Está en la página 1de 2

ENSAYO COP 24

INTRODUCCIÓN

Para la COP24, el objetivo principal era llevar a la práctica el Acuerdo de París


a través de reglas claras para evaluar los compromisos que cada país asumió
en su momento. Y la conferencia lo consiguió aprobando por unanimidad el
llamado Reglamento de París, que define precisamente los criterios de
comunicación, control y revisión de los compromisos.
Por lo tanto creo que esta conferencia es un avance muy importante, sin
embargo tiene dificultades debido a que no es fácil que todos los países se
pongan de acuerdo sobre un mismo documento, pero ya se encamino hacia
mejorar el futuro de nuestro planeta.

DESARROLLO

Para facilitar las discusiones políticas se consideraron varios informes


científicos en la COP24. Uno de ellos es el Informe Especial sobre el
Calentamiento Global de 1,5 ° C, preparado por el Panel Intergubernamental
sobre el Cambio Climático, que está compuesto por cientos de científicos de
todo el mundo.
De acuerdo al informe que es parte del Acuerdo de París, afirma que la
limitación del aumento de las temperaturas a 1,5 ° C para finales de siglo en
comparación con los tiempos preindustriales sigue siendo posible, pero
requerirá un cambio sustancial en todos los aspectos de nuestras sociedades.
Si bien todos los países reconocen la necesidad de abordar el cambio
climático, uno de los debates de esta COP es si el informe del IPCC debe ser
aceptado y tomado en cuenta.
Esta conferencia también nos hace reflexionar sobre hasta qué punto debería
estar la política basada en la ciencia y también señala una diferencia en cuanto
a la urgencia e intensidad con que varios países quieren participar en la lucha
contra el cambio climático.

La actuación contra este fenómeno, que requiere nueva tecnología,


infraestructura y habilidades, representa un costo que algunas naciones,
especialmente las menos desarrolladas y más vulnerables, no pueden asumir
por sí solas. En París, los países donantes se comprometieron a movilizar cien
mil millones de dólares cada año en favor de los países en desarrollo a partir
de 2020.
Esta cifra incluiría contribuciones públicas y privadas, lo que hace que la
presentación de informes sea bastante compleja. Actualmente los países están
discutiendo qué tan cerca estamos de ese objetivo y si se cumplirá para la
fecha acordada.

También se toco el tema sobre la falta de claridad sobre lo que constituye la


"financiación climática", ya que muchos países informan que parte de su
"ayuda al desarrollo" es "ayuda para combatir el cambio climático". Esta falta
de claridad complica considerablemente las discusiones, y las preguntas sobre
informes, transparencia y responsabilidad están sobre la mesa.
Todos los países reconocen la necesidad de contar con directrices para que
puedan avanzar en la implementación del Acuerdo de París, y todos son
conscientes de que la fecha límite es el 2018. Sin embargo, si queremos
corregir el rumbo rápido y bien, se requieren esfuerzos e inversiones, incluidas
transiciones económicas, reducciones ambiciosas de las emisiones de gases
de efecto invernadero, así como intercambio de tecnología y de conocimientos.
No tenemos tiempo para negociaciones ilimitadas.
Todo se reduce a la confianza entre las naciones, un elemento importante que
sólo puede construirse si existen medidas de transparencia tangibles.

La Cumbre del Clima, que comenzó el 2 de diciembre y finalizó el 15, un día


más de lo previsto, ha sellado sus discusiones con un documento que marca
las pautas para garantizar que los Estados cumplan sus compromisos de
mitigación de emisiones de CO2.
Entre los puntos clave del texto destaca un marco de transparencia para
promover la confianza entre las naciones en cuanto sus actuaciones para
abordar el cambio climático. El marco estipula cómo los países proporcionarán
información sobre sus planes de acción nacionales, incluida la reducción de las
emisiones de gases de efecto invernadero, así como las medidas de mitigación
y adaptación.
También se acordó un estándar para medir las emisiones de gases de efecto
invernadero y si los países más pobres consideran que no pueden cumplir con
los parámetros establecidos, pueden explicar por qué y presentar un plan para
desarrollar su capacidad al respecto.
Sobre la financiación de los países desarrollados para apoyar la acción contra
el cambio climático en los países en desarrollo, el documento define una
manera de decidir objetivos nuevos y más ambiciosos a partir de 2025 y
arrancando del compromiso actual de movilizar 100 mil millones de dólares por
año desde 2020.
Otro logro notable se refiere a cómo evaluar colectivamente la efectividad de la
acción climática en 2023 y cómo monitorear e informar el progreso en el
desarrollo y la transferencia de tecnología.

CONCLUSIÓN

La COP24 tenía encomienda de encontrar compromisos y actuaciones que


limitasen el ascenso de las temperaturas a 1,5 grados, a pesar de que ese
paradigma deseable fuera el menos sombrío de los posibles (se registrará un
10% más de días con temperaturas extremas, un 25% más de ecosistemas
afectados o un incremento del 50% del estrés hídrico mundial, con millones de
refugiados medioambientales).
Países como Rusia, Arabia Saudí y Kuwait, liderados por los Estados Unidos,
naciones exportadoras de petróleo, acordaron rechazar el informe del IPPC.
Agradecían la implicación de los científicos encargados de su elaboración, solo
tendrían en cuenta sus conclusiones.