honorario del Colegio de Arquitectos de Sinaloa, miembro del
Comité de Normas para Equipos y Sistemas Solares en NORMEX, Consultor del BID,
Banco Interamericano de Desarrollo, miembro del Sistema Nacional de Investigadores,
CONACyT, del Comité de Infraestructura Sustentable del Colegio de Ingeniero Civiles
de México, y del Comité Académico del Posgrado en Urbanismo de la UNAM.
e-mail: damg@pumas.iingen.unam.mx

MODERADORA
Dra. Arq. Irene Blasco Lucas
Arquitecta por la FAUD-UNSJ, Magister en Energías Renovables UNIARA y Doctora
en Arquitectura por la Universidad de Mendoza, Profesora Titular FAUD-UNSJ, San
Juan, e Investigadora Categoría I del Instituto Regional de Planeamiento y Hábitat.
Asesora de Investigación en el Consejo Directivo de la FAUD y en el IRPHa. Preside el
Comité Organizador del Congreso de ASADES-2017, UNSJ, 24-27 de octubre.
Posee la máxima Categoría en Docencia e Investigación y desarrolla sus tareas en el
Instituto Regional de Planeamiento y Hábitat de la Facultad de Arquitectura Urbanismo
y Diseño de la Universidad Nacional de San Juan, Argentina (UNSJ). Egresó como
Arquitecta de la UNSJ y como Magíster en Energías Renovables aplicadas a la
Edificación de la Universidad Internacional de Andalucía, España y actualmente se ha

ix
titulado como Doctora en Arquitectura de la Universidad de Mendoza. Se desempeñó
como Científica Invitada en el Fraunhofer Institut für Bauphysik en Stuttgart, Alemania.
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET) le
reconoció el grado Doctoral en mérito a sus antecedentes distinguiéndola con su Beca
Postdoctoral. Ha recibido subsidios nacionales y del extranjero para desarrollar
proyectos en temas de energías renovables, tecnologías apropiadas, y arquitectura
sustentable en el sector residencial. Posee tres libros y más de cien artículos publicados
en prestigiosas revistas y congresos nacionales e internacionales. Ha obtenido
numerosos premios y distinciones, entre los cuales se destaca el World Renewable
Network Pioneering Award en 2008.
Especialidades: Arquitectura Sustentable, Energías Renovables aplicadas a la
Arquitectura y el Urbanismo, Tecnologías Apropiadas, Evaluación de Proyectos de
Inversión para Eficiencia Energética en la Edificación, Gestión de Recursos, Dirección
de Proyectos de Investigación y de Extensión, Dirección de Tesis de Posgrado,
Dirección de Becarios.
e-mail: iblasco06@gmail.com

ORGANIZADORA

Dra. Arq. Silvia de Schiller


Profesor Consulto UBA (2012) e Investigadora especializada en sustentabilidad urbana,
arquitecta FAU-UBA, siguió estudios de posgrado en Planificación Urbana y Regional
Sociedad Argentina de Planificación, Buenos Aires, Especialización en Planeamiento y
Vivienda en Bouwcentrum International Education, BIE, Países Bajos, y Doctorado en
Diseño Urbano, Universidad de Oxford Brookes, Gran Bretaña. En 1984 inicia tareas
docentes e investigación en FADU-UBA, en 1986 funda el Centro de Investigación
Hábitat y Energía y el Laboratorio de Estudios Bioambientales, y en 1994 establece el
Programa de Asistencia Técnica en Arquitectura Bioambiental. Directora y Co-
Directora de Proyectos de Investigación UBACyT desde 1986, recibió premios a ‘la
investigación en arquitectura’ FADU-UBA 1994, a ‘la trayectoria en investigación en
arquitectura’ Vitruvio-2003, y en concursos internacionales. Prometeo Senior por su
aporte a la ‘innovación académica y al desarrollo sustentable’ 2013-2014, SENESCyT,
Ecuador, dirigió el Programa de Trabajo ‘Arquitectura para un Futuro Sustentable’,
Región 3 ‘Las Américas’, de la Unión Internacional de Arquitectos. Desarrolla
proyectos demostrativos con criterios de sustentabilidad, eficiencia energética, energías
renovables y certificación de Edificación Sustentable, entre ellos la Estación de Biósfera
PNUD, Misiones, y el Aeropuerto Ecológico de Galápagos, asesora a instituciones
públicas y privadas, y dicta cursos y dirige tesis de maestría y doctorado.
e-mail: sdeschiller@gmail.com

x
EL PROTAGONISMO ACTUAL DE LA
EFICIENCIA ENERGÉTICA EDILICIA

Irene Blasco Lucas


Moderadora MR-1
Instituto Regional de Planeamiento y Hábitat
Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño
Universidad Nacional de San Juan
iblasco06@gmail.com

Introducción

ASADES festejó en 2017 cuarenta y tres años de continuo accionar en la promoción de la


investigación científica sobre las energías renovables y la sustentabilidad del hábitat en sus
dimensiones ambiental, económica, social e institucional. El empeño colectivo puesto por
todos sus miembros permitió superar períodos difíciles de la historia nacional, vencer
paulatinamente las barreras que frenaban el progreso en el desarrollo de estas nuevas
tecnologías, y brindar valiosos resultados a la sociedad. La entidad ya ha superado la etapa
como pionera de casos demostrativos puntuales, para pasar a la etapa de co-ejecutora de
soluciones masivas de elevado impacto positivo, consolidando los logros alcanzados y
siguiendo en la incesante tarea de elaborar innovaciones con pasos firmes sobre la sólida base
construida.

Por este motivo, se adoptó como “leiv motiv” de la XL Reunión cuatro conceptos
fundamentales para el presente y el futuro de la Asociación en su incansable labor de realizar
aportes a la evolución del conocimiento y la concreción de realidades para una mejor calidad
de vida: “Afianzando hábitats resilientes y sustentables”. Esto enfatizó que es primordial
fortalecer las cualidades de resiliencia y de sustentabilidad, pues implican un proceso de
equilibrio entre la satisfacción de las diversas necesidades de un grupo humano y el uso de
los recursos disponibles en el lugar que éste habita, para evitar el agotamiento de los mismos
y el deterioro del espacio vivencial en sus cuatro escalas concurrentes: los objetos, los
edificios, la ciudad y el territorio, donde la cultura local, los comportamientos, las conductas,
y las prácticas sociales definen el nivel de desarrollo tecnológico y la capacidad de
supervivencia.

En oportunidad de la XL ASADES, quien escribe formó parte de la Coordinación General


del Comité Organizador Local, y fue designada por la Comisión Directiva de la Asociación
como integrante del Comité Científico-Tecnológico, cuyas funciones implicaron evaluar las
propuestas enviadas por quienes deseaban presentar trabajos de avanzada y de interés general
dentro de las áreas temáticas que abarca la Reunión, y realizar cambios en contenidos,
modalidad a utilizar, e incluso nuevos oradores.

En este marco, una de las actividades conexas relevantemente seleccionada y definida luego
en detalle personalmente junto con su iniciadora, Dr. Arq. Silvia de Schiller, fue la MR1:

xi
“Eficiencia Energética Edilicia”, tal como fue incluida en el Programa del evento, la cual fue
moderada por quien escribe, debido a sus antecedentes a lo largo de 34 años en temáticas
afines.

Fundamentación

El parque edilicio se caracteriza por ser un importante consumidor de energía, materias


primas y productos, al igual que un gran generador de desechos en todas sus etapas
(construcción, uso, reacondicionamiento y desmantelamiento final). Los impactos que
produce son de distribución espacial extendida, lo cual disimula su magnitud, pero el hecho
que la duración de los edificios sea de muy largo plazo agudiza y hace más notorios sus
efectos negativos. La paulatina aceptación de esta realidad ha llevado a que numerosos países
comprometidos con los acuerdos firmados a raíz de los protocolos internacionales contra el
cambio climático, ya hayan implementado varias políticas para promover el
reacondicionamiento de las envolventes edilicias y para la renovación de equipos
principalmente destinados a climatización e iluminación en los edificios existentes, a fin de
optimizar su eficiencia energética, reconociendo la gran importancia de los mismos en la
distribución del consumo.

Argentina declaró en 2015 estado de emergencia energética hasta fines de 2017 debido a que
el sistema se encuentra al borde del colapso. La medida fue anunciada por el actual ministro
de Energía y Minería, Juan José Aranguren, quien adelantó que buscarán incentivar un “uso
racional de la demanda energética”, e instruyó al Ministerio a adoptar medidas para paliar la
situación, instando a las jurisdicciones provinciales para que coordinen con la Nación
iniciativas destinadas a tal fin.

A nivel nacional, el sector residencial se muestra como el más indicado para emprender
políticas de eficiencia energética, pues según el balance energético nacional (BEN, 2016)
representa el 27,47% del consumo nacional de energía siendo responsable de un factor de
orden similar en emisiones de CO2 del país. Con estas cifras resulta ser el segundo en
importancia luego de transporte (30,22%) estando un 5,7% por encima de industria. Sin
embargo, se sitúa primero si se le suman los usos comercial y público, con lo cual asciende
a 35,67%, seguido por transporte, y quedando industrial más agropecuario (28,64%) al final.

A su vez, representa el 43% del consumo eléctrico y el 24% del de gas (Informe estadístico
anual 2016, Centro de Información Energética, Secretaría de Planeamiento Energético
Estratégico, MINEM).

Además, se observa que el sector residencial ha tenido el incremento más elevado en los
últimos 15 años, siendo en 2016 un 150% del consumo correspondiente al año 1990, mientras
que en el período considerado, para el transporte fue un 133% y para la industria un 132%
(BEN, 1990 y 2016).

xii
Cabe acotar que, en 2000 viviendas barriales analizadas en la Ciudad de San Juan a través de
investigación propia, el aumento en el lapso 1999 y 2013 resultó entre 25 % y 100 %,
correspondiendo el primer valor a usuarios de muy bajos recursos, y el segundo a aquellos
de nivel medio.

Asimismo, propiciar ahorros energéticos anuales promedio de 40 % en la extensa vida útil


edilicia permiten que el sector residencial existente se transforme en una inmensa usina
construida con mínima inversión, amortizada en plazos comprendidos entre 8 y 12 años,
siendo el período restante de puro beneficio económico y ambiental (Blasco Lucas, 2011a y
2011b).

Por otro lado, es de notar que la legislación nacional relativa a la calidad edilicia en cuanto a
aspectos ambientales, de ahorro energético y uso de energías renovables, conforma un marco
regulatorio desintegrado y disperso, sin una visión global abarcativa y articulada, lo cual
otorga gran complejidad al sistema y repercute en una falta de eficacia para su correcta
aplicación (Blasco Lucas, 2008).

Sin embargo, la creciente conciencia por parte de gobiernos provinciales sobre la seriedad de
los problemas inherentes al cambio climático, la polución ambiental, el agotamiento de
combustibles fósiles, y la crisis energética, ha llevado a que existan iniciativas aisladas para
contribuir a mitigarlos.

Estas consideraciones fundamentaron la elección del tema de la Mesa Redonda y la decisión


de ofrecer una cierta diversidad de representantes de organismos que están llevando a cabo
la implementación de normativas o programas concretos, tanto a nivel nacional como
provincial, sin detrimento de otros casos que existan.

La intención fue que, a través de las exposiciones de los importantes disertantes que
participaron, se diese inicio a un amplio debate, se fortaleciese un sostenido diálogo
intercambiando conceptos, desarrollos y experiencias, y se generase una red de contactos
para trabajar, extender y profundizar mancomunadamente la teoría y la práctica en los modos
de concretar la eficiencia energética edilicia, como indicador de calidad de vida y calidad de
construcción a nivel nacional.

Figura 1. Izquierda: Panel de oradores y moderadora de la MR1. Derecha: Parte del público asistente.

xiii
Conclusiones

La ardua tarea desarrollada por la Dr. de Schiller para comprometer a los expositores y
coordinar los contenidos a tratar ha sido muy valiosa. Los disertantes se lucieron con sus
trabajos respetando los tiempos establecidos, dando lugar a enriquecedores comentarios y
diálogos luego de las exposiciones.

Al cerrar con los agradecimientos del caso, como moderadora se destacó la necesidad de
armar una publicación específica para difundir ampliamente la vasta experiencia y saberes
tratados, labor que asumió entusiasta la coordinadora de la MR1. La experiencia recolectada
sobre el tema en México brindó referencias en cuanto a procedimientos y modalidades,
resaltando la importancia que cada país tuviese sus propios sistemas de certificación, pero
coordinando aspectos principales basados en los denominadores comunes de la realidad
latinoamericana.

Es muy loable que los Colegios de Arquitectos de Córdoba y Buenos Aires hayan tomado
protagonismo respectivamente en la tarea de conformar un Sistema de Certificación y en
analizar resultados de la aplicación de la ley 13059. Muy interesante es el sistema propuesto
en Córdoba adaptando antecedentes internacionales, pues evalúa la sustentabilidad edilicia
en los rubros principales, entre los cuales la eficiencia energética juega un rol preponderante.

La Municipalidad de Rosario junto con la Secretaría de Energía de Santa Fe y la colaboración


del INTI se lanzan en una prueba piloto de etiquetado centrado en la eficiencia energética
residencial, basado en normativa alemana y también recurren al apoyo de los Colegios
Profesionales para su implementación.

Desde la óptica regulatoria, IRAM aporta la Norma 11900 que en su nueva versión ha sido
mejorada, con la activa participación del Centro de Investigación Hábitat y Energía y abarca
un espectro más completo de los factores que intervienen en el desempeño energético
edilicio.

Hasta el presente, los métodos de estimación de demanda, y las relativas a las de ahorro
energético son exclusivamente teóricos y operan a modo de referencia sobre una base
homogénea de comparación, y cuentan con soportes informáticos que facilitan su uso.

Es claro que existe un significativo avance, aunque con distintos niveles de intensidad, en los
tres aspectos fundamentales de un procedimiento de etiquetado: a) La instrumentación
técnica con fundamentación científica; b) Las fases organizativas y operativas generales y
particulares, y c) La comunicación normativa de difusión, aplicación y seguimiento; pero aún
queda un largo camino por recorrer y muchos cabos por atar.

Por último, cabe recordar que lo más importante es lograr el mayor bienestar humano en los
edificios al menor costo posible, evitando caer en duros tecnicismos que alteren el orden

xiv
correcto de prioridades, pero reconociendo el absoluto protagonismo que la eficiencia
energética edilicia residencial ocupa en la actual agenda de los estados provinciales y
nacionales.

Referencias

Blasco Lucas I. (2008). Aportes de la arquitectura sustentable en el sector residencial, sobre


el balance energético-ambiental argentino. AVERMA 12 : 7, 17-24. Salta.

Blasco Lucas I. (2011a). Evaluación del comportamiento térmico-energético de alternativas


bioclimáticas de mejoras en tipologías FONAVI. Avances en Energías Renovables y Medio
Ambiente (AVERMA), Vol. 15, pp. 05.09-05.18. Salta.

