Está en la página 1de 1

La dignidad humana y la libertad de expresión son aquellos derecho que todo ser

humano debe gozar, de expresar libremente sus opiniones, ser capaces de publicarlas
o comunicarlas y que, a su vez, el resto de las personas las respeten.
como deber del Estado garantizar a los habitantes la vida, la libertad, la justicia, la
seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona. Ratifica un principio universal en
relación con la igualdad y la dignidad y derechos para todos los seres humanos.

Pero no siempre van de la mano, No pocas veces nuestras expresiones orales o


escritas afectan directamente la dignidad de una persona. A diario, los diversos medios
de comunicación enfrentan el dilema ético-jurídico que representan la dignidad humana
y algunas formas en que se expresa la libertad de expresión.
Sin embargo no debemos olvidar que como todo derecho fundamental tiene
limitaciones. El derecho de una persona termina cuando comienza el de la otra.
Cuando se habla de libertad de expresión y de información en manera alguna se está
autorizando a que se aténte contra la dignidad de las personas. Este por su naturaleza
es un derecho innato e inalienable, que debe ser respetado por el solo hecho de ser
persona. La dignidad del ser humano está por encima de cualquier interés particular y
es la misma normatividad la encargada de limitar los excesos de palabra, oral o escrita
que atenta contra dignidad humana.

Las diferentes creencias, ideologías o estructuras normativas constituyen propuestas


de realización vital para aquel grupo de personas que comparte una misma
jerarquización de valores. Una creencia o ideología determinada no se puede imponer
a toda la sociedad, pero la sociedad debe aprender a respetar la expresión y vivencia
de cada una de las creencias o ideologías que conviven dentro de ella. En nuestra
sociedad pluralista, la comunicación y la información se hacen tangibles en el derecho
a la libertad de expresión, pero ese ejercicio es incompatible con la burla y el
menosprecio hacia alguna de las diferentes propuestas religiosas, ideológicas y
culturales que los individuos profesan. Si esto no es así, desde los medios de
comunicación –cualquiera que estos sean– estaremos haciendo un flaco favor a la
construcción de una vida mínima en común y en convivencia