Blasco Lucas I. (2011b). Valoración microeconómica de alternativas bioclimáticas en


viviendas existentes. Avances en Energías Renovables y Medio Ambiente (AVERMA), Vol.
15, pp. 05.19-05.28. Salta.

xv
EFICIENCIA ENERGÉTICA EDILICIA EN ARGENTINA:
DEMANDA DE ENERGÍA EN VIVIENDA Y POTENCIAL DE AHORRO DE
RECURSOS ENERGÉTICOS CONVENCIONALES

John Martin Evans


Centro de Investigación Hábitat y Energía
Secretaría de Investigaciones, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo
Universidad de Buenos Aires
evansjmartin@gmail.com

Introducción

Este trabajo corresponde a la primera presentación realizada en la Mesa Redonda


organizada en el marco de la XL Reunión de Trabajo de ASADES, el 26 de octubre de
2017, que se llevó a cabo en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, de la
Universidad Nacional de San Juan. La presentación ofrece un marco para comprender la
necesidad de implementar medidas que permitan reducir la demanda de energía en
vivienda, e identificar la oportunidad para implementarlas. El Etiquetado de Eficiencia
Energética de Vivienda, EEEV, propuesto en el marco de la Norma IRAM 11900
(2017), tema central de la Mesa Redonda, es una iniciativa que promueve este objetivo,
considerando la valiosa participación de las instituciones e investigadores involucrados.

La trabajo presenta una evaluación de la demanda de energía en el sector residencial,


basado en datos del Balance Energético Nacional (MINEM, 2017) durante la década
2006-2016. Dado que los datos del año 2016 son los últimos disponibles en la página de
MINEM, los datos empleados en esta presentación actualizan los presentados en la
Mesa Redonda, correspondientes al periodo 2005-2015. El crecimiento de la demanda
del sector residencial en la década en estudio fue comparado con otros sectores de la
económica: edificios comerciales y públicos, transporte, industria, agro y ‘usos no
energéticos’. Dado que, durante dicho periodo, la población también experimentó un
crecimiento demográfico sostenido, se analizó la intensidad energética de una vivienda
promedio y la tendencia de cambio en el tiempo.

En ese marco, el estudio analiza la modificación de la matriz energética del sector,


según fuente, especialmente los relativos a la demanda de gas y electricidad. El análisis
de estos cambios es relevante para estimar la consecuente tendencia en la demanda de
energía primaria y las correspondientes emisiones GEI, de gases efecto invernadero. De
esta forma, los cambios en la matriz permiten evaluar los impactos y el potencial de de
eficiencia energética en los usos de energía involucrados en el sector vivienda.

Con estos datos se identifica la oportunidad de reducir la demanda fortaleciendo el


diseño de la vivienda y las medidas de eficiencia energética, especialmente la nueva
Norma IRAM 11900:2017 que re-emplaza de versión anterior de 2010. La sección final
de este trabajo analiza ambas normas y su aporte a promover viviendas de menor
demanda de energía convencional y menor impacto ambiental.

1
Crecimiento de la demanda

La demanda de energía en edificios es el más importante componente de la demanda


total. Sumando el sector ‘residencial’ y el ‘comercial y público’, la demanda alcanza
19.880 miles de TEP, toneladas de petróleo equivalente, representando el 37 % de la
demanda total para usos finales en 2016, dentro del cual el 29 % del total corresponde al
sector residencial. La demanda de energía en edificios excede la demanda en otros
sectores como transporte, con 33 %, e industria, con 31 %. Además, la proporción de la
demanda que corresponde al sector residencial también creció en una década, pasando
de 24,3 % del total en 2006 a 29,1 % en 2016.

Así, por su magnitud y tasa de crecimiento, la demanda de energía en edificios es el


componente más significativo de la demanda de energía a nivel nacional. El sector
residencial, con el crecimiento más elevado y el desempeño más dinámico de la
economía energética, plantea en este contexto un fuerte desafío por delante y la
necesidad de implementar un complejo campo de acciones para la innovación.

Durante la última década (2006-2016), la demanda de energía creció 22 % para todos


los usos finales en Argentina, mostrando una tasa de crecimiento anual de 2 %. Es de
interés notar que, en el mismo periodo, el sector residencial aumentó su demanda de
energía, expresada en energía primaria y secundaria para este uso final, en 48 %, con
una tasa de crecimiento anual de 3,7 %.

De esta forma, el crecimiento de la demanda residencial casi duplica el crecimiento de


la demanda total. No solo el sector residencial supera el crecimiento de todos los otros
sectores de la economía, sino que también muestra el crecimiento más sostenido, con
solo 2 años en leve disminución, comparado con 8 años de crecimiento.

Los otros sectores, transporte, agro e industria, presentan un crecimiento más lento y
muy errático, resultado de las variaciones de la actividad productiva en la última
década. Los edificios no residenciales, caratulados ‘comerciales y públicos’, también
presentan un crecimiento sostenido en su demanda de energía, pero con una tasa menor
de 1,5 %. Analizando este panorama, la Tabla 1 presenta un cuadro comparativo de la
demanda y crecimiento.

Tabla 1. Demanda de energía y crecimiento anual según sector, 2006-2016.


Rubro Residencial Otros Transporte Agro Industria Total
edificios (1) (2)
TEP en 2016 15311 4569 16846 3833 12132 53783
Distribución 29,1 % 9% 32 % 7% 23 % 100 %
% en 2016 (3) (3)
Crecimiento 48 % 23 % 30 % 1% -8 % 22 %
2006-2016
Crecimiento 3,7 % 1,9 % 2,49 % 0,02 % -0,03 % 2,0 %
anual (4)

Notas (1) Clasificado como ‘Edificios comerciales y públicos’.


(2) Excluye usos ‘no energéticos’, el uso de recursos energéticos para fines no
energéticos tales como solventes, asfalto, fabricación de plásticos, etc.
(3) La demanda en edificaciones (residencial, comercial y público) es 38 %
2
(4) Tasa promedio, según el crecimiento exponencial durante la década.
Crecimiento de la demanda por sector
(Indice 2006=100)
150%

140%

130%

120%

110%

100%

90%

80%
2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Total sin NE Vivienda Com y Publ
Transporte Agro Industria

Figura 1. Crecimiento de la demanda de energía por sector, basado en datos del BEN.
Balances Energéticos Nacionales 2006-2016 (MINEM, 2017), expresado como índice,
con el valor de 2006 = 100.

En la Figura 1 se presenta en el crecimiento de la demanda de energía de los distintos


sectores, considerando un índice de 100 en 2006. El sector residencial (línea roja) es
claramente el sector de mayor crecimiento, especialmente en comparación con el
promedio de todos los sectores (línea negra), o los sectores productivos de industria
(línea gris) y agro (línea verde).

Cabe notar que parte de este crecimiento se debe al crecimiento de la población, con un
aumento del 11 % en el mismo periodo. Otro factor relevante es la modificación de la
composición familiar, número de personas por hogar, mostrando una disminución que
pasa de 3,4 a 3,2 personas por hogar, reducción del 6 % que implica un crecimiento de
hogares más rápido que el crecimiento demográfico. Sin embargo, la mayoría del
crecimiento se debe a mayor uso de instalaciones de acondicionamiento térmico,
calefacción y refrigeración, y equipos electro-domésticos y electrónicos.

Intensidad energética

La intensidad energética, equivalente a la cantidad de energía utilizada por unidad,


muestra por ejemplo, el uso de energía por unidad de PBI, Producto Bruto Interno, por
vehículo liviano, por vivienda o por empleado en el sector servicios.

En ese contexto, el análisis del cambio de intensidad energética permite detectar


cambios aparentes en la eficiencia energética. En este caso, la intensidad energética de
vivienda indica los cambios producidos en la demanda de cada unidad,

3
independientemente del crecimiento de la población y los cambios producidos en el
número y tamaño de hogares.

En este estudio se ha utilizado el número de viviendas identificadas en el Censo de


Viviendas y Hogares, debiéndose considerar los siguientes factores que disminuyen la
precisión de los resultados del análisis:
 Algunas unidades de vivienda pueden tener 2 o más hogares, definidos por INDEC
como ‘grupos que comparten sus comidas principales’. En este caso, los hogares
pueden compartir un medidor de gas y o electricidad.
 Algunas viviendas pueden estar desocupadas en el momento del censo, por ejemplo
por vacaciones, viajes de trabajo, visitas, ventas de la propiedad, etc.
 En el momento del censo, una limitada proporción de la población se encuentra en
alojamiento colectivo, tales como hoteles, hospitales o cuarteles.
 Algunas personas, normalmente residentes, se encuentran en el exterior y, por otro
lado, hay turistas extranjeros que visitan el país en el momento del censo.

El análisis compara el número total de viviendas con la demanda de energía en el sector


residencial a fin de obtener la demanda de energía por unidad de vivienda y su
tendencia de cambio durante la última década.

Si bien existe una serie de factores que afectan la precisión del resultado, la selección de
datos utiliza el mismo criterio en todos los años y los resultados indican una clara
tendencia. En el caso del análisis de la intensidad energética de vehículos livianos, el
criterio consistió en dividir la demanda de uso final de gas y nafta (excluyendo aero-
naftas) en el sector transporte por el número de vehículos livianos registrados. Con el
mismo criterio se divide la demanda de uso final de gasoil por el número de vehículos
pesados registrados.

Finalmente, se divide el uso final de energía en el sector de edificios comerciales y


públicos por el número de empleados en el sector servicios, excluyendo un limitado
número de empleados del sector servicios que realizan sus tareas fuera de dichos
edificios.

En la Figura 2 se presenta el resultado del análisis de intensidad energética de distintos


sectores de la economía.

Para fines comparativos, se expresa la intensidad energética como índice, con un valor
de 100 en 2016, según se explicita a continuación:
 La intensidad energética de la economía, cantidad de energía necesaria para generar
1 dólar de PBI a valores constantes (INDEC, 2015), disminuyó de un índice de 100
en 2006 a solamente 54 en 2016.
 La intensidad energética de vehículos livianos, cantidad de energía utilizada por
automóviles y vehículos utilitarios livianos, disminuyó de un índice de 100 en 2006
a 80 en 2016. Al final del periodo en estudio, cada vehículo liviano registrado
(ADEFA, 2017) utiliza 20 % menos energía comparado con 10 años anteriores. Se
considera que la principal causa de esta mejora radica en la mayor eficiencia de los
nuevos vehículos, mientras que otras causas, tales como viajes más cortos o menor
número de viajes, son menos probables.

4
 La cantidad de energía utilizada por vehículo pesado, camiones y ómnibus (ONDT,
2017), disminuyó de un índice de 100 a 66, una reducción de 33 % en una década.
Otra vez, se considera que la eficiencia de cada vehículo es el principal factor en la
mejora.
 La demanda de energía por persona empleada en el sector servicios (Ministerio de
Trabajo, 2017), ocupando edificios comerciales y públicos, mantiene valores con
limitado cambio y una leve declinación de 100 a 95. Dos factores contribuyen a este
resultado: la mayor eficiencia de la iluminación artificial, tanto por los nuevos tubos
fluorescentes como por la introducción de lámparas LED, y la mayor eficiencia de
equipos de aire acondicionamiento.
 Finalmente, la intensidad energética de vivienda, resultante de la demanda total de
energía del sector residencial dividido por el número total de vivienda ( INDEC,
2012), registró un fuerte aumento, pasando de 100 a 121.

Este significativo aumento requiere un estudio detallado de las posibles causas. A tal
fin, la próxima sección analiza la matriz energética del sector residencial y la
modificación de sus componentes a través del tiempo.

Figura 2. Tendencias de la intensidad energética de distintos sectores de la economía,


basadas en datos de la BEN (MINEM 2017, INDEC 2012 y 2017).

Matriz energética del sector residencial

En promedio, cada vivienda en Argentina utiliza 1,11 TEP, Toneladas de Petróleo


Equivalente por año, o aproximadamente 13.000 kilowatt horas. Esta cifra corresponde
al total de usos finales de energía en el sector residencial en 2016 (MINEM 2017),
dividido por el numero total de viviendas en el mismo año, basado en datos de INDEC.

De este total, corresponde:


 25 % a electricidad
 73,2 % a gas
 1,5 % a leña y carbón vegetal y,
 0,3 % a otros combustibles fósiles.
5
La mayoría de las fuentes de energía del sector residencial son utilizadas para producir
calor: calefacción, cocción y agua caliente. Así, el diseño térmico de la envolvente
edilicia es la principal variable en la demanda de energía calórica para calefacción en
invierno.
La tendencia en el largo plazo, considerando el período 1965-2016, es de crecimiento
sostenido de todas las fuentes principales (gas, gas licuado y electricidad), con una
disminución de otras fuentes, según se explicita en la Figura 3.

Energía en Vivienda
12000
10000
8000
6000
4000
2000
0
1965

1989

2011
2013
1967
1969
1971
1973
1975
1977
1979
1981
1983
1985
1987

1991
1993
1995
1997
1999
2001
2003
2005
2007
2009

2015
Leña Energía Eléctrica Gas de Red
Gas Licuado Kerosene Fuel Oil
Carbón de Leña
Figura 3. Crecimiento de la demanda de energía del sector residencial en el largo plazo
(MINEM, 2017).

Otra tendencia relevante es el crecimiento relativo de la demanda de energía eléctrica en


la matriz del sector residencial. En la década 2006-2016, el aporte de energía eléctrica
creció de 22 % a 25 % del total, mientras gas experimentó una leve disminución,
pasando de 75 % a 73 %. Este resultado es la continuación de una tendencia de largo
plazo, según se muestra en la Figura 4. Si bien se detecta un cambio en el aporte
porcentual de las dos fuentes de energía, la principal característica, y la más
significativa en este marco, es el crecimiento de ambas fuentes.

6
Cambios en la Matriz, Sector Residencial
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
1965 1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015
Energía electrica Gas Otros energías

Figura 4. Cambios porcentuales en la matriz energética del sector residencial en el


largo plazo, 1965-2016.

A su vez, el crecimiento de la demanda de energía se relaciona con varias tendencias:


 Fuerte crecimiento de equipos de aire acondicionado, especialmente equipos
domésticos, tipo ‘split’, aunque los mismos tienen favorable eficiencia debido al uso
de bombas de calor.
 Introducción de nuevos equipos eléctricos y electrónicos, y el aumento del número y
capacidad de electro-domésticos, tales como computadoras, pantallas de televisión,
decodificadores y routers Wifi, controles remotos y cargadores de teléfonos
celulares. Muchos de estos equipos tienen ‘stand-by loads’ con consumo de energía
eléctrica aun en el caso de equipos aparentemente apagados. Si bien, en gran
medida, los actuales electrodomésticos son más eficientes debido a la introducción
de etiquetas de eficiencia energética, parte de este beneficio se pierde debido al uso
de un mayor número de equipos y del mayor tamaño de los equipos.

El rubro más importante de la demanda de energía convencional de vivienda


corresponde al acondicionamiento térmico, tanto calefacción como enfriamiento. A su
vez, esto depende del diseño y calidad constructiva de la vivienda.

Las medidas para promover eficiencia incluye la Ley 13059 de la Provincia de Buenos
Aires (PBA, 2003) aunque con limitado cumplimiento (Reyes, 2017), los recientes
Ordenanza de la Ciudad de Rosario y Ley de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

A nivel nacional, basada en las experiencias de Europa donde su aplicación es


obligatoria, la Norma IRAM de Etiquetado de Eficiencia Energética de Vivienda, 2010
y 2017, ofrece una importante iniciativa, tal como se explicita a continuación.

Norma IRAM 11900:2010

La Norma inicial, aprobada en 2010, presentaba un método para establecer la calidad


térmica de los elementos de la envolvente edilicia. Con menor transmitancia térmica (o
mayor resistencia térmica), disminuye la diferencia de temperatura entre el aire interior
7
y la temperatura superficial interior promedio ponderada de los elementos de la
envolvente en contacto con el aire exterior.

Así, para un elemento de la envolvente, la diferencia entre la temperatura superficial y


la temperatura del aire, Δt, es:

Δt = tint – Rsi * K * (tint - text) (1)

Siendo:
tint = Temperatura del aire interior
text = Temperatura del aire exterior
Rsi = Resistencia superficial interior, m2.C/W
K = Transmitancia térmica. W / m2.C

La Rsi es constante, con un valor de 0,13 según la Norma IRAM 11601. En el caso de
techos, se aumentó la diferencia entre aire interior y exterior para reflejar el aumento de
perdidas debido a la radiación hacia el cielo frío, mientras las pérdidas a través de muros
Criterio:
en contacto con otras edificaciones se calculaban según la mitad de la diferencia total de
temperatura.Diferencia entre temperatura superficial y aire interior

Etiqueta Condicion
A τm ≤ 1 °C
Int
Diferencia B 1 °C < τm ≤ 1,5 °C
entre la
temperatura C 1,5 °C < τm ≤ 2 °C
aire interior
y → D 2 °C < τm ≤ 2,5 °C
temperatura
superficial
E 2,5 °C < τm ≤ 3 °C
Temperatura interior F 3 °C < τm ≤ 3,5 °C
exterior
Ext G 3,5 °C < τm ≤ 4 °C
H τm > 4 °C

Figura 6. Tabla de la etiqueta de la Norma IRAM 11900, que depende de la diferencia


entre la temperatura del aire interior y la temperatura superficial interior, según la
diferencia entre temperatura Interior y exterior y la transmitancia térmica.

En este marco, la Norma contemplaba solamente las pérdidas de invierno, sin considerar
las ganancias solares y las internas, ni la influencia de la eficiencia de las instalaciones
de calefacción o el factor de forma edilicia. De esta manera, la etiqueta depende de la
diferencia de temperatura de las superficies, independientemente de la superficie de la
envolvente. Así, una vivienda con etiqueta C, de forma extendida y gran superficie de la
envolvente puede tener mayor demanda de energía que una vivienda muy compacta con
etiqueta D. La diferencia es importante solamente en casos extremos donde, aunque la
calidad de la construcción es buena, los aspectos de diseño y la forma edilicia son
energéticamente ineficientes.

8
A pesar de estas potenciales distorsiones, la Norma representa un importante avance en
el proceso de promoción de la construcción energéticamente eficiente, aunque,
desafortunadamente, nunca fue implementada en forma obligatoria y su muy limitada
aplicación fue resultado de iniciativas aisladas de académicos y especialistas.

Norma IRAM 11900:2017

En este contexto, la nueva Norma IRAM 11900 de etiquetado de eficiencia energética


de vivienda, aprobado en 2017, tiene como objetivo hacer más visible los factores que
contribuyen a la demanda de energía en condiciones normalizados de uso. Así, la
Norma presenta un método de cálculo que incluye las principales variables:
 Diseño arquitectónico- constructivo: forma, orientación, tamaño y orientación de
ventanas.
 Eficiencia y capacidad de las instalaciones: calefacción, refrigeración y
calentamiento de agua.
 Aporte de las energías renovables.

La Figura 6 presenta la estructura de la nueva Norma IRAM 11900 (2017), recién


aprobada, con el método de cálculo, en cuya elaboración y desarrollo ha participado
activamente el autor. Los criterios para establecer los niveles de la etiqueta serán
agregados al contar con estudios de la demanda de energía en una muestra.
La demanda de energía depende principalmente del diseño edilicio, en especial de la
incorporación de recursos de diseño pasivo. Estas son decisiones iniciales en el proceso
de diseño que, conjuntamente con las decisiones posteriores sobre instalaciones de
calefacción y enfriamiento, son las principales variables que determinan la demanda de
energía y, consecuentemente, definen el nivel de la etiqueta de eficiencia energética.

Recursos Energía
Pasivos Renovable

Eficiencia Eficiencia Eficiencia Eficiencia


Calefacción Enfriamiento Iluminación ACS

Etiqueta de eficiencia energética

Factores de emisiones según tipo de energía

Emisiones de gases efecto invernadero


Figura 6. Estructura de la nueva Norma IRAM 11900:2017.

Esta Norma, con un concepto amplio e integral, proponer un índice de la demanda de


energía total anual por metro cuadrado de la superficie calefaccionada de la vivienda.
Ello incluye las pérdidas por la envolvente, las ganancias solares y las ganancias
internas, los aportes de instalaciones de energía renovable, y la eficiencia de las
instalaciones convencionales de calefacción y calentamiento de agua.

9
El método de cálculo también incorpora la influencia de la inercia térmica de los
elementos constructivos. Así, la nueva Norma 11900 representa un importante avance
sobre las normas anteriores basadas en régimen estacionario, considerando solamente
flujos de calor con temperaturas interiores y exteriores diferentes y constantes.

Las condiciones políticas, energéticas, ambientales y económicas son más favorables


para implementar la norma ante la necesidad de reducir importaciones, minimizar el
impacto de los aumentos de tarifas y reducir emisiones GEI, de gases efecto
invernadero. En 2018 se espera la definición de las escalas de la etiqueta, basadas en
estudios de una amplia muestra de viviendas existentes localizadas en distintos climas.

Para obtener la demanda total de la vivienda es necesario multiplicar la demanda por


metro cuadrado por la superficie de la vivienda. Así, una vivienda pequeña con etiqueta
D puede tener menor demanda que una vivienda de mayor tamaño con etiqueta C,
aunque en la práctica, esta situación no resulta significativa, ya que un comprador o
inquilino potencial normalmente compara distintas unidades de viviendas de similar
costo y superficie. Las viviendas de mayor tamaño e igual calidad térmica tenderán a
obtener etiquetas más favorables que una vivienda de tamaño reducido, por su menor
factor de forma y menor superficie exterior de la envolvente por cada unidad de
superficie cubierta. Habría que evitar llegar a concluir, equivocadamente, que las
viviendas de mayor tamaño son más eficientes.

Los departamentos en edificios multifamiliares con importantes superficies en contacto


con otras unidades del mismo edificio y de edificios adyacentes tenderán a lograr
etiquetas más favorables que las viviendas aisladas de la misma superficie. Esta
situación, reflejo de la realidad, proporciona información útil para el comprador.

La segunda etapa de la Norma permite establecer los rangos de la etiqueta que


corresponde a la demanda, basado en estudios del parque habitacional. Este avance en el
desarrollo de la nueva Norma representará un importante aporte a la promoción de
eficiencia energética en vivienda, cuya eficacia fue verificada en Europa donde su
aplicación es obligatoria en todos los países miembros de la Unión.

Si bien el método de cálculo para obtener la etiqueta reviste cierta complejidad, contar
con un buen soporte informativo permite obtener resultados rápidamente.

Otra innovación de la norma es la inclusión de indicadores del aporte de recursos de


diseño bioambiental, de la eficiencia de los sistemas de acondicionamiento y
calentamiento de agua y la contribución de energías renovables.

Los siguientes indicadores de recursos permiten identificar las estrategias de diseño que
aportan efectiva y eficazmente a la reducción de la demanda según las condiciones
climáticas de cada localidad. Así, se sintetizan en:
 Conservación de calor
 Inercia térmica
 Protección solar
 Sistemas solares pasivos
 Ventilación cruzada
10
 Ventilación selectiva

Inicialmente, se identificaron más de 50 recursos de diseño, desde la aislación térmica y


la inercia térmica de cada elemento de la envolvente, hasta el color del techo, la calidad
térmica de los marcos de ventanas y los elementos del entorno que afecten la brisa o
arrojen sombras.

En ese contexto, cada uno de los recursos planteados cuenta con distintas opciones de
calidad que, potencialmente, afectan el ahorro de energía convencional. La ponderación
de estas opciones proporciona información a los proyectistas en las etapas iniciales del
diseño, factor relevante a considerar en el desarrollo de instrumentos operativos y de
evaluación y diagnóstico.

La Figura 7 presenta un esquema del proceso que permite identificar los recursos de
diseño según el clima de la localidad y las estrategias de diseño bioambiental a emplear,
considerando que cada una de las estrategias está relacionada con una serie de recursos
de diseño en distintos niveles de importancia, indicado con factores de ponderación.

A su vez, se asignan puntajes para la calidad de cada recurso. Por ejemplo, las ventanas
pueden tener vidrio simple, vidrio doble DVH o DVH con tratamiento de low-e, y las
soluciones óptimas varían según las características del clima y las estrategias requeridas.
Estretegias Bioclimaticas de diseño

térmica
térmica
Inercia
calculo

Protecion
Ponderación
Puntaje

cruzada

Total
según
Puntos

Ventilación

Ventilación
solar
según clima


Aislación

Sistemas
solares

selectiva
Recursos bioclimaticos, Caracteristicas del proyecto
diseño y construcción

1 Aislación termica, techo Nivel B, 11605 3 1 3 17 51 1 1 1 1 4


2 Aislacion térmica, muro Nivel B, 11605 3 0,7 2,1 12 25,2 1 1 1 3
3 Aislacion térmica, vidrio dvh 3 0,5 1,5 10 15 1 1 1 3
4 Aislacion térmica piso Perimetral 2 0,5 1 3 3 1 1 1 3
5 Inercia térmica, techo Liviano 1 0,5 0,5 3 1,5 1 1 1 3
6 Inercia térmica muros Mediano 2,5 0,5 1,25 2 2,5 1 1 1 3
7 Inercia térmica, piso Pesado 5 0,5 2,5 2 5 1 1 1 3
8 Color externo, techo Negro 0 0,5 0 2 0 1 1
9 Orientacion ventanas, sol Mayoria favorable 4,5 1 4,5 6 27 1 1 2
10 Proteccion solar ventanas Limitados aleros 1,5 0,5 0,75 6 4,5 1 1 2
11 Sistemas solares pasivos Lim itada ganancia directa 1,5 0,5 0,75 7 5,25 1 1
12 Altura piso - techo 2,6 m 4,5 0,5 2,25 3 6,75 1 1 2
13 Medianeras y contacto otros viviendas Sin 0 0,5 0 6 0 1 1
14 Obstaculos exterores, sol (y viento) Sin sombras 0 0,5 0 3 0 1 1 2
15 Vidrios en techo Sin clraboyo 6 1 6 4 24 1 1 1 3
16 Forma compacto Forma relativamente compacto 6 0,5 3 6 18 1 1 1 1 4
17 Vidrio como % de muro Poco vidrio $ 6 1 6 5 30 1 1 1 3
18 Conditiones para ventilación cruzada Relativamente bueno 4 0,5 2 3 6 1 1
11,2 3,313 100 2,247
Localidad Mendoza, aeropuerto Ajuste de puntaje
Latitud, longitud, altura
Puntaje final Puntaje final

Figura 8. Esquema del proceso a seguir para identificar recursos de diseño según el
clima de la localidad y las estrategias de diseño bioambiental.

Conclusiones

11
La demanda de energía del sector residencial muestra características distintas y
particulares respecto a otros sectores, con un fuerte crecimiento absoluto, mostrando
que la demanda de energía por vivienda aumentó a una tasa que duplica la tasa general.

Si bien, en parte, este crecimiento responde a una mejora en la calidad de vida, con
mayor confort térmico y comodidad, el crecimiento de la demanda residencial también
evidencia la importancia significativa que presenta mejorar el diseño de la vivienda
como factor critico para lograr eficiencia, cada vez más deficiente.

Se espera que la introducción de un sistema de etiquetado de eficiencia energética de


viviendas contribuya de manera eficaz, practica y objetiva a revertir esta situación a
través de la promoción de viviendas energéticamente más eficientes en el marco del
desarrollo sustentable y realizar un aporte efectivo a la modificación favorable de la
matriz energética nacional.

12
Referencias

ADEFA (2017). Anuario de la Asociación de Fabricantes de Automotores 2015 (y años


anteriores), ADEFA, Buenos Aires, disponible en http://www.adefa.org.ar/es/index.
Evans, J. M. (2017). Intensidad energética y eficiencia en el sector vivienda en
Argentina, 2006-2015, Actas de la XL Reunión de Trabajo, Vol. 5, Año 2017,
Asociación Argentina de Energías Renovables y Medioambiente, ASADES,
INENCO, UNSa, Salta.
INDEC (2012). Censo de Población y Hogares 2001 y 2010, Instituto Nacional de
Estadística y Censo, Buenos Aires, disponible en:
http://www.indec.gov.ar/nivel4_default.asp?id_tema_1=2&id_tema_2=41&id_tem
a_3=135
INDEC (2015). Producto Bruto Interno PBI, Instituto Nacional de Estadísticas y Censo,
Buenos Aires, disponible en
http://www.indec.gov.ar/nivel2_default.asp?id_tema=3&seccion=E
IRAM (2010) Norma IRAM 11900:2010, Etiqueta de eficiencia energética de vivienda.
Instituto Argentino de Normalización y Certificación, Buenos Aires.
IRAM (2017). Norma IRAM 11900:2017, Etiquetado de Eficiencia Energética en
Vivienda, IRAM, Buenos Aires.
PBA (2003) Ley 13059, Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires, 24738,
04/07/2003. Establece las condiciones de acondicionamiento térmico exigibles en la
construcción de edificios para una mejor calidad de vida y disminución del impacto
ambiental. Municipios: autoridad de aplicación
MINEM (2017). Balances Energéticos Nacionales BEN, Ministerio de Energía y
Minería, Buenos Aires. Serie 2010-2015 y Serie 2000-2009, también disponible en:
Ministerio de Trabajo (2017). Estadísticas de empleo, Ministerio de Trabajo, CABA,
disponible en: http://www.trabajo.gob.ar/left/estadisticas/
ONDT (2017). Observatorio Nacional de Datos de Transporte, Centro Tecnológico de
Transporte, Transito y Seguridad Vial, UTN. Con datos de ADEFA, disponible en:
http://ondat.fra.utn.edu.ar/?p=931, consultado 10-03-2017.

Reconocimiento

Este trabajo fue desarrollado en el marco del Proyecto de Investigación UBACyT


‘Reducción de emisiones GEI, gases efecto invernadero, en el sector vivienda’, 2014-
2017, Grupos Consolidados, de la Secretaría de Ciencia y Técnica, Universidad de
Buenos Aires, Código 20020130100827BA. Tipo de I+D: Investigación Aplicada.
Especialidad: Eficiencia Energética.

13
AHORRO DE ENERGIA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

José Reyes
Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires
arquisolar@gmail.com

Introducción

Este trabajo presenta la situación en la Provincia de Buenos Aires, respeto a la


implementación de medidas de eficiencia energética en vivienda, especialmente la Ley
provincial 13059/03 y su Decreto Reglamentario 1030/10 y, en el futuro, la
implementación de la Norma IRAM 11900/17. Se analiza la actuación de los
profesionales de la construcción, los factores que la limitan y las posibilidades de
incorporar al profesional vinculado con la construcción como actor clave en la
implementación de medidas de eficiencia energética.

Situación de la vivienda en Buenos Aires

Según estimaciones del CAPBA, Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos


Aires, aproximadamente un 30 % de las viviendas de la Provincia fueron construidas
por el sector público, mientras 70 % corresponde al sector privado (Figura 1).

Esta distinción afecta la calidad térmica y desempeño energético de la construcción,


considerando que las viviendas del sector público deben cumplir con el Nivel C de las
Normas Mínimas de Habitabilidad, de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda
(SEDUV, 2006), mientras que, hasta 2011, las viviendas del sector privado no requerían
cumplir obligatoriamente con normas de calidad térmica y eficiencia energética.

Posteriormente a esta fecha, en algunos municipios de la Provincia, las viviendas del


sector privado fueron alcanzadas por la Ley Provincial 13.059/03 que exige el
cumplimiento de las Normas IRAM en
Vivienda 11504:2001
BA y 11605:1996, Nivel B, entre otras. Sin
embargo, el nivel de cumplimiento ha sido muy bajo y, por lo tanto, la aplicación de la
ley no ha influido en forma efectiva en la calidad térmica y energética de las viviendas.

30%

Publica

70% Privada

Figura 1. Proporción de viviendas en la Provincia de Buenos Aires según el sector


público y privado.
14
Del total del universo de viviendas correspondiente al sector privado, aproximadamente
el 20 % cuenta con planos municipales presentados y aprobados en la municipalidad
correspondiente previo a su construcción y, por lo tanto, factibles de aplicación efectiva
de la ley de ahorro de energía, (Figura 2 y Figura 3).

El 80 % restante corresponde a obra que se ejecuta en forma clandestina, sin un


profesional a cargo y, consecuentemente, resulta imposible exigir el cumplimiento de
los requisitos de la Ley 13.059/03 y la aplicación de las sanciones previstas en ese
marco.

Figura 2. Obras registradas y clandestinas del sector privado en la Provincia de Buenos


Aires. Fuente: Elaboración propia con datos aportados por CAPBA

Vivienda Privada

1600000

1400000

1200000

1000000
GBA
800000
Resto
600000

400000

200000

Obra Registrada Obra Clandestina

Figura 3. Número de obras registradas y clandestinas en Gran Buenos Aires y el resto


de la Provincia. Fuente: Elaboración de la Dirección Nacional de Políticas
habitacionales en base a información del Censo 2001 y 2010 del INDEC. Elaboración
propia con datos aportados por CAPBA.

15
Aplicación de la Ley 13.059/03

Dejando de lado la vivienda construida por el Estado, cuyo proceso de ejecución no


involucra el accionar de profesionales independientes, el esquema actual de
implementación y control del cumplimiento de lo exigido por la Ley Provincial y su
Decreto Reglamentario, excede en líneas generales la actuación de los cuadros técnicos
de las Direcciones de Obras Particulares de las Municipalidades, tanto en labor técnica
como en personal afectado a la tarea de control.

La imposibilidad de incorporar la obra clandestina a un esquema de ahorro y eficiencia


de energía hace suponer un lapso de tiempo extremadamente largo hasta que este tipo de
obra se renueve, con la esperanza que esta renovación lo sea en forma legal y registrada.
De otra forma, la obra clandestina jamás será mejorada desde el punto de vista del
ahorro de energía.

Aun cuando la Ley 13.059/03 establece que los organismos de implementación son las
municipalidades, a más de 14 años de su sanción y a 7 años del Decreto Reglamentario,
aproximadamente sólo un 10 % de las municipalidades que componen la provincia
exigen su cumplimiento, limitándose, aquellas que si lo hacen, a la incorporación de una
declaración en el plano municipal en la cual se indica que el profesional firmante es el
responsable del cumplimiento.

Son menos aun aquellas municipalidades que además exigen algún tipo de cálculo de
los parámetros alcanzados por la ley o la presentación de las declaraciones juradas
previstas. En este último caso, se ha detectado una municipalidad que dentro del
instructivo que le entrega a los profesionales para dar cumplimiento con la Ley
13.059/03 informa mecanismos de cálculo que han dejado de estar vigentes hace cerca
de 30 años. Ello coloca al profesional firmante ante una situación en la cual cree haber
cumplido con la ley pero en realidad presenta como declaración jurada de cumplimiento
valores de transmitancia térmica que, en algunos casos, supera más del 50 % los
mínimos exigidos.

Una vez aprobado el plano municipal y comenzada la obra, el control es totalmente


inexistente, por lo tanto, el cumplimiento de lo exigido corre exclusivamente a cargo del
profesional actuante y, lo que es peor aún, según la voluntad económica del propietario,
quien, por no estar alcanzado por sanción alguna, en la mayoría de los casos no se
encuentra dispuesto a afrontar el pequeño sobrecosto asociado a las mejoras a realizar
en la vivienda.

El esquema planteado al comenzar la exigencia de la ley provincial hizo que se deba


capacitar a la totalidad de los matriculados de las distintas profesiones con incumbencia
en el proyecto y dirección de obra de edificios destinados a diferentes usos.

En el caso particular del CAPBA, si bien se vienen desarrollando permanentemente


jornadas de capacitación entre los matriculados, su participación es muy limitada,
alcanzando solo al 10 % de la totalidad de los matriculados, en el mejor de los casos. El
carácter extremadamente técnico de las normas involucradas, sumado a la falta de
exigencia de la mayoría de los municipios, hace que el profesional no se sienta
incentivado a llevar adelante una capacitación al respecto, que involucra la asistencia de
al menos de 5 o 6 clases que se desarrollan fuera del horario profesional habitual.
16
Considerando el parque edilicio de la Provincia de Buenos Aires y en base a datos de la
Dirección Nacional de Políticas Habitacionales, se presenta sintéticamente la
composición de la situación general y la posibilidad de aplicación de la ley de ahorro de
energía 13.059/03 según lo expuesto en la Figura 4.

 30 % de las viviendas corresponden al sector público y deben cumplir con la política


estatal establecida en la Ley, con la actuación de profesionales del sector público,
principalmente pertenecientes al Instituto Provincial de Vivienda.

 15 % de las viviendas se registran con profesionales independientes responsables del


cumplimiento de dicha Ley. Sin embargo, el propietario, que tiene efectivo control
económico de la obra, no recibe sanción por incumplimiento.

 55 % de las viviendas son ‘clandestinas’, sin planos registrados. Una importante


proporción de estas viviendas pueden ser incorporadas al solo efecto del registro
municipal a través de un ‘blanqueo’ o ‘moratoria’, abonando los derechos e
impuestos municipales, pero sin control del cumplimiento de normas municipales o
provinciales.

Figura 4. Composición del universo de viviendas en la Provincia de Buenos Aires en


función de la aplicación de la Ley 13.059/03

Según lo expuesto, la situación actual en la Provincia de Buenos Aires es muy


desalentadora, presentando múltiples problemas en la aplicación de la Ley 13.059/03,
evidencian los siguientes aspectos clave:
• En la gran mayoría de los casos, la ley no se cumple.
17
• Hay un total desconocimiento por parte de los propietarios y comitentes.
• Además, el propietario no tiene responsabilidad alguna por incumplimiento.
• Se observan dificultades en la capacitación de los profesionales.
• Existe una creencia instalada que la eficiencia energética “es cara”.
• Las tarifas, con altos subsidios, no incentivan la implementación de medidas de
eficiencia energética.
• No hay incentivos estatales por cumplir con la norma ni la aplicación de
penalidades por incumplimiento.
• La ley es aplicable solo a obra nueva.
• La ley evalúa solo la envolvente para el periodo de invierno.

Aplicación de la Norma IRAM 11900

La nueva Norma IRAM 11900:2017 introduce varias modificaciones favorables para


alentar la implementación de potenciales medidas de eficiencia energética a través del
etiquetado.

En contraposición a lo planteado por la Ley 13.059/2003, la necesidad de etiquetar las


viviendas, permitiría incorporar a la vivienda clandestina que hoy no es alcanzada por la
ley de ahorro de energía.

Si bien no está definido aún el posible mecanismo de aplicación de la Norma IRAM


11900:2017, la solicitud del mismo para realizar operaciones de compra/venta o alquiler
de viviendas, permitiría liberar a los municipios de la exigencia y control del
certificado, sobre todo en obras clandestinas.

La participación voluntaria de los profesionales en el etiquetado y su participación en


las capacitaciones necesarias y el registro y habilitación correspondiente, hará que solo
aquellos profesionales que se sientan motivados serán quienes cuenten con los
conocimientos técnicos requeridos para llevar adelante el proceso de certificación. Ello
permitirá optimizar los recursos necesarios para la capacitación, y mejorar la calidad
técnica de quienes concluyan con éstas.

A modo de síntesis, se puede decir que la aplicación de la Norma IRAM 11900:2017


permite poner en marcha una serie de acciones útiles al fin establecido, tales como:

 La exigencia de la elaboración de la etiqueta de eficiencia energética en forma


previa a la venta o alquiler de la propiedad es de fácil cumplimiento.
 La etiqueta puede influir en el valor de la propiedad, “penalizando” a los casos que
no aplican medidas de eficiencia energética y “calificando” a las que las incorporan
asignándoles un valor agregado.
 El pedido del certificado surge por “necesidad” del propietario.
 La responsabilidad de implementar o verificar la calidad energética de la vivienda se
traslada al usuario.
 La capacitación voluntaria de los profesionales certificadores asegura la formación
necesaria para realizar la verificación de la etiqueta.
 La etiqueta es aplicable tanto a obra nueva como existente.
 El método de cálculo evalúa el comportamiento energético de la envolvente con la
performance del diseño arquitectónico y de las instalaciones, en invierno y verano.
18
 La etiqueta contempla el potencial aporte de energías renovables.

Promoción e incentivo de la certificación

La certificación permite realizar una verificación independiente de la calidad térmica y


efectivo nivel de eficiencia energética lograda en la vivienda, dado que:

 En el sector estatal, las viviendas también reciben evaluación independiente y


certificación de su calidad térmica.
 En el sector informal, la ley se exige en forma gradual, de acuerdo al certificado en
el momento de vender o alquilar la propiedad, y el propietario elije el grado de
cumplimiento de acuerdo a sus posibilidades y expectativas.
 El propietario recibe “sanciones” a partir de la variación tarifaria y el impacto de la
etiqueta en el valor de la propiedad

En el sector formal, con propiedades registradas, el profesional asesora al propietario o


comitente de acuerdo al grado de cumplimiento que acuerden alcanzar (Figura 5).

Figura 5. Composición del universo de viviendas en la Provincia de Buenos Aires en


función de la aplicación de la Norma IRAM 11900:2017

Conclusiones

La implementación de un sistema de etiquetado de eficiencia energética de viviendas


permite superar muchos de los problemas detectados en la implementación (y falta de
aplicación) de la Ley 13.059/03 vigente.

Si la exigencia del etiquetado se asocia a las operaciones inmobiliarias, se permitiría


incorporar la obra no registrada y se posibilitarían las mejoras desde el punto de vista
del ahorro de energía, que de otra forma sería muy difícil de implementar.

19
Si bien la recomposición del parque edilicio hacia un esquema de funcionamiento más
eficiente puede resultar muy extenso en el tiempo, el acompañamiento por parte del
Estado, generando incentivos para implementar las mejoras, permitiría disminuir los
tiempos involucrados, particularmente en las viviendas existentes.

Como profesionales involucrados en el quehacer cotidiano de la construcción en el


ámbito provincial, la posibilidad de implementar un proceso paulatino de etiquetado, no
solo desde el punto de vista del universo a etiquetar sino también de los niveles a
alcanzar, permitirá ir mejorando gradualmente la gran mayoría del parque construido y
a construirse en la Provincia.

La difusión de necesidades e incentivos hacia los usuarios finales de las viviendas abre
un nuevo camino a aquellos profesionales conscientes de la necesidad de mejorar la
eficiencia energética de las viviendas, que podrán aplicar los conocimientos específicos
no solo en la vivienda a construir sino también en la mejora de las existentes.

Un proceso de implementación como el planteado, permitiría beneficiar a todos los


actores involucrados. Así, los propietarios podrán disfrutar una vivienda más
confortable y con menor costo de mantenimiento, los profesionales capacitados podrán
aplicar sus conocimientos en un universo mayor y el Estado podrá incorporar
paulatinamente una porción importante del parque edilicio que, de otra forma, no sería
incorporada a un esquema eficiente de la matriz energética del país. Todo ello se suma a
los beneficios ambientales, sociales y económicos promovidos al lograr mayor
eficiencia energética en el hábitat edificado.

Referencias

INDEC (2001) Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010, Instituto


Nacional de Estadística y Censo, Buenos Aires, disponible en
https://www.indec.gov.ar/nivel4_default.asp?id_tema_1=2&id_tema_2=41&id_te
ma_3=134
INDEC (2010) Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010, Instituto
Nacional de Estadística y Censo, Buenos Aires, disponible en
https://www.indec.gov.ar/censos_total_pais.asp?id_tema_1=2&id_tema_2=41&id
_tema_3=135&t=0&s=0&c=2010
IRAM (1996) Norma IRAM 11605. Acondicionamiento térmico de edifícios.
Condiciones de Habitabilidad en Edificios. Valores máximos de transmitancia
térmica en cerramientos opacos, Instituto Argentino de Normalización, Buenos
Aires.
IRAM (2001) Norma IRAM 11604. Aislamento térmico de edifícios. Verificación de sus
condiciones higrotérmicas. Ahorro de energía en calefacción. Coeficiente
volumétrico G de pérdidas de calor, Cálculo y valores límites. Instituto Argentino
de Normalización, Buenos Aires.
IRAM (2017). Norma IRAM 11900, Etiqueta de eficiencia energética de vivenda.
Instituto Argentino de Normalización y Certificación, Buenos Aires

20
Provincia de Buenos Aires (2003) Ley 13.059 (2003). Boletín Oficial de la Provincia de
Buenos Aires, 24738, 04/07/2003.
Provincia de Buenos Aires (2010) Decreto 1030/2010. Boletín Oficial Provincia de
Buenos Aires 26406 (Suplemento) 29/7/2010, Provincia de Buenos Aires.

21
PROYECTO DE ETIQUETADO DE VIVIENDAS, PROVINCIA DE SANTA FE

Roque Stagnitta
Secretaría de Estado de la Energía
Provincia de Santa Fe
rstagnitta@santafe.gov.ar

Introducción

La Secretaría de Estado de la Energía de la Provincia de Santa Fe ha trabajado, desde el


año 2013, en el desarrollo de un sistema provincial de certificación de eficiencia energética
de inmuebles destinados a vivienda.

En ese marco, y a fin de desarrollar e instituir la etiqueta en todo el territorio de la


Provincia, se ha redactado un proyecto de Ley, presentado en una primera instancia en el
año 2013, sin lograr su tratamiento. Luego, con otro contexto energético, más crítico, y
consecuentemente con nuevas exigencias tarifarias, fue reformulado y presentado en el año
2017 y, si bien aún no ha sido tratado los consensos previos, preanuncian su pronto
tratamiento. No obstante no estar aún promulgada la ley y a modo de ir desarrollando
herramientas técnicas para su implementación, se ha desarrollado el Procedimiento de
Cálculo del Índice de Prestaciones Energéticas (IPE), que conformará el documento de
base técnica para la reglamentación de la Ley.

Objetivo

El etiquetado de viviendas (o certificación de eficiencia energética de viviendas), tiene


como objetivo brindar a la ciudadanía una herramienta adicional de decisión a la hora de
alquilar o comprar un inmueble.

Calificar energéticamente una vivienda, se traduce en conocer de manera estimativa cuánta


energía requiere la misma para satisfacer los requerimientos de calefacción en invierno,
refrigeración en verano, producción de agua caliente sanitaria e iluminación, durante un
año y bajo condiciones estandarizadas de ocupación y utilización.

La certificación de eficiencia energética de una vivienda, se realiza teniendo en


consideración aspectos generales como el emplazamiento, diseño y orientación de la
unidad, y características específicas de la misma como los sistemas constructivos
(materiales y espesores de cubiertas, pisos y paredes de la envolvente), el tipo de aberturas,
la utilización de protecciones solares fijas (aleros) o móviles (persianas y toldos), los
sistemas activos instalados y su clase de eficiencia energética, y la incorporación
instalaciones de generación de energías renovables para el autoconsumo (calefones solares
o instalaciones fotovoltaicas).

El proyecto de Ley de la Provincia de Santa Fe establece que la Etiqueta de Eficiencia


Energética de un Inmueble deberá presentarse al momento de la realización de una
escritura traslativa de dominio haciendo así obligatoria su tramitación para poder escriturar
una vivienda nueva o vender una vivienda usada. Si bien en función de lo dicho la etiqueta
sería obligatoria se aclara que en caso de no presentarse se asume la peor de las categorías
dando la posibilidad de realizar la operación.

22
Esta modalidad intenta camuflar la obligatoriedad en algo voluntario pero se espera que el
mercado vaya evolucionando de manera de que aquellas viviendas que no tengan etiqueta
(y por lo tanto asumidas de mala clase energética) vayan siendo penalizadas en su precio
de venta, alquiler, etc. respecto de otras que sí efectivamente se adhieran al sistema.

La reglamentación de la Ley será realizada pensando en la simplicidad a la hora de realizar


el trámite, minimizando la intervención estatal y delegando el trabajo en un profesional
matriculado que esté específicamente habilitado en un registro de Certificadores de
Eficiencia Energética de Inmuebles destinados a Vivienda. La Provincia, mediante su
Autoridad de Aplicación, solamente garantiza el funcionamiento del sistema e informa al
Registro de la Propiedad como se puede ver en la Figura 1.

Figura 1. Circuito del trámite de certificación según el proyecto de ley de la provincia de


Santa Fe.

En caso de ser sancionada la Ley entonces se instituirá la etiqueta a nivel provincial


dejando allanado el camino para distintos incentivos tendientes a fomentar la construcción
sustentable en el territorio. Dichos incentivos serán de tipo fiscal como una reducción de la
alícuota en el impuesto inmobiliario pero fundamentalmente se buscarán líneas de crédito
para financiar el sobrecosto que tiene una construcción eficiente respecto de la
construcción estándar.

A fines de validar el procedimiento de cálculo del Índice de Prestaciones Energéticas y el


sistema de implementación que se piensa a nivel provincial, y realizar los ajustes
correspondientes previo a la aprobación de la Ley, se está llevando a cabo desde el mes de
Marzo una Prueba Piloto en la Ciudad de Rosario, que es la primera experiencia
nacional de etiquetado de viviendas.

La Prueba Piloto consiste en realizar la certificación de 500 viviendas de la ciudad de


Rosario, de diferentes tipologías, con el objetivo de obtener resultados lo más diversos
posibles y poder realizar una evaluación más completa e integral de los mismos.

Las certificaciones son llevadas a cabo por 24 profesionales matriculados de los Colegios
Profesionales involucrados de la Provincia de Santa Fe, Distrito 2:

 Colegio de Arquitectos
 Colegio de los Profesionales de la Ingeniería Civil

23
 Colegio de Ingenieros Especialistas
 Colegio de Maestros Mayores de Obras y Técnicos

Durante el mes de marzo, se ha dictado el primer Curso de Certificadores para los


profesionales matriculados que participan de esta experiencia. A lo largo del mismo, se han
desarrollado temas asociados al actual contexto del sistema energético nacional, dada la
importancia de normalizar un procedimiento de certificación de eficiencia energética en el
sector residencial, y el sistema planteado en el proyecto de Ley de la Prov. de Santa Fe
(Figura 2).

También se han revisado fundamentos básicos de termodinámica, de variables climáticas,


de transferencia de calor y masa en edificaciones, y finalmente se ha desarrollado una
explicación completa de cada módulo del procedimiento de cálculo del Índice de
Prestaciones Energéticas, que comprende los requerimientos de energía necesarios para
satisfacer las demandas de calefacción en invierno, refrigeración en verano, producción de
agua caliente sanitaria e iluminación, y la contribución de fuentes de generación de
energías renovables.

Figura 2. Profesionales que participaron en el Curso de Certificadores en la ciudad e


Rosario, Santa Fe en el mes de marzo de 2017.

A su vez, se ha desarrollado el primer Aplicativo Informático para la certificación


energética de viviendas. El mismo permite al certificador que va a realizar un
relevamiento, cargar el inmueble completo mediante una Tablet o cualquier otro
dispositivo móvil, y luego obtener como resultado el certificado de eficiencia energética de
esa vivienda.

24
En dicho aplicativo el certificador puede estudiar en detalle los flujos de energía a través
de cada elemento de la envolvente identificando cuáles son los puntos más críticos sobre
los que se puede actuar.

A su vez también se proponen una serie de indicadores que serán evaluados con un puntaje
de uno a diez indicando el posicionamiento relativo y comparando con estándares
internacionales, nacionales, provinciales, normas de referencia y valores de las mejores
prácticas actuales.

Esto permite luego proponer mejoras (a modo de ejemplo: agregar protecciones solares
para aberturas, cambiar ventanas, cambiar equipos de calefacción o refrigeración) y ver
qué resultado final se obtendría en el valor del Índice de Prestaciones Energéticas.

En la figura 3 se observan algunas características del inmueble en su totalidad que son


evaluadas con puntaje.

Figura 3. Características del inmueble evaluado con puntaje.

Luego, como resultado final del proceso de certificación utilizando el aplicativo


informático desarrollado, se obtiene la etiqueta de eficiencia energética (Figura 4), con
información para el propietario y también para el profesional certificador u otro
profesional.

Ello permite que, a posteriori, realice intervenciones para hacer más eficiente la vivienda,
ya sea en la etapa de diseño en caso de una construcción nueva o en sucesivas
modificaciones propiamente dichas en caso de viviendas usadas o existentes habitadas.

25
Figura 4. Etiqueta de eficiencia energética del inmueble.

Esta iniciativa del Gobierno Provincial ha tomado escala nacional gracias al apoyo del
Ministerio de Energía y Minería de la Nación, constituyéndose la Prueba Piloto de Rosario
como la primera experiencia de etiquetado de eficiencia energética de inmuebles
destinados a viviendas.

Considerado caso modelo a tomar como referencia para replicar en diferentes localidades
de otras provincias del país, se piensa replicar esta experiencia en el año 2018 en distintas
localidades representativas de las distintas zonas bioclimáticas de la República Argentina.

26
El Índice de Prestaciones Energéticas (IPE)

El Índice de Prestaciones Energéticas es un valor característico de un inmueble que


representa una estimación de la energía primaria que demandaría la normal utilización
de dicho inmueble durante un año, por metro cuadrado de superficie útil, para satisfacer
las necesidades de calefacción en invierno, refrigeración en verano, producción de agua
caliente sanitaria e iluminación.

(1)

El requerimiento específico global de energía primaria, se calcula como la suma de los


requerimientos anuales de energía primaria para cada uno de los usos considerados.

(2)

En caso de que la vivienda cuente con instalaciones de generación de energía a partir de


fuentes renovables, su contribución se contabiliza con signo negativo al consumo.

(3)

La contribución específica de energía primaria generada a partir de fuentes


renovables, se calcula como la suma de las contribuciones de energía solar térmica y de
energía solar fotovoltaica:

(4)

En el Procedimiento de Cálculo del Índice de Prestaciones Energéticas se especifica toda la


metodología para determinar los requerimientos siguiendo los lineamientos de la norma
ISO 13790:2007 adaptados al contexto climático de la Provincia de Santa Fe y a la praxis
constructiva local.

A continuación, se presenta una serie de casos de estudio en los que se analiza y evalúa la
capacidad de mejorar el Índice de Prestaciones Energéticas a partir de determinadas
acciones o modificaciones que se pueden realizar en una vivienda.

Para ello se ha tomado como referencia una casa aislada (totalmente expuesta a la
intemperie) sin ningún criterio inicial de eficiencia energética.

27
La mejora inicial consiste en una buena orientación dejando la mayor exposición hacia el
norte además de instalar protecciones solares móviles (cortinas de enrollar externas), una
galería sobre la fachada norte y árboles.

La segunda mejora ya sí es un cambio en la solución constructiva que consiste en doble


pared con aislante y cubierta también con aislante térmico.

28
La tercera mejora consiste en el cambio de los equipos activos de climatización que
originalmente eran de CLASE E (o equivalentes) por equipos de CLASE A.

Finalmente, la última mejora se refiere a la incorporación de energías renovables


particularmente un sistema fotovoltaico de 1,2kW de potencia de pico y un colector solar
con almacenamiento de 180 litros.

29
En la tabla 1 se puede apreciar el Índice de Prestaciones Energéticas asociado a cada caso
como también el porcentaje de reducción del mismo respecto del caso inicial.

Tabla 1. Índice de Prestaciones Energéticas y porcentaje de reducción para los distintos


casos de estudio respecto del caso inicial (CASO 0)
RESULTADOS DE LAS MEJORAS
CASO 0 IPE Reducción (% sobre caso 0)
CASO 0 439 100%
CASO 1 388 -12%
CASO 2 112 -74%
CASO 3 91 -79%
CASO 4 21 -95%

Conclusiones

Son muy evidentes los resultados que arrojan los distintas casos de estudio en cuanto al
gran rango de valores de Índice de Prestaciones Energéticas que obtienen los distintos
casos. Partiendo de un IPE de 439 kWh/m2 año para una vivienda sin ningún tipo de
consideración energética hasta llegar a los 21kWh/m2año en el caso de lo mejor que podría
hacerse en cuanto a diseño, materialidad e inclusión de energías renovables.

Resulta interesante observar que existen mejoras que prácticamente no tienen ningún costo
extra como es la posibilidad de orientar la vivienda en caso de que el terreno lo permita y
construir obstáculos a la radiación solar. Por otro lado lo que efectivamente se constituye
como el gran cambio en cuanto del IPE es la aislación de la envolvente en viviendas que
están completamente a la intemperie.

La gran incidencia de la aislación de la envolvente se ve atenuada en departamentos o en


viviendas entre medianeras ya que gran parte de dicha envolvente no intercambia energía.

30
Como el objetivo de contar con una etiqueta no es el de predecir los consumos reales en la
utilización del inmueble sino que intenta ser una herramienta para comparar viviendas
independientemente de su uso que el rango de variación del índice sea amplio permite
entonces poder marcar esas diferencias y que las mismas no queden enmascaradas, de
alguna manera se constituye como un “instrumento muy sensible”.

Referencias

Proyecto de Ley “Certificación de Eficiencia Energética de Inmuebles destinados a


Vivienda”. Secretaría de Estado de la Energía. Provincia de Santa Fe. 2017.
Procedimiento de Cálculo del “Índice de Prestaciones Energéticas”. Secretaría de
Estado de la Energía. Provincia de Santa Fe. 2016.
Norma ISO 13370:2007. Thermal performance of buildings. Heat transfer
bytheground. Calculationmethods.
Norma ISO 13786:2007. Thermal performance of buildingcomponents – Dynamic
termal characteristics – Calculationmethods.
Norma ISO 13789:2008. Thermal performance of buildings. Transmission and
ventilationheat transfer coefficients. Calculationmethod.
Norma ISO 13790:2008. Energy performance of buildings. Calculation of energy use
forspaceheating and cooling.
Norma EN 15193:2007. Eficiencia energética de los edificios. Requisitos energéticos
para iluminación.
Norma UNI TS 11300-1:2008.Prestazioni energetiche degli edifici.
Manuale della certificazione energética degli edifici. Norme, procedure e strategie
d’intervento. Milano, Edizioni Ambiente, 2010.
Manual de fundamentos técnicos de calificación energética de edificios existentes
CE3X. Madrid, Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, 2015.
Morris G. Davis. Building Heat Transfer. Chichester, John Wiley&Sons Ltd., 2004.
Balance Energético Nacional. Ministerio de Energía y Minería de la Nación. Buenos
Aires, 2014.
Ordenanza N°8.757. Municipalidad de Rosario. Rosario, 2011.

31
SISTEMA DE MEDICIÓN DE PERFOMANCES EN EDIFICIOS
“ETIQUETACIÓN DE SUSTENTABILIDAD EDILICIA”

Edgardo F. Suarez (*)


efsua@hotmail.com
Oscar A. Schiavo, Silvia Luján, Nicolás E. Rinaldi, Lucila Pellizari, María C. Cáceres,
Sofía Pereyra, Alejandra Broilo, María A. Tiranti (**).
(*) Director EEE, IAS, CAPC y Equipo de Etiquetación Edilicia (**),
Instituto de Arquitectura Sustentable, Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba.

Introducción

El sistema eSe, Etiquetación de Sustentabilidad Edilicia, elaborado por el EEE, Equipo de


Etiquetación Edilicia), del IAS (Instituto de Arquitectura Sustentable) del Colegio de
Arquitectos de Córdoba, es un sistema integral de auditoría y evaluación de performances de
variables sustentables en edificios, tanto en etapa de proyecto, como existentes. La intención es
ordenar un conjunto de objetivos, requerimientos y estrategias que, a modo de instrumento
operativo, mejoren la eficiencia integral del diseño, la producción y el uso de los edificios. El
factor medio-ambiental y los aspectos económicos y sociales son especialmente considerados
a fin de lograr mejor equilibrio en el marco del desarrollo sustentable.

La Etiquetación de Sustentabilidad Edilicia del IAS-CAC, es un conjunto ordenado de objetivos,


requerimientos y estrategias, que establecen, tanto el protocolo del proceso de diseño, como el
control de dicho proceso y su verificación efectiva en obra, dirigidos a mejorar la excelencia
global y particular de la factura de los edificios.

Proceso de construcción del sistema: El Equipo de Etiquetación Edilicia del Instituto de


Arquitectura Sustentable del Colegio de Arquitectos de la Prov. de Córdoba, integrado por 30
profesionales de distintas disciplinas, ha desarrollado un sistema integral de evaluación de
edificios, con el apoyo y asesoramiento técnico de instituciones a nivel local y nacional desde
2011. El proceso se inició con el estudio detallado y posterior proceso de “ingeniería inversa”
de certificaciones internacionales de larga trayectoria como BREAM, British Research
Establishment Environmental Assessment Method (Gran Bretaña), LEED, Leadership in
Energy and Enviromental Design del United States Green Buildind Council, USGBC (EEUU),
CASHBEE, (Japón), Pasiv Haus y Deustche Gesellschaft fur Nachhaltiges Bauen, DGNB
(Alemania).

A ello se sumó el análisis de las Normas IRAM, Instituto Argentino de Normalización y


Certificación, pertinentes: 11601. Aislamiento térmico de edificios. Método de Cálculo. 11603.
Zonificación Bioambiental de la República Argentina. 11604. Aislamiento térmico de edificios.
11625. Aislamiento térmico de edificios, verificación de sus condiciones higro-térmicas.
11630. Aislamiento térmico de edificios, verificación de sus condiciones higro-térmicas.

32
11507-1. Carpintería de obra, ventanas exteriores. 11658-1. Puentes térmicos. 11900.
Etiquetado de eficiencia energética para viviendas.

Se resume así la importancia económica de aplicar criterios de diseño sustentable en las


primeras etapas, con el análisis de los parámetros de intervención que componen la E.S.E. y
que podrían ejecutarse para lograr mejoras en la construcción, obteniendo un cuadro de
resultados categorizado en tres tipos de acciones:

Figura 1. Costo de acciones según las categorías.

Los 32 parámetros que componen la eSe se clasifican en 6 categorías de etiquetas: Sitio, Calidad
Ambiental, Energía, Agua, Materiales y Gestión, planteadas en 3 tipos de acciones:
A. Sin costo (sin costo significativo): 15 acciones = 46,8 % del total.
B. Costo con retorno temprano (primer quinquenio): 10 acciones = 31,2 % del total.
C. Costo con retorno tardío (+ de cinco años): 7 acciones = 22 % del total.
El grupo de acciones iniciales de diseño constituyen la mayor parte del grupo de estrategias sin
costo, siendo importante aplicar el protocolo en las etapas iniciales del proceso de diseño.

Objetivos y justificación del proyecto

El desarrollo de beneficios económicos, ambientales y sociales que persigue el protocolo de la


Etiquetación de Sustentabilidad Edilicia, eSe, son los siguientes:

 Mejorar los índices relativos de eficiencia de los edificios en variables tales como:
a- Performance energética global y particular (térmica, eléctrica, acs, envolvente)
b- Consumo eficiente del agua
c- Uso sustentable de los materiales
d- Respeto y conservación por el ambiente construido y natural
e- Confort bioambiental
f- Gestión sustentable eficiente (construcción y uso)
 Reducir la contaminación global que el edificio provoque al ambiente (GEI, Tn eq CO2):
a- Acústica, especialmente de baja frecuencia.
b- De residuos, tanto sólidos como fluidos.
c- Hacia el suelo y el ambiente vegetal.
d- Térmica, Isla Urbana de Calor

33
 Gestionar el manejo eficiente tanto de, los residuos de construcción producidos durante la
obra del edificio, como de los RSU producidos por los usuarios de los edificios.
 Mejorar los índices de ocupación, alquiler y rotación económica del inmueble mediante
la generación de valor que prevé el sistema de etiquetación.
 Eficientizar los costos operativos, de uso y mantenimiento del edificio.
 Disminuir el impacto ambiental negativo global de los inmuebles en los ecosistemas donde
se hallan alojados, ponderando estrategias, técnicas y uso de materiales sustentables, tanto en
el diseño como en la construcción de los edificios.

Figura 2. Estrategias combinadas de eficiencia, edificio MAASP, Gob. Pcia. de Córdoba en


conformidad a las Normas ISO 50.001 Gestión de Energía, y 14.001 Gestión Ambiental.

Marco y opciones

En ese marco, el sistema plantea tres opciones de uso:

A: Como certificación integral, con puntajes relativos para proyectos y edificios existentes (1
a 100), utilizando la totalidad de los parámetros (32). Esto se utiliza de manera institucional
como herramienta de cálculo de referencia, del registro de etiquetado de sustentabilidad
edilicia, establecido por el CAPC desde 2017.
B: Como auditoría en edificios existentes, aplicando los 15 motores de cálculo de análisis de
performance disponibles en el protocolo, utilizable como herramienta de cálculo en el
proceso de mejoramiento contínuo que propone.

34
C: Como asistente de diseño, aplicando variables seleccionadas por cada usuario, para la
verificación referencial de eficiencia en el proceso de gestión de proyectos de alta
performance de sustentabilidad en el uso de los recursos.

Figura 3. Usos del sistema: A. certificación regional, B. auditoría y C. asistente de diseño.

El protocolo se adapta a distintos escenarios económico–ambientales con un índice de “peso


ambiental” para cada categoría de edificio, viable en distintos lugares del país.
El contexto internacional de crecimiento y la incapacidad para funcionar de manera sustentable,
especialmente en la generación y uso de energía, y el impacto de los edificios en los recursos y
el ambiente, se resume en:

• Consumo de Energía 45-50 %


• Demanda de Agua Potable 50 %
• Uso de materiales 55 %
• Polución del aire 33 %
• Gases de efecto de invernadero GEI 52 %
• Polución del agua potable 42 %

35
Dada la importancia del impacto acumulado del conjunto de edificios que compone las ciudades
en relación al desarrollo sustentable, la última década ha puesto en relieve un nuevo debate
sobre las razones que movilizan a países y regiones a promover sistemas de certificación y
etiquetado en las construcciones. Miradas divergentes a un mismo problema aplican soluciones
diferentes orientadas a un mismo objetivo que, enfocados en el clima, la cultura, la política o la
economía, coinciden en la búsqueda de excelencia y/o eficiencia en la producción, uso y
consumo de los edificios.

Figura 3. Componentes: 6 etiquetas, 20 créditos, 32 parámetros. 1. Etiqueta, 2. Crédito, 3. Parámetro.

36
Variables de análisis, puntaje relativo. Base Ciudad de Córdoba, peso ambiental 1.

Figura 4. Distribución de puntajes de las 6 etiquetas.


Sobre un total de 100 puntos posibles, la asignación de puntos relativos es la siguiente:

1. SITIO 14 p
2. CALIDAD AMBIENTAL 16 p
3. ENERGÍA 34 p
4. AGUA 14 p
5. MATERIALES 7p
6. GESTIÓN 14 p

La iconografía original registrada de las 6 etiquetas es la siguiente:

Figura 5. Etiquetas.

37
Sistema de puntuación: Se prevén 8 categorías, siendo A+, máxima y G, mínima.

Figura 6. Puntuación de las etiquetas.

Puntaje por categoría:

A+ + de 90 p A 80 a 89 p
B 70 a 79 p C 50 a 69 p
D 40 a 49 p E 30 a 39 p
F 15 a 29 p G h / 14 p

A modo comparativo, se considera que un edificio A+ equivale a la categoría ‘platino’ de la


certificación LEED de EEUU o europeas para un edificio pasivo de máxima performance. Por
otro lado, aún el edificio etiquetado G, al concluir el proceso de etiquetación, implica una
performance que permite detectar potencial mejoramiento de variables e iniciar un proceso de
generación de valor y mejoramiento de la eficiencia general de 32 variables de sustentabilidad.

Figura 7. Puntajes según categoría.

Peso Ambiental. Factor de corrección local: En el sistema de puntuación, se dispone de un


factor de corrección de la incidencia ambiental, denominado peso ambiental, que en los
aspectos sensibles a la variabilidad local, tales como: el clima, el uso del suelo, el acceso al agua

38
potable, a la energía, y su ubicación relativa en el territorio, permite una corrección de su grado
de incidencia, promoviendo un sistema más equilibrado en función de su propio medio-
ambiente. Por ejemplo: El peso ambiental de la etiqueta 2 AGUA, es diferente en Córdoba
Capital que en Deán Funes (norte árido cordobés), siendo su incidencia 15 % mayor en el caso
de la Ciudad de Córdoba. Estos algoritmos, fijados automáticamente al iniciar el proceso con
una planilla de cargas geo-referenciada, distribuye el factor de corrección en cada etiqueta.

Protocolo de Gestión y Funcionamiento del Sistema eSe: Se basa en el concepto de


mejoramiento continuo (Circulo virtuoso de Deming) del parque edilicio, que implica
accesibilidad de los usuarios del sistema: profesionales, etiquetantes, auditores, comitentes,
organismos de regulación, colegios profesionales, comunidad.

En los distintos momentos del proceso continuo de mejoramiento se plantean los siguientes
actores:

Figura 8. Actores en el proceso.

A su vez, se mantiene el protocolo referenciado al sistema de Normas ISO, particularmente, la


19011 “Directrices para la auditoría de sistemas de gestión”, y la 17021 “Requisitos para los
organismos que realizan auditorías y certificación de sistemas de gestión, Evaluación de la
conformidad”. El protocolo dispone de un software de gestión con la siguiente lógica:

39
Figura 9. Protocolo y lógica del sistema.

El sistema se encuentra operativo desde 2016, estableciendo como prioridad trabajar en edificios
públicos, con el enfoque de Auditoría de Sustentabilidad Edilicia (uso: opción 2).

En ese marco, se firmaron convenios con el Ministerio de Energía, Agua y Ambiente, el


Ministerio de Ciencia y Técnica, Secretaría de Estado de Arquitectura del Gobierno de la Prov.
de Córdoba, Municipalidades de Ciudad de Córdoba, Ciudad de Carlos Paz, Ciudad de Villa
Gral. Belgrano, y empresas estatales: TOCSE y EPEC, llegando a más de 10 edificios auditados,
etiquetados y post-etiquetados, hasta agosto de 2017, incluyendo uno de los edificios más
grandes de la provincia de Córdoba, el edificio de la terminal de Ómnibus de la Ciudad de
Córdoba.

Desde julio de 2017, se encuentra abierto el Registro Público de etiquetado de Etiquetado de


Sustentabilidad Edilicia en la Prov. de Córdoba y a la práctica profesional a nivel nacional, a
través de convenios multilaterales de FADEA. En noviembre 2017, se inició el primer plan
integral de auditorías de eficiencia, para el parque edilicio de la EPEC, comenzando con los 96
edificios que integran el Distrito Capital. En 2018 se buscará la correspondiente acreditación y
homologación en el OAA, Organismo Argentino de Acreditación, y el INTI.

40
Parámetros principales de la Auditoría de Sustentabilidad Edilicia:

Verificación de Normas IRAM: 11601 Aislación térmica, 11625 y 11630 Condensación


superficial e intersticial.
1. Modelado y Simulación energética de carga térmica anual para ciclos de refrigeración y
calefacción (Wh/m2 año)
2. Modelado y Simulación energética de carga eléctrica anual (Wh/m2 año)
3. Modelado y simulación energética, Iluminancia, FIN y deslumbramiento de la iluminación
natural interior.
4. Modelado y simulación de calidad e iluminancia de iluminación artificial interior.
5. Cálculo de GEI (CO2 eq).
6. Cálculo de carga Agua Caliente Sanitaria (Wh/m2 año).
7. Verificación de Ciclo de renovación y calidad del aire.
8. Análisis bioclimático de la envolvente.
9. Cálculo de eficiencia en el consumo de agua potable.
10. Diagnóstico y cálculo de sistemas de aprovechamiento de agua de lluvia, reciclaje de agua
consumida (grises) y eficiencia en el riego.
11. Diagnóstico de Gestión de RSU y ROD (Residuo de Obra y Demolición).
12. Diagnóstico de integración de sistemas (Automatización de Gestión de Uso).
13. Cálculo de cobertura vegetal equivalente (conservación y recuperación).
14. Diagnóstico de sistemas sépticos.
15. Diagnóstico de IRS (Índice de Reflectancia Superficial) de cubierta, como herramienta de
mitigación de la ICU (Isla de Calor Urbana).

Los protocolos permiten auditar distintos aspectos de funcionamiento del edificio y establecer
estrategias de intervención según variables alternas sobre un mismo aspecto o recurso: agua,
energía y la contaminación asociada a la gestión de los mismos (ambiente). La verificación de
control de tipos de contaminación relacionados al uso de recursos, según el protocolo eSe, es:
1. Ciclo Séptico (contaminación del suelo), 2. Cobertura Vegetal Equivalente CVE
(contaminación bio-ambiental), 3. IRS de las cubiertas de techo (contaminación térmica), 4.
Emisión de GEI (contaminación atmosférica), 5. Ciclo de RSU (residuos sólidos urbanos), y 6.
Renovación del aire (contaminación del aire).
En el caso del INDICE DE REFLECTIVIDAD SOLAR – IRS, está basado en la norma ASTM
E1980-11. Es un indicador que incorpora la reflectancia y la emitancia en un único término que
representa la temperatura de una superficial horizontal, o de baja pendiente (< 9.5º), de una
material opaco expuesto al sol. Permitiendo una comparación directa entre superficies con
diferentes propiedades ópticas (albedo y emisividad).

En el caso de EMISIONES GEI (gases efecto invernadero) se trata del índice de equivalencia
más desarrollado en los últimos años por todos los etiquetados de eficiencia energética, y
permite determinar la emisión equivalente de Gases Efecto Invernadero (GEI) (en Toneladas
de Petróleo Equivalente TEP x metro cuadrado construido), y en referencia al consumo de
energía primaria necesario para hacer funcionar dicho edificio.

41
Figura 10a. GEI auditoria Figura 10b. GEI post-estrategias

Ello permite visibilizar la “actitud energética”, en relación con fuentes renovables, y aunque
está directamente relacionada a la matriz energética nacional, promueve la descarbonización de
la gestión de energía, se mide en CO2/m2/año.
La determinación de la carga energética necesaria para el uso y funcionamiento de un edificio,
se consigue discriminando la DEMANDA energética (energía primaria) del CONSUMO
efectivo de energía, compuesta por los siguientes tipos de carga: 1. CARGA TÉRMICA,
energía necesaria para climatización, 2. CARGA GENERAL, en edificios de oficinas incluye
la energía necesaria para tareas de ofimática, y en torres para equipos pesados y ascensores, y
3. AGUA CALIENTE SANITARIA, energía necesaria para el calentamiento de agua de uso
sanitario. La demanda se modela y simula utilizando valores en acuerdo a las normas de
habitabilidad de confort estacionales mínimas, con diversos motores cálculo para el modelado
y simulación de los ciclos térmicos, de la iluminación artificial demandada, verificada en
función de los niveles de iluminación natural existentes.

Establecida la demanda de cada prestación, se cruza con la necesidad de uso de instalaciones,


estableciendo parámetros mínimos de confort para encontrar las claves estructurales que
generan el desequilibrio en el uso de los recursos, mientras que la distorsión entre demanda y
consumo lo hace sobre la ineficiencia de los equipos y dispositivos que brindan la prestación,
e implica otro tipo de estrategia de intervención. Cabe aclarar que el protocolo eSe, en su
etiqueta de energía, está diseñado de manera equivalente y referenciado a la nueva Norma
IRAM 11900, Etiquetado de Eficiencia Energética en Viviendas, representantes de Instituto de
Arquitectura Sustentable del Colegio de Arquitectos de Córdoba forman parte del Subcomité
de discusión de dicha norma, lo que permite la sincronización de equivalencias.
Las dos diferencias principales entre ambos protocolos, solo para el caso de viviendas, son:

1. La Norma IRAM 11900, para el caso del modelado y simulación de la carga térmica, realiza
cálculos de tipo cuasi-estático (día de diseño / mes) y la eSe los realiza con cálculos de tipo
dinámico de ciclo diferenciado anual, sobre base Energy +.

2. El protocolo de resumen de cálculo del IPE, Índice de Prestaciones Energéticas, en el caso


de la IRAM, incluye de manera directa la carga nominal de energía renovable disponible en
viviendas, y la eSe lo hace en este caso de manera similar, pero diferenciando la perfomance
pasiva del edificio de la capacidad activa instalada.

Figura 11. Niveles de etiquetado.

42
Se verifica la envolvente, en su capacidad energética de aislación térmica “K” (IRAM 11605),
su condición frente a la condensación superficial e intersticial (IRAM 11625-30), retardo y
amortiguamiento interior-exterior (calefacción) como exterior-interior (refrigeración), la sobre-
exposición solar y los aspectos técnicos que inciden en su interacción energética con el
ambiente. Otro tipo de verificaciones que realiza el protocolo, es desde el confort ambiental:
Iluminación Natural, Confort Higrotérmico (ciclos térmicos) y Confort Acústico.

La etapa final del proceso permite establecer el análisis comparativo de las líneas de base, según
normas disponibles o clasificaciones más exigentes, desde su estado al momento de la auditoría,
hasta el estado post - propuesta de mejoramiento.

Figura 12. Diagrama de horas de disconfort mensual.

Conclusiones y reflexiones finales

La optimización del uso de agua y energía, según su propio uso relativo y disminuyendo la
presión colectiva en el consumo comunitario, mejora los índices de litros de agua potable / m2/
año y kWh/m2/año, y permite mejorar las posibilidades de diferenciación positiva, en
elegibilidad de uso del edificio, por parte de distintos actores: inversores, inquilinos,
administradores y comunidad en general, al incrementar el valor relativo del edificio en relación
del resto del mercado inmobiliario y aumentar la gestión educativa ambiental en los usuarios y
ocupantes de los edificios.

Las mejoras del confort higrotérmico, lumínico y ambiental en espacios interiores, aumenta la
elegibilidad ambiental de los usuarios del sistema. A su vez, se incrementa la relación de
cobertura vegetal equivalente (indicie relativo de masa arbórea / persona) y el mejoramiento de
los espacios externos, mejorando la ocupación y los niveles de percepción de los usuarios,
(personal de planta, visitantes, proveedores).

En ese contexto, se fortalece el nivel de satisfacción del usuario, al mejorar la calidad ambiental,
reducir el ausentismo y mejorar la productividad con mejor calidad de vida, también se pretende

43
detectar “yacimientos” de generación renovable de los recursos: 1: agua, (agua de lluvia a
reutilizar en uso sanitario y riego) y 2: energía, (energías renovables).

Referencias

USGBC (2000), Sistema de Certificación LEED, USGBC, Green Building Council, Consejo
de Edificación Sustentable de EEUU.
Norma ASTM E-1980, 2011, American Society for Testing & Materials, Standard practice for
calculating solar reflectance index of horizontal and low-sloped opaque Surfaces.
Círculo Virtuoso de Deming, El ciclo de Deming (de Edwards Deming), también conocido
como círculo PDCA (del inglés plan-do-check-act, esto es, planificar-hacer-verificar-actuar)
o espiral de mejora continua, es una estrategia de mejora continua de la calidad en cuatro pasos,
basada en un concepto ideado por Walter A. Shewhart. Muy utilizado por los sistemas de
gestión de la calidad.
Normas ISO, (International Organization for Standardization). Sistema normalizado para la
certificación mundial:
ISO 19011, auditorías de sistemas de gestión, originada en estándares ISO 10011-1/2/3, del
Comité de Calidad, e ISO 14010, 14011, 14012 del Comité Ambiental.
ISO 17021, La Norma ISO/IEC 17021-2 ha sido preparada por el Comité Técnico ISO/TC
207, Gestión ambiental, Subcomité SC 2, Auditoría ambiental e investigaciones ambientales
relacionadas, y el Comité de ISO para la evaluación de la conformidad (CASCO). El proyecto
fue sometido a votación de los organismos nacionales de ISO y de IEC (Comisión
Electrotécnica Internacional) y fue aprobado por las dos organizaciones. La primera edición de
la Norma ISO/IEC 17021-2 anula y sustituye a la Especificación Técnica ISO/IEC TS 17021-
2:2012, que ha sido revisada técnicamente.
Normas IRAM Instituto Argentino de Normalización y Certificación,
11601 (2002, revisión 2009) Aislamiento térmico de edificios. Métodos de cálculo.
Propiedades térmicas de los componentes y elementos de construcción en régimen estacionario.
11900, 2017, Prestaciones energéticas en viviendas. Método de cálculo. El cálculo está
conformado por los aportes de energía primaria en climatización, agua caliente sanitaria,
energía solar térmica y fotovoltaica e iluminación, plasmando en la etiqueta los resultados que
permiten calificar a la vivienda en la escala de eficiencia. Centro de
Documentación: documentacion@iram.org.ar
11605, 1996. (modificaciones 2002, 2004 y 2009), Acondicionamiento térmico de edificios.
Condiciones de habitabilidad en edificios. Valores máximos de transmitancia térmica en
cerramientos opacos.
11625, 2000, (modificaciones 2002, 2006), Aislamiento térmico de edificios. Verificación de
sus condiciones higrotérmicas. Verificación del riesgo de condensación de vapor de agua
superficial e intersticial en los paños centrales de muros exteriores, pisos y techos de edificios
en general.
11630, 2000, (modificaciones 2002, 2006), Aislamiento térmico de edificios. Verificación de
sus condiciones higrotérmicas. Verificación del riesgo de condensación de vapor de agua
superficial e intersticial en puntos singulares de muros exteriores, pisos y techos de edificios en
general.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

44
EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EDIFICIOS:
CERTIFICACIÓN Y ETIQUETADO EN MÉXICO

David Morillón Gálvez


Instituto de Ingeniería, Universidad Nacional Autónoma de México, Edificio 12, Ciudad
Universitaria, CP 04510, Delg. Coyoacán, Ciudad de México
damg@pumas.iingen.unam.mx

RESUMEN

En México se ha contribuido de forma holística al ahorro de energía en edificios, a


través de generación de energía eléctrica con renovables, potabilización y tratamiento de
agua, bases técnicas para normatividad, ingeniería económica, modelos y herramientas
para la evaluación y certificación del edificio sustentable. Aunque se cuenta con
investigación y desarrollo tecnológico, así como política pública en normatividad,
programas de financiamiento y certificación, aún no se logra detonar de forma continua
la construcción sustentable y la masificación del tema, requiriéndose más instrumentos,
coordinación de instituciones y mantenimiento de las políticas públicas de forma
continuada. En este marco, cabe cuestionar los instrumentos extranjeros, por su falta de
adaptación a las condiciones climáticas y legales de México, por lo que no son
evidentes los beneficios de los edificios certificados utilizando normas, códigos y
sistemas de certificación nacionales, desvirtuando el mercado y el concepto. En el caso
del programa de apoyo con fondos extranjeros, las metodologías y bases no
corresponden a la realidad, no reflejan el reto, mucho menos el beneficio, y en
ocasiones acomodan tecnologías de sus países de origen, con endeudamiento para el
país receptor.

Palabras claves: Eficiencia energética en edificios, certificación, etiquetado, México.

INTRODUCCIÓN

En la actualidad existen diversas denominaciones para referirse al concepto edificio


sustentable, tales como: edificio de baja energía, de alto rendimiento energético, edificio
de energía cero- net zero energy building, edificio pasivo, edificio energía plus, de cero
emisiones o cero carbono, edificio de cero descarga, anteriormente edificio
autosuficiente, equilibrium house, casa o edificio ecológico. A lo largo de la historia son
diversos adjetivos que se han utilizado para describir la relación del edificio con el
medio ambiente y el aprovechamientos de las energías renovables, entre ellos:
arquitectura bioclimática, arquitectura ecológica, heliodiseño, arquitectura solar,
edificios verdes, habiendo surgido otras definiciones como diseño ambiental, ecodiseño,
diseño natural y biodiseño, entre otros, todos adjetivos para indicar un edificio de bajo
impacto ambiental.

Los elementos ambientales estratégicos para el edificio sustentable, fueron acordados en


septiembre del 2008, en la ciudad de Minneapolis, EUA, dentro del evento del Consejo
Internacional de Códigos, ICC, por sus siglas en inglés (ICC, 2012), por varios
representantes de los países del mundo:

45
 Soluciones sustentables para el sitio y suelo
 Soluciones para la conservación del agua
 Soluciones para la eficiencia energética
 Soluciones para mitigar impactos ambientales desde el origen de los
materiales
 Soluciones para garantizar la calidad ambiental en el interior de los edificios
 Soluciones con innovación

Edificios: funcionamiento, impactos y sustentabilidad

Un edificio es resultado de un diseño, que incluye la selección de materiales,


equipamiento, como los electrodomésticos, la tecnología para iluminación y
climatización, lo cual condiciona la operación del mismo para que funcione.

El funcionamiento del edificio dependerá de entrantes, estos son requerimientos por el


diseño, selección de los materiales y equipamiento tecnológico, así como la energía
eléctrica y el gas, además del agua, materiales, alimentos, muebles, en general insumos
varios, que dependerán del tipo de edificio, etc. Como resultado de los entrantes en el
edificio se tienen salientes, tales como emisiones de CO2, aguas residuales, residuos
sólidos, etc.

Si el diseño, la selección de materiales y tecnología es adecuado, se requerirán menos


entrantes y en consecuencia menos salientes, para que el edificio sea sustentable.
Además debemos considerarse que para disponer de los entrantes hubo un impacto
ambiental y energético en la extracción del material, fabricación del producto y
transporte al lugar donde se usara, y ello también es responsabilidad del diseñador que
los selecciona, es decir cuidar y cumplir con los requerimientos para lograr un edificio
sustentable, desde la cuna a la tumba, conocido como el ciclo de vida.

CONTEXTO

En México los edificios son responsables del 20% del consumo total de energía, 27,8%
del consumo total de electricidad, 68 % del consumo de gas licuado a potencia y 20%
de las emisiones de dióxido de carbono.

En el caso de la vivienda los consumos o impactos varían en cada ciudad, debido al


clima, diseño, tecnologías, materiales y sistemas constructivos, en forma global la
vivienda representa los siguientes impactos:

Consumo del 16,05% de la energía producida en el país


Consumo del 63% del gas LP
Consumo del 25% de la electricidad
Consumo del 99,26% de la leña
Consumo del 5% del agua potable
Generación del 77% de los residuos sólidos
Emisiones directas de CO2 por 7,64% de las totales

46
DESARROLLO

o Generación de conocimiento

Entre los productos se tienen:


 Atlas del bioclima de México, atlas de irradiancia solar, atlas del potencial de la
ventilación natural en México, atlas del potencial de la iluminación natural, atlas
del potencial del enfriamiento evaporativo en el país, entre otros (Morillón et al,
2004).
 Manuales de recomendaciones bioclimáticas para el diseño urbano y
arquitectónico: Ciudad Juárez, Chihuahua, Torreón, Durango (Morillón, 2005)
 Guías para la eficiencia energética de la vivienda, para el manejo del agua y de
áreas verdes en la vivienda. Además de metodologías para el edificio de cero
energías (Morillón, 2009)
 Libros sobre sistemas pasivos de climatización, oportunidades y retos de la
edificación sustentable en América del Norte, energía para edificios
sustentables, así como de proyectos bioclimáticos y sustentable en México, etc.
(Morillón y Rodríguez, 2006)

o Proyectos demostrativos y trasferencia tecnológica

Se puede decir que, en México, gran parte de los edificios históricos y vernáculos
funcionan según los principios de sustentabilidad, en el tiempo en que las posibilidades
de ambientación artificial eran escasas o muy caras. Los ventanales orientados al sur en
climas fríos, el uso de materiales con determinadas propiedades térmicas, como la
madera o el adobe, el abrigo del suelo, el encalado de las viviendas o la traza de los
poblados no son casuales, sino que cumplen una función específica; con base en prueba
y error se optimizaron los diseños a un medio ambiente especifico.

Existen edificios sustentables en México como el Instituto de Energía Renovable-


UNAM, el Instituto Nacional de la Salud, el Museo de Sitio de Xochicalco, El Centro
Campestre Asturiano, el Club de los Pumas, la Biblioteca de la UAM-A, los Museos de
la Ruta Zapata, la Universidad Cristóbal Colón-Campus Calasanz, la Torre de
Ingeniería de la UNAM, en otros varios ejemplos en todo el país. Dos de ellos se
muestran en la Figura 1.

Universidad Cristóbal Colon (Campus Torre de Ingeniería de la UNAM


Calasanz)
47
Figura 1. Edificios ahorradores de energía

En el caso de la vivienda, algunos ejemplos son: Vivienda bioclimática de la Univ. de


Guadalajara, Fraccionamiento Residencial los Guayabos, Fraccionamiento Hacienda de
las Torres, Vivienda Paquime de ICA, Viviendas del Centinela, Vivienda de adobe de
La Paz, BCS, Vivienda sustentable de BRACSA, etc. (Figura 2).

Vivienda del Centinela, Guadalajara.

Vivienda sustentable en la Paz, BCS Vivienda sustentable de BRACSA


Figura 2. Viviendas sustentables en México

En lo que respecta a programas o política pública, en Mexicali, en los 90s, se adecuan


varias viviendas, cuya característica principal es el aislamiento térmico en el techo por
el Programa de Ahorro Sistemática Integral de la Comisión Federal de Electricidad.
Previo a dicho programa se tuvo el de ILUMEX, que consistía en cambiar la
iluminación incandescente por lámparas compactas fluorescentes, dicho programa
permitió abrir el mercado, bajando los precios de las lámpara compactas fluorescentes,

48
el programa se implementó en las ciudades de Mexicali, Guadalajara y Monterrey, se
financiaba seis lámparas, mismas que se pagaban con los ahorro mensuales de energía,
en la facturación eléctrica, a dicha estrategia se sumó a los fideicomisos térmicos y el de
ahorro de energía del sector eléctrico, para implementarse las medidas en gran parte del
país. En Fideicomiso térmico, se aislaron los techos, utilizo doble vidrio en las ventanas,
cambiar la tecnología de iluminación incandescente por lámparas compactas
fluorescentes y el equipo de aire acondicionado obsoleto por uno de alta eficiencia.
Hasta la fecha se han mejorado más de 135.000 viviendas (1993-2002) y más
recientemente se ha incorporado a este programa el cambio del refrigerador de más de
cinco años de antigüedad por uno de alta eficiencia energética o ahorrador, de acuerdo
con la normatividad vigente en el país.

El fraccionamiento de tipo residencial Los Guayabos en Guadalajara, fue importante en


los 90s, por considerar no solo el diseño, en específico materiales de muy bajo impacto
ambiental, sino el tratamiento y reciclado de agua. En Colima, a principios de los 90s,
se construyen dos fraccionamientos que buscan mediante el empleo de techos altos o
doble altura y la ventilación natural, lograr la mejora del comportamiento térmico de la
vivienda.

En Ciudad Juárez, Chih., se construyeron 100 viviendas (Fig. 3) con sistemas pasivos
para el calentamiento para invierno y enfriamiento en verano, así como calentamiento y
tratamiento de agua y ahorro de energía en iluminación.

Figura 3. Vivienda Ecológica en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Las viviendas fueron monitoreadas y la gente acepta que la vivienda es más confortable,
ahorradora de energía y agua. El resultado motivó a que la empresa constructora, sin
requerir el apoyo para el sobre-costo, invierta en este tipo de viviendas, y lo más
importante es que la gente las busca.

Con el fin de masificar los criterios de bioclimáticos en la vivienda de interés social, se


buscan múltiples iniciativas para mejorar la vivienda, como el proyecto La Casa Nueva,
proyecto internacional para considerar arquitectura bioclimática, energías renovables y
eficiencia energética en las viviendas, el programa La Vivienda Sustentable, como
49
proyecto piloto de 5000 viviendas, de la Comisión Nacional de Vivienda, así como el
proyecto de Diseño Bioclimáticos para Desarrollos Habitacionales con la Cámara
Mexicana de la Industria de la Construcción, con fondos de la Secretaria de Economía y
las constructores, a través del Instituto de Ingeniería, de la Universidad Nacional
Autónoma de México.

Los resultados estimados del proyecto Vivienda Sustentable, por incorporar criterios de
diseño bioclimático, en 5000 viviendas, construidas por tres constructoras y dos
gobiernos estales, en diversas ciudades del país, fue de más de una y media tonelada de
CO2 mitigado.

Uno de los proyectos que buscó sustentabilidad energética, en 2006, en el caso


específico de la electricidad, incluye más de 200 viviendas del fraccionamiento
Misiones, en Mexicali, Baja California (Figura 4) con generación de electricidad con
sistemas fotovoltaicos, equipamiento de tecnología de iluminación, climatización y
electrodomésticos de alta eficiencia o ahorradores de energía. El proyecto fue
promovido por el Gobierno del Estado de Baja California, con apoyo de la Comisión
Federal de Electricidad (CFE), y permitió la interconexión a la línea de la CFE con el
doble medidor, entrada a la red y toma de la red, además de ser base de la cantidad que
actualmente se puede generar de energía eléctrica en los edificios.

Figura 4. Fraccionamiento Misiones, Mexicali, Baja California, 2006.

Son varios los proyectos y programas que se han implementado durante 2006 a 2015, y
como consecuencia de los mismos se resalta el conocimiento generado en guías, atlas,
manuales para diseño, normas y códigos, proyectos de demostración y programas para
financiamiento como la hipoteca y sistemas de certificación, de los primeros proyectos
financiados por la Sociedad Hipotecaria Federal, con el programa de financiamiento
Desarrollos Urbanos Integrales Sustentables.

o Normatividad
La normalización se inició con las normas técnicas para el diseño bioclimático.
Posteriormente, tuvieron lugar las relacionadas con las diferentes ganancias de calor de
una vivienda o edificio, que se pueden controlar mediante el adecuado diseño de la
envolvente del edificio: calor por conducción a través de los muros y techos, y por
50
radiación solar que penetra a través de los vidrios de las ventanas y domos o tragaluces.
Ante ello la Comisión Nacional para Uso Eficiente de Energía, llevó a cabo la
elaboración de Normas Oficiales Mexicanas (NOM), normas obligatorias para el ahorro
de energía en los edificios, desde su diseño mismo (Morillón et al, 2000).
Las NOM enfocadas a la edificación no tratan de aislamiento térmico solamente, sino
que incluyen sistemas pasivos, tales como las protecciones solares en ventanas (aleros,
partesoles y remetimientos, así como especificaciones de áreas mínimas para
tragaluces), además de las características térmicas de los materiales de construcción,
como referencia, necesarios para cada clima y por localidad, y por último el impacto o
efecto de la orientación de la vivienda. Se tienen dos normas relacionadas con el
comportamiento térmico de los edificios, con el objetivo de limitar la ganancia de calor
de las edificaciones a través de su envolvente, y para racionalizar el uso de la energía en
los sistemas de enfriamiento. También existen normas relacionadas con materiales,
electrodomésticos, iluminación, calentadores de agua, azotas verdes y aprovechamiento
de energías renovables.

Entre otras normas se cuenta con las especificaciones técnicas o normas voluntarias,
conocidas como Normas Mexicanas (NMX), entre las que se resaltan las relacionadas
con los materiales de construcción de vivienda y las que permiten contar con sistemas
para calentamiento de agua con energía solar. Actualmente se trabaja en las siguientes
normas para edificios turísticos:

 Proyecto de norma mexicana, relacionada con la resistencia térmica (R) para


los materiales y sistemas constructivos de la vivienda, promovida por la
Asociación de Empresas para Ahorro de Energía en Edificios.
 Cuatro NMX para eficiencia, instalación, sistema y terminología de los
calentadores solares de agua
 NMX para edificaciones turísticas sustentables

En el Capítulo 27 del Código de Edificación de Vivienda (CONAVI, 2007) se


desarrollaron bajo el título ‘Sustentabilidad’, especificaciones relacionadas con la
resistencia térmica de los materiales y el equipamiento de la vivienda con tecnología
eficiente. El apartado de energías renovables, trata en específico el calentamiento de
agua con energía solar y la generación de energía eléctrica con paneles fotovoltaicos.

En cuanto a arquitectura bioclimática por regiones se especifican aspectos para el diseño


urbano, tales como agrupamiento y orientación de las viviendas, y el manejo de los
espacios exteriores. En el caso del proyecto arquitectónico, se dictan las
especificaciones generales como ubicación de la vivienda en el lote, la configuración de
la misma, la orientación de la fachada más larga, localización de las actividades, tipo de
techo, altura del piso al techo, así como el control solar: remetimientos y salientes en la
fachada, patios interiores, aleros, pórticos, balcones, vestíbulos, tragaluces, parateluces,
vegetación, además del manejo de la ventilación natural en forma unilateral y cruzada,
las especificaciones de las ventanas, como la ubicación en la fachada según dimensión y
según nivel de piso inferior, formas de abrir y requerimientos de protección, en cuanto a
los materiales y sistemas constructivos se especifican las características para la
techumbre, muros exteriores e interiores, pisos, color y textura de los acabados.
Importante también son las especificaciones de la vegetación, tales como los árboles,

51
arbustos y cubresuelos, y por último cuando se presenta la necesidad de equipos
complementarios de climatización.

En el tema del agua se especifica sobre la disponibilidad del recurso, como el agua
potable, en cuanto a especificaciones de las redes de distribución, tomas domiciliarias,
instalaciones intradomiciliarias y tecnologías para el ahorro del agua. Sobre residuos
sólidos, se especifica la separación, recolección, reciclaje, los impactos ecológicos y el
aprovechamiento de la biomasa.
Por último, las áreas verdes, especificando las de los desarrollos en cuanto fomento y
mejora de las mismas, especies referentes, especificaciones del banqueo y la plantación.

o Programas de financiamiento

Ahorro de energía
El Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica, aunque surgió para la adecuación
de edificios en tres rubros, ahorro de energía en iluminación, en aire acondicionado, y se
sumó la sustitución de refrigeradores y lavadoras, se amplió para el caso de la vivienda
nueva, incluyendo los calentadores solares de agua.

Hipoteca verde
El aumento de crédito será el que pague las tecnologías y diseño que permita el camino
a la sustentabilidad de la vivienda de interés social. Las tecnologías para la primera
etapa según el beneficio de preservación de recursos naturales son:
 Ahorro de gas
o Calentador solar de agua
o Calentador de gas instantáneo
 Ahorro de electricidad
o Lámparas compactas fluorescentes
o Aislamiento en el techo
o Aire acondicionado eficiente
 Ahorro de agua
o Sistema dual para el WC
o Regaderas obturadoras
o Llaves ahorradoras de agua

Se consideró, para el análisis y cuantificación de los beneficios, las características


indicadas por los fabricantes, conforme a la normatividad vigente, la cual se debe de
cumplir, para garantizar la calidad y seguridad de la tecnología, así como las tarifas
actuales del gas, electricidad y agua en cada lugar y región.

Como herramientas para la hipoteca verde se tendrán dos catálogos sobre las
tecnologías y sus beneficios para cada región y relacionada por ciudad, además de los
formatos para poder cuantificar los ahorros en dinero, agua, gas y electricidad, las
emisiones de CO2 mitigadas en cada vivienda por el uso de dichas tecnologías. Incluye
asimismo un software que permite indicar las decisiones de diseño y las tecnologías
utilizadas, para a partir de ello cuantificar para cada caso el costo de lo propuesto por el
constructor, los beneficios o ahorros en recursos naturales y las emisiones de CO 2 que
se mitigarían.

52
Criterios e indicadores para desarrollos habitacionales sustentables
Aunque el fin de estos criterios es certificar, se volvió el cumplimiento de los mismos
un financiamiento a fondo perdido para vivienda de interés social. Entre los rubros están
el ahorro de energía, el aprovechamiento de las energías renovables, y el diseño
bioclimático.

Desarrollos Urbanos Integrales Sustentables


Los beneficios son:
 Incorporar a desarrolladores inmobiliarios, estados, municipios, propietarios
de tierra, inversionistas e intermediarios financieros en proyectos urbanos
con vivienda sustentable
 Mayor y mejor vivienda para la población desatendida
 Infraestructura urbana eficiente y sustentable
 Industria y empleo
 Estrategias integrales de movilidad y accesibilidad (motorizada y no
motorizada)
 Equipamiento social, de salud, educativo y comercial
 Protección al medio ambiente y un aprovechamiento racional de los recursos
naturales

o Sistemas de certificación y etiquetado

Algunos sistemas de financiamiento se utilizan para certificar


Entre los sistemas de financiamiento utilizados para certificar se tiene la hipoteca
verde y el programa para el desarrollo urbano integral sustentable.

Criterios e indicadores para desarrollos habitacionales sustentables


El cumplimiento de los mismos permitirá bajo valores mínimos la certificación a las
viviendas para determinar que tanto son viviendas sustentables. Es necesario realizar
una parametrización para poder tener bases para las calificación, además de tener
cuantificados los beneficios por dicha calificación, en cada lugar donde se construirá la
vivienda.

Programas de certificación y etiquetado de edificios sustentables


La Ciudad de México emitió un Programa de Certificación de Edificios Sustentables,
tiene su base en la normatividad mexicana; lo relacionado con energía es el
aprovechamiento de las energías renovables y la eficiencia energética.

En sus inicios fue enfocado a proyectos de la iniciativa privada, y actualmente se abre a


los intereses conjuntos de los gobiernos locales con la iniciativa privada. Aunque
nacieron con buena intención, hacer falta parametrizar los beneficios de los criterios,
para no quedar en un Check List de buenas intenciones.

Edificio Inteligente y Sustentable


El premio IMEI del Instituto Mexicano del Edificio Inteligente, es una certificación de
edificio inteligente y sustentable, con criterios relacionados con ahorro de energía, entre
otros, ha tenido un valor en el mercado.

Normas para la certificación de edificios sustentables


53
En principio se trata de normas voluntarias a nivel país para todo tipo de edificios,
aunque hay específicas para el sector turístico y hotelero en algunas regiones y
municipalmente hay iniciativas sobre el tema.

RESULTADOS

A continuación se presenta, como ejemplo, los resultado con la aplicación de los


programas para el ahorro de energía eléctrica, para la ciudad de Guadalajara (Figura 5).

Figura 5. Beneficios en ahorro de energía eléctrica por las iniciativas o programas para
la vivienda sustentable, para el caso de Guadalajara. (Fuente: Elaboración propia)

Electricidad: Como se observa en la Figura 5, la vivienda en Guadalajara no solo sería


energéticamente sustentable, sino energía plus, más si primero se implementan las
estrategias para el ahorro de energía eléctrica a la vivienda.

Gas LP: Beneficios de las iniciativas para la vivienda sustentable, utilizando la energía
eléctrica generada con el fotovoltaico como parte de la ampliación de la hipoteca verde,
además de una cocina solar, para el caso del promedio nacional.

Se puede tener una vivienda sustentable, mitigando los requerimientos de gas LP, con
las dos alternativas utilizadas, excedentes de energía eléctrica generada con
fotovoltaicos y/o una cocina o comal solar.

Agua: Si al ahorro de agua con las iniciativas o programas existentes, se agrega el


tratamiento y reciclado de agua en la vivienda, para lograr la sustentabilidad, será
necesario modificar algunas leyes y reglamentos para que esto sea posible.

CO2: Beneficios en mitigación de CO2 con las iniciativas para la vivienda sustentable,
utilizando la generación de energía eléctrica con fotovoltaico y tratamiento de agua
como parte de la ampliación de la hipoteca verde. Se lograra cero emisiones, el costo no

54
sería significativo si se realiza el tratamiento del agua y la generación de electricidad
con fotovoltaico en un conjunto de viviendas.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Los atlas, las guías, los manuales para el diseño bioclimático, la eficiencia energética,
así como la hipoteca verde, el código y los criterios e indicadores, son herramientas
disponibles para los estudiantes, profesionales, autoridades y funcionarios del gobierno,
así como los constructores y desarrolladores de la vivienda, para lograr que los edificios
que se construyan en México sean de eficiente a sustentable.

Los programas para la vivienda de interés social-sustentable, como las normas, la


hipoteca verde, los sistemas de certificación, permiten ir mejorando diseños, y los
sistemas de financiamiento caminar a la edificación sustentable.
Sobre el paquete de opciones tecnológicas de los programas oficiales que permitirían la
mitigación de CO2, como la hipoteca verde, el programa del FIDE, los subsidios de la
CONAVI, los financiamientos de SHF para los DUIS, que con sus actuales tendencias o
metas no se logrará la sustentabilidad energética, debe existir una norma oficial u
obligatoria que integre las estrategias de diseño, tecnología eficiente y generación de
energía con fuentes renovables, así como para los casos del agua y manejo general de
los insumos, que brinde métodos para lograr edificios sustentables.

La certificación de edificio sustentable, en sus inicios, fue enfocada a proyectos de la


iniciativa privada, actualmente se abre a los intereses conjuntos de los gobiernos locales
con el sector privado. Aunque nacieron los sistemas de certificación con buena
intención, hacen falta parametrizar los beneficios de los criterios para no quedar en un
Check List de buenas intenciones.

Por último, es necesario cambiar de paradigma, dejando atrás los proyectos que no
toman en cuenta los impactos al ambiente, a la sociedad y al usuario en general, y que
se aprovechen los conceptos generados para encaminar a la sociedad hacia una cultura
para la sustentabilidad.

55
REFERENCIAS

Morillón, D, Saldaña, R. y Tejeda, A. (2004), Human bioclimatic atlas for Mexico,


Solar Energy Journal 76 pp. 781-792.
Instituto Nacional de Estadística, e Informática (2010), Encuesta Nacional Ingreso
Gasto de los Hogares 2010, INEGI, México.
CONAVI (2008) Código de Edificación de Vivienda, México. Morillón, D (2005),
Recomendaciones bioclimáticas para el diseño arquitectónico y urbano, Ed. Comisión
Federal de Electricidad y Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico, México.
Morillón D (2009), Guías para el diseño bioclimático y aprovechamiento de las
energías renovables en la vivienda de México, Os edificios bioclimáticos a integraçao
das energias renováveis e os sistemas energéticos, Editorial INETI-CYTED, ISBN 978-
972-676-210-2, Portugal, pp.99-112.
Morillón, D. y Rodríguez V. M. (2006), 30 Años, Evolución y Desarrollo de la
Arquitectura Bioclimática en México, Editado por la Asociación Nacional de Energía
Solar (ANES), ISBN 968-5219-07-9, México.
Comisión Intersecretarial de Cambio Climático (2007), Estrategia Nacional de Cambio
Climático México 2007, ed. SEMARNAT, México.
CONAFOVI (2006), Uso eficiente de la energía en la vivienda, ed. CONAFOVI,
México.
Internacional Code Council (2012), Building Code Basics: Green, Ed. ICC, Estados
Unidos.
SENER (2018), Balance Nacional de Energía 2016, Ed. Secretaria de Energía, México.
Comisión Nacional de Fomento a la Vivienda (2006), Uso eficiente del agua en
desarrollos habitacionales, ed. CONAFOVI, México.
Secretaria de Gobernación (2008), Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, México
Comisión Intersecretarial de Cambio Climático (2007), Estrategia Nacional de Cambio
Climático México 2007, ed. SEMARNAT, México.
Morillón D. y Rodríguez V. L. (2000), Normas Mexicanas para la Eficiencia Energética
en Edificaciones: Diseño Térmico de la Envolvente, Memorias de la Conferencia
Internacional sobre Confort y Comportamiento Térmico de Edificaciones, Universidad
de Zulia, Pp. 307-312, Maracaibo, Venezuela.

56